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FIESTAS DE SAN JORGE MOROS Y CRISTIANOS

ALCOY ABRIL, A単o 1960


Portada: D. Fafael Gosálbez Raduán, Alférez de la Comparsa Mozárabes, Crespo, Primer Premio color. Jefe del Estado. Alcaldía de Alcoy, Hiño. Sr. D. Enrique Oltra Moltó. Editorial, Junta Directiva A. S. J. Crónica de Fiestas 1959, S. D. Cronista. La Ofrenda de Sant Jordiet, Hernán Cortés Pastor, Autoridades y Junta Directiva. VIH Concurso fotográfico. Memoria del año 1959. Alcoy y las fiestas en el verso de Eugenio Moltó, Adrián Miró, Criatura al pare, Joan Valls Jorda. De padres a hijos, ismael Peidro Pastor. Moros y Cristianos en Benamahoma (Cádiz), Tomás García Figueras, Los Alcodianos fueron... y van a ser, Salvador Doméncch. Evaristo Pérez Monllor, E. Valor Calatayud. El turista, pasodoble de Evaristo Pérez Monllor. Balcón de la cristiandad, A, E. V, Tres días con los Moros y Cristianos de Alcoy, Enrique García Albors. Documentos del siglo X1I1 referentes a Alcoy y anteriores a la muerte de Alazrach, Francisco de P. Momblanch. Las salvas caballerescas ante la capilla de San Jorge, Martín Domínguez. Sueño... que puede ser realidad, Carlos Mataix. El Casal de Sant Jordi, Roque Monllor. Comentario a una foto de José Paya. Poesía al Niño San Jorge, José Antonio Cortázar. Niño San Jorge Í9S9. Vida plena alcodiana: fe en l'espirit, Jordi Valor i Serra. Tres fotografías de la Comparsa Cordón. Actos benéficos. Comparsas y Bandas de Música. El puro habano, Adrián Espí Valdés. Lámina a color: D. Jorge Peidro Pastor, Capitán de 1a Comparsa Vascos. Tres notas sobre añoranza testera, María Luisa Mompó. ¡Otra vez quisiera verte!, Francisco Caerols Carbonell. Programa religioso. Lámina a color: Tríptico. Programa oficial.

D i b u j o s : Castañer, Guarinos, Matarredona y Solbes. F o t o s : Foto Studio, Solbes, Palacio, Laboratorio Azul, Crespo, Pérez Jordá, Bernabeu, Paya, Guillem, Oltra, Llopis, Miralles, Moya y Fuster. Proyecto: Comisión Propaganda y Programa de la Asociación de San Jorge, P a p e l e s : Papeleras Reunidas, S. A, Impresión: Artes Gráficas Aitana, S. A. Depósito Legal: A - 26 -1960


Foto Jalテウn テ]gel

a FRANCO insigne soldado de Espaテアa


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E nuevo abril ante Alcoy. Y, puntual éste a ta cita que la historia y la tradición le pusieran, despliega la policromía de sus fiestas singulares. Moros y Cristianos repetirán por sus calles, ornadas de blasones georgianos, la batalla y el milagro: un pueblo amenazado que luchó por conservar intacta su libertad, es otra vez, y asf siempre, el fondo del bello romance medieval que cabe sus montes se cantara; y la presencia viva de Dios, que asistió a la crisis en la persona de Jorga el de Capadocia, empapa aún hoy, verso a verso, los episodios todos de la conmemoración. Fiestas estas del pueblo alcoyano hechas para el esparcimiento y la meditación Nada representa tanto, ni nada hay que coyunda tanto en Alcoy, como esa típica y fiel reproducción de los Moros y Cristianos, verdadero crisol donde se funden, en agridulce hornada, los más enfervorizados anhelos y las más agudizadas diferencias. El pasodoble alado y la marcha mora reposada, contienen en sus pautas respectivas el patrón de unidad mágica que permite a este pueblo masivo, reconstruir año tras año, el hecho de 1276, con una alegría sana, limpia y fresca, bajo un cielo tremendamente azul y diáfano, aromado por las rosas y los jazmines de la primavera. Habéis de creerlo. El ansia de vivir las fiestas de Moros y Cristianos escapa a chorros de todos los semblantes, como si el hecho de saberse guardadores de un pedazo de crónica antigua nos Impulsara a paladear la vida, con la misma emoción con que los buenos catadores degustan un vino rancio. Pero, además de esto, nuestras fiestas invitan a la recreación meditativa. Desde el blanco tafetán con la cruz colorada del mártir romano —jSantiago de Levante y cierra el Reino!—, tremolando en el fingido castillo, pasando por San Jorge, a pie, por las calles, redivivo en un pequeño, con el casco y ia clámide romanos, hasta la aparición aniñada de retablo, taumatúrgico el santo sobre albo corcel, entre nubes y almenas, dirimiendo la contienda, todo, absolutamente todo incita al alma a abrirse y esponjarse, para recibir a raudales el dogma y la gracia santificante. Por ello, en el doble juego de vivir intensamente la alegría de las fiestas y ahondar en el caudal espiritualista que bajo ellas discurre, este pueblo nuestro no perdió en el devenir de los siglos la fe y el optimismo, sino que por el contrario supo y pudo salir indemne, casto y puro del contagio a que sus afanes y sudores le exponen de continuo, y aupar una vez al año, gozosa la primavera, tenso el espíritu, levantada el alma, sus Moros y Cristianos, reflejo fiel de un trozo de historia vivida, relato magnífico de milagro portentoso, síntesis trascendente de unidad y ejemplo aleccionador de concordia. ENRIQUE OLTRA MOLTÓ Musida y Jefa Local da I Movimiento de Alcoy.


EDITORIAL IOR norma y por consideración respetuosa hacia ios asociados, redactamos todos los años este modesto Editorial para reflejo de cuestiones internas y exterior!zación de preocupaciones que a todos incumben y que —a Dios rogando y con el mazo dando— vamos resolviendo sin merma del prestigio de nuestra posición directiva, antes al contrario, acrecentando la alta estimación con que es reconocida la Asociación de San Jorge, Patrón de Alcoy, que tanto orgullo nos proporciona regir. Si la razón de existir esta Asociación radica en ios objetivos de desarrollar y mantener la fe por San Jorge y honrar su patrocinio con las esplendorosas fiestas que se le organizan, anudadas a tales finalidades tenemos la exigencia de una incorporación de elementos que presten colaboración y asistencia personal y pecuniaria, tan necesarias materialmente como en su esencia espiritual. Enfrentados no ha mucho con una campaña que fue emprendida para captación de asociados, conseguimos engrosar la lista de ellos en muy cerca de los mil quinientos, que sumados a los entonces existentes se hizo llegar su volumen a casi Eos cinco mil. ¿Qué significa esta cifra en parangón con el censo de nuestra población que rebasa los cincuenta mi! habitantes en casa y algunos miles de adeptos fuera de ella? Es poco; aspiramos a más. Precisa el rasgo de simpatía y devoción que aboque a nuestras filas el doble cuanto menos de los inscritos. Precisa conducir el estado de ánimo un tanto aletargado a una solución de latencia apasionada en que todos consideren obligatoria la prestación de su apoyo a una obra secular levantada sobre los cimientos de la historia y la tradición.


Nadie quede desapercibido de que la organización de nuestras fiestas de Moros y Cristianos cuyo exponente difunde la Revista que cobija estas líneas, en su parte interna, invisible e imperceptible para muchos, representa, tanto para quienes las regimos y orientamos como para sus sostenedores y animadores, — es fácil adivinar que nos referimos a las Comparsas—, un cúmulo de preocupaciones a resolver y de obligaciones a afrontar que se traducen en su conjunto en una situación de estrechez económica perseverante. Esto último es evitable y lo pretendemos. Hay que descargar a las Comparsas de algún peso muerto que no pueden sobrellevar, y ha de ser a costa de la generosidad repartida y dimanante de los sectores activos comerciales, industríales, profesionales y particulares, es decir, de cuantos se desenvuelven en nuestro ámbito y ambiente y participan de unas fiestas que son de todos y para todos, y que alguien dijo que nos las regalan, pero a cuyo regalo es correcto corresponder. Hacemos una llamada de protección y confiamos obtenerla. A nadie le pese contribuir, aun en modesto desprendimiento, a lo tan genuinamente nuestro; unos haciendo viables las aspiraciones que nos animan y los demás aportando a la obra su prestación pecuniaria que puede ser importante en su cuantía conjunta e Insensible en lo parcial. Si conseguimos avivar el ambiente de favor que pretendemos; si la cantera de voluntades distraídas logramos hacerla productiva sin actividades explosivas, sino más bien con tesón, perseverancia y sigilo, habremos colmado una necesidad perentoria y evitado un riesgo previsible; el decaimiento del ímpetu festero que débese evitar a toda costa. En cuanto al factor humano, elemento activo y substancial que bulle en forma de «fester» por nuestras calles durante tres días y en los restantes del ano asoma su deseo de participación entusiasta y desinteresada; para éste que te atesora la virtud de ser un sentimental de la fiesta que anima y embellece, nada se pide de orden material, sólo el rendido reconocimiento popular por su colaboración y sacrificio. Pulsados los elementos que pueden y deben concurrir al plan de cooperación planteado para desenvolvernos en nuestra misión social reglamentaria con cierta holgura überaüzadora, se nos delata una latencia de ánimos que pueden hacer asequible el propósito. Con perseverancia, sin desaliento por nuestra parte y con el rasgo de alcoyanra de la masa que siente las cosas que le son afectas, confiamos alcanzar la meta de estos propósitos indefiribles: Terminación del Templo titular del Patrón; acondicionamiento decoroso del «Casal de Sant Jordi»; creación sobre éste del Museo histórico festero, y provisión de medios para el sostenimiento de nuestras fiestas de Moros y Cristianos. Si además se consiguiera hacer coincidir en domingo e! primer día de fiestas, ¡miel sobre hojuelas) Alcoy, abril de 1960 LA JUNTA DIRECTIVA


nica de fiestas

(FRAGMENTOS)

AJO la sombra de augurios pesimistas presentábase el horizonte festero a principios del año por el influjo de la crisis económica y laboral que se acusa en Alcoy desde mediados de 1958, crisis a la que se agregó una serie de cuestiones y dificultades imprevistas que afloraron sucesivamente y que hubieron de sortearse, con fortuna varia, sobre la marcha y a la manera de una carrera de obstáculos. Y hubo crisis de portadas para la Re vista-Programa, de trabajos para el concurso literario, de carteles para las Fiestas, de predicador para el Novenario, de espacio para la feria, de público para el teatro, de personal auxiliar para las Entradas, de ornato e iluminación para el corazón de la ciudad, etc. Y tras la Semana Santa —hogaño primeriza, movida y expectante— llegó el Domingo de Pascua de Resurrección, veintinueve de Marzo, como sedante maravilloso que distendió la nervosidad testera al aparecer el muestrario siempre viejo y siempre nuevo de nuestras Comparsas. A las diez de la mañana fue colocado el Cartel de Fiestas en la fachada de la Casa Consistorial y, acto seguido, comenzó la Gloria en el marco espléndido de un cielo raso, de un sol brillante y de un cefirillo que neutralizó el fuerte calor posible. La Gloria presentaba este año un gran aliciente: el estreno, la presentación del nuevo Sargento de Cristianos, Sr. Gomar Vilaplana, quien, emocionado y nervioso, hizo una «arranca» mediana, para seguir entonándose paulatinamente a medida que entraba en juego y calor. El desfile resultó ordenado y norrftál, concluyendo los Cristianos a las ] 3,40, con diez minutos de retraso perfectamente comprensible. Por la noche se iniciaron las entradas de comparsas que, contra todo pronóstico, fueron numerosas y casi cotidianas,- solamente los días treinta y uno de Marzo y uno de Abril quedaron huérfanos del tipismo callejero de «les entraetes» y durante el resto hubo al menos una diaria. Oficialmente en días festivos sólo dejaron de entrar las Comparsas de Mozárabes y Astures. Entre el veintinueve de Marzo y el veinte de Abril, ambos inclusive, quedaron veintitrés días en los que desfilaron un total de setenta y siete filadas —sin contar la Junta de Fiestas—^ lo que da un promedio de 3,34 comparsas diarias. Este coeficiente, ligeramente inferior al de 3,80 del año pasado, resultó gratamente inesperado y sorprendente, dado el gran número de días habidos para desfilar. Una de las comparsas que mejor desfilaron fue la de Magenta en la noche del miércoles ocho de Abril, con timbales y por la calle de San Nicolás. El sábado día 11 de Abril celebróse la nutridísima procesión del traslado de la imagen de San Jorge, y al día siguiente comenzó el solemne Novenario al Santo en la parroquia de Santa María, El predicador previsto, lltmo, Sr, Deán de la Catedral de Zaragoza Dr. Hernán Cortés Pastor, no pudo desplazarse para cumplir su cometido y tuvo que sustituirte —casi por completo y por indisposición del Sr. Arcipreste D. Vicente Torregrosa— nuestro Vicario D. José Botella Martín que predicó airosamente durante los siete primeros días, actuando ya el Dr. Cortés en los dos últimos y en el panegírico del día veintitrés. El miércoles día quince comenzaron oficialmente las Fiestas, Y llegó el momento de inaugurar las nuevas iluminaciones extraordinarias de la plaza de Es-


-GRANDEZA» Accésit color VIH Concnrso Fotográfico de Crespo Cotonee

D. FERNANDO PONSELL Capitán Moro, de la Comparsa «Llana»


.;<iuid csuuvos CÍE? i Comparsa Llana Foto: S. Guillen

paña. La gente que acude, los faros que se encienden, la potencia lumínica inferior a ¡a esperada y el público que abandona la plaza decepcionado. El proyecto realizado consta de dos partes: la primera a base de focos altos bordeando la «Bandeja» y la segunda consistente en una serie de reflectores enfocando desde los tejado's las fachadas de! Ayuntamiento y de la parroquia de Santa María,- la primera parte es el alumbrado público normal y fijo para e! futuro, mientras que la segunda —la verdadera iluminación extraordinaria— no dio el resultado previsto y variaciones sucesivas no lograron mejorarla, quedando lugares oscuros, zonas altas con exceso de luz, y solamente el «Campanar« iluminado de manera aceptable. El jueves dia diecisiete las Autoridades, la Junta Directiva y los «Primers Trons» cenaron en el Círculo Industrial en un ambiente de grata cordialidad desfilando luego todos juntos a los acordes de la banda de música de la Agrupación de Vizcaya n.° 21. Este acto simpático abre un nuevo camino de convivencia entre la Directiva y los Jefes de Comparsa, acto que éstos agradecen muchísimo.

Rodela Capitán Cristiano 1959 Fotot Solbes

El miércoles veintidós resultó un día espléndido, de sol más bien fuerte y con vientecillo refrescante de madrugada y al atardecer. La Diana sufrió algunos retrasos en su primera mitad y se normalizó después. La llegada del Capitán Cristiano a la Plaza fue saludada con el disparo de morteretes desde fa «Bandeja» y la suelta de palomas desde el Castillo; le seguía la Comparsa Vascos —que este año cumplía sus Bodas de Oro con las Fiestas— con lucido boato, del que destacamos varias cosas: la Rodela —o sea, un niño vestido exactamente igual que el Capitán— cosa rara hoy día,- quince peones y piqueros rodeando a tos músicos vestidos de moro como prisioneros tocando en la escuadra de esclavos, como el año pasado; dos cañones disparando de vez en cuando aleluyas alusivos al cincuentenario, hasta que se incendió la caja de municiones en plena calle de San Nicolás; un buen grupo de castellanas y aragonesas a caballo y en seis palanquines; el personal auxiliar perfectímente indumentado; y una bella reproducción, de tamaño natural, de las tres vidrieras de la fachada interna de la iglesia de San Jorge. La reproducción en papel cristal, montada sobre andas, fue ¡levada a. hombros por ocho servidores y cuatro pajes, todos ellos con dalmáticas medievales. El cargo de Alférez Cristiano fue ostentado cada día por una persona distinta. El del primer día bajó a pie durante la Entrada, y le seguía el caballo de respeto, enjaezado y a punto. El boato de los Mozárabes también fue digno, cabiendo señalar dos grupos totalizando un número de veinte castellanas a caballo; y dos castilletes con muchos niños luciendo el traje propio de la Comparsa, En la Comparsa Labradores notamos la falta de carrozas típicas y alusivas que suelen costear personas ajenas a la misma, mientras que en la de Andaluces figuró una, finísima, representando una arcada del puente de San Jorge. La Entrada de Cristianos resultó buena en su conjunto pues, si bien las escuadras de Labradores, Tomasinas y Cruzados se retrasaron un tanto, las distanciaciones no llegaron a molestar ni entorpecer la marcha general del desfile. En cambio la Entrada de Moros fue magnífica en este aspecto a excepción de su parte final. El Capitán bajó en una carroza tirada por dos bueyes, a la que seguían su caballo —también de respeto, enjaezado y a punto— y otros dos con las armas y bagajes. De la Comparsa Llana destacamos; la escuadra de esclavos que, aun siendo muy inferior a la del año pasado, iba maquillada de color moreno como aquélla; y la banda «La Primitiva» de Liria, con más de sesenta plazas tocando en la escuadra de blancos, bajo la dirección de Amando Blanquer que estrenó su nueva marcha mora recién premiada «L'Embaijtador». Y prosiguió la Entrada pausada y solemne, pero unida y cohesionada, sin soluciones de continuidad; y siguieron las distintas escuadras cosechando inusitados aplausos de la calle de San Nicolás por el orden, regularidad y trabazón del desfile. Y todo se deslizaba como sobre ruedas hasta que surgió lo inesperado: el Alférez, de la Comparsa Judíos, y su séquito marcharon al compás normal de la última escuadra, pero detrás no seguía nadie. La escuadra de negros tardó en «arrancar» y lo hizo deficientemente,- lo que un principio fue una simple figura apenas perceptible, insensiblemente se convirtió en grieta hasta derivar en rotura. Dicha escuadra de negros fue bajando más bien a paso largo y entre aplausos hasta la plaza de España donde, como en las de toros, sonaron palmas y pitos del. respetable; palmas al acierto y originalidad del diseño, y pitos al retraso de casi veinte minutos que llevaba en aquel punto respecto al Alférez, Siguió el boato de la comparsa del que mencionaremos un par de gongs muy atinados,- una docena de tinajas como tronos de niños y niñas,- y cuatro palanquines finos, delicados y bonitos, cerrando el desfile la escuadra propia de los Judíos. Todo esto ya no fue debidamente apreciado por el público dado el senLa Comparsa Domingo Miques en la Entrada Foto: R. Oltra


timiento general de protesta que flotaba en el ambiente; lamentable e inadmisible. La Entrada de Moros fue algo así como un pedazo de turrón que el público saboreaba con delectación morosa hasta que una almendra amarga acibaró todo el bocado a pesar de su exquisitez general. Jueves veintitrés, magnífico y espléndido de primavera y seminublado por la tarde. La segunda Diana se vio más y mejor concurrida por haberse establecido dos premios de quinientas pesetas para las Comparsas, una de cada bando, que desfilasen con mayor número y mejor ataviados. Posteriormente ef jurado designado a1 efecto otorgó los premios a las Comparsas de Mudejares y Vascos. La procesión del traslado de la Reliquia, sencilla y vistosa como de costumbre, congregó en la parroquia de Santa María a las Autoridades locales, directivos y Personajes Testeros. Tras la oración sagrada del Dr. Cortés glosando la historia de Alcoy y de la Corona de Aragón, y antes de! Ofertorio, tuvo lugar una ceremonia muy significativa. Don Francisco Ruíz Sánchez, Alcalde de Ceuta y Capitán de Cristianos el año pasado con la Comparsa Guzmanes, hizo entrega de una medalla de Nuestra Señora de África que, bendecida por el oficiante Sr. Arcipreste, impuso a la Bandera de la Asociación; acto seguido entregó al Presidente Don Francisco Boronat un pergamino en el que consta el nombramiento de Socio de Honor de la Cofradía de Caballeros de la Virgen de África de Ceuta a favor de la Asociación de San Jorge de Alcoy. La Misa solemne continuó seguidamente con el templo lleno de fieles. La Procesión Genera], presidida por et Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia don Miguel Moscardó Guzmán, Conde del Alcázar de Toledo, resultó bien organizada y sólo hubo que lamentar un corte producido en la zona de paisanos con cera, debido a las dificultades de los bueyes que arrastran la imagen de nuestro Patrón, que resbalaban con frecuencia y cayeron en una ocasión al iniciar e! recorrido en la calle de San Blas, y a causa lambían del peso del Relicario llevado a hombros de persona! no acostumbrado a marcar el paso. A las once de la noche se restableció el acto de 1a Retreta después de varios años suspendido. A los viejos les supuso la revivencia de cosas de antaño y para los jóvenes, que ignoran o apenas recordamos cuando se celebraba en los primeros años de la postguerra, constituyó la Retreta una revelación de aigo inédio Foto: R. Llopis y simpático. Tomaron parte todas las comparsas excepto la de Cides,- algunas de ellas lucieron faroles-guía —destacando el de los Vascos que reproducía la fachada de la antigua Santa María iluminada con bombillitas— y en términos generales desfilaron bien dentro del ambiente jocoso y festivo del acto. La compostura del público en las aceras, ¡a abstención de los festeros en dar regalos, el trayecto corto —San Nicolás y Plaza de España—, y la eficacia de la Policía Municipal contribuyeron al éxito global de la Retreta. Un jurado situado en el Castillo contempló el desfile y otorgó los premios a las comparsas de Realistas y Vascos, y mención honorífica a las de Llana y Cruzados. El tiempo, que venía mostrándose magnífico, era la comidilla del público que se preguntaba ¿será posible que no llueva en Fiestas? Pero no; parece ser que las Fiestas sin agua son tan «rara avis» como «la mesa sin vino y el sermón sin Agostino» del refrán. En efecto, antes de la Retreta cayeron las primeras gotas, W/ luego cesaron y, al concluir, llovió de firme. El viernes día veinticuatro amaneció con niebla cerrada y lluvia intermitente. Aprovechando una pausa se realizó la Estafeta, pero la Embajada del Moro tuvo que ser suspendida, tras consultas y cabildeos, hasta que amainó el agua casi una hora después. Por ello era natural que el Alardo matutino resultara muy irregular entre las comparsas cristianas; la de Cruzados no salió, y en general todas ellas dispararon sin guardar el turno de antigüedad en la formación. A mediodía el cielo se despejó, asomándose un sol tímido y suave, para seguir en mejora constante. Por la tarde fueron retrasados una hora todos ios actos y el Alardo resultó magnífico y nutrido de tal modo que las comparsas de Marrakesch, Realistas y Berberiscos no pudieron despegar del Castillo y realizaron sus disparos por la parte baja de la población. Los «encaros» tuvieron lugar en el cruce de la calle de San Vicente con la carretera del Molinar, y ambos Capitanes dispararon mucho y bien, consumiendo cada uno de ellos unos veinticinco kilos de pólvora y llevando de cabeza todo el día a los cartucheros que les servían sin descanso ni respiro. La mayor parte de las Comparsas no llevaban música por el desbarajuste del agua matinal y los festeros dispararon en cantidad para consumir la pólvora que no pudieron quemar por la mañana. Acabó el Alardo, ya de noche, cerca de las nueve. La Aparición tuvo lugar poco después, a las 9,10, y resultó breve y muy bonita, como de costumbre. El sábado veinticinco a las once de la noche fue disparado un magnífico castillo de fuegos artificiales del que debemos destacar una cascada blanca de mucho efecto, y dos avionetas sometidas al fuego de baterías antiaéreas. El público aplaudió como nunca y señalamos el éxito del Ayuntamiento en toda la cuestión pirotécnica.

Detalle Entrada de Moros


En'el capítulo de vestuario hubo dos innovaciones que no fueron presentadas a la Junta General del mes de Enero, cual correspondía. Una de ellas fue la reforma casi completa del diseño de los Asturianos, quedando ahora de la manera siguiente: capa roja con forro verde, túnica entre amarilla y beige, y peto gris claro. La otra corresponde a la comparsa Navarros estrenando un nuevo cinturón de cuero color natural con las cadenas grabadas a fuego, y una bolsa o talega de plástico marrón oscuro. La reforma de los Asturianos, confeccionando alrededor de 34 trajes de hombre y de niño totalmente nuevos, supuso un dispendio cuantioso y el correspondiente sacrificio pecuniario que debemos resaltar. Todas las Comparsas confeccionaron exprofeso un Bande-

rín-guía para ostentarlo, en representación de la misma, en la escolta o séquito de los Capitanes durante las Entradas, excepto la de Llana que adoptó un banderín inadecuado.

Sintetizando un juicio global diremos que las Fiestas resultaron buenas y harto mejores de lo que fundadamente se vaticinaba, ya que la crisis económica actual de ¡a ciudad se dejó sentir poco en el desenvolvimiento financiero de las comparsas y festeros, lo que demuestra los sacrificios personales que llevaron a cabo todos ellos. S. D., Cronista.

PERSONAJES FESTEROS Nombres

Cargos Niño San Jorge Mosén Torregrosa Capitán Moro Capitán Cristiano Rodela Cap. Cristiano Alférez Moro Alférez Cristiano Gobernador Castillo Paje del Gobernador Sargento Moro Sargento Cristiano Embajador Moro Embajador Cristiano Abanderado Moro Abanderado Cristiano Estafeta Moro Estafeta Cristiano

Comparsas Mozárabes

Ricardo Ferrándiz Sirera Ramón Guiliem Sempere Fernando Pon sel 1 Cortés Jorge Peidro Pastor Ismael Peidro Boronat Emilio García Colas Día 1.°: Rafael Gosálbez Raduán Día 2°: Alfonso Gosálbez Raduán Día 3.°: José Francés Blanes Luis Moltó Gisbere Enrique Peidro Ferré Daniel Moitó Pía Antonio Gomar Vilaplana José Linares Soler Fernando Mira Mondéjar Francisco García Reig Ernesto Seguí Pérez

Llana Vascos Vascos Judíos Mozárabes

Judíos Mozárabes Llana Vascos

í } Perfecto Selles Pérez

Bandas que tocaron en las escuadras de esclavos Mozárabes Vascos Judíos Llana

Unión Musical Alcoy La Nueva Artística Anna Unión Musical Alcoy Unión Musical Alcoy en vez de «La Primitiva» de Liria, que tocó en la escuadra «blancos».

BANDAS Comparsas

DE MÚSTCA

Músicas

Poblaciones

Llana Judíos Domingo Miques Chano Verdes Magenta Cordón Ligeros Mudejares Abencerrajes Marrakesch Realistas Berberiscos

Unión Musical B. M. La Nueva Artística Nueva del Iris Unión Musical Contestaría Unión Musical Unión Musical Educación y Descanso Unión Musical Unión Musical Banda Municipal La Primitiva Lira Sollanense Banda Municipal Banda Filarmónica (1)

Alcoy Auna Alcoy Cocentaina Llosa de Ranes Puebla del Duc Muro de Alcoy Jeresa Ollería Alcoy So llana Pego Albuíxech

Andaluces Asturianos Cides Labradores Guzmaries Vascos Mozárabes As tu res Navarros Tomasinas Montañeses Cruzados

Unión Musical Santa Cecilia B. de M. La Primitiva Sociedad Musical *EI Delirio» B. de M. La Primitiva Banda Filarmónica (1) Unión Musical Sociedad Instructiva Musical Unión Musical Filarmónica Alcudiana Sociedad Musical «Maestro Orts» Unión Musical »La Alianza» Unión Musical

Guadasuar Callosa de En sarria Gorga Castell de Castells Albuixech Luchen te Alfarrasí Adzaneta Aibaida Alcudia de Carlet Gayanes Torremanzanas Beniarrés

(I) La Banda Filarmónica, de Albuixech, actuó dividida en dos mitades y al mismo tiempo en las Comparsas de Berberiscos y Guzmanes, si bien tocó la" Banda completa en el Certamen Musical del día 21.


Foto: SoIbes

LA OFRENDA DE SANT JORDIET Al niño Ricardo Ferrándiz Síreta, Sant Jordiet 1959, con todo afecto.

AS fiestas de Alcoy son bellas; les espera un radiante porvenir en c u a n t o la televisión lance al exterior la estampa alcoyana de los primaverales festejos de San Jorge, Una de las figuras a la vez popular y de fina ternura es el Sant Jordiet; siempre es un niño, cuya intervención en las fiestas, cuando llega a la edad conveniente, hay que pedirla desde el día de! bautismo. El niño elegido representa a San Jorge por su rico vestuario y preciosa armadura, con las que reproduce la imagen del Patrono de Alcoy; pero es además la encarnación de esta ciudad y el oferente que brinda a San Jorge las oblaciones que cada año le hace su pueblo en las fiestas. Y la primera oblación es la de la rancia estirpe de Alcoy, que llega en sus ancestrales hasta los legendarios tiempos en que imaginaciones primitivas suponen en nuestra península minas de oro, jardines de ensueño y hasta la felicidad de los Campos Elíseos. Si un pueblo hay en España que puede presentar ejecutoria de antigüedad, es el alcoyano; así lo atestiguan numerosos e importantes hallazgos arqueológicos y entre estos EL PLOMO DE ALCOY; no nos puede sorprender que el Dr. Pericot afirme que la capitalidad de la España prehistórica es Alcoy. Alcoy tiene sangre ibérica del grupo étnico de

L

San Jordiet en el momento de la renovación de las promesas bautismales, en la Iglesia del Santo Patrono.

los CONTÉSTANOS; savia guerrera que nutrió ejércitos de cartagineses y romanos; los hijos de Roma hicieron que los bravos ibéricos bajaran de las alturas en que habían situado sus castros los contéstanos de Alcoy y trocaran el hierro de sus armas en aperos de labranza Roma suavizó y civilizó aquel pueblo que puede gloriarse de noble antigüedad. Y esta oblación es la primera para San . Jorge La segunda es la laboriosidad de sus hijos alcoyanos. Fueron sus hijos de Alcoy, labradores, primero, muy pronto tejedores, fabricantes de paños, y con tanto ardimiento que determinaron muy luego un trabajo grande de acarreo de su mercancía por jos caminos de España; apareció después la industria del papel, de la maquinaria e innúmeras producciones; cien industrias, mil establecimientos fabriles, quince mil obreros, millones de pesetas de producción. Y San Jorge mira la ofrenda de la laboriosidad de sus hijos y en ella se complace. Adviene luego el ofrecer al Santo la historia de Alcoy. Juan Garcés, Caudillo aragonés de Jaca


con sus almogávares montañeros de los Pirineos, conquista a Alcoy en 1253. Vicente Margarit, capitán catalán de Rosas ai servicio de! Rey Don Jaime recupera a Alcoy en 1258 y la libera del yugo mahometano en que nuevamente había caído. Es más tarde en 23 de abril de 1276 cuando Alazdrac se lanza sobre Alco'y cristiano. Vibra de religioso y patriótico fervor Mosén Torregrosa y se aparece San Jorge, empavoreciendo a los moros que huyen aullando Wali, Wali, como llaman a San Jorge y Alcoy se libra y halla a su Patrono. Más tarde Roger de Launa será el primer Señor de Alcoy, cuyo nombre quedará unido para siempre al dei Gran Almirante que decía a los peces que para surcar el Mediterráneo habían menester de esmaltar sus escamas con las Barras de Aragón. Alcoy puede ofrecer a su Padre una historia que tiene la brillantez del oro, el rojo de la sangre de sus victorias, y el azul celeste de una gloria a la que llegó con Aragón cuando este Reino que empezó modesto Condado en los Pirineos, tuvo la hegemonía de Europa. No me sorprendería si un año en las fiestas se combinara la cruz

roja de San Jorge con la Señera valenciana, las barras de Aragón, ¡a bandera de Don Jaime el Conquistador. A seguida ofrece Sant Jordiet al Santo que representa, la gloria que recibe de que su pueblo tenga una religiosidad exquisita: eucarística en el Miracle del Jesuset; mariana con las delicadezas de los Lirios del Carrascal y la belleza de la Fuente Roja, patética con la proclamación del patronato de San Mauro entre alaridos de terror y voces de esperanza en los terremotos; misionera y formativa en la cristiana ejemplaridad de Casimiro Barello; y variada como las flores de un jardín, en sus diversas manifestaciones. Y viene la oblación de las fiestas en sí mismas; las que seguramente empezaron con un ALARDO que Mosén Torregrosa y los alcoyanos de la gesta del 23 de abril de 1276 hicieron «al natural» para explicar a Pedro III el Grande cómo fue la aparición y el triunfo de San Jorge. Y estas fiestas, como resumen de Ea grandeza de Alcoy, las brinda Sant Jordiet a! Santo, con todo lo que son: arte, historia, religión, alegría, patriotismo, luz, colorido, música, gloria de Alcoy. Y el ofertorio tiene su epílogo, la entrada en la Iglesia de San Jorge. Es de noche. Todas las calles afluentes a la gran arteria que es la calle de Santo Tomás, vierten gentío bullicioso hacia las puertas del templo. La muchedumbre aleja a vendedores y feriantes. Van llegando los fieles con sus cirios, los moros y cristianos con sus trajes vistosos, se forman filas nutridas a la entrada de la Iglesia. Lucen bengalas que tiñen de luces de misterio a los circunstantes. Las carcasas como que fijan un inmenso palio policromado, por los fuegos de artificio, en el firma-, mentó. Pasa la reliquia de San Jorge, y Alcoy se une en un clamor de vítor. Todo está allí: la raza, el trabajo, la industria, la producción, la historia, la religiosidad, las fiestas únicas en su esplendor y clase, las rendidas súplicas al Santo, la confianza en él, y la promesa de Alcoy de ser siempre suya. Y Sant Jordiet levanta entonces los ojos para mirar a los suyos que sabe que a su vez le acarician mirándole y después de este mudo y a la vez elocuente saludo, con sus dedos de pureza dirigidos al Santo, le manda un beso de amor, y en el beso la ofrenda sincera de todas las grandezas de Akoy. Y así cada año HERNÁN CORTÉS PASTOR Deán tic Zaragoi*

«San Jordiet», en U Procesión


NUESTRAS AUTORIDADES Alcalde y Jefe Local del Movimiento: limo. Sr. D. Enrique Oltra Moho Corone] Comandante Militar: limo. Sr. D, Andrés Hernández Santonja Arcipreste: Muy Rvdo. Sr. D, Cirilo Tormo Dura Juez de Primera Instancia e Instrucción: limo. Sr. D. Julio Antonio Llovet Alaban Presidente de la Comisión Municipal de Fiestas: D. José Fuñó Masiá

CUADRO DE HONOR Presidente*: D. Carlos Gosálbez Barceló y D. Antonio Aracil Pascual Vicario de San Jorge: Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Manuel Llopis Ivorra Vocal: O. José Anta Colomina Socios: D. Carlos Mataix Aracil limo. Sr. D. Joaquín Pacheco Santana fimo. Sr. D. Augusto Jaime Telles D' Abreu Muñes

Asociación de San Jorge JUNTA DIRECTIVA Director: Rvdo. D. Manuel Castelló Quilis Presidente: D. Francisco Boronat Picó Vicepresidente; D. Rafael Tero) Aznar Secretario: O, Luis Matarredona Fenándiz Vicesecretario: D. Jorge Peidro Pastor Depositario: D. Rafael Gosálbez Raduán Contador: D. Guillermo Julia Oltra Vocales: D. Ángel Llopis Pérez D. Antonio Julia Segura D. Salomón Sanjuán Romeu D. Francisco Santonja Gisbert D. Manuel Miró García D. Martín Company Martínez D. Francisco Miró Sanfrancisco D, Salvador García Parra Cronista de Fiestas: D. Salvador Doménech Llorens Asesor artístico: D. Roque Monllor Boronat Vicario: Rvdo. D, José Botella Martín D. C. Información y Turismo: D. Octavio Candela Carbonell JUNTA DE CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA D. Romualdo Coderch Boronat D. Joaquín Aracil Aznar D. Miguel Matarredona Terol


1

"CastellanaÂť. Segando premio, color, de Crespo Colomer

I


"Dos épocas», Primer premio, de Crespo Colomer

La Asociación de San Jorge, organizó el VIII CONCURSO FOTOGRÁFICO, concediéndose por el jurado calificador, los premios siguientes: En blanco y negro. Motivos de fiestas. Primer premio, Medalla de plata, «Cañonazo festivo», de Antonio Pérez Jordá. Segundo premio, Medalla de cobre, «Victoria de un día», de Vicente Miralles Climent. Accésits; José Crespo Colomer, Vicente Miralles Climent y Antonio Bcrnabeu Ríanos. Sobre aspectos de Alcoy. Primer premio, Medalla de plata, «Dos épocas», de José Crespo Colomer. Segundo premio, Medalla de i.:obre, «Niebla en el parterre», de Antonio Pérez Jordá. Accésits: José Paya Monllor, José Crespo Colomer y Antonio Pérez Jordá, Transparencias a color, Primer premio, Medalla de plata, «Preocupación», de José Crespo Colomer. Segundo premio, Medalla de cobre, «Castellana», del mismo. Accésits: Antonio Pérez Pérez y José Crespo Colomer. Concurrieron a este certamen 230 trabajos fotográficos, de entre ellos 132 en blanco y negro y 98 transparencias a color.


onazo festivo", Primer premio r de PĂŠrez Jorda


«Victoria de un día», Segundo premio, de Miralles\Zliment


«Niebla en el parterre**, Segundo premio, de Pérez Jordá


ACCÉSITS 1.° «AI correr del tiempo», José Paya. 2.° «Espera», José Crespo Colomer. 3.° «¡Per bovo..-!», Antonio Bernabeu Blanes, 4,° < Buidaoli», José Crespo Colomer.

-Nocturno con niebla», de Pérez Jordá


«Alerta», de José Crespo Colomei

Segundos papeles», de Vicente Miralles Climent

Entusiasmo», de Crespo Colomer


Asociación de San xlorge Mártir i

memoria

ALCOY FIESUS DE MN JORCE • MOROS V CBISTIAKOS Í959

IGNÍSIMA Presidencia, distinguidos c o m p a ñ e r o s , e s t i m a d o s «festers»: Escueta y ordenadamente, cumpliendo con satisfacción el precepto reglamentario que a ello nos obliga, vamos a relataros seguidamente, las incidencias más interesantes del fenecido año 1959. Comenzamos el mismo, en su primer día, con la celebración del Concurso para cubrir la plaza vacante de Sargento Mayor del Bando Cristiano. En los salones de la «Orquestina Iris», galantemente cedidos, reunióse el Jurado calificador compuesto por el Teniente de Alcalde de Fiestas, D. José Furió Masiá, nuestro Presidente, D, Francisco Boronat Picó, el Asesor Artístico D. Roque Monllor Boronat y el Cronista, D. Salvador Doménech Llorens, juntamente con los «primers trons» de las comparsas de «Judíos», «Mudejares» y «Labradores», D. José Blanquer Monllor, D. José Gisbert

Alcalá y D. Claudio Abad Cantó, respectivamente, y el representante de la de «Navarros», D. José García Coloma; actuando de Secretario, D. Luis Matarredona Ferrándíz. Previo sorteo, la actuación de los cinco concursantes fue establecida con arreglo al siguiente orden: 1.°—D. Justo Tero! Pastor, de la comparsa «Cordón». 2.°—D. Enrique Pérez Monllor, de la comparsa «Andaluces». 3.°—D. Francisco Giner Giménez, de la comparsa «Montañeses». 4.°—D. Francisco Gisbert Eulogio, de la comparsa «Cides». 5.°—D. Antonio Gomar Vilaplana, de la comparsa «Cruzados». Las pruebas fueron desarrolladas a doble vuelta, alternándose SUSPIROS DEL SERPIS, del maestro Carbonell, como pieza obligada, y otros pasodobles de libre elección, interpretados por la Corporación musical «Nueva del Iris». Por unanimidad, y tras un detenido examen, el Jurado acordó nombrar a D. Antonio Gomar Vilaplana, no sin hacer constar, al mismo tiempo, su satisfacción por la actuación de todos los concursantes y por la numerosa asistencia de público que, en forma total, llenaba los espaciosos locales. Al día siguiente, 1 de Enero, aparecieron los cien mil sellos propagandísticos a base de cuatro dibujos originales de D, Rafael Guarinos Blanes, a cuatro tintas, que constituyeron una de las mejores impresiones logradas estos últimos años. También, en dicho día, vieron la luz páblica los 6.400 almanaques con fotos a todo color, y dibujos de las veinticinco Comparsas, originales de D. Luis Solbes Paya, agotándose inmediatamente. El 12 de Enero emitió su fallo el jurado del V Concurso Literario, constituido por el señor Alcalde O. Enrique Oltra Moltó, D. Francisco Boronat Picó, D. Juan Valls Jordá y D. Rafael López Casasempere, actuando de Secretario, D. Salvador Doménech Llorens. Su resultado fue el siguiente: PREMIO PRIMERO.—De la Excma. Diputación Provincial. TEMA: «Las fiestas de Moros y Cristianos en un pueblo alicantino», NO ADJUDICADO. PREMIO SEGUNDO.—Del Excmo. Ayuntamiento de Alcoy. TEMA: «Un reportaje sobre las Fiestas o un aspecto de las mismas». A D. Antonio Revert Cortés, por su trabajo «El Sargento de la fila». Fue concedido Accésit a D. José Cuenca Mora, por su trabajo «El fotógrafo, cazador de imágenes». PREMIO TERCERO.—De la Asociación de San Jorge Mártir. TEMA: «Pasado, presente y futuro de la estructuración de las comparsas». NO ADJUDICADO. En total fueron presentados catorce trabajos para optar a los premios antes citados. Celebróse la primera Junta General Ordinaria el día 18 de Enero, acordándose en la misma el restablecimiento de! acto de la Retreta en la noche del día 23 de Abril, y aprobándose los puntos del Orden del día convocados al efecto.


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ANTONIO C10MAR durante el acto del concursa de Sargento Mayor

El 21, en el local social de la comparsa «Verdes», tuvo lugar la cena homenaje a D. Enrique Castro Gamarra, director de 1a Corporación musical «Nueva del Iris». En la misma, se le hizo entrega de una medalla y cadena de oro, con la imagen de nuestro Patrón, por su intensa labor artística en pro de esta Asociación, en los Festivales celebrados. A mediados del mes de Febrero aparecieron los 500 banderines anunciadores de nuestras fiestas de 1959, impresos con dibujo original de don Luis Solbes Paya, magníficos y de gran sentido artístico. Entramos en el mes de Marzo y, en su primer día, conocióse públicamente el Cartel anunciador de nuestros festejos, editado por el Excmo. Ayuntamiento, y encargado al pintor alcoyano D, Alfonso Saura, por haber resultado desierto el concurso celebrado al efecto, El día 13, en funciones de tarde y noche, y en el Teatro Circo de nuestra ciudad, representóse la zarzuela del maestro Chapí «La Tempestad», magistraimente interpretada por Dimas Alonso, Mari-Carmen Solves, Octavio Alvarez, Paquita Paya, Fernando Mira, José Pastor y otros artistas de la localidad, bajo la dirección de Gregorio Casasempere y con decorados diseñados exprofeso por Dimas Alonso y Antonio Torregrosa. Tuvo destacada actuación la Coral Polifónica y, de todo punto interesantes, resultaron las secuencias cinematográficas realizadas por Enrique Llorens. Todo ayudó a que resultase un auténtico festival, muy del agrado del público asistente, y que terminó ambas sesiones con la entonación del «Himno de Fiestas» del maestro Barrachina. El día 23 apareció la Revista oficial de Fiestas, editada por la Asociación, con portada basada en fotografía de Crespo Colomer, a todo color, que obtuvo el primer premio en concurso. En la misma, tuvieron destacada colaboración artística los señores Menor, Guarinos, Castañer, Solbes, Raga, Blas y Santana y, literaria, de conocidos colaboradores, a quienes agradecemos sus magníficos trabajos. Su mejor éxito lo constituyó el rápido agotamiento de los ejemplares impresos, Al día siguiente, (día 24)F y en ocasión de celebrarse el LVI concierto de la Coral Polifónica Alcoyana, una representación de la Junta Directiva de la Asociación, presidida

por D. Francisco Boronat Picó, hizo entrega de un artístico lazo a la misma, como muestra de homenaje y gratitud, por la eficacísima colaboración de la Coral en los festivales organizados por nuestra Asociación. Agradeció el gesto, en nombre de la Coral Polifónica, D. José Gregori. Con fecha 26 de idéntico mes, apareció el programa de bolsillo editado por el Excmo. Ayuntamiento de nuestra ciudad con portada a base del cartel del pintor alcoyano Saura, y un artículo del escritor y periodista local, Rafael Coloma, En número de 10.000 ejemplares, fue profusamente repartido. Viene después Abril y, « mitad del mismo, el día 15, representóse en el Teatro Circo, en funciones de tarde y nocbe, el poema AL-AZRACH, original de Juan Alfonso Git Albors y Celedonio Rodríguez, magnífico en presentación y con la eficaz colaboración de la compañía dramática local «La Cazuela». A la noche siguiente, tuvo lugar !a tradicional cena de Autoridades, Junta Directiva y «Primers trons». El día 17, y en La Casa de la Cultura de nuestra ciudad, proyectóse la película de Fiestas 1958, original de los señores Enrique Llorens y Juan Agudo. Celebróse la segunda Junta general ordinaria el día 24 de Mayo. En la misma, se procedió la renovación reglamentaria de cargos directivos que dio el siguiente resultado: reelección de D. Rafael Terol Aznar, como Vice-Presidente, y de los señores Julia Segura, Sanjuán Romeu y Miró Sanfrancisco, como Vocales, De nueva elección resultaron: D. Jorge Peidro Pastor, de la comparsa «Vascos», como Vice-Secretario; D. Guillermo Julia Ottra, de la comparsa «Guzmanes», como Contador, y D. Salvador García Parra, de la comparsa «Mozárabes», como Vocal, Se concedieron votos de gracias a los señores directivos salientes, D. Juan García Sempere, D. Rafael Santonja Jordá y D. José García Parra, por su acertada labor. Se acordó, asimismo, la reforma de la comparsa «Cides». En 15 de Junio, terminóse el plazo de admisión de originales para el VIH Concurso fotográfico, ampliado posteriormente, a fin de disponer de unos días más para la recepción de fotografías a color, a petición de diversos concursantes. Terminados dichos días, reunióse el Jurado calificador compuesto de los señores D. Francisco Boronat Picó, D. Roque Monllor Boronat, D. Luis Moltó Tort, D. Ricardo Miguel Izaguírre, D. Vicente Martínez Andrés y, de Secretario, don Luis Matarredona Ferrándiz; emitiendo fallo con arreglo al siguiente resultado:


La Asociación Je San Jorpí: a la Coral Polifónica Alcoyana

Los dos últimos meses del año, transcurren rápidamente con e! batallar constante de la Directiva acerca de dos problemas del máximo interés festero. El Casal de Sant Jordi y el desenvolvimiento económico de nuestros Presupuestos. En cuanto al primero, nuestro Asesor artístico, D. Roque Monllor Boronat, ha elevado un meticuloso y detenido estudio para aprovechamiento de los locales libres hasta el momento y, la Directiva ha ("artL'l anunciador, de Saiira realizado diversas gestiones oficiosas tendentes a lograr, próximamente, un nuevo crédito que nos permita acometer las obras Primer Premio a D Antonio Per antedichas. Jordá. Nos permitimos llamar vuestra atención acerca de la gran Segundo Premio a D. Vicente Mimejora que significa para todos los asuntos festeros el logro Tema «Fiestas» ralles Climent, de nuestra sede social. No nos duelen esfuerzos, a los direcAccésits a D. José Crespo Colomer, tivos actuales, el acometer tarea tan gigantesca como es D. Vicente Miralles Climent y don —nadie debe dudarlo— el lograr feliz resultado para el fin Antonio Bernabeu Blancs. propuesto Pero nos damos perfecta cuenta que no es tarea Primer Premio a don José Crespo única y exclusiva de nosotros; no es obra que debe conseColomer, guirse en poco tiempo. Por ello, debéis meditar todos este Segundo Premio a D. Antonio Pérez Tema «Aspectos problema y, tratado con cariño y constancia, debe serla Jordá. de Alcoy». meta ideal de los que, en un futuro próximo, reemplacen en Accésits a don José Paya Monllor, sus tareas a los directivos actuales y que, llegado el momenD. José Crespo Colomer y D. Anto de ocupar sus cargos respectivos, cuenten con la adhesión tonio Pérez Jordá. sincera y el apoyo decidido de los festeros aquí reunidos o Primer Premio a don José Crespo representados, como sabemos, con certeza, que contamos Colomer. Tema «Fiestas» los actuales. Segundo Premio al mismo concurTransparencias Con referencia al segundo problema, o sea al del aspecto sante. económico, ya se han iniciado los primeros pasos por la en color. Accésits a D. Antonio Pérez Pérez Junta Directiva, para abordarlo debidamente. Pero aquí, y a D. José Crespo Colomer. también necesitamos el apoyo y el concurso de todos vosEn total fueron presentados 230 trabajos y, la clausura otros. Llegado el momento de afrontarlo directa y públicamente, ya se expondrá. El prestigio de nuestra querida ciude la Exposición, muy visitada, tuvo lugar el día 9 de Julio dad y de nuestros inigualables festejos, así lo exige. en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura, con el reparto Para finalizar, y aunque en forma detallada, por los direcde los premios correspondientes y la proyección de transpativos pertinentes, ya se han expuesto toda clase de datos de rencias en color. índole económica, citaremos unos cuantos detalles de tal Después del paréntesis veraniego, el día 4 de Octubre, clase, para debida constancia: la Junta Directiva de la Asociación, al objeto de cambiar imLos gastos totales del ejercicio de 1959 fueron de pesetas presiones en los locales de la misma, visitó la futura sede 1.248.604'50 y, los ingresos de 1,147.039'28 pesetas, habiendo social o «Casal de Sant Jordi», y acometer las necesarias un déficit teórico de 101.565'22 pesetas; si bien 77.0ÜO'00 obras de acondicionamiento, en un futuro próximo, para que pesetas de dicho déficit pertenecen a compra de sillería nuesea una realidad la inauguración oficial de la misma. va y de una máquina multicopista que, formando parte del El día 23 de! referido mes, a medio año de las próximas material inventarible de ia Asociación, reducen el déficit anFiestas, apareció el banderín anunciador de fas de 1960, en tes citado a 24.565'22 pesetas solamente en realidad. número de 1.000 unidades, debido a una magistral interpreEsto es, condensado, el resumen de la labor realizada dutación de D. Luis Solbes Paya. rante 1959. Callada y esforzadamente, como representantes Como en todos los años, hemos de registrar la pérdida de elegidos por vosotros, hacemos pública ta labor desarrollaqueridos amigos, festeros y asociados, debido a fallecimienda, pidiendo a Dios, por mediación de San Jorge, que nos tos; entre ellos, recordamos a D. Antonio Peídro Vilaplana, permita realizarlo así, o en mejor forma, durante los años de la comparsa «Berberiscos»; D. José Jordá, de la de «Dode nuestra actuación y la de nuestros sucesores. mingo Miques», D, José Gisbert Pía de la de «Mudejares», VUESTRA JUNTA DIRECTIVA. D. José Gisbert Domínguez y D. Antonio Carbonell Gisbert, V.° B" EL SECRETARIO, de la de «Guzmanes» y ta de D. Juan Mestre Asensio de la EL PRESIDENTE, Luis MATAREEDONA FERRJÍNDIZ de «Chano», a cuyos familiares y deudos expresamos, una Vez más, nuestro más sentido pesar por el óbito acaecido.

FRANCISCO BORONAT Pecó


Alcoy y las fiestas en el verso de Eugenio Moltó

L sentimiento hacía Alcoy y sus Moros y Cristianos tiene calidades distintas en cada uno de nuestros poetas de entresiglos Lo que en el sacerdote Tomás Miró es una experiencia apasionada, vivida por sus ojos de colorista ante un espectáculo deslumbrador, lo que en Julio Puig es un sentir el latido de la Historia, la «gloria conquistada», lo que en Cristóbal Botella es la «veu de Deu», el cálido aliento de lo religioso infundiendo la vida del pueblo, es en Eugenio Moltó un suave fluir de la nostalgia, un vencer de la distancia y el tiempo para acercarse a esta ciudad de su cuna, de sus primeras ilusiones y sus primeros balbuceos literarios en «El Eco de Alcoy», cuando en torno a las publicaciones que fue fundando —«La Lucha» primero y, más tarde, «La Gilí», de tipo humurístico — se fue agrupando lo más inquieto de la juventud intelectual de Alcoy. Un buen día, el Marqués de Aldama le solicitó para instituir en Cádiz un periódico católico/ —el que había de titularse «El Observador»— y allí se fue el bueno de Don Eugenio, con su bagaje de nostalgias, con su «Campanar» y su sociedad «Oriente» en el corazón, con el sólido fundamento de unos amigos leales y unos recuerdos inaccesibles dejados entre nuestras montañas. Nunca se des.vinculd de !a añoranza alcoyana, ni nunca se cerró a nuestros júbilos y nuestras inquietudes. Alcoy fue para Eugenio Moltó algo más que una circunstancia geográfica, un molde que perfiló su manera de ser y de sentir. En efecto, pocos hombres podrán presentar una línea de continuidad tan clara —en lo social, en lo político, en lo espiritual— como este caballero alcoyano que supo hacer de la impronta de su juventud en Alcoy el eje decisivo de su vida. El Eugenio Moltó de los años de dirección de «La Caceta del Norte» de Bilbao o de la publicación de una Biblia a la que dedicó ahincados afanes era el mismo que en el Alcoy de finales de siglo actuaba de concejal conservador o pedía en versos exaltados a !a Inmaculada: «que cierre de mi vida la hora postrera y que recoja mí alma cuando yo muera». De ahí el fino cariño de aicoyano que impregnó siempre su sensibilidad de artista. Doblemente alcoyano, por nacimiento y simpatía, consagró a nuestro pueblo lo más diáfano, íntimo y cultivado de su inspiración. Si algún día se quiere medir la capacidad de nostalgia atcoyana, se habrá de acudir a este varón nuestro, Eugenio Moltó, mente clara, corazón de poeta y alcoyano mil por mil. ADRIÁN MIRÓ

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Ei ave canta y abandona el nido, alumbra el sol y se hunde en el ocaso y de la luna el resplandor escaso muere también del día en el albor. Todo en la vida se huye, todo pasa, las horas tristes y los gratos días, las más puras y dulces alegrías se anegan en las ondas del dolor. Quiera Dios que estas santas expansiones de un pueblo fiel a su brillante historia no se borren jamás en la memoria de mi Patria que canta tu favor. Quiera Dios que a través de las edades en que toda existencia halla su tumba nunca la fe en tu protección sucumba y resplandezca con igual fulgor.

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Alma alcoyana si esta trova pobre y liviana cantar'pudiera cuanto yo siento fuera mi acento la más sublime poesía humana. Tú tienes el secreto de la belleza que irradia un inefable fulgor divino y amor, cuando contempla la gentileza tiende alfombra de flores en tu camino. Te han dicho madrigales los trovadores, por tí rompieron lanzas los caballeros y al entrar en la liza los justadores buscaban tu mirada, nobles y fieros. De la gama riente de tu alegría robaron los laúdes sus claros sones y fue de tus palabras la melodía el estro inextinguible de sus canciones. Copiando los matices de tu semblante te dieron los artistas lienzos gloriosos,

COff

EN SUS TRADICIONALES FIESTAS A SAN JORGE Vencida al contemplarte quedaría Granada la gentil que el moro llora y olvidara su Alhambra encantadora y el Darro y el Genil olvidaría. Diérate su preciada Alcaicería con las joyas y perlas que atesora y su vega y su hurí más seductora por gozar de tus fiestas sólo un día. ¡Alza la noble sien, alza sultana los negros ojos en que el sol se mece y copie el limpio albor de la mañana porque al imperio de tu voz parece que impulsado por fuerza sobrehumana deja su tumba fría el siglo trece!

Cf / C O I / «Itíf

tú trocaste las quejas del poeta amante en líricos acentos maravillosos. Literatos, guerreros, sabios, pintores, varones de impoluta y excelsa fama te han rendido el tributo de sus honores —*como los paladines ante su dama. Mas ni las trovas de los troveros, ni las hazañas de los guerreros, ni los laúdes, ni los cinceles, ni los divinos trazos de Apeles colmar pudieron tu valoría; del barro frágil imagineros, quedan "muy lejos de los linderos en que se asienta tu señoría. Virgen, te adornas con la aureola de la pureza de una vestal ¡brisa aromada def Mariola, lirio oloroso del Carrascal!


C R I A T U R A AL PARC Els ulls han descoberl térra serena i una fressa de branques a l'oraíge. ¿Quin alé o quina fuita empeny i mena l'avidesa de fondre's al fullalge? Presencia del verd, fesíeig massiu de teuladins i d'élilres sorpresos fan la pompa a írenc d'ala de l'esíiu quallat de pluja i sesíejaí de besos.


El goig del gessamí reñía el migdia. Fulles i mans hi brollen iení-se amigues, i el nen aprení Higo de cortesía en el Iráfec euros de les formigues. Suri la faula del sol i de la poma que es mossega —oh Adam incipiení!— amb la percepció d'un nou aroma que al pare empalia sigilosarnent. Al pare on la sorpresa de la vida enlluerna amb un bleix d'esvelies flam.es. El joc empenta a escapóla embranzida i el salíiró joiós bull a les carnes. Hi ha a la sang un afany de llibertaí que alleugera en seíí la seua pell, i l'afalac del zéíir li ha brolat en una lluissor de cervaíell. I la poncella i el broll de l'estany i la libél.lula de vol sinuós el converíeixen en un torsimany que esbrina el cániic de l'ocell diíxós. El cel lluent abasla el lloc benigne d'aquell inoblidable esclal de llvim que nacra, duplicanl-li el coll al cigne, 1'esleía emmirallada del besllum. I amb Taguda sorpresa de Tinici l'empelia un iremolós advenimenl: l'esíiu al pare ié un delitos desfici que encisa amb peíais de períum calení. ¿En quin amagatall l'anhel dormía, l'anhel de brisa lliure i senderó? ¿En quin cau l'escomesa s'arraulia, porugá saba de cadell nadó? ¿En quina debulosa d'esperances se designava l'arbre del fuiur? ¡Oh joc il.luminal de benaurances que al demá será gesi de repíe i fur! Meníre, al pare el delii es íorna a fer un somni zenilal d'etern miratge i la infaniesa en blanc copsa el deler de confondre's, submisa. entre el fullaíge. JOAN VALLS JORCA (Del libio iParadls en blancí, Piemio i Ciudad de Barcelona! 1955, de Poesía Cala la n a. J


Foto: Bernabeu

DE PADRES A HIJOS

A mi buen padre, espejo de virtudes alcoyanas, amante de la Fiesta, infatigable artífice de su escenario, devoto de San Jorge, Capitán qae fue del Bando Moro en la Comparsa Judíos (1948) en hcfflenaje de postuma memoria (t 20-11-1960).

ON el claro sentido pragmático que caracteriza a nuestro pueblo, el vulgo lo proclama un año y otro al contemplar el desfile de los niños cuando exclama: ¡Cómo han de extinguirse las fiestas! Y es cierto. ¿Cómo han de extinguirse, si desde la infancia se vive para ellas? Nunca se valorará bastante la aportación infantil. Los niños concentran las miradas de los espectadores y suscitan la mayor admiración y las más cálidas emociones. Y a través de sus graciosos movimientos, que despiertan la ternura en el alma, nuestra fiesta entra por los ojos y se adentra en el corazón. Los niños polarizan también la actividad de sus familias semanas, quizá meses, antes de San Jorge. Los mil detalles de la confección del traj'e conducen a crear un ambiente de ilusión, de alborozada, esperanza, que se transformará en dichosa realidad en los días señalados.

C


Echemos una mirada a la propia experiencia. ¡Qué ufanos nos sentíamos de niños al tomar parte activa en ios desfiles! Con inmensa alegría hemos vestido cada vez nuestro traje y con sumo cuidado hemos seguido los avisos de nuestro padre sobre el modo de conducirnos. ¡Cuánto afán hemos puesto en parecemos a los mejores de la Comparsa! En lo que a mí respecta, desde el principio, me poseía el deseo de representar con justeza mi insignificante papel, por lo mismo que me sentía vinculado a una genealogía que había servido los más altos cargos. Y me enorgullecía contar con un bisabuelo que, en sus días, fuera Capitán del Bando Moro, Me emulaba el espíritu solidario de lo's miembros de la Comparsa que no dudaban en arrostrar el sacrificio personal en pro de su mayor pujanza. Me admiraba la auténtica y cordial hermandad de sus miembros, ostensible en todo tiempo y desbordante durante los festejos. Aprendí, entonces, cuál es la fuerza social capaz de forjar la unión entre los hombres, por encima de las diferencias de persona y de cíase, y a despecho del resentimiento, de la envidia y del odio que aquellas pueden engendrar. Lo comprendí mejor apenas comenzada mí adolescencia. A partir de 1931 observé cómo la pasión política destruía aquella unidad involucrando la jerarquía lógica de los valores; cómo decaía el sentimiento tradicional en el seno de las comparsas; cómo cundía el desaliento y el abstencionismo de muchos. Fue entonces cuando dejé de participar en los actos oficiales. Pasaron muchos años. Los que fuimos niños nos convertimos en hombres. España, tras dolorosa contienda civil se encontró asimisma, y Alcoy con ella. Sobrevino el retorno del espíritu tradicional y los alcoyanos preparáronse a superar pasados esplendores. Se ha conseguido la más justa fama para nuestros Moros y Cristianos, dentro y fuera de nuestra Patria. Mas a la hora de analizar las causas de este poderoso resurgimiento, no puede olvidarse la acción de quienes lo han hecho posible, porque el recuerdo de su niñez les alentaba. Para los que vivimos ausentes de Alcoy, la misma ausencia espolea su más vivo recuerdo. Resulta indescriptible la nostalgia que se siente cuando la Ciudad revive anualmente sus fiestas de abril, y uno no puede siquiera presenciarlas. Nos consolamos pensando en el futuro y deseamos con más ardor que nunca volver a tomar parte activa en ellas. Sin embargo, vamos demorando un año tras otro ese deseo, a tenor de no importa qué razones e inconvenientes. Para obviarlos, es necesario un acontecimiento que conmueva las fibras más íntimas de nuastro ser, Y este acontecimiento se dio en mí, cuando mi primer hijo hubo de seguir mis pasos, una lluviosa mañana de un 22 de abril. En la Entrada de Cristianos quise ser para él lo que mi padre había sido conmigo, reviviendo imborrables efemérides y gustando una nueva experiencia, Aspiramos a modelar a nuestros hijos —prolongación de la propia vida— en los mejores principios. ¿Cómo no formarles en el mejor espíritu de la tradición alcoyana? Sus mil preguntas facilitan nuestra labor preparatoria. Después, ya en pleno festejo, sus propias impresiones —colorido y música— vendrán a despertar en ellos la vivencia de lo maravilloso; y el niño no necesita más para que arraigue en él, y crezca más y más, su sentir hacia !a Fiesta y el Mártir que la simboliza, h a s t a producirnos la enternecedora emoción de revivir en éf nuestro pasado. Trátase, en definitiva, del sentimiento vivo de una tradición heredada, de una tradición que tonifica nuestro ánimo por su virtualidad de futuro, y que permanece siempre en nuestro pueblo porque se transmite de padres a hijos. ISMAEL PEIORO PASTO»

Foto: Palacio


«MOROS Y CRISTIANOS» . Reproducimos con grato anhelo publicitario el presente trabaja del insigne africanista D. Tomás García Figüeras, que vio la luz en el diario madrileño «A B C» el 14 de septiembre del año pasado. Como verá el lectof, los «Moros y Cris ríanos" de Benamahoma, que cu él reseña nuestro ilustre amigo Sr. Carda Figucras, son apenas una algarada comparados con los que celebran los pueblos de nuestra Montaña que de Álcenlos copiaron. Nosotros, que ostentamos bien limpia la ejecutoria de su origen en la data triunfal del 23 de abril de 1176, - !o que nos da la solera mis auténtica de su celebración en toda la geograffa de España— n o s complaceremos en ir dando a tonoc.tr en nuestra REVISTA anual las fiestas de «Moros y Cristianos» que vayan celebrándose en las zonas más diversas de nuestra Patria.

AS fiestas de «Moros y Cristianos» se asocian siempre al levante español; Valencia y Alicante son las regiones en las que estas fiestas tienen más esplendor. Sin embargo, no faltan tampoco en la provincia granadina y en la malagüeña. En-estos últimos veinte años se han publicado no pocos trabajos sobre esas fiestas un tanto desconocidas, que permiten ampliar el área geográfica, dentro de la Península, de esas fiestas tradicionales. Cuando en 1935 publiqué yo en la revista «África», que entonces aparecía en Ceuta, una información sobre las que se celebraban en Benama liorna, en la serranía de Cádiz, creí que podrían ser, geográficamente, las que ocuparon la posición más occidental en ese cuadro geográfico. Años más tarde, Touceda publicó también un estudio sobre las «Fiestas de Moros y Cristianos» en Galicia, con lo cual ya esa posición extremo accidental de las de Benamahoma quedaba ampliamente rebasada. El tema, en general, y pese a esos estudios a que nos hemos referido, estudios que ponen de relieve la proyección de estas fiestas en la América española (el gran hispanista Robert Rícard estudió las de México), admiten y hasta exigen aún muchas aportaciones antes de poder intentar un análisis más amplio y coordinado. Para contribuir a ello se publica esta nota de las «Fiestas de Moros y Cristianos en Benamahoma», que se han celebrado en los primeros días de agosto de este año.

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Benamahoma es una pequeña aldea de 800 habitantes, aneja del Ayuntamiento de Grazalema y perteneciente, como éste, a la provincia de Cádiz. Su situación geográfica es bellísima. Recostada en la falda de la sierra del Pinar, en la que se encuentra el pico de San Cristóbal (1.651 metros), rodeada de altas cimas cubiertas de arbolado, naciendo a su planta el Majaceite que, por cauce paralelo al Guadalete, va a unirse a él en la llamada «Junta de los ríos», con sus casas blancas, perdidas las aristas por las capas sobrepuestas de cal, sus calles pinas, sus huertas, sus industrias típicas de sillas y calderería, recogido y acogedor, da, como tantos otros poblados de Andalucía y de Marruecos, la impresión de una aldea de Nacimiento. Cuando se va a Benamahoma desde El Bosque, por una carretera descuidada a pesar de ser reciente, el paisaje es bellísimo, el camino va en zigzag por la falda asomándose por la izquierda al cauce del Majaceite, que se desarrolla en la profundidad del valle. Benamahoma, como Ubrique, como Xauen, reserva la belleza de su aparición en el cuadro magnífico de una naturaleza exuberante,hasta el ultimo momento. Esa impresión natural de aislamiento y de paz ha estada favorecida hasta hace pocos años, y aun lo está en la actualidad, por la falta de buenas comunicaciones. Benamahoma celebraba su Fiesta de Moros y Cristianos el 13 de junio, día de San Antonio, Patrono de la aldea. Últimamente ha sido trasladada al primer domingo de agosto por ser esta fecha más favorable, dada el estado avanzado de la recogida de los cereales y de las labores del campo, y por no coindir con la fiesta del vecino pueblo de El Bosque, que tiene también como Patrono a San Antonio. El. origen de la fiesta de Benamahoma es, prácticamente, desconocido. Los más ancianos dicen que la fiesta se ha celebrado siempre; es curioso, sin embargo, hacer notar que en ningún otro pueblo de la serranía de Cádiz se celebra. La fiesta se desarrolla del modo siguiente: por la mañana del primer día se dice una misa en la ermita de San Antonio, situada en la parte más alta del pueblo; acto seguido se saca procesional mente el Santo, que es, corrió hemos dicho, el Patrón de la aldea. La procesión no puede ser más modesta: un estandarte, un paso pequeñíto, como la imagen, que los hombres llevan cogidos por las andas, y unos músicos. Desde la salida, delante de la procesión y en servicio de


en Benamahoma (Cádiz) descubierta, van los cristianos protegiendo la imagen. Los moros esperan emboscados. Muy cerca de la explanada de la ermita y al comenzar la calle de San Antonio, tiene lugar el primer encuentro. Los cristianos, al frente de la1 procesión, van desde su comienzo gritando como en ojeo: «¡Cobardes! ¿Dónde estáis? Salid, traidores; no esconderos, gallinas...», etc. En el primer encuentro los moros surgen de repente saliendo de los lugares en que estaban emboscados: se empeña la lucha; gritos, denuestos, insultos... Los capitanes de ambos bandos se adelantan, cruzan los sables, se baten, luchan cuerpo a cuerpo, animados por los gritos de aliento de los suyos, caen abrazados; entonces grjtan: «¡Hijos míos, ayudadme!» Y las escopetas de ambos bandos disparan al aire. Los moros han quedado vencedores y son los que marchan ahora delante del Santo defendiéndolo. Los cristianos que van delante de ellos en retirada les gritan: «Antes peleabais por matarlo y ahora por defenderlo»; las voces de los dos bandos son ensordecedoras: «¡Mío, mío!», gritan en triunfo los poseedores det Santo; y unos y otros mezclan los gritos de reto con los más feroces y enconados insultos. Ya ambos grupos no pierden el contacto durante todo el recorrido que se hace por toda la calle de San Antonio; pero cada 40 o 50 metros, son trechos convencionales, repiten la lucha en la forma descrita haciendo lo que ellos llaman «guerrillas», que terminan con las descargas de los dos bandos en poder de los cuales va quedando, alternativamente, el Santo. Asimismo continúan el recorrido por parte de la calle Real, y a la mediación de ésta, en la plaza del pueblo, se dan por terminadas las guerrillas, quedando, como primer día, el Santo en poder de los moros, que lo han ganado. Ese día no vuelve el Santo a su ermita; se tiene dispuesta una casa particular y allí se coloca y queda guardado hasta el día siguiente. Precisamente esta costumbre y tal vez los abusos e irreverencias que se cometían con las imágenes en otros pueblos determinó la orden de prohibición de la fiesta durante algunos años, rigiendo la diócesis de Sevilla el cardenal Spínola. Cuando, terminadas las «guerrillas», el paso de San Antonio se ha colocado en la plaza en espera de ser trasladado a la casa designada, los dos bandos de moros y cristianos

van haciendo prisioneros a los que han formado en el acompañamiento de la procesión para que cada uno, con arreglo a sus posibilidades y voluntad, vaya pagando su rescate; limosna que es invertida en ayudara los gastos que ocasionan los festejos y en la compra de lo que se precise para la ermita. Al día siguiente se celebra también la misa en la ermita y al final de ella van a recoger el Santo al sitio donde quedó el día anterior, y del mismo modo, haciendo diversas guerrillas, recorren la otra parte de la calle Real para regresar al templo por la del Marqués de Estella. La última guerrilla tiene tugar en el mismo sitio.en que se había celebrado el día anterior la primera, quedando ya et Santo en poder de los cristianos que, al fin, lo han ganado. Lo entran en su templo y con ello concluye la Fiesta de Moros y Cristianos. Cada bando está compuesto por un capitán y un número variado de soldados. Ni los cargos de los capitanes ni los de los soldados se vinculan a individuos determinados; los que intervienen en la organización de las fiestas los designan cada año. Las indumentarias eran las más varias, predominando la adaptación de prendas de vestir que tuvieran alguna semejanza con la de los moros; los cristianos solían ir en mangas de camisa. En la indumentaria de Eos «moros» solían verse prendas de uniforme de fuerzas indígenas, influencia de nuestras campañas de pacificación marroquí. Este año 1959, como se apreciará en las fotografías, (1) la indumentaria ha sido más cuidada y, por lo tanto, la fiesta ha tenido más brillantez. Todo hace esperar que, si se cuidan, estas fiestas tengan un interés en la región, por otra parte, de tantos atractivos turísticos por sus bellezas naturales. A diferencia de lo que suele suceder con la generalidad de estas fiestas de «Moros y Cristianos», la de Benamahoma no tiene «Parlamento» (diálogo, generalmente en verso, entre los dos capitanes). Se dice que alguna vez existió, pero, sin duda, ha ido poco a* poco desapareciendo; hoy, como hemos apuntado, los denuestos, las imprecaciones y los gritos de guerra son improvisados y ocasionales. También, en este aspecto, cabe esperar un renacimiento de estas fiestas típicas de Benamahoma. Tomás GARCÍA FIGUERAS í l ) Estas fotografías eran las que ilustraban este artículo en «A B C»


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Día 23 de abril de 1ÍH3; acabada la Misa del Santo Patrono, los Alcodianos rodean a su Alffireí, Sr. Amat, a Masen Torregrosa y al Embajador Cristiano: posan juntos para La posteridad en los píiiifis del Patronaio. y preside el grupo D, José Jordá H «Mostn Chustp> % .

LOS ALCODIANOS fueron

y van a ser A «eixida» de una comparsa nueva no es efemérides que hoy día se registre con frecuencia, como sucedía en el siglo pasado. Por eso, y con motivo de la reaparición de los Alcodianos, traemos hoy a estas páginas una breve semblanza histórica de tal comparsa en su primera época de vida* ** Los primeros años del siglo XX presenciaron una de las transformaciones más interesantes en la evolución de nuestras Fiestas. Marrakesch, Abencerrajes y Mudejares aparecieron con un tipo de vestuario nuevo y distinto de los moldes que imperaron hasta entonces; las demás comparsas moras ya existentes viéronse forzadas a reformarse —acortando el pantalón y sustituyendo la manta por el capote— excepto las de Domingo Miques y Cordón que permanecen fieles todavía al diseño primitivo, cuya antigüedad se pierde en la oscuridad de los tiempos. En el bando cristiano fueron los Guzmanes y Vascos quienes cimentaron un estilo de vestimenta más en consonancia con la realidad histórica, savia joven que, paulatina y eficazmente, arrumbó los anacrónicos figurines de antaño, saturados de ingenuidad e infantilismo, y de los cuales únicamente sobreviven los de Andaluces y Labradores por la idiosincrasia y consecuencias privativas que entrañan. Repasando los libros de Actas de la Asociación de San Jorge, y en la correspondiente a la sesión de la Directiva, del 21 de Mayo de 1911, leemos:

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D. Camilo Aniat Gisbert, Alférez y Capitán en los años 1913 y 1914.

Presentado a la Directiva para dictaminar un diseño de nueva Comparsa de Cristianos titulada «Alcodíanos», después de examinado se acordó presentar el siguieme informe a la Junta General: Diseño 1." y único.—Comparsa de Cristianos titulada «Alcodianos» presentado por D. Francisco Martínez a las nueve de la mañana del día veinte de Mayo actual. Visto el diseño referido que reúne todas las condiciones Reglamentarias, la Directiva no halla inconveniente que la General lo apruebe. Y una semana después, el 28 de Mayo, encontramos lo siguiente en el acta de la Junta General; Diseño.—Fue presentado para su examen un boceto para nueva comparsa de Cristianos titulada «Alcodianos», el cual después de leído el informe de la Junta Directiva de veintiuno del mismo mes, fue aprobado mediante el ingreso reglamentario de veinticinco pesetas. Era Presidente en aquellas fechas D. Pascual Ivorra Carbonell, y Secretario D. Camilo Ferrándiz Jordá. El diseño en cuestión resultó una obra plenamente lograda del insigne pintor alcoyano D. Fernando Cabrera Cantó, Capa blanca, túnica de cota de malla de hilo de plata y casco bruñido con pluma blanca, fueron las tres prendas fundamentales del traje que gustó mucho al público cuando la Comparsa actuó por vez primera en las Fiestas de 1912. Causaban grata impresión los Alcodianos en la Entrada a! desfilar, montados a caballo y pica en ristre, semejando un aguerrido

y brillante escuadrón presto para un torneo entre caballeros medievales. El 16 de Mayo de 1912 la Junta Directiva celebra sesión en la Real Fábrica de Paños y el Secretario anota: También fue presentado para su examen el Reglamento interior de la Comparsa de Cristianos titulada Alcodianos, el cual fue aprobado. Tres días después, el 19, se reúne la Junta General de la Asociación y en el acta correspondiente se incluye !a lista de Comparsas para continuar con el párrafo siguiente: Alféreces.— Fijado el precedente orden de antigüedad de las comparsas, se designaron las que en el venidero año corresponden llevar las banderas, resultando ser la de Judíos en el bando Moro y la de Alcodianos en el de Cristianos. Los Jefes de las referidas comparsas aceptaron dicha obligación, haciendo el depósito de cuarenta pesetas en nombre de la comparsa de Judíos Don Federico Candela Abad, propuesto por el Jefe de la misma para desempeñar dicho cargo, y en la de Alcodianos por su respectivo Jefe Don Joaquín Martí Pascual. La Comparsa, pues, inexperta y bísoña, y con sólo un año de existencia, acepta para el siguiente el cargo y la carga del Alférez. Y así leemos: El Sr. Cabrera dio cuenta de los trajes que habían de usar los Alféreces de moros y cristianos en las ñestas, los cuales fueron aprobados. (Acta s. J. D., 30-III-I3). En efecto, D. Camilo Amat Gisbert desempeñó el cargo y un año después, en

D.Jorge Pérez Giibert, Alférez y Capitán en los años 1930 y 1911.


1914, el subsiguiente de Capitán, luciendo en ambos el mismo traje o, a lo sumo, con ligerísimas variantes, según la costumbre de entonces. Habíase formado la Comparsa en el Patronato de la Juventud Obrera bajo los auspicios, ayuda y aliento del Rvdo. D. José Jordá Cantó —el popular e inolvidable Mosén Chusep—, y de don Fernando Cabrera Cantó, este último de tal modo que fue nombrado «Cop» honorario. La Directiva fundacional, que después continuó rigiendo la Comparsa durante algunos años, era la siguiente: Primer Tro, don Joaquín Martí Pascual, Darrer Tro, D. Antonio García Miró, y Cop, D. Francisco Martínez Bordera. Posteriormente ocuparon el puesto de Primer Tro, D. Jorge Pérez Gísbert en 1919 y D. Antonio García Miró en 1920, 21 y 22. Pasan los años y, tras la rotación completa, de nuevo se presenta el bienio Alférez-Capitán; en la Junta General (19-V1-19) los Alcodianos aceptan el nuevo compromiso y depositan las cuarenta pesetas reglamentarias del caso, pero a la Junta General del 25 de enero siguiente no envían representante y en el acta se consigna: También el Secretario manifestó que la Comparsa de Cristianos titulada «Alcodianos» que le corresponde la Bandera en el año actual, aun no había dado cumplimiento al artículo 71 del Reglamento que dispone dar el nombre del individuo que ha de desempeñar el cargo de Alférez antes del 15 de este mes, a lo que contestó el Vicepresidente Sr. Martí, que como miembro de la referida Comparsa podía manifestar que no estaba señalada la persona, por lo que rogaba se concediera un plazo de quince días para resolver en definitiva; acordándose acceder alo solicitado por el Sr. Martí, con la previa conformidad que la presidencia recabó del Representante de la Comparsa de Navarros, que en caso de renuncia de la Comparsa de Alcodianos era a la que correspondía el Empleado, el cual estaba dispuesto a aceptar. El ignorar hasta última hora quién desempeñará el cargo es hoy frecuente y normal, pero en aquellos tiempos era casi un síntoma de falta de unidad, potencia y solidez de una comparsa. Las actas que siguen ya no mencionan el caso en cuestión por solucionarse de manera satisfactoria. Así lo confirma el hecho de que D, Jorge Pérez Gisbert fue el Alférez y el Capitán de Cristianos en 1920 y 1921, frente a su rival moro D. Francisco Cabrera Llopis, de la Comparsa Granadinos. En este mismo año, el Jurado del concurso de faroles-guías para la Retreta concedió los premios establecidos a las C o m p a r s a s de Montañeses, Guzmanes y Mudejares, respectivamente, pero habiéndose presentado tres faroles-carrozas por las Comparsas de Abencerrajes, Marrakesch y Alcodianos, que por su gran tamaño no pudieron hacer el recorrido para dicho acto y por cuyo motivo no se las pudo considerar como faroles-guías; el Jurado teniendo en cuenta su mérito artístico acreedores a una distinguida recompensa, creó tres premios extraordinarios de honor para los mismos, consistentes en medalla de oro. (Acta s. J. D., 5-V-21). La Comparsa no marcha como es debido, parece que hay disensiones internas, abandona el Patronato y se traslada —en la misma calle de Santa Marta— al domicilio conocido por el «Hort de Barranquet». En vista del mal estado económico de las Comparsas de Cristianos, «Nava-

Un Alcodiano de entonces... D. Julio Colonia Cortés.

rros» y «Alcodianos» se acordó concederles para fiestas una subvención extraordinaria. (Acta s. J. D., 6-IV-22). La cosa va de mal en peor, la Comparsa no presenta el festero correspondiente para la «Gloria», pierde el puesto de antigüedad, pasa al último lugar en su bando ...por haber faltado al acto de la proclamación de las fiestas del presente año... (Acta s. J. G. O., ll-VI-22), y toma parte en las Fiestas por última vez. Los Alcodianos ya no dan más señales de vida y la Comparsa se disuelve y extingue posiblemente durante el resto del año 1922. La defunción oficial se halla extendida en el acta de la Junta General del 13 de mayo de 1923 mediante el párrafo siguiente: Resultando que habían desaparecido en el presente año las Comparsas de Cristianos Alcodianos y Escuadrón de San Jorge y aparecido la de Almogávares del mismo bando. Era Presidente erExcmo. Sr. D. Miguel Paya Pérez, Marqués de San Jorge de Alcoy, y Secretario el mismo D. Camilo Ferrándiz Jordá. * * *

He aquí una síntesis de los hechos más destacados de la Comparsa Alcodianos, de los que fueron, redactada principalmente a base de los documentos oficiales. De los nuevos, de los que van a ser, ya se hablará cuando pasen, D. m., de futuro a pretérito perfecto dentro de unas semanas. SALVADOR DOMÉNECH


Evaristo Pérez Monllor por E, VAI.OS CAI.ATAYUD

E recia estirpe musical; de sencillos y puros corazones, llega a la vidaalcoyana el 27 de octubre de 1880 Evaristo Pérez Monllor. Alma de artista; quijotesco y soñador, recorrió cual caballero andante, todos los caminos de España en pos del cantar popular, esa esencia del folklore patrio que un día le inculcara en Santiago de Compostela don Antonio Menentet, organista de la Catedral y —valgan las propias palabras del alumno-;- hombre profundo de técnica muy notable. Con su padre, don Camilo Pérez Laporta —el gigante de la música alcoyana—, estudia Solfeo, y, apenas cumplidos los 18 años, marcha a Madrid e ingresa en el Real Conservatorio de Música y Declamación, aprobando cinco asignaturas el primer año; dos de Clarinete —el instrumento que le hizo indiscutible— y tres de Solfeo, Cursa libremente Armonía, con el ilustre alcoyano don Juan Cantó Francés, a la par que tiene como condiscípulos, a tos un día notabilísimos Bartolomé Pérez Casas, Arturo Saco del Valle y Luis-Emilio Vega. Fue músico de segunda clase de la banda del Regimiento de ZaragOíia n.° 12. Perteneció, durante varias temporadas, a las Orquestas Sinfónica y Filarmónica de Madrid, con motivo de aquellas sonadas jiras de los bailes rusos y suecos, así como también a la Banda Municipal de Madrid, bajo la égida de Ricardo Villa; siendo finalmente director por oposición, de la Banda Municipal de Socuéllamos (Ciudad Real). En los juegos florales que en .1916 organizó el Atento Alcoyano, su Jfimtio a San forge obtuvo el premio —un busto de Coya modelado por el famoso escultor Mariano Benlliure—, donado por la Sociedad Apolo. Mas el triunfo no le envanece. Siempre se cree poca cosa. Muy poca cosa. A su hermana Araceli —que aun convive con nosotros—, le decía repetidas veces: no'n dti-xrs assolti. iJíncpór! Modestia, sólo modestia preside la vida de este alcoyano hasta tí molí dtl os, que desde la Sociedad de Autores Españoles—en cuya entidad estuvo empleado durante veinte años—, remitía afanosamente su producción musical a las diversas corporaciones alcoyanas. Al frente de las partituras, nombres de amigos, nombres de alcoyanos, rubricándoles su gratitud. Para su hermano, el genial don Camilo, escribe en sus ratos de ocio, tinas mal pergeñadas notas que titula: Tristezas y alegrías (1917), primoroso pasodoble de cantos populares. Siguen, Confetti pasodoble para Rafael Pascual; Turista (1911), dedicado a Paco Sou, Pitones y Cairrfes(1920), a Cándido Guiüem; La Alcazaba (1921), capricho oriental, para su discípulo Pepe Sanz; La Corttsana, suite en dos tiempos dedicada a la Armónica Alcoyana, Qmna ai Ariff (El Generalife) (1924), marcha árabe para Rafael Peidro,- yrfirbab (1925), pasodoble dedicado a la banda Primitiva; Clásico (1926), pasodoble taurino para el diestro alcoyano del mismo nombre Andrés Coloma; y £/ "Mfxuar, marcha mora dedicada a la CNueoa del 3ris, cuya banda dirigió en 1920. Otilia, Carmina y Erunclina, son los nombres —¡dulces nombres de mujer!—, de sus hijas y que el compositor da a una polka y dos mazurcas escritas amorosamente para ellas. La lista de sus obras se nos haría interminable —más de 200 fueron las que escribió—, pero vale la pena escudriñar un foxtrot, especie de scbolis echado a perder que titula Wo tbt timts •Jbimoteo que, encabezado por «na cuarteta, aunque parezca verso —dice—, es prosa vil:

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Lo mismo te ¡o baila una tfacbi tn el .Rastro o «i ^Maravillas . {juí Miiíi dtmi - monden en la Hombi o el Palas Tiolel

¿Curioso, verdad? Pues, aunque no lo creáis, éstas fueron sus alegrías. Ironizaba con la pluma, a la par que describía galante las regiones que visitaba, costumbres, vistas, etc. que, con el quijotesco seudónimo de Amadís de (jav.\a, publicaba asiduamente en £1 ÍNoiicirro Jttgiana\, rotativo alcoyano que dirigía don César Puig Martínez, hijo del destacado poeta y periodista, don Julio Puig Pérez, de feliz recordación. Para el director y toda la redacción del periódico, compuso exprofesamente £1 Noticiero Regional (192S), potpourri a modo de pasodoble sobre motivos de cantos de la terreta, copia fiel —escribe de su puño y letra al frente de la partitura— de los sentimientos estéticos de este pueblo único e incomparable llamado Alcoy. Y, descansar aquí, en la tierra que tanto amó, fue la última voluntad de este alcoyano insigne, de este caballero andante de la música alcoyana, que la guadaña vil segó su vida el 22 de diciembre de 1930, dejando tras sí la huella imborrable de su arte genial.


EL T U R I S T A por

Evaristo Pérez Monflor

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ODO es cuestión de imaginación. De cerrar los ojos y con los de la fantasía, siempre más entusiasta y más expresiva que la misma realidad, trasladarnos al siglo XIII. Al último cuarto de este decimotercero siglo de historia de ¡a Humanidad desde !a venida de Cristo a la tierra, y fijar nuestra meta imaginativa concretamente en 1276 cerca de las alcazabas y torreones de la entonces villa de Alcoy. Ese campanario que tras los dientes pétreos del castillo —hoy sólo símbolo y remembranza—, se levanta como torre de homenaje y de veneración, de moderna arquitectura y atrevida construcción, no existe; es decir, si existe tan sólo es FpHK Crespo Colomer un campanario pequeño, sencillo, de estilo ecléctico, participando del bizantino y del islámico, y Son los momentos más dramáticos, más épicos del románico de la época posterior. Un minarete de nuestro «auto solemne y sacramental». Así, cristiano sin veleta, ni pararrayos, ni cruz, ni nada como suena: auto de fe; épica leyenda y tradide nada. ción; historia maravillosa. No son epítetos o adjeEl día es claro, azul, ese azul mediterráneo tivos más o menos galantes. Son palabras sencillas que aquí tenemos en exclusiva. El collado es ver- y reales. de; la hoya, nuestros barrancos, son del color de Son las escenas de más tensión, estas de los la esperanza. Verdes como las banderas otomanas parlamentos y las declaraciones de guerra. Nuesque se alzan en derredor de la plaza. Allá florecen tro capitán y señor, que Dios guarde, ha resuelto unos almendros; aquí unas matas de tomillo y de morir si es preciso antes que rendir su bandera y espliego. Mariola —nombre cargado de historia—, abrir las puertas de la población para que la grey está gris. El Castellar desafiador. La Serreta so-- pagana penetre por ellas. leada. «...Al que te envía dirás que pocas veces Ante las puertas del caserío han llegado los se vio en el español la villanía enviados árabes exigiendo de sus moradores la de entregar los castillos y las plazas rendición incondicional. Al-Azraq, el de «Los ojos sorprendido de dichos y amenazas...» azules» —si tenía que ser así—, y el del orgullo Sí. Son los romances nuevos con sabor a viealtanero y descarado quiere romper con los prejos tiempos, a versos arcaicos que retumbaban en ceptos del rey Conquistador y establecer moreel amplio anfiteatro de una orografía áspera y nas y colonias sarracenas en este pequeño pueblo truncada, cobriza y verde: la nuestra, la de Alcoy, de difícil configuración. ¿No oís la mandolina, la cítara o el laúd como ¿No oís...? Callad... Son los versos de antaño fondo a las palabras meditadas y seguras, resuelque se escuchan hoy: tas y firmes que responden a la fe de un pueblo, o ...Quiero conquistar tu Villa la nobleza de unos hombres —nuestros padres—, y convertir tus moradas a la fortaleza de unos caballeros.,.? en mezquitas, minaretes, Amigos, creo que no es menester que sigamos patios, torres y giraldas; interpretando esta fotografía. Ella, de por sí, nos ornadas con celosías, habla. ¿Verdad que escucháis al personaje que Tachonadas de arrayanes, espada en la diestra y los brazos abiertos hacía e! bañadas por las corrientes cielo, clama a su Dios y desafía al enemigo? de los más puros cristales. A. E. V.


Foto: Miguel Mora

Escuadra Esclavos Comparsa «Judíos»

En "Amanecer", de ZARAGOZA

Tres días con los Moros Y Cristianos de ALCOT Es una magnífica evocación de siglos prelérilos UN DRAMA A LO VIVO, A ESCALA NATURAL por ENRIQUE GARCÍA ALBORS ALCOY, 21 ABRIL. ALCOY, EN FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS. - DON RIGOBERTO, EN IGNORADO PARADERO.—SIGO BUSCÁNDOLE. Alcoy, 21 abril.

ONFIRMO mi telegrama. Estaba desesperado. No tienes idea de lo que esto es en vísperas de Fiestas: Un hervidero, una caldera que almacena presión para estallar mañana. Oficinas y fábricas están, naturalmente, cerradas. En Alcoy se trabajará todo lo que se quiera —y se quiere bastante— durante el año, pero con la ilusión de que lleguen estas Fiestas —la «Festa», como la llaman—, para desquitarse. ¡Y de qué forma! ¡Con qué intensidad! Te confieso que, después de todo, no lamento haber llegado en estas fechas. Tanto oír hablar de los Moros y Cristianos de Alcoy, que son los Moros y Cristianos por antonomasia, y no haberlos visto nunca, en verdad, imperdonable. Don Rigoberto, que parecía haberse evaporado, estaba en su «filada», que es el local social de cada comparsa de Moros o de Cristianos. Quise hablarle del asunto que me traía, pero fue imposible. Me invitó a cenar y acepté, confiando tener ocasión de soltarle la papeleta. Pero la cena

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era colectiva Cenamos el plato típico: «Olleta'de music», compendio sabroso de nutrición acelerada. Había mucha alegría y animación y hasta una banda de música (de donde el nombre del plato, que era único). Me presentaron a muchas personas; a otras ías traté de buenas a primeras, sin presentación, que aquí son así de llanos. Mi vecino de mesa resultó ser peón de la fábrica de Don Rigoberto. Después quise retirarme; pero no hubo forma: nadie lo consintió. Tuve que seguir. Salimos a la calle y «formamos». No me es posible describirte exactamente en qué consiste tal formación: hay que verlo... ¡o que formar! En pocas palabras: es un ensayo de-desfile, al son de la música, llevando un paso característico, muy distinto del que me enseñaron en el servicio militar. Delante, el que hacía papel de «cabo», esgrimía un alfanje con soltura, ademanes y desplantes creo que inimitables: habría de ser alcoyano de cuna para conseguir algo parecido. La cosa terminó, tardísimo, en la plaza principal, abarrotada de gente que, por lo visto, no pensaba dormir. El ambiente no invitaba, ciertamente, a irse a la cama: iluminaciones, jolgorio, músicas y comparsas por todas las esquinas... Al fondo de la plaza y como presidiéndola, un castillo corpóreo, de quita y pon, pero con su ve-


rismo; erizado de almenas y flanqueado de graciosas torrecillas y hasta con serpenteante hiedra por sus ventanales: representa la Plaza fuerte de Alcoy. Estoy rendido: el viaje, la «Olleta», el ensayo... Don Rigoberto, que me está resultando muy. simpaticen, me animó a que hablásemos mañana.

buen golpe de chirimías y tamboriles. El paso de todos los moros está acompasado a esta música: lento, parsimonioso; algo único. ¿Y los negros? Son tan negros que pone espanto verlos. Los violentos y vistosos ropajes con que se visten todavía les hace aparecer más negros y relucientes. Imposible describirte trajes y atuendos de las Alcoy, 22 abril. Comparsas, pues son veinticinco. Te llevo un «L!i¡Se armó la zaragata! Y me ha cogido el toro. bret», donde vienen todas. Tanto el desfile de la La cabeza me da vueltas y no acierto a decirte si mañana como el de la tarde te dejan una imprete escribo desde una población de la España de sión de colorido, de fasto y de quimérica riqueza, mediados del siglo XX o desde un burgo medie- que habría de ser un Villaespesa con la pluma o val, resucitado en virtud del misterioso conjuro. el Segrelles de «Las Mil y una Noches» con el ¿Recuerdas aquella película, que vimos en tiem- pincel para darte idea de ello. Con todo, siempre se quedaría la música en el pos, que se llamaba «Un yanqui en la Corte del Rey Arturo»? Pues todo el día estoy pensando en tintero. ¿Cómo describírtela? Esto de la música ella. Y te confieso que hago de yanqui a desgana; en las Fiestas de Alcoy tiene su aquél, su imporme gustaría vestirme de moro o de cristiano y tancia. Casi diría yo que es un actor más Reviste actuar en esta representación, que es toda una un aire, un ritmo especial. Y me figuro que para evocación de siglos pretéritos. Todos los que en escribirla hay que nacer en Alcoy y sentir sus ella intervienen se toman muy a pecho su papel, Fiestas. Tras la Entrada de Moros, el Paseo General, y habrías de ver la arrogancia de capitanes, alféreces y embajadores. Mejor dicho, de todos y que es el no va más del rebullicio. Todos somos cada uno de los «festeros», hasta el más humilde entonces combatientes y utilizamos serpentinas paje. Se me figuran, según su bando, Cides Cam- por paquetes, confetis por sacos y otras mil arpeadores y Abderramanes. No hay mediocridades mas arrojadizas Un grupo de jovencitas, que ocuni medias tintas. Los cristianos tienen aires de paba un balcón frontero, la tomo conmigo, asánCruzados, y los moros, de altivos Emires. Porque dome a serpentinas. Con decirte que hube de esto de las Fiestas de Moros y Cristianos es —sal- enfilarme en la cabeza el cesto de los papeles de vando distancias — , como la Pasión de Oberam- la oficina a cuyo balcón estaba asomado, para mergau: un drama a lo vivo, a escala natural. Una mejor resistir las andanadas que se me venían enrepresentación sin bambalinas ni forillos en la que cima, está dicho todo. Rigoberto me ha salido «agente doble»: juega todo es espontáneo, fresco; en la que la acción mana con la naturalidad de la fuente entre breñas. a dos paños: moro y cristiano, que así es el homLo que pueda haber en ella de artificioso, e inclu- bre de festero. He cenado en su casa, que aquí, so de anacrónico, está tocado con tanta sinceri- en fiestas, están todas a manteles desplegados. Decidimos a p e a r n o s el tratamiento. Pero del dad y buena fe, que fácilmente es perdonable. El día ha sido movido por demás. Comenzó, asunto, cero, cero. muy temprano (¡los de anoche me figuro que no se acostarían!), con la Diana. Todas las compar- Alcoy, 23 abril. sas, ahora uniformadas, con sus respectivas banNo sabría decirte si he soñado o qué; yo era das de música, asimismo ataviados sus compo- un gigantesco negro y hacía guardia ante el Castinentes de «festers», tomaron parte en ella. El llo de Alcoy. Un cristiano intentaba avasallarme compás es alegre, rápido. Los pasodobles que se y luché con él, ignoro si hasta rematarle o hasta ejecutan se llaman, precisamente «dianeros». Los terminar con un abrazo. En Alcoy, pocos habrán «cabos» hacen diabluras con sus armas. Con el dormido anoche, si es que han conseguido tomar sol tempranero y radiante; las banderolas y col- contacto con las sábanas. ¡El gusanillo délas Fiesgaduras (los balcones forman friso de cruces de tas de Moros y Cristianos me figuro que acomete San jorge: rojo sobre blanco), frescas de rocío, a todos por igual! las caras satisfechas y el ambiente que materialHoy, día del Patrono San Jorge, comenzó la mente huele a Fiestas, te digo que es un comienzo jornada con Dianas, aunque más rápidas y simmagnífico, optimista, alentador, Sigue la Entrada plificadas que las de ayer. Luego, una corta prode Cristianos. Desfile digno, con alarde de clari- cesión y Misa solemne en Santa María, hermoso , nes y heraldos. Con la nota de color de los labra- templo reconstruido, como lo ha sido S. Mauro. dores, que parecen haber arramblado con todos Rigoberto, que es de la Junta, tuvo que asistir los niños y niñas de Alcoy, ataviados con trajes a todos los actos oficiales. Estuve, a mediodía, apropiados y montados en borriquiilos y carrozas invitado por él, en el aperitivo de su Comparsa, adornados y cargados de toda suerte de frutos. tan completo y sustancioso, que pude dispensar El Capitán, muy peripuesto, rodeado de lucido el almuerzo. Después, cada comparsa se dedicó, cortejo de palaciegos, damas y guerreros, salu- con su inseparable banda de música, a poner en daba con gesto complacido y parecía decirnos; práctica el precepto de la caridad. Y no quedó «Aquí estoy; ahora veréis; no va a quedar un moro centro benéfico ni pobre sin comida extraordipara contarlo». El propio Rey Don Jaime no hu- naria. biera saludado —pensaba al verle— con mayor Aproveché mi tiempo para hacer una escapada soltura y agrado. Me entusiasmó la serenidad de a la Font Roja, paraje cercano, a un millar de melos paladines de la Cruz. tros de altura, en pleno encinar —monte CarrasPor la tarde tocó la vez a los Moros. Su En- cal es su nombre — , donde se venera la imagen de trada me conquistó por su fastuosidad y sensua- la Virgen de los Lirios en el mismo lugar donde lismo; por el arco iris de sus sedas y tapices. ¡Que aparecieron, centurias atrás, tres lirios milagrosos, se quite el Technicolor ése! ¿Y la música? Ahora con sus bulbos en forma de Inmaculada s El pasuenan marchas moras, escritas ex profeso para raje es impresionante, asombroso por su situael caso, con mucho orientalismo; aderezadas con ción, bosques de selvática belleza y fresquísima


agua, increíble en aquellas alturas. Un verdadero paraíso para el veraneo. Junto a la ermita álzase moderno hotel. Desde allí aparece, completa y en conjunto, desplegada como plano en relieve, la geografía de Alcoy, ¡Y qué geografía! Un circo de montañas, un caos de alineaciones que dejan una única oportunidad de escape a! río Serpis, que le atraviesa. Muchas sierras, escarpadas unas boscosas las menos; algunas, con grietas y escabrosidades de un tinte rosáceoazulado que me figuro dorará maravillosamente el sol naciente. Pero todas accidentadas. Tanto, que yo me preguntaba, asombrado, por dónde habría podido llegar hasta aquí y por qué esta ciudad ha venido a quedar anclada en tal paisaje, que desde allí arriba, sin ruidos de fábricas ni alborotos de Fiestas, cobra clásica serenidad bajo un cielo azul, transparente, casi impalpable. Visto el valle, la «hoya», desde la altura del Carrascal, se piensa que toda la región debió ser idea] refugio para los guerrilleros moros, que pudieron agazaparse a sus anchas en estos escondrijos montañosos. Y se comprende perfectamente a Moros y Cristianos, Como también que Alcoy no haya tenido necesidad de inventarse una Fiesta: la Historia se la ha dado hecha. Regresé a hora de Procesión General, a la que salen tirios y troyanos —ya me entiendes—, émulos ahora en devoción al Patrón. En puesto de honor, una monumental imagen de San Jorge, montada sobre carretón tirado por pacientes bueyes; y unas andas, de original traza, portadas a hombros de elegantes pajes, con la Reliquia del Santo, También figura un niño, lujosamente ataviado de guerrero romano, que representa al Santo, modelo de gracia ingenua y formalidad: se da perfecta cuenta del personaje que «dobla». ¿No te digo que todo es aquí muy serio? Gran honor es para las familias alcoyanas ser designadas para que un niño adopte este papel; el privilegio dura dos años consecutivos. Y lo valioso del caso es que al segundo año, el traje y todos los gastos que ello representa corren a cargo de la misma familia, aunque el niño sea de otra, más modesta, a la que cede el derecho, ¡Algo ejemplar! A Rigoberto apenas he podido hablarle; pero me ha confesado tener un plan Y debe ser bueno. pues me lo anunció entre bromas. Alcoy, 24 abril.

El plan de Rigoberto se ha cumplido al pie de la letra: de buena mañana me vistió de moro, me dio un arcabuz y «municiones», me hizo acompañar del polvorista o «cartuchera» y me empujó hacia la calle. Y en la calle me he pasado el día pegando tiros Te reirás, como me estoy riendo mientras te lo cnento. Pero habrías de haberme visto en plena «acción». He satisfecho la secreta ambición que venía royéndome todos estos días: actuar en las Fiestas. Hoy han culminado los festejos. La descomunal batalla desplegó a moros y cristianos, que han estado tiroteándose de lo lindo durante toda la jornada, cruzándose centenares de miles de disparos —de pólvora sola, claro -, con disciplina y orden ejemplares. Ya sé —todos lo sabemos—, que en siglo XÍII no existía la pólvora ni se conocían las armas de fuego. Pero, entonces, ¿con qué iban a luchar y a meter ruido los alcoyanos de hoy? Esta batalla —«alardo», alarde—, es tan hermosa como ensordecedora. Y uno queda ganado por ella y se deja

llevar en sus esguinces, hechos de avances y retiradas calculados con matemática precisión. El humo de la pólvora embriaga; eso, desde hoy, está fuera de dura. Y se dispara, y se dispara, envuelto en una nube pardusca y acre que apenas permite ver, hasta que el arcabuz enrojece, los brazos parecen quebrarse... y haya pólvora. El cornetín, con el contrapunto del redoble tamborilero que no cesa, te espolea con su «fuego»: ¡Tatarí... tatarí.. ta! Esta borrachera colectiva dura casi todo el día, con dos pausas, a modo de intermedios, y dos epílogos. Me explicaré: a media mañana se celebra un parlamento, seguido de embajada, lucha y asalto a la fortaleza que queda por los de la medía fuña. Por la tarde es lo mismo, pero con los papeles —tos campos, mejor dicho—, cambiados: los cristianos resultan vencedores. El escenario es la plaza principal, con el Castillo. Los parlamentarios actúan con arreglo a las más ortodoxas leyes de la guerra; las embajadas, piezas poéticas un tanto ampulosas, se escuchan, aplauden y jalean con entusiasmo. La técnica moderna ha dispuesto altavoces, que agradecemos los espectadores... y las gargantas de los embajadores, personajes vitalicios y con sus aprendidas «tablas». Cuando ya todo está dicho, los capitanes sostienen rudo duelo a fuerza de disparos rápidos (manejan dos arcabuces, que sus ayudantes recargan) hechos a corta distancia —el «encaro»— , para seguir luchando al arma blanca, secundados por sus respectivos séquitos, en combate singular, que se prosigue a las puertas del Castillo, y finalmente, sobre su plataforma Hay viveza y realismo, Al final, ondeamiénto del estandarte victorioso rubricado con toques de clarines. ¡Adecuada «mise en escene»! La apoteosis de la Fiesta, que presencia Alcoy en pleno cómo y dónde puede, es de lo más espectacular. Caída la noche, a oscuras la Plaza, se iluminan, en punto de las nueve, las alturas de la fortaleza. El niño Jorge, a caballo en mentida montura, aparece en lo alto de las almenas envuelto en luminarias, aureolado de ráfagas y nubes de cambiantes colores. En réplica a la escena que, según viejos cronicones, vieron los antiguos alcoyanos al aclamarse, para defenderse de la asaltante morisma, al guerrero y santo Jorge, el de hoy lanza flechas que dispersan a los aterrorizados moros. Suena, multiplicado por los ecos, el himno nacional. La escena dura lo justo: ni poco ni mucho. Luego, súbitamente, las luces del Castillo se apagan, siendo reemplazadas por la iluminación general. El embrujo ha terminado; hemos pasado, en un santiamén, del siglo XIII al XX Muchos rostros veo crispados por la emoción; y ojos húmedos. «Festeros» o no, lamentamos que las Fiestas hayan terminado. Escucho las despedidas: «Hasta el próximo año». Te escribo con las manos todavía tiznadas por la pólvora, que repetidos enjabonados no han conseguido limpiar. El ánima si que la tengo limpia y clara, vuelta como del revés por esta lección práctica de tradición, empapada de amor y transida de sereno respeto, con que los alcoyanos celebran sus Fiestas. ¡Renovado y anual milagro de sus Moros y Cristianos! Te digo, sinceramente, que mi corazón se ha rendido a Alcoy. Berto está empeñadísimo en que abramos una sucursal aquí. El muy tuno no me lo ha soltado hasta hoy. Voy a buscar local. Mándame las maletas del muestrario. Me he encargado un traje de moro.


ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN

Documentos del Siglo XIII referentes a Alcoy y anteriores a la muerte de Alazrach por FRANCISCO DE P. MOMBLANCH Académico Corres pon diente de la Real de la Historia por Alcoy

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N pleno siglo XI11, cuando Jaime I de Aragón conquistó el Reino de Valencia y por tanto Alcoy, se iniciaron los Registros de la Cancillería Real escritos sobre papel, cuando este importantísimo elemento comenzó a fabricarse con cierta regularidad, singularmente en Játiva. De aquellos tiempos se conservan en el Archivo de la Corona de Aragón los magníficos y abundantísimos documentos de que, como cantera inagotable, venimos aprovechándonos para conocer noticias tanto de carácter público como privado, que nos sirven como materia prima para la redacción de interesantes monografías y de la Historia general de nuestra tierra. Con frecuencia en un mismo volumen y hasta en un mismo folio se encuentran regias disposiciones referentes a Cataluña, Valencia y Aragón, que un siglo después aparecen separadas para pasar en Í419 y en virtud de lo dispuesto en las

Cortes de Valencia, a formar nuestro privativo Archivo Real en el reinado de Alfonso III el Magnánimo. Por esto es imprescindible acudir al Archivo de la Corona de Aragón de Barcelona para el estudio de nuestra historia en el siglo XIII, obteniendo allí cuantos materiales nos puedan servir para la de Alcoy. El que fue director del referido Archivo don Próspero Bofarull publicó en el pasado siglo numerosos documentos inéditos de los que en el mismo se conservan, entre ellos el famoso Jíffxírfimffií del Reino de Valencia, tomo XI de la colección que fue ampliamente aprovechado por los historiadores regnícolas. Sin embargo encontramos en él pocos datos referentes a nuestra ciudad, pero éstos de gran interés. El documento más antiguo que conocemos y por consiguiente aquel en que primeramente vi-


mus aparecer e! nombre de Alcoy, es el que nos facilita la nota de la donación ai recaudador Marcos de Osea, el 23 de julio de 1248, de casas en Cocentaina y de !a heredad que fue del alcaide de dicho pueblo situada en la confluencia del río del mismo pueblo con el de Alcoy (1), Al año siguiente, 1249, a 1 de agosto se les dieron a los escuderos Ortuño Pedro de Falces y Ortuño Garles de (fitina casas y cinco jovadas de tierra a cada uno por heredad franca en la alquería de Alcoy llamada Barcheta (¿Barchell?) (2). En el mencionado libro del Jlepartiment se adjudican casas y tierras en las alquerías de Alcoy llamadas Barcheta, Benehadal, Cota, Huxol o Uxol, Taulada y Turch, algunos de cuyos nombres, con ciertas modificaciones, subsisten hoy denominando partidas del campo alcoyano. El actual director del referido Archivo, el ilustre valenciano nuestro querido amigo D. Jesús Ernesto Martínez Ferrando, publicó en 1934 unos magníficos catálogos de los documentos del Reino de Valencia existentes en aquel centro, que utilizamos con frecuencia como inapreciable guía de nuestras investigaciones. De! mismo tomamos las noticias que a continuación estractamos referentes a documentos relacionados con Alcoy, no consignando las signaturas por no alargar innecesariamente este trabajo, ya que en la citada obra figuran por riguroso orden cronológico. Una de las primeras magistraturas que debieron establecerse en Alcoy y su término fue la bailía, que se le concedió por el Rey D. Jaime a un tal Juan, escribano de la villa, según consta en documento dado en Onteniente a 5 de mayo de 1258. Entre las cosechas del agro alcoyano, seguramente iniciada por los moros, figuraba la del aceito. Próspero Botarui!, Colección ác ilocuinentos inéditos del Archivo de la Corona de Aragón, t. X], Barcelona, 1856, pág. 35!. {2)r— Colección citada, pag, 352.

te, pues a 17 de junio de 1258, hallándose el Rey Conquistador en Cocentaina, donó a Ramón Almenar, a ruegos del Obispo de Valencia Fray Andrés Albalat, la almazara de aceite de la alquería llamada Palomar, del término de Alcoy. A 24 de junio de aquel mismo año dio el Rey a Rodrigo Sánchez de Ayovar casas y tierras en la alquería de Btinrfí, del mismo término. El 28 del mismo mes se hizo la concesión de la custodia de los castillos de Cocentaina y Alcoy, con 2.580 sueldos anuales como retribución. Bernardo Guillem, ballestero del Rey, administró los réditos délos castillos y villas de Alcoy, Agres, Bocairente y Relleu, y a 23 de mayo de 1264 le fueron aprobadas las cuentas, consignándole el déficit de 2 192 sueldos sobre las rentas de los alaminatos y escribanías de los lugares de Valencia ultra el río Júcar. Un importante personaje anduvo en los asuntos administrativos de la comarca en aquellos difíciles tiempos, en pleno siglo XIII, después de la Reconquista y antes del desastroso fin del príncipe musulmán Alazrach ante los muros de Alcoy, Dicho personaje fue Arnau de Montsó, administrador de los castillos y villas de Castalia, Almizra, Benejama y Biar, a quien el Rey, a 4 de mayo de 1262, confirió en MontpeHer el cargo de baile o baile real de las villas y lugares ultra Júcar. Este influyente personaje, al que se le hizo donación del castillo de Almizra, alcaide de Biar y baile de Játiva, tuvo en administración eí castillo de Alcoy durante dos años y tres meses, aprobándole el Rey en Barcelona las cuentas de tal administración a 9 de abril de 1267. La delimitación de los términos de las villas y castillos tenía un interés tanto militar y político como patrimonial. Hubo que fijar los lindes del por entonces más importante estado de la comarca: Cocentaina, y el Rey nombró unos jueces que fijaron los de dicha villa con Alcoy, Penáguila, Travadell, Planes, Perpuxent, Albaida y Agres, cuya sentencia fue confirmada por el monarca en Játiva el 28 de enero de 1269 {3}. El 10 de junio de 1270 se le donaron a Sancho de Verdú tierras junto al castillo de Alcoy, por donde corría el agua y se podía plantar viña. Con motivo de la guerra sostenida por el Rey contra los moros de Murcia fue construido en Alcoy un castillo, que a 7 de marzo de 127"! se le donó a Martín Eximen de Sovarre con obligación de hacer en él determinadas obras. Al mismo Eximen se le había hecho donación de la alquería de Alcocer a 1 de julio de 1258. Documentos al parecer intranscendentes en su esencia, tienen gran importancia para nosotros, por revelarnos los nombres de algunos de los primeros habitantes cristianos de la villa de Alcoy, de aquellos coetáneos y quizás actores en la lucha heroica contra las huestes musulmanas de Alazrach. Así vemos que a 8 de febrero de 1274 le fue establecida a censo a Bernardo Llorens una herrería en el término de Alcoy, debiendo pagar al Rey un morabatino de oro anualmente. Pedro Diego, portero real y baile de Cocentaina era el administrador de las rentas del Real ( 3 ) . — H a y que tener en cuenta en cnanto al cómputo de los años, que en el siglo XIII se contaba con arreglo a la Encamación y no a la Natividad de Jesucristo, por Lo que empezando uno en 75 de marzo y otro en 3J de diciembre habían tres meses que pertenecían a uno u otro ario, según la manera de contar, que también se hacía según la Era Hispánica que partía del año S8 ante: de Jesucristo. Aquí contamos con arreglo a la Era Cristiana actualmente en uso.


Patrimonio en Alcoy, por lo que liquidó cuentas a 11 de marzo de 1274 y a 12 de julio de 1275, juntamente con las de los castillos de Gallinera y Alcalá que habían pertenecido a Alazrach, que en aquellos momentos se disponía de nuevo a la lucha contra el Rey D. Jaime. A 27 de febrero de 1276, en vísperas de la gran epopeya alcoyana que anualmente conmemoramos, el propio administrador rindió cuentas de las rentas reales de Alcoy, según documento que se conserva en el Archivo a que nos referimos. El 3 de febrero convocó el Rey a Cortes en Valencia para el tercer domingo de cuaresma, por comunicación dirigida a los infantes D. Pedro y D. Jaime y a los prelados y caballeros. En previsión de un ataque de los moros rebeldes se fueron aprovisionando de armamento tos castillos de la zona en que era mayor el peligro. Abundan en el Archivo de la Corona de Aragón los documentos relativos a la última rebelión de Alazrach, de gran interés para la historia general del Reino de Valencia y, singularmente, para la particular de Alcoy, pudiendo decirse no solamente que no han sido debidamente estudiados, sino que apenas si se catalogaron. Por algunos de ellos, vistos y seleccionados con la pericia que le caracteriza, por el señor Martínez Ferrando, sabemos que a principio del año 1276 se fueron repartiendo armas por los castillos de Alcalá y Gallinera, cuya administración llevaba Mateo de Montreat y por los de Mogente, Rugat e Ibi. El 25 de febrero se hizo lo mismo con el de Biar, confiado a Seguret, y el 26 con el de Tárbena encomendado a Pedro de 5anta Oliva. Ordenó el Rey Don Jaime a 3 de marzo que se avituallaran por dos meses las villas y castillos, remitiendo la mencionada disposición a los alcaides de Bayrén, Gallinera, Benicadell, Alcalá, Cocentaína, Tárbena, Confrides y Guadalest, Penáguila y Castellar y a los bailes y alcaides de Biar, Denia, Calp, Segarria, Pego, Gandía y Palma, Xátiva, Sumacárcer, Alcira y Alfandech de Maryen, El Rey, visto el peligro, al reunir las Cortes ordenó que mientras se celebraban en Valencia, Pericón de Moneada con 50 caballeros y 200 infantes guardara las fronteras de los moros, y para su cumplimiento se ordenó a Pedro Diego, baile real de Cocentaina y administrador de las rentas del castillo de Alcoy, que facilitara ¡os hombres antes mencionados, lo que nos hace suponer que serían de nuestra tierra o de sus alrededores. A 4 de marzo se mandó a los bailes de los pueblos ultra Júcar que los moros permanecieran en los llanos, prohibiéndoseles subir a los castillos, figurando entre éstos el de Alcoy. Había decidido el anciano Conquistador acabar con los moros rebeldes que seriamente amenazaban sus e s t a d o s , y continuando con sus preparativos, el 13 de marzo citó a numerosos caballeros y ricos hombres de Cataluña y Aragón para que, pasada la Pascua de Resurrección, se presentaran en la ciudad de Valencia, equipados con armas y caballos para defender el Reino contra los sarracenos insurgentes. Lo mismo se hizo dos días después con los caballeros del Reino de Valencia, a ¡os que se convocó para el domingo de Ramos con igual objeto. Siguiendo el Rey D. Jaime los preparativos bélicos, citó el 22 de marzo a los ricos hombres y caballeros que poseían castillos, propiedades y «honores» en el Reino de Valencia para que acudieran con armas y caballos ocho días después de

la Pascua para defender el territorio amenazado por los moros insurrectos. Al día siguiente llamó a los prelados de Aragón y Cataluña, para que se hallaran en Valencia con eí mismo fin un mes después de Pascua. El día 16 se autorizó a Gil Martín de Oblitis para ir con sus hombres al servicio del Rey contra los sarracenos del Reino de Valencia. El 24 se dio licencia al judío Jahuda de la Caballería, baile real de Valencia, para embargar los réditos de dicha bailía para satisfacer los gastos de la guerra contra los moros. El peligro mayor debió existir en los alrededores de Alcoy y en la línea que por Cocentaina y Planes se dirige hacia la Marina, según demuestran las disposiciones regias. Entre los valiosos documentos históricos de que nos ocupamos, existe una lista fechada el 30 de marzo con los nombres de los peones que conducía un tal Falconet «a la frontera de Tárbena y Gallinera». Seguramente con el fin de concentrarlas fuerzas sobre la mencionada línea y sus alrededores, el 1 de abril ordenó el Rey suspender las hostilidades contra los moros de Montesa, Vallada, Játiva, Alcira y otros pueblos y en cambio el día 2 mandó al alcaide Berenguer de Latera que atacara a los moros de Penáguiía si se insurreccionaban. El día 8 se prometió a dicho alcaide que se darían a los que guardaban el mencionado castillo las primeras heredades que hubieran de adjudicarse a cristianos en dicho término. El 10 de abril se ordenó al mencionado alcaide Latera que diera a Guillermo de Entenza el total de la quinta cobrada a los moros y otros ingresos. No ha sido nuestra intención al redactar este trabajo historiar los acontecimientos que precedieron a la muerte, ante los muros de Alcoy, del caudillo musulmán Mohammad Abu Abdala ben Hudzail, conocido por Alazrach o «£í BlflH». Solamente nos propusimos exponer sintéticamente el contenido de algunos documentos y registros del Archivo de la Corona de Aragón que se refieren a nuestra tierra. Pocos meses después de la muerte de Alazrach en Alcoy, falleció en Valencia el Rey Don Jaime I de Aragón, Conquistador y creador del Reino. Seguramente sería de gran interés para la historia de Alcoy que, por los cultos elementos jóvenes con que cuenta, se realizara un estudio a fondo de aquellos documentos referentes a los primeros momentos de la incorporación de nuestra tierra a la Cristiandad en el siglo XIII, que es corno si dijéramos hoy a la cultura occidental


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EL CORAZÓN COMO ARCABUZ

Las salvas caballerescas ante la capilla de San Jorge

UIEN no conociera la técnica del mosaico y fuera colocado en el centro de alguna de esas prodigiosas basílicas por las que Rávena es famosa en el mundo entero, o en la magna y deslumbradora catedral siciliana de Monreale, no podría imaginar, mientras admirase aquellos muros cuajados de figuras y paisajes maravillosos que todo ello estaba compuesto por pedacitos pequeñísimos de «ladrillitos» dorados, azules, blancos, verdes, rosas, malvas, encarnados, como pedrería preciosa que cuajase ¡a joya gigante de cada cenefa, de cada arco, de cada cúpula... Así sucede con quien haya tenido la suerte de contemplar en su totalidad el Sant Jerdi alcoyano. Cuando pasadas las fiestas el viajero abandona A1coy, de vuelta a su casa, la impresión grandiosa, deslumbrante y ensordecedora del conjunto, le domina. Es tan rica en color, en estruendo y en bullicio humano la fiesta, posee un ritmo creciente tan poderoso y etiervador, penetran los arcabuces de las comparsas combatientes tan adentro del

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oído, de la sangre, del corazón; queda en nuestro paladar un regusto tan hondo de licor-café bebido en la «chala» medieval de caballeros cristianos o moros, durante las sabrosas treguas de la batalla; guarda nuestro olfato tal desmadejada sinfonía de olores acres y dulces, que la amplísima y cegadora panorámica mantiene nuestra sensibilidad y nuestra memoria en un estado de sorprendida irrealidad, de embriagado deslumbramiento. ¿Quién dice que la «pólvora» de Alcoy no causa «bajas»? Por el contrario yo afirmo que al dejar Alcoy, después de los días abrileños de San Jorge, todos los forasteros somos ¿bajas», malheridos por el fogonazo de la cordialidad alcoyana, por el venablo de la fiesta única, por la turbadora aparición del Sant Jordiet victorioso; sobre un fondo de bengalas ardientes y de campanas al vuelo, abatidos los bravos y barbudos paladines de la morisma, ^>eana única del gran Caballero Alférez, cuya Cruz bermeja llena la ciudad toda...


Esa «herida», herida de amor, dejará en nuestra alma como un «costurón» indeleble Y será gracias a esa «huella», que muchos nos sentiremos cerca o lejos de la Ciudad en fiestas, ya para siempre, cada abril de cada año un poco menos forasteros y un poco más akoyanos. Mientras esa impresión del conjunto nos domina, no podemos darnos cuenta de los miles y miles de detalles —sensaciones infinitas de todos ¡os sentidos— que forman, como las piedrechas polícromas del gran mosaico, ese conjunto grandioso del «Sant Jordi» de Alcoy. Es después, cuando pasa el tiempo y los recuerdos de aquella gran apoteosis dionisíaca y cristianísima van palideciendo sobre el marfil de los recuerdos, perdiendo en intensidad !o que ganan en hondura y poesía, cuando sentimos, como en los brillos diferentes de una gran joya, que podemos distinguir las infinitas piedras preciosas de mi! y mil detalles que han de sorprenderse a lo ancho y lo profundo de todo Alcoy, desde lo más abierto de sus calles y plazas hasta lo más santo e íntimo de sus hogares. Yo quisiera llamar la atención aquí sobre uno de los «detalles» de la fiesta que muchos desconocen y que ha sido para mí uno de los más cargados de emotividad, tal vez la manifestación más feliz de esa poesía caballeresca de que está transida la conmemoración alcoyana. Me refiero a esa rotunda salva postrera con que cada grupo de arcabuces saluda a San Jorge, en descarga unánime, frente al Santuario

de! gran Mártir. Cuando el combate final va extinguiéndose, cada «fila», cada comparsa, desaparece por detrás del «castillo» de la Plaza y, bordeando Santa María, baja por la amplia calle, hasta situarse en mitad de la calzada, frente a la Capilla del Santo, formando una fila de arcabuces que, a la voz autorizada del que manda, eleva hasta el cielo de! atardecer alcoyano sus disparos al unísono, salva de honor y de fe que retumba en la grandiosa «JFoia» como palpitación poderosa del corazón de los siglos. Situado en un balcón próximo, desde el cual había visto el día 23 la entrada triunfal de la Reliquia, veía ahora, en el crepúsculo azul y rosa del 24, las salvas unánimes de cada grupo —cristianos... ¡y moros!— que rendía su pólvora postrera ante la santa Capilla. Fue tal mi emoción que después de haber hecho su disparo el último grupo de arcabuces, vuelto a la calle, mientras se esparcía por Alcoy ese silencio solemne que precede a la «Aparición», yo me situé también frente a la Capilla,- y sin ruido físico alguno, mas sí con ese ruido y estruendo interior de que el a!ma es más capaz que los arcabuces y que los cañones mismos, como salva de fervor cristiano, como disparo de fe caballeresca, como juramento de profunda valencianía y de incaducable alcoyanismo, hice arcabuz del corazón, lanzado en fogonazo impetuoso. Cada año, presente o ausente, vivo o muerto, el día 2+ de abril, a la hora postrera de las salvas frente a la Capilla de San Jorge, mi corazón estará allí hecho arcabuz,., MARTÍN DOMÍNGUEZ

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ALCOY

féecjíw

INFONAL

M A F E


Sueño... que puede ser verdad por CARLOS MATAIX UESTRA Asociación de San Jorge Mártir de Madrid, muestra una gran actividad en los meses de octubre al 20 de diciembre de todos los años, para despachar enlre sus asociados y amigos las diez y seis Series di? dos números de Navidad a la rjue llamamos «Lotería de San Jorge». Nn queremos ocultar que uno de los días de lebrero, quizás purhaberoos movido extraordinariamente, caímos en un sueño profundo... La imaginación estuvo divagando por la Lotería de Navidad en su relación eon nuestra Asociación, pensando en «el gordo» de Navidad... Asistimos eon nuestra imaginación a la sesión pública en la calle de Montalhán del sorteo de Navidad en diciembre de 1960... Acaso 1961.., En los sueños no suelen distinguirse detalles. Oímos cantar con claridad a uno de los chicos de San Ildefonso uno de los números de nuestra Asociación Madrileña «premiado con» y a continuación oímos cantar «el gordo». De no continuar con el sueño profundo y misterioso que tenia, la agitación tjne conmovió a todu mi ser hubiera bastado para despertarme... Me escapé de los periodistas que fueron a mi casa, tomé un taxi, hablé al Sr. Clavario en su casa, allí nos reunimos cinco de la Junta, ¡ocluido el Secretario, todos con la consiguiente alegría, muchas llamadas telefónicas a nuestras casas,., teoed paciencia y calma... los billetes están depositados en nn Banco, a donde afluirá el montante del «gurdo»

N

en las series despachadas en Madrid,.. Se lomó por unanimidad el acuerdo de realizar en las próximas fiestas de San Jorge, nn viaje colectivo de la Asociación de San Jorge Mártir de Madrid, en coches de una Agencia de Autocares, nrganizándolo con, tiempo entre el Tesorero y el Secretario de la Asociación encargándose el último de la propaganda de todos los estudiantes... se comunicó seguidamente a la Asociación de San Jorge Mártir de Alcny, nuestro plan.. Como soñando se pasan las horas, días y semanas en algo menos de una hora, se perfilaron detalles de esta magna idea del viaje colectivo de la Asociación del 21 (llegada) el 24 (salida) a las 12 tarde,,. Pero llego el momento en que el Banco nos avisó del ingreso en una c/c, y personados al lado de mi casa, Recibimos de (laja un primer cobro de un cheque y.,, al contar tantos billetes verdes... despertamos del profundo sueño, volviendo a la realidad. El sueño nos hizo pensar que acaso ocurra esto en el 22 de diciembre de este año o quizás en el de 1961. Continuaremos soñando todos los años hasta dar el golpe. ¡Los sueños sueños son, pern pueden ser una realidad en algún año! Soñemos todos, pero animémonos y no nos olvidemos de tomar por lo menos un par de décimos de Sati Jorge o algún paquete de 20 o 40 papeletas. ¡Sueños... que pueden ser verdad!


EL CA5ALop°5AniJORDI O

A casa número 60 de la calle de San Miguel, comunmente conocida por «Casa de Menta» fue adquirida, hace seis años, con el concurso del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de esta ciudad, por !a Asociación de San Jorge para ser destinada a su casa social. Toda ella estaba ocupada en el momento de su adquisición por numerosos inquilinos, pudtendo en esta fecha contar ya con el fruto obtenido por la tenaz política de desaloje de la casa trazada desde un principio por la Asociación de San Jorge. Hoy se halla libre la mayor parte de la superficie de los sótanos y de! entresuelo, y, totalmente, las plantas principal y de desvanes. Disponiendo, pues, en la actualidad de tres cuartas partes de la superficie total de las plantas del inmueble, es propósito llevar a cabo seguidamente las obras de adaptación del edificio, con el fin de instalar dignamente la sede de la Asociación, que actualmente está domiciliada en un cuarto de unos treinta metros cuadrados en la Iglesia de nuestro Patrono, con acceso a través del coro, incapaz a todas luces para poder desarrollar sus actividades. Se desea que en el edificio, con la denominación de «Casal de Sant Jordi» es decir, casa solariega de los amantes de San Jorge, en cuyo patrocinio se hallan vinculadas nuestras más entrañables tradiciones, puedan atenderse eficientemente los servicios de Secretaría, salas de reunión y de juntas, la ropería, los almacenes de utensilios, sillas y de toda clase de material que actualmente se halla disperso y sin posible control en distintos locales, y, finalmente, conseguir la instalación del MUSEO DE FIESTAS, en cuya creación se hallan cifradas las mayores ilusiones de la actual Junta Directiva de la Asociación. Este Museo puede reunir y exhibir interesantísimas colecciones y recuerdos de todos los tiempos relativos a nuestras Fiestas Mayores, tales como indumentarias y atuendos de comparsas desaparecidas, trajes de capitanes y de niños que representaron a San Jorge, centenares de fotografías, diseños y carteles; medallas, esculturas, estampas y cuadros del Santo; partituras musicales de pasodobles y marchas festeras; es decir, todo un caudal interesantísimo de estimables recuerdos que hoy, por ca-

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Vista parcial de la fachada del Casal

Foto Stndio


Planta principa]

recer de focales adecuados, se hallan guardados por la Asociación, o dispersos en casas particulares, sin ser conocidos por la mayor parte de los alcoyanos. De la originalidad de este Museo, ganarán sin duda mucho prestigio nuestras Fiestas y, a su vez, por ser éstas fiel reflejo del espíritu de nuestro pueblo, redundará en beneficio del nombre de Alcoy, Estos antecedentes, justifican el proyecto redactado al efecto, en el que se estudia el conjunto de obras a llevar a cabo para !a completa instalación de los servicios antes reseñados, reproduciéndose los planos de las plantas de entresuelo y principal del mismo. El edificio, que lleva más de un siglo sumido en un lamentable abandono por los usuarios habidos desde que dejó de ocuparlo la noble famiiia cuyos blasones figuran en la puerta principal, ha venido sufriendo, en este dilatado período, todo un cortejo de mutilaciones y ruina. Por ello, las obras a realizar han de estar precedidas por la de corrección de humedades, reparación de cubierta, muros, carpintería, desagües, etc., o sea, de todos aquellos trabajos conducentes a evitar el

Planta de entresuelo

progreso de los males que ha venido soportando tan intensamente. Esto mismo, unido a las obras de revalorización de lo que ha quedado con el fin de conseguir que el edificio recobre !a dignidad y el empaque que tuvo en otros tiempos y, finalmente, las de adaptación a las necesidades de la Asociación que seguidamente resumimos: Planta de sótanos.-Almacenes generales. Planta entresuelo, - Vivienda del conserje, ropería con departamento para clasificación de ropas, reparación y aímacén. Planta principal. - Secretaria, archivo. Sala de Juntas, Capilla y Museo. Planta segunda.-De momento no se previenen otras obras que las de acondicionamiento para servir de almacenes. Sólo nos cabe añadir que, si se logra la totalidad de las obras previstas en el Proyecto, habremos obrado el milagro de recuperar para Alcoy el único edificio que prácticamente nos queda de la antigua aristocracia con el tono y la dignidad que conoció en su época de mayor esplendor.


Foto:José Paya

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T > O D O S ios años, cuando llega el mes de abril, un grupo de trabajadores especializados abandona sus tareas habituales para dedicarse de lleno a la preparación, montura, d e s m o n t u r a , y K5C* guarda del tinglado festero. La e f i c a z disposición del mismo representa una suma aunada de esfuerzos que, arrancando en los primeros días con la erección de la tradicional fortaleza, termina, ya entrado el mes de mayo, con la nostálgica desaparición de tales elementos por medio de los citados obreros. En n u e s t a s Fiestas, al igual que en otras de clase distinta, mientras la mayoría vive y disfruta los festejos, esta anónima gente labora sin cesar para que, la serie ininterrumpida de Actos no sea truncada por falta de algún detalle: Castillo, enramada, grádenos, palcos, sillas, barreras de contención, procesiones, Aparición y Castillo de Fuegos. Todo hace falta para vivir, al rojo vivo, este grandioso auto sacramental que, en sí, constituye nuestra representación de Moros y Cristianos. Este comentario a la foto inserta en la presente página debe considerarse como simpático reconocimiento a la labor desarrollada por tales obreros, que toman su pesada labor con gran cariño, sin importarles dificultades u obstáculos imprevistos. Son verdaderos festeros con diferente ropaje, pero, al igual que ellos, empiezan su tarea con esa sana alegría que, a mediados del mes de abril, invade el corazón de todos los alcoyanos y, asimismo, de idéntica forma, al término de su labor, realizada con cierta pena, exclaman como lo hacen centenares de labios «moros» o «cristianos» la noche del 24 de abril: ¡HASTA L'ANY QUE VE!

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Porque eres esperanza y estirpe y lozanía enciende el horizonte tu lírica bandera: ayer en tu coraza, sol de melancolía... í«« boy de je en tus ojos llenos de primavera! Por tí, laurel y nardo, soñaron las estrellas un destino de mármoles, un alud de jazmines, por tí lirios y espadas dejan a abril sus huellas sobre un poniente dulce de rubios serafines. Porgue tú eres espuma de antiguos hontanares en erupción emerge el volcán de la "Historia. ¡Por tí, sobre las olas de azules pleamares, el Caballero asalta una vez más la Qloria! JOSÉ ANTONIO CORTÁZAR


Acaronant somnis d'amor

Vida plena alcodiana: fe en l'espirit

per JORDI VALOR i SRRKA

O no sé perqué no m'agrada AfcoL Pot ésser a for^a de volerlo no li trobe mes que imperfeccions i defectes en la seua vulgaritat quotídíana. He viscut tans anys fora d'ell, i sempre enyorant-lo en el record, que ]a fantasía l'adorná de tota mena de belleses, com ens passa amb la dona amada en la seua abséncia i llunyania. Algunes d'aquelles m'arríbaren enllá per mitjá de la premsa o de la radio, com fou lo constrticció del Preventori, les actividats magnifiques del Centre Excursionista—Qué aixerida la darrera de enlairar al bell cim de la Serrata el monolit en homenatge i memoria d'En Camil Visedo!— l'adquisició per l'Associació de Sant Jordi del vell casal deis Merites per a domicili social o la proclamado realment esplendorosa de la Verge deis Lliris del Carrascal com a Patrona de la ciutat. Totes aqüestes coses conmogueren mon ánima en els dies'de la seua actualitat i me feren albirar per a Alcoi joms d'esplet inexhaurible. No vaig a negar que hi ha realitats tan formoses com la Casa Municipal de Cultura, com la meravella de color i tradició de les nostres Pestes de Sant Jordi, cada día mes perfectes, que ens honoren lógicament davant del mon sancer; pero en hi ha de moltes altres que queden molt descolorides envers lo que deurien ésser en una ciutat com la nostra. La nostra espiritualitat racial es desdibuixa per la por ais mes petits sacrificis. El cas de que la Festa de la Troballa deis Lliris amb la Imatge de la Puríssima Concepció passe desapercebuda en la ciutat, i sois la colonia estiuen-

J

O


ca de la Font Roja H dedique uns esplets litürgics i populars, es forca desconhortador. ¿Perqué no es baixa la Imatge a la Parroquia de Sant Maure i Sant Francesc i se li dediquen els cults solemníssims a que té dret durant tota 1& setmana, acabant-Ia amb la pujada al seu Santuari en un carro de bous de tant tipisme, per mitg de una gran peregrinado que seria triomfal acte de devoció de tots sos filis enfervoríts? No ens manquen tradicions formoses, sino valentía per a realítzar-les. El paissatge de la Font Roja no té res que envetjar ais de Covadonga o Montserrat i els compatriótes d'allá s'en preñen bona cura de que llurs tradición rríuntanyenques no decaiguen en aquesta ola de materialisme que ens envaheix. La erecció del Preventorí a la penyascosa falda de Sant Cristófol ens fa sospirar que la reconstrucció de l'ermita gótica de Sant Cristófol i Sant Vicent Mártir allá dalt al cim será un fet ben aviat. A mes, eixe Via Crucis penitencial que els Divendres Sants surt de fa capella del Preventori i puja dalt Sant Cristófol —i cada any es. mes gran la gentada que acudeix al seu austeraplec religiós— ens demana també la erecció" de un bell calvari que ens marque amb sentzilles rajoletes del país els passos de la Passió del Senyor per tot el caminal de l'aspra muntanya. El amic Rafael Coloma, Director de «Ciudad», té en aixó posats els seus delicats enyors; i inclús projectes pera coordinar la seua financiació. Tot acxá ho pensava jo quan el día de Sant Jordi d'aquest any passat, en la Missa de Comunió de les huit i mitja, es queixava en la seua plática el reverend senyor i il.lustre Dea de Saragoca En Hernán Cortés, del predomini que en les nostres Pestes té el eos sobre l'ánima, la materia sobre el esperit. Tan colorit pels carrers, tanta música Í il.luminacions, tot en honor de Sant Jordi; i l'aspecte religids en un moment tan emotiu com la Missa de Comunió del seu Dia, en e! seu temple votiu, sois unes dotcenes de fidels s'acostaren a la divina Taula a rebre el Pá deis Angels en un acte de filial devoció santjordiana. També hem de remarcar que en aquest any passat Alcoi acaba de realitzar uns actes esplendorosos que ens han afermat en nostra optimista convicció: estic fent referencia la formosa conmemorado de les Noces de Diamant de l'Adoració .Nocturna: El fet de posar en escena en el temps d'avui no res de menys que un Auto Sagramental de Calderón, amb la dignitat amb que es feu el «Pleito matrimonial entre el Cuerpo Í el Alma», es ja mampresa de verítables quixots. I si ademes d'aixó s'assolíx un éxit com el qu'es conseguí, la mampresa ratlla en el mes pur i noble deis beroi'smes. Per 390 la nit del 17 al J8 d'aquell octubre, en que plovítejava a la sortida de la Processó nocturnal i eucarístíca de Sant Maure y Sant Francesc. Déu Nostre Senyor féu que s'escampás la nuvolada i el acte esplendores pugué finir ade-

quadament arribant a la porta principal de Santa María sense mes mullament de les varias dotzenes de banderes de l'Adoració Nocturna que acodiren deis pobles deis alentorns que les tenues gotetes del principi, I el acte assolí dins Santa María tota la grandiositat que el temple i els milers d'homen i dones enfervofits li donaren. Un record inexhaurible per a tots els que el presenciaren!. Aqüestes gestes fan historia. No deixem, dones, mes temps qu'es perga en la indiferencia alto millor que tenim els alcoians, que es l'ánima del nostre poblé. Massa son les coses que van contra el seu esperit; no ens deixem ofegar per aquesta trista materialitat del viure. Tot alió que'ns ennobleíx es lo rónec que quedará quan hagen passat uns quans sigles. 1 si el treball es la palanca que mou nostra activitat —i avui no hi ha mes noblesa que la del Treball— que nostres espiáis vagen sempre ad alió que mes ens ennobleix i dignifica: la fe, les arts, el amor ais germans febles; aixó es lo ünic que restará quan passen les persones Í llurs petíts egoísmes i vanitats. ¡Es tan difícil ésser cristiá amb totes les conseqüéncíes! Pero si l'ánima se ho proposa ho conseguirá, no ho dubtem: i Ilavors ja s'han acabat les rancüníes i temors de tota mena. El triomf de 1,esperit li donará a Alcoi el seu benviure, que es lo que per el seu gran cor tant es mereix... Que tot el demés —com diu I'Evangeli— ens vendrá d'afegit! Foto; Archivo Asociación San Jorge


Antonio Cordón, b a r b e r o granadino avecindado en n u e s t r a ciudad, fue nn caso típico del festcro de importación bien aclimatado hasta el punto de legar su nombre a una comparsa. «Primer Tro» de la entonces 4.a de Lana en los años 1843, 44 y 45, en este último desempeñó el cargo de Capitán de Moros a los 40 de edad. Debió morir hace un siglo, pero el recuerdo de su gran actuación se mantuvo tan vivo que, cuando las comparsas moras cambiaron su denominación n u m é r i c a del patronímico Lana, la suya, la 4.a de Lana, el pueblo continuó designándola con el nombre de su adalid Antonio Cordón: Tal denominación aparece brusca y oficialmente en las actas de 1873, y estos son de los poquísimos datos que se pueden rastrear sobre tales asunto y personaje.

La Comparsa Cordón es, posiblemente, la única del bando moro que ha permanecido fiel al diseño desde tiempo inmemor i a l , sin modificar ninguna de sus prendas. El que ofrecemos en tata página —menos viejo— fue pintado al óleo en 1905 por el sacerdote alcoyano D. Antonio Paya.

Comparsa antigua, constante y vivida, nos ofrece hoy en las personas de los Sres. Lucas Guerrero Antón, Lucas Guerrero Tortosa y Juan Lucas Guerrero Pérez, un tríptico familiar de testeros, carioso e infrecuente. Padre, hijo y nieto, o abuelo, padre e hijo — tanto monta—, son tres generaciones representadas en un momento dado vistiendo e] traje de «cordonero».

Medio siglo atrás las escuadras inoras lucían en la Entrada unai barbazas postizas inefables.


Actos benéficos ORGANIZADOS POR LAS COMPARSAS DURANTE LOS DÍAS DE FIESTAS

DÍA 22 DE ABRIL. A las 13 horas comida ofrecida a los niños del Preventorio por el niño San Jorge, Capitán Cristiano y Caballeros del Séquito. Judíos, reparto de comidas a los enfermos de la barriada. DÍA 23 DE ABRIL Montañeses, almuerzo a los niños del Orfelinato de San Jorge. Guzmanes, visita y obsequio a los enfermos en el Hospital. Navarros, almuerzo a los acogidos en la Casa Asilo de las Hermaniías de los Ancianos Desamparados y comida extraordinaria a los presos. Cides, comida extraordinaria a los acogidos en la Casa de la Beneficencia. Llana, Almuerzo a los niños y niñas de las Escuelas del «Ave María». Abencerrajes, comida a los necesitados del barrio de Caramanchel, Domingo Miques, obsequio a los niños y niñas de las Escuelas de Algezares. Vascos, Misa a las once en San Roque y seguidamente comida a los niños y niñas del Hogar de Nazareí, con reparto de juguetes. Realistas, desayuno a los niños y niñas necesitados de la calle de San Miguel. Magenla, almuerzo a los niños y niñas del Patronato y Escuelas del Tosal. Verdes, visita a la Casa de Reposo «Mariola La Asunción». Chano, visita al Asilo de los Ancianos Desamparados. Mozárabes, después de la Misa, almuerzo a niños y niñas de la Parroquia de Sania Rosa. A mediodía, comida a los necesitados del citado barrio. DÍA 24 DE ABRIL. Vascos, almuerzo y reparto de regalos a los acogidos en el Asilo de los Ancianos Desamparados. Tomasinas, comida a todos los asilados de los distintos centros benéficos. Andaluces, almuerzo a los asilados de la Casa Beneficencia. DÍA 25 DE ABRIL. Berberiscos, almuerzo a los niños y niñas del Patronato de San Vicente.

Foto: M, Fus te r Cano


Foto: Antonio Bernabeu

Comparsas y bandas de música COMPARSAS

LLANA JUDÍOS DOMINGO MIQUES. CHANO VERDES MAGENTA , . . . CORDÓN . . . . . LIGEROS MUDEJARES . . . . ABENCERRAJES, . . MARRAKESCH . . . REALISTAS . . . . BERBERISCOS . . . ANDALUCES. . . , ASTURIANOS . . . CIDES LABRADORES . . GUZMANES . . . . VASCOS MOZÁRABES. - . . ASTURES NAVARROS . . . . TOMASINAS. . . . MONTAÑESES . . . CRUZADOS . . . . ALCODIANOS

DOMICILIOS

Santo Tomás, 35 San Blas, 12 San Bartolomé, 2 Santo Tomás, 11 Cueva Santa, 31 Echegaray, 10 San Mateo, 70 Virgen María, 1 5 General Mola, 11 Plaza de España, 17 San Mateo, 44 San Migue], 1 San Nicolás, 187 Genera! Sanjijrjo, 2 San Nicolás, 187 Virgen María, 31 Carmen, 8 San Bartolomé, 12 San Bartolomé, 13 San Nicolás, 175 San Nicolás, 187 Mosén Torregrosa, 11 Gonzalo Barrachina, 1 Virgen María, 33 Carmen, 2 Plaza M. Chusep, 1

B A N D A S

Unión Musical La Nueva Artística Nueva del Iris Unión Música! Contestana Unión Musical U. M, Educación y Descanso Unión Musical Unión Musical Banda Municipal La Primitiva La Lira Almusafense Banda Municipal Unió/i Musical Aducense Unión Musical Santa Cecilia Unión Musical Sociedad Musical «El Delirio» Unión Musical Unión Musical Unión Musical Sociedad Instructiva Musical Unión Musical Filarmónica Alcudiana S. Musical «Maestro Orts» Unión Musical Unión Musical Agrupación Musical

LOCALIDADES

Aleo y Atina Alcoy Gocen tai na Llosa de Ranes Puebla del Duc Muro de Alcoy Jeresa Ollería Aicoy Almusafes Pego Ador Guadasuar Tárbena Gorga Reai de Gandía La Torre Ludiente Al farrasí Adzaneta de Albaida Alcudia de Cartet Gayan es

Roto va Eeniarres Sinarcas


Es de rigor encender el puro r antes de empezar el acto. Asi lo cumple el nuevo Sargento Mayor de Cristianos, Sr. Gomar V i l a p l a n a , en el preludio de laa

Foto: M. Fuster Cano

PARADOJAS DE LAS FIESTAS

EL PURO H A B A N O por ADRIÁN ESPÍ VALDÉS UCHO se ha hablado y se continuará hablando, siempre adaptándose a posturas nuevas, a las circunstancias y a los giros del tiempo, de todo cuanto compone nuestro maravilloso «auto de Moros y Cristianos»; de la esencia de las fiestas; de la trilogía: «Alcoy, San Jorge, abril». El tema es inagotable como inagotable es la ilusión de todo alcoyano ante los umbrales de la primavera. En nuestras fiestas ocurre como en las grandes obras; siempre están expuestas al nuevo comentario, a Ja erudita interpretación, a la siempreviva actualidad. Acto por acto, aspecto por aspecto, escena por escena,cada año todo es escudriñado minuciosamente y puesto a flor de pluma para que todos, propios y extraños, puedan ahondar en la psicología, en el espíritu, en la esencia misma de nuestros mayores y más brillantes festejos. Se ha hablado de todas cuantas cosas guardan relación, directa o indirectamente, con ellas. Han sido examinados los mayores y los menores detalles; no obstante, a todos se nos ha pasado por alto un personaje tan principal como la misma música; un objeto o medio tan necesario como la pólvora en el día de la batalla o el sol en la entrada triunfal de los cristianos; un detalle tan singular como el encanto y la gracia infantil de nuestros pequeños actores: nuestros hijos o nietos, «El puro»; de él hablamos.

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Hemos sido —es forzoso el confesarlo— un poco injustos al no agradecerle su importante colaboración, su principal puesto en los días en que nosotros, por obra y gracia de una tradición hecha voto popular de fe y de patriotismo, volvemos a dar vida a una apoca gloriosa y lejana. La gente no vinculada a todos los pormenores que desempeñan un papel en nuestras fiestas —con más razón los visitantes y forasteros—, queda un poco perpleja al observar lo que considera —y lo es en realidad—, gran anacronismo: un árabe o guerrero del siglo XIII fumando un «habano1». Hoy, pues, amigos, vamos a tratar de justificar el por qué de este anacronismo y su papel en los actos de fiestas, a! propio tiempo que le agradeceremos, como en un pequeño homenaje, su incondicional apoyo. Faltan muy pocas jornadas para que Alcoy abra el paréntesis anual —como un alto en el camino de su cotidiana labor— de su brillante representación. Los festevos —actores del canto épico— viven en ascuas preparando sus uniformes y todo cuanto guarda relación con las fiestas yr tres o cuatro días antes, eligen'sus «habanos» de igual forma que se proveen de pólvora o de trabuco; como en esto, los prueban y se percatan de su valía. En los estancos y expendedurías se agotan las marcas y aquellos cigarros secos y blandos, sin estar enfundados en papel de cristal, son los preferidos


por una mayoría. «Que sean de Alicante» —parece escucharse— «Los alicantinos son los que mejor queman». Ante la imperiosa necesidad de ser breves —el «puro» sabrá disculparnos— vamos a referirnos exclusivamente al primer día de fiestas, es decir, al solemne día de las Entradas. Atrás quedan «La Gloria» y las típicas «Entraetes« donde ya -e] «puro» ha tenido su papel. Es el día 22 de abril. El día más anhelado por este pueblo de orografía áspera y truncada. Es el día más deseado por mortal alguno de esta hoya salvada por puentes de moderna construcción. Y, como el novio ansia a la novia en el fausto día de sus esponsales, así Alcoy espera el 22; con una ilusión inacabable y mantenida vibrante a través de todo un ano de trabajo y producción; con unas ansias tremendas y una esperanza infinita. ¡22 de abril! Ya se levanta el aiba. EJ canto de un gallo desafía a los últimos luceros que se desdibujan en el azul pálido de! nuevo día. Las campanas de nuestras torres cantan a pleno pulmón y sus metálicos himnos —plata y bronce niquelado— son el pregón de las fiestas, la oración matutina. Once bocas —diez en escuadra y una en puntera—, sonrisa franca y alegre, plegaria medio entonada, echan al aire fresco de la mañana, aun a dos luces, la blanca humareda de un «habano». Sí, amigos,- en el mismo instante que nace la fiesta entra en escena el «cigarro habano». Apenas las primeras notas airosas de los pasodobles díaneros rompen el alba abrileña, ya la brasa de un buen «puro» hornea en nuestros labios. Y, amigos, ¡Qué «puros» se fuman en fiestas! Nosotros somos así. En abrí! y por San Jorge todo es de oro. Si alguien «echa el burro por la ventana», según el refrán popular, ese alguien somos nosotros.«Puros de faja», sí, señor,-los mejores productos de las más acreditadas casas para los diferentes actos de fiestas. El «Romeo y Julieta» tan querido por los fumadores que evoca, con su nombre, todo el sabor del amor; «Henry Clay» que en su tiempo era la marca de ios reyes de España: «Proveedor de la real casa», reza su anillo; los apetecidos «H. Upmann»; los cotizados «Montecristos» de verdadera solera y de elevado precio (algunos hasta 50 pesetas); los selectos «Cifuentcs»; todos ellos premiados en esta exposición, ponderados y con diplomas en esa otra. Si preferimos la serie de las «flores» escogeremos: «Flor de Farach», delgados, breves, excelentes; «Flor de Lys» y «Flor de Piloto»; fabricados con los seleccionados tabacos de La Habana, Y, de la famosísima casa «Partagás», todas las vitolas mundialmente conocidas de «Petit Bouquet», «Petit Coronas», «Habaneros», «Perfectos», «Coronas», «Supremos», etc. Excelentes «habanos»; caros «habanos» procedentes de los campos y las vegas de Vuelta-Abajo, en Cuba. Desde el «puro» envuelto en transparente papel cristal y el conservado en funda de metal —como un proyectil oloroso—, hasta el presentado en capa de fibra de madera o el estuchado en tubo de crista! —como una inyección de humo—, todos son adquiridos por los festeros. En este primer acto de fiestas, los «puros» han llegado a los «dianeros» ya encendidos. Mientras se iban preparando para abrir marcha y el día iba clareando, el sargento de la

comparsa o quizás el mismo «cabo» se ha preocupado de repartirel primer «habano» de la jornada. Sin tiempo —siempre la amenaza del tiempo—, para ser perforados por un palillo, han sido mordisqueados y encendidos con cerillas —nunca con encendedor; saben mal y no queman como es menester—; puestos en los mismos labios del festero. Pero, no acaba aquí la cosa. Consumido medio cigarro y sin que el festero pueda hacer algo por remediarlo, una mano amiga, la misma que antes se lo colocara y que sigue tras la escuadra provista de buenas cajas, le quita de la boca lo que resta y, sin tregua ni descanso, le enciende otro de nueva marca. Las bocanadas de humo se suceden como las notas musicales, mientras la mañana —¡Qué mañana!— avanza escribiendo versos... quizás con humo, Y... «puros», más «habanos» para las escuadras que «encaran» ante los balcones donde una sonrisa de mujer —labios de fresa y de grana— se confunde con el estallido del sol mañanero. Sale de la casa la novia, !a hija, la hermana O la esposa de aquel que luce su traje de fiestas y, como la Verónica que salió al paso de Jesús, pero sin lienzo, coloca en los labios de estos moros o cristianos sacados de una página medieval, un rruevo cigarro y un beso en las mejillas. Llegan las fuerzas de la cristiandad —brillantes yelmos y escudos, lanzas y espadas bruñidas— y desde el capitán —susurro de viejos romances— hasta los más nobles guerrilleros, infanzones e hijosdalgos, se repiten en los labios las brasas enrojecidas del oloroso tabaco. Arriba la tarde. Al conjuro de los rezos pronunciados en los minaretes, las tropas del Islam avanzan torpes, soñolientas, pesadas,- y e! sultán de los moros fuma «puro habano», y los esclavos, y los bajaes, y los santones, mezclado con el fantástico néctar de un opio de mentirijillas y de un té de legendario cafetín. Este «puro», amigos, aunque parezca mentira, no es el mismo que se fumó en la mañana. Aquél era ligero, más bien largo y flaco,- éste es pequeño y grueso, es pesado, diferente, sabe a entrada de moros; palabra... El «puro», todos lo sabéis, es nuestro mejor aliado, tan importante como la música o el color, y ya es decir. Sin ¿1 nos venamos vacíos, desarmados. Con él revivimos una historia perdida en los anales y cronicones históricos,- desdibujada en el horizonte de los tiempos. Y, que conste; aquí se fuman de las mejores marcas y uno tras otro, sin descanso ni desmayo. Pero, quizás lo mejor del caso estriba en que, el señor que no está acostumbrado a fumar esta clase de cigarros, en fiestas parece que tenga bula y no le importa consumir una caja, de las más caras, aunque no 1e agrade el gusto ni el olor. Unos por adquirir personalidad, otros por pura tradición, en fiestas irremediablemente hay que fumar «habaño»;aunque no se tenga costumbre hay que fumarlos; y... vaya si se fuma. ¿Qué es anacronismo? Sí, todos lo sabemos. Pero, qué le vamos a hacer. Es una costumbre tan arraigada, un tipismo tan alcoyano que no puede perderse. Uno llega a la conclusión de que es una singular paradoja de nuestras fiestas y, se descubre ante ella.


Foto; Solbes

D. J O R G E P E I D R O Capitán Cristiano, de I* C o m p a r s a «Vascos»


Vista general de CHARTRES

Tres notas sobre añoranza festera por MAMA LUISA MOMPÓ

T

AMBIÉN en París tenemos nuestra fiesta, nuestro San Jorge. Pero para nosotros, los que estamos alejados de su realidad, es una fiesta constante, continua, a la que damos luz y hacemos revivir, con el más trivial de los motivos. Una calle llamada de San Jorge, una iglesia, cualquier representación artística —escultura o pintura, dibujo o grabado— nos sugiere inmediatamente la idea de nuestra añorada fiesta. Cualquier sombrero extravagante, exótico, en la cabeza de una parisina, nos proporciona sabrosos comentarios por la semejanza que le encontramos con los cascos de los «cristianos» o con los turbantes de nuestros pintorescos moros. Y así como un sombrero nos evoca un turbante,

cualquier seda nos parece hecha a propósito para confeccionar el traje de una odalisca o para decoración de los atuendos islámicos. Y también cualquier espectáculo folklórico, cualquier representación colorista nos hace soñar en el magnífico, inigualable, supremo ballet de cálidas tintas que por unos días se vive en Alcoy. Y quisiéramos entonces, en esos momentos de nostalgia, ser pintores para plasmar tanta luz, tanto color; poetas para contarlo. * *

Aconteció en Chartres. Mi marido y yo habíamos ido a visitar la famosísima catedral cuyas vidrieras pasan por ser unas de las más maravillosas del mundo. Provistos de nuestra guía ínfor-


mativa y de nuestra cámara .fotográfica —como todo buen turista—, llegamos a Chart,res de buena mañana dispuestos a agotar sus encantos en unas cuantas horas. Durante el viaje nos habíamos informado que en la puerta de la fachada lateral de la catedral estaban esculpidas varias figuras de santos. Entre ellos figuraba también San Jorge. ¡San Jorge! ¡Nada menos que nuestro San Jorge! Había que encontrarlo entre tan benemérita muchedumbre y había que sacarle varias fotografías. Con tal fin atacamos nuestro objetivo bajo una lluvia torrencial y un viento huracanado. De aquí, de allá, de frente, de perfil fue fotografiado el bello doncel, el imberbe caballero vencedor del dragón. Contentos de poseer varios clichés de nuestro cantado patrón, chorreando agua por todos lados, fuimos a refugiarnos en un café en espera de que Helios volviera a mostrarnos su benignidad. Queríamos recorrer pausadamente los diversos rincones llenos de sabor antiguo, de melancólico encanto que, hasta entonces, sólo habíamos podido vislumbrar de lejos y a través de una espesa cortina de agua. Al final de la tarde cuando llegamos a la estación, el tren había salido. La noche fue calamitosa. Baste decir que no encontramos por ninguna parte alojamiento. No nos quedó otro remedio que pasarla «á la ibelle étoile» como dicen los franceses. Al día siguiente, al primer canto del gallo, conseguimos coger un tren con dirección a París, ¡Vaya por Dios!, finalmente vamos a llegar a casa después de tanta peripecia. A pesar de todo, no había que lamentar nada. Teníamos nuestras fotografías, las fotografías de nuestro San Jorge. Poco después un grito sofocado de mi marido me sacó de mi abstracción. Había leído en la guía que nuestro caballero, no era el bello doncel imberbe que nosotros habíamos fotografiado, si-

no el santo barbudo de enfrente cuya espada —signo claro de identificación— había quedado oculta a nuestros ojos. Desolados, avergonzados de , tan mayúsculo despiste, lo comprobamos una vez más en la guía. Era cierto. ¡Habíamos fotografiado a San Mauricio! * ** Uno de estos días pasaba yo por una de las más céntricas calles de París cuando ante un tenderete de periódicos vi agrupadas unas personas leyendo —gratuitamente— las últimas noticias. Se trataba nada menos de un reportaje especial sobre los atentados de «última hora» de los felaghas en la capital francesa. Hablaba de golpes personales, de víctimas inocentes, de explosiones, de bombas, de policía, arrestos, muerte... La gente del quiosco comentaba sobre el estallido de una inminente e inaplazable guerra en Francia, en París. Las mujeres se plañían, los hombres se embravucaban y unos y otros levantaban los hombros en un signo de resignación o... ¿quizás de indiferencia? ¡Oh, toujours les francaises seront les mémes! La noticia,más probablemente los comentarios de la m u c h e d u m b r e , me habían acongojado. Tomé un metro. Una vez instalada en él, no pude por menos que evocar, dulcemente, la imagen de nuestros moros, esos moros creados por el pueblo alcoyano y para el pueblo alcoyano, sin malicia, con el filo de sus sables roído por la herrumbre de los años, con sus trajes suntuosos, sus simulacros de batallas... Este recuerdo todavía me volvió más triste, melancólica. Esta vez estaba claro el motivo; sentía nostalgia. París, 1960.


La rrcííj fiersonalidadmisionera dt) Padrt francisco Catrols Gtrboiwíí, S. D. 1). «os es sobradamente conocida. No titán tan lejos sus actuaciones divulgadoras tu ti salón Rotonda del G'rc«/o Industrial, con aquellas magnificas proyecciones a toda color. Aquel btrot dt las avanzadas dtí Cristianismo ts ti autor dt titos versos ingenuos, fiero sentidísimos, cfue nos demuestran <fut, el trato con aquellas tribus indostánicas en aquel ambiente dt jungla tropical, no ban sido bastante para borrar de su retina ía imagen de Akoy, su pueblo natal, ni de San "]orgt; su patrón insigne 7 siempre amado de tedas ¡os aleo yanos- Que Dios ¡e bendiga allá en su brecba de combatí por un mundo mejor i y que San JorQt \t proteja!

¡ütra vez quisiera verte! (Rumbn a ía India. Son veinte Ins años que no he visto las fiestas de San Jorge Nnslíilgia de In j

«Cuando se sale de España y se va cruzando el mar, el cuerpo tira «palante» y el alma se queda atrás,» Eso senlia en la rula de nuevo a mi segunda patria, la India.} Veinte años ha que a Cristo sirvo fiel bajo su enseña... (Veinte años que no he visto, Alcoy, tu fiesta abrileña.) Veinte años de añoranza, veinte años de quimera, soñando con la esperanza de verte en la primavera. Cuando rompe la alborada y a la jungla me dirijo, cuando al fin de la jornada beso el tosco crucifijo, es esa la única pena que siento como alcoyano: «vivir sin gesta agarena, morir sin traje cristiano.»

Quiero tu música oír de máquinas y telares, quiero gozar y sentir las auras de tus pinares. Quiero tus aguas beber, quiero escalar tus montes, y en sus cimas quiero ver tus inmensos horizontes. Alcoy, mi Alcoy, no te olvido, antes que venga la muerte (a San Jorge se lo pido) ¡otra vez quisiera verte! FUANCISCO CAEROLS CARBONELL, s D. E. Vellore INDIA


IUAQEH VENERADA EN LA IGLESIA TITULAR, H A S T A EL Aテ前 - . 3 3 6

A

JORGE


S O L E M N E S C U L T G ' S QUE A l ESCLARECIDO Y E X C E L S O

DEDICAN SU ASOCIACIÓN Y EL EXCELENTÍSIMO AYUNTAMIENTO DE ALCOY

O Lunes 18 de Abril.—En Santa María y a las 9 de la mañana, Exposición de S. D. M., dando comienzo las Cuarenta Horas. A las 7'30 .de lo tarde, se celebrará la procesión del traslodo de la imagen de San Jorge desde su Iglesia a la Parroquia de Santa María donde, seguidamente, se celebrarán el Rosario, Meditación, Letanías al Santo, Sermón, Gozos, Bendición, Reserva e Himno "Insigne Mártir". Martes 19 y miércoles 20.—-Segundo y tercer día del Triduo, siguiendo en Santa María los mismos cultos del día anterior con la sola variante de que las funciones vespertinas comenzarán a las 7'30. Los tres días, por la fundación de D. Enrique Hernández. Viernes 22.—-A las 5'30 de la mañana, Misa rezada en Santa María a la que se invita a los testeros y asociados. Por la tarde, a las 7'30, solemnes Vísperas y Completas cantadas en honor al Santo. Sábado 23--Festividad de San Jorge—A las 8'30 de la mañana y en la Iglesia del Santo Patrón, Misa de Comunión con Plática, que celebrará el M. I. Sr. D. Rafael Aguilera, Maestro de Ceremonias de la S. I. C. de Córdoba y en la que podrán cumplir con e! Precepto Pascual todos los asociados. A las 10'30, las Comparsas de los Capitanes y Alféreces de uno y otro bando, los Gremios, Comisiones, Junta Directiva de la Asociación, Reverendos Cleros, Autoridades Civiles, Militares y del Movimiento, acompañarán en procesión la Reliquia de San Jorge desde su Iglesia a la Parroquia de Santa María, donde a continuación, se celebrará la solemnísima MISA MAYOR, en la que e pueblo de Alcoy, ante la Imagen y Reliquia del Invicto Patrono, testimoniará su fe y religiosidad, interpretándose por la Capilla La Primitiva la 2.° Pontifical de Perossi y cantándose al Ofertorio el "Walí, Walí" del maestro Julio Laporta. El panegírico del Santo estará a cargo del predicador del Triduo; af concluir todos los actos, se cantará el "Insigne Mártir" por los fieles. Procesión general.—Por la tarde, a las 5'30, solemne Procesión general en la que tomarán parte las Comparsas, Gremios, Comisiones, Devotos, Asociados, Mayorales, Directivos de la Asociación, Reverendos Cleros, Autoridades, Excelentísimo Ayuntamiento y un piquete de la Agrupación de Vizcaya n.° 21, de guarnición en esta plaza, para devolver a su Iglesia la Imagen y Reliquia del Santo Patrono, que se dará a besar a los fieles una vez concluido el acto. Dfas de Exposición de S. D. M.—En la Iglesia de San Jorge: día 17, por las intenciones de D. Carlos Gosálbez Barceló; día 25, en sufragio de D. Roque Espí Picher; día 26, en sufragio de D. Miguel Payó Pérez, Marqués de San Jorge de Alcoy y día 27, en sufragio de D. Enrique Monitor Pérez. En la Parroquia de Santa María: día 28, en sufragio de D.° María Pascual Blanes; día 29, en sufragio de D. Santiago Mataix Valls y D.° Dolores Pastor López; día 30, en sufragio de D. José Gisbert Domínguez y día 1 de Mayo, en sufragio de D.° Rosa Ivorra Planes. Martes 2 de Mayo.—A las 11 de la mañana y en la Iglesia de San Jorge, se celebrará una Misa de Réquiem por todos los asociados difuntos. Cuites en la Iglesia de San Jorge durante el año.—Todos los domingos y días festivos, Misa de Comunión a las 8'30 y a las 10'30 de la mañana. Los días laborables, solamente a las 8'30. Todos los días, una hora antes del toque de almas, se reza el Santo Rosario y se lee una meditación propia del tiempo. Los días 23 de cada mes, ejercicio vespertino en honor al Santo titular, con Exposición, Bendición y Reserva. Y todos los días 9, Hora Eucarística, para impetrar la pronta beatificación del penitente Casimiro Barello. NOTAS,—A los niños y niñas que nazcan el día 23 de Abril y sean bautizados con el nombre del Santo Patrono, se les regalará una libreta del Monte de Piedad con la primera imposición de 100 (cien) pesetas. El sorteo de medallas entre los asociados, se celebrará en acto público el día 10 de Abril, a las 11 de la mañana y en la Iglesia del Santo. La Asociación ruega a todos los verdaderos amantes de nuestra tradición, se inscriban en la misma para poder mejorar y aumentar los cultos a nuestro primer patrono y glorioso salvador de Alcoy.

A. M. D. G. et S. G.


GRAMA OFICIAL

DE LAS FIESTAS Y CULTOS EN HONOR A SAN JORGE^ O R G A N I Z A D O S POR SU ASOCIACIÓN JUNTO CON EL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE ESTA CIUDAD.


Domingo día 17 de abril . Como prefacio y símbolo de la magnificencia de las próximas fiestas, tendrá lugar, a las 10 de la mañana, el típico acto denominado LA G L O R I A anuncio fiel del entusiasmo festero, constituye un magnífico pregón colorista y de encanto singular. Este acto, está formado por un individuo de cada comparsa, vestido y ataviado con las mejores galas del uniforme característico de cada entidad festera. Su actuación, en este radiante día, se circunscribe a un vistoso desfile por las calles más populares de la ciudad. Los GLORIEROS, así se llama a los festeros de este acto, desfilan en dos bandos, Moros y Cristianos, dirigidos por sus respectivos Sargentos, y a los sones de alegres pasodobles. Abren la marcha los Heraldos de la ciudad precedidos de clarines, Finalizado este sugestivo acto, se disparará una GRAN TRACA en la Plaza de España. Al anochecer, inauguración de la feria e iluminaciones extraordinarias. Lunes día 18 A las 8 y media de la noche, y como primer homenaje a nuestro esclarecido Patrón,se le acompañará procesionalmente desde su Iglesia a la parroquia de Santa María, con la asistencia de festeros, asociados, Junta Directiva y Autoridades, A continuación, primer día del triduo al Santo.

Martes día 19 y Miércoles 2O Funciones de teatro de Guiñol y Marionetas, en el Cine Monterrey, a las 6 y media,

Jueves día 21 A las 4 de la tarde, como primer acto de las fiestas, magnífico desfile de las bandas de música de la localidad y de las de comparsas que se inscriban para este certamen, desfilando por nuestras calles en la FIESTA DEL PASODOBLE terminando en los jardines de la Glorieta y otorgándose diversos premios a las bandas mejor calificadas. A las 9 de la noche, en la Plaza de España, GRAN TRACA. A las 10, NIT DE L'OLLA en todos los locales de las comparsas. Después de la cena, el entusiasmo popular se desborda y alegremente formados desfilarán todos sus componentes desde sus respectivos centros, hasta la Plaza de España.

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Viernes día 22 Comienzan los actos propiamente dichos de las fiestas de Moros y Cristianos con los que Alcoy conmemora anualmente un episodio de la Reconquista. A las 5 y media de la mañana, Misa rezada en la Parroquia de Santa María. Cuando los primeros destellos del sol naciente acarician suavemente las agrestes cumbres del Alberri y los alegres carrillones entonan los melodiosos cantos del alba, (seis de la mañana) lentamente es izada en lo más alto del torreón de la fortaleza el Estandarte Cristiano, gloriosa enseña de nuestra reconquista, cuyas cadenciosas oscilaciones al susurro de la brisa matinal, son acom-. panadas por ias egregias notas de nuestro Himno Nacional. Concentrados en la Plaza de España las fuerzas de ambos bandos, da comienzo e! atractivo acto de la REALISTAS

PRIMERA DIANA no sin antes rezar, con todo respeto, el Sargento de los Cristianos el Ave-María... A las 10 y media todas las huestes cristianas, paladines de la reconquista, fiel ejemplo de unión de los distintos pobladores de este valle, ante el enemigo sarraceno, desfilan en la E N T R A D A DE C R I S T I A N O S siendo recibidos majestuosamente por el Gobernador de la Villa, que al frente de la aguerrida escolta, desde la fortaleza, hasta la antigua puerta de San Marcos, sube a rendir pleitesía al Capitán Cristiano, haciéndole entrega de las llaves del Castillo. Con el mayor respeto y fervor se dirige la comitiva a la Iglesia de San Jorge, siendo recibido en el umbral por el descendiente del insigne varón Mosén Torregrosa. Imploran ante el Santo, el triunfo de sus armas, orando con verdadera devoción. Ejemplo vivo y permanente de una raza que antepone a todo la Fe en sus creencias religiosas.

A S T U R ES

A las 3 y media de la tarde, ante los muros de nuestra Villa, van concentrándose los ejércitos de la Media Luna, fanáticos del Corán, que ante su egoísmo ilimitado, desean ensanchar sos dominios reduciendo a la esclavitud a una raza noble, cuya cuna son estas tierras. Desfile majestuoso es la E N T R A D A DE MOROS a los sones de sus chirimías, los hijos del desierto, con sus cadenciosas marchas desfilan por nuestras calles, llevando tras sí aromas de sus perfumes orientales, el colorido de oro de sus arenas, o el verde suave de los palmerales de los oasis, reflejados en el policromismo de sus trajes... excelentes jinetes negros o indómitos guerrilleros de las tribus del Haggar y del Atlas y las cautivadoras miradas de los ojos de sus esclavas, de rostros escondidos entre los tules de Arabia. A las 7 y media de la tarde, PASEO GENERAL en el que toman parte las Comparsas de "ambos bandos. A las 11 de la noche, SERENATAS en distintos puntos de la ciudad.

L L A N A


Sábado día 23

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A las 8 de la mañana, SEGUNDA DIANA. A las 8 y media Misa de Comunión en la Iglesia del Santo cor] plática y asistencia de asociados. A las 10 y media acompañamiento procesional de la Reliquia de San Jorge, desde su Iglesia a la Parroquia de Santa María, Terminada la Misa, GRAN MASCLETÁen la Plaza de España. A las 3 y media de la tarde las Comparsas acompañan hasta el Círculo Católico de Obreros, a todos los asilados en centros benéficos de la localidad para presenciar el acto de la Procesión, siendo, al final obsequiados con un chocolate, niagc A las 5 y media y con objeto de devolver la Reliquia e Imagen de San Jorge a su templo, se verifica la PROCESIÓN

GENERAL

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al llegar a la calle de Santo Tomás, apoteósíco recibimiento de i Imagen y Reliquia, dándose ésta a besar a continuación. A las 11 de la noche RETRETA, desde la «Font Redona» hasta la fachada del Ayuntamiento, en la que tomarán parte todas dignidades festeras y las Comparsas de ambos bandos.

Domingo día 24 A las 7 de la mañana tiene lugar el CONTRABANDO por Comparsas de Andaluces y Labradores. A las 9 y media y como preludio de la batalla que ha de brarse, se despliegan en guerrilla todas'las Comparsas por distintas calles de la ciudad. A las 10, cesa el fuego, se posesionan del Castillo el Capitán y el Alférez Cristianos con sus Comparsas respectivas, verificándose acto seguido la ESTAFETA y a continuación la EMBAJADA DEL MORO terminando el parlamento con la provocación por los Cristianos de la GRAN BATALLA que finaliza con la victoria, asalto y toma del Castillo por el ejército Moro. A las 4 y media de la tarde, ESTAFETA y EMBAJADA DEL CRISTIANO seguida de la Batalla que es adversa para el bando Moro, y arrojado éste de la fortaleza es izada de nuevo la enseña de la Cruz, A las 9 en punto de la noche, y a los acordes del Himno Nacional, interpretado por las bandas de música, tiene lugar A P A R I C I Ó N DE SAN JORGE sobre las almenas del Castillo, entre nubes de incienso y apoteosis de luces y colores,

Miércoles día 27 A las 11 de la noche, GRAN CASTILLO DE FUEGOS FICIALES. ^ Día 17 de abril.—Primer Concurso local de palomas de la «MENSAJERA ALCOYANA», El recorrido será Nules-Alcoy. Constará de 3 premios a 5 palomas designadas, patrocinado por la Comparsa JUDÍOS. Días 23, 24 y 25 —Campeonatos de España de Hockey sobre patines, Segunda División.—Fase Previa, en la pista de Deportes del Colegio Salesiano. NOTAS.—El Museo y la Casa Municipal de Cultura permanecerán abiertos por la mañana en los días de Fiestas. Las entidades locales y del Movimiento organizarán diversos actos en los días antecedentes a las Fiestas de Moros y Cristianos. Estas competiciones deportivas y culturales serán anunciadas en programas aparte.

BERBERISCOS


Foto Si lidio

Con la Aparici贸n de San Jorge sobre las almenas del Castillo, rememorando el hecho milagroso de 1276, finaliza el triduo majestuoso de las fiestas alcoyanas.

REVISTA FESTES ASJ - 1960  

REVISTA FESTES ASJ - 1960

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