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LA GUARIDA DEL HOMBRE

ÉDISON CASAMÍN

SALAS OSWALDO GUAYASAMÍN, EDUARDO KINGMAN Y MIGUEL DE SANTIAGO DE LA CCE

2013


LA GUARIDA DEL HOMBRE

ÉDISONCASAMÍN Mis esculturas son la crítica a una sociedad fría pero también a mi mundo interior. Me encuentro en un proceso de referencia y análisis: la construcción de esculturas a partir de la unión de distintos géneros artísticos (la arquitectura y la escultura). La escala es muy importante porque me remito al transeúnte y juego con la dimensión y escala 1:1 (pero a veces también con mayores proporciones para causar un gran impacto visual). No estoy innovando aún, más bien busco experimentar con los materiales y mis posibilidades. Ahora sé que no tengo límites:porque construyo a partir de la experiencia. Es necesario reflexionar sobre lo que pasa a nuestro alrededor, pues generalmente somos entes inmóviles ante tantos hechos repudiables, ocasionados por nosotros mismos. Sé que necesitamos más conocimiento profundo de la sociedad y de ahí que lo que la escultura esconde en su interior sea una pasión, mi búsqueda.

COMUNICACIÓN GRÁFICA IMPRENSIÓN OFFSET


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ÉDISON CASAMÍN ES UN ESCULTOR JOVEN que va para grande. Varios reconocimientos en certámenes de incuestionable seriedad y prestigio, dentro y fuera del país, avalan mi aserción. Pero premios a un lado, que en muchos casos no son sino una especie de espejismos que se pierden en breves y leves ráfagas de tiempo, Casamín ama su oficio, y vive por él y para él. Y ahí está el artista, suspendido en espacio y tiempo, absorto en sus ensueños y búsquedas, tentando, día tras día, esa lógica de las formas, líneas y volúmenes, que son la sustancia de su cosmovisión. El espacio fluye en Casamín, se regocija y se detiene, gracias a sortilegios recurrentes: es tiempo revertido en extensión, y el tiempo es sólido o se desliza en figuras alargadas, finas, como irguiéndose para conquistar distancias inlogrables, a primera vista, frágiles, perecederas, quebrantables, pero que, en el concepto que adquieren, se tornan pujantes, briosas. La referencia del entorno, la arquitectura (en la vasta aprehensión de la ciudad), la ciudad misma, en esa esencialidad siempre cambiante de luces y sombras, los desmesurados edificios, refugios o prisiones de millares de anónimos seres humanos, devienen obras escultóricas de magnífica resolución, sea en piedra, mármol, madera o metales, gracias al arte de este joven maestro. Concretar —inaugurar más bien— sus esculturas depende de una permanente constancia para transformar


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en estupendas obras todo aquello que su pupila aprehende desde el ejercicio de nuestra cotidianidad. Y el metal es una de las materias primas que más le obsesiona. Le regocija su dureza y la dociliza convirtiéndola en suya («apropiación de lo útil»). La escultura en la obra de Édison Casamín se yergue como una perpetua creación de estructuras; así, forma y espacio, afinados por su talento, arriban a la tridimensionalidad. El metal, para Casamín, es conjugación tangible que le sirve como salvaguardia, cobijo y aislamiento. Pero va más allá: desafío a un material industrializado para insuflar en él su hálito creador. Así, las estructuras se alzan en todo su esplendor a sabiendas del artista que serán erosionadas por el tiempo y convertidas en guaridas de especies «menores» o en campos desolados. Es el fragilismo humano que, de una u otra manera, capta Casamín. Su metamorfosis. Sus ciclos interrumpibles. El óxido del tiempo que deteriora, transmuta, aniquila y vuelve a renacer en otros grupos humanos, en diferentes geografías, en distintos entornos. Escultura testimonial, entonces, la de este joven maestro. Allí dejarán sus manos lo que piensa, ve y siente de una ciudad que crece a ritmo de vértigo, pero que a ese mismo paso se deshumaniza. En las esculturas de Casamín, se evidencia su proporcionalidad a tal punto que emerge como


un signo útil para interactuar con el espectador. Interioridades y exterioridades en fusión virtuosa. El ser humano vibra en la obra escultórica de este artista. No lo conoce pero lo percibe. No está recreado en varias de sus obras, sin embargo, está su palpitación, el eco de su voz, las formas evanescentes de sus interioridades. Y Casamín se rebela con él mismo por ignorarlo. Y su depresión acrece hasta el desbordamiento de sus sensaciones, que solo vuelven a su cauce cuando se rehúnde en su arte para dar con él. El ser humano: lo que se ve de él en el tráfago del día a día, y su espacio íntimo que siempre será velado, sórdido a veces, a veces diáfano. Casamín padece las obsesiones de los grandes artistas. Conciliar arquitectura y escultura y de ese «ideal», la apropiación de estructuras en las cuales late su ser creador. La geometrización y expresividad son íconos que crean un lenguaje asimilable, así como las propiedades formales de la escultura, su textura, los caminos sin finales de sus líneas formando ángulos de unión entre las formas y el espacio: adentroafuera, masa-transparencia, interior-exterior, mirarver-remirar, entrar-salir: el eviterno designio del ser humano, un viaje, un soplo, un sueño, la esperanza, el eterno comienzo sin finales. Y todo este amasijo, rendido por el milagro del arte. 7

MARCO ANTONIO RODRÍGUEZ


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ÉDISON CASAMÍN Trabajar la piedra es una labor de paciencia, de tenacidad. Modelar ese material duro y frágil a la vez no es para cualquiera. Al igual que Arturo, que sacó la espada enterrada en la piedra, y a partir de ese hecho se marcó la majestuosidad y leyenda de este rey inglés, Casamín también saca de las entrañas de la piedra el símbolo de su arte y su permanencia: la dimensión. La piedra es tal si tiene volumen, si sus dimensiones son magníficas, de lo contrario es un guijarro o un canto rodante, uno más entre la inmensurable cantidad de pedruscos intrascendentes en nuestras vidas. Pero Casamín hace de la piedra un albergue, una dimensión donde el ser humano se mira y se reconoce como polvo de una estrella en constante descomposición. Y es que el hombre en un instante es, fue y será piedra, de acuerdo con las circunstancias: duro, indeleble, resistente, insensible, como diría el poeta. En el trabajo de la piedra, Casamín demuestra esa dimensión sensible de lo inanimado, producto de su relación con el ser humano. La piedra cobra vida cuando tomamos contacto con ella: cuando la habitamos, cuando la moldeamos, cuando la usamos. Una piedra es buena, es mala, es simple, es compleja, es lo que nosotros queramos que sea: cálida o fría. Pero la piedra en sí, sola, no es comunicativa, su relación con otros materiales como metal y madera, nos recrean la vida, los intereses en la vida que tenemos cada uno de nosotros. Y allí radica la grandeza de las esculturas de Casamín, pues desde su majestuosidad y su voluminosidad, nos relaciona con lo que somos, lo que fuimos y lo que seremos: esos Arturos que sacamos la espada de la piedra y le damos vida a la inanimación o esos transeúntes que van pateando piedras sin sentido. De los elementos de la tierra, la piedra y el metal son parecidos: recios e inmanejables, pero gracias a Casamín, se puede apreciar que nada es indomable, tan solo el ser humano, precisamente, por su docilidad y maleabilidad. Todo lo demás no representa dificultad, como sacar la espada artúrica de la piedra. La piedra y el metal tratados en las obras de Casamín se transforman en metáforas de nuestras vidas, de nuestros anhelos y decepciones. Piedra y metal se convierten en espejos donde nos reflejamos gracias a la sensibilidad del escultor.


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LA GUARIDA DEL HOMBRE EL HOMBRE Y SU ESPACIO INTERIOR HEGEL Posesión de la conciencia «Las cosas naturales no poseen conciencia, son una sola vez, son en sí. El hombre posee conciencia, se desdobla es para sí mismo». La adquisición de la conciencia «En base al conocimiento interior de su alma, de sus sentimientos. También a través de las relaciones prácticas con el mundo exterior». Necesidad de auto representación «El hombre arroja de sí lo que él es, se contempla. El hombre transforma el mundo para reconocerse en la forma de las cosas, para gozar de sí como de una realidad exterior».

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La conciencia como impulso creativo «El niño transforma su entorno para verse a sí mismo. El artista se plasma en la obra de arte».


KANT «La representación del espacio debe existir como fundamento previo. Que permite la percepción de los objetos. Esta representación del espacio a priori, hace posible toda explicación de exterioridad y esta explicación surge de las facultades de representación del sujeto, de su interioridad. El espacio no es una realidad o concepto empírico, es decir, su conocimiento no se ha basado en la percepción (sentidos) previa, sino que, la percepción del espacio es el primer momento de su representación ya planificada con anterioridad». E L R E T R AT O D E L I N D I V I D U O

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«El hombre es hogar de memorias tanto individuales como colectivas, identidades, des-identidades, cosmovisiones, ideologías, aflicciones, pasionalidades, transformaciones. En él mora la noción originaria de la vida y la muerte, el tiempo y el espacio, el mito y el rito tanto ancestrales como modernos, el ser y la nada, la representación y la carne, la naturaleza y la cultura, lo material y lo espiritual, el sexo y el género, Eros y Tánatos, dualidades, polos de su yo, de sí mismo. El hombre es la primera arquitectura, habitarlo es un proceso de toda la vida. Él expresa nuestro universo simbólico, una organización y reordenamiento de formas de ver desde la experiencia personal y la historia social, las memorias que construyen y fragmentan al sujeto».


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EL ARTE COMO METÁFORA DE LA INTERIORIDAD La obra de arte desde este planteamiento es una especie de reproducción de sí, un reflejo del artista, no literalmente, sino de los contenidos de su alma. Esa representación artística de sí mismo sería la expresión de su naturaleza conciente y una manera de auto contemplación. Desde el punto de vista de la teoría narcisista de Kohut, se puede interpretar la obra de arte como forma y expresión de sí mismo, o sea, de las ambiciones e ideales de un artista y su tiempo. Hegel propone, como ejemplo, a un niño que transforma su entorno apenas tiene la oportunidad; de for ma instintiva altera la naturaleza que le circunda con el fin de reconocerse en esa intervención. Lo mismo hace el artista al duplicarse en la obra de arte. El arte refleja la mente del creador de forma individual o de las convenciones de toda una cultura. El artista se retrata en la obra de arte.


DESCRIPCIÓN DE LOS CONTENIDOS DE LA OBRA La referencia del entorno, la arquitectura, la ciudad, su estructura, el metal, lo geométrico, edificaciones que crea el hombre como guaridas, hogares de protección, son identificaciones que lo hacemos cotidiano; el lenguaje, una de tantas maneras de expresión, comunicación que hemos creado, es otra pauta para el acercamiento de lo que nos pasa o acontece en cualquier punto del espacio y el tiempo. La escultura, a través de la creación de estructuras y construcciones, me permite tanto en la forma como en el espacio, un afinamiento creador de tridimensionalidad que solo lo puedo crear con este género. Concretar una escultura depende de mucha constancia y es fuerzo para aplicar lo que he estado asimilando todo este tiempo, aprendiendo a enfrentarme a muchos materiales sólidos como arcilla, madera, piedra, mármol y, esta vez, metal; dureza, que se ha compenetrado conmigo mismo haciéndome partícipe de la naturaleza para llegar a su transformación. Su dureza es una conjugación como protección y aislamiento, es la utilización del material industrializado, estructuras edificadas donde tarde o temprano no serán más que agujeros para la bestia. La proporción de acuerdo con el espectador por su interacción debe manejarse 1-1 para la interpretación de interior-exterior. Estas estructuras perdurarán como evidencia de lo planteado y como punto de referencia del entorno, lo que nos rodea, un mundo alienado, sin miedo a profanar porque el hombre se va haciendo cueva de sí mismo; construir y destruir estos muros imaginarios, rostros uno a lado del otro, como testigos estáticos del miedo a cambiar. Por qué no conjugar a la arquitectura con la escultura. Me apropio de estructuras que observo todos los días a mi alrededor : el hombre y su espacio interior y exterior, lo que ve y deja ver. La geometrización y expresividad son íconos que harán un lenguaje comprensible, asimilable así como las propiedades formales de la escultura, su textura, y el recorrido de las líneas formando ángulos de unión entre las formas, el espacio: adentro-afuera, masa-transparencia, interior-exterior, mirar-ver, entrar-salir.

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ÉDISON CASAMÍN Quito, 22 de abril de 1977 Estudios: • Universidad Central del Ecuador, Facultad de Artes, Licenciatura en Artes Plásticas, Especialización en Escultura y Grabado 2001-2006. • Universidad Central del Ecuador, Facultad de Artes. Diplomado Superior en Arte Ecuatoriano. 2009-2010. • Asociazione di Scultori Ponte di Ferro Carrara. Especialización Laboratorio en Escultura, Técnica y Tecnología del Mármol. 2010-2011, Carrara-Italia. Distinciones • Primera Mención de Honor: Escultura “URBANO” Festival de Artes al Aire Libre. FAAL 8va Edición. Guayaquil, octubre 2007. • Tercer Lugar: Escultura “NATALE” Concurso Ilustre Municipio de Quito, Quito Cultura Quito, diciembre 2008. • Primer Lugar: Estatuilla “INTERCOLEGIAL DE DANZA” Ilustre Municipio de Quito, Quito Cultura Quito, febrero 2009. • Primer Lugar: Escultura “OCASO” Exposicion Itinerante Concurso Internacional Tokyo 2011 Tokyo, Paris, Atenas, Brucelas. junio-septiembre, 2011. Exposiciones Individuales • Exposición Edison Casamín Ilustre Municipio de Quito Quito, diciembre 2005. • ¨LA GUARIDA DEL HOMBRE” Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Quito, enero 2010. • ¨LA GUARIDA DEL HOMBRE” Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo Del Tungurahua, Ambato, abril 2010. • “INTERSECCIONES” Societá Dante Alighieri Sede Quito, Quito, julio 2010. • ¨NOVUS INFORMALES” Alianza Francesa Quito, Quito, junio 2011.


Exposiciones Colectivas •

“Agosto Mes De Las Artes” I. Municipio De Quito Palacio Arzobispal Quito, agosto 2002

“Feria Universitaria” Centro de Exposiciones Quito Universidad Central del Ecuador Quito, junio 2003

“Galeria De Arte” Quito Tennis Club Quito, mayo 2004

“Feria Universitaria” Centro de Exposiciones Quito Universidad Central del Ecuador Quito, junio 2004

“Exposicion de Facultades” Universidad Central del Ecuador Hall Teatro Universitario. Quito, abril 2005

“Cultura Andina” I. Municipio De Rumiñahui Villa El Carmen. Sangolqui, septiembre 2005

“Mapping The City” Asociacion Humboldt Centro Goethe Quito, diciembre 2005

• “Mes del Artista Novel” Alliance Française Quito Quito, marzo 2006 • “Exposicion de Egresados 2006” Universidad Central del Ecuador Quito, julio 2006 •

“Bienal de Escultura” Junta Parroquial San Antonio de Ibarra San Antonio de Ibarra, noviembre 2006

“Bienal de Escultura Valladolid 2007” Comuna de Valladolid Patio de La Hosteria del Monasterio de San Benito Valladolid, España, marzo 2007

“Concurso Internacional de Escultura La Pietra e La Musa Agreste” Comuna Domodossola Piemonte, Italia, octubre 2007

“Festival de Artes al Aire Libre FAAL 2007” Municipio de Guayaquil Museo Municipal de Guayaquil, octubre 2007

“II Bienal de Escultura San Antonio 2008” Junta Parroquial San Antonio de Ibarra, septiembre 2008

• Centro de Artes Plásticas Gauguin Quito, agosto 2008 • Teatro Nacional Sucre Ilustre Municipio de Quito Quito, diciembre 2008

“Quito Exorcisa sus Demonios” Embajada de México Centro Cultural Mexicano. Quito, julio 2010

• “III Bienal de Escultura San Antonio 2010” Junta Parroquial San Antonio de Ibarra San Antonio de Ibarra, noviembre 2010 •

“Exposicion Itinerante Concurso Internacional Tokyo 2011” Tokyo, Paris, Atenas, Brucelas. Junio-septiembre, 2011


Guarida del hombre Metal. 3,24 x 0,48 x 0,48 mts. 2006. Encerrado Piedra y metal. 0,54 x 0,45 x 0,22 mts. 2007. Muros Piedra y metal. 1,22 x 0,30 x 0,30 mts. 2007. Azul Metal y madera policromada. 2,58 x 0,53 x 0,35 mts., 2009. Rojo Metal y madera policromada. 2,18 x 0,33 x 0,33 mts., 2009. Ciudad Metal y madera policromada. 2,84 x 1,36 x 0,22 mts., 2009. Ocaso Metal y madera policromada. 1,80 x 1,20 x 0,23 mts., 2009. Equilibrio “Giu” Metal y madera policromada. 2,35 x 1,31 x 0,20 mts., 2009. Paisaje Metal y madera policromada. 0,79 x 0,26 x 0,11mts., 2009. Natale Piedra, mármol y metal. 2,05 x 0,76 x 0,30 mts., 2008. Muros III Piedra y metal. 0,67 x 0,20 x 0,15 mts., 2008. Raffaella Metal y madera policromada. 2,84 x 0,83 x 0,30 mts., 2009. Romina Metal y madera policromada. 2,75 x 0,86 x 0,30 mts., 2009. Blanco sobre azul y rojo Metal y madera policromada. 1,07 x 0,47 x 0,16 mts., 2009. Contemporáneo Metal y madera policromada. 2,44 x 0,64 x 0,59 mts., 2009. Muros II Mármol y metal. 0,55 x 0,30 x 0,30 mts., 2008.

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CATÁLOGO ÉDISON CASAMÍN  

La Guarida del Hombre es el título de la impactante obra de Édison Casamín, aquí su último catálogo que incluye sus obras premiadas.