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HACE MILLONES DE AÑOS, EN LO MÁS PROFUNDO DEL ESPACIO,…


…existió una galaxia llamada LUDÓN. Sus habitantes, Los Ludonitas, eran seres alegres y joviales. Iban siempre vestidos de blanco y cubrían sus pequeñas cabezas con un casco plateado, del cual, sobresalían dos pequeñas antenas que les servían para comunicarse de forma telepática. Sólo se distinguían unos de otros por el color de su cinturón interestelar. Pero lo más importante de los habitantes de la galaxia LUDÓN, era que poseían una sonrisa permanente en su cara, ya que, invertían todo su tiempo en viajar por los cinco planetas de su universo, con el objetivo de disfrutar de los cientos de juegos que en cada uno se daban.


Durante siglos, desde la lejanía de otros mundos, se podían oír las risas de Los Ludonitas

mientras

practicaban

los

diferentes juegos de cada planeta.

El placer de jugar por jugar, la indiferencia por

el

resultado,

la

magia

de

la

imaginación, el descubrimiento de nuevos amigos o el reencuentro con los antiguos… eran una fuente inagotable de felicidad, de la que todos Los Ludonitas bebían por el simple hecho de jugar.


Pero con el tiempo, las risas fueron escuchándose menos, fueron apagándose hasta no oírse más. ¡¡EL JUEGO SE CONVIRTIÓ EN COMPETICIÓN!! Se empezaron a hacer Ludocompeticiones, Campeonatos Planetarios, Juegos Ludolímpicos… Ya no viajaban de un planeta a otro para jugar con los amigos. Viajaban para competir y determinar quién era el mejor. No se viaja para disfrutar, sino para ganar. Las risas se convirtieron en discusiones, la amistad en odio, la diversión en soledad… y la sonrisa permanente de las caras de los pequeños desaparecer.

Ludonitas,

empezó

a


Así,

los Reyes de cada planeta de la

galaxia de LUDÓN, decidieron reunirse para solucionar la desolación que reinaba en todos los territorios. Tras muchas horas llegaron a un acuerdo interestelar: cinco patrullas de Ludonitas, representado a cada uno de los planetas de LUDÓN, viajarían por todo el Universo en busca de la fuente de la alegría que pudiera hacer recuperar sus risas: LOS JUEGOS.


Y así partieron en sus cinco naves provistas de “detectores risorianos”, y exploraron el espacio infinito en busca de una señal, de una pista que les indicara donde encontrar LOS JUEGOS… Y sucedió que después de tanto explorar, cada una de las naves registró un leve susurro, un tenue sonido, diferente unos de otros, pero parecidos a las risas….


Y se dirigieron a un pequeùo planeta redondo y azul‌.


Y ASÍ COMENZÓ “EL VIAJE DE LOS LUDONITAS”


Cuento Los Ludonitas