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José Manuel SANCHIS

MINAS DE HENAREJOS

de lo dicho previamente. En 1856 se promulgó una ley por la que se otorgaba una concesión a un ciudadano llamado Bartolomé Fons para la construcción de un ferrocarril que uniese la localidad de Aranjuez con las minas de Henarejos, pasando por la capital, Cuenca. Este proyecto no alcanzaría jamás la necesaria financiación para llevarlo adelante, y el 27 de mayo de 1882, agotadas ya todas las prórrogas posibles, la Sociedad Anónima para la Construcción y Explotación del Ferrocarril de Aranjuez a Cuenca vendió sus activos a la potente compañía MZA, quien acabaría la línea poniéndola en servicio el 5 de septiembre de 1885, pero olvidando por completo el ramal hasta las minas. Otra iniciativa fallida en aquella época fue la del proyecto presentado por José de Salamanca para la construcción de un ferrocarril entre aquellas recónditas minas y la localidad albaceteña de La Roda. Pese a haber sido aprobado por el Gobierno en febrero de 1856, nunca más se volvió a tener noticia del mismo. Previamente, en julio de 1855, se había autorizado a Eduardo Oliverio Manby a llevar a cabo un estudio sobre la viabilidad del mencionado ferrocarril, apoyándose en el informe del ingeniero británico publicado en 1855, anteriormente reseñado. Es muy probable que dicho estudio fuese financiado por Manby, para evidenciar la necesidad de la construcción del ferrocarril de La Roda, dada la necesidad que de hulla podrían tener sus fábricas de gas. Manby fue un ingeniero inglés muy implicado con la fabricación del gas para alumbrado. El 20 de febrero de 1846 había fundado, junto a Guillermo Partington la Sociedad Madrileña para el Alumbrado de Gas, y junto a este mismo socio y otros seis, la Empresa Peninsular del Alumbrado por Gas, con un capital social de 50 millones de reales. Su finalidad era la de concurrir a cuantos concursos públicos de alumbrado por gas se hicieran por parte de los ayuntamientos españoles. La Sociedad Madrileña entraría en bancarrota al poco de crearse, pasando a ser propiedad del Crédito Mobiliario Español. Manby siguió siendo accionista de otras compañías similares, e incluso fue designado por el gobierno para valorar las minas de Rio Tinto, con objeto de venderlas. Francisco Ortega del Río presentó el 10 de agosto de 1869 la solicitud de una concesión de ferrocarril que uniese las ciudades de Valencia y Cuenca por Landete y Utiel, de la que partieran ramales hasta las minas de Henarejos y Teruel, para finalizar el tendido principal en la capital de España. Un año más tarde su proyecto fue declarado de Utilidad Pública, autorizándose al gobierno a adjudicar, en subasta pública, dicha línea. Ante el fracaso de Ortega en sus intentos por transferir dicha concesión a empresas mucho más potentes, como MZA, determinó fundar en 1872 una sociedad que pudiera hacer frente a su construcción, cuyo diseño técnico le fue encomendado al ingeniero Gregorio Alonso Grimaldi. La Sociedad del Ferrocarril de Valencia a Cuenca, con un capital social de 55.550.000 pesetas estuvo presidida por Luis Oliag, contando entre sus accionista con nombres tan conocidos como Navarro Reverter, Dupuy de Lome, Attard, Vives Liern o el Conde de Trénor, entre otros. Esta sociedad fue incapaz de materializar el proyecto de Ortega, y tras un nuevo y fallido intento ante MZA, cedió todos sus derechos al Banco Regional Valenciano en 1882. El Banco Regional Valenciano, fundado en 1882, contaba con un capital de 12.550.000 pesetas, repartido en 125.000 acciones de 100 pesetas cada una, teniendo como presidente al senador Luis Oliag. El 31 de octubre de aquel mismo año, el Banco 97

Minas de Henarejos (Cuenca)  

La mancha carbonífera de esta localidad conquense es, en realidad, un pequeño yacimiento de hulla en el que se pusieron grandes expectativas...

Minas de Henarejos (Cuenca)  

La mancha carbonífera de esta localidad conquense es, en realidad, un pequeño yacimiento de hulla en el que se pusieron grandes expectativas...

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