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E N C I C L O P E D I A DE

-

MITOLOGIA Loren Auerbach, Profesora A nne M . Birrell, Rev. Dr. M artin Boord, M iranda Bruce-Mitford, Peter A. Clayton, Dr. Ray D u n ning, Dr. James H. Grayson, Dr. Niel G unson, Stephen H odge, Dra. G w endolyn Leick, Dra. Helen Morales, M ark N uttall, Richard Prime, Profesor James Riordan, Dr. Nicholas J. Saunders, Profesor H arold Scheub, Bruce Wannell y Profesor James Weiner.

C O M P IL A D O R GENERAL, A r t h u r C o tterell

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SUMARIO

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I n t r o d u c c i ó n .................................................................................................................. 6

El a n tigu o O rien te P r ó x i m o ..................................................................................12 E g i p t o ..............................................................................................................................4 4 G r e c i a .............................................................................................................................. 54 R om a

..............................................................................................................................68

Los c e l t a s ........................................................................................................................ 7 6 Europa central y oriental Europa del norte

....................................................................................102

..................................................................................................... 114

Siberia y el A r t ic o ..................................................................................................... 132 I n d i a .............................................................................................................................. 144 Sri L a n k a ......................................................................................................................160 T í b e t .............................................................................................................................. 164 M on gol i a ...................................................................................................................... 172 C h in a

............................................................................................................................178

Japón

............................................................................................................................190

C orea

........................................................................................................................... 2 0 0

Sudeste A s i á t i c o ........................................................................................................2 0 6 O c e a n ía ........................................................................................................................ 2 1 6 Australia África

..................................................................................................................... 2 3 4

........................................................................................................................... 2 4 8

El C a r i b e ......................................................................................................................2 5 8 N o r te a m é r ic a ............................................................................................................. 2 6 6 C en troam érica y Sudam érica

G losario

.........................

282

..................................................................................................................... 3 0 6

B iografías de los a u t o r e s ......................................................................................3 0 9 B ib lio g r a f ía ............................................................................................................... 3 1 0 C réd ito s de las fotografías

................................................................................ 3 1 2

In d ice o n o m á s t i c o ................................................................................................. 3 1 3 Ind ice de m aterias ..................................................

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1

IN T R O D U C C IÓ N

INTRODUCCIÓN

D

EBEM OS la palabra “m ito”, com o muchas otras de uso corriente hoy en día, a la antigua Grecia. N inguna lengua moderna ha podido suplirla. Por tanto, no puede haber mejor manera de comprender qué es la m ito­

logía que la de prestar atención a la significación original de la palabra. Por derivar de la idea propia de “discurso”, el m ito pasó a significar, alre­

dedor del siglo

V

a.C., “historia”, “relato de unos sucesos”. El historiador

H eródoto, que escribió una relación sobre las guerras entre griegos y persas, se interesó m ucho por documentar todo cuanto fuera posible sobre estas luchas, aun cuando algunos de dichos relatos pudieran tomarse más bien com o mitos o leyendas. Adm itió que no había certidumbre en torno a la exactitud de tales hechos, pero el interés que presentaban era tal que sencillamente no podían caer en el olvido. Atañía ya a sus lectores el decidir a qué se podía dar crédito y a qué no. El filósofo Platón favoreció aún más esta concepción del m ito, entendido com o relato extenso, en ocasiones ficticio, más que com o exposición de hechos, puesto que le preocupaba distinguir entre las cosas que se pueden admitir com o ciertas y las que no. Sin embargo, el avance de la razón en la antigua Grecia no m inó de inmedia­ to la importancia de la mitología, porque se entendía que los mitos eran historias tradicionales que encarnaban el legado del mundo helénico. Un m itólogo diría en la actualidad que estos relatos encierran las pautas de pensamiento básicas en vir­ tud de las cuales los antiguos griegos cobraron conciencia de sí mismos com o pue­ blo. Y podría añadir que la pujanza de la mitología griega, com o de otras tradicio­ nes notables, descansa en su naturaleza colectiva. A diferencia de un relato com ­ puesto por un determinado autor, el mito siempre se presenta por sí solo, con una trama y una serie de personajes fácilmente reconocibles para quienes escuchan al narrador, poeta o dramaturgo que hace uso de ellos. Cuando, por ejemplo, los ate­ nienses asistían a las representaciones de obras que se daban con motivo de los festejos religiosos anuales, conocían de antemano los acontecimientos que dra­ maturgos com o Esquilo o Sófocles seguramente escogerían para contar a su público. Su fascinación por las secuelas de la guerra de Troya no cesó nunca, así com o jamás dejó de atraer su atención la tragedia de Edipo. El hecho de que, después de percatarse de sus terribles actos de parricidio e incesto, Edipo escogiera para morir la gruta de Colono, en las cercanías de Atenas, convertía su

•fe

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IN T R O D U C C IÓ N

tragedia en un asunto de gran interés local. D e hecho, puede decirse que, en la liberación final del ex rey ciego de lebas, la obra de Sófocles Edipo en

Colono encierra los sentimientos más profundos de los griegos sobre el delito, el castigo y el destino. En el siglo

IV

a.C., Evémero, filóso­

fo afincado en la corte macedonia, llegó a sostener que todos los mitos y leyendas guardaban relación con hechos históricos y que los dioses eran, en origen, hombres que habían cosechado grandes éxitos y que, tras su muerte, recibían honores divinos por parte de un pueblo agradecido. Este punto de vista racional podría relacionarse con el contexto real de la guerra de Troya: en el siglo XIX fueron localizadas las ruinas de una gran ciudad situada en Asia Menor, donde se suponía que antaño había existido Troya. Agamenón, Áyax, Menelao, Helena, Paris, Aquiles, Héctor, Néstor, Ulises, Príamo -lo s grandes nombres de las dos epopeyas de Homero, la 1liada y la Odisea- pudieron interve­ nir en un conflicto histórico ocurrido allí. El problema es que resulta demasiado obvio que se trata de una justificación. El estudio de la épica india ha revelado ino­ pinados paralelos entre Homero, especialmente entre la Ilíada -e l relato de la caída de Iroya- y el Ramayana, la expedición de Rama a Sri Lanka con el objeto de recuperar a su esposa Sita, que había sido raptada. Tanto los rapsodas griegos com o los indios tuvieron que remontar­ se a un legado indoeuropeo compartido, si bien éste fue transformándose poste­ riormente para adaptarse a las diferentes experiencias históricas que implicaban las migraciones y la expansión colonial de Grecia y la India. Aun cuando se tra­ tara realmente de un rey m icénico, el relato del liderazgo de Agamenón sobre la fuerza expedicionaria griega quedó substituido en una historia de rivalida­ des divinas, de dioses y diosas que diri­ mían sus disputas personales favorecien­ do bien a los tróvanos, bien a los grie­ gos. Sin embargo, una lectura más atenta del texto muestra que, en el caso de la propia Helena (que dio pie al conflicto), estamos en realidad ante una divinidad, más que ante una reina veleidosa. Nacida de un huevo, esta hija de Zeus era, sin duda, una deidad arbórea de época pregriega, cuyo culto implicaba tanto el rapto com o la recuperación. D e Menelao, su esposo, el dirigente espartano, también se

sabe que poseyó un altar en tiempos históricos. Con toda probabilidad, el herma­

*


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no de Agamenón fue nombrado rey en el curso de las innumerables versiones de

la historia que finalmente Homero refunde en la ¡liada. Lo que esta visión más compleja cié Homero debería mostrarnos es la multipli­ cidad de formas en que pervive el mito. Puede ser transmitido, sin apenas cambios, com o relato sacro relacionado con la teología y el ritual, o en forma alterada, como relato histórico que ha perdido contacto con acontecimientos meramente sagrados y aborda, en cambio, sucesos profanos. Los poemas épicos, las sagas y las puranas son posiblemente las mayores expresiones de la mitología, aunque nuestro conoci­ miento procede en buena medida de los escritos de los mitólogos. Gran paite de la mitología germánica se habría perdido sin los esfuerzos del erudito y estadista islan­ dés Snorri Sturluson, que a comienzos del siglo

X III

escribió un manual para poetas

sobre el mundo de los dioses precristianos y aportó explicaciones sobre sus mitos. Trajo a la memoria así las sagas del periodo vikingo, de entre 750 y 1050 d.C., m om ento en que se constituyó una vigorosa tradición en torno a la sabiduría y las hazañas de O dín -figura de un solo o jo - y de Thor, verdugo de gigantes. Los mitos se centran en la divinidad, y su materia aborda inevitablemente la cuestión de la naturaleza de la existencia, el mundo que rigen los dioses. En la antigua Sumeria, en el sur del actual Iraq, los mitos más antiguos que han pervivi­ do nos explican que la realeza “descendía de los cielos” y que el soberano era elegi­ do e investido por una asamblea de dioses. En el tercer milenio a.C., la deidad local se creía que era propietaria real de cada una de las ciudades sumerias, y su templo poseía y explotaba la mayor parte de las tierras de regadío, de tal manera que el rey era más bien una especie de administrador que gestionaba los Estados del dios. El templo, situado en un promontorio construido con ladrillos, hacía de hogar en que la deidad era alimentada y vestida y acogía a sus fieles. En la ciudad de Eridu, el templo se llamaba Apsu, com o el océano de agua dulce que se pensa­ ba existía bajo la tierra. Dado que el clima de Sumeria era sem¡desértico, con esca­ sas lluvias insuficientes para cultivar cereales o un huerto o jardín, la agricultura sólo era posible mediante el riego. Las formas elementales de canalización fueron transformándose en una amplia red interdependiente, que requería supervisión constante, obras de dragado y reparación de grietas en sus diques para mantenerla en funcionamiento. N o puede sorpren­ der, por tanto, que el propietario divino del templo de Apsu recibiese el nom ­ bre de Enlci, esto es, “Administrador Productivo del Suelo”. Lo que caracte­ rizaba a Enlci era su astucia, ya que, en litigios con otras deidades generalmente más poderosas, com o el dios del viento Enlil o Ninhursaga -diosa de la fertili­ d ad-, siempre resultaba vencedor gra­ cias a su ingenio, y no por recurrir a la fuerza.

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IN T R O D U C C IÓ N

7

El astuto Enki venció a Ninhursaga en un m ito en torno a la creación de la humanidad. Se afirmaba que inicial­ mente los dioses estaban obligados a trabajar; tenían que realizar duras tareas de agricultura de regadío. Pero se queja­ ron de ello, y Enki y su madre, Nammu, crearon un pueblo para relevarles en estas labores. En un festejo organizado para celebrar este hecho, los dioses se excedieron bebiendo, y Ninhursaga se jactó de poder decidir a capricho si los humanos iban a estar sanos o enfermos. Enki aceptó el reto afirmando que, hiciera lo que hiciera ella, él lo equilibraría todo de tal manera que toda criatura pudiera ganarse el sustento. Y así compensó los varios engendros que ella había creado. Más tarde, Enki le devolvió la pelota a Ninhursaga pidiéndole que pechara con la creación que él iba a llevar a cabo: era un hombre decrépito, tan sumamente abatido por los años que no se podía valer por sí mismo. Desesperada, Ninhursaga se dio por vencida. En los posteriores periodos babilónico y asirio, que siguieron a la caída de Sumeria después del 2004 a.C., los dioses de la región se convirtieron más bien en dioses nacionales y se identificaron con las aspiraciones políticas de sus naciones, de tal manera que su relación con la naturaleza pasó a parecer más episódica, y su intervención en la administración del mundo decreció. De este modo, Marduk de Babilonia y Ashur de Asiria adopta­ ron, en contrapartida, una posición do­ minante sobre el conjunto del panteón. N o obstante, el relato de las proezas de los dioses más antiguos siguió adelante. En un paralelo con la historia bíblica del Diluvio, a Enlil se le atribuía una serie de ataques contra la humanidad. La población de las ciudades había crecido tanto que la algarabía de las gentes man­ tenía desvelado a Enlil por las noches. Muy irritado, convenció a la asamblea de dioses para que se enviara una plaga que diezmara a la población y redujera el estrépito. Pero un hombre sabio llamado Atra-hasis (o, en ocasiones, Utnapishtim o Ziusudra) consultó a Enki (o Ea) y llegó a conocer esta terrible amenaza. Se pidió a los hombres que guardasen silencio, y se hicieron tantas ofrendas que el dios de la peste, Namtar, no osó hacer acto de presencia. Cuando ya había pasado el m om ento crítico y Enlil se dio cuenta de que aumentaba nuevamente el

nivel de estrépito, envió una sequía que puso a la humanidad en peligro de perecer

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IN T R O D U C C IÓ N

de hambre. Sólo algunos bancos de peces que Enki puso en circulación por ríos y canales salvaron la situación. Pero vio que ello sólo representaba un alivio tem po­ ral, porque Enlil iba a emplear a continuación el poder coordinado de los cielos contra la humanidad. Así, previno a Atra-hasis para que construyese un barco que le permitiera escapar de un diluvio que duraría siete días con sus noches. Pasada la tormenta, los únicos supervivientes fueron Atra-hasis, su familia y los animales que había llevado a bordo. A diferencia de Enlil, los dioses se mostraron horroriza­ dos por la magnitud de la devastación, hasta que el devoto Atra-hasis puso el pie en la tierra ya seca y les ofreció sacrificios. Después, intuyendo la bondad de las ofrendas, se reunieron “como moscas alrededor del sacerdote y su sacrificio”. Estos dos mitos del antiguo Oriente Próximo podrían calificarse de cosm oló­ gicos, porque tienen que ver con importantes acontecimientos, tales com o la crea­ ción de la humanidad y su destrucción -salvo una sola familia-. Muchas tradicio­ nes mitológicas poseen relatos que tratan acontecimientos de importancia parecida, pero la mayoría de los mitos suele ser de carácter más mundano. Generalmente abordan conflictos humanos e incertidumbres, detrás de las cuales aparece, no obstante, la actividad de los dioses. Entre otras cuestiones de las que se ocupan los mitos se encuentran las desdichas, el éxito, la crueldad, el amor, la muerte, las rela­ ciones familiares, la traición, lo antiguo frente a lo nuevo, la juventud enfrentada a la vejez, la magia, el poder, el destino, la guerra, la oportunidad, lo accidental, la locura, la búsqueda y el viaje. La riqueza de sucesos y descripciones en la mitología indica su profundo enraizamiento en la mente humana. Aun cuando los expertos estén lejos de haberse puesto de acuerdo sobre su explicación, la visión propuesta por C. G. Jung a comienzos del siglo XX parece la más probable. Según este psicó­ logo suizo, todo el mundo posee tanto un inconsciente personal com o uno colecti­ vo. El inconsciente personal consta de materia atañente a la experiencia del indivi­ duo, mientras que el colectivo recoge la experiencia mental de toda la humanidad. La herencia común del segundo -sostiene Jung- da pie a imágenes primordiales, “que traen a nuestra consciencia una vida psíquica desconocida que corresponde a un pasado remoto. La vida psíquica es la mente de nuestros viejos antepasados, el m odo en que concebían la vida y el mundo, a los dioses y a los seres humanos”. Una fuente tan rica de relatos tiene que fascinar por fuerza a cada generación y en especial a la nuestra, tan afortuna­ da al tener acceso a tradiciones del mundo entero. Esta obra le invita a explorar los vínculos y contrastes entre dichas tradiciones, con un enfoque glo­ bal que proporciona la mejor introduc­ ción posible a las profundidades aún inexploradas de la mitología en toda su variedad. A rthur C otterell

U

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C Ó M O CONSULTAR ESTE UBRO

CÓMO CONSULTAR ESTE LIBRO Las mitologías de esta enciclopedia están organizadas según grandes capítulos geográficos; aquellos que cubren una región m uy amplia o regiones que presentan multiplicidad de tradiciones mitológicas han sido subdivididos dentro del capítulo para facilitar su consulta. • La introducción y el mapa del inicio de cada capítulo o sección ofrecen un punto de referencia escueto para presentar la historia de la tradición mitológica de cada región. • El sím bolo que encabeza cada cuadro explica el tipo de información que se da en él:

T

MITOS REESCRITOS

refiere algunos de los mitos y cuentos célebres.

A

PERSONAJES

ofrece información más detallada sobre los héroes, protagonistas y criaturas que aparecen en los mitos.

Y

DIOSES

da información sobre dioses específicos o espíritus del panteón de cada región.

H

REFLEXIONES

detalla el m odo en que los mitos y las creencias han sido representados en diferentes expresiones artísticas.

TEMAS recapitula los temas y asuntos más significativos o recurrentes de los mitos. • En las páginas 306-3 0 8 un glosario explica términos inusuales. • Los nombres de todos los dioses, personajes y figuras históricas se ordenan en el índice onomástico de las páginas 313-316. • Los temas, lugares y otros elementos de las mitologías se ordenan en el índice de materias de las páginas 317-320.

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EL A N T IG U O ORIENTE P R Ó X IM O

El antiguo Oriente Próximo INTRODUCCIÓN

A

N T IG U O O R IE N T E P R O X IM O es un térm ino que tiene significado tanto geográfico com o histórico. La región com prende el Asia occidental desde las orillas orientales del M editerráneo hasta la meseta iraní. El confín norte de la región lo m arcan el m ar Negro y la cordillera caucásica; la frontera sur, el desierto de Arabia y el G olfo Pérsico. En ocasiones, se incluye a Egipto

com o parte integrante del antiguo O rien te Próxim o, pero en esta obra se tratará p or separado. El periodo histórico “antig u o ” se refiere a todas las culturas de la Edad del Bronce y del H ierro que prosperaron en dicha área, a partir del m om ento en que em piezan a ser conocidas por m edio de docum entación escrita. Las prim eras fuentes literarias datan del año 2600 a.C . aproxim adam ente y están codificadas en escritura cuneiform e, en lengua sum eria y poco después en varias lenguas sem íticas. A unque las civilizaciones urbanas de M esopotam ia ejercieron un im portantísim o influjo en toda el Asia occidental, nunca fueron cu lturalm ente hom ogéneas, sino que abarcaron a grupos tribales no sedentarios, pastores sem inóm adas y pueblos agrícolas rurales de diferentes ramas étnicas y lingüísticas. En el segundo y prim er m ilenio a.C ., algunos de estos pueblos desarrollaron unidades políticas independientes (jefaturas o estados) y tuvieron acceso a la escritura, m ientras que otros se m antuvieron com o m inorías bajo el control directo de poderosos estados. L,a introducción del caballo (a m ediados del segundo m ilenio) y del cam ello perm itió vencer distancias y propició un contacto más estrecho enríe las diversas poblaciones de O rien te Próxim o y entre las regiones m ás rem otas del m u n d o antiguo, incluidos E gipto y Etiopía, el área transcaucásica v el Irán oriental. La aparición de grandes estados im periales m ultiétnicos que se disputaban territorios coloniales fue característica del periodo com prendido entre aproxim adam ente 1500 a.C. y m ediados del prim er m ilenio. La caída de los estados oriundos de esta región -A siria inicialm ente y Babilonia d esp u és- allanó el cam ino para la conquista persa en tiem pos de los reyes aquem énidas, quienes gobernaron durante un breve periodo de tiem po en todo el O rien te Próxim o, así com o en Egipto. A lejandro M agno se propuso desafiar el control persa y, aunque sus éxitos fueron fugaces debido a su m uerte prem atura, sus conquis­ tas dieron paso al control foráneo sobre toda la región, que iba a prolongarse du ran te siglos, en p rim er lugar bajo m ando m acedonio y más tarde bajo el d om inio rom ano y bizantino. La m uerte de A lejandro M agno en 331 a.C . señala, por tanto, el final “oficial” del antiguo O rie n te Próxim o.

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


IN T R O D U C C IÓ N

Mitología sumeria INTRODUCCIÓN

L

todavía es incipiente y no hay consenso en lo relativo a la gram ática del sum erio. Por ello, todas las traducciones son cuando m enos p ro­ visionales, y m uchas antiguas versiones publi­

O S S U M E R IO S HA BITA BA N la región sur de la cuenca del Tigris y el Eufrates

cadas presentan pocas garantías y están desfasa­

(en el actual Iraq). Su lengua se escribía sobre tablillas de arcilla en caracteres

das. Igualm ente, las interpretaciones sobre el

cuneiform es, en un sistem a com plicado que constaba de signos para las palabras,

significado, la función e incluso el contexto de

las sílabas y las vocales. C onsiderando su base lingüística, no guarda relación con

com posiciones individuales son subjetivas y

ningún o tro idiom a conocido.

quedan rápidam ente reem plazadas por otras.

Los inicios de la civilización sum eria se rem ontan al cuarto m ilenio, cuando aparecieron las prim eras ciudades, con arquitectura m onum ental de ladrillos de adobe. Su base económ ica era agrícola -p ro d u c ía principalm ente grano en tierras

y

ENKI Y N INM AH

de re g ad ío - y ganadera. Los excedentes se trocaban por m ateriales de los que carecía

C U A N D O FUE CREADO EL M U N D O y

la región, generalm ente m etales nobles, m adera y piedras preciosas, lo cual fom entó

nacieron las prim eras generaciones de d io ­

el com ercio a larga distancia. La unidad política característica era la ciudad, con

ses, ca d a d e id a d cum plía una farea en la

su e n to rn o cultivable. D u ra n te la segunda m itad del tercer m ilenio tuvieron lugar

la b o r de m antenim iento del país, especial­

una serie de intentos de unificar el país e im poner un control político y adm inis­

mente en lo relativo a la irrig a c ió n ; algunos

trativo central.

dioses eran p o rta d o re s de cestos y otros

El estado sum erio más próspero fue el gobernado p o r la Tercera D inastía de Ur

(h .

2113-2004 a.C .). En el siglo

X V II I,

grupos de habla sem ítica (conocidos com o

actuaban com o supervisores. La d u ra la b o r d a b a p ie a quejas y dem andas, que Enki,

los am oritas) constituyeron un nuevo estado, Babilonia; la lengua sum eria dejó de

en su sa b id u ría , siem pre solucionaba de

hablarse, aunque el sum erio escrito c o n tin u ó usándose para fines religiosos d urante

form a ó p tim a . Un d ía , su m adre, N am m u,

m ás de mil años.

lo despierta de su sueño en las p ro fu n d i­ dades acuáticas, conocidas com o el Apsu, y le cuenta su plan de crea r a los seres

MITOS SUMERIOS

culto, m ientras que otros contienen diálogos

humanos. El delega la tarea en N a m m u ,

LA M AYORIA D E L O S M IT O S sum erios se

que tal vez fuesen recitados en algunos festejos.

in d icá n d o le que los form e con a rc illa fértil

conoce a p a rtir de tablillas de escritura cunei­

F.I trasfondo general de los textos m uestra un

del Apsu. O tra diosa, N in m a h , le presta

form e que datan de com ienzos del segundo

estado burocrático urbano y centralizado (el

a yu d a en esta tarea y le im pone a la

m ilenio a.C ., au n q u e algunas de ellas se

Im perio Sum erio de la Tercera D inastía de Ur),

hum anidad el sino del tra b a jo duro. C uando

rem ontan incluso a 700 años antes. Las tablillas

que im puso el control sobre unidades políticas

los dioses están festejando en h o n or de la

fueron descubiertas entre los restos de archivos

m ás pequeñas con carácter de ciudades-estado.

de tem plos, y casi todos los m itos presentan a

La reconstrucción v la traducción de los

sabiduría de Enki, éste y N in m a h se exce­ den beb ie nd o cerveza y se in icia una com ­

las deidades veneradas en dichos santuarios.

m itos sum erios están plagadas de dificultades.

petición en la que un dios crea d e te rm in a ­

A ún no hay acuerdo sobre su intención: se

Las tablillas se conservan en estado fragm enta­

dos seres y el o tro tiene que encontrarles

trata de elem entos de narraciones populares;

rio y se lian perdido pasajes cruciales. Además,

un destino a p ro p ia d o o una función social

algunos pasajes parecen referirse a form as de

el conocim iento lingüístico de aquel idiom a

concreta. N in m a h form a seis criaturas que presentan algún defecto físico. Tres de ellas sufren m alform aciones genitales, p e ro Enki los nom bra sacerdotes u oficiales. C uando le corresponde a Enki cre a r cria tu ra s, el texto se vuelve casi in in te lig ib le , p ero un segun­ d o ser resulta inviable, in ca p a z de m ante­ nerse sentado, ca m in a r o estar de pie p o r sí solo. Enfurecida, N in m a h m aldice a Enki y lo condena a perm anecer p a ra siempre en el Apsu. La desventurada cria tu ra (que q u izá deba entenderse com o un niño pequeño) tiene que ya ce r en su regazo.

M Sello cilindrico de mediados del cerco- milenio a. C

V

DIOSES

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REFLEXIONES

TEM AS

13 Sí?.


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EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

A ENKI ES EL H IJ O D E L D IO S celeste An. Su

T

Y

ENKI EN DILMUN (O ENKI Y NINHURSAGA)

MITOS DE NINURTA El regreso de N inurta a N ip p u r

m adre es N a m m u , diosa del agua y de la

DILMUN APARECE com o un lu g a r con

creación. Vive en el Apsu, las profundidades

potencial, p ero que aún no funciona ó p ti­

las victorias de N in u rta en el ca m p o de

acuáticas del interior de la tierra, fuente de

m am ente ante la carencia de ag u a dulce.

b a ta lla . Sin e m b a rg o , cu a n do regresa a

toda fertilidad y vida orgánica. C om o en

La diosa m adre se lam enta de este estado

N ip p u r, c a rg a d o con el botín de g u e rra

M esopotam ia el agua tam bién revestía una

de cosas ante el dios del a g u a , Enki, que

y a co m p a ñ a d o de un enorm e séquito, su

im p o rtan te función mágica, se invocaba a

produce ríos, canales y cisternas. Los ca m ­

m archa triu n fa l pone en p e lig ro la e s ta b ili­

E nki en conjuros mágicos y rituales, y por

pos ya están p re p a ra do s p a ra p ro d u c ir

d a d del país. Es convencido p o r el visir de

tanto era considerado com o un sabio entre

g ra n o , y las ca n a liza cio ne s perm iten que

Enlil, Nusku, p a ra que m odere su avance y,

los dioses, a quien se consultaba para encon­

se establezca un com ercio rentable. A co n ­

aunque lo reta rd a un poco, la a sam blea de dioses se siente a b ru m a d a p o r sus trofeos.

ESTE RELATO EMPIEZA con a la b a n z a s p o r

trar soluciones a cuestiones difíciles. Por otra

tin u a ció n, Enki copula con una diosa en

parte, su apetito sexual y su debilidad por la

los terrenos pantanosos de las afueras

bebida dan cuenta de la im perfección de la

de la ciudad. Ella concibe de in m ed ia to y,

N inurta y las Tablas del Destino

vida sobre la tierra. N o se trata de un dios

tras un e m b a ra zo de nueve días, a lu m b ra

LAS TABLAS DEL DESTINO fueron rob a d a s

bélico; la mayoría de sus antagonistas son

a otra diosa, que a su vez es insem inada

del C ielo p o r el ave a u g u r A n z u . El a g u ilu ­

varias diosas, la más notable de las cuales es

p o r Enki. Ello ocurre repetidas veces, hasta

cho se lam enta ante N in u rta -re s p o n s a b le

Inanna, que lo engaña para que ceda prerro­

que N in h u rsa g a interviene y le ad vie rte a

de e lla s - de haberlas d e ja d o caer en el

gativas y poderes divinos.

la m uchacha nubil Uttu que evite las insi­

a b ism o a cuático (el A psu), al h a b er sido

nuaciones de Enki cuando le p id e fruta

a ta ca d o p o r N in u rta . C u a n d o se d irig e n

y ve rd u ra , que él produce a n e g a n d o las

al Apsu p a ra convencer al dios Enki de

zonas á rid a s que rodean a la ciudad.

que devuelva las Tablas del Destino, Enki

V

IN A N N A D IO S A SU M E R IA con una com pleja per­

C ua n d o Enki llega c a rg a d o de pepinos

se niega. Por despecho, N in u rta im p lica

sonalidad m itológica, resultado quizá del

y m anzanas, Uttu le perm ite e n tra r en su

al visir de Enki. En ve n g an za , Enki in g e n ia

sincretism o entre una deidad sum eria local

h o g a r y los dos se a b ra za n . N in h u rsa g a

una to rtu g a g ig a n te que ataca al ¡oven

relacionada con U ru k y la deidad sem ítico-

retira el esperm a de la m a triz de Uttu

dios m o rd ié n d o le en los dedos de los pies.

occidental de la estrella Venus, Ishtar, in tro ­

p a ra crear ocho plantas. Enki siente apetito

N in u rta se defiende, p ero Enki excava un

ducida por la dinastía acadia, regente a

p o r esas plantas y las com e tan p ronto

hoyo en que caen él y su atacante. Sólo

m ediados del segundo m ilenio a.C . A la pri­

com o crecen, lo cual enfurece tanto a

las súplicas de la m ad re d e N in u rta , N in lil,

mera se la tenía por hija del dios del cielo

N in h u rsa g a que la n za una m aldició n sobre

convencen a Enki p a ra que lo libere.

suprem o, An; a la segunda, por hija del dios

Enki: en ferm a rá en ocho partes del cuerpo.

TEMAS

de la luna, N annar. La naturaleza dual del

Está a punto de m orir, pero puede ser sal­

planeta Venus quedó plasm ada en esta dei­

va d o g ra cia s a la intervención de un zo rro

LAS OBRA S T E O L Ó G IC A S sum e rías (him ­

dad andrógina, y ello da cuenta de la rela­

que convence a la diosa p a ra que le

nos, plegarias, conjuros) y los m itos existentes

ción de Inanna con el arte de la guerra, la

devuelva a Enki la salud. Esta lo tom a en

reflejan la em ergencia de un orden cósm ico

agresión y el afán de poder, así com o con

su reg a zo y da a luz a ocho seres divinos,

coherente, representado por varias deidades,

el parto y la atracción erótica. Los m itos

uno p o r cada p a rte enferm a.

cada una de las cuales desem peñará un papel esencial en la consecución de la a rm o n ía celes­

subrayan la naturaleza irascible de Inanna

te y terrenal. Ello ocurre en paralelo con el

y las consecuencias funestas de su cólera y su conducta sexual.

▼ Pintura moderna de un rey asirio.

ascenso al poder de la Tercera D inastía de Ur, que supuso que las ciudades sum erias, hasta entonces independientes, quedaran integradas en un solo cuerpo político, gobernado por reyes que asum ieron una condición casi divina. La creación y el m an ten im ien to de dicho orden (E nm esh y En ten, Lahar y A shnan) y su protección contra las fuerzas del caos o preten ­ siones rivales son un asunto característico de la m itología sum eria (el Descenso de Inanna al Infram undo, los m itos de N in u rta). Varios

T f

M ITOS REESCRITOS

A

PERSONAJES


ENKI

M Modelo de mosaico de una tumba ''real”de Ur. C uando, pa sa do el tiem po convenido, Inanna no regresa, N in sh u b u r sigue al pie de la letra sus instrucciones. Em pieza a hacer lam entaciones y ap e la a otros dioses p a ra que la ayuden a lib e ra r a Inanna. Tanto Enlil com o N a n n a r se niegan a ello, a le g a n d o que la a m b ición incontenible de Inanna la ha llevado a la situación en que se halla. Sólo Enki está dispuesto a ayudar.

t w fm rrir a

De la m ugre de sus uñas fo rm a dos seres (sus nom bres reflejan los de oficiantes de

(E nki y N in m ah , Enlil y N inlil). Sin em bargo,

Y DESCENSO DE IN A N N A AL INFRAMUNDO

los m itos más célebres funcionan a varios nive­

IN A N N A , "REINA DEL CIELO y de la tierra",

m itos de origen proponen relatos etiológieos de instituciones sum erias, prácticas y rituales

cultos o transvestidos relacion a d o s con los rituales de Inanna). Consiguen ser re c ib i­ dos p o r Ereshkigal fin g ie n d o sentir c o n m i­ seración p o r sus sufrim ientos.

les sim ultáneam ente: pueden reflejar el trasfon-

d ecide b a ja r al in fra m u n d o. Consciente del

do sociopolítico de una sociedad burocrática

p e lig ro que im plica d icha em presa, incluso

Ereshkigal ofrece una recom pensa e, instrui­

y jerárquica y proyectan la imagen de un u n i­

p a ra una diosa tan poderosa com o ella,

dos p o r Enki, piden el cuerpo de Inanna,

verso bien regido; al m ism o tiem po, apelan a

prevé todas las posibles contingencias. N o

que rocían con el A g u a de la V id a que les

problem as hum anos generales y a las am bigüe­

sólo se coloca todas sus insignias reales y

d io Enki. N o obstante, los jueces del in fra -

dades de la vida y la m uerte en un contexto

sus am uletos m ágicos, sino que d a ins­

histórico concreto. Asim ism o, el estilo y los

trucciones a su visir, Ninshubur, sobre

que la pueda suplir. Una hueste de

artificios poéticos de los m itos sum erios abar­

cóm o a ctu ar en una situación crítica.

dem onios la aco m p a ñ a en su cam ino

A d u la d a p o r tales atenciones,

m undo exigen que ella a p o rte a alguien

can desde la solem nidad litúrgica y las letanías

A las puertas del in fra m u n d o,

hasta los diálogos obscenos o los sentim ientos

Inanna p id e ser re cib id a p a ra o rg a n i­

¡unto a cada puerta p a ra ponerse de

líricos, m uchas veces en un m ism o texto (Enki

z a r el funeral de su cuñado. C uando

nuevo sus insignias. A l sa lir del in fra -

y D ilm u n ).

el vig ila n te de la puerta pone en

m undo, se encuentra con Ninshubur.

conocim iento de su señora,

C ua n d o los dem onios intentan retener­

Ereshkigal, herm ana de

la, Inanna se nie g a , y no perm ite que

Inanna y diosa del in fra m undo, esta petición,

de regreso, al tiem po que se detiene

éstos se lleven a otros dioses de Uruk que h a bían

ésta m onta en cólera

g u a rd a d o duelo p o r

y dispone que cierren

ella. Pero al ver a su

con llave las siete puertas. Junto a cada una de estas puertas, Inanna tiene que des­

esposo Dum uzi a ta v ia ­ d o con ropas suntuosas y sobre un espléndido trono, lo señala e n co le ri­

p ojarse de una de sus

z a d a y a firm a que él es

insignias reales. Desnuda

quien debe m o rir en su

e indefensa, com parece

lugar, en castigo a su desleal­

ante Ereshkigal, y sus inten­

tad. A l fin a l, la herm ana de

tos desesperados de a p o ­

D um uzi, G eshtinanna, com ­

derarse del trono quedan

p a rte su sino, de m anera que

ráp id a m e n te frustrados. Los

ca d a uno de ellos pasará

jueces del in fra m u n d o, reu­

m edio año en el infram undo y

nidos en asam blea, la co n ­

el o tro m edio sobre la tierra.

denan a muerte, y su cuerpo

A Relieve en terracota de una diosa alada.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

U

c o lg a rá de un ga n cho sujeto

^ Arpa sumeriaprocedente de Ur,

a una pared.

decorada con una cabeza de toro.

TEM AS

75

BE


fp

EL A N T IG U O ORIENTE PR Ó X IM O

revestían funciones específicas. N isaba era la

ENMESH Y ENTEN (VERANO E INVIERNO)

patrona de los escribas; N anshe, diosa de los peces y la magia; y N inisina, diosa de la salud.

Se trata del fragm ento de un m ito en form a

Se creía que los dioses residían en las propieda­

d e diálogo.

des de los tem plos y estaban representados po r sus imágenes o estatuas. El hogar divino cons­

C U A N D O EL DIOS Enlil concibe la idea

taba del dios y de su esposa, sus hijos y varios

de p o b la r la fie rra con plantas y anim ales,

sirvientes. En el panteón tam bién se incluían

crea a dos herm anos, Enmesh y Enten,

dem onios y espíritus m alignos, descendientes

p a ra que lleven a térm ino su o b ra . Enten

de An y en cierta m edida expuestos a los co n ­

estará al ca rg o de los anim ales: "h acien d o

juros m ágicos y los rituales de destierro.

que la oveja pueda p a rir al co rd e ro , la ca b ra al c a b rito y h a ciendo que se m u ltip li­ quen la vaca y la te rn e ra ". Puebla la tierra con monos salvajes, ovejas y cabras, llena

A Deidad sosteniendo un jarrón del que brotaba agua.

H IJO D EL dios suprem o An, Enlil es el

el cielo de aves y los ríos de peces. Planta

líder de los dioses y otorga la realeza. Reviste

palm erales, árboles frutales y dispone ja r­

características de dios atm osférico, cuyas llu­

dines. Enmesh asume sus tareas a p a rtir

vias aseguran buenas cosechas, aunque su

de ahí, y funda ciudades con hogares y

tem peram ento im predecible lo lleva a lanzar

"tem plos altos com o m ontañas". Una vez

plagas y diluvios sobre una tierra difícil.

cum plidos estos menesteres, los h e rm a ­

msmm- v

V

ENLIL Y NINURTA

Siendo en origen una deidad agrícola y

nos se d irig e n a Enlil y le presentan

de la lluvia, N inurta se convirtió en un “dios

algunos regalos que sim b oliza n sus

joven”, relacionado con las violentas to rm en ­

logros. Enmesh le lleva anim ales salva­

tas y con el valor marcial. En un texto m ito­

jes y domésticos y plantas; Enten le ofrece

lógico, conocido com o “D ios E spléndido de

piedras y metales preciosos, árboles y

la T orm enta”, N in u rta vence a un dem onio y

peces. Pero em piezan a discutir sobre

a continuación construye un gigantesco dique

quién de los dos tiene más m érito, y piden

de piedra para im pedir que las aguas del

a Enlil que lo decida. El g ra n dios d eclara

T igris fluyan en dirección al este, en el extre­

que Enten, que tiene a su c a rg o la cuestión

mo de los territorios de su enem igo m uerto.

del rie go , base de la a g ricu ltu ra sum eria, puede llam arse con toda justicia "a g ric u lto r

▼ Relieve en piedra asirio del héroe Gilgamesh,

de los dioses". Los herm anos acatan el

con un león capturado, de Jorsabad.

DUMUZI

juicio. Enmesh se a rro d illa ante Enten,

D IO S S U M E R JO relacionado con las cierras

cruzan regalos y hacen libaciones en

baldías colindantes con las zonas cultivadas;

h o n or a Enlil.

tam bién es conocido com o el “Pastor”. Es el am ante y esposo de lnanna, elegido por

DIOSES SUMERIOS

ésta cuando el “A gricultor” y él com piten por

YA E N EL T E R C E R M IL E N IO a.C. se lleva­

obtener su m ano. M ientras que algunos textos

ron a cabo intentos de catalogar el gran núm e­

poéticos celebran su m atrim onio, otros se

ro de dioses locales y ordenarlos según su rango.

centran en su m uerte tem prana y en sus vanos

Estas listas de deidades están encabezadas inva­

intentos de escapar a su hado. El am or de su

riablem ente por el dios celeste An. Las deida­

herm ana G eshtinanna le perm ite liberarse

des más im portantes eran las de los principales

tem poralm ente del infram undo. En el

santuarios, com o Enlil de N ippur, Enki de

“D escenso de lnanna al In fram u n d o ”, tendrá

Eridu e lnanna de U ruk. D eidades astrales eran

que ocupar el lugar de ésta entre los m uertos;

U ttu (del sol), N an n ar (de la luna) c lnan n a

en otros textos, no se m enciona ninguna causa

(de Venus). Las deidades fem eninas, a m enudo

directa de su m uerte: es sólo su hado de “dios

diosas tutelares de ciudades, com o Baba de

de la m uerte” (propio de alguien que se mueve

Lagash, N a m m u de Eridu y N inhursaga de

cíclicam ente entre la tierra v el infram undo).

Kesh, eran diosas m adres, m ientras que otras

m

m

IT

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


D U M U ZI

®

T

MITOS DE GILGAMESH G ilgam esh y el País d e los V ivos A C O M P A Ñ A D O DE su sirviente Enkidu, G ilg a m e sh se aventura en el País de los Vivos, c o n s a g ra d o a la d e id a d Enlil y p ro ­ te g id o p o r un poderoso d e m o n io lla m a do H u w a w a . C u a n d o llegan a su destino, em p ie za n a ta la r á rboles, a pesar de los terribles rayos de esplendor d iv in o que em ite H u w a w a . C onsiguen ca p tu ra r al d e m o n io y, aun qu e G ilg a m e sh está d is­ •. -

puesto en p rin c ip io a respetarle la v id a , al fin a l le co rta la c a b e za, que le presentan a Enlil en su sa n tua rio de N ip p u r. Enfurecido, Enlil convierte los siete rayos de esplendor en agentes de v e n g a n za que han de p e r­ seguir a G ilgam esh y a su acom pañante. El texto se inte rru m p e en ese punto.

G ilg am esh , Enkidu y el Infram undo

A Pintura moderna de Gilgamesh lamentando T

la muerte de su amigo y sirviente, Enkidu.

EL RELATO EMPIEZA con Inanna cultivando un á rb o l de H uluppu, a o rilla s del Eufrates.

LAHAR Y ASHNAN (GANADO VACUNO Y GRANO)

C om o el viento sur a zo ta sus ram as, lo

G ilgam esh convoca al espíritu de Enkidu a

trasla d a a su sa n tua rio de Uruk, donde

través de un o rific io en la tie rra ; le explica

le dispensa muchos cu id a d os p a ra po d er

las condiciones del País de los Difuntos,

AL PRINCIPIO, A n creó a los dioses

hacer de su m ad e ra una cam a y una silla.

do n de a lguien con tres hijos tiene agua

A n n u n a n ki. Sin e m b a rg o , com o el m undo

C u a n d o el á rb o l crece lo suficiente, ella

p a ra beber, o tro con siete hijos se encuen­

aún no estaba o rg a n iz a d o com pletam ente,

descubre que es in c a p a z de ta la rlo , p o rque

tra cerca de los dioses, p ero aquellos cuyos

tenían que p acer h ie rb a , com o las ovejas,

está h a b ita d o p o r tres cria tu ra s d e m o n ia ­

cuerpos no han re cib id o sepultura están

y beber ag u a de una a cequia. M ás tarde,

cas: una serpiente entre las raíces, un ave

destinados a e rra r eternam ente sin reposo.

fueron creados Lahar, diosa del g a n a d o vacuno, y A shnan, diosa del g ra n o , que

ra p a z en la c o p a y un d e m o n io fem enino en el tronco. G ilg a m e sh se presta a a y u ­

p ro d u je ro n más co m ida , en especial leche,

A ENLIL Y NINLIL

d a rla y con su p o derosa hacha a b a te el á rb o l y m ata a la serpiente, a u nque el

y todo m ejoró p a ra los dioses. Sin e m b a r­ g o , los A n n u n a n ki todavía no estaban

d e m o n io y el ave consiguen escapar

E N C U A D R A D O E N LA C IU D A D de

satisfechos. Entonces, Enlil, a d ve rtid o p o r

v o la n d o . A dem ás del m o b ilia rio , Inanna

N ippur, el m ito describe el noviazgo de Enlil

Enki, decide e n via r a las diosas a la tierra.

construye dos objetos con la m adera del

y N inlil y el nacim iento de tres dioses del

Erigen rediles p a ra Lahar y obsequian a

á rb o l, que presenta a G ilgam esh com o

infram undo. N inlil es una m uchacha que es

Ashnan con un a ra d o y un yugo. De ese

recom pensa, p e ro p o r a lg u n a razó n caen

seducida por Enlil cuando va a bañarse a un

m odo, llegan a la tie rra la a g ricu ltu ra y

en el in fra m u n d o. Su sirviente Enkidu

canal, pese a que su m adre le advierte que se

la la b ra n za con anim ales. La h u m a n id a d ,

se m uestra dispuesto a recuperarlos.

cuide de Enlil, porque acabará abandonándola.

"d estinada a prestar servicio a los dioses",

G ilg a m e sh le d a instrucciones precisas

C u an d o Enlil es desterrado de N ip p u r por

no puede p ro p o rcio n a rle s sustento a b u n ­

sobre cóm o com portarse en un lu g a r

haber fecundado ilícitam ente a N inlil, ésta

dante y a p ro p ia d o . Pero las dos diosas

d o n de todas las pautas de conducta n o r­

lo'sigue al destierro. A unque el dios asum e la

em piezan a reñir, desdeñando ca d a una

m al están invertidas. Enkidu desciende al

desgracia, ella no está decepcionada y vuelve

la contribución de la o tra y e lo g ia n d o

in fra m u n d o , p ro n to o lv id a las advertencias

a d o rm ir con él, y conciben cada vez una

únicam ente sus p ro p io s logros. Enki y

e in frin g e todos los tabúes. Valiéndose

nueva criatura. El pasaje final elogia a la

Enlil intervienen, y Ashan es d e cla ra d a

de la m ed ia ció n de la d e id a d Enki,

M adre Ninlil y al Padre Enlil.

vencedora.

V

DIOSES

M

REFLEXIONES

ü

TEM AS

17

E ®


f i

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

Mitología babilónica

dora salen tres generaciones de dioses, que conducen a A nu y a Ea (el sum erio Enki). Los jóvenes dioses son inquietos y

INTRODUCCIÓN

estorban la p a z de A psu, su antep a sa d o ,

C O M IE N Z O S del segundo m ilenio a.C ., algunas tribus am oriras de habla

que decide te rm in a r con ellos. Este p lan es

sem ítica se establecieron en el sur de Siria y en la región de la cuenca m edia

d e sb ara ta d o p o r Ea, que la n za un co n ju ro

del Eufrates y constituyeron un estado bajo el m ando de H am m urabi, que

sobre Apsu p a ra que ca ig a en un sueño

A

hizo de la ciudad de Babilonia su capital (siglo

XVW

a.C .). C o m o en el caso de la

p ro fu n d o m ientras Ea tom a posesión de

precedente civilización sum eria, ésta seguía siendo urbana y de carácter burocrático,

las p ro fu n d id a d e s acuáticas com o d o m in io

basada en la agricultura de regadío y en el com ercio. La m ayoría de las instituciones

p ro p io y vive allí con su esposa D am kina.

anteriores, especialm ente los tem plos, se m antuvieron. La lengua babilónica, escrita

Esta d a a luz a M a rd u k , cuyo v ig o r m oles­

en caracteres cuneiform es, se convirtió en un vehículo de com unicación internacio­

ta al consorte de A psu, Tiam at. Incitado

nal a m ediados del segundo m ilenio a.C ., y los escribas babilónicos se em plearon en

p o r los otros dioses m ayores, se p re p a ra

los centros urbanos más im portantes del antiguo O rie n te Próxim o, desde Egipto

p a ra d a r b a ta lla a M a rd u k , y reúne una

hasta A natolia. Ello difundió la cultura escrita m csopotám ica en un área m uy vasta.

hueste de monstruos y serpientes e n ca be ­

Babilonia se convirtió en una de las potencias del prim er m ilenio a.C ., en especial

za d a p o r su h ijo Kingu. C om o Ea no consi­

d u ra n te el reino de N abucodonosor II, que siguió a la derrota del Im perio Asirio.

gue im ponerse con sus poderes m ágicos a su hueste, ap e la a M a rd u k p a ra que entre en lucha. M a rd u k acepta, con la co n d ició n de que, en caso de que él venza, tendrá p o d e r absoluto sobre los dioses. Se acepta la co n d ició n , y él se d ota de arm as im b a tibles, incluidos los siete vientos. Desenca­ dena una torm enta y ca rg a contra Tiam at, a quien ca p tura en su red y lo in m o v iliz a con a yu d a de los vientos. A c o n tin ua ció n , a c o rra la al ejército en fuga y a tra p a a Kingu, de quien ob tie ne las Tablillas del Destino. Parte en dos el cuerpo te n d id o de Tiam at, cuya p a rte su p e rio r coloca a rrib a p a ra fo rm a r el cielo, com pleto con estrellas y planetas. La p arte in fe rio r se convierte en la tie rra , y el Tigris y el Eufrates fluyen de la cuenca de sus ojos. Su cola a n u d a d a sirve de tapón p a ra im p e d ir que las aguas aneguen el país. C ielo y tie rra están sepa­ rados p o r sólidas colum nas. Las Tablas del Destino las entrega a A n u p a ra que las p o n ga a salvo, y a p a rtir de entonces entra

T ENUMA ELISH (LA CREACIÓN BABILÓNICA)

A Representación moderna de M arduk

a fo rm a r p a rte o ficia lm en te de la asam blea

derrotando a Tiamat, diosa del Abismo.

de dioses. Kingu, acusado de h a b er p ro m o ­ v id o la revuelta, es eje cu tad o y con su san­

Este largo texto, del que existen varias ver­

una alabanza de Babilonia. F.I m ito cosm o­

g re y a rcilla Ea crea al H om bre, a quien le

siones desde el siglo

gónico, que reelabora relatos más antiguos

im pone la o b lig a ció n de estar al servicio de

recitado con m otivo de los festejos babilóni­

sobre la C reación relacionados con otras

los dioses, lo cual lib e ra a los dioses A n n u -

cos Near. (En Asiría, circulaba una versión

deidades, da entrada a las letanías.

X II

hasta el

V il

a.C ., era

nanki de toda tarea. En a g ra d e cim ie n to , éstos construyen un santuario p a ra M a rd u k ,

similar, en que se presentaba a su dios nacio­ nal, Assur, en lugar de a M arduk.) El grueso

AL PRINCIPIO, antes de que se d ie ra nom ­

que él llam ará Babilonia. Después, todos los

del texto lo ocupa una larga enum eración de

bre a los Cielos y la Tierra, se m ezclaron

dioses tom an asiento p a ra festejarlo. El texto

los nom bres de M arduk, su glorificación y

las aguas prim ordiales. De esta fuente cre a ­

prosigue con la exa lta ció n de M a rd u k .

BB i8

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA B A B IL Ó N IC A ' É

Antiguo arte cerámico babilónico; representa un león, símbolo de hhtar.

T ADAPA A D A P A ES U N O de los Siete Sabios; fue creado p o r Ea (Enki en la m itolog ía sumeria) com o hom bre ejem plar, d o ta d o de una sa b id u ría sobrehum ana. Sirve al dios com o sacerdote en Eridu. Un d ía , sale a pescar, p ero el viento sur vuelca su ba rca . In d ig ­ n ado, la n za una m aldició n sobre el viento p a ra que "se rom pan sus a la s". La conse­ cuencia de ello es que d u ra n te mucho tiem ­ po el viento sur no vuelve a soplar. El g ran

A MARDUK

acordes con la inestabilidad social y política

dios A nu se entera de este asunto y c o n vo ­

del segundo m ilenio y el com ienzo del prim ero

ca a A d a p a al cielo p a ra p o d er hacerlo

EL D IO S N A C IO N A L D E BA BILO N IA

a.C . Se encuentran en un m undo más impre-

responsable de ello. Ea teme p o r su p ro te ­

cobró im portancia en tiem pos de la Prim era

decible, en que unos dioses arbitrarios sostie­

g id o y lo instruye sobre cóm o p repararse

D inastía babilónica. Era hijo de Ea y, com o

nen y a la par am enazan el orden universal.

p a ra el via je . Tiene que llo ra r y expresar

él, estaba relacionado con la magia. T am ­

Existe tam bién una nueva conciencia de la

sim patía p o r dos dioses apostados ante

bién com partía aspectos de la deidad solar,

identidad y de la ideología nacionales, tal

la puerta, Dum uzi y N in g is h z id a , p a ra

Sham ash, especialm ente en lo relativo a

corno se ejem plifica con el ascenso del dios

ganarse su ap o yo. El plan surte efecto,

justicia, im parcialidad y com pasión. Su

M arduk (véanse La épica de la C reación, Erra).

porque A nu es a p a c ig u a d o p o r la interce­

personificación m itológica es la de un joven

sión de los dioses. C u a n d o se entera de que A d a p a había o b te n i­

guerrero que com bate dragones (al igual que N in u rta en la m itología sum cria); junto

d o su sa b id u ría (y sus poderes m ágicos)

a ello, desem peña funciones ejecutivas (el

de Ea, le ofrece el

orden del universo y la división de cargos entre los dioses). Su sím bolo era el dragón

A g u a y el Pan de

alado con cuernos, conocido tam bién com o

la V id a , que lo to r­ n ará com o los d io ­

M ushhushu.

ses. Sin e m b a rg o ,

TEMAS DE LA MITOLOGÍA BABILÓNICA

a d ve rtid o p o r Ea p a ra que no acepte el A g u a y el Pan

Si BIEN LO S B A B IL O N IO S heredaron la cultura y las instituciones culturales de

de la M uerte que

Sum eria y adoptaron un buen núm ero de

le ofrecen, A d a p a

m itos súm enos, su sensibilidad religiosa debe

rechaza la proposición.

m ucho a sus orígenes pastoriles. Las deidades

En su locura, A nu lanza

sum erjas más im portantes fueron rebautizadas

una c a rca ja d a y lo envía

sim plem ente con apelativos sem íticos (An pasó

de vuelta a la tierra.

a ser A nu; E nki, Ea; Enlil, Ellil; Inanna, Ishtar; U tu, Sham ash; N annar, Sin), pero no aparecie­ ron nuevas deidades.

(Este m ito refuerza la visión m esopotám ica de que la vida

Los asuntos im portantes eran la justicia, la m oralidad y la piedad personal, así com o la preocupación por la m uerte y el infram undo (Nergal, Ereshkigal, Adapa, G ilgam esh, Atra-

eterna está reservada a los dio­ ses; aun cuando se le ofrece la oportunidad de convertirse en inm or­ tal, Adapa es incapaz de aprovecharla.)

hasis). A unque parte de los m itos súm enos se

trasvasó a

la

mitología

babilónica, en

ésta

acentuaron unas actitudes más pesimistas.

V

DIOSES

3H¡

REFLEXIONES

se

A M apa babilónico del mundo.


EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ XIM O

T LA HISTORIA DEL DILUVIO DE NÍNIVE (TABLILLA NÚMERO ONCE DE LA EDICIÓN DE GILGAMESH)

T

ATRA-HASIS (ANTIGUO MITO BABILÓNICO DEL DILUVIO) El m ito babilónico sobre el diluvio tiene antecedentes sum erios, que sólo son conoci­ dos a p a rtir de textos fragm entarios que se

La historia le es relatada a G ilgam esh por el

refieren al héroe de estos sucesos, llam ado

héroe del diluvio U tnapishtim . Las sem ejan­

Z iusudra, quien se salva del gran diluvio,

zas con la historia bíblica del diluvio son

guiado por los dioses siguiendo indicaciones

notables.

secretas de Enki. UTNAPISHTIM ES U N HABITANTE de la LA VERSIÓN BABILÓ NICA em pieza en

ciu d a d b a b iló n ica de Shurrupak. Recibe un

tiem pos en que los dioses menores están

mensaje del dios Ea (a través de un m uro

o b lig a d os a tra b a ja r duram ente p a ra los

de ladrillos) según el cual está a punto de

dioses m ayores, lo que al final da pie a una

desencadenarse un dilu vio . Ea le indica que

rebelión. Enki se ofrece a poner rem edio al

construya una b a rca , le d a las m edidas

asunto y le p ide a la reina m adre que cree

exactas y le a dvierte que com unique a sus

a un hom bre que ha de "lle va r el yu g o ".

curiosos co nciudadanos que se está p re p a ­

Enlil dispone que maten a un dios y que su

ran d o p a ra viv ir con Ea en su m ora d a

carne se mezcle con a rcilla . Crea así siete

a cuática del in te rio r de la tie rra . C uando

parejas hum anas y dicta leyes p ara regular

el na vio está listo, em barca a su fa m ilia

la procreación. En lo sucesivo, será tarea de

y tam bién ca rg a en él p lata y o ro y todas

la hum a n id a d el p ro cre a r y tra b a ja r p a ra

las especies de criaturas vivientes. En el

los dioses. Sin em bargo, pasado algún tiem ­

m om ento convenido, los diques se rom pen,

po, la hum anidad llena el cielo y la tierra de

suben las aguas subterráneas y em pieza a

griterío y ruido y altera la p a z de los dioses.

llover. La torm enta es tan violenta que inclu­

Enlil intenta poner térm ino a ello enviando

so los dioses "se encogen com o perros".

en p rim e r lu g a r una p la g a y después una

A l séptim o d ía , el d ilu v io rem ite y,

ham bruna p a ra d ie zm a r la p oblación. Sus

cu a n do Utnapishtim m ira a fu era p o r una

planes quedan frustrados p o r Enki, que

re n d ija , se d a cuenta de que el b a rc o ha

advierte a Atra-hasis ("el sabio p o r excelen­

e n ca lla d o. Suelta una p a lo m a , p e ro al

c ia ") p a ra a fro n ta r la am enaza con m ed i­

no e n co ntra r n ingún lu g a r d o n de posarse

das pertinentes, com o hacer ofrendas a los

regresa al navio. Una g o lo n d rin a no tiene

dioses de la salud y del g ra n o . Enlil está

más suerte. De m od o que al fin a l suelta

in d ig n a d o p o r el fracaso de sus m edidas y

a un cuervo, que com e y vuela, p ero no

decide la n z a r un d ilu vio devastador p ara

retorna a la b a rca . U tnapishtim d e se m b a r­

e rra d ic a r a la hum a n id a d de una vez p or

ca con su fa m ilia y re a liza un sa crificio ,

A Relieve asirlo cjue se cree representa a Gilgamesb.

h a ciendo libaciones y q u e m a n d o incienso.

A tra-hasis; p a ra ello, se le aparece en un

intrigando de nuevo. Sin em bargo, Enki hace

acuden com o moscas en to rn o al sacerdote

sueño donde habla a una pared de ¡uncos.

notar que los dioses confían en la a yu d a de

y su o fre n d a ". La d iosa m ad re llega, a flig i­ da p o r la a n iq u ila c ió n de sus cria tu ra s y

todas. O b lig a a los dioses a ju ra r fid e lid a d , pero Enki nuevamente vende su plan a

"Los dioses, al p e rc ib ir el dulce a ro m a ,

Le dice a A tra-hasis que construya un navio

la h um anidad y que Enlil ha ido dem asiado

y em barque en él a su fam ilia y varias espe­

lejos. Le dice que refrene su ira y castigue a

ju ra n d o que nunca o lv id a rá lo sucedido.

cies animales. C uando remita el d iluvio,

quienes lo merezcan, m ientras que él mismo

Culpa a Enlil de la casi total e rra d ic a c ió n

que da rá n a salvo en la b a rca , m ientras

actuará p a ra lim ita r la población. Enki dis­

de la h u m a n id a d . A u n q u e Enlil está fu rio so

que los demás perecerán ahogados.

pone que existan mujeres estériles, ca te g o ­

p o rque una fa m ilia hum ana ha conseguido

rías especiales de sacerdotisas sin descen­

escapar al d ilu vio , Ea a p la c a su ira y c o n ­

especialmente la diosa m adre, que lamenta

dencia, y regula la m o rta lid a d in fa n til, p e r­

fiesa que ha sido él quien instruyó a

el sino de sus criaturas. C uando cede el d i­

sonificada en un de m o n io ra p to r de niños.

U tnapishtim p a ra que escapase. Enlil, ya

luvio y Atra-hasis hace su p rim e r sacrificio,

A A tra-hasis, com o al héroe del d ilu vio su-

más tra n q u ilo , bendice al héroe del d ilu v io

Enlil está furioso, porque aquél ha estado

m erio Z iusudra, se le concede vid a eterna.

y a su esposa y les concede vid a eterna.

Los dioses se ven en grandes apuros,

20

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


ATRA-HASIS (A N T IG U O M IT O B A B IL Ó N IC O DEL DILUVIO ) ' &

M Utnapisbtim, el héroe del dilu vio, y su barca.

v

ISHTAR ES U N A A N T IG U A D IO S A sem ítica, probablem ente relacionada en origen con el planeta Venus. En el periodo acadio, se identificó con la Inanna sum eria, pero conservó su carácter bélico. En el segundo m ilenio, fue prom ovi­ da al papel de reina de los cielos com o con­ sorte de An(u) y equiparada en rango a otras deidades astrales. Su valor marcial y su vio­ lencia (reflejada en su aspecto de “Ishtar barbada”) quedaron contrarrestados p or sus rasgos de diosa m adre y su principal preocu­ pación: la atracción erótica. Ishtar preside todas las m anifestaciones relacionadas con la sexualidad, y entre los oficiantes de su culto había transvestidos, eunucos y pros­

A

M a rd u k. C ritica el lastim oso estado de las

NERGAL Y ERRA

insignias del dios, p ero M a rd u k le explica

N E R G A L ES U N A N T IG U O dios semícico,

que no puede d e ja r su p a la cio desatendido

conocido desde el periodo acadio, en la segun­

p a ra ir a procurarse los metales y p ie ­

da m itad del tercer m ilenio. Inicialm ente, se

dras preciosas necesarias, ya que la

trata de una deidad del infram undo (véanse

últim a vez que se ausentó cayeron

Nergal y Ereshkigal). Más tarde, se identifica

terribles ca lam idades sobre la tie ­

tam bién con el planeta M arte, y dividirá su

rra. Erra convence a M a rd u k

tiem po entre el in fram u n d o y el cielo.

p a ra sustituirlo en su ausencia y

Erra es un antiguo dios sem ítico, rela­

al m ismo tiem po hace esfuerzos

cionado con la fertilidad de la tierra, especial­

p a ra re ta rd a r la búsqueda de

m ente en la región esteparia. Recibió culto

M a rd u k. Erra descarga su ira

en C u th a en calidad de dios del infram undo.

contra la tie rra , d a n d o pie a

Un m ito docum entado en el siglo

una g u e rra civil, a terribles v io ­

V III

titutas de am bos sexos.

presen­

ta a Erra com o una fuerza del caos que p ro p i­

lencias y a la a n a rq u ía . Ishum,

cia la suspensión de todas las norm as sociales

su visir, siente com pasión p o r

d u ran te la ausencia tem poral de M arduk.

los sufrim ientos del pueblo y, valiéndose de la a d u la ció n,

T

consigue d ir ig ir la energía des­

ERRA

tructora de Erra hacia los ene­

ERRA, DIOS de la pestilencia y la rebelión,

m igos de B a b ilo n ia , hasta que

está d u rm ie n d o en su m o ra d a del infra-

su fu ria se extingue y está dis­

m undo c u a n do lo despiertan los peligrosos

puesto a reposar durante algún

y dem oniacos "S iete". Le recuerdan las

tiem po. Antes de retirarse, b en­

g lo ria s de la g u e rra y le rep ro ch a n entre

d ice las tierras devastadas p a ra

insultos que sus arm as estén cubiertas de

que se pueblen y se tornen fé rti­

h e rru m b re p o r de sid ia . De no reto m a r sus

les nuevamente.

an tig uo s hábitos, se co n ve rtirá en blanco de las burlas. A dem ás, la h u m a n id a d se ha vuelto m uy ruidosa. Erra d ecide obedecer

^ Relieve neohitita que representa a una deidad

su indicación y marcha en busca del dios

femenina de pie sobre un león.

V

DIOSES

'J - f

REFLEXIONES

TEMAS

21 [3f]


£

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

T NERGAL Y ERESHKIGAL

A Sello cilindrico sumerio que representa a Z u

GILGAMESH

cuando esjuzgado por Ea.

L.A H IS T O R IA D E G IL G A M E S H se h a

LOS DIOSES CELESTES celebran un b a n ­ quete, y Ereshkigal, diosa del in fra m u n d o,

rechaza la co m ida y la b e b id a , sin e m b a r­

conservado en varias versiones distintas de

m anda a su e n via d o N a m ta r p a ra re cib ir

go, cu a n do aparece Ereshkigal con un ves­

diferentes periodos, em pezando por los rela­

su p a rte del festejo. El único dios que no

tid o transparente después del b a ñ o él cede

tos sum erios (véanse G ilgam esh, E nkidu y el

felicita a N a m ta r con el d e b id o respeto y

"a los deseos de su c o ra z ó n " y pasan

Infram undo; G ilgam esh v el País de los Vivos).

perm anece sentado es N e rg a l. Ereshkigal

¡untos en la cam a los seis días y noches

Era conocida en todo el antiguo O rie n te Pró­

se p ro p o n e v e n g a r esta afrenta m ata n d o a

siguientes. N e rg a l engaña a N a m ta r

xim o y com bina el tem a de la hubris m esopo-

N e rg a l, y p a ra ello lo convoca al in fra m u n ­

de já n do le m arch a r del in fra m u n d o y reg re ­

tám ica —la tala de m aderas valiosas en territo­

do. Ea d ota a N e rg a l de poderes m ágicos

sa al cielo. Ereshkigal queda m uy tu rb a d a

rios foráneos—con el m otivo del co m batiente

y, cu a n do se encuentra frente a Ereshkigal,

cuando descubre la ausencia de su a m a n ­

de dragones (los árboles están protegidos por

la destrona brutalm ente co g ié n do la del

te, y m anda a su e n via d o p a ra que p ro cu ­

una criatura dem oniaca). A este núcleo se

pelo y se dispone a d e ca p ita rla . Vencida,

re su retorno, y ale g a su soledad desde

sum an otros relatos populares, com o el de la

p id e clem encia y se ofrece a casarse con él

la niñez y el hecho de que a h o ra sea

historia del diluvio, el rechazo de las insinua­

y c o m p a rtir el m an d o sobre el in fra m u n d o,

im pura y no pueda desem peñar sus fu n cio ­

ciones de la diosa del am or y la especulación

a lo que él accede.

nes divinas. Los intentos de Ea de d isim u la r

sobre el infram undo. El esquem a de la versión

la presencia de N e rg a l fracasan, y N e rg a l

más coherente, la llam ada edición de las D oce

a N e rg a l postrándose respetuosamente

desciende de nuevo al in fra m u n d o. Se

Tablas, que data m uy probablem ente de fines

ante N am tar. Antes de su via je al in fra ­

acerca a Ereshkigal, sonríe y la destrona

del segundo m ilenio, pero que es m ejor c o n o ­

m undo, Ea lo previene sobre el m od o de

sólo p a ra a b ra z a rla apa sio na d a m en te de

cida a p artir de un com pendio descubierto

com portarse: no debe to m a r asiento, beber

nuevo. A p a rtir de entonces, perm anece

en la biblioteca de N ínive -d e l siglo VII a .C —,

cerveza o com er pan o carne. Le advierte

en el reino de la muerte y se convierte en

gira en torno a la am istad fem enina y a la cues­

en concreto que no ceda a sus apetitos

el rey del in fra m u n d o com o esposo de

tión de la m ortalidad del hom bre. El siguiente

sexuales cu a n do vea a Ereshkigal. N e rg a l

Ereshkigal.

resum en se basa en dicha versión.

O tra versión de esta historia presenta

189 22

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


NER G AL Y ERESHKIGAL

T LA HISTORIA DE GILGAMESH

:? f'

a un ja rdín lleno de

esta extraña cria tu ra

herm osas piedras,

cubierta p o r com pleto

do n de vive la

G ILG AM ESH , que tiene dos tercios de dios

de pelo. Le a co n ­

y uno de ser hum ano, es el ¡oven rey de

seja asim ism o

Uruk. Sus continuos banquetes y su co n ­

que envíe a

ducta disoluta tienen e n o ja d a a su gente,

una de las

Siduri. Él le

que protesta ante los dioses. En respuesta,

prostitutas

cuenta su

A n u dispone que la diosa m adre cree a

de la c iu ­

historia

un ser que sea su c o m p a ñ e ro, y así form a

dad a

a Enkidu, un hom bre salvaje que vive en

a m a n sa r

a d vierte

la estepa y d e a m b u la con las bestias. Es

al hom bre

de que

o b se rva d o p o r un ca za d or, que acude a

salvaje.

sólo

a v e rig u a r p o r qué sus tram pas siguen v a ­

Después

el dios

cías. Este lleva al rey de Uruk noticias de

de m ante­

esposa de la cerveza,

y ella le

del sol puede

ner re la cio ­

atravesar

nes sexuales

aguas

con "la vo lu p ­

la muerte.

tuosa", Enkidu se

G ilg a m e sh , sin

enemista con los anim ales y acom f la m ujer a Uruk. A llí conocerá a

e m b a rg o , consigue convencer al h o m b re del tra n s b o rd a ­

G ilgam esh, que entretanto ha estado

dor, U rshanabi, p a ra que cru za n d o las

soñando con objetos que se pre cip ita n

aguas lo lleve do n de ha b ita U tnapishtim

del cielo; su m adre le e xplica que rep re ­

con su esposa. C u a n d o pregunta p or

sentan a un hom bre que se convertirá en

qué a él, un sim ple hum ano, no le atañe

su m ejor a m igo . Tras la llegada de Enkidu,

la muerte, U tnapishtim le cuenta la his­

los dos hom bres deciden co b ra r ce le b rid a d

to ria del d ilu vio (veáse La historia del

y a b a n d o n a n la ciu d a d en busca de aven­

D iluvio de N ínive, ta b lilla núm ero once

turas. Su p rim e r via je los llevará hasta la

de la e dición de G ilgam esh) y le dice

m ontaña C edar, do n de con a yu d a del

que su existencia co n tin ua d a recuerda

dios solar Shamash vencen al dem o n io

a los dioses su prom esa de no destruir

H um baba.

a la h u m a n id a d nuevam ente. Pregunta

C u a n d o regresan victoriosos a Uruk, la d iosa Ishtar com parece ante G ilgam esh

p o r qué h a b ría n de reunirse a causa de G ilgam esh. Sin e m b a rg o , m ovido p o r

y se le ofrece com o esposa; él rechaza la

el disgusto de éste, le p id e que se absten­

oferta con insultos blasfemos, y ella hace

ga de d o rm ir d u ra n te siete días y siete

descender al Toro de los Cielos. G ilgam esh

noches. C om o G ilgam esh no supera esta

y Enkidu m atan a la c ria tu ra , p ero com o

pru e b a , U tnapishtim le entrega nuevas

castigo Enkidu cae enferm o y muere.

ropas que no se d e te rio ra rá n nunca con

Desesperado p o r la m uerte de su a m igo ,

el uso. C om o últim o favor, le habla de

G ilgam esh a b a n d o n a la ciu d a d y em pieza

una planta m ág ica p a ra que el vie jo

a buscar al héroe del d ilu vio , Utnapishtim ,

vuelva de nuevo a la juventud. Pero,

a quien se h abía o to rg a d o vid a eterna.

cuando G ilgam esh está de regreso a

Después de superar muchos peligros, llega

casa, una serpiente roba la p lanta des­

A El cabezal de esta elaborada aguja de bronce

mesh retorna a Uruk, do n de escala los

representa a Gilgamesh, rey de Uruk.

muros p a ra co n tem p la r el e n la d rilla d o

prendiéndose de su piel. A l final G ilg a ­

Un pilar grabado con el código de leyes del rey Harnmurabi. El dios de! sol Shamash aparece sentado arriba a la derecha.

la ciudad. La edición de N ínive a ñ a de la versión b a b iló n ica del vie jo relato sum erio sobre

Gilgamesh, Enkidu y el Inframundo.

V

DIOSES

jHÍ

REFLEXIONES

TEM AS

23 ÍS Ü


i?

EL A N T IG U O ORIENTE P R Ó X IM O

Restos de una pintura mural del palacio de Zim ri-L im en M ari, que muestran a Zim ri-L im ante la diosa Ishtae V

DESCENSO DE ISHTAR LA VERSIÓN C O N SE R VA D A proveniente de la b ib lio te ca de N ín ive es una va ria n te co m p e n d ia d a del m ito sum erio relata d o en el "Descenso de Inanna al In fra m u n d o ". La diosa decide ir al "País del que no se reg re sa ", re g id o p o r Ereshkigal, un lu g a r oscuro y lób re g o . Pide e n tra r a m e n a z a n d o con e ch a r a b a jo las puertas y d e ja r sa lir a los muertos, que se com erían a los vivos. C om o en el relato sum erio, debe d e s p o ja r­ se de sus atavíos. Ereshkigal m aldice fatalm ente a Ishtar, cuya m uerte tiene repercusiones drásticas en la tie rra : cesa toda fo rm a de cópula T

ETANA

recom pensa, Etana m enciona la Planta del

entre las bestias y el hom bre. Ea (el Enki

Parto. C om o ésta no se halla en ninguna

sumerio) crea a un herm oso eunuco p a ra

ESTE M ITO sólo es co n o cid o parcialm ente;

parte de la tierra, vuelan al cielo ¡untos p ara

que visite a Ereshkigal y c o b re el cuerpo

los textos presentan grandes lagunas y el

consultar a Ishtar, diosa de la p ro cre a ció n .

de Ishtar con lisonjas y lo reanim e con el

final se ha p e rd id o . Un p ró lo g o expone

En el p rim e r intento, Etana cae del lom o del

A g u a de la V id a . El fin a l está bastante

que, si bien la c iu d a d de Kish ha sido fun­

á g u ila , pero tras un sueño de buen a u g urio ,

d e te rio ra d o , p e ro se refiere a Tammuz

d a d a , to d avía carece de rey. El siguiente

lo vuelven a intentar y probablem ente tienen

(Dum uzi en Sum eria), que o cu p a el puesto

e p iso d io conservado se refiere a un á rb o l

éxito (el texto se interrum pe en ese punto).

de Ishtar en el in fra m u n d o.

h a b ita d o p o r una serpiente y un á g u ila . Estas deciden superar su desconfianza m utua, jurarse solemnemente am istad ante

A MITOLOGÍA ASIRIA

el dios solar Shamash y convertirse en a m i­

LAS V E R SIO N E S ESCRI TAS de m itos

gas que co m p a rtirá n la com ida. Todo va

asirios son pocas en núm ero y siguen m uy

bien hasta que un día el á g u ila in frin g e el

de cerca pautas babilónicas, debido a la

juram ento y d e vo ra a una cría de la ser­

gran influencia de la cultura y la literatura

piente, que clam a venganza ante Shamash.

babilónicas entre la elite asiría. La principal

El dios sacrifica a un toro y le dice a la

deidad nacional era Assur, u n a especie de

serpiente que se oculte dentro del cuerpo

dios atm osférico relacionado estrecham ente

del a n im a l. C u a n d o el á g u ila se posa,

con el rey asirio. En la versión asiría del

á v id a , sobre el c a d á ver del an im a l p a ra

m ito de la C reación, Assur asum e el papel

com er sus intestinos, la serpiente la go lp e a,

de M arduk. O tras deidades im portantes

le a rra n ca de cuajo las plum as y la lanza a

eran Ishtar, que tenía consagrado un tem plo

un hoyo. M ientras, en Kish el rey Etana aún

enorm e de gran antigüedad en N ínive; el

no tiene heredero. Reza a Shamash y le

dios de las torm entas, A dad; Ea, el gran

im p lo ra que le muestre la Planta del Parto,

mago de los dioses; y N abu, hijo del dios

y el dios le ha b la de un á g u ila presa que le

babilónico M arduk y parrón de los escribas.

a y u d a rá . Etana parte en busca del a nim al y encuentra al á g u ila la n g u id ecie n d o en el hoyo. A lim e n ta a la c ria tu ra durante siete

^ Fragmento de una tablilla en caracteres

meses, hasta que le vuelven a crecer las

cuneiformes, con el mito babilónico de la

plumas. C u a n d o el á g u ila le ofrece una

Creación.

*'• 4,11

2-t

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


E TAN A

T LA TEOGONÍA DE DUNNU D U N N U ERA U N A C IU D A D de la región central de B a b ilo n ia . El m ito se ha conser­ v a d o frag m e n ta ria m en te en ta b lilla s que d a tan de com ienzos del segundo m ilenio a.C . Se refiere a la fu n da ció n de Dunnu y a la g e n ea lo g ía de sus dioses, y p ro b a b le ­ mente estaba re la c io n a d o con festejos dependientes del a ñ o a g ríco la . El A ra d o y la Tierra son la p rim e ra p a re ja d iv in a . C ultivan la tie rra , estable­ cen Dunnu y en g en d ra n a Sacan, dios del g a n a d o . La Tierra desea a su h ijo y se casa con él, después de m ata r al A ra d o . Sacan se o cu p a de su p a d re , a quien da sepultura en D unnu. A co n tin ua ció n , se casa con Tiam at, su herm ana, que a su vez m ata a la T ierra, su m adre. La siguien­ te ge n era ció n m ata a am bos padres. Sus hijos, dios y diosa de los rebaños, au m e n ­ tan la fe rtilid a d de los pastos. El dios de los rebaños se deshace de sus padres y asume el m an d o del país. Su h ijo se casa con su h erm a n a , y éstos m atan a sus padres. El d ía de A ñ o N u e vo , su h ijo tam bién se casa con su herm a n a , p e ro en lu g a r de m ata r a su p a d re y a su m ad re sólo los encarcela. Del resto de la com posición sólo se conservan a lgunos fragm entos, p ero p a re ­ ce, d a d as las menciones a algunos co n o ­ cidos dioses m esopotám icos com o Enlil y N in u rta , que las relaciones entre los padres y sus descendientes se van n o rm a liz a n d o y re g u la riz a n d o .

Pilares de piedra tallada como éste han resistido elpiíso del tiempo y nos han permitido reconstruir mitologías an tiguas a partir de los textos escritos y las representaciones plásticas.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS


&

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ XIM O

Mitología hitita

A LA REINA DE NESHA U N A Ñ O , la reina de N esha da a luz a

INTRODUCCIÓN

L

30 hijos. Preocupada por tan extraordinario

O S H IT I FAS E R A N una población indoeuropea que se asentó en A natolia

núm ero de hijos, decide ocultar el asunto.

(en la actual Turquía) en el siglo xvill a.C . y desarrolló un reino independiente

C oloca a los niños en cestos de junco calafa­

en torno a su capital H attusa. El nom bre “hitita" deriva del de la población indí­

teados con excrem entos, y los lanza a un río.

gena, a la que se llam aba “hatti", que constituyó una floreciente civilización en la

Salvados m ilagrosam ente, los niños ganan la

Edad de Bronce (a m ediados del tercer m ilenio a.C .). En el siglo XV a.C ., el Im perio

orilla del mar. Allí los dioses se apiadan de

H itita controlaba toda Anatolia y la Alta M esopotam ia y puso en jaque con éxito la

ellos y los crían. Pasado algún tiem po, la

hegem onía egipcia en Siria y Palestina. Pese a que el Im perio H itita quedó destruido

reina experim enta o tro p arto m últiple: alum ­

en el siglo XIII a.C ., algunos principados hititas siguieron existiendo incluso hasta el

bra a 30 hijas, pero esta vez no se deshace de

prim er m ilenio a.C . Su idiom a se escribía en caracteres cuneiform es y más tarde en

ellas. C u an d o los niños crecen, deciden ir en

form as jeroglíficas.

busca de su lugar de nacim iento. Su madre-

N uestro conocim iento de la m itología hitita procede de algunas tablillas en

no advierte que se trata de ellos y les entrega

caracteres cuneiform es descubiertas en los archivos de la capital H attusa. Las princi­

a sus hijas en m atrim onio. Los herm anos

pales deidades nacionales eran el dios atm osférico (presenta varios nom bres, con

más jóvenes avisan a los dem ás para que no

arreglo a sus distintas m anifestaciones regionales) y la diosa solar Arinna. El panteón

com etan incesto, pero los herm anos se casan.

hitita oficial abarcaba los “mil dioses de H atti", una referencia a la tendencia hitita

El final del relato se ha perdido.

a asim ilar tan to deidades locales com o extranjeras, especialm ente m esopotám icas y hurritas. Su m itología tam bién tom a prestados elem entos de países vecinos, y así concretam ente algunos m itos hurritas fueron copiados y traducidos al hitita.

T

TELEPINU El m ito de Telepinu se ha conservado com o T

ILLUYANKA La historia de llluyanka se recitaba con m o­

se lleva al hom bre a un lu g a r rem oto p a ra

parte de un ritual destinado a aplacar la ira de

v iv ir con él. Pero le pro h íb e m ira r p o r la

los dioses en tiem pos de crisis y ha pervivido

ventana. A l cabo de veinte días, él no

en form a fragm entaria en varias versiones.

tivo de las celebraciones de A ño Nuevo en

puede seguir resistiéndose a la tentación,

N erik, el principal de los santuarios del dios

y al m ira r afuera ve a su esposa e hijos.

EL C O M IE N Z O se ha p e rd id o , p ero es

atm osférico. El relato procede probablem ente

A nhelante, le p ide a la diosa p o d er regre­

cla ro que Telepinu (una d e id a d del g ra n o )

de un antiguo m ito hattiano.

sar. El final se ha p e rd id o , p e ro es p ro b a ­

ha d e sa pa re cid o , lo cual tiene calam itosas

ble que ella matase a Hupashiya en razón

repercusiones p a ra su país. El fuego se

ILLUYANKA ES U N G IG A N T E , un m onstruo

de su desobediencia.

a p a g a en los hogares; los dioses y los

en fo rm a de d ra g ó n (com o el Hedam m u

La segunda versión de llluyanka y el

hom bres parecen exhaustos; las ovejas y

de la m itolog ía hurrita) que vence al dios

dios atm osférico tam bién pone en juego

las vacas descuidan a sus crías; ni los a n i­

atm osférico en un enfrentam iento crucial.

a un ser hum ano. N uevam ente llluyanka

males ni los hom bres co p u la n. El dios del

La diosa m adre Inara decide prestarle

ha conseguido d e sa fiar el p o d er del dios

sol m anda e m b a ja d a s al á g u ila y al dios

ayu d a. O rg a n iz a un banquete y llena

atm osférico, desposeyéndolo esta vez del

a tm osférico p a ra pedirles que busquen a

va rios recipientes con grandes cantidades

corazón y los ojos. El vu lnerable dios se

Telepinu, pero sus esfuerzos son en vano.

de b e b id a alco h ó lica . Sin e m b a rg o , nece­

casa con la h ija de un "h o m b re p o b re ",

A l fin a l, H a n n a ha n n a , la d iosa m adre,

sita conseguir el a p o yo de un ser hum ano

que le da un hijo , que a su vez co rte ja a

envía a una a b e ja . Esta encuentra al dios,

y así consulta a un hom bre lla m a do

la h ija de llluyanka. C om o dote, él pide los

que está d u rm ie n d o , y lo despierta de un

H upashiya. Este da su c o n fo rm id a d , pero

órg a n o s que le h a bían sido rob a d o s a su

pico ta zo. Telepinu está furioso y causa nue­

a con d ició n de que p rim e ro m antengan

padre. C ua n d o el dios recobra la salud,

vos estragos y destrucción, que sobrecogen

relaciones sexuales. Ella se muestra de

retom a su lucha, y no sólo m ata a su a n ti­

incluso a los dioses. Se convoca al m ag o

acu e rd o y lleva al hom bre al banquete, al

guo enem igo sino incluso a su h ijo , que

d iv in o Kam rushepa p a ra c a lm a r al colérico

que h a b ía in vita d o a llluyanka y a todos

entretanto fo rm a p arte del clan de su espo­

dios. M e d ia n te conjuros m ágicos, lo p u rg a

sus hijos. La fa m ilia de dragones bebe

sa y p id e no ser p e rd o n a d o .

de su m al tem peram ento y restaura sus buenas cu a lidades y buena v o lu n tad con

tanto que no puede m archarse. Hupashiya los ata firm em ente y los entrega al dios

► Relieve de basalto hitita que representa

respecto a la h u m a n id a d . Telepinu regresa

atm osférico, que los m ata en el acto. Inara

la cabeza de la reina Kubaba.

a casa y devuelve la fe rtilid a d al país.

Ü5!

26

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA HITITA

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DIOSES

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REFLEXIONES

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TEMAS

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27 m il


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EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

Mitología hurrita

A

REINO EN LOS CIELOS (KUMARBI)

INTRODUCCIÓN

K U M A RBI (identificado p or los hurritas

O S H U R R IT A S, Q U E HABLABAN una lengua aglutinante de origen probable­

con el dios babilónico Eüil - E n li l - y p o r los

m ente indoeuropeo, se afincaron inicialm ente en el norte de M esopotam ia en el

canaanitas con El) era una deidad agrícola.

L

tercer m ilenio a.C . H icieron im portantes contribuciones a la cultura del antiguo

“Reino en los cielos”, que se ha conserva­

O rien te Próxim o du ran te los 2.000 años posteriores y constituyeron la m ayoría de

do en una versión hitita, describe la vigorosa

la población del Im perio M itanni en el siglo

lucha entre los dioses prim ordiales.

X IV

a.C. Hasta que no se descubra su

principal capital, el conocim iento sobre la civilización hurrita ha de ser necesaria­

Alalu es depuesto p or Anu, que a su vez

m ente provisional.

es objeto de los ataques de su hijo K um arbi.

Sus dioses principales eran el dios atm osférico Teshub, la diosa Shaushga

C uando Anu trata de escapar, K um arbi le

(identificada con la babilónica Ishtar) y K um arbi. Tam bién se veneraba a un dios

m uerde en los genitales. Anu le dice que ello

solar (Shimegi) y a un dios de la luna, Kusuh, y a su panteón se incorporaron las

perm itirá que quede encinta del dios atm os­

más im portantes deidades m esopotám icas. Los hurriras tam bién se instalaron en el

férico, del Tigris y de otra deidad. Kum arbi

sur de A naudia, v m uchos de sus dioses y diosas, m itos v rituales fueron transm itidos

intenta escupir el sem en, parte del cual cae al

a los hititas. D ebido a la ausencia de archivos hurriras atañentes a m aterias religiosas,

suelo y fecunda la tierra, que alum bra a dos

casi todas las fuentes de las que disponem os sobre su m itología proceden de versio­

niños. El texto presenta varias lagunas a partir

nes de textos m esopotám icos o hititas. Es posible que algunos de sus m itos llegaran

de ese punto; parece que Kum arbi queda

hasta época griega, acaso por m ediación de los hititas.

em barazado y tiene no pocos problem as asis­ tiendo al dios atm osférico, que a su vez le

▼ Las figuras m itad animales, m itad seres humanos

► Relieve en piedra de un guerrero, procedente

son un tema común en el antiguo Oriente Próximo,

de la capital hitita, Hattusa.

líffili 28

arrebata el reino a su progenitor.

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA HURRITA

T

ULLIKUMMI KUMARBI CO NSPIRA p a ra destro n a r al dios atm osférico. Para ello, fecunda una enorm e roca, de la que sale un m onstruo pétreo lla m a do Ullikum m i. Kum arbi lo c o lo ­ ca sobre el ho m b ro derecho del g ig a n te U pelluri, que vive en un p a ra je lejano. El rey solar encuentra al m onstruo, que crece m uy ráp id a m e n te , e in fo rm a al dios atm os­ férico, que va a inspeccionar a Ullikum m i a co m p a ñ a d o de va rios dioses. Ishtar inten­ ta seducirlo con sus encantos, p ero fracasa porque la cria tu ra de p ie d ra no puede ver ni oír. Kum arbi reúne a todos los dioses, en un intento de a n iq u ila r al m onstruo, pero éste ha crecido tanto que no pueden d a ñ a r­ lo. Ea va en busca de U pelluri, que ig n o ra la existencia de U llikum m i y únicam ente se lam enta de un lig e ro d o lo r en el hom bro. Ea le p id e al dios p rim itiv o que le preste una herram ienta cortante que en o rige n se h abía usado p a ra d iv id ir la tie rra del cielo. Con ella, consigue se p a ra r a U llikum m i del hom bro del gig a n te , que inm ediatam ente ve reducido su poder. Los dioses retom an sus ataques y probablem ente resultan vencedo­ res, si bien el final no se ha conservado.

T

KUMARBI KUMARBI SE C A S A con la h ija del dios m arin o y ésta a lu m b ra a Hedam m u, una cria tu ra en form a de d ra g ó n que sale a d ia rio del m ar p a ra d e vo ra r anim ales domésticos y personas. La diosa Ishtar des­ cubre al m onstruo e in fo rm a al dios atm os­ férico, que p o r algún m otivo (el texto está d e te rio ra d o en este punto) no puede hacer nada a este respecto. Ishtar decide actuar: se da un ba ñ o, se unce y desciende hasta la o rilla del a g u a. Hedam m u parece in d o ­ m able e intenta comérsela. En el siguiente intento de a p roxim arse a la o rilla , llega con algunos recursos mágicos y convierte el agua m arina en una poción somnífera. Hedammu sucumbe y, h e ch iza do p o r sus encantos, a b a n d o n a el agua. El final no está cla ro, d e b id o al estado fra g m e n ta rio en que se conserva el texto, p e ro parece que el dios atm osférico d o m in a finalm ente a Hedam m u.

V

DIOSES

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REFLEXIONES

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TEMAS

29

Hi


§?

EL A N T IG U O ORIENTE P R Ó X IM O

Mitología bíblica

T EL JARDÍN DEL EDÉN Y LA DESOBEDIENCIA DEL HOMBRE (GÉNESIS, II, 4-111: 24)

INTRODUCCIÓN AS T R A D IC IO N E S SAGRADAS del pueblo hebreo, com piladas en la Torah y

EN U N PRINCIPIO, cu a n do Dios creó cielo

en los libros profeticos, contienen varias referencias a dioses y a formas de culto

y fie rra , la fie rra carecía de vegetación,

de pueblos vecinos de Israel, com o los canaanitas, los cdom itas, los am m onitas

ya que Dios no hab ía dispuesto que cayese

L

y los m oabitas, así com o de Babilonia y Asiria. Hay tam bién elem entos m itológicos

lluvia y no hab ía hom bres que labrasen los

que to m an prestados m otivos de otras culturas del antiguo O riente Próxim o y los

cam pos, sólo la niebla hum edecía la tie rra .

reelaboran. Resultado del énfasis en el Dios único de Israel e ntendido com o creador

Por ello, Dios fo rm a a un ho m b re del polvo

único, m ediador y salvador de la nación y de la hum anidad, el dram a m itológico tan

de la tie rra y le insufla en las narices un

característico de las religiones politeístas está aquí en buena m edida ausente.

h álito de vid a . Planta un ja rdín lla m a d o

Adem ás, ninguna de las fuentes escritas existentes del A ntiguo Testam ento data de

Edén, y coloca en él al hom bre, donde

más allá de la época helenística (los más antiguos rollos de Q u m ra m se rem ontan

hace g e rm in a r ta m bién diferentes clases

al siglo I a.C.). En ese tiem po, los diversos textos se habían som etido a varias series

de árboles. Entre ellos, se encuentran el

de refundiciones en busca de coherencia teológica, y ello m inim izó los ingredientes

A rb o l de la V id a y el A rb o l de la C iencia

m itológicos. Los prim eros capítulos del Génesis tienen estructura y contenido m ito ­

del Bien y del M a l. Del ja rd ín parten cuatro

lógicos, por ser relatos paradigm áticos que dan cuenta de la form a y la naturaleza

ríos, entre los que se incluyen el Tigris y

del m u n d o y de la hum anidad. La historia del D iluvio se basa claram ente en fuentes

el Eufrates.

babilónicas, aunque el m ito está relatado con una intención teológica radicalm ente

Dios le encom ienda al ho m b re que

diferente pensando en el público hebreo.

cuide del ja rd ín y le perm ite com er de todo cuanto h a y en él, excepto del A rb o l de la C iencia del Bien y del M a l. Si lo hace, m orirá . Dios se da cuenta de que el hom bre está solo y decide d a rle co m ­ pañ ía . Convoca a todos los a nim ales y le pide al hom bre que les dé nom bre. A c o n ­ tinuación, hace que el hom bre c a ig a en un sueño p ro fu n d o y de una de sus costillas form a a una mujer. Se la m uestra al h om ­ bre y le exp lica que está hecha de su carne y que p o r su causa d e ja rá a su p a d re y a su m adre p a ra hacerse una sola c a rn e con ella. A m bos están desnudos, p ero no se a ve rgüenzan de ello. Sin e m b a rg o , una serpiente, más astu­ ta que el resto de los anim ales, se d irig e a la m ujer y le p regunta p o r qué Dios les ha p ro h ib id o com er el fruto de los á rboles del ja rdín . La m ujer contesta que pueden p ro ­ b a r todos ellos, excepto los de un á rb o l que se encuentra en m ed io del ja rd ín , so pena de m orir. La serpiente insinúa que esta inte rd icció n sólo persigue que no lle­ guen a ser com o Dios, capaces de d ife re n ­ cia r entre el bien y el m al. La m ujer m ira la fruta del á rb o l y ve que sería bueno c o m e r­ la. Toma una p a ra com érsela y le da ta m ­ bién o tra al hom bre. Tan p ro n to com o han co m ido , advierten su desnudez y la cubren con hojas.

30

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA BÍBLICA

g

A Retrato moderno de Dios y de sus ángeles,

tierra, con la tierra vacía y en oscuridad. A

llas. El cuarto día, dota de luz a los cuerpos

entronizado en lo alto de los cielos.

co ntinuación, Dios genera la luz, y con ella

celestes: estrellas y planetas que regularán

M La serpiente tienta a Eva para que coma la

aparece lo que divide la noche del día. Separa

el tiem po. Después, llena el m ar y el cielo

m anzana del prohibido A rbol de la Ciencia que

las aguas de arriba de las de las profundidades

de criaturas m arinas y aves, a las que siguen

crece en el Jardín del Edén.

m ediante una sólida barrera. La parte superior

los anim ales que han de vivir sobre la tierra,

se convierte en el cielo y la parte sólida inferior

bestias salvajes y anim ales dom ésticos, puros

se convierte en la tierra. Al día siguiente, reúne

e im puros. Form a a los seres hum anos, el mas­

CREACIÓN DEL M UNDO (GÉNESIS M I: 4)

las aguas de debajo del cielo para que form en

culino y el fem enino, y les otorga el dom inio

EL RELA TO B ÍB L IC O de la creación se

los mares, entre los que habrá terrenos secos a

sobre todas las criaturas del cielo, la tierra y

organiza en una secuencia tem poral de siete

los que se llam ará tierra. Después dispone que

el mar, y los crea a su imagen. El séptim o día,

días. El acto de la creación procede de la orden

la tierra produzca vegetación y d eterm ina que

Dios

suprem a de Dios. E m pieza con el cielo y la

las plantas se reproduzcan por m edio de sem i­

de su labor.

V

DIOSES

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r e f le x io n e s

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contem pla su obra y, satisfecho, descansa

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EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

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EL CASTIGO DEL HOMBRE DIOS LOS LLAM A y les pregunta p o r qué se cubren y, al contestar que se ave rg ü e n ­ zan de su desnudez, los acusa de haber co m id o del A rb o l P rohibido. C uando les pregunta p o r qué ha o c u rrid o eso, la m ujer culpa a la serpiente, y Dios m aldice a ésta entre todos los anim ales y la co n ­ dena a arrastrarse p a ra siem pre y a ser enem iga eterna de la m ujer y de toda su descendencia. A la m ujer le dice que m u ltip lic a rá los trab a jo s de su preñez y que a n h e la rá al hom bre, que a ca b a rá d o m in á n d o la . Se d irig e al hom bre y dispone que, p o r su desobediencia, la tie rra de los ca m ­ pos q u e d a rá m aldita y llena de espinas y cardos. El hom bre tendrá que ganarse el pan con el sudor de su frente y, engen­ d ra d o del polvo, volverá a ser polvo. Entonces el hom bre da a la m ujer el nom ­ bre de Eva, y ésta se convierte en la m adre de todos los seres vivientes. Dios les hace prendas de piel y dispone que, d a d o que a h o ra el hom bre ya sabe d istin g u ir el bien del m al, no a la rg u e la m ano p a ra com er del A rb o l de la V id a . Envía al hom bre y a la m ujer fuera del Jardín del Edén y coloca

V

o fre n d a de A b e l, p ero hace caso om iso

HIJOS DE DIOS E HIJAS DEL HOMBRE

de la de Caín, que se en o ja p o r el desaire. Dios se d a cuenta de su e n fa d o y le a d v ie r­ te que controle sus im pulsos, p e ro C aín

criaturas d ivinas con espadas flam ígeras

LOS H O M B R E S SE M U L T IPL IC A N sobre

p a ra p ro te q e r el ca m ino del A rb o l de

la tierra, y de ellos nacen hijas. Los hijos de

invita a su h e rm ano a ir a sus cam pos,

la V id a .

Dios ven que las hijas del hom bre son her­

d o n de lo m ata. C u a n d o Dios le pregunta

mosas, y se casan con ellas. Dios decide que

d ó n de está A b e l, contesta que su herm ano

su espíritu no debe vivir en el hom bre y lim i­

no está a su ca rg o . Dios lo m aldice co m u ­

ta su vida a 120 años. Los descendientes de

n icá n d ole que a causa de su crim en la

esa unión entre las hijas del hom bre y los

tie rra ya no p ro d u c irá na d a p a ra él y ten­

hijos de D ios son los gigantes, célebres hé­

d rá que v iv ir errante. Caín se m archa y se

roes de la edad antigua.

d irig e al este del Edén; su esposa a lu m b ra a un h ijo , Enoc, cuyos descendientes son

T CAÍN Y ABEL (IV: 1-22)

gentes que "viven en tiendas y cuidan reb a ñ o s", tañedores de laúd y flauta

A D Á N Y SU ESPOSA EVA tienen dos hijos:

y herreros.

el p rim e ro es Caín y el segundo A bel. A bel es pastor y Caín agricultor. Caín rea liza un

(Para una rivalidad sem ejante entre agricul­

sacrificio y ofrece frutos de sus cam pos y

tores y pastores, aunque saldada a favor de

lo m ismo hace A b e l, que o fre n d a el p rim o ­

éstos, véanse los m itos sum erios E nm esh y

g énito de sus rebaños. Dios a p re cia la

E nten, Lahar y A shnan.)

•4 Adán y Eva son expulsados del Jardín del Edén;

32

caen en desgracia por haber desobedecido a Dios y

A N oéy su fa m ilia están sentados y esperan

haber comido del Arbol Prohibido.

en el arca a que remita el dilu vio.

TT

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


_

EL C A S T IG O DEL HOM BRE

*

T EL DILUVIO

del a rca . C iega las fuentes del in te rio r de

LA TORRE DE BABEL

DIO S COM PRUEBA que la h u m a n id a d sólo

la tie rra y las ventanas del cielo, y cesa la

E N LA T IE R R A S Ó L O HA BÍA una lengua.

V

acuerda de N o é y de todos los anim ales

a lb e rg a m a ld a d en su mente y se a rre p ie n ­

lluvia, de m odo que las aguas se retiran

Pero, viajando hacia el este, los hom bres lle­

te de h a b erla creado. D ecide b o rra rla de

paulatinam ente.

garon a M esopotam ia y decidieron edificar

lá fa z de la tie rra , ¡unto con todos los a n i­

A l cabo de 4 0 días, N o é lib e ra una

una ciudad de ladrillos de adobe. Em piezan a construir una torre que ha

males. Sólo N o é ob tie ne la g ra c ia d ivin a ,

p a lo m a , pero no encuentra lu g a r donde

p o rq u e no ha co m etido faltas. Dios habla

posarse y regresa al arca. Siete días des­

de elevarse hasta el cielo y que los hará fam o­

a N o é y le a d vie rte que va a destruirlo

pués, la vuelve a enviar, pero esta vez

sos y evitará que se dispersen por toda la tie­

todo. Le o rd e n a que con m ad e ra de pino

regresa con una ram a de o livo en el pico.

rra. Dios baja a ver la ciudad y la torre, y

construya un a rc a , una nave en form a de

Espera una semana más y, cuando deja

com prueba que, con una sola lengua, nada

ca ja . Le o rd e n a tam bién ca la fa te a rla con

sa lir nuevam ente al ave, ya no regresa.

im pedirá a la hum anidad alcanzar todo lo

betún y co n stru ir en ella va rios c o m p a rti­

N o é com prueba que la tie rra está de

que se proponga. Decide, por tanto, confun­

m entos, p o rq u e va a e n via r un d ilu vio

nuevo seca, y Dios le dice que salga del

dir su idiom a para que nadie pueda com pren­

devastador, que destruirá to d o cuanto hay

arca , con su esposa y sus hijos y todos los

der la lengua del otro. Los dispersa por todos

sobre la tie rra . N o é to m a rá a su esposa,

anim ales. N o é e rige un a lta r y, trayendo

los países y tienen que desistir de edificar la

a sus hijos, una p a re ja de cada an im a l

algunos anim ales puros y aves, los sa crifi­

ciudad. H e aquí por qué la ciudad y la torre

y a lim e nto suficiente p a ra todos.

ca a Dios, que percibe la dulce fra g a n cia

se llam an Babel.

N o é sigue al p ie de la letra lo o rd e n a ­

y determ ina no volver a m alde cir la tie rra

do. A co n tin ua ció n se ab re n todas las fuen­

p o r culpa del hom bre, puesto que la m a l­

tes del in te rio r de la tie rra , llueve durante

d a d a n id a en el co ra zó n del hom bre.

4 0 días y 4 0 noches, las aguas cubren la

Bendice a N o é y a sus hijos y dispone

tie rra y elevan la e m b a rca ció n de N oé.

que en ade la nte los anim ales vivan con

Con el d ilu v io m uere to d o cuanto h a y en

tem or de los seres hum anos, y com o señal

▼ La imponente Torre de Babel, construida para

la tie rra . Pasado alg ú n tiem po, Dios se

de este pacto coloca el a rco iris en el cielo.

llegar hasta el cielo.


ñ

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

Mitología ugarítica

un ejército. A l fin a l, la sangre d e rra m a d a le lle g a rá a la a ltu ra de las rodillas. Des­

INTRODUCCIÓN

pués reto rn a a la n o rm a li­ d a d y se lava con rocío y llu ­

GA RI T ES EL N O M B R E de una anrigua ciudad de la costa siria (en la actual

U

via . M ie ntra s, Baal envía una

Ras Sham ra, cerca de Lattakia). A m ediados del segundo m ilenio a.C ., se con­

e m b a ja d a desde el m onte

virtió en el centro de un pequeño estado, pero m uy influyente y rico, basado

Safon p a ra p e d irle que

en la explotación agrícola de su fértil suelo y en los beneficios del com ercio interna­

se reúna allí con él. Y se

cional con Egipto, M esopotam ia y el Im perio H itita, en el norte. Sus habitantes, com o

lam enta de ser el ú nico dios

otros pueblos canaanitas de la región sirio-palestina, hablaban un dialecto sem ítico

que carece de casa y corte.

occidental. Empleaban los caracteres cuneiform es babilónicos en textos historiográficos

A n a t le prom ete ocuparse del

y en la correspondencia oficial, pero inventaron un sistema alfabético, tam bién escrito

asunto, y visita p a ra ello a su p a d re t i , que

sobre tablillas de arcilla, para sus com posiciones rituales y mitológicas. Ugarit quedó

parece contestar con evasivas. A lg u ie n le

destruida en el siglo Xill a.C. M uchos de los dioses de la m itología ugarítica eran dio­

in d ica que va ya en busca de Kothar-H asis,

ses atm osféricos y estaban relacionados con la lluvia, de gran im portancia para la agri­

el inteligente constructor, q ue a b a n d o n a

cultura del Creciente Fértil, que era tan dependiente de las precipitaciones naturales.

Egipto p a ra a fro n ta r el en ca rg o . Después

M uchos de los m itos ugaríticos son conocidos a partir de tablillas descubiertas

de una co n sp ira ció n contra Baal, El queda

en las ruinas de la residencia de un sacerdote de la ciudad. Los textos escritos en el sis­

p e rsu a d id o p a ra o fre ce r su p a la c io a Yam.

tem a alfabético ugarítico plantean aún considerables problem as en lo relativo a vocabu­

Baal tiene la p re m o n ició n de que p ro n ­

lario, sintaxis y gramática. Es controvertida incluso la secuencia de las tablillas, y siguen

to "se va a e n co ntra r entre las p ie d ra s de

apareciendo nuevas traducciones y ediciones que reem plazan versiones anteriores.

la co rrie n te ". Yam m an d a un m ensaje a

Las principales deidades que figuraban en los m itos de Ugarit eran el dios

El p a ra que le entregue a Baal, y

creador El; su hijo Baal -d io s de las to rm e n tas-, que se creía habitaba en el m onte

\ a u nque Baal se resiste es vencido,

Safon, la cum bre que d om ina la ciudad; y las diosas Astarté y A nat, deidad de la

m am intenta fija r su residencia en el

guerra y el am or carnal, equiparable a Ishtar.

p a la c io inconcluso, e d ific a d o o rig in a ­ riam ente p a ra Baal. Sin e m b a rg o , es

LOS MITOS DE BAAL

d e m a sia d o g ra n d e p a ra él, y K othar-

MITOS DE BAAL (I)

Hasis es co n vo cad o p a ra que cons-

“am o”. Era un apelativo com ún de las deidades

Los textos constituyen un ciclo inrer-

truya o tro p a la c io aún m a yo r p a ra

sem íticas occidentales. H ay m anifestaciones

relacionado de relatos; todos ellos

él. El dios constructor va a buscar a

locales de este dios atm osférico, al que se solía

ilustran la naturaleza y las activida­

Baal, que "se encoge b a jo el asiento

dar el nom bre de la cum bre de la m o n tañ a que

des de Baal. Las tablillas no se han

del Príncipe Yam ", y le cuenta que ha

era su dom inio habitual. El Baal representado

conservado bien; en especial, los

en los textos ugaríticos es Baal-Safon (en la

com ienzos y los finales se han

Yam y re cla m a r su reino. Le e n tre ­

actualidad, Jebel el-Aqra). Se identifica con la

perdido p or lo general, lo que

ga dos arm as m ágicas, que Baal

antigua deidad siria H adad (véase Adad meso-

dificulta establecer la secuencia

em plea p a ra vencer a Yam, y éste cae preso.

EL N O M B R E “BAAL” significa “señor” o

potám ica). Recibe el apelativo de “Jinete de las

exacta de los acontecim ientos

N ubes” y se m anifiesta en las torm entas que

narrados. La siguiente sinopsis

anuncian la estación del otoño, con rayos y

se basa en la obra de Johannes

truenos. En los m itos, guerrea contra las aguas

de M oor Anthology ofReligious

indom eñables del m ar (personificadas en el

Texts fro m Ugarit (1987).

lle g a d o el m om ento de d e s a fia r a

Baal p arte con A n a t p a ra vis i­ ta r a A starté, la Señora A sherah & fU É

del M ar, la esposa d e p o rta d a de El, p a ra convencer a El de que autorice la prosecución de los trab a jo s del p a la ­

dios Yam, “el M ar”) - la prosperidad de Ugarit dependía de su tráfico m a rítim o - y contra el

LA D IO S A A N A T tom a un ba ñ o y

calor sofocante del verano. Baal es vencido

se unge antes de b a ja r a la o rilla

invariablem ente por sus enem igos, pero su sino

del mar, d o n de desencadena un

cio de Baal. A starté, co m p la cid a p o r las ricas ofrendas que le presentan, da su co n fo rm id a d p a ra interceder

es el de resurgir de nuevo, en un flujo y reflujo

ba ñ o de sangre entre la gente.

ante El, que queda tan gratam ente sor­

cíclicos del poder. C om o representa la fertili­

C a rg a d a con las cabezas y las

p re n d id o p o r su visita que al fin a l co n ­

dad y la renovación de la vida, se lo asocia con

manos cortadas de sus víctim as,

siente la edifica ció n del p a la cio . Se c o n ­

el Toro, un antiguo sím bolo de la vitalidad y el

sedienta de más vio le n cia , co n ­

voca a Kothar-Hasis, y Baal le p id e que

vigor sexual.

vierte los enseres de su h o g a r en

no construya ventanas en el pa la cio .

34

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA U G AR ÍTIC A

y

sia d o pequeño p a ra o cu p a r el enorm e

EL

sitial de Baal.

¡nfram undo si continúa co m b a tie n d o a Baal. M o t se retira. Los pasajes finales contienen una conclusión en fo rm a de

LA E T IM O L O G ÍA de la palabra “ E l” roda-

A n a t d ecide ir al ¡nfram undo a buscar

vía es incierta. Era la designación c o m ú n de

a Baal. C ua n d o M o t ad m ite haberse co m i­

h im no, en que se celebra el "re in o eterno

“dios” en rodas las lenguas sem íticas, desde

d o al ¡oven dios, m onta en cólera: a g a rra

de B aal". Los dioses se reúnen en un b a n ­

el acadio “Ilum ” hasta el árabe “A lá”. En los

a M o t, lo descuartiza, lo escudriña, lo

quete y piden a la diosa solar que g o b ie r­

m itos ugaríticos, El, com o el An sum erio,

quem a, lo p u lve riza y lo muele. M ientras,

ne los espíritus de los difuntos con la a yu d a

representa la au toridad divina y el orden cós­

a El le piden que actúe com o intérprete de

de Kothar-Hasis.

m ico. Es el padre de todos los dioses (excep­

los sueños y ave rig ü e si Baal aún sigue

to de Baal, que es hijo de D agan) y, com o

vivo. Si soñase que de los cielos llueve

Enlil en M esopotam ia, fuente del poder

aceite y p o r los valles corre miel,

real. Asim ism o, es tam bién el “Padre de la

ello sig n ifica ría que Baal no está

H u m a n id a d ”, y guarda relación con la ferti­

del to d o m uerto. El tiene efecti­

lidad h u m an a y el nacim iento de criaturas

vam ente tales sueños, y envía

(véanse A qat y Keret). Su relación con Baal

a A n a t, a co m p a ñ a d a p o r la

es am bivalente, especialm ente porque los

diosa solar Shapash, a p o r

m itos de Baal m uestran que existe rivalidad

Baal. El describe los campos

entre ellos.

asolados que a g u a rd a n al h o rre n d o (m ojado), re fi­

T MITOS DE BAAL (II)

riéndose a Baal. Shapash instruye a A n a t p a ra que

C U A N D O T O D O H A T E R M IN A D O , El p re ­

vie rta "v in o centelleante en ¿

p a ra un banquete p a ra ce le b ra rlo . Baal

o dres" y tra ig a g u irn a ld a s;

regresa después de saquear 9 0 ciudades,

p ro bablem ente Baal re g re ­

y revoca su a n te rio r decisión relativa a las

sa, ya que, pasados siete

ventanas de su p a la c io . A lz a la vo z hasta

años, M o t, que a h o ra ha

que la tie rra tie m b la y es e n tro n iza d o en

revivid o, plantea otro

p a la c io . Pero, en el á p ic e de su poder,

desafío.

sabe que su sino es el de "descender p o r la

O rd e n a que uno de

g a rg a n ta de M o t" (la m uerte). C om prueba

los herm anos de Baal sea

que se a p ro x im a n a su p a la c io torm entas

asesinado p a ra e xp ia r

de po lvo (m ensajeros de M ot) y envía

los a g ra vio s que le ha

una in vita ció n a éste p a ra que a cuda a

in flig id o A n a t. Baal p re ­

p a la c io . M o t d e clin a la in vita ció n y a m e ­

tende com placerlo, pero

n a za con e n g u llir a Baal. Baal tiene que

intenta b u rla r a M o t

o b edecer su req u e rim ien to de descender

ofre cié n d o le "herm anos

al ¡nfra m u n d o y recibe instrucciones sobre

de M o t" (quizás ja b a ­

cóm o lle g a r hasta allí. De ca m ino , ve a

líes, el sa crificio usual

una v a q u illa y co p u la con ella; e llo da pie

re a liz a d o a los dioses

al na cim ien to de un buey lla m a d o "h e r­

ctónicos de U garit).

m ano g e m e lo ". Llegan m ensajeros al p a la ­

C u a n d o M o t descubre

cio de El y a n u ncian la m uerte de Baal.

que ha co m id o de su

Lo llo ra n , y A n a t se m archa en busca de

p ro p ia sangre, se d ir i­

su cu e rp o p a ra e n te rra rlo con todos los

ge a Safon y ataca a

honores en el m onte Safon. El llam a a

Baal. Luchan e n ca rn i­

Astar, uno de los hijos de A starté, que

zadam ente, p ero n in ­

está ansiosa p o r e levar a su p ro p io vásta-

g u n o consigue d e rro ­

g o al tro n o de Baal. Pero se revela dem a-

ta r al otro. Shapash

► Estela o lápida funeraria que representa al dios

M o t de que El le a rre ­

Baal lanzando un rayo.

b a ta rá el control del

interviene y a d vie rte a

DIOSES

REFLEXIONES

TEM AS

\


#

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

A ANAT

T AQAT

ANAT, C U Y O N O M B R E puede relacionar­

Esta historia se ha conservado fragm entaria­

se con la palabra acadia “e ttu ” (“deseo acti­

m ente en tablillas escritas p o r Elimelek,

inm ortal. C ontinúa rep ro ch á nd o le a la

vo”), era una diosa popular en las regiones

sacerdote de Baal en Ugarit.

diosa que ese a rco no es a d e cua d o p a ra

replica que prefiere compartir el sino de los hom bres norm ales y lanza a lg u n a duda

occidentales del O rien te Próxim o, incluido

sobre su ca p a cid a d de g a ra n tiz a rle la vid a

las mujeres, y se m archa.

Egipto. En los m itos ugaríticos, sus epítetos

EL REY DANEL N O TIENE HIJOS ni herede­

eran los de “V irgen A nat” y “D estructora”.

ro, y Baal intercede p o r él ante el g ran dios

C om o la babilónica Ishtar, se trata de una

El, que satisface sus deseos. Ha n acido un

a p ru e b e sus planes. A n a t encuentra a

m ujer bella y una guerrera fiera y sanguina­

h ijo lla m a do A q a t. A lg ú n tiem po después,

Yatpan, que sobrevuela, en fig u ra de b u i­ tre, p a ra lo c a liz a r a A q a t y m ata rlo .

A n a t ¡dea un justo castigo y acude a su p a d re El, a quien in tim id a p a ra que

ria. Es la am ante de Baal y siem pre está dis­

llega Kothar-Hasis, el constructor de los d io ­

puesta a com batir por él. Su am or es consu­

ses, y es recibido con todos los honores. En

Esgrime el a rco , p e ro lo p ie rd e al d e ja rlo

m ado en clave bovina, cuando Baal -e l

p a g o a su h o spitalidad, obsequia a Danel

caer en el mar. A n a t in icia un lam ento p o r

T o ro - m o n ta a A nat - l a V aquilla-. E n tanto

con un arco de form as bellas. Este arco

el cuerpo m uerto de A q a t y la p é rd id a de

que “V iuda de la N ación”, lleva duelo p or él

pasa a manos de A q a t, que un d ía se

las cosechas, una e xp ia ció n p o r su sangre

m ientras éste está ausente. D ebió de existir

encuentra con la diosa A n a t; ésta le explica

d e rra m a d a . C u a n d o Danel oye las noticias

alguna conexión ritual entre A nat y las cere­

que ese objeto estaba pensado en origen

del fa lle cim ie nto de su h ijo , p id e a g ritos

m onias funerarias.

p a ra ella y le p ide que se lo entregue. Pero

a Baal que q u ie b re las alas de los buitres

Y Tallas minuciosas del dios Baal, una figura perdurable en la mitología del antiguo Oriente Próximo.

él se niega, p o r lo que ella le ofrece o ro y

retorciéndolas p o r encim a de la ca b e za , y

plata e incluso al final la in m orta lid a d . A q a t

en efecto encuentra los restos de A q a t en el ave m adre. Danel m a l­ dice a las tres ciudades ,'C

cercanas al escenario del crim en y regresa a su p a la c io p a ra llo ra r

^

la m uerte de su h ijo

5 . d u ra n te siete años. Pugat, su h ija , se pone en ca m in o p a ra ven­ g a r a su he rm a n o y, d is fra z a d a de A n a t, m a q u illa d a y o c u lta n ­ d o una espada b a jo el vestido, encuentra a Yatpan entre los nóm adas. Este, en estado de e b rie d a d , se ¡acta del asesinato de A q a t. A p a rtir de aq u í, el texto presenta m uchas lagunas. Es p ro b a b le que Pugat m ate a Yatpan. Danel p id e a y u d a a Baal, p o rq u e no puede o lv id a r a su hijo , y Baal p ro p o n e seguram ente un ritual p a ra c o n vo ca r a las alm as de los muertos.

PB

36

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


ANAT

T KERET

ca p a z de ahu yen ta r la enferm edad. Da form a a una m ujer a la d a , a la que llam a

Este m ito tam bién figura en los fragm entos

Shatiqtu. Le d a una flo r y le coloca "un

de tablillas escritas por Elimelek.

am uleto entre los la b io s". Esta vuela a la ciu d a d y sana a Keret la vá n d ole el sudor

KERET, REY de Jubur, es profundam ente

y devolviéndole el apetito. Keret p ide inm e­

desdichado. N o sólo ha p e rd id o a todos

d iatam ente a su esposa que p re p a re un

sus parientes m asculinos, sino que ninguna

g ra n cordero. A l ca b o de dos días, ya está

de las nueve esposas con las que se casó

lo suficientem ente repuesto com o p a ra o cu ­

consecutivam ente vivió lo suficiente p a ra

p a r de nuevo el trono. Su h ijo Yassub entra

d a rle hijos. En sueños, se le apa re ce el

en la sala y lo conm ina a que a b d iq u e en

dios El y le e xplica qué hacer. En p rim e r

su favor. El rey sólo tiene p a la b ra s de des­

lugar, tiene que sa crificar p a ra él un toro

dén p a ra su h ijo y llam a al dios H oron

en una torre y e m prender después una

p a ra que le q u ie b re el cráneo. El texto

ca m p a ñ a m ilita r contra el reino vecino.

presenta muchas lagunas a p a rtir de aquí,

C ua n d o el rey vencido p id a la p a z o fre ­

p ero es p ro b a b le que Keret p e rd ie ra a

ciéndole tributos y un tesoro, debe rech a ­

todos sus hijos, a excepción de su h ija

z a rlo todo y, en lu g a r de ello, e x ig ir en

más joven.

m a trim o n io a su h ija H a riya . Keret hace

A MOT

exactam ente lo que le indican. Recluta un ejército fo rm id a b le , que

LA PALABRA “M O T ” significa “m uerte”,

incluye incluso a los hombres recién casa­

y de hecho él personifica la m u erte en todos

dos, y se pone en m archa. De cam ino,

sus aspectos; “ser com ido por M o t” significa

se detiene en un santuario de la diosa

m orir. En los m itos ugaríticos, es el principal

A starté. Promete o b se quiarla con el triple

rival de Baal, a q uien n u n ca consigue derro­

del peso de su esposa en o ro si su

tar. Se ha conjeturado que el antagonism o

m isión se resuelve con éxito. Todo va

entre am bos podría representar el año agrí­

saliendo conform e a sus planes. Se casa

cola, con Baal asegurando las lluvias que per­

con la herm osa H a riya , y todos los d io ­

m iten que germ inen las sem illas y crezcan las

ses acuden a los festejos nupciales. El

plantas, m ientras que M o t p odría representar

va ticin a que H a riya a lu m b ra rá a ocho

la sequía del verano y la m aduración del grano.

hijos y ocho hijas. Pasado algún tiem po,

N o está claro hasta qué p u n to era M ot una

cu a n do los 16 hijos ya han n acido, la

deidad con un culto establecido o una figura

diosa A starté recuerda la prom esa que

ficticia en un contexto poético y quizás ritual.

hizo Keret, que no llegó a cum plirse nunca. A n u n cia que lo h ará enferm ar y.

y

le a d vie rte que realice pre p a ra tivos p a ra

YAM YAM, C U Y O n o m b re significa “m ar”, era u n a im p o rta n te deidad en U garit y proba­

su funeral; él instruye a su esposa p a ra que disp o n ga banquetes sacrificiales. El pueblo ya em pieza a lam entar su

blem ente en todo el litoral sirio, d onde la

m uerte inm inente, p ero él los despide a

econom ía dependía principalm ente del

todos y p id e a su h ija más joven, "cuya

com ercio m arítim o. Su carácter m itológico

pasión es más firm e ", que llore p o r él.

parece reflejar dos tem peram entos: tal vez

M ie ntra s el rey está enferm o, toda la vege­

la calm a del verano, cuando eran posibles

tación se seca. Los dioses convocan una

las expediciones m arítim as, y el invierno

asam blea p a ra d e b a tir el asunto y al final

torm entoso. E n los m itos de Baal lucha co n ­

El d e cla ra que creará una fig u ra fem enina

tra él y es vencido gracias a algunas arm as mágicas. A diferencia de M ot, form aba parte

▲ Estatua de bronce del dios Baal ugarítico.

del culto oficial en U garit y recibía regular­

► Este decorativo colgante muestra a la diosa

m ente ofrendas.

siria de la fertilidad, Astarté.

V

DIOSES

1H Í

REFLEXIONES

TEMAS


#

EL A N T IG U O ORIENTE PR Ó X IM O

...............

Mitología persa INTRODUCCIÓN

L

O S PERSAS son u n a ram a de la familia de los pueblos arios, tal com o m uestra su lengua; pertenecen, concretam ente, a la rama indoirania. Eran en origen nóm adas criadores de caballos y ganado vacuno en las estepas del Asia central que emigraron

a la m eseta iraní alrededor del 1000 a.C. En ese tiem po, otras tribus iranias —los medas, los partos, los escitas- llevaban a cabo igualmente m ovimientos migratorios. Algunas tribus persas se hicieron sedentarias, m ientras que otras prosiguieron su vida nóm ada. Las que se asentaron adoptaron costum bres de las culturas urbanas más antiguas del

A Fresco del siglo 11 de un sacerdote zoroástrico.

Asia occidental, especialm ente cuando C iro (559-530 a.C.) em pezó a conquistar Elam,

ENTORNO, MIGRACIONES, IMPERIO

Asiria y Babilonia. Los otrora nóm adas se convirtieron en jefes de un im perio m uitictnico cosm opolita que iba desde el M editerráneo hasta el A m udarya (Oxus) y el Indo. En alguna fase anterior a C iro (no hay acuerdo entre los especialistas sobre

HA CIA EL A Ñ O 640 a.C ., el clan m ás a n ti­

cuándo ocurrió), la religión tradicional de los iranios lúe reform ada, probablem ente

guo de la tribu más antigua de los persas, los

en el nordeste del G ran Irán, por un sacerdote (zaotar), el profeta Zaratustra (nom bre

aquem énidas de Pasargadae, reinaba en la vieja

traducido de diversas formas, a veces com o “oro" o “camello”), conocido por los grie­

provincia elam ita de A nshan, en el suroeste de

gos com o Z oroastro, que aproxim ó su sistema religioso al m onoteísm o: A hura Mazda,

la mesera iraní (Persis, o Fars). Los m edas se

invocado constantem ente en las inscripciones de D arío A qucm énida (521-486 a.C.) y

asentaron más al norte, los partos, sogdios y

jefes posteriores de la dinastía aquem énida (550-330 a.C.) descendientes del antepasa­

bactrios siguieron en el nordeste y los escitas

do del clan —H ajam enesh; A quem enes en griego—, es el suprem o Sabio Señor del

en las estepas de E uropa oriental.

zoroastrism o, aun cuando la fe recalcara la com pleta separación y el antagonism o

C iro tom ó la ciudad elam ita de Susa y

entre el Pensam iento Sagrado y el Pensam iento del Mal.

la convirtió en su cuartel de invierno; para residencia estival eligió la ciudad m eda de E cbatana. En su feudo familiar, Pasargadae, fundó un centro religioso d o n d e se celebraban las cerem onias de A ño N uevo en Primavera, en im itación de las que tenían lugar en Babilonia. Estas fueron trasladadas más tarde, en tiem pos de D arío, a cerca de Persépolis. En 330 a.C ., la invasión de Alejandro M agno im puso la hegem onía de los ideales griegos, que habría de prolongarse d u ra n te dos siglos. Ardeshir el Sasánida inten tó consciente­ m ente restaurar las leyes y la legitim idad aque­ m énidas, pero sus sucesores no pudieron sus­ traerse ni a la herencia helenística ni a la e m u ­ lación del im perio rival, Bizancio. La victoria árabe en la batalla de Q adisiya en el año 636 d.C . y su ocupación de la capital Ctesifón sellaron el final no sólo del estado sasánida sino tam bién de la iglesia oficial zoroástrica. La destrucción de tem plos y bibliote­ cas, las m atanzas y las conversiones forzosas redujeron la vitalidad intelectual de la religión nacional irania, que languideció o se refugió en el exilio. A Relieve que representa a un guardia persa del palacio de Jerjes.

38

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M IT O L O G ÍA PERSA ' :S

► Este relieve de un portal es el único testimonio que se conserva del antiguo esplendor del palacio de Ciro.

A ESPÍRITU CUSTODIO EN PASARGADAE C IR O (que reinó entre 559 y 530 a.C.) cons­ truyó un palacio y una tum ba en Pasargadae, cerca de Anshan, su feudo fam iliar en Pars. En las inscripciones que se han conservado figura: “Yo, C iro, el rey, el aquem énida”. N o hay indicación alguna relativa a sus creencias religiosas. La figura conservada en la jamba del palacio en ruinas ha sido interpretada com o un espíritu protector, com parable a la figura de cuatro alas del palacio asirio de Jorsabad; aquí, lleva una corona triple, a la m anera egipcia, que descansa sobre una cornam enta de carnero. Es un rasgo característico del eclecticismo del estilo áulico de los prim eros aquem énidas, que adoptó y com binó elem entos de M edia, Elam, Babilonia, Asiria, Egipto y Asia M enor.

T LA CREACIÓN BENÉFICA, LA IRRUPCIÓN DEL MAL, LA BATALLA FINAL El Bundahishn, la C reación, es una tardía com pilación de textos cosm ológicos y crono­ logías, form ada a com ienzos del siglo

X

d.C .

a p artir de fuentes más antiguas. LA HISTORIA del universo se extiende a lo la rg o de 1 2 .0 0 0 años. A l p rin c ip io , el m undo de la luz coexiste con el de la

plantas, al toro p rim o rd ia l y al p rim e r ser

3 .0 0 0 años. En esta fase final, cada mil

o scu rid a d de A h rim a n , potencia en espíritu

vivo. El esperm a de G a yo m a rd es llevado

años nace un salvador -S o s h a n s - del

(menog). A h rim a n (con o cid o antes com o

al sol y el de Gosh a la luna. De la sim ien­

esperm a de Zoroastro, conservado en el

A n g ra M a in y u ) ve la luz y oye la g u e rra

te conservada p o r la luna d e riva rá n nuevas

la g o Ham un en Seistan, d o n de fecunda

de 9 .0 0 0 años propuesta p o r O h rm a z d

plantas y la vid a , renovada p o r las lluvias

m ilagrosam ente a vírgenes que acuden

entre la luz y las tinieblas, y cae en el

de Tir; de la conservada p o r el sol crecerá

allí a nadar. Con el nacim iento del tercer

abism o. A l c a b o de otros 3 .0 0 0 años,

- a los 4 0 años de estar e n te rra d a - un ru i­

salvador, e m pieza la últim a b a ta lla , y

O h rm a z d (con o cid o anteriom ente com o

b a rb o a n d ró g in o (rivas), del que surgirá la

todos los héroes y monstruos del m ito

A h u ra M a z d a ) crea el m undo físico (getig ),

p rim e ra p a re ja hum ana, M ashyagh y su

vuelven a la vid a p a ra p a rtic ip a r en la

al to ro p rim o rd ia l G osh y al p rim e r ser

co m pañera M ashyanagh.

hum ano m orta l, G a y o m a rd . A h rim a n disp o n e d estruir la creación

V

Se in icia de esta m anera la siguiente era de 3 .0 0 0 años, lla m a da p e rio d o de

lucha. El m al es d e rro ta d o finalm ente en ord a lía s de fuego de metal fu n d id o que cubre la tie rra ; A h rim a n es expulsado

benéfica. H ace pedazos su ca m in o a través

la m ezcla del bien y el mal (gumizeshn );

p a ra siem pre a las tinieblas exteriores,

de la bóveda cristalin a del cielo, corre a

en ella, A h rim a n vuelve al hom bre c o d ic io ­

y la tie rra una vez más se vuelve

través de las aguas, que se vuelven a m a r­

so, a p á tico , vicioso y enferm o. A l final de

plana. Se trata de la g ra n renovación

gas y salinas, convierte la tie rra en desierto

este p e rio d o , el nacim iento del profeta

(Frashokereti o Frashgerd), el fin de la

y m ontañas, y lo m an cilla todo, m ata las

Zoroastro d a paso al últim o p e rio d o de

historia.

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

39

S]


*M

EL A N T IG U O ORIENTE PR Ó X IM O

CULTOS RELIGIOSOS, INFLUENCIAS, TEXTOS D U R A N T E SIG LO S, las liturgias del Avesta se

A

de que lo llamen "Jehan-Afarin", creador

LA CACERÍA DE BAHRAM V CON LA ARPISTA AZADEH

del m undo. En ese m om ento, la g lo ria real lo a b a n d o n a , se a le ja de él v o la n d o com o

transm itieron oralm ente, com o los Vedas en la

BAHRAM “G U R ” (que reinó entre 420

India. Las tradiciones culturales persas eran aje­

y 438 d.C .) fue confiado en su niñez a

líder á ra b e en ascenso, Z uhhak. Jam shid

nas a la escritura, una im portación semítica de

M undhir, rey vasallo de H ira, y en su adoles­

es d e stronado y d e scu a rtiza d o al fin a l.

la que se dice en una leyenda que fue una “ense­

cencia se convirtió en un hábil jinete y caza­

ñanza de los dem onios”. La lengua sem ítica ara-

dor. Su guardián com pró para él una cautiva

d e spedida envenenado, que lo d e ja con dos serpientes creciendo en sus hom bros

un p á ja ro , y sus cortesanos se a lia n con el

A h rim a n le da a Z uhhak un beso de

mea y la escritura em pezaron a usarse en el

bizantina, Azadeh, entre 40 esclavas; ella

comercio y la adm inistración en tiem pos del

acom pañó a Bahram con su arpa en su veloz

(lo que recuerda su fo rm a o rig in a l com o

Im perio A quem énida. La escritura cuneiform e

cam ello de caza. Desafió a su am ante a hacer

dem onio en form a de dra g ó n A zh i Dahaka).

de la lengua babilónica fue adaptada para las

un alarde extraordinario con su arco; rozar la

Z uhhak se convierte en un tira n o y exige

inscripciones reales en la antigua Persia, pero era

oreja de un joven antílope con una bolita y

un sa crificio d ia rio de jóvenes persas p a ra

escasamente em pleada al m argen de esas funcio­

de inm ediato, cuando alzara la pezuña para

a lim e n ta r con sus sesos a las serpientes.

nes. Las jerarquías religiosas zoroástricas recela­

rascarse la oreja, traspasar pezuña y oreja con

ron de la escritura al m enos hasta m ediados del

la m ism a flecha. Bahram lo consigue, pero

periodo sasánida - a fines del siglo

Azadeh lo rechaza con desdén y lo acusa de

sido sacrificados p a ra n u trir a las serpien­

ser A hrim an, el dios m alvado. El príncipe

tes de Zuhhak, desencadena una revuelta.

sistema de escritura avéstica y se com pletó el

la hace caer del cam ello y la pisotea hasta

Se atrae a la m uchedum bre en torno a una

tosco alfabeto pahlevi -derivado del aram eo-,

m atarla.

ba n de ra hecha con su m andil de piel, y

zos del

V I—,

V y

com ien­

cuando se organizó en 46 letras el

que se usaba en textos profanos y no litúrgicos.

A l ca b o de m il años de tira n ía , el a u d a z h e rrero Kaveh, cuyos hijos h abían

m archa en busca de Fereydun (Thraetaona

Los 17 him nos visionarios del profeta

T

Zoroastro, los Gatha, han pervivido tras siglos de

CUENTOS DEL SHAHNAMA

en el Avesta), descendiente en la línea suce­ soria real legítim a, cuyo p a d re tam bién

transm isión oral, incrustados en com posiciones

La reelaboración de Ferdowsi del Libro

m uy posteriores en un dialecto diferente. N o hay

de los Reyes sasánida, el Shahnam a, que

ciente ejército es co m a n d a d o p o r Fereydun,

acuerdo entre los especialistas sobre la traduc­

escribió para el sultán M ahm ud de G hazni

que esgrim e su m aza de cabeza de toro.

ción exacta de estos him nos, y los restos litera­

(998-1030 d.C .), sigue siendo una de las

Zuhhak es vencido y encadenado, y queda

rios fragm entarios no coinciden con los restos

mejores y más accesibles fuentes de m itos

preso en una cueva del m onte D am avand.

arqueológicos, poco uniform es y objeto de

y leyendas históricas persas.

Y, así, los terrem otos de la región son o b ra

saqueos. Lo que se ha conservado del Avesta es

del m onstruoso Z uhhak, que sacude sus

lo que se usaba en rituales y prácticas del esta­

JAM SHID, Yim a Jshaefa (Yama en los

m ento sacerdotal zoroástrico, que a m enudo

Vedas), es el cu a rto de los héroes fu n d a ­

datan de fechas posteriores a la conquista árabe.

dores prim itivos de Iranshahr, que instruye sobre los oficios y o rg a n iza la sociedad. Tras

▼ León-grifo del palacio de Darío I, rey de Persia.

había m uerto b a jo la tira n ía á ra b e . El cre­

un la rg o y p acífico reina d o , está orgulloso

cadenas b a jo las m ontañas.

V

TUMBA DE DARÍO I EN NAQSH RUSTAM E N 322 A.C., D A R ÍO derrocó a un m ago y se erigió en rey com o nieto de Ciro. Encargó su propia tum ba tallada en la cara de una roca en N aqsh Rustam , donde se lo representa en su estrado, apoyado en los pueblos som etidos de su im perio, de pie con u n a m ano alzada saludando al fuego real, que está encendido en el altar de gradas que se encuentra delante de él. C on la otra m ano sostiene un arco, un m otivo que reaparece en sus m onedas de oro. Arriba, suspendido en el aire, está el disco alado solar, que se cree representa a Ahura M azda, el dios suprem o, o a la Jw arna, la glo­ ria real de la ley divina. El disco alado había surgido en Egipto, pero los asirios le agrega­ ron una pequeña figura hum ana en el centro.


CULTOS RELIGIOSOS, IN FLUENCIAS, TEXTOS

MITRA LAS T R IB U S IN D O IR A N IA S de los hititas

derivan del suyo, p o r ejem plo M itrídates (la form a posterior es la de M ihr-dad). La fiesta

se trasladaron a Asia M enor, y en uno de sus

m itraica en el m onte de M itra - e l M ihrgan,

tratados, que data de 1350 a.C ., se invoca

a com ienzos del o toño—era un gran festejo

entre otros dioses a M itra, Varuna e lndra.

en que se consum ía vino y se realizaban ofren­

En el com entario a la com posición religiosa

das reales.

más antigua de los indoiranios de la India, el

Los ritos de iniciación del m itraísm o

Rig Veda, el nom bre de M irra se traduce com o

se extendieron po r todo el Im perio Rom ano.

“am igo”; en Irán, se asocia con acuerdos, com o

El sím bolo central del m itraísm o es el sacrificio

su versión babilónica, Sham ash, el sol que rodo

rejuvenecedor del toro p o r parte del joven dios,

lo ve, garante de los contratos legales. En el

que se asemeja al sacrificio del toro prim ordial

EL CULTO AL FUEGO Y LA EFEDRA

M ihr Yasht, M itra se presenta vigilando el

G osh por parte de A hrim an, en la tradición

EL C U L T O AL F U E G O y el uso de la planta

país de los iranios desde los m ontes Alborz y

zoroástrica. Relacionado con el poder indo­

tóxica baoma se rem ontan a la fase más tem pra­

saliendo a apoyar su lucha contra los ladrones

m able del sol, la fiesta m itraica rom ana del

na de la religión nóm ada aria. Atar (Adhur) fue

de ganado.

Sol Invictus sirvió de pauta para establecer

clasificado en cinco categorías por el estam ento sacerdotal sasánida: Atash Bahram , el fuego del

La popularidad de M itra está d ocum enta­ da por la riqueza de nom bres personales que

la fecha tradicional del nacim iento de Cristo, el 25 de diciem bre.

tem plo y del corazón; V ohufryana, el fuego com o principio vital en los hom bres; Urvazista, el fuego com o principio vital en las plantas; Vazista, el fuego o el relámpago en las nubes; Spanishta, el friego puro encendido en el paraí­ so ante O hrm azd, con la gloria real, Jw arna. Los tem plos del fuego más im portantes eran A dhar Farn-Bag en Karyan en la región de Fars, A dhar G ushn-A sp en Shiz en A dharbayán y A dhar B urzin-M ehr en el m onte Revand en Jorasán; estaban relacionados respectivam ente con las tres clases sociales: sacerdotes, nobleza guerrera y agricultores. La baom a, la efedra que crece en las m on­ tañas de Irán (soma, en los Vedas), es m olida en un m ortero en las plegarias del amanecer, filtrada y bebida con leche com o parte del ritual Yasna. D e ella se habla en los siguientes térm inos: “\H aom a, de flores doradas, que crece en las alturas, bebida que nos repone y ahuyenta la m uerte!”. En el últim o apocalipsis zoroástrico, Arda Viraz N am ag, el piadoso Arda Viraz, se aviene a tom ar el vino y beleño “mey o m ang”, p oten­ cialm ente letal, para acceder al infram undo y com probar las recom pensas de los justos y los castigos de los pecadores. Tras siete días y noches en estado de com a, se despierta en el tem plo del fuego com o si regresara de un sueño feliz y reparador, y les cuenta a los sacerdotes su visión. ▲ Entrada norte de la Sala de las 100 Columnas; muestra a Darío apoyado por hileras de soldados.

► Capitel con forma de cabeza humana, proce­ dente a Apadana, del siglo

V

DIOSES

jH

Í

V

a. C.

REFLEXIONES

TEM AS

ü

H


®

EL A N T IG U O ORIENTE PRÓ X IM O

T

RUSTAM tiene un notable ca b a llo , Rajsh,

Fransiyan de Turya y más ta rd e id e n tific a ­

ZAL, EL SIMORGH, RUSTAM, ISFANDYAR, SOHRAB

que una vez, cuando él está d o rm ita n d o

do con los turcos, que en el últim o p e rio d o

después de c a za r y tras haberse reg a la d o

sasánida h abían o cu p a d o la reg ió n de

R ustam es el héroe más famoso de la épica

con un asado de o n a g ro , se a le ja de él

S am arcanda y el Transoxus - d e nuevo,

persa, si bien su historia procede del ciclo

y es con d ucido a Sam angan. Rustam lo

la tran sfo rm a ció n de fig u ra s míticas refleja

de leyendas Saka de Seistan, no de Pars.

sigue allí y es a lo ja d o p o r el ¡efe local,

los antagonism os históricos de los persas:

Su padre, Zal, que nació anorm al, albino,

cuya h ija Tahmina acude una noche al

contra árabes y turcos-).

fue abandonado en la ladera de una m o n ta ­

cu a rto del guerrero. De su unión nace

Padre e h i ¡o se enfrentan entre sí en

ña. Fue salvado y criado p or un ave gigante,

S ohrab, que crece sin conocer a su padre,

una b a ta lla , sin sospechar n in g u n o de ellos

el Sim orgh (relacionado con el Senm urv

p ero ansioso p o r e m ular sus proezas.

quién es el riva l, hasta que el h ijo recibe

sasánida), que más tarde llega, con sus po­

Rustam es el p rin c ip a l g u e rre ro del Shah

una h e rid a m ortal de su p a d re , y cada

tentes plum as mágicas, en ayuda de Rustam

de Irán; S ohrab se convierte en el g u e rre ro

uno descubre la id e n tid a d del otro.

para vencer al héroe Isfandyar.

de A fra sya b de Turan (o rig in a riam e n te ,

Las peticiones d irig id a s al Shah de Irán p a ra que envíe la m ed icina lla m a d a "n u sh -d a ru " que p o d ría salvar a S ohrab quedan sin respuesta a lg u n a . Sohrab m uere y Rustam se d irig e en du e lo a Zabulestan.

AHURA M AZDA Y LOS AMESHA SPENTAS AFIURA M A ZD A , el Sabio Señor, se cree que era en origen el equivalente del védico Asura Varuna, custodios am bos de la ley auténtica, Asha o Arta. Z oroastro tuvo una visión del A m esha Spenta Vohu M anu cuando salía del río a d o n ­ de había ido a traer agua para el ritual m atutino de la m olienda de haom a; lo habían llevado en presencia de Ahura M azda, el dios único, todopoderoso, el creador archisabio. H ay una separación radical entre el dios, Spenta M ainyu (el Pensam iento Sacro), em anación de A hura M azda, y el mal. A ngra M ainyu (el Pensam iento del M al), cuya lucha durará hasta el final del m undo. T odo en la creación espiritual (m enog) y en la física (getig) partici­ pa de esta lucha. Los seguidores de la Buena Religión hacen todo cuan to está en sus m anos para acelerar la victoria de la luz. A hura M azda recibe el apoyo de abstrac­ ciones tales com o los Inm ortales Sagrados, A m esha Spentas: Vohu M anah (Bah-m an, el Buen Pensam iento), que protege el ganado vacuno; Asha V ahishta (U rdi-bihisht, la M ejor Verdad), que protege el fuego; Spenta A rm aiti (Isfand-arm ud, la Devoción Sagrada), que se encarga de proteger la tierra; Jshathra Vairya 4 Relieve en piedra que representa a guerreros sasdnidas a caballo.

MM 42

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


ZAL, EL S IM O R G H , RUSTAM, ISFANDYAR, SOHRAB

(Shahri-var, el Escogido para D om inar), pro­

los esposos de la novia de Tobías la primera noche

GUERREROS Y SABIOS

tector de los m inerales; H aurvartat (Jurdad, la T otalidad), que protege el agua; y A -m ertat

EL G U E R R E R O que lucha p o r su rey y su

(A -m urdad, la Inm ortalidad), que protege

religión contra m onstruos, dem onios y foras­

las plantas.

teros es u n m otivo repetido en la m itología persa; Fereydun, que vence al tirano Z u h h ak y finalm ente lo encadena en una cueva bajo el m onte D am avand; lsfandyar, que no es vencido hasta que el ave mágica no ayuda a Rustam con una de

de cada desposorio, hasta que es exorcizado que­ m ando el hígado y el corazón de un pescado. Az, el dem onio de la codicia y la concupis­ cencia, era considerado - ta l vez por influjo budista—com o base de la desdicha del m undo, por lo que el cura, según la herejía com unista del M azdak sasánida, tenía que m ancom unar todos los bienes y enseres, incluidos el oro, la tierra y en especial las mujeres.

sus plum as; y G arshasp, que vendrá al final de los tiem pos para ayudar a derrotar defi­ nitivam ente al mal. Más tarde, héroes épi­ cos com o Ali y H am za son representados siguiendo el estilo de los grandes héroes prcislámicos. La figura del sabio tam bién es central, com o Bozorgmehr, que adivina las norm as del juego hindú de las dam as y le presenta com o réplica su propia invención, el backgam m on.

AHRIMAN, DRUGH, JADU, PAIRIKA A N G R A MA1NYLJ (Ahrim an), el espíritu m aligno destructor, es el com pleto opuesto de A bura Mazda, el creador archisabio; en la creación divina Angra M ainyu da entrada a la enferm edad, la sequía, la ham bruna, la oscuridad y la m uerte. M ora en la oscu­ ridad del norte, en la Casa de las M entiras. C on él llegan D rugh, la M entira, agente del desorden; el pensam iento del mal Aka M anah;

a

Nasu, la mosca que se arrastra sobre los cadáve­

EL BIEN Y EL MAL

res en descom posición; Azhi D ahaka (Z uhhak

EL Z O R O A S rR IS M O , com o las religiones

el tirano árabe, Ezhdeha el dragón); Yatu (Jachi)

m onoteístas, no es rico en relatos míticos.

el m ago; Pairika (Pari), las hadas malignas;

T iene básicam ente un m ito, form ulado y

y M ush, el ratón que se com e la cosecha de

reform ulado en todas las formas posibles hasra

grano. Éstos son algunos de los dem onios que

la saciedad. El mal se ve en la suciedad, las

llenaban de pavor al prim itivo persa. Fue para

sabandijas, la enfermedad y la muerte, así como

contrarrestar este tem or por lo que se com piló

en la im pureza m oral y la m entira. El hom bre

el Vi-dev-dad, la I,ey contra los D em onios, el

y la creación natural, siendo básicam ente

ritual sacerdotal contra las fuerzas demoniacas.

buenos, deben m antenerse puros o retornar

Aeshm a Daeva, el dem onio de la cólera

a un estado de pureza y orden. La observancia

con su maza ensangrentada, aparece en la Biblia

de las leyes de la pureza en la vida y la m uer­

(o m ejor dicho en los Apócrifos), en el Libro de

te, evitando la contam inación del Fuego, el

Tobías, com o Ashmedai (Asmodeo), que m ata a

Agua o la Tierra, la oración en presencia del fuego deslum brante que convoca la energía

A Jarrón que representa una batalla entre criaturas

divina y la fuerza vital: todo ello han sido

mitológicas, posiblemente el combate de Enkidu.

caracteres del zoroastrismo hasta nuestros días.

^ Friso con un arquero de la guardia del rey persa.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

U

TEM AS

43

BE


1?

EGIPTO

LA CREACIÓN M IE N T R A S Q U E LA T E O L O G ÍA cristiana posee un único relato sobre la creación, en el

INTRODUCCIÓN

E

antiguo E gipto había cuatro historias, cada una

g i p t o , c o m o e s c r i b i ó e l h i s t o r i a d o r g r i e g o H eró d o to ai

de ellas relacionada con una ciudad im p o rtan te

visitar el país en 450 a.C ., fue “un regalo del N ilo”. Ello ocurría en virtu d de

-H elió p o lis, Menfis, H erm ópolis y E sn a-, así

la inundación anual, la subida de las aguas del Nilo en julio, que extendían el

com o con un dios fundam ental: A tum —más

fértil lodo por las tierras y daban vida al país, que sin el N ilo y sus inundaciones no

tarde equiparado a R e -, Ptah, T h o th y j n u m

podría haber existido. Fue esta regularidad, pese a tem poradas de escaso caudal - d e

respectivam ente.

h a m b ru n a s- o de exceso de caudal - d e desastres, si los dioses estaban enojados o

HELIOPOLIS (LA CREACION)

enfurecidos—, lo que dio estabilidad a las antiguas ideas egipcias sobre la vida y la m uerte. El concepto de M a’at, diosa que encarnaba la estabilidad y la ley, gobernaba,

E N H E L IÓ P O L IS , “C iudad del Sol”, A tum estaba a solas sobre un m édano que había

por tanto, todas las facetas de la vida y la religión egipcias. Los egipcios consideraban la existencia de una vida de ultratum ba, Jerneter o

em ergido de las Aguas prim ordiales de N un, que cubrían el m u n d o (com o ocurría en la

los C am pos de Iahru (los C am pos Elíseos en la m itología griega), pero no la localiza­ ban arriba en el cielo sino en el oeste, en la región del sol poniente. U na de las advo­

inundación del N ilo). C uando se dio cuenta de

caciones de O siris, dios de la m uerte, era la de “Prim er Señor de los O ccidentales”.

que necesitaba de otros dioses para que lo asis­

Para poder acceder a dicho ám bito ultraterreno, tenían que darse dos condiciones:

tieran en la creación, se m asturbó y del sem en

la preservación del cuerpo - lo que dio pie a la m om ificación- y haber sido juzgado

surgieron otros dos dioses: Shu, dios del cielo,

com o una persona justa (m a a t heru, “de voz veraz”) p o r los 42 dioses en la Sala del

y T efnut, su herm ana, diosa de la hum edad. Sus

Juicio, cada uno de los cuales planteaba al d ifunto una pregunta cuya respuesta ver­

hijos fueron Geb, dios de la tierra, y N u t, diosa

dadera tenía que ser “no”. Este rito se conocía com o la C onfesión Negativa. Entre

del cielo (dichas relaciones, m atrim onios con­

los vendajes de la m om ia se incluía un escarabajo de dura piedra verde, que llevaba

sanguíneos, norm alm ente rechazados p or inces­

inscrito el capítulo 30A o B del Libro de los M uertos, “D e cóm o mi corazón no dirá

tuosos en el m u n d o m oderno, no eran infre­

falsedades contra m í en la Sala del Juicio”. En algunos de los m itos, aparecen otros

cuentes en la m itología antigua). En los papi­

dioses y diosas, pero carecen de un trasfondo m ítico individual.

ros, N u t aparece arqueada sobre G eb, y Shu

Desde los tiem pos clásicos de Grecia y Rom a, la religión del antiguo E gipto ha sido fuente de asom bro e incredulidad, incluso hoy en día. A unque el m u n d o clásico fAEDITERRj

^

contaba con un am plio panteón de dioses, con Zeus (Júpiter en el m undo rom ano) a la cabeza, así com o el antiguo Egipto (con A m ón-R e al frente de los dioses), fue el carácter teriom órfico (anim al) de los dioses egipcios lo que causaba inquietud. H eródoto tam bién expuso que en Egipto los anim ales “se tienen que considerar

Saqqara ^ p iM e n f is

sagrados sin excepción”, pero no abor­ a Templo im portante

daba los principios religiosos que ello

iA JO

EGIPTO

a Tumba im portante

implicaba. H^racleópolis

La m itología egipcia tiene, de

D Capital

O xinnco

hecho, un enfoque em inentem ente her­

» Pirámide

a O tro s lugares claves

%

m ético; no hay m uchos m itos en com ­ ¡ansia

paración con los del antiguo O riente

•E l Am am a

Próxim o y los de posteriores civilizacio­ nes m editerráneas. E sencialm ente, los

endera Valle de los Reyes -

m itos egipcios se ocupan de la Creación, la D estrucción de la H um anidad, la his­

1 #Tebas (Luxor) Esna.

toria de Isis y Osiris, las C ontiendas

Hieracónpolis ) Edfu

entre H orus y Seth, y el viaje del dios

.¿Filas

solar Re por el cielo diu rn o y después A L T O

a través de las 12 terribles horas de tinie­

\

E G I P T O

/

blas nocturnas para renacer al alba, ya a salvo, en el este.

ANTIGUO EGIPTO

..... y - - - 44

T

M ITO S REESCRITOS

A

p e r s o n a je s


IN T R O D U C C IÓ N

* ',T'." » 'm u y . .; * m « c< «'F vnC :ó

Nf<; VvV:

. m <v \

los separa a sus respectivas esferas. G eb y N ut

▲ Pinturas murales de la tumba de Sennedjcm,

tuvieron cinco hijos: Osiris, Isis, H orus el Viejo,

en Tebas; representa los Campos de

Set y N eftis -n a cid o s en cinco días consecuti­

lahru, el equivalente egipcio de los

vos, fuera del calendario norm al de 360 días-.

Campos Elíseos.

O currió (y ello se refleja en la m itología clásica)

► Trinidad de Osorcón II en oro

a causa de una profecía según la cual los hijos

y lapislázuli; Osiris flanqueada

de N u t sobrepasarían en poder a A tum -R e

por Isis y Horus.

¿SSMIV* i

(al igual que los hijos de C ronos, p or m edio de Rea, desbancarían a su padre). Al haber nacido

entrada de los templos. Consagrados

en jornadas que no figuraban en el calendario,

al dios solar, sus extremos piram i­

quedó resuelto el problem a de la m aldición de

dales estaban a m enudo embelleci­

que N u t no alum braría en ningún día del año.

dos de oro, plata o electrum (una aleación natural de oro y plata),

EL AVE BENU EL AVE B E N U tam bién guardaba relación con

para que pudieran captar y reflejar los prim eros rayos del sol, el dios

el culto solar de Heliópolis. En el arte egipcio,

Re-H arajte, que “se alza en su hori­

se la representaba com o una garza real, pero

zonte”. M uchos de estos obeliscos

hay referencias a ella com o ave fénix, sím bolo

desaparecieron de Egipto desde fines

p or tanto de la resurrección (en otras m itolo­

la Edad Antigua, y hoy día adornan

gías, resurge de las cenizas de su propia pira

gunas capitales m odernas, donde rec

funeral). E n H eliópolis, el ave Benu se m uestra

erróneam ente el nom bre de “Agujas

posándose en el extrem o de una piedra m enuda

Cleopatra”, pese a ser m ucho más an

en form a de pirám ide, el benben. Esta dio pie a

guos y no tener nada que ver con esi

las im presionantes parejas de obeliscos que se

últim a diosa egipcia, que acabó sui­

alzaban ante los altos pilónos protectores a la

cidándose en

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

agosto

del

año 30 a.C.

45

BU


fe

EGIPTO

_ ..

MENFIS Y HERMÓPOLIS (LA CREACIÓN) M enfís

T

LA DESTRUCCIÓN DESPUÉS DE CREAR el m undo y al hom ­

EN M E N F IS , la secular capital de Egipto

bre, p ro life ra ro n los dioses; muchos de

desde la I D inastía (h. 3100 a.C .), la principal

ellos estaban estrecham ente em parentados

deidad era el dios creador Ptah. Según cuenta

entre sí (com o los 12 dioses del O lim p o en

la leyenda, Ptah precedió a A tum , ya que fue

la m itología g rie g a ). Sin e m b a rg o , al igual

él quien form ó el corazón y la lengua del

que en la tra d ició n cristiana, existe una his­

segundo. Ptah fue especialm ente venerado

to ria de destrucción. El hom bre estaba

com o dios de los artesanos y trabajadores

dem asiado o cu p a d o consigo m ismo y esta­

m anuales, y entre sus m uchas advocaciones

ba o lvid a n d o a los dioses, a quienes no les

figuraba la de “padre y m adre de todos los

presentaba las ofrendas d ebidas. Re, ¡efe

dioses”.

de los dioses, consultó a los demás p a ra ver cóm o ca stig a r al hom bre y o b lig a rlo a

H erm ópolis

pro se g u ir con las observancias religiosas.

U N A T E R C E R A LEY EN D A relativa a la

C o nvinieron en e n via r a la tie rra a Sejmet,

creación se localizaba en H erm ópolis, un

diosa con cabeza de león, que representa­

apreciado centro de culto del

ba el v ig o r del sol del m ediodía y era p o r

dios T h o th . Se lo solía repre­

tanto la personificación del m al, ca p a z de

sentar con la cabeza de un

m ata r al hom bre. A llí e m p re n d ió una

ibis, y el m andril era un

m atanza in d iscrim in a d a , co m p la cid a al

anim al m uy querido p or

sa b o re a r la sangre. Los dioses quedaron

su carácter sagrado y por

h o rro riza d o s al d escubrir el resultado

que se lo relacionaba con él. Era el dios de la sabiduría y el

final, la extinción de la h u m a n id a d , pero Sejmet m ostraba una auténtica lu ju ria sa n g uina ria que no parecía

estudio, así com o

tener fin. Finalm ente los dioses

el inventor de los

consiguieron torcer sus planes

jeroglíficos, voca­

m ediante un engaño: ane ga ro n

blo que significa­ ba literalm ente

un ca m p o con un b e b ed izo rojo (ja kad i ) que parecía sangre, pero

“escritos sagrados .

estaba fo rm a d o con una m ezcla de

F„ra especialm ente

cerveza fuerte. Sejmet se sació con él

el dios tutelar de los escribas y tam bién guar­ daba relación con la luna. U na variante en torno a la

y cayó en un p ro fu n d o sopor. A l des­ pertar, la m atanza h abía co n clu id o y

4 Estatuilla de bronce del dios de la Creación Vtos artesanos, Ptah.

el hom bre había a p re n d id o la lección de no desatender a los dioses.

llam ada N eith , relacionada con la ciudad de Sais en el D elta, que surgió antes incluso que

leyenda de la creación expo­ ne que fue en H erm ópolis

A Estatua sedente en granito de la diosa con cabeza de león Sejmet, en el templo de M ut, en Karnak.

ESNA (LA CREACIÓN)

el tú m ulo prim ordial que em ergió de las Aguas de N un para crear el m undo.

y no en H eliópolis d onde el

E N ESNA, el rcm plo estaba dedicado al dios

tú m u lo prim ordial em ergió

con cabeza de carnero Jn u m . Se pensaba que

de las Aguas de N u n . D e un

había sido él quien form ó al hom bre en su

m oderna cuatro versiones básicas de la historia

M ientras que para una m ente religiosa

huevo apoyado en el túm ulo

rueda de alfarero, si bien por duplicado, ya

de la creación serían m otivo de in q u ie tu d e in-

surgió el dios solar. En otra

que cada cual contaba con un ka, un doble.

certidum bre, a los antiguos egipcios no les plan­

versión alternativa, se dice

Éste era el espíritu que perm anecía cerca de

teaba nin g ú n problem a. C ada leyenda sobre

que una flor de loto creció

la nim ba del difunto, m ientras que su ba, su

en el túm ulo, y que sus

alm a, con la form a de un ave con cabeza

la creación tenía sus precedentes en su lugar apropiado, aunque era la versión de H eliópolis

hojas se abrieron para

de ser hum ano, al m orir volaba al otro

la que ocupaba una posición pro m in en te a

dar a conocer al joven

m undo. La versión más com pleta de la

causa de su relación con el sol y el jete de los

dios de la creación,

creación está esculpida en los m uros del

dioses, Re, que más tarde se asim iló a A m ón de

N efertum .

W M 46

tem po de Esna y cuenta sobre una diosa

Tebas para convertirse en el gran dios Am ón-Re.

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M ENFIS Y HERMÓPOLIS (LA C R E A C IÓ N )

T OSIRIS E ISIS

V

ISIS

:'é

Todos lo intentaron, pero fraca sa ro n p o r ser de m a sia d o altos, bajos, gruesos o d e l­ gados (el m otivo presenta a lg u n a sem ejan­

PARA EL E G IP C IO M E D IO , Isis era la

EL M ITO M Á S IMPORTANTE al que los

deidad más im p o rta n te de su panteón. Era la

e gipcios prestaron atención y con el que

za con el m ito g rie g o ta rd ío de Teseo y el

personificación de todo lo que significaba la

m ayores a fin id a de s tenían era el de O siris

g ig a n te Procusto, que "a d a p ta b a " a q u ie ­

vida h u m an a y de todo cuanto estaba gober­

y su esposa y herm ana Isis. C om o ocurre

nes do rm ía n en su cam a cortándoles las

nado p o r ella. Era la “G ran M adre”, la

tan frecuentemente, se trata de una historia

extrem idades o estirándoselas hasta que

constante esposa am ante, la “Reina

de celos, el enfrentam iento del mal contra

en ca ja ba n correctam ente). A l fin a l, Set

del C ielo” (advocación com partida

el bien, las adversidades que tiene que

convenció a su herm ano O siris p a ra que

con la Virgen M aría en el cristia­

a fro n ta r el bien y el triu n fo final de éste

se uniera al juego y m id ie ra el arca. Com o

nism o) y fiel protectora de la familia

sobre el m al, que conduce invariablem ente

es n atural, O siris encajó a la perfección en

y los valores familiares. Se la solía

a algún tip o de recom pensa, la vid a eterna,

ella, puesto que Set la h a b ía co n feccionado

representar com o una m adre sen­

etc. Este a rgum ento es un potente aspecto

a su m edida. A una señal de Set, sus p a rti­

tada a m am an tan d o a su hijito

de tantos mitos del m undo a n tig u o (y del

d a rio s se p re cip ita ro n en la sala, o b lig a ro n

H o ru s en el regazo. La iconogra­

m undo m oderno) que es d ifícil lo ca liza r

a salir a los seguidores de O siris, sellaron

fía es m uy sim ilar a la de M aría

con a cie rto sus orígenes, aunque algunos

la tapa del a rca , que se co n virtió en el

y el N iño Jesús, y ello dio pie a

in d ica n que O siris era un dios que llegó a

féretro de O siris, y lo la n za ro n ai N ilo .

num erosas diatribas religiosas

Egipto desde la región del Creciente Fértil

entre los antiguos Padres de la Iglesia

en el a n tig u o O rie n te Próxim o.

cristianos. Su principal tem plo se

O siris, el dios bon da d o so , tenía un

en co n trab a en la isla de Filas, cerca

h e rm ano celoso, Set, que se las in g enió

de Asuán. Su culto pervivió au n

p a ra m ata rlo m ediante un engaño.

después de la caída de la civilización egipcia y de hecho se conocen tem plos

El arca que contenía el cuerpo de O siris flotó hasta el m ar y a p a re ció en la p la ya de la ciu d a d de Biblos, en el Líbano. A l lle­ g a r cerca de una fuente de a g u a dulce que discurría hacia el mar, el a rca qu e dó enre­

Para ce le b ra r el retorno de su h e rm a ­

d a d a entre las raíces de un á rb o l enorm e,

no O siris de una visita al extra n je ro ,

que fue creciendo y encerró en su tronco el

consagrados a ella de época rom ana y en

Set o rg a n iz ó una g ra n fiesta en p a la cio , en

arca -a ta úd . El rey de Biblos vio el fantástico

lugares rem otos del im perio, incluso en el

el curso de la cual los criados de Set tra je ­

á rb o l y lo m an d ó ta la r p a ra co n ve rtirlo en

ron un arca m agníficam ente d e co ra d a . Set

la colum na central de su nuevo p a la cio .

Londres rom ano.

propuso que todos los invitados se tu m b a ­

A Estatuilla de bronce de la diosa Isis

ran en ella y que, si a lg u n o cabía a la p e r­

Y E l templo de Esna, dedicado al dios creador

amam antando a su hijo Horus.

fección, obtuviese el estupendo objeto.

Jnum .

*xüeü.jMUti

UUUxiiuúí

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

I#

tem as

v

lm Í j


$

EGIPTO

T ISIS EN BIBLOS

La reina a ca b a b a de d a r a luz a un

m o rta lid a d de la cria tu ra . Se lla m ó al rey,

h ijo y heredero, y estaba buscando una

y am bos m onarcas ve n e ra ro n a la d iosa y

LA A P E N A D A V IU D A , Isis, buscó el arca

niñera. La a n cia n a d a m a parecía la p e r­

le p re g u n ta ro n qué p o d ía n d a rle . Reclamó

p o r todo Egipto; al fin a l, valiéndose de sus

sona ideal y fue lla m a da a p a la cio . Isis

la colum na del tron co del á rb o l que ence­

poderes m ágicos, lo ca lizó el cuerpo en

(con su d isfra z) aceptó el puesto de niñera,

rra b a el a rca que contenía el cu e rp o de

Biblos. A l saber que el a rca y el cuerpo

a co n d ició n de que la d e ja ra n a solas con

su esposo. C om o es na tura l, su petición

fo rm a b a n pa rte del p a la cio , tuvo que bus­

el niño durante la noche. A u n q u e a la

fue satisfecha, ca yó la techum bre de la

c a r el m od o de e n tra r en él. Se d isfra zó de

reina aq u ello le p a re ció una petición

g ra n sala, e Isis se llevó el cuerpo de

an cia n a y se sentó ¡unto al a rro y o de agua

extra ñ a , d io su consentim iento. Por la

O siris a Egipto y lo ocultó en las m arism as

dulce que b a ja b a hasta la o rilla del m ar

noche, la diosa se e ncerraba en la g ra n

del Delta, d o n d e lo d e jó al c u id a d o de

d o n de las cria d a s de la reina de Biblos

sala, a solas con el niño. Las cria da s ase­

su herm ana Neftis.

iban a hacer la co la d a . La encontraron allí

g u ra b a n o ír un ru id o e xtraño después de

y se a p ia d a ro n de esa "vie ja d a m a "; le lle­

anochecer -c o m o el g o rje o de un a v e - y

v a ro n alim entos y la trata ro n am ablem ente.

se lo com unicaron a la reina. Una noche,

En p a g o , les enseñó a trenzarse el cabello,

ésta se ocultó detrás de unas cortinas y,

v

OSIRIS

si bien no pu d o d isim u la r su o lo r de diosa,

cuando o yó el g o rje o , salió y vio a su h ijo

O S IR IS, H E R M A N O de las diosas Isis y

y la reina se p ercató p ro n to de los nuevos

ten dido sobre las brasas candentes del

Neftis y esposo de Isis, se convirtió en el dios de la m uerte. C o m o ral, era uno de los dioses

peinados y del perfum e y se interesó p o r

fuego y a una g o lo n d rin a (Isis se había

estos cam bios. Las cria da s le h a b la ro n de

m etam orfoseado) que vo la b a a lre d e d o r

m is venerados del antiguo Egipto. Era al

la d am a a n cia n a y so lita ria con la que

de la colum na d a n d o voces. A te rra d a ,

pasar por la Sala del Juicio y ser presentado

h a bían hecho am istad a la o rilla del m ar y

la reina tom ó al n iño en b ra zo s; a co n ­

ante él com o una persona justa (ma'at heru

que estaba sentada allí día y noche, a p a ­

tin u a ció n, la diosa se d io a conocer y

- “de voz veraz”- ) cuando el d ifu n to podía

rentem ente a p e n a d a , aunque no les había

re p re n d ió a la reina acusándola de estar

albergar la esperanza de una vida de ultra­

co ntado la causa de sus penas.

loca, puesto que ella, la diosa, estaba

tum ba. El “cielo” egipcio se encontraba en tierras m uy alejadas de occidente, d onde se ponía el sol: una de las advocaciones principales de O siris era la de “Prim er Señor de los O ccidentales”. En épocas posteriores, las figuras usbabti, des­ tinadas a trabajar en lugar de la persona d ifu n ta en el o tro m u n d o , relacionaban al m uerto con el dios y la inscripción que llevaban lo identifican com o “ El O siris N ”. Abidos, centro del culto de O siris, era el lugar más sagrado del antiguo E gipto, y allí Seti I (12911278 a.C .) construyó el más herm oso de todos los tem plos egipcios. A Pectoral que representa al dios de la vida ultraterrena, Osiris, de la tum ba de Tutankamón.

48

T T

M ITO S REESCRITOS

A i

PERSONAJES


T

ISIS REGRESA A EGIPTO CON EL CUERPO DE SU ESPOSO

quien se e n ca rg ó de e m b a lsa m a r los

bellas alh a ja s, com o p o r ejem plo en la

restos de O siris. N o sólo a ctu ab a com o

que se h alló en la m om ia del joven fa ra ó n

d io s e m b a lsa m a d or, sino com o g uía de las

Tutankamón.

a lm as, ya que las e n ca m in a b a h acia el

A l fin a l, los dioses se cansaron de

P E R M A N EC IE N D O IN M Ó V IL sobre el

o ccidente, el e m p la za m ie n to del "c ie lo "

sus continuas luchas, y Horus y Set fueron

cu e rp o de O s iris , en fig u ra de halcón,

e g ip cio .

co n d ucido s ante el Consejo de los Dioses p a ra e xp o ne r su caso y que éstos, p re s id i­

tal com o está repre se n ta d o en los m uros

dos p o r Re, d irim ie ra n el caso en fa v o r del

T

del s a n tu a rio de O s iris en el te m p lo de

HORUS Y SET

A b id o s , Isis q u e d ó encinta y, a su d e b id o

uno o del otro. La causa llevó va rio s años.

tie m p o , a lu m b ró a Horus. Sin e m b a rg o ,

SET SE H AB ÍA P R O C LA M A D O rey, e Isis,

Las decisiones fueron revocadas en va rias

el m a lv a d o u s u rp a d o r del tro n o de O siris,

a h o ra con su pequeño h ijo Horus, se ocul­

ocasiones, hasta que p rim e ro Set y des­

Set, y e n d o un d ía de c a za , de scu brió el

tó. C ua n d o Horus llegó a la edad v iril,

pués otros dioses p ro firie ro n am enazas

c u e rp o en las m arism as. A m b a s diosas

desafió a su m alvad o tío Set p a ra reco b ra r

terribles; no fue a la z a g a O siris, que

se h a b ía n ause nta d o , así que troceó el

el tron o de su padre. Las diferentes batallas

a le g ó que, si no se fa lla b a rá p id a m e n te

c u e rp o en 14 partes y las dise m inó

que am bos p ro ta g o n iz a ro n , conocidas

en fa v o r de su h ijo Horus, soltaría a sus

p o r to d o E gipto. Una vez m ás, la

com o las C ontiendas de Horus y Set, fig u ­

crueles m ensajeros con cabeza de p e rro ,

v iu d a d o lie n te se la n z ó a recu p e ­

ran e ilustran largos textos y relieves de

que no temían a n ingún dios. Los dioses

r a r el c u e rp o de su m a rid o , a h o ra

los muros del tem plo de Horus en Edfu

fa lla ro n finalm ente en fa v o r de Horus

d e s c u a rtiz a d o . La leyenda exp lica

- u n o de los templos

com o rey legítim o. Su p a d re , O s iris , cuyo

que v ia jó en un esquife de p a p iro

m ejor conservados y

cu e rp o hecho p edazos h a b ía sido e m b a l­

y que, al saber los co c o d rilo s el

com pletos del a n tig uo E g ip to -. En las tallas

m otivo de su a trib u la d o via je , no la a ta c a ro n (tam poco lo hacen

de los dos dioses luchan­

h o y en d ía en los relatos fo l­ cló rico s m odernos, puesto que

d o entre sí, Set suele ser rep re ­ sentado com o un pequeño h ip o p ó ta ­

sam ado p o r el dios con ca b e za de chacal A n u b is, fue c o n firm a d o com o dios de los muertos. Set fue d e sterra do al desierto, á m b ito del m al, y d e c la ra d o dios de las torm entas. En ade la nte , al fa ra ó n reinante

en ellos se evoca a la d io sa y su

mo m acho que está siendo h e rid o con la

se lo reconoció com o dios Horus sobre la

búsqueda).

la rg a la n za de Horus. (M ientras que el

tie rra y a su m uerte p a sa ba a ser dios

h ip o p ó ta m o m acho era la personificación

entre los dioses.

O tra versión del m ito e xp lica que Isis en terró c a d a p a rte del cu e rp o de su espo­

del m al en el a n tig uo Egipto, la hem bra,

so d o n d e la fue e n c o n tra n d o , y fu n d ó allí

en ca m b io , se asociaba con la diosa Taurt

un tem plo. O tra in te rp re ta ció n cuenta que

y era m uy ve nerada p o r las mujeres com o

reu n ió to d as las partes, salvo una, el falo,

protectora de los partos.)

que no p u d o ser h a lla d o p o rq u e el pez o x irin c o se lo h a b ía tra g a d o . Después de

En un d e term in a do m om ento, cuando Set encontró a Horus d o rm id o en el desier­

ello , el p e z fue re p u d ia d o en todas partes,

to (que era el d o m in io de Set), le cegó los

e xcepto en la c iu d a d de O x irin c o , en el

ojos, que en m itología representan al sol

Fayum , d o n d e era c o n s id e ra d o sa g ra d o .

y la luna. N o obstante, la diosa H athor

El cu e rp o (o, según o tra versión, sólo la

(asim ila d a a Isis a m enudo en la m itología

ca b e za) fue e n te rra d o en A b id o s , que se

e g ip cia tardía) le d e vo lvió la vista b a ñ a n d o

c o n v irtió en el lu g a r más sa g ra d o del a n ti­

los ojos d a ñ ad o s con leche de gacela.

g u o E gipto; a llí se construyó uno de los

El o jo de Horus (el udjat ) se co n virtió en

tem plos más b e llam ente d e co ra d o s de

uno de los amuletos protectores más p o d e ­

tiem pos del fa ra ó n Seti I (1 291-1 2 7 8

rosos de Egipto; los niños lo llevaban al

a .C .). N o rm a lm e n te , c a d a tem plo e g ip c io

cuello o en un bra za le te y engastado en

co n ta b a con siete sa ntuarios, d e d ica do s respectivam ente al p ro p io rey, a Ptah, a

A Una estatua de bronce del pez oxirinco,

R e-H arajte, a A m ón-R e, a O siris, a Isis

sagrado en la ciudad que lleva el mismo nombre,

y a Florus.

situada en la fértil región del Fayum.

A n u b is , el dio s con ca b e za de chacal,

► Galena exterior del Templo de Horus en Edfu,

sa lió en a y u d a de Isis c u a n do ya h abía

con la historia de su lucha contra Sed inscrita en

re u n id o 13 partes del cu e rp o , y fue él

las paredes.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

49

BE


£

EGIPTO

iiftVAV

el objeto de preservar la salud y la fortuna de su

T ISIS AVERIGUA EL NOMBRE SECRETO DE RE, EL DIOS SOLAR

portador.

DESPUÉS DEL DIOS SOLAR RE, Isis era

El expuso sus terribles síntomas y ella se

la d e id a d e g ip cia más im portante, p o r

o fre ció a c u id a r de él, pero sólo si le co m u ­

h a b er descubierto el nom bre secreto de

nica b a su nom bre secreto. Él se re tra jo y

A Este amuleto con el ojo de Horus, el udjat, hecho de cerámica vidriada, puede que fuera llevado con

V

HORUS

cía de fiebre y tenía d ificu lta d p a ra hablar. Isis le p reguntó qué era lo que lo a flig ía , a pesar de que conocía m uy bien la causa.

Re. C onocer un nom bre sig n ifica b a tener

le d io una reta h ila de nom bres d e s c rip ti­

poder. Isis ansia b a d ich o poder, p o r lo que

vos, p e ro ella sabía que n in g u n o de ellos

com o el hijo obediente que vengó el asesina­

in trig ó p a ra a v e rig u a r el nom bre secreto

era el nom bre secreto. Así que p ro c u ró que

to de su padre. El faraón se identificaba en

de Re. C ua n d o éste se h izo m ayor, d o rm i­

el veneno ag ra va se su efecto y le p reguntó

la tierra con este dios: la tercera de las cinco

ta b a m ucho y la saliva le g o te a b a p o r la

otra vez p o r el nom bre. A l fin a l, cu a n do

advocaciones del faraón era la de “N om bre

b a rb illa . Isis reco g ió con c u id a d o un poco

ya no p o d ía so p o rta r el do lo r, se a v in o a

D orado de Elorus”, y a él lo llam aban el

de ella y la usó p a ra hum edecer b a rro con

decírselo, pero sólo en p riv a d o y en ausen­

“ H orus viviente”. Por ser un dios halcón,

el que fo rm ó una serpiente venenosa. Los

cia de los otros dioses. Ella tuvo que p ro ­

era el Señor del Cielo y adoptó la forma de

dioses sólo eran vulnerables a a lg o de su

meter que no se lo co m u n ica ría a nadie.

un ave, pero tam bién podía ser visto com o

p ro p ia natura le za , así que Isis d io v id a a

Después de c o b ra r el co n o cim ie n to que

un niño pequeño am am antado en el regazo

la serpiente y la a b a n d o n ó en el lu g a r p o r

deseaba, sanó a Re y le e x tra jo el veneno.

de su m adre Isis. Su tem plo principal era

d o n de pasaba Re. N aturalm ente, la ser­

A h o ra ya conocía el nom bre secreto, que

el de Edfu, al sur de Luxor, y es uno de

piente lo m o rd ió y le inyectó veneno cu a n ­

si tenía que u tiliz a r a lg u n a vez le d a ría

los tem plos m ejor conservados del antiguo

d o aquél pasó p o r allí. Re estaba a g o n i­

p o d er sobre él. N u n ca hubo ocasión

H O R U S , H IJ O de O siris e Isis, era renido

Egipto, si bien su actual estructura corres­

za n d o de resultas de la m ord e d u ra , ya

de hacer uso de aquellos conocim ientos,

ponde a la época tolem aica (griega) de la

que, sin él saberlo, la serpiente estaba

p ero ella qu e dó satisfecha sa b ie n do que

civilización egipcia.

com puesta, en pa rte , de la p ro p ia esencia

poseía d ich o poder, p o r si lle g a b a a

m ágica de Re, de su saliva. Re se estrem e­

ser necesario.

Mi $o

Y

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


HO RUS

EL VIAJE POR EL INFRAMUNDO C U A N D O A D IA R IO se ponía el sol —esto es, cuando m o ría - al oeste, era im prescindible

' ^

d ifu n to m uchas

sagrada, Jepri, de la que se creía que hacía

veces aparece representado com o el tim onel

girar el disco solar p or el cielo du ran te el día

de la barca de Re.

y la traspasaba después a los dos leones del

C ada hora está relacionada con varios

H orizonte (Aker). Y así prosigue el viaje, con

que volviera a nacer a la m añana siguiente.

dioses y anim ales. Por ejem plo, en la Prim era

sus diversos obstáculos -g a to s que em puñan

Para ello, el dios Re tenía que viajar al infra-

H ora cantan m andriles y le abren las puertas a

grandes cuchillos y contem plan a las malvadas

m u n d o en las horas oscuras de la noche, donde

Re, y una docena de diosas serpientes lo ilum i­

serpientes (Apofis), diosas que escupen fuego sobre los enem igos de Re o los decap itan -,

la entrada de cada hora estaba custodiada por

nan. Los dioses del grano com parecen en la

dem onios espantosos y detestables, a los que el

Segunda y la Tercera Horas, en la últim a de las

hasta llegar a la D uodécim a H ora. En ese

dios tenía que desbancar al pasar. En las p in tu ­

cuales Re hace revivir a Osiris. Las serpientes

pu n to , reaparecen las imágenes de la serpiente

ras m urales de las tum bas reales del Valle de los

son im portantes en la C uarta H ora y cobran

cuando Re se introduce en el cuerpo de una de

Reyes, están representadas m uchas partes de su

gran poder, ya que se pensaba que, por ser

ellas y sale p or su boca m anifestándose com o

viaje. H abía tres grandes com posiciones que

capaces desprenderse de la piel, encarnaban la

Jepri, el escarabajo sagrado. Descansa d urante

actuaban com o salvoconductos para posibilitar

resurrección. (Esta creencia estaba m uy exten­

un m om ento antes de nacer com o disco de

el viaje: el Libro de A m -D u a t (conocido tam ­

dida en el m u n d o antiguo y era m uy destaca-

entre los m uslos de la diosa de la noche y el

bién com o el Libro de lo que hay en el infra-

ble en el culto de los santuarios del m undo

cielo, N u t - u n a escena representada en m uchas

m undo), el Libro de bis puertas y el Libro de

griego, consagrados al dios de la salud Asclepio

tum bas reales, donde la diosa se arquea en el

las cavernas.

en E pidauro y en la isla de Cos.) En la H ora

techo de la cám ara funeraria y protege el sar­

Sexta, Re adopta el aspecto de una cucaracha

cófago del rey que se encuentra deb ajo -.

EL L IB R O D E A M -D U A T LA V E R S IÓ N MÁS C O M P L E T A de este libro, que se refiere al viaje del dios solar Re, desde su “m uerte” a la puesta del sol hasta su “renacim iento” a la salida del sol, está represen­ tada en las paredes de la cám ara sepulcral del faraón T utm osis III (m. h. 1450 a.C .) y en la tu m b a de su hijo A m enofis II (m . h. 1419 a.C .) en el Valle de los Reyes, en Tebas (en la actual Luxor). El dios viaja en una barca con vigías y tim oneles, en com pañía de otras deida­ des. A unque al principio este libro mágico estaba reservado a la realeza, paulatinam ente se hizo apto para oficiales mayores y se usó tam ­ bién en sus tum bas, de tal m anera que el ► Anubis, dios del embalsamamiento con cabeza de chacal, junto a la momia de Sennedjem en su tum ba de Deir el-Medina, Tebas (actual Luxor).

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

51

H


ñ

EGIPTO

EL LIBRO DE LAS PUERTAS

con frecuencia en las mitologías del m undo

E ST E T E X T O ESTÁ E S C U L P ID O y pintado

antiguo. La serpiente malvada Apofis, a la que

suntuosam ente en las paredes de la tu m b a de

se ve m atando a un gato en el Libro de A m -D uat,

Ramsés VI (h. 1133 a.C.) y aparece esculpido

se encuentra junto a m uchas de las puertas

en su form a más refinada en pequeños jeroglí­

im pidiendo el paso. Pero el dios se im pone y su

ficos en el sarcófago de alabastro de Seti I

nacim iento in m inente y su resurrección al alba

(m. h. 1278 a.C.), expuesto ahora en el M useo

son proclam ados por un grupo de m andriles

Sir John Soane de Londres. Una vez más, hay

consagrados al dios del saber, T h o th . Los m an ­

que atravesar 12 puertas, y aparece un gran

driles podem os verlos esculpidos en la base del

núm ero de imágenes de serpientes escupiendo

pedestal de algunos obeliscos, alzando sus patas

fuego, pero Re conoce los nom bres de sus

en señal de agradecim iento y adoración a él. Por

adversarios y consigue atravesarlas sin proble­

ser las prim eras criaturas vivientes que con su

mas. El poder que supone el conocim iento del

griterío celebraban al sol al em pezar su ascenso,

nom bre de otra persona volvemos a encontrarlo

se los consideraba especialm ente devotos.

i

M

i

52

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


El LIBRO DELAS PUERTAS

EL L IB R O D E L A S C A V E R N A S

La tarea fundam ental - d e allí la provi­ sión de picos y azadas—era la de m ante­

LA V E R S IÓ N MÁS C O M P L E T A de esta obra tam bién figura en la tu m b a de Ramsés VI

ner lim pios y en buen estado los canales

(h. 1 133 a.C .). N o obstante, en lugar de hacer

de riego, la tem ida prestación personal.

hincapié en las D oce H oras de la N oche, se

A un enterram iento com pleto se aporta­

concentra sólo en seis subdivisiones o cavernas.

ban 365 ushabtis, uno por cada día del

A quí se recalca la división entre el bien y el

año. Para m antener a este grupo de tra­

m al. Re, en tanto que dios todopoderoso,

bajadores, se requería un supervisor (reis)

posee el co nocim iento de los nom bres y por

ushabti. Éste no era m um iform e com o

tanto puede descartar fácilm ente al m alhechor.

los operarios, sino que vestía ropas n o r­

Así que alcanza sin problem as su renacim iento,

males, llevaba una falda y un látigo.

to m a n d o nuevam ente el aspecto del escarabajo

H abía un reis por cada diez trabajadores,

sagrado, Jepri, dispuesto al am anecer a hacer

y la inscripción que hay en ellos suele

rodar de nuevo el disco solar por los cielos.

identificarlos por el nom bre del propie­ tario com o “Jefe de diez”.

EL L IB R O D E L O S M U E R T O S O T R A C É L E B R E C O M P O S IC IÓ N egipcia

V

era el Libro de los muertos, que constaba de una

ANUBIS

serie de 200 capítulos, “ensalm os” o “declara­ ciones”, trazada para auxiliar a los d ifuntos en

A N U B IS, C O N cabeza de chacal, era

su viaje desde éste al otro m undo. En m uchos

un dios de los m uertos y especialm ente

capítulos de esta obra tam bién figuran ciertas

de los em balsam ados. D esem peñaba

partes de algunos m itos, pero los capítulos más

este servicio con el dios de los m uertos,

im portantes referidos a la persona m uerta eran

Osiris. Su nom bre egipcio era Inpu,

el 125 (ilustrado a m enudo en papiros), alusivo

tam bién W epwawet, que significa

ai Peso del C orazón en la Sala del Juicio; el

“El que abre los cam inos”, porque se

capítulo 30B , d o n d e el corazón del difunto

pensaba que conducía las almas de los

no tenía que hablar mal contra él en el Juicio;

difuntos hacia el oeste, a la Sala del

y el capítulo 6, el “C ap ítu lo ushabti". F.1 capí­

Juicio. En la cerem onia de A pertura

tulo 6 se suele e n co n trar com o texto pintado,

de la Boca, que se celebraba teniendo

esculpido o m oldeado en las figuras m um ifor-

a la m om ia en posición vertical antes

mes ushabti que se aportaban a las tum bas.

de colocarla en la tum ba, un sacerdote

Se representa a cada figura con un pico y una

llevaría una m áscara con cabeza de cha­

azada y una bolsa de seda a la espalda apoyada

cal sim ulando al dios (una máscara de

en el ho m b ro izquierdo; en ocasiones tam bién

terracota de ese tipo se conserva en

lleva recipientes de agua a la espalda. Estas

el M useo Pelizaeus, en H ildesheim ).

figuras, cuyo tam año puede oscilar entre el

A unque era un dios fundam ental en el

m etro de altura (los ejem plares de granito de

culto a los m uertos, a A nubis no se le

la tu m b a de A m enofis III) y el objeto de pocos

consagró n ingún gran tem plo, a dife­

centím etros, se consideraban un ingrediente

rencia de otros m uchos dioses y diosas.

indispensable en todo enterram iento a p artir del Im perio M edio (siglo XX a.C.). En el Perio­

A A Panel de madera de un féretro, que

do Tardío, algunos de los textos más bellos y

representa a Osiris sosteniendo un cayado

com pletos se encu en tran en ushabtis correspon­ y un mayal. dientes a la XXVI D inastía (664-525 a.C .), y

Viñeta del capítulo 25 del Libro de los

suelen presentar rostros m uy bien m oldeados.

muertos, que muestra a A ni mirando su

E staban pensados para responder a cualquier

corazón mientras es pesado en la Sabi delJuicio.

requerim iento y contestar “A quí estoy” si

► Este ataúd de madera procede de la tumba

eran convocados, y para colocarse en lugar del

de una mujer desconocida. Los ataúdes

d ifu n to y llevar a cabo cualquier tarea en sus­

presentaban una decoración intrincada

titución de él en el m undo de ultratum ba.

con escenas del inframundo.

V

DIOSES

jH

Í

REFLEXIONES

y r

TEM AS

53


Grecia

actitud am bivalente frente a la m itología. En la República desenm ascara m uchos m itos y sos­ tiene que no deberían tener acom odo en una

INTRODUCCIÓN

L

sociedad ideal. H om ero y H esíodo fueron

A M IT O L O G ÍA G R IE G A ha ejercido un influjo profundo e incom parable

especialm ente culpables de presentar a dioses y

en la cultura occidental. D esde los dram aturgos, artistas y filósofos de tiem pos

héroes com o seres débiles y vengativos. Platón

rom anos, pasando p or la gran recuperación del interés por la A ntigüedad en el

no era p artidario de proscribir todos los m itos,

R enacim iento, hasta llegar al presente, todos se han visto inspirados por la sensacio­

sí los que m inaran y no apoyaran los valores

nal herencia de la antigua Grecia. El origen de estos m itos es im posible de determ i­

correctos.

nar y no existe una versión más veraz que otra de estos relatos. En cam bio, cada ciu­

Los dioses del O lim p o eran inconstantes

dad del antiguo m u n d o griego, que se extendía desde el sur de Italia, pasando por las

y no se esperaba que velasen por los hum anos

islas del Egeo y el A driático, hasta la costa de Asia M enor, generó sus propios m itos.

todo el tiem po. Era incum bencia de la persona

Ello puede dar pie a confusiones, puesto que hay m uchas versiones diferentes y co n ­

devora entablar contacto con una deidad, y

tradictorias de estas historias.

uno de los más im portantes m edios de co m u ­

T ransm itido originariam ente, adaptado y desarrollado por tradición oral, el

nicación con ella era a través de sacrificios. En

canon básico de dioses y héroes ya estaba establecido cuando los m itos se plasm aron

ritos oficiales com o la Panatenea o las D io n i­

po r escrito, aproxim adam ente en el 750 a.C . La literatura de esta época, en especial

siacas de la C iudad, los sacerdotes llevaban a

las epopeyas de H om ero, Iliada y Odisea, y las obras del escritor H esíodo, constituye

cabo una ofrenda de sangre (thysia). Ello podía

nuestra principal fuente de conocim iento de los m itos griegos. La Ilíada dram atiza

im plicar sacrificios anim ales. ¡Im aginem os el

unos cuantos días al final de la m ítica guerra de Troya, y la Odisea relata las aventu­

aspecto, el sonido y el olor de las Dionisiacas

ras del héroe Ulises cuando regresa a casa después de luchar en Troya. La Teogonia

de la C iudad cuando en 333 a.C . se sacrifica­

de H esíodo es un poem a que se ocupa de los orígenes del m undo y los dioses que

ron a D ioniso 240 toros! C o m o la dedicatoria

lo rigen. Los m itos de creación en la Teogonia m uestran grandes afinidades con los

de ofrendas votivas y libaciones (ofrendas

m itos de creación del O rie n te Próxim o. La m itología griega presenta m uchas sem e­

rituales de alim entos y bebidas), el sacrificio

janzas con la indoeuropea y tam bién se vio influida por ella o com partió sus m ismas

era u n a form a de buscar la aprobación y la

fuentes.

protección de los dioses.

N U E S T R A PALABRA “M IT O ” procede del

vertiente su r de la Acrópolis, y form aban parte

EL PAPEL DEL MITO LA É P O C A D E LA A TEN A S clásica Ríe una

vocablo griego mythos (“discurso”). La significa­ de los festivales de las G randes D ionisiacas y ción del térm ino cam bió con el paso de los

de la Lenca, celebrados en honor de dicho

etapa de enorm e creatividad desde el p u n to de

siglos. En los com ienzos de la literatura griega

dios. Eran festejos oficiales que com binaban la

vista político, cultural y artístico. La m itología

(m ediados del siglo

devoción religiosa y apasionantes diversiones

im pregnó todas las esferas de la vida pública

ficaba forzosam ente “relato ficticio”. En torno

con debates sobre la m itología y el papel de

y privada. Era parte esencial de la educación,

al siglo

los dioses y los héroes en la vida ciudadana

dado que a los niños se les exigía aprender y

traposición con la palabra logos, que tam bién

del siglo

declam ar las historias que se relataban en las

significaba “discurso”. Logos guardaba relación

tradicionales que habían heredado no eran

con el discurso racional y la escritura, m ientras

un sim ple objeto de creencia; por ello, no los

V

V III

a.C .), mythos no signi­

a.C ., mythos se solía em plear en con­

V

a.C . Para los griegos, los relatos

obras de H o m ero y Hesíodo. Los m itos desem -

que mythos pasó a significar “ficción” o “relato”. daban por sentado sin más. Su m itología era La recitación poética, en que los poemas eran cantados p o r declam adores profesionales llam ados rapsodas, fue una de las dos in stitu ­

dinám ica y se vio som etida a constantes in ter­ pretaciones y reinterpretaciones. La filosofía desem peñó en esa tarea un

ciones más im portantes para la difusión del

papel crucial. Los pensadores presocráticos

m ito en la Atenas clásica. La otra era el teatro,

desafiaron las creencias literales en la m itología

uno de los mayores logros de la cultura ate­

y su m oralidad. Em pédocles, que escribió a

niense. Un público de unas 16.000 personas

m ediados del siglo

se agolpaba para ver los profusos espectáculos,

m itología com o a un tipo de alegoría física.

que incluían las bulliciosas com edias de

Para él, los dioses representan los cuatro ele­

V

a.C ., se enfrenta a la

Aristófanes y las grandes tragedias de Esquilo,

m entos básicos del m undo: Zeus es el fuego,

Sófocles y Eurípides, cuyas obras abordaban

H era el aire, Hades es la tierra y el poco cono­

casi en exclusiva m itos griegos. Estas obras se

cido Nestis (“el ham bre”) es el agua. El gran

representaban en el teatro de D ioniso, en la

filósofo Platón (428-348 a.C .) m antuvo una

Hl

54

▲ Ruinas del Partenón de Atenas.

“T

M IT O S REESCRITOS

A

PERSONAJES


........

T

peñaron un papel im p o rta n te en la filosofía y en la ciencia d u ran te este periodo, y se plasm a­ ron en el arte, desde las im ágenes de los jarro­

A TE N E A Y EL N O M B R E DE LA C IU D A D DE A T E N A S

INTRODUCCIÓN B H

de sus emblem as especiales era la lechuza, la más sabia de las aves. Cuenta el m ito que Atenea y Poseidón

nes pintados y la orfebrería hasta las grandes

LA D IO S A ATENEA saltó al m undo a rm a d a

disputaron sobre quién debía ser el patrón de

esculturas y estatuas que em bellecían los tem ­

de la cabeza a los pies y dispuesta a lib ra r

Atenas, y se decidió que ganaría quien hicie­

plos. La Ilíada y la Odisea se recitaban íntegra­

b a talla . Fue co n ce bida p o r Zeus, rey de los

se el m ejor regalo a la ciudad. Poseidón hizo

m en te con m otivo de la G ran Panatenca, el

dioses, y M etis, "la S a b id u ría A stuta".

que brotase ag u a salada de la A cró p o lis (la

festival religioso más im p o rtan te de Atenas,

H abía lle g a d o a oídos de Zeus una p ro fe ­

colina que preside Atenas), d a n do así acce­

al que acudían fieles de toda Grecia a ho n rar a

cía según la cual todo h ijo n a cid o de M etis

so al m ar a la ciudad. Atenea creó el o liv o ,

la diosa tutelar de la ciudad, Atenea. Los m itos

sería más im p orta n te que su p a d re y p a ra

cuyo aceite era im portante p a ra la ilum ina­

griegos solían encerrar circunstancias extremas

e vita rlo e n gulló a M etis. Le sobrevino de

ción, la cocina y el com ercio. Se consideró

en que los seres hum anos transgredían las n o r­

in m ediato una te rrib le jaqueca, su cabeza

que ésta era la m ejor a p o rta ció n y la gente

mas establecidas (un ejem plo de ello lo tene­

se a b rió en dos y a p a re ció A tenea, ya

d io a su ciu d a d el nom bre de Atenas, en

m os en Edipo, que m ató a su padre y se casó

com pletam ente d e sa rro lla d a. Atenea here­

recuerdo de la diosa. En su honor, se e rig ió

con su m adre). Al hacerlo, se debatían, desafia­

d ó la sa b id u ría de su m adre y fue la diosa

un santuario en la A cró p o lis, lla m a do Par-

ban y reafirm aban los valores tradicionales de

tutelar de oficios especializados, tales com o

tenón, a p a rtir de uno de los apelativos de

las sociedades que los generaban.

el arte de tejer o de construir barcos. Uno

A tenea, porthenos, que sig n ifica "v irg e n ".

se__________ A N T IG U A G R EC IA TRACIA

Área de ias colonias y de

Ciudades con templos importantes =

A

influencia griega h. 400 a.C.

Montañas sagradas

tp

Lugares de devoción y de festivales religiosos panhelémcos LIDIA

Principales regiones y potencias Colonización y comercio O tros lugares importantes

V

DIOSES

REFLEXIONES

yf

TEMAS

5 5

j


m m grecia

.................... ... ... .......

EL P A N T E Ó N O L ÍM P IC O SE C R E ÍA Q U E las principales deidades habitaban en el m onte O lim p o , que era la m ontaña más alta de Grecia, en el norte del país. Se los representaba con form a h u m an a y a m enudo com o seres pendencieros. El dios suprem o era Zeus, cuyo d om inio era el cielo. U no de sus herm anos, Eoseidón, dom inaba el m ar y el otro. H ades, era el soberano del ¡nfram undo, el reino de los m uertos. Su her­ m ana H estia era diosa del hogar y de la casa, y D em éter, cuyo nom bre significa “m adre del grano”, era la diosa de la agricultura. La herm ana de Zeus, H era, tam bién fue su espo­ sa. E ngendraron a Ares, el dios de la guerra; a H elesto, dios del fuego y la m etalurgia; a H eba, diosa de la juventud; y a lliría, diosa de los partos. C on M etis, Zeus engendró a Atenea y con D em éter a Perséfone, que se convirtió en la diosa del infram undo. La diosa cazadora virgen, A rtem isa, y su herm ano Apolo, dios de la m úsica y la poesía, resultaron de la relación entre Z eus y la titán Leto. C on la divina Maya, Zeus tuvo a H erm es, el m ensajero de los dio­ ses, y con una m ortal, Semele, engendró a D ioniso, dios del vino y del éxtasis religioso. La hija de Zeus, A frodita, diosa del deseo, surgió de la espum a del mar.

P O S E ID O N , S E Ñ O R DEL M A R P O S E ID Ó N ES TA N T E M IB L E com o su herm ano Zeus. G obierna el m ar y las fuerzas de la naturaleza, especialm ente las torm entas. U na de las advocaciones en su culto es la de E nosictón, que significa “que sacude la tie­ rra”. Sus em blem as incluyen el tridente (con el que podía abrir de par en par la tierra), el toro (con el que posiblem ente se representaba su agresividad) y el caballo, puesto que se suponía que había sido el creador del prim er caballo. Poseidón com batía frecuentem ente con Atenea. Es el antecesor de m uchos de los más horribles m onstruos de la m itología grie­ ga: el Equidna, Cerbero, la H idra y la Esfinge. ► Trampantojo de la Sala dei Giganti que muestra a los dioses del Olimpo.

Bfl

56

TT

MITOS REESCRITOS

A i

PERSONAJES


EL P A N TE Ó N O LÍM P IC O 'f í M

N A C ID O S DEL SUELO

los dioses la m ejor parte de las ofrendas, la

DEL C A O S A LA C R E A C IO N

C O N S ID E R A N D O LO S M U Y diferentes

carne, y le dio en su lugar sólo los huesos.

relatos sobre el nacim iento de la hum anidad,

IN IC 1A L M E N T E S Ó L O existía el Caos,

(Desde entonces, la gente ofrecía a Zeus los

lo más im p o rta n te tal vez sea la idea del naci­

“el vacío”, del que se form ó C aia (la tierra)

huesos de un anim al sacrificado, y se quedaba

m iento a p a rtir de la p ropia tierra - l a a utocto­

-c ó m o exactam ente sigue sin estar claro-,

con la carne para consum irla.) En castigo,

n ía -, Zeus, enojado con la hum a-

ju n to con el T ártaro (el inírarnundo), Eros

Zeus se negó a dejar a los hum anos la recom ­

(el deseo), Erebo (la oscuridad del infram un-

pensa del fuego, pero Prom eteo volvió a b u r­

do) y la N oche (la oscuridad de la tierra).

larlo robando una llam a y llevándosela a la tie­

La N oche se unió a Erebo para generar

rra. E nfurecido, Z eus ordenó a la V iolencia y la Fuerza que atasen a Prom eteo a una estaca en el m onte Cáucaso, d o n d e un águila le pico­

a É ter (el su hijo D eucalión

éter, o aire lum inoso). C aia dio a luz

tearía el hígado. Por ser inm ortal, Prom eteo no podía perecer y su hígado se regeneraba todas

a U rano (el cielo) y juntos produjeron las

las noches para que la to rtu ra pudiese rciniciar-

que sobreviven construyendo

prim eras divinidades: los doce T itanes

se todas las m añanas.

un arca. C u a n d o las aguas se

(gigantes con form a hum ana), los tres

Zeus tam bién castigó a la hu m anidad por

retiran, realizan sacrificios a

Cíclopes (criaturas con un solo ojo) y

haber aceptado el prem io del fuego. Encargó a

y a la esposa de éste, Pirra,

Zeus, que envía a la titán

los tres H ecatonquiros (m onstruos de

Temis para que los ayude.

cien m anos). Insatisfecho con sus hijos, U rano los desterró al infram undo.

Esta les indica que cam inen lanzando piedras por encim a

E nojada, C aia convenció al más joven

de sus hom bros. Las piedras

de los T itanes, C ronos, para que cas­

lanzadas p o r D eucalión se

trase a su padre y le arrebatase el

convierten en hom bres y

C ronos se casó con su herm ana

mujeres. La raza h um ana

Rea y tuvieron cinco hijos. Le advir­

resurge así a p artir de la

tieron que uno de ellos lo m ataría y

tierra.

p or ello los engulló a todos al nacer. Los m itos de

Para proteger a su sexto hijo, Rea

a utoctonía fueron

engañó a C ronos y consiguió que

especialm ente

se tragase una piedra; así

im portantes para

pudo ocultar al niño,

los atenienses,

que se puso a salvo con las

que recalcaban su procedencia de la tierra para

N infas. Este niño fue Zeus, que al llegar a

m ostrar su superioridad sobre otros griegos y

edad adulta regresó y libró una trem enda

“bárbaros”, que -se g ú n ello s- no habían m an­

lucha contra los T itanes, la titanom aquia.

tenido esa especial relación con el país. En la

C on la ayuda de los Cíclopes, que habían

obra de Eurípides, Erecteus, esposa del rey de

sido puestos en libertad, y de los

Atenas, habla así sobre su pueblo: “N uestro

H ecatonquiros, Z eus se alzó con la victoria.

pueblo no llegó de ninguna otra parte; naci­

O bligó a C ronos a vom itar a sus herm anas

m os de la tierra. O tras ciudades, fundadas al

y herm anos y se erigió en rey de los dioses.

azar de u n a tirada de dados, son im portación de otras ciudades. T odo aquel que habita en

LOS T R A B A J O S DE LA H U M A N ID A D

una ciudad que procede de otra, com o una bisagra mal encajada en la m adera, es un ciu­ dadano nom inal, pero no lo es de verdad”

LOS TRA BA JO S Q U E S U F R IÓ la hum an i­

(fragm ento 50).

dad fueron expuestos en el m ito de Prom eteo y Pandora. Prom eteo, cuyo nom bre significa

A ► £7poderoso Zeus, dios de dioses, lanzando

“prevención”, era un T itán que favorecía a la

su rayo.

h um anidad, pero incurrió en la cólera de Zeus. Le quitó con malas m añas al rey de

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

y-

TEMAS

con un tarro (la “caja de Pandora”). Pese a las advertencias de Prom eteo, E pim eteo, cuyo nom bre significa “ocurrencia tardía”, dio acogi­ da a Pandora. Ésta abrió el tarro, dejando salir al m undo el m al y la enferm edad. Sólo perm a­

poder.

las que lanza Pirra en

Elefesto que crease a una m ujer de arcilla y la enviase al herm ano de Prom eteo, E pim eteo,

neció la esperanza, una señal de que la h um a­ nidad no desaparecería.


LOS HÉROES Y SUS CULTOS LOS H É R O E S N A C ÍA N generalm ente de un dios y una m ortal. El héroe Perseo fue resulta­ do de la relación am orosa entre Zeus y la m or­ tal Dánae, y el poderoso Heracles nació de Zeus y de la m ortal A lcm ene. N o poseían naturaleza divina, pero se creía que sus espíritus eran eter­ nos y solían intervenir para auxiliar a los m or­ tales. Los héroes no eran venerados en tiem pos de H om ero, pero hacia el siglo

V

a.C . el culto

a ellos se había convertido en una form a m uy extendida de devoción religiosa. Los héroes eran venerados en santuarios erigidos donde se creía que se encontraba su tum ba o habían m uerto. Era general la idea de que los héroes poseían una valentía y h onor ejem plares, y se conside­ raba que relacionarse con ellos daba buena suerte. Igualm ente, al descuidar a un héroe se corría el riesgo de suscitar su cólera. M uchos estados griegos aducían que su fundador o pro­ tector era un héroe; por ello, idearon m itos

T

a A quiles su pre m io de g u e rra , a Briséis.

LA G U E R R A DE T R O Y A

A quiles se enfurece y perm anece m alhu m o ­

para apoyar su linaje; las familias nobles tam bién

LOS RESTOS A R Q U E O LÓ G IC O S d an

ra d o en su tie n d a, negándose a luchar, lo

argüían que descendían de un héroe. Existían

cuenta de que la ciu d a d de Troya (lla m a d a

cual perm ite a los troyanos a b a tir a muchos griegos. Héctor, el h ijo m a y o r de Príamo y

m uchos héroes locales, y de hecho los héroes

Ilion o llium en la A n tig ü e d a d ), en el n o ro ­

solían asociarse con determ inados lugares, por

este de A sia M enor, fue destruida en una

Hécuba, m ata a Patroclo, que h a b ía e n tra ­

ejem plo Edipo con C olono, Áyax con Salam ina

g u e rra hacia el a ño 1 2 5 0 a.C . Fue tal vez

do en com bate vistiendo la a rm a d u ra de

yT eseo con Atenas. El poder de estas figuras

la g u e rra entre g riegos y troyanos lo que

A quiles tra ta n d o de in tim id a r a los troya -

daba ocasión tan to a acciones benéficas com o

d io pie a la llía da de H om ero -a u n q u e

nos. A A quiles lo persiguen los pesares y el

de carácter negativo. E dipo, por ejem plo, salvó

ig n oram os a ciencia cierta si el m ito de

sentimiento de cu lp a , y se lanza a la b a ta ­

a su ciudad, pero com etió terribles crím enes.

la g u e rra de Troya tuvo una base re a l-.

lla, resuelto a vengarse. Persigue a Héctor

El pro b le m a se in icia cu a n do el rey y

rod e a n d o p o r tres veces las m urallas de

la reina de Troya, Príamo y Hécuba, a b a n ­

Troya, lo m ata en com bate cuerpo a cuerpo

do n an a su h ijo París p a ra que m uera,

y pasea su ca d á ver p o r la c iu d a d a rra s ­

asustados p o r un v a tic in io que asegura que

trá n d o lo detrás de su ca rro . Príamo suplica

el h ijo destruirá la ciu d a d . París sobrevive

p o d er d a r d ig n a sepultura a su h ijo , y los

y al final es a co g id o de nuevo en su fam ilia.

dioses enfurecidos intervienen y fuerzan a

Zeus plantea a París la tarea de ju z g a r

Aquiles a que devuelva el cuerpo. Aquiles

quién de las tres diosas, H era, Atenea o

m uere cu a n do una flecha de París lo a lc a n ­

A fro d ita , es "la más b e lla ". París escoge a

za en su único punto vulnerable, el talón.

A fro d ita , que le ha p ro m e tid o d a rle com o

Los grieg o s g a n a n la g u e rra m ediante

esposa a la m ujer más herm osa del m undo

una estratagem a de Ulises. Construyen un

-H e le n a -, París se fuga con Helena, p a ra

ca b a llo g ig a n te de m ad e ra hueca, en que

disgusto de su m a rid o , M enelao. En a p o yo

se ocultan los m ejores guerreros, m ientras

de éste, los g riegos ponen rum bo a Troya y

que la flota se hace a la m ar com o en re ti­

presentan b a talla p a ra recuperar a Helena. D urante el asedio, A gam enón obtiene

ra d a . Pensando que el ca b a llo es una o fre n d a de los dioses, los troyanos lo in tro ­

com o botín de guerra a Criséis, h ija de

ducen en la ciu d a d . Por la noche, los g rie ­

► La ciudad de Troya es destruida por las llamas

Crises, sacerdote troyano de A p o lo . A p o lo

gos salen del vientre del a n im a l, quem an

durante la guerra de Troya.

envía una pla g a devastadora entre los g rie ­

la c iu d a d y rap ta n a las m ujeres. Así, se

A Ayax y Casandra en una escena de la batalla

gos, y A gam enón se ve fo rza d o a devolver

revela cierto el v a tic in io de H écuba de que

de Troya.

a Criséis. O fe n d id o , A ga m e nó n le a rre b a ta

París trae ría la destrucción a Troya.

W!

58

Y

MITOS REESCR1TOS

A

PERSONAJES


LOS HÉROES Y SUS CULTOS 9 M

H M IT O S P R O P A G A N D IS T A S EN EL ARTE

haber unificado en un solo estado el Ática (la

fam ilia en un arrebato de locura, inducido por

región cuya ciudad hegem ónica era Atenas).

H era, celosa de la relación am orosa entre Zeus y la m adre de Heracles, A icm ene. M enos glo­

EL A R T E G R IE G O acostum braba represen­

HERACLES, EL SUPERHÉROE

tar la m itología que recalcaba la superioridad

H ERA CLES, A Q U IE N los rom anos llam aban

(el m ito cuenta que en una sola noche se

de los griegos sobre los demás. Los atenienses,

H ércules, fue el m ayor de los héroes griegos.

acostó con las 50 hijas del reyTespios), su

en concreto, hacían uso de escenas mitológicas

Era una de las más antiguas figuras m itológi­

propensión a la bebida y su gula. Eue la lu ju ­

com o una form a de propaganda. En un friso

cas representadas en el arte griego (ya desde el

ria lo que lo condujo a la m uerte. A penada

se m uestra a los atenienses luchando y derro­

siglo

tando a las Am azonas, una raza m ítica de gue­

raba en toda Grecia. Ejem plificaba el problem a

D eianeira in tentó recobrar su am or con una poción que resultó ser venenosa. El m oribundo

V IH

a.C .) y el único héroe

al

que se vene­

riosa era la fama de su lujuria incontrolable

por la pasión de Heracles p or Yole, su esposa

rreras que diferían en todo de aquéllos. El

que los héroes presentaban a los griegos de

friso form a parte del m o n u m en to a la supre­

época clásica: era un individuo notable, cuyo

Heracles fue colocado sobre una pira funeral,

macía ateniense, el Partenón. O tro s enem igos

carácter extrem o era por una parte fuente de

pero, cuando las llamas em pezaban a rozarlo,

“foráneos” a quienes el arte representa luchan­

adm iración, si bien por o tra propendía a la

su padre Zeus lo arrebató y lo llevó al cielo,

do contra los atenienses son los persas (el ene­

destrucción y la deshonra.

donde fue el único héroe al que se le concedió

E ntre sus espectaculares logros se cuen­

m igo no m ítico de Atenas) y la raza fabulosa de los C entauros -m ita d hom bres, m itad

tan los doce trabajos, supervisados por el rey

caballos-. Al incluir a los persas entre estas

Euristeo com o castigo por haber m atado a su

la inm ortalidad. Y Heracles y Apolo ocupados en la lucha.

rarezas míticas, los atenienses querían subrayar su diferencia e inferioridad com o enemigos.

TESEO, EL HÉROE P A N A T E N IE N S E T E S E O ERA el héroe oficial de A tenas. Sin em bargo, no había nacido en Atenas y su ha­ zaña más famosa tuvo lugar en C reta, d onde m ató al M inotauro, el híbrido de hom bre y toro que vivía en un laberinto y tenía aterrori­ zada a la ju v en tu d ateniense. N o obstante, en el siglo

VI

a.C . el tirano Pisístrato se apropió

de Leseo com o héroe panateniense. Los ciuda­ danos de Atenas fueron anim ados a em ular a Teseo, y se prohibieron todas las canciones que presentaban caracteres poco favorables del héroe. A lrededor del año 510 a.C ., se com puso u n poem a épico que celebraba sus hazañas, titulado Theseida. N o se ha conservado, pero probablem ente contaría cóm o Teseo m ató a Sinis, el “torcedor de pinos”, que com baba dos árboles sim ultáneam ente, ataba a su víctim a entre ellos y a continuación los soltaba, de tal m anera que p artían al h o m b re en dos. O tal vez relataba cóm o Teseo derrotó a Procusto, que m artirizaba a los viajeros ofreciéndoles hospitalidad, pero haciéndolos “adaptarse” a su cam a: a aquellos cuyas piernas eran dem a­ siado cortas los iba estirando dándoles to rm e n ­ to hasta que se adaptaran correctam ente, y cor­ taba a sierra las piernas de aquellos que las tenían dem asiado largas para que encajaran allí. Es im probable que el Teseo real llegara a existir, pero los atenienses lo honraban por

V

DIOSES

T

í

REFLEXIONES

\$

TEM AS

59

IS


T LOS DOCE TRABAJOS DE HERACLES

7 . El toro d e Creta

70. El g a n a d o d e G e rió n

Este to ro m onstruoso a te rro riz a b a a Creta.

G e ríó n era un m onstruo de tres cabezas,

Sólo Heracles fue ca p a z de d o m in a rlo y

que custo diab a su g a n a d o , a u x ilia d o p o r

c a p tu ra rlo vivo.

O rto , un p e rro de dos cabezas. Heracles

7. El león d e N em ea El león que a te rro riz a b a Nem ea tenía una piel tan d u ra que ninguna a rm a podía tras­

los m ató a los dos y se llevó el g a n a d o a

8. Las y eg u a s d e D iom edes

casa, fo rm a n d o de paso el Estrecho de

Diom edes a lim e nta b a a sus yeguas salva­

pasarla. Heracles lo a tu rd ió con un golpe

jes con carne hum ana. Heracles m ató a

de su m aza, antes de estrangularlo. A p a rtir

Diom edes y o fre ció su cuerpo a las yeguas,

de entonces, vistió su piel com o protección.

que se a p la ca ro n y pud ie ro n ser dom adas fácilm ente.

7 7. Las m a nza na s d e las H esp érid es Las m anzanas estaban al c u id a d o de las

2 . La H idra d e Lem a La H id ra , serpiente de a g u a de nueve

G ib ra lta r.

ninfas Hespérides y custodiadas p o r un

9 . El cinturón d e Hipólita

d ra g ó n al que Heracles tuvo que e lim in a r

cabezas, acechaba en los pantanos de

Heracles venció a las combativas A m azonas

Lerna. C a d a vez que Heracles le co rta b a

p a ra ro b a r el cinturón de su reina, H ipólita.

antes de rob a rla s.

una cabeza a la serpiente, crecían dos.

72. C erb ero

Así que, después de co rta rle una cabeza,

La tarea final de Heracles era la

Heracles ca u terizó el m uñón con el fuego

de m ostrar a Euristeo el C e rbe ro , un

de una a n torch a , p a ra im p e d ir que vo lvie ­

p e rro de tres cabezas que custo­

ran a crecer otras cabezas.

d ia b a las puertas del in fra m undo. Luchó con la bes­

3. La cierva d e Cerinea

tia, se la llevó a Euristeo,

Heracles debía apresar a la cierva

pero la d e vo lvió al

d esarm ado. Esta tenía pezuñas de

Hades.

bronce y cuernos de o ro ; vivía en el

A

monte C erinea y estaba consagrada

EL ETERNO S U F R ID O R

a la diosa A rtem isa. Tras seguirle los pasos durante un año, Heracles

T O D A C U L T U R A tiene

la apresó g racias a una red.

sus m itos sobre aquel que

4 . El ja b alí d e Erim anto

es castigado p o r los dioses

Heracles consiguió enca de n a r a

y condenado a penar eter­

este ja b a lí, que era tan tem ible

nam ente. T án talo padeció

que, cu a n do lo vio Euristeo,

un hado especialm ente

quedó a te rro riz a d o y se ocultó

horrible. H abía deshonra­ do a los dioses sirviéndoles

d entro de una urna de bronce.

carne h u m an a (¡a su propio

5 . Los establos d e A ugias

hijo!) en lugar de otros alim en­ tos, y, com o consecuencia de

Los establos del rey A u g ia s nunca

ello, Z eus lo desterró al in fram u n -

habían sido lim piados y acum ulaban

do. T endría que perm anecer en un

mucha suciedad. Heracles tenía que a d e ­

estanque de agua dulce que tenía

centarlos en un solo día, una tarea que

árboles frutales que crecían p or encim a

sólo pudo cu m p lir desviando dos ríos cerca­

de él. C ada vez que intentaba com er o

nos p a ra que atravesaran los establos y

beber, las ramas y el agua desaparecían,

a rra stra ra n consigo todas las inm undicias.

condenándolo a una situación de ham bre

ó . Los p á ja ro s d el lago Estinfalos

y sed perpetua.

Estas aves que com ían hom bres tenían picos, g a rra s y alas de hierro. Heracles las ahuyentó del la g o Estinfalos haciendo

M Ánfora griega que muestra a Heracles

sonar cím balos y lanzándoles flechas.

capturando a Cerbero.

If?

60

Y

MITOS

r e e s c r it o s

PERSONAJES


LOS D O C E TRABAJO S DE HERACLES

dios de la com unicación. Lanzando sus sanda­ lias aladas y su gorro y blandiendo su bastón m ágico, H erm es era el m ensajero de los dioses. Su destreza verbal lo hizo tam bién un tipo astuto, y era patrón de ladrones y em busteros. En un m ito notorio, Flermes roba el ganado de Apolo y lo conduce hacia atrás, de tal m anera que las huellas no llevaran a Apolo hasta él. C uando Z eus intentó castigarlo, se las ingenió para escabullirse m in tien d o sobre su edad y tocando la lira de una m anera tan bella que Apolo lo perdonó.

H TE M P LO S D E P R O P O R C IO N E S , T A M A Ñ O y belle­ za im ponentes, los tem plos eran lugares

EL V O Y E U R A C T E O N A C T E Ó N REPRESEN TA BA una im por­

públicos privilegiados para la expresión de

tante advertencia sobre el peligro de m irar lo

la cultura griega. Los frisos y frontones de

prohibido. Un día, en el bosque, este cazador

los tem plos representaban a m en u d o batallas

legendario dio inesperadam ente con

m itológicas, que celebraban las victorias de

que estaba tom ando un baño desnuda. Furio­

los civilizados (los olím picos y la ciudad esta­

sa por la intrusión, la diosa convirtió a Acteón

do) sobre los no civilizados (gigantes, m ons­

en un ciervo, que fue despedazado p or sus

truos y criaturas híbridas). La batalla entre

propios perros. M uchos m itos siguen una

los lapitas (una trib u de Tesalia) y los

pauta similar. El profeta Teresias fue castiga­

C entauros (m itad hom bres y m itad caballos)

do con la ceguera por haber visto a A tenea

fue representada en el Partenón, en el friso

bañándose. En un m ito m enos conocido,

del tem plo de Apolo en Bassae y en las escul­

E nm anto, hijo de Apolo, vio a A frodita

turas del fro n tó n oeste del tem plo de Zeus

bañándose después de haber hecho el

en O lim pia. El P artenón tam bién m uestra

a m or con Adonis, y tam bién éste quedó

la procesión panatenaica, cuyos participantes

ciego a causa de su infracción.

no son figuras m íticas, sino atenienses anóni­ mos. L n este p u n to , m ito y vida cotidiana se funden; am bas facetas sirven para recalcar la superioridad ateniense.

A R T E M IS A Y LOS RITOS DE P A S O ARTEM ISA, H E R M A N A gemela del dios Apolo, es más conocida com o

D IO S ES LARES Y PENATES

diosa de la caza. Se la suele repre­

C A D A CASA tenía un hogar y estaba protegi­

sentar con indum entaria de caza­

da por la diosa Hestia, que aparece en m uchos

dora, arco y flechas. Era una diosa

relatos m itológicos y tenía una inm ensa im p o r­

virgen c impuso una venganza terrible sobre

certeza sobre ello—que había varios m itos rela­

tancia com o garante de la estabilidad y la pros­

todo aquel que am enazó su castidad. C uando

cionados con Artemisa (y otros dioses) que sur­

peridad dom ésticas. Pocos días después del

el gran cazador O rion intentó violarla, ella hizo

gieron por asociación con rituales. Antes del

nacim iento de una criatura, se celebraba una

que saliera de la tierra u n escorpión para m atar

m atrim onio, las m uchachas atenienses acudían

cerem onia p ara im ponerle un nom bre y situar­

tanto a O rion com o a su perro. En el cielo,

a Brauron, a unos kilóm etros de Atenas, para

la bajo la protección de Hestia. Ello implicaba

O rion cobró la form a de una constelación, y su

servir a Artem isa en u n ritual en que actuaban

correr con el n iño en torno al hogar, p o r lo

perro se convirtió en la estrella Sirio. En lo que

com o osos (la arkteia). C uenta el m ito que

que recibía el nom bre de anphidrom ia (“correr

podría considerarse una contradicción, Artemisa

originariam ente se m ató a u n oso auténtico

en torno a algo”).

tam bién era una deidad tutelar del parto.

y que las m uchachas tuvieron que representar

Fuera de la casa, a la pu erta de la calle, velaba una estatua del dios Flermes. Se pensaba

M uchos de los cultos de Artemisa guarda­

la arkteia para aplacar a la diosa encolerizada.

ban relación con ritos de paso fem eninos tales

que H erm es era portad o r de buena suerte y,

como la pubertad, el parto y la muerte. Parece

A Las majestuosas ruinas del Partenón, en Atenas.

com o su réplica ro m an a -M e rc u rio -, era el

-a u n q u e , a falta de pruebas, no hay absoluta

A Estatua griega del poderoso Zeus.

V

DIOSES

JH f

REFLEXIONES

TEM AS


S U

G RECIA

M E T A M O R F O S IS M U C H O S M IT O S G R IE G O S se relaciona­

entre los mortales, disfrazada de la ancia­

podría pasar dos tercios del año con

na lla m a da Doso.

su m adre, p e ro el o tro tercio tendría que

Llegó al lu g a r co n o cid o com o Eleusis,

regresar al Hades. Todos los años, en

ban con la m etam orfosis, el fantástico cam bio

do n de las hijas del rey Celeo convencieron

de formas. A veces, la m etam orfosis venía

a su p a d re p a ra que a co g ie ra a a q uella

Perséfone, y los cultivos languidecen.

im puesta por un castigo. Tereo, rey deTracia,

mujer. Identificándose com o Doso, Deméter

A esta te m p o ra d a la llam am os in vie rno .

se casó con Proene y tuvo un hijo con ella,

fue em pleada com o sirvienta de la reina

al que llam aron Iris. C uando la herm ana de

M e ta n ira , pero, al verla ésta, reconoció

Proene, Filomela, los visitó, Tereo la violó y le

su nobleza de ca rá cte r d iv in o y le o rd e n ó

cortó la lengua para que no lo pudiese contar

que to m a ra asiento, com iera y bebiera.

a nadie. Pero Filomela tejió un tapiz en que

Deméter, todavía de duelo p o r su h ija

se representaba el atropello y se lo m ostró a

Perséfone, d e clin ó la invitación y siguió

su herm ana. Proene y Filomela se vengaron

de p ie en silencio, hasta que una esclava

m atando a Itis y sirviéndoselo com o alim ento

lla m a da Yam ba, le levantó la fa ld a y la

a Tereo. Los tres fueron convertidos en aves;

h izo reír. (Yamba d io nom bre a la poesía

Tereo en una abubilla, Proene en una golon­

yá m b ica , de ca rá cte r cóm ico y satírico.)

drina y Filomela en un ruiseñor. Los rom anos

D em éte r/D o so siguió en p a la c io com o

tam bién tenían m u cha afición por los m itos

niñera del recién na cid o , el prín cip e

en que intervenía la metamorfosis.

D em ofoón. Planeó hacer inm ortal al niño

su ausencia, Dem éter se lam enta p o r

nutrié n d o lo con am brosía, el alim e nto de

T

los dioses, y co lo cá n do lo todas las noches

EL R A P T O DE PERSÉFONE

en el fuego. Lo hacía en secreto, pero una noche fue so rp re n d id a p o r M ete n ira cu a n ­

DEMÉTER, H E R M A N A de Zeus y diosa

do estaba p o n ie nd o a Dem ofoón en el

del g ra n o y la a g ricu ltu ra , tenía una h ija

fuego. M e ta n ira g ritó h o rro riz a d a y la

A Este bajorrelieve muestra a un sacerdote y una

lla m a d a Perséfone. Un d ía , cu a n do ésta

diosa sacó al n iño de las llam as, d e cla ra n ­

sacerdotisa desarrollando una ceremonia ritual.

había sa lido en com pañía de a m igos a

d o , e n o ja d a , que ya no p o d ría a lc a n z a r

co g e r flores, fue secuestrada p o r Hades,

la in m o rta lid a d . A l d a r a conocer su iden­

que la llevó al in fra m u n d o. Dem éter quedó

tid a d , Deméter a b a n d o n ó el p a la cio des­

DEMÉTER Y LOS M IS T E R IO S

m uy a flig id a p o r la p é rd id a y reco rrió toda

pués de estipular los ritos que habían

U N A R E L IG IÓ N M IST É R IC A es aquella

la tie rra en busca de Perséfone. V ia jó

de observarse en su honor: los misterios

que requiere de sus seguidores som eterse a

dura n te nueve días y nueve noches sin

eleusinos.

detenerse ni a com er ni a d o r­ mir. A l décim o d ía , se encontró con Helios, dios del sol, que

una cerem onia de iniciación secreta. En

A p e n a d a de nuevo, Dem éter se

Grecia existían varios cultos mistéricos; uno

negó a a u to riz a r que se cultivara

D em éter y su hija Perséfone. Se conocía com o

g ra n o o que creciera cu a l­ q u ie r o tro cultivo. La

m isterios eleusinos. E l him no homérico a

le contó que

h u m a n id a d em pezó a

Hades había

verse p riva d a de a li­

ra p ta d o a su

de los más populares era el dedicado a la diosa

mentos; entonces,

Deméter, un poem a que se creía basado en los rituales propios de los m isterios eleusinos, afirm a lo siguiente: “A los reyes de Eleusis,

h ija , y lo

in te rvin o Zeus y

D em éter les m ostró la m anera de con d u cir sus

h abía hecho

de cla ró que p e rm iti­

ritos y les enseñó sus m isterios, terribles m iste­

con la a u to ­

ría que Perséfone

rios que nadie puede transgredir o publicar”.

riza ció n

regresara con su

Se im ponía la pena de m uerte a todo aquel

de Zeus. Desolada, Deméter a b a n d o ­

que divulgase los secretos de sus rituales.

m ad re si no había

En consecuencia, nuestro conocim iento

co m ido na d a durante

de los m isterios es escaso, pero sabem os que

su te m p o ra da en el

nó el O lim p o y co n ­

in fra m u n d o. Pero Hades

guardaban relación con la vida de ultratu m b a

tinuó su d e a m b u la r

h abía in d u cid o a la m uchacha

y la agricultura, dos asuntos centrales del m ito

a com er algunas semillas de g ra n a ­

de D em éter y Perséfone. T odos los años en

A Este decadracma de plata lleva la efigie

das, sím bolo del m atrim o nio. Pese a ello,

septiem bre y octubre, tenía lugar un festival,

de la diosa Perséfone.

Zeus ideó una com ponenda: Perséfone

con una procesión desde A tenas a Eleusis,

62

Y

MITOS REESCRITOS

A

PERSONAJES


M ETAMORFOSIS E N B

daba respuesta a las preguntas en estado de trance inducido. El oráculo era consultado por

Siendo joven, un e xtra n je ro se b u rló de Edipo d icié n d o le que no era h ijo de

m uchos particulares y por ciudades, y se creía

Pólibo. D esconcertado, Edipo consultó el

que sus predicciones siem pre se hacían reali­

o rá cu lo de Delfos, que le expuso que m a ta ­

dad, pese a haber sido m alinterpretadas con

ría a su p a d re y se casaría con su m adre.

frecuencia inicialm ente.

Entendiendo que la profecía se refería a Pólibo y M éro p e , Edipo a b a n d o n ó de in m ed ia to C orinto. De ca m ino a Tebas, se

y

e n za rzó en una discusión con un e x tra n je ­

A S C LEP IO ,

ro que lo insultó. Enfurecido, E dipo m ató

D IO S DE LA S A LU D

al hom bre, y con ello cu m p lió la prim e ra

D E S D E EL SIG L O

IV

a.C ., la gente visita­

ba el santuario de E pidauro - d e form a m uy parecida a com o hoy en día los enferm os

p a rte de la profecía, ya que aquel hom bre era Layo. En ese tie m p o , en Tebas sem braba el

peregrinan a L ourdes- con la esperanza de

te rro r la Esfinge, un m onstruo con cabeza

que el dios Asclepio los curase de sus acha­

de m ujer y cu e rp o de león que h a b ía lle ­

ques. Según una tradición, Asclepio era un

g a d o de Egipto. Esta p la n te a b a el sig u ie n ­

m ortal a quien el centauro Q uirón enseñó

te a ce rtijo : "¿Q ué es lo que ca m ina a c u a ­

seguida de u n a cerem onia de iniciación de

las artes de sanar, pero otra indica que fue

tro patas p o r la m añ a n a , a dos p o r la

dos días de duración. Es posible que hubiese

su padre Apolo, cuyos poderes abarcaban

ta rd e y a tres p o r la noche?". Y e stra n g u ­

una escenificación del rapto de Perséfone por

tam bién la curación. El culto de Asclepio

la b a y d e vo ra b a a quien no supiese la res­

H ades. A los iniciados se les prom etía la vida

tuvo un gran desarrollo y se introdujo en

puesta; Tebas estaba, p o r tanto, llena de

después de la m uerte. Los m isterios se celebra­

Rom a tras una plaga en 293 a.C . Se dice

víctim as. E dipo contestó correctam ente

ron en Eleusis d u ran te unos mil años y los p ri­

que Asclepio m urió por un rayo de Zeus,

que era el H om bre, que p rim e ro ga tea ,

m eros cristianos los consideraban - c o n ra z ó n -

por haberlo desafiado al tratar de sublevar

después ca m ina y en su vejez usa un bas­

com o u n a am enaza.

a los m uertos.

tón com o tercera p ie rn a . E nfurecida, la

▲ Bronce que representa al dios Apolo.

Esfinge se a rro jó desde una roca y se h izo

T

A P O L O Y DELFOS A P O L O , H IJ O D E Z E U S y Lero y herm ano

pedazos al estrellarse. Tebas se re g o c ija y

LA T R A G E D IA DE ED IP O

n o m b ra rey a Edipo. Este se casa con la

gem elo de la diosa A rtem isa, se asocia con

La versión más celebrada del m ito de

reina Yocasta, que a ca b a de enviudar, y

m uchas cosas. H a sido relacionado en ocasio­

E dipo es la dram atizada por la obra de

d a así cu m p lim ie n to a la segunda p a rte

nes con Febo (“ B rillante”, su abuela fue la titán

Sófocles Edipo rey. Presenta a un hom bre

de la profecía.

Febe) y era dios del sol y de la luz. Apolo era

en el curso de un notable viaje de autodes-

el patrón de las artes y la m úsica y se lo suele

cubrim iento.

Pasado algún tiem po, la ciu d a d se ve g o lp e a d a p o r plagas, sequías y h a m b ru ­

representar tocando la lira. U n m ito cuenta

nas. El o rá cu lo de Delfos avisó que hasta

que el sátiro M arsias desafió a Apolo a una

EL O R Á C U LO DE DELFOS

com petición m usical y que perdió. A polo cas­

p ro fe tiz ó que el h ijo del

tigó la im pertinencia de M arsias desollándolo

rey Layo y la reina Yocasta

vivo. T am bién era dios de la curación y estaba

de Tebas crecería p a ra

... que el asesino de Layo no |

em parentado con Asclepio, fundador m ítico

m a ta r a su p a d re y acostarse

de la m edicina. Sin em bargo, paradójicam ente

con su m adre. Por ello, cu a n do

Apolo lanzaba en ocasiones plagas sobre la

la p a re ja real tuvo un n iño, lo

gente con sus flechas.

a b a n d o n a ro n p a ra que m uriese

v‘ U fuese expulsado no co n clu i­ ría el p e rio d o de crisis. Edipo h izo una m inuciosa in d a g a ció n y p ro n to a ve rig u ó la te rrib le ve rd a d de boca del profeta cie g o Tiresias y del pas­ to r que lo h abía salvado c u a n ­

Apolo era venerado en Délos, donde

en la fa ld a de una m ontaña. A l

d o era niño. Yocasta se a h o rcó

había nacido, y en Delfos, d onde tenía un san­

h a ce rlo , le h o ra d a ro n los pies y

y Edipo, después de enterarse de

tuario y un oráculo. Delfos se tenía p or el cen­

se los a ta ro n . Lo e ncontró un p a s­

tro del m undo. Apolo m ató allí a u n dragón

to r y se lo llevó a C o rin to , do n de

llam ado Pitón, lo que se celebraba en los jue­

fue a d o p ta d o p o r el rey y la reina

esta espantosa ve rd a d , se va ció los ojos y a b a n d o n ó Tebas.

gos píricos, que tenían lugar cada cuatro años

Pólibo y M é ro p e . A l m uchacho lo

A Las pinturas de estejarrón griego muestran

y dieron el n om bre de Pitia a la sacerdotisa de

lla m a ro n Edipo, que sig n ifica "p ie

una procesión con una ofrenda en honor

Apolo. Esta tom aba asiento en un trípode y

h in c h a d o ".

del oráculo de Delfos.

V

D IO SES

3H ¡

REFLEXIONES

TEMAS

63 m i


M á

G R ECIA

nar recipientes con la ayuda de cedazos - u n a T R A N S G R E S IÓ N M U C H O S M IT O S , com o el de E dipo,

tarca eterna—. Medea y C litem ncstra son las dos parrici­

representan una advertencia ante transgresio­

das más famosas. C litem nestra detestaba a su

nes m ortales, que desbordan los lím ites del

m arido A gam enón po r haber sacrificado a su

c om portam iento decente y son m uestra de

hija mayor, Ifigenia, siguiendo instrucciones

arrogancia (hybris) con respecto a los dioses.

de la diosa A rtem isa, para perm itir a los grie­

Ixión se condujo de form a transgresora al

gos poner rum bo a Troya y librar allí guerra

tratar de violar a H era, reina de los dioses.

contra los troyanos. C uando A gam enón regre­

El castigo de Z eus fue severo: ixión lúe suje­

só de Troya, trajo consigo a una nueva am ante,

to a una rueda candente, y fue condenado a

la sacerdotisa de Apolo Casandra. Más enojada

rodar para siem pre en el H ades. La transgre­

aún, C litem nestra, valiéndose de su nuevo

sión de Atreo fue notoria: cuando su herm a­

am ante —E gisto-, atrajo a Agam enón a casa.

no Tiestes sedujo a la esposa de Atreo, éste

M ientras éste tom aba un baño, lo envolvió

sacrificó a los hijos de Tiestes y se los sirvió

en una red y lo apuñaló hasta m atarlo. Estos

com o alim ento. El m ito sirvió de asunto al

m itos tal vez testim onien el tem or del hom bre

dram a de Séneca Tiestes.

a que las m ujeres puedan aniquilarlo.

Y JA S Ó N Y M EDEA

ESPO SAS A S E S IN A S D E S D E ASESINAS con hacha hasta envene­

A Jasón recobra el vellocino oro con ayuda

Medea es una de las hom icidas más notorias

nadoras, la m itología griega está llena de histo­

de la m itología griega. Era esposa de Jasón,

rias de esposas que m atan a sus m aridos. Una

el famoso héroe de la búsqueda del vellocino

de ellas cuenta que D ánao, descendiente de

de oro.

de Medea. m oró de Jasón. Era una hechicera y em pleó pócim as y ensalmos p a ra a y u d a rle a llevar a té rm in o tales tareas. A c o n tin ua ció n , n a r­

Zeus, tenía 50 hijas —a las que se conocían com o las D anaides-; su herm ano Egipto tenía

EN LA CÓ LQUIDE, el ve llo cin o de o ro , que

co tizó al d ra g ó n , y Jasón p u d o ro b a r el

50 hijos. E gipto pretendía que las m uchachas

pertenecía al rey Eetes, c o lg a b a de una

vellocino. Eetes los p e rsig u ió , p e ro M edea

se casaran con sus hijos, pero a las m ujeres no

ram a y estaba atentam ente cu sto diad o p or

ra le n tizó su b a rco m ata n d o a su p ro p io

les agradaba la idea y D ánao se negó. Al insis­

un d ra g ó n que nunca d o rm ía . Pelias, el

herm ano, A p s irto , y la n za n d o pedazos de

tir Egipto, D ánao cedió, pero les dijo a sus

tira n o de Yolco, c o d icia b a el vellocino y

su cuerpo al mar. Eetes se detuvo a reunir-

hijas que m ataran a sus

envió a su sobrino Jasón p a ra que se lo

los y la nave A rg o p u d o huir.

m aridos la noche

trajese. Para el via je , Jasón hab ía construi­

de bodas.

do un ba rco , el A rg o , con una trip u la ­

del p a d re de Jasón, a quien h abía m a ta d o

ción de 5 0 guerreros conocidos com o los A rg o n au ta s. Tras

ras, desem barcaron

que le d e vo lvie ra n la juventud a su p a d re

en la C ólquide,

con un ensalm o secreto, pe ro , p a ra p re p a ­

do n de el rey Eetes

ra rlo , tenían que desm enuzar a Pelias y

p ro m e tió d a rle a

cocerlo. Ellas d ie ro n su a p ro b a c ió n com o

Jasón el vellocino a

tontas. Ya ha b ía n m a ta d o a Pelias y co cid o

con d ició n de cu m p lir va rias tareas: u ncir los toros del rey, de pezuñas

KF! 64

ban tan in d ig n a d a s que p e rsig u ie ro n a

a fin ca ro n y tuvieron hijos.

dientes de d ra g ó n y m ata r a los

Años más ta rd e , el rey Creonte de

gigantes que crecieran de los dientes sem brados. La h ija del rey, M ed e a , se ena-

C o rin to o fre ció a Jasón un m a trim o n io

A La máscara funeraria de Agamenón.

G lauce, un plan que entusiasm ó tanto a

políticam ente m uy ventajoso con su h ija ,

enam orada de su m arido, Linceo. Las 49 asesi­ nas fueron condenadas en el ¡nfram undo a lle­

que las hab ía e n g a ñ a d o . Las gentes esta­

desde do n de huyeron a C o rin to . A llí se

fuego p o r la bo ca ; esp a rcir

H iperm estra, que estaba

el cuerpo, cu a n do M ed e a les h iz o saber

Jasón y M ed e a incluso fuera de Yolco,

de bronce y que la n za b an

todas m enos

Pelias. M edea ideó un p la n especialm ente cruel. C onvenció a las hijas de Pelias p a ra

innum erables aventu­

O bedecieron

C u a n d o Jasón y M ed e a regresaron a Yolco, u rd ie ro n la ve n g an za p o r la m uerte

TT

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


TRAN SGRESIÓN

Jasón que asintió. A M ed e a le propuso

las norm as civilizadas: vivían en el este y se ves­

el d iv o rc io y que ésta m archase al e xilio .

tían com o persas (eran, por tanto, “bárbaras”)

Según la versión del m ito co n tad a p o r la

y no cultivaban ni vivían en ciudades com o

M ed e a de Eurípides, ésta qu e dó m uy eno­

lo hacían los griegos civilizados. Sólo podían

ja d a y resentida p o r la tra ició n . Su ven­

tom ar parte en batallas después de haber m ata­

g a n z a fue te rrib le . En p rim e r lugar, envió

do cuando m enos a un hom bre. Se decía que

rop a s envenenadas a C reonte y a G lauce,

retenían a los hom bres com o esclavos o para

que los a b ra s a ro n hasta m orir. A co n tin u a ­

m antener relaciones sexuales con ellos, pero

ción y con el o b je to de causarle a Jasón

en realidad era con el solo objeto de quedarse

un d o lo r extrem o, les co rtó el cuello a sus

em barazadas. Los hijos m asculinos se a bando­

p ro p io s hijos. Ella huyó en un c a rro tira d o

naban para que m uriesen, y sólo las m uchachas

p o r d ra g o n e s, m ofándose de su a trib u la d o

llegaban a edad adulta. Algunas fuentes indican que las Amazonas

esposo.

solían cercenarse el pecho derecho para facilitar el uso del arco v las flechas -A -m azos significa

A

“sin un pecho”- , si bien en el arte siempre se

LA M U JE R D E S D E Ñ A D A

las representa con los dos. Los grandes héroes

E ST EN A B O Y A

atenienses lucharon contra las Amazonas.

DESEABA al

El noveno trabajo de Heracles consistía en

joven y apuesto

hacerse con el c inturón de la reina H ipólita,

Belerofonte.

a quien posteriorm ente raptó Teseo.

C u a n d o éste rechazó

Las Amazonas siempre eran venci­

sus propuestas, ella

das en estas batallas, con lo que

m intió a su m arido, rey

se reforzaba la superioridad

de Argos, afirm ando que aquél había

m asculina griega.

in ten tad o violarla. El rey tram ó m atar a B elerofonte, pero el plan no resultó.

LA M IR A D A

H ipólito fue m enos afortunado.

M O RTAL DE LA M E D U S A

Era objeto de deseo por parte de su m adrastra Fedra, una pasión que a él le parecía repulsiva. D esdeñada y

M EDUSA ERA U N A de las

hum illada, Fedra se suicidó, dejando

tres G o rg o n a s, monstruos

cabeza de Gorgona, perteneciente a un templo

una nota a su m arido Teseo, en que

fem eninos con una ca b e ­

de Apolo.

acusaba a H ipólito de haber intenta­

llera fo rm a d a p o r serpien­

A Escultura del gran dios marino, Poseidón.

do violarla. Teseo pidió a Poseidón que

tes contorsionándose. Todo

destruyese a su propio hijo, e H ipólito

aquel que la m ira b a d ire c ­

cayó de su carro y m urió. Estos m itos

tamente se convertía en

a casa, Perseo v io a una bella m uchacha

son en cierta m edida acordes con

p ie d ra . A M edusa la m ató

e n ca de n a d a a una roca a o rilla s del mar.

el relato bíblico de José y la esposa de Purifar.

A Una pieza de arcilla con la form a de una

al final el héroe Perseo, h ijo

Era A n d ró m e d a , que estaba a p unto de

de Zeus y una m ortal, Dánae.

ser sa crifica d a al m onstruo m a rin o p a ra

A Perseo le o rd e n ó el m al­

a p la c a r la có le ra de Poseidón, después

v a d o rey Polidectes

de que su m adre se hubiese ja cta d o de

LAS A M A Z O N A S :

traerle la cabeza de

ser más herm osa que las N in fa s m arinas.

M UJER ES GUERRERAS

una G o rg o n a , pero

M o strá n d o le la ca b e za de M ed u sa , Perseo

LO S M IT O S D E las am azonas

Hermes y Atenea lo

c o n v irtió al m onstruo m a rin o en una p ie ­

representaban el m u n d o de pesadilla y caos

a y u d a ro n a cu m p lir d icha m isión. Le dieron

d ra , rescató a A n d ró m e d a y luego se

que p odría existir si las m ujeres tom aran las

una hoz, un saco, un casco que lo hacía

casó con ella. Tras regresar y m ata r a

arm as y asum ieran el control. Las Am azonas

invisible, unas sandalias a la d a s p a ra que

Polidectes e m p le a n d o el m ism o m étodo,

vivían en sociedades exclusivam ente fem eninas

pudiese v o la r y un escudo, y él puso la

Perseo entregó la ca b e za de M edusa a

cazaban a caballo, vestían ropas de hom bre v

ca beza en el saco p a ra no p o d e r m ira rla

A tenea, que la lleva en su peto com o una

libraban batallas. Representaban el reverso de

ni p o r

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

descuido.

TEMAS

C uando vo la b a

de regreso

a d m o n ició n d irig id a a sus enem igos.

65 0 KI


G RECIA

su tripulación con cera y se ató a sí m ism o al

dios del fuego y la m etalurgia, H efesto, pero

mástil, para poder oír a las Sirenas, pero sus­

tom ó a Ares com o am ante. H elios, el sol, los

trayéndose a su vez a su em brujo.

sorprendió juntos y se lo contó a H efesto. Este tejió una red fina, pero fuerte, y la lanzó sobre los am antes cuando estaban acostados, aprisio­ nándolos para su vergüenza. H efesto convocó a

ULISES Y LOS CICLOPES

los otros ocupantes del O lim p o para que hicie­

EL HÉROE ULISES vivió muchas aventuras

ran patente su indignación, pero sólo se rieron;

extrañas en su la rg o v ia je de regreso a su

algunos llegaron incluso a insinuar que, a co n ­

Itaca natal, una vez co n clu id a la g u e rra de

dición de acostarse con A frodita, no im portaba

Troya. En una de ellas, Ulises y su trip u la ­

pasar p or tal apuro.

ción desem barcaron en una isla h a b ita d a

A frodita se relacionaba con todas las face­

p o r los Cíclopes, gigantes de un solo o jo

tas del am or y la atracción física. Su nom bre

que vivían en cuevas. Los hom bres e x p lo ra ­

significa “nacida de la espum a”; se decía que

ron la isla en busca de provisiones y se

había surgido del m ar que rodea a C hipre.

internaron en la cueva del cíclope Polifemo.

Tuvo m uchos am antes; a uno de ellos, al m ag­

Polifem o regresó con su reb a ñ o de ovejas

nífico cazador A donis, lo m ató un jabalí. Se

y o b turó la entra d a de la cueva con una

decía que A frodita había quedado desolada,

enorm e p ie d ra . C ua n d o descubrió a los

V se cantaban algunas canciones rituales en

g riegos, se com ió crudos a dos de ellos

h o n o r de su am ante todos los años en los

A El iracundo cíclope Polifemo lanza rocas a

en la cena y dos más en el desayuno.

festivales atenienses de la Tesm oforía.

Ulises y a los restos de su tripulación en su huida.

Los g riegos estaban en una situación

► Relieve que representa la figura reclinada de

desesperada, p o rque nin g u no de ellos

Dioniso, a quien un sátiro está sirviéndole vino.

era suficientemente fuerte com o p a ra

D IO N IS O , D IO S DE LA FIEREZA Y DEL V I N O

m over la roca. Pero Ulises, célebre p o r

M O N S T R U O S M ÍT IC O S

su astucia, ideó un plan. E m briagó a Poli­

D IO N IS O ERA, en palabras de E urípides,

E N LA M IT O L O G IA griega acechan m uchas

femo y, cuando éste preguntó p o r su n o m ­

“el más am able y el m ás terrible”. Era el dios

criaturas fabulosas, espantosas y grotescas. Al

bre, Ulises le contestó que era "N a d ie ".

de la ilusión y el disfraz, y se celebraban

igual que las Am azonas, los m onstruos existían

A co n tin ua ció n , cegó el o jo del g ig a n te con

festivales teatrales en su honor. T am bién

para enfrentarse a los dioses y héroes griegos

una estaca con fuego. C ua n d o los Cíclopes

era el dios del vino, una bebida sagrada,

y ser derrotados por éstos. C uando se creó el

oyeron vo cife ra r y lla m a ro n a Polifem o,

cuyo consum o era asunto ritual. Sus segui­

m undo, Z eus venció a T ifón, a quien el poeta

éste contestó: "N a d ie está lastim ándom e",

dores caían en un estado de éxtasis religioso

H esíodo atribuye cien cabezas de serpiente,

de m odo que no fueron en su a yu d a. Ulises

y vagaban frenéticos. D ioniso sim bolizaba

ojos que despiden fuego y una voz capaz de

y sus hombres escaparon sujetos al vientre

la pasión y u n a peligrosa ausencia de frenos.

rem edar el habla de cualquier dios o a cual­

de las ovejas, a las que se d e jó sa lir al

T am bién era venerado en m isterios secretos

quier anim al. T ifó n engendró a la E quidna,

día siguiente. Ya a salvo en su b a rco ,

una criatura repulsiva con la parte superior del

Ulises se b u rló de Polifem o, que

época rom ana. Su relación con

cuerpo de una N infa y la inferior de una víbo­

lo m aldijo . El p a d re de Polifemo

la fertilidad (el falo era u n sím ­

ra. M uchos m onstruos eran híbridos de m uje­

Poseidón, o b lig ó a v a g a r a

bolo c o m ú n de D ioniso) llevó

res y anim ales. Las H arpías (“R aptoras”) eran

Ulises p o r el océano durante

a su identificación con otros

aves con rostro de mujer. A torm entaban al

10 años.

dioses de la fertilidad m ascu­

que se p rolongaron d u ra n te la

profeta ciego Finco abalanzándose sobre su com ida y llevándosela o defecando en ella.

linos del antig u o O rie n te

A M O R Y G UERRA

Próxim o, en tre los que se

Fue liberado por el héroe Jasón. Las Sirenas

ARES ERA EL T E R R IB L E y a m enudo brutal

incluyen el egipcio O siris y los m esopotá-

eran criaturas aladas con cabezas de m ujer y

dios de la guerra. H ijo de Zeus y H era, en la

m icos y sirios T am m uz o D um uzi.

voces de una belleza tan hechizante que todo

lliada presta ayuda a los com batientes troya-

m arinero que pasaba ju n to a ellas y las oía se

nos en el cam po de batalla. Ares no figura en

sentía forzado a aproxim arse y a escuchar. El

m uchos m itos y es acaso más conocido com o

bote del m arinero se estrellaba en las rocas y

am ante de A frodita. L.a Odisea de H om ero

S A T IR O S Y M E N A D E S SÁ TIRO S Y M É N A D E S eran seguidores de

de ese m odo las Sirenas arrastraban a m uchos

relata la historia de la relación adúltera de Ares

D ioniso, dios del teatro, pero tam bién del vino,

hom bres a la m uerte. Ulises tapó los oídos de

con A frodita. A frodita estaba casada con el

del éxtasis religioso y lo irracional. Los Sátiros

16 ó

TT

MITOS REESCRITOS

fii

PERSONAJES


M O N S T R U O S M ÍTIC O S ¡ ? % '

EL INFRAMUNDO LO S G R IE G O S N O T E N ÍA N un cielo y un infierno com o en m uchas religiones, pero creían en varias form as de vida ultraterrcna. La más frecuente era el infram undo, conocido com o el H ades (“el que no ve” o “el lugar

110 visto”), que tam bién era el nom bre de su lúgubre jefe. El dios H ades era herm ano de Z eus y Poseidón, sin em bargo, rara vez se lo incluía en el panteón olím pico, porque su som brío reino se oponía al celeste O lim po. H abía regiones del infram undo —el Erebos y el T ártaro— reservadas a aquellos cuyos delitos los condenaban al castigo eterno en la otra vida, com o T ántalo y las D anaides. También había ám bitos para los m uertos divinos, a los que se llam aba C am pos Elíseos o Islas de los Bienaventurados, que eran lugar de reposo de valientes guerreros y algunos pocos escogidos. Era im portante que los m uertos fuesen enterrados con las cerem onias apropiadas, para garantizar que el paso al infram undo se produjese sin problem as. H erm es Psicopom po conduciría a los difuntos al H ades. C aronte, el hom bre del transbordador del infram undo, llevaba a continuación a los m uertos por los A Este detalle de una pintura mural muestra

en su obra Las Bacantes. A bandonaban sus

ríos infernales: la laguna Estigia (río del odio),

la D anza de las Bacantes, la iniciación de las

hogares y deam bulaban frenéticas por el cam po.

el A querón (río del dolor), el Leteo (río del

Bacantes en el culto de Dioniso.

C ada una de ellas llevaba una vara especial, el

olvido), el C ocito (río del llanto) y el Flegetón

tirso. Se habían liberado tanto de las convencio­

(río del luego).

tenían una parte de hom bres y otra parte de

nes hum anas que desgarraban anim ales vivos y

jabalíes (con pezuñas y orejas puntiagudas) y

com ían su carne cruda con las m anos desnudas.

tenían cola de caballo. E ran criaturas malas y

H

am antes del vino, a las que se solía representar en continua excitación sexual, acosando a Ninfas

BEBIDA Y DECORACIÓN

y M énades. Su lujuria era extrem a, y una de las

E N LA D E C O R A C IÓ N de m uchos enseres

funciones de la representación de los Sátiros era

del hogar se solían em plear escenas míticas;

la de definir los lím ites de la conducta m ascu­

especialm ente en los recipientes para la bebi­

lina. A diferencia de los Sátiros -d e stac a el

da usados en el symposion, un im portante

m ito -, el hom bre típico debería m ostrar senti­

acontecim iento social. Symposion significa

do de la m oderación en su búsqueda del placer

“beber en grupo”, y en efecto los hom bres se

(com o declara una m áxim a griega, “N ada en

reunían para beber (realizando las libaciones

exceso”). El arte solía retratar con frecuencia a

rituales). Las m ujeres sólo estaban presentes

los Sátiros y tam bién eran objeto de obras satí­

para servir de entretenim iento: en la danza, la

ricas en Atenas, com edias desenfrenadas que en

música y las relaciones sexuales. Una diversión

los festivales teatrales se representaban norm al­

habitual era la de la recitación de poemas de

m ente tras una trilogía trágica.

asuntos mitológicos. C om o correspondía a una

Las M énades (conocidas tam bién com o

ocasión en que intervenían la bebida y el sexo,

Bacantes) eran m ujeres inducidas al frenesí reli­

las tazas llevaban pintadas escenas dionisiacas:

A La escena representada en esta vasija aborda una

gioso por Dioniso, tal com o ejemplifica Eurípides

Sátiros, M énades y otras escenas tum ultuosas.

vez más uno de los mitos en torno a Apolo y Artemisa.

V

DIOSES

( H

REFLEXIONES

y f

TEM AS

67

oir


ROMA

Roma

De m anera consecuente, la im portancia de Ceres, diosa de la agricultura y réplica rom ana de D em éter, au m en tó sustancialm ente.

INTRODUCCIÓN

Igualm ente, m ientras que los griegos no hicie­

U C H O S D E LOS M IT O S griegos fueron adoptados y m odificados por los

ron m ucho hincapié en su dios de la guerra

M

-A re s -, los rom anos adoptaron

rom anos, cuyo im perio fue la potencia dom inante sobre la m ayor parte del

con orgullo a M arte

área que conocem os com o la Europa m oderna —e incluso más allá de

com o su antepasado

ella- d urante las cuatro prim eras centurias posteriores a Cristo. La velocidad

y lo consideraron

y el alcance de la expansión de Rom a fueron extraordinarios. C uando en

com o la encar­

509 a.C. Rom a se constituyó en República (gobernada por magistra

nación del

dos electos), controlaba aún un territorio relativam ente escaso, pero

espíritu m ar­

en torno a 241 a.C. había cobrado el control de la m ayor parte de Italia y en 31 a.C ., cuando Rom a pasó a ser un im perio bajo el

cial necesa­

m ando de Augusto, estaba en cam ino de dom inar todo el ám bito

rio para dar

m editerráneo. Los súbditos de Rom a ascendían a más de 50 m illo­

cu m pli­

nes, con un m illón de habitantes en la propia capital.

m iento a as am bicio­

El panteón griego quedó subsum ido en el rom ano, inicial­

nes im peria­

m ente a través de los etruscos, una im portante civilización de la

les de R om a.

Península Itálica que se dio entre el 900 y el 500 a.C. Y así, por ejem ­

Los m itos

plo, el equivalente rom ano de Zeus era Júpiter; el de Hera, Juno; el de

latinos tam bién

Atenea, M inerva; el de Artemisa, Diana; y el de Afrodita, Venus. N o había

estaban más insertos

m itos autóctonos en que tomasen parte estos dioses; tam poco contaban los

en la historia que los griegos,

rom anos con algún m ito relativo a la

y es im posible trazar una clara línea

creación. Las derivaciones rom anas son

de dem arcación entre el m ito rom ano y su his­

pálidos reflejos de las divinidades griegas, que eran antropom orfas en algo más que

toria previa. En general, la m itología rom ana es

en su forma; com o los hum anos, lucha­

m enos legendaria y más asentada realistam ente

ban, am aban y se vengaban. Las deidades

en el tiem po que la m itología griega. El escritor

rom anas, en cam bio, no tenían psiquism o

griego Plutarco (46-126 d.C .) se ocupó de

hum ano; eran personificaciones de varias

R óm ulo y Remo, los fundadores m íticos de

cualidades abstractas y su personalidad

Rom a, corno figuras históricas. C uando los

era m enos im portante que su función.

sucesos fehacientes y los legendarios se com bi­ nan de m anera tan intrincada, la distinción

N O O B S T A N T E , L O S R O M A N O S hicieron

entre m ito e historia se hace superfina.

algo m ás que ad o p tar y m oderar el panteón

Rom a fue poblada en su origen p or

griego. R eorientaron los m itos griegos con

m edio de un acto de violencia. D espués de que

arreglo a los intereses de R om a. El saber y

fuera fundada y se le diera nom bre, no había

la ilustración eran para los rom anos m enos

nadie que habitase en la ciudad. Parte de este

relevantes que la agricultura y la alim entación

problem a se solventó cuando R óm ulo perm itió

de su creciente población. Ello se refleja en

que algunos delincuentes de toda Italia se ins­

la dism inución de im p ortancia de M inerva

talasen en R om a com o ciudadanos. Pero se

(la diosa rom ana de la sabiduría) y Apolo

hizo claro que necesitaban m ujeres con las que

(dios del autoconocim iento, com o su h o m ó n i­

tendrían hijos y au m entarían así su núm ero.

m o equivalente griego), en abierto contraste

R óm ulo se dirigió a varias com unidades loca­

con la preponderancia de A tenea y Apolo

les, pero nadie estuvo conform e con que sus

en la Grecia clásica.

hijas se casaran con un delincuente rom ano. R óm ulo recurrió a un subterfugio. Invitó a las

A E l dios del amor, Eros, castigado frente

tribus vecinas -io s sabinos—para celebrar un

a Afrodita.

festejo religioso, y cuando se hab ían reunido

A Moneda de oro que exhibe el retrato

dio la señal a sus hom bres para que raptasen a

del emperador Augusto César.

las m ujeres, con las que se podrían casar. El rey

Y

MITOS REESCRITOS

A

PERSONAJES


.......................................

IN T R O D U C C IÓ N

sabino, T ito Tatio, organizó una expedición

El estado rom ano era sencillam ente dem asiado

A m ón de cuernos de carnero, se convirtió en

m ilitar en venganza, y los sabinos invadieron

am plio y m utable para que bastara una sola

A m m ón en la m itología griega y en R om a fue

R om a. La batalla co n tin u ó encarnizadam ente

serie de tradiciones m itológicas y religiosas.

incorporado al culto im perial. Se trataba de

hasta que las mujeres sabinas, que en tretanto

Al ir am pliando sus territorios, Roma fue

un p rotector de los ejércitos rom anos, cuya

debían lealtad a sus nuevos esposos, intervinie­

haciendo suyos los m itos de los pueblos co n ­

im agen aparece en petos y m edallones.

ron y hubo paz.

quistados. El resultado es ecléctico: la m itolo­ gía rom ana es una extraña m ezcolanza de

T ito Tatio gobernó Rom a, junto con R óm ulo, hasta su m uerte. Después, R óm ulo

m itos griegos, egipcios, celtas y de m uchas

asum ió el cargo de prim er rey oficial de Roma.

otras procedencias, lo d o s ellos, una vez asim i­

H JANO

A la m uerte de R óm ulo, se convirtió en dios

lados, se convirtieron en m itos rom anos. Por

JA N O FU E un dios rom ano sin equivalente

y fue venerado com o el espíritu rom ano

ejem plo, a fines del siglo II a.C ., fue in tro ­

griego. A m enudo se lo suele representar en

Q uirino.

ducida en Italia la diosa egipcia Isis. Diosa

m onedas m irando en dos direcciones. Esto

m adre, relacionada con la fertilidad, Isis se

se debe a que Jano era el espíritu de puertas

hizo p ro n to popular y se asoció en ocasiones

y arcos. La representación que se hace de él

EL NACIMIENTO DE LA MITOLOGÍA ROMANA

con la F ortuna rom ana, espíritu de la fertili­

nos sugiere que en las entradas y las salidas

LA E X T E N S IÓ N de los dom inios de Roma

dad, la agricultura y el amor, hasta convertirse

es p rudente m irar adelante y atrás.

es una clave para e n te n d er su m itología.

en Isis-Fortuna. O tra deidad egipcia, el dios

EL IMPERIO ROMANO

Londres B R IT A N N IA

Cqnstantinopla

Atenas

Alejandría,

D om inio romano en 2 18 a.C □

Extensión del Imperio Romano en el siglo II d.C.

V

DIOSES

H

r e fle x io n e s

i f

TEM AS

& o ir


¡S I

ROMA

A MUJERES INSPIRADAS C U A N D O ENEAS D E S C IE N D E al infram u n d o en el libro VI de la Eneida, su guía es la Sibila de C um as. El m ito cuenta las razones de su vejez: el castigo que le había infligido Apolo. El dios le prom etió tantos años de vida com o granos de arena pudiera reunir. La Sibila aceptó, pero, com o rechazó a Apolo, éste m antuvo su palabra, si bien la hizo envejecer. A m enudo, en la m itología nos encontram os con m ujeres que son p o r­ tavoces de profecías. El oráculo de Delfos hablaba a través de Pitia, y en la Biblia la N igrom ante de E n d o r vaticina el futuro al rey Saúl.

NIÑOS ABANDONADOS R Ó M U I.O Y R E M O fueron abandonados a orillas del río l íber, donde se esperaba que m urieran. U na loba los rescató, y su imagen am am antando a los dos gemelos se em pleaba i>nnr «i T iliiiii

i

LA "M A G N A MATER"

en Rom a com o sím bolo de su poder crecien­ A Dioniso, reclinado entre su séquito.

te. Los recién nacidos que, abandonados en

U N A D E LAS D E ID A D E S más extraordi­

▼ Una loba amamanta a Rómulo y Remo,

el cam po, eran salvados p or un anim al o por

narias introducidas en Rom a fue la “G ran

que han sida abandonados.

cam pesinos y que retom aban un lugar legí­

M adre” —o “M agna M ater”- , nom bre latino

tim o en la sociedad es un tem a co m ú n en

de la diosa de la fertilidad frigia Cibeles. Su

algunos m itos. En la m itología griega, Edipo

culto se intro d u jo en Rom a en el 204 a.C.

los elem entos inquietantes de autocastración

fue abandonado en la falda de una m ontaña.

a sugerencia de un oráculo.

y de desvarío extático se reflejaron en las prác­

En cuentos de hadas, son frecuentes los

En una versión del m ito, obra del escri­ tor cristiano A rnobio (siglo

IV

d.C .), Cibeles

nacía de una gran roca en Frigia (la roca de la que D eucalión y Pirra tom aron las piedras que se convertirían en seres hum anos). Zeus atacó a Cibeles y lanzó sem en en la roca, que quedó fecundada. La roca alum bró a un hijo, Agdestis, una criatura violenta e indom eñable. D ioniso lo em briagó con vino e hizo que sur­ gieran vides de sus genitales. Agdestis tropezó con las vides y se arrancó los genitales. De la sangre brotó un granado, cuyos frutos dejaron encinta a una joven m uchacha. Su hijo, Attis, se convirtió en el favorito de Cibeles y Agdestis lo protegió. C uando el rey de la capital de Frigia consiguió que Attis se casara con su hija, Agdestis, enfurecido, enloqueció a los invitados al casam iento, y uno se castró a sí m ism o. T am bién, Attis, m uy turbado, se castró. T odo ello resulta m uy extraño, y

arfl 70

ticas rituales de los seguidores de la “M agna

niños, com o Blancanieves y Hansel y Gretel,

M ater”.

abandonados en el bosque.


LA "M AG N A MATER"

T RÓMULO Y REMO

del futuro que, sin em bargo, todavía habían

y em pezó a pensar en el m atrim o nio. Un

de nacer. El poem a concluye con la derrota

d ía , m ientras ella y Eneas están de ca za ,

SEG UN ESTE fam oso m ito, Roma se fundó

de T urno, si bien otra versión del m ito explica

se resguardan en una cueva poniéndose a

a p a rtir de un fra tric id io . Rómulo y Remo

que el hijo de Eneas fundó Alba Longa. Esta

cubierto de una torm enta y allí m antienen

eran dos herm anos gem elos nacidos de

versión hizo com patibles este relato con el

relaciones sexuales. La relación sigue a d e ­

Rea S ilvia, una m ujer de la fa m ilia real en

m ito de la fundación de R om a por Róm ulo,

lante, hasta que M e rcu rio , el m ensajero de

A lb a Longa, que h a b ía sido vio la d a p o r

que descendía de la realeza de Alba Longa.

los dioses, es e n via d o p o r Júpiter p a ra que

el dios de la g u e rra , M a rte . C u a n d o su tío,

Por su pietas (la devoción al deber), Eneas tue

le recuerde a Eneas que su destino es el de

el rey A m u lio , se p ercató de q ue estaba

un paradigm a de los valores m orales rom anos;

fu n d a r la estirpe rom a n a . Eneas planea

e m b a ra z a d a , encerró a Rea Silvia y, tan

por ello, el em perador A ugusto afirm aba ser

a b a n d o n a r secretam ente C a rta g o , pero

p ro n to com o nacie ro n los niños, los a b a n ­

su descendiente.

D id o descubre sus intenciones y se enfrenta a él, e n o ja da . Eneas está d e cid id o a m a r­

d o n ó p a ra que m uriesen a o rilla s del río

char, y cuando ello ocurre D id o se suicida.

Tíber. Los gem elos fueron descubiertos p o r

T ENEAS Y DIDO

una lo b a , que los a m a m a n tó, hasta que un pastor lla m a d o Fáustulo los encontró y

C ua n d o más ta rd e Eneas visita el ¡nfram undo, ve el fantasm a de D id o u n id o al de su

a d o p tó . C u a n d o y a eran jóvenes, Rómulo

ANTES DE Q UE ENEAS LLEGASE a Italia,

m arid o . Esta p arte del m ito es a lg o más

y Remo intentaron ro b a r algunas ovejas de

a rrib ó a C a rta g o , en la costa norte de

que un rom ance conm ovedor. Con su in fi­

A m u lio ; Remo fue descubierto y lo llevaron

A fric a . La reina de C a rta g o , D ido, había

d e lid a d , su pasión seductora y su autodes-

ante el rey. Entretanto, Fáustulo d e cid ió

huido de su ciudad natal de Tiro, en Fenicia,

trucción, D id o sim boliza a C a rta g o , la g ran

e x p lic a rle a Rómulo las circunstancias de

después de que su esposo, Siqueos, fuera

enem iga de Roma, que, en tiem pos de

su n acim iento. C u a n d o se enteró de los

brutalm ente asesinado. D id o h izo voto de

A n íb a l (2 4 7 -1 8 3 a.C .), estuvo a punto

hechos, Róm ulo rescató a Remo, m ató a

fid e lid a d eterna al fantasm a de Siqueos,

de destruir Roma.

A m u lio y e rig ió a su a b u elo N u m ito r com o

p e ro la m adre de Eneas, la diosa Venus,

rey de A lb a Longa. Rómulo y Remo d eter­

en vió a C u p id o p a ra in sp irarle a D id o

T Eneas relata sucesos de la guerra de Troya

m in aro n fu n d a r su p ro p ia ciu d a d en el

una pasión. D id o se e n am oró de Eneas

a la reina Dido.

lu g a r en que la loba los h a b ía alim e nta d o . Sin e m b a rg o , discutieron sobre el e m p la z a ­ m iento exacto del lu g a r y la disputa co n ­ clu yó con la m uerte de Remo a m anos de su herm a n o , que se c o n virtió en rey único de la c iu d a d . D io su nom bre a la ciu d a d (Roma, en latín).

LOS ORÍGENES DE ROMA EN EA S, Q U E ERA un héroe m enor troyano en las epopeyas griegas de H om ero, fue una figura m uy significativa en la m itología latina. Eneas fue venerado com o fu n d ad o r m ítico de R om a desde, cuando m enos, el siglo

I II

a.C .,

pero es en el m o num ental poem a épico de Virgilio, la Eneida, don d e este relato sobre los orígenes nacionales recibe su tratam iento más celebrado. Escrita en el siglo I a.C ., la Eneida narra la huida de Eneas de Troya, su viaje por el M editerráneo hasta Italia y su lucha con T urno para poder pedir en m atrim onio a la princesa del reino italiano del Lacio. En una visita al infram undo, a Eneas le m uestran la ciudad que más tarde fundaría, la futura gran­ deza de R om a y las alm as de célebres rom anos

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

TEMAS

7i

OJ!


í á l A ROMA

V

VENUS Y CUPIDO

a observar

una conducta antisocial, como

hasta la colina capitolina si el rey le prom etía

Aquiles, que perm anece de mal hum or en su

casarse con ella. O tra versión indica que actuó

V E N U S, D IO SA del deseo sexual, desem pe­

tienda, m ientras sus com pañeros mueren en el

m ovida p o r la codicia. Perm itió que el ejército

ña un puesto im portante en el poem a épico

cam po de batalla en Troya. El héroe rom ano

entrase y reclam ó en co n trap artid a “lo que

latino, la Eneida. Por ser la m adre de Eneas,

ejem plificaba al ciudadano ideal, y se lo solía

llevaban las sabinas en el brazo izquierdo” ,

en m uchas ocasiones interviene en ayuda

m ostrar defendiendo a la gran ciudad y sus

refiriéndose a sus gruesos brazaletes de oro.

de su hijo. El padre de Eneas, Anquises, es

ideales. En contraste con Aquiles y Heracles,

Una vez d e n tro , T ito T atio no estuvo ya

un m ortal.

Eneas era el paradigm a de la gravitas (la devo­

conform e con recom pensar a una traidora.

A Venus la acom paña C upido, a quien

ción por el deber, especialm ente en relación

A Tarpeya le dieron, en efecto, “lo que las

se suele representar en el arte com o un her­

con el estado), de la frugalitas (el rechazo de

sabinas llevaban en la m ano izquierda”, pero

m oso joven alado con arco y Hechas (con

todo exceso y de la indulgencia) y de la pietas

no los brazaletes sino los pesados escudos,

arreglo a la m oderna im aginería del día de

(la devoción p or el deber y la religión rom a­

echándoselos encim a y golpeándola hasta

San Valentín). Venus es el equivalente rom a­

na): los tres valores latinos más im portantes.

que m urió.

no de la A frodita griega y tam bién com parte

El risco de la colina capitolina, el em pla­

sem ejanzas con la diosa de la fertilidad sum eria Inanna y con la acadia Ishtar.

A EL HÉROE ROMANO

zam iento en que se supone que T arpeya fran ­

LA TRAICIÓN DE TARPEYA

queó el paso de los sabinos en el in te rio r de las fortificaciones, lleva su n o m b re. La “Roca

EN LA BATALLA en tre los rom anos y los

Tarpeya” se convirtió en un lugar de ejecu­

sabinos, los rom anos resultaron traicionados

ción, desde d o n d e eran despeñados asesinos

p o r una m ujer llam ada Tarpeya. Era la hija del

y traidores.

EL H É R O E R O M A N O contrasta con los

com an d an te rom ano que tenía a su cargo el

héroes de la m itología griega. Al héroe griego

C apitolio. U na tradición sostiene que se ena­

lo m ovían la búsqueda de gloria personal y

m oró del rey sabino, Lito Tatio, y dio su co n ­

el deseo de fam a individual. Ello lo inducía

form idad para conducir al ejército sabino

VIOLENCIA LOS M IT O S rom anos eran de sentido nota­ blem ente m achista. La m ayoría de los m itos m uestra asuntos com o actos de violación, o am enazas de ella, y guardan relación con la castidad fem enina y la virginidad. La m itología griega tam bién es en b u en a m edi­ da patriarcal, pero m itos tales com o los de D em éter y Perséfone presentan una visión fem enina de la violencia m asculina y tam bién celebran las estrechas relaciones entre las m u­ jeres y el poder. En el m iro griego, los C e n ­ tauros in te n tan violar a las m ujeres lapitas, pero su co nducta se presenta com o detestable e incivil, y de hecho son rechazados por los griegos. En cam bio, c u an d o los prim eros rom anos raptan a las sabinas, obtienen m uje­ res y tierra. Los dioses e incluso las propias mujeres, con el tiem po, aprueban la violencia.

LUCRECIA Y LA NUEVA REPÚBLICA EL M IT O D E L U C R E C IA explica cóm o esta m ujer virtuosa acabó con la m onarquía. Era esposa de C olatino y m uy célebre por su bonLlegada de Eneas al Pallanteum.

Wl

72

!'

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


T HERO Y LEANDRO

dad. C u a n d o en cierta ocasión los rom anos regresaron inesperadam ente del servicio m ilitar, enco n traro n a m uchas de sus m ujeres bebiendo

A DIFERENCIA DE LUCRECIA, Hero deso­

y observando u n a conducta desordenada, pero

bedeció voluntariam ente a sus padres. Era

Lucrecia estaba devanando lana con sus sir­

la m uchacha más q u e rid a de Sestos y, a

vientas. Sexto T arquino, hijo del últim o rey de

instancias de sus padres, sirvió a la diosa

Rom a, llam ado T arquino el Soberbio, deseaba

Venus com o sacerdotisa. Com o tal, estaba

a Lucrecia. Se dirigió a su casa, m ientras su

o b lig a d a a perm anecer virgen. En cierta

m arido estaba ausente. Ella lo recibió de m ane­

ocasión, se celebró un festival en ho n or de

ra cortés. Pero él sacó la espada y la conm inó

la diosa en Sestos y entre sus muchos d evo­

a m an te n er relaciones sexuales con él. Ella

tos se encontraba Leandro, un ¡oven cuyo

se negó de plano y Sexto recurrió al chantaje.

atractivo en su ciu d a d natal de A b id o s riv a ­

La am enazó no sólo con m atarla, sino con

liza b a con el de Hero en Sestos. Se enam o­

liquidar a un esclavo y dejar sus cuerpos juntos

ró de Hero a prim e ra vista, y a su vez ella

para d a r a en ten d er que habían sido sorprendi­

le correspondió. Sus padres no iban a con­

dos en adulterio. Lucrecia no tuvo otra opción

sentir que se casaran, de m odo que Hero y

que ceder. Posteriorm ente, reunió a su m arido

Leandro se vieron forzados a encontrarse

y su padre, y les contó lo sucedido. Pese a

en secreto. A b id o s y Sestos eran ciudades

recalcar su inocencia, se apuñaló con su daga

separadas p o r el río Helesponto, de m odo

y m urió. En venganza, la fam ilia de Lucrecia

que cada noche Leandro cruza b a el río a

derrocó a los T arquinos y, a p artir de entonces,

nado, g u ia d o p o r una lá m pa ra que Hero

desapareció la m onarquía. Se im plantó un

encendía en su torre, y pasaba la noche

nuevo orden, la res publica, que significa “asun­

con su am ante, hasta que antes del a lba

to público”. C o latin o fue uno de sus prim eros

regresaba de nuevo a nado. Una noche

m agistrados.

hubo una terrible torm enta y el viento a p a g ó la vela de la lá m pa ra de Hero. Sin

Y La virtuosa Lucrecia, que se abalanzó

luz que lo guiase y a merced del violento

sobre su propia daga, tras el acoso de Sexto

oleaje, Leandro pereció a h o g a d o . Con las

Tarquino.

prim eras luces, Hero, m uy tu rb a d a , recorrió con la vista las orillas en busca de Leandro y vio su cuerpo echado cerca de allí. Vencida p o r la angustia, se a rro jó p o r la ventana, y así los dos amantes volvieron a reunirse, esta vez en la muerte.

V

D IO SES

H

REFLEXIONES

A La voluptuosa diosa del deseo, Venus.

METAMORFOSIS

padre de D atne, dios del río, se apiadó de ella

LAS M E T A M O R F O SIS, vivos relatos de “cuer­

y la transform ó en laurel. C o m o en m uchos de

pos transform ados”, del poeta O vidio (43 a.C .-

estos relatos, se trata de una historia etiológica,

17 d.C .), recuperan m uchos m itos griegos para

destinada a explicar por qué el laurel era el árbol

la poesía latina. Es una de nuestras fuentes de

sagrado de Apolo (“ D afne” significa “laurel”).

inform ación más im portantes sobre la m itolo­

Sin em bargo, puede haber un m atiz de sentido

gía grecolatina y ha sido m uy influyente en la

más bien político en la m anera en que O vidio

literatura occidental; recientem ente, ha sido

habla del m ito. El em perador Augusto dio en

adaptado por uno de los últim os poets laurea tes

Rom a rango p rom inente al dios Apolo, ya que

británicos, Ted H ughes. M uchos de los relatos

le com placía que lo asociaran con él. Presen­

de las Metamorfosis tienen que ver con la perse­

tando a Apolo en térm inos ridículos, asiendo

cución de N infas o mujeres por parte de los

el tronco de un árbol en lugar de a una N infa,

dioses. Por ejem plo, el dios Apolo ardía en

O vidio puede que estuviera burlándose del

deseos por la ninfa D afne, que rechazaba a los

em perador. El poem a term ina con “ La deifica­

hom bres y las propuestas de m atrim onio que

ción de César”, pero el carácter de hom enaje a

le hacían. Apolo la persiguió, hasra que el

R om a de este texto tam bién es difícil de captar.

TEMAS

73 S

il


ROMA

V ECO Y NARCISO

PRÍAPO, DIOS DEL FALO

U N O DE LOS RELATOS TRÁG ICO S

PR ÍA PO ERA U N D IO S de la fertilidad,

de tra n s fo rm a c ió n contados en las

cuyo culto se extendió por G recia e Italia

M etam orfosis de O v id io es el de Eco y

desde el siglo III a.C . Su paternidad se

N a rciso . Eco era una N in fa cuya incesante

atribuía a varios dioses, incluidos Z eus y

ch á ch ara d istra ía los esfuerzos de la diosa

D ioniso. E n jardines y huertos se colocaban

H era p a ra p o d e r d e scu brir a Zeus en

estatuas de Príapo com o defensa contra los

ad u lte rio . C om o castigo, Hera p riv ó a

ladrones. Se lo suele representar en figura de

Eco de la c a p a c id a d no rm a l de h a b la r y

anciano feo, con el rostro p in tad o de rojo y

sólo le p e rm itió rem e d a r vaga m e n te las

un enorm e falo erecto.

p a la b ra s de otros. Eco se e n a m o ró de

La m ascota de Príapo era el m ono,

N a rc is o , h ijo de Cefiso, dios del rio , y la

una elección m uy o p o rtu n a, ya que se creía

n in fa Leirope. N a rciso era célebre p o r su

que los m onos sim bolizaban la lujuria.

herm oso aspecto, p e ro tam bién era en ­

Príapo aparece en m uchos poem as cóm icos

g re íd o y d u ro de co ra zó n . N o co rre sp o n ­

y obscenos, y en pinturas m urales se lo pinta

d ió con su a m o r a Eco, y la p o b re N in fa

pesando su descom unal m iem bro en una

lo seguía e ib a re p itie n d o el fin a l de sus

balanza.

frases, hasta que se fue consum iendo

T ORFEO Y EURÍDICE

de pena, d e ja n d o únicam ente su vo z rep e tid a . A lg u n o s dicen que Eco m a ld ijo a N a rc is o ; o tros, que él rech a zó a muchas

ORFEO ERA HIJO de C a iíope, musa de

o tras am antes, p o r lo que la diosa

la poesía y el canto, y tenía fam a de ser el

A rte m isa d e c id ió ca stig a rlo . Un día,

m ejor de los cantores. A l m o rir su esposa

cru z a b a un estanque con a g u a y se p e r­

Eurídice com o consecuencia de la m orde-

cató de su re fle jo en la superficie trém ula. H e ch iza d o , se e n a m o ró de su p ro p ia im a ­ gen y, a l no verse co rre sp o n d id o , N a rciso

▼ Este detalle de suelo de mosaico muestra la

la n g u id e c ió y m urió . C u a n d o estaba a

cabeza de la gorgona Medusa. Mosaicos como

punto de m orir, fue tra n sfo rm a d o en la flo r del narciso.

H MOSAICOS Y PINTURAS MURALES M U C H A S IM Á G E N E S maravillosas de la m itología se conservan en pinturas m urales rom anas, que solían em plearse para decorar los interiores de las villas. T enem os ejem plos m uy ricos de dichas casas en Pom peya y H erculano, ciudades que resultaron destrui­ das en el 79 d.C . com o consecuencia de la erupción del Vesubio. Sin em bargo, pinturas y mosaicos pueden encontrarse en ruinas rom anas prácticam ente en toda la extensión de su im perio. El m osaico de la derecha, que representa a M edusa, de cabellera de serpien­ tes, procede del suelo de una fuente termal en D ar Smala, en T únez.

74

éste nos han permitido cobrar alguna idea de . Estatua romana conocida como el "Asesino l.¡sardo".

la antigua mitología romana.


ECO Y N A R C IS O

▲ Una pintura en la que se muestra a

LOS DIOSES DEL HOGAR

T

CUPIDO Y PSIQUE

Orfeo penando en la playa, acompañado

EN SUS H O G A R E S , los rom anos veneraban

de su arpa.

eres cipos de dioses: los lares, los penates y a la

PSIQUE ERA una ¡oven de una belleza tan

diosa Vesta. Los lares eran espíritus que prote­

sobrehum ana que sus padres se jactaban

d u ra de una serpiente venenosa, O rfe o

gían el hogar. Se los solía representar con cuer­

de que era más a d o ra b le que la p ro p ia

q u e dó desesperado y se d irig ió al ¡nfra ­

nos donde se bebía y con cuencos, y eran vene­

Venus. Para castigarlos p o r su a rro g a n c ia ,

m undo en busca de ella. Su música e ncan­

rados en pequeños santuarios situados en los

Venus envió a su hijo , C u p id o , con la orden

ta d o ra a q u ie tó a C e rbe ro , el p e rro de

cruces entre los lím ites de las haciendas. Los

de a lca n za r a Psique con una de sus fle­

tres cabezas, g u a rd iá n del Hades, y a

penates eran espíritus que custodiaban las des­

chas y hacer que se enam orase de un

Perséfone, que le p e rm itió pasar. De ese

pensas de las viviendas (penus significa “alace­

monstruo. Sin em bargo, C u p id o se pinchó

m od o , cautivó a Hades y a Perséfone, que

na”), la com ida y las posesiones.

a sí mismo p o r error, y se enam oró p e rd i­

consintieron en que se llevase a Euridice

La diosa Vesta se corresponde con la

dam ente de Psique. Se casó con ella y le

al re in o de los vivos, con una co n d ició n :

diosa griega H estia. C o m o ella, Vesta vigilaba

d io un herm oso p a la cio p a ra viv ir en él,

O rfe o no p o d ía darse la vuelta m ientras la

el hogar y la casa. Los rom anos concebían la

pero no se le p e rm itiría ver nunca al dios;

condujese hasta la luz. Sin e m b a rg o , cu a n ­

familia com o una versión a escala del estado.

le prom etió a C u p id o que él siem pre p e r­

d o llegó a la salida del ¡nfram undo, O rfe o

Vesta era venerada en la ciudad, d onde era ser­

m anecería invisible p a ra ella. Las herm anas

estaba tan ansioso, al tiem po que sentía

vida por seis m uchachas, a las que se conocía

de Psique visitaron su p a la cio y sintieron

temor, que echó la vista atrás p a ra m ira r

com o las vírgenes vestales. Se escogían de

tantos celos que la indujeron a d u d a r de

a Euridice. Y así la p e rd ió p a ra siem pre.

entre nobles familias a la edad de siete años

que su m arid o fuese efectivam ente C upido.

O rfe o q u e dó tan a trib u la d o que renunció

y se consagraban a la diosa d u ra n te 30 años,

Para a ve rig u a rlo , encendió una lá m pa ra

p o r com pleto a la co m p a ñ ía de otras m u­

después de los cuales, si lo querían, podían

sobre C u p id o cuando éste estaba d u rm ie n ­

jeres. El rechazo in d ig n ó a un g ru p o de

contraer m atrim onio. Si una vestal era sor­

do. Despertó y, enfurecido, a b a n d o n ó a

ellas, en Tracia, que d e scu artiza ron a

prendida m an ten ien d o relaciones sexuales,

Psique. Esta d e am buló en busca de su

O rfe o y e sparcieron p o r to d a la tie rra los

el castigo era severo: se la enterraba viva. Las

a m a d o , sufriendo hasta que Venus la o b lig ó

m iem bros que le ha b ía n co rta d o . A un des­

vírgenes vestales cum plían tareas públicas que

a p ro b a r que era d ig n a de C upido. Entre

m e m b ra d o y a rro ja d o al mar, la cabeza de

tenían su paralelo con el trabajo realizado en

las pruebas de Venus, había que ir a bus­

O rfe o siguió con v id a y ca n tan d o . Los d io ­

casa p or las m uchachas solteras. L im piaban el

ca r un ta rro al lu g a r do n de se encontraba

ses p e n a liz a ro n a sus asesinas co n virtié n ­

tem plo circular de Vesta, que se encontraba en

Proserpina (la Perséfone rom ana). De nuevo,

d olas en robles. La lira de O rfe o fue meta-

el Foro R om ano, y garantizaban que el fuego

fue vencida p o r la curiosida d y a b rió el

m orfo se a da en la constelación Lira, y a

sagrado, que se decía había sido traído de

ta rro , que d e jó salir un sueño de muerte

su a lm a se le concedió la in m o rta lid a d

Troya por Eneas, se m antuviese encendido

sobre ella. A l final, C u p id o apeló a Júpiter y

en el Elíseo.

constantem ente.

se reunió con Psique, que se tornó inm ortal.

V

DIO SES

REFLEXIONES

TEMAS

7 5OJl


Ü 3

LOS CELTAS

Los celtas INTRODUCCIÓN

L

O S C E L IA S SE C U E N T A N entre los grandes pueblos fundadores de Europa. Siglos antes del Im perio R om ano los reinos celtas ocupaban gran parte de E uropa al norte de los Alpes. En su periodo de m áxim a expansión, entre los

siglos

V y III

a.C ., su m undo se extendía desdé Irlanda

y

ciertas partes de la Península

Ibérica en el oeste hasta el centro de T urquía en el este. Solía creerse que los celtas invadieron Europa occidental en algún m om ento del segundo m ilenio a.C . A ctualm ente se considera, de m odo más verosímil y m enos aparatoso, que los pueblos que habitaban la región desde hacía miles de años fueron ado p tan d o de m odo gradual las características que denom inam os célticas. Los celtas no eran un grupo unificado y consciente de su identidad étnica. No form aban un im perio. Su m u n d o era un m osaico de jefaturas y familias extensas sum am ente diversas y ligadas p or poco más que una lengua y una cultura com unes. C on todo, estos pueblos en apariencia desorganizados dom inaron E uropa d urante 500 años hasta ser conquistados p or los rom anos, tras lo cual se dirigieron a los m ár­ genes del m u n d o conocido: Irlanda, Gales, Escocia, C ornualles y Bretaña.

LO S C ELTA S Y SU IN FLU E N C IA

M ED IO N EM ETO N NEMETACUM

D RU N É M E TO N

A

Presencias de Nemeton (bosque sagrado o santuario) Expansión de la influencia celta j Asentamientos e influencias celtas en 200 a.C.

O

191

Zona de aparición del estilo artístico de LaTéne

76

MEDITERRÁNEO

Y

MITOS REESCRITOS

A

PERSONAJES


IN T R O D U C C IÓ N

4 Para los celtas las cabezas tenían capacidad protectora espiritual. ► Vasija celta ornamentada con relieves dorados de Schwazenbrach.

LOS CELTAS EN LA HISTORIA LAS RA ÍCES C É LT IC A S proceden de la cultura de H allstatt, extendida p or E uropa central entre los siglos

X III y V

a.C . Este n o m ­

bre procede del lugar llam ado H allstatt, en Austria, d o n d e se hicieron im portantes des­ cu brim ientos de objetos que d a ta n de dicho periodo. E n el siglo v a.C . sucedieron a los principados de H allstatt las opulentas socie­ dades guerreras de habla celta procedentes del no rte, que desarrollaron la cultura material llam ada de L a T é n e , p u n to culm inante de la cultura celta. H acia 4 0 0 a.C . los celtas em pezaron a extenderse al sur de los Alpes para instalarse en el n orte de Italia. O tro s se dirigieron al este a lo largo del D an u b io , desde donde un siglo más tarde invadieron Grecia M enor. Pero hacia finales del siglo

y

Asia III

a.C . cam ­

m en te necesitaron excusas para conquistarlos

FESTIVIDADES RELIGIOSAS

biaron las tornas, al hacerse m ás fuerte la resis­

y “civilizarlos”. Por ello no es de fiar el retrato

LAS PR IN C IPA L E S festividades religiosas

tencia de los rom anos en el sur, de los germ a­

que hicieron de ellos com o bárbaros tem ibles

célticas, que tienen una presencia destacada

nos en el n orte

e indisciplinados que buscaban la gloria en la

en la m itología, tenían lugar cuatro días al año.

y

de los dacios en el este.

La víspera del 1 de febrero recibía el

D u ra n te los dos siglos siguientes los rom anos

guerra y se entregaban a ritos desagradables.

conquistaron plazas fortificadas celtas, de

En cualquier caso, la arqueología ha confirm a­

nom bre de Im bolc. Estaba consagrada a Brigit,

m o d o que en el siglo I d.C . sólo Irlanda y algu­

do algunas de sus observaciones.

diosa de la fertilidad, y m arcaba el m om ento

nas partes de G ran Bretaña seguían siendo ver­ daderam ente celtas. Los celtas, incluidos los del m argen célti­

Además la arqueología ha descubierto,

teriorm ente fuera recogida por los cristianos

celtas, m uchas cosas sobre la vida celta que

com o la festividad de Santa Brígida.

co, ad o p taro n el cristianism o en tiem po de los

los clásicos no m encionaban. D ichos descubri­

rom anos. Tras la caída de R om a en el siglo

m ientos m uestran que los celtas eran un pue­

V

de am am antar a los corderos. De ahí que pos­

a partir de artefactos e inscripciones rom ano-

En la festividad de Beltaine, la víspera del 1 de m ayo, el pueblo encendía hogueras y h o n ­

d.C ., los antiguos territorios celtas quedaron

blo inteligente, com plejo y opulento cuyo arte

raba al dios Bel. Era u n a divinidad de la vida y

bajo el poder germ ánico. D e todos m odos, en

y habilidades técnicas no tenían parangón en

de la m uerte y su festividad se consideraba una

Irlanda

la E uropa prehistórica.

y

en algunas partes de G ran Bretaña

entre los siglos

V I y V III

se produjo un resurgir

de la cultura celta.

Los textos irlandeses y galeses se redacta­ ron m ucho más tarde, en asentam ientos cris­

purificación o reinicio. Bajo el cristianism o se convirtió en la fiesta de San Juan Bautista. La tercera festividad era Lughnasa, que

tianos posteriores al m undo rom ano, y sólo se

los cristianos llam aron Lam inas. Estaba dedi­

refieren a regiones geográficas periféricas res­

cada al dios sol, Lugh, y conm em oraba a su

LO S CELTAS PA G A N O S no dejaron docu­

pecto de la E uropa céltica prerrom ana. Por

m adre adoptiva, Tailtu; tenía lugar en agosto.

m entos escritos. Sus leyes, tradiciones y creen­

ello su lectura se lim ita a c ontribuir a que nos

cias religiosas eran de transm isión oral. En con­

hagam os una idea fidedigna de la m itología de

secuencia nuestro conocim iento de su cultura

los celtas paganos. De todos m odos, estos tex­

inicio del siguiente. Era el único periodo en

se basa en los testim onios de observadores de la

tos son por sí m ism os de gran interés y nos

que los espíritus del otro m u n d o se hacían visi­

Grecia y la Rom a clásicas, en restos arqueológi­

proporcionan valiosas inform aciones, especial­

bles a los hom bres. C on la llegada del cristia­

m ente en lo referente a las tradiciones m itoló­

nism o esta celebración se convirtió en la fiesta

FUENTES

cos y en textos irlandeses y galeses posteriores. Inicialm ente los antiguos no co m p ren ­ dían las costum bres de los celtas, y posterior­

V

DIO SES

M

REFLEXIONES

Sarnain se celebraba el 31 de octubre por la tarde y m arcaba el final del año pastoral y el

gicas que inspirarían la gran literatura artúrica

de la cosecha, que ha llegado hasta nosotros

de la E uropa medieval.

con el nom bre de Hallow een.

TEMAS

7 7 £1.11


S U

LOS CELTAS

FUEGO LAS G R A N D E S festividades celtas con hogue­

DIOSES DE LOS CELTAS PAGANOS

y

EPONA

ras eran un reconocim iento del fuego com o

E P O N A ERA una im portante diosa de los

LOS R O M A N O S nos legaron u n a interpreta­

equivalente terrenal del sol. El fuego, com o el

celtas continentales conm em orada en escultu­

ción sim plificada de la religión celta que redu­

sol, sustenta la vida y la destruye. Tam bién puri­

ras e inscripciones en m ayor m edida que cual­

cía la abundancia y variedad de las deidades

fica, y hace resurgir la primavera de las cenizas.

quier otra diosa antigua. Su nom bre significa

célticas a un sistem a sem ejante al suyo. De

Tras hacer las hogueras los celtas dispersaban sus

“Gran M adre” y es representada a caballo,

m odo que se establece una igualdad entre

cenizas por los cam pos para fertilizarlos.

acom pañada por un ave, un perro y un potro.

Las principales cerem onias del fuego eran

Epona, im portada a G ran Bretaña por

el dios celta Lugh y M ercurio, entre Brigit y M inerva, y así sucesivam ente.

Sam ain y Beltaine, que dividían el año en vera­

los rom anos, era la única deidad céltica que

no e invierno. Se suponía que anim aban al sol

figuraba en el panteón rom ano. G ozaba de

ser absorbidos p or el Im perio los celtas recibie­

en su ciclo anual y le convencían para que vol­

popularidad entre la caballería rom ana: esta­

ron influencia de los rom anos. Lo que produjo

viera tras su m uerte estacional. N o es sorpren­

ba asociada al m atrim onio y a la fertilidad y

infinidad de representaciones de sus dioses

A fortunadam ente para los arqueólogos, al

dente, por ello, que la veneración del fuego fuera

sus santuarios y altares se instalaban en los

hechas con m ateriales duraderos, así com o ins­

un rasgo peculiar de las zonas frías del norte

establos, donde era venerada y se le pedían

cripciones religiosas. Pero m uchas de las divini­

de E uropa, con sus inviernos largos y oscuros.

favores. En G ran Bretaña su culto se com bi­

dades celtas descubiertas en form a de figurillas,

En la m itología céltica por lo general

nó con los de M acha y R hiannon.

relieves y esculturas son ajenas al panteón clási­

los acontecim ientos im portantes tenían lugar d urante las épocas festivas relacionadas con la

co, y son las inscripciones las que nos han dado ▼ Monolito con inscripciones celtas.

a conocer los nom bres de m uchas de ellas.

transform ación, la renovación, la m uerte y el

Los celtas tenían m uchos dioses relacio­

renacer. Según el Libro de las invasiones (texto

nados con los aspectos principales de su vida:

irlandés com pilado en el siglo XIT d.C .; véase

la guerra, la caza, la fertilidad, la salud, las

p. 79), la gran batalla de M agT uiread entre

cosechas y dem ás. U nos pocos, com o Lugh,

los T uatha De D anann y los fom orianos tenía

eran venerados por celtas de toda Europa. Pero

lugar en Sam ain. Tam bién en Sam ain encontra­

había infinidad de deidades locales, tribales o

ba la m uerte C uchulainn y dejaba G aw ain la

familiares. T enían dioses relacionados con luga­

corte de A rturo en busca del Caballero Verde.

res concretos, com o arboledas sagradas, m o n ta ­

Los cuentos relacionados con Beltaine tratan

ñas rem otas y lagos. En la G alia, por ejem plo,

casi siem pre de la victoria sobre los encanta­

Borvo y G rannos estaban relacionados con

m ientos del Otro m undo. Un ejem plo de ello

pozos, y en G ran Bretaña la diosa Sulis daba

es la vuelta del hijo de R hiannon, Pryderi, que

nom bre a los m anantiales sanadores de Aquae

había sido raptado por un dem onio con garras.

Sulis, la actual Bath.

H IMÁGENES ANIMALES

V

CERNUNNOS

LOS CELTAS reverenciaban a los animales

PARA LOS CELTAS PA G A N O S C ern u n -

por su fuerza, rapidez, fertilidad y demás, y

nos era un dios m uy im p o rtan te. Su nom bre

tanto los salvajes com o los dom esticados te­

significa “el cornudo" y era señor de la n a tu ­

nían valor sim bólico en la m itología celta.

raleza, los anim ales, la agricultura, la prospe­

El toro, com o se ve en el Tain (véase El Ciclo

ridad y el infram undo. Se le representa con

del Ulster), es sím bolo de poder y de riqueza,

cuerpo de hom bre y cornam enta de ciervo;

mientras que el jabalí está asociado a la guerra.

su postura es la típica de Buda y lleva o

Los celtas paganos ornam entaban sus

sostiene en una m ano el torques sagrado

artefactos metálicos y m onedas con represen­

y en la otra una serpiente con cabeza de

taciones de animales, con frecuencia m uy esti­

carnero. C e rn u n n o s es probablem ente lo más

lizadas y ocultas entre complejos dibujos. En el periodo rom ano-celta aparecen pequeñas

parecido que tuvieron los celtas a un dios

imágenes y figurillas anim ales de bronce o de

padre universal. H a dejado huella en las tra­

arcilla, aisladas o acom pañadas de deidades.

diciones literarias de Irlanda y Gales y en la

A Epona, por ejemplo, casi siempre se la repre­

iconografía cristiana posterior es el m odelo

senta con caballos, y a Nealennia con delfines.

del D em onio.

WWl 78

Y

MITOS REESCRITOS

A

PERSONAJES


FU EG O 2 Ü Ü

a prueba, sobre sus amores, ordalías, batallas, búsquedas y m uertes. C uchulainn, p or ejem ­ plo, tuvo tres padres. Sus geis le prohibían com er carne de perro, y debía su nom bre “Sabueso de C u lan n ” a haber m atado a un feroz perro. Antes de ser recibido en Tara, Lugh tuvo que ponerse a prueba ganando una partida de ajedrez, m ientras que la ordalía de G aw ain consistía en enfrentarse al Caballero Verde en el juego de la decapitación. En m uchas historias de amor, com o la de D eirdre y G rainne, la heroína som ete al héroe a un geis para que se fugue con ella. Este p atrón o secuencia proporcionaba un am plio ciclo de relatos relacionados con un héroe en concreto o con un grupo de héroes, lo que perm itía al narrador seguir contándolos sin tregua.

EL CICLO MITOLÓGICO E N T R E LOS T E X T O S irlandeses se encuen­ tra una recopilación de historias en prosa entre las que figuran el Libro de las invasiones y la Historia de los lugares. A m bos textos se recopi­ laron en el siglo XII d.C .; el más interesante, el Libro de las invasiones, procede de intentos anteriores de construir u n a historia de Irlanda por parte de escritores m onásticos de los siglos VI

y

vil.

Efectivam ente, se trata de un m ito

de creación irlandesa que narra una sucesión de invasiones legendarias del país desde el D iluvio hasta la llegada de los gaélicos o celtas. La invasión más im portante es la de los T uatha De D anann, el “pueblo de la diosa D a n u ”, la estirpe divina de Irlanda. Para esta­ blecerse tuvieron que expulsar a Fir Bolg y vencer a los diabólicos fom orianos. Su dios

HÉROES

padre era D agda, el “Dios Bueno”. H abía

EN LA L IT E R A T U R A irlandesa los héroes

otras deidades, com o el trío de dioses artesanos

C u chulainn y Finn m ac C ool tienen u n a pre­

llam ados G oibniu, Luchta y C redne, y el rey

sencia do m in an te. En G ran B retaña sólo las

N uadu, que venció a Lugh tras haber perdido

leyendas arttíricas obtuvieron tanta populari­

un brazo en com bate. Los m itos referentes a

dad. E ntre los héroes m enores las m ujeres esta­

Lugh no se hallan sólo en el Labro de las inva­

ban tan presentes com o los hom bres, especial­

siones, pues figura por doquier com o padre

m ente en el a m o r y en la guerra, com o m uestra

del héroe C uchulainn.

la leyenda de D eirdre.

De los T uatha D e D anann se contaba

Las vidas de los héroes célticos siguen

que cuando los gaélicos conquistaron Irlanda

un p atrón que puede observarse en los relatos

se retiraron bajo la superficie terrestre.

y leyendas de los que son protagonistas. H ay historias sobre su concepción y nacim iento insólitos,' sobre sus infortunios o geaset, sobre O

A Cernunnos, “el cornudo ”.

cóm o obtuvieron su nom bre, cóm o se pusieron

^ D ivinidad celta de chapa de bronce con torques.

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

yf

TEMAS

7.9K9


T LA LLEGADA DE LUGH MIENTRAS N U A D A , jefe m anco de los

Incluso sostuvo estar c a p a cita d o p a ra servir com o escanciador. Pero nada de lo que ofrecía era necesario. Los Tuatha De

Tuatha De D anann, ce lebraba una g ran

D anann, le d ijo , d isponían de personas

fiesta en Tara, un ¡oven se presentó a la

dotadas de todas estas ha b ilid a de s.

p uerta. Se id entificó com o Lugh, h ijo de

Finalm ente Lugh p id ió al g u a rd iá n de

C ia n , de los Tuatha De D anann, y nieto

la puerta que preguntase a N u a d a si había

de Balor, e nem igo de éstos. H abía a c u d i­

entre sus hom bres a lg u n o d o ta d o de todas

d o, d ijo , a a y u d a r a su ¡efe in ca p a cita d o

las h a b ilid a de s que él tenía. Y si lo hab ía ,

en la inm inente ba talla entre los Tuatha

d ijo Lugh, renunciaría. Entonces el g u a r­

De D anann y los fom orianos.

d iá n de la puerta a cu d ió al rey y le d ijo

A l no perm itirse la entra d a en Tara a na d ie que no estuviera d o ta d o de una

que había a la entra d a un hom bre lla m a do Lugh, aunque más bien h u b ie ra d e b id o lla ­

h a b ilid a d , se p reguntó a Lugh qué tip o de

marse lldanach, el M aestro de Todas las

artesanías d o m in a b a . D ijo ser ca rp in te ro ,

Artes, pues estaba c a p a cita d o p a ra re a li­

p e ro esto no im presionó al g u a rd iá n de la

z a r todas las actividades que entre los

p uerta, quien le in d icó que en la ciu d a d ela

Tuatha De D anann llevaban a ca b o d ife ­

ya h abía un c a rp in te ro lla m a do Luchtar.

rentes personas.

Lugh v o lv ió a intentarlo. Esta vez d ijo que

N u a d a , in trig a d o , su g irió un m odo de

A Cuchulainn con las doncellas cisne que acuden a pedirle ayuda.

e ra herrero. Pero tam bién h a b ía en Tara un

p o n er a prueba a Lugh. Envió al g u a rd iá n

herrero, lla m a d o Colum Cuaillem ech; tenía

de la puerta con un ta b le ro de a je d re z

Y Primera prueba de Lugh, el dios sol: vencer

g ra n talento y h abía inventado tres técnicas

dicié n d o le que enfrentase al ¡oven con

al mejor jugador de ajedrez de Nuada.

nuevas. En intentos sucesivos Lugh enum eró

el m ejor de sus jugadores. Tras haberle

al g u a rd iá n de la puerta su con d ició n de

vencido, Lugh fue co n d ucido a presencia

una pesada p ie d ra p la n a fuera de la

atleta, ta ñ e d o r de a rp a , g u e rre ro , poeta,

del rey, quien lo sometió a o tra prueba.

ciu d a d ela y retó a Lugh a devolverla

h istoriador, m ag o y tra b a ja d o r del metal.

O g m a , cam peón p rin c ip a l del rey, lanzó

al interior. Sin esfuerzo a lg u n o Lugh la la n zó al interior, d o n de ca yó exactam ente en el m ism o lu g a r que o cu p a b a con a n te ­ rio rid a d . El rey, im p re sio n a d o, o fre c ió su c o ro n a a Lugh, que d irig ió con éxito a los Tuatha De D anann en su lucha contra los fo m o ­ rianos.

LUZ E ILUMINACIÓN LOS CELTAS C R E ÍA N que en codos los aspectos de la naturaleza actuaban fuerzas divinas, y para ellos el principal fenóm eno natural era el sol. Adem ás de considerarlo fuente de la vida y causa de la fertilidad, le atrib u ían una fuerza sanadora v lo hacían responsable del bienestar de los difuntos. El dios irlandés Lugh está asociado al sol y a los cielos. Su nom bre significa literal­ m ente “el que brilla” y es una de las más des­ tacadas divinidades celtas. Era m aestro de todas las artesanías y habilidades, el M ercurio galo, tal y com o le den o m in ó César, y trajo consigo del otro m u n d o la luz en form a de ilum inación.

m

so

T

MITOS REESCRITOS

fii

PERSONAJES


LA LLEGADA DE LUGH i X

La llegada de Lugh dio lugar a dos im portantes procesos de la m itología irlande­ sa prim itiva. Prim ero, in trodujo el concepto de un solo dios con m uchas habilidades; y se­ gundo, creó un nuevo orden de deidades que m ejoró a los degenerados seres prim igenios llevando a la tierra el orden y el conocim iento. Se convirtió en rey de los T uatha D e D anann, el pueblo de la luz; perfeccionó a los fom orianos, carentes de las artes, y se convirtió en padre de C uch u lain n , el gran héroe del Ulster. F.I equivalente galés de Lugh es I.leu, ‘el bri­ llante de la m ano hábil”. yr

FESTINES T EM A S R E C U R R E N T E S de la m itología celta son los festines del otro m undo y los fes­ tines en que solían acaecer sucesos dramáticos. Las leyendas referentes a Briccriu y a Mac Da T h o se centran en enfrentam ientos por la parte del festín que corresponde a los cam peo­ nes; G rainne seduce a D iarm aid en un festín; Deirdre nace en otro; y la herm osa m ariposa Etain vuelve a nacer com o ser hum an o tras posarse en un vaso de hidrom iel en el curso de un festín. E n la leyenda de Branwen los acuer­

Éste conseguía que volviera a su form a

dos m atrim oniales y un tratado de paz. se

hum ana p o r las noches, y vivieron juntos

de utilizarse en los banquetes para rebajar

resuelven d urante un festín; Fergus es trágica­

felizm ente hasta que Fuamnach los encon­

y servir el vino.

m ente confundido m ientras banquetea; y Bres

tró. Fuam nach co n ju ró o tro viento y esta

es satirizado por el poeta Cairbre por ser inca­

vez Etain fue m etida en una copa de h id ro ­

paz de proporcionar pródiga hospitalidad.

T EL GALANTEO DE ETAIN

▲ Cubo de bronce y madera que debió

m iel. La m ujer que llevaba la copa no se

A m bos, convertidos en cisnes, huyeron p o r

d io cuenta de que en su b e b id a hab ía una

el a g u je ro de salida de humos del tejado.

m arip o sa y se tra g ó a Etain. Etain se qu e dó n a d a n d o en el vientre

Eochaid m archó a Bri Leith y asedió el túm ulo durante nueve años. Finalm ente

ETAIN, LA MUJER M Á S BELLA de Irlan d a ,

de la m ujer y vo lvió a nacer com o m ucha­

se casó con M id ir, un dios del o tro m undo

cha hum ana 1 .0 1 2 años después de su

Entonces a p a re cie ro n cincuenta mujeres,

que vivía en el túm ulo de Bri Leith. La p r i­

p rim e ra e n carnación. Esta vez era Etain,

todas iguales que Etain. Eochaid las e x a ­

salió M id ir y pro m e tió devolverle a Etain.

m era esposa de M id ir, Fuam nach, estaba

h ija de Etar, rey del Ulster. C ua n d o llegó a

m inó cuidadosam ente y, tras hacer su

celosa y se sirvió de la m a g ia p a ra co n ve r­

la ed a d a d e cua d a , Eochaid A ire m , rey de

elección, vo lvió con ella a Tara.

tir a Etain p rim e ro en un estanque, luego

Irlan d a se desposó con ella. A l descubrir

en un gusano y finalm ente en una bellísim a

que Etain h abía vuelto a nacer, M id ir se

m arip o sa cuya m úsica y cuyo perfum e se

d irig ió a Eochaid p a ra reclam arla. Pero

no era Etain. A l h u ir con M id ir en form a

exp a nd ía n p o r los aires.

Etain no quería d e ja r a su nuevo m a rid o

de cisne, Etain se h a lla b a e m b a ra z a d a

M id ir estaba satisfecho de la nueva

A lgunos años más ta rd e M id ir reveló al rey que la m ujer que había escogido

sin el perm iso de éste, de m odo que M id ir

de Eochaid. La m ujer a quien Eochaid

fo rm a de Etain, p o r lo que Fuam nach recu­

retó a Eochaid a un torneo de a jedrez.

h ab ía to m a d o p o r su esposa era su

rrió de nuevo a la m a g ia . Esta vez envió

G a n ó él, pero cuando a cu d ió a p o r el p re ­

p ro p ia h ija .

un viento que se llevó a Etain a un lu g a r

m io encontró cerradas todas las puertas

rocoso, d o n de estuvo, p riv a d a de a yu d a ,

del p a la cio de Eochaid. M as esto no detu­

d u ra n te siete años. Finalm ente la encontró

vo a M id ir, que inm ediatam ente se presen­

el h ijo a d o p tiv o de M id ir, lla m a d o

V

D IO SES

JH Í

Oengus.

REFLEXIONES

en el vestíbulo, apoderándose de Etain.

TEMAS

M ientras tanto Eochaid había sido p a d re de un h ijo que se co n virtió en el héroe C o n a ire M or, de m odo que el g a la n te o de Etain d io o rige n a un dios.

81 0 .1 1 1


Ü H

LOS CELTAS

VI

Tain no es el relato de una lucha de ani­ males de este m u n d o , sino que trata de bestias

MORRIGAN

sobrenaturales en torno a las cuales se ha u rdi­

M O R R IG A N ERA LA D IO SA CELTA

do una batalla m ítica. El com bare entre D on,

suprem a de la guerra. Acechaba en los

el toro m arrón, y Finnbennach, el toro blanco,

cam pos de batalla llenando de furia a los

sim boliza la prolongada e in ú til lucha entre

guerreros y hurgando los cadáveres del

el U lster y C o n n ach t, las más septentrionales

bando derrotado. Tenía dotes proféticas

de las cinco antiguas provincias de Irlanda.

y figura cam biante, a d o p tan d o aspecto

El hecho de que los toros ya se hubieran

de grajo o de cuervo.

enfrentado ferozm ente bajo diversas aparien­

M orrigan era una triple deidad que

cias den o ta aquí la rivalidad tradicional entre

se hallaba presente en las leyendas irlande­

las provincias.

sas p or sí m ism a o en form a de una de sus

El relato, com pilado en un asentam iento cristiano, probablem ente debió de ser objeto

divinidades subsidiarias: Badb, M acha y N em ain. C o m binaba la m uerte y la des­

de alguna reinterpretación. C on todo perdura

trucción con una intensa fuerza sexual y

en él un contenido m itológico considerable:

se supone que en las leyendas artúricas

el guerrero sobrehum ano C uchulainn es el

fue el m odelo de M organ Le Fay.

cam peón de la causa del Ulster; en C o n n a ch t gobierna la reina-diosa M edb; y el destino

V

DAGDA D A G D A , L LA M A D O el “Dios Bueno”, el “G ran Padre” y el “Más Sabio", era el jefe de los Tuatha D e D anann. Enere sus atributos se contaban un caldero mágico v u n poderoso garrote dotado de ruedas. El caldero satisfa­ cía a todos los que se alim entaban con su contenido, m ientras que el garrote, además de m atar a los enem igos, resucitaba a los am i­ gos m uertos. Dagda era capaz de modificar el clima y controlar las cosechas. C om binaba elem entos de un padre celestial, un dios de las torm entas, una deidad guerrera, un dios de la fertilidad y del propio sol, si bien solía representársele com o zafio e incluso cómico.

EL CICLO DEL ULSTER TAL ES F.L N O M B R E que recibe una com pi­ lación de leyendas épicas irlandesas en prosa; la más im p o rtan te es un grupo denom inado Tain o La lucha de ganado de Cooley. El m anus­ crito más antiguo, que data del siglo

XII

d.C .,

se titula I.ibro del ganado de D un. De todos m odos el origen de la leyenda es m ucho más antiguo, pues se rem onta al siglo VIII o incluso antes.

de los dos reinos se encuentra en m anos de

M Cuchulainn conducido por la rueda brillante

M orrigan, la diosa de la m uerte y tam bién

hacia la '¡'ierra de las Sombras.

de la destrucción.

▼ La reina Medb de Connacht en su trono.


DAGDA

Y EL TORO MARRÓN DEL ULSTER U N A N O C H E LA REINA M ed b de Connacht y su m a rid o , A ilill, se h a lla b a n ch a rla n d o acostados y se ja cta b a n de sus posesiones. Estaban casi ig u a la d os, salvo p o r Finnbennach, el g ra n to ro de cuernos blancos que era p ro p ie d a d de A ilill. M e d b buscó en v a n o en su tierras un an im a l semejante hasta que o yó h a b la r de D onn, el m ag n ífico to ro m arró n del Ulster que era p ro p ie d a d de D a ire m ac Fiachniu. D a ire estaba dispuesta a prestárselo a M e d b d u ra n te un a ñ o si ésta se le hacía una o fe rta generosa, p e ro al e m b ria g a rse los enviados de la reina supo p o r ellos que pretendían hacerse con el a n im a l con o sin su perm iso. De m odo que se negó a co o ­ p e ra r y escondió el toro. A l o ír las noticias M e d b p a lid e ció y a n im ó a A ilill a in v a d ir el Ulster p a ra a p o d e ra rse del to ro m arró n. Reunieron una g ra n fu e rza de la que fo rm a b a parte una tro p a bien d is c ip lin a d a procedente de Leinster. La m aléfica M e d b , envidiosa de esa tro p a , p la n e ó devolverlos a su país o m atarlos. Pero pre va le ció la sensatez del consejo, que le recom endó re p a rtir d icha tro p a entre el resto de su ejé rcito p a ra extender su influencia positiva. A co n tin ua ció n tuvo lu g a r un feroz com b a te entre las fuerzas de C onnacht y las del rey C o n c h o b a r del Ulster en el que se enfre n ta ro n fa m ilia re s y viejos am igos lucharon entre sí. D urante m ucho tiem po el g ra n g u e rre ro C uchulainn co m b a tió al ejé rcito de C o n n a cht con una sola m ano, pues era el único héroe del Ulster a quien no a fe ctab a una m a ld ició n que d e b ilita b a p e rió d ica m e nte a los hom bres del país. M e d b no lo g ró d e rro ta rle con trucos y

lo h a bían co n d ucido de vuelta a C onnacht

▲ La reina Medb pide consejo a un druida sobre

tram pas, p o r lo que C u chulainn m ató a

¡unto con cincuenta terneras del rebaño de

el héroe Cuchulainn.

m uchos de sus hom bres, unos enviados

D aire que le seguían. C uando el toro m a­

a batirse en com bate sin g u la r y otros que

rrón se encontró con el an im a l de cuernos

le a ta c a b a n en g ru p o s de cien. Finalm ente

blancos de A ilill, inm ediatam ente se enfren­

Pero Donn, que estaba exhausto y m o rta l­

los hom bres del Ulster recuperaron sus fuer­

taron. Las enorm es bestias b a ja ro n su co r­

mente he rid o , m urió al poco tiem po.

entrañas de Finnbennach p o r la lla n u ra .

zas y, c o rrie n d o en a y u d a de C uchulainn,

nam enta y se b a tie ro n en trem enda lucha,

d e rro ta ro n al e jé rcito de M ed b .

desbocándose p o r toda Irlanda. Finalmente

m urieron miles de hom bres p o r un c a p ri­

se vio que el to ro m arró n g a lo p a b a victo ­

cho abusivo y

rioso de vuelta al Ulster, d isem inando las

quedó con el g ra n toro.

M ie ntra s tanto los e xp lo ra d o res de

Medb habían encontrado al toro Donn y

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEMAS

De m od o que en el p la zo de un mes

ninguna de las partes se

83

S


DECAPITACIÓN LO S C E L I AS C R E IA N que el alm a se hallaba en la cabeza. Por ello decapitaban a los venci­

T EL FESTÍN DE BRICCRIU

como vasija para beber leche, podía reanimar a los hom bres del Ulster debilitados. O tro aspecto com ún de este culto m ítico

dos a m odo de acto triunfal y conservaban sus

de la cabeza es el juego de la decapitación, que

cabezas com o trofeos o se las ofrecían a los

figura en el festín de Briccriu, perteneciente al

Briccriu de la Lengua Envenenada constru­

dioses en sus tem plos.

ciclo del Ulster, y en la leyenda de G aw ain y el

yó en Emain M a ch a una fantástica sala e

C aballero Verde. En estas leyendas se da gran

invitó a un festín a todos los hom bres del

La decapitación es un rasgo destacado

PARA IMPRESIONAR a sus invitados,

de los m itos célticos, en los que es com ún

im portancia al valor o la cobardía de los perso­

Ulster y de C onnacht, rivales trad icio n a le s.

que las cabezas sigan vivas un a vez separadas

najes, así com o a su honor. Al poner sus cabe­

M as na d ie quiso acudir. C onocían p e rfe c­

de los cuerpos. En el M abinogion, Bran el

zas en el tajo, C uchulainn y G aw ain están dis­

tamente a Briccriu y su a fic ió n a la in trig a .

Bendito es decapitado, lo que trae buena suerte

puestos a arriesgarlo todo para probar su valor

Pero les a m e n a zó con tan terribles im pues­

a sus com pañeros. En la leyenda irlandesa de

y su integridad.

tos si se neg ab a n que no tuvieron otra op ció n .

L om na, bufón de Finn m ac C ool, se le corta

Ya en el festín era p riv ile g io del g u e ­

la cabeza, que es clavada en una estaca, pese a lo cual sigue hablando. La enorm e cabeza de

▼ Cuchulainn durante su viaje a Emain

rre ro más noble entre los presentes escoger

Conall C ernach, héroe del Ulster, utilizada

Macha.

la m ejor p ie za de carne. Briccriu se a p re ­ suró a a p ro ve ch a r este p ro to c o lo h e roico, en el que veía ocasión de p ro v o c a r e n fre n ­ tam ientos. D irig ié n do se sucesivamente a los tres contendientes p rincipa le s, Loegaire Buadach, C onall Cernach y Cuchulainn, les convenció p a ra que reclam asen la pie za del cam peón. Y p a ra asegurarse de que se en fre n ta ra n a tiz ó adem ás a sus esposas unas contra otras. Tal y com o Briccriu h a b ía p la n e a d o , se p ro d u jo una reyerta que sólo la s a b i­ d u ría de Sencha m ac A ile lla p u d o fre n a r su g irien d o que los tres héroes d e ja ra n d irim ir la disputa a la reina de C onnacht, M ed b . Tras una te rrib le o rd a lía M e d b concedió el h o n or a C uchulainn. Pero a su vuelta a Em ain M a ch a , Loegaire y C o nall a firm a ro n que la reina h abía sido e n g a ñ a d a y se ne g aro n a a ce p ta r su veredicto. De m od o que los tres a cu d ie ro n a M unster en solicitud del ju ic io del g ra n rey g u e rre ro Cu Roi m ac D a iri. Tras re a ­ liz a r nuevas pruebas de v a lo r tam bién éste escogió a C uchulainn. Sin e m b a rg o , los otros dos vo lvie ron a negarse a a ce p ta r su d e rro ta . El p ro b le m a seguía sin resolver hasta que una noche, estando reu n id o s en Em ain todos los hom bres del Ulster, entró en la estancia un g ig a n te a n d ra jo s o . Este retó a Loegaire, a C o n a ll y a C u ch u la in n a co rta rle la c a b e za , d icié n d o le s que a la noche siguiente vo lve ría p a ra d e c a p ita rlo s a ellos. Los tres a ce p ta ro n . El p rim e ro que

if?

Y

m i t o s r e e s c r it o s

A

p er s o n a jes


DECAPITACIÓN 9 H

EL CICLO FENIANO

p ro b ó fue Loegaire,

por una d ruida y se casa con una m ujer e n ­

quien d e ca p itó al

LOS F R A G M E N T O S M A N U S C R IT O S

cantada transform ada en ciervo. A dquiere

a n d ra jo s o ; éste a b a n ­

más antiguos del ciclo feniano de Irlanda datan

la sabiduría gracias a su relación con el Sal­

d o n ó el lu g a r con la

del siglo

m ón del C ono cim ien to , tiene el don de la

vüi

d.C ., aunque se supone que sus

c a b e z a b a jo el b ra zo .

leyendas se retrotraen estilísticam ente al siglo

A la noche siguiente,

III

y h a b ie n d o re cu p e ra do

com pleta de sus ocho partes principales no

la c a b e za , el g ig a n te v o lv ió p a ra vengarse; p ero Loegaire, c o b a r­ dem ente, se echó atrás negándose a someterse. Lo m ism o suce­

d.C . De todos m odos la prim era síntesis

aparece hasta el siglo

XII

d.C . El ciclo está for­

profecía, se sirve de la m agia y es un guerrero sobrehum ano. D e estas leyendas se dice en ocasiones que pertenecen al ciclo osiánico, referente al

m ado por gran cantidad de relatos en verso

hijo m ayor de Finn, el gran poeta y guerrero

y en prosa de los que se supone que proceden

O isin, que tiene presencia destacada en las

las sagas artúricas.

leyendas tardías.

El héroe sobrenatural de este ciclo es el poeta y adivino Finn m ac C ool, versión tardía de un dios más antiguo, Lugh. Este es jete de

d ió en el caso de

una banda de guerreros irlandeses m uy disci­

4 Se conservan piedras labradas que dan una idea

C onall. A l lle g a r

plinada, la Fianna, conjurados para defender

de los personajes y protagonistas de la tnitologia

su tu rn o , solamente

al rey y escogidos por su fuerza y su valor.

celta.

C uchulainn estuvo dispuesto a p a g a r

La condición divina de Finn es confir­ m ada por m uchos rasgos de su vida. Es criado

▼ Ilustración de un manuscrito del siglo X V que muestra la coronación del rey Arturo.

el precio. Se a rro ­ d illó y esperó el m an d o b le , mas éste no llegó. El g ig a n te se co n virtió en el p ro p io Cu Roí mac D a iri, que co n firm ó la decisión que había to m a d o anteriorm ente. A con tin ua ció n , lib e ró a C u chulainn de la o rd a lía y el hé­ roe fue d e c la ra d o cam peón in d isp u tad o de Irlan d a .

A GIGANTES LO S G IG A N T E S están presentes en la m itología celta de varias form as. H ay héroes, com o el irlandés Finn mac C ool o el galés Bran, que son tan grandes que se les repre­ senta com o gigantes. H ay tam bién gigantes que son instrum entos en m anos de los héroes, com o W rnach, cuya espada era uno de los objetos que C ulhw ch debía arrebatar de manos de O lw en. E n otros casos los gigantes se enfrentan, com o C u Roi m ac Dairi en el festín de Briccriu. Los restantes son brom istas y am ables o existen para som eter a hom bres más débiles. Las gigantas tam bién son un rasgo de la m itología celta; Bebinn en el ciclo feniano o

Cymidei Cymeinfoll en la leyenda de Branwen.

V

DIO SES

5H Í

REFLEXIONES

TEMAS

85 m


§83

LOS CELTAS

T

T

EL SALMÓN DEL CONOCIMIENTO

DEIRDRE DE LAS PENAS

por lo que se resistía a seguir adelante. M as D e ird re a m e n a zó con com p ro m e te rlo ,

EL BARDO FINNECES llevaba siete años

ANTES DEL N A C IM IE N T O de D eirdre, el

pescando en Linn Feic, a o rilla s del Boyne,

d ru id a C a th b ad p ro fe tizó que sería m uy

N a o ise p id ió a yu d a a sus herm anos A rd a n

con la esperanza de c a p tu ra r a Fintan, el

herm osa y que sería m otivo de grandes

y A in n le , y los am antes huyeron a Escocia.

de m od o que p a ra p re se rva r su h o n or

fabuloso Salm ón del C onocim iento. Se

sufrim ientos p a ra el Ulster. En consecuen­

hab ía p ro fe tiz a d o que quien se com iera

cia , cuando nació algunos quisieron m a ta r­

con un ejército. Se p ro d u je ro n terribles

este salm ón re cib iría el don del co n o ci­

la. Pero el rey C o n ch o ba r creyó po d er

combates, pero al ca b o de un tiem po

m iento ¡lim itado y que dich a persona sería

c a m b ia r el destino de D eirdre ocupándose

C o n ch o ba r tuvo que p e d ir una tregua.

lla m a d a Finn. Finneces pescaba despreocu­

de su c ria n za y desposándose con ella

Envió a tres guerreros, Fergus m ac Roich,

padam ente hasta que un día un m uchacho

cuando lle g a ra a la edad.

Dubthach Doeltenga y C orm ac, p a ra que

lla m a d o Dem na le p id ió ser su pupilo.

En un a lo ja m ie n to escondido, D eirdre

C onchobar, enfurecido, les persiguió

invitasen a los fugitivos a volver a casa y les

fue c ria d a p o r Leborcham, n o d riza de

garantizasen su seguridad. Pero en cuanto

de Finneces, ca p tu ra ro n a Fintan. Era el

C onchobar, hasta convertirse en la h e rm o ­

volvieron al Ulster C o n ch o ba r ro m p ió su

pez más herm oso que había visto y se lo

sa ¡oven que C athbad había a n u nciad o

p a la b ra e h izo que Eogan m ac D urthacht

d io a Dem na p a ra que lo cocinase. Le d ijo

y estar casi a punto de desposarse con el

m atara a los tres hijos de Uisnech.

al m uchacho que en m odo a lg u n o lo p ro ­

rey. Pero un día D eirdre v io a un cuervo

base, pues después de tanto tiem po no

que bebía la sangre d e rra m a d a sobre la

les enfureció. A ta c a ro n a C o n c h o b a r m a ­

quería pe rd e r su o p o rtu n id a d .

nieve de un ternero recién de scu artiza d o y

ta n d o a trescientos de sus hom bres y luego

preguntó a Leborcham si todos los m aridos

desertaron huyendo a C onnacht, riva l tra ­

Dem na era el a p o d o del ¡oven Finn mac

eran grises y a rru g a d o s com o C o n ch o ba r

d icio n a l del Ulster.

C ool. M ie ntra s co cin a b a el salm ón, Finn

o si hab ía a lg u n o con labios rojos com o la

se quem ó la piel del p u lg a r y se lo chupó

sangre, piel blanca com o la nieve y cabello

se cu m p lió y D e ird re no h a lla b a consuelo.

p a ra a liv ia r el dolor. De m odo que p ro b ó

negro com o el cuervo. A Leborcham , o lv i­

C o n ch o b a r se desposó con ella, mas no

el salm ón, p o r lo que éste le transm itió

d a n do la profecía, se le escapó que N aoise,

eran felices. A l ca b o de un a ñ o C o n c h o b a r

inm ediatam ente su conocim iento.

h ijo de Uisnech, tenía dichas cualidades, y

preguntó a D eirdre cuáles eran las dos cosas

C ua n d o Finneces lo supo, le d ijo m a l­

D eirdre d e cid ió inm ediatam ente conocerlo.

que más le disgustaban. D eirdre repuso que

h um o ra d o a Finn que tenía que comerse el

Ella p re p a ró un encuentro y am bos se

Y al poco tiem po, p a ra g ra n ale g ría

Lo que Finneces ig n o ra b a es que

pescado entero. Así lo h izo éste, y desde

en a m o ra ro n de inm ediato. Pero N a oise

entonces tuvo el don de ver el futuro.

sabía que D eirdre estaba pro m e tid a al rey,

A Fergus y a sus hom bres esta tra ició n

De m odo que la pro fe cía de C a th b ad

le o d ia b a a él más que a nadie, y después de él, a Eogan m ac D urthacht. Entonces el rey d e cid ió que, tras h a b e r pa sa do un a ño con él, ella p asaría el siguiente con Eogan. Pero ca m ino de la corte de Eogan, D eirdre se tiró del ca rru a je y m urió.

Deirdre con la cabeza cortada de su amante Naoise, asesinado por el celoso rey Conchobar.

AMANTES DIVINOS F.N M U C H O S M IT O S celtas el am or es un tem a de im portancia central. Puede tratarse de am or entre dos personajes sobrenaturales o entre una divinidad y un ser hum ano. C o n frecuencia intervienen tres personas: un joven apuesto, una m uchacha o m ujer herm osa y un pretendiente sin éxito o un m arido a veces m ucho más viejo. Las leyendas irlandesas de D iarm aid y G rainnc y de D eirdre y Naoise son típicas de estos triángu­ los amosorosos con resultados frecuentem ente trágicos. La leyenda galesa de Pwll y R hiannon se asemeja a las irlandesas. En esta leyenda las tram pas contra Gwawl, pretendiente rechazado

T

MITOS REESCRITOS

A

per so n a jes


EL S A L M Ó N DEL C O N O C IM IE N T O S f e

T LA PERSECUCIÓN DE DIARMAID Y GRAINNE

Durante algunos años D ia rm a id y G ra in n e fueron felices. Sin e m b a rg o , Finn no h a b ía d e ja d o de o d ia r a D ia rm a id y un día co n sig u ió que a cu d ie ra con él a

FIN N M A C C O O L, jefe de la Fianna, esta­

una cacería en pos del Jabalí de Boann

ba haciéndose vie jo , pese a lo cual d e cid ió

G h u lb an . Estaba p ro fe tiz a d o que D ia r­

volverse a casar. Tras arduas d e lib e ra c io ­

m aid e n co ntra ría la m uerte en lucha con

nes escogió a G ra in n e , h ija de C orm ac

esta bestia, que en re a lid a d era su h e rm a ­

m ac A irt, rey de Tara. G ra in n e no podía

nastro encantado.

a m a r a un hom bre vie jo y en el festin n u p ­

C om o había sido p re d ich o , D ia rm a id

cial se interesó p o r un apuesto g u e rre ro

fue m ortalm ente he rid o , y su única o p o rtu ­

lla m a d o D ia rm a id . Entonces se h izo con

nid a d de salvarse eran los poderes m á g i­

una p oción a d o rm e ce do ra y, una vez d o r ­

cos de Finn. Finn p odía re a n im a r a los

m idos todos los invitados a la bo d a excep­

guerreros a g onizantes dándoles agua

to D ia rm a id , G ra in n e le p id ió que la lle va ­

con sus p ro p ia s manos. Este fue en busca

ra lejos.

de D ia rm a id , p ero en su ca m ino desde la

D ia rm a id , que era leal a Finn, al p rin ­

fuente el a g u a se le cayó p o r dos veces. A

cip io se negó. Pero G ra in n e puso en tela

la tercera lo lo g ró , pero ya era dem asiado

de ju icio su v irilid a d y entonces él consin­

tarde: D ia rm a id h abía muerto.

tió. Y to m a n d o algunos caballos y un ca rro del establo, se fueron m ientras todos se­

▼ El cuervo de m al augurio acude a Cuchulainn.

guían d u rm iendo. C u a n d o Finn despertó y se p ercató de lo sucedido se e n fure ­ ció. H abía p e rd id o a su nueva esposa y a uno de sus mejores lugartenientes. O rd e n ó a la Fianna que les d ie ra caza con la a yu d a de mastines sin co n ­ cederles un m om ento de des­ canso hasta su captura.

A Finn mac Cool de ¡oven en compañía

D ia rm a id y G ra in n e huían a te rro riz a ­

de la princesa Tasha.

dos y los perseguidores seguían tras sus

de R h ian n o n , causan el encantam iento de

z a d a que apenas tenían tiem po de com er

huellas. La persecución era tan e n ca rn i­

Dyfed, que hace desaparecer a todos menos

ni de dorm ir. Sólo p udieron obtener algún

a los protagonistas del relato.

descanso g ra cia s a la m ag ia de Angus,

En la m itología irlandesa tam bién está

p a d rin o de D ia rm a id , que les d ejó su

presente la noción de la realeza y soberanía sa­

m anto de la in visib ilid a d . Durante l ó años

gradas, en virtud de las cuales la unión del rey y

v ia ja ro n p o r toda Irlan d a d u rm ie n d o in có ­

la diosa del am or y la fertilidad garantiza la pros­

m odam ente, com iendo lo que ca za b an o

peridad de la tierra. Es frecuente que la diosa

recolectaban y pasa nd o muchas aventuras

aparezca en form a de bruja, pero cuando el rey

con la protección de fuerzas naturales y

cum ple su deber, se vuelve joven y hermosa.

sobrenaturales.

La imagen del am or y el m atrim onio

Finalm ente Angus y el p a d re de

divinos es frecuente en los hallazgos arqueoló­

G ra in n e se reunieron y solicitaron el p e r­

gicos relacionados con la religión pagana de

dón de la p a re ja . Finn accedió a interrum ­

los celtas. Las parejas divinas se veneraban en

p ir su caza si D ia rm a id prom etía no m os­

inscripciones y esculturas, en las cuales figura­

trarse con G ra in n e . En Tara se celebró un

ban com o sím bolo de arm onía, salud, riqueza,

festín de reconciliación y el rey C orm ac

protección

mac A irt devolvió sus tierras a D ia rm a id .

V

y

abundancia.

DIOSES

H

REFLEXIONES

yt

TEMAS

87

0-1ÍE


ANIMALES E N LA M IT O L O G IA CELTA aparecen diver­

se convirtieron en símbolo de los guerreros selectos de la aristocracia. ¿Qué m ejor animal

sas criacuras, sean salvajes o domesticadas. O isin

para llevar a un héroe al otro m undo? El gana­

y Lanval son transportados al otro m u n d o en

do vacuno cubría la m ayor parte de las necesi­

Y OISIN EN LA TIERRA DE LA ETERNA JUVENTUD

magníficos caballos blancos; U lster y C onn ach t

dades cotidianas de los celtas: carne, productos

se representan corno toros enfrentados; Culhwch

lácteos, cuero, huesos y cuernos para hacer he­

p a d re , Finn m ac C ool, y su g ru p o de

está relacionado con los cerdos; Etain se convier­

rram ientas. Los bueyes eran básicam ente ani­

guerreros escogidos, la Fianna. Se unió

te en una bella mariposa; Finn recibe el cono­

males de tiro, m ientras que los toros reflejaban

a ellos un herm osa m ujer con aspecto

cim iento de un salm ón; las penas de D eirdre

la fuerza y la riqueza de sus propietarios.

de ha d a sobre un c a b a llo b lanco. Se lla ­

se inician cuando ve a un cuervo bebiendo la sangre de un ternero descuartizado; san Patricio

La caza era tan to un deporte com o una

U N D ÍA O IS IN SALIÓ de ca za con su

m ab a N a im del C a b e llo D o ra d o y d ijo

actividad prestigiosa, y entre el cazador y su

que había id o p a ra llevarse a O is in consi­

se presenta en form a de ciervo; y Pvvll pasa al

pieza se establecía un lazo espiritual. De m odo

go a Tir na n O g , la Tierra de la Eterna

otro m undo m ientras da caza a un ciervo.

sem ejante se trataba con respeto a anim ales

Juventud.

Los anim ales tenían un papel m uy im por­

com o el jabalí, cuya carne estaba presente en

N a im les contó que a m a b a a O is in

tante en la vida de los celtas, com o se refleja en

los festines. Los sacrificios de anim ales c o n m o ­

desde que hacía unos años e lla y su

sus relatos. Los caballos, por ejem plo, eran ani­

vían al otro m undo.

p a d re re c o rrie ra n Irla n d a c a b a lg a n d o .

▼ San Patricio, que convirtió a Oisin al cristianismo.

p o r los p ra d o s co m o un joven c ie rv o y

Entonces h a b ía visto a O is in c o rrie n d o

males llenos de prestigio y adm irados por su belleza, rapidez, bravura y vigor sexual. Por ello

le h a b ía p a re c id o un p e rfe c to c a z a d o r y g u e rre ro . D u ran te siete años y siete días h a b ía vuelto, in visib le , p a ra verle crecer, hasta que su p a d re le d io la a u to riz a c ió n p a ra d e c la ra rle su am or. N a im la n zó un hechizo sobre O is in p a ra que tam bién él la a m a ra , tras lo cual c a b a lg a ro n ¡untos sobre el corcel b la n co de N a im cru za n d o lagos, ríos y el brum oso m ar hasta lle g a r a Tir na n O g . A llí se casaron y vivie ro n felices d u ra n te trescien­ tos años, que a O isin le p a re cie ro n sólo tres semanas. Finalm ente O isin sintió no stalgia de su país y d e cid ió visita r a su p a d re y a sus am igos. N a im h izo todo lo que pu d o p a ra d isu a d irle de vo lve r a Irla n d a . M as no p u d o hacerle c a m b ia r de o p in ió n , de m odo que le d io p a ra el v ia je su ca b a llo b la n co a d virtié n d o le de que no desm ontara en ningún m om ento, pues de lo c o n tra rio no volvería jam ás. C u a n d o O isin llegó a Irla n d a encontró que to d o h a b ía ca m b ia d o . El p a is a je era d ife re n te , su p a d re y la Fianna ha b ía n m uerto hacía m ucho tie m p o y re in a b a una nueva fe. O is in , p ro fu n d a m e n te e n triste ci­ d o , in ic ió su via je p a ra vo lve r con su fe é ri­ ca esposa. Pero al p o co en co ntró a un g ru p o de cam pesinos que in tentaban c a rg a r una pesada p ie d ra en un c a rro y que le p id ie ro n a yu d a . O is in a sin tió

T "

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


A N IM A L E S 2 %

com o los caballeros errantes y las dam as en apuros, procedentes de influencias c o n tin e n ­ tales posteriores. Las C uatro Ramas, tres de las cuales se refieren al héroe Pryderi son las leyendas de Pwll, Branwen, M anaw vdan y M ath. Las his­ torias restantes se reparten en dos grupos: “C uatro leyendas nativas independientes” y “Tres relatos”. La leyenda de laliesin se inclu­ yó en recopilaciones posteriores. Entre las “Leyendas nativas” destaca la más antigua leyenda artúrica galesa supervi­ viente, Culhwch y Oliven, que presenta aspectos estilísticos, vocabulario y costum bres del siglo X I.

En esta leyenda A rturo está a m edio cam ino

entre un jefe celta tosco y de un rey cortés.

LA FAMILIA LAS T R IB U S CELTAS o tuath eran goberna­ das por reyes m ediante asambleas generales del pueblo. Las com unidades celtas, rígidam ente jerarquizadas, estaban divididas en cuatro g ru ­ pos principales: nobles, guerreros, granjeros e intelectuales. Estos últim os podían ser hom bres santos (druidas), poetas (bardos) o artesanos habilidosos, com o los trabajadores del metal. Para los celtas el parentesco era im portante, pues vivían, trabajaban y luchaban en familias extensas que podían estar form adas p or cente­ nares c incluso m illares de “parientes”. Es com ­ prensible, pues, que en el curso de sus viajes héroes com o C ulhw ch o Peredur no reconocie­ ran a una “tía” o a un “prim o ”. L,as leyendas galesas de las C uatro Ramas de M abinogi giran en torno a dos grandes familias divinas: las casas de D on y de Llyr.

ANTIGUOS MITOS GALESES

de buena g a n a , p ero al detenerse se le

D o n , diosa m adre em parentada p o r parte de

ro m p ie ro n las rie nd a s y ca yó a tie rra .

LA O BRA M A ESTRA de la literatura galesa

Inm ediatam ente el c a b a llo se desvaneció

m edieval es el Mabinogion, form ado por las

Mawr, el Bile de los irlandeses. Sus descendien­

y O is in se tra n s fo rm ó de m od o espectacu­

C uatro Ramas o relatos de M abinogi y otras

tes son los hijos de la luz o del cielo, sem ejan­

la r en un h o m b re vie jísim o , cie g o y a

leyendas, hasta un total de doce.

tes a los T uatha De D a n a n n de la m itología

pun to de m orir.

Los m anuscritos más antiguos del M abi­

Fue co n d u cid o a presencia de san

nogion que han llegado hasta nosotros son

Patricio, que recorría el país p re d ica n d o

m adre con la gaélica A na, está casada con Beli

irlandesa. En cam bio los descendientes del dios del

El libro blanco de Rhydderch v F.l libro rojo de

mar, Llyr (el gaélico Lir), se parecen más bien

la nueva re lig ió n y el santo le re cib ió en

Hergest, que datan del siglo

a los fom orianos y son considerados restos de

la nueva fe. A dem ás puso p o r escrito a lg u ­

das deben de ser bastante anteriores, pues con­

una época más antigua v m enos lum inosa.

nas historias de los viejos tiem pos, cu a n do

tienen m uchos antiguos elem entos célticos,

B ran el Bendito y Branw en son hijos de Llyr.

O is in y la Fianna g o b e rn a b a n el país. Pero

com o héroes sem ejantes a los dioses, anim ales

el g u e rre ro -p o e ta y el m undo que había

encantados y am or a los banquetes y al otro

familias enfrentadas, si bien, com o sucede con

c o n o cid o p ro n to de sa pa re cie ro n p a ra

m undo. En la época en que se escribieron fue­

sus equivalentes irlandeses, establecen alianzas

siempre.

ron combinadas con elementos de

por m atrim onios cruzados.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

X IV .

Pero las leyen­

la caballería,

Es frecuente que se presente a las dos

89

flí|T


£H É

LOS CELTAS

A El caldero de Gudenstrup, uno de los más célebres y hermosos que se conservan. la n zó al m uchacho al fuego. La lucha se rea n u d ó y los irlandeses, g ra c ia s al c a l­ d e ro m ág ico , llevaban las de ganar. Pero Efnisien destruyó el ca ld e ro e incluso a sí m ism o y los galeses vencieron d e ja n d o con vid a sólo a siete hom bres. El p ro p io Bran fue m ortalm ente h e rid o p o r un d a rd o m ág ico y o rd e n ó que le c o r­ taran la cabeza y la llevaran al m onte Blanco de Londres, d o n de hab ía de ser e n terra da m ira n d o al este a fin de detener a los invasores. En su ca m ino , los hom bres que fo rm a b a n la p a rtid a se q u e d a ro n siete años en Harlech. V isita ro n el o tro m undo de G w ales y pasaron ocho años en Pembroke. A todo esto, la cabeza seguía viva sin desfallecer; de hecho, era un m ag n ífico

Y BRANWEN, HIJA DE LLYR

Los irlandeses se retiraron al o tro lado del

com pañero.

río Shannon y destruyeron el puente. Pero

A l final se enterró la ca b e za de Bran

BR A N W E N ERA herm ana de Bran el

el tam año de Bran era tal que, form ando un

según sus p ro p ia s instrucciones. En cuanto

Bendito de G ales. Para lo g ra r la p a z entre

puente, lo g ró que su ejército cruza ra el río.

a Branw en, m urió en G ales con el co ra zó n

G ales e Irlan d a fue desposada con el rey

Para tra n q u iliz a r a Bran, M ath o lw ch

irlandés M ath o lw ch . Pero su o tro herm ano,

le d ijo que cedía la co ro n a al h ijo que

Efnisien, se opuso al m atrim o nio y o fe nd ió

Branwen le había d a d o. Pero dura n te la

a M ath o lw ch cu a n do v ia ja b a a Harlech

investidura Efnisien se sintió d e sa ira d o y

destro za d o la m en ta n d o que p o r su causa ya cie ra n en ruinas dos grandes países.

▼ Detalle del magnifico caldero de Gudenstrup.

p a ra la bo d a m utilan d o a sus caballos tan gravem ente que hubo que sacrificarlos. Bran a p a c ig u ó a sus invitados con disculpas y regalos, el más precioso de los cuales era un ca ld e ro m ág ico de orige n irlandés que p o d ía devolver la v id a a los guerreros muertos, si bien p rivad o s de la p a la b ra . Branwen fue llevada a Irlan d a com o esposa del rey M a th o lw ch y durante algún tie m p o vivieron felizm ente. Pero el resenti­ m iento del rey, a lim e nta d o p o r sus conseje­ ros, creció hasta el punto de que em pezó a c u lp a r a su mujer. La confinó a las cocinas, do n de era o b je to a d ia rio de los m alos tra ­ tos de los criados, y tom ó m edidas para asegurarse de que Bran no la encontrara. Pero Branwen entrenó a un estornino p a ra que llevara un mensaje a su herm ano, quien respondió in va d ie n do Irlanda. Bran, que era un g igante, vadeó el m ar de Irlanda llevando sobre sus espaldas a su flota y a sus tañedores de a rp a y de laúd.

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


H CALDEROS LEGENDARIOS LOS C A L D E R O S legendarios son un rasgo frecuente de las m itologías irlandesa y galesa. Unos, com o el de D agda, nunca se vaciaban, excepto en m anos de los cobardes; otros, com o el de Bran, devolvían la vida a los m uertos; m ientras que otros contenían greals o infusio­ nes de sabiduría. Finalm ente el caldero m ági­ co se convierte en el Santo Grial, que ofrecía la inm ortalidad a quienes lo ganaban. Los calderos celtas del periodo pagano que han llegado hasta nosotros son de b ro n ­ ce, cobre o plata y están ricam ente decora­ dos. El m ejor es el caldero de G undestrop, del siglo I a.C ., que m uestra lo que se supone es la figura en relieve del dios C e rn u n n o s lle­ vando un torques y una serpiente.

EL OTRO MUNDO ANT ES D E H A C E R S E cristianos los celtas carecían del concepto de un cielo o un infierno que prem iara o castigara sus vidas terrenales. aunque la esposa de A ra w n creyó que era

C reían que el renacim iento en la otra vida era

▲ El barco de Broighter, que es probablemente

autom ático. Esta creencia en la otra vida era

una ofrenda votiva a M anannan mac Lir,

su m a rid o , no ya ció con ella ni una vez.

tan firm e que incluso pactaban el pago de las

rey del océano.

A l cabo de un a ñ o m ató a H a fg a n con

deudas cuando se encontraran en él. Esto

una única flecha y vo lvió a su país, com ­

T

explica tam bién el m odo heroico en que se

EL SEÑOR DEL OTRO MUNDO

lanzaban al com bate, sin dar m uestras de tem o r a la m uerte. El otro m u n d o del m ito celta es un reino invisible de dioses, espíritus, hadas y gigantes

U N DÍA, MIENTRAS c a za b a , Pwll, p ríncipe

buenas manos. C ua n d o contó a su pueblo lo sucedido le d ie ro n el título de Señor del o tro m undo.

de Dyfed, o fe n d ió a A ra w n , rey del otro

que a d optan diversas form as. Unas veces es un

m undo, a p a rta n d o a sus sabuesos de un

paraíso que atrae a soñadores com o O isin, y

ve n a do que habían ca p tura d o . Para hacer

otras un purgatorio. C u an d o eran llevados al

las paces aceptó una propuesta.

m u n d o inferior, los T uatha D e D a n an n vivían

p ro b a n d o que su reino hab ía estado en

H abía un rey vecino lla m a d o H afgan

ü

VIAJES AL OTRO MUNDO EL IM R A M o viaje es un tipo de narración

en cóm odos sidhe, que eran en realidad cám a­

que siempre am enazaba el reino de A ra w n .

irlandesa de las épocas antigua y m edia en

ras de e nterram iento prehistóricas. M ientras

Este p id ió a Pwll que a d o p ta ra su aspecto

que los viajeros exploran orro m undo, por

que los fom orianos, anteriores a ellos, estaban

y que pasara en su lu g a r un a ñ o en el otro

lo general un archipiélago de islas encantadas

condenados a perm anecer m ojados bajo lagos

m undo. A l ca b o de este tiem po tenía que

del océano occidental. Es típico en este senti­

y mares.

m ata r a H afgan.

do el ím ram Brain, de los siglos

E n el m ito céltico, la división entre lo

Pwll estaba dispuesto a ello, pero le

V II

u

V III,

o

Viaje de Bran, hijo de Febal. El objetivo de

visible y lo invisible no está claram ente defi­

p re o cu p a b a lo que sucediera en sus tierras

Bran en el otro m u n d o es la Tierra de las

nida. Los profetas viven en am bos m undos,

dura n te su ausencia. A ra w n ya hab ía pen­

Mujeres, don d e no hay penas, invierno ni

m ientras que los héroes, com o C uch u lain n y

sado en esto: a d o p ta ría el aspecto de Pwll

necesidades. Tras m uchas aventuras vuelve

Finn m ac C ool, visitan con frecuencia el otro

y o cu p a ría su puesto en Dyfed. Esto satisfi­

a su país y descubre que en su ausencia ha pasado m ucho tiem po. Su fam ilia y amigos

m undo. Pwll erraba cazando p o r el otro m u n ­

zo a Pwll e in te rca m b ia ro n su a p a rie n cia .

do cuando ofendió a Araw n, deidad invernal.

Pero antes de p a rtir A ra w n avisó a Pwll de

han m uerto hace m ucho y su viaje se recuer­

Por su error se vio obligado a intercam biarse

que si H afgan era h e rid o p o r segunda vez

da com o una leyenda antigua. T am bién

con él d u ra n te un año y a com batir en la ba­

tras re cib ir una herida m ortal, volvería a la

hicieron notables viajes M aile D uin y san

vid a . Pwll se co m p o rtó honrosam ente y,

Barandán.

talla anual con H afgan,

V

DIOSES

'H

espíritu del verano.

REFLEXIONES

TEMAS

91

ÍWI


§ ü

LOS CELTAS

A Representación religiosa de san Patricio.

M uchos m itos en torno a los santos están relacionados con la sim patía celta p or los ani­ males y con su afición a los cam bios de form a. T am bién de san Patricio se dijo que podía ad o p tar form a de ciervo para evitar a sus ene­ migos. San C iaran de C lonm acnoise enseñó a un zorro a llevar su ejem plar de los salmos; a san Kevin de C lendalough una nu tria le devol­ vió su salterio cuando se le cayó en un lago, y san C olum bario de lona som etió al m onstruo del lago Ness. T

EL LLANTO DEL CIERVO S A N PATRICIO Y SU DISCÍPULO, Benen, se h a lla b a n ca m ino de Tara con la inten­ ción de co n ve rtir a la nueva fe al rey de Irlan d a , Loegaire m ac N e ill, y a todos sus seguidores. Era p o r Pascua, y al acercarse a la c iu d a d e la san Patricio se detuvo p a ra ce le b ra rla encendiendo una hoguera. A q u e lla m isma noche tam bién Loegaire p re p a ra b a una h o g ue ra ; cele­ b ra b a la festividad de Beltaine, en la que dura n te siglos su p u eblo hab ía en ce nd id o hogueras p a ra festejar el renacer de la p r i­ m avera. Pero tan p ro n to com o su fuego hubo em p e za d o a arder, vio en el h o riz o n ­ te la h oguera de san Patricio. Irrita d o p o r

A SABIOS Y PROFETAS F.L SA BIO MAS CÉ LE B R E de la m itología

SANTOS CELTAS A U N Q U E D E FO R M A censurada, el cristia­

esta com petencia p id ió consejo a sus d ru i­ das, quienes p ro fe tiza ro n que la lla m a de

nism o preservó la m itología celta, incorporan­

celta es M erlín, consejero de A rturo. Pero

do al tiem po elem entos m itológicos en sus

h ubo otros m uchos, entre ellos A m airgin,

propias tradiciones. A daptó especialm ente le­

▼ El rey Arturo y sus caballeros, ilustración

C athbad, M ug Ruirh yT aliesin. Estaban en

yendas de guerreros y héroes celtas a m odo de

del siglo XV.

contacto con el o tro m u n d o e inspiraban

acontecim ientos maravillosos de las vidas de

gran veneración.

los santos. D esde luego, los santos no podían

M uchos de ellos eran druidas, voz que procede de la palabra celta que significa “roble”, u n árbol al que consideraban sagra­

destacar en la batalla, pero podían obrar m ila­ gros para con trib u ir a la predicación. Es a san Patricio a quien más m ilagros se

do. Tenían prohibido po n er por escrito sus

atribuyen. M uchos de ellos se producen en su

secretos. Su sabiduría se transm itía de gene­

lucha contra los druidas, que eran quienes más

ración en generación por m edio de versos

tenían que perder con la expansión de una

que tenían que m em orizar. C om o conse­

nueva fe. En Tara, corte del rey Loegaire, san

cuencia, con ellos m urieron las leyes, las

Patricio tuvo que vencer por m edios m ilagro­

historias, las tradiciones v las fórm ulas m á­

sos a dos druidas, L ochru y I.ucetm ail, para

gicas que a un novicio le costaban 20 años

convencer al rey y a toda su corte de que se

aprender.

convirtieran al cristianism o.

ÍS7


SABIOS Y PROFETAS

▲ Los caballeros en torno a la Mesa Redonda, en cuyo centro se halla el Santo Grial.

A

H

MANUSCRITOS CELTAS ILUMINADOS

ARTURO A R T U R O ESTÁ presente en la m itología

LA CRIST IA N D A D contribuyó a la conser­

galesa, la irlandesa y otras m itologías célticas.

san Patricio a rd e ría eternam ente y que

vación de la mitología celta adaptando sus

Probablem ente fue un guerrero que vivió en

superaría a la suya. Esto irritó aún más a

leyendas a m odo de acontecim ientos milagro­

G ran Bretaña a fines del siglo

O le g a ire , quien se pro p u so e vita r que tal

sos de las vidas de los santos celtas. Ciertas

zó la fam a por resistirse a los sajones. Pero

cosa sucediera.

V y

que alcan­

hazañas de san Patricio, por ejemplo, se hacen

en la Edad M edia él y sus caballeros fueron

eco de las de C uchulainn. Tam bién las imáge­

absorbidos po r el m ito, com partiendo m uchos

d u jo un e jé rcito al e x te rio r de Tara p a ra

nes simbólicas de animales y plantas fueron

atributos de Finn m ac C ool

enfrentarse al santo. A l acercarse vio que

adaptadas: es el caso de san C olum bano,

san Patricio le va n tab a los b ra zo s en o ra ­

nom bre que significa “palom a”. Estas imáge­

figuran en un poem a galés de A neirin (siglo

ció n ; a co n tin ua ció n descendió una niebla

nes, trazadas con el estilo decorativo tradicio­

VI

que oscureció la escena. A l a cla ra rse el

nal de los celtas paganos, produjeron los mag­

Gildas (siglo

a ire no h a b ía señales de san Patricio ni

níficos m anuscritos ilum inados obra de los

celta N ennius (siglo

de su co m p a ñ e ro. Pero cu a n do Loegaire

misioneros cristianos de los siglos

latina de Gales del siglo

v o lv ió a ava n zar, p u d ie ro n verse un cie rvo

d.C . Los más famosos son el Libro de Durrow,

victorias y narra su derrota en la batalla de

y un cervatillo que se dirigían a Tara.

los Evangelios de Lindisfarne y el Libro de Kells.

C andan.

El rey se lo tom ó com o un reto y co n ­

V

D IO SES

H

REFLEXIONES

TEMAS

V il

y VIH

y

de la Fian na.

Las referencias más antiguas a A rturo d.C .), en los escritos del m onje británico VI

d.C .) y en los del historiador V III

d.C .). U na historia X

da una lista de sus

93 f t f í


S

I

LOS CELTAS

RELATOS ARTÚRICOS SUS O R ÍG E N E S S O N O S C U R O S . El más antiguo es C ulhw chy Olwen, narración ple­ nam ente artúrica en una lengua céltica, m ien­ tras que el poem a galés del siglo

X

titulado

“El botín de A nnw n” es un p rototipo de la búsqueda del Grial. Los relatos artúricos se popularizaron en la literatura irlandesa debido a sus semejanzas con los de Finn m ac C ool y la Fianna, si bien el A rturo irlandés es un invasor rapaz. Fue G eofirey de M o n m o u th quien dio inicio al m ito popular del rey A rturo. Su Historia de los reyes de B ritania, del siglo

X II,

inspiró al poeta n orm ando Wace, cuya versión presentaba un aspecto más cortesano e intro­ ducía la Mesa Redonda. Más adelante, tam bién en el siglo

X II,

el relato fue d ifundido p or el

poeta francés C hrétien de Troves, quien in tro ­ dujo en él nuevos elem entos de origen co n ti­ nental. A ñadió adem ás el concepto del am or cortés y presentó la versión más antigua de la leyenda del Grial. Posteriorm ente L ayam on escribió una versión inglesa con el añadido de algunas tra­ diciones populares célticas, y en el siglo

X III

se registra una contribución germ ánica. En el siglo

X IV

se escribió la m ayor leyenda

AGUA

A Jabalí de bronce utilizado probablemente como

artúrica del inglés medieval, Sir G a w a in y el

PARA LOS CELTAS EL AG UA era creadora

ofrenda votiva. Las representaciones de jabalíes son

Caballero Verde, y en el

y al m ism o tiem po destructora de la vida, im á­

muy abundantes en el arte celta.

XV

sir T hom as M alory

dio su form a final a la saga con La muerte de

genes opuestas que se reflejan en las distintas

Arturo.

versiones de la m uerte de M erlín.

N im ue y Viviana son, desde luego, el

En La muerte de Arturo, de sir T hom as

m ism o personaje, y sus naturalezas opuestas

A

Malory, M erlín es seducido por la intrigante

reflejan las distintas facetas del agua tal com o

CAMBIOS DE FORMA

y tentadora N im ue. Esta es herm ana de una

la presentan diferentes tradiciones narrativas.

LA C A P A C ID A D PARA CA M B IA R

divinidad m arina británica, Dylan, y en ocasio­

La últim a versión, la bretona, es la más ro m án ­

de form a o transform arse en otro objeto

nes se identifica con la D am a del Lago. N im ue

tica de su época.

o criatura es co m ú n en la m itología celta.

engaña a M erlín para que le revele los secretos

M orrigan, la terrorífica diosa irlandesa de

de su m agia, y cuando ha aprendido de él todo

la guerra, aparece en form a de cuervo que se

lo posible, utiliza su sabiduría para encerrarle

alim enta de los cuerpos de los guerreros caídos.

en una cueva para siem pre. H e aquí una m ues­

T CULHWCH Y OLWEN

Arawn, rey del otro m u n d o galés, cam bia su

tra de la desconfianza céltica en las hadas y de

C U LHW CH RECIBIÓ EL N O M BRE de la

form a con la de Pwll; y Sadb, m adre hechiza­

los peligros de asociarse a ellas en exceso.

p o rq u e riza en la que h a b ía na cid o . Sien­

da de O isin, adopta form a de gam o hem bra.

d o m uy ¡oven irritó a su m ad ra stra , quien

En la versión bretona la asociación de

a ca b ó ju ra n d o que no conocería a n in g u ­

M erlín, desde luego, tam bién puede

Viviana con el agua se aprecia en la presencia

cam biar su propia form a, así com o las de los

de una fuente en el lugar en que M erlín y ella

na m ujer hasta que g a n a ra la m an o de

dem ás. Facilitó la unión de U ther, padre de

se encuentran, el bosque de Broceliande. Se

O lw e n , la herm osísim a h ija del g ig a n te

A rturo, e Igraine, esposa de G orlois, duque

enam oran y el m ago se sirve de sus habilidades

Ysbaddaden.

de C ornualles, pron u n cian d o un ensalm o

para retirarse del m undo. La historia term ina

para que U th er adoptara tem poralm ente la

positivam ente al retirarse los am antes para

A rfu ro en busca de a y u d a . A llí se h a b ía

form a de G orlois.

siem pre a su Jardín de la Felicidad.

re u n id o un g ru p o de personajes e x tra o rd i-

94

Y

C ulhw ch a c u d ió a la corte de su p rim o

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


......................

RELATOS ARTÚRICOS

■4 Poema francés del siglo X IV q u e describe la huida del rey Arturo del emperador Lucitts.

y sangrienta b a ta lla A rtu ro y sus hom bres les persiguieron a lo la rg o del m a r de G ales. A llí siguieron h a ciendo estragos hasta que a rro ja ro n al ja b a lí al río Severn. Y m ientras el a n im a l luchaba contra la corriente, dos hom bres de A rtu ro le a rre ­ ba taro n las tijeras y el peine que tenía entre las orejas. C ulhw ch regresó al castillo de Y sbaddaden con ellos y todos los demás objetos que h a b ia sido reta d o a reunir. Reclamó a O lw e n com o esposa y afe itaro n las b arbas del gig a n te . A continuación G o re u , últim o h ijo superviviente del pastor, co rtó la cabeza de Ysbaddaden y la clavó en una estaca.

LA HIJA DEL GIGANTE LA H IS T O R IA de C ulhw ch y O lw en que cuenta el M abinogion es u n a de las más im p o r­ tantes para los estudiosos de la leyenda artúrica por su autenticidad céltica. Probablem ente fue escrita por vez prim era en el siglo XJ, si bien su y .y *

dependencia de textos irlandeses previos m ues­ tra que procede de una tradición más antigua.

4 m ¡L ~ .—

______________ __

n a n os p a ra buscar el ca stillo de Y sb a d ­

C ulhw ch y sus com pañeros se a b rie ro n

d a d e n . En sus viajes e n c o n tra ro n al pastor

ca m ino co m b a tie n d o hasta el castillo,

de los g ig a n te s, cuya esposa resultó ser tía

d o n de Y sbaddaden les tuvo tres días espe­

de C ulh w ch . C u a n d o ésta supo de su bús­

ran d o su respuesta. Finalm ente cedió,

q u e da se resistió a a y u d a rle , pues h a b ía

e n tre g a n d o a C ulhw ch una desesperante

p e rd id o a m anos del g ig a n te a veintitrés

relación de hazañas a realizar. En total

de sus ve in tic u a tro hijos. De todos m odos

eran 3 9 , muchas de ellas relacion a d a s con

p re p a ró un encuentro entre C ulhw ch y

la caza de Twrch Trwyth, h ijo del prín cip e

O lw e n . O lw e n era más be lla de lo que

Taredd, que h abía sido m ágicam ente trans­

C ulhw ch p o d ía im a g in a r, p o r lo que le

fo rm a d o en ja b a lí. Y sbaddaden tenía espe­

ju ró su a m o r eterno. Tam bién O lw e n esta­

cial interés p o r conseguir un peine y unas

ba e n a m o ra d a , p e ro no q u e ría d e ja r a su

tijeras de entre las orejas del ja b a lí: n in g u ­

p a d re sin su consentim iento, pues sabía

no de los suyos tenía fuerza suficiente p a ra

m uy b ien que su destino era m o rir el día

hacerle un buen afe itad o .

en que ella se casase. C ulhw ch tenía que

Finalm ente el p ro p io A rtu ro d irig ió

presentarse a Y sb a d d a d en , le d ijo e lla , y

la e xp e dició n que lo g ró seguir la pista de

p re g u n ta rle qué a c e p ta ría a ca m b io de

Twrch Trwyth y de sus siete jabatos hasta

la mano de Olwen.

Tsgeir Oervel, en Irlanda. Tras una la rg a

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

▼ Jasón y Medea recuperan el vellocino de oro.

TEMAS

95

¿ Í:íi


Probablem ente más interesante para los

RELATOS BRETONES

bre significa “porqueriza” y su relación de na­

estudiosos que el propio relato es la lista de

cim iento con los cerdos es desarrollada en su

los personajes artúricos que presenta. C ulhw ch

lucha final con Twrch Trw vth, príncipe trans­

los “narradores bretones”, la única obra literaria

m enciona p o r sí solo 200 nom bres, que for­

form ado en jabalí. Adem ás C ulhw ch es presen­

b retona anterior a 1450 que ha llegado hasta

m an un inventario de la corte de A rturo. De

tado com o un héroe sem ejante a los dioses,

nosotros es la de los llam ados lais bretones, que

igual im p o rtan cia es la antigüedad del texto,

radiante de la cabeza a los pies.

con su tratam ien to carente de adornos de

A U N Q U E G E R A L D de Gales escribió sobre

no tienen nada que ver con los m anuscritos

H ay adem ás en el relato algunos elem en­

irlandeses v galeses anteriores.

remas que aparecen en relatos posteriores

tos característicos. Se trata de la narración de

con orn am en to s medievales de origen con­

una búsqueda que se asemeja a los trabajos

popularizó el lai bretón, breve poem a de carác­

tinental.

de H ércules de la tradición clásica; v su argu­

ter narrativo en francés que versa sobre tem as

m ento principal, sim ilar al clásico de Jasón

célticos y artúricos. Los relatos folclóricos

sobrenaturales. Por ejem plo, en el héroe hay

y M edea, pertenece a la categoría folclórica

bretones no se recopilaron hasra el siglo

una evocación del cam bio de form a; su nom ­

denom inada “la H ija del G igante”.

al reunirse bajo el título de Canciones de Bre­

La leyenda tiene diversos elem entos

M arie de Francia, autora del siglo

X II,

X IX ,

taña relatos contados por personas de locali­ dades aisladas. De todos m odos algunos estudiosos creen que en Bretaña hubo tradiciones artúricas que sobrevivieron a la influencia de los refugiados irlandeses, galeses y de C ornualles del siglo v d .C ., y q u e fueron éstas y no las fuentes galesas las que inspiraron en el siglo

XII

las obras de

C hrétien de Troves. Largos pasajes de la leyen­ da artúriea están escritos en bretón; G eoffrey de M o n m o u th afirm aba que su obra estaba basada en un “libro bretón”, y M arie de Francia m antenía que sus escritos estaban sacados de antiguas fuentes bretonas después perdidas. La historia de Lanval procede de un lai bretón y m uestra una característica del concep­ to del a m o r de M arie de Francia: la asociación casi inevitable entre alegría y sufrim iento.

Y LANVAL LANVAL, E N V ID IA D O p o r su v a lo r y su a p o stu ra , no g o z a b a de p o p u la rid a d . En una ocasión se sintió de sco nso la d o al ser in vita d o al p a b e lló n de la m ujer más b e lla . Esta le d ijo q ue h a b ía a c u d id o desde m uy lejos p a ra c o m p ro b a r si Lanval era tan apuesto y cortés com o se co n ta b a . H ic ie ­ ron el a m o r y a c o n tin u a c ió n la m ujer d ijo a Lanval que jam ás h a b la ra a n a d ie de ella. Si cu m p lía esta co n d ic ió n , d ijo , ella se le a p a re ce ría siem pre que la necesitase

A Iluminación de un manuscrito francés que muestra a Arturo y sus caballeros sentados a la Mesa Redonda.

Y

M IT O S REESCRITOS

A

PERSONAJES


RELATOS BRETONES E S I

Una donadla lleva el Santo Cirial para mostrarlo a uno de los caballeros del rey Arturo. ü

BÚSQUEDAS HEROICAS LA B Ú S Q U E D A MÁS FA M O SA es la del Santo Grial por los caballeros de la Mesa Redonda. H ay otras m achas, en especial en las sagas artúricas. Para obtener la m ano de O lw en, C ulhw ch es enviado a encontrar 39 objetos para su padre, el gigante Y sbaddaden. O w ain, inspirado por C ynon, hijo de C lydno, sale en busca del Castillo de la Fuente; y Peredur em p ren ­ de una larga serie de aventuras para vengar el insulto de Cei a un enano. Sea cual sea el objeto de la búsqueda, de carácter divino o vulgar, el tem a del relato es siem pre el propio viaje.

EL GRIAL EN EL M IT O A R T Ú R IC O el Santo Grial es una vasija de carácter m ístico que se con­ vierte en el objeto más buscado de los caballe­ ros de la Mesa R edonda. El cuento m ás antiguo del G rial es el de C hrétien de Troves. En él aparece sir Percival, que no logra e n co n trar el G rial p orque no form ula las preguntas adecuadas. En versio­ nes posteriores aparecen diversos caballeros, Lancelot entre ellos, que tam bién fracasan en su intento. El único suficientem ente puro para triunfar en la búsqueda y ser llevado a los cielos con el Grial es G alahad, hijo de L ancelot. En versiones más tardías hay otros caballeros que lo logran, entre ellos Percival y Bors. En m itos célticos más antiguos figuran otros buscadores del G rial. En “El botín de A nnw n", antiguo poem a galés, A rtu ro dirige una expedición desastrosa a Irlanda en busca de un caldero, uno de los Trece Tesoros de y le h a ría rico. Lanval ace p tó y v o lvió a la

Lanval fue ju zg a d o e instado a presen­

Britania. Se halla una variante de esto en la

corte, d o n d e se c o m p o rtó m uy g e n e ro sa ­

ta r a la da m a que era más herm osa que

m ente con sus nuevas riquezas.

G in e b ra . El se negó, y cuando las cosas

los objetos que debe en co n trar el héroe con

se e m pezaron a po n er difíciles la da m a se

ayuda de A rturo figura un caldero. De la his­

Su fa m a creció hasta que un d ía la

historia de C ulhw ch y O lw en, en la que entre

reina G in e b ra se le insinuó. El la rechazó

presentó rad ia n te sobre un ca b a llo blanco.

toria de Peredur en el M abm ogion se ha dicho

d ic ie n d o que era fiel a una d a m a m ucho

Todos a ceptaron que Lanval había dicho

que es una leyenda del G rial sin Grial. Peredur

más herm osa. G in e b ra d ijo a A rtu ro que

la ve rd a d y recuperó su lib e rta d . Entonces

es la form a galesa de Percival, m ientras que

Lanval la h a b ía in su lta d o, p o r lo que

c a b a lg a ro n ¡untos hasta A va lo n y nadie

G w alchm ai, que tam bién figura en el relato,

debía ser castigado.

más volvió a verlos.

es la form a galesa de G aw ain.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

97 O H


5 fü

LOS CELTAS

A Oisin y N aim llegan al País de la Eterna Juventud. o tro insulto. H abía visto com o C ei, el ir r i­ ta b le co m p a ñ e ro de A rtu ro , g o lp e a b a y patea b a a dos enanos, p o r lo que no quiso a ce p ta r el h o n or de unirse al g ru p o hasta que Cei aceptase su reto. A to d o esto, Peredur p ro s ig u ió sus v ia ­ jes, y allí d o n de to p a b a con un enem igo de A rtu ro lo d e rro ta b a y, a c a m b io de res­ p etar su v id a , lo e n via b a a d e c ir a A rtu ro que h abía sido ve n cid o p o r Peredur, en cuyo nom bre so licitaba su perd ó n . De resultas de ello A rtu ro estaba deseoso de a b ra z a r al valeroso g u e rre ro y envió a buscar a Peredur. En su vagar, Peredur se encontró suce­ sivam ente con dos tíos suyos. El p rim e ro , un pescador co jo , le d ijo que nunca p re ­ g u n ta ra p o r las cosas que no entendía; en la corte del segundo vio una m isteriosa cabeza co rta d a sobre una b a n d e ja y tuvo buen c u id a d o de no hacer preguntas al respecto. Después de esto se e n a m o ró de una doncella de m ejillas sonrosadas y pasó cie rto tiem po con los b rujos g u erreros de C aerloyw , quienes le instruyeron en el uso de las arm as. Finalm ente A rtu ro lo ca lizó a Peredur, que se h a lla b a en lo a lto de una colina soñando con el cabello negro, la piel b la n ­ ca y los labios rojos de su a m a d a . A rtu ro envió a varios caballeros, entre ellos a Cei, p a ra a c o rd a r un encuentro, p ero al irru m p ir con rudeza en la ensoñación de Peredur, éste les h izo volver vencidos y ensangrenta­ dos. G w a lch m a i, más cuidadoso, tuvo éxito d onde los demás habían fracasado; y cuan­ d o Peredur supo que entre los guerreros a los que había vencido se contaba Cei, fin a l­ mente se unió a los caballeros de A rtu ro . Peredur tuvo m uchas aventuras en la

T PEREDUR, HIJO DE EFRAWG TRAS LA MUERTE en com bate de su p a d re

im p re sio n a ro n , p o r lo que d e jó a su m adre

corte, hasta que supo que la cabeza c o rta ­

p a ra seguirles hasta la corte de A rtu ro .

da que h abía visto en casa de su tío era

C ua n d o llegó, su aspecto y su in g e n u i­

la de un p rim o que hab ía sido m ata d o

y de seis de sus herm anos, el ¡oven Peredur

d a d fueron ob je to de risa, pero p ro n to des­

p o r los brujos de C aerloyw . Entonces

fue llevado p o r su m adre a v iv ir tra n q u ila ­

tacó d e rro ta n d o y m ata n d o a un ca b a lle ro

Peredur se d irig ió tardíam ente al C astillo

mente en un lu g a r en que no fuera tentado

que había insultado a la reina G in e b ra .

Encantado, d o n de él y el g ru p o de g u e rre ­

a to m a r las arm as. Pero un día tres c a b a ­

M as Peredur se negó a ser uno de los

ros de A rtu ro se ve n g aro n terriblem ente

lleros que pasaban con sus corceles le

caballeros de A rtu ro hasta ha b er ve n g ad o

de los brujos.

98

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


PEREDUR, HIJO DE EFRAW G

M AG IA Y HECHIZOS EN LOS MI I O S CELTAS abunda la magia, que tiene ciertas funciones narrativas. Por lo general se utiliza para escapar. Etain y M idir huyen del palacio de Eochaid en form a de cis­ nes, m ientras que D iarm aid y G rainne escapan de los cazadores de Finn sirviéndose del mágico m anto de la invisibilidad de O engus. La magia tam bién se utiliza para engañar, com o en los casos de Cu Roi y sir Rartilek, que son mágica­ m ente transform ados en gigantes irreconocibles para el juego de la decapitación. Héroes y ogros tienen con frecuencia poderes mágicos que con­ firman su grandeza y su poder. Finn goza de capacidad de conocer el futuro, m ientras que Balor tiene un ojo m ágico cuya m irada es letal. El hechizo o encantam iento se produce de m uchas form as y se utiliza sobre to d o al ser­ vicio del amor. O isin es hechizado por la belle­ za de Naim ; una poción mágica es el recurso de Tristán e Isolda; D iarm aid es hechizado por G rainne; m ientras que Naoise es encantado por D eirdre. D e lugares com o arboledas, m anantiales y estanques se dice que están hechizados y que son entradas al otro m undo. M erlín cae bajo el ensalm o de Viviana en el bosque de Broceliande, m ientras que A rturo obtiene su espada encantada en un lago. U

TRINIDADES E N T R E LO S CELTAS EL N Ú M E R O tres era sagrado. La sabiduría se conservaba en versos agrupados en tercetos, m ientras que las tres facetas son una form a artística celta m uy com ún. En la m itología las diosas madres suelen representarse de tres en tres; M orrigan es fre­ cuentem ente representada por sus terroríficas herm anas. En ocasiones un trío personifica d istin­ tos aspectos del m ism o personaje; Naoise, am ante de D eirdre, tiene dos herm anos que sólo se diferencian por el tono de sus voces. M uchas historias am orosas célticas, com o la de Lancelot y G inebra, conllevan triángu­ los amorosos. En ocasiones uno de los rivales es joven y apuesto, com o Tristán, m ientras que el otro es un m arido o guardián posesivo.

4 Tristán e Isolda según una ilustración del siglo X III.

V

DIOSES

jW [

REFLEXIONES

TEMAS

91

’á f


T

cam a de M a rk . Posteriorm ente Tristón

Isolda p o d ría curarle. De m odo que envió

TRISTÁN E ISOLDA

e Isolda sig uieron e n g a ñ a n d o a M a rk

un b a rco a recogerla. Tristón no estaba

TRISTÁN V IV ÍA C O N SU TÍO, el rey M a rk

encontrándose en secreto siem pre que

seguro de que Isolda aceptase acudir, y

de C ornualles, c u a n do éste d e jó de p a g a r

p o d ía n .

trib u to a Irla n d a . Fue e n via d o a co b ra rlo

p a ra saberlo cuanto antes o rd e n ó al c a p i­ tán que a la vuelta del v ia je llevara velas

Inevitablem ente, M a rk se enteró p o r

un cam peón irlandés, al cual m ató Tristón.

los rum ores, y d e c id ió p o n er tram pas a los

blancas si ella iba a b o rd o y negras en

Pero en el com bate éste fue h e rid o y su

am antes en las que estuvieron a punto de

caso co n tra rio .

lesión se enconó. Se encontró una m e d ici­

caer. Finalm ente Isolda aceptó ju ra r p o r su

Tristón envió a su esposa a d ivisa r el

na que p o d ía c u ra rlo en Irla n d a , a d o n d e

p ro p ia v id a que no era a d ú ltera . Tristón

b a rco que volvía. Esta, al verlo, m in tió a

fue e n via d o Tristón b a jo o tro nom bre. A llí

asistió al ritua l d is fra z a d o de m endigo.

Tristón y le d ijo que las velas eran de c o lo r

le d e vo lvió la salud Isolda, h ija del rey de

S im u la n d o que se caía entre sus brazos,

negro. A l o ír esto Tristón m urió con el c o ra ­

Irla n d a .

Isolda pu d o decir, con total ve ra cid a d , que

zón destrozado. A l lle g a r Isolda y encon­

sólo h a b ía sido a b ra z a d a p o r su m a rid o

tra r a Tristón m uerto, se a flig ió tanto que

y p o r aquel m endigo.

tam bién m urió.

Para restaurar la p a z se a co rd ó un m a trim o n io entre M a rk e Isolda, y Tristón fue e n via d o a recogerla. C u a n d o volvían

Tristón, reconociendo que su a m o r

El rey M a rk los enterró juntos en

be b ie ro n de fo rm a accidental una poción

estaba condenado, p a rtió hacia Bretaña,

Cornualles. Sobre la lá p id a de Tristón cre­

a m orosa que h a b ía re cib id o Isolda de su

do n de se casó con la h ija del rey Hoel.

ció una viña y sobre la de Isolda un rosal;

m adre, p o r lo que se e n a m o ra ro n irre m e ­

Sin e m bargo, echaba tanto en falta a

al crecer las dos plantas se tren za ro n de

diablem ente.

Isolda que no lo g ró consum ar el m a trim o ­

m od o inseparable.

En su noche de b o d as Isolda tenía que o c u lta r el hecho de que no era p ura. De m od o que la do n cella de Isolda o cu p ó al

amparo de la oscuridad su lugar en la

su 100

nio, p o r lo que su esposa se volvió m uy celosa. Un día Tristón recibió o tra h e rid a que

se enconó, y creyó que sólo su a m a d a

A Se supone que esta doble cabeza es un símbolo de los enemigos derrotados.

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


TRISTAN E ISO LDA

H

al ca b o de doce meses se presentase en

LA CABEZA SAGRADA

GAWAIN Y EL CABALLERO VERDE

LA M IT O L O G ÍA CELTA está llena de his­

la C a p illa Verde. A G a w a in le costó d ie z meses encon­

torias de gigantes y enem igos decapitados;

EN LA CORTE DE ARTURO la fiesta de

los héroes se enfrentan en luchas en que se

N o ch e vie ja fue in te rru m p id a en una o c a ­

llegó a un castillo situado a poca distancia

corran la cabeza. Sabem os adem ás que los

sión p o r la irru p ció n de un C a b a lle ro

del lu g a r al que se d irig ía , y su señor, sir

celtas eran cazadores de cabezas; las conserva­

Verde que llevaba una hacha en la m ano.

Bertilak, le invitó a p a sa r allí las N a v id a ­

ban com o trofeos u ofrendas sacrificiales, cre­

Con ella, retó a los presentes a cortarle

des. Bertilak le propuso descansar antes de

yendo que contenían la esencia de la persona

la cabeza. La apuesta era que tenían que

la prueba y ser entretenido p o r su esposa.

a quien pertenecían y que eran fuente de

someterse al m ismo trato la N ochevieja

Bertilak pretendía p asar el tiem po ca za n d o

sabiduría. E n el arte celta la figura h um ana

del a ñ o siguiente.

y d e cid ió que ca d a noche él y G a w a in se

es escasa, m ientras que las cabezas o rostros

G a w a in , so b rin o de A rtu ro , aceptó

tra r la C a p illa Verde. Por N ochebuena

ca m b ia ría n lo que h ubieran co b ra d o

sueltos no lo son, por más que en las formas

el reto y co rtó la cabeza del e xtra n je ro

artísticas de dos dim ensiones el rostro sea

de un solo tajo. C reyendo que la p a rtid a

difícil de representar entre los detalles deco­

había te rm in a d o , todos q u e da ro n asom ­

d urante tres días m ientras su esposa v is ita ­ ba la hab itación de G a w a in . Este no reci­

durante el día. Bertilak de sa pa re ció con sus sabuesos

rativos. El uso de joyas adornadas con rostros

bra d o s al ver que el cuerpo verde recogía

debe de proceder de la creencia de que te­

la cabeza y se iba del lugar. En su ca m ino

b ió de ella más que besos, que ca m b ió

nían poderes protectores.

la cabeza lla m ó a G a w a in y le d ijo que

ca d a noche a su a n fitrió n p o r la caza co b ra d a . Pero el tercer día G a w a in recibió de la d a m a a lg o más, un cinto verde, que no m ostró a Bertilak. Llegado el m om ento, Bertilak p ro p o r­ cionó a G a w a in un guía p a ra que le con­ dujese a la C a p illa Verde. El guía intentó asustarle avisándole de los p eligros del ocupante. Pero G a w a in siguió su cam ino con valor. En la c a p illa le esperaba el C a b a lle ro Verde con el hacha p re p a ra d a . G a w a in se q u itó el yelm o y se a rro d illó ante él; el ca b a lle ro le asestó al cuello tres hachazos fingidos. El tercero le rozó y su sangre brotó. G a w a in estaba p e rp le jo , hasta que su to rtu ra d o r le e xplicó que era Bertilak trans­ fo rm a d o p o r la b ru ja M o rg a n a a fin de po n er a p rueba el v a lo r de los caballeros de A rtu ro . Los dos prim eros hachazos que le lanzó correspondían a las dos ocasiones en que G a w a in le había entre g a d o fie l­ mente lo lo g ra d o dura n te el día. El tercero, del que b ro tó sangre, era un reproche p o r no haberle entre g a d o G a w a in el cinto verde. A p a rtir de entonces G a w a in llevó siem pre el cinto verde p a ra que le recor­ dase su error.

A Según otro mito celta el Caballero Verde se encuentra en un vado con Beaum ainsy es vencido

en combate.

V

DIOSES

jH

¡

REFLEXIONES

ijf

TEM AS

101


EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

Europa central y oriental INTRODUCCIÓN

C

O N LA N O T A B L E E X C E P C IÓ N de rum anos, húngaros y albaneses, los pueblos de E uropa central y oriental pertenecen predom inantem ente a la familia de los eslavos, cuya identidad étnica se estableció hace unos

1.500 años. Por entonces, en el siglo V d.C ., los eslavos iniciaron sus m igraciones

por el este de Europa: hacia el norte hasta el m ar Báltico, hacia el sur hasta el Adriático, y desde Bohemia, en la parte centro-oriental, recorrieron m edio m u n d o hasta alcanzar el océano Pacífico. Los que se instalaron en el norte -polacos, bielorrusos y ru so s- en contraron un país en su m ayor parte llano y pantanoso, con grandes ríos y cubierto de nieve durante m ás de seis meses al año. Q uienes poblaron las partes centrales -checos, eslovacos y u cran ian o s- encon­ traron una estepa herbosa y casi sin árboles.

LAS T R IB U S que se dirigieron hacia el sur a través de los Balcanes -lo s yugoslavos (lo que

ESLOVACOS Pueblos eslavos

significa "eslavos del sur": serbios, croatas, eslo­

Extensión de los pueblos eslavos h. 500-700 d.C.

venos y m acedonios) y los b úlgaros- hallaron

Area de ongen de los eslavos

u n clim a más tem plado a orillas de los cálidos m ares Adriático, Egeo y N egro, rodeados de m ontañas con cum bres nevadas. Las robustas tribus que se encam inaron hacia el este —los rus o ru so s- se abrieron paso valiéndose del hacha y el luego a través de d en ­ sos bosques con ciénagas y lagos en los que POLACOS

vivían gran cantidad de animales salvajes. Según

BIELORRUSOS

el historiador Vasily Kluchevsky (1841-1911), para co m prender la cultura eslava hem os de fijarnos en el bosque, el río y la estepa: Los bosques proporcionaban a los eslavos

SLOVACOS

TAÑOS

robles y pinos para construir sus casas, les calentaban con álamos y abedules, iluminaban sus cabañas con teas de madera de abedul, les calzaban con sanda­ lias de fibra, les proporcionaban platos y fuentes, les vestían con cueros y pieles y les alimentaban

ESLOVENOS CR OA T A S

con miel. Y eran el mejor abrigo para su ganado. Pero la vida en el bosque era dura y peli­

S ERBIOS

B U L G A R O S A'

grosa: lobos y osos acechaban a hom bres y ani­ males. Era un m u n d o de sonidos fantásticos y som bras am enazadoras que inspiraba m iedo.

MACEDONIOS

El bosque incitaba a la prudencia y a una fan­ tasía encendida. La estepa dejó en el alm a eslava una hue­ lla peculiar. Su interm inable extensión producía una sensación de vastos horizontes y sueños le­ janos. Y sin em bargo era más am enazadora que

EURO PA C E N T R A L Y O R IEN TA L

el bosque, pues no ofrecía dónde esconderse de

“ 3 ---- —

102

T

M ITO S REESCRITOS

A

p e r s o n a je s


IN T R O D U C C IÓ N

fe r tfli

M La kibitka, tienda en que debieron de vivir los primeros emigrantes rusos. ► E l dios creador con cara de pez esfundam ental en la mitología de Europa central y oriental. los m erodeadores nóm adas y de los cernidos m ongoles o tártaros. £1 bosque y la estepa des­ pertaban sentim ientos opuestos de am istad y de temor. N o así el río, pues com o dice Kluchevsky: Am aba su río. N o hay otro rasgo del terreno tan hondamente cantado por el folclore eslavo. Y con buenos motivos para ello. En sus merodeos le mostraba el camino; en sus asentamientos era su compañero constante; instalaba la casa en sus ribe­ ras. Le alimentaba durante gran parte del año. Para el comerciante era la mejor carretera tanto en verano como en invierno. Enseñó a los eslavos el orden y la sociabilidad; hermanó a los hombres y les hizo sentir que form aban parte de la sociedad, enseñándoles a respetar Lis costumbres ajenas, a comerciar, a experimentar, a inventar y a adaptar. Tam bién ríos y lagos tenían sus m isterios. Es fácil e n ten d er que en un m undo habitado por dem onios los prim itivos eslavos creyeran que el espíritu del río m u rm u rab a cuando estaba satisfecho y rugía cuando estaba irrita­ do. El m ovim iento c o n tin u o de sus aguas suge­ ría de m odo m uy natural que era algo vivo; de

i

m odo que cada río y cada lago tenían su d u e n ­ de m asculino y su ninfa acuática fem enina. Tal es, pues, el origen principal de la m adre n a tu ­ raleza que configuró la cu ltura eslava, confi­ riendo a sus m itos un carácter peculiar.

COSTUMBRES RELIGIOSAS, CULTOS E INFLUENCIAS

entretenían a los señores. Ser un buen narrador

El famoso edicto real de 1649 proclam aba:

era una cualidad m uy apreciada en m uchas

Muchas personas creen neciamente en los sueños,

casas señoriales, incluida la del propio em pera­

el m al de ojo y los cantos de las aves y cuentan

dor. Del prim er zar de Rusia, Iván el Terrible,

enigmas y mitos; a l hablar estúpidamente, cele­

LA Ú N IC A E O R M A artística de expresión

se contaba que era un gran adm irador de los

brar fiestas y blasfemar, destruyen sus almas.

de los m itos eslavos corresponde en gran parte

m itos eslavos y que tenía en su corte a tres cie­

a los narradores orales, que cultivaron el arte

gos que se turnaban junto a su cam a, donde

de los bardos y transm itieron verbalm ente sus

le contaban historias para ayudarle a conciliar

A LOS V O D Y A N O I

relatos de generación en generación. Estos

el sueño. Los m itos contados p o r nodrizas del

RÍOS, LAGOS Y MARES eran m uy im por­

juglares, cantores de gestas y narradores ciegos

pueblo a jóvenes aristócratas proporcionaron

tantes para los antiguos eslavos, y el movi­

eran bienvenidos en los asentam ientos aislados

temas a innum erables obras m aestras del arte

m iento del agua sugería que estaba dotada de

y alejados, especialm ente en las largas veladas

eslavo (Sadko, La doncella de las nieves y El

vida. Cada curso de agua tenía su propio espí­

invernales. Antes de que la vida m oderna lle­

gallo dorado de Rimsky-Korsakov; F.Ipájaro

ritu, el vodyanoi, que era viejo, feo, cubierto de

gara a los rincones más rem otos del país, la

de fuego y La consagración de la primavera de

lodo y con las barbas verdes. D e él dependía

narración de los m itos era el en tretenim iento

Stravinsky y Rusalka de Dvorak).

preíerido en la tranquilidad y la m o n o to n ía de las noches prolongadas. Es interesante observar qu e los m itos no

se dirigían solamente al pueblo llano; también

V

DIOSES

REFLEXIONES

Pero los narradores de historias no siem ­

la “vida” de las aguas: cuando estaba borracho hacía que las aguas se desbordasen, si estaba

pre eran bienvenidos. El zar Alejo M ijaílovich,

satisfecho conducía a los peces hacia las redes,

padre de Pedro el G rande, hizo reunir a todos

y cuando se

los narradores de historias

tas, hundía barcos y ahogaba a los marineros.

TEM AS

y les cortó la lengua.

enfadaba desencadenaba torm en­

103

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S .4

EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

sol cayó sobre ella que, con un grito de dolor, p id ió a Leí que le to ca ra su últim a canción. Y según to ca ba , el cuerpo de ella se h u n dió en la tie rra , q u e d a n d o solam ente una corona de lirios. M as cu a n do una vid a pasa, nace otra. El ra yo de sol despierta con su beso a la tie rra helada y da na cim ien to a las plantas y a las flores. En cuanto a Leí, espera que las nieves del in vie rno le devuelvan a su a m a d a D oncella de las Nieves.

•4 Placa de papier-m áché de estilo palekh que muestra a la Doncella de las Nieves contemplando los ba iles y juegos de los campesinos.

RECOPILACIÓN DE LOS MITOS LOS ESLAVOS, a diferencia de los súm enos, los egipcios, los aztecas y los antiguos griegos, no dejaron registro escrito de sus m itos. Sólo tras su cristianización a finales del siglo X tiene

LA DONCELLA DE LAS NIEVES

no, unas m uchachas campesinas invitaron a

LA DONCELLA de las Nieves (Snegurochka)

ju g a r a la Doncella de las Nieves. Esta, tras

era h ija de Herm osa Prim avera y de un

resistirse, se unió a ellas recogiendo flores,

viejo, H elada N a riz-R oja. Hasta los 16 años

entonando canciones y b a ila n d o con los

fue obra de A lexánder Afanasiev (1826-1871),

viv ió en el reino h e la d o de su p a d re ; fue

m uchachos campesinos. Así se entretuvo

cuya extensa labor, publicada en ocho volúm e­

entonces cu a n do Yarilo, el dios Sol, la vio

hasta que un m uchacho pastor, Leí, tocó su

nes entre 1855 y 1867, contenía 640 m itos,

y la descongeló.

flauta p a ra ella, la co g ió de la m ano y la

leyendas y cuentos populares: la m ayor recopi­

lugar la alfabetización y aparece la literatura. La prim era recopilación de m itos y leyen­ das eslavos, de im p ortancia aún no superada,

sacó a bailar. Desde ese día Leí el pastor

lación del m u n d o obra de un solo hom bre.

sus padres, discutieron sobre el destino de

visitó a la Doncella de las Nieves. Pero,

Afanasiev recogió los relatos de segunda m ano, a p artir de recuerdos de otras personas, pese a

M ás tarde, un invierno, al encontrarse

la Doncella de las Nieves. La m adre quería

aunque la a m aba tiernam ente, el corazón

que fuese lib re , pero el p a d re temía al sol.

helado de ella no le d a b a respuesta. Final­

lo cual este m odesto abogado de la región rusa

Finalm ente d e cid ie ro n d e ja rla al cu id a d o

mente la dejó p o r una m uchacha del pue­

de Voronezh llegó a ser una de las figuras más

de un a n c ia n o m atrim o nio. Lo h icieron de

blo. La Doncella de las Nieves, d o lid a ,

influyentes de la cultura nacional rusa.

la siguiente m anera: una m añana, m ientras

c o rrió a un lago en m edio del bosque y

el a n c ia n o y su esposa ca m ina b a n p o r el

p id ió a su m adre, Lo, que le d iera un c o ra ­

bosque nevado, el hom bre se detuvo p a ra

zón hum ano, pues a m a r aunque sólo sea

época en que la sociedad aristocrática eslava

hacer una "m uchacha de nieve" (el e q u iva ­

unos momentos es más precioso que vivir

se guiaba p or m odas extranjeras y hablaba

lente eslavo de un "m uñeco de nieve").

eternam ente con un corazón de hielo.

en francés- le c o n d u jo a la adm iración de

Para su sorpresa los labios de la

El interés de Afanasiev p o r la belleza intrínseca del lenguaje cam pesino - e n una

los m itos p o r su calidad m usical, su poesía,

Com padeciéndose de ella, su m adre

su sinceridad, su pureza y su sencillez infantil.

m uchacha de nieve se volvieron rojos, sus

le puso una corona de lirios y le aconsejó

ojos se a b rie ro n y de la nieve surgió una

que no expusiera su a m o r a la feroz m ira ­

Pero su labor despertó oposición en ciertos

m uchacha viva y verdadera. La Doncella

da de Yarilo.

ám bitos.

de las Nieves creció en cuestión de horas.

La Doncella de las Nieves co rrió p o r

La segunda edición de sus m itos lúe co n ­

Pronto el sol p rim a ve ral calentó la tierra y

entre los árboles en busca de Leí y le d e ­

fiscada y quem ada, y Afanasiev fue objeto de

a p a recieron manchas de hierba verde, pero

claró su amor. A m edida que h a b la b a , el

investigación en San Petcrsburgo a m anos de

la ¡oven se escondió del sol, se d irig ió a las

rad ia n te sol fue subiendo en el cielo despe­

un com ité especial. Cayó en desgracia, perdió

gélidas sombras y tendió sus p álidos brazos

ja d o hasta d is ip a r las tinieblas de la noche

su em pleo y se le q uitó su casa de M oscú. C o n

hacia la lluvia. Un día, al acercarse el v e ra ­

y fu n d ir la nieve que qu e da b a . Un ra yo de

todo, pese a la enferm edad y la pobreza,

104

X

m it o s

REESCRITOS

PERSONAJES


LA D O N C E LLA DE LAS NIEVES Í ¿ M

Afanasiev dedicó todos sus m om entos libres a una nueva obra: Interpretación poética de la naturaleza por los eslavos.

V

LOS ESPÍRITUS DOMÉSTICOS LOS A N T IG U O S ESLAVOS veían por doquier espíritus buenos, malos y jugueto­ nes. H abía que tratarlos con prudencia, pues solían estar relacionados con los espíritus de los antepasados y la prosperidad de la casa dependía de su bienestar. Los eslavos m ante­ nían vivo el recuerdo de sus antepasados difuntos por m edio de com plejos rituales, com o llevar com ida a su tu m b a varias veces al año y hablarles cuando había que tom ar decisiones im portantes. Este culto de los antepasados está presente en los relatos del hijo m enor, frecuentem ente “El Loco”, que es desgarbado y de ingenio tardo. Sin em bar­ go, al honrar a su d ifunto padre, invariable­ m ente recibe la justa recom pensa (en ocasio­ nes se vuelve guapo y apuesto y se casa con una herm osa princesa).

H ARTE POPULAR PALEKH El antiguo arte popular ruso llam ado palekh nació en la localidad de Palekh, a unos 500 kilóm etros al noreste de M oscú. Las m in iatu ­ ras lacadas de Palekh son pinturas general­ m ente en joyeros y prendedores de papiermáché. Por lo general representan temas populares (com o E l pájaro de fuego, Sadko o Baba Yaga) o imágenes religiosas. En la her­ m osa catedral Krestodvizhensky de Palekh puede verse una im presionante colección de iconos. La p in tu ra se elabora con pigm entos finam ente m olidos y mezclados con una em ulsión a base de yema de huevo; la yema separada se devuelve a la cáscara, se le añade agua y vinagre y la em ulsión se agita con un batid o r especial de nueve agujeros. 4 1.a magnífica catedral de Krestodvizhensky, representada aqui por artistas palekh, contiene muchas obras de arte.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

105

#1


mm

EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

LOS SIMBOLOS DE LA MITOLOGÍA POPULAR SEGÚN AFANASIEV A L E X Á N D E R AFANASIEV intentaba com ­ prender la aparición de los m itos y su sentido oculto a fin de conocer el m undo del narrador prim itivo, cuya relación con el en to rn o estaba dotada de un poder m isterioso y fantástico que controlaba los elem entos de la naturaleza. Afanasiev creía que en el cuento de M arva M orevna los tres pájaros-novios que llegaban al palacio del príncipe Iván acom pa­ ñando al trueno, los torbellinos y los relám ­ pagos son en realidad la lluvia, el trueno y el viento. Las tres princesas con quienes se casan son el sol, la luna y las estrellas. Al ver oscure­ cerse la luz del cielo du ran te las torm entas, los antiguos eslavos crearon la explicación de las doncellas raptadas con el lenguaje poético del m ito. La propia M arya M orevna (M arya “hija del m ar”) es en realidad el sol, que al am ane­

fundidas en prim avera; una vez liberado, sus

A Ilustración de los relatos de Bilibine sobre Marya

cer y al anochecer “se baña” en el mar. El ogro

lágrimas corren librem ente y se lleva a M arya

Morevna.

Koshchav Bessm ertny (“ Huesos Viejos el In­

M orevna, y en aquel m om ento las nubes ocul­

m ortal”), aherrojado con cadenas, es la nube

tan el sol.

de la torm enta encadenada a la helada inver­ nal. Se fortalece al beber el agua de las nieves

el rayo, que golpea las nubes torm entosas con

El príncipe Iván es en realidad Perun, el

su poderosa espada salvando así al sol, al que saca de la oscuridad tras las m ontañas.

dios pagano de los eslavos, dios del trueno y

u

VAMPIROS LA C R IA T U R A M ÍT IC A m aligna más conocida de los pueblos eslavos y centroeuropeos es el vam piro, térm ino procedente de la palabra eslava del sur vampir. C o n la cristia­ nización, la Iglesia dirigió los m itos vam píricos contra herejes y paganos y contra aquellos cuya conform idad quería obten er sirviéndose del m iedo: brujas, hechiceros, no creyentes, ladrones, prostitutas y dem ás indeseables. De todas estas gentes “im puras” se decía que

110 descansaban al m orir, sino que se conver­ tían en vam piros. Estos “no m uertos’ visita­ ban las casas a m edia noche para beber la sangre de sus víctim as dorm idas o tener rela­ ciones sexuales con ellas, que m orían exhaus­ tas o se convertían en vam piros a su vez. A Las vampiros se utilizaron para atemorizar a herejes y paganos y para amenazar a quienes no aceptaban las convenciones sociales.

Ü9P*

106

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


LOS SÍM BO LO S DE LA M IT O L O G ÍA POPULAR SEG ÚN A F A N ASI EV if '- O l

T MARYA MOREVNA U N D ÍA, MIENTRAS va c a b a lg a n d o , el p ríncipe Iván se encuentra con el ejército d ifu n to de Huesos Viejos el Inm ortal; lo ha d e rro ta d o con una sola m ano la reina g u e rre ra M a ry a M orevna. Iván ca b a lg a, encuentra a la reina, se e n am ora de ella y se casan. Antes de volver a la guerra, M a ry a M ore vn a a dvierte al príncipe de que no entre en un salón ce rra d o de su p alacio. En cuanto ella se va, Iván a b re la cám ara p ro h ib id a y encuentra a un a n c ia ­ no e n cadenado dentro de un recipiente de h ie rro sobre un fuego ardiente. A p ia d a d o , el p ríncipe Iván le d a a beber ag u a. Repen­ tinam ente Huesos V iejos recupera la fuerza, rom pe sus cadenas y se lleva a Iván a su p ro p io reino. A l descubrirlo M a ry a M orevna, m onta a c a b a llo y sale a rescatar a su m a ri­ do, pero es c a p tura d a y descuartizada. En ese m om ento ios cuñados de Iván - u n h a l­ cón, un cuervo y un á g u ila - acuden a res­ c a ta rla y m ojan con el a g u a de la vid a los trozos de su cadáver. El cuerpo se rehace y M a ry a vuelve a la vida. Esta vez, p a ra rescatar a Iván, M a ry a intenta hacerse con el único c a b a llo que puede p e rseguir ai corcel de Huesos Viejos. Pertenece a la b ru ja Baba Yaga, que vive más a llá de la Tierra de Una Veintena y Nueve, en el reino de Una Veintena y Diez; p a ra llegar a él, M a ry a debe cruza r un río

▲ Ilustración de un relato de Bilibine que muestra

ardiente.

a l príncipe Iván huyendo con su bella esposa,

Con un pa ñ ue lo m á g ico que le ha q u i­

la reina M arya Morevna.

ta d o a Huesos V iejos, M a ry a cruza el río

A KOSHCHAY EL INMORTAL K O SH C H A Y B ESSM ER TN Y (Huesos

a rd ie n te (pa ra lo que on d ea tres veces la

Así lo hace ella y vuelve a cru za r el

Viejos el Inm ortal) es un ogro o villano típi­

p re n d a m ágica) y llega a la choza de Baba

río ard ie n te con a yu d a del pañuelo m á g i­

Yaga, a quien le dice que está allí p a ra

co; m ientras tanto Baba Yaga cae en el

jado está especializado en raptar a bondadosas

co n se gu ir uno de sus caballos. La b ru ja le

fuego y m uere a b ra sa d a . M a ry a M orevna

doncellas. E ncadenado y prisionero, norm al­

dice que pastoree d u ra n te tres días a sus

rescata al prín cip e Iván y ¡untos ca b a lg an

m ente por una valerosa doncella guerrera

ca b a llo s en los pastos; a co n tin ua ció n re ci­

en el corcel de fuego en que se ha conver­

(com o M arya M orevna), reside en una habi­

b irá com o recom pensa uno de sus m ejores

tid o el c a b a llo sarnoso, perseguidos p o r

tación prohibida, hecho co m ú n en el ciclo de

corceles. Pero si fracasa, cla va rá su cabeza

Huesos Viejos. Pero el ca b a llo del o g ro

Barbazul de los cuentos de Europa occidental.

en el ú ltim o poste de la cerca de calaveras.

se e n ca brita y da en tie rra con su jinete,

Su nom bre, Koshchay, parece proceder del

que se rom pe la cabeza contra una pie d ra .

eslavo antiguo (con el significado de “hue­

p a store a r a los ca b a llo s y una a b e ja reina

M a ry a lo rem ata con su p ro p ia espada,

sos”) o del turco koshchi (“preso”). Las luchas

le d ice que a cu d a a los establos y ensille

quem a su cuerpo y esparce a los vientos

constantes entre eslavos y tribus nóm adas tur­

un c a b a llo sarnoso que se revuelca en

sus cenizas. A continuación vuelve a su

cas, incluidos los polovsianos y los tártaros,

el b a rro : es el c a b a llo que puede d a r la

reino con el p ríncipe Iván p a ra celebrar

han dado origen a m uchos nom bres y perso­

vuelta al mundo en un solo día.

un banquete al que invita a todo el m undo.

najes de los relatos eslavos.

Finalm ente M a ry a M o re vn a logra

V

DIOSES

jHi

REFLEXIONES

^

TEM AS

cam ente eslavo. Este viejo diabólico o em b ru ­

ur

~~ítí


Ü £ Ü EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

RELATOS DE BRUJAS Y DRAGONES

Debido a este planteam iento mitológico, A fanasiev n o c o n c e d ía v alo r a la in fo rm a c ió n

PARA AFANA SIEV los micos eran la historia

referente a los narradores de las historias. No

de la naturaleza de los eslavos prim itivos; los

consideraba im portante el estilo del relato

héroes son los dioses del sol, el cielo, la luz, el

debido a que el m iro, al igual que la lengua,

trueno y el agua, m ientras que sus enem igos

era producto de u n a labor colectiva a lo largo

son los dioses de la oscuridad, el invierno, el

del tiem po.

frío, las torm eras, las m ontañas y las cuevas. T

En el relato del hada Vassilisa y Baba Yaga, la bruja sim boliza la nube oscura de la

EL HADA VASSILISA Y BABA YAGA

to rm en ta que quiere destruir la luz del sol (la

ERASE U N A VEZ un hom bre y una m ujer

m uchacha Vassilisa). Al final del relato Vassilisa

viejos que vivían con su h ija Vassilisa. Un

escapa y hace que m ueran en su casa sus dos

día la m ujer cayó enferm a y antes de m o rir

perversas herm anastras y su m adrastra. Para

d io a su h ija un pequeño muñeco, dicién-

Afanasiev se trata del sol liberándose del poder

dole que si a lg u n a vez necesitaba a yu d a

de la torm enta y de otras nubes oscuras.

le d ie ra com ida y le p id ie ra consejo.

En los relatos de dragones, una vez más es el sol (el héroe, o más frecuentem ente la

Tras la muerte de su mujer, el vie jo se casó con una viu d a que tenía dos hijas, y

heroína), oprim ido po r nubes de torm enta,

las tres se volvieron envidiosas de Vassilisa.

q uien trae la nieve y el granizo. Pero el final es

Un día, m ientras el a n cia n o había ¡do al

feliz: el sol destruye y dispersa las nubes con su

m ercado y estaba haciéndose oscuro, la

luz (o con su espada) y el dragón es som etido.

m adrastra envió a Vassilisa a casa de Baba

En una divergencia típicam ente eslava respecto de los m itos y cuentos populares de Europa occidental, es el príncipe quien es des­

Yaga a p o r una antorcha de abedul p a ra ¡lum inar su cabaña. Baba Yaga era entonces una b ruja que

pertado por el beso de una doncella tras superar

vivía en las p rofundidades de un bosque te­

ésta obstáculos inim aginables. Para Afanasiev,

nebroso. Vassilisa se metió el muñeco en el

la historia que hay tras el m ito es la de la natu­

bolsillo y salió. A l cabo de un tiem po llegó

raleza despertada por la primavera al ser besada

a una cabaña de m adera sobre patas de

la tierra por el sol y volver a la vida.

g a llin a y rodeada p o r un va lla d o de huesos

A La bruja Baba Yaga, ilustración del relato

humanos coronados p o r calaveras. Los pos­

de la hermosa Vassilisa.

tes de la puerta eran piernas de muerto, su

A Una bella princesa mantenida en cautividad por

pestillo eran brazos de difuntos y la ce rra ­

el dragón que duerme con la cabeza en su regazo.

d u ra estaba hecha con la dentadura de una calavera. En ese m om ento llegó vola n d o

su huida p o r el bosque encontró a tres jine­

Baba Yaga desde el bosque m ontada en su

tes: uno blanco, que representaba la luz del

m ortero que conducía con el m acillo del mis­

día; uno rojo, que representaba el sol salien­

mo y cuyos rastros b o rra b a con una escoba.

te; y uno negro, que representaba la noche

A l explicarle Vassilisa su misión, la bruja

oscura. Los jinetes la g u ia ro n en su cam ino. Cuando llegó a casa, su m adrastra y

le d ijo que para obtener una recompensa tenía que tra b a ja r p ara ella. Inició entonces

sus herm anastras le a rre b a taro n la calavera

una serie de tareas im posibles, com o sepa­

de las manos; pero sus ojos encendidos fija ­

ra r el trigo de su cáscara y semillas de a m a ­

ron la m ira d a en ellas, que a rd ie ro n redu­

pola de otras de guisantes. De todos modos,

ciéndose a cenizas. Sólo Vassilisa salió ilesa.

con ayuda del muñeco y a lo la rgo de dos

A la m añana siguiente enterró la calavera b a jo tierra a mucha p ro fu n d id a d y con el

noches pudo cum plir los trabajos.

tiem po creció en el lu g a r un rosal con flores

Para entonces Vassilisa se había da d o

ffip 108

cuenta de que la b ru ja no tenía intención

de color rojo oscuro. A p a rtir de entonces,

de de ja rla m archar. De m odo que, mientras

Vassilisa vivió alegre y feliz con su padre,

dorm ía, Vassilisa se escapó, llevándose del

conservando siempre el muñeco en el bolsi­

va lla d o una calavera de ojos ardientes. En

llo p or si volvía a necesitarlo.

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


RELATOS DE BRUJAS Y D R A G O N E S fe 'tfÉ

H HOMBRES LOBO

LOS MITOS Y EL ARTE SI BIEN C O N O C E M O S algunos nom bres

D E C U A L Q U IE R A Q U E N A C IE SE con

de antiguos dioses paganos eslavos, es poco

una m arca de nacim iento en la cabeza o un

lo que ha sobrevivido, incluso en las repre­

m echón de pelo en cualquier parte del cuer­

sentaciones ornam entales, de su apariencia y

po se suponía que podía convertirse en h o m ­

de sus cultos. La Iglesia ortodoxa logró elim i­

bre lobo. Para algunas tribus era señal de

nar gran parte de la herencia folclórica y de

buena suerte: ese n iño podría ver el futuro

la m itología pagana tan to de la m úsica com o

y sería capaz de cam biar su form a por la

de la literatura y del arte.

de un anim al o un pez. D e todos m odos, las personas maléficas preferían convertirse

E n las casas de m adera, a lo largo de los

en lobos sedientos de sangre.

siglos, siguieron labrándose las antiguas dei­

En la Rusia medieval esta creencia estaba

dades, com o la diosa eslava de la fertilidad M akosh y la diosa de la vida y de la m uerte

tan extendida que la Iglesia condenó en el

Baba Yaga. E specialm ente populares - y sal-

siglo

víficas- eran las figuras antropom órficas y

m iento y en los m echones de pelo y su aso­

totém icas, com o el oso (M ijaíl Porapich), la

ciación con los hom bres lobo”.

XVI

“la creencia en las marcas de naci­

cabra (Kozm a), la zorra (Lisa Patrikeyevna, la partera, herbolaria, charlatana y astuta) y el pollo (Petya). 4 Un caballero, para demostrar a su esposa su capacidad para convenirse en lobo, se les presenta T H E W EÍtE-W O LV ES

BABA YAGA

transformado a ella y a sus perros. ▼ f.a espectacular iglesia de San Andrés, en Kiev.

LA BRUJA ESLAVA es una vieja siniestra

Y el núm ero de la suerte es el tres, por lo que

La introducción del cristianismo tuvo gran

que se presenta sentada en un banco de

se presentan triadas de brujas, de trabajos, de

influencia sobre Lis tradiciones de Europa orienta!,

m adera o en un poyete de piedra con una

hijos, de princesas, de noches y de cabezas

desplazando el equilibrio de poder

pierna retorcida y la otra recogida y la nariz

de dragón.

de las mujeres a

ganchuda m irando al cielo. Vive en una

La fuerte influencia m atriarcal de los

choza asquerosa sobre patas de gallina, unas

m itos eslavos se aprecia en el hecho de que

veces con puertas y ventanas y otras sin ellas.

frecuentem ente tiene el papel principal una

Baba Yaga cabalga p o r el aire sobre un

mujer, que puede ser una reina guerrera y

m ortero o alm irez de hierro dirigido p or el

conquistadora, com o M arya M orevna, una

m acillo del m ortero, provocando terribles

joven inteligente, com o el hada Vassilisa, o una

torm entas y dejando a su paso un rastro de

esposa hechizada, com o la D oncella Paloma en

enferm edad y de m uerte. Es caníbal y devora

El A rquero o El Príncipe Rana (una vez más,

especialm ente a los niños pequeños. N o obs­

una inversión de género respecto de la versión

tante, en varias leyendas la bruja sirve de

europea occidental de la leyenda).

ayuda, con lo que retom a sus antiguas fun­

los hombres.

D e resultas de los cam bios sociales, los

ciones de M adre Cerveza de la m itología,

hom bres pasaron a ser los personajes centrales

que representaba a las sacerdotisas que perso­

del grupo social. A causa sobre todo de la

nificaban el am or y la sabiduría.

influencia crisrana, el poder y la sabiduría de

INFLUENCIA DEL MATRIARCADO SOBRE LOS MITOS ESLAVOS

se convirtieron en brujas m alignas; su superior

las m ujeres se vinieron abajo y las sacerdotisas

LO S M IT O S ESLAVOS tradicionales están

sabiduría -ray an a con la brujería—era razón suficiente para quem arlas en la hoguera o, en

llenos de fantasía y de descripciones de linaje:

m uchos países eslavos, ser arrastradas atadas a

héroes y heroínas son jóvenes valerosos v d o n ­

la cola de un caballo. Lo tardío de tal cam bio

cellas inocentes (o a la inversa) ayudados por

social en las regiones eslavas ha dejado m uchos

anim ales y herram ientas mágicas; los m alos son

m itos a los que no afecta la nueva “corrección

dragones, brujas, hechiceros y reyes malévolos.

política".

Y

DIOSES

REFLEXIONES

TEMAS

109

3


EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL

nes le lanzaron irritados una tormenta de LOS DOCE MESES

En algunos mitos los árboles

y

las plantas

nieve que p ro n to la cu b rió . C uando la m a ­

retienen a las almas de los m uertos, de m odo

EN U N PUEBLECITO DE BO H E M IA vivía

dre salió en su busca, tam bién ella cayó

que los personifican y están dotados de cuali­

una vez una a n cia n a con su h ija y su h i­

entre la ventisca y m urió. La m uchacha

dades hum anas. Esta superstición hace que

jastra. La a n cia n a a d o ra b a a su h ija , m ien­

vivió felizm ente en su casita. Y en torno

ciertos árboles sean considerados sagrados, que

tras que todo lo que hacía su hijastra le

a ella, dice la leyenda, creció el más bello

haya leyendas sobre plantas que sangran y que

parecía m al.

de los jardines; en él florecían las rosas,

se planten árboles a m odo de sím bolos de vida.

crecían las fresas, y m anzanos y perales

Si el héroe m uere, el árbol enferm a y cae debi­

cruel m ad ra stra a b rió la puerta de su casa

d a b a n a b u nd a n cia de frutos a lo la rg o de

do a que su alm a residía en él.

y d ijo a su h ija stra que saliera al bosque a

todo el año. Y todos los días del a ñ o reci­

recoger ca m p a n illa s blancas p a ra el cum ­

bía la visita de los Doce Meses.

En ple n o in vie rn o , un atardecer, la

Estas creencias prim itivas están vagam ente relacionadas con la idea actual de que rom per

pleaños de su herm ana. Ella sabía, desde

u n cristal -y, en tierras eslavas, que una persona

luego, q ue las ca m p a n illa s blancas no

silbe en el interior de una casa (lo que equivale V

ap a re ce n hasta el mes de m arzo , y esta­

a llam ar al d ia b lo )- sea presagio de m uerte o de

EL LESCHI

ban en enero.

m ala suerte. Por otra parte los actuales am uletos

MÁS ALLÁ del um bral de la casa se hallaba

de la buena suerte pueden com pararse a las

de nieve y al c a b o de un rato le so rp re n ­

el bosque denso y oscuro que, naturalm ente,

espadas mágicas, los m anteles que se tienden

d ió ver una luz b rilla n te entre los árboles.

estaba poblado por espíritus de rodo tipo, en

solos y los sacos mágicos de los mitos.

A co n tin ua ció n notó que o lía a hum o y

su mayoría malignos, bl más com ún era el

La m uchachito salió b a jo los copos

oyó el c ru jir de unos troncos en llam as.

Leschi, espíritu diabólico con un solo ojo o

a

Y casi sin darse cuenta se ha lló en un

genio de los bosques que se divertía extra­

EL OTRO M UNDO

cla ro del bosque d o n de , en to rn o a una

viando a las personas, que perecían así en las

EL “O T R O M U N D O ” es presentado en

h o g ue ra , estaban sentados doce hom bres

profundidades del bosque. Adoptaba la form a

ocasiones com o una isla, Booyan, situada

que h a b la b a n tran q u ila m e nte . Tres eran

de una criatura con aspecto de árbol, aunque

en m ar abierto (allí don d e el sol se oculta y

viejos, tres de m ed ia n a e d a d , tres jóvenes

solía ser invisible: sus cánticos o silbidos guia­

se levanta), lugar de felicidad y luz eternas.

y otros tres m uchachitos. ¡Eran los Doce

ban a los viajeros hasta su perdición.

Allí es donde m oran las almas de los m uertos y de los que todavía no han nacido, así com o

Meses! C u a n d o les h u b o e x p lic a d o p o r qué h a b ía sa lid o , los meses h a b la ro n entre sí.

EL ALMA Y LOS HECHIZOS

las semillas, las plantas y los pájaros que apa­ recen en prim avera. Para llegar a esta isla m ística el héroe

La conocían perfectam ente; en todas las

LA SE PA R A C IÓ N D L L ALMA y del cuerpo

estaciones era la c ria d a que la va b a la

es un rasgo peculiar de las creencias eslavas

tiene que viajar más allá del reino de Tres

ro p a en las aguas heladas y recogía

prim itivas. El alm a no sólo se separa del cuer­

Veces Diez, con frecuencia a pie, calzado con

leña en el bosque. Y d e cid ie ro n a y u d a rla

po con la m uerte, sino que incluso lo hace a

tres pares de zaparos de hierro y tres bastones

a reco g e r las c a m p a n illa s blancas. El h er­

veces cuando una persona está dorm ida. E ntre

de piedra, com iendo tres panes de piedra y

m ano M a rz o p id ió a los viejos Enero y

los serbios dichas alm as suben por la noche a

trepando a una m ontaña de hierro o de cris­

Febrero que le p e rm itie ra n o c u p a r su lu ­

las cum bres y luchan

g a r d u ra n te una h o ra , cosa que a ce p ta ­

entre sí; la victoria trae

hace el viaje es con

ron. Y de repente b a jo sus pies se e xtendió

buena suerte al d u r­

frecuencia una sen­

una a lfo m b ra de tie rra oscura y de unas

m iente; mas si su alm a

cilla m uchacha

ram as e m p e za ro n a b ro ta r capullos.

es derrotada, su dueño

cam pesina, lo que

El suelo se llenó de ca m p a n illa s blancas.

jamás despertará. En los

subraya el poder del

La m uchacha re co g ió todo un cesto y v o l­

territorios eslavos orien­

m atriarcado en la

v ió c o rrie n d o al c la ro del bosque. Pero

tales (Rusia, Bielorrusia

m itología eslava.

estaba vacío.

y U crania) el alm a puede

C o rrió a casa con su cesto de flores.

tal. La persona que

asum ir form a de kikim o-

Pero, cu a n do hubo co n tad o su historia,

ra, una vieja Haca y fea

la herm anastra salió c o rrie n d o al bosque

con el pelo largo que

A Adorno de oro

nevado p a ra p e d ir a los Doce Meses un

n o rm alm ente vive en

que muestra a una

reg a lo m ucho m ayor. C ua n d o los encontró

la casa, si bien, com o la

diosa sen tada. Este

sentados en to rn o a la hoguera ellos no la

bambee irlandesa, su presencia puede ser pre

tipo de joyas y adornos han sobrevivido como

reconocieron, y en respuesta a sus p e ticio ­

sagio de m uerte.

reminiscencias de la mitología antigua.

áSP

no

T

M ITO S REESCRITOS

A.

PERSONAJES


LOS DO CE MESES

► Pintura serbia que muestra a una bella princesa despojándose de su ropaje dorado.

Y EL PÁJARO DE FUEGO M A S ALLA de las m ontañas brum osas y al o tro la d o de los profu n d o s y revueltos m ares vivía un rey que tenía un huerto que era la n iñ a de sus ojos, ya que en él crecía un m an za n o que d a b a m anzanas de oro. Una noche llegó un la d ró n que ro b ó a lg u ­ nas m anzanas. El rey, in d ig n a d o , puso de g u a rd ia d u ra n te toda la noche a Iván, su m ozo de cu a d ra . C u a n d o ya hab ía pasado m edia noche, Iván vio descender un Pájaro de Fuego que em pezó a p ico te a r las m an ­ zanas. A fe rró p o r la cola al P ájaro de Fuego, mas éste huyó vo la n d o d e ja n d o una plu m a en sus manos. El rey envió a Iván en busca del m á g i­ co P ájaro de Fuego. A ú n no había lle g a d o m uy lejos c u a n do repentinam ente a p a re ció un g ra n lo b o gris que le p ro m e tió a yu d a rlo a e n co n tra r al la d ró n . A co n se jó a Iván que m ezclara cerveza, pan y queso y lo d e ja ra en el suelo. C u a n d o los p á ja ro s de fuego se com ieron el pan y el queso se sintieron m uy pesados, y entonces Iván lo g ró a p o ­ derarse de uno, que m etió en su a lfo rja . A co n tin ua ció n , siguiendo al lobo, vo lvió c o rrie n d o hasta el rey. M as a h o ra éste h abía o íd o h a b la r de una princesa, el hada Yelena, que vivía más a llá de los mares. Y vo lvió a e n via r a Iván de via je p a ra que le traje ra a la enca nta d o ra doncella. Una vez más a cu d ió en su a yu d a el g ra n lobo gris y am bos v ia ja ro n hasta un castillo encantado situado más a llá de los mares. Ya reco g id a la princesa, ella e Iván subieron a lomos del lobo p a ra volver con el vie jo rey. Pero p o r el cam ino Iván se ena­ m oró del hada Yelena y ella de él. C uando e xp lica ro n al lo b o su d ile m a, éste les d ijo que d e ja ra n el asunto en sus manos. Una vez en el p a la cio del rey el lobo gris se co n v irtió en co p ia exacta de la fe é ri­ ca princesa e Iván con d ujo al "lo b o -p rin c e ­ sa" a presencia del rey. Este, m uy contento,

a la novia sus labios se encontraron con

llam ó a todos sus nobles p a ra que presen­

el m orro frío del g ra n lobo gris. El susto

cuanto al Pájaro de Fuego, fue lib e ra d o y

cia ra n la co ronación de la nueva reina.

fue tal que el viejo rey m urió al momento.

volvió a volar. Pero nunca más le tentaron

Pero en el momento en que fue a besar

Así

las m anzanas ni el pan con queso.

V

DIOSES

3H Ü

REFLEXIONES

fue com o Iván se casó con el hada

TEM AS

Yelena convirtiéndose a su vez en rey. En

1U

ÜS


A De Vodianoi, divinidad eslava, se creía que protegía los cursos de agua cercanos a los molinos.

LA LLEGADA DEL CRISTIANISMO En el siglo X, cuando los príncipes eslavos adoptaron el cristianism o (ios eslavos del oeste -polacos, checos y eslovacos- recibieron la reli­ í'.»C 5

gión de Rom a; los eslavos del n orte y del sur, del Bizancio griego), la Iglesia puso fuera de la ley a los dioses paganos c hizo todo lo posible para borrar los m itos. Pero los viejos cultos persistieron, de m odo que bien fueron a d o p ta­ dos por la Iglesia com o ritos propios o pasaron al ám bito mágico. Así, Perun (dios del trueno y del rayo) se convirtió en el profeta Elias; Volos (guardián de los rebaños) se convirtió en san Vlasia; K upalnitsa (diosa de ríos y lagos) se convirtió en santa A gripina, y Kupala (dios del sol y de la luz) en san Juan Bautista. Los ritos prim averales coincidían con la Pascua (principal festividad de la Iglesia o rto ­ doxa), las Calendas de invierno fueron susti­

A LA RUSALKA

ESPÍRITUS DE LAS GRANJAS

tuidas por la N avidad y la fiesta de Yarilo

T O D A S LAS dependencias de las granjas

(dios pagano del sol y de toda la vida terrenal)

LA RUSALKA O N IN F A de las aguas

tenían sus propios espíritus. El espíritu del

se convirtió en la festividad de San Juan.

vivía en las profundidades del agua; era una

corral era el Dvorovoi, responsable de la zona en

m uchacha desnuda m aravillosa, con la piel

torno a la casa. H abía que presentarle a los ani­

del color de la luna, que encantaba a los via­

males com prados o recién nacidos y era im por­

M uchos de los nom bres m odernos de seres sobrenaturales derivan de estas ideas pri-

jeros con sus risas y canciones, de m odo

tante criar solam ente animales del color que se

que algunos se ahogaban en pos de ella.

suponía le gustaba. Por lo general era invisible,

La Rusalka era el alm a m u erta de un niño,

si bien quienes podían echarle un vistazo decían

constructores de levantar un castillo hasta que

de un ahogado o de una m ujer joven infeliz.

que era un viejo de barba gris com pletam ente

hayan realizado las proezas que ella les impone.

A unque posteriorm ente se asoció a la Rusal­

cubierto de pelo. El reino del Dvorovoi era el

ka con la m uerte, antes de la llegada del cris­

aire libre. C uando se hallaba en el interior de las

tianism o estaba probablem ente relacionada

dependencias de la granja cedía sus obligaciones

con la fertilidad.

de guardián a los espíritus correspondientes.

T Una Vila hace fracasar los intentos de los

El granero tenía su O vinnik, que era un personaje m alhum orado e incluso peligroso.

A

H abía que ser prudente, pues de lo contrario

LA V I LA

podía hacer que tropezaras o te hirieras con las

E SPÍR IT U D E LO S C A M IN O S , la Vila era

herram ientas de la trilla. M ucho más alegre era

sem ejante a la Rusalka o ninfa de las aguas,

el Bannik, espíritu de la casa de baños, aunque

m ujer eternam ente joven y encantadora

tam bién le gustaba gastar brom as pesadas a los

con largas y herm osas trenzas. Solía ser una

visitantes, especialm ente cuando acudían a la

m uchacha que había m uerto sin bautizar

casa de baños con propósitos de adivinación.

(creencia cristiana) o que había sido rechaza­

Las mujeres jóvenes, por ejem plo, en ocasiones

da por su prom etido, o sencillam ente que era

acudían a él para adivinar quiénes serían sus

“coqueta” y cuya alm a vagaba entre el cielo

futuros esposos. Si dejaban un peine, posterior­

y la tierra. Se aparecía nom alm ente por la

m ente éste contendría un cabello de su futuro

noche para cantar y bailar, causando la m uer­

m arido (aunque cabía la posibilidad que el

te de cualquier ser h um ano que la viera.

Bannik pusiera un pelo de caballo).

112

T T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


LA RUSALKA

jgffSÉlsgL:

m itivas. Así, el bogieman de los ingleses está

b la n ca ; allí estaba el dios del m ar en un

▲ E l Dvorovoi, espíritu de los corrales, protege

relacionado con el n o m b re eslavo de dios,

g ra n salón, sentado sobre un trono de

a bis personas y animales de la granja.

bog, ejem plo de cóm o la palabra inglesa devil

coral. C ua n d o Sadko entonó una canción

(dem onio) era originariam ente la m ism a que

el dios del m ar em pezó a ba ila r. Sobre sus

dios, co rru p ció n del n o m b re sánscrito de dios,

cabezas las aguas se a g ita ro n espumosas

recibiera su prem io: tenía que escoger

deva. D e ahí proceden D iv y D ivitsa (antiguas

y olas grandes com o m ontañas surcaron su

a una novia de entre su hijas. A p a re c ió

deidades paganas eslavas), el Z eus latino, el

superficie, llevándose los barcos a las p ro ­

entonces un co rte jo de doncellas, cada una

trances dieu y la palabra inglesa deuce (que sig­

fundidades. A l ca b o de un rato Sadko se sintió

nifica “diablillo”), cuya raíz c o m ú n puede apreciarse.

T SADKO EL JUGLAR

cansado; apenas p o d ía tocar una nota

luego las segundas y terceras. La últim a

más. Repentinam ente sintió una m ano

era C hernava, la más enca nta d o ra de

sobre su hom bros y, m ira n d o atrás, vio a

todas. Y Sadko la escogió com o novia.

un hom bre de b a rb a blanca. El sabio le aconsejó rom p e r las cuerdas de su instru­

A q u e lla noche, más tarde, cuando Sadko estuvo a solas con su nueva esposa,

S A D K O V IV ÍA en N o v g o ro d y to ca ba su

mento p a ra in te rru m p ir la d a n za ; a co n ti­

recordó la advertencia del a n cia n o y se

laúd de m ad e ra de arce en los banquetes

nuación el dios del m ar le ofrecería una

echó sin to ca r a su n o via ; pero a m edia

de lo com erciantes ricos. Pero al lle g a r los

novia com o recom pensa. Pero Sadko no

noche, al darse la vuelta en la cam a, la

m alos tiem pos n a d ie quería p a g a r p o r o ír

tenía que apresurarse en su elección: tenía

rozó con el pie. Estaba tan fría que se des­

su música. Un d ía , ca m in a n d o a orilla s

que d e ja r pasar a las trescientas prim eras

pertó sobresaltado. Se encontró entonces

del río, se sentó a to c a r su instrum ento.

doncellas, y a las segundas y a las terce­

echado a o rilla s del río C hernava con el

A p e n a s hubo te rm in a d o em pezó a salir

ras, escogiendo a la últim a de todas p a ra

pie izq u ie rd o m etido en sus aguas heladas.

una espum a de las ag u as y de las p ro fu n ­

que fuera su mujer. El sabio hizo adem ás

Durante el resto de su vid a qu e da ría co jo

d id a d es surgió la poderosa cabeza del

o tra advertencia a Sadko: no tenía que

de ese pie. Pero a su la d o había un saco

d ios del mar. Le gustó tanto la música de

a c a ric ia r a su no via , pues de lo co n tra rio

de o ro que le h izo riquísim o. H ay quien

Sadko que le e n ca rg ó to ca r en su p a la cio

perm anecería p a ra siem pre b a jo el mar.

cuenta que, cuando sopla la tempestad

Sadko ro m p ió las cuerdas de su ins­

sobre el m a r o sobre un la g o , el ju g la r

s u b m a rin o pro m e tié n do le una g ra n recom ­

V

más deliciosa que la anterior. Sadko d ejó que pasaran las p rim eras trescientas, y

pensa. En cuanto Sadko aceptó se halló

trum ento y la d a n za cesó. El dios del mar,

Sadko toca su instrum ento y el dios del

bajo el océano en un palacio de piedra

aunque decontento, insistió en que Sadko

m ar b a ila en las p ro fu n d id a d es m arinas.

DIOSES

H

REFLEXIONES

ijF

TEM AS

U3

Í Ü


EUROPA DEL NORTE

Europa del norte INTRODUCCIÓN

L

O S M I TOS N Ó R D IC O S tratan de conflictos entre dioses y gigantes, entre el caos y el orden. A unque las pruebas de estos m itos son fragm entarias, la influen­ cia de su m itología en el m u n d o de habla inglesa es de gran alcance y no puede

negarse la enorm e herencia que ha dejado para los angloparlantes. En inglés hay días de la sem ana cuyo nom bre procede aún de dioses nórdicos: Tuesday (martes) es Tyr’s day; Wednesday (miércoles) es W o d en /O d in ’s day; Thursday (jueves) es T h o rs day y Friday (viernes) es Frigg’s day. C on la decadencia del Im perio R om ano las tribus germ ánicas presionaron desde el este del Rin pasando a tierras antes defendidas por los rom anos. Eran pue­ blos germ ánicos los que hablaban lenguas germánicas, a diferencia de las célticas, eslavas o latinas. E ntre los siglos

IV

y

VI

d .C . se produjeron en E uropa continuos

m ovim ientos de población. A lgunos dialectos germ ánicos desaparecieron, m ientras que otros se desarrollaron hasta convertirse finam ente en el alem án, el holandés, el flam enco, el inglés, el danés, el sueco, el noruego y el islandés actuales. El pueblo germ ánico aportó a estas regiones no sólo su lengua, sino tam bién sus m itos, religión y creencias. La relativam ente tem prana conversión al cristianism o de la E uropa con­ tinental y de Inglaterra hizo que subsistieran pocas pruebas de estas creencias, de m odo que para establecer un panoram a de ios m itos germ ánicos tenem os que fijar­ nos en Suecia, D inam arca, N oruega, y especialm ente en lslandia, don d e el cristianis­ m o se introdujo m ucho más tarde, sin llegar a ser dom inante hasta el siglo LAS Ú N IC A S OBRA S escritas con las

X I.

A Groenlartd'3 y Tersar .ova

4 —Jautas de expansión vikingos h. 800-900 d.C.

que contam os actualm ente proceden de

4-J^utas comerciales vikingas A Túmulos funerarios vikingos

observadores externos com o el historiador

• Ciudades vikingas

rom ano T ácito, ya que el pueblo germ áni­

IS c A N D l A

~ Zonas de asentamiento vikingo

co carecía de escritura. Su alfabeto rúnico,

AnUguos pueblos germánicos

i

4 - ^ xpansión germánica h. 200 500 c.C

de significado m ístico, estaba form ado por inscripciones labradas sobre m adera o pie­ dra; carecía de escritos de cierta extensión. Las fuentes escritas de su m itología más im portantes datan aproxim adam ente del siglo

X III;

j

sus autores eran ya cristianos y

)

Upala A

.

V

' U

V

procedían de lslandia, donde más se p ro­ ,

SUECIA

'

longó el interés por los antiguos dioses. Bagdad

H acia el año 1220 Snorri Sturluson, bri­ llante estudioso islandés e im portante

*/

/

terrateniente, que era un personaje políti­ co relevante de religión cristiana, escribió un libro sobre los dioses y m itos infieles a fin de que los poetas del futuro no los perdieran para siem pre. Es de la Edila, la obra de Snorri, de don d e procede el pano­ ram a más com pleto de la m itología nórdi­ ca. H ay adem ás otra fuente destacada, tam bién escrita en la lslandia del siglo

X III,

aunque probablem ente sea anterior: una recopilación de poemas m itológicos llamaMAR NEGRO

m

,i4

1 "

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


.................................................................................................................................................

IN T R O D U C C IÓ N

b *¿

A A través de relieves de iglesias como éste se aseguraba la transmisión de las leyendas que form an parte de la herencia cultural. ► Los textos e ilustraciones de manuscritos antiguos recogen para la posteridad m itos y leyendas.

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da la Edda poética. D isponem os adem ás de m uestras fragm entarias de sagas islandesas y de pruebas arqueológicas, com o los hallazgos

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de los m agníficos barcos funerarios excavados en O seberg y Sutton H oo.

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EL ENTORNO LO S PU E B L O S N Ó R D IC O S creían que la

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vida había tenido su inicio con la fusión del

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hielo y el fuego; creían tam bién que cuando

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llegara Ragnarok, el fin del m u n d o , las llamas

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alcanzarían el cielo y la tierra se h undiría en

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las aguas. La destrución por el fuego y el agua

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debió de ser una imagen fam iliar de los poetas que p onían por escrito los m itos en la volcáni­ ca Islandia, y su visión del vapor y las llamas

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levantándose hacia los cielos bien pudo haberse inspirado en las erupciones volcánicas. Las des­ cripciones de las principales erupciones a lo largo de los siglos guardan gran parecido con

¡Mullir urñd

la secuencia de acontecim ientos de Ragnarok:

j f A

m ontañas sacudidas p or terrem otos, el sol

L ,.

m .

oscurecido p o r nubes de hu m o y cenizas segui­

- j

das de llamas, h u m o y vapor que llenaban los cielos y fundían el hielo provocando graves inundaciones ju n to a ríos de lava hirviente. El gran invierno y el oscurecim iento del sol d u ra n te tres años carentes de verano eran fenó­ m enos por los que los pueblos del norte, con sus inviernos largos y oscuro, tenían razones p ara tem er. C oncretam ente Islandia conoció veranos sin oscuridad e inviernos sin luz. D e todos m odos esta visión apocalíptica tiene tam ­ bién m u ch o en com ún con el concepto del fin

blo tenía adem ás devociones m enos espectacu­

T hor, adjudicó a esta m ontaña una condición

del m u n d o de otras culturas.

lares: se ofrecían sacrificios a arboledas, peñas

tan sagrada que nadie podía m irarla sin haber­

y rocas donde se suponía que residían dioses

se purificado y en ella no podía herirse a nin­

patronales. Lo más probable es que este tipo

guna criatura viviente.

COSTUMBRES RELIGIOSAS LA A D O R A C IÓ N D E LOS D IO S E S del

de ofrendas fueran de alim entos. Para taies

norte se realizaba de m uy diversos m odos.

ritos tam bién se levantaban al aire libre sen­

En el m agnífico tem plo de Upsala, en Suecia,

cillos altares de piedras am ontonadas.

d onde se celebraban sacrificios, algunos de

Los tem plos construidos con una advoca­

Este m ism o T h o ro lf siguió tam bién la extendida costum bre de lanzar por la borda los pilares de troncos de su alto asiento al acercarse su barco a Islandia a fin de perm itir a T h o r que

ellos al parecer hum anos, había grandes esta­

ción especial podían ser m uy sencillos; incluso

le guiase al lugar en que había de hacer su casa.

tuas de T hor, O d ín y Freyr. En otros tem plos

se escogían parajes naturales sagrados, com o

T h o ro lf consagró el lugar así escogido por T h o r

tan sagrado que nadie podía m anci­

m enos espléndidos los sacerdotes sacrificarían

Helgafell (“m ontaña santa”) en el oeste de

haciéndolo

animales, en especial

Islandia. T h o ro lf M ostur-Beard, devoto de

llarlo vertiendo en él sangre o excrementos.

V

DIOSES

a T h o r o a Freyr. El pue-

jH Í

REFLEXIONES

TEMAS

115


4&S

EUROPA DEL NORTE

LA CREACIÓN AL P R IN C IP IO existía G innungagap, un lugar vacío. Al sur de éste se hallaba el ardiente M uspell, y al n orte el frígido N iflheim . Del corazón de NiHheini brotaron once ríos cuyas aguas venenosas se congelaron. £1 vapor que surgía del veneno se acum ulaba en capas de escarcha, y capa a capa el hielo se fue expan­ d iendo hasta alcanzar G innungagap. La parte de G innungagap orientada ha­ cia N iflheim estaba llena de escarcha y hielo, m ientras que la parte sur se encontraba cal­ deada p or un cálido viento procedente de M uspell. C u an d o el hielo se enco n tró con el vapor surgieron de su fusión los prim eros signos de vida. Las gotas del deshielo dieron form a a un enorm e gigante, Ymir. Tres dioses - O d ín , Vili y V e- m ataron a Ymir; de su cuerpo crearon el m u n d o . T ransportado al centro de G in n u n g a ­ gap, de su carne crearon la tierra v de sus hue­ sos las rocas. Su sangre form ó los lagos y el mar. C on la calavera de Ymir hicieron el cielo, que pusieron sobre la tierra, situando en cada

CREACIÓN DE LA VIDA

de sus piernas engendró un hijo m onstruoso de la otra. A yudaba al gran Y m ir u n a vaca,

esquina a uno de los cuatro enanos: N ordri,

LA LSTIRPF. D L LOS G IG A N T E S procedía

Sudri, Austri y Vestri. D e los cabellos de Ymir

de Ymir, el gigante prim igenio que apareció

los dioses hicieron plantas y árboles y espar­

en los principios de los tiem pos. Ymir sudaba

m ente en los inicios de la creación. Lam ía la

cieron sus sesos por el cielo para dar form a

m ientras dorm ía, y bajo sus axilas crecieron

escarcha salada de las piedras y así se alim en­

a las nubes.

un varón y una hem bra, m ientras que una

A udhum la, tam bién engendrada espontánea­

taba. M ientras lam ía em pezó a bro tar un pelo de hom bre, al día siguiente una cabeza y al final del tercer día era ya un hom bre com pleto, Buri, que era alto, Inerte y apuesto. Tuvo un hijo, Bor, que se casó con Bestia, hija de un gigante. Éstos tuvieron a su vez tres hijos, los dioses O d ín , Vili y Ve. Estos tres dioses m ataron a Ym ir y de su cuerpo form aron el m undo; crearon tam bién a la hum an id ad form ando un hom bre y u n a m ujer a p artir de dos troncos que hallaron a orillas del mar. O d ín dio a los nuevos seres el aliento y la vida, Vili les concedió la con­ ciencia y el m ovim iento y Ve les d o tó de ros­ tros, habla, oído y vista. Al h o m b re lo llam a­ ron Ask (fresno) y a la m ujer E m bla (cuyo significado se desconoce). D e estos dos seres procede la estirpe hum ana. A Odín, hábil mago y dios de la guerra. 4 Detalle de un tapiz que muestra a Odín, con un solo ojo, llevando un hacha; a Thor con su martillo simbólico; y a Frey, dios de la fertilidad.

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


LA C R E A C IÓ N fettC ¡

VIDA FAMILIAR PARA LAS G E N T E S de E uropa del norte la vida era difícil. El clim a y el territorio, im ­ placables, tenían que proporcionarles alim en­ tos suficientes para pasar los inviernos largos, fríos y oscuros. En Islandia, donde más sobrevivieron los m itos, el clim a debió de ser m uy crudo y los viajes con frecuencia im po­ sibles. En tales condiciones las relaciones familiares eran cruciales. Las familias tenían que confiar entre sí y los lazos familiares p ro­ porcionaban una garantía de ayuda en los tiem pos difíciles. Esto se refleja en los m itos de los dioses, que corrían peligrosas aventu­ ras pero form ando siem pre un grupo m uy unido, ayudándose y apoyándose m u tu a m en ­ te con gran lealtad para con los suyos. ► F.l motivo que figura en el pecho de esta figura, que forma parte del asa de un cubo, es un símbolo del dios Thor.

CREACION DE LAS DISTINTAS CLASES SE AT R IB U ÍA AI. E N IG M Á T IC O dios

la piel y el pelo claros, llam ado Jarl (duque).

la raíz que llegaba hasta Asgard. Bajo la

Jarl creció con gran apostura y de él descendió

segunda raíz, que p enetraba en el interior de

la nobleza.

Jotunheim , estaba el pozo de M im ir, donde

H eim dall la creación de las distintas clases

O d ín perdió un ojo a cam bio de una poción

COSMOLOGÍA

sociales. U n día H eim dall, disfrazado, fue

de sabiduría. Bajo la raíz que se m etía en

recibido en una granja por Ai y Edda (bisa­

SE C R E ÍA Q U E EL M U N D O tenía tres

Niflheim estaba el m anantial de Hvergelm ir,

buelo y bisabuela), que le dieron pan y sopa.

niveles, uno sobre otro com o una serie de

fuente de los once ríos de la creación.

H eim dall se quedó con ellos tres días, d u r­

bandejas. En el nivel más alto vivía en Asgard

m iendo entre la pareja. A los nueves meses

el grupo de dioses llam ados los Aesir. En este

Edda dio a luz un hijo, un niño feo y m oreno

m ism o nivel tam bién se hallaban Vanaheim,

a quien llam aron I hrail. T hrall dedicó su vida

m orada de los Vanir (otro grupo de dioses)

y

al trabajo m anual y de él descendieron los

y Alfheim , territorio de los elfos. En el nivel

THOR

esclavos.

inferior se encontraban M idgard, donde

A R M A D O C O N SU M A R T IL L O , T hor,

vivían los hom bres; Jottinheim , tierra de los

dios del trueno, protegía al m undo. Su atri­

casa d o n d e una pareja bien vestida, Afi y

gigantes; Svartalfheim , m orada de los elfos

bu to m ás famoso era su poderosa fuerza,

Anim a (abuelo y abuela), le dieron hospitali­

negros; y tam bién Nidavellir, país de los

superior a la de todos los dem ás. Era enor­

dad y un trozo de carne. D u rm ió tres noches

enanos. Asgard y M idgard estaban co m u n i­

me, con el cabello, la barba y las cejas rojas

entre ellos. A los nueve meses A m m a tuvo un

cadas por un puente de llamas denom inado

y unos ojos rojos feroces y centelleantes.

A contin u ació n H eim dall llegó a una

hijo de m irada viva y tez rojiza que fue llam a­

Biírost, tam bién conocido com o el arco iris.

La principal ocupación de T h o r era m asacrar

do Karl (hom bre libre) y que creció para cul­

En el nivel más bajo se hallaba la fría

a los gigantes que am enazaban constante­

tivar y construir. D e Karl descendieron todos

N iflheim .

m ente al m u n d o de los dioses y al de los

los hom bres libres.

La colum na central del Arbol del

H eim dall llegó más tarde a una lujosa

hom bres. T h o r buscaba activam ente a estos

M undo, el gran fresno Yggdrasill, atravesaba

seres con la intención de aniquilarlos, y

m orada d o n d e Fadir y M odir (padre y madre)

todos los niveles. I.as ramas de Yggdrasill se

cuando hallaba uno alzaba su m artillo sin

le h o n raro n con una suntuosa com ida a base

extendían sobre toda la tierra y sus tres raíces

dudarlo. Si alguno de los dem ás dioses era

de pan, carne, aves y vino. H eim dall se quedó

penetraban en los tres niveles del universo.

tres días d u rm ie n d o entre ellos y a los nueve

El

meses nació un niño de ojos chispeantes y con

consejo los dioses a diario, se hallaba bajo

pozo

de U rd (destino), donde celebraban

am enazado, podía recurrir a él, que se pre­

sentaba al instante.

. v m, 53

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

117

ritL


EUROPA DEL NORTE

_______

-........

GIGANTES

Loki voló bajo la forma del halcón de

LOS G IG A N T E S , enorm es y por lo general

Freyja hasta en co ntra r a

hostiles, tenían un papel destacado en los

Thrym , señor de los

m itos nórdicos. Representaban norm alm ente a

gigantes.

las fuerzas del caos y lo negativo, contra cuyo

a los dioses de sus adversarios. -F re y ja lleva

-¿ H a s escondi­

influjo estaban obligados a luchar los dioses

d o tú el m a rtillo de

para m antener el orden de su universo. Mas

Thor? -p re g u n tó Loki.

esto no era siem pre así, pues las relaciones con

T El martillo de Thor, utilizado para proteger

ocho noches sin com er ni beber, tan deseosa estaba de lle g a r

-L o he escondido a ocho

al País de los G ig a n te s - d ijo .

frecuencia no eran sencillas. A unque la activi­

leguas b a jo tierra -re p lic ó

dad diaria de los dioses consistía principalm en­

T rh ym - y a firm o que na d ie lo

vantó el velo de Freyja p a ra besar­

te en proteger.se de los gigantes, éstos no eran

sacará de ahí hasta que Freyja

la, mas se echó atrás h o rro riz a d o :

siem pre enem igos. En ocasiones servían de

me sea d a d a com o novia.

ayuda y adem ás m uchos dioses tenían amores

A Thrym esto le a g ra d ó y le­

-¿ P or qué tiene Freyja unos

Loki y Thor d ije ro n a Freyja

ojos tan rojos y feroces? - d ijo

con gigantas e incluso se casaban con ellas.

que se preparase p a ra ser la

(Por ejem plo, Freyr se casó con G erd, hija de

novia de Trhym,

-F re y ja lleva

un gigante; N jo rd se casó con Skadi, que tam ­

mas ésta, fu rio ­

ocho noches sin

m uy asustado.

bién era u n a giganta.) El propio O d ín descen­

sa, se negó.

d o rm ir, tan

día de un gigante y tuvo amores con varias

Los dioses,

deseosa estaba

gigantas. D e rodos m odos lo más frecuente

a la rm a d o s,

de lle g a r al

es que el trato con los gigantes incluya el m ar­

se reunieron

País de los

tillazo definitivo de T hor.

p a ra d e cid ir

G ig a n te s - le

E ntre los gigantes famosos se cuentan

qué hacer. Si los gigantes

respondió Loki.

H rungnir, que retó a T h o r a un duelo, v

tenían el m a rtillo de Thor, los dioses

T hjazi, que robó las m anzanas de oro de la

se verían indefensos ante cu a lq u ie r ataque

p ro se g u ir las bodas. O rd e n ó que se tra je ra

juventud. U tgarda-Loki, un señor de los gi­

y A s g a rd pronto sería destruida. Pero si

a M jo llm ir p a ra que b e n d ije ra a la p a re ja .

gantes, se sirvió de artes mágicas para burlar

Freyja no quería casarse con Thrym ,

El m a rtillo fue d e p o sita d o en el re g a z o de

a T h o r y a los suyos. Los gigantes amistosos

¿cómo recuperarían el m artillo? A Heim dall

la novia. En cuanto Thor tuvo el m a rtillo las

suelen ser m ás bien de la variedad fem enina;

se le o cu rrió una ¡dea:

cosas ca m b ia ro n . Saltó a rra n cá n d o se el

entre ellas se cuenta G rid, que dejó a T h o r un báculo y un c in tu ró n que conferían fuerza una vez que el dios se vio en un apuro. T h o r tam ­ bién tuvo dos hijos con la giganta Jarnsaxa.

T THOR PIERDE SU MARTILLO

Thrym qu e dó satisfecho y quiso

-D isfra ce m o s a Thor de novia y e nvié­ mosle a Thrym en lu g a r de Freyja.

velo y m achacó en la estancia a todos los gigantes, em p e za n d o p o r Thrym .

A Thor no le gustó la sugerencia y protestó d icie n d o que sería im posible d is­

H

fra za rle con ropas de m ujer; p ero Loki le recordó el destino que esperaba a A sg a rd

EL MARTILLO PROTECTOR DE THOR

si no recuperaba a M jo lln ir. De m odo que

E N T U M B A S E SCA N D IN A V A S se han

Thor fue d isfra za d o de novia con joyas

encontrado am uletos de plata y de otros

EL M ITO DEL ROBO del M jo lln ir, el m a rti­

sobre el pecho y un velo en la cabeza.

metales que representan el m artillo de T hor,

llo de Thor, muestra lo im p orta n te que era

En el cuello le pusieron el co lla r de los

lo que da m uestra de la fe que se tenía en

p a ra los dioses la protección de este m a rti­

Brisings. Loki, vestido de d a m a de co m p a ­

la protección de T hor. La m ayoría datan

llo y los muchos esfuerzos que harían p or

ñía, a co m p a ñ a b a al d is fra z a d o Thor.

de finales del siglo X y se han encontrado en

recuperarlo. M uestra adem ás el a m p lio

Thrym se puso m uy contento con la lle­

D inam arca, el sur de N oruega y el sudeste de

g a d a de Freyja y sus sirvientes les o fre cie ­

Suecia. Algunos son m uy pequeños, de dos

ron un g ra n festín. Thor se sentó a la mesa

centím etros de largo, y m uchos tienen anillas

m a rtillo ha desa pa re cid o . Llama a Loki y

y se com ió un buey entero, ocho salmones

acopladas, lo que dem uestra que podían lle­

le dice que el m a rtillo le ha sido rob a d o .

y todas las golosinas reservadas p a ra las

varse colgados. C o m o sím bolo protector,

Loki decide que va ya n a ver a Freyja.

mujeres, re g á n d o lo todo con tres cuernos

quizá fueran la versión pagana de la peque­

de h id ro m ie l. Thrym observó esto con cie r­

ña cruz que llevaban los cristianos. Se han

ta a la rm a y d ijo que nunca hab ía visto que

encontrado m oldes en que podían m anufac­

una doncella com iera y b e biera tanto. Loki

turarse a la vez m artillos y cruces, según los

F re y ja -, aunque fuera de o ro o pla ta , si

tuvo que espabilarse p a ra e vita r que les

requerim ientos de los clientes de creencias

puede a y u d a rte a encontrar a M jo lln ir.

descubrieran:

diferentes.

a b a n ic o de funciones del m artillo . Una m añ a n a Thor descubre que su

-¿ M e dejas tu fo rm a de halcón p a ra que busque mi m artillo? - le preguntó Thor. -G ustosam ente te la d e ja ré -contestó

ÜP

118

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


G IG A N T E S

ELFOS Y ENANOS

fue allí donde los dioses les die­

E N CASI T O D A LA M IT O L O G ÍA de

ron la conciencia e inteligencia. Los enanos eran artesanos

E u ro p a del n o rte están presentes los elfos, relacionados con la tierra. C o n todo, tam ­

m agistrales y habilísim os herreros

bién pueden ser considerados peligrosos.

que daban form a a objetos con

Los anglosajones, los noruegos y los islande­

propiedades extraordinarias,

ses creían que pod ían causar enferm edades

generalm ente de oro. Son

y pesadillas. Los elfos lum inosos, m ás bellos

los creadores de m uchos

que el sol y de buen carácter vivían en Alílieim,

tesoros pertenecientes

m ientras que los elfos oscuros, más negros

a los dioses, entre ellos

A veces los enanos dotaban de m aldicio­ nes a sus tesoros, especialm ente cuando habían sido obligados a forjarlos o a entregarlos. Por ejem plo, dos enanos se vieron obligados a forjar una espada mágica, a la que m aldijeron de m odo que siem pre que se desenvainara causara la m uerte.

que la pez y de naturaleza m aligna, vivían

M jollnir, el m artillo

4 Colgante que representa a

bajo tierra.

de T h o r; D raupnir,

la diosa Freya. Lleva el collar

O tra estirpe de seres que vivían bajo tie­

el anillo de O d ín ; y el

de Brisingamen, hecho para

rra eran los enanos. A unque no especialm ente

célebre collar de Ereyja.

ella por los enanos artesanos.

pequeños, en general se les consideraba feos.

G leipnir, la única cade­

▼ Ilustración de una procesión

O rig in ariam en te los enanos fueron generados

na que podía tener am a­

por el suelo, form ándose a m odo de gusanos

rrado al lobo Fcnrir, era tam ­

en la carne de Ymir, el gigante prim igenio, y

bién obra de sus manos.

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

tír

TEM AS

de elfos. Los colores vivos sugieren que se trata de elfos amables o luminosos.

¡19

ÜfS


■Áte

EUROPA DEL NORTE

LA LEY Y EL ORDEN EL O R D E N ES U N T E M A om nipresente en la m itología nórdica, en que los dioses luchan constan tem en te por m antener o res­ taurar el orden frente a las fuerzas oscuras e im predecibles de la oscuridad, por lo general en form a de gigantes. En esta lucha las armas principales son la fuerza de I h o r y su m arti­ llo; y las preocupaciones dom inantes de 1 hor son la justicia, la ley y el orden. D e ahí que entre los hom bres 1 hor estuviera m uy rela­ cionado con la ley y que el pueblo confiara y creyera en él. La asam blea anual islandesa, en que se recitaban las leyes, se decidía sobre las disputas y se oían los casos judiciales, em pezaba siem pre en jueves, el día dedicado a T hor.

EL ÁRBOL DEL MUNDO EL F R E S N O Yggdrasill, el Arbol del M undo, era el eje del universo. N ada se sabe de los orí­ genes de Yggdrasill. En él vivían criaturas m uy concretas: un águila que lo sabía todo se posa­ ba en lo más alto, con un halcón, Vedrfolnir, e ntre los ojos. U na vil serpiente, Nidhogg, yacía en N iflheim , m ordiendo las raíces de Yggdrasill. R atatosk, una ardilla, corría por el árbol arriba y abajo transportando insultos entre N idhogg y el águila. T am bién vivían en sus ram as cuatro ciervos: D ain, Dvalin, D u n e y r y D urathror. El árbol era fuente de vida v de sustento A Esta representación de Yggdrasill-, el Arbol del

para las criaturas que vivían en él y bajo él, pero padecía angustias y dificultades debido

EL DESTINO Y EL HADO

M undo, muestro duramente aI águila omnisciente

a las m uchas criaturas a las que daba sustento.

LA IN FL U E N C IA del destino está siempre

en lo alto y a la vil serpiente Nidhogg enredada en

N idhogg y las serpientes q u e le rodeaban le

presente en la mitología nórdica: el destino

sus raíces.

m ordían las raíces y los ciervos se com ían sus

está predeterm inado y no puede evitarse.

T / hor con su martillo M jollnir y su espada ( tungnee

hojas y brotes. La ardilla roía y desgastaba

Ragnarok -el fin del m u n d o - es ineludible.

c onstantem ente su corteza. De m odo que

F.l destino de las personas era adjudicado por

LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

tam bién el apoyo y sostén central del m undo

Norns. espíritus femeninos de quienes se creía

MÁS ALLÁ de la vida había varias posibilida­

pasaba sus pruebas y tribulaciones.

que visitaban a los niños cuando nacían dán­

des. Los guerreros

doles buena o mala fortuna. Lis contradiccio­

que m orían en co m ­

que vivía ju n to al pozo de U rd, tom ó agua con

nes de las vidas individuales se debían a que las

bate, especialm ente

Para contrarrestar este sufrim iento N orns, barro que había junto al pozo, vertiéndola

N orns adjudicaban buenas vidas, mientras que

por la lanza, que

sobre las ramas cada día. Aquella mezcla era

las N orns malignas adjudicaban infortunios. El

estaba consagrada a

tan m aravillosa que todo lo que tocaba lo

destino individual se afrontaba con estoicismo

O d ín , iban a la gran

volvía blanco, y así protegió al árbol.

y hum or. Una m uerte heroica era más honro­

estancia de O d ín , el

sa, la adversidad se enfrentaba con alegría y

Valhalla. Se conside­

enfrentarse a la m uerte con un com entario

raba que una m uerte

hum orístico era el más honroso de los

£&

120

hechos.

Y

de guerrero era Jo

M ITO S REESCRITOS

iVutkm ! SCIHURIMé 'Vlfkll H fiMklhM’tt iru.mRvic m n iu »

A

PERSONAJES


LA LEY Y EL O R D EN fa rttil

más noble, así com o un destino al que aspirar. U n noble que estuviera m uriéndose en su casa y quisiera ir al Valhalla en vez de con Hel, adonde iban quienes m orían en la cam a, podía herirse con una lanza y “m arcarse para O d ín ”, asegurándose así el ingreso en el Valhalla. Freyja recibía tam bién a los guerreros caídos. Ella asis­

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Í T I K K Í c y a ltu p á h l T

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tía a las batallas en su carro tirado p o r gatos y recogía a la m itad de los caídos, m ientras que la otra m itad correspondía a O d ín . Los guerre­ ros a quienes ella recibía acudían a su palacio, Sessrum nir (lugar de m uchos asientos). Las m ujeres m uertas tam bién iban a Freyja. En la saga de Egil, una m ujer condenada por suicidio decía que no com ería ni bebería hasta que ce­ nara con Freyja. T am bién la diosa G efjun reci­ bía a las m ujeres m uertas, y era responsable de las m uchachas y m ujeres que m orían solteras. Los que m orían de enferm edad, por acci­ d ente o de viejos iban al reino subterráneo de Hel (que no tiene nada que ver con el hell - e n inglés in fie rn o - de los cristianos), regido por la herm ana de Loki, llam ada Hel. Los aho­ gados eran conducidos al palacio subm arino de Aegir v Ran.

T

Entonces Loki encontró al m uérdago

LA MUERTE DE BALDER

y lo a rra n có . Se acercó al dios ciego Hod,

BALDER S O N O que su vid a corría un p e li­

que estaba solo, y le preguntó p o r qué él

g ro m ortal, lo que preocupaba mucho a los

no a rro ja b a cosas a Balder.

Aesír. Su m adre, Frigg, ideó un plan p ara

-P o rq u e no puedo ver dó n de está

salvarle. C onsiguió que todos le jurasen no

- re p lic ó H o d -, y adem ás no tengo arm a.

hacer da ñ o a Balder: el fuego, el agua, los

-Te a yu d a ré a h o n ra r a Balder - d ijo

anim ales, los pájaros, las serpientes, las

Loki-, Te m ostraré dó n de está y p odrás la n ­

plantas, las piedras, los árboles, la tierra,

za rle este bastón.

los metales, las enferm edades y los venenos. A los A e s ir les d ive rtía m ucho p o n er

H od tom ó el m ué rd a g o y lo la n zó d i­ rig id o p o r Loki. La va ra atravesó a Balder,

▲ Odín a lomos de su caballo Sleipner, también usado [>¡tra llevar a! Valhalla a los guerreros muertos. pe rm itie ra a Balder volver a A s g a rd , des­ crib ié n d o le los grandes lloros de los Aesir. Hel d ijo que tenía que poner a p rueba la fuerza del afecto p o r Balder antes de lib e ­ rarlo : -S i todas las cosas del m undo lloran p o r Balder le d e ja ré m archar, p ero si algún ob je to se resiste a llorar, me lo quedaré. Los A e sir envia ro n m ensajeros a todo

a Balder de p ie y que los dem ás dioses

que cayó m uerto. C uando vieron caer a

le la n z a ra n objetos y arm as, pues nada

Balder todos los A esir se que da ro n sin

el m undo p id ie n d o que Balder fuera llo ra ­

p o d ía hacerle d a ñ o. Loki al ver esto se

ha b la . Sólo p odían llorar. Finalm ente Frigg

do. Y así lo hicieron todos, personas y a n i­

c o n v irtió en m ujer y fue a visita r a Frigg.

habló. Preguntó quién entre los dioses

males, la tie rra , las p iedras, los árboles y

D ijo a Frigg que todos los A e sir estaban

c a b a lg a ría hasta Hel, el m undo subterrá­

todos los metales.

d is p a ra n d o co n tra B alder p e ro que a éste

neo, p a ra en co ntra r a Balder y ofrecer una

n a d a le hería. Frigg repuso:

recom pensa a su g u a rd iá n p a ra que p e r­

se cruza ro n con una g ig a n ta lla m a da

mitiese a Balder volver a Asgar. El h e rm a ­

Thokk. Le p id ie ro n que llorase p o r Balder,

no de Balder, H erm od, se o fre ció vo lu n ta ­

mas ella se negó d icie n d o :

- N i las arm as ni la m ad e ra d a ñ a rá n a Balder, todas ellas me lo han jurado. -¿Todas y c a d a una de las cosas han ju ra d o no d a ñ a r a Balder? -p re g u n tó Loki. Frigg contestó que una p la n ta, el m u é rd a ­

rio. Le p ro p o rcio n a ro n el ca b a llo de O d ín , Sleipnír, y H erm od p a rtió al galope. Herm od ca b a lg ó hasta lle g a r a las

go, le h a b ía p a re c id o d e m a sia d o joven

puertas de Hel, do n de vio a Balder en el

p a ra prestar juram ento.

puesto de

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

honor. Hermod p id ió a Hel que

En su ca m ino de vuelta los m ensajeros

-T h o kk llo ra rá p o r Balder lágrim as secas. Q u e Hel se quede con lo que tiene. De m odo que Balder no fue lib e rad o . Era una creencia general que Thokk era

Loki disfrazado.

121 m


EUROPA DEL NORTE

LOS AESIR EL JE FE del grupo de dioses llam ados los Acsir era O dín, hábil mago y dios de la guerra, de la m uerte, de los reyes, de la poesía y de la magia. O dín era un personaje temible; no siempre podía confiarse en él, pues estaba más interesado por sus poderes mágicos que p o r sus subditos. Su reina era la bella y graciosa Frigg, que com ­ partía con él las dotes para predecir el futuro. T hor, p rotector de Asgard, era hijo de O d ín y dios del trueno. C u a n d o los dioses tenían problem as con los gigantes siem pre recurrían a él, que aparecía enarbolando su m artillo invencible para arreglar las cosas. Esta función protectora se extendió tam bién a los hom bres: se podía confiar en T h o r y la pobla­ ción tenía le en él. Balder, otro hijo de O d ín , es el más cono­ cido del resto de los Aesir, debido al relato del m ito de su m uerte. Era el más inteligente, am a­ ble, herm oso y am ado entre los dioses, pero fue trágicam ente asesinado por culpa de la traición de Loki. Tyr, que era tam bién un dios de la guerra, era el más valiente de los dioses. T am ­

VALHALLA

ducido por una cabra llam ada H eidrun, que

bién form aban parte de los Aesir Bragi, dios dé­

SE C R E ÍA Q U E LOS N O B L E S y héroes

cada día llenaba una vasija suficientem ente

la poesía, y Ull, dios de los arcos y de la caza.

que m orían en com bate iban a la magnífica

grande para que bebieran todos.

estancia de O d ín , el VaJhalla (vestíbulo de los caídos), donde pasaban a form ar parte del Einherjar, el ejército personal de O d ín . Y allí

▲ Detalle de una lápida funeraria labrada.

A

¡.os soldados del panel superior llevan las espadtis

VALKIRIAS

apuntando hacia abajo, lo que significa la muerte.

vivían gloriosam ente banqueteando y ejerci­

LOS Q U E M O R ÍA N en com bate eran esco­

▼ Tyr, dios de los cielos, con un anim al encadenado,

tándose hasta el fin del m undo, cuando serían

gidos en nom bre de O d ín por las Valkirias.

probablemente Fenrir, quien devoró la mano de Tyr,

llam ados a luchar por O d ín en la últim a gran

La palabra Valkiria significa literalm ente “que

estando encadenado.

batalla.

escoge a los caídos”, y estos espíri­

El Valhalla era una edificación enorm e

tus fem eninos acudían a los cam ­

con m uchas puertas. Sus vigas tenían form a

pos de batalla para que la victoria

de lanzas y sus tejas eran com o escudos, lodos

fuera según la voluntad de O d ín

los días el E inherjar se revestía de sus arreos de

y para conducir a los caídos al

guerra, y luchaban unos contra otros para dis­

Valhalla. Tam bién atendían a los

traerse. T erm inado el com bate todos los caídos

guerreros m uertos en el Valhalla,

se levantaban m ilagrosam ente, y al anochecer

donde les servían de com er y de-

todos volvían a estar sentados para comer,

beber. En ciertas fuentes poéticas

beber y arm ar juergas.

se describe a las Valkirias con

Los guerreros com ían carne de un jabalí

arm adura y a caballo, y la con­

llam ado Saehrim nir, que el cocinero A ndhrim -

cepción popular proviene de

nir cocinaba cada día en el caldero Eldhrim nir.

aquí, pero se supone que figuras

La carne de Saehrim nir siem pre alcanzaba para

fem eninas sobrenaturales más

alim entar al Einherjar, fuera cual fuese su n ú ­

misteriosas y sanguinarias esta­

m ero, y cada m añana estaba entero, preparado

ban relacionadas con las bata­

para ser cocinado. La bebida del E inherjar era

llas y los caídos del más a n ti­

un sum inistro interm inable de hidrom iel pro ­

guo periodo germánico.

BKf

122

T

M ITO S REESCRITOS

Ai

PERSONAJES


VALHALLA f t r t t i

T THOR PESCA LA SERPIENTE DEL MUNDO EL E N E M IG O PARTICULAR de Thor era la m onstruosa Jo rm a n g a n d , la Serpiente del M u n d o , que ya cía e n ro lla d a b a jo el m undo en el fo n d o del mar. En una o c a ­ sión Thor a d o p tó el aspecto de un m uch a ­ cho y se a lo jó una noche en casa de un g ig a n te lla m a d o H ym ir. A l d ía siguiente, cu a n d o H y m ir se p re p a ra b a p a ra ir a pes­ car, Thor q uiso a c o m p a ñ a rle . H ym ir le re p lic ó que era tan joven y p equeño que no le se rviría de a y u d a . Thor, fu rio so , le resp o n d ió que ya se vería quién se ca n sa ­ ba antes de re m a r a la vuelta, y ya estaba a p u n to d e a p la s ta r la ca b e za de H ym ir con su m a rtillo cu a n d o re co rd ó su plan secreto de p ro b a r su fu e rza en o tro lugar. De m od o que p re g u n tó a H ym ir qué u tili­ z a ría n com o cebo. "U tiliz a tu p ro p io c e b o ", d ijo H ym ir, y entonces Thor a rra n có la c a b e za del m a y o r buey del reb a ñ o de H ym ir. Prim ero tom ó los remos Thor, y a H y m ir le s o rp re n d ió que Thor b o g a ra con tanta fuerza. C u a n d o lle g a ro n a la zona de pesca h a b itu a l Thor d ijo que quería seguir rem ando. Poco después H ym ir le a d v irtió que se ha b ía n a le ja d o tanto que sería p e lig ro so seguir d e b id o a la Serpiente del M u n d o . Thor le rep licó que seguiría rem a n d o , y así lo h izo , lo que p re o cu p ó a H ym ir to d avía más. C u a n d o Thor d e jó p o r fin los remos, co lg ó de un a p a re jo la ca beza de buey, e ch á nd o la p o r la b o rd a . En las p ro fu n d i­

estaba furioso con H ym ir p o r el fracaso de

beneficiosa que propiciaba el crecim iento.

dades del m a r la serpiente cerró sus fauces

su plan y le go lp e ó con tanta fuerza que lo

G obernaba las cosechas controlando el sol y

sobre el cebo. D entro h abía un g ra n

tiró p o r la b o rd a . Tal fue el fin de Hym ir, y

la lluvia. Tam bién se le invocaba en las bodas,

a n zu e lo que se le cla vó en el cie lo de la

luego Thor vo lvió a tierra.

b o ca , y la serpiente se reto rció con v io le n ­

pues era adem ás responsable de la procreación. Se recurría a Freyr para o btener prosperidad y

cia. Thor, tira n d o del a p a re jo , opuso toda

se le suponía portavoz de la paz. En sus tem ­

su fu e rza co n tra la serpiente. Tiró con tanta

LOS VANIR

fu e rza que sus pies h u n diero n el casco del

LAS D IV IN ID A D E S de la fertilidad a quienes

plos estaban prohibidas las arm as y verter san­ gre en los lugares a él consagrados era tabú.

b a rco , a p o yá n d o se en el fo n do del mar.

se conoce com o los Vanir eran vecinas de los

M ie ntra s Thor tira b a de la serpiente Hym ir,

Aesir. N jord, dios del m ar y de sus productos,

era algo más que una diosa de la fertilidad: era

asustado, h a b ía p a lid e c id o , y en el m o ­

era invocado para o btener riquezas y éxito en

adem ás la diosa del am or, experta en magia y

m ento en que Thor levantaba el m a rtillo

la pesca v en las travesías marinas. Vivía en

receptora de los caídos.

p a ra d a r su g o lp e m orta l a la serpiente,

N oatun (que significa “p uerto”) y era padre de

H ym ir co rtó el a p a re jo . La serpiente vo lvió

los gemelos Freyr y Frcyja. Freyr, principal dios

▲ Thor, con su m artillo simbólico, captura

al m ar y Thor le la n zó el m a rtillo . Thor

de la fertilidad, era una divinidad radiante y

a jormangand , la Serpiente del Mundo.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEAM S

Freyja, la principal diosa de los Vanir,

¡23

<HH


EUROPA DEL NORTE

y JABALÍES I O S JABALIES estaban consagrados a las divinidades de la fertilidad. Frcyr y Freyja tenían jabalíes sobre los que m ontaban y en ocasiones se les atribuía forma de jabalí. También se sacrificaban jabalíes a Freyr para obtener una buena cosecha. En los objetos cerem oniales se han encontrado imágenes de jabalíes: el Sviagriss. un recuerdo de familia de los reyes suecos, era un anillo con la figura de un cerdo, y los antiguos reyes suecos ateso­ raban cascos con imágenes de jabalíes. Uno de estos yelmos recibía el nom bre de Hildisvin, igual que el jabalí de Freyja, y es m encionado en el Beowulf, poem a anglosajón en que la crin del jabalí protege la vida de su portador.

LOKI, AM IGO Y ENEMIGO DE LOS DIOSES U N O DF. LOS PE R SO N A JES más extraor­ dinarios de la m itología nórdica es Loki. No era estrictam ente un dios (pues descendía de gigantes), pero vivía entre los Aesir y se unía a ellos en sus expediciones, ayudándoles con fre­

Loki era tam bién su enem igo, y en Ragnarok

T

cuencia. Pero, aunque era am igo y com pañero

—el fin del m u n d o — lucharía contra los dioses

LOKI E IDUNN

de los dioses y herm ano de sangre de O d ín ,

y de parte de los gigantes.

LA D IO S A ID U N N g u a rd a b a las m anzanas

Loki era apuesto e ingenioso, pero mali­

de o ro de la eterna juventud que tenían

cioso y tím ido. Era tam bién sum am ente astu­

que com er los dioses p a ra no envejecer.

to y siempre estaba lleno de trucos y planes.

El m alvad o Loki h izo que tanto Idunn

Podía cam biar de form a, y cuando preparaba

com o sus m anzanas fueran rob a d a s p o r

sus m aldades adoptaba las de anim ales o pája­

un g ig a n te , a u nque tam bién era típ ico de

ros. Snorri se refiere a Loki com o el calum nia­

Loki que deshiciera la ca la m id a d d e v o l­

dor de los dioses y el origen de todas las m en­

vie n d o a Idunn. Loki fue ca p tu ra d o p o r un g ig a n te

tiras y falsedades.

lla m a d o T hjazi, quien se negó a lib e ra rlo

N o hay pruebas de que se venerase a Loki, pero form aba parte del canon m itoló­

si no prom etía sacar de A s g a rd a Idunn

gico. Son m uchos los acontecim ientos de la

y sus m anzanas. Loki se co m p ro m e tió

m itología debidos a su presencia. Revela la

a h a ce rlo y el g ig a n te le d e jó m archar.

m isteriosa naturaleza de Loki el hecho de que,

D irig ié n do se a Idunn, Loki le contó que

aun causando constantem ente problem as a los

h abía visto en el bosque unas m anzanas

dioses, era con frecuencia su rapidez de pensa­

que a ella le p a recerían preciosas. Le sugi­

m iento y su astucia lo que les sacaba de apuros,

rió que fuera a verlas lle vando sus p ro p ia s

por lo que su influencia podía tanto beneficiar­

m anzanas p a ra co m p a ra rla s. En cuanto

les com o dañarles.

am bos salieron de entre los m uros de A sg a rd se presentó T hjazi en fo rm a de á g u ila y a fe rró a Idunn con sus m anzanas, llevándosela a su casa.

A Detalle de una piedra de fragua que representa

BIT

124

La d e sa pa rició n de Idunn y de las

el rostro de Loki con los labios cosidos.

m anzanas afectó m uchísim o a los dioses,

A Estatua de bronce de Freyr, dios de la fertilidad.

que e m pezaron a envejecer y a tener

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


JABALÍES t a t i i

A En este mito Loki y Thjazi se transforman

d ría n servirse los A e sir p a ra c a p tu ra rle ,

en pájaros con el objetivo de derrotar a su

y fue así com o inventó la p rim e ra red

adversario.

de pesca. M ás tarde Loki se percató de que los A esir le h abían descubierto y de que no estaban lejos. Tiró la red al fuego y c o rrió

LOS HIJOS DE LOKI LOKI T U V O T R E S M O N S T R U O S O S des­

•p Je*1—--p—-----------------!: J)rc¿nuiqkqt .)?ctia¿! tac i ¡ijñ. ÍOiu í) cür fcSm fñ.<ib 1 ! •Vfii p tifitifi Aicra ¿jo tt i.'/prepL 'd-ji |3trt(S<L qtcfi íj vJ?o|wJLc jim iti i ipimbj 'pdímifáfíu

hacia el río. Los A e sir p u d ie ro n d is tin g u ir entre las cenizas la fo rm a de la red que

cendientes con una giganra llam ada Angrboda:

había a rd id o , y se die ro n cuenta de que

una serpiente gigantesca, Jorm angand; una

debía de tratarse de un dispositivo p a ra

hija, Hel, que era m itad viva y m itad cadáver:

c a p tu ra r peces. Los A e sir hicieron una

y el gran lobo Fenrir. Estas criaturas tenían su

ráp id a m e n te y la llevaron al río. A rra s ­

im portancia en la m itología. Jorm angand y

traron la red p o r el río, pero Loki se había

Fenrir destruirían respectivam ente a T h o r y

escondido entre dos p ie d ra s del fo n do y

O d ín en Ragnarok. O d ín atacó a los vástagos

la red le pasó p o r encim a. Volvieron a

de Loki, pero los dioses no pudieron aniq u i­

echar la red, pero esta vez la lastraron

larlos. Tuvieron que buscar otras formas de

p a ra que nada p u d ie ra pasar p o r d e b ajo.

reducirlos. Los dioses quedaron m uy preocupados

Loki se enfrentó a ella, p ero se d io cuenta de que pod ía salir con fa c ilid a d a aguas

al descubrir que Loki había tenido esos tres

abiertas. Saltó p o r encim a de la red y

hijos. C o n anterioridad, habían oído una serie

na d ó corriente a rrib a .

de profecías según las cuales aquellos herm a­

Los A e sir echaron la red en el río p o r

nos les causarían grandes daños. O d ín envió

tercera vez, y era el p ro p io Thor quien tir a ­

a los dioses a buscar a los hijos de Loki para

ba de ella. Loki se enfrentaba al p e lig ro

canas. Se pusieron a h a b la r de la últim a

que se los trajeran a Asgard. C u an d o hu b ie­

m ortal de la am enaza de Thor. D ecidió

ocasión en que h abían visto a Idunn, lle­

ron llegado, O d ín echó prim ero a la serpiente

intentar d a r un salto sobre la red con g ran

g a n d o a la conclusión de que hab ía sido

Jom angand al m ar que hay en torno al m undo.

ra p id e z, pero Thor co g ió p o r la cola a Loki

vista p o r últim a vez saliendo de A sg a rd en

Allí creció hasta rodear el m u n d o entero m or­

tran sfo rm a d o en pez; tal es el m otivo de

c o m p a ñ ía de Loki. Se a p o d e ra ro n de Loki

diéndose la cola.

que los salmones golpeen con la cola.

y le a m e n a z a ro n con la to rtu ra y la m uer­

A c ontinuación, O d ín envió a H el,

A h o ra los A esir no estaban dispuestos

te. A te rro riz a d o , éste p ro m e tió ir en busca

la horrible hija de Loki, a N iflheim , la tierra

a tener consideraciones con Loki. Lo lle va ­

de Idunn si Freyja le prestaba su fo rm a de

de los m uertos, con la función de alim entar

ron a una cueva, do n de construyeron tres

halcón.

y alojar a rodos los m uertos que allí fueran.

bloques de p ie d ra haciendo un a g u je ro

Los Aesir se quedaron Fenrir, el cruel lobo,

en cada uno. Buscaron a los hijos de Loki,

País de los G igantes y llegó al castillo de

llevándoselo a Asgard, au n q u e sólo Tvr tenía

Val i y N a rfi; a Vali lo co n virtie ro n en lobo,

T h ja z i. T hjazi no estaba y Loki encontró a

valor suficiente para cuidar de él.

de m odo que despedazó a su herm ano

Transform ado en halcón, Loki vo ló al

Idunn sola. R ápidam ente c o n virtió a Idunn

N a rfi. Los dioses recuperaron los intestinos

en una nuez y vo lvió v o la n d o a A sg a rd

de N a rfi y los u tiliza ro n p a ra a ta r a Loki

lle vá n d o la entre sus g arras. A l volver T hjazi y d e scu brir que Idunn le h a b ía sido a rre b a ta d a , una vez más se

a las tres piedras. Los bloques in m e d ia ta ­

T EL CASTIGO DE LOKI

mente se volvieron de hierro. Skadi puso una serpiente venenosa sobre la cabeza

tran sfo rm ó en á g u ila y los persiguió. Los

TRAS HABER C A U S A D O Loki la m uerte

de Loki, de m odo que el veneno go tea ra

A e s ir vieron que el halcón vo la b a con la

de Balder p o r su m a ld a d , se d io cuenta de

en su rostro. Loki está destinado a yacer

nuez y el á g u ila lo seguía y encendieron

que no p o d ría a p a c ig u a r la ira de los d io ­

allí hasta que sea lib e ra d o en Ragnarok.

una h o guera en A s g a rd . El halcón, Loki,

ses y escapó lejos. Se construyó una casa

Su esposa, Sigyn, está en p ie junto a

v o ló sobre la m ura lla y se posó p e rfe cta ­

en una m ontaña a m odo de escondite;

él reco g ie n d o el veneno en una vasija;

mente, pero el á g u ila no p u d o detenerse

tenía cu a tro puertas, de m odo que p o d ía

pero cuando ésta se llena tiene que verter

y ca yó al fuego, d o n de a rd ió . Así m ataron

v ig ila r p o r todas partes. D urante el d ia se

el veneno, y las gotas caen sobre la cara

los A e s ir a T hja zi, siendo Loki causante

tra n sfo rm a b a en salm ón y se o cu lta ba en

de Loki. Entonces él se a g ita con tanta

tanto de la desaparición de Idunn con

un río cercano. Una noche, sentado en su

fuerza que toda la tierra tiembla: son

sus m anzanas com o de su regreso.

casa, se pre g u n tó de qué a rte fa cto p o ­

los terremotos.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

125

m


EUROPA DEL NORTE

A Odín, dios de la guerra.

Fenrir se lanzará con las fauces abiertas. Tras él estará Jo rm an g an d escupiendo veneno. Avanzarán hasta V igrid, la llanura en que te n ­ drá lugar la últim a batalla, y lo m ism o harán los dioses con el E inherjar dirigido por O d ín , que se enfrentará a Fenrir. T h o r derrotará a la serpiente pero sucum birá a su veneno. Fenrir se com erá a O d ín . Saltarán al firm am ento lla­ mas, hu m o y vapor. El cielo se volverá negro y desaparecerán las estrellas. La tierra se h u n d irá bajo las aguas del mar. Sin em bargo, R agnarok no será el final de todo. Al final el m u n d o resurgirá verde y fértil y com enzará una nueva era. Las cosechas crecerán sin sem brar. Los hijos de los viejos dioses se sentarán en la hierba d o n d e antes estuviera Asgard v hablarán de los viejos tiem pos. El m u n d o h u m an o será repoblado por dos personas, L if y Lifthrasir, que se habrán escondido en el fresno Yggdrasill. D e m odo que el fin contendrá un nuevo principio y el ciclo volverá a empezar.

T TYR Y FENRIR LOS AESIR RETUVIERON en A s g a rd al lobo Fenrir, h ijo de Loki, p a ra tenerlo v ig i­ lado, pero sólo Tyr tenía v a lo r suficiente p a ra c u id a r de él. A l ver los dioses el e n o r­

V

RAGNAROK

ODÍN

F.E DEST IN O ES IN E X O R A B L E . Este c o n ­

d e cid ie ro n a ta rlo . Llevaron al lo b o una

O D ÍN , rey de los dioses, era poderoso y

cepto culm inaba en R agnarok (destino de los

enorm e ca d e na de h ie rro y le su girieron

terrorífico; no era una figura paternal benevo­

dioses), la inevitable destrucción del m undo.

que pusiera a p ru e b a su fu e rza con ella a

lente. Era el dios especial de reyes, nobles y

Ragnarok será anunciado p or tres años de

m odo de juego. Fenrir, que no sospechaba

poetas, así com o dios de la guerra, la magia y

feroces com bates a los que seguirán tres años

n a d a, les d e jó hacer. C u a n d o estuvo e ch a ­

la sabiduría. El dom inio que de la magia tenía

de invierno terrible y sin verano.

da la cadena, el lo b o se lib e ró de un m o r­

O d ín era legendario. Podía cam biar de form a

me tam año que estaba a d q u irie n d o Fenrir,

A c ontinuación, un gran terrem oto

disco.

a voluntad y sus habilidades mágicas hacían

rom perá todas las cadenas. El lobo Fenrir

de él un form idable adversario. Tenía sólo un

quedará libre, y Loki tam bién. Jorm angand,

cadena dos veces más fuerte y a n im a ro n a

ojo, pues había perdido el otro en el pozo de

la Serpiente del M un d o , llegará hasta la o ri­

Fenrir a in te n ta rlo de nuevo, d ic ié n d o le que

M im ir a cam bio de un bebedizo que otorga­

lla, haciendo que el océano se precipite sobre

si se lib e ra b a de ésta sería célebre p o r su

ba el conocim iento. Se invocaba a O d ín en la

la tierra. El barco Naglfar, construido con

fuerza. A Fenrir le a tra ía lo g ra r esa cele­

batalla para obtener la victoria, pero el éxito

huesos de difuntos, será llevado p o r las aguas,

b rid a d , p o r lo que p e rm itió que le a ta ra n .

siem pre beneficiaba sus intereses y se le acusa­

lleno de gigantes y con Loki al m ando del

A u n q u e tuvo que lu ch a r un poco más que

ba de atribuirse el triunfo injustam ente.

tim ón.

antes, vo lvió a liberarse ráp id a m e n te .

Los dioses fo rja ro n rá p id a m e n te o tra

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


O D ÍN

A los A e s ir e m pezó a pre o cu p a rles no p o d e r a ta r a Fenrir. Entonces recu rrie ro n

Sr4M

Fenrir p e rm itió que le a ta ra n , p e ro cuanto más tira b a , más

a los enanos, q ue h icie ro n una ca d e na lla ­

le estrechaba la cadena,

m ad a G le ip n ir. Esta era sedosa com o un

y no pu d o liberarse.

la z o p e ro estaba fo rm a d a p o r seis in g re ­

Entonces se rieron todos

dientes m ágicos: una p isa d a de g a to , una

los A e sir; menos Tyr, que

b a rb a de m ujer, el a lie n to de un pez, las

p e rd ió la m ano.

raices de una m o n ta ñ a , los nervios de un oso y la saliva de un p á ja ro . Los A e sir lle ­ va ro n a G le ip n ir a presencia de Fenrir, qu ie n la o b se rvó atentam ente. - N o creo que g a n e mucha fam a ro m ­ p ie n d o esta fin a cinta - d ijo - , p ero si ha

DIOSAS EL P A N T E Ó N nórdico cuenta con poderosas divi­

sido hecha p o r artes m ágicas, entonces

nidades fem eninas. Las más

p o r m uy fina y d e lic a d a que sea no me

destacadas eran Frigg, la

la d e ja ré poner.

agraciada esposa de O d ín , y

Los A e s ir d ije ro n que seguram ente

Freyja, diosa de la fecundidad

rom p e ría la d e lic a d a cinta, pues ya había

y la sensualidad. En ocasiones

roto pesadas cadenas de hierro:

se ha indicado que son aspec­

-P e ro si no puedes rom p e r ésta te lib e ­ rarem os, pues ya no nos parecerás una am e n a za .

tos de una única diosa: Frigg representaría a la esposa y m adre y Freyja a la querida y

A lo que re p lic ó Fenrir:

am ante. C om partían adem ás

-S i no pu e do lib e ra rm e yo m ism o ten­

algunas funciones: se invocaba

d ré que esp e ra r m ucho a que me liberéis

a am bas en los partos para prote­

vosotros, de m od o que no me interesa el

ger y ayudar a la m ujer y tam bién

juego. Pero p a ra que no penséis que soy

estaban relacionadas con el acto de

co b a rd e tom aré p a rte en él si uno de voso­

dar nom bre al recién nacido.

tros pone su m an o en mi boca com o p ru e ­ ba de buena fe.

H abía otras diosas más relaciona­ das con la fertilidad. Algunas de ellas son

Los A e s ir se m ira ro n m utuam ente y no

seguram ente meros aspectos de Freyja y Frigg:

sabían qué hacer; hasta que Tyr se presen­

Saga, H lin, Vor,

tó v o lu n ta rio p a ra p o n er su m ano en las

pectos de Frigg, m ientras que Sjofn, Lofn y

ban de su calzado y com partían sus secretos.

fauces del lobo.

G efion parecen aspectos de Freyja. Fulla y

Algunas otras diosas eran en realidad gigantas

Entonces

Syn y Snotra parecen ser as-

G na eran dam as e h onor de Frigg.

A tendían a Frigg, le llevaban el cesto, cuida-

que habían adquirido el estatuto de diosas debido a su m atrim onio en la com unidad de los dioses. Skadi, esposa de N jord, era hija del gigante T hjazi, pero había sido aceptada entre los Aesir y al parecer era venerada por derecho propio. G erd, esposa de Frevr. procedía tam ­ bién de estirpe de gigantes y alcanzó la catego­ ría divina por el m atrim onio.

A La Piedra Andreas tiene un relieve que representa a Odín devorado por Fenrir. según la leyenda del Día del Juicio de los Dioses. 4 Broche en form a de la Serpiente del Mundo, que llegará a la orilla en el momento de la destrucción final del mundo.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

¡27 •rtFi


EUROPA DEL NORTE

T EL COLLAR DE LOS BRISING LA LEYENDA DE C Ó M O ob tuvo la diosa Freyja su célebre y m ag n ífico c o lla r de o ro , el c o lla r de los Brising, muestra el aspecto a p a s io n a d o y lib id in o s o de su na tura le za . Un d ía Freyja se e n co ntró con cu a tro enanos. Estaban e la b o ra n d o un o b je to de o ro , o c u p a c ió n frecuente en ellos, pues los enanos tenían fa m a p o r su h a b ilid a d de o rífices. Lo que hacían era un e xq u isito collar, el más b e llo que h a b ia visto Freyja. In m ediatam ente F reyja c o d ic ió la m a g n ífi­ ca jo ya . Sin d u d a sólo su p ro p ia g a rg a n ­ ta era d ig n a de lle va r tan be llo a d o rn o . D ijo a los enanos que q u e ría tener el c o lla r y les o fre c ió c o m p rá rse lo ; mas ellos

A Los enanos, excelentes orfebres, hicieron

se n e g a ro n a vender. F reyja les o fre c ió

un collar para la hermosa diosa Freyja.

g ra n d e s c a n tid a d e s de o ro y de p la ta ,

4 Freyja. diosa del amor, el matrimonio

p e ro ellos seguían sin q u e re r deshacerse

y la muerte, sentada devanando las nubes.

Y FREYJA P O D E R O S A , apasionada y bella, Freyja era

del collar.

la principal diosa de los Vanir. Adem ás de ser

A Freyja el deseo de poseerlo la co n ­

una de las principales divinidades de la ferti­

sumía. O fre c ió más y más cosas de valor,

lidad era la diosa del am or erótico y sensual, p e ro a los enanos no les interesaba...

experta en el uso de la m agia y receptora de

Hasta que finalm ente d ije ro n cuál era

los m uertos. Freyja interviene en m uchos

el precio:

m itos y suele ser presentada com o deseable y

-Y a tenemos todo lo que querem os.

deseosa. Era objeto de la lujuria de los gigan­ tes -c u a n d o atacaban Asgard solían apode­

Lo único que deseam os, Freyja, es a ti. Si aceptas p a sa r una noche con ca d a uno

rarse de ella-, pero tam bién se le acusaba de

de nosotros, te darem os ca d a uno nuestra

“correr de noche tras los hom bres com o una

p a rte del collar.

cabra en celo y de tom ar por am antes a

Freyja q u e dó h o rro riz a d a . M iró a los

todos los dioses v elfos, incluido su propio herm ano.

cu a tro enanos, feos y deform es, y no le a g ra d a ro n ; pero el deseo de poseer el

DEIDADES MARINAS

co lla r era com o un fuego ard ie n te . C u a tro noches no le parecían un p re cio excesivo

PARA LO S PU EB L O S de E uropa del norte

p o r poseer el co lla r p a ra siem pre; y a d e ­

el m ar era m uy im p o rta n te com o fuente de ali­

más n a d ie lo sabría. De m odo que aceptó

m entos y com o m edio de a d quirir fama y glo­ ria viajando, com erciando o saqueando. La dei­

el trato de los enanos.

dad m arina más conocida era N jord (uno de

Freyja se q u e dó cu a tro noches con los enanos y ca d a uno tuvo su o p o rtu n id a d .

los Vanir), pero al parecer tam bién gobernaba

Después de h a b er cu m p lid o ella su p a rte

allí Aegir, personificación probablem ente de!

del trato, los enanos le d ie ro n el collar.

poderoso océano. Aegir vivía lejos de tierra y

Entonces Freyja se fue a su casa com o si

la poesía tic los vikingos se refiere a las m an d í­

no h u b ie ra p a sa do na d a y este c o lla r se

bulas de Aegir tragándose barcos en el mar. Aegir y su esposa Ran recibían a los ah o ­

co n virtió en una de sus más pre cia d a s posesiones.

gados en su palacio del fondo m arino. C u e n ­ tan las sagas que, si los m arineros ahogados se aparecían en sus propios funerales, era porque

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL COLLAR DE LOS BRISING Í M t í

Ran les había dado una buena bienvenida. F.n

C u a n d o llegó a su h ija Skadi la n o ti­

Fue un m a trim o n io d ifíc il. Skadi era

el m ar se consideraba de buena suerte llevar

cia de la m uerte de T hja zi, se a rm ó , se

h ija de una m ontaña g ig a n te y estaba

consigo algo de oro, a fin de no llegar con las

revistió del casco y la cota de m alla y

deseosa de v iv ir en su m o ra d a m ontañosa

m anos vacías a la m orada de Ran.

a cu d ió a A s g a rd p id ie n d o ve n g an za p a ra

m ientras que N jo rd sólo se sentía cóm odo

su p a d re . Los A e sir le o fre cie ro n co m p e n ­

cerca del mar. Intentaron h acer un tra to y

era del todo m aligna. Aegir era famoso por la

sarle p o r la m uerte de T h ja zi, y p a rte del

a c o rd a ro n v iv ir alte rn a tiva m en te nueve

m agnificencia de los festines que daba. T h o r

acu e rd o señalaba que p o d ría escoger

noches en T hrym heim , el ca stillo de Skadi

viajó para visitar al gigante H y m ir y conseguir

m a rid o p o r sí m isma de entre los Aesir.

en las m ontañas, y nueve noches en

un caldero suficientem ente grande para el

Pero p a ra escogerlo tendría que lim itarse

N o a tu n , la casa de N jo rd a o rilla s del

hidrom iel de los banquetes de Aegir; y en un

a o b se rva r los pies de los posibles preten­

mar. D e sgraciadam ente el a cu e rd o no

poem a fúnebre a un hijo ahogado, el padre

dientes.

d u ró m ucho. A m b o s se sentían desespera­

Pero la hospitalidad de Acgir y Ran no

desea vengarse en Aegir, pero al m ism o tiem po se refiere a él com o el “elaborador de cerveza".

T NJORD Y SKADI SKADI ERA HIJA DEL G IG A N T E T hja zi,

Se p re p a ró un desfile de todos los d io ­

dam ente infelices en casa del o tro ; N jo rd

ses solteros de m odo que sólo se les viera

no p o d ía s o p o rta r estar en las m ontañas

los pies. Skadi les pasó revista a todos.

y o ír los a u llid o s de los lobos, y Skadi

Un p a r de ellos eran con dife re n cia los

era in ca p a z de m ira r h a cia a lta m a r y

más lim pios y blancos. Estaba segura de

detestaba los g rito s de las gaviotas.

que tenía que tratarse de Balder, el más

Finalm ente d e cid ie ro n v iv ir p o r se parado:

que fue m uerto a m anos de los A e sir p o r

bello y b la n co de los dioses, p o r lo que

N jo rd se qu e dó ¡unto al o cé a no y Skadi

haberles ro b a d o sus m anzanas de o ro

ráp id a m e n te lo p id ió p o r m arido.

v iv ió en las m ontañas, d o n d e solía vérsela

de la juventud. Finalm ente, Skadi se casó

El p ro p ie ta rio de aquellos pies resultó

con el dios del m ar N jo rd , y el m ito de

ser N jo rd , dios del mar. Tenía unos pies

este m a trim o n io expresa claram ente los

m uy herm osos y lim pios, ya que el m ar

en ocasiones v ia ja n d o con esquís o ra q u e ­ tas de nieve.

lazos de una d iv in id a d de la fe rtilid a d

se los la va b a constantem ente. A Skadi

▼ Ilustración que muestra a Aegir, dios

con un representante del in vie rno y la

le costó un poco d e cidirse, p ero finalm ente

que personifica al gran océano, provocando

o scu rid a d .

se casaron.

una poderosa tormenta.


EUROPA DEL NORTE

A Piezas del bocado de una caballería en forma de á g u ila , re la c io n a d a co n O d ín . E l p i c o y la s g a rra s exa gerados a c e n tú a n su fie re z a .

LOS ANIMALES DE ODÍN O D ÍN N O N E C E SIT A B A C O M E R . Le bas­ taba con el vino y daba su com ida a dos lobos, G eri y Freki, que se sentaban a sus pies. Tenía adem ás dos cuervos, H uginn v M u n in n (pen­ sam iento y m em oria), que volaban p o r el m undo todos los días para traerle noticias. Al llegar la noche se posaban en los hom bros de O d ín y le contaban lo que habían visto. Estas criaturas suelen representarse artística­ m ente en com pañía de O d ín y están relacionadas con su función de dios de la guerra: lobos y cuervos están rradicionalm ente ligados a la batalla y a la m uerte tanto en la poesía com o en la realidad (su presencia era com ún después dé­ las batallas, alim entándose de cadáveres). O tro anim al de O d ín era su extraordi­ nario corcel Sleipnir, de la progenie de Loki.

TESOROS DE LOS DIOSES

cirlos, com o en el caso del barco fúnebre de

LOS D IO SE S PO SEÍA N tesoros especiales ela­

Balder; y al ponerlo sobre los huesos de dos

rápido; podía llevar a O d ín po r el aire y sobre

borados por enanos, los artesanos más hábiles

cabras de T hor estas volvieron a la vida tras

el mar. Sleipnir era considerado uno de los

del m undo mítico. O d ín tenía una lanza infa­

haber sido matadas y comidas.

grandes tesoros de O d ín .

Sleipnir tenía ocho patas y era el caballo más

lible, G ungnir, así com o un anillo de oro, D raupnir, del que salían cada nueve noches ocho anillos de igual peso y valor. Freyr poseía

H

EL NÚMERO NUEVE

RUNAS

un barco, Skidbladnir, que siempre tenía buen

SE IG N O R A el motivo, pero el núm ero

EL A N T IG U O A LFA BETO rúnico de

viento cuando levaba velas, pero que se podía

nueve tiene una im portancia significativa en

E uropa del norte fue concebido para ser

plegar y guardar en el bolsillo cuando no se uti­

la m itología nórdica. A O dín le costó nueve

labrado sobre m adera, piedra o m etal y cons­

lizaba, así com o un jabalí de oro que corría por

noches aprender nueve hechizos. H eim dall

taba de líneas rectas, más fáciles de labrar

el cielo y por el m ar más rápido que cualquier

tenía nueve m adres y Aegir nueve hijas.

que las curvas. Las runas no se utilizaron

caballo y que ilum inaba la noche con sus cerdas.

H erm od viajó nueve noches para encontrar a

para d o cum entos largos. Se han en contrado

El tesoro más preciado pertenecía a T hor:

Balder y Frcyr esperó nueve noches a su novia

m uchísim as en piedras conm em orativas y en

era su m artillo, Mjollnir, cuyo golpe jamás

G erd. N jord v Skadi vivieron nueve noches

tallas de m adera usadas en el com ercio y en

fallaba, que siem pre acertaba al ser lanzado y

cada uno en casa del otro. C ada nueve noches

las armas. Se supone tam bién que las runas

volvía siem pre a su m ano. Los dioses confiaban

caían ocho anillos de D raupnir, el anillo de

tenían significado m ágico y que podían ser

m ucho en el m artillo y consideraban que era

O dín. T h o r retrocedió a nueve pasos de

portadoras de hechizos o proteger a quien las

su m ejor tesoro, p or la protección que les pres­

Jorm angand antes de morir. Además durante

llevara. Se creía que O d ín , poderoso dios de

taba frente a los gigantes. Las propiedades de

nueve días se celebraba cada nueve años en

la magia, había in troducido las runas en el

M jollnir eran tan especiales que no se usaban

Upsala. Suecia, un gran festival en que se

m u n d o sufriendo para ello un difícil sacrifi­

sólo para la protección física, pues tam bién

sacrificaba a nueve representantes de cada

cio: colgar d u ran te nueve noches del Á rbol

podía ponerse sobre los objetos para bende­

criatura viviente (incluyendo a las hum anas).

del M undo.

130

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


TESOROS DE LOS DIOSES

ODÍN Y EL HIDROMIEL DE LA POESÍA O D Í N ERA EL D IO S D E LA PO ESÍA , lo que quizá explique la abundancia de fuentes poéticas referentes a él. El propio O d in sólo hablaba poéticam ente y la capacidad poética y la inspiración eran lo suyo; a uno de sus favoritos, por ejem plo, le concedió la capaci­ dad de com p o n er poesía con la rapidez con que hablara. O d ín proporcionaba el precioso h idro­ miel de la inspiración poética a los dioses y a los hom bres. El hidrom iel había sido inicial­ m ente elaborado po r enanos a partir de la sangre de un ser llam ado Kvasir, creado por los dioses com o sím bolo de paz tras una gue­ rra entre los Aesir y los Vanir. Kvasir era tan sabio que no había pregunta a la que no pudiera contestar. Viajó m u ch o im partiendo su sabiduría, pero finalm ente fue asesinado po r dos enanos que m ezclaron su sangre con miel creando un rico hidrom iel. Beber este hidrom iel im partía la capacidad de c o m p o ­ ner poesía o de p ro nunciar palabras sabias. El hidrom iel fue más tarde robado a los enanos por un gigante llam ado Suttung, pues le habían hecho la m aldad de m atar a sus padres. O d ín , con hábiles m étodos, recu­ peró el precioso hidrom iel para los dioses y los hom bres. Sedujo a la hija del gigante, G u n n lo d , que estaba al cuidado del h id ro ­ miel, y cuando le perm itió tom ar tres sorbos, él se lo bebió todo y volvió volando en form a de águila a Asgard, don d e lo regurgitó. Algunas gotas de hidrom iel cayeron fuera de Asgard, y ésa es la que está al alcance de los hom bres.

▲ Estela rúnica, de las que se creía que tenían

BARCOS FUNERARIOS

poderes mágicos o protectores.

EL P O E M A É P IC O A N G L O S A JÓ N B eow ulfdescúbe un espectacular funeral

A Mascarón de proa en form a de

V

naval celebrado en h o n o r del rey de los

Estos funerales m itológicos son reflejo de

daneses: fue depositado en un barco con

enterram ientos reales. En O seberg, N o ru e ­

una valiosa carga y un estandarte dorado

ga, se descubrió en un barco u n m agnífico

en lo alto. El barco zarpó llevándoselo muy

entierro de u n a m ujer del siglo

lejos. En la m itología nórdica tam bién el

de grandes tesoros; en otras partes de E u ro ­

IX

rodeada

dragón, del barco funerario descubierto

dios Balder tiene un com plejo funeral naval.

pa del norre tam bién se han descubierto

en Oseberg.

El barco es enviado en llamas al océano.

enterram ientos en barcos.

d io s e s

H

r e fle x io n e s

TEMAS

131

a tí


m

SIBERIA Y EL ÁRTICO

Siberia y el Ártico INTRODUCCIÓN

L

AS R E G IO N E S ÁRTICAS de Siberia, Alaska, C anadá, G roenlandia y el norte de Escandinavia son el territorio de distintos grupos de pueblos indígenas. En Siberia se cuentan entre dichos pueblos los chukchi, even, evenk, nenets, nivklii,

itelm en, chuvan, yukagir y khant; en Alaska se les conoce com o inupiaq y esquim a­ les vup’ik, alutiiq y athabaskanos; en C anadá y G roenlandia son los inuit; m ientras que la población indígena de Escandinavia son los saami. Los saami son tam bién los pobladores de la península de Kola, en el noroeste de Rusia, m ientras que los esqui­ males yup’ik tam bién viven en el litoral oriental de Siberia. Los pueblos que viven en to rn o al polo son cazadores, pescadores y ganaderos de renos. Por sus orígenes son sem ejantes a los de Asia central: los inuit, por ejem plo, son em igrantes nóm adas llegados a Alaska desde Siberia du ran te la últim a glaciación y que avanzaron por las vastas planicies de tu n d ra del norte de C anadá hasta llegar finalm ente a las costas m ontañosas y heladas de G roenlandia hace unos 4.500 años.

complejas cerem onias; es el caso de la festividad

Por encim a de las diferencias de m odo de vida, lengua y organización social y

del oso en Siberia, la fiesta de la vejiga en el

económ ica, los pueblos indígenas del Ártico tienen algo en com ún: su relación única

norte de Alaska y dem ás fiestas relacionadas con

y especial con el en to rn o ártico, esencial para su identidad social y su supervivencia

la caza de m am íferos m arinos. El objetivo de

cultural. T anto si dependen del pastoreo de renos com o de la caza de focas, ballenas

estas fiestas era honrar al anim al, pedir perdón

y caribúes, los pueblos del Á rtico se m antienen gracias a su entorno; y no sólo en el

p o r su m uerte y asegurarse de que sus almas

aspecto económ ico, pues el Á rtico les proporciona tam bién alim ento espiritual y

volvieran bien al m u n d o de los espíritus. En el

dota de una base fundam ental a sus culturas y m odos de vida distintivos.

m undo natural las ofensas de una persona con­ tra los anim ales y ios espíritus pueden dañar a Nombre de pueblo

ESTA R E L A C IÓ N de los pueblos

Tundra

árdeos con su e ntorno queda reflejada

Bosque boreal

KHANT

en la riqueza de su m itología y se basa

Capa de hielo

en un elaborado sistema de creencias

NENETS

O

y códigos morales. Para ello las fuerzas

Origen de las migraciones inuit deThule. 200 a.C.-800 d.C. Migraciones inuit

espirituales son inherentes a los seres hum anos, a los anim ales y a todos los fenóm enos naturales. Tal es la causa de que perciban el Ártico com o un entorno de riesgo cargado de peligros e inseguridad. Este peligro es debido en parte al hecho de que pueblos caza­ dores com o los inuit dependen de la caza de anim ales dotados de alma que ha de ser propiciada por el cazador tras

ISLA tAWRENCE

MAR BERING

su caza y m uerte. D e m odo sem ejan­ te, pastores de renos com o los evenk han de asegurarse de que los renos sean adecuadam ente descuartizados y de que su carne, huesos y cuero sean utilizados de m odo que no ofenda al espíritu guardián de los animales.

DE ALASKA

En ocasiones los ritos practicados tanto antes com o después de m atar a los anim ales adoptan la form a de

<

SÍF

132

-

- LABM OÓR-J

HUDSON

X

f v

SIB ERIA Y E L A R T IC O 1l

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


IN T R O D U C C IÓ N fa H tií

las almas de los anim ales recién m uertos y con­

N o cabe du d a de que tales contactos pro­

▲ Los pueblos árticos aprendieron a sobrevivir

vocar a espíritus vengativos y malévolos, lo que

porcionaban ocasión para influencias m utuas

en duras condiciones climáticas, entre el hielo

pone en peligro a toda la com unidad. Los

en los cam pos de la cultura m aterial y de la

semipermanente y la oscuridad.

m itos cuentan la llegada de malas tem poradas

m itología. Los m itos sobre los cuervos, por

Y Rara asegurarse de respetar al espíritu guardián

de caza, enferm edades, desgracias, ham brunas y

ejem plo, proporcionan claras pruebas de con­

del reno sin causarle ofensa, los evenk utilizan su

mal tiem po debido a una violación de las rela­

tactos entre los chukchi y los koryak de Siberia

carne, cuero y huesos.

ciones entre las personas y el m u n d o natural.

y los pueblos de Alaska occidental, constatán­

Este delicado equilibrio entre los seres hum anos

dose adem ás semejanzas en sus m itos origina­

estos m itos encuentros entre seres hum anos y

y el e n to rn o puede restaurarse gracias a la inter­

rios y en otros sobre la transform ación espiri­

no hum anos (anim ales, gigantes y m onstruos

vención del cham án, que visita el m u n d o de los

tual y la reencarnación. A lo largo del Ártico

m arinos); la transform ación de seres hum anos

espíritus y actúa com o reparador de la enferm e­

están presentes en distintos m itos figuras sem e­

en anim ales y viceversa; relatos sobre el origen

dad, la aflicción y la desgracia.

jantes. T anto si el m ito procede de los chukchi,

y descendencia de los seres hum anos; leyendas

los koryak, los yukagir o los inuit com o de

sobre el poder y la m agia de las m ujeres y los

gía, las creencias religiosas y la vida ceremonial

otros m uchos pueblos del Artico, su argum en­

viajes del alma del cham án; y narrativa sobre

de los pueblos del Artico puede deberse en parte

to y sus m otivos son reconocibles. Se dan en

los hechos de dioses y personajes heroicos.

Las evidentes semejanzas entre la m itolo­

a que estos pueblos, adem ás de tener un origen sim ilar y de com partir elem entos de la cultura m aterial y la tecnología para la subsistencia, tuvieron entre sí am plios contactos c intercam ­ bios de conocim ientos antes de la llegada de los europeos. Los registros arqueológicos y etnohistóricos m uestran que los pueblos del noreste de Siberia y el oeste de Alaska participaban en el com ercio a larga distancia, las ferias m ercantiles e incluso la guerra. Al m ism o tiem po organiza­ ban intercam bios rituales, así com o festividades y cerem onias religiosas. Esta actividad ios ligaba a otros pueblos en am plias redes económ icas, sociales y rituales. En el caso de los pueblos de Alaska v de Siberia dichas redes se extendían p or Siberia y, hacia el sur, hasta Corea, Japón y C hina; m ientras que los esquimales y los athabaskanos de Alaska tenían lazos con pueblos del este de C anadá y, hacia el sur, con los distintos

grupos indios del litoral noroeste del Pacífico.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

¡u

íl


& *£

SIBERIA Y EL ÁRTICO

como la um bra ártica. Para los pueblos árticos

T

los anim ales son seres espirituales dotados de

EL MITO DE SEDNA

alma. En cuanto tal, tratarlos mal supone un

SE D N A ERA U N A M U C H A C H A que se

peligro para los seres hum anos. Las preocupa­

negó a casarse. A m od o de castigo, su

ciones cotidianas y am bivalentes de los pueblos

p a d re la casó con un p e rro y los envió a

cazadores del Artico son su esperanza de dispo­

v iv ir a una isla cercana. Un d ía , estando

ner de buena caza y de abundancia y al m ism o

lejos de casa su p e rro -m a rid o , a p a re c ió

tiem po su tem or al ham bre y a la mala suerte.

un forastero a b o rd o de un b a rc o quien

Para asegurarse una buena caza han de adoptar

la lla m ó y le p ro p u so que se fuese con

m edidas m uy concretas, y los m itos explican

él. Sedna, a p ro ve ch a n d o la ocasión p a ra

cóm o hay que propiciar y respetar al anim al

irse de la isla, se subió al b a rc o del des­

para evitar la venganza de su alm a. En la

conocido.

región ártica d o m in a la creencia fundam ental

EL RESPETO AL ALMA DE LOS ANIMALES

Tras un la rg o v ia je lle g a ro n al p u e b lo

de que los anim ales tienen un am o o guardián

de él y Sedna lo to m ó p o r m a rid o . M as la

que sólo los deja al cuidado de las personas

m ujer p ro n to d e scu b rió que su m a rid o no

LOS M IT O S Y LAS H IS T O R IA S orales de

cuando éstas los tratan con respeto y cortesía.

era un hom bre, sino un petrel que p o d ía

los pueblos árticos acentúan sobre todo las

El m ito in u it de la M ujer del M ar (Sedna o

a d o p ta r a p a rie n c ia h um ana. Sedna, asus­ ta d a, q u e ría e scapar de su nuevo m a rid o .

relaciones espirituales entre los seres hum anos

Nuliayuk) refleja la creencia en la unidad de

y los anim ales. Los anim ales son los principales

todo lo que vive, sim bolizando al tiem po las

Entretanto el p a d re de Sedna h a b ía busca­

sum inistradores de alim entos, por lo que su

tensiones entre los m undos hum an o y anim al,

d o a su h ija ; cu a n d o la e n co ntró la escon­

caza y el subsiguiente tratam iento de sus pro­

entre los cuales Sedna actúa com o m ediadora.

d ió tras unas rocas y esperó a que el

ductos están relacionados con com plejos ritua­

petrel saliera a pescar. Una vez que el

▲ El zorro ártico se caza por su piel, si bien

petrel se h u b o ¡do, Sedna y su p a d re se

de Siberia los renos, osos, lobos y zorros son

también merece el respeto de los pueblos árticos,

fueron del pue blo. El petrel v o lv ió a tie m p o

personajes anim ales dom inantes en m itos y

pues consideran que tiene alma.

p a ra ver cóm o d e sa pa re cía su b a rco . Y

leyendas; m ientras que los m itos inuit giran

▼ Este oso polar, hecho con marfil de mamífero

en su persecución p ro vo c ó una g ra n to r­

en torno a locas, ballenas, morsas y peces

marino, procede de la cultura inuit.

m enta que lo h izo b a lancearse. A fin de

les. E ntre los nenets, los chukchi y los evenk

9P

134

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL RESPETO AL A L M A DE LOS A N IM A L E S

salvarse el p a d re de Sedna a rro jó a su

labrados se utilizan con fines ornam entales,

V

h ija p o r la b o rd a .

religiosos o rituales y, com o se supone que

EL SER SUPREMO

estas im ágenes contienen la propia esencia

PARA LOS PU EB L O S siberianos el ser

b a rco , ro g ó a su p a d re que la salvara.

del anim al, el cazador puede influir en el

suprem o es distante y se desentiende con fre­

La torm enta fue crecien d o en violencia

espíritu de los que desea cazar.

cuencia de los asuntos hum anos, intercedien­

Sedna, c o lg a n d o del costado del

do solam ente cuando la enferm edad o los

y el p a d re de Sedna fue co rtá n d o le los

V

dedos uno a uno. Según caían al ag u a los dedos de Sedna se tran sfo rm a b a n en

EL SEÑOR DE LOS ANIMALES

espíritus m alignos ponen en peligro la vida hum ana. En el pasado m itológico las relacio­

focas, ballenas y narvales. Antes de que

LO S PU EB L O S Á R T IC O S creían que un

nes entre el ser suprem o y las personas eran

Sedna c a ye ra en las aguas su p a d re le

gran espíritu protegía a los animales, encar­

cercanas y los cham anes subían regularm ente

sacó un o jo . Sedna descendió al m undo

naba su esencia y controlaba su adecuado

a los cielos para com unicarse con el ser su­

in fe rio r del fo n d o del mar, d o n d e se co n ­

tratam iento ritual por los hum anos. Este

prem o. Es un tem a com ún de la m itología

v irtió en dueña y señora de los m am íferos

señor, guardián o propietario de los animales

siberiana que la transgresión de los hom bres

m arinos que antes fueran sus dedos.

se ocupaba tam bién de evitar o facilitar su

ofenda al ser suprem o, quien entonces se los

El p a d re de Sedna llegó a su pueblo.

caza. En las sociedades siberianas de pastores

lleva a los cielos. El m u n d o hum ano depen­

M ie ntra s estaba ech a do en su tienda la

de renos, com o los chukchi y los nenets, es

de de la influencia y los actos de los espíritus de sus antepasados, de los anim ales y de los

m area subió y se lo llevó. A h o ra vive en

el protector de los rebaños. Los naskapi de

casa de Sedna, cuya e n tra d a g u a rd a su

L abrador atribuían al guardián de los cari­

fenóm enos naturales. Según algunos m itos

perro.

búes el aspecto de un hom bre de barba b lan­

el ser suprem o envió al prim er cham án para

Sedna suele ser generosa con los

ca que podía tam bién presentarse en forma

que protegiera a las personas del ham bre, las

seres hum anos y está al c u id a d o de los

de oso. E ntre los inuit la M ujer del M ar

enferm edades y los espíritus malignos.

m am íferos m arin o s. Pero en ocasiones

es propietaria de los m am íferos m arinos.

los retiene cu a n d o los c a za d ore s causan

Un m ito extendido por el litoral norte del

d a ñ o al a lm a de los anim ales. C u a n d o

Pacífico, en Siberia y Alaska, cuenta que el

T Los renos proporcionan transporte, alimento

éstos escasean, un ch a m á n debe v ia ja r

señor de las aguas es cazador de ballenas.

Vropa.

a la m o ra d a de Sedna y ro g a rle que los suelte. A veces los m am íferos q u edan p re n d id o s a la ca b e lle ra de Sedna, e n re ­ d a d a d e b id o a la v io la c ió n de los tabúes p o r los hum anos. C u a n d o tal cosa sucede, el ch a m á n tiene que v is ita r a Sedna y p e in a rla a fin de que suelte las focas, b a lle n a s y dem ás anim ales.

H MARFIL Y ESTEATITA LABRADOS POR LOS INUIT S E G Ú N LA M IT O L O G ÍA de los in u it canadienses, rodo el universo d orm ía hasta que la actividad creadora hum ana lo trajo a la existencia. Esta noción de los hom bres que despiertan la naturaleza se refleja en los ani­ males labrados, com o focas, ballenas, m o r­ sas, caribúes y osos polares. Se cuenta que las im ágenes de los anim ales están escondi­ das en la esteatita y el marfil, esperando que el cuchillo las libere. A firm an los escultores in u it que ellos no crean al anim al, sino que

se lim itan a ayudarlo a salir. Los animales

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

135

r iií


i *

SIBERIA Y EL ÁRTICO

MITOS SOBRE EL SER SUPREMO PARA LO S PU E B L O S D E L Á R T IC O todas las cosas del m u n d o están dotadas de fuerza vital y co m p a rte n adem ás una m ism a n a tu ra ­ leza espiritual. Hay grupos, com o los chukchi, que creen en un ser suprem o, a quien llam an el C read o r o D ador de la Vida. Pero la n a tu ra ­ leza del ser su p rem o es incierta y difícil de concretar. Para los chukchi el ser suprem o no se diferencia del señor de los rebaños de renos y tam bién recibe el n om bre de Ser de los Renos. Para los evenk el ser suprem o tiene dos aspectos: A m aka, que cuida de la fortuna de las personas, y Ekseri, que gobierna a los an i­ m ales guardianes y los bosques siberianos. A m aka es tam b ién el no m b re q u e los evenk

A EL CHAMÁN

dan al oso, a quien consideran ta n to la repre-

fundam ental presente en el m u n d o natural.

selitación del ser suprem o com o el señor de

Sila se m anifiesta tam bién en todas y cada una

los anim ales.

de las personas individuales y es la fuerza vital

EL C H A M A N es un figura universal en

que conecta e integra a la persona con su

el Á rtico y actúa com o interm ediario en las

El ser suprem o personifica la fuerza vital que recorre y anim a tan to el m u n d o de

e n to rn o inm ediato.

transacciones entre los seres hum anos, las

los hom bres com o el de los anim ales. A este

almas de los anim ales y el señor de los ani­

p rincipio vital los inuit lo denom inan inua.

males. Los m itos cuentan que el cham án ha

Pero tam bién hablan de si/a, que dom ina los

▲ Mujer inuit bebiendo de una de las muchas

de som eterse prim ero a un a iniciación larga,

elem entos y el universo.

corrientes de agua dulce.

solitaria y ardua, luchando con los espíritus

▼ Este chamán con sus ropajes rituales invoca

y adquiriendo sus poderes antes de volver a

a l espíritu del fuego para pedir su bendición.

casa. C u an d o el cham án en tra en trance su

Si/a representa todos los poderes y fuer­ zas individuales de la naturaleza, el principio

alma se separa de su cuerpo y viaja al m u n d o de los espíritus. Una vez allí, el cham án negocia con el señor guardián de los an im a­ les para que éstos sean enviados al cazador y sean convertidos en alim entos, así com o para que las almas hum anas que hayan sido cap­ turadas po r espíritus m alignos puedan volver.

MITOS DE LOS ORÍGENES HAY U N A RICA Y AM PLIA variedad de m itos que cuentan cóm o surgió el m undo. Es un tem a com ún que antes del inicio de los tiem pos sólo existía la oscuridad, hasta que un personaje em bustero creó el m undo. Los esqui­ males inupiaq tienen historias orales que cuen­ tan cóm o fue creado al principio el H om bre C uervo por el prim er cham án. El H o m b re C uervo arponea a una ballena cuyo cuerpo se convierte en tierra, y a continuación el Cuervo crea la luz del día y a los prim eros hom bres. El H om bre C uervo está presente en diversas

B0*

136

f

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


M ITO S SOBRE EL SER SUPREMO t n d

A En algunos lugares del Artico de Norteamérica

le h izo el am or, ella le m arcó la frente

los poblados invernales de los inuit estaban

con el hollín.

formados por iglús o casas de nieve.

A l día siguiente fue a buscar al h om ­ bre y encontró a su h e rm ano sentado en

a

LA LUNA S E G Ú N LA M IT O L O G ÍA inuit en otros tiem pos cualquier persona podía viajar a la

variantes de un m ito que cuenta cóm o, errante

la casa de los hom bres con la m ancha

luna. Sucedía tal cosa cuando la luna visitaba

a bordo de un tém pano de hielo, el C uervo

de hollín de la lá m p a ra en la frente. La

la tierra y escogía a un hom bre o m ujer para llevárselos consigo de viaje por los cielos en

llega a un pueblo de seres hum anos y tom a

m uchacha se sintió a ve rg o n za d a e ir rita ­

esposa de entre ellos. El C uervo y su esposa

d a . En un a rre b a to de ira se co rtó uno

un trineo tirado p or perros. C iertos grupos

tienen hijos que al viajar al país de su padre se

de los pechos y, p o n ié n d o lo en un p lato,

de inuit creían que la luna influía en la fer­

convierten a su vez en cuervos y están dotados

se lo o fre ció a su h e rm a n o d icié n d o le:

tilidad y el m ovim iento de los anim ales.

de la capacidad de volver a su form a hum ana.

"¡Puesto que tanto me deseas, cómete

C u an d o la luna se enfadaba porque un ser

Finalm ente sus descendientes olvidan cóm o

esto!". Su h e rm ano rech a zó el p la to y

hum ano había q uebrantado un tabú, podía

convertirse en personas y siguen siendo cuervos.

la expulsó, y ella salió c o rrie n d o llevando

castigar a los inuit enviando a los anim ales

O tro s m itos se refieren al origen de los elem en­

el p lato. A la c a rre ra , la m uchacha co g ió

a otro lugar o im pidiendo que los anim ales

tos, del sol, de la luna y de otros cuerpos celes­

un p e d a zo de m usgo y lo encendió. Lo

hem bras concibieran. Para apaciguar la ira

tes, relacionados a su vez con m itos sobre el

m ism o h izo su herm ano. La m uchacha

de la luna los cham anes tenían que visitarla

equilibrio entre la luz y la oscuridad, el tiem po

c o rrió ca d a vez más rá p id o hasta ascen­

con frecuencia.

y el espacio y las actividades de caza anuales.

d e r a los cielos y convertirse en el sol. Su h e rm ano la seguía, p e ro la llam a de

T EL ORIGEN DEL SOL Y DE LA LUNA

su m usgo se a p a g ó q u e d a n d o sólo las brasas, y él se c o n v irtió en la luna. Desde

A EL CUERVO, FIGURA PRIMIGENIA

entonces el sol sigue siendo exp u lsa do p o r

PARA LOS C H U K C H I, ios itelm en, los kor-

HACE M U C H O TIEMPO, antes de que

la luna. En ocasiones sol y luna se a b ra ­

yak y los yup’ik del noreste de Siberia, así como

el m undo a d q uirie se su actual fo rm a , un

za n , y entonces se producen los eclipses.

para los distintos grupos inuit de Alaska,

h o m b re vivía en un p u e blo de la costa.

En pleno in vie rn o el sol p ie rd e a ltu ra , pero

C anadá y G roenlandia, el cuervo es un perso­

N o tenía esposa, p e ro sí una herm ana

en p rim a ve ra y ve ra n o aum entan su fu e r­

naje m itológico central. Es el antecesor prim i­

pequeña de la que estaba e n a m o ra do .

za y b e lle za , lo que a su vez hace crecer

genio que trajo a los hom bres la luz del día.

Por la noche, al encender ella en su iglú

el deseo que la luna siente p o r él. La luna

Según algunos m itos de los chukchi, los koriak

la lá m p a ra de aceite de foca, vio que un

se qu e da sin co m id a , g ra d u a lm e nte se

y los itelm en, el cuervo creó la tierra y enseñó

ho m b re intentaba e n tra r p a ra hacer el

desvanece de ha m b re hasta perderse de

a los hom bres a hacer ropa con pieles de ani­

a m o r con ella. En la o scu rid a d no d istin ­

vista; p e ro entonces sale el sol y la a lim e n ­

males, a fabricar barcos y canoas y a elaborar

guía quién e ra , p e ro estaba d e cid id a a

ta con el pecho que la m uchacha había

redes para pescar. Según otras variantes de

m antenerlo fuera. Una noche, antes de

puesto en el pla to . Una vez a lim e n ta d a ,

m itos siberianos, los prim eros seres hum anos

encender la lá m p a ra , se im p re g n ó los

la luna sigue p e rsig u ie n d o al sol, quien

proceden de la unión incestuosa entre el hijo

dedos con hollín del fo n d o de la lá m p a ra .

d e ja que vuelva a p a sa r ham bre antes

y la hija del cuervo; m ientras que para los

Cuando el hombre entró aquella noche y

de volver a permitirle que se alimente.

koriak el cuervo es un personaje em bustero.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

137


SIBERIA Y EL ÁRTICO

EL PAISAJE SAGRADO

HOMBRE Y ANIMALES, UNA EXISTENCIA DUAL

hum ano. D ebido a ello, el cazador nunca p uede estar c o m p letam en te se g u r o de la ver­

EL RESPE TO a la naturaleza y a los animales

M U C H O S M IT O S SIRV EN para recordar

es tema fundam ental en la visión del m undo

a la gente que en un pasado lejano los seres

se encuentra, por lo que ha de aproxim arse

tradicional de los pueblos árticos, y com o tal

h um anos y los anim ales no se distinguían tan

a ellos con grandes precauciones. Adem ás de

se refleja en la m itología y en las costumbres.

claram ente com o en la actualidad. Los m itos

ser u n espíritu guardián, un anim al puede ser

Son m uchos los rasgos en el paisaje que hacen

de los koryak, los chukchi y los esquim ales

el alm a libre de una persona d orm ida, de un

de ellos lugares sagrados en que los animales

yup’ik de Siberia, los de los esquim ales inu-

cham án poderoso o de alguien recientem ente

se m uestran en sueños a los cazadores o donde

piaq de Alaska y de los inuit de G roenlandia

m u erto que ha ad o p tad o form a de anim al

las personas encuentran en sus viajes espíritus

y C anadá cuentan que todos los seres an im a­

m ientras espera su renacer. Los koryak de

animales. En Siberia se ponen cornam entas de

dos tienen una existencia dual, de m odo que

Siberia creían que los osos negros eran perso­

reno en los parajes sagrados y se adornan con

un anim al puede convertirse a voluntad en

nas vestidas con piel de oso. El siguiente rela­

regalos; en G roenlandia se deja que ondeen al

hu m an o y viceversa. Todas las personas tienen

to, que ilustra estos tem as, fue co n tad o al

viento las vértebras o la piel de un oso polar

el poder y la capacidad de cam biar de lorm a,

a u to r en el no rte de G roenlandia.

cazado para garantizar el descanso de su espí­

m ientras que el espíritu guardián de un ani­

dadera naturaleza de los anim ales con que

ritu, m ientras que en el norte de Escandinavia

mal, adem ás de asum ir la form a del anim al

los saami ponen piedras sagradas (seiteti) en lo

al que proteje, puede ad o p tar la de cualquier

alto de las m ontañas y junto a lagos y ríos.

o tro anim al e incluso convertirse en un ser

ffKT 138

▼ Groenlandeses cazando morsas.

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL PAISAJE S A G R A D O fe rttfí

T LA MORSA Y EL ARPÓN ÉRASE U N A VEZ U N HOMBRE que fa b ri­ có un herm oso a rp ó n . La p rim e ra vez que salió de ca za con él v io una m orsa sobre un tém pano de hielo. Remó cu id a d osa m e n ­ te en su ka ya k hasta acercarse al an im a l lo bastante p a ra la n z a rle el a rp ó n . A p u n tó y lo la n zó , p ero de in m ed ia to la m orsa se la n z ó al a g u a. A l tira r del a rp ó n se d io cuenta de que la punta h a b ía d e sa p a re ci­ d o , m ientras que el asta y el flo ta d o r aún estaban ahí. M iró a su a lre d e d o r pero no v io a la m orsa p o r ningún lado. Esperó un buen rato en silencio in tentando a v e ri­ g u a r p o r d ó n d e su rg iría el a n im a l. A co n ­

▲ Los chukchi respetan a los osos poLtres como

tin u a ció n rem ó en su kayak en to rn o a los tém panos, p e ro no vo lvió a ver a la m orsa. D esalentado p o r la d e sa pa rició n de la m orsa y la p é rd id a de su a rp ó n ,

a

LOS ANIMALES, PERSONAS NO HUMANAS E N T O D O EL Á R T IC O se considera que

personas no humanas que viven en comunidad y tienen inteligencia, por lo que merecen el respeto humano.

MITOS SOBRE LA REENCARNACIÓN DEL ALMA HUM ANA

v o lv ió a casa. A l anochecer visitó a un

los anim ales son personas no hum anas y que

a m ig o que era un m ag n ífico cazador.

están dotados de conciencia y de inteligen­

A ú n d e sa n im a d o , contó a su a m ig o los

cia. De algunas especies anim ales se dice que

LOS M IT O S Y RELA TO S sobre los nom bres

sucesos del d ía y la p é rd id a de su herm oso

viven en com unidades de organización social

de persona y las reencarnaciones hum anas son

a rp ó n . De p ro n to su a m ig o em pezó a reír

sem ejante a las hum anas.

en el Ártico de difusión universal. La persona

y, m etiéndose la m ano en el b o lsillo, le

Para los chukchi existen personas oso

está form ada por tres almas: el alm a personal,

d ijo : "¡H o y he sa lid o en mi kayak y me

polar, personas lobo, personas ratón y perso­

el aliento del alm a libre y el alm a del nom bre.

has to m a d o p o r una m orsa! ¡Aquí tienes

nas araña, m ientras que para los yup ik las

En G roenlandia los inuit creían que después de

tu a rp ó n !".

focas viven según las m ismas norm as a que

la m uerte el alm a personal viajaba al m undo

están sujetos los seres hum anos. Las leyendas

subterráneo, lugar con abundancia de anim ales

y up’ik cuentan que las locas jóvenes apren­

de caza don d e se reunían las almas de los am i­

▼ I.os in u it creen que Lis almas de los muertos van

den las norm as de sus mayores, p o r lo que

gos y parientes difuntos, o a un m u n d o supe­

al m undo subterráneo, lugarfe liz y sin hambre

conocen m uy bien el peligro de acercarse a

rior de ham bre y frío eternos. El aliento del

en que se reúnen las familias, o a otra vida de frío

un cazador con apariencia de persona descui­

alm a libre puede dejar el cuerpo a voluntad,

y hambre en un lugar aún más hostil que aquel

dada e irrespetuosa.

en que han vivido.

por lo general m ientras duerm e la persona. Si se aleja dem asiado puede que tenga que recu­ perarlo un cham án. En Siberia, Alaska, C anadá y G roenlandia existe la creencia de que el nom bre de una persona es tam bién un alma. .Al morir, el alma del nom bre deja el cuerpo de la persona y se dice que queda “sin hogar' hasta ser invitada a residir en el cuerpo de un recién nacido. Los nom bres tienen poder, y quien recibe el nom bre de un d ifunto hereda algunas de sus buenas cualidades personales. M itos y leyendas hablan con frecuencia de almas erran­ tes tras la m uerte v cuentan cóm o, por m edio del alm a del nom bre, los difuntos se convierten en espíritus guardianes de sus descendientes.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

mv

nT£


SIBERIA Y EL ÁRTICO

A

A Los chamanes aún desempeñan un destacado

EL QIVITTOQ

píipél en las comunidades modernas.

P O R T O D A G R O E N L A N D IA se c uentan historias sobre el Q iv itto q , un vagabundo a la tie rra de las sombras. El cham án ha

m isterioso y sobrenatural que fue en sus ini­

de seguir al alm a, recu p e ra rla y devolverla

cios una persona que se separó de su co m u ­

al cuerpo de la persona. El v ia je a la tie rra

nidad para m orar solitaria en las m ontañas.

de las som bras es la rg o y d ifícil. El a lm a se

Tras vivir cierto tiem po a la intem perie, los

introduce p o r un pasaje b a jo la p ira fune­

sentidos del Q iv itto q se agudizaron. Sus ojos,

ra ria y v ia ja p o r un ca m ino d o n de p rim e ro

orejas y nariz crecieron para que pudiera ver,

se encuentra a una vie ja con un p e rro que

oír y oler a los anim ales, y sus dientes y uñas

g u a rd a el te rrito rio situado entre el extrem o

se hicieron largos y afilados. Su cuerpo se

del m undo y lo que está más a llá . El alm a

cubrió de una gruesa capa de piel y el pelo

llega entonces a un río que ha de cru za r

de su cabeza se hizo largo y espeso. El

en una ba rca . Una vez cru za d o el río, el

Q iv itto q adopta características anim ales y

a lm a ha lle g a d o a la tie rra de las sombras.

depende de sí m ism o para su supervivencia.

C ua n d o el a lm a se convierte en una som­

D urante el largo y oscuro invierno ártico el

b ra , sigue llevando la m isma vid a que en

Q iv itto q vuelve a su co m u n id ad de origen

la tie rra de los vivos. El alm a-so m bra se

para curiosear por las ventanas y robar carne

une a las alm as-som bra de los parientes

y pescado.

y am igos que tuvo en la tie rra . En la tie rra de las som bras, las fa m ilia s tienen su p ro ­

LAS LUCES DEL NORTE Y SUS MITOS

p ia casa o tienda. Las alm as-som bra de las personas ca za n las alm as-som bra de los anim ales y pescan las alm as-som bra

M IE N T R A S LOS FA L L E C ID O S están a la

de los peces.

espera de renacer, sus alm as form an la aurora

Finalm ente las alm as de los m uertos

T

boreal, tam bién conocida com o “las luces

de ja n el m undo de las som bras y vuelven a

del n o rte ”. U n m ito inuit de la Península de

la tie rra p a ra renacer. C u a n d o los vivos no

L abrador cuenta que al final del m u n d o hay

respetan a las alm as de los muertos, éstas

un gran abism o con un peligroso sendero

se niegan a d e ja r la tie rra de las som bras

que pasa por un agujero del ciclo y llega hasta

y entonces las mujeres no pueden concebir.

la tierra de los m uertos. Las alm as de quienes

C ua n d o sucede tal cosa, el a lm a del c h a ­

lo han cruzado encienden antorchas para guiar

m án, a yu d a d a p o r sus espíritus au xilia res,

a las recién llegadas. Es tem a recurrente del

ha de v ia ja r a la tie rra de las som bras y

m ito inuit que la tierra de la m u erte es una

n e g ociar con los muertos p a ra que entre­

tierra de abundancia. Las alm as de quienes

guen sus alm as a fin de que las mujeres

han ido allí banquetean y juegan al balón

puedan volver a concebir. El cham án no

con un cráneo de m orsa, lo que da origen

siem pre lo g ra convencer a las alm as de

a la aurora boreal.

EL VIAJE DEL ALMA A LA TIERRA DE LAS SOMBRAS

los m uertos p a ra que vuelvan a la tie rra o

C iertas variantes de G ro e n lan d ia y de

p a ra que suelten a algunos de sus p a rie n ­

la parte central del Á rtico canadiense c u en ­

TRAS LA MUERTE, las tres alm as de la

tes, y a veces tiene que ro b a r un a lm a-

tan que las alm as, al correr p o r la nieve e n d u ­

persona se separan. Una se queda con

som bra p a ra p o nerla en el vientre de una

recida de los cielos p roducen un sonido c ru ­

el cuerpo y perm anece en la tie rra de los

mujer. El cham án ro b a el alm a a sp ira n d o

jiente. Las alm as de los m u erto s no quieren

vivos com o espíritu o fantasm a; o tra via ja

p rofundam ente a fin de sorberla. A co n ti­

estar apartadas de las de los vivos, con las que

a los cielos y finalm ente halla el cam ino

nuación el cham án vuelve suavemente a

in te n tan com unicarse silbando. C u a n d o una

hasta Pon, el ser suprem o; m ientras que

la tie rra de los vivos. Puesto que el alm a

persona oiga este silbido ha de c o n te star con

la tercera se d irig e al reino de las sombras,

ro b a d a ha sido o b lig a d a a renacer en

un susurro o un silbido y las luces se acerca­

d o n de se convierte a su vez en una som­

vez de p o d er escoger, la c ria tu ra no vivirá

rán y dejarán de verse. Los chuvan de Siberia

bra . A veces, c u a n do una persona está

m ucho y el alm a volverá lo antes posible

creen q u e las luces del n o rte ayudan a las m u ­

d o rm id a o enferm a, su alm a personal via ja

a la tierra de las sombras.

jeres en el parto , m ientras que los saam i de

140

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL VIAJE DEL A L M A A LA TIERRA DE LAS SO M BRAS

T

LAS LUCES DEL NORTE Y EL ANCIANO

del vie jo a través de una ventana y se a p o ­ d e ra ro n de las tres alm as. El ¡oven se salvó y las tres alm as fueron devueltas a los c ie ­

ERASE U N A VEZ un a n cia n o que era

los. Sin ellas, el v ie jo p ro n to m arch itó y

la persona más v ie ja de Laponia. H abía

se m urió.

lle g a d o a tener casi dos m il años g ra cia s a la a yu d a de tres rayos de las luces del

H

norte. A q u e llo s tres rayos eran las alm as de personas m uertas que el vie jo h a b ía

MÁSCARAS CEREMONIALES SIBERIANAS DE LOS YUP'IK

re co g id o cu a n d o se a ce rca b a n d e m a sia d o

LAS M ÁSCARAS EXPRESAN la unidad

a la tie rra y que a h o ra que ría n p e rm a n e ­

entre hom bres y anim ales y traen al presente

cer en ella. H icie ro n un tra to con el vie jo .

el m u n d o m itológico del pasado. L.os esquim a­

M ie n tra s éste las m an tu vie ra en su lá m p a ­

les siberianos yup ik de las costas del suroeste

ra , las tres alm as no p o d ría n ser recu p e ra ­

de Alaska, el estrecho de Bering y Siberia

das p o r las luces del no rte y devueltas a

oriental labran com plejas máscaras de m adera

los cielos. A c a m b io c a p tu ra ria n alm as

traída por el m ar con propósitos ceremoniales.

de personas jóvenes p a ra traspasarlas

Estas máscaras representan espíritus anim ales

al cu e rp o del vie jo a fin de que éste

y personajes m íticos.

sig u ie ra vivie n d o . En una ocasión un ¡oven curioso vio

Las máscaras se llevaban en fiestas de la com unidad, ocasiones comerciales de tipo

F inlandia tienen una leyenda según la cual

al v ie jo c a m in a n d o y d e cid ió seguirlo hasta

ritual y danzas que celebraban el recuerdo

las luces del n o rte siem pre están presentes,

su casa. El vie jo le invitó a e n tra r y des­

de los antepasados. Según el m ito yup’ik una

incluso d u ra n te el día, y protegen de la b ru ­

pués se aseguró de ce rra r bien la puerta.

persona puede encarnarse en un anim al o en

jería y del m al.

A co n tinuación soltó a las tres alm as de

su espíritu m anipulando su propia form a.

su lá m p a ra . Estas, a fe rra n d o al joven,

Una persona portadora de máscara

A Se cree que la aurora boreal son las almas

hundieron las manos en su cuerpo e inten­

puede o btener influencia sobre el espíritu

de quienes esperan la reencarnación.

ta ro n sacarle el alm a. En aquel m om ento

anim al, y los cham anes suelen llevarlas en

▼ Espectacular paisaje de hielo, común en Siberia

b a ja ro n a la tie rra las luces del norte y

los rituales para conciliar el éxito en la caza

y en el Artico.

va rios rayos de luz entraron en la casa

y en la pesca.


SIBERIA Y EL ÁRTICO

EL OSO EN LA MITOLOGIA ÁRTICA EL O S O O C U P A un lugar destacado en la m itología de prácticam ente todos los pueblos árticos. El oso tiene aspecto hum ano: puede erguirse sobre las patas y despellejado parece un cadáver hum ano. El oso es adem ás el espí­ ritu auxiliar más habitual de los cham anes. En los m itos inuit es recurrente el tem a del oso polar que tiene relación sexual con una m ujer, lo que sim boliza la cercana e incluso am biva­ lente naturaleza de hom bres y anim ales. D e algunas personas se dice que descienden de tales uniones. El oso es un gran cazador y está d otado de poderes especiales. T am bién se sabe que los seres h um anos son presa de los osos y se cuentan leyendas sobre la precaria situación del cazador de osos que es cazador y al m ism o tiem po puede ser cazado. A unque m atar un oso da prestigio al cazador, tam bién supone un peligro. Para la tradición saami los cazadores que

ESPÍRITUS GUARDIANES DEL HOGAR

y con ella se pinran representaciones del Ser

intervienen en la m uerte de un oso son consi­

de los Renos en las caras de las personas.

derados im puros y han de som eterse a purifi­ cación ritual du ran te un periodo de retiro.

E N T R E PA STORES de renos com o los koryak y los chukchi todas las familias tienen un espíri­

▲ Como señal de respeto, en los paneles de

El Festival del O so, de Siberia, es una de las

tu guardián en form a de panel de chim enea

chimenea de las casas de los chukchiy de los koryak

cerem onias relacionadas con los anim ales más

sagrado de m adera. Este panel está labrado con

se representa tradicionalmente al Ser de los denos.

com plejas de todo el Ártico. Iras la caza de un

form a hum ana y se utiliza para encender el

▼ Para los pueblos árticos el oso es tan importante que oso se celebra una fiesta en que se trata al oso

fuego del hogar, que es el centro de cada casa.

tiene su propia ceremonia; en ella, el oso despedazado m uerto com o huésped de h o n o r y la gente le

F.1 panel representa a la deidad del fuego fami­

es considerado un huésped a quien se honra.

pide perdón por haberlo herido.

liar, que protege de espíritus m alignos a la fami­ lia, la casa v el hogar. D e él se cree tam bién que representa un aspecto del am o del rebaño, y tanto entre los koryak com o entre los chukchi se labra en la form a del Ser de los Renos. Este panel de chim enea no sólo protege a la familia: las cerem onias relacionadas con el fuego tam ­ bién son im portantes para el bienestar y el sacrificio de los renos. F.1 origen de los renos es el fuego: en los m itos de los koryak y de los chukchi el ser suprem o sacó al prim er reno de una hoguera sagrada. En la tradición koryak se celebra la vuelta de los pastos del reno con una hoguera cerem onial. Se enciende un nuevo fuego con el panel, y a continuación se lanzan astillas encendidas para dar la bienvenida a la m anada según se acerca al cam pam ento. C u an d o los chukchi sacrifican un reno recogen su sangre en una vasija y con ella alim entan el fuego. Tam bién se vierte sangre sobre el panel

142

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


ESPÍRITUS G U A R D IA N E S DEL H O G A R t r t t i

Y

► Ilustración antigua que representa las ropas

ESPÍRITUS AUXILIARES

que llevaban los pueblos del Artico.

EL C H A M Á N D E P E N D E de los espíritus

M AGIA Y PODER DE LAS MUJERES

auxiliares, que le ayudan a viajar al m undo de los espíritus.

EOS M IT O S D E LO S PU E B L O S árticos

El espíritu auxiliar es con frecuencia un

hablan del poder de las m ujeres y del conoci­

anim al que lleva a sus espaldas al cham án y vuela silenciosam ente por el aire o nada sin

m iento m ágico que tienen algunas mujeres, así

esfuerzo p or el fondo del mar. Los espíritus

com o de su influencia sobre los espíritus de los

auxiliares tam bién pueden ser hum anos, pero

elem entos y los anim ales. En G roenlandia, una

indep en d ien tem en te de la form a que ad o p ­

m ujer que acababa de dar a luz pudo dom inar

ten enseñan magia al cham án y le confieren

una to rm e n ta sorbiéndola en el aire y soplán­

algunos de sus poderes.

dola después. H ay m itos de G roenlandia que

Para los nenets de Siberia el espíritu

hablan de la m uerte causada por una m ujer

auxiliar más poderoso del cham án es un

que hablaba con los espíritus y les dijo que

jabalí llevado con una correa mágica, m ien­

dejaran ir m uriendo a las personas, pues de lo

tras que a los cham anes inuit les ayudan los

contrario no quedaría sitio en el m u n d o para

osos polares.

que vivieran todos. Las m ujeres expresan las creencias míricas y religiosas de su sociedad fabricando ropas de piel. Al hacer herm osos

SALUD HU M AN A Y CURACIÓN

adornos y cuidar de las pieles de anim ales, las

ASÍ C O M O LA R E L A C IÓ N entre los h o m ­

m ujeres están en disposición de satisfacer a los

bres y los anim ales depende de que los prim e­

espíritus y de conseguir influencia sobre los

ros respeten el espíritu y el alm a de los segun­

espíritus de los anim ales, esenciales para la

dos, igual im portancia tiene el tratam iento

supervivencia del grupo. Pero tam bién lo con­

adecuado de las almas hum anas. M ientras que

trario puede ocurrir. En el sudoeste de Alaska,

el cuerpo, parte m aterial de la persona, es presa

por ejem plo, las m ujeres debían tener cuidado

de la enferm edad y la decadencia, las almas

de no atraparse el cabello en las costuras de las

hum anas son objeto de ataques de espíritus

pieles de anim ales que estaban cosiendo. Si

m alignos. Los in u it netsilik del Ártico central

sucedía tal cosa, quien llevara la prenda podía

canadiense creían que todas las dolencias físicas

tener desgracias. Tam bién hay leyendas inuit

se debían a los espíritus m alignos que habita­

sobre actos de m ujeres que influyen sobre el

ban en el cuerpo y herían al alm a, m ientras que

resultado de la caza. En G roenlandia el éxito

los esquim ales inupiaq creían que la enferm e­

en la caza de u n a ballena depende en parte de

dad se debía a la separación tem poral del alma

que la m ujer se quede en casa a oscuras hasta

y el cuerpo. Si el alma se alejaba dem asiado, la

que el hom bre vuelva a casa con la ballena.

persona podía m orir, a no ser que un cham án recuperara el alm a perdida. Los cham anes tam ­ bién tenían poder para hacer daño y causar

H

LAS ROPAS SIBERIANAS/ ARTE SACRO

enferm edades. Los esquimales inupiaq creían que la enferm edad era causada m ediante la introducción de u n objeto extraño por un cha­

A LO S PU EB L O S SIB E R IA N O S la ropa

m án m aligno que utilizaba sus poderes espiri­

les proporciona algo más que calor y protec­

tuales en beneficio personal. E ntre los koyukon

ción frente a los elem entos. Las ropas, tanto

athabaskans del bosque boreal de Alaska los

en su uso cotidiano com o en su uso ritual y

las ropas norm ales figuran imágenes sagradas

poderes espirituales de los árboles eran especial­

cerem onial son expresión de creencias reli­

que representan espíritus anim ales y perso­

m ente apreciados para curar enferm edades. D e

giosas y espirituales, y guardan de los espíri­

najes m itológicos, y en las de los cham anes

la pícea blanca, por ejem plo, se creía que tenía

tus m alignos. Para hacer la ropa se utilizan

hay dibujos que hacen referencia sim bólica

un espíritu benigno y se cocían sus agujas para

pieles de anim ales, pero los espíritus anim a­

a sus espíritus auxiliares. Las ropas tam bién

hacer u n a infusión prescrita por el cham án,

les conservan el co n tro l sobre estas pieles,

tienen una im portante función en los rituales

que se bebía para curar diversos males.

p or lo que du ran te la elaboración de las

fúnebres.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

i f

TEM AS

ropas han de observarse ciertos tabúes. En

¡43

T í?


Mi

IN D IA

India

ligencia de los hom bres se deteriorarían, esta sabiduría habla sido escrita a fin de conservarla para generaciones futuras. D esde entonces se

INTRODUCCION

L

ha extendido, prim ero en los cuatro Vedas y

O S PU E B L O S D E LA A N T IG U A IN D IA N O C O N S ID E R A R O N im portan-

después en lorm a de un vasto corpus de ense­

te registrar su historia por orden cronológico. Vivían con sencillez en un clim a

ñanzas espirituales den o m in ad o en su co n ju n to

que deshacía con rapidez cualquier objeto hecho por los hom bres y quem aban

literatura védica. Esta literatura narra las accio­

a sus difuntos. D e m odo que apenas dejaban recuerdos históricos, ruinas o cem ente­

nes de una estirpe divina de seres cuyas vidas

rios, que son los criterios que nos perm iten m edir la historia antigua. En consecuen­

estaban entrelazadas con las de vulgares m o rta ­

cia solam ente cabe especular sobre la historia antigua de su civilización y m itología,

les, si bien éstos tenían acceso directo a un

tan notables.

reino más alto habitado por seres inm ortales

U na gran fuente de ayuda son los him nos sánscritos o los Vedas, que en su

encabezados p or V ishnu (o por Shiva), el ser

form a actual datan de hacia 1500 a.C . Estos him nos presentan influencias de los

suprem o.

antiguos indoiranianos de Irán, el grupo más oriental de los pueblos indoeuropeos.

Esta m itología creció hasta ser algo más

Se supone que aquel pueblo, que se autodenom inaba ario, e ntró en la India entre

que una colección de relatos; prop o rcio n ó toda

3000 y 1500 a.C. Es objeto de conjeturas en qué m edida contribuyeron sus creen­

una realidad alternativa y un sistem a de creen­

cias al desarrollo de los Vedas y en qué m edida ya estaba presente en la India la sabi­

cias que dieron lugar a las bases de la religión

duría védica.

hindú, c o n tribuyendo adem ás a las religiones

Los arios encontraron en el norte de la India una cultura bien instalada. La ciu

jainista y budista.

dad de M ohenjo D aro, en el actual Pakistán, floreció aproxim adam ente entre 3500 y 1700 a.C . En sus calles em pedradas y en sus instalaciones sanitarias m uestra restos de una civilización avanzada. M ientras que en el sur de la India, en el Decán, floreció una cultura neolítica aproxim adam ente entre 2500 y 1000 a.C. La religión y la m itología indias son el resultado de la fusión de estas tres culturas.

LOS HIMNOS VEDICOS LA T R A D IC IÓ N O R A L que dio origen a los Vedas recibió el nom bre de sruti, que significa “lo que se oye". Fue pasando a través de gene­

M AR

ARÁBIGO

raciones de m aestros espirituales, los b rahm a­ nes, que eran quienes conservaban la sabiduría. Enseñaban que la sabiduría védica había sido dada a Brahm a, el creador, al principio del u n i­ verso, y que desde entonces había pasado de boca en boca. Pero a principios ▲

de la presente edad, lla­

_—

m ada Kali Yuga o

Ruta aproximada del viaje y el exilio de Rama

“la edad de hie­ rro”, cuando la

Lugares relacionados con Krishna

A

Lugares relacionados

m em oria y la inte-

con Buda

A Ganges

4 Representación

Hogar de Shiva Ganges, que brota del dedo gordo del pie de Vishnu

de un brahmán

Yanrjna

de h. 600 d. C.

144

Lugares relacionados con Rama

Afluente principal del Ganges. amante de Krishna

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


HANUMAN

belleza com o la luna, por su generosidad com o

da, tiene que enfrentarse a sus propios d em o­

la lluvia y por su devoción tan de fiar com o la

nios y finalm ente a su propia esperanza para

propia religión.'

RAMA

hallar la redención. De m odo que oír o presen­ ciar los combares de Rama es descansar de nuestras propias vidas en un contexto divino.

RAMA es el séptim o avatar de V ishnu. Su

La leyenda del Ramayana es interpretada

h u m an id ad y el hecho de que se enam ore c o n ­ quistó a los hindúes y se convirtió en la deidad

por algunos com o una alegoría del encuentro

hin d ú más popular. Su vida suele ponerse fre­

entre las culturas aria y dravídica. Los arios

cuentem ente com o ejem plo perfecto de quien

civilizadores, representados por Rama y por el

cum ple con h onor sus obligaciones. Su gobier­

reino de Ayodhya, se encuentran con los indí­

no, conocido com o Ram a-rajva, aún se cita

genas dravídicos, representados por Ravana y

actualm ente en la política india com o ideal

por el reino de Lanka. Esta interpretación his­

al que aspirar. Su leyenda se inicia con una

tórica es parcial, pues los tem as del Ramayana

pregunta al narrador:

son m ucho más profundos y se rem ontan hasta la lucha perpetua entre el bien y el mal. De

“D im e cuál es la persona más grande del

todos m odos Ravana, considerado dem oníaco

m undo. ¿Q uién es perfecto, ilustrado, podero­ so, herm oso y noble y cuida de rodas las cria­

por los adoradores de V ishnu, aún es venerado

turas? ¿Q uién no tiene ira y sin em bargo des­

com o un héroe en algunas partes del sur de la

pierta el m iedo en el corazón de los enemigos?

India. Esta am bigüedad entre lo bueno y lo

¿Q uién puede proteger al m undo del mal?

m alo reaparece en el m ito indio, en que las

Y el narrador contesta:

dualidades de este m u n d o se presentan com o

“La persona que buscas no es fácil de en co n trar entre los m ortales. Sin em bargo, hay

la actuación o lila de lo divino.

EL R A M A Y A N A COMO ALEGORÍA

un fam oso rey llam ado Rama. Ls fuerte y her­

EL R A M A YA N A o “viaje de Rama’ narra la

moso. sabio y com pasivo, de carácter puro y

expulsión de Ram a de su reino y su com bate

am ado por todos. H a estudiado profu n d am en ­

contra las tuerzas del mal para salvar a la diosa

te la sabiduría antigua, m aneja bien el arco y

Sita. El viaje hum ano del divino Rama es una

▲ El dios Rama y la diosa Sita entronados bajo

es valiente en el com bate. Por su seriedad es

alegoría del viaje que todas las almas han de-

un dosel.

com o el océano, por su constancia com o el

hacer, en el que cada uno de nosotros tiene que

▼ E l dios Rama rodeado de otras divinidades,

H im alaya, por su fuerza com o V ishnu, p or su

padecer su propia aniquilación, su propia pérdi­

del Ramayana.

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEM AS

«»

m


P

í

IN D IA

A

m ientras que los niveles inferiores pertenecen

INTERACCIÓN DE LO MASCULINO Y LO FEMENINO

a los asuras, dem onios que tienen poderes ocul­ tos. Los devas y los asuras se hallan constante­

E N EL N Ú C L E O D E LO S M IT O S indios

m ente en guerra. V ishnu protege a los devas,

se halla el equilibrio de lo m asculino y

m ientras que el com pasivo Shiva está de parte

lo fem enino. Todas las divinidades tienen

de los asuras. C u an d o una de las partes obtiene

sus aspectos fem eninos, com o V ishnu y

dem asiado poder, V ishnu se encarna para res­

L akshm i, K rishna y Radha, Rama y Sita,

taurar el equilibrio (tal es el caso de Rama) y

Shiva y Parvati. El aspecto fem enino de cada

se producen calm as ocasionales en las tem pes­

deidad representa la piedad y el espíritu de

tades de la guerra universal, com o cuando

devoción a dicha deidad, m ientras que el

los dioses y los dem onios batieron el océano

aspecto m asculino representa el fluir del

de leche.

p oder y la protección. La unión de lo m ascu­

En m edio de esta lucha cósmica, y pade­

lino y lo fem enino com o fuente creadora de

ciendo, se halla la hum anidad. Así pues, la vida

la energía vital es sim bolizada por la imagen

hum ana m ora en el corazón de la lucha entre

del tinga ni de Shiva rodeado por el yon i dé­

lo bueno y lo malo. En la vida hum ana el alma

la diosa. Esta imagen se venera en toda la

tiene que escoger cóm o com portarse y ha de

India en los tem plos de Shiva.

com batir con sus propios dem onios, reales o

T

im aginarios, para e ncontrar su equilibrio in­

EL R A M A Y A N A , RELATO ÉPICO DE RAMA

terior. C o n ayuda de V ishnu, el espíritu que

LA LUCHA CÓSMICA ENTRE LO BUENO Y LO MALO

todo lo ocupa, el alm a puede elevarse por en­

ERASE U N A VEZ un sabio rey que tenía

cim a de lo bueno y de lo m alo y percibir la

p o r nom bre D asaratha y g o b e rn a b a el

EL U N IV E R S O H IN D Ú está dividido en

divina bondad de todas las cosas en el abrazo

próspero reino de A yo d h ya , en el norte de

tres grandes niveles. Los niveles superiores son

cósm ico de Dios.

la m orada de los devas, seres divinos dotados

la India. Estaba vie jo y cansado, mas no tenía heredero. En respuesta a sus p le g a ­

de poderes sobrenaturales. Los niveles m edios

▲ Shiva y Parvati. estatua de bronce.

rias le n ació un h ijo , Rama, séptima e n ca r­

son los terrenales, d om inio de los hum anos.

▼ Dos amantes, escena india tradicional.

nación de Vishnu. C ua n d o Rama llegó a la

|

?ÍT*V W b v d ; V ,v »cr m y ; 1' •i-i 1 j -Ss ' -

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r-


IN T E R A C C IÓ N DE LO M A S C U L IN O Y LO F E M E N IN O

e d a d a d u lta se desposó con la d iv in a Sita,

► Krishna danza a! son de la música de jóvenes

n a cid a m ilagrosam ente de la tie rra . Rama

pastoras de vacas.

e ra a m a d o p o r todos con excepción de su

A RAVANA, UN HÉROE TRÁGICO

m ad ra stra K aikeyi, que le o b lig ó a d e sa p a ­ recer en la selva a fin de que fuera rey su p ro p io hijo . A llí v iv ió catorce años con su a m a d a Sita. En el ú ltim o a ñ o de su e xilio ,

EN LO S G R A N D E S M IT O S H IN D Ú E S

el d ia b ó lic o rey Ravana rap tó a Sita envián­

el mal es con frecuencia am biguo y los

d ole al b ru jo M a ric h a en fo rm a de cie rvo

antihéroes pueden ser personajes trágicos.

d o ra d o . C u a n d o Sita v io al herm oso c ie r­

Ravana, enem igo de Rama, estaba condena­

vo, ro g ó a Rama que lo capturase p a ra

d o a salir del paraíso para nacer tres veces

ella. M ie ntra s Rama perseguía al ciervo,

com o dem onio y ser tres veces m uerto por

Ravana la ra p tó , llevándosela p o r los aires

V ishnu. En su prim er nacim iento fue H iran-

en su c a rro tira d o p o r asnos hasta la c iu ­

yakashipu, que fue m uerto por N arasim ha,

d a d d o ra d a de Lanka.

cuarta encarnación de V ishnu; en su segundo

Rama, sin esperanzas de e n contrar a Sita, se entristeció. Pero su herm ano

nacim iento fue Ravana; y en el tercero se convirtió en Kamsa y le dio m uerte Krishna.

Lakshmana le a n im ó y fueron ¡untos a

Su enem istad con V ishnu fue su m odo de

encontrarse con H anum an, el dios m ono,

c o n trib u ir al plan divino. D espués de m orir

que tenía poderes sobrenaturales. H a n u ­

por tercera vez a m anos de V ishnu, volvió al

m an p ro m e tió e n co ntra r a Sita, y tras bus­

paraíso.

c a r p o r toda la In d ia la d escubrió encarce­

KRISHNA

la d a en una a rb o le d a de m angos de la isla de Lanka, la actual Sri Lanka. Incendió la

K R ISH N A ES EL O C T A V O avarar de

c iu d a d d o ra d a y se a p re su ró a volver junto

V ishnu. En su persona evoluciona la imagen

a Rama con las noticias. D irig ie ro n juntos

de dios en los m itos indios con el acom paña­

un g ra n e jé rcito de monos que llevaron a

m iento de todas las m odalidades de em oción

Lanka cru z a n d o un puente de p ie d ra s flo ­

y poesía. Para sus devotos Krishna ocupa una

tantes; a co n tin ua ció n tuvo lu g a r una b a ­

posición única com o fuente de origen de todas

ta lla te rrib le en que finalm ente Rama se

las dem ás encarnaciones.

enfrentó a Ravana en sin g u la r com bate y

Su historia se cuenta m agistralm ente

lo m ató. A l hacer tal cosa cu m p lió el deseo

en el Bhagavat Pura na, que se supone escrito

o rig in a rio de los dioses, que h a b ia n ro g a ­

hacia el año 500 d .C .. si bien se cree que es

d o que los descendientes de Vishnu lib e ra ­

m ucho más antiguo. T am bién figura en el

V

KRISHNA, EL PASTOR DE VACAS

sen al universo de la tira n ía de Ravana.

Mahabbarata, historia épica de la India. Nació

Rama v o lv ió triunfante a A y o d h y a en com ­

en los dom in io s del rey Kamsa y se m udó a

LOS IN D IO S han personificado todos los

p a ñ ía de Sita y se c o n virtió en rey. Pero

las selvas de Vrindavan para vis ir escondido en

aspectos de la naturaleza y de la espirituali­

la historia no term ina aquí. Trágicam ente,

la co m u n id ad de pastores de ganado vacuno.

dad en la form a de sus num erosas deidades.

rechazó a Sita p o r h a b er v ivid o en casa de

Kam sa quería m atar al divino infante, tem ien­

Para algunos estas deidades son sólo sim bóli­

Ravana, p o r lo que a ojos de los hom bres

do que se enfrentara a su gobierno, y en un

cas, m ientras que para otros están dotadas de

h a b ía p e rd id o la castidad. Este cruel g iro

acto que recuerda la historia bíblica de Jesús

vida y realidad más allá del m u n d o tem poral.

de la h istoria es característico de g ra n

ordenó la m uerte de todos los niños varones

La deidad más am ada es K rishna, el pastor

p a rte de los mitos hindúes, en los que hay

de m enos de dos años. Los dem onios envia­

de vacas, octava encarnación de V ishnu.

m uy poca d ife re n c ia entre el a cie rto y el

dos a m atar a K rishna fueron m uertos por él.

Siendo niño vive en la selva rodeado por sus

error. En el e x ilio , Sita d io a Rama dos

Al m atarlos, K rishna los libró del ciclo de

amigos infantiles, las vacas y los pavos reales.

hijos gem elos y te rm in ó su v id a volviendo

la reencarnación.

Allí danza con su joven am ante, la divina

al a b ra z o de la M a d re Tierra,

En el bosque. K rishna, entre la a b u n d an ­

Radha, regocijándose en la bonanza y la sen­

de d o n de h a b ía salido. Rama siguió vivie n ­

cia de la naturaleza, pastoreaba vacas y jugaba

cillez de la vida rural. Am bos com parten un

d o con el c o ra zó n roto, y tras g o b e rn a r

con sus amigos pastores, haciendo las delicias

am or espiritual perfecto. Los seguidores de

A y o d h y a d u ra n te 1 1 .0 0 0 años, se desva­

de su m adre con su c om portam iento travieso

Krishna le ofrecen su devoción incondicional

neció ¡unto con todos sus seguidores.

y juguetón.

en tanto que Dios Supremo Unico.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

/5 5 «

i


8^

IN D IA

EL B H A G A V A D G IT A , LA CANCIÓN DE KRISHNA F.N U N A V ID A P O S T E R IO R , K rishna p ro­ n unció las palabras inm ortales del Bhaga vad

de ésta se cuenta en el Bhagavat Pura na

pendencia de la victoria o la derrota,

y se desarrolla en incontables cancio­

sencillam ente para cum plir su

nes y poem as en dialectos locales de

deber.

toda la India. R adha es la diosa de

K rishna term ina el d ita con

C ita o “C an ció n de D ios” en lorm a de diálogo

una apelación a la renuncia, lodos

con su am igo y discípulo A rjuna, situado en

los seres vivos son hijos eternos de

el m o m e n to más dram ático del M ahahharata,

D ios y encontrarán la felicidad si ofrecen

c uando la guerra está a p u n to de em pezar.

cada uno de sus actos a D ios com o acto

la devoción, que resuelve sus asuntos de am or en la selva encantada de V rindavan. En ocasiones R adha controla a Krishna,

de devoción. Esta renuncia liberará al yo

que hará lo que sea por com placerla. Es un

ñanzas sobre alm a, el yo. Describe el yo com o

del ciclo del nacim iento y la m uerte y perm i­

rasgo im portante de la tradición del Krishrut-

un alm a inm ortal que se reencarna de un cuer­

tirá que vuelva al eterno reino universal para

bhakti o devoción a Krishna: D ios está atado

po a otro; lo que decide la próxim a vida del

reunirse con su verdadero am igo eterno,

por el am or de su devotos. F.I antiguo orden

alm a es su co m p o rtam ien to en esta vida. El

Krishna.

jerárquico creó una imagen de D ios que se des­

K rishna em pieza im partiendo sus ense­

pliega en el poder creativo de V ishnu y en la

alm a, dice, no puede hallar satisfacción en los placeres tem porales de este m undo. Según las leyes del karm a o acción, el alm a debe actuar

EL AMOR DE RADHA POR KRISHNA

fuerza destructiva de Shiva, basada en el tem or y la reverencia. Esta imagen es sustituida por

con independencia del resultado de sus actos.

E N EL N Ú C L E O del m ito de Krishna se

otra más suave y más entregada de D ios com o

K rishna aconseja a A rjuna que luche con inde­

halla su p ro fundo am o r p o r Radha. La historia

am ante de sus devotos. Krishna se encontraba con Radha por la noche, en com pañía de las amigas íntim as de ella, quienes les ayudaban en su asuntos a m o ­ rosos. Krishna se dividió m ísticam ente en m uchos para bailar sim ultáneam ente con todas ellas. Más tarde, al crecer Krishna, fue a la ciu­ dad para convertirse en rey, dejando a Radha y a sus amigas. Algunas de ellas m urieron con el corazón roto. El anhelo de Radha de reunirse con K rishna expresa el anhelo del alma por reunirse con Dios.

H LA DANZA CIRCULAR CÓSMICA F.N SU P A S A M A N D A I A o danza circular, Krishna disfrutaba por la noche en la selva de la com pañía de las m uchachas pastoras de vacas. Esta danza está representada en incontables cuadros y pinturas. Los danzan­ tes están dispuestos de m odo alterno en un gran círculo; entre m uchacha y m uchacha está presente el m ultiform e Krishna, rodea­ dos todos por la selva noctu rn a con su gran abundancia de flores, árboles v anim ales, bajo el cielo estrellado por el que vuelan los dioses com o testigos de la m agia del m om en­ to. El rasamandala proporciona el sím bolo perfecto de la danza de la vida, en que el alm a está eternam ente em parejada con su am ante, el alm a suprem a.

4 Krishna efectuando su danza cósmica circular.

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL BHAGAVAD GITA, LA C A N C IÓ N DE K R IS H N A

T

La b a talla d u ró 18 días. M urie ro n

EL M A H A B H A R A T A : KRISHNA Y LA GRAN GUERRA

J b

seres divinos, en este caso G aruda, el pájaro

m illones, incluidos Bhisma y los 100 hijos

mensajero de Vishnu, así com o el propio

de D hritrashtra. Los herm anos Pandava

Vishnu, lo que m uestra lo im bricados que están

EL MAHABHARATA es la h istoria de la

fueron prácticam ente los únicos que sobre­

en la mitología india lo religioso y lo secular.

lucha p o r el tro n o de la India. Se centra

vivie ro n; desilusionados, vivieron p a ra

Tam bién term ina con una moraleja que refuerza

en la riv a lid a d entre los cinco hijos del rey

g o b e rn a r su reino, pues h a bían p e rd id o

el marco totalm ente religioso de la cultura india.

Pandu, d e n om in a d o s los Pandavas, y los

a todos sus am igos. A l final de su v id a se

1 0 0 hijos de su h e rm ano D hritra sh tra , lla ­

d irig ie ro n al H im a la ya a fin de p repararse

m ados los Kauravas.

p a ra la muerte. En el para íso se reunieron

Pandu m urió joven y su herm ano D h ri­

con sus prim os, su enem istad se d isip ó y

T EL PÁJARO QUE CRUZÓ EL OCÉANO

trashtra fue n o m b ra d o regente. Los hijos

todo el d ra m a resultó ser el juego ilusorio

huérfanos de Pandu fueron ad o pta d o s p o r

del m undo m ate ria l, en que na d a es lo

Un pequeño p á ja ro y su esposa vivían

Bhisma, a b uelo de la dinastía real, que les

que parece.

junto al océano, en cuya o rilla construyó

adiestró com o m agníficos guerreros y hom ­

su nido. Su esposa se q u e ja b a de que las

bres de estado p a ra g o b e rn a r el reino del

olas del océano estaban d e m a sia d o cerca­

que eran herederos. Pero D hritrashtra q ue­

FÁBULAS Y CUENTOS MORALES

nas y p o d ría n llevarse el n ido, mas él le aseguró que el océano era a m ig o suyo

ría que fueran sus hijos quienes heredaran

LA R E C O P IL A C IÓ N de cuernos morales

el reino, p o r lo que surgió una enemistad

contenidos en el Panchatandra ha pasado

h e re d ita ria entre los dos grupos de p rín c i­

a culturas de todo el m undo. Aunque

pes. Los K auravas se pusieron de acuerdo

los cuentos versan sobre personajes

a la rg a n d o sus manos de espuma, se llevó el n id o con sus huevecillos. La

y que nunca ha ría semejante cosa. A l día siguiente el o céano se rió y,

p a ra qu e m a r vivos a los Pandavas en una

animales, se refieren a la totalidad de

casa construida con tal objete, los Pandavas

las preocupaciones hum anas, incluidas

escaparon y el reino se sum eraio en turbias

la ética cotidiana, la sabiduría políti­

y violentas luchas. En un enfrentam iento en

ca y los ejemplos de com porta­

p ero su m a ri­

el juego, los Pandavas fueron vencidos y

m iento moral elevado.

d o le d ijo ja c ­

o b lig a d o s a exiliarse durante doce años.

Los cuentos fueron

Estaban ham brientos de venganza.

recogidos originaria­

Durante este p e rio d o Krishna fue g ran

m ente en sánscrito hace

m adre p á ja ro , desesperada, estaba a punto de m orir,

tanciosam ente que no se p re o cu p a ra . Secaría el océano y recuperaría su nido. Llamó

a m ig o de los Pandavas, y en especial de

unos 2.000 años por un

A rju n a . U tiliz ó su influencia p a ra d a r con

brahm án llam ado Vishnu Sharma,

una solución pacífica al enfrentam iento.

si bien sus orígenes corresponden

Pero cuando tras doce años de e xilio volvie­

a una tradición oral m ucho más

sencillam ente se rió , p o r lo

antigua. En la tradición védica la

que a cu d ie ro n a G a ru d a , rey

ron los Pandavas p a ra reclam a r su reino, los Kauravas se negaron a darles tierra

narración de cuentos era de

alg u n a. Todas las casas reales de la India

im portancia básica. En la antigua

a los demás p á ja ro s p a ra que le a yu d a ra n . Estos le prom etieron su a u x ilio , pero el océano

de los pá ja ro s, en busca de ayu d a. C u a n d o G a ru d a supo lo que

se vieron im plicadas en la g u erra y vo lvie ­

literatura sánscrita abundan los

p asaba, envió un mensaje a su señor,

ron a la n z a r a luchar entre sí en m ortal

cuentos. la mayoría de ellos presentados

Vishnu, co n tándole que el océano h a ­

com bate a herm anos, parientes y am igos.

com o relatos de acontecim ien­

Bhisma se puso de p a rte de los

tos históricos con un

Kauravas, a u n qu e q uería a los Pandavas

vigoroso aspecto didác­

com o si fueran sus hijos, y los ejércitos de

tico. Los cuentos del

Krishna co m batían a fa vo r de los kauravas.

Pamba tundra se diferen­

Krishna se negó a luchar en persona, pero

cian en que son pura

com o a m ig o personal de A rju n a , co n d ujo

leyenda, p o r lo que

bía ro b a d o los huevos de

W sus servidores. A l o ír esto Vishnu a m e n a zó a ira d a m e n ­ te al océano: "¡Si no devuel­ ves los huevos a esos p a ja rillo s, yo pe rso n a l­ mente te secaré!". El o c é a ­

su c a rro de g u e rra . C ua n d o la b a ta lla esta­

son probablem ente las

ba a punto de em pezar, A rju n a p e rd ió á n i­

obras de ficción más antiguas del m undo que

huevos de inm ediato. La m ora le ja de este

no, a te m o riza d o , d evolvió los

mos ante la perspectiva de m ata r a quienes

han llegado hasta nosotros. El ejem plo que

cuento es que Dios a yu d a a quienes se

que ría . Se d ir ig ió a Krishna p id ié n d o le

exponem os (“F.1 pájaro que cruzó el océano”)

a yu d an a sí mismos.

a yu d a y éste le entregó sus enseñanzas

es típico de algunas leyendas del Panchatandra,

inm ortales, el Bhagavad G ita, en que reve­

pues incorpora librem ente a sus personajes ani­

la b a su p ro p ia id e n tid a d d ivin a .

males de ficción en el marco tradicional de los

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEM AS

▲ El dios Krishna bailando, estatua de bronce.

157


i Ü

IN D IA

H

LAS VIDAS DE BUDA

que se halla en el corazón de las enseñanzas

EL PAVO, EL ELEFANTE Y LA VACA

LAS H IS T O R IA S JA TA K A cuentan las

budistas y que es la principal característica

m uchas reencarnaciones previas de Buda en

de un ser ilum inado. A lgunas de las historias están adaptadas de relatos tradicionales desti­

L O S A N IM A L E S son sím bolos que siem pre

seres hum anos y anim ales. Hay un roral de

están presentes en el arte indio. El pavo real,

547 relatos, en sus orígenes contados por

nados a ofrecer guía y enseñanza a los budis­

procedente de las selvas del no rte de la India,

Buda a sus discípulos. Fueron escritos en idio­

tas com unes. Sirven de ayuda a los narradores

es el sím bolo preferido de gracia v belleza.

ma pali hacia el año 400 a.C . y absorbidos por

orales, ofrecen tem a a los actores viajeros y

Sus plum as son el sím bolo de Krishna, que

el canon budista poco después de la m uerte

son perpetua fuente de inspiración para los

siem pre lleva una en la cabeza.

de Buda. Estos relatos m uestran la progresión

artistas, com o puede apreciarse en las p in tu ­

de sus vidas a lo largo de m uchas reencarna­

ras d e las cuevas de A janta. Su tem a es p or lo

zan sus procesiones com o portadores de las

ciones, en las que va adquiriendo g radualm en­

general las obras del karnuu el prem io y el cas­

deidades del tem plo. D a ñ ar a un elefante

te la sabiduría, la conciencia de sí y el conoci­

tigo por los m éritos anteriores y el paso de

trae desgracias, y alim entarlo, bendiciones.

m iento que finalm ente le conducen a la

una vida a otra.

Los tem plos tienen elefantes que encabe­

La vaca es venerada com o una de las siete m adres y nunca hav que hacerle daño. Todas las cosas relacionadas con la vaca, incluido su

ilum inación. En cada nacim iento realiza algún acto m eritorio que le hace progresar cspiritualm en-

estiércol, son puras. La gheeo m antequilla

te. En los últim os relatos el ser que llegaría a

rebajada, que se hace con leche de vaca, es

ser Buda desarrolla ral am or .1 los dem ás que

A Los elefantes se utilizaban [uva encabezar

utilizada en la India para cocinar, dar luz en

está dispuesto a sacrificar su propia vida por

procesiones religiosas y cortejos reales. Con

las lámparas y alimentar el fuego sagrado.

ellos, dem ostrando la calidad de la com pasión

frecuencia iban engalanados con joyas.

£38 ,«

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


EL PAVO, EL ELEFANTE Y LA V A C A

J b

T LA VIDA DE BUDA COMO LIEBRE ANTES DE NACER com o S id d h a rlh a G a u ta m a , Buda tuvo m uchas vidas a n im a ­ les. He a quí la n a rra c ió n de su nacim iento com o liebre. Erase una vez una liebre que vivía en la selva con otros anim ales am igos suyos, el chacal, la nutria y el m ono. Los anim ales respetaban a la liebre, pues era inteligente y am able. Un día d ijo la liebre que todos debían apresurarse a entregar a quien lo necesitase el alim ento que tuvieran g u a rd a ­ do. Entonces el m ono encontró mangos m aduros, el chacal un la g a rto y una vasija de leche y la nutria pescado fresco. Pero la liebre no lo g ró encontrar ningún alim ento y prom etió que, si alguien estaba ham briento, le ofrecería su p ro p io cuerpo. Esta trem enda prom esa fue o ída p o r la p ro p ia tierra, que se la contó a Sakka, señor de los devas, quien d e cid ió poner a la liebre a prueba. Sakka se in tro d u jo en la selva d isfra za d o de m endigo y p id ió com ida a la liebre. -Te ruego que com as mi cuerpo - r e p li­ có sin d u d a rlo la liebre. De m od o que Sakka h izo una hoguera y la liebre se m etió vo lu n ta ­ riam ente entre las llamas. Y, sin sentir dolor, subió a los cielos. En a g ra ­ d ecim iento, Sakka d ib u jó en la luna la im agen de una lie ­ bre p a ra que todos la vie ran y re co rd a ­ sen su sacrificio desinteresado.

A Buda meditando, panel de madera de un altar portátil. ► M iniatura india

Y

DIOSES

H

la nieve y el sol y adem ás nos protegen!" Esta

ARBOLES SAGRADOS

tradición lúe recibida por la cu ltura india y

P U E S T O Q U E V IV ÍAN en la selva, los pri­

final m ente condujo a una relación entre las

que muestra una

meros m aestros vétlicos daban gran im por­

com unidades hum anas y la com unidad sel­

diosa con laúd en

tancia a los árboles, com o el banyan y el

vática de árboles, plantas y anim ales que

un jardín. Los pavos

peepal sím bolos de la paciencia y de la tole­

reconoce los derechos de los árboles, de los

reates que la rodean

rancia. “Estos árboles están com pletam ente

anim ales y de las plantas a tener una vida

son símbolo de

dedicados al bienestar ajeno. ¡Son tan gran­

propia, libre de explotación por parte del

gracia y de belleza.

des que soportan las tormentas, las lluvias,

hombre.

REFLEXIONES

TEMAS

159

S


P 8

S R IL A N K A

Sri Lanka INTRODUCCIÓN RI LANKA ES U N A PF.Q U E Ñ A ISLA situada inm ediatam ente encim a del

S

ecuador, bajo el extrem o sur de la India. Su situación en las rutas m arítim as entre los c o n tinentes de E uropa, África y Asia le ha garantizado el contacto

con m uchas civilizaciones im p o rtan tes y ya en el siglo

V

a.C . tuvo u n a cultura alta­

m ente desarrollada. A parte de un pequeño grupo aborigen, la m ayoría de los naturales de Sri Lanka descienden de inm igrantes indios. A unque no hay pruebas definitivas de una presencia cingalesa a n te rio r al siglo II a.C ., según las crónicas los prim eros hablantes de cingalés, a quienes se supone procedentes del n o rte de la India, llegaron hacia el siglo VI a.C . D o m inaron a la población anterior, los yakshas y los nagas, y se esta­ blecieron en la planicie septentrional. L is tam iles, probablem ente inm igrantes de la India dravídica, llegaron a la isla entre los prim eros siglos d.C . y alrededor de 1200. H ay tam bién m oros de origen árabe y burghers, descendientes de colonos p o rtu ­ gueses o daneses. U na lorm a desaparecida de hinduism o lúe introducida en la isla por sus prim e­ ros colonos, y a ella fueron incorporándose de form a gradual deidades y espíritus nativos. El budism o se estableció entre los años 270 y 232 a.C . C uentan las crónicas que lo introdujo el m onje M ahinda, que debía de ser hijo del gran gobernante indio CHOLAS

Asoka. T am bién se le atribuye haber llevado a Sri L anka el canon pali, form ado por

i

escrituras budistas en idiom a pali. Tras él, m onjes de los m onasterios budistas del n orte de la India viajaron v enseñaron a lo largo de la costa oriental del país antes de pasar a la isla para establecer en ella diversas com unidades m onásticas. A partir

P incóales poderes regionales p- nepalés centros religiosos

. ¡pita! moderna

A

í Montaña sagrada

invasiones de los reinos indios h. 600-1100 d.C

de entonces, el budism o se convirtió rápidam ente en la religión dom inante, com o

— ^M isioneros budistas h 250 a.C.

sigue siéndolo en la actualidad.

— ^ p<'meros contactos conTailandia

A P R O X IM A D A M E N T E a partir del siglo

se habían anexionado la isla en 1815, in tro d u ­

III a.C . los tam iles se instalaron en A nuradha-

jeron trabajadores tamiles del sur de la India

pura, en la llanura septentrional. Los cingaie-

para trabajar en las plantaciones, acentuando

ses derrotaron a los tamiles en el 101 a.C .. y

asi la división de la población entre la m avoria

a partir de esta fecha la historia tamil es oscura,

budista cingalesa y la com unidad hindú tam il,

si bien la com unidad tamil perm aneció de

que era menor.

m odo prolongado en el norte y el este ele la

MITOS DE SRI LANKA

isla, m ientras que los cingaleses vivían prin­ cipalm ente en el sur y en el oeste.

SRI I A N K A T IE N E abundantes m itos perte­

En las zonas costeras los contactos con

necientes a varias categorías: m itos referentes

África y O rie n te M edio eran com unes. Los

a los espíritus, m itos sobre los orígenes, m itos

com erciantes árabes e indios frecuentaban las

hindúes referentes a dioses v héroes v m itos

ciudades de la costa. Portugueses, holandeses v

b udista' entre ellos los relatos jataka.

británicos se dedicaron al com ercio con la isla a partir del siglo

X V I.

En esta época fue intro­

Setrun diversos m itos los nagas y los yakshas. dos grupos pobladores de la isla en

ducido el cristianism o en am bos grupos lin­

tiem pos antiguos, fueron derrotados por los

güísticos. En el siglo

colonizadores cingaleses. llegados hacia el siglo

X IX

los británicos, que

VI

£38

160

a.C. D e los nagas

se

sabe que habían sido

M Mujer haciendo ofrendas a Ubiva, representado

hindúes por lo que eran casi sin lugar a dudas

por el símbolo faiteo que hay en el aliar.

de origen indio. Al parecer tenían avanzados

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


IN T R O D U C C IÓ N

- \z

DOS TEMAS OPUESTOS LA M IT O L O G ÍA V É D IC A presenta dos tem as opuestos: la obtención de la com odidad V prosperidad m undanas y la persecución de una realidad m is elevada p o r m edio del ascetis­ m o y la búsqueda filosófica. La tem prana insistencia en la prosperidad da fuerza al ritual de la cerem onia del fuego y a u m e n ta la im portancia de los dioses de la naturaleza que podían garantizar la prosperi­ dad. com o Agil i, dios del fuego, e indra,

d io s

de la lluvia. A lo largo del prim er m ilenio a.C. el interés se desplazó hacia la búsqueda de la sabiduría espiritual y el alejam iento de este m undo. En este periodo surgieron las grandes divinidades del hinduism o tardío: V ishnu, Shiva y la diosa Devi. Este desplazam iento queda dem ostrado por la vida del rey Bharat, contada en el B hagavat ¡‘tirana. Se retiró a la selva para libe­ rarse del ciclo de la reencarnación. Pero en el m om ento de su m uerte estaba distraído de su

LOS INICIOS: EL R IG V ED A

enferm edad por un cervatillo huertano, por

► Elteatri y la Linzti. corno esta danza

lo que renació en el cuerpo de un cervatillo.

de Krishna. son ios mea, os a naves de ;os cuales

LOS M IL E N A R IO S M IT O S fueron reunidos

P osteriorm ente renació com o ser hum ano,

los mitos v creencias de U India se cuentan una

en el Rtg Veda, que se supone es el texto más

alcanzo la ilum inación y se liberó de la reen­

Votra vez.

antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días, escrito hace por lo m enos 3.000 años. Se trata

carnación. Es una figura tan destacada que fundidad y fuerza a la culrura mas am plia de

da su n o m b re a la India m oderna: Bharat.

LIBERTAD Y ESPONTANEIDAD

de una recopilación de him nos para acom pa­

que form an parte. A todo ello cabe añadir las

ñar los rituales ofrecidos a las deidades cósm i­

tradiciones crecidas en to rn o al jainism o y al

cas. E ntre sus narraciones figura el ritual de iniciación cósm ica que tuvo lugar en los inicios

budism o.

D O S S O N LAs F U E N T E S PR IN C IPA LES

de este universo, cuando el m acho prim igenio

de los m itos indios: la literatura vedica. que

fue sacrificado por las divinidades del espacio v

SANTIDAD DE LA NATURALEZA

tiene Ja á i\in a auto rid ad de proceder de

el tiem po. Este acontecim iento sim bolizaba la

B rahm a y \ ishnu a través de generaciones

PARA LOS H IN D Ú E S la totali­

u nión de dioses y hom bres en el juego de la

de m aestros espirituales y cuya influencia

dad del m u n d o es sagrada: las

vida, en que tanto unos com o otros sacrifican su tiem po y su energía al servicio del ser supre­

llega hasta la India; y las tradicu nes locales

m ontañas son huesos de V ishnu,

de cientos de lenguas y dialectos regionales

las nubes los cabellos de su cabeza,

mo. El ser suprem o es él m ism o la sustancia

con su propia literatura, sus dioses locales \

el aire su aliento, los ríos sus

del universo y se ofrece a sí m ism o en sacrifi­

sus festividades. Los Vedas contienen en clave épica los

venas, los árboles el vello de su

cio. Este tem a del sacrificio propio com o deber

cuerpo, el sol y la luna son sus

y com o h onor reaparece por toda la m itología

hechos de grandes divinidades com o V ishnu,

dos ojos y el paso del día \ la

india. La palabra sánscrita equivalente a

Shiva v Devi. asi com o infinidad de tratados

noche el m ovim iento de sus

“deber es dharm a, que traducido aproxim ada­

filosóficos v enseñanzas religiosas. Por otro

párpados.

lado, gran parte de la sabiduría de ¡a vida coti­

m ente significa “el objeto esencial de la vida". Lo que dio origen a una serie de principios

diana v del color y la vibración de la cultura

Todo pemutncce en m i como las perlas ensarta­

para gobernar el com portam iento, com o la

india están presentes en las leyendas y tradici.

das en un collar. Yv soy la f agam ia original

obediencia al padre. Estos principios en el

nes locales que han alim entado s en ocasiones

de la tierra. Yo so) el gusto en el agua. Yo soy

m ejor de los caso^ suponían un espíritu de ser­

har, prefiguiado la tradición védica. Lstas tra­

el calor en el juego y el sonido en el espacio.

vicio que expresaba amor. E spíritu de am or

diciones locales se expresan en la danza, el tea

Yo soy la luz del so! y de la luna y la tuda

que florecería más tarde en el bhakti, o devo­

tro, la canción y el arte folclórico, y dan pro-

de todo lo que vive.

ción espiritual, del Bhagdvad Gita.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

a

TEM AS


LOS DIOSES DEL PANTEÓN EL U N IV E R S O ESTÁ L L E N O de los gran­ des espíritus, que en sánscrito se denom inan devas. C ada u n o de ellos es responsable de un aspecto concreto de la naturaleza, que repre­ sentan en su form a personal, com o Agni, dios del fuego. O tro ejem plo destacable es la diosa G anga, espíritu del río Ganges. Es hija del Him alaya. Fue puesta en los cielos com o la celestial Vía Láctea v devuelta a la tierra com o penitencia del rey Bhagiratha para quedar en­ redada en la cabellera de Shiva. Sus devotos creen que lim pia los pecados. Esta historia m ística coexiste con la existencia física del río en una unión de m iro y realidad que tipifica el m u n d o de la m itología india, en que los lazos entre lo visionario y lo m aterial son sutiles y variables. Los dioses tienen sus devotos y sus correspondientes festividades. Los principales dioses, com o Indra, rey de los cielos, y Kartikeva, dios de la guerra, son venerados en toda la India. A nivel local se venera a los d io ­ ses de la población, com o Sitala, diosa de la viruela, que protege de esta enferm edad. En cualquier caso, todos los dioses y diosas son

T

interm ediarios de las tres grandes deidades

VERSIÓN VÉDICA DE LA CREACIÓN

-V h isn u , Shiva y D e v i-, y en ú ltim a instan ­ cia del espíritu suprem o.

A NARADA Y GANESH, MENSAJEROS DE LOS DIOSES

▲ Entre la destrucción del mundo y la creación del nuevo universo, Vishnu descama.

HACE M U C H O TIEMPO las sagas védicas

De las distintas partes de su cu e rp o su rg ie ­

describieron a Vishnu com o aquel cuya

ron los elementos del universo. Su boca se

existencia expande el cosmos. C uando este

co n virtió en el h a b la , p re sid id a p o r el dios

universo pasó a la existencia no era más

del fuego A g n i. Su n a riz se c o n v irtió en

que una de las incontables semillas que

a liento y en el sentido del o lfa to , b a jo el

desprendía el cuerpo de Vishnu, semillas

control de Vayu, dios del viento; sus ojos

LOS D IO SE S T IE N E N SUS AUXILIARES,

que flo ta ba n en el O cé a n o de la Creación

se co n virtie ro n en el sentido de la vista,

hum anos o celestiales. N arada es el m ensa­

com o grupos de burbujas. C a d a semilla

c o n tro la d o p o r el dios del sol S urya; el

jero de V ishnu. Avisó al m aligno rey Kam sa

se co n virtió en un huevo de o ro en el que

m ovim iento a p a re ció en sus p iernas, y sus

de que K rishna ya había nacido, apresurando

penetró Vishnu en tanto que Purusha, la

venas eran ríos que a lca n za b a n su c o ra ­

así el despliegue de la m isión de K rishna en

persona cósmica. Y apareciéndose en el

zón. Brahm a y Shiva eran su intelecto y su

la tierra. Su objetivo principal es preparar el

in te rio r de su oscuridad transform ó la m a ­

yo. Las cu a tro castas de la sociedad h u m a ­

cam ino para que la gracia de V ishnu descien­

teria p rim ig e n ia en tie rra , a g u a, fuego,

na -sacerdotes, gobernantes, com erciantes

da sobre los hum anos. G anesh, con cabeza

a ire y espacio etéreo. A l desarrollarse este

y tra b a ja d o re s - proceden de su bo ca , sus

de elefante, es hijo de Shiva. Se dice que

cuerpo universal llegaron a la existencia

brazos, sus muslos y sus pies.

retira los obstáculos del cam ino de cualquier

los elementos correspondientes del m undo

em presa. Alegre y bien alim entado, es m uy

físico y mental.

apreciado por los com erciantes hindúes, que

A b u n d a n relatos más concretos del d e sa rro llo del universo e m p re n d id o p o r

Los him nos védicos vuelven a co n tar el

le hacen ofrendas diarias para que haga desa­

sa crificio de Purusha, el hom bre cósm ico, en

Brahm a, dios de la crea ció n n a c id o del o m b lig o de Vishnu. Brahm a h izo los p la ­

parecer cualquier obstáculo que pueda perju­

el am anecer del universo. Los dioses p re p a ­

netas y las estrellas y creó a los miles

dicar sus negocios. C om o escribano de Vyasa

raro n un sacrificio cuya o fre n d a p rin cip a l

de semidioses, a ca d a uno de los cuales

escribió una obra épica, el Mahabharata.

era la form a gigantesca del p ro p io Purusha.

enca rg ó una p a rte concreta del orden

W M ¡46

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


LOS DIOSES DEL PA N TE Ó N

cósm ico. A Indra le co rre sp o n dió la lluvia, a Vayu el viento, a Surya el sol, a C h a n d ra la luna y a V aruna los ríos y los océanos. Finalm ente, a la d iosa Bhumi le co rre sp o n ­ d ió la tie rra . B rahm a y los dioses crearon la m iría ­ da de form as de v id a del universo, y entre ellas a los seres humanos. Los dioses re ci­ b ie ro n el p o d e r de o to rg a r gra n d e s bienes a sus a d o ra d o re s. Son los poderes que se h a lla n tras los elementos del m undo na tu ­ ra!, com o el viento, la llu via y la p ro p ia tie ­ rra . La d iosa de la tie rra , Bhumi, es consi­ d e ra d a p o r los hindúes una de las siete m adres. Sin e m b a rg o , p o r poderosos que sean los semidioses, tras ellos está Vishnu, que es quien realm ente lo crea y lo co n tro ­ la todo. Sin él n a d a puede nacer.

► Vishnu descama sobre la serpiente, Atlanta, con sus habituales acompañantes.

VISHNU

▼ Vishnu, el dios creador, representado aquí

y Shiva, dioses respectivam ente del perdurar y

en compañía de Li diosa Lakshmi a lomos

LAS D O S G R A N D E S D E ID A D E S que

de la destrucción. A m bos tienen ardientes de­

de Garuda.

surgen de los m itos prim itivos son V ishnu

votos que los honran com o deidades suprem as, con sus tradiciones de culto y de aprendizaje independientes. V ishnu es el tundo en que acaece la existencia, que entra en el universo com o Naravana, “el que yace en las aguas de la vida”. D uerm e en la base del universo bajo el cuidado de la diosa Lakshmi. C uando el equilibrio del universo se altera. V ishnu entra en el m undo hum an o para restaurar las verda­ deras enseñanzas religiosas y favorecer la recti­ tud. Se le presenta com o bondadoso v pacien­ te; sus sím bolos son la flor de loto y la concha, objetos con los que bendice lo bueno, m ientras que el garrote y el disco los utiliza para som e­ ter al malo. Su función de m antener el equilibrio queda bien ilustrada en la historia de Kurnta, encarnación de la tortuga, en que ayuda tanto a los dem onios com o a los dioses, si bien final­ m ente se pone de parte de estos últim os. Su papel com o profesor es ejem plificado por Krishna. que enseñó el Bhagavad (Uta (véase La canción de Krishna). Bajo la form a de la encarnación del pez, M atsya, restableció las enseñanzas védicas, que se habían perdido du ran te la gran inundación,

instruyendo

rey Satyavrata.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

147

al


AVATARES DE VISHNU LAS 10 E N C A R N A C IO N E S de V ishnu son llam adas avatares, de la palabra avalar, que significa “el que baja”. Van a d optando de m odo progresivo form as más desarrolladas, desde la acuática hasta la m am ífera y la hum a­ na. Son historias que han tenido una profunda influencia sobre la cultura hindú. Los avatares son los siguientes: Matsya el pez; K urm a la to r­ tuga: Varaba el jabalí, que rescató al planeta cierra del fondo del universo; N arasim ha el hom bre-león, protector del m uchacho Prahlad; V am ana el enano, que derrotó al dem onio Bali; Parasuram a el guerrero, que d errotó a los dioses de la guerra y estableció la paz; Ram a, rey de los dioses; Krishna el pastor de vacas y su herm ano Balarama; Buda el m aestro, que enseñó la no violencia y la com pasión; v Kalki el jinete, que llegará al final de los tiem pos m ontado en un caballo blanco para m atar a los dem onios y abrir un nuevo ciclo del u n i­ verso. Así. desde el exterior V ishnu garantiza al bien que él siem pre im pedirá el triunfo del mal. Tam bién es venerado com o Antarvam i, el “uno interior”, el am igo eterno que vive en el corazón de todos los seres, les infunde sabidu­

T

a un recipiente m a yo r; p e ro vo lvió a crecer

MATSYA EL PEZ

ría y les guía. a

con tal ra p id e z que hubo que soltarlo en

ÉRASE U N A VEZ un rey de nom bre S atya­

un lago. A l poco tiem po era tan g ra n d e

vrata, que encontró un pececito en el río y,

que hubo que d e ja rlo en el océano.

LA RUEDA DE LA REENCARNACIÓN

po n ié nd o lo en un recipiente, se lo llevó a su p a la cio . A la m añana siguiente el pez

a d o p ta d o tal form a. El pez rep licó que era

LA SA B ID U R ÍA V É D IC A enseña que todos

había crecido, p o r lo que fue traspasado

Vishnu y que hab ía id o p a ra salvar a todas

El rey p reguntó al pez p o r qué h abía

los seres vivos de este m undo son almas eter­

las cria tu ra s de la tie rra de una in u n d ación

nas que viven en un cuerpo tem poral. El alma

devastadora. Entonces el rey d e c id ió reco­

individual, llam ada atina, es una partícula de

g e r muestras de todas las especies de p la n ­

la naturaleza divina. Su presencia en tanto que

tas y anim ales p a ra salvarlas. Pronto a p a recieron enorm es nubes que

ego da energía al cuerpo. Todas las almas tie­

vertieron sus aguas sobre la tie rra y el mar.

nen sus propios deseos de disfrutar del m undo, y para cum plirlos tiene lugar el ciclo de la

Entonces S atyavrata y sus acom pañantes

reencarnación, denom inado samsara. C uando

vieron acercarse un g ra n barco. Satyavrata

el alma deja al cuerpo que m uere, se reencarna

los llevó a b o rd o y M atsya, que era a h o ra

en otro cuerpo, com o un actor que se cam bia

un pez d o ra d o de dim ensiones in co n ce bi­

de ropa. Al pasar de un cuerpo a otro en busca

bles, rem olcó el b a rco con su precioso c a r­

de la felicidad, el alma pasa por todas las for­

gam ento de todas las form as de vid a p o r las aguas de la devastación. D urante incon­

mas de vida, de los insectos a los dioses.

tables años la oscuridad cu b rió los m undos,

A Vishnu y Lakshmi descansan sobre la Serpiente

y ellos e rra ron p o r las devastaciones to r­

de M il Cabezas.

mentosas. En su via je , M atsya instruyó al rey S atyavrata en el conocim iento espiritual. Se dice que quien oye este relato queda

► Representación tradicional de Krishna sobre

a salvo del océano de la v id a pecam inosa.

una hoja de loto.

sm

T

M ITO S REESCRITOS

A

p er s o n a je s


AVATARES DE V IS H N U

J b

► Estatua de bronce de Shiva.

T KURMA LA TORTUGA HU B O U N TIEMPO en que tanto los dioses com o los dem onios deseaban el néctar de la in m o rta lid a d . Por consejo de Vishnu establecieron un pacto de co o p era ció n . Vishnu les d ijo que pusieran todo tip o de cereales, h o rta liza s, hierbas y plantas en el océano de leche y lo b a tie ra n . Para b a tir el océano tenían que servirse de la m on ta ­ ña de o ro , M a n d a ra , com o b atidor, y de la serpiente g ig a n te , Vasuki, com o soga. C o g ie n d o la m ontaña y ro d e á n d o la con la serpiente, los dem onios sostenían a ésta p o r la ca b e za y los dioses p o r la cola. Intentaron batir, p e ro la m ontaña se hu n d ió en el océ a no y Vishnu se a p a re ció en fo rm a de la to rtu g a g ig a n te Kurm a p a ra lle va r la m ontaña a sus espaldas. Sirviéndose de Kurm a com o punto de a p o y o , em p e za ro n a batir. Lo p rim e ro que se p ro d u jo fue un veneno m ortal que Shiva be b ió . Siguieron b a tie n d o y finalm ente el o cé a no p ro d u jo el néctar de la in m o rta li­ d a d . A m b o s g ru p o s lo que ría n y se in ició una disputa. Vishnu a c u d ió a ponerse de p a rte de los dioses y les a yu d ó a conseguir el néctar. Los dem onios, al a d v e rtir que lo ha b ía n p e rd id o , a ta caro n a los dioses, pero tras una te rrib le b a ta lla finalm ente fueron derrotados.

Uf

EL CICLO VITAL

SHIVA

La m ontaña en que m ora es el m o n te Kailash,

A CA SO EL P R IN C IP A L T E M A que sub-

SHIVA M A N IFIE ST A la parte oscura de la

que tiene num erosos devotos en el H im alaya,

yace en todos los m itos indios sea el eterno

divinidad, el poder de la m uerte y de la des­

aunque tam bién puede hallársele en los terre­

juego que se entabla entre el m u n d o de la

trucción; se irrita con facilidad y puede ser

nos de las crem aciones, don d e se cubre el

ilusión v el de la realidad: por una parte, el

una figura tem ible, rodeada de fantasm as y

cuerpo de ceniza y se sienta a m editar. Entre

ciclo p erpetuo del nacim iento y la m uerte,

trasgos. Pero Shiva tam bién es fácil de com pla­ sus seguidores se cu en tan los ascetas que reco­

la creación y la destrucción, la dualidad de

cer y agradable con sus devotos, y m uestra es­

rren la India cubiertos de ceniza, sem idesnu-

lo bueno y lo m alo; y p o r otra, la existencia

pecial favor por los elem entos caprichosos del

dos y fum ando ganja.

divina del alm a inm ortal y de la deidad

universo, conocidos com o asuras (“im píos"),

suprem a.

y por los que están reñidos con el m undo.

shaivitcs y los vaishnavas, se enfrentan con

Lleva un tam b o raII» que acom paña su danza

frecuencia, y el m ito del sacrificio de D aksha

Esta tensión reaparece en el dram a

Los seguidores de Shiva v V ishnu, los

de la reencarnación, el descenso periódico

de destrucción y lo transporta el toro N andi.

(véase El enfado de Shiva con D aksha) se

de los avatares de V ishnu del m u n d o eterno

Sobre su cabeza hay una luna creciente y un

halla en los orígenes de esta enem istad. Sin

al tem poral y la infatigable búsqueda por los

sím bolo de las aguas que bajan p or el G anges,

em bargo, am bas partes reconocen que V ishnu

ascetas y devotos del m u k ti, la liberación del

que él recoge en su cabello para evitar que

y Shiva

mundo del nacimiento y la m uerte.

las m ontañas sean aplastadas

suprem a.

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEMAS

por su peso.

son aspectos

de la

misma divinidad

149

f€I


N

I

IN D IA

LA DESTRUCCIÓN CÓSMICA M IE N T R A S Q U E BRA H M A es el creador

T EL ENFADO DE SHIVA CON DAKSHA

y V ishnu el conservador, la ira de Shiva repre­

En una ocasión los dioses se reunieron

senta la fuerza destructora que aniquila el cos­

p a ra un sa crificio de m il años de dura ció n .

mos. La m uerte es consecuencia inevitable de

C ua n d o llegó Daksha, jefe de los b ra h m a ­

la vida y según el m ito indio no es m otivo de

nes, todos se levantaron p a ra re cib irlo con

tem or, pues en este m u n d o dual ni la vida ni

excepción de Shiva, que estaba sum ido en

la m uerte tienen sentido a solas. La m uerte

la m editación. A u nque Shiva estaba casa­

es la precursora de la vida a la que todo tiene

d o con la h ija de Daksha, éste se ofe nd ió .

que resignarse, com o se cuenta en el Bhdgavad

"Shiva no merece to m a r p arte en este sa­

Gita: “ El que ha nacido debe m orir y el que

c rific io ", tronó. Y a continuación de sa pa re ­

ha m uerto debe volver a nacer. N o retrases lo

ció de la escena.

inevitable". Al final del universo, el sol y la luna

Esto co n d ujo a un enfrentam iento entre los seguidores de Shiva y los de Daksha,

dejan de brillar y todo se vuelve oscuro. Shiva

lo que d io o rige n al a n tig uo a n tagonism o

inicia su pralaya. danza de destrucción, acom ­

entre los a d o ra d o re s de Vishnu y los a d o ­

pañada por su tam bor dam aru, para correr la

radores de Shiva.

cortina del universo. C o n el cabello disperso,

Daksha o rg a n iz ó o tro sacrificio al que

som ete con su tridente a los señores de todos

no fue in vita d o Shiva. Pero la esposa de

los planetas. G enera el fuego del tiem po eter­

Shiva, la diosa Sati, a cu d ió a la cerem o­

no, que arde por todo el universo. El fuego

nia. Se encontró con que no se h abía o fre ­

arde du ran te cien años celestes destruyendo

cid o ninguna o b la ció n a Shiva y fue insul­

a todas las criaturas. Del cabello disperso de

tada p o r su p a d re , Daksha, que se negó a

Shiva caen aguas torrenciales d u ran te otros

a d m itir su presencia. Era com o si ella y su

cien años celestes inundándolo todo. El uni­

m a rid o no existieran.

verso se llena de agua y es barrido por vientos

-D a ksh a tiene e n vid ia de Shiva

aullantes. A continuación viene la noche larga

-d e c la ró e lla -. N o q u ie ro seguir siendo su

y silenciosa que precede al nuevo ciclo creador.

h ija o seguir en este cuerpo n a cid o de él.

Y Las enseñanzas de Buda tuvieron

y concentró su feroz e nfado entre los ojos.

Y d iciendo esto, se sentó en el suelo

influencia sobre ¡a mitología india.

Brotaron llam as que consum ieron su cuer­ po. Los seguidores de Shiva d e ja ro n o ír un

▲ Shiva )' su aspecto femenino. Parvati.

g ra n lamento. C uando Shiva conoció este terrible acontecim iento, se rió con ira e nlo­ quecida y d io in icio a su d a n za de destruc­ ción cósmica. A rran cá n d o se un cabello de la cabeza, lo d ejó caer al suelo. De él sur­

flo rido s y en la que resuenan los m ágicos

g ió un g ran dem onio tan alto com o el cielo

g ra zn id o s de los pavos reales y el sonido

y con el resplandor de tres soles.

de las cascadas. En m edio estaba sentado

-¿ Q u é quieres que h a g a, oh maestro?

- Q u e mates a Daksha - d ijo Shiva.

postraron ante él. Shiva les p e rd o n ó y

La o scuridad cayó sobre el lu g a r del

a co rd ó devolver a la vid a a Daksha. Y,

sacrificio al aparecerse el g ra n dem onio.

com o la ca beza de Daksha se h a b ía c o n ­

Se a p o d e ró de Daksha y en un m om ento

sum ido en el fuego hasta convertirse en

le cortó la ca b e za, a rro já n d o la al fuego

cenizas, le d io una ca b e za de c a b ra .

del sacrificio. Los brahm anes a cudieron en

Esta leyenda m uestra que Shiva se en fad a con fa c ilid a d p e ro tam bién se da

busca de protección a Brahm a, p a d re de

¡so

Shiva, g ra ve y p a cifico , a c o m p a ñ a d o p o r los sabios. Los brahm anes, contritos, se

-e x c la m ó el dem onio.

m

El m onte Kailash es la m o ra d a celestial de Shiva, ro d e a d a p o r selvas de árboles

todos los seres, pero éste les d ijo que de ­

p o r satisfecho al m om ento. Se cuenta que

bían im p lo ra r el perd ó n del p ro p io Shiva.

quien la o ig a con fe se verá libre de pecado.

" f

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


LA DESTRUCCIÓN C Ó S M IC A

*&■'

H

EL MUNDO COMO SÍMBOLO EL MIT O IN D IO ha convertido todos los aspectos de la naturaleza en sím bolos de divi­ n idad celebrados p o r m edio de la danza, la poesía, la m úsica, la escultura, la p intura y la arquitectura. U no de los sím bolos más a n ti­ guos es el sacrificio ritual del luego, en que el luego sim boliza a Agni, dios del luego, o a V ishnu el conservador, y se convierte en la boca del dios para aceptar las ofrendas de grano y de frutas puestas en ella. O tro ritual cotidiano es la m editación sobre el sol al am anecer, al m ediodía y al anochecer, en que los brahm anes rezan: “O h sol, que ilum inas los tres niveles del universo, el superior, el m edio y el inferior, ilum ina del m ism o m odo e inspira mi conciencia interior .

LA DIOSA C A D A U N A D E LA D E ID A D E S H IN D Ú E S se ha asociado a su m itad lem enitia. Así com o rodos los dioses son aspectos de la D ivinidad Suprem a, sus m itades hem bras son aspectos de la Diosa Suprem a. Se trata de un principio fundam ental de la teología hindú: la co m b i­ nación de la fuente de energía m asculina, conocida com o purusha, con la energía feme­ nina, llam ada prakriti, da origen al cosm os m aterial. C on el tiem po prakriti se convirtió en una diosa p or derecho propio, Devi, con sus propios adoradores. Es la energía fem enina que

PODERES MÁGICOS

porporciona el vientre universal en que la ener­

LOS P O D E R E S M Á G IC O S , que reciben

gía m asculina concibe la abundancia de vida,

el nom bre de siddhi, son tan com unes en la

A Piedra venerada como símbolo fálico que representa al poderoso Shiva.

com o sim boliza de m odo recordatorio la im a­

m itología hindú que para m uchos han llega­

sitio, volverse m uy pesado o m uy ligero y c o n ­

gen del lingam de Shiva, que surge del vientre

d o a ser una realidad aceptada, dado que en

trolar las m entes ajenas.

de Devi en íorm a de piedra y que se venera

la India los lím ites entre m ito y realidad no

en tem plos de toda la India. Devi se presenta

están claros. Es de creencia general que dichos

com o la terrible Kali, a quien se sacrifican ca­

poderes se obtienen practicando la austeridad.

leyenda de la diosa que m ata al d em onio b ú ­

bras, o com o la m isericordiosa Radha, am ante

H ay un plano superior o Siddhaloka, cuyos

falo, ella adquiere sus poderes practicando

de Krishna. En cuanto a D urga, cabalga sobre

En los relatos de enfrentam ientos entre dioses y dem onios se utiliza la magia. En la

habitantes han nacido todos con poderes

la penitencia retirada en las m ontañas. Su

un león y protege a sus devotos de todo daño.

mágicos plen am ente desarrollados. E n oca­

adversario, el dem onio búfalo, tiene poder

B hum i, la M adre T ierra, es la dadora de a b u n ­

siones un yogui avanzado puede m ostrar en

para cam biar de form a a voluntad y para ha­

dan te vida, a la que se reza en los him nos

la tierra esos m ism os poderes, y en la India

cer su cuerpo de un tam año enorm e, siddhis

vedi eos:

se ha inform ado de m uchos casos en tiem pos

que son com unes en las leyendas indias.

O h madre, con tas océanos, ríos y lagos nos

m odernos. E ntre dichos poderes se cuentan

Dichos seres eran en realidad inexpugnables,

das tierra para cultivar grano, del que depende

hacerse m uy pequeño o m uy grande, viajar

pero el d em onio quedaba finalm ente derrotado

nuestra supervivencia. Danos, te rogamos, leche,

in stantáneam ente a o tro lugar, tener la capa­

al ser atrapada

frutas, agua y cereales suficientes.

cidad de traer inm ediatam ente

de su cuerpo.

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEMAS

algo de otro

su

alm a

estando en el exterior

151

wM


MI IN D IA V HANUM AN EL M O N JE H A N U M A N , hijo del dios del viento, es popular por su abnegada devo­ ción a Ram a y su buen hum or. Se le venera en incontables santuarios situados junto al cam ino por toda la India. En el Ramayana se cuenta de H anum an que nadie le supera en fuerza, am istad, suavidad de carácter, inteligencia o sabiduría y que es maestro de todas las ramas de la enseñanza védica. Siendo joven H a n u m an hizo mal uso de su fuerza y se com p o rtó mal, m olestando a los sabios de la selva. F.n consecuencia éstos le m aldijeron a no tener conciencia de su propia fuerza, convirtiéndolo en un ser pasivo y sumiso.

T LA DIOSA DEVI MATA AL DEMONIO BÚFALO M A H IS H A N A C IÓ con cabeza de bú falo y cuerpo de hom bre y se decía que estaba d estinado a ser enem igo de los dioses. Con el tiem po d irig ió un g ra n e jército de d e m o ­ nios y se a p o d e ró del reino de los cielos, e xp ulsando a los dioses del paraíso. Los dioses principa le s se e n fad a ro n tanto que de su ira c o m b in a d a surgió la form a de una m ujer te rrib le y sobrecogedoram ente herm osa. Su cabeza procedía de Shiva, sus bra zo s de Vishnu, sus pies de Brahm a, su cintura de Indra, rey de los cielos, su ca b e llo de la m uerte, sus pechos de la luna, sus muslos del océano, sus labios

p ro b a r su v irilid a d . M a h ish a intentó c a p tu ­

de la tie rra y los dedos de sus pies del sol.

ra rla , mas se le escapó. El, a ira d o , creció

Esta joven y herm osa doncella recibió el

de ta m a ñ o y al sacudir su cola los o cé a ­

A M ohint con el néctar de la inmortalidad.

nom bre de Devi. Encontró una m ontaña

nos se enfurecieron, la tie rra se a g itó b a jo

tió en b ú fa lo . La d io sa , e n fu re cid a e in to ­

a p a rta d a d o n de pasó la rg o tiem po m ed i­

el peso de sus pies, sus cuernos rasgaron

xic a d a p o r su sed de sangre, se le ace rcó

tando y llevando v id a de asceta. Sus p e n a ­

las nubes y los ejércitos de Devi fueron

p o r atrás, lo atravesó con su tride n te y le

lidades traje ro n a la tie rra la p a z y la pros­

b a rrid o s ante él p o r el huracán de su

d io en el cuello una p a ta d a tan fuerte que

p e rid a d .

aliento. Devi a d o p tó una fo rm a te rrib le y

el espíritu le salió d is p a ra d o p o r la boca.

M ie ntra s ella estaba a b so rta , los e jé r­ citos de M a h ish a se in tro d u je ro n en las

m ontó en el león que la llevaba p a ra a ta ­

En aquel m om ento ella b la n d ió su e spada

carle, p ero M ah ish a m antuvo la fo rm a que

y le co rtó la ca b e za.

m ontañas. D ivisaron la herm osa fig u ra de

hab ía a d o p ta d o . Entonces ella lo ató con

Devi en p ro fu n d a m ed ita ció n y c o m u n ica ­

cuerdas, p ero se co n virtió en león; co rtó la

en el cuerpo, de m od o que se c o n tab a

ron a M a h is h a su sorprendente be ld a d.

cabeza de éste, pero' entonces se tra n sfo r­

entre los caídos. Los dioses ¡alearon a

Este, lleno de p a sión, a cu d ió a ella d is fra ­

mó en hom bre; atravesó al hom bre, p ero

Devi g rita n d o " ¡V ic to ria !". Desde entonces

z a d o y le p re g u n tó si quería casarse con

éste se c o n v irtió en elefante. Ella co rtó la

es ve n e ra d a com o ve n cedora del d e m o n io

él. Ella le rep licó que p rim e ro tenía que

trom p a del elefante, mas a h o ra se convir-

bú falo.

m i

Su espíritu no p o d ia vo lve r a e n tra r

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


INTRODUCCIÓN

m étodos de irrigación y su tó tem debía de ser

ORÍGENES DE LOS MITOS

una naga (en sánscrito, serpiente). Es poco lo

S O N VARIOS LOS M I EOS que explican el

que se sabe sobre los yakshas, si bien figuran en

origen de la raza cingalesa y el de fenóm enos

Jb

A Dos espíritus en una danza ritual, detalle de un cofre.

la épica h in d ú y en el Ramayana. El m alo de la

com o el mar, las m ontañas, los dioses y d istin­

leyenda, Ravana, era el gobernante del pueblo

tas especies animales. M uchos de ellos proce­

do desde el cual contem plar la salida del sol.

yaksha.

den in dudablem ente de la tradición india, si

Su antigua función de lugar sagrado es acen­

bien tienen variaciones añadidas por la pobla­

tuada por el hecho de que incluso hoy día esta

T an to las deidades locales com o las nacionales, si se las trataba con devoción,

ción de Sri Lanka. H ay pruebas de que incluso

m ontaña es sagrada para los budistas, los h in ­

podían actuar com o protectoras. T am bién son

antes de la llegada de los pueblos dravidiano y

dúes, los cristianos y la pequeña com unidad

populares los devata, espíritus de la naturaleza

ario existía u n a preocupación po r los espíritus

m usulm ana. H ay en este lugar lo que parece la

y de la fertilidad, com o la diosa Pattini. En los

de la naturaleza, las divinidades de la fertilidad

huella natural de un enorm e pie. Los budistas

rituales de invocación se recitaban los m itos

y los cuerpos celestiales. Los dioses del sol, de

afirm an que es la huella de G autam a Buda, el

sobre el origen relacionados con el nacim iento

la luna y de las estrellas eran conocidos y vene­

cuarto buda que visitó la m o n ta ñ a en el actual

de los yaksas, espíritus de la naturaleza, y de

rados. Sum ana, príncipe de los devas, pudo ser

ciclo del m undo. Los hindúes afirm an que es la

otros seres superiores. Se hacía esto a fin de

en su origen una deidad solar. Se creía que

huella de Shiva, m ientras que según cristianos

asegurar al espíritu el respeto debido antes de

m oraba en la cim a del Sum anakuta, m ontaña

y m usulm anes se trata de una huella dejada

convencerle de que perm itiera una actividad

sagrada del centro sudoccidental de la isla, que

por Adán, de don d e procede su nom bre p o p u ­

en su territorio.

era desde hacía mucho tiempo un lugar sagra-

lar: Pico de Adán.

Y

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS


V

RELACIONES C O N LA INDIA

T

ü

H

RAMA Y SITA

EL ÁRBOL SAGRADO

ESTUPAS

EN EL RAMAYANA, g ra n o b ra ép ica , la

ES F R E C U E N T E Q U E LO S ÁRBOLES

LAS ESTUPAS BU D ISTA S son en parte

princesa Sita era ra p ta d a y co n d ucida p o r

sean sagrados, y m uchos creen que el bodhi,

relicarios y en parte sím bolos visuales de la

el m ar a Lanka, d o n de era desposada co n ­

árbol bajo el cual alcanzó Buda la ilum ina­

ilum inación de Buda. Los distintos niveles

tra su vo lu n tad con Ravana. Rama y su

ción, tenía el poder de p roducir la

he rm a n o Lakshmana lo g ra ro n rescatarla

lluvia, al igual que el propio

con a y u d a del general m ono H anum an y

Buda.

de su estructura representan estadios del cam ino hacia la ilum inación; adem ás las estupas pueden consi derarse una ayuda para la

Se cree que el bodhi

su e jército de m onos, que fo rm a ro n un puente viviente p o r encim a del m a r hasta

de A n uradhapura creció

m editación. Se cree que las

la isla. De Ravana se dice que es el Señor

de un esqueje del árbol

estupas budistas más sagra­

de los Yakshas o dem onios y que v ia ja en

originario, situado en

das contienen reliquias del

un c a rro celestial. En un pa sa do lejano

Bodh G aya, bajo el cual

cuerpo de Buda llevadas a

p ro b a b le m en te se le id e n tifica b a con el sol.

m editó Buda, y que fue

Sri L anka tras su m uerte.

El dios Sum ana, m uy frecuentem ente re la ­

llevado a Sri Lanka por

Goza de popularidad la

c io n a d o con la m ontaña, así com o con el

los prim eros m isioneros

imagen de Buda, represen­

sol, p u d o ser un p o sterio r sustituto budista

budistas. Se relacionan

de Ravana.

con él m uchos acontecim ientos m ilagro­

posición sedente de la m editación o protegi­

tada ñor lo general en la

sos y siguió siendo el centro de los ritos

da po r la naga\ en pinturas m urales y piezas

p re d ic a d o ante Ravana en la cim a de

budistas hasta la llegada de la sagrada

de plata labrada se representan con frecuen­

Sum anakutu, lo cual sugiere el ascendiente

reliquia del diente, que com enzó a vene­

cia relatos jataka. Existe una tradición de

del b udism o sobre la creencia yaksha en

rarse en la estupa de Kandy unos 600 años

estatuas budistas colosales de piedra caliza

el d io s del cielo. Es característica de los

después.

que representan m agníficam ente la grandeza

Según un relato , Buda p u d o h a b er

de la doctrina de Buda.

mitos sobre los lugares sag ra d o s su re la ­ ción con la estupa de R uvanvaliseya. A l pa re ce r el rey reco rría el país en busca

H

V

de un p a ra je con buenos a u g u rio s p a ra

MITO Y ARTE

DIOSES DE SRI LANKA

la construcción de una estupa, hasta que

LOS M IT O S H IN D Ú E S Y BUD ISTAS

D IV IN ID A D E S A N T IG U A S com o Parrini,

p o r fin en co ntró un sitio d o n d e crecía un

están representados en pinturas, esculturas y

diosa de la fertilidad, y Sum ana, antigua dei­

á rb o l, el telamby. D e sg ra cia d a m en te el

obras arquitectónicas. La elegante escultura

dad solar, aún están presentes en el pensa­

espíritu del á rb o l,

m iento de Sri Lanka. Se encuentran p or

S w a rn a m a li, vivía en

doquier sím bolos del sol y de la luna, y los

este á rb o l y, c u a n do

espíritus de la naturaleza y dom ésticos aún

lle g a ro n los hom bres

son m uy respetados. V ishnu, Shiva, Brahma,

del rey p a ra ta la rlo ,

Ganesh y la Diosa son venerados por la com u­

llo ró a m a rg a m e n te .

nidad hindú, en gran parte tam il, m ientras

El rey lo g ró co n ve n ­

que Buda es venerado por la población cinga-

cer a S w a rn a m a li

lesa, más extendida. De los espíritus de la

de que d e ja ra el

naturaleza se cree con frecuencia que viven en

á rb o l, cosa que hizo.

árboles, peñas y ríos, y que pueden ser malig­

Entonces el á rb o l

nos si no se les honra. Además la m itología de

fue ta la d o y el rey

Sri Lanka está llena de criaturas que pueblan

e m p re n d ió la cons­

la mitología de la India y del sudeste asiático:

trucción de la g ra n

vaksas, nagas y garudas; éstos últim os son

estupa.

en parte pájaros y en parte seres hum anos.

Este m ito sugiere que el e m p la z a ­

h in d ú , que m uestra la influencia del sur de

m iento de la estupa ya era s a g ra d o y

la India, revela la im portancia de los dioses,

que la gente re a liz a b a o fre n d a s al espí­

y en especial de la G ran Diosa y de Shiva.

▲ I,a posición del loto y la postura de las manos de

ritu del á rb o l m ucho tie m p o antes de que

Los tem plos, m uy com plejos, están instala­

Buda muestran que está impartiendo enseñanzas.

se c o n v irtie ra en un e m p la za m ie n to de

dos en jardines con lagos que reflejan la

A Shiva derribado y atacado por Kali, demonio

carácter budista.

armonía del universo.

femenino.

V

DIOSES

T

i

REFLEXIONES

t f

TEM AS

163

(i Mi


IN T R O D U C C IÓ N

-fc

del T íb e t, subió al tro n o L ha-tho tho-ri, que en el año del ave acuática 433, a la edad de 60 años, se convirtió en el prim er rey instruido en el budism o. C u e n ta la leyenda que un día el cielo se llenó de arco iris y que sobre los tejados de su palacio cayeron textos e im ágenes budistas. Él fue incapaz, de co m prender ni una sílaba de las sagradas escrituras, mas se había predicho al rey que al cabo de cinco genera­ ciones su sentido le sería revelado a su familia. L ha-tho tho-ri vivió venerando los objetos m ilagrosos p or su carácter sagrado hasta los 120 años, au n q u e su cuerpo no parecía tener más de 16. En cu m p lim ien to de la profecía, al cabo de cinco generaciones, el rey Srong-btsan sgam -po (h. 617 -6 5 0 d.C .) encargó la creación de un alfabeto para el idiom a del T íb et, in tro ­ duciendo así el arte de la escritura. Fue el últi­ m o rey tibetano poderoso anterior al d om inio del país por los grandes m onasterios. F.ntre sus cinco esposas había dos princesas budistas de C h in a y N epal, países vecinos. Se cuenta que estas dos reinas trajeron consigo com o parte de su dote preciosas estatuas de Buda y de santos budistas. A nte su insistencia, S rong-btsan sgam -po em pezó a ro tu rar los territorios sin cultivar del T íbet, de los que se creía que tenían la form a de un m alvado ogro fem enino, y preparó el país para la in tro ­ ducción de esta religión extranjera.

H TUMBAS REALES HASTA EL SIG L O IX d.C . las tum bas sagra­ das de los reyes del T íb e t se construyeron en

A E l arte tibetano tradicional representa a dioses

m eros que utilizaron la m agia negra y los ritua­

el valle de Yar-lung y estaban constantem ente

y deidades.

les. Llegaron luego los m alignos dre, que aban­ donaron los valles boscosos y construyeron sus

vigiladas. A los guardianes y asistentes que

RAÍCES DE LA MITOLOGÍA

m oraban en el interior de estas tum bas reales

casas en las laderas de los al ros m ontes. Les

no se les p erm itía ver a nadie del m u n d o

EN T IE M P O S A N T E R IO R E S a los hum anos,

exterior, y todos los anim ales que penetraban

los prim eros gobernantes del T íbet eran gnod-

ma-sang, y fueron éstos quienes dieron al país

en los recintos sagrados se convertían en

sbyin negros, dem onios que conocían el uso del

del T íb et el nom bre de Bod, con el que es

prohibidos. En el curso de las festividades

arco y las flechas mas no la ornam entación. A

conocido hasta hoy día. Los escudos y arm a­

anuales dedicadas a los reyes anteriores, los

continuación llegaron los bdud, que vivían en

duras protectores fueron inventados durante su

guardianes perm anecían escondidos hasta

las regiones selváticas de los “nueve valles” y

dinastía, a la que siguieron unos seres m isterio­

que se fueran los huéspedes reales y los sacer­

conocían el uso del m artillo y el hacha. Tras

sos con grandes poderes milagrosos: los klu, los

dotes cham ánicos. Sólo entonces podían sur­

ellos llegaron los srin, con hondas y catapultas,

gir

de

la

penum bra

y co m p artir la

com ida

la bebida lujosam ente presentadas.

V

DIOSES

3H Í

REFLEXIONES

y

y los

Iba, con

el acero templado. Los siguientes

en salir a escena fueron los dmu-rgyal, los pri­

TEM AS

sucedieron en el poder los heroicos herm anos

rgyal-po y los gong-po. Posteriorm ente, a través

de un lento proceso evolutivo la tierra quedó preparada para la hum anidad.

165


FUNDAM ENTO S

los dioses y dem onios m oran en los cielos superiores y en los laberintos subterráneos que hay bajo la superficie. Sólo u n cham án en trance está capaci­ tado para viajar p or estos tres reinos y para com p ren d er el com plejo funcionam iento del universo. Sólo él puede adivinar las causas de la enferm edad y del in fortunio o recuperar las alm as perdidas secuestradas por espíritus. Es él q uien recom ienda la realización de un sacrificio particular, com o hacer un “trenzado” (nidos) y presentar una ofrenda al espíritu ofendido o m aligno. Es él q uien señala los lugares sagrados y q uien se encarga de m ante­ ner vivos los m itos.

H

ESTATUAS DE BUDA LA R E IN A K O N G -JO , novia china de Srong-btsan sgam -po, m ostrando su habili­ dad en el arte chino de la geom ancia señaló los lugares de la tierra en que podían cons­ truirse tem plos especialm ente pensados para presionar los hom bros, las caderas, codos, rodillas, m anos, pies y corazón de la diablesa de la tierra. La gran figura de oro con joyas incrustadas del bu d a de 12 años que llevó consigo desde C h in a se halla actualm ente en el tem plo Ra-sa phrul-snang, construido sobre un lago de Lhasa form ado p or la san­ gre del corazón de la diablesa. E sta estatua sigue siendo la im agen m ás venerada de todo el T íbet.

T

EL GURÚ PADMASAMBHAVA EL REY H A B ÍA IN V IT A D O a Padm asam -

ta za , h izo que a su a lre d e d o r se e n cendie­

guntó qué podía haberlo causado. Interesado

ra el fuego.

po r los hechizos que había recitado el gurú,

Pe-dkar, ¡efe de los dem onios rgyal po,

b h a va p a ra que le a yudase en el Tíbet,

se inclinó hacia adelante p a ra escuchar. Al saber esto, el gurú le atravesó la o re ja con

p e ro el rey y el g u rú m antenían o p in io n es

no podía soportar que un ser hum ano con

d iferentes sobre quién h a b ía de sa lu d a r

poderes m ilagrosos riv a liz a ra con los suyos,

su kilo m ágica, ensordeciéndole el oído.

p or lo que envió a su reserva de 1.0 00 the'u

A travesándole el ojo, lo cegó. Y atravesán­

un gesto de saludo al b á cu lo del rey,

rang p a ra que destruyeran al gurú. M as

dole la pie rn a , lo dejó cojo. Así quedó Pe-

que se ro m p ió en cien p e d azo s, p o r lo

cuando llegaron allí no tuvieron ocasión de

d k a r som etido y lig a d o b a jo juram ento a

que in m ed ia ta m e nte el rey levantó sus

m atarle d e bido al fuego que le rodeaba, por

proteger p a ra siem pre la d o ctrina budista.

m anos h a cie n d o un saludo. A co n tin u a ­

lo que volvieron derrotados. Incluso cuando

ció n , P ad m a sam b h a va , m u rm u ra n d o un

se presentó el p ro p io Pe-dkar, el fuego aún

▲ Máscara chamánica que representa a la reina

h e ch izo y a rro ja n d o unas semillas de m os­

no se había a p a g a d o , por lo que se pre ­

de los demonios.

a quién. Entonces P adm asam bhava hizo

V

DIOSES

J -f

REFLEXIONES

\ f

TEMAS


FUERZAS DE LA NATURALEZA

LA PRIMERA TUMBA REAL

ñas del valle de K atm andú, ju n to a la actual Pharping. Allí escribieron un detallado com en­ tario de toda la sabiduría sobre el kila reunida

LOS P R IM E R O S siete reyes del T íb e t bajaron

hasta el m o m en to en la India, tras lo cual estas

del cielo p or m edio de sogas. Al final de sus

enseñanzas se propagaron p or el T íbet. D icho

vidas volvieron al paraíso sin dejar restos terre­

clavo, se cuenta, es la personificación verdadera

nales. El hijo del últim o de estos reyes,

de un poderoso dios alado, adem ás de ser su

G ri-gum , fue el prim ero que tuvo una

propio sím bolo y su herram ienta. Sólo con cla­

tum ba real en la tierra. E nfurecido

varlo en el suelo se som eten todas las influen­

p o r la profecía de su adivino cham á-

cias m alignas. Si se clava en los rincones o en

nico, según la cual m oriría por la

los um brales de un lugar sagrado, crea una

espada, G ri-gum retó a un duelo a

barrera m ágica que los elem entos m alignos

sus m inistros, siendo vencido por

no pueden cruzar.

Lo-ngam , encargado de los caballos del rey. Por m otivos supersticiosos,

A unque procedente de la India y cono­ cido en todos los lugares por don d e se propagó

el rey salió a com batir rodeado por

el budism o Vajrayana, el m uy extendido culto

una m anada de yaks con sacos de

del clavo divinizado parece haberse perdido

polvo de carbón sobre los lomos. El

en otras regiones y es considerado en la actua­

rey, con un turbante blanco en la

lidad u n a característica peculiar del budism o

cabeza y un espejo centelleante fija­

tibetano.

do en la frente, llevaba sobre sus hom bros los cadáveres de un zorro y un perro. Pero en cuanto em pezó el com bate los afilados cuernos de los yaks rajaron los sacos de carbonilla e invadió el aire una nube de polvo. B landiendo la espada sobre su cabeza, G ri-gum cortó la soga mágica que le conectaba con los cielos, mas no causó daño alguno a su adversario. G ri-gum , abando­ nado por sus dioses protectores, fue abatido por Lo-ngam , quien apu n tó cuidadosam ente una flecha a lo único visible en aquella nube-

del néctar m ientras ellos descansaban. Pero

de carbonilla: el espejo centelleante de la

éste no cum plió su deber y el néctar fue roba­

frente del rey.

do por el dem onio planetario R ahu, quien se bebió el con ten id o del vaso de oro y lo susti­

VAJRAPANI

tuyó p or su propia orina antes de huir. AJ

LOS T R ES bodhisattvas Avalokiteshvara de

percatarse los budas de lo que había sucedido

la fam ilia del Loto, M anjushri de la fam ilia

o rdenaron a V ajrapani beber el venenoso resi­

T athagata y Vajrapani de la fam ilia Vajra, per­

d u o del dem onio. D e resultas de ello, los ojos

sonificaciones de la com pasión, la sabiduría

se le salieron de las órbitas, se le cayó el pelo

y el poder, tenían en otros tiem pos bellísimas

y su cuerpo se volvió azul y contorsionado

form as. Mas un día, tras un largo ritual para

po r el dolor, contrayéndosele todos los m úscu­

la producción del elixir de la inm ortalidad,

los y tendones.

los budas confiaron a Vajrapani la vigilancia

C on ayuda del sol y de la luna, Rahu fue capturado y partido en dos p or el furioso Vajrapani; mas com o había bebido el elixir, no podía morir. Desde entonces Rahu persigue a estos cuerpos celestes por el cielo, y regular­

Y

d io s e s

REFLEXIONES

\ f

M Estatua de latón de Avalokiteshvara

m ente los captura y los devora causando eclip­

con incrustaciones de cobre y de turquesa.

ses periódicos. Pero los suelta enseguida, pues

A El Rojo Yama, Señor de la Muerte, aquí

el abdomen cortado de Rahu no puede conte­

representado haciendo girar la Rueda de la Vida.

nerlos p or m ucho tiem po.

TEM AS

169


AVALOKITESHVARA

► E ID alai Lama, tradicional dirígeme espiritual del Tíbet.

V EL DIOS M O N O LOS T IB E T A N O S , com o budistas piadosos, creen que sus antepasados originales no eran sino el santo bodhisattva sPyan-ras-gzigs (Avalokiteshvara) en form a de m ono y la diosa sG rol-m a (Tara), en form a de espíritu de una roca ( brag-srin-mo). Estas divinidades patronales del T íbet han cuidado desde entonces de su descen­ dencia; en especial Avalokiteshvara, que se m anifiesta repetidam ente a su pueblo bajo la form a del Dalai Lama. Los tibetanos ex­ plican la variedad de personalidades entre ellos afirm ando que entre los prim eros seis hijos m onos se contaba un representante de cada u n o de los seis reinos de la cosm o­ logía budista.

T LA DERROTA DE RUDRA EN EL PASAD O EL M U N D O estaba g o b e r­ n a d o p o r un tira n o de no m b re Rudra que sólo pensaba en sí m ism o y era la p e rso n i­ fica ció n del egoísm o. H a b ie n d o o b te n id o g ra n d e s poderes d e b id o al m al uso de las

sa cia b a n con sangre hum ana y p o r

famosos com o "los ocho grandes terrenos

enseñanzas s a g ra d a s, tenía b a jo su p o d er

la noche c o h a b ita b a n con esposas

fu n era rio s".

a todos los dioses y d em onios m undanos

ajenas.

y d o m in a b a 2 4 g ra n d e s ciudades. O ch o

A l presenciar esta te rrib le situación

Con la de rro ta de su m a lig n o señor, los diversos dioses y dem onios que habían

de estas ciu d a d es estaban co n tro la d a s p o r

sobre la tie rra y profundam ente co n m o vi­

espíritus del reino de los cielos, otras ocho

dos p o r los ruegos de la hum a n id a d

p o d e r de V a jra p a n i el cam ino del budism o,

p o r c ria tu ra s que a ctu ab a n en la superficie

sufriente, los budas se reunieron en la cim a

y los 2 4 lugares que h a bían estado b a jo su

de la tie rra y o cho más p o r d em onios de

del m onte M eru y e lig ie ron de entre ellos al

control se in co rp o ra ro n al d o m in io s a g ra d o

la o s c u rid a d subterránea.

bodhisattva V a jra p a n i p a ra que sometiera

de los Budas A ira d o s.

H ubo un tie m p o de gra n d e s temores

al m onstruoso tiran o . H a b ie n d o sido he rid o

estado sometidos a él siguieron b a jo el

A ctualm ente los devotos tántricos del

en que los d em onios m alig no s a u lla b a n

su cuerpo p o r V a iro ca n a, su ha b la p o r

culto de los Budas A ira d o s llevan en el

d ía y noche. Llevaban en su m anos trid e n ­

A m ita b h a , su mente p o r A ksh o b h ya , sus

Tíbet tridentes y a d o rn a n con huesos sus

tes a fila d o s y otras arm as y vestían sus

atributos p o r Ratnasam bhava y sus actos

ropajes. Proclam an la de rro ta de Rudra

cuerpos con pieles de hom bres y de a n i­

p o r A m o g h a sid d h i, el invencible V a jra p a n i

ostentando sus atributos, visitan los lugares

m ales. Estos dem onios, a d o rn a d o s con

se enfrentó a Rudra en la cim a del monte

sagrados del H im a la ya relacionados con

los huesos b rilla n te s de sus víctim as, lle va ­

M a la y a y lo derrotó. El cuerpo de Rudra

este m ito y se reúnen p a ra ce le b ra r ritos

ban sobre la ca b e za tia ra s en fo rm a de

fue la n za d o desde la m ontaña con tal fu e r­

de ilu m in a ción y el triun fo del bien sobre

c a la v e ra y de sus cuellos co lg a b a n g u ir ­

za que sus partes descoyuntadas se d isp e r­

el mal.

naldas de cabezas co rta d a s que g o tea b a n

saron

sangre. C u a n d o estaban sedientos se

a lugares que posteriorm ente se hicieron

V

DIOSES

J -|

REFLEXIONES

en ocho direcciones, yendo a caer

TEM AS


IN T R O D U C C IÓ N

*4 ?

T LA AVISPA C U A N D O EL M U N D O to d avía era ¡oven, el rey de todas las cria tu ra s vo la d o ra s o rd e n ó a la avispa y a la g o lo n d rin a que p ro b a ra n la carne de todas las criaturas vivientes. A m b a s tenían que vo lve r al a ta r­ decer p a ra in fo rm a rle y d e cirle cuál era la carne más sabrosa y más ad e cua d a p a ra la d ieta de un rey. A l ser un herm oso día la g o lo n d rin a , en su a le g ría , se p e rd ió c a n ­ tando y vo la n d o en el cielo azul. Por su parte, la avispa h izo lo que se le había m a n d a d o y se pasó el día p ica n d o a todos los que e n contraba y p ro b a n d o su sangre caliente. C uando al final del día las dos se e n contraron, antes de in fo rm a r al rey la g o lo n d rin a p reguntó a la avispa cuál era su veredicto. "Sin lu g a r a dudas - d ijo la a v is p a -, la carne más sabrosa es la de los seres hum anos." Temiendo que en el futuro esto causara graves problem as, la g o lo n ­ d rin a a rra n có a la avispa su lengua con el pico de m odo que, cu a n do el rey vo lvió a fo rm u la rle la pregunta aq u ella noche, la p o b re cria tu ra sólo pudo zu m b a r de m odo incoherente. "Hem os d e cid id o , m ajestad - d ijo la g o lo n d rin a -, que la carne más ad e cua d a p a ra un rey es la de las serpien­ tes." Por eso, desde aquel día el á g u ila y el halcón, descendientes de a q uella estirpe real, gustan de com er serpientes.

FUNDAMENTOS BECIZF, S U R E N , el feroz pro tecto r ele M on-

espada, que devoran la carne, la sangre y el aliento de sus enem igos.

golia, es descrito en la liturgia de su culto com o u n cruel guerrero revestido con la arm a­

Se cuenta que Begze y su horda inten­ taron evitar la transm isión del budism o a

dura y el yelm o dorado de un jefe m ilitar.

M ongolia, obstaculizando para ello en 1577

Begze, que blande sobre su cabeza una espada

el cam ino del tercer D alai Lam a. Pero el Dalai

de cobre llam eante con em p u ñ ad u ra de escor­

Lam a adoptó la form a de Avalokiteshvara y

pión, lleva arco y flechas y “devora los corazo­

los cascos de su caballo dejaron m arcado en el

nes de sus enem igos”. A com pañado por su

suelo la jaculatoria “O m M an i Padm e H um ".

h erm ana O k in T n g ri, “el espíritu de la visión

H abiendo sido derrotado, Begze lúe obligado

interior”, cam ina sobre los cadáveres de h o m ­

por un ju ram ento a proteger a partir de en to n ­

bres y caballos en su m orada, situada en la

ces el budism o.

cum bre de una m o n tañ a que surge de un m ar de sangre. El general de Begze es el rojo M aestro

A El rio Orhon, en Mongolia. Para los chamanes,

de Vida, que acude a la batalla a lom os de un

las tierras invisibles de los espíritus y de los muertos

feroz lobo. Le rodean en un a orgiástica danza

son tan importantes como el entorno físico de los

guerrera los ocho carniceros portadores de

vivos.

V

DIOSES

T

Í

REFLEXIONES

TEM AS

m


CHAMANES

EL GESAR KAN ÉPICO

EL REY Y EL CORDERO

chas en forma de ojo, salido de la corona de su m adre, recuerda los m itos cham ánicos sobre los

AL FIN A L D E C A D A A Ñ O se ofrece erad i-

SE C U E N T A Q U E H A C E M U C H O

orígenes. Cesar, que hizo su prim era aparición

cionalm ente el costillar de un cordero al dios

tiem po, adquiriendo form a de hom bre, la m ar­

con excelentes augurios, llegó al m u n d o con

del fuego, que conserva la fertilidad de los

m ota derribó a seis de los siete soles que dese­

tres ojos, pero su m adre, aterrorizada, le sacó

rebaños. Los cham anes saben que la paletilla

caban y resquebrajaban la tierra, causando el

uno en el m om ento de su nacim iento.

de un cordero sirve para hacer un cuidadoso

ham bre y la miseria de todos los seres vivien­

pronóstico. H u b o una vez en tiem pos antiguos un

tes. A fin de librarse de la últim a flecha, el sép­

▲ Estelas de la época de Gengis Kan,

tim o sol em pezó a dar vueltas a la tierra, y por

probablemente tumbas o lugares de culto. ▼ Representación de Avalokitesbvara.

rey que m an ten ía a su herm osa hija apartada

ello nosotros experim entam os ahora periodos

del m u n d o , pero Tevne cavó u n p ro fundo

de luz y de oscuridad de resultas de su salida

pozo, d o n d e enterró a una de las criadas de

y de su puesta. Y todos los m ongoles saben

la princesa. E ncim a del agujero hizo una

que el cuerpo de la m arm ota contiene “carne

hoguera y, p o n ien d o sobre ella un recipiente

de h om bre”, esto es, un trozo de carne que

lleno de agua, se sirvió de un tu b o de hierro

nunca ha de comerse.

envuelto en algodón para hablar a la anciana

En 1577 A ltan Kan em itió el prim er

enterrada. U na vez que ésta le h u b o revelado

edicto anti-cham ánico, que ponía fuera de la

la identidad secreta de la princesa, la dejó

ley estos antiguos m itos; le siguió en 1586 el

m archar. C u a n d o Tevne su po identificar a la

segundo edicto, de Abadai Kan. D esde e n to n ­

princesa entre diversas m uchachas de aspecto

ces la m itología predom inante en M ongolia

sim ilar y todas vestidas igual, el rey, furioso,

es la inspirada en las enseñanzas del budism o

se vio obligado a concederle la m ano de su

riberano.

hija. H a b ien d o consultado su libro m ágico

C o n todo, el ciclo épico de C esar Kan,

de adivinación, el rey supo que el inform ante

aunque em papado en su actual form a por la

era una persona con nalgas de tierra, cuerpo

ideología del budism o, conserva recuerdos de

de fuego, pulm ones de agua y un tubo de

m uchos antiguos dioses cham ánicos. E ntre

hierro en vez de cuerdas vocales. Incapaz de

ellos se cuentan las poderosas divinidades de

e n te n d er el sentido de estas palabras, el rey

las m ontañas y los num erosos espíritus m eno­

perdió la fe en su libro y lo quem ó. Por eso

res de los lugares en que se narran sus m itos. El nacim iento de Cesar, de quien se cuen­

los corderos lam en las cenizas, que confieren el poder de la adivinación.

V

DIOSES

'J-f

ta que nació de un huevo blanco con tres m an­

REFLEXIONES

Ü

TEMAS


GESAR K A N

k

A u n q u e nunca aprendió a leer, G engis Kan es recordado p o r su yasa o sistem a de leyes. Este d o c u m e n to , que contiene los pre­ ceptos m orales y el estricto código de h o n o r de sus tropas, es considerado un talism án m ágico de la victoria y venerado com o parte del cu lto de los antepasados, pues G engis Kan fue v erdaderam ente el padre de la nación.

H VIOLINES ÉRASE U N A V E Z una linda pastorcilla a quien cortejaba por las noches un príncipe de los cielos que iba a visitarla. C ada m aña­ na, al am anecer, su divino am ante desapare­ cía en las profundidades del cielo a lomos de su caballo volador. Para m antenerlo a su lado, ella cortó las plum as largas de las alas del caballo. Y cuando el príncipe em pezó a ascender a los cielos, am bos cayeron en el desierto y el caballo m urió. Perdido en el desierto, el príncipe celestial ya no pudo

A Jori Tumed devolvió el traje de plumas a su

les, Jori Tumed vio nueve cisnes que venían

visitar a su pastora ni regresar a su casa.

mujer, que volvió a convertirse en un hermoso

volando p o r el noreste. Q uitándose el traje

Y haciéndose un violín con los huesos del

cisne y huyó volando.

de plumas se convirtieron en nueve herm o­ sas muchachas que se b añaron desnudas en

caballo, el príncipe se convirtió en un bardo

Y EL CISNE

el lago. Silenciosamente, Jori Tumed se a p o ­

HACE M U C H O TIEMPO, en la pequeña isla

ocho de los cisnes pudieron seguir su viaje,

de O ijo n , en el lago Baikal, donde desem­

y se casó con el que tuvo que quedarse. Le

errante. H asta la actualidad, los violines m ongoles se fabrican con una cabeza de caballo. Y Tiendas (gcv) en la estepa mongólica.

boca el río Judar entre arboledas de ab e du ­

deró de uno de los trajes, de m odo que sólo

d io 11 hijos. Eran m uy felices juntos, pero Jori Tumed nunca perm itió que su m ujer supiera dónde había escondido el traje de cisne. Un día ella le volvió a pedir: "Por favor, deja que me ponga mi an tig uo traje. Si intento irm e con él p o r la puerta, fá cil­ mente puedes im pedírm elo; no hay pe lig ro de que me escape". Convencido, le d e jó que se lo pusiera, y repentinam ente ella echó a vo la r y escapó p o r el a g u je ro p a ra la salida del humo del

ger. Jori Tumed justo tuvo tiem po p a ra a g a ­ rra rla p o r las patas, y le p id ió que se q ue­ dase p o r lo menos hasta poner nom bre a sus hijos. Y así fue com o sus 11 hijos se convirtieron en personas; Jovduud, G a lzu u t, Jalbin, etc. Entonces Jori Tumed d e jó que su m ujer cisne se fuera, y ella voló en torno a la tienda im p lo ra n d o b e n d ic io ­ nes sobre su fa m ilia antes de desaparecer

en dirección noreste.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

177Wk


IN T R O D U C C IÓ N

A Santo budista chino perteneciente

para la posteridad su historia sagrada. Para

a la dinastía Qing.

ello no escribieron relatos de sus m itos, sino

ORIGEN DEL MUNDO A PARTIR DEL CUERPO DE PAN GU

que incorporaron sus narraciones m íticas en sus libros de filosofía, gobierno, leyes, litera­

C H IN A CUENTA C O N U N A RICA tra d i­

tura y ética.

PUNTOS BASICOS: COSTUMBRES RELIGIOSAS, CULTOS, INFLUENCIAS

'!£&

ción en mitos cosm ogónicos. Se describe

C o m o las versiones de los m itos son bastante coincidentcs, cabe suponer que se

,una tie rra p rim ig e n ia cubierta p o r una

basaban en un fondo com ún de tradiciones

cúpula celeste sujeta m ediante cuerdas,

PARA LA ID E N T ID A D y concrol cenrraliza-

orales an terio r al prim er m ito registrado en

m ontañas o pilares. La creación del u n ive r­

do del estado Shang era crucial la figura del rey

el 600 a.C . A unque la fecha y origen de los

so a p a rtir del vapor. Un tercer m ito dice

sacerdote. Las funciones del rey eran predecir

m itos se perdió para siem pre, las historias se

que el m undo fue crea d o de la m ateria

los designios de los antepasados reales, organi­

conservaron en fragm entos dispersos en los

com o huevo de g a llin a que se separó en

zar rituales en h o n o r de ellos, dirigir la guerra,

textos clásicos.

cielo y tierra. O tro m ito, más oscuro, relata

celebrar audiencias, otorgar honores y encabe­

cóm o N ü G u a , una mujer, creó todas las

COMPLEJIDAD DE LA MITOLOGÍA CHINA

zar las cacerías reales. N o existía una capital fija, sólo lugares im portantes en tem as rituales, funerarios o

cosas a través de sus 7 0 m anifestaciones. La n a rra ció n más pintoresca sobre la creación procede de un g ru p o m in o rita rio

tecnológicos. El rey gobernaba m ediante la

LOS M IT O S D E LA A N T IG U A C H IN A

étnico del sudoeste de C h in a ; fue reg istra ­

intercesión del gran dios, Di. U na de las regio­

surgieron de la tradición oral y se conserva­

da en el siglo m d.C . y seguram ente p ro ce ­

nes del noroeste visitada p o r los reyes Shang

ron en los textos clásicos d u ra n te la F.dad

día de A sia central. N a rra cóm o el m undo

era el valle de Wei, al oeste del río Am arillo,

de los Filósofos, con la llegada de la litera­

y los seres hum anos fueron fo rm a d o s a

h abitada por los Z hou. Éstos absorbieron

tura. C h in a no tuvo un H esíodo, H o m ero u

p a rtir del cuerpo a g o n iza n te del p rim e r

influencias culturales de los Shang, pero eran

O vidio que inm ortalizaran los antiguos rela­

hum ano, de ca rá cte r sem idivino, el g ig a n te

guerreros y acabaron co nquistando a sus jefes

tos m íticos. En lugar de ello, los antiguos

Pan G u. Su a lie n to se co n virtió en el viento

Shang, estableciendo la dinastía Z h o u en

escritores chinos in tro d u je ro n pasajes frag­

y las nubes, su vo z en el trueno, sus ojos

1123 a.C . Los reyes Z h o u se em barcaron

m entarios de la narrativa m ítica en sus obras

en el sol y la luna, y sus m iem bros en las

en una estrategia m ilitar para u nir diversas

para ¡lustrar sus tem as y dar au to rid ad a

com unidades del norte y del sur, extendiendo

sus afirm aciones.

su poder hasta M anchuria, M ongolia interior

^

m ontañas. Sus fluidos co rp o Ü

1—

rales se tra n sfo rm a ­

La m itología china es una colec­

ron en lluvia y ríos,

y las regiones situadas al norte y al sur del

ción am orfa, difusa, de relatos arcaicos

río Yangcse. Los Z h o u confirieron rigor moral

anónim os, conservados en los escritos

El pelo de la cabeza

a sus sistem as político v social. A bandonaron

filosóficos, literarios o históricos. Son

fo rm ó las estrellas y

el gran dios de los Shang, y en su lugar adora­

retazos cortos, aislados y de carácter

ron al dios del cielo, T ian; los reyes Z h o u

enigm ático. Incluidos en textos clásicos

recibían el n om bre de “H ijos del dios cielo”

diversos, estos fragm entos m íticos pueden

dientes, los huesos y

(T ian Zi).

no coincidir. F.s frecuente que los autores

la m édula surgieron

adaptaran el m ito según su propio pu n to

los m inerales. Los

de vista.

parásitos de su cuer­

F.n el año 771 a.C ., el d om inio Z hou había dism inuido, pero el rey tenía poder nom inal sobre una federación poco com pacta

I

m»-.

y agrandándose, y en la época de los Reinos

m itos chinos, en los cuales la base

C om batientes (siglos V-IU a.C .) lucharon por

coincide, pero los detalles son diferen

lograr la suprem acía. Los Q in fueron los más

tes. M ientras que el paso de la m ito ­

militares, se ubicaban en la actual Shaanxi,

logía arcaica oral griega o rom ana a

en el noroeste, y lograron u nir con éxito

literatura artística supuso la pérd id a de

los últim os estados Z h o u para form ar el

su voz oral au téntica, el m étodo chino de

prim er Im perio C h in o , que fue seguido

registrar fragm entos m íticos en diversas

ÍM

form as narrativas m uestra un raro aspecto de a u te n tic id a d prim itiva.

m ito presenta una

'S í

serie de m etam or­ fosis. Se conoce com o el m ito del cuerpo hum ano cosm ológico.

▲ Hueso antiguo oracular, usado

los escritores se vieron impelidos a registrar

REFLEXIONES

I V--

t

k

por el Im perio H an, que d uró alrededor

M

vegetación. De los

los hom bres. Este

de unos 400 años. Sólo al desm em brarse la dinastía Z hou,

el de su cuerpo la

po die ro n lu g a r a

existen num erosas versiones de los

DIOSES

:% y 1

El resultado de todo ello es que

de reinos. Estos reinos fueron fundiéndose

?

su carne en suelo.

en adivinación.

TEM AS

179


DEIDADES DEL C A L E N D A R IO Y CULTURALES

Un tercer m ito tiene com o protagonista a una fig u ra fem enina y es m uy rico en detalles. La n a rra ció n com ienza con la creación

FORMAS DE LEER LOS MITOS CHINOS LA F O R M A MÁS PR Á C T IC A Y SE N C IL L A de leer la serie com pleja y fragm entaria de

del m undo. La diosa crea d o ra , N ü (mujer)

mitos chinos consiste en aplicar los diversos

G u a , am asó a rcilla a m a rilla p a ra fo rm a r

planteam ientos torm ulados p or los m itólogos

seres hum anos que se llenaron de vida.

de todo el m undo. El enfoque naturista identi­

Ella quiso crea r más, pero no pudo. Enton­

fica los m itos solares y lunares de las diosas Xi

ces tra z ó un surco en el b a rro con su cuer­

H e y C hang Xi. La m oderna teoría de género

d a y la a lzó , de form a que el b a rro caído

subraya sus m itos y los de la diosa creadora y

d io lu g a r a otros seres humanos.

salvadora N ü G ua. El planteam iento a n tro p o ­

El m ito sigue e xp lica n d o el o rige n

lógico desvela un im portante m ito de privile­

de la je ra rq u ía social. Los hum anos de

gio en la transferencia de poder de los reyes-

a rc illa a m a rilla se co n virtie ro n en la n o ­

sabios Yao y Shun. El enfoque etnográfico

b le za , m ientras q ue los surgidos del b a rro

revela el m ito de creación de Pan G u oriundo

de la cuerda pasa ro n a fo rm a r la masa

de la subcultura sudoccidental de la antigua

de los pobres. El a m a rillo es un co lo r que

C hina. El etiológico subraya los m itos de ori­

resuena en la cultura ch in a . El Em perador

gen, desde los de creación de N ü G ua y Pan

A m a rillo era la d e id a d suprem a del taoís-

G u hasta los de descubrim iento de las deidades

m o filo só fico y re lig io so ; el a m a rillo sim b o ­

culturales, com o el D ios A gricultor y Fu Xi.

liz a b a la tie rra d iv in a y era el co lo r e m ble­

F.l m ito etiológico es evidente en los

m ático de alg u n as dinastías. Los emblem as

m itos de fundación fem enina de los Shang,

de N ü G u a son su cuerda a n u d a d a y su

a través del huevo de ave, y de los Z h o u , por

com pás.

m edio de las pisadas del dios, adem ás de los m itos anim alistas de los Yao, a través del perro divino Pan H u. El planteam iento del tem a m ítico ayuda al lector a discernir los m itos

▲ Conflicto (en amarillo) fu e uno de los primeros filósofos en anotar por escrito sus creencias y pensamientos.

A FIGURAS Y ARQUETIPOS EN LA MITOLOGÍA CHINA

de las figuras del arquero Yi, N ü G ua, G ong G o n g y Yu. Los rasgos estereotípicos del héroe

M U C H A S FIG U R A S que aparecen en los

tipifican al niño héroe y dios del grano H ou Ji,

m itos son arquetipos culturales. N ü G ua

el héroe derrotado G u n , y los héroes victorio­

y Pan G u en los m itos cosm ogónicos, el

sos Shun y Yu.

narraciones con más de 100 figuras míricas.

arquero Y¡ en la destrucción p or el fuego y

A m bos textos conservan m itos principales y

Yu en el m ito de la inundación sim bolizan

secundarios. O rros escritos antiguos y m edieva­

el orden surgido del caos, y son arquetipos

les, así com o algunas enciclopedias, tam bién

de la figura del salvador.

conservan fragm entos m íticos.

catastróficos por fuego e inundaciones a través

Las m adres de los soles y las lunas, Xi H e y C h an g Xi, y las deidades po rta­

cirisar -

doras de cultura son figuras arquetípicas

T LA CREACIÓN DE LA HUMANIDAD POR NÜ GUA

educadoras. La Furia de la Sequía y el

EL M IT O DEL G IG A N T E PAN G U es una de

de los cereales, H ou Ji, Sliun y Yu son

las tres versiones m íticas de la crea ció n de

héroes vencedores. Shun es el típico

la h u m a n id a d . La segunda cuenta el su rg i­

héroe moral.

A

-1

•' ■'A

D rag ó n V engador sim bolizan la venganza divina. G un es el típico héroe caído y tam ­ bién representa al em baucador. L1 dios

\

m iento de dos dioses del v a p o r p rim ig e n io y su divisió n en las fuerzas yin -ya n g . Ellos p ro d u je ro n todos los seres vivos; tam bién

el hombre surgió del vapor primigenio.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

► Página de un sutra, discurso de un Buda.

TEM AS

18,


LA CATÁSTROFE DE LA INUNDACIÓN DEL MUNDO

A Esta concha animal, cubierta de marcas, debía usarse en adivinación médica. ▼ Jarrón con dragón, de principios de la dinastía Ming.

LA SEPARACIÓN DEL CIELO Y LA TIERRA EL M IT O D E LA SE PA R A C IÓ N del cielo y la tierra pertenece a la categoría de los m itos de creación, de los que hay cinco relatos cos­ m ogónicos. La versión más antigua habla de u n dios del cielo m onstruosam ente deform ado, llam ado Z h u an Xu, que preside sobre el eje del cielo y ordena a sus dos nietos, C h o n g y Li, que m antengan siem pre alzado el cielo y la tierra presionada hacia abajo para conservar am bos elem entos separados. Si esta separación no se m antuviera, el cosm os volvería a un estado de caos. U na versión m uy posterior de este m ito, seguram ente llegada del T íb e t en el siglo III

d .C ., relata que en el inicio del tiem po,

la m ateria prim igenia era com o un huevo de gallina. Al cabo de 18.000 años, esta m ateria se separó, el cielo y la tierra se abrieron, la m ateria etérea (yang) subió para form ar el cielo y la pesada (yin) cayó para form ar la tie­ rra. E ntre estos dos elem entos nació el prim er ser hum an o sem idivino, Pan G u , que pasó p or nueve m etam orfosis, siendo tan divino e in te­ ligente com o el cielo y la tierra. Los tres alcan­ zaron su desarrollo m áxim o 18.000 años más tarde, y form aron la trinidad de cielo, tierra y h um anidad. D espués aparecieron tres sobera­ nos (gobernantes prim igenios cuyos nom bres divinos varían). Este m iro relata la creación de los núm eros, el establecim iento de la distancia cós­ m ica, creando la base de las m ate­ m áticas y d eterm i­ nando la distancia entre cielo y tierra en 100.000 km . Esta segunda versión se convirtió en el m ito ortodoxo de creación en la m itología tradi­ cional.

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

TEMAS

183


EL MITO DEL CAOS z&W 86. ÍS-:* 5;

4

& ti

'C'»* 1-r vV *

val, la posición dé­

Ejemplo de escrito chino de tipo artístico.

'&&

los hom bres pudieran practicar la adivinación.

la m ujer se había

La escritura rodea la imagen del dios chino

(Fue el p ro to tip o del Libro de las mutaciones

devaluado y la diosa

de la longevidad.

o Yi jing.) Fu X¡ tam bién observó cóm o una

pasó de ser una divi­

araña tejía su red y así hizo redes con cuerdas

LA INVENCIÓN DE LA ESCRITURA POR FU XI

nidad prim igenia a la prim era m ujer

anudadas y enseñó a los seres hum anos cóm o usarlas para cazar y pescar. El dios tam bién creó m úsica para los

h um ana. El m iro

EL M IT O D E LA IN V E N C IÓ N por Fu Xi

cuenta cóm o ella y

de la escritura, adivinación y arm as de caza se

hum anos basándose en la arm onía divina

su herm an o desea­

narra a través del recurso de la m im esis, la

del cosm os. Fu Xi era representado en el arte

im itación de un acto observado y su aplica­

con su escuadra de carpintero y, en su form a

ron disfru tar de una relación sexual, pero tenían vergüenza y deci­

ción a o tro análogo. Se dice que en la época

hum ana, aparecía con cola de serpiente. A

dieron pedir perm iso a D ios. Este realizó un

en que el divino Fu Xi gobernaba el universo,

finales del periodo clásico (siglo I a.C .), Fu Xi

m ilagro para m ostrar su aprobación y los p ri­

se dedicó a observar el cielo y la tierra, las aves

fue vinculado a N ii G u a com o pareja divina,

m eros seres hu m an o s hicieron el am or, ocul­

y las bestias, sus im ágenes y dibujos. C on este

con sus colas serpentinas entrelazadas. En el

tan d o sus caras avergonzadas tras un abanico

conocim iento basado en el orden natural dé­

panteón m asculino tradicional, Fu Xi suele

de hierba. E ste extraño relato de un m atrim o ­

las cosas, el dios creó ocho trigram as para que

aparecer com o el dios principal.

nio entre herm anos puede aceptar excepcio­

LA MADRE DE LOS DIEZ SOLES

nalm ente el incesto en épocas de gran nece­ sidad, com o en inundaciones, ham brunas, guerras o epidem ias que diezm an las pobla­

EN LA É P O C A M ED IEV A L, cuando los tex­

ciones y am enazan la supervivencia de la raza

tos clásicos se codificaron, im prim ieron y cla­

h um ana.

sificaron en bibliografías, se procedió a rescri­ bir la historia de la m ujer, de form a que las principales diosas m íticas pasaron a ocupar un papel y estatus subordinado y a veces llegaron

LA DAMA XIN CHUI

incluso a desaparecer.

ESTA P IN T U R A SO B R E seda hallada en

Las m odernas teorías de género han ayu­

la tu m b a de la dam a Xin C h u i, fallecida en

dado a redescubrir la identidad, función y

168 a.C ., cerca de C hangsha, una ciudad de

papel de las diosas prim igenias que sobreviven

la provincia de H u n a n , ilustra su viaje m ito­

sólo de form a velada en los textos. Esto es

lógico al Paraíso. La escena inferior m uestra

especialm ente cierto en los m itos de la diosa

el su b m u n d o acuoso don d e su alm a m ortal

del sol, fragm entarios y poco claros. Estos

descansará en paz y m orirá. Por encim a hay

fragm entos relatan que una diosa llam ada Xi

una escena de funeral y, más arriba, detalles

H e (Mezcla de Alientos) generó diez soles,

del cielo en form a de disco redondo de ¡ade,

uno por cada día de la antigua sem ana.

los pájaros aéreos m ensajeros con cabezas

C uando cada sol regresaba del cielo del

hum anas y el m apa de los cielos. La escena

m undo, ella lo lavaba y secaba en el árbol del

central presenta el alm a inm ortal de la falle­

universo que había en el este. Su papel protec­

cida en su form a h um ana, ju n to con su bas­

tor de m adre y restauradora se ve tam bién en

tón, p re guntando a unos guías celestes el

su preocupación por que los h u m an o s tengan

cam ino al Paraíso. F.11 la parte alta aparece

luz d u ra n te el día.

la figura del búho, sím bolo de la m uerte

Xi l ie aparece en otra versión del m ito

inm in en te. En el centro de la p in tu ra aparece

solar en calidad de auriga del carro del sol.

la diosa, seguram ente la creadora N ii Gua,

Su m ito fue degradado en los escritos de la

con su cola de serpiente. U n h u m o votivo

tradición patriarcal confuciana, don d e la figu­

se eleva desde la fiesta del luneral hasta la

ra de la diosa solar y su función fueron divi­

diosa, y la cam pana del destino tañe para

didas y asignadas a dos oficiales varones

el alm a qu e llega, protegida por deidades

llam ados Xi (Aliento) y H e (M ezcla), encar­

anim ales. Las puertas del Paraíso están abier­

gados de la regulación del calendario. La ver­

tas para ella.

V

D IO SES

TU

REFLEXIONES

y

▲ Detalles de una pintura en seda hallada

sión

en la tumba de la dama Xin Chui,

versión ortodoxa.

TEMAS

masculina

de

su mito se convirtió en la

i85

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SEQUÍA ;'Q b

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MITO CULTURAL: METALURGIAi

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m asculino,. El i m ito

D O S M IT O S PR IN C IPA L E S presentan el

del origen divino de la

origen de los metales y el poder sim bólico0cjde de los m ismos. En uno de ellos aparece el dios ios de

t c l o r 'g Z / ihdoiv o' dinastía u in presenta

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dm asna ZhoU pre: igualm ente ente aa una una tantepa­ igualm

sada se sem sada m idivina ‘d 'v ina yy a un

la guerra, C hi Yu; relata cóm o dos m ontañas Illas se abrieron para verter agua y m etal, an te lo, cual

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fundador ihh I.u Ioi

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N arra cóm o la m ucha­

í

la cha Jian lian Yuan Vuan (Jiang (Ji

>n un duras con él. Este dios es representado con aspecto bovino, con cuernos y pezuñas, y tanto él com o sus 72 herm anos tienen cabezas ddee

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: --_ 7 » v .

generadora) pisó piso el dedo gordo del pie de un gordo

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bronce y com en guijarros de piedra. El dios iOS de la guerra consiguió suprem acía gracias1 a su SU

. •:■ '-Mf*'

gran gran hijo hi)o

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invención y retó al gran dios H u an g (Amarillo) ,.nillo:

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en una guerra de dioses. Pero los aliados del

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r,

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dios dios yy al que

concibió un con» llam ó U o u

Ji J¡ (Soberano M .V ijo). Ella l-H*t creía s reía que su > hijo era infeliz y trató tra de

dios A m arillo eran su hija, Furia de la Sequía, qníay D ragón Vengador, que vencieron a C hi¡Y Yu u

m

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tg g Z M ?

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, 2 á

abandonarlo tres Ir niño héroe

y lo ejecutaron. A su m uerte, sus grilletes y

aasCSa a?. (Syfeíjl&tíaSSa "

"'*1

sobrevivió las tres

manillas se convirtieron en un bosquecillo de arces rojizos.

masculino. m.isciili,

c c ^c v £ o v- !'. < ::< 6 \ y . y y < ? , ; í J S Narra cómolam

Chi Yu recogió el m etal e hizo arm as y arm a­

veces y fue rescatado por anim ales, leña­

F.I otro m iro de la m etalurgia relata cóm o el sem idiós Yu recibió nueve calderos

dores y pájaros.

sagrados de bronce, cada uno de los cuales

E ntonces, Jian Yuan

tenía labradas im ágenes del co nocim iento

se encargó de cuidar

del m undo. Estos calderos tenían el poder de

de su bebé. Creció

w d W S k g v t

discernir la valía m oral. Pasaban de dinastía

y llegó a poseer conocim ientos divi­

a dinastía. D u ra n te una época de gobierno benévolo, perm anecían con el

nos sobre el cultivo

gobernante y estaban llenos

del m ijo y el arte de propagación de

de virtud m oral, pero en tiem pos

las legum bres, tras­

m alos, se vacia­

m itiéndoselo a los

ban y desaparecían

hom bres. Tam bién

MITOS DE ORIGEN

volando, a causa de su poco peso. Los calderos sim boli­

EL M IT O DEL O R IG E N D IV IN O de los

sacrificio a él, el dios de los cereales, fundador

zaban la legitim idad del

Shang cuenta cóm o el dios celeste ordenó a un

de los Z hou. Este m ito del m ijo explica los orí­

poder dinástico y eran

pájaro oscuro divino que descendiera sobre la

genes del sacrificio divino.

em blem as de la prospe­

fundador fue el héroe Xie. O tra versión narra

trol estatal en la pro ­

que una m uchacha encantadora llam ada Jian

ducción estratégica de m etal.

\ i

D IO SES

H

tierra y diera lugar a los Shang, cuyo prim er

ridad, el ritual y el c o n ­

*

V

les enseñó a cocinar el m ijo y a ofrecérselo en

REFLEXIONES

D i fue a bañarse con dos doncellas y vio un

▲ Ejemplo de los trajes usados por los emperadores

pájaro oscuro que ponía un huevo. Jian D i se

chinos, que muestra su compleja y detallada

lo com ió. Se quedó em barazada y dio a luz a

decoración.

Xie. Jian Di se convirtió en la antepasada sem i­

A Los animales aparecen en algunos mitos chinos,

divina de los Shang, siendo Xie su fundador

son protectores de los seres perdidos o abandonados.

%$■ TEMAS

187


EL P A N TE Ó N . . £ X

su am an te estelar. Pero ella com enzó a ab an ­

los im perios Q in y H an, las m inorías étnicas

d o n a r su tarea y el dios del ciclo la castigó

conservaron historias de sus propios orígenes y

separándola de su am ante: cada u n o pasó a

de su identidad cultural. Los Yao conservan un

o cupar u n extrem o del Río Celeste y sólo se

m ito ancestral que cuenta cóm o su antepasado

reunían una vez al año, la séptim a noche del

nació de la oreja de una m ujer de palacio. Ella

séptim o mes. El tem a am oroso se expresa con

guardó com o un tesoro este gusano que luego

gran decoro y, al igual que otros m itos chinos,

se convirtió en un perro llam ado Pan Hu

no incluye escenas prom iscuas, uniones vio­

(Plato Calabaza). El perro salvó a su región

lentas o pasiones ardientes, com o es habitual

de los invasores y el rey le dio a su hija com o recom pensa. El perro y la princesa m archaron

en otras m itologías del m undo. Esta versión ligera del am o r en los m itos

hacia un valle fértil. Tuvieron seis hijas y seis

indica que los prim eros relatos probablem ente

hijos que produjeron una nueva generación,

serían más pasionales, pero que fueron censu­

la nueva raza de los Yao en el sur de C hina.

rados por los editores de los textos clásicos del p eriodo H a n (206 a .C .-220 d.C .). a

CHINA EN LA MITOLOGÍA MUNDIAL

MITOS DE MINORÍAS ÉTNICAS LOS A U T O R E S C L Á S IC O S eran m uy

LOS T EM A S D E LOS M IT O S C H IN O S

conscientes de la diferencia en tre ellos y los

tienen paralelos significativos con los de otras

num erosos pueblos q u e vivieron ju n to a los

m itologías del m undo, pero divergen en su

Shang, Z h o u y H an desde el 1700 al 100

tem a central y en detalles culturales. Algunas

a.C ., y con frecuencia se referían a ellos de

versiones del m ito de creación son únicas por

form a poco respetuosa para señalar su infe­

su falta de causa divina o creador. L,os m itos

rioridad cultural.

de inundación tam bién son excepcionales

H acia el 100 a.C ., d u ra n te el periodo

por la ausencia del m otivo divino del castigo

H a n , los viajeros chinos se aventuraron en

o su intervención para detener el diluvio. Los

tierras extrañas y registraron sus experiencias.

m itos sobre regalos culturales se parecen a los

A unque los inform es históricos m antuvieron

de otras m itologías: los dioses son los prim e­

un p u n to de vista b astante objetivo, los escri­

ros en enseñar a los hom bres el uso de dichos

tores viajeros de m en te im aginativa adornaron

dones y ellos son sus creadores divinos. Los

sus im presiones de los extranjeros, m uchas

m itos sobre fundaciones dinásticas son tam ­

veces de form a negativa.

bién únicos por el énfasis aplicado a

R epresentaron los nom bres

los antepasados fem eninos, que

extranjeros con signos

luego fueron seguidas por

abusivos, p o r ejem ­

fundadores masculinos,

plo, sim iesco o bes­

com o se observa en los

tial. V ieron a los

m itos shang y zhou.

extranjeros com o gentes extrañas, de colores dife­

1ÓlsDb ^ La diosa de la luna, C C s

rentes, y sus ape­ lativos m íticos reflejan esta acti­ tu d , apareciendo así los países de Lengua Bífida, Tres Cabezas, G en te Peluda, A ños C ojos

j -

u otros.

detalles y ternas son compartidos por

A pesar de la creciente hom ogeneidad

mitologías de culturas muy distantes desde

cultural surgida tras la política unificadora de

V

DIOSES

5 "í

REFLEXIONES

de tres patas. No obstante, algunos

el punto de vista geográfico.

y f

TEM AS

18.9 'S & si


IN T R O D U C C IÓ N

El concepto de kegare (contam inación ritual)

ciente para hacer frente a estos hechos. Res­

era m uy im p o rtan te en épocas antiguas y

petados inicialm ente por su papel vital en la

recuerda a la idea del tabú de otras culturas.

sociedad, su estatus se redujo drásticam ente en

C ualquier acontecim iento - y a sea nacim iento

tiem pos m edievales y acabaron siendo conside­

o m uerte, construcción de una casa, caída de

rados ela o parias. Sus descendientes aún están

un árbol, m atanza de an im a le s- que altere el

m arginados en el Japón actual.

equilibrio se consideraba cargado de un poder trem endo que debía ser contenido y purifica­ do. A dem ás de los rituales regulares de purifi­ cación en los santuarios, había un tipo especial

► Santuarios de este tipo estaban dedicados

de gente que se creía con poder espiritual sufi­

a las deidades japonesas.

LA CREACIÓN EL N IH O N -S H O K 1 Y EL K O JIK I suelen estar de acuerdo en sus relatos sobre la crea­ ción. Algunos estudiosos perciben una cierta influencia china en estos relatos. Q uizás esta influencia no proceda de la tardía llegada de la cultura china a p artir del siglo

VI

d.C ., sino

de una época anterior, cuando grupos de gente m igraron a Japón desde el norte de C h in a y Corea. Según estos m itos, el universo original era sólo una masa infórm e aceitosa, com o gelatina. D e esta masa surgió un dios llam ado A m anom inakanushi-no-kam i. Tras él surgie­ ron otros cuatro dioses, form ando así los cinco dioses principales. D espués, sucesivam ente, surgieron otras siete nuevas generaciones de dioses y diosas. T odos estos seres divinos vi­ vían en la A ltiplanicie del Cielo (Takam agahara), ya que en esa época no había tierra firme. Los más jóvenes eran los dioses Izanagi e Izanam i que se encargaron de crear la tierra. C olocados sobre el Puente Flotante del Cielo, agitaron juntos las profundidades som brías con una lanza sagrada. C u an d o alzaron la lanza, cayeron gotas que form aron la prim era tierra, la isla llam ada O nogoro.

A Un dios japonés ante la aparición de la diosa del zorro.

y

DIOSES

3H Í

REFLEXIONES

TEM AS

191


iZ A N A G I E IZ A N A M I

A Raijin, dios japonés del trueno.

PRIMEROS GOBERNANTES

LX

A

g o b ern a n te de las A ltip la n icie s del Cielo,

FUENTES DE LOS MITOS

a Tsuki-yomi g o b e rn a d o r de la noche y a Susa-no-o g o b ern a n te del mar. N o ob stan ­

LAS F U E N T E S D E LOS M IT O S son bas­

te, Susa-no-o estaba celoso del estatus de

tan te lim itadas y se reducen básicam ente a

su herm ana A m aterasu, se rebeló contra

dos: el Kojiki y el algo posterior

los deseos de su p a d re y p o r ello fue p ro s­

estaban agrupados en clanes poco rela­

Nihon-shoki. Las partes m itológi­

crito p o r Iza n ag i.

cionados e n tre sí, con territorios in d e­

cas de estos registros se escribieron

E N U N P R IN C IP IO , LOS YAYOI

p endientes. Este pueblo y sus d escendien­

con la intención explícita de estable­

tes m an tu v iero n estrechos contactos con

cer la descendencia divina de la fam i­

C orea y el c o n tin e n te hasta el siglo Vil d .C . Los relatos m ás antiguos

Sospechando que Susa-no-o estaba co n sp ira n d o p a ra d e rro ca rla , A m aterasu se enfrentó a su herm ano. El la retó p a ra

lia im perial japonesa. Por ello es

ver quién era el más poderoso: quien fue­

probable que lo que ha llega­

ra ca p a z de e n g e n d ra r dioses m asculinos

do hasta nosotros sean los

sería el vencedor. A u n q u e A m aterasu

anales históricos chinos a

m itos de clan del grupo

g a n ó , Susa-no-o se negó a a ce p ta r la

p a rtir del siglo l d .C ., m en ­

p articular que llegó a

d e rro ta y se em barcó en una serie de a ta ­

d o m in a r el antiguo estado

ques sucios contra su herm ana, que la

de Jap ó n sobreviven en los

cio n a n d o los nom bres de varios “reyes” o jefes de clan. N o o b sta n te , hacia el siglo

I II

d .C .,

un proceso de co n q u ista y consolidación

de Yamato, excluyendo a

asustaron tanto que a ca b ó encerrándose

sus rivales. Por esta razón hay

en una cueva. Todo el m undo, y tam bién

pocas figuras o tem as recurrentes en la

de estos p equeños territo rio s separados llevó

m itología, a excepción quizás del pequeño

a la em ergencia del estado único de Yam ato,

g rupo de m itos relacionados con Susa-no-o

que incluía el sur de H o n sh u y S hikoku. El

y su herm ana A m atcrasu.

linaje del e m p e rad o r actual del Japón puede

el cielo, se v io sum ido en la oscu rid a d y la m iseria. Los dioses tra ta ro n en va n o de hacerla salir. Luego, la herm osa diosa de la a u ro ­ ra, A m a -n o -u zu m e , un p ro to tip o de las

ser rastreado hasta los prim eros jefes legenda­

p rim e ra s cham anas japonesas, se puso

rios de Yamato.

de pie sobre un tonel in ve rtid o de a rro z

Y

Buena p arte de la m itología japonesa

AMATE RASU

q u e ha sobrevivido se refiere a los antepasados

y com enzó una d a n za e ró tica sa g ra d a . Los otros dioses se sintieron m uy excitados.

divinos de estos prim eros gobernantes, tal

TRAS EL RETORNO SOLITARIO de Izanagi

A l o ir su entusiasm o y los e lo g io s a A m a -

c o m o está registrado en el N ihon-shoki y el

a la tie rra de los vivos surgió un d e term i­

no-uzum e, A m aterasu sa lió a ver qué

K ojiki., crónicas escritas d u ra n te el siglo vm

n a d o núm ero de dioses y diosas de su

p a saba. Le d ije ro n que los dioses estaban

d .C . C a b e su p o n e r q u e esta m itología estaba

cuerpo y ropa. Los más im portantes fueron

g o z a n d o ante la visión de una d io sa más

vinculada en origen a los yayoi, y que incluso

la diosa del sol A m aterasu, el dios de la

herm osa que ella. C u a n d o salió a m irar,

p u d o hab er form ado parte de su c u ltu ra

luna Tsuki-yomi y el dios de las torm entas

uno de los dioses le d io un espejo sa g ra d o

incluso antes de su llegada a Japón.

Susa-no-o. Izanagi no m b ró a Am aterasu

y A m aterasu vio su p ro p io refle jo en él. En ese m om ento, o tro dios la co g ió p o r la m ano y la estiró fuera de la cueva. Por últim o tra n ca ro n la e n tra d a de la cueva y A m aterasu vo lvió a o c u p a r así su lu g a r en los cielos. S usa-no-o fue cas­ tig a d o p o r los otros dioses y exp u lsa do de la tie rra de los m ortales. A m aterasu está co n sid e ra d a com o la p rin c ip a l p ro ­ tectora del Japón y a n tep a sa d a de los em peradores. Sigue siendo ve nerada en la a ctu a lid a d y su sa n tua rio más im p o rta n te está en Ise.

▲Un antiguo jarrón yayoi en terracota. A La diosa Amaterasu emerge de la tierra.

V

DIOSES

jH

REFLEXIONES

y r

TEM AS

193


SÍM BO LO S DE LOS DIOSES

CICLO MITOLÓGICO DE IZUMO

p e ro una in u n d ación se h a b ía llevado to d o

'A

O ku n in u sh i le d ijo entonces que se

el bam bú en el que vivía. Se h a b ía sujeta­

b a ñ a ra en a g u a p u ra de la d e se m b o ca ­

HAY U N P E Q U E Ñ O G R U P O de m itos,

d o a una caña de b am bú y llegó flo ta nd o

d u ra de un río cerca de la p la y a , y que

conocido com o ciclo de Izum o, que se refiere

hasta la isla de O k i. Tras un tiem po se sin­

lu e g o se tu m b a ra sobre la h ie rb a tie rn a .

a las actividades de Susa-no-o y sus descen­

tió solo y quiso volver a Inaba, p e ro no

El co n e jo así lo h izo y, al m om ento,

dientes. Izum o era el lugar don d e Susa-no-o

h a b ía fo rm a de c ru z a r el mar. Un día,

recuperó su p e la je bla n co . En señal de

vivió tras su exilio del cielo, y corresponde

a p a re cie ro n algunos co co d rilo s y u rd ió un

g ra titu d , el co n e jo , que era en re a lid a d

a la región norte de la actual prefectura de

p lan. Fue d e lib e ra d a m e n te rud o con ellos,

un dios, le d ijo a O k u n in u sh i que sus

Shim ane.

va n a g lo riá n d o se de que h a b ía muchos

herm anos no co n se gu iría n casarse con

más conejos en el m undo que cocodrilos.

la princesa Y a -g a m i-h im e , p e ro él sí,

cabezas, Susa-no-o se casó con las princesa

Para z a n ja r el tem a, los co co d rilo s d e ci­

y que sus herm anos se co n ve rtiría n

K usanada-him e y se estableció en Izum o. Esa

d ie ro n fo rm a r una cadena desde la isla

en sus cria do s.

tierra le pareció pequeña, así que rom pió tro­

a In a ba . El conejo les d ijo que co rre ría

Tras haber m atado al m onstruo de ocho

zos de territorios vecinos, los arrastró con cuer­

sobre ellos y los co n ta ría , sin e m b a rg o

das y los añadió a Izum o. Susa-no-o tam bién

cu a n do llegó al fin a l, se puso a reír y les

desem peñó un papel en el desarrollo de la

d ijo a los co co d rilo s que les h a b ía e n g a ­

h ab itabilidad de la región. Uno de los descen­

ñ a d o , que sólo deseaba usarlos com o

dientes de Susa-no-o, tal vez su nieto, el dios

puente. Furioso, el c o c o d rilo más cercano

O k u n in u sh i, tam bién aparece en m uchos de

a la tie rra a g a rró al conejo y lo despellejó.

▼ El alborotador Susa-no-o.

los m itos com o héroe civilizador y cultural.

T OKUNINUSHI Y EL CONEJO BLANCO EL DIO S Q U E LUEG O FUE C O N O C ID O com o O k u n in u s h i vivía en Izum o con sus 8 0 herm anos, siendo él el más ¡oven. En la tie rra vecina de In a ba h a b ía una h e r­ mosa princesa lla m a d a Y a -g a m i-h im e y los 8 0 herm anos q u e ría n casarse con ella. D e cid ie ron c o rte ja rla ¡untos, a ce p ta n d o a reg a ñ a d ie n tes que O ku n in ush i fuera su p o rte a d o r. C u a n d o los herm anos lle g a ro n a In a ba , se cru z a ro n con un co n e jo sin pelo, con la piel ro ja y á sp e ra , que se retorcía de d o lo r en una p la y a . C om o e ran de n a tu ra le z a m a licio sa , los herm anos le d ije ro n al co n e jo que su pelo crecería de nuevo si se la v a b a en a g u a con sal y luego d o rm ía en la p a rte a lta de una m o n ­ ta ñ a a z o ta d a p o r el viento. El co n e jo lo p ro b ó , p e ro sólo e m p e o ró las cosas. A lg o después lle g ó O ku n in u sh i, c a r­ g a d o con el e q u ip a je de sus herm anos. V io al d e s g ra c ia d o co n e jo y le p reguntó p o r qué estaba llo ra n d o . El co n e jo le contó la cru e ld a d de los 8 0 herm anos y cóm o h a b ía p e rd id o su pelo. Después e xp licó

a Okuninushi que había nacido en Inaba,

V

DIOSES

3 -j

REFLEXIONES

TEMAS

195


FESTIVALES

la herm osa h ija de S usa-no-o. Se e n a ­ m o ra ro n y se casa ro n . Sin e m b a rg o ,

S usa-no-o se despertó p o r el so n id o del a rp a y se puso a p e rseguirlos, p e ro su

A OKUNINUSHI

S usa-no-o se e n o jó y d e c id ió m a ta r a

p elo a ta d o lo entretuvo y no lle g ó a

C O M O EN O T R A S C IV IL IZ A C IO N E S ,

O k u n in u s h i. F ing ie n d o a m a b ilid a d , le

a lca n za rlo s.

k m itología japonesa venera a diversos

d ijo a O k u n in u s h i que d u rm ie ra en una

Se detuvo cerca de la fron te ra entre

héroes culturales; en este caso ligados sobre

h a b ita c ió n llena de serpientes venenosas.

el m undo in fe rio r y la tie rra de los vivos,

todo al ciclo de Izum o. A pesar de su im a­

N o obstante, Suseri-him e h a b ía d a d o a

g rita n d o a O ku n in ush i. C om o recom pensa

gen negativa en los m itos de A m aterasu,

O k u n in u s h i un chal m á g ico que a le ja b a

a su valor, le d ijo a O ku n in ush i cóm o ve n ­

fue Susa-no-o quien com enzó el proceso

a las serpientes c u a n d o se o n d e a b a

cer a sus herm anos usando su a rco y su espada. Susa-no-o tam bién pre-

tres veces. A la noche siguiente, Susa-

JgSpES

n o -o le d ijo a O k u n in u s h i que d u r-

fS ÍK k

d ijo que O ku n in ush i se co nvertiría en señor de todo el país.

de colonización del Japón tras su expulsión del cielo. Las hazañas de su descendiente son m uy im portantes y se le atribuye la in troducción del cultivo del m ijo y del

m ie ra en una h a b ita c ió n llena de

arroz, la m edicina, la cría de los gusanos de

a b e ja s y ciem piés, p ero de nuevo

seda, el tejido, etc. Puede haber resonancias

fue sa lva d o p o r el chal. Tras ello,

aquí de los esfuerzos de los prim eros coloni­

S usa-no-o d is p a ró una flecha en una

zadores del país nipón. Los espíritus m alig­

g ra n p ra d e ra y le d ijo a O ku n in ush i

▼ El cultivo actual del arroz en Japón sigue

nos encontrados p o r O k u n in u sh i tal vez

que la fuera a buscar. C u a n d o lo hizo ,

siendo, en muchos aspectos, de tipo tradicional;

sean las form as endem oniadas de los p rim e ­

S usa-no-o p re n d ió fu e go a la p ra d e ra .

los campesinos cultivan sus propios campos.

ros habitantes del lugar.

O k u n in u s h i no h a b ría h a lla d o una vía de sa lid a de no ser p o r un ratón que le d ijo q ue sa lta ra con fu e rza sobre el suelo pues e ra hueco. Se a b rió un a g u je ro y O k u n in u s h i se ocu ltó en él hasta que el fuego hu b o pa sa do . El am istoso ratón en co ntró incluso la flecha y se la d io a O ku n in u s h i. C u a n d o S usa-no-o se d io cuenta q ue O k u n in u s h i estaba vivo y tenía la flecha p e rd id a se v o lv ió menos hostil, a p esar de lo cual, O ku n in u sh i p la n e ó esca­ p a r de su reino. Un día se le p id ió que sacara los insectos del p elo de Susa-no-o. Por m ucho q ue p e in a ra , siem pre a p a re ­ cían más bichos. Suseri-him e le d io a O k u n in u s h i a lg o de a rc illa ro ja y semillas p a ra m astica r y luego escupir. Susa-no-o a d v irtió que el suelo estaba sucio de ro jo y se sintió im p re s io n a d o creye n d o que O k u n in u s h i estaba m ascando los ciem piés de su pelo. Luego Susa-no-o, ca yó d o r­ m id o . Pensando que h a b ía lle g a d o la h o ra de escapar, Suseri-him e le tra jo a O k u n in u s h i el a rc o , la e spada y un a rp a m á g ic a de su p a d re . O k u n in u s h i c o g ió estos objetos y después a tó el p e lo de S usa-no-o a las v ig a s de su p a la c io . Llevando en su e s p a ld a a S useri-him e, s a lió de Yomi p a ra d irig irs e a la T ie rra de la Llanura

de Juncos. Cuando ya estaban en ca m in o ,

V

DIOSES

3HÍ

REFLEXIONES

TEMAS

197

s&á


V ID A POSTERIOR DE O K U N IN U S H I 1 Ü

HO-TERI Y HO-ORI

A. Se creía que los dioses del arroz tenían

al m ar y éste descendió. C o m o signo de

una influencia muy fuerte en el éxito

D E SPU É S D E LA R E N D IC IÓ N D E

gratitud, H o-teri juró que siem pre estaría al

o fracaso de una cosecha.

O kuninushi, su clan fue suplantado po r los

servicio de su herm an o m enor. El n ieto de

descendientes de A m aterasu. El nieto de ésta,

H o-ori fue Jim m u , el legendario prim er

la cresta de u n a ola en el m ar trente

N in ig i-n o -m ik o to llegó a la tierra llevando los

em perador de Japón.

a Inasa, Izum o, y así presentaron

tres signos de soberanía: el espejo, las cuentas

su ultim átu m . O k u n in u sh i se sin- m agatama y la espada Kusanagi. Tuvo dos tió im presionado al verlos y se

hijos: H o-teri (Brillo de fuego) y H o-ori

rindió a condición de que se

V

(Som bra de fuego).

reservara un lugar para él entre los dioses adorados en Izum o. A m aterasu estuvo de acuerdo y el santuario construido para él en Kizuki, Izum o, sigue siendo el

H o-teri, el mayor, pescaba con anzuelo,

INARI Y HACHIMAN

m ientras que H o-ori era cazador. H o-ori no se

HAY VARIOS D IO SE S V E N E R A D O S

sentía a gusto y propuso intercam biar sus ocu-

en el sintoísm o que no aparecen en las fuen­

paciones. Así lo hicieron, pero H o-ori no salió

tes clásicas de la m itología japonesa, pero

adelante e incluso perdió el anzuelo de pesca,

que, no obstante, tienen una cierta im ­

C u a n d o tuvo que devolverlo ofreció diversos

portancia. U no de ellos es Inari, el dios del arroz,

segundo más

sustitutos, pero H o-teri sólo quería el original,

im p o rta n te des-

Avergonzado, 1 lo-ori se adentró en el mar,

responsable de las buenas cosechas de arroz

llegando incluso hasta el palacio del dios

y prosperidad en general. Se le asocia con

m arino W atatsum i-no-kam i. Éste recuperó

zorros, que son considerados sus mensajeros,

el anzuelo y tam b ién le dio a su hija en m atri­

y su im agen en los altares siem pre está flan­

m onio. Tras varios años, H o -o ri quisó volver

queada por dos de ellos. T am bién era el

pués de Ise.

M Magnífico

a su hogar.

ejemplo de espada japonesa ornamental.

W atatsum i-no-kam i le dio dos joyas,

patrón de los m ercantes y los forjadores de espadas. O tra deidad sintoísta im p o rtan te es

una para que subiera el nivel del m ar y otra

H achim an, el dios de la guerra, la form a dei­

para que bajara. C uando H o-ori regresó a

ficada del legendario em perador O jin (hacia

su casa, devolvió el anzuelo a H o-teri, pero

394 d.C .), fam oso p or sus proezas militares.

com o éste seguía quejándose, su herm ano

H achim an era m uy famoso en Japón en épo­

lanzó una joya al m ar y provocó una in u n d a ­

cas pasadas, en épocas m enos pacíficas, sien­

ción. A terrorizado, H o-teri pidió perdón a

do venerado sobre todo por los guerreros.

H o-ori, de m anera que éste lanzó la otra joya

V

DIOSES

J - j

REFLEXIONES

t jf

TEM AS

199

Ufeá


IN T R O D U C C IÓ N

Para los seguidores de estas religiones,

que describen el origen de los clanes indivi­

cóm o tuvo lugar la aparición del prim er reino

Kaech’o n-jol (D ía de la fundación celeste),

duales, sobre todo de las tres casas reales en

coreano. U na versión del m ito, no traducida

el 3 de octubre, es la fecha m ás im p o rta n te

el reinado de Silla (fechas tradicionales,

aquí, explica cóm o tuvo lugar el paso de una

del año, pues se cree que T an’g u n nació ese día

h. 35 a .C .-936 d.C .).

dinastía a otra.

o bien que subió al trono. T am bién se celebra

E ntre los m otivos usados en el m ito se

EL TIPO TAN'GUN

com o fiesta nacional con rituales religiosos.

halla el árbol cósm ico y la m o n tañ a cósm ica,

C o m o los m itos de creación form an parte-

F.1 m ito de T an’G u n , el señor de la m adera

que form an la unión entre tierra y cielo.

integral de los cantos cham ánicos, sólo se oyen

de sándalo, representa la esencia de los m itos

El otro ú nico ejem plo de m ito sim ilar en el

d u ra n te la celebración de un k u t o rito cham á-

de fundación coreanos: el hijo del gobernante

nordeste de Asia es el de Jim m u , el referido

nico. Por ejem plo, el rito dedicado al espíritu

del cielo recibió el encargo de ser jefe de la

al prim er gobernante de Japón, tal com o está

guardián del hogar com ienza can tan d o la his­

hum anidad; el hijo del cielo descendió a la

registrado en el K ojiki (Registros de tem as

toria de la creación del cielo y la tierra antes

tierra y estableció allí la cultura; un tigre y

antiguos) y en el N ihon shoki (Registros de

de pro ced er a la descripción de la historia

un oso rivalizaron para convertirse en h o m ­

Japón).

terrenal.

bres; la transform ada M ujer oso rogó tener

Los m itos de fundación de la nación

un hijo y el niño T an’gun estableció el prim er

coreana pueden dividirse en tres tipos p rin ­

reino coreano.

cipales basados en la estructura form al dé­

A sum iendo la preexistencia de la h u m a ­

la narrativa m ítica: el tipo T an’g un, el

nidad, los relatos cum plen tres funciones: des­

C h u m o n g y el de los A ntepasados de los

cribir cóm o llegó la civilización a este m undo,

erigido por Tangun, fundador mítico de la

Tres Clanes. Además, hay m itos de fundación

de qué forma se creó la casa real coreana

nación coreana.

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

yf

TEM AS

y

A Altar de Ch’a msong-dan, supuestamente

201 V t *


M IT O DE T A N 'G U N

EL TIPO CHUMONG EL M IT O D E C H U M O N G relata la historia del fu n d a d o r del reino de K oguryo, un pode­

Y MITO DE CHUMONG AL PASAR CERCA de la G ra n M on ta ñ a

roso estado m ilitar que gobernó la m ayor

Blanca, el rey Kum wa se encontró con

parte de M anchuria y la m itad de la península

Yuhwa, la h ija del conde del río, que le

de C orea desde el siglo

contó que había sido ra p ta d a p o r el h ijo

IV

al vil d.C . La narra­

tiva m ítica registrada en el Sam guk yusa se

del señor del cielo cerca del monte Espíritu

co m p o n e de cuatro escenas que describen

del O so, en el río Yalu. Enojados, sus

cóm o: u n rey descubrió a la hija del espíritu

padres la rep u d ia ro n . El rey recluyó a

de un río que había sido raptada; ésta engen­

Yuhwa en una h a b itación . La luz del sol

dró un huevo gigante del que salió el héroe;

a c a ric ió su cuerpo, se qu e dó e m b a ra za d a

éste huyó a causa de los celos de sus herm a­

y d io a luz un huevo de g ra n tam año. El

nos; el héroe estableció su reino. La división en cuatro partes de las escenas

£ j&

rey d io el huevo a los perros, cerdos, vacas y caballos, pero no pu d ie ro n rom perlo,

narrativas sigue el esquem a básico de los m itos

ante lo cual Kum wa devolvió el huevo a su

de fundación de los tungús del nordeste de

m adre. Un niñ o -h é ro e consiguió a b rirlo y

Asia, tanto de las sociedades más organizadas,

salió de él. C uando el niño tenía siete años

com o los m anchúes, com o los de com unidades

de edad ya fue ca p a z de co n feccion a r sus

más tribales. A diferencia del m ito de T an’gun,

p ro p io s arcos y flechas y lo g ró d a r en el

éste sólo se refiere al establecim iento del estado

b la n co 100 veces seguidas. Recibió el

y no al origen cultural. T am bién difiere de los

nom bre de C hum ong, "Buena p untería".

relatos heroicos contados en E uropa y en la

C om o sus herm anastros estaban celosos

zona del M editerráneo que utilizan el m otivo

de él, su m adre le d ijo que huyera. Enga­

del vuelo del héroe desde su lugar de origen.

ñ a n do al rey, tom ó algunos caballos b ue­

En estos m itos, el héroe regresa al final a casa.

nos y huyó con tres am igos hasta que llegó

En el m ito C h u m o n g , el héroe n u n c a regresa.

a un río. C hum ong g ritó que él era el des­ cendiente del señor del cielo y conde del río. A l instante, las tortugas y los peces se

► M onumento en piedra que muestra la historia del

elevaron p a ra fo rm a r un puente. C hum ong cruzó p o r encim a, constru­

templo de Won’g ak. La

yó una ca p ita l, llam ó K o g u ryo a

estela descansa sobre

su nación y se d io a sí mismo

una tortuga de

el a p o d o de Ko.

granito.

Y EL SEÑOR DEL CIELO H A N U L L IM , el señor del cielo, es la deidad suprem a del panteón

dueño y señor de todas las criaturas y objetos

coreano. En los m itos

que en ellas m oran. M uchos creen que es

antiguos recibe el n o m ­

Tan’gun, el padre de la nación. El tigre es

bre de H w anin, C hesok

su m ensajero.

(un térm ino budista) o

de conde del río, conde del viento, señor de

lectal, H a n an im o H a n u n im ,

la nube y señor de la lluvia gobiernan estos

es el térm in o coreano para el ► San-shin con su

dios bíblico.

tigre mensajero.

DIOSES

jH Í

REFLEXIONES

TEM AS

fenóm enos de la naturaleza. Los térm inos son similares a los de los hom bres de los

San-shin, el dios de la m ontaña,

gobierna sobre todas las

V

Los espíritus que reciben los nom bres

C h ’onje. U na variante dia­

m ontañas y es

espíritus de la dinastía Z hou en China (siglos

XI

a

I II

a.C.).

203


EL TIPO DE LOS A N TEP AS AD O S DE LOS TRES CLANES

T

LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

Retó a M iru k p a ra ver qué cadena se ro m ­

hacer fuego fro ta n d o cu a rzo sobre h ie rro

pería en el mar. M iru k g a n ó. Luego lo retó

y d ó n d e h a lla r un m an a n tia l de agua.

AL PRINCIPIO, el cie lo y la tie rra estaban

V

pero sí el rató n , que m ostró a M iru k cóm o

D e cid id o a c re a r el hom bre, M iru k

a de sco ng e la r un río que M iru k h a b ía c o n ­ g e la d o , p ero M iru k v o lvió a g anar. M ás

¡untos. M iru k los separó co lo ca n d o p ilares

sostuvo una b a n d e ja de p lata en una

de c o b re en las esquinas del m undo. Puso

m ano y una de o ro en la otra. Rogó al

una peonía. De nuevo, M iru k resultó ven­

en su sitio al sol, la luna y las estrellas.

cielo y a los insectos p a ra que descendie­

cedor, p ero Sokka ro b ó la flor. E n fadado, M iru k a b a n d o n ó el m undo d icie n d o que

ta rd e quiso saber en qué ro d illa crecería

Luego h iz o ro p a y un som brero. C om o

ran. Los insectos de la b a n d e ja de o ro se

com ía a rro z sin cocer, M iru k pensó que

co n virtie ro n en hom bres, y los de pla ta

a h o ra hab ía lle g a d o el tie m p o de Sokka

necesitaba fu e go y a g u a. Preguntó al sal­

en m ujeres. C recieron, se casaron y así

en el m undo, con lo que la v id a se llenó

tam ontes y a la ra n a si conocían el o rige n

com enzó el g é n ero hum ano. Luego llegó

de superstición, in m o ra lid a d y reb e lió n .

de am b o s elementos. Ellos no lo sabían,

Sokka p a ra a b o lir el tiem po de M iru k.

Eso es lo que sucedió.

DIOSES

3"f

REFLEXIONES

tjF

TEMAS

205


M ITO S A N IM A L E S

T

sobre viajes oceánicos, princesas de islas leja­

guía hacerlo, el im p e rio estaría sentencia­

nas, peces m ágicos y m onstruos tem ibles. Las

SERPIENTES

barcas suelen decorarse con ojos pintados que

LA SERPIENTE D R A G Ó N o naga (sánscrito,

la historia de su o rige n : Kinh Duong

protegen a los m arineros de los m onstruos

serpiente) es una cria tu ra fabulosa co n o ci­

Vuong, antepasado de la dinastía Hung, se

m arinos que acechan en las profundidades.

da en toda la región. A p a re ce en muchos

casó con la h ija del d ra g ó n de las aguas.

Estos m onstruos, o makara, tam bién adornan

mitos indios, d o n de se asocia tanto a

Su h ijo , Lac Long Q u a n , está co n sid e ra d o

entradas de tem plos, d onde se cree que evitan

Vishnu com o a Shiva. La dinastía A n g k o r

el p a d re de los vietnam itas y el c re a d o r de

el m al. En m uchos lugares se realizan ofrendas

en C a m bo ya y los mon de B irm ania dicen

la a g ricu ltu ra , de la cocción de los a lim e n ­

al dios del m ar antes de que zarpen las barcas

descender de la unión de un p ríncipe b ra h ­

tos y otros elementos de la civiliza ció n .

mán y una princesa naga. Según un relato

y tras su feliz regreso.

do al fracaso. Los vietnam itas cuentan así

La im agen de una serpiente que se

chino del siglo XIII, se esperaba que el rey

pelea con un ave es corriente de B irm ania

legado com ún en el Sudeste Asiático y tam bién

p asara la p rim e ra g u a rd ia de la noche en

a N ueva G uinea. Seguram ente sim b oliza

es fam iliar la idea de un dios o ser divino que

una torre a lta con la princesa. Si no conse-

el e q u ilib rio de los elementos del cielo y

El ritual de los sacrificios hu m an o s es un

derram a su sangre p or la hum anidad. F.n algu­

la tie rra . En un m ito in d io , el ave es G a -

nas zonas existía la costum bre de cortar cabe­

▼ Tortugas, serpientes y otras criaturas

zas, incluso en el siglo XX. Se creía que la fuer­

del injramundo sostienen el techo de este templo

la serpiente se asocia tanto a Vishnu com o

za vital, ubicada en la cabeza, aum entaba el

tipo pagoda.

a Shiva.

ruda, la m ontura de Vishnu, m ientras que

acopio de fertilidad en la c o m u n id ad del caza­ d o r de cabezas. Para m ayor protección y poder, las cabezas se colocaban en los tejados de las casas del clan, encim a de las puertas o a la entrada del poblado. F.n la isla de Sum ba, unos árboles adornados con cabezas hum anas guar­ daban la entrada del pueblo y el m otivo “árbol de calaveras” aún aparece en tejidos sumbaneses.

V

CULTO A LOS ANTEPASADOS LA V E N E R A C IÓ N de los antepasados es un fenóm eno m uy extendido, y éstos tam ­ bién d esem peñaron un papel im p o rta n te en las c om unidades cazadoras de cabezas. El p rim er antepasado es im p o rta n te pues refuerza la id en tid ad del grupo. C ada co m u ­ nidad tiene un relato sobre su prim er a n te ­ pasado que puede haber sido un sem idiós, un ser h u m an o o un anim al; los antepasados suelen ser deificados. Los relatos narran la fundación de grupos étnicos p o r estas figu­ ras m íticas. En el sur, hay relatos que narran la lle­ gada en canoa del antepasado original; pero hay tam b ién otros antepasados más recientes que tam bién son im portantes. Se cree que velan p o r su descendencia, guiándola y d á n ­ dole fuerza, sobre todo en las batallas. E ntre las tribus de N ueva G u in ea y en m uchas de las islas, los guerreros solían labrar sus p ro­ pias arm as que decoraban con las im ágenes

de sus padres o abuelos muertos.

V

D|OSES

M

REFLEXIONES

TEM AS

209

S í» !


LOS DIOSES DE LOS M ITO S A S IÁ T IC O S . ’A .

budista, las historias hinduistas con sus dioses y héroes son dem asiado em ocionantes para ser olvidadas, y las más lamosas son conocidas por todos. En el sur m usulm án, las leyendas islám i­ cas de reyes y guerreros sem ihistóricos se repre­ sentan junto a los m itos hindúes en form a de dram a-danza.

yf

TEMAS RECURRENTES LOS M IT O S D E C R E A C IÓ N son co m u ­ nes en toda la zona, y el m ito acom paña tam bién al ritual de la m uerte y al paso al m u n d o de los m uertos. Son populares los m itos con figuras heroicas y suelen tratar del pasado glorioso de la com u n id ad o de un antepasado fundador. Estos relatos pu e­ den hablar de grandes viajes por el O céano al inicio de los tiem pos, de la un ió n entre hom bres y dioses o de criaturas sem idivinas. La m uerte se halla circundada de m itos y rituales. El fallecido es transportado a veces a la tierra de los dioses y los antepasados en un féretro lujoso o barca, o puede haber un segundo funeral en el que los restos son desenterrados y quem ados.

4 Ilustración del Ramayana que muestra una ninfa seduciendo al rey de los demonios.

SACRIFICIOS RITUALES

VÍNCULOS CON LA MITOLOGÍA HINDÚ LOS MIT O S H IN D Ú E S , sobre todo las his­

SE C R E E Q U E LOS R ITU A LES de cipo

torias del Ramayaria y M ahabharata, son bien

sangriento y que conllevan sacrificios regene­

conocidos en todo el Sudeste Asiático y apa­

ran la fecundidad de la tierra y de sus genres.

recen en las representaciones de danza y en

Estos rituales suelen ser explicados a través

el teatro de m arionetas de m uchos países.

del m ito.

A unque hace tiem po que el hinduism o ha

Los rituales con sacrificios hum anos

desaparecido de esta región, se recuerdan aún

son un legado com ún del Sudeste Asiático.

m uchas historias relativas al dios V ishnu y sus

Incluso en el siglo

reencarnaciones, Shiva y la diosa. Aparecen

X IX

se enterraban víctim as

vivas bajo las entradas de palacios y edificios

representados en los estupendos relieves de los

im portantes. En épocas pasadas, se sacrifica­

tem plos antiguos, que aún son visitados com o

ban niños al volcán, y hasta bien entrado el

reliquias del pasado por los m usulm anes y

siglo

budistas actuales. Las historias budistas son

XX

aún se cortaban cabezas en algunas

zonas. La fuerza vital, que se creía radicada

m uy populares en el norte, sobre todo los 10

en la cabeza, debía intensificar la fertilidad

jataka, relatos de las vidas anteriores de Buda,

en la

comunidad del cazador de cabezas.

y escenas milagrosas de su últim a vida com o m ortal; a pesar

V

D IO SES

3H¡

REFLEXIONES

TEMAS

de la fe genuina

en el

credo

2¡l


LA T E N T A C IÓ N DE BU D A

REYES Y DIRIGENTES

Del rey se esperaba que fuese el m ayor defen­

▲ Ejemplo de templo budista en ChiangM ai,

EL C O N C E P T O D E REY com o fuerza inter­

sor de la fe, que construyera tem plos, m ezqui­

norte de Tailandia.

m ediaria entre el m u n d o celestial v el terrenal

tas o estupas y que apoyara a los líderes religio­

fue im p o rta n te hasta el siglo

Se creía que el

sos. En algunos casos era considerado com o un

rey, el trono, el palacio y el reino representaban

ser sem idivino y cualquier hom bre com ún que

XX.

el universo en el m icrocosm os, y el orden en el

fuera sorprendido m irando al rey era condena­

com o H o C hi M inh llegaron a adquirir estatus

reino reflejaba la arm onía cósm ica. Un dirigen­

do a m uerte.

legendario. En Indonesia se representan en tea­

te m alvado o loco que alterase esta arm onía no sólo

creaba problemas políticos sino también

inundaciones, terrem otos, sequías y epidem ias.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

Los cam bios políticos del siglo

XX

dieron

tro y som bras chinescas las hazañas em belleci­

pie a m uchas historias sobre la lucha por la

das de estos hom bres carism áticos y sus colabo­

independencia. Algunos líderes nacionalistas,

radores, y

TEM AS

tal vez sean la base

de

mitos futuros.

2/3

m


REYES Y BUFONES . O w

V

DIOSES

M

REFLEXIONES

TEM AS

2/5

m


IN T R O D U C C IÓ N

Sudam érica, sino tam bién ritos de fertilidad,

ram ente con zonas com erciales y hegem onías

sacrificios hum anos, tatuajes y, seguram ente,

dom inantes. A lgunos de los cultos polinésicos

algunos dioses. E n la 7.ona de la M icronesia,

llegaron m uy lejos. El de Ta’aroa (Tangaloa),

unas creencias anim istas clásicas y el papel de

más tarde sustituido por 'O ro , se extendía

la herm ana sacerdotisa vincula las islas Ryukyu

desde Raiatea por todos los archipiélagos de

con las islas m icronésicas y partes de Polinesia

la Sociedad, C ook y T u a m o tu , con su marae

occidental. M uchos de los m itos y nom bres de

(altar) sagrado o lugar de encuentro, T aputa-

deidades polinésicas han experim entado una

puatea. El culto de R ongo se extendió desde

transform ación tan grande en M icronesia que

M angaia a diferentes partes de Polinesia, e

Jiáfc.

incluso llegó a las islas G ilbert. El de Tañe,

casi no son reconocibles.

conocido en toda Polinesia oriental, se centró

CULTOS Y COSTUMBRES

en H uah in e, y seguram ente se extendió desde

Los dioses más antiguos eran de la fertilidad

allí, cuando un gran núm ero de huahineanos

o “de la tierra”, y se les obsequiaba con los p ri­

zarparon hacia T ongatapu (invadida por los

m eros frutos y otras ofrendas. Se desarrollaron

polinésicos orientales en el reinado de Tu’i

im p o rtan tes rituales, anuales o estacionales,

T onga N ui T am atou) antes de em barcarse

y algunas familias, casi siem pre dirigentes,

finalm ente hacia N ueva Zelanda. El culto eso­

pro p o rcio n ab an sacerdotes para m antenerlos.

térico de K iho o 'lo , sólo seguido por la casta

En los “im perios” o esferas de influencia de

sacerdotal en Polinesia oriental, ha provocado

la islas T onga y Yap, estos rituales eran m uy

un sinfín de especulaciones.

extensos y p or lo general reunían a m uchas gentes de la zona. Se desarrollaron cultos en to rn o a los dioses principales, vinculados segu­

► Espíritu oceánico o demonio benévolo.

IS. H A W A I

^AWAI

IS. FILIPINAS

OCÉANO

PACÍFICO

NORTE

IS. M ARSHALL IS. C A R O L I N A S KIRIBATI (IS. GILBERT) IS. M ARQUESAS •.TUVALU B O R A BO R A SAMOA VANUAT4J

IS.TU AM O TU

(N U E V &

RAIATEATONGA

HÉBRIDAS)

IS. C O O K TA H ITÍ

IS.TUBUAf

ISLA DE PASCUA

NUEVA

Polinesia occidental

:e l a n d a

OCEANO

PACIFICO

SUR

Polinesia oriental I— | Micronesia Melanesia

V

d io s e s

O C E A N ÍA

H

REFLEXIONES

TEM AS

217

mm


T R A N S M IS IÓ N DE C O N O C IM IE N T O

H

J lilL

DUKDUK Y DEMAS

REPRESENTACIÓN MÍTICA EN EL ARTE

F.N M U C H A S S O C IE D A D E S melanésicas, los antepasados regresan du ran te las festivi­

EL G R A N A R T E M ÍT IC O en O ceanía era

dades de A ño Nuevo o en periodos rituales

la talla de la m adera, pero los m otivos m íti­

bien m arcados para elogiar o reprender a las

cos tam bién se inm ortalizaban sobre piedra,

gentes del lugar, bendecir las cosechas y pre­

marfil y jade. Para representar a los dioses se

sidir las iniciaciones. La sociedad secrera D ukduk de los tolai

usaban tam bién cuerdas trenzadas, tela de corteza, plum as, conchas y pelo de perro; los

de Nueva Bretaña es famosa por sus máscaras

dioses solían tener form a de com etas, azuelas

distintivas o tocados, y es aceptada com o una

y artefactos cerem oniales. Los sím bolos m ito ­

visita de los m uertos. Los visitantes m íticos

lógicos se usaban tam bién en tatuajes. Los

enm ascarados aparecen en Nueva G uinea,

objetos labrados variaban desde figuras gran­

norte de Australia y V anuatu, y los tocados

des y elaboradas de dioses y mazas de guerra

suelen ser m uy elaborados. Las estructuras tipo

hasta palos y cuencos para uso dom éstico.

torre usadas p or los demas de Irian Java, por

El labrado de la proa de las canoas era m uy

ejem plo, pesan unos 45 kg y es frecuente que

habitual en toda O ceanía, m ientras que los

los portadores aguanten este peso d urante todo

dinteles ornam entales en las casas eran sólo

el festival. Los tocados de palma tejida del

típicos en N ueva Zelanda.

dema cocotero m iden unos 90 cm de largo con hojas cubiertas de arcilla roja, cocos de m adera sujetos y raíces form adas por pajas

T EL PULPO Y LA RATA

largas tejidas en el pelo. El dema cocotero era el jefe de los espíritus amistosos, seguido

U N D ÍA, TRES A N IM A LE S terrestres se

del dema sagú, el dema

unieron a una b a n d a d a de p á ja ro s p a ra

canguro y los demas bana­

v ia ja r en una canoa. C u a n d o un m artín

na, boniato y tabaco.

pescador p e rfo ró un o rific io en el fo n do

El m aestro de cerem onias

de la ca n o a, ésta se llenó de ag u a y se

era D iw a-Zib, el gran

hun dió. Todos los p á ja ro s salieron vo la n d o.

dema de los cazadores

El pez v o la d o r los im itó, p e ro ca yó al a g u a

'*%/ de cabezas, el único que

y v io que p o d ía nadar. El ca n g re jo e rm ita ­

se frena de los excesos

ño c a yó en los arrecifes y vio que p o d ía

del alcohol y que no

moverse p o r ellos sin problem as. La rata,

puede ser m aldecido

p o r el c o n tra rio , fo rce je a b a p a ra no a h o ­

com o los demas de

garse c u a n do un p u lp o que pa sa ba res­

las inundaciones,

p o n d ió a sus gritos de a ngustia y aceptó

’ sequías, fiebres,

lle va rla a la costa. La rata se negó a c o l­

ham bre y guerra.

garse de los tentáculos y p o r ello trepó hasta la ca b e za del pu lp o , d o n de o rin ó y defecó sobre él. C om o era tan ca p rich o sa , no quiso saltar del p u lp o y lo o b lig ó $ \ a lle va rla hasta tie rra firm e p a ra no tener que m ojarse los pies.

V) *

Luego, la rata , p id ió de m ala m ane­ ra al p u lp o que o lie ra su p ro p ia c a b e ­ za. A l d e scu brir sus excrem entos, el pulp se e n co le rizó y es p o r ello p o r lo que tiene

V

bultos en la c a b e za y siem pre ataca a

► Las espectaculares máscaras oceánicas, como ésta,

ratas falsas usadas com o señuelo p or

se usaban para representar dioses y acontecimientos.

los pescadores.

A Figura tallada y gancho para colgar cráneos.

DIOSES

3 "l

REFLEXIONES

\ f

TEM AS

2/9 IBI


FERTILIDAD J L I I l

A BESTIAS MÍTICAS

de form a, levitar y volar a lugares distantes en un abrir y cerrar de ojos. E n Polinesia, los

A U N Q U E M U C H O S D IO SE S oceánicos

m édium s eran conocidos com o “anclas de espí­

aparecieron en form a anim al o de reptil, casi

ritus’ . Un m ito de Sam oa en el que aparece

siem pre eran antropom órficos. No obstante,

una palom a con nueve cabezas se refiere a un

en los m itos aparecen seres m onstruosos o

cham án (sim bolizado por un ser alado) que

dragones. El más famoso es taniw ha de

tiene acceso a los nueve cielos de la m itología

N ueva Zelanda.

de Sam oa. En otro m ito, M aui tenía ocho

Los m itos taniw ha derivan casi con

cabezas, sugiriendo que el b urlón más popular

toda seguridad de un recuerdo de Polinesia

no era un com pleto experto. Tafaki, por el

occidental donde, ocasionalm ente, en condi­

contrario, era un m aestro cham án, parecido al

ciones clim áticas anorm ales, podían llegar

irlandés F intann, que había “trepado” al cielo

cocodrilos de agua salada y crear graves pro ­

más excelso en las leyendas m aoríes. A dquirió

blemas. O tras bestias maoríes eran: manaia,

m uchas características del D ios cristiano, lo

con cabeza de pájaro, k u m i con cabeza de

que sugiere que los narradores estaban influi­

bulldog, y el perro de M oko que devoraba

dos por las ideas de los prim eros españoles o

hom bres. Se cree que un dios de las aguas

los pescadores de ballenas. Si los cham anes

c o g ió fuego de la diosa M a h u ik a , cuyas

de Fiyi podía haber sido un reptil m arino

podían cam biar de form a, los dioses tam bién

yem as de los dedos estaban incandescen­

extinguido.

aparecían en sus form as anim ales preferidas,

tes. M a h u ik a le d io la punta del dedo

sobre todo com o tiburón o pulpo. Fehuluni,

g o rd o del pie com o astilla, p ero se le

espíritu de Tonga, cam biaba regularm ente de

CHAMANES

a p a g ó en un torrente y vo lvió en busca de

sexo para poder atrapar tanto a hom bres com o

o tro. La diosa le fue d a n d o todos sus dedos

E N T O D O EL M U N D O O C E Á N IC O , se

hasta que sólo le qu e dó uno. El últim o

creía que los dioses ancestrales y de otros tipos

se lo la n zó con ra b ia , con la m aldició n

se com unicaban a través de m édium s, personas

de q ue in c e n d ia ria bosques, p ero M a u i

de am bos sexos y de estatus social variado, que

usada en brujería.

p id ió a yu d a a los dioses de la lluvia. En

eran poseídos por un espíritu o dios, tem bla­

▼ Estatua form ada en torno a un “ojo del fuego"

a lgunos á rb o le s q u e d a ro n suficientes sem i­

ban y hablaban con su voz. Se suponía que

central, a su vez rodeado por una serpiente que se

llas de fuego p a ra p o d e r luego obtenerlo

estos m édium s eran capaces de viajar al m undo

muerde la cola; los extremos son las cabezas del pez

a vo luntad.

de los espíritus, curar enferm edades, cam biar

mítico.

V

DIOSES

3-f

REFLEXIONES

TEMAS

a mujeres. •4 Figura de madera de doble cabeza, seguramente


M ITO S A S T R O N Ó M IC O S

carias de los dioses m asculinos o espíritus m ali-

T

ciosos. E ntre las diosas serpiente benéficas hay

LA MALDICIÓN DE NAKAA

que citar a K agauaha de San C ristóbal y la diosa p itón N iniganni de Nueva G uinea, que

N A K A A ERA EL IKAWAI o m a yo r de

recom pensaba con la fortuna a sus seguidores.

los dioses de uno de los prim eros grupos

Las diosas creadoras asesinadas solían ser la

de habitantes de piel oscura de las islas

fuente de p ro ductos vegetales. Uti, de

G ilb e rt. Era el dios cre a d o r de ese pueblo.

M angaia, escudriñó la tierra en busca de ali­

Creó a las personas, tanto hom bres com o

m entos y enseñó el arte de la pesca nocturna.

m ujeres, p e ro los d e jó v iv ir separados en

Eran tam bién corrientes los espíritus fem eni­

su isla de Boutu. Tanto hom bres com o

nos depredadores y caníbales, sobre todo en las

m ujeres tenían un único á rb o l en sus secto­

islas exteriores de Polinesia. En las M arquesas,

res respectivos.

las Vehine Hae, o m ujeres salvajes, siem pre

El á rb o l de los hom bres era tarakai-

intentaban robar o raptar hom bres vagabun­

maiu y el de las m ujeres, tarakaimate.

dos. Se dice que algunos espíritus vagabundos

C om o N a k a a , su dios, los hom bres y

de Tonga o las G ilbert estrangulaban a los

m ujeres eran inm ortales. Un d ía , N a k a a

m ortales con los que hacían el am or. Los m itos

les a n u n ció que se iba de via je . Para

m aorí, los de T uam otu y T a h ití hablan de dio­

seguir siendo inm ortales y v iv ir p a ra siem ­

sas caníbales. Estas diosas depredadoras pueden

pre, lo ún ico que tenían que hacer era

explicar por qué los sam oanos y rahitianos so­

perm a n e cer separados, los hom bres en

lían tener diosas guerreras. N afanua, la princi­

su p a rte del país y las mujeres en la suya.

pal diosa de la guerra de Sam oa, fue considera­

J lA -

Tanto los hom bres com o las mujeres

da un hom bre hasta que sus pechos quedaron

sabían de la existencia del o tro p e ro no

al descubierto en una batalla. To’im ata,

entendían p o rq u é N a k a a los m antenía

‘A itupuai y M ahufaturau eran tres doncellas

separados y no les pe rm itía verse. El vie n ­

guerreras que acom pañaban a su padre O ro.

to, que ca d a ta rd e sop la b a desde el lu g a r

Las diosas del volcán, com o Pele en Hawai,

de las m ujeres, llevaba el a ro m a de las

c o m partían algunas de las características de la

tabaa (flores) del á rb o l fem enino a los

D iosa M adre y los espíritus m alignos.

hom bres, y ca d a vez que esto pa sa ba , los hom bres pensaban en las mujeres

V EL DIOS HIKULE'O

y deseaban visitarlas. Pronto, todos p e rd ie ro n la cuenta de

H IK U L E ’O D E ID A D A N C E S T R A L de

las lunas y de las estaciones y creyeron

Sam oa, era el gran dios de T in T onga o rey

que N a k a a no ib a a volver. Y el viento,

sagrado de las islas de la Tonga, al que se

que nunca cesaba de tra e r el a ro m a de

p e rm anecer más tie m p o co n m ig o . Tenéis

ofrecían los prim eros frutos.

las tabaa del á rb o l de las m ujeres, siguió

que p a rtir, p e ro tendréis que e le g ir qué

El dios habitaba en el m u n d o especular

tentando a los hom bres a aventurarse en

á rb o l os llevaréis con vosotros". Ellos e li­

de Pulotu. Tenía una cola de reptil com o el

el sector fem enino. Tras otras va rias lunas

g ie ro n el de las m ujeres, el tarakaimate.

dios Dengei de l iyi que rodeaba el Arbol

y estaciones, N a k a a regresó, p a ra so rp re ­

Era el p a n da n o .

del m u n d o y fue atada por sus herm anos

sa de todos. Todo el m undo p re te n d ió que

para evitar que hun d iera la T ierra. A veces

na d a h a b ía pasado.

aparecía com o tiburón blanco. C u a n d o el linaje de T in T onga pasó p or

Un d ía , N a k a a reunió a su pueblo y d ijo : "M e habéis d e so bedecido y os

"H abéis e le g id o m al, pero vuestro á rb o l os servirá de mucho. De su m adera haréis casas; os d a rá frutos p a ra com er; sus raíces os cu ra rá n cu a n do estéis e n fer­

dos m ujeres, H ikule’o tom ó una m anifesta­

habéis reu n id o , a causa de ello vuestro

mos y os p ro p o rc io n a rá n gotas de a g u a

ción fem enina y ahora es considerado com o

lin a je ya no será in m o rta l, y p ro n to m o ri­

cu a n do estéis en alta mar. Sus hojas os

diosa en T ongatapu.

réis to d o s". La gente negó los hechos, pero

protegerán del sol, viento y lluvia, y c u a n ­

N a k a a les d ijo : "Es cie rto , os habéis v isita ­

d o m uráis y regreséis a mí, vendréis

d o y os habéis ¡untado, pues h a y canas en

envueltos en esteras hechas con las hojas

vuestra ca b e lle ra , la piel se está a rru g a n ­

de p a n d a n o ..."

► Estatua de Avatea de Rurutu, el dios creador

do , los dientes se estropean y vuestra

original de la Polinesia oriental.

salud empeora cada día... Ya no podéis

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEMAS

225


M ITO S SOCIALES - HISTORIAS SOBRE LA C R E A C IÓ N

'

J L I él

' s'

1862, que anunció al m u n d o religioso que

que se funden y refunden al contar las historias.

había descubierco una confirm ación oral de la

La confirm ación de la autenticidad de los textos

A Un hermoso litoral rodea la mayor parte de Oceanía.

narrativa bíblica. A unque el profesor Alexander

de Lawson la llevó a cabo un coleccionista ale­

las M arquesas sobre el últim o hogar en el norte

de H aw ai publicó el relato del diluvio, los estu­

m án a principios de este siglo, que registró

que fue destruido por com pleto se corresponde

diosos serios no lo aceptaron, tal vez no consi­

num erosos m itos y cantos relativos a catástrofes

a un m ito m oderno elaborado en la década de

guiendo reconocer la universalidad del m ito

naturales, la mayoría de ellos en un dialecto

1930 por u n excéntrico viajero, el coronel

y el hecho de que, en los ciclos cham án icos,

arcaico. A unque pocos de ellos sobreviven, lo

James C hurchw ard, que creía que todo el géne­

todos los diluvios se resum en en uno solo,

que persiste es suficiente para m ostrar la corres­

ro hu m an o se había originado en el continente

corno las ham brunas, guerras e incluso héroes

pondencia con el texto de Lawson. El mito de

hundido de M u, la madre patria en el Pacífico.

V

DIOSES

jf- f

REFLEXIONES

TEM AS

227

ü


PERSONAJES O C E Á N IC O S

MITOS SOCIALES NUEVAS INSTITUCIONES

linaje gobernante. Al prim er Tu’i Tonga no sólo se le atribuía un padre divino sino tam ­

JU L

T EL ORIGEN DE LA K A V A

LOS M IT O S SO C IA L ES fueron inventados

bién un carácter sagrado al ser el hijo m enor

EL HOMBRE FE V A N G A visitó Tu'i Tonga e

o bien com pletam ente transform ados tras

del dios reconstruido a partir de un desm em ­

invitó a su jefe a visita rlo a él y a su espo­

hechos sociales dram áticos. Después de guerras

bram iento cham ánico.

sa Fefafa en la isla Eueiki. La visita tuvo

tribales no era infrecuente que un dios pacífico

En las islas de la Sociedad, cuando los

lu g a r durante una ha m b ru n a y no había

de la fertilidad se convirtiera en un dios de la

seguidores de Tañe fueron vencidos a p rin ci­

nada que com er excepto una g ra n planta

guerra o en un dios de la guerra vencido para

pios del siglo

de kape con su ra íz com estible tip o p im ie n ­

presidir u n jardín. C o n el colapso del gobierno

rosos 'O ro sustituyó a su padre Ta’aroa com o

ta. El jefe Lo'au colocó su canoa p a ra p ro ­

de Tonga, de orientación sam oana, en el siglo

dios del firm am ento y de la guerra. El culto

teger la planta. Fevanga convenció a Lo'au

a 'O ro dio origen a una nueva casta sacerdo­

p a ra que e xtra je ra la raíz que luego d e p o ­

m itos para justificar el uso de la planta psicoac-

tal, la sociedad ’Arioi, que representaba las

sitó en un h o rn o de tie rra ¡unto con su h ija

tiva kava, com o droga de control social. El

nuevas historias de los dioses y servía de

leprosa Kavaonau. C uando se le presentó

m ito de origen de Tu i T onga se inventó o rees­

cofradía cultural para asegurar la c onfor­

la co m ida a Lo'au, éste no quiso comerse

tru ctu ró para reforzar el carácter sagrado del

m idad m itológica.

a la m uchacha y en su lu g a r enterró p o r

XVI y

principios del

X V II,

se inventaron nuevos

X V II I,

el dios de los juegos am o­

se parado la cabeza y el cuerpo. Después de cinco noches, de la cabeza creció una g ra n planta de kava y del cuerpo, caña de azúcar. Lo'au o rd e n ó a Fevanga que le traje ra la kava y la caña de a z ú c a r y d ijo : "¡K a va m asticable, una leprosa de Faim ata, la h ija de Fevanga y Fefafa! Trae un poco de fib ra de coco p a ra filtra r­ la, un cuenco p a ra co lo ca rla , a lguien com o maestro de cerem onias, unas hojas frescas de b a n a n o com o receptáculo y alguien que g ire el cuenco", y así se celebró el hecho de h a b er co cin a d o a la única h ija p a ra el recibim iento de los jefes.

U

LA MUERTE E N LOS M IT O S de la M elanesia, la m uerte solía estar relacionada con la brujería. Es posible que el m ito pred o m in an te fuera el regreso del espíritu a su tierra ancestral. En Fiyi, los espíritus debían recorrer un cam ino com plejo. En m uchas islas de la Polinesia, había un pu n to de salto en el extrem o occi­ dental de las islas principales donde el espíri­ tu descendía al m ar y luego emergía en el m undo especular. M ientras los dignatarios acudían a los cielos apropiados, la gente com ún tenía pocas esperanzas en el más allá y en Tonga se decía incluso que carecía de alm a al haber sido creada a p artir de insectos.

M Tagaloa se venga de los viajeros poco respetuosos

matándolos con un árbol delpan c¡uese desploma.

V

DIOSES

J -J

REFLEXIONES

TEM AS

229

I Ü


M ITO S DE L O S 'A R IO I

JLU l

A Las islas Fiyi.

Fiyi en la canoa K aunitoni. La historia fue aceptada por m ucha gente de Fiyi y ahora se cuenta com o una reliquia am ada de la m itolo­ gía de estas islas.

MITOLOGÍA POSTCRISTIANA C O N LA IN T R O D U C C IÓ N del cristianis­ m o, prim ero en M icronesia en el siglo Polinesia a finales del

X V III

X V II,

en

y en M elanesia en la

década de 1830, se produjo u n a rápida conver­ sión nom inal a la nueva religión. La experien­ cia de contacto llevó a la form ación de un cier­ to núm ero de cultos sincréticos. En las islas de la Sociedad, surgió en 1826 un culto im p o r­ tante conocido com o M am aia, dirigido por do. El m ito del sacrificio de Tagaloa, registrado

''profetas” que decían estar poseídos por Jesús,

fueron co m p a rtid o s con cu a tro jefes y uno

a finales del siglo

san Juan Bautista, san Pablo y la Virgen M aría.

fue conservado con vid a com o ro d illo sobre

M an u ’a, puede tener una base tra ­

En Tonga y Sam oa, tras el contacto no tardó

el que M a h i estira ría su b a rca Hotu. M a h i

dicional, pero hay razones para

en producirse un resurgim iento del cham anis­

fue a Tahaa p a ra com er cie rto a lim ento,

cuestionarlo. Los lugares

p la n ta r co rte za de p a p el, d a r de com er

m encionados de M icronesia

a los cerdos y e n ro lla r tela p a ra su a m ig o

com partían adm inistración

vivientes”. En la década de 1830 com enzó en

en Tahití. Regaló una ca n o a d o b le , tela,

alem ana con Sam oa en esa

Sam oa un culto que recibió el nom bre de su

plum as y perlas al rey Tam atoa a ca m b io

época, se habla de besos al

de su n o m b re y de 17 objetos rituales que

estilo europeo y Tagaloa

dos y posesiones por Jesús y espíritus sam oa-

fueron co m p a rtid o s entre Taram anini en

habla desde los cielos com o

nos. En Hawai e islas G ilbert aparecieron cul­

Raiatea y H u a 'a tu a en A fa 'a h iti, y éste

Yavé. En esa época era habitual

fue el o rig e n de los actores que proceden

una historia de m igración desde

en el siglo

de la casa de 'O ro en Raiatea.

las islas Sonda a H aw ai. D e form a

tipo tradicional, m uchos de ellos relacionados

similar, un ensayo publicado en

con expectativas de cargam entos europeos

H u a 'a tu a le re g a ló cerdos a M a h i que

X IX

por un jefe d

un periódico hablaba

MITOS PARACRÓNICOS

m o, apareciendo varios cham anes poderosos que fueron considerados com o "dioses

jefe m édium , Siovili, con sacerdotes travesti­

tos de plum as. En toda M elanesia, sobre todo XX,

ha habido num erosos cultos de

enviados desde los cielos. Sobre todo en Papúa N ueva G uinea, islas Salom ón y Vanuatu, estos cultos han introducido un buen núm ero de nom bres de nue­

ES D IF ÍC IL DATAR algunos m itos ya que los narradores suelen añadir m aterial nuevo

vos dioses a partir de personajes

para que los oyentes com prendan mejor. En

indígenas legendarios o incluso

el caso de los ciclos cham ánicos, las partes más

del m ism o presidente Johnson.

antiguas conservan su form ato original, m ien­ tras que el m aterial nuevo puede sustituir pasa­ jes relevantes. En el caso de ritos m enos form a­

A Las historias antiguas han

lizados, com o los "cuentos ju n to al fuego”, el

sido fuente de inspiración de

narrador tiene más libertad y m uchos m itos

pintores, narradores y escultores

oceánicos registrados desde la época colonial

durante muchas generaciones.

suelen tener detalles paracrónicos, que se refie­

Como las historias se han ido

ren a botellas, ventanas de vidrio y

embelleciendo con los años, el arte

otros artefactos introducidos

se ha vuelto cada vez más espectacular.

que eran desconocidos en el pasa-

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

231 W &


CULTOS CARGO

con frecuencia, D ios no era Yavé o Jesús, sino

1954 y 1992. El prim ero ayuda a explicar la

LOS D IO S E S D E E ST O S C U L T O S , si es que

una deidad sincretista com o el dios K ilihoh del

doctrina que se tiende a llam ar “cargo”, pues la

pueden llamarse así, eran en realidad m uertos

distrito de M adang, N ueva G uinea, en 1942.

gente nunca había visto a los hom bres blancos

que regresaban o antepasados, ya que entre los

O tro s cultos eran p u ra “costum bre” sin conte­

“pilotando un avión o un coche, haciendo la

m aoríes, los “profetas” solían tener un estatus

nido cristiano. Incluso algunos de los líderes

ropa que llevaba o colocando toda la com ida

sem idivino. M uchos de estos profetas, com o

que usaban el lenguaje de los m isioneros se

en las latas”. El segundo adapta el m ito bíblico

G enakuiya de Buna, eran cham anes tradiciona­

referían en realidad al dios local.

a la cultura local.

les capaces de visitar los reinos espirituales invi­

Los m itos de las tierras altas de Nueva

sibles y que ahora decían visitar el paraíso cris­

G uinea están sacados de relatos reales ofrecidos

tiano y llegar hasta las puertas del infierno. La

por las gentes del valle de B inum aria a los

A Bailarín maorí actual con la cara pintada,

m ayoría de los cultos eran m ilenarios, aunque,

m isioneros y anotados en sus diarios entre

Nueva Zelanda.

V

DIOSES

E

l

REFLEXIONES

1 #

TEM AS

233

m


IN T R O D U C C IÓ N J jU L

de rajá (rey) para los ancianos aborígenes

ras actuales son las que se enfrentan a los efec­

que actuaban de agentes. A su vez, estos líde­

tos de los paisajes m íticos de los aborígenes en

sicas. D u ra n te 200 años com o m ínim o, los

res controlaban el com ercio con otras tribus

sus intentos p or conseguir concesiones m in e­

pescadores de M akasar, del este de Indonesia,

aborígenes del interior.

ras y de exploración en las tierras aborígenes.

La cu ltu ra de los aborígenes australianos tuvo influencias tan to asiáticas com o m elané-

realizaron viajes anuales a la costa de la T ierra

N o obstante, debem os tener cuidado en

Los lugares sagrados validados por el conoci­

de A rn h em en busca de las exóticas babosas

no ver sólo la m itología com o una reliquia de

m iento de la m itología, son un obstáculo al

m arinas {trepang), consideradas com o una

la historia prim igenia y una form a de preser­

que se enfrentan estas com pañías. La caracte­

exquisitez. E ntre los yolngu del nordeste

var en el presente hechos que ocurrieron antes

rística más típica de la m itología aborigen

de T ierra de A rnhem , m iem bros del clan

de la historia escrita. U n sistem a m itológico es

en la Australia actual es la form a en que las

W arram iri de la moiety (clase m atrim onial)

tan to una teoría del m u n d o com o un retrato

com unidades utilizan sus m itos para oponerse

Yirritja eran antes interm ediarios entre los

del pasado y perm ite explicar tam bién cóm o

a los avances m ineros.

aborígenes locales y los de M akasar. Los

debe y puede com portarse la gente en el día

com erciantes de M akasar usaban el título

de hoy. C oncretam ente, las com pañías m ine­

C ontactos con comerciantes makasanes

T ie rra de Arnhem

OCEANO

T ierra de A rnhem nc/roriental

Influencia de temas míticos en Melanesia

INDICO

MAR

DE

CORAL

M onte Con ñor

Q UEENSLAN D

N U E VA GALES DEL SUR

U p p e r Swan River

Rutas de los primeros humanos (conjetural) Elemento topográfico Región desértica Q O

V

Evidencia de primeros humanos, hace unos 40.000 años Zona rica en mitología

DIOSES

3"i

REFLEXIONES

A U ST R A LIA

TEMAS

235

BE


creador m ientras pasó p o r su zona. D e este m odo es preciso que los diferentes grupos se

237

WM

EL PADRE DE TODAS LAS COSAS E N EL S U D E S T E D E AUSTRALIA

reúnan de form a periódica para poder llevar

podem os hablar de un ser creador único,

a cabo la recreación ritual y com pleta de

al que el antropólogo A. W. H ow itt se refe­

rodo el m ito. Por ejem plo, en el centro de

ría com o el "Padre de todas las cosas”. Las

A ustralia, los dos héroes M am andabari reco­

gentes de la zona baja del río Murray, en

rrieron grandes distancias; nin g ú n hom bre

el sur de Australia, lo llam an N gurunderi;

conoce el m ito com pleto. Es preciso que los

ascendiendo por el río iM urray, se le conoce

custodios de diferentes zonas se reúnan para

com o Vayame. D aram ulun y otros n o m ­

representar el ritual G adjari basado en este

bres. En otras partes de Australia, el princi­

ciclo m itológico.

JiÉL

A

Por lo general, un g rupo local conoce una parte del m ito que narra la historia del ser

SERES CREADORES

pio fem enino es tam bién im portante y cabe

El co n cep to de totem ism o es básico en la m itología aborigen austra­ liana. D e una form a m uy general, es el uso de una especie n a tu ­

hablar de una Diosa M adre. En el nordeste de la T ierra de A rnhem , las dos herm anas Djanggaw ul reciben el nom bre de “hem anas del sol”; representan el sol y sus pro­ piedades dadoras de vida.

ral o característi­ ca de ella com o

T

em blem a de una persona o grupo. C ada clan tiene diversas especies y objetos totém icos

EL MITO DE WAGILAK EN EL PRINCIPIO de los tiem pos, las herm anas W a g ila k se d irig ie ro n a pie hacia el mar, d a n d o nom bre a los

que le son específi­

lugares, anim ales y plantas que

cos y que le d iferen­

encontraban. Una de ellas estaba

cian de otros clanes de la m ism a zona. C o m o todos los

e m b a ra za d a y la o tra tenía un hijo. Antes de p a rtir, am bas habían tenido relaciones incestuosas con hombres de

tó tem s están aso­

su p ro p ia moiety (clase m atrim o nial).

ciados con un

Tras el nacim iento del h ijo de la her­

lugar d e te r­

m ana pequeña, siguieron su via je y

m inado, sus

un día se detuvieron cerca de una

designacio­

p oza de ag u a do n de vivía la g ra n

nes vincu­

pitón Yurlunggor. La herm ana m ayo r

lan a una

co n tam in ó el agua con su sangre mens­

persona

tru a l, lo que enfureció a la p itón, que

con una

salió de la p o za y p rovocó un g ran

localidad

d ilu vio y una inu n d ación g lo b a l, en g u ­

concreta.

llendo después a las mujeres y a sus hijos. C u a n d o la pitón se irg u ió , las aguas cu b rie ro n la superficie de la tierra y su vegetación. C ua n d o se tum bó de nuevo, la in u n d ación desapareció.

M Figura fem enina aborigen que representa diferentes seres sagrados en diferentes clanes. ► Los discos sagrados representan el espíritu inmortal; los trazos, un lugar sagrado.

V

d io s e s

H

REFLEXIONES

TEM AS


SERPIENTES Y A R C O IRIS J í A l

H

el niño nace pasa a pertenecer al tótem de

LA BRAMADERA U N A B R A M A D E R A es un trozo oblongo,

su antepasado. La relación que existe entre m ito y

ovalado, de m adera, que suele estar grabado

ritual es básica en la vida cerem onial de los

con dibujos sagrados. Se ata a una cuerda y

aborígenes de Australia, y para su representa­

se gira en el aire, p or encim a de la cabeza.

ción gráfica a través de varios m edios visuales,

Se dice que el fuerte ruido que provoca es

sobre todo pin tu ra y talla. Para sim plificar

la voz del antepasado m asculino que viene

u n poco las cosas, puede decirse que los m itos

a devorar a los iniciados de este sexo.

ofrecen el m arco idóneo para la acción ritual,

El objetivo es asustar a los m uchachos y

a través de la cual la gente intenta m antener

exponerlos al poder del culto. M ás tarde,

vivas la creatividad ancestral y la fertilidad,

cuando en tran en la vida ritual, a los chicos

a la vez que trabajar a favor de grupos h u m a­

m ayores ya se les revela el secreto de la bra­

nos coetáneos.

m adera.

T ANTEPASADOS O T R O A S P E C T O de esta actividad m ítica es que los cuerpos de los creadores ancestrales tam bién q u ed an fijados en el paisaje. E ntre los aranda del desierto central, po r ejem plo, estos seres ancestrales dejaron partes de su cuerpo en los lugares

unam bal dicen que, al p rin c ip io , sólo exis­ tía el C ielo y la Tierra. U ngud, el creador, vivía b a jo tie rra , en fo rm a de una g ra n serpiente p itón. U ngud se asocia tanto con la tie rra com o con el ag u a. W a lla n g a n d a , el C ielo, se asocia con la V ía Láctea. Se supone que W a lla n g a n d a creó todo, pero

m ujer casada, ocupada por la

fue Ungud quien h izo que el ag u a discu­

búsqueda diaria de alim en ­

rrie ra en las p ro fu n d id a d es y la lluvia

A W ANDJINA

ca ye ra , y así es com o la vid a com enzó en

d e n tro de su cuerpo que

la Tierra. Juntos, W a lla n g a n d a y U ngud

LOS W A N D JIN A son seres espirituales de!

reconoce com o un signo

crearon todo.

clan de la región de Kimberley, en Australia

inicial de em barazo. Más

N o obstante, los actos de creación

O ccidental. Se les considera seres creadores, cada uno de los cuales es responsable de for­

tarde m ostrará a su m arido

sólo o cu rrie ron de noche, cuando los

el lugar exacto en que tuvo

dos seres soñaban. U ngud se transform ó

m ar una parte del paisaje, con sus anim ales

esa sensación. Tras co n ­

en los seres que soñaba, m ientras que

y sus plantas, así com o otras características topográficas significativas. Los W andjina fue­

sultar con los ancianos

W a lla n g a n d a soñaba a su vez sus seres

jefes de su p ropio clan,

creados. M ed ia n te una fuerza espiritual,

ron los prim eros habitantes. C ada uno de

el h om bre averigua qué

W a lla n g a n d a proyectó estos seres soñados

ellos entró en una gruta, se tu m b ó y m urió

antepasado original toté-

en d ib u jo s rojos, negros y blancos, cuyas

una vez finalizada su actividad creativa. Las

m ico vivía en ese lugar

im ágenes, según los unam bal, aún pueden

pinturas rupestres de los W andjina que es

o bien lo visitó d u ra n te

hallarse en cavernas y rocas.

un o de sus diversos viajes. D e ahí se concluye que

En la Tierra de A rn h e m , los creadores,

posible ver hoy en día son consideradas com o una encarnación literal de estos seres

D ja n g g a w u l y W a g ila k , fueron responsa­

ancestrales. A ún son visitadas p o r los aborí­

este antepasado totém ico

bles de crea r y n o m b ra r todas las especies

genes actuales para pedir una m ayor fertili­

ha sido el causante del em ­

y lugares del paisaje. También colocaron

dad de las plantas y los anim ales que consti­

barazo de la m ujer, ya sea

em blem as sagrados, rangga, en pozas

tuyen su alim ento.

e n tra n d o en su cuerpo o

de a g u a. Los rangga son recreados p or

bien girando una pequeña

los seres hum anos vivos en c a lid a d de

bram adera a la altura de sus

anexos de las nuevas representaciones

sagrado.

rituales de estos actos p rim o rd ia le s de

▲ Los Wandjina son seres ancestrales del mar

creación mítica.

y del cielo.

caderas y provocando los d olo­ res que la alertaron. C uando

DIOSES

EN EL NOROESTE DE AUSTRALIA, los

p or los que viajaron. U na

to, puede sentir un dolor

V

MITO DE CREACIÓN DE LOS UNAMBAL

H

REFLEXIONES

TEM AS

Tablero de madera grabado, de carácter

239

9E


M IT O Y RITUAL - Ü A -

►Canguros, ilustración sobre corteza del tipo rayos X.

EL CUCLILLO G U W A K EL M O T IV O D E LA P IN T U R A de los artistas yolngu B anapan M aym uru es el viaje m ítico de g uw ak, el cuclillo. La p in tu ra está ubicada en D jarrapki, un lago salobre entre las dunas de arena del golfo de C arpentaria, justo al no rte de la bahía Blue M ud, en el n o r­ deste de la T ierra de A rnhem . D os guw ak, dos zarigüeyas, dos em ús y otros seres creadores ( wangarr) salieron desde un lugar en el país de R itharrngu. C ada anim al recogió alim ento para sí. La zarigüeya se puso a hilar su pelaje en form a de cuerdas. Al cabo de un rato, el guw ak le dijo que parase. Estas cuerdas, que tenían distintas longitudes según los sitios, fueron entregadas a los m iem bros hum anos del clan de los diferentes lugares d o n d e los anim ales creadores acam paron y hallaron ali­ m ento. Se convirtieron en objetos sagrados y rituales del clan. E n algunas versiones, el viaje se acabó en D jarrapki. Allí hallaron un paisaje sin acci­

así com o todo el com plejo ritual-artístico

culturales m asculinos son las figuras m íticas

dentes, pero a través de sus acciones llegaron

que lo acom paña, queda siem pre restringido

más im portantes. E n el sudeste hay un único

a form ar las rasgos topográficos que tiene

a los custodios actuales de los lugares explica­

gran héroe: Baiam e, Bundjil, N g u ru n d eri,

ahora. La p in tu ra m uestra las zarigüeyas a los

dos en térm inos religiosos y cosm ológicos por

etc., y tam bién es de sexo m asculino.

lados y los cuclillos en el centro, u n o frente al

el m ito.

otro. Sobre sus cuerpos se alzan los árboles de

Pero en el centro del país, en el desierto

Los cantos, la form a habitual de recitar

central, el T erritorio del N orte y en la Tierra de

anacardo d o n d e cada noche se alim entaban

los m itos, se centran en palabras clave y refe­

A rnhem , la figura fem enina es la dom inante.

de sus frutos. Los em ús aparecen en el centro,

rencias que en sí m ism as están vinculadas a

El ciclo m ítico ritual de G unabibi se centra en

dorso co n tra dorso, bajo el anacardo con su

lugares específicos de la zona. Los cantos ayu­

torno a la “A nciana”, una figura que tam bién

vegetación esparcida.

dan a recordar detalles relativos a la historia

d om ina en las zonas de los ríos Roper,

sagrada del lugar en cuestión.

M acarthur y V ictoria. Es conocida com o

COMPONENTES DE LA MITOLOGÍA LA M IT O L O G ÍA A U ST R A L IA N A tiene

K unapipi, M um una, K liarin-Kliari. Se dice

LA MADRE Y EL PADRE DE TODAS LAS COSAS

que es fuente de vida, tan to entre los hom bres com o en la naturaleza. La A nciana se halla

tres c om ponentes: el prim ero es el cuerpo

T O D A S LAS R E L IG IO N E S A B O R ÍG E N E S

unida a ritos de fertilidad centrados en torno

de la m itología m ism a, considerado com o

consideran la fertilidad com o un elem ento

a la serpiente Arco Iris. Se dice que la serpiente

u n c o n ju n to de las historias. El segundo es

básico, y es habitual que las capacidades sexua­ se “abrió cam ino” en el vientre fem enino para

el sistem a de dibujos gráficos que representa

les de hom bres y m ujeres sean el centro de

que los espíritus ancestrales p uedan vivificar a

los hechos narrados en los m itos. El tercero

intentos más am plios de m an ten er la n a tu ra ­

los hum anos actuales al nacer.

es el país, cuya creación y rasgos distintivos

leza regenerativa del cosm os. En partes dé­

son explicados p o r los m itos y artes visuales.

la A ustralia aborigen, aparecen seres creadores

El m ito está siem pre localizado: el conoci­

tan to de sexo m asculino com o fem enino. En

m ien to y el c ontrol de u n episodio m ítico,

el noroeste y nordeste de Australia, los héroes

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

TEM AS

241


M IT O Y ARTE EN AUSTRALIA J lM .

T

escamas, de co lo r b lanco. A l ser

EL HACEDOR DE LLUVIA, ATAIN-TJINA

lib e rad o s, uno de los jóvenes se

A Tablas labradas de antepasados. ▼ Gentes de la tribu malaya.

d e sp la zó a una zona de lla n u ra

ENTRE LOS A R A N D A del d e sie r­

y a llí frotó la escama co n tra una

to c e n tra l, el c re a d o r m ítico,

p ie d ra . En ese m om ento, el joven

A ta in -tjin a , era el h a c e d o r de llu ­

se co n virtió en nube y ascendió

via más im p o rta n te . Su tótem era

al cielo. Desde allí se d io la vu e l­

aves, a causa de su significado fálico, y tam ­

el murunta o serpiente de a g u a .

ta y d e jó que su ca b e llo c o lg a ­

bién el fuego, porque el hu m o se usa para

Levantó su ca m p a m e n to en una

ra en fo rm a de lluvia. La lluvia

arraer a una m ujer.

costa le ja n a ¡unto con otros jó ve ­

llegó hasta la tie rra . El joven

nes ta m b ié n hacedores de lluvia.

la n zó más escamas que hab ía

im portancia ritual que se denom inan guruw añ,

c o g id o del cuerpo de la serpien­

de los cuales se dice que son la m anifestación

A ta in -tjin a se d e d icó a perse­

H ay otros dibujos m asculinos de m ayor

g u ir a estos jóvenes, a los que

te y éstas se co n virtie ro n en des­

prim aria del poder ancestral. Se pintan sobre

a c a b ó ca p tu ra n d o , y los la n zó al

tellos lum inosos.

el suelo, sobre tableros tjuringa y piedras, y

El espíritu de A ta in -tjin a

mar, d o n d e serían en g ullid os p o r

tam bién sobre armas. Estas representaciones están estrecha­

una serpiente de a g u a gigantesca.

a b a n d o n ó luego su cuerpo d u r­

A l c a b o de dos días, A ta in -tjin a

m iente y se elevó a los cielos

m ente ligadas al sentido del tacto. Las m ujeres

o rd e n ó a la serpiente que v o m ita ra

com o a rco iris. El joven nube

walbiri acom pañan una historia con dibujos

los cuerpos de los jóvenes en form a

sujetó el a rco iris y lo a tó a su

iconográficos trazados en la arena sobre la

de humo.

ca b e za. V ia ja ro n ¡untos ha cia el

que están sentadas, lo que constituye una

oeste y la lluvia cesó. Esta es la

versión paralela, a través de signos, de la

ra zó n de las la rga s sequías que

historia verbal.

M ie n tra s estaban d e n tro del cu e rp o de la serpiente, los jóvenes se a p o d e ra ro n de a lg u n as de sus

sufre A u s tra lia central. Siguieron hasta que A ta in -tjin a la n zó o tro ¡oven al m ar y com enzó de nuevo el ciclo.

DIBUJOS WALBIRI LO S W ALBIRI del centro de Australia tie­ nen varias categorías de dibujos. Yawalyu son dibujos de m ujer y sólo se reproducen sobre los cuerpos de las m ujeres. U na m ujer recibe una visión del dibujo yaw alyu d u ra n ­ te un sueño, pero puede pasar sus propios dibujos a sus hijas. Lo ideal es que las cuña­ das p inten sus propios dibujos en los cuerpos de las otras. Se supone que los dibujos fom entan la fertilidad y el atractivo sexual de las m ujeres. U na clase paralela de dibujos son los llam ados tlbinji por los walbiri; son m asculinos y se supone que fom en­ tan el atractivo sexual del hom bre. Los m otivos recu­ rrentes son el em ú y otras

V

DIOSES

3-f

REFLEXIONES

TEMAS

Jo

-


ESPÍRITUS M IM I J L íL

T

p a ra que p u d ie ra flu ir el ag u a en esos

LOS DJANGGAWUL LOS TRES D JA N G G A W U L , un hom bre,

lugares. S ig u ie ro n v ia ja n d o . En N g a n m a ru w i,

su herm ana m a y o r y su herm ana menor,

la herm ana m a yo r resultó estar e m b a ra ­

todos de la moiety Dua, estaban vivie n d o

z a d a . El h e rm ano colocó su dedo en su

en la isla de Bralgu frente a la costa de la

v a g in a y salió un n iñ o va ró n . Fue m uy

Tierra de A rn h e m .

cu id a d oso , pues si la hu b ie ra a b ie rto

El h o m b re tenía un pene a la rg a d o y

d e m a sia d o , h u b ie ra salido m ucha gente,

muchos niños fueron saliendo a la luz. Estas gentes fueron los antepasados de los diversos grupos lingüísticos (m ada ) de la Tierra de A rnhem .

A JULANA Y NJIRANA (DESIERTO OCCIDENTAL)

sus dos h e rm anas tenían clítoris ta m bién

ya que hab ía m uchas personas en su

M IE N T R A S U N H O M B R E llam ado

a la rg a d o s . M ie n tra s c a m in a b a n p o r la

útero.

N jirana deam bulaba, su pene, Julana, se

tie rra , estos m iem bros ib a n d e ja n d o surcos

Siguieron v ia ja n d o , d e ja n d o objetos

separó de él. Asustó a las Siete H erm anas,

sagrados, y el h e rm ano p e rfo ró más

las M inm ara, girando una pequeña bram a­

clíto ris de las herm anas e ran com o ba sto ­

pozos con su bastón rangga. V ie ro n

dera en un intento de atraer a una de ellas.

nes rangga sagrados. El h e rm a n o le va n ta ­

diversas cria tu ra s y les d ie ro n nom bre.

O tra vez, y desde otra dirección, N jirana

ba los clíto ris de sus herm a n a s del ca m in o

C o n tin u a ro n a rra s tra n d o su pene y clítoris

oyó a una m ujer llam ada M in m a M ingari

y c o p u la b a con ellas; en ese m om ento,

p o r el suelo y las m ujeres q u e da ro n p re ñ a ­

que estaba orinando. Julana entró en la

no h a b ía p ro h ib ic io n e s co n tra las re la ­

das. N o m b ra ro n otros seres y d e ja ro n más

mujer, pero ésta se levantó y cantó para

ciones sexuales con personas de la

sueños, p ero e vitaron los lugares de la

que los perros m ordieran el pene de N jirana.

p ro p ia moiety.

moiety J iritja . D e ja ron em blem as sagrados

C uando lo hicieron, N jirana contrajo el

rangga m ientras ib a n v ia ja n d o y d ie ro n

pene, pero los perros siguieron atacando el

de B ra lg u , c a rg a ro n su ca n o a y p a rtie ro n

nom bres "in te rn o s" (secretos) y "externos"

órgano y la m ujer tam bién hasta que éste

h a cia el continente. M ie n tra s re m a b a n ,

(públicos) a las cosas m ientras se las iban

se retiró. Llegaron a A nm angu donde todos

pusie ro n n o m b re a v a ria s cria tu ra s, com o

e n contrando.

se convirtieron en piedras grandes.

en el suelo. El pene del h e rm a n o y los

H a b ie n d o d e ja d o sueños en la isla

lin d a rid j (p e riq u ito ), dom urm indjari (pato

El herm ano siguió in tro d u cie n d o su

salvaje), d jan dja (go a n n a ) y d e ja ro n sue­

d e d o en la va g in a de su herm ana p a ra

ños en los lugares visitados. El h e rm ano

que salieran los bebés, cada vez más p ro ­

h iz o po za s de a g u a in tro d u cie n d o su

fundam ente, hasta que al final in tro d u jo

A Varias criaturas, incluyendo el pato salvaje,

bastón rangga m auwalan en el suelo,

toda la m ano, luego el b ra zo entero, y

recibieron su nombre de los tres Djanggawul.

V

DIOSES

H

REFLEXIONES

tem as


EL M O V IM IE N T O ACR ÍLICO EN EL DESIERTO CENTRAL J i É L

sentaciones naturalistas del arte de I ierra de A rnhem occidental. T ienen dos tipos de signi­ ficado. Pueden referirse tanto a hechos m itoló­ gicos com o a rasgos del paisaje, aunque pueden representar tam bién a am bos. Las pinturas, por tanto, tienen una doble función: aluden tanto a hechos m íticos com o al m apa geográfico dé­ la tierra.

H PINTURAS SOBRE CORTEZA E N 1959, E N LA ISLA D E E L C H O , frente a la costa del nordeste de la T ierra de A rnhem , se expuso públicam ente delante de la iglesia una colección de objetos sagrados y pinturas sobre corteza de carácter altam ente secreto. Fue un inten to por parte de los líde­ res aborígenes de m ostrar a la sociedad blan­ ca que ellos disponían objetos y dibujos de una gran fuerza y que estarían dispuestos a com partirlos si la sociedad europea hiciera lo propio. Era una form a de los aborígenes de pedir reconocim iento, ayuda y asistencia en su lucha por la supervivencia de su cultura en un estado euroaustraliano. y?

MATRIMONIOS MIXTOS LO S R ÍO S M URRAY Y D A R L IN G cubren gran parte de Nueva Gales del Sur, norte de V ictoria y este de Australia del Sur, y fue­ ron un foco im p o rtan te en la vida aborigen tradicional, así com o una vía a través de la cual se propagaron los m itos, los objetos y el comercio.

TÉCNICAS DE PINTURA

mos con una inversión artística. En lugar de

D istintos grupos alxnTgenes de la región

E N EL O E S T E D E LA T IE R R A de A rnhem ,

que los seres ancestrales dejen partes de sus

M urray-D arling han registrado historias de

el estilo de p in tu ra conocido en la actualidad

cuerpos para crear el paisaje, las pinturas m ues­

halcones y cuervos. Por lo general son los

com o “de rayos X" se halla m uy desarrollado.

tran el paisaje “d entro” del m ism o antepasado,

nom bres de los dos moietie: o m itades de la

Las obras m uestran la elaborada anatom ía

com o si la tierra form ara parte de su com posi­

sociedad. Se representan com o criaturas a n ti­

interna de personas y anim ales: en este últim o

ción corporal. Esta técnica se asocia especial­

téticas, siem pre en conflicto, que acuerdan

caso, suelen indicar las partes com estibles del

m ente con las cerem onias M ardayin, donde se

hacer la paz en algunos casos y com o resulta­

anim al.

m uestra la relación entre una persona y sus tie­

do de lo cual, las gentes se dividen en dos

rras del clan.

grupos y com ienzan los m atrim onios entre­

U na variante interesante de esta técnica en la T ierra de A rnhem occidental es la llam a­

Las pinturas yolngu sobre corteza del

cruzados.

da rarrky reservada para representaciones de-

nordeste de la T ierra de A rnhem utilizan tanto

seres ancestrales. M uestra los órganos internos

los dibujos geom étricos, de form a sim ilar al

de los cuerpos de estos seres, pero a la vez son

círculo, punto y líneas de Australia central,

A Esta bonita pintura sobre corteza muestra dos

tam bién rasgos del paisaje. A quí nos encontra­

com o dibujos figurativos, parecidos a las repre­

cocodrilos con sus crías y huevos.

V

DIOSES

5d¡

REFLEXIONES

i f

TEM AS

247 m


INTRODUCCIÓN b t t

A FR IC A

interior se desencadena una batalla: el deseo de unicidad por una parte y la dem anda de independencia p or otra. Esta lucha se intensifi­ ca al acercarse a la edad actual, y el hom bre lo ve reflejado sobre todo en los personajes del trickster y el héroe, don d e se perpetúa la lucha entre una hum an id ad con voluntad propia y un regreso indiferenciado a la divinidad. Esta unidad con lo divino se va perdiendo a m edida

Kakwa

que cobra más im portancia el m u n d o actual, y

Nue--

el burlón profano se convierte en el espectro de Zar,de

lo que hom bres pueden llegar a ser si se alejan de Dios: la am oralidad de la indiferencia. Ganda

o' 0.

H MITOS Y CUENTOS O CÉA N O ÍN DICO

O C ÉA N O ATLÁNTICO

F.L M IT O P U E D E A PA RECER en el núcleo de todas las historias, incluyendo los cuentos y los relatos épicos. En un relato ekoi (Nigeria), una oveja da generosam ente la com ida de su granero a sus vecinos, pero, cuando vende su granja para conseguir una

K¡kuyo Pueblo, tribu

piedra brillante de serpiente, esos m ism os

Zona desértica

vecinos se niegan a darle de com er dicién-

Zona de selva tropical 1

dole que es absurdo cam biar una granja p or

¡ Pinturas y grabados rupestres

un objeto de ese tipo. M uriendo de ham bre y de pena por la actitud de sus vecinos, la oveja regala la piedra brillante a Efflon

naturaleza. La superación del caos y la ordena­

audiencia pueda entender fácilm ente: un acto

Obassi, cuando el dios se va al Cielo. Este

ción del m u n d o es nuestra prom esa y nuestra

hum ano violento, la persecución de un novio

coloca la piedra en una caja con una tapa:

esperanza, pero el burlón divino y el b urlón

o una novia, alguien atacado. D e estos hechos,

cuando brilla hay luna llena, un sím bolo de

profano, siem pre am oral y dispuesto a oscure­

con frecuencia antisociales, surge una nueva

la generosidad de la oveja, pero una vez al

cer el orden con el caos, form an tam bién parte

vida. La atrocidad tiene un sentido porque

mes, la tapa se cierra y no hay luz, sugirien­

representa el caos; por el contrario, la creación

do el m alestar de los dioses por las actitudes

resultante representa el orden. El ser hum ano

egoístas de los vecinos de la oveja.

de nosotros.

MITO Y METÁFORA

anhela recuperar la unicidad perdida. E n su

EL M IT O ES U N A M E T Á F O R A constante de lo que el hom bre puede llegar a ser, al pasar del caos de su vida a una especie de orden eter­ no. Es una form a de ritualizar su vida cotidia­ na, es un vínculo con los dioses. Pero m ientras exista este deseo de orden, existe tam bién el peligro de anhelar la unidad con Dios, el regre­ so a la Edad de oro, lo que significa una pérdi­ da del libre albedrío. Los m itos suelen com en­ zar con una escena dom éstica familiar, que la

► Se creía ejue los dioses tenían un carácter ambivalente.

V

DIO SES

3H Í

REFLEXIONES

TEAMS

249

£23


TEAAAS C O M U N E S S M

m

V

EL DIOS DUAL

ir a los cielos y visitar y estar con los dioses.

dam ara: N am ibia) tom a u n cam ino ancho

Ll dios creador se desplazaba a la tierra,

que conduce al pueblo de la m áxim a deidad,

trayendo nueva vida, reform ando y perfeccio­

G am ab, en los cielos.

nando el lugar que había creado. Se en co n tra­

PARA D R A M A T IZ A R Y S IM B O L IZ A R las fuerzas activas d u ra n te el p rim er periodo

ba con los seres hum anos, vivía entre ellos

de creación, D ios es a m en u d o representado

y éstos eran sus hijos. Les enseñaba, los

▲ Un árbol solitario domina

com o una figura com pleja y am bigua, tanto

castigaba y los recom pensaba, en un

la llanura africana.

creadora com o destructora, dos fuerzas

esfuerzo por ordenar el lugar que

opuestas en un ú nico ser, con capacidad

había creado.

T Estatua poco común de una figura masculina africana.

Las prim eras conexiones esta­

para reflejar el proceso de transform ación

ban presentes, au n q u e no siem pre

de esta época. G ulu (ganda: U ganda) es uno de esos

eran seguras. U na diosa se arqueaba

dioses creadores. T iene una hija, N am bí,

sobre la tierra, vigilándola y p ro te ­

que representa su lado creador, y un hijo,

giéndola. Las cadenas, hilos, cuerdas,

W alum be, que sim boliza su lado destructor.

redes y árboles servían para conectar

N am bí se casó con el prim er hom bre, K intu,

cielos y tierra, y D ios y los hom bres

y trae la vida al m undo, m ientras que su her­

perm anecían b astante próxim os

m ano, W alum be, trae la m uerte. K intu y

entre sí. W ulbari (krachi: Togo),

N am bi se niegan a co m p artir sus hijos con

el dios creador, envió hom bres y

W alum be y entonces éste com ienza a llevar­

m ujeres a la tierra por m edio de

los hacia la m uerte.

u n a cadena. Para los holoholo (R epública D em ocrática del C ongo y T anzania), un árbol

RELACIÓN ENTRE CIELOS Y TIERRA

gigantesco unía el cielo y la tierra. U n a anciana (ranga:

1 N IC IA L M E N T E H A BÍA R E L A C IÓ N

M ozam bique) vio una cuerda

en tre D ios y los m ortales creados, entre la

que se desenroscaba de u n a nube.

m orada divina y el hogar terrenal de los h o m ­

Subió p o r ella y se en co n tró en un

bres. H abía com ercio en tre los cielos y la tie­

lugar sobre el cielo, en una tierra

rra. La hija de D ios podía visitar la tierra y

sim ilar a la suya. C u a n d o el

c am in ar entre los hom bres. Y éstos podían

alm a aban d o n a el cuerpo (berg

V

DIOSES

JT j

REFLEXIONES

\ f

TEM AS

251 k E


SE PARACIÓ N

LA LUCHA ENTRE DIOS Y EL HOMBRE

ERROR HUMANO

Wm

estaba de regreso, un la g a rto lla m a d o

LAS IN S T IT U C IO N E S Y C E R E M O N IA S

A g a d z a g a d z a , que h abía o íd o las p a la ­

E N LA T IE R R A C O N T IN Ú A la lucha pri­

culturales son las m anifestaciones inm ediatas

bras de Dios, co rrió p o r delante del g usa­

m igenia entre las fuerzas del bien y del m al,

de la p arte in te rio r divina, y m uestran al

no p a ra e n g a ñ a r a las gentes de la tierra.

m ientras el h om bre hace esfuerzos por recupe­

h o m b re la vía para llegar hasta D ios. Si los

C ua n d o llegó, les d ijo a sus pob la do re s

rar y m antener su contacto con el cielo. En la

seres h u m an o s observan de form a

vida de los hom bres se filtran seres fantásticos

fiel y com pleta esta ética

y sobrenaturales, que reflejan los conflictos

social, po d rán , aunque

lo hizo. M ás ta rd e , cuando

internos cuando los hom bres se esfuerzan

sea p or un solo in stan ­

el gusano llegó y les d io

p or hacer valer la m ejor p arte de su naturaleza.

te, tocar de nuevo

En sus vidas cotidianas, en sus ritos de paso,

el rostro divino.

en sus relaciones sociales, los hom bres m antie­

que el cielo h abía d ich o que debían e n terra r el cadáver. La gente así

el ve rd a d e ro m ensaje, los hom bres fueron d e m a ­ siado perezosos p a ra

La m u er­

desenterrar el cadáver.

nen una lucha con Dios, y los seres fantásticos

te al final

y sobrenaturales se convierten en los exponen-

resulta victo­

tes de sus escaram uzas diarias y sus transfor-

riosa, y a

m aciones resultantes.

veces se

hab ía d ich o y la gente sigue aún

Los héroes son figuras em blem áticas

sugiere un

de la lucha tem poral y en su interior contienen

reencuen­

tan to las cualidades positivas, divinas, com o

tro con el

las negativas. En los cuentos, los hom bres

D ios p rim i­

y las m ujeres in tentan restaurar la arm onía

genio. En

perdida a través de los rituales sociales y los

algunos

preceptos culturales: la segunda conexión.

m itos, los h o m ­

N o sólo los héroes están im plicados en este

bres se alegraron por

trabajo inm enso, tam bién los hom bres y m uje­

la libertad co n q u is­

res com unes se hallan im plicados, y es por ello

tada al separarse-

que el cuento se construye inevitablem ente

de D ios. Era

en torno a un núcleo m ítico. El tem a es el

una exaltación ner-

siguiente: los seres hum anos han sido separa­

viosa, pero al co rtar la relación con los

dos de Dios, pero en su interior aún conser­

cielos y e ncontrarse solos, se vieron obligados

van ecos de El.

a descubrir los m edios para su supervivencia

Se n e garon a hacer lo que Dios les

m uriendo.

■4 Las máscaras podrían haber sido usadas para indicar la naturaleza dual de los dioses. Este bonito ejemplar procede de Angola.

A EL T R IC K S T E R DIVINO

futura, no en el cosm os, sino en su propio

EL D IO S C R E A D O R , cuando a d o p ta el

interior.

papel de burlón divino, encarna la dualidad

Por esta razón, el héroe que cruzaba

orden-caos del creador y refleja la dualidad

la tierra y los cielos dio lugar al ser h u m an o

del universo en el m om ento en que el Ser

ligado a la tierra, y los únicos ecos de esa

suprem o intenta crear orden del desorden.

F.N LAS H IS T O R IA S que conform an

an te rio r unión con D ios estaban d e n tro y

iKaggen (san: Bosuana, N am ibia, Sudáfrica),

las tradiciones m íticas africanas, hay un ini­

no fuera de u n o m ism o.

LUCHAS RITUALES

cio —el origen del universo—y hay un final: la

una m antis, es un trickster divino. M ostrando su naturaleza engañosa, roba las ovejas de

aparición de la m uerte.

unos hom bres-garrapata prim igenios, y su

E ntre estos inicios y finales se desarrolla la lucha para evitar la m uerte y seguir con

T LA MUERTE LLEGA AL MUNDO

disputa con ellos establece la necesaria dis­ yuntiva en el m u n d o m ítico que conduce

la creación. Se han roto las conexiones ini­

HACE M U C H O TIEMPO, no exisfía la

ciales entre cielo y tierra, y el resultado ha

m uerte, p o r ello todos se sorprendieron

térm inos terrenales. Los hom bres-garrapata,

sido la separación de D ios y los hom bres.

cu a n do m urió el p rim e r hom bre. Enviaron

que poseen cobijo, ropa y anim ales dom ésti­

a su desm antelam icnto y reconstrucción en

Para recuperar estas conexiones surge un

un gusano al cielo p a ra que p re g u n ta ra a

cos, se convierten en las víctim as del burlón

conflicto en la tierra entre fuerzas opuestas,

Hyel, la d e id a d suprem a (bura, p a b ir:

divino cuando él los elim ina de su m undo,

a veces en form a de héroes m íticos, otras a

N ig e ria ) qué d e b ia n hacer. Hyel explicó

ese m u n d o que ofrecía la infraestructura

través de las batallas rituales de la gente

que debían co lg a r el ca d á ver en un á rb o l

inicial de la prim era civilización san (bos-

corriente.

y la n za rle gachas hasta que volviera a la

quim anos).

vid a . Luego, na d ie más m oriría . C uando

V

DIOSES

jH Í

REFLEXIONES

TEM AS

2 5 .?ES


EN EL PRINCIPIO ... f a f l

M otu se sentía m uy fe liz con su m ujer y sus vecinos estaban ta m b ié n m uy conten­

T

4 Esta máscara temible del Congo podría

TURE TRAE EL FUEGO A LOS HOMBRES

haberse usado como decoración o en danzas.

tos de tenerla entre ellos. C on el tiem po,

LA LUCHA TERRENA entre el orden y el

ella convenció a varías personas de las nubes

caos, entre la unión y la separación se época in fe liz, en la que el m al im p e ra b a ,

m anifiesta sobre todo en el b u rló n d ivin o ,

ran en el p o b la d o de

una época de m alos presagios, p lagas,

sím bolo de este p e rio d o .

su m a rid o . Pero e n ton ­

m aldiciones. Pero tam bién era un p e rio d o

p a ra que se establecie­

Ture, un tricksier d iv in o (zande:

ces las cosas ca m b ia ro n .

de e xcita ció n , de libertades nuevas. A

República D em ocrática del C o n g o , Sudán)

Un d ía , ella re cib ió

veces, el h o m b re y Dios se p e le a ba n ,

fue a visita r a sus tíos que estaba fo rja n d o

o tras, los seres hum anos asum ían con lim i­

h ie rro . A c cio n ó los fuelles en su lu g a r y

taciones papeles divin o s y co m batían el

luego co g ió a lg o de fu e go , pues en esa

La co locó en

m al. N a m b a lis ita (am bo: A n g o la ), el p r i­

época la gente carecía de él. S ig u ió

un estante de

m er ho m b re , n a cid o de un huevo, se co n ­

so p la n do el fuego y regresó al día sig u ie n ­

la casa, d ic ie n ­

v irtió en un g u e rre ro h e ro ico m ientras v ia ­

te con una tira de ropas de co rte za e n ro ­

d o a su m a rid o

ja b a p o r el m undo con su m adre.

lla d a en su cuerpo. S opló de nuevo hasta

K a lu n g a , que creó a todos los hom bres,

que la co rte za se puso incandescente y

una cesta que estaba ta p a d a .

que no la a b rie ­ ra nunca. Si lo

o yó h a b la r de las proezas de este hom bre,

los herreros sofocaron el fuego. V olvió

h acía, le a d v irtió ,

que se ja cta b a de h a b e r n a cid o de sí

a suceder de nuevo, y o tra vez sus tíos

el p u e blo de las

m ism o, y lo m an d ó venir. Entonces, los dos

intentaron a p a g a rlo de in m e d ia to , sin

nubes lo a b a n d o ­

se p e le a ro n , ca d a uno de ellos dem o stra n ­

co n seguirlo del todo. Por últim o, el bu rló n

n a ría . M otu p ro ­

d o su valor. A l fin a l, Kalunga encerró a

huyó con el fuego y se fue a la h ie rb a

N a m b a lis ita en una h a b ita ció n sin puerta,

seca. El fu e go se e xte nd ió p o r todas

p ero éste lla m ó a los anim ales que

partes, y fue así com o los seres hum anos

Estaba m uy conten­

estaban a su ser­

tuvieron el fuego.

to pues a h o ra vivía

v ic io y a b rie ro n

m etió no a b rir nunca la cesta.

ro d e a d o de m ucha gente, tenía una m ujer in te lig e n ­

un p a sa d izo p a ra

^ <»

que esca p ara , al

te y los a ld e a n o s lo tra ta b a n com o si fuera

tie m p o que lle n a ro n

un g ra n hom bre. A ú n así, a lg u n as veces

la h a b ita c ió n de c a la ­

se p re g u n ta b a p o r la cesta.

bazas. K alunga p re n d ió

Un d ía , im prudentem ente d e c id ió

EL HÉROE

^

SI LOS PE R SO N A JES H A LLA N a Dios en sí m ism os, los héroes circulan

luego fuego al cuarto.

a b rir la cesta. C u a n d o su m ujer h a b ía sa li­

C u a n d o las c a la b a ­

por el cielo y la cierra, asegurando que la cultura que personifican encuentre confor­

d o co m o siem pre h a c ia la g ra n ja , la a b rió

zas se ca le n taro n

y v io que no h a b ía n a d a en ella. Se echó

m ucho, esta lla ­

éxito, sean o no sublim es, ofrecen la

a reír, la ce rró y la v o lv ió a co lo ca r en su

ron, y Kalunga

prom esa de la unión con los cielos.

sitio. Pero c u a n d o su m ujer regresó, ésta

creyó que

le p re g u n tó p o r qué h a b ía a b ie rto la cesta.

N a m b a lis ita

Entonces, m ientras M otu estaba ca za n d o ,

estaba m u rie n ­

e lla reu n ió a su gente y todos ¡untos su b ie ­

do. Pero éste

ron a las nubes, p a ra nunca más volver

a p a re c ió de

a la tie rra . Y fue así com o la gente de la

nuevo y

tie rra re c ib ió el fuego y a p re n d ie ro n a

sig u ió con

cocinar.

sus a ve n ­

m idad divina. Los héroes, tengan o no

U na piedra cae del cielo, aparece un héroe y poco después, con un ruido ensordecedor, se parte la piedra y com ienza a llover. Un héroe surge de un huevo y com ienza la lucha con Dios p or la influencia. Pálido y pe­ ludo, un héroe surge del agua

turas.

y establece un gobierno m odélico. La

T NAMBAUSITA

fuerza de un héroe se encuentra en su som bra y m ientras su secreto esté seguro,

A l estar se p a ra d o s entre sí, el espacio

desem peña el papel de Dios. Las aguas se

entre Dios y los hum anos se fue a g ra n d a n ­

A Esta figura repleta de clavos procede del Congo.

do. En la tie rra y en el cie lo co n tin ua ro n

Puede haber servido como ofrenda para hacer

lagrosa. El héroe, m ortal e im perfecto, tiene

las conm ociones. Era sobre to d o una

laspaces con un espíritu o bien recuperarlo.

la

V

DIO SES

jH i

REFLEXIONES

TEMAS

separan ante el héroe, nacido de form a m i­

capacidad

de alcanzar la divinidad.

2 .5 5m


IB O N IA M A S IB O N IA M A N O R O

EL MENSAJE DE VIDA

p e ro que a p a rtir de ese m om ento no les

\$

p e rm itiría v iv ir en el p u e blo con los otros

FUERZAS ANTAGÓNICAS

a n im a le s y te n dría n que v iv ir p o r

Q A M A T H A , EL CREADOR (xho

a la tie rra p a ra d e c ir

Por esa ra zó n , en la

a la gente que nunca

a c tu a lid a d , cu a n do el ho m b re envejece,

m o riría . El ca m a le ó n

I O D O El. M U N D O se esfuerza p or llegar a los dioses; sus actividades positivas son

su cuenta.

S u d ó fric a ), e n vió el ca m a le ó n

S fe fe

se cansó d u ra n te el

debe m orir. C om o

ca m in o y se detuvo

la serpiente le

recom pensadas y recordadas, y en ocasiones sus actividades rituales se traducen en un bien duradero. Pero todo hom bre tiene dos caras, com o sucede en la creación. En el nivel m ítico, estos dos lados están representa­

un rato . Llegó un

ro b ó las pieles,

dos por el trickster divino y po r el dios dual.

la g a rto y le p re g u n ­

el ho m b re siem ­

Los hum anos ansian esta contrapartida divi­

tó a d o n d e ib a y el ca m a le ó n se lo d ijo .

pre intenta

na de ellos mismos, esta resurrección: el

m ata rla .

renacim iento de sus almas tal com o está representado por los dioses duales, com o el

El la g a rto le to m ó la d e la n te ra y d ijo a la

burlón divino, que son tanto dadores de vida

gente q ue ib a a m orir.

com o de m uerte. La lucha m ítica encuentra

Se creó un e n o rm e a lb o ­

su co ntrapartida en las vidas cotidianas de

LA MUERTE PREVALECE

roto y to d o el m un d o llo ra ­

AI. FINAL, la m uerte, ya previs­

ba p o r su destino. El c a m a ­

ta desde el inicio, acaba triunfando

le ó n , al o ír los g rito s , lle g ó a la tie rra p a ra c o m u n ic a r el m en­

el hom bre debe m orir, recibiendo por varias vías el m ensaje de que no es eterno.

saje v e rd a d e ro , p e ro la gente no le cre yó y p re firie ro n cree r al la g a rto .

C on frecuencia, este mensaje parece insustan­

Es p o r e llo q ue las personas m ueren.

cial, pero esto sólo refuerza el delicado equili­

El p rim e r h o m b re y la p rim e ra

brio que sostiene y define la condición hum ana.

m u je r tenían un n iñ o v a ró n y Yataa,

Un cam aleón suele traer un mensaje de vida,

el Ser suprem o (kono: S ie rra Leona),

pero es vencido por un rival más rápido, o bien

les d ijo a los tres que nunca m o riría n ,

éste altera el mensaje. A veces, el mensaje de

q ue c u a n d o sus cuerpos fu e ra n viejos

vida es cruelm ente destruido, o se pierde p or­

les d a ría nuevas pieles: se d e sp re n d e ría n

que el em isario tiene ham bre o está cansado.

de la p ie l v ie ja y con la nueva serían

O bien Dios cam bia de opinión. En todos los

jóvenes de nuevo.

m itos está im plícita la posibilidad de la vida

Dios e n v o lv ió las pieles nuevas y

eterna -c o m o un suplicio, una tentación o un

se las d io a un p e rro p a ra q ue se las lle ­

estím u lo -, pero sólo sigue siendo una promesa

v a ra . El p e rro tra n s p o rtó la c a ja hasta

desdibujada, ya perdida. Luí algunas historias, el

que se e n co n tró con otros a n im a le s que

ser hum ano rom pe un precepto, transgrede una

estaban c o m ie n d o y éste, a nsioso de

prohibición, no repara en una posibilidad o

p a rtic ip a r en el festín, d e jó el paq ue te

malinterpreta un mensaje por avidez, arrogancia,

en el suelo y se fue a com er. U no de los

curiosidad o desesperación, y la vida eterna se

an im a le s le p re g u n tó qué h a b ía d e n tro y

convierte en una esperanza distante y obsesiva.

él le e x p lic ó la h is to ria de las pieles n u e ­ vas. La serpiente lo o y ó y ro b ó el paq ue te

A Máscara de iniciación en madera de Costa

c u a n d o el p e rro no m ira b a , lo llevó a su

de Marfil. El nacimiento, la entrada en la edad

casa y c o m p a rtió su co n te n id o con las

adulta y la muerte son momentos clave en las vidas

otra s serpientes.

de los africanos y los celebran con ceremonias

C u a n d o el p e rro lle g ó a su casa,

y rituales especiales. En diversas mitologías aparecen

el h o m b re le p re g u n tó p o r las pieles, y

los motivos subyacentes al ciclo de vida.

el a n im a l entonces le e x p lic ó el ro b o de

► l.a serpiente ha sido condenada en Africa

la serpiente. A m b o s le co n ta ro n a Yataa

a ser siempre cazada por el hombre como castigo

lo q u e h a b ía su ce d id o y Dios d ijo que

por haber robado las pieles que podían haberlo

no

V

les quitaría las pieles a las serpientes,

D IO SES

5H¡

REFLEXIONES

mantenido eternamentejoven.

TEMAS

los hom bres en nuestros días.


IN T R O D U C C IO N

MITOLOGIA DEL CARIBE

EL CA RIBE G O LFO DE M É X IC

O CEA N O ATLANTICO

LAS M IT O L O G ÍA S D E LOS PU EB L O S PEQUEÑAS

indígenas del C aribe se parecían en m uchos

A N TII. LAS

Puerto Príncipe

sentidos a las de sus vecinos de Am érica

A N T IG U A ISLAS VÍRGENES

\

D om ingo • PUERTO RICO

[

C entral o del Sur, en general m ejor conocidas.

G UAD ALU PF

M A R T IN IC A ^ S I LU CÍA ' BARBADOS

En concreto com partían ideas sobre las crea­ ciones sucesivas del cosm os y de la esencia

D O M IN IC A ^

espiritual del m u n d o físico. Lo que separa estos b

T ""*

ST.VINCEN1 1. TO BAG O G RANADA— p TR IN ID AD CURACAO

m itos es nuestro conocim iento fragm entario de ellos y de las bases sociales y físicas de las islas caribeñas en las que florecieron. Para com pren­ der el m ito taino es básica la idea de m etam or­ fosis, la capacidad de cam biar el aspecto exter­ no desde la form a anim al hasta la hum ana y viceversa. T am bién pueden cam biar el co m p o rta­

Pueblo caribe

m iento y los sentim ientos, y hay figuras m íti­

Pueblo taino (arawak)

cas que tienen una fuerza anim al sobrehum a­

Dirección de las migraciones amerindias desde h. 5000 a.C. ★

Banwan, los restos humanos más antiguos riel Caribe

Pistas para el juego ceremonial de pelota en Caguana

na, y anim ales que poseen sensibilidades hum anas. A lgunos anim ales pueden ser antepa­ sados tribales, y algunos árboles eran los espíri­ tus o almas de los jefes m uertos o caciques. Se

o fauna com o Sudam érica. En respuesta a

sobre todo debido a las sim ilitudes entre los

creía que las almas de los m uertos se ocultaban

ello, los am erin d io s ad ap taro n no sólo sus

colm illos de am bas especies y en parte tam ­

d u ra n te las horas de luz y sólo salían de noche

costum bres referentes a la caza, recolección y

bién p orque en la A m azonia algunos perros

para alim entarse de los frutos de la guayaba.

alim enticios, sino tam b ién los h ábitos espiri­

se identifican con los jaguares.

Los m itos taino, com o todos, son afirm aciones

tuales. S ustituyeron a los depredadores p o d e ­

O tro s anim ales, tan to insulares com o

filosóficas de cóm o entendían y explicaban su

rosos, co m o el jaguar y el águila arpía, por

continentales, conservaron su im portancia

anim ales locales, en un ejem plo de la llam ada

m ítica. Los m urciélagos, por ejem plo, desem ­

m ito taino no suceden de form a lineal, sino en

“su stitu ció n m ítica”. Parece que los perros

peñaban un papel significativo en el m ito

un tiem po m ítico, d o n d e los m ovim ientos, la

reem plazaron al jaguar en m uchos casos,

am azónico, com o las ranas, y am bos aparecen

cercanía y la distancia tienen poco sentido.

m undo natural fragm entado. Los hechos del

representados en los zemís caribeños.

H

Los cham anes del C aribe no se d istin ­

Z E M ÍS

guían dem asiado de los de Sudam érica y M esoam érica. Los cham anes taino esniíaban

LOS PU EB L O S IN D ÍG E N A S del Caribe­

polvo alucinógeno de cohobn para en trar en

ño levantaron tem plos ni ciudades adornadas

trance, se elevaban en vuelo espiritual con

con arte m onum ental. Representaron a sus

¡a ayuda de aves m íticas y curaban enferm e­

héroes m íticos y dioses en tallas de m adera,

dades según la antigua tradición de sus congé­

piedra y concha. Estos objetos, llamados

neres de tierra firme. T am bién existían ciertos

zemís, poseían un poder sobrenatural, tan to

vínculos cosm ológicos que favorecían un

en su form a acabada com o en su m ism o

com ercio del oro, aleaciones oro-cobre,

material en bruto. H ay zemís de m adera en

y piedras labradas de jade: representaciones

(orma de pájaro, figuras hum anas y bancos

sim bólicas de un poder fecundador cósm ico,

cerem oniales m uy elaborados, llam ados

capaces de proteger a los jefes locales que

duhos, en los que los cham anes y jeles se

las llevaban de adorno.

reclinaban d urante sus viajes en trance narcó­ tico al m undo de los espíritus. Las ranas de jade, caras enigm áticas con ojos fijos, decora­ ciones en espiral y seres m edio hom bre m edio anim al

^ Colón es saludado por los caciques.

V

DIO SES

H

REFLEXIONES

yf

TEMAS

representaban los poderes

de la naturaleza en form a visual.

259 H

i


IN T R O D U C C IÓ N . £ k

[Prevaiencia de fetiches batak

SUDESTE ASIATICO

▼ P a gan

|Prevalencia de imágenes ancestrales

(Ciudad de las 10.000 pagodas)

^

Lugares religiosos y culturales

■^-Interacción y comercio con India I

IReino Champa 0

Capital moderna

Sukothai

Barco de los m uertos

’A P U A

Pueblos (zonas básicas) □

Birmanos Borobudur

I

I Tais Besakih

Mon

(Templo de la madre)

I Jemenes I

Keli M utu (Casa de los m uertos)

I Arakaneses

M Tela usada en las ceremonias rituales indonésicas; las dos figuras simbolizan las hazañas masculinas.

La dirección espacial tiene un significado sim bólico para las gentes de esta región. Según la sociedad, las casas deben estar lo más perfec­ tam ente alineadas a la dirección “correcta”. En

COSTUMBRES RELIGIOSAS/ CULTOS E INFLUENCIAS A U N Q U E P O C O puede decirse con seguri­ dad sobre los orígenes de la prim itiva cultura

actuales establecen sus orígenes en figuras re­

Tailandia, por ejem plo, la gente duerm e con la

m otas que habrían llegado navegando desde

cabeza hacia el norte o esto; la habitación del

el norte, en anim ales o seres sem idivinos.

jefe de la fam ilia debe estar más elevada y más

Las prácticas de los sacrificios hum anos

hacia el norte o este que las otras, m ientras que

del Sudeste Asiático, hay factores que sugieren

y la caza de cabezas entre los pueblos rem otos

las zonas m enos sagradas, com o la cocina, ocu­

una base antigua com ún. Para reforzar la u n i­

pueden haberlos predispuesto a aceptar la com ­

pan los espacios al oeste. C ada estadio im p o r­

dad del grupo, las sociedades pequeñas solían

pleja doctrina cristiana de la com unión - p a rti­

tante en la construcción de una casa viene m ar­

deificar a sus antepasados, haciéndolos derivar

cipar de la sangre de C risto - y la crucifixión,

cado por una cerem onia de protección para

de un antepasado com ún. M uchos grupos

o sacrificio de un dios.

m antener alejados a los m alos espíritus.

V

DIOSES

REFLEXIONES

TEM AS

207


K A M A P U A A DE K A U A I J i í L

HÉROES POPULARES

el m u n d o im aginaba el ciclo en form a de arco iris, es decir, tocando la tierra p or dos

T HIÑA Y TUNA

pun to s. Se suponía que los que viajaban gran­

A D EM Á S D E SER B U R L O N E S cham ánicos,

H IÑ A , O S IN A , de a lta a lcu rn ia , era una

des distancias habían pasado p o r varios cielos;

m uchas figuras scm idivinas se convirtieron

virg en que vivía en Sam oa, seguram ente

en térm in o s polinésicos, eran papalangi o

en héroes populares, tipo Robín H ood, sobre

una Tu'i M a n u 'a fem enina, alfa d ig n a ta rio

rom pedores de cielos, el nom bre dado a los

todo en las sociedades más jerarquizadas de

de M a n u 'a . Un dios en fo rm a de a n g uila

europeos.

Polinesia. Incluso en la actualidad, M aui es

llegó a Sam oa y se

visto com o cam peón de la libertad en el m o­

instaló en la

de H aw ai, N ueva Z elanda y otros lugares, el

vim iento en pro de la dem ocracia de Tonga.

b a ñera de

debate m itológico era sim ilar al de los escolás­

Los héroes com o M aui, O lifat, Q a t v Kama-

H iña. C uando

ticos m edievales. El universo estaba dividido

puaa pueden tam bién representar los dioses

H iña quedó

en Po y A o (oscuridad y luz, en traducción

o antepasados de los pueblos anteriores que

e m b a ra za d a ,

En los centros superiores de aprendizaje

libre), positivo y negativo, m asculino y feme­

lograron sobrevivir y fueron adoptadas por

todo el m undo

nino, reproducción v decadencia, fuego y

el culto dom in an te.

quiso saber quién

Un ciclo del Kam apuaa de Hawai era

agua, vida y m uerte.

tan largo que se tardaban 16 horas en recitarlo

H abía varios esquem as para los legos,

era su m arid o . "Es la a n g u ila , el

basados con frecuencia en la analogía del coco

com pleto. Sus hazañas no diferían m ucho de

Resplandeciente".

con la cabeza h um ana. El n úm ero de cielos

las de H ércules, sobre todo cuando luchó con­

Sus protectores va cia ro n

oscilaba entre 10 y 21, más num erosos en

tra el jefe de ocho cabezas, que recordaba a

la ba ñ era , sacaron a la

los lugares distantes com o T uam otu y Nueva

H idra, un episodio en el que la astucia nativa

a n g u ila y la co rta ro n en

Z elanda, am bos resultado de dos sistemas

lograba vencer al conocim iento

com binados o del cálculo de la distancia

esotérico. Su disputa

que los separaba de sus países de origen. Los

v eventual unión

m isioneros, opuestos a las ¡deas paralelas del

con la diosa

pueblo Pulotu, convirtieron las aguas de la

del volcán,

trozos. Ella p id ió que la cabeza fuera bien ente­ rra d a y, al ca b o de cinco días, de ella b ro tó un co co ­

vida en el “lago de la m u erte ” y el árbol

Pele, refleja­

de la vida en el “árbol de la m u erte ”.

ban segura­

p ro p o r­

m ente la

cionó

unión entre

aceite y

H LOS NUEVOS ARTISTAS DEL PACÍFICO

dos tradiciones diferentes. En el m ito de Kauai,

LOS FA M O S O S ARTISTAS de Nueva

sus robos y com ­

G uinea p in ta n fa sin bilong tum bm uu “la

portam iento terre­

form a tradicional de hacer las cosas . Diablo

no contrastan de una

benevolente es el nom bre de una de las

form a directa con el

pinturas acrílicas sobre tabla del fam o­

com portam iento orde­

so p in to r de Port M oresby, M attias

nado de los jefes Puna

Kauage (nacido en la provincia de

y lo convierten en

C h im b u ), expuesta en 1977.

tero que

co b ijo a su hijo. En Tahiti y Tuamotua, esta historia se ha in co rp o ra d o al ciclo de M a u i. En la v e r­ sión de Tuamotua, H iña era la hija-esposa de Tiki, que in tro d u jo la m uerte en el m undo cuando ella no consiguió revivirlo . Entonces, ella co n virtió a Tuna de las aguas eternas en su am ante. C ua n d o se cansó de él, todos sus am antes potenciales tenían m iedo de Tuna hasta que M a u i luchó co n ­

uno más del pue­

tra él y lo m ató en una b a ta lla épica. M a u i

M uestra a Yogond, un hom bre

blo llano. O tros

co rtó la cabeza y su m adre la pla n tó, sur­

espíritu, que vivía en una cueva

héroes populares

g ie n d o de ella un cocotero. Los tahitianos

en C h im b u . Tenía aletas com o

derivaron segura­

dicen que Tina se o lv id ó la cabeza en un

un pez y de noche salía a cazar.

m ente de varios pue­

torrente m ientras se b a ñ a b a y g e rm in ó de

Según Kauage, estos dibujos

blos conquistados, pero

pueden aún ser vistos hoy en día

el vínculo se debilitó porque

en las paredes de la cueva.

esos grupos eran norm alm en­

La mayoría de los nuevos artistas

te tratados com o espíritus

del Pacífico reproducen tem as urba­

casi invisibles.

nos, pero T im othy Akis de Tsembaga prefiere tem as

V

DIOSES

REFLEXIONES

M Escultura bawaiana de la diosa Pele. ▲ Dios en form a de anguila que se instaló

míticos de la maleza.

H

inm ediato.

en la bañera de Hiña.

yt

TEM AS

223 m m


35

EL CARIBE

A

rebelde, colo ca n do los huesos en una

A

O P IT A

ca la b a za que colgó de las vigas de su

GUAYAHONA

LO S PU E B L O S T A ÍN O D E H A IT Í,

casa. Un d ía , al e xa m in a r la ca la b a za ,

G U A Y A H O N A ES U N A de las figuras

asociados desde hace tiem po con el culto

Yaya y su m ujer vieron que los huesos

arquetípicas m ás significativas de la m ito ­

del vudú, creían que las almas de los m uertos

se habían tran sfo rm a d o en peces y se

logía taino. C om o héroe cultural parte de

aún cam inaban sobre la tierra, sobre todo

los com ieron.

su cueva de origen en La Española y se

en las islas de Coiabi. Estas almas eran cono­

dirige hacia el oeste, hacia la isla de G uanín,

En una va rian te de esta historia, los

cidas com o opita y se creía que eran m uy

cuatrillizo s de Itiba C a h u b ab a , "M a d re

el nom bre dado a la aleación de oro y cobre

poderosas; enfrentarse a una de ellas su p o n ­

a n cia n a en sa ng re n tad a ", que había m uer­

tan im portante para los taino.

dría la m uerte segura. Los taino de H aití

to en el p a rto , llegaron al ja rd in de Yaya.

tam bién co m partían la creencia en los

Uno de los herm anos co g ió la ca la b a za

que salieran de las entrañas de la tierra,

zem ís, o espíritus protectores, con otros

y todos com ieron el pez que contenía.

G uayahona em prende diversos viajes

pueblos del Caribe.

C ua n d o o yeron que Yaya regresaba, v o l­

cham ánicos en el tiem po cósm ico hasta

vieron a co lo ca r con ra p id e z la ca la b a za

lugares m íticos llenos de poder espiritual.

T CREACIÓN DEL M UNDO TAÍNO

Además de llam ar a los taino para

en su sitio, pero se ro m p ió y salió agua

En esos casos, el papel y la identidad

llena de peces que cu b rió la tierra y se

del cham án h um ano y del ser m ítico se

co n virtió en el océano. Los herm anos

funden con el sim bolism o del resplandor

huyeron hacia la tie rra de su a b uelo y

cósm ico, que recrea el m u n d o a través

cu a n do uno de ellos p id ió a lg o de pan

del ritual.

LA M IT O L O G ÍA DEL CARIBE es menos

de m an d io ca , el a n cia n o se enfureció y

co n o cid a que la de M esoam érica y

escupió en su espalda. La saliva se co n vir­

S udam érica. A pesar de ello, aún quedan

tió en el cohoba narcótico que todos los

restos im portantes, a u nque frag m e n ta rio s,

cham anes ta in o usaban com o entrada

de d ¡versas historias de creación.

al m undo espiritual.

SIGNIFICADO DE LOS MITOS TAÍNO

Según los caciques ta in o de La Espa­

LOS M IT O S D E C R E A C IÓ N suelen ser

ñ ola, la creación del universo d u ró cinco

difíciles de explicar a causa del escaso y a

eras. La p rim e ra com enzó cu a n do el

▼ La mitología caribeña cuenta cómo los océanos

Espíritu suprem o, Yaya, m ató a su h ijo

fueron creados por Yaya.

veces confuso m aterial histórico y de una falta casi com pleta de datos antropológicos com parativos tras la conquista europea. Lo que parece claro, no obstante, es que el dios Yaya es una deidad prim igenia que personifica el tiem po cósm ico, y que los cuatro herm anos que cogen su calabaza llena de peces son seres sobrenaturales m enores, pero más activos. Itiba C ahubaba, su m adre, es seguram ente la M a d re'fie rra, de la que surge toda la vida. C uando uno de los herm a­ nos pide a su abuelo un pan de m andioca, de hecho está descubriendo el uso del fuego para cocer la com ida. La cocción es la esencia de la vida civilizada. Los taino usaron m etáforas y alusiones en su m ito de creación de los seres hum anos. C aonao no es en verdad una provin­ cia de La Española, sino un lugar mágico lleno de brillo de oro y gemas. D urante el tercer periodo, el civilizador, del tiem po cósm ico, G uahayona viaja a varias islas y recibe regalos brillantes. Esto ha sido visto com o un relato m ítico de un rito de paso d urante el cual

Guahavona adquiere los símbolos del lide­ razgo y poder tribal.

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


SS

EL CARIBE

El Caribe INTRODUCCION

L

AS ISLAS D E L C A R IB E ofrecían una gran variedad de paisajes a los pueblos am erindios. H acia el año 5000 a.C ., llegaron a T rinidad los prim eros hom bres procedentes de las selvas tropicales lluviosas y las sabanas de Sudam érica. Eran

cazadores y recolectores y pronro se adaptaron a la vida en la isla, desde don d e se desplazaban hacia el no rte en canoas, llegando a Tobago, G ranada, M artinica y más allá. Los prim eros pobladores hum anos debieron considerar la región com o una

A El mar desempeña un papel fundam ental

mezcla única de mar, tierra y cielo, bastante diferente de los enorm es ríos y

en la vida de los pueblos del Caribe.

selvas de su tierra de origen. Sobre el 300 a.C ., una nueva oleada de pobladores llegó desde la desem boca­ La naturaleza geográfica de este collar

dura del O rin o co , en Venezuela, trayendo con ellos una vida agrícola y el tipo de religión cham ánica y visión m ítica del m undo característicos de las sociedades de

de islas separadas por am plios brazos de m ar

selva tropical en las tierras bajas de la Am azonia. Estos pueblos cultivaban la m an­

im puso lim itaciones religiosas, sociales y eco­

dioca (casava) y la batata, y fabricaron la prim era cerám ica del Caribe. C on hachas

nóm icas a la vida de los taino y caribe, aunque

de piedra afilada talaban árboles y aclaraban zonas para cam pos de cultivo y pueblos,

m uchos elem entos conservaron su carácter

cam biando para siem pre el paisaje del Caribe. H acia el 300 d.C . se habían esparcido

sudam ericano, sobre todo en el concepto com ­

por toda la zona, pero el m ar seguía desem peñando un papel central en las vidas

partido de un m u n d o poblado de espíritus y

cotidianas y religiosas.

de seres ancestrales. T anto las sociedades del C aribe com o las de Sudam érica consideraban

C ristóbal C olón llegó al C aribe en 1492. En esa época, la región estaba ocupa­ da p o r dos grupos principales de am erindios: los taino (arawak) en las G randes

los árboles com o escaleras sim bólicas y m íti­

Antillas y los caribe en las Pequeñas Antillas. La sociedad taino había surgido de las

cas, un puente en tre los cielos y la tierra, que

m igraciones anteriores de Sudam érica y estaba basada en el cultivo de la m andioca,

proporcionan el m aterial tan to sobrenatural

lo que perm itía la creación de poblados m ás grandes gobernados por jefes (caciques).

com o físico para hacer las canoas y ataúdes

En Puerto Rico y La Española, practicaban un juego con pelotas de gom a en grandes

para los m uertos. En am bas regiones, los

patios tapizados de piedra. La religión taino se basaba en el culto a los antepasados,

árboles eran seres ancestrales que recorrían

con cham anes que se ponían en contacto con espíritus gracias a un polvo alucinóge-

la tierra de noche.

no llam ado cohoba que se esnifaba.

A pesar de esta unid ad subyacente,

Los caribe parecen haber sido los últim os en llegar al Caribe. Viajaron en gran­

las islas del C arib e no eran tan ricas en flora

des barcas a vela desde Sudam érica hacia el 1000 d.C . y colonizaron las Pequeñas Antillas, sobre todo D om inica, San V icente y G uadalupe. La sociedad y religión de los caribe eran m enos sofisticadas que las de los taino, con poblados centrados en la casa de encuentro de los hom bres, y su sociedad estaba gobernada p o r jefes de gue­ rra. U no de los aspectos m ás dram áticos y tergiversados de la cultura de los caribe era el canibalism o, que solía adoptar la form a de consum o ritual de huesos pulveriza­ dos de un pariente, m ezclados con líquido para form ar una bebida cerem onial. Estas prácticas fueron mal interpretadas por los europeos, pero desem peñaron un papel im p o rtan te en la religión y m itología de los caribe.

RAICES DE LAS MITOLOGIAS Y RELIGIONES CARIBEÑAS

los pueblos caribeños indígenas estaban siem ­ pre en contacto con sus congéneres del co n ti­

LAS M IT O L O G ÍA S D E L C A RIBE tienen sus

nente a través del com ercio y las guerras. H abía

raíces en Sudam érica, sobre todo en las selvas

un flujo co n tin u o de ideas e influencias en los

lluviosas de las tierras bajas amazónicas. Fue la

estilos de cerámica, lenguaje, costum bres y ves­

visión cham ánica de estos pueblos la que llegó

tidos, así com o en los rituales que convertían

al C aribe, pero adaptada a las condiciones lo­

sus creencias en acciones. Así se fue form ando

cales insulares. A unque la región se fue poblan­

el peculiar mosaico de gentes y creencias tan

do en una serie de migraciones, probablemente característico

258

de

la prehistoria

caribeña.

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


T

ya que siem pre vencía a los otros niños.

IBONIAM ASIBONIAM ANORO

Q u iso casarse. Ranakom be le d ijo lo que

n ia m a n o ro p re p a ró su testamento: n a d ie

IB O N IA M A S IB O N IA M A N O R O (m algache:

tenía que hacer p a ra conseguir esposa:

deb ía a lte ra r los lazos sagrados del m a ­

M a d a g a s c a r) h a b ía n a cid o de fo rm a

c a z a r un to ro , moverse entre árboles que

trim o n io . Y al fin m urió.

m ila g ro s a . Su m ad re , R asoabem anana,

eran im postores, conseguir talism anes,

h a b ía a c u d id o a una vidente, R anakom be,

detener un to rn a d o , rustir un to ro , meterse

años antes de su m uerte, Ib o n ia m a s ib o ­

p a ra que la a y u d a ra pues era estéril. Se

en el a g u a con los talism anes, perm anecer

elevó a los cielos d o n d e en co ntró un salta­

en ella hasta el a lb a , y entonces tendría

▼ Las bestias salvajes, como el cocodrilo, eran

montes y éste la a y u d ó a co n se gu ir un

una mujer.

temidas y respetadas a la vez.

ta lism án de fe rtilid a d . Toda la n a tu ra le za

Ib o n ia m a s ib o n ia m a n o ro así lo hizo.

rea ccio n ó . R anakom be avisó a la m adre

Se co n virtió en un trickster irrita b le , h a ­

sobre el destino del n iñ o y se d isp a ra ro n

cie n d o que los bienes de la gente cayeran

cañones, entonces el saltam ontes saltó

en una ace q uia. Su m adre lo d e safió cu a ­

C U A N D O EL H É R O E M ÍT IC O , divino

h a cia el fu e go y a co n tin u a ció n entró

tro veces, p e ro siem pre g a n ó: venció a un

y valiente, decide pasar por las etapas del

en el vie n tre de la m a d re a través de

c o c o d rilo , a dos og ro s y a un m onstruo

ritual, establece un m odelo para todos los

su c a b e z a , p e rm a n e cie n d o a llí d u ra n te

que to d o lo e ngullía. A b rió la boca del

hom bres.

10 años.

m onstruo y lib e ró a la gente que estaba

Después Ib o n ia m a s ib o n ia m a n o ro h izo que su m ad re v ia ja ra p o r el m undo, bus­

A SUDIKA-MBAMBI

Sudika-m bam bi (kim bundu : Angola) es un ser divino cjue, tras un nacim iento

dentro.

milagroso, don d e surgió com o hom bre

Su m adre le propuso va rias novias, p e ro él insistió en ir en busca de lam -

adulto y con la capacidad del habla desde

A l fin a l d e c id ió que d e b ía ser una g ra n ja .

p e la m a n a n o ro , que h a b ía sido ra p ta d a

que estaba en el útero m aterno, se dedica a

Le p id ió a su m a d re que se tra g a ra una

p o r Raivato. Para lle g a r hasta su casa,

luchar en la tierra contra num erosos seres

c a n d o un lu g a r a d e c u a d o p a ra nacer.

h o ja de a fe ita r y él m ism o co rtó la salida

Ib o n ia m a sib o n ia m a n o ro , después de

malvados. Luego se dirige al in fram u n d o y

del vientre. Su m ad re m u rió y la n a tu ra le ­

a p re n d e r sus costumbres, m ató a Ikonitra,

allá, en un a lucha m onum ental, arranca la

za re a ccio n ó de nuevo. El n iñ o saltó a

el v ie jo c ria d o de R aivato, y se puso su

vida, en lorm a de una novia, del encargado

un fu e go y no su frió m al a lg u n o , p e ro no

p iel. Así p u d o e n tra r en casa del m alvado

de la m uerte del reino inferior, K alunga-

se q u e d ó c a lla d o hasta q ue los cañones

y en ese m om ento se ro m p ió un p lato

ngom be. C om o consecuencia de ello, es

retu m b a ro n en las c u a tro d irecciones.

y una cu ch a ra , una estera se d e sg arró

engullido por Kim biji, un cocodrilo, y

R anakom be le puso diferentes nom bres

y los talism anes sonaron.

renace saliendo de su vientre.

y, tras re c h a z a r va rios de ellos, a ca b ó

Ib o n ia m a sib o n ia m a n o ro , d is fra z a d o

a c e p ta n d o Ib o n ia m a s ib o n ia m a n o ro .

de Iko n itra , venció a Raivato al a je d re z

Perm aneció en el fuego y la n a tura le za

y a las cruces de m ad e ra , y en los cam pos

resp o n d ió .

*

En un lu g a r distante, el v illa n o

con los bueyes. Por últim o, se a p o d e ró de los am uletos de Raivato, m artille ó

R aivato pensaba en su fu tu ro enem igo.

al vie jo en el suelo y lo destrozó. Tomó

Ib o n ia m a s ib o n ia m a n o ro creció, dem os­

a la m p e la m a n a n o ro com o esposa y estu­

trando sus capacidades para la lucha

vie ron casados tres años. Entonces, tres

áaSws 256

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


B H

ÁF R IC A

EN EL PRINCIPIO... sobre la form a inicial del universo y sobre las

T EL ARCO IRIS MÍTICO

actividades de los dioses creadores: huevo cós­

U N M U C H A C H O (kikuyu: Kenia) a p a c ie n ­

m ico, estera lanzada al vacío, tierra peligrosa­

ta su g a n a d o en las zonas de pasto de

buscando sin tregua un lu g a r d e fin itiv o de

m ente colgada de los cuernos de un toro, dos

M u ku n g a M 'b u ra , el a rco iris m ítico, el

descanso p a ra su m adre, p e ro no encontró ninguno. Por ú ltim o vio a una m ujer y a un

HAY M U C H A S IDEAS e historias diferentes

el lom o y construyó una tum ba p a ra ella en su ca b e za: éste es el m otivo p o r el que el cá la o tiene un b ulto en la ca b e za. En su búsqueda, O g b u -g h u vo ló sobre el a g u a ,

m u ndos encajados en una esfera. En ese perio­

cual com o rep re sa lia e n gulle al p a d re del

do había una vorágine de actos de form ación,

ch ico y a to d a la gente, el g a n a d o y las

hom bre. Eran seres hum anos enorm es y

cincelado, organización, labrado, esculpido;

casas: to d o menos al m uchacho. C u a n d o

estaban n a d a n d o en el a g u a , crea n d o

del barullo de fuerzas antagónicas, de los

éste llega a a d u lto , coge su a rm a y se va

a lg o . La tie rra firm e co m enzó a aparecer.

cielos y de la tierra, y con la m ediación de

a lu ch a r co n tra M u ku n g a M 'b u ra quien,

C u a n d o la tie rra se ensanchó m ucho fue

serpientes, arañas, cam aleones, cuerpos celes­

asustado a h o ra del m o rta l, le im p lo ra que

cu a n do se o yó d e cir a A le : "C u a n d o un

tes. arco iris y rayos, surgió un huevo y el pro­

le a traviese el d e d o en lu g a r del co ra zó n

hom bre m uera, enterrém oslo a q u í". Y ella

pio hom bre. T am bién aparecieron anim ales,

p a ra p o d e r asi sobrevivir. El joven así lo

e xte nd ió su p ro p io cuerpo sobre la tie rra .

árboles y plantas en general. Las personas,

hace y sale to d o lo que M u ku n g a M 'b u ra

O g b u -g h u h a b ía e n co n tra d o ya un lu g a r

a veces suspendidas entre el cielo y la tierra,

h a b ía e n g u llid o . El ¡oven al p rin c ip io le

d o n d e e n te rra r a su m adre.

tenían conexiones con am bos reinos.

p e rd o n a la vid a a M u ku n g a M 'b u ra p ero

T EL PUEBLO DE LAS NUBES

luego, te m ie n d o su m a ld a d , regresa y lo m ata. N o obstante, una p ie rn a de éste cae en un estanque. C u a n d o , al día

H

siguiente, el joven va a d e stru ir la p ie rn a ,

M O TU (bo lo ki: República D em ocrática del

MOVIMIENTOS RITUALES

ve que no h a y a g u a , sólo el g a n a d o que

C ongo) p la n tó ban an a s en un huerto g ra n ­

EL S IM B O L IS M O de un personaje

h a b ía p e rm a n e cid o d e n tro de M u ku n g a

de. El fruto m a d u ró pero, cu a n d o un día

M 'b u ra .

a cu d ió al lugar, d e scu brió que los racim os

que es m itad anim al y m itad hom bre

m aduros de ba n an a s ha b ía n sido cortados

(lam ba: Z am bia) m uestra el m ovi­

y llevados a o tro lugar. El ro b o p ro s ig u ió y

m iento de un ser h u m an o de una identidad a otra, m ientras se desplaza de la p arte peor de

/jí V !

M

LA CREACION DE LA TIERRA

al final M otu se puso a esperar en secreto al la d ró n . Pasado un tiem po, v io un g ru p o

AL PRINCIPIO, cu a n do la tie rra

de gente de las nubes que descendía del

él m ism o a la poten cialm en ­

surgió del caos, A le , la diosa de

te mejor. Es de esta m anera

la tie rra (ig bo : N ig e ria ) decretó

com o el n iñ o -leó n y

que cu a n do un hom bre muriese

no com ían en el m om ento las a ta b a n y se

el niño-vaca se trasladan

de b e ría ser e n te rra d o en la

las llevaban. Entonces, M otu salió c o rrie n ­

de un m u n d o anim al en

tie rra . Y ella ta la d ró la tie rra

do y ca p tu ró a una m ujer de las nubes.

el que im pera la ley dé­

desde su vientre. A p a rtir de

la fuerza. Los dos niños am biguos - p a rte anim al, parte h u m a n a -

cielo. C u a n d o se posaron en el suelo, co m e n za ro n a c o rta r las bananas. Las que

La llevó a su casa y, al ca b o de un tiem po,

ese m om ento, cu a n do los m uer­ tos son enterrados, regresan a

se casó con ella. Ella era m uy v iva z y re a liz a b a todas

la tie rra ; la gente cree que están

sus labores dom ésticas y del ca m p o com o

ab an d o n a n el m u n d o anim al

con A le. M u ch o antes, cu a n do A le

una m ujer co rrie n te de la tie rra . Hasta ese

para dirigirse al h u m an o ,

estaba ausente de la tie rra , m urió

m om ento, ni M otu ni la gente de su p o b la ­

d o n d e enderezan las cosas des­

la m adre de un g ra n p á ja ro lla m a ­

d o ha b ía n visto nunca el fuego. C om ían

tru y en d o a ocho ancianos que

d o O g b u -g h u , el cá la o , y éste no

la ca rn e crud a y cu a n d o hacía frío , viento

im piden el acceso de las perso­

pu d o h a lla r un lu g a r d o n de ente­

o llovía, perm anecían sentados tirita n d o

nas al agua de vida, pasando por

rra rla . V oló p o r todas partes, bus­

últim o al reino celestial. Luego,

ca n d o y tra n sp o rta n d o su cuerpo en

en sus casas, absolutam ente d e sconocedo­

uno de ellos adopta el papel del

res de lo que s ig n ifica b a el fuego y el c a lo r que éste da. Por eso la m ujer de

m ism o D ios, lo que sugiere que

M otu le d ijo a a lgunos hom bres de la

al haber a b an d o n a d o su n a tu ­

M Estatua de madera de una diosa africana,

nubes que tra je ra n a lg o de fuego la p ró x i­

raleza anim al, se acerca a la

con pigmentos y metal.

ma vez que fueran a visitarlos. Ella enseñó

divinidad.

a la gente cóm o co cin a r y cóm o sentarse a lred e d o r del fuego cu a n do hacía frío.

254

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


8 B

ÁF R IC A

Durante este proceso, se fue a ce rcando cada vez más al cielo. Para lle g a r hasta N ya m a tan sólo le fa lta b a un m ortero más. Pidió a un n iñ o que le tra je ra uno, pero éste no pu d o encontrarlo. Deses­ p e ra d a , A b e re w a le d ijo que co g ie ra uno de la base de la p ila . Así lo hizo el p e q ue ­ ño y, al sacar el m ortero, toda la torre se desplom ó.

LOS HUMANOS SUPLICAN A DIOS H A C E M U C H O T IE M P O , había plagas de bestias salvajes que acosaban a los hom bres. Estos se preguntaron que si Nguleso, el Ser suprem o (kakwa: Sudán), existía, ¿por qué dejaba que sus criaturas Rieran devoradas? Algunos concluyeron que no estaban actuando bien, que N guleso les había enviado las fieras para castigarlos. Pero cuando vieron las perso­ nas que habían m uerto, determ inaron que Dios no los había tratado con justicia, porque las víctim as no habían robado cosas ajenas, tam poco habían entrado en las casas de otros, y Nguleso los había castigado sin m otivo. Entonces convocaron a los espíritus N guloki y a través de ellos llam aron a

SEPARACIÓN

altas, pero éstas se desplom aron bajo su propio

A L G O PA SÓ Q U E P R O V O C Ó una separa­

peso y bajo el peso de su insolencia. Y así se

ción e n tre los cielos y la tierra, entre D ios y

creó una brecha entre el cielo y la tierra, y la

sus criaturas: una desobediencia, una lucha,

brecha se convirtió en abism o. Al final, la

un error, el destino. La m u erte llegó al

separación fue com pleta. Los seres hum anos

m undo. Los seres h u m an o s se equivocaron

quedaron solos.

la diosa de la fertilidad

y provocaron la ira de D ios, quizás un m ensaje

de los baga.

de vida eterna enviado por D ios a la tierra fue trágicam ente interceptado o m aiinterprerado y D ios, por algún m otivo, se disgustó con las actividades hum anas, o bien la v an id ad h u m a ­

► Estatua nigeriana

T DIOS SE RETIRA DE LA TIERRA

na triu n fó sobre la m odestia y la carencia de

ABEREWA, LA MUJER PRIMIGENIA,

de egoísm o. Tai vez se pro d u jo una pelea o

p re p a ra b a en su m ortero la com ida p a ra

no se respetó u n a proh ib ició n . Fuera cual

sus hijos, y la m ano del m ortero g o lp e a ­

fuese el m otivo, se rom pieron los vínculos

ba contra el cielo. Enfadado, N ya m e

con los cielos, los dioses aban d o n aro n la tierra

(akan, asante: G h a na ) se fue. Entonces,

y el ho m b re se quedó en un e n to rn o desgarra­

A b e re w a intentó restablecer su relación

do. Las gentes in te n taro n restablecer el co n tac­

con él. Para ello, a d q u irió muchos m orte­

to con los cielos, construyendo torres muy

ros, apilándolos uno sobre otro.

2 5 2

▲ Máscara de Nimba,

de una diosa, de madera juntada y metal.

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


B S

ÁF R IC A

TEMAS COMUNES EL C R E A D O R D E M IT O S construye su repertorio de historias en torno al sentido inicial de u nidad que se

Éste coge luego una cuerda de ra fia ,

ríos, colinas, árboles, hierba. Llegó con m ucha

hace con ella una cruz, y establece así

gente, im plantando las naciones y las c o m u n i­

las 4 direcciones. Toma p elo de sus axila s,

dades en sus lugares adecuados, y desplazán­

un p oco de revestim iento de su cerebro,

dose hacia el oeste. En la llanura de Itabw a es posible ver las

perdió, y a los esfuerzos posterio­

hace una b o la con ello y sopla, crea n d o

res p o r recuperarla. T eniendo en

de esta m anera las term itas y los gusanos.

huellas de Lesa y sus gentes al pasar. Las pie­

cuenta las num erosas historias

Éstos se dispersan en todas las direcciones

dras eran blandas com o el barro, pero cuando

que form an los sistem as m itológi­ cos africanos, aún es posible distinguir algunos hilos com unes.

y con sus excrem entos fo rm a n la tierra

Lesa pasó, el barro se endureció y desde

sobre la cual, una vez d u ra , cam inan

entonces se han conservado las marcas. Luego

los tres seres humanos.

Lesa regresó a los ciclos y prom etió a sus hijos que un día volvería.

D ios creó el universo, le dio form a y luego creó la vida. D os fuerzas lucharon d u ran te la época de la creación: las del caos y las

C U A N D O LESA (lam ba: Z am bia), el gran

del orden. En algunos m itos,

D ios y Ser suprem o, visitó la tierra al inicio

A Estatua femenina con niño, que refleja

estas fuerzas eran extensiones del

de todo, lo hizo bajo el no m b re de Luchyele.

la maternidad.

Procedía del este y ordenó todo el paisaje:

▼ Máscara poco habitual de losfa n g (Megebe).

dios creador: por ejem plo su hijo y su hija, que personificaban los lados destructivos y creativos, o bien un burlón divino, tan to dador de vida com o de m uerte. Estas deidades reflejan la transform ación que caracteriza la época de la crea­ ción, un tiem po en que se o p o ­ nían estas energías contrarias en el cosm os. Se produjo finalm ente la creación del m u n d o y de la hu m a­ nidad y las luchas prosiguieron porque estaban entretejidas en la vida m ism a terrenal y en la naturaleza hum ana: cada ser h u m an o es com o un m icrocosm os en el que coexisten las fuerzas utilizadas por D ios al inicio, cuando estaba fo rm ando el universo.

T EL HUEVO CÓSMICO MEBEGE (fan g , p a h o u in : República D e m ocrá tica del C o n g o , C o n g o , G a b á n ) se encuentra m uy solo. Un d ía coge pelo de su a x ila de re ch a , extra e sustancia de su ce re b ro y tom a un g u ija rro del mar. Sopla sobre ellos y se fo rm a un huevo. M eg e b e se lo ofre ce a D ib o b ia , una a ra ñ a suspen­ d id a entre el cie lo y el m ar, y cu a n d o el huevo está ca liente, M eb e g e desciende y vie rte su esperm a sobre éh A c o n tin u a ­ ció n , el huevo se a b re y e m p ie za n a

salir personas, los tres hijos de Mebege.

^ £ 5 250

LAS HUELLAS DE DIOS


ÁFR IC A

África

EL DIOS CREADOR E N LAS R E L IG IO N E S A FR IC A N A S, el dios creador a dopta form as diversas. Puede haber

INTRODUCCIÓN

L

un único D ios o un p a nteón. D ios puede ser un ser to talm en te positivo o una fuerza dual

A M IT O L O G ÍA D E Á F R IC A es única e im presionante por su gran diversidad.

form ada p o r bondad y m aldad, orden y caos.

A unque m uchos pueblos com parten un lenguaje com ún y viven en proxim idad

Dios puede ser un burlón divino ( trickster),

geográfica, las creencias locales presentan m uchas variaciones. Sin duda hay

sublim e pero tam bién devastador, un espíritu

tem as com unes, personajes y dioses que reaparecen en las m itologías de todo el

de orden y de desorden, unas veces creador

co n tin e n te , pero las culturas individuales suelen tener sus propios esquem as de

y otras destructor. El bu rló n divino es un

creencias y costum bres.

sím bolo del periodo de transform ación que

Algunos creen que, en la historia del cosm os, hubo tres edades: un tiem po

caracteriza la Edad de creación: al pasar de

perfecto, E dad de oro en la que los dioses, los hom bres y los anim ales vivían en

la edad perfecta de oro a la actual, incorpora

perfecta arm onía. Luego, en el segundo de los tres periodos, la Edad de creación,

tam bién los cam bios y pasa de la perfección

el dios creador form ó la tierra, ju n to con los seres h um anos y anim ales. Fue un

del dios creador (el lado creativo del burlón

periodo de diferenciación, pues Dios originó la vida usando su propio m aterial

divino) a la im perfección del h om bre (su lado

com o m odelo, un in te n to de recrear la E dad de oro en la tierra. Pero algo sucedió

d estructor).

d u ra n te ese periodo para hacer ver que la Edad de oro se había desvanecido para

En la época actual, la parte divina de este

siem pre y que no podía ser transferida a la tierra; la m uerte llegó al m u n d o y apare­

trickster se ha esfum ado y sólo queda la profa­

ció una im perfección en los hom bres y en la tierra. Fue un periodo de caos y orden,

na, un personaje im predecible cuya creatividad

de m iedo y esperanza, de relativización progresiva del pasado y prom esa de un

residual puede aún verse en las ilusiones que

nuevo futuro. El dualism o caos-orden fue visto a veces com o la naturaleza m ism a

provoca, y cuva am oralidad queda bien patente

del dios creador.

en su conducta desenfrenada, con frecuencia

En algunos sistem as religiosos, este creador era un trickster divino, un dios

antisocial. Del caos sale el orden, la lucha entre

tan benévolo y creativo com o em baucador im predecible y, a veces, destructivo. Era

am bos principios, entre creatividad y destruc­

un dios de la vida y la m uerte; un bu rló n que reunía características sublim es pero

ción. Esta lucha cosm ológica originaria es tam ­

tam bién arroces. Esta m ism a com binación dual persiste en la creación de los seres

bién nuestra ley. El dios dual es cualquiera de

hum anos: llevan d e n tro de ellos tan to la vida com o la m uerte y su conducta es al

nosotros que lucha con los dos aspectos de su

m ism o tiem p o sublim e y atroz. Ello es resultado de un fallo ocurrido d u ra n te la Edad de creación, ese periodo prim igenio caracterizado p or la transform ación, ese

T Figura doble de madera de antepasados.

rito de paso a un nivel cosm ológico. C o n el correr del tiem po, la parte divina y creadora del b urlón divino y dios dual se lúe retirando hacia los cielos, es decir, se alejó del h om bre y de la tierra, m ientras que su parte destructiva se quedó aquí, junto con un recuerdo de la per­ fección y del potencial para el bien: el burlón divino se transform ó en el burlón profano. Esta tercera edad es la época co ntem poránea, el m u n d o de hoy en día, en el que dioses y hom bres se han alejado m utu am en te, aunque el hom bre, a través de rituales y tradiciones, in ten ta reproducir la perfecta edad perdida, que en la actualidad es sólo un recuerdo de difícil percepción. En el paso de la edad perfecta a la actual, los hom bres y anim ales suelen expresar su libre voluntad, separándose de esta m anera de Dios. Form a parte del proceso de diferenciación típico del periodo creativo. A unque los hom bres y los anim ales se aíslan de D ios, aún conservan ciertas cualidades de su unicidad original (com o en la Edad de oro), pero pierden su cualidad divina: la vida eterna. C u a n d o se separan de D ios se vuelven m ortales por diversas razones. La m uerte llega al m u n d o . La m uerte suele ser el resultado de un acto de libre voluntad por parte del h o m b re o del anim al; este acto ocupa un lugar central en la época de la creación.

'T T

248

X

M ITO S REESCR1TOS

A

PERSONAJES


Ü É

AUSTRALIA

EL MOVIMIENTO ACRILICO EN EL DESIERTO CENTRAL

en una imagen del com eta 1 laley y la utilizó

M Se ha visto que diversas tribus de aborígenes

com o m otivo central de su obra. La trayectoria

geográficamente distantes tienen historias, creencias

LO S ARTISTAS A B O R ÍG E N E S

del com eta aparece com o bucle, y el com eta

y objetos comunes, como esta talla de pájaro de la

del T erritorio del N o rte están ahora

aparece en varias posiciones m ientras circula

Época del Sueño. Los desplazamientos y encuentros

i com ercializando su arte en E uropa y

alrededor del Sol. Los otros planetas m ostrados

de los grupos han enriquecido las subculturas.

,, N orteam érica. Gcoffrey Bardon, en

son la T ierra, la Luna, las Pléyades (com ún­ ▼ Esta pintura sobre corteza muestra una visión

las décadas de los años 1970 y 1980,

m ente llamadas las Siete H erm anas en toda

ayudó a artistas del desierto occidental

Australia aborigen) y Venus, la estrella del alba.

de rayos X de dos cocodrilos. Este dibujo puede

y central a realizar sus pin tu ras sobre

Las Siete H erm anas son un sueño im p o rtan te

ser resultado de estudios de disección o bien puede

lienzo para su venta a m useos y colec­

de los walbiri, de hecho, relevante tam bién en

reproducir la visión de los chamanes tras el consumo

ciones privadas.

toda Australia.

de plantas alucinógenas.

En la actualidad, los artistas de Y uendum u, en la región de los walbiri, así com o de otros centros, com o Papunya y K intorc, reproducen los dibujos ancestrales con pinturas acrílicas. Las obras de artistas m uy fam oHñ sos en la actualidad, com o Charley T jungarrayi y C lifford Possum Tjalpatjari, están expuestas en rodas las principales galerías australianas com o representación del arte de Australia central. En la p in tu ra de T jungurrayi, El sueño de una rana, el tem a es el p ro ­ ceso creador tras últim a E poca Glaciar, historias que aparentem ente han perdu­ rado d u ra n te más de 3 0.000 años en el centro de Australia. M uchas historias del desierto occidental tratan del ciclo T in ­ gan del sueño. En este ciclo de m itos, grupos de ancianos deam bularon por el país c om poniendo series de cantos y secuencias rituales.

LOS SUEÑOS EN EL ARTE U N A P IN T U R A D E L A Ñ O 1987 del artista p in tu b i Riley M ajor T jangala trata del sueño de la serpiente en Kakarra, cerca de K intore, en el lím ite entre el T erritorio del N o rte y A ustralia O ccidental. M uestra un hom bre

'

rm, m i\ r

Jm/ / / A

im uhr

serpiente de la subsección T jakam arra y a su esposa, que vivían en ese lugar. Los círculos representan las colinas de arena de Kakarra. La leyenda dice que la h o n d o n a d a entre estas colinas fue creada por la serpiente cu an ­ do se desplazaba p or esa región d u ra n te la É poca del Sueño. U na fusión m ás m oderna de cosm ologías aborígenes y occidentales aparece en una p in ­ tu ra de 1986 de Brogus Nelson T jakam arra, un walbiri de Y uendum u. F.l artista se inspiró

í'in’Si 246

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


£Ü£

AUSTR ALIA

A ESPÍRITUS M /M /

ELEMENTOS PICTÓRICOS

El cuclillo sentía un d o lo r m uy intenso en una pata y no pudo ir con ellos. Le ven­

EL U S O D E LO S D E D O S para dibujar en

LOS M I M I son dim inutos, m uy

d a ro n la zona afectada

la arena o pintar es un testim onio de cóm o

delgados. Tam bién son m uy frági­

y a continuación a b a n ­

las m anos de las personas sacan su sustento de

les y sólo pueden cazar cuando el

d o n aro n el ca m p a m e n ­

la tierra y a la vez generan un relato artístico y

tiem po está en calma. C uando un

to. C a za ro n al ca n g uro

mítico de esa vida en un m om ento dado. Los

ser hu m an o se les acerca, escapan

con lanzas y luego

elem entos iconográficos representan u n a con­

soplando sobre la roca y abriendo

lo asaron ¡unto a un

trapartida visual del lenguaje hablado. C om o

una grieta en la que se esconden.

a rro yo .

los m itos ancestrales y otras historias suelen

El ja b irú y el b ro l­

Están considerados inofensivos

tener la form a de un viaje por tierra, los dibujos

ga convencieron al emú

son en realidad un m apa de la narración, con el

confiar en ellos. Su alim ento p rin ­

p a ra que fuera a bus­

viaje u otro desplazam iento com o tem a central.

cipal es un tipo de ñam e que crece

ca r h ie rb a tierna y de

Por ejemplo, una línea recta puede ser una lanza,

en la T ierra de A rnhem . Las pin­

esta m anera p o d e r

un bastón de lucha o un palo para excavar;

turas de espíritus m im i son m uy

e m p a p a r la grasa que

tam bién puede representar el m ovim iento de

com unes en el arte rupestre de

ib a ca ye n do del c a n g u ­

un actor. U na serie de círculos en fila indica un

todo el oeste de Tierra de Arnhem .

ro. M ie ntra s estaba

actor que cam ina o baila. Una Línea curva es un

Los dibujos los m uestran com o

fu e ra , el ja b irú y el

actor durm iendo o reclinado. Un arco parabó­

figuras alargadas, con genitales que

b ro lg a d e sp ed a za ro n

para las personas, pero no se puede

lico es u n actor sentado. Los círculos tienen varios significados: pueden ser un nido, un agu­

suelen ser prom inentes en los hom bres y

el c a n g u ro y e m p re n d ie ro n el vuelo con

grandes pechos colgantes en las mujeres.

los trozos, d e ja n d o sólo la cola con el

jero, una poza de agua, un árbol, un fruto, un

pich ó n . El emú regresó y ha lló desierto

huevo o un cam pam ento. U n óvalo es un reci­

T

el lu g a r de cocción, sin sus com pañeros

piente, un escudo, un arrojador de lanzas o un

LA HISTORIA DE EMÚ

ni la carne. Por fin d e scubrió al p ich ó n ,

hueco excavado en la arena para dorm ir.

EN ESTA HISTORIA de los d a la b o n

que vo la b a con la cola del ca n g uro . Todos

(Territorio del N o rte ), el ave emú solía co n ­

los p á ja ro s se rie ro n y g rita ro n : " N o q u e ­

A Pintura sobre corteza que muestra un espíritu

sum ir toda la co m id a que traía n sus p á ja ­

remos estar con esa v ie ja ". El emú hab ía

aborigen masculino de las rocas, un m im i.

ros com pañeros. En v a n o le pedían que se

te n id o m uchos seguidores, p ero com o

▼ Cada pintura del arte aborigen tiene una

a v in ie ra a co m p a rtir. Un d ía , los p á ja ro s

a h o ra no quería co m p a rtir, los p e rd ió a

profundidad oculta. Bajo bisformas fácilmente

ja b irú y b ro lg a detectaron un c a n g u ro y

todos. El emú se tra g ó entonces una p ie ­

reconocibles de animales y personas se encuentran

regresaron p a ra in fo rm a r a los dem ás de

d ra y es p o r ello que estas aves ponen

las historias contadas por bi curvatura de las líneas,

su h a lla z g o .

huevos.

los símbolos y las relaciones espaciales.

MU

T

M ITO S REESCRITOS

j&i

PERSONAJES


Ü ¡8

AU STRALIA

MITO Y ARTE EN AUSTRALIA EN T O D A AU STRALIA, pero sobre todo en el T erritorio del N orte, los dibujos son un co m plem ento im p o rta n te de la narración pública del m ito en las cerem onias y ritua­

GURUW ARI

En am bas zonas, el conocim iento de

LO S M E JO R E S E JE M PL O S docum entados

estos dibujos y el derecho de pintarlos viene

de la relación que existe entre m ito y repre­

regulado por un com plejo sistema social

sentación visual en la Australia aborigen pro ­

y político que distribuye el acceso al conocim iento sagrado de form a irre­ gular en la com unidad. La revela­

ceden del desierto central y de la T ierra de A rnhem . En el desierto central, los walbiri hablan

les. En el centro del continente, pueblos

ción estratégica de dibujos secretos

com o los walbiri y los pin tu p i se han

sagrados d urante rituales públicos

hecho famosos por sus dibujos iconográfi­

es un factor im portante en el

elem entos iconográficos convencionales de

cos sobre varias superficies, por ejem plo el

im pacto social del ritual en sí.

sus p in tu ra s com o a la esencia de la fertilidad ancestral, qu e se cree que se representa y

cuerpo hu m an o , la arena, objetos sagra­

encarna a través de los dibujos, por ello g u ru ­

dos com o escudos o bram aderas y, más recientem ente, pinturas aerificas sobre tela, que reproducen ciertos episodios

de guruwari. Este térm in o se refiere tan to a

T LUNA Y DUGÓN

w ari constituye una m anifestación “in tern a” y “externa”. C o m o esencia

m íticos. En la T ierra de A rnhem , en la

U N HOMBRE de la moiefy

invisible interna de algo, d e n o ta el

costa septentrional del T erritorio del

Y irritja lla m a d o Luna vivía con

p o d e r oculto y poderoso del paisa­ je, creado po r los antepasados,

N orte, los pintores locales realizan sus

su h e rm a n a , lla m a d a Dugón.

dibujos sobre corteza o sobre tallas de

Un d ía estaban ca va n d o en

pero que aún sigue ejerciendo su

m adera.

busca de bulbos comestibles

efecto en los seres vivos de hoy.

de azucena y de loto. M ientras

C o m o m anifestación externa de

Australia central incluyen los círculos

lo hacían, la herm ana fue m o r­

esta p otencia, se aplica a cual­

concéntricos, que p ueden ser un cam pa­

d id a p o r sanguijuelas. Para a li­

quier signo visible de dicha

Los m otivos más com unes en

m ento, poza de agua, persona, árbol o lugar cerem onial, conectados por una serie de p u n to s que representan el m ovim iento

mar. Antes de meterse en el a g u a ,

h a ría en su situación y tras h a b la r

T ierra de A rnhem , los dibujos tienden a ser

con él, d e c id ió transform arse en un

m enos abstractos, pero tam bién representan

d u g ón (vaca m arin a ). Su h e rm ano Luna

ciertos episodios m íticos de m ovim ientos

a cce d ió a ir con ella.

dibujos p intados en los cuerpos de los jóvenes que están pasando

le p re g u n tó a su h e rm a n o qué

de un ser ancestral de un lugar a otro. En la

ancestrales y creación.

potencia, com o sucede en los

v ia r el escozor, c o rrió h acia el

la iniciación y que representan a sus antepasados.

C u a n d o los dos herm anos m urie ro n, se e n co ntra ro n los huesos de D ugón, sin e m b a rg o ella no regresó. Luna, p o r el co n ­

A BULARDEMO: COLINA CORONATION

tra rio , no m u rió en re a lid a d ; sus huesos se

E N 1985 C O M E N Z Ó una discu­

co n virtie ro n en conchas m arin a s y revivió

sión sobre si se debía p erm itir la m inería del uranio en un lugar del

tras com er raíces de azucena y de loto. La p in tu ra de este m ito de los y irk a lla

Territorio del N orte llam ado colina

del nordeste de Tierra de A rn h e m muestra

C o ronation, que podría convertirse en

una luna creciente y una luna llena. Los

una gran zona de excavación de uranio.

yo ln g u consideran que el so m breado que

U n grupo encargado por el gobierno habló

rod e a el disco lu n a r es el ca m p o húm edo

cdn los jaw oyn, habitantes de la zona, y

de la luna. Los diseños a la rg a d o s son p ro ­

éstos dijeron que si se alteraba en lugar,

bablem ente los bulbos de las azucenas y

Bulardem o, el cazador-creador, encarnado

el loto. La zona de tram a en el fo n do

en el paisaje, provocaría una destrucción

representa la zona panta n o sa , d o n de cre ­

inim aginable, que llegaría incluso a Sydney

cen estas plantas, así com o el refle jo de

y M elbournc. Más tarde, a principios de la

luz que la luna crea sobre el ag u a.

década de 1990, la colina C oronation quedó

También puede representar la luz de la

incluida d entro de los lím ites del Parque

estrella vespertina que b rilla en el lu g a r

Nacional de Kakadu, tras la decisión del

s a g ra d o totém ico de Luna y D ugón, tal

gobierno federal de no p erm itir el proyecto

com o está reg istra d o en el ciclo de cantos

m inero citado.

asociado con este mito.

ti®

242

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


U S

AUSTR ALIA

Y NGURUNDERI

una discusión. En el lu g a r lla m a d o Larla n g a n g el, levantó su ca n o a y la colocó

NGURUNDERI DESCENDIÓ

en el cielo, d o n de se c o n v irtió en la V ía

el río M u rra y en el sur de

Láctea. Tras seguir p e rsig u ie n d o a sus espo­

A u s tra lia en busca del g ra n pez del M u rra y (pondi). Le

sas, las encontró en la b a h ía Encounter.

la n zó una la n za y éste se

C reó una g ra n tem pestad que a h o g ó

a le jó n a d a n d o , g o lp e a n d o

a las m ujeres y éstas se c o n v irtie ro n en

con la cola y ensanchando

las dos pequeñas islas lla m a da s Pages,

el río hasta su g ra n tam año

situadas frente a la isla K a n g a ro o . Des­

actual. N g u ru n d e ri en vió una

pués, N g u ru n d e ri cru zó y llegó a esta isla.

señal a su cu ñ a do Nepele.

Tras sentarse b a jo un á rb o l, se m etió en

Este esperó al pez y lo ca p turó

el a g u a p a ra p u rific a r su espíritu, luego

cerca de M cLeay (Raukkan).

m urió y se fue al cielo.

Los dos hom bres co rta ro n el pez y la n za ro n trozos en el la g o A le x a n d rin a , p o n ie n d o no m b re a todas las especies de peces que a h o ra se encuentran a llí. Con el últim o

A Ilustración sobre corteza en la que aparece

tro zo d ije ro n : "Tú seguirás

un cazador un canguro y otras figuras.

siendo el pez pondi".

▼ Esta pintura aborigen sobre corteza muestra una pareja de ballenas. Los mitos aborígenes

N g u ru n d e ri pe rsig u ió entonces a sus dos esposas

narran las historias de la creación de todos

que ha b ía n h u id o de él tras

los seres vivos.

MITO Y RITUAL LOS M IT O S describen actos im portantes de creación y adjudicación de nom bres. D etallan el poder de la fertilidad ancestral. Un este senti­ do, dem uestran la im portancia de la diferencia de sexos com o principio principal de la organi­ zación social y cosm ológica de los aborígenes. Un toda Australia, una buena parte del saber sagrado y cerem onial está en m anos de los hom bres. A las m ujeres les está tradicionalm en­ te prohibido oír o ver cualquier cosa que perte­ nezca al saber de los hom bres, con frecuencia bajo pena de m uerte. En la T ierra de A rnhem occidental, p or ejem plo, después de que Yirawadbad transm itiera la cerem onia m ascu­ lina de ubar a N adulm i, éste le preguntó al pájaro Djig: “¿Se lo debem os m ostrar a las mujeres?”, y la respuesta fue: “N o, es sólo para hom bres mayores, no podem os m ostrárselo a mujeres y niños”. Más recientem ente, los an tro ­ pólogos han descubierto tam bién la existencia antes no docum entada de cam pos paralelos de conocim iento religioso fem enino en el centro y sur de Australia, que sólo las mujeres tienen el derecho de com unicar, controlar y gestionar.

T T

M ITO S REESCRITOS

A.

PERSONAJES


B ü£

A U S TR A LIA

.....

Australia, la serpiente Arco Iris es una figura

SERPIENTES Y ARCO IRIS

la cadena m ontañosa de Musgrave. A veces

y un m otivo im portante en los m itos. La ser­

realizaba largos viajes dando vueltas al m onte

E N LA M IT O L O G ÍA A B O R IG E N austra­

piente suele tener un tam año inm enso y vive

C onnor. Los rastros que dejó en esa época

liana aparecen de form a recurrente serpientes

en pozas profundas de agua. Aparece con di­

suelen ser sim bolizados en las pinturas por

de todos los tipos, desde la serpiente Arco

versos aspectos en todo el continente. En el

círculos concéntricos. El cam ino seguido por

Iris, que en su form a arquetípica aparece en

centro de Australia, w anam bi (uno de sus

w anam bi es aún visible en la actualidad y

los grupos del desierto central, a la serpiente

nom bres) viajó desde el m anantial de Aneri,

está m arcado con form aciones rocosas y

Tapiz, cuyos rastros del sueño se extienden

cerca de la frontera entre Australia del Sur y

colinas de arena.

por la costa este de Australia. En toda

el T erritorio del N orte, hasta

Los grupos cercanos al río Proserpinc en el norte de Q ueensland creían que la lluvia se transform aba en cristales de cuarzo allí donde el arco iris toca el suelo. En el sudeste de Q ueensland, el arco iris -ta k k a n entre los que hablan kabi k a b i- m uestra a veces la presen­ cia de dichos cristales en los cuerpos de los hom bres. Estos hom bres pueden convertirse en gundiL o m édico-hechiceros, capaces de curar y realizar otros actos de magia.

TIEMPOS DEL SUEÑO EN EL P E N S A M IE N T O aborigen se habla de una época de creación, en la que seres ancestrales hicieron el m u n d o tal com o hoy lo vemos. Esta época suele conocerse en Aus­ tralia com o “ Epoca del sueño” o “T iem pos del Sueño”. Los walbiri la conocen com o djugurba y, estrictam ente hablando, se refiere a las historias y dibujos sobre actos ancestrales d urante esta época de creación. Significa un acto de creación que fue un hecho real en tiem pos ancestrales pero que aún perm anece y sigue ejerciendo un poder creador en los seres hum anos. El poder de los sueños per­ m ite tener acceso a esta creación ancestral y por eso se utiliza este térm ino. Los walbiri dicen ser capaces de soñar con los dibujos que se supone que sus ante­ pasados trazaron sobre el país. En otras zonas de Australia, una m ujer puede, poco antes de saber que está em barazada, soñar con una especie o con un determ inado lugar. Esto se interpreta com o una indica­ ción de la afiliación totém ica del pequeño y su progenitor espiritual.

A Figuras masculinasy femeninas acompañadas de serpientes.

X

M ITO S REESCR1TOS

A

PERSONAJES


AUSTR ALIA

A Se cree que esta figura fi e creada por seres ancestrales del clan que configuraron el paisaje durante los Tiempos del Sueño.

T EL HORNO DE BIRRINYDJI EN EL M ITO de B irrin yd ji hay detalles inte­ resantes sobre el enfrentam iento entre la SaíS?

cultura de los aborígenes y otras ajenas que dem uestran la c re a tivid a d y fle x ib ili­ d a d de la m itolog ía a b o rig e n com o m odo de conocim iento. Es posible que los m akasares h ubieran fa b ric a d o h ie rro en la costa de Tierra de A rn h e m y es p ro b a b le que los aborígenes locales lo vie ran e incluso h u bieran p a rtic ip a d o en su p ro d u cció n . Los numerosos aborígenes que v ia ja ro n a M a ka sa r dura n te los 2 0 0 años del com er­ cio de trepang tam bién d e b ie ro n de ver sin du d a esta industria. En 1 9 8 8 , 8 0 años tras el final de la era m akasar, el yo ln g u D avid Burrum arra propuso la idea de que la m inería en su tierra de D holtji a yu d a ría a restaurar el b ie ­ nestar y el estatus entre los aborígenes, un bienestar que había sido u surpado in ic ia l­ mente p o r los mismos com erciantes m akasares y luego p o r los colonos europeos. Burrum arra aseguró que la m inería fo rm a ­ ba p arte de la historia a b o rig e n y era un cam ino hacia la m ejora de la v id a de sus gentes. B urrum arra decía que, desde los Tiempos del Sueño, los aflo ra m ie n tos coste­

SERES CREADORES

ros de hematites h a bían sido tra n s fo rm a ­

M ientras conform aban el paisaje y

E N T O D A A U ST R A L IA , una gran m ayoría

daban vida a las especies vegetales y anim ales,

dos en herram ientas de h ie rro p o r los

de los micos aborda el rem a de las m igracio­

estos creadores tam bién iban dan d o nom bre

yo ln g u que tra b a ja b a n b a jo la guía de

nes, viajes y hechos de ciertos seres creadores

a los lugares visitados y a las especies surgidas.

B irrin yd ji, un personaje de los Tiempos

ancestrales.

Adem ás de ponerles nom bre, cantaron cancio­

del Sueño. B urrum arra espera el retorno

nes sobre este acto.

de esta "é po ca d o ra d a ". Esta historia

Es típico de estos seres el irse desplazan­ do por el paisaje creando sus rasgos más carac­

Por esta razón, en toda la zona aborigen,

parece tener m ucho en común con los "c u l­

terísticos, com o pozas de agua, m ontañas y

los m itos suelen recitarse a través de cantos.

tos c a rg o " que han flo re cid o en M elanesia

form aciones rocosas, a la vez que creaban las

Por ejem plo, en una parte del m ito de los

desde la lle g a d a de los europeos.

diversas especies, h um anas y no hum anas, que

dos héroes M am andabari de los walbiri de

ahora pueblan la T ierra. Por ejem plo, en la

Australia central, éstos pasan por una poza

T ierra de A rnhem , las herm anas W agilak son

de agua llam ada W urulyuvvanda. En ella ven

creadoras im portantes. M ientras se iban des­

patos silbadores y cacatúas que com en semillas

LOS SERES C R E A D O R E S atraviesan las

plazando desde su tierra natal, en el centro

de hierba. Ellos nom bran a estas criaturas

tierras de diferentes grupos dejando sus

de Australia, hacia el norte, en varios lugares

“cantando”.

rastros. Por ello es corriente que no exista

RASTROS Y TÓTEMS

h u n d iero n sus bastones e hicieron surgir

un grupo local, clan o grupo lingüístico

pozas de agua.

que posea o conozca un mito completo.

ttüi 236

T *

M ITO S REESCRITOS

A .

PERSONAJES


Ü Ü

AU STRALIA

........

- ..- ........... - ..- ....

Australia

D esde un p u n to de vista antropológico, las poblaciones aborígenes de toda Australia se hicieron famosas prim ero p o r la com plejidad

INTRODUCCIÓN

E

de sus sistem as de parentesco. En todas las

L H O M B R E SE IN S T A L Ó E N A U STR A LIA en una época en que el co n ­

zonas, los parientes se dividían en secciones y

tin e n te estaba unido por tierra a las islas que ahora son Indonesia y Papua

subsecciones, basadas en las intersecciones de

N ueva G uinea. La evidencia más antigua de la presencia hum ana en Australia

principios de descendencia m asculino y fem e­

procede de la región de U pper Swan River, en el oeste, y data de hace 40 .0 0 0 años.

nino. Las secciones y subsecciones estipulaban

Se ha calculado que en el m o m en to del contacto con los europeos (1788), la pobla­

en qué categoría caía el cónyuge de una perso­

ción era de 3 0 0 .0 0 0 personas com o m ín im o en todo el c ontinente. A unque es difí­

na y por ello som etía el m atrim o n io a reglas

cil de saber a ciencia cierta debido a la rápida despoblación y los cam bios que tuvie­

de parentesco específicas. Estas secciones y

ron lugar tras el asentam iento europeo, se calcula que a finales del siglo XVlll había

subsecciones tam bién cum plían im portantes

unas 500 tribus o grupos dialectales d istintos en el territorio de Australia. Las islas

funciones cerem oniales, com o la iniciación

del estrecho de Torres, au n q u e se hallen oficialm ente d entro de los lím ites naciona­

y la transm isión de c onocim iento religioso

les de A ustralia, en su aspecto cultural se encu en tran más próxim as a la parte del

secreto entre grupos. H ay una relación estrecha entre las

sur de Papua, al m enos tradicionalm ente.

grandes tradiciones m itológicas de A ustralia

En térm inos de estilo de vida, Australia tenía un m odo de subsistencia basado en la caza y la recolección en la época del contacto con los europeos. El clim a y la

y M elanesia. C o n trariam e n te a lo que podría

tierra varían m ucho en A ustralia, desde el desierto árido de la m ayor parte de la

pensarse en función de la geografía y la his­

región interior hasta los valles más fértiles y húm edos de las zonas costeras. N o obs­

toria, el traspaso de tem as m íticos fue de

tante, incluso cerca de las costas de Q ueensland y A ustralia del Sur, p o r poner un

Australia a N ueva G uinea, y no al contrario.

ejem plo, d onde la abundancia de pesca, anim ales y plantas com estibles perm itía la

En Australia y parte sur de N ueva G uinea, el

p osibilidad de u n a residencia perm anente, la vida sedentaria era poco habitual. Las

culto de la bram adera era u n p u n to central

poblaciones se desplazaban a distancias considerables, no sólo con la idea de ob te­

en la vida ritual m asculina. En el caso de los

ner com ida, sino para establecer y m antener alianzas políticas, m atrim oniales y

aranda, las bram aderas reciben el m ism o nom bre que los tableros sagrados (tjuringa).

cerem oniales entre los grupos.

El culto es básicam ente una glorificación del poder fálico m asculino. Los m itos son revali­ dados p o r ejecutantes que, disfrazados, llevan A PESAR D E SU A IS L A M IE N T O por ser un

tes de M akasar visitaban regularm ente la costa

un sím bolo fálico idéntico al antepasado que

c o n tin e n te insular, los aborígenes australianos

de la T ierra de A rnhem y los efectos de estas

están representando.

ten ían contactos regulares e im p o rtan tes con

visitas están registrados en los m itos, cantos y

los pobladores de lo que hoy es Papua N ueva

p inturas de los yolngu del nordeste de Tierra

fálica, tam bién el m otivo de la serpiente viajó

G u in ea - a través del estrecho de T o rres- y de

de A rnhem .

entre A ustralia y N ueva G uinea. La serpiente

las islas del este de Indonesia. Los com ercian-

Ju n to a este m ovim iento de im aginería

es un sím bolo más com plicado que la b ram a­ dera porque tiene características tan to fem eni­ nas com o m asculinas y estas propiedades am bivalentes q u ed an reflejadas en los m itos de am bas regiones. El m ito souw del D aribi interior de N ueva G uinea insiste en la rela­ ción del cono cim ien to y p u d o r sexual con la c u ltu ra h um ana. Es afín al m ito central del ciclo W agilak de T ierra de A rn h em , don d e la revelación de las capacidades m enstruales de la m ujer cancela y lim ita el poder fálico m asculino.

4 Pintura aborigen tradicional que muestra animales.

!fi

234

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


O C E A N ÍA

fructificar la tierra, y fue considerado

DIOSES OCEANICOS

ancianos decían: "Éstos son los hijos del tercer herm ano. Se fue, tuvo muchas pose­

un Mesías.

siones, a p re n d ió to d o tip o de m ag ia y

LOS D IO S E S y los espíritus eran

A unque no todos los

m uy a bundantes en toda la región,

profetas equivalían a d io ­

a h o ra ha regresado. Sus hijos tienen ropa

sobre to d o en M elanesia y las

ses vivientes, incluso

y utensilios, vehículos y co m ida en lata del

M arquesas, d onde los grupos

El m ovim iento bastante

m undo exterior. C om o el hom bre blanco no

tribales estaban separados por

convencional de R atana

m ontes y valles. Los dioses eran más frecuentes en Polinesia orien­

hace nada de lo que tiene, deben ser los

colocó en el panteón a

espíritus quienes lo fa b riq u e n . Sus espíritus

los “ángeles fieles" y

son tam bién los nuestros. El hom bre b lanco

tal y en Tonga que en Sam oa y

el m ism o Ratana, en

debería co m p a rtir estos bienes con noso­

M icronesia, d o n d e pred o m in a­

calidad de Te M angai

tros. A lg u n o s de nosotros hemos vistos

ban los espíritus. C ada grupo

(la boca de Yavé) goza­

cóm o llegan los bienes en barcos p o r el

polinésico desarrolló su propio

ba de un estatus casi

mar. Estos bienes proceden de un g ran

p an teó n , con frecuencia agrupado

divino.

a g u je ro en el fo n do del mar. Los hom bres

en torno a sus tres dioses más

llevan allí sus barcos y ios espíritus descien­

im portantes, com o en Tonga,

den p o r escaleras p a ra subir el c a rg a m e n ­

T ahití y H aw ai. Sam oa tenía dos

to desde las p ro fu n d id a d e s". Las gentes del valle

cultos principales, m ientras que

B inum aria tienen a h o ra un

las M arquesas y N ueva Z elanda

nuevo m ito: "En un p rin c i­

c ontaban con panteones familiares que parecían reflejar la diversidad m ultitribal. La m ayoría de los dio­ ses tenían form as hum anas o antro-

LA BUSQUEDA DE LA INMORTALIDAD

p io , Dios h izo el cielo y la tie rra y un ja rdín p a ra el hom bre. Dios co g ió un

pom órficas, aunque tam bién podían ser

U N D IN T E L LA B R A D O de una casa

cuchillo y a ra ñ ó el b ra zo

adorados en form a de objetos inanim ados.

de reunión m aorí expuesto en el M useo

de A d á n y v io que no fluía

W anganui y copiado en m uchos poblados,

sangre p o r sus venas,

m uestra a M aui intentando pasar a través

entonces m ató una

del cuerpo de su antepasada H inenuitepo,

g a llin a y se la dio.

la personificación de la m uerte. M aui,

C ua n d o A d á n co m ió la

acom pañado por una bandada de pájaros,

g a llin a , la sangre

LO S C U L T O S C R IS T IA N O S sincréticos han

se encontró a la diosa dorm ida. O rd en an d o

com enzó a co rre r p o r su

prevalecido en la N ueva Z elanda m aorí desde

silencio a los pájaros, M aui entró serpen­

b ra zo . A d á n y Eva eran

la em ergencia del m ovim iento P apahurihia en

teando en su cuerpo. H abía casi llegado a la

p rim e ro de sexo m asculi­

1833. Esta religión tem p ran a se o ponía a los

cabeza cuando los pájaros no pudieron con­

no, pero cuando Eva com ió

m isioneros protestantes e invocaba la serpiente

tener la alegría y el piar del papam oscas des­

del fruto, Dios la castigó co n virtié n d o la en m ujer".

MITOLOGIA MAORÍ MODERNA

bíblica N akahi, de la que el profeta decía que

pertó a la diosa que ju n tó sus enorm es m us­

era el in stru m e n to de Te A tua W era (el dios

los con un gran estruendo, partiendo en dos

abrasador), la serpiente ígnea de la vara de

a M aui y finalizando así su búsqueda de la

M oisés.

inm ortalidad.

A Algunos dioses, como éste de los

En todos estos m ovim ientos, el antiguo

pescadores, se representaban con

tohunga fue sustitu id o por profetas m aoríes.

ciertas características humanas,

D e especial interés era el p rofeta T uhoe, Rúa

como rostro y extremidades bien

haber sido enviado allí por el arcángel G abriel.

MITOS DE ORIGEN DE TRANSICIÓN PROCEDENTES DE LAS TIERRAS ALTAS DEL ESTE DE NUEVA GUINEA

E n la m o n ta ñ a se en co n tró con la antepasada

AL PRINCIPIO sólo había tres herm anos.

tiburón, un sinónimo habitual

W h aitiri, una diosa poderosa del m u n d o noc­

Uno fue el p a d re de las gentes de las p ra ­

de jefe. Algunos de los dioses

K enana H e p etip a, un mesías m aorí, que expe­ rim e n tó u n a visión en M au n g ap o h atu , la m o n ta ñ a sagrada de los tuhoe, en 1905, tras

definidas. ► Se cree que esta escultura representa al dios de la guerra, Ku. A q u í aparece como un

tu rn o ipo) que le m ostró un diam ante sagrado

deras, o tro el de los pueblos de la m aleza,

tenían la capacidad de

de gran poder. E n 1906, Rúa fue bautizado

y el tercero se fue y nunca volvió. C uando

cambiar de form a y por ello se

com o H ep etip a ( H epbzibah), el que hacía

los blancos llegaron a N ueva G u in e a, los

representan de diferentes maneras.

232

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


H H

O C E A N ÍA

___ _____

MITOS DE LOS 'ARIOI L O S T E X T O S M ÍT IC O S referentes a la crea­

T

con el pueblo que fabricaba corteza de papel {ta p a )

EL ORIGEN DE LA SOCIEDAD 'ARIOI

y que se había establecido en Borabora

ción de la sociedad de los ’Arioi ofrecen uno

tras llegar de R otum a, su tierra de origen.

de los capítulos m ás específicos de la p rehisto­

A unque algunas fuentes dicen que nunca

EL G R A N DIOS 'O R O a rro jó a su mujer,

ria del Pacífico y fueron registrados en T ahití

llegó a m atarse a los herm anos o hijos de

que se co n virfió en una masa ciega de

po r el m isionero J. M . O rsm o n d . Existen

'O ro transform ados en cerdos, y que éstos

arena. Sus dos herm anas se a p ia d a ro n

otras versiones pero son derivadas, están m u­

eran adorados com o jefes de la sociedad, el

de él y, vestidas únicam ente con las hojas

tiladas o carecen de los detalles esenciales.

objetivo últim o de la m etam orfosis parece

de la planta ti y a rm a d a s con d a rd o s de

Varios relatos que subrayaban los rituales de

haber sido el ofrecer un sacrificio hum an o a

caña, d e cid ie ro n buscarle una esposa.

iniciación y fertilidad se han perdido o han

V airaum ati, una idea reforzada por algo que

El pueblo de Tahití se reunió p e ro no lo g ró

sido destruidos porque se creía que su co n te­

dijo M ahi: que deseaba un cerdo en calidad

encontrar una esposa, luego pasó lo m ismo

nido era ofensivo. El m ito de origen aquí pre­

de rodillo para lanzar al agua su canoa, una

con el pueblo de Raiatea, p e ro tam poco

sentado parece co n te n er algunos elem entos

especie de sacrificio hum ano. Era obligatorio

fue posible. Las mujeres tenían caras a rru ­

históricos, la un ió n de O ro con una señora de

sacrificar bebés, hijos de los m iem bros de

gadas b a jo sus g u irn a ld a s verdes.

noble origen de B orabora parece ser la unión

la sociedad, tal vez en recuerdo del sacrificio

En B o ra b ora , no obstante, h a lla ro n a la

de un pueblo local que usaba faldas de hierba

de ’O ro.

herm osa V a ira u m a ti, oculta tras ropajes blancos y escarlatas. C u a n d o re tira ro n sus velos, casi se desm ayaron ante su belleza. Su rostro era com o la luz de la luna, y sus ojos, com o el cielo azul intenso. Las herm anas regresaron al cielo, despertaron a su herm ano y le d ije ro n que su m ujer lo estaba esperando en V aio ta h a . 'O ro vo ló en línea h o rizo n ta l hasta que estuvo sobre el lugar, luego descendió y él y su esposa h icieron el a m o r durante tres días y tres noches. A v e rg o n z a d o p o r no tener nada que re g a la rle a ella, regresó a los cielos, do n de sus herm anas llo ra ro n p o r su co n d ició n . Luego, él lla m ó a sus dos herm anos menores y co n virtió a uno en cerdo y al o tro en cerda p a ra llevarlos a su a m a d a . Esa noche hicieron el am or, y tam bién los dos cerdos retozaron y d ie ro n a luz cinco crías que los sacerdotes d e d i­ caron a 'O ro , a sig n a n d o ca d a uno de ellos a uno de los p rivile g ios de los segui­ dores de 'O ro , el ¡efe de los cerdos. Luego, 'O ro buscó un lu g a r p a ra su cerdo y envió a M a h i a Tahití, p ero la gente estaba en sus marae reza n d o p o r sus barcas y no lo in vita ro n . Tras regresar a O p o a tres veces con las m anos vacías, M a h i creó una a lia n z a con H u a 'atu a de A fa 'a h iti a través de su h ija Taurua.

A L o s p u e b lo s d e O c e a n ía sig u e n lle v a n d o fa ld a s d e p a ja y Oteos rasgos d e la v e stim e n ta tra d ic io n a l en su s celeb ra cion es, repletas d e d a n z a s ritu a le s e h isto ria s.

230

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


ü ü

O C E A N ÍA

dos y leche de coco, quedándose allí un

PERSONAJES OCEANICOS

año hasta que se celebró un b aile en su

A D EM A S D E los burlones (tricksters) com o

honor. Siete de los hombres se e m b o rra ­

Q at en Melanesia y M aui, la m ayoría de los

charon con vin o de palm a y blasfem aron

prim eros cultos giraba en torno a los dioses del

contra el dios, g rita n d o "malosi Tagaloa".

m ar (Tinirau, conocido desde Japón hasta Tua-

El vie jo á rb o l del pan b a jo el que esta­

m otu, Tefatum oana y Tangaroa) y dioses de la

ban sentados se desplom ó de repente,

tierra (Nafanua). Los dioses que separaron la

e sparciendo sus cerebros y su sangre

tierra del cielo tam bién eran arquetípicos. Las

sobre los demás. Expulsados de la isla

figuras de culto posteriores fueron dioses fáli-

p o r tem or a represalias, los viajeros

cos de la fertilidad y de la guerra, que a veces

llevaron los cuerpos aplastados al m ar

eran intercam biables entre sí. Es por ello que

en esteras y los d e ja ro n caer en c a li­

Rongo presidía la agricultura en un grupo y la

d a d de cu a rto sacrificio. N a ve g a ro n

guerra en otro. Entre los personajes recurrentes cabe citar mujeres salvajes de ojos saltones, hom bres pájaro y m onstruos acuáticos. Los

d e ja n d o atrás las islas Ralik y Ratak, p ero durante

héroes, bufones, dioses vivientes y gente nor­

muchos días no

mal com pletaba el paisaje mítico.

vie ron tie rra y estaban a

T

EL SACRIFICIO DE TAGALOA

punto de m orir los perdedores estaban atados, los g a n a ­

de ham bre. Los

C U A N D O U N A PLAG A te rrib le asoló su

dos hom bres de

dores se negaron a m atarlos. Entonces, las

tie rra de o rig e n , F aita u la g a , el sumo sacer­

cada canoa

mujeres hicieron el a m o r con los p e rd e d o ­

dote del dios del m ar Tagaloa, p id ió a

echaron a suertes

res y luego los estra n g u la ro n , y su carne

quién debía

sirvió de alim ento. Los huesos envueltos en

4 2 jóvenes fuertes y a siete herm osas d o n ­ cellas que se o fre cie ra n al dios y que esca­

m orir, pero cuando

esteras se co n virtie ro n en el qu in to s a c rifi­

p a ra n de los dioses de la muerte en siete

cio. Las mujeres hicieron entonces el a m o r

canoas. Con la a yu d a del dios del mar,

con los restantes y pla n e aro n m atarlos en

g a n a ro n a los dioses de la muerte y rem a­

caso necesario. Un huracán evitó más c a r­

ron y na ve ga ro n dura n te siete días y siete

nicerías, y Tagaloa h a b ló desde su centro

noches. A l lle g a r a una isla del norte, lle­

o rd e n a n d o que no hicieran más sacrificios

na ro n sus canoas con fruta, pero fueron

y p id ie n d o a las siete p arejas restantes que

d isp a ra d o s con flechas envenenadas.

v ia ja ra n hacia el sur durante 7 7 noches

C u a n d o el séptim o hom bre de ca d a canoa

hasta e n co ntra r unas islas fértiles lla m a ­

estaba e m p u ja n d o desde la p la ya , era

das Sam oa. A l lle g a r a la isla de

a lc a n z a d o p o r las flechas y se conver

O a h u fueron recibidos p o r el rey

tía en el p rim e r sa crificad o . Luego

mi y se les unieron dos jefes de

llegó una torm enta y unas olas de la

H a w a i, Leapai y Tualagi, ¡unto

a ltu ra de una casa a rra stra ro n al

con sus fa m ilia s, y se e m b a r­

rem ero que estaba al frente de

caron hacia el sur hasta que

c a d a c a n o a, lle vá n d o lo al h o g a r

llegaron a M a n u 'a .

a cu á tico de Tagaloa, que deseaba más s a c rifi­

A Lasfiguras de espíritus

cios. Los

como ésta se convirtieron

rem eros se

en figuras de culto en la

c o n v irtie ­

mitología

ron en siete peces p o d e ro ­

oceánica.

sos que tira ro n a un pescador de cada c a n o a , el tercer sacrificio.

A Máscara de Nueva Guinea que representa

Los viajeros, ya reducidos, llegaron a

un '‘h ombre pájaro", un personaje típico

la laguna Nukuor donde les regalaron cer

lllü

228

en la mitología oceánica.

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


Í3 K

O C E A N ÍA

MITOS SOCIALES - HISTORIAS SOBRE LA CREACIÓN

DESOBEDIENCIA Y SU RECOMPENSA

creación del resto del territorio alcanzaron un nivel poético y filosófico m uy elevado. Un him n o a Ta’aroa de las islas de la Sociedad se

LOS M IS IO N E R O S Y C IE N T ÍF IC O S que

parece a un h im n o del Rig Veda, m ientras que

creían en la doctrina preevolucionista de la

K um ulipo, el him no de creación de H awai,

degradación de la cultura solían pensar que

los derechos del prim ogé­

com puesto en el siglo

habían hallado evidencias de la revelación bíbli­

nito, el respeto por lo

cación evolucionista y no espontánea de la

ca, m ientras que los evolucionistas decían que

sagrado, la condena del

creación. Estos him nos ofrecían una in tro d u c ­

m uchos m itos se habían contam inado por la

ción a largas genealogías que conectaban la

influencia de los primeros cristianos. Lo que es

divinidad con las familias gobernantes.

más probable es que los m itos de las culturas

E N T O D A O C E A N ÍA , los m itos servían para inculcar valores sociales, com o las obligaciones familiares,

incesto y, en las socie­ dades estratificadas,

X V II I,

ofrece una expli­

prim igenias hubieran evolucionado en una

la obediencia a

form a m uy sim ilar a los m itos registrados en el

sacerdotes y jefes.

T LA LEYENDA DE TIKI: UNA HISTORIA DE LA CREACIÓN

A unque estos m itos sociales contenían algunos elem entos antiguos y a veces un lenguaje obsoleto, con­ tin u am en te se reelaboraban y reinterpretaban en fu n ­ ción de los intereses políticos de

Génesis. Los micos de la M icronesia referidos al dios antepasado Nakaa, seguram ente de origen indioasiático, form ulados en tiem pos precristia­ nos, se parecen m ucho a los que aparecen

EL DIOS TIKI vivía en H a va iip o , el m undo

en la Biblia. La m aldición de N akaa,

especular de o scu rid a d , y allí era jefe de

aquí en una versión de un inform ante

va rios espíritus. Sintiéndose solo fue a la

de las G ilbert, podría ser interpretada

o rilla del m ar y creó un niño de arena que

com o la expulsión del Edén, excep­

luego recu b rió y se fue. V olvió tres días

tuando que la isla de Bouru (Pulotu)

después y se so rp re n d ió al ver una peque­

se parece más a Bhurloka, el m undo

ña co lina en el lu g a r do n de había en terra ­

de procedencia de los Vedas. O tras

do al niño. Separó la arena y encontró

versiones dicen claram ente que los

la sociedad que

a una herm osa m ujer a la que llam ó

hom bres poseían un árbol que

tenía el co n ­

H inatunaone y que se co n virtió en su espo­

de form a continuada rellenaba

trol. Los m itos

sa. Tuvieron un h ijo y una h ija capaces de

su único coco y tam bién una

de creación no

procrear. Tiki d e cid ió buscarles un lu g a r

tram pa para peces que siem pre

sólo no eran

d o n de vivir, p o r ello se fue de H a va iip o y

estaba llena y que N akaa se llevó

los más a n ti­

h a lló un lu g a r en el océano donde o rdenó

consigo al marcharse. Entonces,

que surgiera la tie rra de N u kuhiva y colocó

él se sentó a la entrada del

allí a sus nietos.

m undo de los espíritus con una

guos, sino que incluso podían ser los más

Pronto hubo dem asiada gente; enton­

red con la que capturar las almas

recientem ente

ces m iró de nuevo al agua y o rd e n ó que

de los m uertos. Los que podían

redactados, pues

se elevara Uapou. Se fue de N u ku h iva ,

refrenarse d urante tres días y

contenían las

do n de la gente construyó una im agen en

no com er del fruto del árbol de

líneas directrices

p ie d ra de él, pero aún creó otras tierras

Nakaa, ni peces de su tram pa ni

nuevas a m edida que la p o b la ció n aum en­

agua de su pozo, podían volver

ción social. C om o

ta b a: Uahuku en el este, H ivaoa en el sur,

al m undo de los vivos.

regla general, las

Tahuata que fue p o b la d a p o r gentes de

para la interac­

sociedades más

Uahuku, M oh u ta n i com o lu g a r de descanso

estratificadas eran

y Fatuhiva, p o b la d a p o r habitantes de

las que tenían m i­

H ivaoa.

vencias bíblicas” suelen colec­

tos de creación más

cionar m itos sobre diluvios e

com plejos.

inundaciones. El inglés

A unque en parte de M elanesia y en subculturas de M icronesia y Polinesia

MITOS DE DILUVIOS LOS Q U E B U SC A N “supervi­

T hom as Lawson estaba tan 4 Estatua antigua oceánica, seguramente

convencido de las supuestas

de carácter sagrado. Los mitos eran repetidos

correspondencias bíblicas en un

parecía haber poco interés por la form a en que por los ancianos para infundir respeto por

ciclo de relatos de los take de

el m u n d o había sido creado (la curiosidad se

lo sagrado en los niños.

Hivaoa (M arquesas), recogi­

lim itaba al origen del hom bre), los cantos de

► Estatuapara rendir homenaje a los antepasados.

do por él

226

Y

entre 1861

y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


I

O C E A N ÍA

MITOS ASTRONÓMICOS M U C H O S D E LO S P R IM E R O S m itos eran de tipo universal porque se basaban en la a n ti­ güedad del saber de las estrellas. C o m o señala el e ru d ito m aorí H aré H ongi. m uchos de los m itos griegos y orientales sobre el Sol y las estrellas sólo pueden ser interpretados correc­ tam en te si se com paran con las versiones m aoríes que han conservado los detalles esenciales. M aui fue básicam ente el sem idiós que ordenó, organizó y c o n tro ló el sistem a solar. M ientras el m ito clásico de su captura del Sol ha sobre­ vivido, su propio culto fue reem plazado pol­ los cultos de R ongo, T añe y T angaroa. Todos los hechos y las estaciones estarían determ in a­ dos p or los m ovim ientos de los cuerpos celes­ tes, y los dioses asociados con ciertas estrellas y planetas se convirtieron en los dioses tutela­ res de algunas cosechas. La aparición de las Pléyades señalaba el inicio de la estación h ú m ed a y solía ser causa de una gran excita­ ción. En un m ito m aorí, las Pléyades eran siete palom as blancas capturadas por T autoru, el cazador, u O rio n . H iña, el nom bre de num erosas diosas v m anifestaciones, se identificaba con las fases de la luna y aparecía en los m itos com o la

LOS DE VIDA LARGA

diosa de la m uerte, del nacim iento, de las

RESPIRACIÓN O VIDA

mareas, del viento del oeste, del luego, del

LA RAÍZ DE TODA EXISTENCIA

agua y de la artesanía fem enina, con un estilo m uy sim ilar al de la Virgen M aría.

A

T

SEMIDIOSES

MAUI CAPTURA EL SOL

A Una representación del universo polinésico.

SE CREÍA Q U E los cham anes más podero­

C U A N D O M A U I era ¡oven, el Sol v ia ja b a

díb ula de su a buela. Luego lo vo lvió a sol­

sos, los reyes sagrados y algunos héroes cu ltu ­

tan rá p id o p o r el cielo que su m adre y

ta r sólo cu a n do estuvo de acu e rd o en v ia ­

rales eran m edio divinos y m edio hum anos.

otras gentes de la Tierra no tenían tiem po

ja r más despacio, p a ra que la gente de la

Los m ás im portantes de éstos, com o M aui y

p a ra a c a b a r sus trab a jo s en el ja rdín .

Tierra tuviera tie m p o de atender a sus ja r­

O lifat, no solían distinguirse de los dioses y

M a u i d e cid ió ra le n tiza r el Sol y, p a ra ello,

dines y huertos. Este m ito fue re a d a p ta d o a

su estatus cam biaba según las creencias loca­

a rm a d o de unas cuerdas fuertes y una

las diferentes circustancias de muchas islas

les. A lgunos antepasados y espíritus antropo-

m aza , v ia jó hacia el este esperando la

y fo rm ó p arte de los ciclos de cantos de

m órficos tam bién eran considerados com o

a p a ric ió n del Sol. C ua n d o el Sol pasó su

M au i en Tonga y Sam oa, H a w a i, N ueva

sem idioses, aunque no dieron lugar a culto

ca beza p o r el lazo, M a u i h izo que sus her­

Z elanda, Tuamotu y las M arquesas.

alguno y parecían ser más espíritus que otra

manos tira ra n de los extrem os de la cuerda

cosa. Así sucedía con Fehuluni de Tonga y

hasta que el Sol estuvo com pletam ente a

m uchos de los aitu o espíritus de Samoa

m erced suyo. Según los ha w a ia n os, M au i

com o M oso y la familia aitu de M ata’afa.

le echó el lazo a seis patas o rayos del Sol

Dioses vivos, com o el déspota sam oano

y los g o lp e ó contra un á rb o l. M a u i le d io

proliferaron en zonas con sistemas m atrilinea-

luego un m a za zo sonoro al Sol con una

les, pero en las sociedades patrilieneales, las

Tamafaiga, gobernaron incluso hasta 1829.

m

el

año

p o rra , de la que se decía

DEIDADES FEMENINAS

que era la man*

T

LA D IO SA M A D R E y la diosa de la Luna

deidades femeninas tendían a ser com plem en-

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


m

O C E A N ÍA

T KAMAPUAA DE KAUAI EN LAS ISLAS DE K A U A I es posible ver m uchas rocas y m anantiales que conm em o­ ran la visita de un fam oso dios burlón m eta m ó rfico lla m a d o K a m apuaa. N a d a b a entre las islas com o un g ra n pez negro p e ro se c o n v irtió en ja b a lí p a ra buscar a g u a en la arena. Satisfizo su apetito co m ien d o boniatos y caña de azúcar, y luego se puso a d o rm ir, a lca n za n d o un ta m a ñ o tal que se precisaron 2 0 hom bres p a ra lle va rlo al p o b la d o , do n de p re p a ra ­ ron un h o rn o de tie rra p a ra cocerlo. C u a n d o intentaron e stra n g u la rlo, él rom p ió las cuerdas y se c o n virtió en un herm oso g u e rre ro , c u b rie n d o con una capa de p lu ­ mas su lom o con cerdas de ja b a lí. C u a n d o los espíritus g u a rd ia n e s de un m a n a n tia l se n e g aro n a d a rle a g u a , se v o lv ió a tra n s fo rm a r en ja b a lí y com enzó

los cascos de los jefes vencidos, regresaba

A Los trickscers, como el dios Kamapuaa,

a e xca va r p a ra h a lla r el a g u a. Luego

a su m o ra d a , se tran sfo rm a b a en ja b a lí y

eran capaces de adoptar formas animales,

d e rrib ó a los dos hom bres espíritus del

ensuciaba las esteras. M ie ntra s sus esposas

como eljabalí, para conseguir sus fines.

va lle que se co n v irtie ro n en rocas grandes.

iban a la va r las esteras, él o cultaba los tro ­

▼ Las escuelas de H awai y Nueva Zelanda hicieron

El m a n a n tia l d io a g u a c a rb ó n ic a q ue fue

feos b a jo las esteras p a ra d o rm ir que lle­

glandes esfuerzos para codificar y precisar ideas en

lle va d a en ca la b a z a s a otras islas. En o tro

g a b a n a a lca n za r una g ra n altura. Todos

cosmología y mitología.

m a n a n tia l se tu m b ó com o ja b a lí ensucian­

los intentos p a ra d a r con el la d ró n fra c a ­

d o ta n to el a g u a que se v o lvió d e m a sia d o

saban, aunque se sabía que éste tenía

a m a rg a p a ra p o d e r ser b e b id a p o r cu a l­

una m ano h erida. C ua n d o al final h a llaron

q u ie r a n im a l.

a K a m apuaa, se le d io a e le g ir entre la

E N I O D O EL M U N D O O C E Á N IC O ,

m uerte o el destierro y éste d e cid ió irse

los m itos siguen el esquem a cham án ico de

de Kauai p a ra siempre.

un universo form ado p or tres capas. Casi todo

En otra ocasión, cu a n do d o rm ía en fo rm a de ja b a lí, el g ig a n te Lim aloa intentó

COSMOLOGÍA OCEÁNICA

m a ta rlo h a cie n do caer una p ie d ra g igante. C o n virtiéndose en el herm oso g u e rre ro , K a m a p ua a la n zó una roca en form a de cuña p o r la la d e ra p a ra que detuviera la p ie d ra . Los dos se h icieron am igos al ins­ tante, Lim aloa lo convenció p a ra que le a y u d a ra a c o rte ja r a las herm anas del señor de Puna. K a m a p ua a fue a su piscina y las herm anas se e n a m o ra ro n al instante de su herm oso reflejo. C ua n d o d ijo que no las com placería hasta que llegara su am igo , las herm anas reconocieron a Lim aloa com o su im p o rtu n o pretendiente, pero cedieron p a ra ob ten e r a K am a p ua a com o m a rid o . En las guerras entre Puna y los jefes de Kana, K a m a p ua a dem ostró ser un g ra n g u e rre ro , y to d o su cuerpo era invisible menos la m ano que sostenía la m aza. Tras la b a ta lla q u ita b a las capas de plum as y

m

222

" i*

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


S U

O C E A N ÍA

A o tro nivel, una delegación polinésica

a

FERTILIDAD

decía que habían lanzado piedras que se con­

que acudió a T ah ití con el objeto de protestar

virtieron en islas. Kura en T uam otu, M otikitik en Yap y M aui en Tonga y Nueva Zelanda,

LOS D IO SE S de la fertilidad solían estar rela­

c o n tra las pruebas atóm icas que se estaban

cionados con los de la guerra. En las socieda­

realizando en M u ru ro a (1995) decidió invo­

tenían fama de haber pescado islas del m ar

des cazadoras de cabezas, la cabeza era consi­

car la ayuda de los dioses Tañe y T angaroa.

con anzuelos mágicos. N o obstante, todas las islas situadas

derada com o una fuente de poder, y

En H aw ai, el resurgim iento

m uchos m itos oceánicos hablan de

polinésico es m ucho más a n ti­

en la zona que va desde G uam y Nueva

cuerpos y cabezas enterrados que die­

cristiano o pagano.

G uinea, en el oeste, hasta la rem ota isla de

Los nuevos dioses del p an ­

ron lugar a plantas valiosas, com o el

Pascua tienen m itos de en tre te n im ie n to que

cocotero, la caña de azúcar o la kava

teón oceánico suelen ser santos

explican las señales de ciertos anim ales o poi­

(tipo de pim ienta). Los dioses mas­

o ángeles de origen cristiano,

qué determ inados personajes se transform aron

culinos de la guerra y la fertilidad

m usulm án, bahai y m o rm ó n , o

en aves, anim ales o estrellas.

recibían dones, al igual que los reyes

incluso personajes alegóricos del

U n m ito bien conocido de Polinesia

sagrados, a los que se regalaban los

P ilgrim ’s Progress. D e los cham a­

central era el de la rata y el pulpo, que explica­

primeros frutos. Los mitos en los que

nes m odernos y dioses vivientes,

ba las marcas de este últim o. Los m itos relati­

aparecen R ongo, Tañe y H ikule’o

el más extraño es tal vez la profe­

vos a las inundaciones, ham brunas o hechos

están relacionados con las plantas

tisa de las islas C o o k que adopta

de un héroe solían reflejar las experiencias

alim enticias. Las diosas madres de

el aspecto de Jesucristo cuando

acum uladas a lo largo del tiem po y que los

M elanesia tam bién eran una fuen­

narradores incorporaron a ciclos de cantos

dice estar poseída.

cham án icos. N um erosos m itos hablan de-

te de riqueza alim enticia vegetal.

batallas libradas entre aves y peces, peces y horm igas o entre diferentes especies dé aves.

► Talla de un dios o figura

Estos m itos pueden referirse a luchas reales

ancestral, seguramente Tangaroa.

EL DIOS TAGALOA

DIOSES NUEVOS Y TRANSFORMADOS

entre grupos toténticos o a batallas, no nece­

E STE D IO S D E L M A R de las islas

sariam ente físicas, entre grupos rivales de

Sanguir llegó seguram ente tarde a

cham anes.

Polinesia occidental, donde se con­ virtió en dios de los navieros. P ronto llegó a las islas m ás orientales y

M IE N T R A S Q U E E N

T

a Nueva Zelanda.

M elanesia cabe esperar un

EL ORIGEN DEL FUEGO

En las islas de la Sociedad,

re surgim iento parcial de los

convertido en Ta’aroa, usurpó pro­

EL DIOS BURLÓN (trickster) era siem pre el

dioses antiguos, dada la tardía

bablem ente el papel del dios crea­

responsable de ro b a r el fuego y trae rlo a

llegada del cristianism o y la

d or Atea, y presidía un culto tem i­

la Tierra. O lifa t, el h ijo de una m ujer de las

ausencia de teocracias, no parece dem asiado probable

|

que esto m ism o suceda en M icronesia y Polinesia.

ble hasta que fue sustituido por

C a rolin as y del dios del C ielo vio a ccid e n ­

1 O ro. Su firma llegó hasta Hawai

talm ente a su p a d re a través de un o rific io

d onde, convertido en Kanaloa,

en el coco que estaba b e b ie nd o y d e c id ió hacerle una visita. A sce n d ió al cielo en

tuvo un papel secundario. En cam ­

T an to en Sam oa

bio, regresó a M a n u ’a y el oeste com o

el hum o de una p ila de cáscaras de coco.

com o en T ahití ha habido

poderoso dios del C ielo y antepasado

Tras va rias aventuras en las que pereció

real. A veces aparecía com o tiburón

a m anos de sus parientes y fue resucitado

in te n to s de su stitu ir a Yavé del A ntiguo T estam ento co n

¡II

devorador de hom bres.

p o r su p a d re , a lca n zó un lu g a r en los cie ­

T agaloa (T aaro a), con la idea ¡ i

los. Envió de regreso un p á ja ro con fuego

de que am bos son el m ism o

en el pico, que fue co lo ca d o en ciertos

MITOS DE EXPLICACIÓN

dios creador. Se acepta n o rm alm en te que los

árboles p a ra que los hom bres p u d ie ra n encender fuego fro ta n d o un p a r de palos.

sam oanos abrazaron la

M U C H O S M IT O S de la zona

religión del A ntiguo

eran sim ples fábulas para explicar

A d ife re n cia de los burlones de la M icro n e sia , el héroe M a u i de Polinesia

T estam ento antes de la llegada de los m isione­

rasgos geográficos y fenóm enos naturales,

tra jo el fuego de d e b ajo de la tierra. En las

ros y q u e estaban ya esperando la llegada del

com o el fuego. Siem pre había dioses concretos,

versiones maoríes, M a u i se tran sfo rm ó en

N uevo T estam ento.

com o Tagaloa

tlifi 220

en

Samoa y Tonga,

de

los

que se

Y

pájaro para visitar el otro mundo, donde

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


1Ü£

O C E A N ÍA

TRANSMISIÓN DE CONOCIMIENTO LOS M IT O S A Y U D A R O N a los pueblos de

T TEMAS OCEÁNICOS

LOS D E M A S DE IRIAN JAYA

I.A M AYOR PARTE de los tem as m íticos

las islas a relacionarse con su en to rn o y fueron

T O D A ESTA TIERRA fue a n tañ o un "ja rd ín

estaba incluida en ciclos im portantes que

las bases de su religión. En la m ayor parre de

del Edén" h a b ita d o p o r anim ales, plantas

aparecen en casi todos los grupos insulares:

las sociedades, había hom bres y m ujeres encar­

y seres poderosos, llam ados demas, m edio

los dioses com o antepasados del hom bre,

gados de transm itir este conocim iento, ya fuese

hom bres m ed io espíritus, que p o dían hacer

obligaciones con los dioses asociadas al nacim iento, la procreación y la m uerte, viaje

p ro d ig io s. N o obstante, los

en el seno de la familia o corno

del espíritu y otros ritos de paso relacionados

demas com enzaron a

custodios de conocim iento de

con las inundaciones, el ham bre y la guerra.

ju g a r con fuego y

un gran dignatario. E n una de las islas C ook, por ejem ­

m uy p ronto q u e m a ­

A un nivel inferior había num erosas fábulas

plo, se aplicaba el sistema

ron todo. Incluso las

para in ten tar fam iliarizar a los jóvenes con

de ultim ogenitura a los

m ontañas se incen­

el m u n d o de la naturaleza que incluían

títulos de los sum os sacer­

d ia ro n , la tie rra

remas de m etam orfosis y orígenes m ilagro­

dotes: es decir, un viejo

tem bló y a p a re cie ­

sos. A lgunos ciclos o parte de ellos tenían

sacerdote traspasaba su

ron grandes grietas

un hierre c om ponente erótico para explicar

conocim iento m itológico

que se convirtieron

el rom ance y la pasión sexual. O tro s tem as más filosóficos exploraban la antítesis luz-

en ríos cuando el

a su hijo m ás joven, que heredaba el título. Los

g ra n dema D arvi

artesanos iban pasando su

envió la lluvia p a ra

saber especializado, que a

a p a g a r las llam as.

m enudo era inseparable

D arvi se en fad ó tanto

oscuridad.

REPRESENTACIÓN VISUAL

de su m itología. En las

que lanzó un g ra n

LA PR E SEN C IA de los dioses principales era

sociedades m uy estratifi­

tro zo de tie rra al

siem pre una experiencia exrárica. M ientras los

cadas, el conocim iento

m ar y se co n virtió en

m édium s podían inducir la posesión com iendo

especializado y esotérico

N ueva G uinea. Los

ciertos hongos, bayas, grandes cantidades de

se enseñaba en escuelas.

anim ales y las plantas

plátanos o bebiendo kava verde y bebidas más

Las escuelas m aoríes en

que ya estaban en ese

fuertes, los dioses tam bién “descendían para

N ueva Z elanda tenían

trozo de tierra se trans­

celebrar la belleza artística, sobre todo d u ran te

com o m aestros a sacer­

fo rm a ro n en los a nte­

las representaciones de danza y música. En la

dotes “expertos” cono­

pasados de la gente, y

m ayor parte de la Polinesia, las bailarinas eran

cidos com o tohunga,

fueron d ivid id o s en c la ­

más im portantes, pero en las islas M arquesas,

y los equivalentes en

nes según sus especies

d o n d e im peraba la poliandria, se elegía a un

Hawai se llam aban

originales.

joven herm oso que bailaba com o Krishna.

kahuna. En las islas de

Para representar a los dioses se usaban másca­

Los pueblos de la

la Sociedad, los jóve­

serpiente, del sagú y del

nes eran instruidos por

ca n g uro tenían su p ro ­

nos, en M angaia (islas C ook) el espíritu an te­

el gran jefe y p or los

p io dema, que ap a re cía

pasado Tangiia sigue tom ando parte en los festivales públicos.

ras y otros aderezos; incluso en tiem pos cristia­

m iem bros m ayores de

en festivales con un

la sociedad Arioi. Los

tocado a lto en la c a b e ­

m itos solían ser pre­

za. Se dice que el fuego

sentados al público

de los demas hizo que

la península Gazelle de Nueva Bretaña celebra­

en form a de danza o

las patas de la g a rza

ban el festival M andas que, supuestam ente,

dram a con trajes ela­

Las máscaras se usaban para retratar

representaba hechos de un tiem po m ítico. Un

fueran rojas y que los

borados, coros al esti­

hechos y tam bién dioses. Los m ali-baining de

cangrejos ch irria ra n . Los

coro de mujeres con 80 máscaras cantaba la

lo griego, voces de

casuarios tienen cuellos

historia de la creación: el nacim iento del mar,

falsete y payasos.

cham uscados y plumas

el origen de la T ierra, los bosques y varias plan­

pa re cid a s a púas; adem ás,

tas, los vientos, anim ales y aves y, p or últim o,

todos los hom bres calvos se consideran

los prim eros seres hum anos. La máscara que

A Imagen de templo del dios de la guerra

parientes del p rim e r hom bre cham uscado

representa el nacim iento del m ar sim boliza

de Hawai, Ku.

p o r el fuego.

más un remolino que un dios.

t il

218

Y

M ITO S REE5CRITOS

A.

PERSONAJES


O C E A N IA

Oceanía

ORIGEN DE LAS MITOLOGÍAS A U N Q U E LOS P R E H IS T O R IA D O R E S y

INTRODUCCIÓN

O

lingüistas han construido m odelos para expli­

C E A N ÍA SU E L E D IV ID IR S E EN T R E S R E G IO N E S : las grandes

car la dispersión de los pueblos y de las lenguas

islas p or encim a de Australia -M e la n e sia - ocupadas desde hace m ucho

en O ceanía, estos m odelos sólo se refieren a las

tiem po por pueblos agrícolas de piel oscura; grupos dispersos de islas

capas subyacentes de cultura m aterial y a las

contiguas a Asia -M ic ro n e sia - pobladas por un pueblo m arinero de origen asiático;

capas superficiales de influencia socio-cultural.

y las islas lejanas de la Polinesia, que form an un triángulo con Hawai en el norte,

La distribución de m otivos m itológicos y la

N ueva Z elanda en el sur y la isla de Pascua en el este. A diferencia de los melanésicos

aparente difusión de los cultos sugiere esquemas

y m icronésicos, que hablan cientos de lenguas distintas y tienen m uchas m itologías,

más com plejos de contacto interinsular. Por

los polinésicos hablan lenguas que pertenecen a un único grupo, aunque sus m itolo­

ello, y a pesar de su panteón polinésico o rien­

gías reflejan influencias diversas.

tal, Hawai tiene más en com ún con indonesia, por sus temas m itológicos, sus m arionetas y

Las m itologías prim igenias de O ceanía reflejaron casi siem pre su origen cham á-

su concepto de la realeza sagrada.

nico, los intentos p or parte de curanderos y m édium s experim entados de m anipular y c ontrolar el m u n d o espiritual e incluso visitarlo. En toda la región, las leyendas y

En térm inos m ito-históricos, O ceanía

los relatos populares hablan de em baucadores famosos, personajes que cam bian de

puede ser dividida en regiones con diversas

form a y viajeros entre m undos. N o obstante, hay grandes diferencias. En buena

influencias geográficas y culturales. En M ela­

parte de M elanesia y otros grupos insulares, las facetas más negativas del cham anis­

nesia coexisten vestigios de canibalism o ritual

m o derivaron en m agia y brujería. En el resto de la región se desarrollaron o se in tro ­

con cultos al dios serpiente, seres m íticos bise­

dujeron cultos religiosos, algunos procedentes de Asia, otros incluso de América, con

xuales y dom esticación del cerdo, en un arco que une Indonesia con el n orte de Australia

su p ropia base cham ánica distintiva.

y algunas islas rem otas.

Los polinésicos eran grandes navegadores y se establecieron en Sam oa y Tonga hacia 1000 a.C . A lo largo de 25 siglos se extendieron hacia otras islas del triángulo.

La Polinesia oriental no sólo com partía

A unque m uchos de los m itos de exploración reflejan viajes reales, tam bién represen­

m uchas plantas -so b re todo el b o n ia to - con

tan viajes espirituales. Si los sem idioses, com o Rupe y M aui, fueron personas reales, Y Enormes figuras monolíticas de la isla de Pascua.

es más probable que fueran cham anes famosos y no exploradores. Adem ás de los relatos populares o fábulas, los m itos más antiguos de la región suelen referirse a la naturaleza, sobre todo las estrellas, y al origen de lugares y elem entos corrientes, com o el fuego o especies anim ales. Estas historias solían form ar ciclos narrativos q u e se iban am pliando y reproduciendo por parte de los narradores de historias en ocasiones rituales. U na de las m igraciones procedentes del Sudeste Asiático hacia Polinesia, segu­ ram ente a través de la isla de Futuna, in tro d u jo u n a cosm ología indoeuropea con num erosos cielos e infram undos, un árbol del m u n d o , las aguas de la vida y un m u n d o especular (im agen en un espejo), llam ado Pulotu. Los que seguían estas ideas —los p u lo tu - dom inaron en el oeste de Polinesia y Fiyi, m ientras que los papatea, que defendían un panteón surgido de los dioses progenitores, Papa y Atea, pre­ dom in aro n en el este de Polinesia, inclu­ yendo N ueva Z elanda, don d e Rangi susti­ tuyó a Atea.

216

f '

M ITO S REESCRITOS

A .

PERSONAJES


SUDESTE A S IÁ T IC O

A REYES Y BUFONES

NATS

EL PRINCIPE HEROICO

EN BIR M A N IA , los espíritus reciben el

EL REY T U V O E N SU DÍA un papel vital

EL E Q U IL IB R IO entre las fuerzas del bien

en la m itología del Sudeste Asiático. En cali­

y del mal, de la luz y la oscuridad, de lo mas­

nom bre de nats. N ga T in D e y su herm ana

dad de ser divino o de vínculo sem idivino

culino y lo fem enino se representa en las

Shw em vethna son tal vez los nats más

en tre el hom bre y los dioses, representaba el

danzas, com o la fam osa Barongde Bali, en

famosos.

orden moral del m u n d o conocido. M uchos

la que Barong, de aspecto de león, y Rangda,

com binaron sus nom bres personales con los

una bruja, se enzarzan en la eterna batalla.

a Nga Tin De, el herrero fuerte y guapo.

de un dios o con Buda, y varios reyes que

Este príncipe, valiente, heroico, m odesto y

AJ saber la noticia, su herm ana, que estaba

m urieron de form a no natural se convirtie­

puro, aparece en m uchos dram as. Rama, el

casada con el rey y había sido engañada para

ron en espíritus en su siguiente vida.

héroe del Ramayana y un avatar (reencarna­

llevar a su herm ano a la m uerte, se lanzó a

ción) de V ishnu, es quizás el ejem plo más

las llamas y prefirió m orir antes que seguir

teatro de m arionetas de Java y Bali, aparece

famoso. Buda, tam bién de origen real, es

viviendo con su asesino. Su esposo se quedó

una figura grotesca, un m iem bro de la corte.

conocido en todo el Sudeste Asiático com o

sólo con su rostro en oro. Los herm anos se

A unque sea un bufón, dice palabras m uy

sím bolo de im parcialidad e ilum inación.

convirtieron en los nats guardianes de la a n ti­

En toda la región, pero sobre todo en el

gua ciudad de Pagan, y las ofrendas a Nga

sabias y ocupa el m ism o rango que los dio­

T in De tam bién protegen las casas contra

ses. Puede haberse desarrollado a partir de una antigua deidad de la zona.

El rey, en un ataque de celos, m ató

Y Marioneta tailandesa parecida a las halladas

el fuego.

en todo el Sudeste Asiático. Las representaciones teatrales de sombras chinescas pueden durar varios días mientras los artistas escenifican

PRINCESA LORO JONGGRANG

EL ELEFANTE

bis antiguas

EL ELEFANTE es un a n im a l m uy p re c ia d o ,

mitologías.

y el b lanco, p o co frecuente, se considera

SU HISTORIA se n a rra en el centro de Java. Esta princesa devota era co rte ja d a

sa g ra d o . Un elefante b la n co entró p o r el

p o r un p rín cip e local, p ero ella no quería

costado derecho de la reina M a y a , m adre

casarse con él y le im puso la tarea im p osi­

de Buda, d e já n d o la en cin ta; el elefante de

ble de construir 1 .0 0 0 templos en una sola

tres cabezas Erewan, que representa una

noche. Con a yu d a de una especie de g n o ­

nube de llu via , es la m ontura de In d ra ,

mos, que sólo salían de noche, el prín cip e

dios de la lluvia en la m ito lo g ía hin d ú .

casi lo co n sig u ió , p ero p a ra e n g a ñ a rlo ,

Un m ito ta ilandés, que sigue la historia

Loro J o n g gra n g y sus doncellas co m enza­

in d ia , h a b la de elefantes blancos que eran

ron a pesar el a rro z . Esta ta re a , que solía

nubes de llu via , con d en a d o s a c a m in a r

hacerse al a lb a , h izo c a ca re a r a los gallos

p o r la tie rra p a ra a se g u ra r la llu via y la

y los gnom os huyeron, tem iendo la luz del

p ro sp e rid a d . A n tig u a m e n te , c u a lq u ie r e le ­

día que los convertía en p ie d ra . Por ello el

fante b la n co n a cid o en c a u tiv id a d o c a p tu ­

p rín cip e no se llevó la m ano de la p rin ce ­

ra d o d e b ía ser presentado al rey; hasta el

sa. Furioso, la m a ld ijo y ésta se co n virtió

día de hoy, el rey de T ailandia sigue pose­

en la estatua de p ie d ra de la diosa D urga

ye n d o un elefante b la n co s a g ra d o . H ay

que aún está en el tem plo norte de

va rios relatos en el norte budista sobre

P ram banan.

cóm o una re liq u ia s a g ra d a o un texto

La lle g a d a del islam al sur tam bién se

relig io so budista fueron tra n sp o rta d o s en

recuerda en un m ito. Un santo m usulm án

el lom o de un elefante bla n co , que p o d ía

a p a re c ió ante el ra já hindú del oeste de

v a g a r en lib e rta d . A llí d o n d e se detenía se

Java y p ro fe tiz ó que sería el últim o g o b e r­

e rig ía un sa n tua rio y al final del trayecto,

nante hin d ú , pues una nueva re lig ió n p ro n ­

una p a g o d a .

to b a rre ría la zo n a . Esta profecía se hizo re a lid a d pues el islam no ta rd ó en d o m in a r las tie rra s b a ja s de Java y los últim os hin-

► Representación balinesa del león mítico

duistas huyeron a Bali.

Barong luchando contra la bruja Rangda.

m

2 ,4

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


SUDESTE A S IA T IC O

T LA TENTACIÓN DE BUDA

H

a p a re ció el Ser S a g ra do y, señalando

BAJORRELIEVES

hacia la tie rra , in d icó los numerosos actos

EN EL NORTE DE LA REG IÓ N , sobre todo

buenos que hab ía re a liza d o en esta vid a y

M U C H O S M IT O S H IN D Ú E S sobreviven

en B irm a nia, T ailandia y Laos, es m uy

las anteriores, suficientes p a ra convertirse

en los bajorrelieves de los tem plos de Java y

p o p u la r la historia de la tentación del futu­

en Buda. En ese m om ento, la tie rra tem bló,

C am boya.

ro Buda p o r M a ra , el m alig no . M ientras

los cielos se a b rie ro n y hubo un g ra n d ilu ­

estaba sentado en m editación p ro fu n d a

vio que a h o g ó a M a ra y sus m alignos

puede verse el enorm e relieve del siglo

que m uestra “el batido del océano de leche” .

En el tem plo de A ngkor W at, C am boya, X I1

b a jo un á rb o l bodhu, el sa b io fue visto por

seguidores. El sabio pu d o a lca n za r la ilu ­

M a ra , que intentó d istra e rlo de su p ro p ó s i­

m inación final y fo rm u la r su d o ctrin a , la

H ay episodios m uy bien ilustrados de la vida

to e n viá n do le dos hijas ligeram ente vesti­

esencia del budism o.

de Buda y de una de sus vidas anteriores en

das, p a ra que se e x h ib ie ra n en su p re ­

O tra historia bien co n o cid a es la de la

los relieves del siglo

IX

que cubren las pare­

sencia, p e ro el p rín cip e p e rm aneció

serpiente M u ca lin d a , que p ro te g ió a Buda

des de la estupa de B orobudur en el centro

in a lte ra d o . Luego, M a ra envió un ejército

de la lluvia m ientras m ed ita b a , extendien­

de Java.

de dem onios espantosos p a ra asustarlo,

d o sus muchas cabezas sobre la de Buda.

Las paredes de dos de los tem plos p rin ­ cipales de Pram banan están adornadas con

p ero al asceta no les h izo ni caso. Por ú lti­ mo, M a ra lo p ro vo có p re g u n tá n do le con

▼ Cabeza de un cocodrilo de madera en tamaño

escenas del Ramayana. En el norte, los m itos

qué derecho pretendía convertirse en Buda

natural; su lomo ofrece asiento a la diosa

budistas aparecen en murales, m anuscritos

(literalm ente, "Ser ilu m in a d o "). Entonces

de la curación, Balam.

ilustrados y esculturas.

W

212

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


fa jím ÉM m éim ú ¿ M

il

mSmím ^ Ü

i l i

y

RITUALES DE MUERTE

Estos lagos albergan las almas de los

LOS DIOSES DE LOS MITOS ASIÁTICOS

J U N T O C O N EL C U L T O a los antepasados,

m uertos: las almas de los pecadores van al lago

en m uchas islas aparece tam bién un gran inte­

negro; las de jóvenes, vírgenes y puros de cora­

C O M O R E SU L T A D O de su com pleja his­

rés por la m uerte. Algunas sociedades celebran

zón viven en el blanco; m ientras que las de los

toria, en el Sudeste Asiático se ha rendido

un a danza en la que el espíritu guía enm asca­

que han m uerto p or causas naturales a edad

culto a u n a larga lista de deidades y espíri­

rado acom paña al alm a del m uerto desde su

avanzada van al lago color verde mar. Esta

tus. E n tre los de la naturaleza, Sri, la diosa

pueblo a la tierra de sus antepasados. Los tora-

creencia se corresponde con la fe extendida

del arroz, es m uy venerada, y el dios o espí­

ja de Célebes colocan esfinges del m uerto en

en la naturaleza sagrada de las m ontañas y

ritu de la m o n ta ñ a o volcán tam bién es

el interior de nichos rallados en los acantila­

volcanes, que están más cerca de los cielos

tem ido, sobre todo en las islas, com o lo

dos frente al pueblo. Las leyendas y los m itos

que cualquier otro accidente natural.

es el dios del mar.

acom pañan y apoyan codos estos im portantes

En la fase h induista se dedicaron m uchos tem plos a Shiva y V ishnu. En Bal i,

rituales. En la isla de Flores, el gran volcán Keli ▲ Máscara que representa a los espíritus

hinduista, aú n persisten estos dioses y otros

M u tu tiene tres cráteres, cada u n o de ellos

m uchos, cuyas características se han fundido

con un lago. Las aguas de los tres lagos son

benevolentes del arroz en danzas celebradas

con las de las antiguas deidades indígenas.

de colores diferentes, que cam bian con el

para mejorar el rendimiento de las cosechas.

En el n orte se venera a Buda y en las histo­

tiem po pero que siem pre contrastan entre sí.

► Esta tela pintada muestra el batido del océano

rias budistas aparecen tam bién deidades h in ­

En este m o m e n to son negras, blancas y color

de leche por dioses y demonios en el alba de la

dúes, com o In d ra, Sri Devi y Brahma.

verde mar.

creación.

210

Y

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


SUDESTE A S IÁ T IC O

T MITOS ANIMALES

H TALLAS DE MADERA

LA TOR TUG A ES U N A FIGURA p o p u la r

LOS M IT O S D E O R IG E N suelen apa­

que suele a p a re ce r en los mitos hindúes,

recer representados en los trabajos de

a veces a g u a n ta n d o el m undo con su co n ­

m adera labrada de Indonesia y Fili­

cha, o ha cie n do de sabio consejero y guía

pinas. En mazas, lanzas y canoas

en el v ia je de la vid a . En el fam oso relieve

se esculpen com o protección figuras

El batido del océano de leche en A n g k o r

ancestrales, hum anas y animales,

ofrendas. F.1 espíritu puede ser un verdadero espíritu de la naturaleza o bien el de alguien que m urió en ese lugar. M uchas historias cuentan la m uerte no natural de una persona que frecuenta el lugar, y se dice que estos espíritus son malévolos si no se les res­ peta. Pueden caer ram as sobre los cam i­

W a t, C a m b o ya , la to rtu g a a g u an ta el

com o lagartos, cálaos y m antis reli­

nantes o acaecer otros accidentes - in c lu ­

m onte M eru , el eje que perm ite b a tir los

giosas, tam bién relacionados con las

so la locura o la m u e rte - a quienes no

m ares p a ra p ro d u c ir el e lix ir de la vid a

prácticas sagradas de caza de cabezas.

guardan debido respeto a la roca o árbol.

y otras m aravillas.

Son m uy populares las esculturas de

Algunos espíritus confinan sus activi­

Los hom bres lo b o y los hom bres tig re

Buda protegido de la lluvia por

dades al lugar inm ediato de su m uerte

son tem idos en las zonas m uy boscosas y

nagas (sánscrito: serpiente) y de

o m orada, m ientras otros llegan a ser

h a y m uchos relatos de m ujeres que c a m i­

Buda señalando al suelo, “poniendo

conocidos en toda la región o incluso

n a b an solas en el bosque y que fueron

a la tierra com o testigo". Una serie

en todo el país.

poseídas p o r espíritus, con los que se

de 557 historias ja ta k a relata las

vieron o b lig a d a s a casarse.

vidas previas y los hechos de Buda.

En N u eva G u in e a , se dice que el p á ja ro del p a ra íso re ci­ b ió sus plum as de los e sp íri­ tus del cie lo o bien que

T

Episodios de estas historias apare­

MITOS DE LA NATURALEZA

cen en pinturas, lacas, m adera labrada y objetos

EN M U C H O S M ITOS se resalta la n a tura le ­

de plata.

za dual del m undo. El m ito de creación de

escapó realm ente del p a ra í so, p o r e llo es tan herm oso y pocas veces toca la tie rra .

ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA

Flores, en Indonesia o rien ta l, refleja esta ¡dea. La M a d re Tierra y el Padre C ie lo se

En Indonesia, las alm as de

LO S M IT O S P U E D E N ser de

unieron en m atrim o nio, uniéndose entre sí

los m uertos pueden a d o p ta r

diversas categorías según los sis­

p o r una p a rra . La p a rra fue rota p o r un

la fo rm a de p á ja ro s , que vue­

temas de creencias desarrollados

lan sobre la tie rra de sus descen­ dientes. Los ng a ju de K alim antan

a través de los siglos: en esta

p e rro y la Tierra y el C ielo se separaron, a ca b a n d o en su posición actual. El a m o r

zona se da una mezcla de

de la Tierra p o r el C ielo puede ser aún

anim ism o y veneración a

visto h o y en d ía , pues cu a n do el C ielo

(Borneo) h a b la n de su creación

los antepasados, hinduism o,

a b ra z a a la Tierra, los bam búes se d o b la n

a p a rtir del Á rb o l de la vid a

budism o, confucianism o,

y llegan hasta el suelo.

p o r o b ra de T am b a rin a n g , el

taoísm o, islam ism o y cristia­

cá la o de la M o n ta ñ a d o ra d a .

nism o, y los m itos participan

del a rro z y el a lm a del a rro z . Los m ad a n g

La serpiente de a g u a tam bién

de todos ellos, reforzando las

de K alim antan (Borneo) re a liz a n una

fue c rea d a p o r el cá la o , pero el p á ja ro la destruyó más tarde,

creencias.

d a n za sag ra d a en la que los b a ila rine s

La mayoría de sus

enm ascarados representan a los a n te p a ­

c u a n do luchaba contra la hem bra

gentes aún viven de la tie­

cá la o . En el in ic io de los tiem pos,

rra y ello queda reflejado

del Á rb o l de la vid a tam bién salió

H ay muchas historias sobre la diosa

sados. Estos antepasados entran en el pue­ b lo desde el bosque, traye n d o g ra n o s de

en num erosos m itos que

a rro z que contienen el a lm a de este cereal.

la ca n o a , en fo rm a de serpiente,

hablan de los espíritus de

G racia s a su intercesión, la nueva cosecha

p e ro con la p ro a en fo rm a de

la naturaleza. La creencia en

de a rro z será abundante.

p á ja ro .

tales espíritus es m uy an ti­ gua, seguram ente anterior a

► Figura masculina surgiendo

la aceptación de las religio­

OFRENDAS Y SACRIFICIOS

nes indias. Pueden vivir en

T A N T O EL, M A R com o las m ontañas se con­

árboles poco habituales,

sideran sagrados y, en m uchos lugares, la gente

de un árbol; es la madera

rocas y otros fenóm e­

sólo se siente a gusto si conoce su posición en

la que se considera sagrada

nos naturales, y los

relación con las m ontañas y el mar. La im p o r­

en Indonesia, no la figu ra.

transeúntes les llevan

tancia

208

T

del m ar ha dado lugar a m uchos m itos

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


SUDESTE A S IA T IC O

Sudeste Asiático

E

CREACIÓN D A D O Q U E T A N T O LOS M IT O S an ti­

INTRODUCCIÓN

guos de fundación com o los m itos m oder­

L S U D E S T E A S IÁ T IC O ES U N A R E G IÓ N C O M P L E JA , tan to desde el

nos eham ánicos de creación son relatos de

p u n to de vista geográfico com o étnico, y esta com plejidad se refleja en la rica

carácter genético, los tem as recurrentes de

diversidad cultural de sus pueblos. A ún queda m ucho por descubrir de su

estas historias se refieren a la form ación del m undo, al nacim iento de la nación, a la lle­

extensa m itología antigua.

gada de la cultura, al establecim iento de la

S ituado en to rn o al océano m ayor del planeta, el Pacífico, el Sudeste Asiá­ tico tiene una parte c o n tin en tal y o tra insular. La continental incluye Birm ania,

familia gobernante, a la institución del esta­

T ailandia, C am boya, Laos, V ietnam y M alasia. El archipiélago Indonesio, con sus

do y, en el caso del m ito de fundación de la

13.677 islas, se e ncuentra en una de las regiones volcánicas más activas y peligrosas

isla C heju, al cam bio de una form a de cul­

de la T ierra.

tura a otra. Los pueblos del Sudeste Asiático han

Las islas Filipinas tam bién form an parre de la región. E ntre la placa Indoaustraliana y la Pacífica se e ncuentra el estrecho de M akasar, que separa las islas

sido desde siem pre hábiles navegantes y

de B orneo y Bali de Célebes y Lom bok. H acia el este de esta línea, el clim a es

m arineros, com erciando d u ra n te siglos con

m ás seco, y en la flora y la fauna hay una transición de las especies asiáticas a

C hina, Arabia e India. D esde principios del

las de Australasia. Los pueblos de esta zona tam bién difieren en su apariencia

siglo XVI, las potencias europeas tam bién

física, con un aspecto más sim ilar a los m elanesios o papúes.

com pitieron por el com ercio en el Sudeste Asiático, que se hallaba en la ruta m arítim a

La m ayoría de la población del Sudeste Asiático es de origen m ongoloide. E n tre los años 3000 y 1000 a.C . h u b o una m igración c o n tin u a de pueblos del

entre C hina e India, y era asim ism o tierra de

n o rte, seguram ente del sur de C h in a, hacia el Sudeste Asiático c o n tin e n ta l y las

especias. Los españoles, portugueses, holan­

islas de Indonesia y Filipinas. N o se conoce bien el decurso de esta m igración, pero

deses, franceses y británicos com erciaron en la zona y aum entaron su poder políti­

se cree que gentes de un gru p o lingüístico austroasiático se establecieron en los

co. E n esa época se in trodujo el

valles fluviales y colinas de tierra firm e, m ientras que la m ayoría de los grupos

cristianism o, sobre todo en las

de lenguas austronésicas se dirigieron más hacia el sur, tal vez vía Taiwán

zonas más remotas. Las

y Filipinas hasta M alasia, Indonesia y Pacífico oriental. A lgunos prac­

Filipinas, que tuvieron

ticaban una agricultura de itinerancia en sus zonas altas originales,

tam bién una fuerte

a u n q u e la m ayoría se estableció en valles fluviales y en las zonas situadas ju n to a las costas.

influencia norteam eri­ cana, siguen siendo en

Adem ás de la influencia de las poblaciones del sur de C hina, tam bién India dejó su sello en el Sudeste Asiático. Los com ercian­

gran parte cristianas. En el siglo XIX, em i­

tes indios frecuentaron los centros costeros y hubo interacciones entre las cortes de India y del Sudeste Asiático. D esde el inicio

grantes chinos e

de la era cristiana se fueron filtrando las religiones y cosm olo­

indios se dirigieron

gías budista e h in d ú en los grupos más cosm opolitas de la región.

a las ciudades, atraídos

El b udism o sigue siendo p rioritario en Birm ania, Tailandia,

por las oportunidades

Laos y C am boya, y tam bién es practicado en V ietnam . En el siglo

económ icas. La población de

XIV, el islam , propagado por los com erciantes árabes, com enzó a ser ad o p tad o en Sum atra, Java y M alasia, d o n d e aún en la actualidad es

Singapur tiene en la

la religión principal. En las zonas altas más rem otas, estas ideas tuvie­

actualidad una m ayoría

ron poco im pacto y los grupos tribales conservaron sus creencias y

china. M uchos chinos del

costum bres propias.

Sudeste Asiático practican

V ietnam , cuya parte n o rte fue controlada por dinastías chinas desde

el confúcianism o y el budism o,

111 a.C ., conserva gran parte de su cultura china a pesar del feroz naciona­

al igual que m uchos vietnam i­

lism o de los vietnam itas, que desterraron a los chinos en

tas; las com unidades indias,

el año 938 d.C . La influencia directa de India se lim itó a la parte sur de

más reducidas, tienen tem plos

V ietnam y al antiguo reino de C ham pa, aunque el budism o chino, in tro d u ­

hinduistas.

cido en V ietnam desde el norte, fue sin du d a el resultado de ideas indias que llega­ ron a C h in a en fecha m uy antigua.

A Cabeza ornamentada de Buda.

206

Y

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


« fe

COREA

EL TIPO DE LOS ANTEPASADOS DE LOS TRES CLANES

m asculinos y fem eninos, y el establecim iento

cinco escenas que describen la creación del

de la sociedad, con algunas escenas similares a

m undo, el origen del fuego y el agua, el de los

las del m ito de C heju.

seres hum anos, el del tiem p o y el de las lacras sociales y físicas del m undo. El protagonista

EL M IT O D E LO S A N T E P A S A D O S de

T EL MITO DE LOS ANTEPASADOS DE LOS TRES CLANES

los tres clanes de la isla de C heju es único en C orea. Se diferencia de los m itos de fundación de la península coreana tan to en su estructura narrativa com o en los m otivos. La narración

del relato es una figura llam ada M iruk. En las tres prim eras escenas, M iruk crea el m u n d o y sus habitantes. Luego, apa­ rece el antagonista, el em baucador Sokka, y reta a M iru k en una serie de pruebas. A unque

m ítica se com pone de cinco escenas que cuen­

TRES HOMBRES D IV IN O S salieron del

tan cóm o: los antepasados prim igenios de los

suelo cerca del m onte H a lla , en la isla de

M iruk siem pre triunfa, deja p or fin el m u n d o

tres clanes surgieron ¡untos de la tierra; los

Cheju. El más a n cia n o era el antep a sa d o

a Sokka, con el resultado de que no sólo crea

antepasados establecieron una sociedad cazado-

Yang, el siguiente, a n tep a sa d o Ko, y el

el tiem po, sino todas las enferm edades y p ro ­

ra-recolectora; los tres antepasados descubrie­

más ¡oven, a n tep a sa d o Pu. Los tres vivían

blem as de la vida.

ron una caja flotante con tres princesas en ella;

de la ca za , usando la carne p a ra a lim e n ­ tarse y las pieles com o vestim enta.

los tres antepasados se casaron con las tres prin­

seguram ente son sustituciones de los nom bres

Un d ía , m ientras estaban c a za n d o

cesas; y los antepasados m asculinos y fem eni­

originales, ahora im posibles de reconstruir.

fuera, vie ron una g ra n ca ja de m adera

nos establecieron una sociedad agraria.

A unque M iruk (M aitreya) y Sokka (Shakyam uni) son nom bres de figuras budistas,

envuelta en tela p ú rp u ra , que la va ro n en

La narrativa de la creación utiliza un esquem a

cribe el origen de los tres clanes pri­

la costa. A l a b rirla vie ron que contenía

estructural y unos personajes que recuerdan a

m igenios de C heju, el origen de

una ca ja de p ie d ra y un m ensajero real.

los aparecidos en las tribus paleosiberianas e

La narración de este m ito com plejo des­

la cu ltu ra de la isla, y el cam ­

Dentro de la ca ja h a b ía tres princesas,

bio de una sociedad cazadora/

terneros, ponies y los cinco granos. El

recolectora a u n a sociedad

e n via d o les d ijo que su señor real les

agraria. En C orea continental

h a b ía m a n d a d o las princesas porque

no aparece un m ito similar,

no tenían esposas.

no obstante, la estructura

indias de N orteam érica.

A ANTEPASADOS

Los tres antepasados se casaron

narrativa es paralela a

con ellas p o r orden de edad. A h o ra

EN LA M IT O L O G ÍA D E L R E S T O del

los m itos de fundación

que estaban casados desearon d e ja r

m u n d o aparecen tres personajes arquetípicos

de los grupos tribales en

su v id a de ca za d ore s y establecerse

de los m itos coreanos: el antepasado del clan

M elanesia, M icronesia y

en un lugar. Los tres -Y a n g , Ko y Pu-

que desciende del cielo, el héroe cultural y

Taiwán. En estos casos, el

p o r orden de e d a d, la n za ro n sus flechas

el em baucador.

m ito consiste en esce­

p a ra saber d ó n de construirían sus casas.

nas que m uestran la

En los m itos de C orea y Japón, el ante­ pasado más típico es el que desciende junto

Se establecieron en los lugares do n de

em ergencia de los

cayeron las flechas y com enzaron

antepasados del

a un árbol sagrado en la cim a de una m o n ­

a p ra c tic a r la a g ricu ltu ra .

taña, que lleva la cultura y la civilización a

suelo o de una

sus gentes.

roca, el m atri­

Por lo que se refiere a los m itos corea­

m onio de los

,

antepasados

T

V

nos, el m ito de fundación de la isla de C heju

^ **

UN MITO DE CREACIÓN

postula que los fundadores son m asculinos,

MUGA

pero los exponentes de la cultura avanzada

LO S M IT O S D E C R E A C IÓ N

son fem eninos. El em baucador, la figura que

contenidos en los cantos muga

utiliza su ingenio con el objetivo de conse­

cuentan el origen del m u n d o y

guir sus fines, aparece en los m itos de crea­

sus aspectos, tal com o

ción muga com o el o p onente del creador, y

hoy lo conocem os.

es el responsable de las desgracias actuales.

U no de ellos m uestra 4 Figura de mármol de un fíodhisattva sentado. ► Pintura de figuras religiosas sentadas

delante de un Buda.

:

204

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


^8 h

COREA

T MITO DE TAN'GUN

entre lo correcto y lo e rróneo, to d o ello en

▲ Imagen típica del dios de la montaña, sentado

unos 3 6 0 tipos de tra b a jo s. En esa época

sobre un tigre bajo un árbol.

EN ÉPOCAS A N T IG U A S , el señor del

h a b ía un oso y un tig re vivie n d o en una

cielo tuvo un h ijo con una co n cu bina ;

cueva que constantem ente ro g a b a n a

se lla m a b a H w an u n g y quería descender

H w an u n g que los tra n sfo rm a ra en p erso­

del cie lo p a ra g o b e rn a r el m undo de los

nas. Este les d io un poco de artem isa

hom bres.

s a g ra d a y 2 0 dientes de a jo , diciéndoles

H EL DIOS DE LA M ONTAÑA

que com ieran las plantas y evita ra n la luz

ES PO SIB L E HA LLAR PIN T U R A S

más g ra n d e s del m undo y v io que la

d iu rn a d u ra n te 1 00 días. El oso y el tig re

del dios de la m ontaña en santuarios de

h u m a n id a d p o d ía beneficiarse del g o b ie r­

com ieron las plantas y a yu n a ro n tres veces

m ontaña y en casi todos los tem plos budis­

no de su h ijo . Le d io a éste las tres g ra n ­

dura n te siete días. El oso a d q u irió cuerpo

tas. Estos tem plos, que reciben el nom bre

des regalías del cie lo y le o rd e n ó g o b e r­

de mujer, p e ro el tig re no fue ca p a z de

de sanshin-gak, están dedicados al dios de

n a r la h u m a n id a d . H w a n u n g llevó consigo

a y u n a r y no lo consiguió. N o h a b ía nadie

la m ontaña com o señor de todas las m o n ta ­

3 .0 0 0

con quien M u je r oso p u d ie ra casarse y

ñas de Corea.

El p a d re b a jó a las tres m ontañas

espíritus y descendió a la cim a del

G ra n M o n te Blanco, ¡unto al á rb o l sa g ra ­

ella iba cada día al á rb o l s a g ra d o de

En las pin tu ras colgadas en la parte pos­

d o del sándalo. H w a n u n g llam ó al lu g a r

sán d alo p a ra p e d ir un h ijo . H w anung

terior del altar, San-shin suele aparecer com o

C iu d a d S a g ra d a y fue co n o cid o com o el

c a m b ió de fo rm a y se casó con ella.

una figura anciana de barba larga blanca,

rey celestial. Junto con el conde del viento,

Se q u e dó e m b a ra z a d a y tuvo un h ijo lla ­

sentado sobre un tigre y descansando junto

el señor de la lluvia y el señor de las

m a d o p rín cip e Tan'gun, señor del á rb o l

a un pino. Se identifica con Tan’gun, del que

nubes, educó a la gente en la a g ric u ltu ra ,

del sándalo. Tan'gun co n virtió P 'yo n g ya ng

se dice que a su m uerte se transform ó en el

la con se rva ció n de la v id a , la cu ra ció n de

en su ca p ita l y al país lo b a u tizó con el

dios de la m ontaña.

enferm edades, los castigos y la d ife re n cia

nom bre de Choson.

202

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


COREA

Corea

^

Lugar sagrado A ltar Chamsong-dan. supuestamente construido porTan'gun

INTRODUCCION

L

Montaña sagrada ,

O S O R ÍG E N E S D E LA P O B L A C IÓ N

Capital antigua Alcance del Choson antiguo, h. siglo III a.C.

de C orea pueden ser rastreados hasta

p

el 1000 a.C ., cuando guerreros de la

^ , A lc a n c e del reinado de Silla, después de 670 d.C.

-¡Alcance de Koguryo. h. 500 d.C.

Edad del Bronce pertenecientes al grupo racial tungúsico invadieron M anchuria y la península de C orea, m ezclándose con

MAR

DEL JAPON

sus habitantes originales. Los tungús son uno de los tres gru­ pos raciales principales del no rte y centro de Asia, que en la actualidad ocupan la m ayor parte de M anchuria y el sudeste de Siberia. Es p or ello que la gente de C orea tiene un origen racial y cultural distinto del de los chinos, au n q u e tam bién absor­ bieron elem entos de la élite cultural china y tienen m uchas palabras chinas en su vocabulario. Su m itología, no obstante, es un reflejo de una cultura no china. La estructura de los relatos, los personajes y los m otivos que aparecen en ellos son

MAR AMARILLO

restos de un periodo anterior. Los m itos coreanos son de dos tipos: m itos de funda­ ción sobre la gente y el estado, y m itos de creación sobre el origen del m undo. C om o los m itos de fundación son m ilenarios, la m ayoría de ellos sólo aparece en registros m uy antiguos coreanos o chinos, y no en las narraciones actuales. La única excep­ ción son los m itos de creación, que son cantados por los cham anes com o parte de su repertorio ritual. Los m itos de fundación que cuentan los orígenes de la nación coreana y de sus familias gobernantes com enzaron a registrarse al m enos a p artir del siglo l d .C ., y

C O M O LA M AYOR PARTE de los m itos de

se e n cu en tran tan to en registros coreanos com o chinos. El registro más antiguo de

fundación sólo existen en form a de d o cu m en ­

un m ito coreano aparece en la obra m iscelánea china Lunheng. En Corea, el do cu ­

tos escritos, ya no hay rituales tradicionales

m en to más tem p ran o con m itos y leyendas es el Sam guk yusa, “Cosas que deben ser

asociados con ellos. U na excepción es el m ito

recordadas de los Tres R einos”, com pilado p or el m onje budista del siglo

Iryon

de los tres antepasados ciánicos de la isla de

(Ilion), que seguram ente fue el prim er folclorista coreano. El Sam guk yusa contiene

C heju, donde existen rituales dirigidos a los

el registro m ás com pleto de m itos que describen el origen del pueblo coreano, su

antepasados, tanto en calidad de antepasados

estado y sus clanes. O tras fuentes son los sillok o “registros hables” de los reinados

del clan com o de antepasados de la sociedad

X III

de los reyes de la dinastía C hoson (1392-1910). N in g u n o de estos docum entos, no

insular. C on la aparición del nacionalism o

obstante, contiene ejem plos de m itos de creación, que sólo aparecen en los muga o

coreano del siglo XX, los m itos de fundación

cantos cham ánicos. Los m itos de creación no se recogieron hasta la prim era parte

han inspirado la creación de nuevas religiones

del siglo

XX,

c uando los folcloristas recopilaron los muga, sobre todo Son C h in t’ae

y nuevos rituales, sobre todo Tan'gun-gyo y Taejong-gvo, que veneran a Tan’gun com o

(h. 1900-1950).

200

Y

el fundador de la nación

coreana.

M ITO S REESCRITOS

A.

PERSONAJES


« fe

JA P Ó N

VIDA POSTERIOR DE OKUNINUSHI

y?

lim piar la tierra del mal y clarearla para vivir

COMUNICACIÓN CON LOS MUERTOS

en ella. Juntos introdujeron los gusanos de

T R A S S U R E C R E S O D E Y O M I, el infra-

seda, el arte de tejer, nuevos cultivos y m u ­

m u n d o , O k u n in u sh i siguió el consejo de

chas hierbas m edicinales. Los dos se convir­

HAY M U C H A S CUEVAS SAGRADAS

Susa-no-o y venció a sus herm anos. Al final

tieron en protectores de la vida h u m an a y la

en Japón, y solía creerse que conducían

m ató a todos y se convirtió en el único gober­

prosperidad.

al m undo inferior de los m uertos. A unque

n ante de lzum o. Luego fue a vivir con Suseri-

ésros causaban terror a los vivos, tam bién

Llegó un m om ento en que Sukanabi­

eran una luente de sabiduría y consuelo, y

h im e en un palacio co n stru id o en U ga-no-

kona-no-m ikoto se fue en solitario a la isla

yam a, Izum o. Al o ír que había regresado ileso

de Awashim a (Isla del M ijo), d onde se había

por ello eran visitados p or los vivos en busca

del infram u n d o , Y a-gam i-him e de Inaba fue a

plantado un m ijo que crecía de form a prodi­

de consejo.

ver a O k u n in u sh i, pues había dado a luz

giosa. Para tener una m ejor vista, se subió a

m ientras él estaba ausente. Pero c uando llegó

un tallo de m ijo, el cual prim ero se dobló

de hoy, en Japón han existido grupos de

al palacio se sintió avergonzada e inferior a

ante el peso del pequeño dios, pero luego

m ujeres con capacidad para com unicarse

Suseri-him e, y p or ello perm aneció fuera y

volvió a enderezarse y lo catapultó sobre el

con los m uertos, una especie de cham anas

dejó el n iñ o en un árbol fuera de la puerta.

m ar hasta Tokoyo (País de la E ternidad), de

o m édium s. M iko era uno de estos grupos

Los criados de O k u n in u sh i descubrieron al

don d e nunca regresó. Esta pérdida hizo que

de m ujeres, descendientes de la unión m ítica

pequeño y se lo entregaron. Suseri-him e dijo

O kun in u sh i estuviera m uy triste durante

entre A m a-no-uzum e, la diosa de la aurora,

que criaría al niño com o si fuera suyo, algo

largo tiem po, pero al final volvió a reanudar

y Sarutahiko, un dios m ono local.

que cum plió, llam ándolo K im ata-no-kam i,

sus obligaciones él solo.

D esde épocas rem otas hasta el día

M iko aún existe en form a de ayudantes de los santuarios sintoístas, pero sin la fu n ­

el D ios tronco de árbol.

ción cham ánica.

C u a n d o O k u n in u sh i se estableció en Izum o, casi todo el país más allá de este lugar era todavía salvaje e inform e. Sólo había

A Estatua japonesa demoniaca.

bosques densos, pantanos, anim ales feroces y espíritus m alignos. R ecordando la predic­ ción de Susa-no-o, O k u n in u sh i com enzó a lim piar las zonas cercanas a Izum o con un

EL GOBIERNO DE AMATERASU

arm a llam ada Y achihoko (“8.000 espadas”). C o n ella cam inó incansablem ente p or el territorio, m ató dem o nios y construyó lugares

TRAS VARIOS C IE N T O S D E A Ñ O S , el

seguros d o n d e la gente podía vivir. A causa

gobierno de O k u n in u sh i y sus descendientes se

de estas proezas fue conocido com o Yachi-

fue degenerando y los dioses malvados volvie­

hoko-no-kam i.

ron a dificultar la vida de las gentes. A m aterasu decidió extender su gobierno a esa región y

OKUNINUSHI Y SUKANABIKONA-NO-M IKOTO

envió a un hijo para dom in ar la zona, pero al cabo de tres años no había conseguido volver.

U N DÍA, C U A N D O O K U N IN U S H I estaba

Luego envió a un dios llam ado A m e-no-w aka-

ju n to al m ar en cabo M iho, en Izum o, vio

hiko para que averiguara qué había sucedido.

un m isterioso dios d im in u to vestido con un

Éste se casó con la hija de O k u n in u sh i y

traje de pieles lum inosas de luciérnaga que

conspiró para apoderarse del territorio de

estaba sentado en un pequeño barco hecho

O kuninushi. O cho años después, A m aterasu

de hojas de batata. Un dios cojo llam ado

envió un faisán divino para que preguntara a

K u-e-hiko le dijo a O kun in u sh i que era el hijo

A m e-no-w aka-hiko la causa de su retraso. Éste

m enor de K am im usubi-no-kam i. O kun in u sh i

disparó al faisán con una flecha que lo atravesó

inform ó a éste del hecho y supo que se trataba

y fue a parar al dios T akam i-m usubi, quien la

de S ukanabikona-no-m ikoto, que había caído

devolvió, m atando al traidor cuando estaba en

del cielo m ientras jugaba.

la cama. A m aterasu m andó luego a dos dioses

Se le pidió a O k u n in u sh i que aceptara

valientes y de confianza, F utsunuchi-no-m iko-

a este pequeño dios com o su herm ano, y

to y T akem ikazuchi-no-m ikoto, para que le

así lo hizo. Se convirtieron en com pañeros

reclam aran la tierra a O k u n in u sh i. Se sentaron

inseparables y c o n tin u a ro n trabajando para

en las puntas de sus espadas que colocaron en

198

T

M ITO S REESCR1TOS

A

PERSONAJES


OKUNINUSHI Y SUS HERMANOS

H FESTIVALES

que sus herm anos estaban cazando, por ello la agarró y m urió quem ado. La segunda vez

T O D O S A N T U A R IO SIN T O ÍS T A en

EL C IC L O D E IZ U M O parece incluir la

lo em palaron en un árbol. Su m adre le dijo

Jap ó n cuenca con su m atsuri o festival, y

m itología correspondiente a otro clan o grupo

que visitara a Susa-no-o, que ahora vivía en

u no de sus p u n to s culm inantes es un desfile

de gente que vivía en Japón en tiem pos a n ti­

el infram undo, para pedirle consejo y poner

p o r las calles en el que se pasean errática­

guos, y cuyo dom in io fue al final suplantado

fin a esta rivalidad.

m ente altares portátiles, llam ados mikoshi,

por los pueblos de la península Kii y la zona

que están guiados por el poder del dios.

de Ise.

O tro s festivales están dedicados a la fer­

Los m itos rela­

tilidad y a la purificación, elem entos m uy

cionan la coloniza­

antiguos del sintoísm o que se rem ontan a

ción de la zona de

épocas prehistóricas. Estos festivales son

Izum o po r Susa-

acontecim ientos religiosos im portantes que

no-o y su nieto

un en a los habitantes de pueblos y ciudades.

O k u n in u sh i y

A lgunos santuarios tam bién celebran danzas

dicen que éste y

rituales antiguas, kagura, que suelen utilizar

sus descendientes llegaron a ser los d o m in a ­

máscaras. Es probable que tengan su origen

dores de b u en a parte del Japón. D espués de

en el tipo de danza cham ánica que logró

que O kun in u sh i se casara con Ya-gami-hime

sacar a A m aterasu de su cueva.

y seguram ente incorporara Inába a su territo ­

T

rio, sus herm anos se pusieron celosos y cons­

OKUNINUSHI Y SUSA-NO-O

piraron contra él. Lograron m atarlo dos veces,

O K U N IN U S H I FUE A BUSCAR consejo o

► En las danzas rituales podrían haberse usado

pero su m adre lo resucitó. La prim era vez

máscaras de madera como ésta.

calentaron una roca hasta que estaba al rojo

su a n tep a sa d o Susa-no-o en el in fra m u n d o

Y Pintura que muestra a gente junto al torii

y la dejaron caer p o r la m o n tañ a para atrope­

de Yomi, d o n d e éste vivia . C u a n d o llegó

en la entrada al templo.

llarlo. O k u n in u sh i creyó que era el oso rojo

a llí, O ku n in ush i p ro n to vio a Suseri-him e,

196

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


JAP O N

a n cia n a y su herm osa h ija K usanada-him e (Princesa del a rro za l). V ivían a te rro riz a d o s p o r un m onstruo de ocho cabezas y ocho colas que h abía d e vo ra d o a todas las otras hijas. Susa-no-o estuvo de acu e rd o en m ata r al m onstruo sí le era p e rm itid o casarse con la hija . Lo lo g ró d e já n do le b a rrile s de vin o de a rro z p a ra que b e b ie ­ ra. En una de sus colas h alló la espada le g e n da ria Kusanagi (C o rta d o ra de h ie r­ ba). Luego se casó con K usanada-him e y com enzaron a v iv ir en un p a la c io en Izumo.

A La puerta sagrada, o torii, cjue conduce a un santuario sintoísta. ▼ Santuario sintoísta en Kyoto.

H

REPRESENTACIONES GRÁFICAS LO S N U M E R O S O S k a m i o dioses de la m itología japonesa y de la religión sintoísta basada en ella no tenían representación grá­ fica antes de la llegada del budism o con su serie com pleja de escrituras, p in tu ra s y esculturas. Se creía que los dioses eran es­ píritus invisibles o el poder espiritual que habitaba en los objetos, ya fueran vivos o inanim ados. Los santuarios sintoístas no suelen tener estatuas, sino sólo objetos sim bólicos. La lle­

SIMBOLOS DE LOS DIOSES

T SUSA-NO-O

gada del budism o supuso la identificación de los dioses m itológicos con diversas deidades

E N LOS SA N T U A R IO S sintoístas aún

S U S A -N O -O ya crea b a problem as antes

budistas, y ello facilitó la representación

están presentes los tres sím bolos religiosos

de pelearse con su herm ana A m aterasu

visual de dioses y diosas.

más im portantes asociados con los dioses

y p ro vo có numerosos conflictos con otros

japoneses: el collar m agatam a, unas curiosas

dioses. Según el Nihon-shoki, se insinuó

piedras en form a de com a, com o las dadas

a O getsu, la diosa de los alim entos. Le

a A m aterasu por Izanagi com o sím bolo de

p id ió que le d ie ra a lg o de co m id a , p ero

soberanía; un espejo m etálico que representa

se enfureció cu a n do ella la sacó p o r la

el usado por los dioses para sacar a A m aterasu

n a riz , boca y recto. Entonces, m ató a

de su cueva; y una espada que sim boliza la

O getsu, pero después de su muerte, los

Kusanagi hallada por Susa-no-o y luego en

diferentes o rificio s de su cu e rp o d ie ro n

poder de Jim m u , el prim er em perador japo­

lu g a r a los alim entos corrientes que comen

nés. Los santuarios sintoístas suelen estar

los japoneses: a rro z , m ijo , trig o , judías

m arcados con avenidas de árboles o rocas

rojas azukis y soja.

y una p uerta sagrada, o torii, a través de la cual entran los dioses en el m ism o santuario.

194

Tras su e xilio a la Tierra de la Llanura

de Juncos, se encontró con una pareja

X

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


JAPÓ N

visitar a Izanami y hacer que ella volviera con él, pero ésta le dijo que debía hablar prim ero con los dioses del infram undo, y le avisó que no debía mirarla. Vencido por el deseo de verla de nuevo, Izanagi rom pió una púa de su peine y la en­ cendió com o si fuera una antorcha. Se h o rro­ rizó al ver a Izanami con el cuerpo en descom ­ posición v llena de gusanos, e intentó huir de ella. E nojada por su actuación, Izanam i envió una horda de dem onios y guerreros en su busca. C uando Izanagi llegó de nuevo a la entrada del reino de los vivos, encontró tres m elocotones que arrojó a la horda que lo perseguía y de esta m anera consiguió que se detuvieran. Llegados a este pu n to , la p ro ­ pia Izanam i, convertida ahora en dem onio, iba tras él. Antes de que ella pudiera alcanzarlo, Izanagi le cortó el paso con una gran piedra que selló la entraba al infram undo. Aquí se enfrentaron por últim a vez y disolvieron sus votos m atrim oniales.

a

TEMAS UNIVERSALES A U N Q U E P O R LO G E N E R A L son m enos com plejos que en otros lugares, los m itos japoneses tienen rasgos en co m ú n con los de otras culturas. El surg im ien to de cier­ ras deidades, tierra y alim en to de los cu er­ pos vivos y m uertos de los dioses aparece tam bién en la In d ia y otras regiones en el concepto de creación a través del desm em ­

IZANAGI E IZAN AM I IZ A N A G I E IZ A N A M I descendieron del

correctam ente de nuevo el ritual, Izanam i dio

b ram iento. La prim era m uerte de Izanam i y la

a luz con abundancia. Sus prim eros retoños fueron las islas del archipiélago japonés.

visita de Izanagi al in fram u n d o recuerda el

cielo a la tierra recién creada y construyeron

M ás tarde engendró a u n a serie de dioses y

m iro griego de O rfeo y E urídice, así com o

allí un palacio para ellos. C o m o eran la p ri­

diosas que estaban vinculados con los fenóm e­

el de Perséfone, y tam b ién el de Yama y su

m era pareja, inventaron un ritual de m atri­

nos naturales com o el viento y las m ontañas.

herm ana en la m itología india. Los hechos

m onio y procrearon. Su prim er hijo, H iru k o

Por últim o, dio a luz al dios de! fuego

en torno a esta prim era m u erte tam bién reflejan la p reocupación japonesa ante los

(N iñ o sanguijuela) era deform e, por ello lo

(K agutsuchi), que la quem ó tan to d u ran te

colocaron en una barca de juncos y lo lanza­

el alu m b ram ien to que ella m urió. Más dioses

tabúes y la profanación. A lgunos estudiosos

ron al mar.

surgieron de su cuerpo m uerto y tam bién de

creen que el cam bio de capital en los perio­

las lágrimas de Izanagi.

dos Yam oto y N ara tras la m u erte del jefe

Los augurios dijeron que la razón de­ que ese n iñ o hubiese nacido deform e se debía

Tras la m uerte de Izanam i, ella e ntró en

a que la diosa Izanam i había hablado prim ero

Yomi, el oscuro reino subterráneo de los m uer­

d u ra n te el ritual del m atrim onio. Tras ejecutar

tos. Trem endam ente apenado, Izanagi decidió

T

está relacionada con este m ito, con su sepa­ ración decisiva e n tre vivos y m uertos.

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


JA P Ó N

Japón

cueva en la que A m aterasu se ocultó, la playa donde O kun in u sh i se encontró con Sakunabikona, etc. Esto hace pensar que m uchos

INTRODUCCIÓN

L

m itos japoneses se refieren a personas reales

AS C U A T R O ISLAS PR IN C IPA L E S que form an el archipiélago japonés han

que se desplazaron por Japón tras su llegada

estado habitadas d u ra n te los últim os 50.000 años. H asta hace unos 12.000 años

del continente.

había puentes de tierra que un ían el Japón actual a Sajalín, entonces co ntinente,

por el norte, y C orea por el sur; estas rutas terrestres debieron p erm itir a los prim e­

PUNTOS BÁSICOS

ros em igrantes establecerse en Japón.

F.l Shinto, la religión nativa japonesa, está

D esde el p u n to de vista arqueológico es posible distinguir varias oleadas

estrecham ente relacionado con su m itología.

de pueblos que llegaron en la alta Edad de Piedra (5000 0 -1 2 0 0 0 a.C .), la cultura jo m o n (1 1 0 0 0 -3 0 0 a.C .) y la cultura yayoi (300 a .C .-300 d.C .). Los lugares relacio­

M uchos de sus santuarios están dedicados a

nados con la cultura jo m o n aparecen en todo el territorio de Japón, pero sobre rodo

deidades que aparecen en los m itos, ya que

en la m itad n o rte de la isla principal, H onshu. Por el contrario, los asentam ientos

se creía que el estado histórico de Japón y su

de los posteriores yayoi se centraron o riginalm ente en Kvushu, Shikoku y la p e n ín ­

prosperidad eran producto de la intervención

sula Kii, al sur de O saka y N ara. La proxim idad de C orea sugiere una estrecha rela­

divina de Am aterasu. A unque carece de una

ción racial con estos pueblos.

teología elaborada, el S hinto se ocupa de la relación entre el m u n d o natural y sus h ab itan ­

Se cree que los yayoi eran los antepasados culturales y raciales de la población japonesa que existe en la actualidad, a excepción de pequeños grupos de ainu, unos

tes. A través de rituales de purificación intenta

2 0 .0 0 0

m antener un equilibrio que es vital para la

individuos, que viven en la isla norte de H okkaido. Estos ainu pueden ser

arm onía entre el m u n d o natural y el hum ano.

los descendientes de los jom on. Lugar sagrado

RAÍCES DE LA MITOLOGÍA

O

Lugar de episodio mítico

A

Montaña de episodio mítico

KYUSHU Nom bre actual de islas Conquista Yamalo y unificación de Japón h. 300 d.C. Remos regionales arcaicos:

ES IM PR O B A B LE Q U E LO S M IT O S japo­ neses que han sobrevivido sean anteriores a

|

|

la cu ltu ra jom on, y tam poco está claro lo que

I

|

Yamatai (conjetural)

I

|

Izumo

persiste de su m itología. No obstante, parece

Yamato

haber una separación entre la m itología p rin ­ cipal que vincula los gobernantes de Japón con las A ltiplanicies del Cielo, centrada en A m aterasu, y la colonización de Japón por Susa-no-o y sus descendientes en el ciclo Izum o. D e igual form a que los yayoi subyu­ garon a la antigua civilización jom on, O k o n inushi y su clan en Izum o fueron subyugados de Kanto

por A m aterasu y sus dioses, cuyo culto se cen­ tra en Ise y la península Kii. N o obstante, hay que hacer n o tar que el santuario principal en ho n o r de Izanagi e Izanam i está situado en la región de Izum o. Adem ás, los m itos japoneses suelen estar relacionados con lugares específicos en el país.

OCÉANO

Existe incluso un lugar en la prefectura de

PACÍFICO

N ara, llam ado T akam a-ga-hara, la A ltiplani­ cie del C ielo, cerca de Ise, en la vecina prefec­ tura de M ié, así com o un P uente Flotante del

JAPÓN

Cielo, cerca de Kyoto. En o tra parte está la

190

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


C H IN A

■4 Pintura sobre madera que muestra a l dios de la Seda, uno de los dioses chinos masculinos.

Y LA DIOSA DE LA LUNA EL M ITO LUNAR se cuenta en dos relatos distintos en los que apa re ce C hang Xi (A liento Permanente) y C hang E (Siem pre Sublime). La p rim e ra n a rra c ió n explica cóm o A lie n to Permanente creó las 12 lunas de la zona salvaje occidental, cerca del monte Solluna. Ella crió a sus hijos lunares ba ñ án d o lo s tras su via je nocturno p o r el cielo. La segunda historia cuenta cóm o Siem pre Sublim e era la consorte del dios cazador, el a rq u e ro Yi, que salvó el m undo de la co n fla g ra ció n solar. Ella ro b ó su e lix ir de la in m o rta lid a d , com ió un poco y fue tra n sp o rta d a a la luna com o diosa. A llí vivían con ella una liebre que m olía la d ro g a de la in m o rta lid a d y un sapo que b a ila b a en éxtasis. En este m ito, la regeneración se expresa a través del crecim iento y d ism i­ nución de la luna, y del a p a re n te ren a ci­ m iento del sapo cuando m uda la piel. El rasgo num e ro ló g ico de los 10 soles y las 12 lunas apa re ce en el a n tig u o sistema de c a le n d a rio de los 10 troncos celestiales y las 1 2 ram as terrenas, a p a rtir del cual se calculaban los días, los meses, los años y los ciclos de tiem po.

MITOS ESTELARES S O N P O C O A B U N D A N T E S en la m itología china. Algunos relatan cóm o un ho m b re sabio se m etam orfoseó en un a estrella o cóm o dos herm anos que se peleaban se convirtieron en dos estrellas con trayectorias opuestas. El m ito de los am antes estelares, M uchacha Tejedora y y

ventajas culturales, incluyendo la cultura

Buey de T iro, relata el am or predestinado de

EL PANTEÓN

m aterial y los sistemas de calendario. Lis-

estos dos seres celestiales. Aparece sólo com o

funciones de las deidades fem eninas son cos­

fragm ento en el Libro de Poesía, pero en la

tado a unas 10 deidades o figuras míricas. Las

m ogónicas (N ü G ua), cosm ológicas (las dio­

época medieval se había convertido ya en una

funciones de las deidades m asculinas tienen

sas solar y lu n ar Xi H e y C h an g Xi), los sis­

historia rom ántica. M uchacha Tejedora era

que ver con la agricultura (el D ios A gricultor,

tem as de calendario, la felicidad paradisiaca

hija del dios celeste y vivía en la parre oriental

Soberano M ijo, o dios del grano, y Soberano

(Reina M adre del O este), aspectos de salva­

del Río Celeste (Vía Láctea), tejiendo telas

T ierra), con la guerra (C hi You), con el fuego

ción y crianza, y la ejecución de la venganza

nubosas. El dios del cielo se apiadó de ella por

(Llam a), con la cosm ogonía (Pan G u), las

sagrada en form a de

EL P A N T E Ó N O R T O D O X O se halla lim i­

plagas

y

vivir tan solitaria

castigos.

T

y

perm itió que se casara con

M ITO S REESCR1TOS

A

PERSONAJES


U fe

C H IN A

...........................................

T SEQUÍA

de una m ontaña toda vestida de verde,

nazaron a toda la hum an id ad . E ntonces, N ü

el em blem a del ag u a y la regeneración

G ua intervino para salvar el m u n d o y con sus

U N A S E Q U ÍA DURÓ cinco (o, a veces,

vegetal. C uando el sol la g o lp e ó sin p ie ­

artes de forjadora divina fue capaz de reparar

siete) años dura n te el re in a d o de Tang

d a d , ella intentó p roteger su rostro con

el cosmos.

el conquistador, el fu n d a d o r m ítico de

su m anga verde (o su m ano), pero m urió

los Shang. Las gentes m orían de ham bre.

y su cuerpo desecado se co n virtió en

el incendio y presenta la intervención del

Los a d ivin o s deseaban o frecer sacrificios

d ivino.

dios cazador, el arquero Yi. Este m ito está

hum anos, p e ro Tang fue al bosquecillo

La otra versión del m ito se centra en

unido al de los 10 soles nacidos de la diosa

En el m ito de la g u erra de los dioses

solar Xi He. Se dice que un día, los 10 soles,

s a g ra d o de las m oras y ro g ó a Dios que

Chi You y H uang (A m a rillo ), la sequía fue

p e rd o n a ra los errores hum anos a ce p tá n ­

una de las arm as de Huang en form a de

que ascendían p o r orden d u ra n te 10 días, se

d o lo a él m ism o com o víctim a del sacrifico

su h ija , La Furia de la Sequía, que venció

elevaron a la vez y am enazaron con extinguir

y e lim in a n d o el castigo de la sequía. Se

al dios de la g u erra Chi You.

el m undo. El dios cazador fue el prim ero en apiadarse de la h u m an id ad e intercedió ante

tum bó en la p ira y c u a n do el fuego com en­ z a b a a prender, los cielos se a b rie ro n y

una deidad celeste, Di Jun, que le dio un arco

ca yó un g ra n a g u ace ro . Este m ito no a p a ­

m ágico de color rojo y flechas con cuerdas de

rece entre los escritos Shang, pero refleja el e n torn o se m iárid o del te rrito rio Shang situado en el norte.

EL DIOS CAZADOR SALVA A LA HUMANIDAD DEL FUEGO

seda para hacer caer a los 10 soles. En o tra versión de este m ito, es el gober­ nante ideal Yao quien ordena al dios cazador

HAY D O S V E R S IO N E S D E L M IT O del

que lleve a cabo el d erru m b a m ie n to de los

sequía. Relata cóm o una m ujer d e le g a d a ,

incendio del m undo. U na de ella relata cóm o

soles y evite el desastre, y que tam bién des­

lla m a d a N ü C hou, se expuso en la cim a

el cosm os se colapsó y el fuego y el agua am e­

H ay o tro frag m e n to de m ito sobre

truya a seis m onstruos que perseguían a los hom bres.

A PERSONAJES ARQUETÍPICOS LA F IG U R A A R Q U E T ÍP IC A capaz de crear el orden del caos aparece en los m itos de N ü G ua, Pan G u y el dios del cielo, Z huan Xu. Las deidades dadoras de cu ltu ra representan el a rquetipo del educador, que enseña a los hom bres la m anera de sobre­ vivir y m ejorar sus vidas. Aparece tam bién la figura arquetípica del salvador que rescata a los hom bres en las catástrofes, com o Yi, el dios cazador, en el m ito del fuego solar, o el rey Tang, en el m ito referente a la sequía. La figura m ítica G un sim boliza diversos arquetipos: el salvador, el héroe, el dios ago­ nizante y el em baucador. Yu es el héroe arquetípico, tan to guerrero com o ejem plo de m oral, y se convirtió en el gobernante de la prim era dinastía, la m ítica Xia.

A Cuando una inundación m undial puso en peligro a la humanidad, N ü Gua intervino y reparó el cosmos.

186

T

M ITO S REESCRITOS

A .

PERSONAJES


T EL MITO DEL CAOS LOS N U M ERO SO S M ITOS cosm ogónicos describen la m ateria p rim ig e n ia com o un v a p o r inform e, un huevo de g a llin a o un espacio oscuro e in d e fin id o. El m ito del caos está representado p o r tres versiones. Una es el concepto abstracto de una in fo r­ m id a d p rim o rd ia l antes de la creación, lla ­ m ad a hun ¿un. O tra versión del m ito des­ crib e el caos com o el dios Hun Dun que vive en la M o n ta ñ a celeste, en el oeste. Es com o un saco a m a rillo , con un c o lo r ro jo c in a b rio , con seis pies y cuatro alas, pero sin rostro ni ojos. Hun Dun puede c a n tar y ba ila r. La tercera versión está n a rra d a p o r el filósofo taoísta Z huang Z¡ (siglo iv a.C .). Cuenta cóm o el dios Hun Dun g o b e rn a b a el centro del m undo, m ientras los dioses del m ar del norte y del sur lo hacían en esos extremos. Ellos visitaban con frecuencia su tie rra y com o recom pensa ante su g e n e ro ­ sidad d e cid ie ro n que, com o carecía de ros­ tro, le a b riría n las 7 ap e rtu ras corporales p a ra que p u d ie ra ver, oír, com er y respirar. Ellos cincelaron una a p e rtu ra cada día, p ero el últim o día, Hun Dun m urió. Este m ito taoísta ¡lustra el p e lig ro de la c a rid a d desencam inada y el p e lig ro de las políticas intervencionistas.

r?% f

a

l

i

s 4 Pintura china que muestra la Diosa de la Primavera y algunas de sus compañeras.

li s a

s » EL MITO DEL PRIMER MATRIMONIO M U E S T R A C Ó M O una figura m ítica puede desem peñar diferentes papeles en diversos m itos im portantes. Este m ito presenta a N ü G ua, en otras leyendas fundadora de la h u m a ­ nidad. creadora de todas las cosas de la natu ra­ leza, forjadora divina y salvadora del m undo en la catástrofe por fuego y agua. La m ayoría de estos relatos aparecen en textos antiguos. U n texto m edieval, m uy posterior, relata la historia del prim er m atrim onio, en el que tam bién aparece esta diosa. F.n el periodo entre la antigüedad tardía, c uando com enza­ ron a registrarse sus m itos, y la época m edie-

T

M ITO S REESCRITOS

PERSONAJES


C H IN A

T LA CATÁSTROFE DE LA INUNDACIÓN DEL M UNDO

T

del am or, poco habitual, aparece en el m iro

DESCUBRIMIENTO DE LA MEDICINA POR EL DIOS AGRICULTOR

de los am antes estelares. O tros tem as de m en o r im portancia incluyen la agricultura y el pastoreo, la m igración y el exilio, los

EL M IT O DE LA IN U N D A C IÓ N apa re ce

anim ales y vegetales, conflictos de género

EL M IT O DEL DIO S A g ric u lto r relata cóm o

en c u a tro versiones principa le s. La del dios

y el “otro cultural ".

enseñó a los hum anos los usos de la m e d i­ cina. Se a p ia d ó de los hom bres que caían

o b re ro G o n g G o n g relata cóm o a g itó las

enferm os p o r com er plantas tóxicas y

aguas del m undo p a ra que fueran a estre­ llarse contra la b a rre ra celeste, lo que casi p ro d u jo un reto rn o al caos. El m ito de la

PARALELISMOS Y ELEMENTOS PROPIOS

b e b er a g u a co n ta m in a d a . En un esfuerzo p o r a yu d arle s, el dios p ro b ó todas las plantas y enseñó al hom bre la d ife re n cia

d o b le catástrofe p o r fuego y ag u a hace

LOS T E M A S PR IN C IPA L E S de la m itolo­

in te rve n ir a la diosa N ü G u a que controló

gía china m uestran paralelos im portantes con

entre las venenosas y las comestibles. Para

el desastre. O tro relato cuenta cóm o el

otras tradiciones. F.I m ito cosm ogónico se

ello g o lp e a b a las p lantas con su lá tig o de

héroe G un c o rrió grandes riesgos p a ra

diferencia por la ausencia de un creador o de

c o lo r h e rru m b re y ju z g a b a su v a lo r en

ro b a r suelo cósm ico d iv in o y de esta

una voluntad divina, y tam bién por la ausen­

base a su sa b o r y olor. C lasificó las p la n ­

m anera detener la in u n d ación , p ero fra ­

cia de una versión autorizada (com o la ofreci­

tas en 4 categorías: suaves, tóxicas, frías

casó y fue ejecutado. Su h ijo Yu n a ció de

da en el G énesis). Los m itos de creación y de

y calientes. Esta ta xo no m ía fo rm a la base

su vientre y entonces G un se transform ó

catástrofes por inundación tienen cuatro ver­

de la m ed icina tra d ic io n a l china. Este dios

en oso.

siones cada uno. La destrucción por el fuego

tam bién enseñó a los hom bres a d is tin g u ir

La versión de la in u n d ación que se ha

sólo tiene una versión, cuyo tem a principal

entre distintos tipos de suelos y de te rre ­

c o n ve rtid o en clásica n a rra cóm o el héroe

es el calendario solar, pero hay varios m itos

nos. C reó un a ra d o de m ad e ra y enseñó

Yu co n tro ló las aguas m ediante su va lo r

sobre sequías. En los m itos culturales apare­

a los hom bres a a ra r el suelo y sem brar

sobrehum ano, sus planes inteligentes y su

cen dioses que v o luntariam ente ofrecen rega­

los cinco granos. Su función com o d e id a d

v irtu d m ora l. Dos seres sobrenaturales, el

los a la h u m an id a d o enseñan al h om bre a

a g ríco la se solapa con la del dios

d ra g ó n a cu á tico y la to rtu g a , lo a yu d a ro n .

usarlos, algo que se repite en la m itología

del g ra n o Hou Ji. El em blem a del Dios

Yu tra b a jó tanto y dura n te tanto tiem po

m undial. A lgunos regalos divinos de Fu Xi,

A g ríc o la es un a ra d o en h o rq u illa . Se

que su cuerpo se desfiguró. Después de

com o la adivinación a través de los 8 trigra-

c o n v irtió en el p a tró n d iv in o de la m e­

c o n tro la r la in u n d a ció n , d iv id ió el m undo

mas (el Yi j i n g o I ching) son sólo chinos. Los

d icin a .

en nueve regiones y se co n virtió en el fu n ­

m itos arcaicos de fundación de

d a d o r de la m ítica dinastía X ia, la p rim e ra

los Shang y Z h o u son muy

de la Edad de O ro .

detallados. La ausencia

En el m ito ch in o del d ilu vio no a p a re ­

H TEMAS EN EL ARTE

de m iro de fundación

cen temas tales com o la in u n d ación com o

de una ciudad fam o­

castigo d iv in o , el d ra m a de la hu id a de los

sa deriva de la cos­

hom bres o el re in ic io de la h u m a n id a d p o r

tu m b re de la

más tem prana del m ito apare­

p arte de unos pocos supervivientes.

antigua C h in a de

ce en piedras labradas funera­

LA E X P R E S IÓ N A R T ÍST IC A

tener diversas capita­

rias y en murales. E ntre los

les en lugar de una

// tem as favoritos hay que citar los

sola. El m iro del héroe V

PRINCIPALES TEMAS CHINOS

hechos de los dioses, m itos sobre

m uestra paralelism os típi­

inundaciones e incendios, el árbol de

cos, tales com o el nacim iento

la vida, el paraíso de la R eina M adre del

divino y Lis pruebas del niño héroe H o u Ji.

O este y las pruebas del héroe, com o Shun.

L O S T E M A S M ÍT IC O S PR IN C IPA L E S

Pero el m ito heroico chino se distingue por

El tem a poético m ás popular es la tragedia

aparecen en diversas versiones, com o los

un énfasis tem p ran o en la virtud moral del

entre dos am antes estelares. En las novelas,

cuatro m itos cosm ogónicos y los cuatro

héroe guerrero, com o Yu.

las figuras recurrentes son héroes m ilitares

m itos sobre el d ilu v io /in u n d ació n . El resta­

de la antigüedad y anim ales inteligentes

blecim iento del orden natural tras las catás­

com o el m ono. La arquitectura de los tem ­

trofes es seguido por el tem a de u n a Edad de O ro con reyes-sabios. El m otivo del guerrero y héroe m oral aparece en num erosos episodios. El tem a

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plos representa figuras deificadas, com o ▲ Pialo chino decorado con un dragón en verde

C onfucio. El sím bolo vital del dragón

y rojo, io s dragones ocupan un lugar central

aparece en telas y cerámicas.

en la mitología china.

T

M ITO S REESCRITOS

A

PERSONAJES


C H IN A

V

DEIDADES DEL CALENDARIO Y CULTURALES LOS T E X T O S C L Á SIC O S cuentan episo­ dios m íticos de num erosas deidades más o m enos famosas. D os aparecen en el m ito de la creación (N ii G ua y Pan G u) y cuatro en el de la inundación (N ii G ua, G o n g G ong, G u n y Yu). M ientras que las deidades celes­ tes y del calendario son fem eninas (Xi He, la diosa solar, y C hang Xi, la diosa lunar), las deidades culturales son m asculinas (el D ios A gricultor y Fu Xi). Los dioses de la destrucción tienen fu n ­ ciones diferentes. C hi You es el dios de la guerra. G ong G ong es el entrom etido, y la Reina M adre del Oeste, la que envía plagas y castigos.

A Estatua espectacular del dios del cielo.

TEXTOS QUE HAN CONSERVADO LOS MITOS EL T E X T O C L Á S IC O MÁS A N T IG U O que ha conservado un a narración m ítica es una antología de poesía de la dinastía Z h o u del 600 a.C . C ontiene los extraños m itos del origen divino de los Shang y los Z h o u , cada uno de ellos con u n a diosa ancestral. Los textos posteriores del confucianism o sólo se refieren de form a breve a las figuras m íticas, pero el texto confuciano de M encius (350 a.C.) registra dos versiones del m ito de la in u n d a­ ción de la tierra. La Historia Antigua, anónim a, adoptada p or la escuela de C onfucio, relata m itos del origen del gobierno, el concepto de rey-sabio y la transferencia del poder político. Los textos de filosofía taoísta, sobre todo el Z h u a n g Z i (340 a.C .), relatan el m ito del caos, del dios H u n d u n y el m ito de la m etam orfosis. Las dos fuentes principales de m itos son el capítulo “C uestiones celestes” de los Cantos de Chu (400 a.C.) y el Clásico de las M ontañas y los Mares (s.

III

a