Page 45

tro grupo lo formaban festeros, embajador cristiano, caballeros, la figura guerrera por excelencia nuestro Alférez y cómo no "Mossen", en este caso yo, figura religiosa que acompañaba a todo personaje ilustre o guerrero en la época medieval. Tenemos que hacer el "encaro" entre los "Alféreces" y luego hacerles retroceder con nuestras armas, lucha cuerpo a cuerpo hasta conquistar de nuevo el castillo arrebatado. Tras el "encaro" y antes de la batalla final vespertina tenemos un pequeño descanso, tomamos refrescos, brindamos, unas fotos, recuerdos, abrazos, saludos y alguna broma, pues al fin y al cabo todos somos amigos, sobretodo en estas fiestas. Serían sobre las siete de la tarde y estábamos por la calle San Lorenzo vinieron 2 ó 3 amigos caballeros moros, me rodearon y me invitaron a beber de su pócima secreta para que les acompañara un momento, pues me dijeron que tenían una sorpresa para ganar este año las fiestas. Yo con toda mi buena fe les acompañé por la calle que hace mención a mi cargo festero, a continuación, cruzamos la Plaza D,Dins y entramos en el Pasaje que sale a la Bandeja, nos metimos en el ascensor para bajar a la famosa "Llotja de Sant Jordi" para mí estas fiestas eran un año de novedades, mientras bajamos me dijeron que teníamos que preparar unas mesas, aperitivos, refrescos y recepciones para los cargos, pero todo ello se hacía en un momento, me convencieron y me lo creí, cuando llegamos bajo y al salir el primero del ascensor y darme la vuelta observé cómo se cerraban las puertas del mismo, ni siquiera puede aguantarlas con mi inseparable arma, les grité pero ni caso, eso sí, llegué a escuchar lo que decían mientras subían: -Hemos secuestrado a "Mossen" y pediremos un rescate para después de la "Aparicio"! Entonces pensé: ¡Bueno será una de las muchas bromas de nuestro mundo festero!. Pasada media hora empecé a estudiar mi situación, estaba debajo del centro de la fiesta, acompañado por el agradable ruido de los arcabuces que suenan en mi ciudad una vez al año, decidí dar una vuelta por el inmenso sótano que tenía en esta ocasión para mí solo, parecía un personaje faraónico, era como una figura o cargo de una de las muchas exposiciones que se realizan en esta sala, luego intenté subir por las 2 escaleras y comprobar las puertas de acceso y estaban bien cerradas, gritar no tenía ningún sentido con el ambiente de fiesta que se respiraba en el exterior, después pararon los arcabuces, al momento empezaron los ruidos de los sables y espadas, eran las luchas personales con armas blancas, sin pólvora, por supuesto se darían cuenta de la falta de "Mossen" con su "dalla" y pronto me buscarán, ¿quién sabe?. Tal vez piensen que estoy indispuesto, situación frecuente en fiestas, mis compañeros de filá igual piensan que me he tenido que ir por problemas con mi niña, algo resfriada días atrás, y no le van a dar más importancia, preocupados por teminar de realizar los últimos actos de nuestra Alferecía y prepararse para la 'Aparicio". A continuación se oyeron los gritos, de victoria de los cristianos y cómo sus jefes saludaban a

GUSMANS - CAPITAN 2000  

GUSMANS - CAPITAN 2000

Advertisement