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Cultura es un nombre adecuado para aplicarse, a todas las realizaciones características de los grupos humanos. Su definición verbal etimológica, es, pues, educación, formación, desarrollo o perfeccionamiento de las facultades intelectuales y morales del hombre; y en su reflejo objetivo. Cultura es el mundo propio del hombre, en oposición al mundo natural, que existiría igualmente aun sin el hombre. En él están comprendidos tanto el lenguaje, la industria, el arte, la ciencia, el derecho, el gobierno, la moral, la religión, como los instrumentos materiales o artefactos en los que se materializan las realizaciones culturales y mediante los cuales surten efecto práctico los aspectos intelectuales de la cultura (edificios, instrumentos, máquinas, objetos de arte, medios para la comunicación, etcétera).


Cultura, por tanto, no es solamente el proceso de la actividad humana es tambi茅n el producto de tal actividad, de tal formaci贸n, o sea, es el conjunto de maneras de pensar y de vivir, cultivadas, que suelen designarse con el nombre de civilizaci贸n.


Aculturación Es el nombre que recibe el proceso que implica la aceptación y asimilación de elementos culturales de un grupo humano por parte de otro. De esta forma, un pueblo adquiere una filosofía tradicional diferente a la suya o incorpora determinados aspectos de la cultura descubierta, usualmente en detrimento de las propias bases culturales. La colonización suele ser la causa externa de aculturación más común. La aculturación puede llevarse a cabo por la influencia de una corriente ideológica

sistemática, consistente y que se mantiene en el tiempo, aunque en casos más simples termina imponiéndose la cultura por el peso que posee la mayoría respecto a otra filosofía cultural.


Hay varios procesos dentro de la cotidianidad de los individuos que contribuyen a su formación como persona, a su aceptación en una sociedad y al buen desempeño de su comportamiento dentro de la misma. Uno de esos procesos, y tal vez el más importante, es el de la socialización.

La socialización se define como un proceso por el cual el individuo se acoge a unos ciertos parámetros culturales y los integra a su personalidad para desenvolverse dentro de su entorno sociocultural.

Guillermo Páez en sus trabajos sobre la Sociología Sistémica nos aporta el siguiente comentario: “Todo individuo recibe una serie de influencias tanto biológicas como sociales. El desarrollo

biológico va paralelo con el social. El aprendizaje por parte del individuo acerca de la manera de comportarse en sociedad es conocido como proceso de socialización. Cuando dicho


proceso no se lleva a cabo (el caso de personas carentes de buen contacto social con otros humanos) las consecuencias son negativas”. Entonces cuando se hace referencia a las influencias biológicas, se entienden como las características que se han heredado de los padres, de los abuelos. No solo características, sino también cualidades genéticas. Es común escuchar algunas madres decir que sus hijos son idénticos al tío por parte del padre. En otras ocasiones hablan sobre los ojos de los hijos, que son igualitos a los de ellas. Esta clase de socialización es la

que se denomina: socialización biológica. El término socialización social conduce a las prácticas, costumbres, gustos, ritos que los integrantes de una sociedad, como individuos y como sociedad, tienen en común. “A medida que el niño va desarrollándose, creciendo, aprendiendo, se le va enseñando paulatinamente a comportarse como ser social o sea, haciendo que su comportamiento se ajuste a lo establecido en su sociedad. Convertirlo en persona social es lo que se denomina socialización o,

dicho en otras palabras, es el proceso mediante el cual el individuo se adapta al comportamiento que de él exige la sociedad o la adaptación que ésta hace del individuo para conformarlo en su organización”, dice Guillermo Páez Morales. Agentes socialización

de

Hay ciertas entidades o agentes que desarrollan un papel muy importante en la socialización del individuo, aunque no se puede descartar que es la persona en sí quien decide socializarse, relacionarse con su entorno, con su transitar diario.


Uno de los agentes de socialización es la familia que es “para el niño el primer universo social con quien entra en relación. Allí va a comenzar el proceso de socialización y su influencia y repercusión serán definitivas para toda la vida”, y continúa, haciendo una analogía: “es un microcosmos social en donde

aprenderá lo relativo para asegurar: 1. La defensa y conservación de su vida y su salud; 2. El aprendizaje de los deberes y derechos dentro de este grupo”. El segundo agente socializador es la escuela, que “se le hace conocer (al individuo), en forma sistémica, la historia de su sociedad, a ser una

persona útil a la misma y por medio de los procesos de imitación y aprendizaje se le inculcan hábitos cívicos y sociales. (…) paralelamente el grupo de amigos juega un papel importante en la socialización, es con los pares con quienes se practican y desarrollan en especial las lealtades sociales”, acota el escritor de Sociología Sistémica, Guillermo Páez Morales. El otro agente que se le considera como socializador, los medios de comunicación que “nos informan de los sucesos, crean


opinión, transmiten valores. A través de los artículos publicados, la publicidad, los diferentes programas de televisión nos hacemos una idea de lo que la sociedad en su conjunto tiene como valores”, dice José Vicente Mestre Chust, catedrático de Filosofía en la Universidad de Catalunya.

Hay también ciertos procesos que contribuyen a la socialización de un individuo dentro de la sociedad: los procesos sociales.


qué

CONTAR “El niño que vivía con los avestruces”

FATMA,

una joven mujer beduina, viaja a lomos de un camello junto a

su hijo de dos años. La caravana busca pastos para sus animales, pero los malos augurios los acompañan. Sobre la arena, Fatma distingue un nido de avestruces y decide recoger los huevos. Deja al niño a su lado mientras realiza la tarea, pero, de repente, el camello huye, y ella corre tras él. En ese momento se desata una terrible tormenta de arena y la mujer no es capaz de encontrar a su hijo. El niño, Hadara, llora desconsolado, cuando aparece una pareja de avestruces. La hembra, Makoo, con la ayuda de su pareja, lleva al niño hasta su refugio y decide adoptarlo. Hogg, el macho, no está muy de acuerdo con ella, ve en el pequeño humano una carga para su grupo: apenas anda, necesita muchos cuidados, tiene más necesidad de agua que ellos… Estará, incluso, a punto de dejarlo morir, pero Makoo llegará a tiempo de salvar al niño. La actitud del macho cambiará cuando descubra que Hadara puede defender su nido de buitres, cuervos e incluso guepardos. Finalmente, el niño pasará a ser su hijo favorito y el miembro más importante de su familia. Pasan los años y el niño se ha convertido en un muchacho sano y vigoroso. El grupo de avestruces, su familia, debe trasladarse por la sequía que azota su territorio y llegarán hasta la zona donde encontraron a Hadara, y este encontrará una pulsera; él no sabe lo que es, pero le resulta familiar. Esa noche, Makoo le quitará el objeto y lo enterrará en el desierto, no quiere que su hijo recuerde nada


de su vida anterior, pero es tarde, en la mente de Hadara aparece una palabra: Fatma. Durante el peregrinaje de los avestruces en busca de agua, llegan las lluvias. Unas lluvias que llenan el desierto de torrentes, en uno de ellos se verá arrastrado Hadara y estará a punto de ahogarse. Encuentra refugio en un islote y permanecerá allí todo un día, hasta que Makoo llegue para rescatarlo. Una vez a salvo, el chiquillo aprenderá a nadar junto a sus hermanos avestruces. Hadara empieza a inquietarse, sabe que es distinto a sus familiares, pero no entiende por qué. El muchacho da largos paseos alejándose cada vez más del refugio y llegará a encontrar unas jaimas abandonadas y unas pinturas rupestres. También verá una caravana de camellos dirigidos por un hombre. Hadara se alegrará de encontrar a alguien como él, hasta que presencia cómo el camellero mata a uno de los animales que había caído agonizando por la sed. El muchacho se aterroriza y huye. Regresa con los avestruces y estos lo llevan hasta un oasis que han encontrado. En las aguas de ese lago, Hadara observará su rostro por primera vez y se verá extraño y feo. En ese mismo momento, un león intentará atacarlo, pero podrá escapar tirándose al agua y cruzando hasta la otra orilla. Poco después, una caravana llega al oasis y Hadara presencia la muerte del león a garrotazos por uno de los hombres. En ese momento decide que no tomará jamás contacto con sus congéneres. Pasados unos días, Hadara salvará la vida de una gacela moribunda, y esta le avisará de que una leona ronda también la zona. El felino aparecerá poco después e intentará cazar un avestruz, pero Hogg la hiere gravemente. En esos días, un cazador americano acecha a los animales del oasis. Mata a la leona herida y, al comprobar su guía, Sidi Brahim, que ha parido hace poco, se dispone a capturar a su cachorro vivo. Hadara, al margen de todo esto, encontrará a la cría de la leona y se harán amigos, pero esto provocará el enfado de los avestruces. un día en que el grupo se acerca a beber al oasis, uno de los pichones cae en la trampa del cazador y este se lo lleva en su jeep. Hadara va tras ellos sin ser visto y, durante la noche, libera al pichón. Los avestruces deciden buscar otro lugar para vivir y


encontrarán un buen refugio, con vegetación y agua abundante. En este lugar, Hadara caerá enfermo y los avestruces se desvelarán por ayudarle hasta que se recupera. Los avestruces vuelven al oasis; allí Hadara es descubierto por un pastor que atrapará al muchacho y lo entregará al hombre que mató al león, pues este cree saber quién es. Llevará al chico hasta el campamento de la familia de Fatma y esta lo reconoce enseguida. A Hadara le costará adaptarse a la sociedad, pero lo conseguirá tras los consejos que un hombre sabio da a su familia; aunque siempre tendrá comportamientos extraños para ellos. El muchacho crece y se hace un hombre. Conoce a una muchacha de la que se enamora y le propondrá matrimonio, se casarán y tendrán descendencia. Pero él desea volver al desierto, necesita reunirse por última vez con su otra familia. Partirá al interior del Sahara y volverá siete años después. Tras su segundo regreso, Hadara siempre vivió con los suyos, huyendo de los extranjeros que buscaban al niño-avestruz. Su tumba, en el desierto, solía estar cubierta de huellas de avestruces, hoy estas aves están prácticamente extinguidas en el Sahara.

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La igualdad abarca más que la lucha de géneros o los derechos humanos. En la actualidad “la aldea global” acuñada por McLuhan, se edifica sobre los cimientos de un universalismo interactivo: la diversidad identitaria de los seres humanos conviviendo e intercambiando desde saberes científicos hasta pautas de comportamiento o tradiciones. Entonces, la igualdad comienza a girar en torno a la comprensión de lo que entendemos por multiculturalismo.


El temor a la homogeneidad ha invadido e invade a muchas personas alrededor del mundo. ¿Globalización es igual a homogenización? Si bien no se puede dar una respuesta certera a esta pregunta dado que la etapa de cambios que comenzó hace unas décadas aún no ha llegado a su fin (quizá cuando los cambios trascendentales que gobiernan la cotidianidad del hombre cesen podremos hacer un balance de lo positivo y negativo de esta era de evolución y revolución), si es necesario que le hagamos frente al respeto por la pluralismo cultural. Como una respuesta a esta preocupación nace el concepto de multiculturalis mo, como un mecanismo de organización social que promueva la no discriminación


de ningún tipo, ya sea de género, de

preferencia

sexual, de religión, de raza, de ideología política, etc.

Lo novedoso de este término es algo relativo: ya organizaciones de gran trascendencia como lo es la ONU (organización de las naciones unidas) lucha por defender los derechos humanos, la seguridad y la paz, garantizando la fraternidad entre los gobiernos de las distintas naciones, sin importar cómo visten, cómo hablan o qué piensan.

Tal es la relevancia que le debemos dar al multiculturalismo que no debemos pensarle como una forma de organización únicamente; el multiculturalismo puede ser entendido como la acción de aceptar que en nuestro territorio, sea físico como una ciudad, pueblo o nación o sea una región económica, política o sociocultural, pueden existir y convivir diferentes grupos socioculturales y la promoción de la igualdad y tolerancia entre ellos debe ir de la mano con esa aceptación.

Sin embargo, no se necesita de un legado solidificado bajo la experiencia como la el de la ONU para contribuir a esta causa: organizarnos socialmente con nuestra comunidad refleja una acción de cambio.


INTERCULTURALIDAD Como se planteó anteriormente, el multiculturalismo es la aceptación de la pluralidad cultural existente en nuestro planeta. Pero como dicen por ahí, del dicho al hecho hay mucho trecho. ¿Cómo podemos darle el valor social que realmente representan los grupos minoritarios o todas las culturas en general? La digna y sana convivencia mediada por el respeto y la tolerancia de las diferencias culturales que defiende el concepto de diversidad en todo lo que esta abarca (hace referencia a las diferencias, a la variedad, a las desemejanzas y a la abundancia) es lo que llamamos interculturalidad. En el proceso de reconocimiento no solo basta con ser consientes de las diferencias predominantes en el mundo (lo cual pretende el multiculturalismo), debemos trascender en nuestro accionar cotidiano. Así, cuando los pueblos aprendan a coexistir viéndose como semejantes por el solo hecho de tener diferencias, se podrá hablar de la interculturalidad.

Si todos fuésemos conscientes de las grandes ventajas que acarrea la promoción de la interculturalidad, quizá sería algo tan natural como comer tres veces al día. No solo el factor social merece ser visibilizado: la interculturalidad es mucho más que

el respeto de los derechos humanos. En el aspecto económico, la interculturalidad dinamiza los procesos de transacción entre los pueblos, garantizando así las necesidades básicas de dichos pueblos y su bienestar. En el aspecto político, la transparencia será un pilar que se defenderá a capa y espada, dada la necesidad de diálogo abierto para la solución urgente de los problemáticas sociales de las naciones. Quizá podría hacer una lista mucho más extensa de todos los ambientes en los cuales debe estar presente la interculturalidad como mecanismo de evolución de las sociedades, pero será más productivo señalar a la interculturalidad como un proceso de comunicación. Siendo un proceso de comunicación es una forma de decir lo que pienso y ser escuchado y escuchar lo que los demás dicen y opinar al respecto. Un simple modelo de comunicación representará bien lo que significa la interculturalidad en la cotidianidad humana. Para el fortalecimiento de las identidades culturales los procesos de comunicación son totalmente necesarios y que más que necesaria la sana convivencia que caracteriza a la interculturalidad, para mantener la diversidad cultural de nuestro mundo.


TRANSCULTURACIÓN La transculturación es el proceso de interacción cultural y de intercambio de ideas entre pueblos de diferentes culturas. . CONCEPTO La “aculturación” era en realidad “el proceso de tránsito de una cultura a otra”, dice Fernando Ortiz en su libro Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar. Y por esta razón ese término fue sustituido por ‘transculturación’, ya que expresa mejor las diferentes fases de tránsito de una cultura a otra.

Poco a poco, la transculturación comenzó a utilizarse para describir los cambios culturales que se producen con el paso del tiempo. En este sentido, la transculturación no implica necesariamente un conflicto, sino que consiste en un fenómeno de enriquecimiento cultural.

TIPOS Existen diferentes tipos de aculturación. Uno que puede ser por medio de la violencia y guerras, como por ejemplo el colonialismo europeo; y otro que es por medios pacifistas, como el consumo y el turismo.

Es decir que la transculturación es un fenómeno que ocurre cuando un grupo social recibe y adopta las formas culturales que provienen de otro grupo.

ORIGEN En un principio, la transculturación era entendida como un proceso que se desarrollaba de forma gradual hasta producirse la aculturación (cuando una cultura se impone a otra).

VIOLENCIA Y GUERRAS

CONSUMO Y TURISMO


El concepto Tendencia que lleva a una persona o grupo social a interpretar la realidad a partir de sus propios parámetros culturales. Esta práctica está vinculada a la creencia de que la etnia propia y sus prácticas culturales son superiores a los comportamientos de otros grupos. La persona etnocentrista juzga y califica las costumbres, las creencias y el lenguaje de otras culturas de acuerdo a la cultura a la cual esta pertenece. Describiendo de forma negativa las costumbres ajenas. El respeto por la propia identidad no implica tener una visión etnocéntrica del mundo: por el contrario, valorar las diferencias culturales es una forma de realzar nuestra propia historia.

Grados Intolerancia, xenofobia, racismo, genocidio cultural


El diario EL PAÍS refleja su propio etnocentrismo en una aparentemente inofensiva nota sobre la muerte de Joe Schuster, el creador de Súpermán. En ella, Ramón de España, con el consentimiento y aprobación de su editor, escribe: "Los españoles conocimos a Supermán gracias a los comic-books que publicaba la mexicana Editorial Novaro, cuyo peculiar uso del castellano incrementaba el tono ridículo de la obra, ya bastante evidente en su edición original".


En un hecho que está siendo investigado, tres supuestos militantes de la organización racista estadounidense Ku Klux Klan (KKK) quemaron a una joven negra de 20 años, Sharmeka Moffit, quien se encuentra

grave,

en

Winnsboro, Louissiana.

La joven tiene más de la mitad del cuerpo quemado. Según la prensa local, la propia víctima llamó a la Policía y denunció que había sido atacada por tres hombres con la cabeza cubierta con la tradicional capucha blanca del grupo racista, pintando luego las iniciales “KKK”, de Ku Klux Klan, en su automóvil.


La difusión cultural es la extensión de los valores culturales de una colectividad, denominada emisora a otra que asimila los usos y costumbres extranjeros llamada receptora, siendo la difusión cultural una parte esencial del proceso de aculturación. Verbigracia: el Padrenuestro de los mexicanos actuales, usado en España en el siglo XVI y XVII. Otro ejemplo más actual de difusión cultural son las telenovelas latinoamericanas, que se difunden por Rusia y China. La antropología cultural con estudios de etnografía estudia la difusión cultural y por la observación participativa la misma sociología hace lo mismo pero con énfasis en la interacción social donde se manifiestan los símbolos del sistema cultural como un paradigma del sistema social, que mantiene las pautas por la socialización. La cultura no material, que es costumbres, normas y valores, también la cultura material de los artefactos y el hábitat o sus vestigios, con sus tecnologías, tienen su ámbito cubierto, salvo para el estudio abstracto del mismo término de cultura, que se ocuparía la filosofía, Moles en cultura-mosaico en 'Diccionario Crítico de Ciencias Sociales'. Conceptos como 'relativismo cultural y etnocentrismo', 'subcultura y contracultura', 'contradicción de valores y cambio social', 'valores individuales o valores colectivos', etc., son modos o aspectos diferentes de evolución en el proceso de difusión.


Nuestra viajera “Estoy en Melbourne una hermosa ciudad australiana. En este país hay viviendo más de 1oo culturas diferentes, por ejemplo: chinos, turcos, japoneses, árabes, polacos, alemanes, irlandeses etc. Todos vivimos y trabajamos en esta ciudad. Todos nos comunicamos en un inglés muy básico. Pero para entendernos y comprendernos debemos saber algo de cada uno de ellos. Por lo tanto todos los fines de semanas en un lugar llamado Federation Squer se hacen festivales gratuitos mostrando gente con sus trajes típico a y bailan al compas de sus músicas tradicionales. Es hermosísimo ver el colorido de sus ropas. Te cuento que en el festival latino los australianos se movían al ritmo de nuestra música. Lo mismo hice yo bailando música greca Como ves Australia difunde cultura”.


Las particularidades culturales distingue a las diversas sociedades, sin embargo, en la modernidad ya no están separadas las naciones, etnias y clases, sino que hay una mezcla sociocultural de lo tradicional y lo moderno conformando lo que García Canclini llama “culturas híbridas”. El concepto de culturas híbridas se halla en la reconfiguración económica y simbólica a la que deben adaptarse los miembros de una sociedad que reciben nuevas imágenes de otras sociedades. Esto principalmente es lo que se observa en el proceso de migración de comunidades campesinas con culturas tradicionales, locales y homogéneas, hacia zonas urbanas, donde se dispone de una oferta simbólica heterogénea, en constante renovación e interacción de lo local con redes nacionales y transnacionales de comunicaciones. Canclini cita a Castells y su libro “La Cuestión Urbana”, a partir del

cual se profundizan las percepciones y análisis sobre la idea de que la sociedad rural y la sociedad urbana no son opuestas y tampoco hay superposición de una sobre la otra. Debido a que la causa de los cambios sociales no es solamente la urbanización en las ciudades, sino que este proceso está relacionado a muchos aspectos de adopción y consumo de bienes culturales diversos. Los medios se convirtieron en grandes mediadores y mediatizadores, sustitutivos de otras interacciones colectivas: “el ciudadano se vuelve cliente, público, consumidor”. La cultura urbana es reestructurada al ceder el protagonismo del espacio público a las tecnologías electrónicas. A todos, la radio y la televisión, a algunos la computadora conectada a servicios básicos, les alcanza la información y el entretenimiento a domicilio.


Aunque el término no haga parte del diccionario de la Real Academia, hace parte de varios estudios contemporáneos por parte de investigaciones de la sociología y la antropología. Las subculturas es la expresión que se le da a los grupos de personas que comparten comportamientos y creencias que son diferentes a los de la cultura propia de su comunidad. Este término se usó años después de las guerras mundiales, época en las que surgieron grupos, en su mayoría juveniles, que aunque pertenecían a una cultura dominante, adoptaron formas diferentes de ver y vivir la vida, y que tienen sus propios valores, normas, lenguaje, entre otros. Una de las primeras grandes subculturas mundiales fueron los MOD o el movimiento Mod, que es una abreviación que se le hizo a la palabra modernism o modernismo en inglés. Este fue un movimiento musical y cultural basado en la moda y la música que se desarrolló en Londres, Reino Unido a finales de la

década de 1950 y que alcanzó su cumbre durante la primera mitad de la década de 1960. Los seguidores de esta corriente fueron conocidos como mods, y se localizaban sobre todo en el sur de Inglaterra, aunque también eran numerosos en ciertas ciudades del norte como Manchester, o incluso Liverpool. Los elementos más significativos del movimiento son la música, la moda y las scooters. Los primeros mods eran de clase media y mostraban interés por las nuevas modas que llegaban del continente, tales como los trajes entallados italianos, y estilos musicales negros estadounidenses, como el modern jazz y el rhythm and blues. Podría decirse que la subcultura es un grupo diferenciado dentro de una cultura. Sus miembros pueden reunirse por diversos motivos, como la edad, la etnia, la identidad sexual, los gustos musicales o la estética, etc. Los integrantes de una subcultura suelen compartir una apariencia similar que los identifica, como un determinado peinado (las cabezas rapadas de los Skinheads, por ejemplo) o el color de la ropa (negra para los góticos o emos). Dentro de una subcultura se suele hablar un dialecto particular o utilizar términos poco frecuentes en otros grupos. La aparición de una subcultura queda establecida por la existencia de símbolos compartidos. La música, como se explica atrás hace parte de esa simbología. Esto diferencia a los grupos de personas que se


reúnen por gustos comunes de las subculturas en el que hay un permanente interaccionismo simbólico. En otro ejemplo se puede acudir a los jeans anchos y zapatillas de baloncesto y del cuello cadenas colgando, los raperos, que para ellos eso significa la libertad que sienten a la hora de expresar lo que piensan a través de sus canciones. Dentro de su jerga de subculturas aparece el estilo de cada una. Y hay variables que definen ese estilo, propuestas por Carles Feixa, catedrático de antropología social en la Universidad de Lleida, coeditor de la revista Young (Londres/Delhi) y miembro del consejo editorial de Nueva Mods 1 Antropología (México), Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud (Colombia), Mondi Migranti (Italia) y Analise Social (Portugal). EL lenguaje, dice Feixa, es “Una de las consecuencias de la emergencia de la juventud como nuevo sujeto social, es la aparición de formas de expresión oral, características de este grupo social en oposición a los adultos: palabras, giros, frases hechas, entonación; para los cuales los jóvenes toman prestados elementos de sociolectos anteriores”. La música, continúa Carles Feixa, “son los elementos centrales en la mayoría de los estilos juveniles. De hecho, la emergencia de las culturas juveniles está estrechamente asociada al nacimiento del

rock & roll, la primera gran música generacional”. También hace parte de estas variables la estética, con la que se han identificado a lo largo de la historia. Los elementos estéticos pueden ser cortes de pelo, ropa, atuendos y accesorios, entre muchas más. “Raramente se trata de uniformes estandarizados, sino más bien de un repertorio amplio que es utilizado por cada individuo y por cada grupo de manera creativa. Lo que comparten la mayoría de los estilos, eso sí, es una voluntad de marcar las diferencias con los adultos y con otros grupos juveniles”, dice Feixa. Las producciones culturales hacen parte también de esos elementos con que se puede diferenciar una subcultura. Las revistas, fanzines, grafitis, murales, pintura, tatuajes, radios libres, cine son las encargadas de reafirmas las fronteras de grupo y promover el diálogo con otras instancias sociales. Y finalmente las actividades focales que son las que identifican a una subcultura en “la participación en determinados rituales y actividades focales, propias de cada banda o estilo: la pasión por las scooter de los mods, el partido de fútbol de los skinheads, el consumo de marihuana de los hippies”, concluye Carlos Feixa.


-Alejandro Jodorowsky

Carlos Buitrago; Nicol谩s Corredor; Camila G贸mez; Ana Karietna Le贸n; Carolina Valdez.


Magazín Cultural