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Lunes 24 de setiembre de 2007

Zolo polemizó en público con Negri.

ción en la que se encontraron los pueblos militarmente confinados y oprimidos por la violencia de los ocupantes, como es el caso típico del pueblo palestino. No se trata, conviene subrayarlo, de una cuestión puramente formal, después de que la calificación de una organización como terrorista –si se piensa en la lista dispuesta arbitrariamente por el Departamento de Estado norteamericano y de la Unión Europea– ha conseguido relevancia. Es en los hechos bastante difusa la tendencia a considerar un atentado terrorista de proporciones relevantes –los anteriores al del 11 de setiembre de 2001– como un ataque militar contra el estado involucrado. Pero es otra grave reserva que se puede sopesar al confrontarla con la noción de “global terrorism”: terroristas son siempre y solamente los miembros de organizaciones que operan en forma particular y clandestina, no los militares encuadrados en los ejércitos nacionales y sus superiores. Los estados y sus aparatos militares no se equiparan a las organizaciones terroristas, cualquiera sea su acción, aún la más violenta, destructiva y lesiva de la vida y los bienes de civiles inocentes, no es considerada terrorista. —Todas les reivindicaciones que al menos en Argentina eran fuertes y necesarias en los 70 cuando el nuevo régimen económico mundial fue impuesto en el país por el terrorismo de estado, como derechos humanos, juicio a los responsables, asistencia humanitaria, parecen ser ahora las consignas de la Otán, que las usa de pretexto para invadir y ocupar países, como de alguna manera lo señala en su libro. —Con la caída de la Unión Soviética y la disolución del Pacto de Varsovia, la Otán, por voluntad de los Estados Unidos, decidió una serie de intervenciones militares en los Balcanes que violan la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional en general. En particular, la acción militar en Bosnia Herzegovina de agosto de 1995 y la guerra de agresión de marzo de 1999 contra Yugoslavia, ambas motivadas por la razón humanitaria, han perseguido un diseño de estabilización hegemónica de toda el área euromediterránea y medioriental. El aspecto político militar de mayor relevancia fue la transformación de la Alianza Atlántica como aparato defensivo a instrumento político y militar ofensivo. En un mundo que ya no es más bipolar, esto garantiza la presencia militar de Estados Unidos en Europa, el Mediterráneo y Medio Oriente, e incluso tiende a incrementarla: si se piensa en las bases militares estadounidenses, dotadas de armas nucleares, que operan en países mediterráneos como Marruecos, Albania, Grecia, Turquía. El nuevo “atlantsimo” funda así su estrategia “global”: es la expresión de una estrategia proyectiva, expansiva, dinámica y flexible, dispuesta a consentir intervenciones militares más allá de los confines de Europa, en particular en el área considerada “Tercer Mundo”. El new strategic concept de la Otán define en términos nuevos la misma noción de “seguridad”, y esta mutación conceptual experimentó una rápida aceleración después del atentado a las Torres Gemelas. La seguridad coincide con la guerra al terrorismo. —Si Estados Unidos financia los tribunales internacionales como La Haya, y también la ONU, ¿que posibilidades jurídicas hay de intervenir en ello?

El Ciudadano —En los últimos años del siglo pasado la comunidad internacional dio vida a varias formas de jurisdicción penal internacional con el fin de favorecer procesos de paz y de transiciones políticas. Esta tendencia a usar la corte penal en el terreno internacional se concretó en la institución de dos tribunales ad hoc –para la ex Yugoslavia y para Ruanda– y de la Corte Penal Internacional, con una competencia universal y permanente. Para la mayoría de los observadores –entre ellos Jürgen Habermas, Ulrich Beck, Michael Ignatieff, Antonio Cassese– el rápido e imponente desarrollo de la Justicia Penal Internacional es un fenómeno altamente positivo. El orden internacional es está adaptando con rapidez a un escenario siempre más “global” en el que declinan las soberanías nacionales. La Justicia Penal Internacional se presentaría como una réplica pertinente al difundirse, tras el fin de la Guerra Fría, el fenómeno de los conflictos étnicos, del nacionalismo virulento y el fundamentalismo religioso que conducen a graves violaciones de los derechos del hombre. Esta valoración optimista suscita, a mi parecer, mucha perplejidad. Los estatutos normativos de la Justicia Penal Internacional resultan inciertos y confusos. Procuradores y jueces ignoran totalmente el orden jurídico, la historia y la cultura –además de la lengua– de los países imputados. Esto tiende a descontextualizar el comportamiento desviado y a sancionarlo sin dar relieve alguno ya sea a la matriz social como al ambiente social destinado a acoger al condenado después de la expiación del la pena. No obstante esto, a partir de la experiencia del Tribunal da Nüremberg, se ha afirmado en la cultura jurídica occidental una visión simplificada del encuentro entre el ejercicio internacional del poder judicial, la tutela del derecho del hombre y el proceso de pacificación. Mi opinión es que no existen modelos universalmente válidos y que la respuesta penal internacional no puede estar atada a un modelo exclusivo. Cada país debe ser libre de seguir su propia vocación de paz y de democracia, según su propio universo de valores, su historia, su condición política y económica, su tradición legislativa y penal. El punto decisivo es que lo pueda hacer en plena autonomía política, sin tener que depender de la voluntad de las grandes potencias que hegemonizaron el planeta y los tribunales hechos a medida. —Ha dicho que la única forma de liberar al mundo del terror imperial sera liberándonos del dominio político, económico y militar de EE.UU. y sus aliados. ¿Ha concebido algún camino al respecto? —Existen indicios crecientes de una crisis del monocentrismo imperial de los Estados Unidos, pero la dirección, la modalidad y los tiempos que esta crisis podrá tener hoy no son claros. Esto es que se puede sostener que solamente un desarrollo de las relaciones internacionales en la dirección del pluralismo, del diálogo y de la confrontación entre las diversas civilizaciones del planeta puede llevar en un período largo alguna cosa que se parezca más a la paz que a la guerra y al terrorismo global, pero para que esto sea posible debe acontecer que sople con fuerza en Occidente la lógica del politeísmo de los valores morales y políticos, una antropología “pluriversalísitica”, que acepte la diferencia y custodie la complejidad como un precioso patrimonio evolutivo de la humanidad. En el futuro una gradual secesión “pluri-versalistica” podría ser guiada por una alianza ente potencias económicas y demográficas como Brasil, la India y la China, sin olvidar la Federación Rusa y, quizás, Sudáfrica. Esta alianza, no obstante el riesgo de un nuevo bipolarismo, podría hacer menos desequilibradas las relaciones de fuerza en la escala global y restituir por lo tanto una cierta eficacia al derecho y a las instituciones internacionales. La China queda como la gran variable del equilibrio mundial de los próximos decenios. No por nada por milenios fue considerada “el imperio que está en el centro del mundo”.

Cultura ● 13

& la región

La Lectura

La rutina de lo fantástico Relatos que apelan a la inquietud y a distintos géneros CUENTOS

La amenaza Oscar Masetti Ciudad Gótica Rosario, 2007 90 páginas $ 20

En La amenaza, tercer libro de cuentos de Oscar Masetti, el autor apela a relatos que, si bien no pueden con justeza ser llamados “autobiográficos”, presentan muchos motivos narrativos vinculados a experiencias personales. Versátil, Masetti rechaza en sus cuentos toda posición fija, permitiéndose escribir tanto relatos fantásticos como maravillosos, o adoptar un realismo cuya temática se vincula a sectores medios de la sociedad, relacionados fundamentalmente, con la rutinaria vida del empleado de oficina. Algunos textos, sin ser absolutamente fantásticos, como “La amenaza”, “Restauración” o “Una visita molesta”, por el carácter indeterminado de circunstancias, sucesos y personajes, ponen de relieve elementos misteriosos y sobrenaturales que inciden en los acontecimientos más íntimos y familiares, llevando los cuentos hacia sugerentes atmósferas en las que lo extraño y lo maravilloso obturan la representación realista pura. “La amenaza”, que da nombre al libro, dice de la irrupción, en la más llana cotidianeidad, de una presencia inquietante, corporizada en la insólita audición de un extraño ruido que acosa sin cesar al protagonista. Éste, presa de temor y recelo, pone en obra diversas estratagemas para conjurar el presunto peligro. El narrador de “Restauración”, que desde el primer enunciado apela al lec-

tor, es también el personaje del cuento, un hombre común, un oficinista. La primera persona facilitará la identificación entre el lector y el personaje, atado a una incertidumbre que lo expone a dudas sobre su capacidad de percibir la realidad. En esta indecisión se juega precisamente el elemento fantástico, y si el lector no acepta el hecho fantástico, se verá obligado a ensayar una explicación racional: ¿locura?, ¿alucinación? Sin estridencias, la escritura de este libro se encuentra marcada por un lenguaje coloquial y con no pocas elipsis, tras las que se vislumbra, como en sordina, el transcurrir de personajes simples y comunes, atormentados por la tediosa rutina diaria. En algunos cuentos hay una línea realista que combina la evocación nostálgica con una visión crítica de las miserias de la sociedad. Se llegan a reconocer, aunque no hay datos cronológicos, hechos de los horrores de la historia reciente. Son los temas, los motivos, o los sentimientos, entre otros, los que imponen al autor el peculiar entramado de sus cuentos. De este modo, es la estructuración de los mismos la que se plegará al efecto que busque en cada uno de sus relatos. La elaboración y cuidado trabajo sobre las formas, ponen de relieve el carácter reflexivo del autor, tomando materiales cotidianos en un movimiento constante, que mezcla las rutinas humanas con la imaginación. El lector es transportado a un mundo en el que las frustraciones no excluyen la esperanza. La conciencia literaria reflexiva se destaca en la prosa de “La amenaza”, produciendo relatos, cuyo principal atractivo para los lectores es su valoración estética. Lugar celeste, primer libro del autor, se publicó en 1994, y en 1998, Animales en libertad, también de narraciones cortas. Masetti es secretario de Cultura de la Asociación Bancaria de Rosario.

MARCELO MANERA

Narraciones con elementos misteriosos que transforman un paisaje conocido.

Convocatoria Premio a la experimentación

Proyectos de instalación, escultóricos, pictóricos, tecnológicos, sonoros o sus combinaciones podrán participar del Premio F a las Artes 2007, que extendió su convocatoria a artistas de todos los países de Latinoamérica, hasta noviembre de este año. Creados por el Laboratorio de Experimentación Artística del Faena Group (LEA), los Premios F 2007 apuntan a seleccionar proyectos artísticos concebidos especialmente para la antigua sala de máquinas de Los Molinos Building, donde la Fundación Faena y el LEA tendrán su sede. Los proyectos que resulten ganadores serán los que interactúen de manera novedosa, inteli-

gente y poética con la historia del edificio y con el contexto urbano donde esta situado. Con el apoyo de Intel y Philips, se entregará un primer premio de 100 mil pesos argentinos y un segundo premio de 50 mil, que serán destinados a financiar la producción de los proyectos. El jurado estará integrado por Carlos Basualdo, Okwui Enwezor y Jessica Morgan. El LEA es un laboratorio de experimentación artística basado en la búsqueda de la interacción entre distintas disciplinas y a través de programas de becas, comisiones y premios, promueve y facilita el desarrollo creativo de artistas locales e internacionales. Consultas a premiosf@faena.net.


Continuación entrevista a Danilo Zolo