Page 32

Misión cumplida RA un día soleado pero de intenso frío, el típico sábado del invierno alcoyano. Un numeroso grupo de guzmanes se disponían a planificar los años de cargo. Fue el uno de febrero de mil novecientos noventa y siete. Había que plasmar sobre el papel todas las ideas, ilusiones y esperanzas de una Filá que siempre ha levantado grandes expectativas. En aquella primera reunión se marcaron las líneas maestras para un boato guzmán: cueros y telas debería ser los materiales básicos, la música tenía que ser un elemento primordial y ante todo intentar ser rigurosos con la historia. Una vez más y espontáneamente, los guzmanes del fin del siglo mantenían los mismos criterios que había sostenido la Filá en años de cargo, desde que D. Fco. Laporta asombrara al mundo "fester" en los años 1910 y 1911. La maquinaria que hace posible la organización de los boatos que había puesto en marcha. Se diseñaban trajes, se encargaban presupuestos, se planificaba la logística, el guión comenzaba a cobrar vida... Poco a poco se estaban formando los boatos del alférez y del capitán. Junto a esta ilusión conjunta se encontraban las pequeñas historias de cada "fester". Los que tenían montepío desde 1993 para una escuadra especial, el propio José Luis Sanchis que ya en 1986 expresó su deseo de ser algún día capitán. Aquel fester que salió con un banderín junto a Hermelando y se veía ahora organizando el boato. Otros para los que éste sería su primer contacto con un año de cargo. O los que tras una larga vida de guzmán aportarían su experiencia. Y en la mente de todos, aquellos que no pudieron llegar hasta aquí con nosotros. Un año como estos para los "festers" alcoyanos son la cima de muchas aspiraciones particulares. Una "arranca" de Diana en "l'any de Capitá", la primera escuadra, un cabo batidor, ser mossen Torregrosa, subir a las almenas del castillo en la embajada, la procesión de la Reliquia, llevar en andas al "Xicotet"... Día a día, tomando decisiones no siempre bien entendidas, se fue configurando nuestra participación, aunando las líneas generales de la Filá con los anhelos de cada individuo. El tiempo fue pasando y se acercaba el momento de la verdad. Con guiones, bocetos y organigramas se bajó al Casal para presentar los boatos. Un largo camino se había recorrido desde aquel lejano febrero. Ya sólo cabía esperar la respuesta del público. Ahora que ya hemos pasado estos dos magníficos años la Filá se puede dar por satisfecha, el balance es positivo. Los guzmanes juntando sus ilusiones, sus esfuerzos económicos y junto a su buen hacer han sido fieles a su cita con la pequeña historia de Alcoy. En el recuerdo quedarán para siempre el elegante conjunto que formaban el alférez y sus caballeros, el espectacular desfile de la capitanía, las dos magníficas escuadras de "negres" y otros muchos momentos vividos a lo largo de estos dos intensos años. La Filá Guzmanes ha marcado de nuevo una pauta de comportamiento para los boatos. Trajes históricos lejos de colorines y metales innecesarios. Cada componente del boato tuvo un cometido específico y no simplemente ocupaba un espacio durante la entrada. La música apareció como un elemento primordial. Y por encima de todo quedaron patentes las ilusiones y esperanzas de unos hombres que al lado de su Filá, están siempre dispuestos a cumplir con Alcoy y sus fiestas. Francisco Cantó Coloma

Escuadra especial Filá Guzmanes (Alrededor de 1920)

GUSMANS - CAPITAN 2000  

GUSMANS - CAPITAN 2000

GUSMANS - CAPITAN 2000  

GUSMANS - CAPITAN 2000

Advertisement