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U na acuarela para la Filà OCAS obras pictóricas tiene la Filá Guzmanes en su patrimonio. Básicamente poseemos el boceto de la Filá, obra de Francisco Laporta, muy interesante, tanto por su valor sentimental para nosotros, como por la perfecta ejecución de este maestro alcoyano, gran conocedor de la pintura historicista tan en boga en el siglo XIX. Pocas filaes, por no decir ninguna, poseen una obra de la importancia de ésta. Tiene la filá una acuarela que fue encargada para una modernización del boceto del traje a Rafael Guarinos, dibujante de la litografía Albors, la más importante entonces de España. Este Guarinos es el padre del que fuera asesor artístico de la Asociación de San Jorge. También cuelga en nuestras paredes un óleo del polémico pintor alcoyano Arjona. Representa una fila de Guzmanes con casco y escudo. La trepa del traje toda de una tira, sirve para unirlos a todos unificándolos, muestra esta obra en su totalidad el peculiar estilo de este pintor. Al desempeñar yo el cargo de Alférez Guzmán 1999 y haber dedicado parte de mi vida a la pintura, oficio que nunca se deja y que a lo sumo puede estar adormecido un tiempo, pero no muerto, quise además de diseñar parte del boato, añadir algo a este pequeño patrimonio de pintura de la Filá Guzmanes. La acuarela es una de las formas artísticas más atractivas, aunque no tiene la escala, la riqueza o la presencia de las pinturas al óleo. Las acuarelas han ejercido siempre fascinación sobre los artistas, pintar a la acuarela representa un desafío que cambia constantemente, exigiendo un alto grado de previsión combinado con la capacidad de tomar decisiones rápidas, creo que, además, ésto es el carácter puramente alcoyano. Afrontar el riesgo de la pintura desbordada sobre el papel, encauzarla, reconducirla y al final dominarla creando esa riqueza, sea en un cuadro o en esta tierra la cual hemos hecho próspera. Elegí de fondo un paisaje netamente alcoyano, es primavera, finales de mayo, pinos, almendros en pleno desarrollo, la tierra de secano con todas las hierbas que tapizan en esta época nuestro campo. A la derecha, detrás de éstas, el monte Carrascal, sobre el montículo uno de los pocos vestigios defensivos de la época medieval que quedan en nuestro término, el Castillo de Barxell, encima ese cielo azul, cristalino, limpio, tan característico y tan único en nuestra primavera, sobre él enmarcada y recortada, la figura del Alférez, con porte sereno, sobrio, medieval, como señor de una tierra, que tiene que defender, conservar y legar a las futuras generaciones, trabajadores, artistas, industriales, artífices, todos ellos de nuestra prosperidad y particular idiosincrasia. A todos ellos y a mi filá va dedicada esta obra, que ejecuté con todo el cariño, en el mes de mayo de 1999 con la satisfacción del deber cumplido. Fernando Gisbert Pascual Alferez Guzmanes 1999

GUSMANS - CAPITAN 2000  
GUSMANS - CAPITAN 2000  

GUSMANS - CAPITAN 2000

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