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Diccionario para seguir el Cónclave ABC.es / Madrid Día 12/03/2013 - 13.39h http://www.abc.es/sociedad/20130312/abci-diccionario-para-seguir-conclave-201303121330.html

Del «Extra Omnes!» al «Habemus Papam», los términos utilizados en el ritual para elegir Papa.

Las papeletas se dejan en una patena y una a una se van depositando en una urna Cuando los 115 cardenales electores entren en la Capilla Sixtina para elegir un nuevo Papa la voz del maestro de ceremonias proclamará el histórico «Extra omnes!», uno de los términos utilizados en el ritual para elegir un nuevo Papa. Estos son los vocablos y expresiones cuyo significado conviene conocer para seguir el Cónclave: Cónclave: «con llave», del latín «cum clavis». Se emplea desde 1272. En aquel año los ciudadanos de Viterbo encerraron a los cardenales para que se pusieran de acuerdo en la elección de un nuevo Pontífice, cansados de tres años de debates. «Veni Creator Spiritus»: Es el himno de invocación al Espíritu Santo que cantan los cardenales una vez han llegado en procesión hasta la Capilla Sixtina recitando letanías. «De iure iurando»: El juramento en latín que se pronuncia al inicio del Cónclave cuya traducción al español es: «Nosotros los cardenales electores presentes en esta elección del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y escrupulosamente todas las prescripciones contenidas en la constitución apostólica del sumo pontífice Juan Pablo II "Universi Dominici Gregis", emanada el 22 de febrero de 1996. Igualmente prometemos, nos obligamos y juramos que cualquiera de nosotros, que por divina disposición, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desarrollar fielmente el Munus Petrinum de Pastor de la Iglesia Universal y no cesará de afirmar y defender hasta la extenuación los derechos espirituales y temporales, además de la libertad de la Santa Sede. Sobre todo, prometemos y juramos observar con la máxima fidelidad y con todos, ya sea clérigo como laico, el secreto de todo aquello que en cualquier modo concierne a la elección del Romano Pontífice y todo lo que ocurre en el lugar de la elección y se refiera directa o indirectamente al escrutinio. No violar en manera alguna este secreto tanto durante como tras la elección del nuevo pontífice, a no ser que el mismo pontífice confiera explícita autorización; jamás apoyar interferencias, oposición u


otra forma de intervención con la autoridad secular u otro grupo de personas que quisiera interferir en la elección del Romano Pontífice. «Et ego ...cardinalis... spondeo, voveo ac iuro»: “Y yo, ... cardenal ... prometo, me obligo y juro”. Es el juramento que realiza cada uno de los cardenales que tras poner las manos sobre los Evangelios añade: «Sic me Deus adiuvet et haec Sancta dei Evangelia quae manu mea tango» (Que Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano). «Extra omnes!»: «fuera todos» o «que no quede nadie». Una vez que los cardenales han jurado secreto, el Maestro de Ceremonias Litúrgicas Pontificias pronuncia estas palabras y todos los que no participan en el cónclave salen de la Capilla Sixtina y se cierran las puertas. Los cardenales electores quedan al margen del mundo, sin noticias de cuanto ocurra en el exterior ni posibilidad de hablar con nadie externo. «De electione Romano Pontificis»: La elección de Romano Pontífice. Es el juramento de los cardenales cuando se acercan a la urna para depositar el voto: «Testor Christuum Dominum, qui me iudicaturus est, me eum eligere, quiam secundum Deum iudico eligi debere» («Pongo por testigo a Cristo Señor, que me juzgará, que doy mi voto al que, según Dios, considero que tiene que ser elegido»). Cada cardenal tiene una papeleta donde escribe el nombre que desea, lo dobla en vertical y lo alza para que todos lo vean. Uno por uno, se dirigen hacia al altar. La papeleta se deja en una patena y una a una se van depositando en una urna. Al comenzar el escrutinio, las papeletas se van introduciendo en otro cáliz. El recuento se realiza recitando a viva voz el nombre de los elegidos y cada voto se anota en un registro. Los formularios son revisados por tres cardenales antes de ser quemados en una estufa. «Fumata blanca»: El humo blanco que salga de la chimenea de la Capilla Sixtina anunciará al mundo que un nuevo Papa ha sido elegido. Se habrá quemado paja húmeda en otra estufa situada junto a la de las votaciones. Si la votación no es concluyente, se utilizará paja seca y el humo será negro. «Acceptasne electionem de te canonice factam in summun pontificem?: Una vez producida la elección canónica, el último de los cardenales diáconos llama a la capilla Sixtina al Secretario del Colegio Cardenalicio, al Maestro de Celebraciones Litúrgicas y a dos ceremonieros. El cardenal decano en nombre de todos los electores pide el consenso del elegido con esta frase: «¿Aceptas tu elección canónica como Sumo Pontífice?» En esta ocasión visto que el decano, Angelo Sodano, y el vicedecano, Roger Etchegaray, son octogenarios y no son electores, será el cardenal Giovanni Battista Re quien formule esa pregunta. «Quo nomine vis vocari?». Tras la respuesta afirmativa del cardenal elegido, se le pregunta a continuación: «¿Con qué nombre quieres ser llamado?». y él responde: «Vocabor... (Me llamaré...)» «Habemus Papam»: El primer cardenal de los diáconos (el Protodiácono, en esta ocasión el francés Jean Louis Tauran) anuncia al pueblo la elección del nuevo Pontífice con estas palabras: «Annuntio vobis gaudium magnum; Habemus Papam: Eminentissimun ac Reverendissimum Dominum, Dominum ... Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem... Qui sibi nomem imposuit...» (Os anuncio una gran alegría. Tenemos Papa. El eminentísimo y reverendísimo señor ...el nombre cardenal de la Santa Iglesia Romana, que ha tomado como nombre ...). «Urbi et orbi»: Es la primera bendición a la ciudad de Roma y a todo el mundo que imparte el nuevo Papa tras pronunciar sus primeras palabras a los fieles.


Diccionario para seguir el Cónclave de elección del Papa