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MIEDO

DE COLECCIÓN

LAURA HOYOS


DE LO QUE TENGO MIEDO ES DE TU MIEDO. - WILLIAM SHAKESPEARE -


MIEDO Es una emoci贸n caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepci贸n de un peligro, real o supuesto, pre sente, futuro o incluso pasado.

1. 2.

Sensaci贸n de angustia provocado por la presencia de un peligro real o imaginario.

Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrir谩 un hecho contrario a lo que se desea.


ILUSTRACIONES

2. MIEDO A MORIR Juan Pablo Gaciria

INDICE

3. FLACO Y ENCORVADO Johann Aranzalez

8. RUIDOS

19.CUANDO MUERAS

11.MIEDO AL

20.PALOMAS

Laura Hoyos

RECUERDO Maria Fda Romero

12.PASADO

Catalina Bejarano

14.FEARS

Maria Paula Moreno

15.MIEDO A

DESAPARECER Natalia Rojas

16.MIEDO A VOLVER Daniel Flores

Santiago Vargas

ARTÍCULOS

1. AMOR Y MIEDO Aldous Huxley

Silvana Callegari

4. FISIONOMMÍA DEL MIEDO

FOTOGRAFÍAS

5. LOCURA Y CORDURA

6. SECO

Sebastián Vallejo

7. VACÍO

Carlos Tox Romero

17.SEBASTIÁN SÁNCHEZ 22.MIEDO AL MIEDO Arthur Tress

9. TODA UNA VIDA DE MIEDO

10.EL MIEDO EN EL ARTE

13.HABLANDO DE

MIEDOS Sombra-Edgar Allan Poe

18.ALTOS NIVELES 21. ETIMOLOGÍAS


El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la

Humanidad Misma. Aldous Huxley


JUAN PABLO GAVIRIA

MIEDO A MORIR


JOHANN ARANZALEZ


E

l mecanismo que desata el miedo se encuentra, tanto en personas como en animales, en el cerebro, concretamente en el cerebro reptiliano, que se encarga de regular acciones esenciales para la supervivencia como comer y respirar, y en el sistema límbico,1 que es el encargado de regular las emociones, la lucha, la huida, la evitación del dolor y en general todas las funciones de conservación del individuo y de la especie. Este sistema revisa de manera constante (incluso durante el sueño) toda la información que se recibe a través de los sentidos, y lo hace mediante la estructura llamada amígdala cerebral, que controla las emociones básicas, como el miedo y el afecto, y se encarga de localizar la fuente del peligro. Cuando la amígdala se activa se desencadena la sensación de miedo y ansiedad, y su respuesta puede ser la huida, el enfrentamiento o la paralización. Se ha encontrado que la sensación de miedo está mediada por la actuación de la hormona antidiurética (o “vasopresina”) en la amígdala cerebral y que la del afecto lo está por la de la hormona oxitocina, también en la amígdala.[cita requerida] Está en estudio un antagonista selectivo de la vasopresina, el compuesto SSR149415, que bloquea la sensación de miedo “social” -miedo hacia otros animales de la misma especie- pero no otros tipos de miedo; los fármacos que bloquean el miedo social por antagonismo de la vasopresina es posible que nunca se comercialicen dadas las funciones, biológicas y de otros tipos, que tiene tal

tipo de miedo en el funcionamiento de las sociedades animales incluida la humana (es de destacar que el etanol inhibe la producción de vasopresina); estudios con resonancia magnética de la amígdala cerebral están encontrando datos que indican que los llamados “psicópatas sociales” sufren atrofia de las amigdalas cerebrales lo que les provocaría la perdida del miedo social y del afecto que les caracteriza. Es interesante señalar que el miedo al daño físico provoca la misma reacción que el temor a un dolor psíquico. La extirpación de la amígdala parece eliminar el miedo en animales, pero tal cosa no sucede en humanos (que a lo sumo cambian su personalidad y se hacen más calmados), en los que el mecanismo del miedo y la agresividad es más complejo e interactúa con la corteza cerebral y otras partes del sistema límbico. El miedo produce cambios fisiológicos inmediatos: se incrementa el metabolismo celular, aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre y la actividad cerebral, así como la coagulación sanguínea. El sistema inmunitario se detiene (al igual que toda función no esencial), la sangre fluye a los músculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores, en preparación para la huida) y el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células (especialmente adrenalina). También se producen importantes modificaciones faciales: agrandamiento de los ojos para mejorar la visión, dilatación de las pupilas para facilitar la admisión de luz, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente.


Una mente con

Miedo

ES AQUELLA QUE SE DEBATE

ENTRE LA LOCURA Y LA CORDURA


-MIEDO A NO SER LO QUE LA GENTE ESPERA DE Mร, A DESGASTARME, SECARME, EN UN INTENTO POR COMPLACER A LOS QUE ME RODEANSebastiรกn Vallejo


CARLOS TOX ROMERO

Esta foto me genera una sensación de vacío, desde que la hice lo ha hecho y hasta ahora sigue produciendome el mismo efecto! - Me da miedo estar solo, VACÍO -


“Ruiditos a los que no lograba asociar con algo especÌfico.. Cuando tenía unos 7 años pasaba tiempo intentando decifrarlos, si no podía dormir permanecía atenta. Sentía miedo pero a la vez me intrigaban mucho. Recuerdo que debajo de las escaleras había un cuarto donde guardaba juguetes que ya no usaba pero no quería regalar, me preguntaba si de allí provenían tan extraños sonidos..”

Laura Hoyos


"Lo único que cura el miedo es el peligro auténtico. La reflexión aumenta el miedo. Los hombres que no piensan en la muerte no la temen. Pensar y no actuar es manantial de miedo. Ésta es la causa del miedo de los intelectuales." Miguel de Unamuno

Toda una vida de miedo


E

l miedo en el arte

La presencia del miedo en el arte es ubicua. Tal es así que constituye un género narrativo por sí mismo (cuentos de miedo, novelas de terror)18 ampliamente cultivado sobre todo a partir del siglo XIX por autores de inspiración romántica como Poe, Howard Phillips Lovecraft o incluso Gustavo Adolfo Bécquer. La literatura ha generado personajes específicos para retratar el terror y el miedo, como Drácula o el monstruo de Frankenstein. Es también un género cinematográfico (el cine de terror). La escultura occidental, especialmente la medieval con sus interpretaciones del apocalipsis, ha elevado el miedo a categoría de arte. La pintura, especialmente la contemporánea, ha retratado las angustia del ser humano moderno. Un ejemplo conocido es el del pintor expresionista Edvard Munch en su emblemático cuadro el grito,19 aunque los ejemplos se podrían multiplicar a casi todas las épocas, como en el caso de El Bosco, Bueghel o las obras de Piranesi. El miedo es una característica inherente a la sociedad humana: está en la base de su sistema educativo20 (que, como expuso de manera radical Skinner, en buena medida se define por el esquema básico del premio y del castigo) y es un pilar del proceso socializador.21 Buena parte del sistema normativo se fundamente en el miedo, como muestra el Derecho Penal.

D

esde el ámbito de la ciencia política y la filosofía el miedo se ha identificado como una de las características de la sociedad postmoderna. Ulrich Beck la denomina risikogesellschaft (sociedad del riesgo) en la medida en que es ahora el momento en que por primera vez la especie humana se enfrenta a la posibilidad de su propia destrucción y extinción. En los ámbitos castrenses, una buena parte del entrenamiento del soldado y en especial de las fuerzas especiales está orientada al control del miedo para de este modo formar soldados, oficiales y comandos seguros de si mismos y autómatamente efectivos a la hora de actuar. Para ello se enfrentan a los soldados a escenarios que causan pavor, como arrastrarse bajo alambre de púas bajo el fuego de ametralladoras, explosiones, caminar sobre campos minados, guerra de guerrillas, combate cuerpo a cuerpo etc. Antropológicamente hablando, el miedo se encuentra inserto en los sistemas religiosos desde sus textos fundadores. Algunos especialistas como M. Korstanje, quien ha

estudiado ampliamente el fenómeno, sugiere que la religión no es por si misma generadora de temores o angustias, pero si lo es el discurso político al cual apelan para generar adoctrinamiento. Dependiendo de las diferentes sociedades y sus coyunturas económicas, es decir, la forma en que se organizan para circular bienes escasos, los miedos comienzan a actúar como narrativas protectoras que a la vez prohíben ciertas prácticas, fomentan otras. En la edad Media, por ejemplo, las brujas representaban una grave afrenta para el orden patriarcal vigente, no por lo que hicieran sino por el hecho que la mayoría de ellas eran mujeres viudas o solteras las cuales habían heredado una gran fortuna o vivían en extrema pobreza. Su condena social representaba una forma correctiva que el mismo sistema utilizaba para establecer la hegemonía del orden económico patriarcal.24 25

L

as religiones monoteístas evidencian un tipo de miedo religioso, el temor de Dios y cada una, desde el judaísmo26 hasta el islam27 han desarrollado su particular teología al respecto. Es de destacar que ciertas religiones recurren a adoctrinar en el periodo de aprendizaje infantil con amenazas de sufrimiento infinito y eterno si no se cree en sus postulados y si no se cumplen sus normas. Otras religiones, como el budismo, se fundamentan directamente en la necesidad de evitar el dolor y el sufrimiento.


MIEDO

al recuerdo

T

oda historia está llena de miedos, desde el principio hasta el final, pero no hay nada peor que temerle a un fantasma, temerle a recordar, a que cada cosa que haces, que dices, que ves, esté directa o indirectamente relacionada con alguién que simplemente ya no está más a tu lado. Se supone que recordar es vivir, lo es, mientras que uno no se permita caer sumergido completamente en esos recuerdos y empezar a vivir a través de ellos.

El miedo no es necesariamente un sinónimo de debilidad, claro está, mientras se encuentren sabias maneras de enfrentarlo, a veces no hay nada mejor que exteriorizarlo, de esa manera, al volverlo algo público, se logra soltarlo de una u otra forma. Este fantasma me enseñó que el miedo a veces puede más que el amor, me enseñó mucho más que eso realmente, pero esto no se trata de hablar de los buenos recuerdos, se trata de hablar del miedo que dejó en mí, del miedo que me produce pensar que pueda seguir atada a su recuerdo.


Catalina Bejarano

-Mi mayor miedo es no ser capáz de dejar el pasado atrás, vivir de recuerdos dolorosos, de personas del pasado que estuvieron y que, aunque ya no hacen parte de nuestro presente, aun no salen de nuestra mente, por lo que no nos permiten avanzar libremente, entendiendo que son solo lecciones y solo nos deberían volver más fuertes, no atarnos, si no dejarnos hacer el viaje de la vida más placentero-

http://corinariosargentina.blogspot.com/2012/01/ataduras-y-desavenencias-un-verdadero.html


HABLANDO

V

DE MIEDOS

osotros los que leéis aún estáis entre los vivos; pero yo, el que escribe, habré entrado hace mucho en la región de las sombras. Pues en verdad ocurrirán muchas cosas, y se sabrán cosas secretas, y pasarán muchos siglos antes de que los hombres vean este escrito. Y, cuando lo hayan visto, habrá quienes no crean en él, y otros dudarán, mas unos pocos habrá que encuentren razones para meditar frente a los caracteres aquí grabados con un estilo de hierro. El año había sido un año de terror y de sentimientos más intensos que el terror, para los cuales no hay nombre sobre la tierra. Pues habían ocurrido muchos prodigios y señales, y a lo lejos y en todas partes, sobre el mar y la tierra, se cernían las negras alas de la peste. Para aquellos versados en la ciencia de las estrellas, los cielos revelaban una faz siniestra; y para mí, el griego Oinos, entre otros, era evidente que ya había llegado la alternación de aquel año 794, en el cual, a la entrada de Aries, el planeta Júpiter queda en conjunción con el anillo rojo del terrible Saturno. Si mucho no me equivoco, el especial espíritu del cielo no sólo se manifestaba en el globo físico de la tierra, sino en las almas, en la imaginación y en las meditaciones de la humanidad.En una sombría ciudad llamada Ptolemáis, en un noble palacio, nos hallábamos una noche siete de nosotros frente a los frascos del rojo vino de Chíos. Y no había otra entrada a nuestra cámara que una alta puerta de bronce; y aquella puerta había sido fundida por el artesano Corinnos, y, por ser de raro mérito, se la aseguraba desde dentro. En el sombrío aposento, negras colgaduras alejaban de nuestra vista la luna, las cárdenas estrellas y las desiertas calles; pero el presagio y el recuerdo del Mal no podían ser excluidos. Estábamos rodeados por cosas que no logro explicar distintamente; cosas materiales y espirituales, la pesadez de la atmósfera, un sentimiento de sofocación, de ansiedad; y por, sobre todo, ese terrible estado de la

SOMBRA (PARÁBOLA. TEXTO COMPLETO) EDGAR ALLAN POE SÍ, AUNQUE MARCHO POR EL VALLE DE LA SOMBRA. (SALMO DE DAVID, XXIII) existencia que alcanzan los seres nerviosos cuando los sentidos están agudamente vivos y despiertos, mientras las facultades yacen amodorradas. Un peso muerto nos agobiaba. Caía sobre los cuerpos, los muebles, los vasos en que bebíamos; todo lo que nos rodeaba cedía a la depresión y se hundía; todo menos las llamas de las siete lámparas de hierro que iluminaban nuestra orgía. Alzándose en altas y esbeltas líneas de luz, continuaban ardiendo, pálidas e inmóviles; y en el espejo que su brillo engendraba en la redonda mesa de ébano a la cual nos sentábamos, cada uno veía la palidez de su propio rostro y el inquieto resplandor en las abatidas miradas de sus compañeros. Y, sin embargo, reíamos y nos alegrábamos a nuestro modo -lleno de histeria-, y cantábamos las canciones de Anacreonte -llenas de locura-, y bebíamos copiosamente, aunque el purpúreo vino nos recordaba la sangre. Porque en aquella cámara había otro de nosotros en la persona del joven Zoilo.

M

uerto y amortajado yacía tendido cuan largo era, genio y demonio de la escena. ¡Ay, no participaba de nuestro regocijo! Pero su rostro, convulsionado por la plaga, y sus ojos, donde la muerte sólo había apagado a medias el fuego de la pestilencia, parecían interesarse en nuestra alegría, como quizá los muertos se interesan en la alegría de los que van a morir. Mas aunque yo, Oinos, sentía que los ojos del muerto estaban fijos en mí, me obligaba a no percibir la amargura de su expresión, y mientras contemplaba fijamente las profundidades del espejo de ébano, cantaba en voz alta y sonora las canciones del hijo de Teos. Poco a poco, sin embargo, mis canciones fueron callando y sus ecos, perdiéndose entre las tenebrosas colgaduras de la cámara, se debilitaron hasta volverse inaudibles y se apagaron del todo.


MARIA PAULA MORENO ¿A QUÉ LE TIENES MIEDO?


NATALIA ROJAS MIEDO A DESAPARECER Cuando espero el tiempo pasa lento, tan lento que siento que mi cuerpo se desintegra...muy despacio. Por eso me da miedo esperar tanto, tanto que me aterra la idea de desaparecer


Miedo a volver verme una vez mas como un esqueleto energetico en los enrredos de el amarillo un simple insecto en las redes... C' EST LA LIBERTE

Daniel Flores


Sebastián Sánchez ...el verdadero miedo aparece cuando comienzo a reaccionar, a volver a esta realidad...

No se si sea por algún sueño que tuve o tengo de manera inconsciente, o por algún tipo de estado mental en el cual algunas veces entro, pero mantengo un miedo latente a sentir en algunas ocasiones que soy lo único que existo en medio de la nada. Siento que nada ha existido, que nunca he conocido, experimentado, pensado, actuado, movido... ando sin memoria y en completa soledad. Pensando en nada. como si siempre hubiera sido así. Soy la única cosa existente sin mantener una referencia de alguna otra cosa. el verdadero miedo aparece cuando comienzo a reaccionar, a volver a esta realidad. son mínimos instantes en los que interiorizo dicha soledad, pero alcanzo a sentir un miedo profundo al vivir esa experiencia.


Altos NIVELES El miedo es algo que puede manifestarse de muchas maneras. Originariamente lo que hace el miedo es evitar que nosotros hagamos algo, es decir, su propósito es evitar que nuestro cuerpo salga herido ya sea psicológica nosotros, pero se le pide que pruebe un nuevo patrón comportamiento que puede ser más positivo para o físicamente. Es un mecanismo denosotros. Lo único que quiere cualquier comportamiento de protección que tenemos los tuyo es que estés bien. Y el miedo es muy listo en cuanto se refiere a protegernos, humanos. pues puede provocarnos diversas sensaciones que nos

e

l miedo lo que quiere conseguir en ti es básicamente que abandones. Que lo dejes estar. Si vas a dar un seminario para 10 personas y es la primera vez que lo haces tu miedo entrará en acción. Y te puede putear y hacerte abandonar de diversas formas. Recuerdo mi primera quedada en el mundo de la seducción. Iba temblando y conduciendo con el coche, tenía una vergüenza horrible, y no paraba de temblar y sudar, quería que ese momento pasara cuanto antes. Por supuesto yo me animaba pensando: “luego llegaré a casa y estaré muy cómodo y contento por haberlo hecho como mínimo”. Al quedar con 20 o 30 desconocidos del mundo de la seducción ya no tuve miedo alguno. Las primeras veces el miedo lo que quería decirme es: “vas a sufrir vergüenza y yo no quiero que pases vergüenza. De pequeño lo pasaste muy mal, no quiero que te sientas así”. Tienes que saber que tu miedo lo único que quiere es protegerte de algo, no está contra ti, sino a favor tuyo. En la PNL cuando nos comunicamos con nuestro miedo, primero que todo se le agradece la tarea que hace por

echarán atrás. Ya sea depresión junto con inseguridad, melancolía… y un sinfín de emociones que nos echarán para atrás y harán que huyamos. El primer paso para vencer nuestro miedo es detectarlo: ¿Por qué sentimos miedo? ¿Qué sensaciones nos está provocando el miedo? Nos puede subir el ritmo cardíaco, hacernos sudar, temblar… cualquier cosa con tal de protegernos y hacer que abandonemos. En mis hipnosis lo que hago básicamente son reencuadres muy poderosos y metafóricos que hacen que reencuadres tu miedo y que en vez de ser algo que te impide avanzar sea algo que te proyecta hacia adelante.

s

i el miedo es lo suficientemente fuerte como para detenerte es que tiene una gran fuerza sobre ti. Somos conscientes de que hay partes de nuestro cuerpo que no controlamos, tu no puedes controlar cuando reírte, ser feliz, estar triste, sentir pánico o miedo, esto lo domina tu inconsciente. La buena noticia es que puedes comunicarte con el inconsciente hablando contigo mismo. Así que si tienes miedo de dar un seminario, lo que tienes que hacer es ser intuitivo y ver porque te produce miedo.


SANTIAGO VARGAS “El día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre.” Henry Van Dyke


SILVANA Callegari

-Miedo a las palomas, a que un dĂ­a me ataquen sin esperarlo-


“La palabra miedo proviene del término latino metus. Se trata de una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro cuentos que les hayan asustado. En este caso, los niños que lo sufren es habitual que tengan que dormir con o un eventual perjuicio, alguna luz encendida en su habitación. Miedo a los animales. Todos podemos sufrir este miedo ya sea producto de la a los animales en general o a alguno en concreto. Lo mejor para superarlo es informarse bien de aquellos, de peligros que pueden traer consigo y también de todo imaginación o propio de la loslo bueno que tienen. Miedo a las tormentas. En la etapa infantil es cuando se realidad.” produce más frecuentemente este pavor, no obstante,

e

l concepto también se utiliza para nombrar al rechazo o aversión que siente un individuo a que le pase algo malo u opuesto a lo que pretende para sí mismo y para sus seres queridos. Por ejemplo: “Cuando el ladrón sacó el arma, sentí mucho miedo”, “Nunca tuve tanto miedo como cuando leí, por primera vez, un libro de Stephen King”, “Me da miedo que el tío Ernesto no supere la operación”. Puede decirse que el miedo resulta desagradable para quien lo padece. Esta emoción, sin embargo, también funciona como un método de supervivencia ya que pone en alerta a las personas y los animales frente a una amenaza. De esta manera, una cebra que siente miedo por los leones, huirá apenas advierta la presencia de su depredador. Algo similar hará un hombre que, al escuchar disparos, se pone a resguardo por miedo a resultar herido. Aunque estamos hablando del miedo desde un punto de vista general, tenemos que ser conscientes que existen diversos tipos de él. Así, entre las clasificaciones más habituales nos encontramos con las siguientes: Miedo a los cambios. Tanto las personas adultas como los niños pueden sufrir este pavor a modificar no sólo su rutina sino también su entorno. Esto se puede producir por culpa de un cambio de colegio, de trabajo, de ciudad, de amigos… Miedo a la oscuridad. Si hay un pavor que sea muy propio de los más pequeños es este que puede producirse a raíz de pesadillas, de situaciones que se imaginen o de

existen muchos adultos que siguen sufriéndolo y en concreto tanto a las citadas tormentas como a los propios truenos.

a

demás de estas distintas clases de miedo, también podemos subrayar que existen otros tales como el miedo a la separación, los llamados “escolares” que son aquellos en los que se tiene pavor ante el fracaso o ante las actividades públicas, o bien los nocturnos. Es importante destacar que, más allá de su función biológica y psicológica y de su calificación como emoción desagradable para los individuos, el miedo también aparece en el arte como una forma de entretenimiento. Por eso constituye un género literario (como los cuentos o las novelas de miedo) y un género de la industria cinematográfica (el cine calificado como de terror) por sí mismo. Esto quiere decir que las personas pueden comprar un libro o ir al cine para sentir miedo, aunque saben que esa emoción está generada por un producto artístico que no le generará un daño real.

“Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.”


NO HAY QUE TEMERLE MÁS QUE AL

Miedo MISMO

ARTHUR TRESS


LAURA HOYOS CÁRLOS TOX ROMERO CATALINA BEJARANO MARIA CRISTINA ABRIL DANIEL FLORES JOHANN ARANZALEZ JUAN PABLO GAVIRIA JOSE PABLO MENDÉZ SEBASTIAN VALLEJO NATALIA ROJAS SANTIAGO VARGAS SEBASTIAN SÁNCHEZ SILVANA CALLEGARI MARIA FERNANDA ROMERO


Miedo de Colección