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Portada: Al-Azraq avista Alcoy Dedicatoria al Jefe del Estado Pregón del Alcalde de Alcoy Saludo del Coronel Comandante Militar Evocación Crónica de Fiestas 1952 . Ventana al cielo Peladillas de Alcoy y «confetti» de Piste i a Cómo paga Fontilles Evolución urbana de Alcoy Rasgos del instinto festero. Alcoy a través de un as can cienes pop u lares Viejos tiempos y antiguas compareas Hermandad Hispano-Portuguesa San Jorge, escultura de Peresejo Solemnes cultos a San Jorge El Libro, Cervantes y San Jorge El secuestro . Lo que se ignora de nuestras ñestas Oda a San jorge La Virgen de los Lirios, patrona de Alcoy. Roque Ortega, poeta de las fiestas Un alcoyano en Oviedo

Óleo de Casiañer

Concurso de Fotografías 1953 El CÓr d'AlcOi

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Carmen Lloro F. Boronat Picó

Mi Barcelona, marcha de

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Efemérides festeras

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Amalio Sentandreu M.* Luisa Bonelli

lAquel traje de Moral

Influencia del mar en los festejos árabecrísmanos . . José Cuenca Mora Epos divinos y destinos sobrehumanos . s. Ciner, Pbro.

Ana Mana' Fina Quero) Fnus

Adrián Miró Octavio Candela

S. Ciner Cloque]] Antonío Candela Juan Valli

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Los Colegios de religiosas en Alcoy

. Alfonso Carbonell

y las fiestas de San Jorge

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E. García Albor;

Reliquias de San Jorge en Alcoy Una etapa de empuje urbanístico. . Ángel Pérez Soler Nuestras autoridades y Junta de la Asociación de San Jorge Octavillas de «Maseros» . . . J. V. J. Al niño Jorge

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V Torregrosa, Pbro

Programa Oficial de Fiestas

E. Ortoiá Cosálbez

Comparsas de nuestras fiestas. Bandas de música. Actos benéficos.

dona Ferrándíz, Vidal Tena, Enrique Solbes y Rafael Jordi. Encartes

José S. S a n t o n i a

El viaje por España de Oavillier y Doré

. Foto Studio Palacio García, Abren Muñes, M i r a l l e s Climcnt, Calvo Martínez, Matarre-

Dibujos y viñetas

J. Laporta Hellin

Francisco Satorre

R E P O R T A J E S : Fotografías

Jordi Valor

Andrés Sempere, humanista alcoyano del Siglo XVI . F. VMapIana Llopis La música y las ñestas . . . Camilo Sempere

Castañer, Furto, Guarinos, Sanchis, Matarredona y Mari-Carmen Peralta. . San Jorge, de Pe resé jo ; Virgen de los Lirios y Cartel Fiestas, Relieve] Jordi.

PAPELES Y EDICIÓN: PAPELERAS REUNIDAS, S. A. DE ALCOY

R, Vitoria Calafi


A Francisco Franco, cruzado de Espa単a por la causa del Bien y de la Paz.


¡ENTRAS el mundo, anhelante de paz, la ve por doquiera amenazada, cuando no maltrecha por conflictos hélices sangrientos o latentes odios que sordamente penetran en las entrañas de las naciones; mientras la mayor parte de éstas se debaten en un mar de confusiones asiéndose a teorías y sistemas que otrora anatematizaran; mientras la angustia ante lo incierto del porvenir se apodera de pueblos e individuos, en nuestra Patria, bajo la paternal mirada de un Caudillo providencial que si supo reconquistarla con la espada, también acertó a guiarla sabiamente con clara inteligencia y generoso corazón, gozamos de una auténtica tranquilidad, que nos permite hallar compensación á los sinsabores que en toda vida humana se ofrecen, con alegres expansiones y regocijos populares como los que nos traen cada año Eos festejos que en honor de nuestro Patrono San Jorge Mártir, nos aprestamos a celebrar. Estas fiestas son la faceta mejor de Atcoy por ser, alcoyanos, la que más certeramente refleja vuestras virtudes y lo arraigado de vuestras creencias. Guardadlas siempre en lo más profundo del alma, que sin ellas ni puede haber paz ni ilusión alguna y a su benéfico influjo florecen todas las esperanzas de una vida, como la de los días festivos que se acercan, llena de alegría, de concordia y de amor. Alcoy, abril, 1953. ENRIQUE ALBORS V1CENS Alcalde de Alcoy


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Aparición de San Jorge sobre la puerta de San Marcos (Grabado hecho en 1845 por la litografía de Pascual y Abad en Valencia)

EVOCACIÓN por CARMEN LLOHCA VILAPLANA

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ECUERDO de un articulo de Julio Camba, que una señora —de no importa qué edad y país— dedicaba todos los años una composición poética a la primavera. Y todas las temporadas, a pesar de la persistencia del temar los versos resultaban diferentes. La primavera de la naturaleza ai chocar con los años de la dama le producían una visión cambiante, pero eternamente grata, de la primavera. Y es que le era consustancial. Algo de ésto nos pasa en España con los moros. Nos son consustanciales. Y todos los años, también en primavera, nos dedicamos a evocar aquellos tiempos idos. El término del invierno, la llegada de las ñores, la feliz presencia de mejores días, incitaban al moro a la guerra, a la práctica de la «aceifa» y obligaban al cristiano a la defensa o a la reconquistar pues siempre había colinas que se deseaban, algún rincón agreste cuya posesión se ansiaba, algún castillo agresivo que mantenía en constante inquietud a la vida. Ahora la llegada de la primavera no nos hace componer un verso —como aquella dama— ni tomar la espada, como entonces se hacía. Pero hay que tomar la pluma porque al escribir de los moros, siempre queda en el pensamiento algún rincón esquivo, alguna posesión agreste que se resiste y que hay que escalar poco a poco, cuando llegue la primavera. Hoy la evocación me trae a la memoria un rincón desconocido de nuestra ciudad. Desconocido e ignorado. Pues ya no existe. La Vida, con esos zarpazos que lanza sobre la Historia, lo ha borrado de la ciudad. Me refiero al portillo de San Marcos, La ciudad —que fuá uno de los ideales de la Edad Me-

dia, porqué se tuvo entonces la ciudad ideal— estaba rodeada de murallas, atravesada por puentes levadizos. Los castillos eran sus atalayas, y los campaniles algo asi como el periscopio sentimental del buen ciudadano burgués. El portillo de San Marcos era una bien simple y poco defendida puerta, por donde era fácil el tránsito hacia el campo. Un día de 1276 —año perdido en el brumoso bosque de siglos medievales—, un día de abril húmedo y soleado, aquellos laboriosos ciudadanos ie Alcoy estaban reunidos, muy temprano y según su costumbre, en la iglesia. De pronto se oyeron voces, gritos angustiados que piden defensa, y alaridos que amenazan, ¡Los moros y la primavera! ¿Una «aceifa» más? ¿Una algarada cualquiera? Los moros han entrado en la ciudad. Se abandona la misa, sigue el capellán a los fieles, se mezclan todos en la refriega y poco después repasan los moros el portillo de San Marcos. El balance es alentador; victoria de los cristianos y muerte del caudillo musulmán Al-Azrach. Aun hay más. Ha sucedido algo inesperado, asombroso. Moros y cristianos han visto correr sobre las murallas ciudadanas a un caballero armado, con su caballo. Es Walí, del que se espantan los moros, San Jorge a quien aman los cristianos. Alcoy, como las ciudades elegidas en la Edad Media, tiene su historia y su patrón. Puede ya vivir tranquila. Inextinguible ha sido su pasión y su culto a la memorable batalla. Pero ya no está el portillo de San Marcos, el lugar inverosímil donde tuvo lugar. La ciudad no puede conservar todos los rincones. Los ciudadanos deben evocarlos. Pues la Historia, caprichosa, hace su nido en cualquier parte.


Crónica de Fiestas AÑO

1952

por FRANCISCO BORONAT Picó Cronista de la Asociación dé San Jorge Mártir

realidad, las Fiestas comienzan con el traslado en procesión de la imagen de nuestro Patrono San Jorge, desde su Iglesia a la Parroquial de Santa María, para recibir, en este año, la ofrenda del Octavario. Esta procesión, porlo nutrida, constituyó la manifestación más grande de amor y veneración a S. Jorge que recordamos desde muchos años a esta parte. Con un tiempo espléndido, el domingo 13 de abril se celebró la Gloria, original pregón de nuestras incomparables fiestas de Moros y Cristianos, y que, como siempre, fue gozosamente admirada y aplaudida. En el mismo día, al anochecer, dio comienzo el Octavario, predicado por el Rvdo P. don Enrique Albiol Escaté, de la Orden de San Vicente de Paúl, C. M. La predicación de este virtuosísimo sacerdote, fue oída desde la primera noche con notorio y extremado recogimiento, toda la grandeza moral de nuestro Santo Patrono, de vida tan abnegada, noble y heroica, cerrando el homenaje con el sermón del día de San Jorge, en el que con soberano dominio del buen decir, exhortó a festeros y feligreses que llenaban por completo el templo a que imitásemos las excelsas virtudes que adornaban a nuestro protector. La primera Diana, se celebró con magnificencencia, sí bien acabó demasiado tarde, con gran perjuicio para la puntual organización de la Entrada de Cristianos. Como se sabe, por vía de ensayo, y al objeto de contener al público que en masa presencia este hermoso desfile, se aceptó el generoso ofrecimiento de la Comparsa de Cruzados que ostenta el cargo de Alférez, de pasar a la cola y cerrar el desfile para ver si, con los atractivos y boato propios del cargo, se lograba contener al público y se evitaba el espectáculo deprimente de que la multitud, invadiese la calzada y perturbase el feliz término de la Entrada de Cristianos. A nuestro juicio, esta tentativa de los Cruzados tan digna de alabanza, hubiera sido coronada por el más lisonjero éxito, si la falta de puntualidad de algu-

f

nos elementos de servicio no hubiesen retrasado lamentablemente la salida del Alférez, En la Entrada de Cristianos se distinguieron los Montañeses que, a pesar de lo reducido del Cortejo constituían un vistoso conjunto, con detalles muy apropiados y de gusto; y la Comparsa de Labradores, en la que la grey infantil volcóse este año en un alarde jamás igualado de graciosas y artísticas carrocitas y de innumerables notas de encantadora expresión que causaron general regocijo. Además, hay que anotar y alabar el hecho de que alguna de las carrozas iban acompañadas y servidas por personal vestido a usanza, lo que embellecía y daba carácter al desfile. Si todos los participantes hicieran lo propio, el espectáculo sería insuperable. El tiempo, desgraciadamente, deslució la Entrada de Moros. El Capitán hizo su entrada en la Plaza, a la hora reglamentaria, siendo la Comparsa Chano la última que llegó a término aguantando una fina pero copiosa lluvia que impidió que el Alférez que llegó a iniciar la salida como asimismo su escuadra de negros pudiesen continuar el desfile, teniendo que retirarse a los pocos momentos. El segundo día, 23 de abril y festividad de San Jorge, nuestro santo Patrono, se celebró con brillantez la segunda Diana, y las procesiones de mañana y tarde con esplendor difícilmente ¡gualable, a lo que contribuyó la bondad de! tiempo. La imagen de San Jorge a su paso por las calles, como siempre, fue constantemente vitoreada, aumentando la emoción popular a la entrada del santo en su iglesia en la que profusión de polícromas luces iluminaron la emocionante escena. En la Retreta, tornaron parte las comparsas de Labradores, Magenta, Marrakesch, Cordón y Judíos. Por la uniformidad en el desfile merecieron el primer premio los Marrakesch y el segundo la comparsa de Labradores. El Alardo se celebró con toda brillantez, en el que el buen tiempo y la excelente calidad de la pólvora dieron motivo a que los festeros extremasen sus salvas y atronasen el espacio en una ininterrumpida batalla. El conmovedor acto de la Aparición muy deficiente por la falta de luces y por su breve duración. Lo que estuvo muy bien y merece un caluroso aplauso fue la novedad introducida en el acompañamiento de Sent Jordiet. Acabada la Aparición sobre las almenas del Castillo, se encendieron las luces para segundos después volverlas a apagar para que Sent Jordiet —niño Jorgíto Mora Alberola—, jinete sobre diminuto caballo de sangre y escoltado por los festeros de las comparsas de Marrakesch y Navarros portadores de sendas antorchas que iluminan fantásticamente la


obscuridad, fuese acompañado hasta su morada. La comparsa de Marraskesch, celebró sus Bodas de Oro, con cuyo motivo se dijo una misa en sufragio de las almas de los fundadores y socios fallecidos, así como también un vino de honor y cena fría en homenaje a cuantos tuvieron a gala vestir su traje. Un acto de caridad a un establecimiento benéfico fue el digno fin de esta conmemoración. El premio y accésit del Concurso de Marchas moras originales de este año lo han merecido dos alcoyanos queridísimos, cosa que nos enorgullece. El premio, a la marcha árabe titulada ALJAMA, partitura de don José Carbonell García, y el accésit a la obra titulada BOABD1L ABATIDO, original de don Rafael Casasempere Juan. Formaban el Jurado don Rafael Giner, don Gonzalo Blanes, don José Salvador y don Julio Laporta. En la FIESTA DEL PASODOBLE, se otorgó el primer premio a la Banda Unión Musical, de Anna, titular de la Comparsa Marrakesch, el segundo a la Banda Unión Musical de Albaida, titular de la Comparsa Berberiscos y el tercero a la Banda LA LIRA FONTIGUERENSE, de Font de la Figuera, titular de la Comparsa Judíos. Formaron el Jurado calificador por el Ayuntamiento don Jaime Lloret Galiana, el director de la Banda de música del Regimiento don Rafael Giner, el de LA PRIMITIVA don Fernando de Mora y don Julio Laporta. Los Capitanes y Alféreces .de este año han sido: Capitán Cristiano: don José Fuñó Masía, de la Comparsa Montañeses. Capitán Moro: don Camilo Espí Monllor, de la Comparsa Cordón. Alférez Cristiano: don Antonio Palacio Gisbert, de la Comparsa Cruzados. Alférez Moro: don Félix Esteve Satorre, de la Comparsa Ligeros. Niño San Jorge:fjorgito Mora Alberola. La propaganda que de nuestras incomparables Fiestas se ha hecho este año, debe subrayarse por lo atractiva y eficaz que ha sido. Y sobre todo porque ha sido distribuida con extraordinario acierto, al elegir como destinatarios de la propaganda a los propios alcoyanos desparramados por toda la Península y a los centros turísticos de más prestigio que automáticamente se han convertido en valiosos voceros de nuestros festejos. Prestó un excelente servicio, a propios y extraños el profuso reparto de unos programas de bolsillo con detallada descripción de todos los actos cívico-religiosos. Actuaron de embajadores": Del bando Cristiano, don Fernando Mira y del bando Moro, don José Linares. En este año, robusteció la patética solemnidad del parlamento en las Embajadas de mañana y tarde, la introducción, durante las mismas, de

unos toques de clarín compuestos adrede por el director y compositor alcoyano don José Carbonell García, titulados: INATENCIÓN. 2.0-LLAMADA A CAPITÁN. 3.°-LLAMADA A EMBAJADOR. 4°-LLAMADA A COMBATE. Además hay que registrar la novedad de que los Capitanes, durante su parlamento, han sido acompañados por sus respectivos alféreces y séquitos, lo que contribuyó a la mayor y adecuada pompa de la Embajada del Moro y del Cristiano. También se ha incrementado el número de jinetes en el cortejo formado para la misión de recibir y acompañar cerca de la fortaleza al Embajador del bando enemigo. Pequeños detalles estos que ponen de manifiesto el constante afán y el celo inquebrantable por parte de la Asociación de ir mejorando año tras año hasta los más nimios detalles, guiados siempre por el ideal de alcanzar la perfección en el admirable conjunto de nuestras Fiestas. Fue Huésped de Honor del Excmo. Ayuntamiento, nuestro Socio de Honor, el Excelentísimo Sr. D. Augusto Jaume Telles de Abreu Nunes y familia que fue portador de un valiosísimo y artístico obsequio, consistente en una carabela de oro, maravillosa obra de arte que, en nombre de nuestro hermano y vecino pueblo de Portugal ofrece, en sentida dedicatoria, al Ayuntamiento de Alcoy, representante genuino de nuestra querida ciudad. El Sr Abreu Nunes, fue honrado y agasajado también, como merece su conspicua personalidad, por nuestra Asociación. Cierra esta Crónica un encendido elogio para las comparsas de ambos bandos que, a pesar del trajín que imponen las fiestas, no les falta el tiempo para practicar la caridad con los ancianos y niños necesitados. Da gozo el contemplar la ilusión con que los festeros se entregan a la noble tarea de alegrar el corazón de aquellos seres que más necesidad tienen de participar del general jolgorio. Obsequian, entre acto y acto de fiesta, a los que lo han de menester, con el calor del pan y la cristiana dádiva de la consideración y del amor fraternal. Y es que los alcoyanos y festeros, no pueden ser de otra manera, gracias a Dios.


Ventana al Cielo por AMALIO SENTANDREU Arcipreste de Alcoy

S

I Casimiro Barello, no hubiese echado tan hondas raíces en el alma alcoyana, de cuyo espíritu religioso San Jorge es la síntesis suprema, estaría justificadísima su presencia en el programa de fiestas, sólo por venir envuelta en el ropaje espiritual y artístico de este cuadro de Segrelles, que nos da una versión exacta de la vida ascética y peregrina del Siervo de Dios. Porque Casimiro hace tiempo que se incorporó a la historia religiosa de Alcoy. Aquella tarde del 23 de febrero de Í884, cuando subía por la calle del General Polavieja mendigo y fraile en apariencia la ciudad le miró con curiosidad. Esta se trocó enseguida en interés, cuando le vieron arrodillado catorce horas en la Iglesia de Sta. María; y el interés acabó en santa admiración de este pueblo, que no abandona por nada su trabajo, y sin embargo holgó y se echó a la calle el día de su muerte, sólo por ver su cadáver, rodeándole de un halo de santidad. Estas escenas se han repetido ahora, al cabo de setenta años, cuando en el pasado N o v i e m b r e fueron e x h u m a d o s sus restos, como trámite en el proceso de su beatificación. El acto fue a puerta cerrada, ante el Tribunal eclesiástico y contadas personas. Y mientras se estaban dando los últimos toques para exponer ¡os venerandos restos a la devoción de los fieles, el pueblo, que no sabe ni entiende de cosas protocolarias, hervía en la calle en ruidosa espera, y una marea humana imponente y arrolladura fue subiendo, empujada fuertemente por el viento de una santa impaciencia, hasta que batió las puertas, rompió las defensas del orden, y en un fervoroso desorden invadió la Iglesia de San Jorge, donde durante tres días quedó bloqueado el cuerpo de Casimiro por una masa de toda clase edad y condición: sanos y enfermos, unos por su pie, otros en camillas y carretones, que no se hartaban de pasar medallas y rosarios y los más extraños

objetos, por los restos del Penitente. Tres generaciones amasadas con la devoción a Barello, han oído su llamada. Pero si Casimiro pertenece a la historia de Alcoy, el pintor Segrelles ha logrado acortar distancias, y ha puesto tan al alcance de los ojos la figura espiritual y transp a r e n t e del Peregrino, que al contemplar sucuadro estamos viendo como con una lupa sus más hermosos perfiles, Está de pie, a punto de marchar, cual corresponde a un peregrino, que peregrinaba sin descanso y por vocación; esos pies desnudos son los pies que conocieron el polvo de todos los caminos; ese hábito que cae en colgajos, y ese cordón de esparto, de nudos vulgares y asimétricos, son el elegante desaliño del que todo lo vendió a su pobreza. El rosario, que érala escala por donde ascendía a las alturas de la contemplación, ha quedado encima de la silla, para dar paso a un místico arrobamiento y sus m a n o s cruzadas ante pecho, quieren sujetar el corazón, que va a estallar en pedazos por la fuerza expansiva del amoreucarístico, mientras en su rostro flaco y sin luz, prensado por la penitencia, brillan los dos luceros de sus ojos que miran vagamente al infinito, como en una anticipada visión beatífica. Este es el cuadro de Segrelles. De ahora en adelante nuestro pueblo, cuando quiera, ver y conocer al Penitente, no necesitará recurrir a los recuerdos de nuestra historia; le bastará contemplar este cuadro de Segrelles que con la irresistible fuerza de un vivo retrato, le hablará de aquel que supo enseñarle el amor a Dios por los caminos de la penitencia y de la Eucaristía. También en estos días de fiestas, cuando huyendo del estruendo de las músicas y de las comparsas, busquemos un poco de paz y de sosiego, el cuadro de Segrelles, será para nosotros una ventana abierta al Cielo.


Peladillas de Alcoy y confetti de Pistoia por MASÍA LUISA Bonn u

Y

O no sé, pero creo que las peladillas de Alcoy no son tan antiguas como el enamorado Calixto de la tragicomedia de Fernando de Rojas, de lo contrario Calixto no habría tenido necesidad de la a y u d a de Celestina para obtener el amor de Melibea, Bastaba unas peladillas para "O>nr(>r<ir ti laundf Y arrestrártt, niriiiírtiiiiJo v sumiso fw In íenilii ítu-fm^it iirl píattr-. Verdad es que ésta es: mi opinión. Pero puedo convalidarla con un documento tal como el poema de Martínez Orozco titulado «Peladillas de Alcoy. Quien me contradiga es que no conoce el corazón y el paladar de las mujeres que sueñan siempre con lo azucarado y lo dulce. Cuenta en su poesía Martínez Orozco que había una niña muy querida de un mozo, que no sabía cómo conquistarla. Una noche, ella se durmió jtmto a! mar y soñó que im int;el le iba llenando la boca de peladillas. De pronto, despierta y ve a su amado que fe pone en los labios una peladilla, como un -bew- mM.ilizdito-. Desde aquel día, ya no resistió a los deseos del joven y se casaron ...« y n írtiiid í)nr ff bini Cupido, couocttlor tit ruta iiifriil<i, Jtsiie fjftíiiitn í/fi\i linio rí tijrrrt; iJr v. f» i>rz J< ¡¡I (W<i=óu , f ,i$ niñas ti'ií almenilla illcoi'itlM* Jll/tr*. líflllilS, Mjtfiuiü, lillrti.»

A mí, personalmente, no me ocurrió lo mismo, porque no encontré al joven que, durmiendo o despierta, me diese a saborear estos apetitosos dulces. Pero, cuando me enviaron aquí, a Italia, las peladillas tic Alcoy y convidé a mis amigas a comerlas, me parecía haberme vuelto chiquita y, como Lázaro junto al jarro del ciej!O, nunca desamparé las cajitas hasta que las vi consumidas. Nada más blam-n, nada más dulce, nada más vanado que estas pequeñitas peladillas, nonadas humildes y preciosas, que te conquistan en un santiamén. Todo lo pueden ellas y así nos lo demuestra el gesto del señor Thous, en «Años y leguas» de Gabriel Miró, que, descando hacerse perdonar su liberalismo, envía al papa Pío IX setenta arrobas de peladillas de Alcoy. Si mis palabras parecen ligeras, hay sin embargo en ellas un fondo de verdad, pues creo sinceramente en el valor evoca-

El Ayuntamiento" de Pistola, donde Be repartían los í í f l / f í í i

tan semejantes a las peladillas ale oyanas

tivo de las cosas, que da la posibilidad de soñar con las primeras sensaciones de nuestra juventud. Esto ocurre especialmente con los dulces, que son las auténticas joyas de !os niños. A mí, las peladillas no pueden evocarme mi infancia, pues estuve en España muy recientemente. Pero me hacen pensaren algo muy semejante: tos iwifrlti de Pistoia, la .Jfriíi/ n f d i iírl M fjiiilu'fv, como la llamó Paolo Boselli Estos roM/rfli son verdaderamente característicos por su forma irregular, blanca y redonda, toda abollonada, recordando ios muros de piedra hifluudí —es decir, con aspecto de colmena— de los antiguos palacios. Hay quien, ha pensado burlonamente que Dante, el divino'poeta, al escribir «r/x di Jokfzzj antw driifrí'mi SH<>ní!>, se refería á los ronfrlif de Ptstoia, seguramente gustados por él durante sti estancia en la Toscana. La verdad es que todos los convites de los grandes-duques y todas las antiguas ceremonias de cualquier género, acababan siempre con una lluvia de con/íllí de Pistoia. Celebérrima ba quedado, en las crónicas dt los viejos tiempos, el reparto de _estos dulces que el Ayuntamiento de Pistoia ofrecía con ocasión de la fiesta del patrono. San Jacobo Este reparto, si movía a placer el paladar de los convidados, daba enormes sinsabores ai Hcníalonirre, obligado a cargar con todo el gasto. Y durante el carnaval pistoiés ¡cuántos cow/ftti se lian engul l i d o siempre! Conjttli de todo tamaño, con pequeños pedazos de almendra o anís en su interior, que, cuando entran en la boca, la mejilla se asemeja a una m a n z a n a . Carnaval, fiestas, amores: esto nos recuerdan los coN/rtli de Pistoia, además de evocarnos su patria, la patria de Ciño Sigíbuldi y Vanni Fucci, con sus maravillosos palacios antiguos. Y fiestas y amores nos recuerdan también las peladillas, blancas como los palomos de la «Glorieta» de Alcoy, la graciosa ciudad valenciana Puesto que las peladillas adoptan la forma singular de los iitn/rlti hufiiiifr. ¿no podríamos pensar en una comunidad de origen? ¿Es esto acaso otro lazo entre tas dos naciones latinas? Mirando al fondo de una cajita, donde mí amor por el folklore ha resistido la tentación de la gula y conservado algunas peladillas, me confirmo en esta opinión y me pregunto: estas dos ciudades tan lejanas ¿son en este caso hermanas?


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Cómo paga Fontílles por FHANCISCO SATUHHE CALATAYUD

E

N estas mismas páginas de nuestro Programa de Fiestas dei año, apareció un trabajo titulado «La Fiesta compartida», escrito por una brillante pluma para la revista «Fontilles», a raíz de la visita efectuada al Sanatorio por un grupo de festeros alcoyanos en 1951, para representar una síntesis de nuestras fiestas de Moros y Cristianos, gesto que, con mayor animación, se repitió en 1952. Desde la primera a la última h'nea, es todo aquel artículo un canto vigoroso y enaltecedor de los valores espirituales de nuestra ciudad y de sus hijos y, al referirse a nuestros festejos populares, los sitúa en primera fila entre los más famosos que se celebran en el mundo. Es natural que todo esto coime nuestro orgullo de alcoyanos, y no hemos de regatear nuestra gratitud a quien con tanta gentileza supo y quiso hablar de cosas tan entrañables para nosotros. Pero, si se nos permite, quisiéramos hacer una pequeña objeción encaminada a demostrar que no nos consideramos acreedores a tan sinceros elogios, puesto que en las visitas a Fontilles, siempre salimos ganando los visitantes, y por ello estamos constan le mente en deuda con los visitados. Nosotros Negamos a Fontilles con un bagaje de prejuicios, pasiones y miserias humanas, mucho más pesado que la impedimenta de regalos que a los pobres enfermos allí acogidos podamos traer. Nos abruma, aunque nos esforcemos en disimularlo, el peso que gravita sobre nuestras conciencias por nuestros vicios, nuestros egoísmos, nuestra cobardía, nuestros rencores y nuestra envidia. Somos malos, en una palabra, y entramos en Foncitles con nuestra maldad. Pero nos queda, afortunadamente, una débil Ilamita en !o más hondo de nuestro s'er —no e x t i n t a por divina misericordia, y gracias a la cual todavía nos diferenciamos en algo de las bestias más feroces— que va creciendo e iluminando con más vivo fulgor nuestras almas, a medida que el ambiente de paz y amor de Fontilles nos envuelve y nos cautiva, hasta permi-

tirnos ver con toda claridad la virtud de aquellos enfermos, que soportan sus dolores horrorosos, no ya con cristiana resignación, sino, a veces, hasta con dulce sonrisa de elegidos de Dios, como no cabe duda han de serlo. Nuestra pequenez no concibe que en este recinto brille el sol, canten los pájaros, luzcan las flores y se oigan risas y cantos, cuando, según nuestra manera de ser y de pensar, sólo las tinieblas y la desesperación debieran reinar altí. Esto nos aturde. Que unos seres a quienes falta todo cuanto consideramos imprescindible para sobrellevar esta vida, puedan tener ilusiones, es algo que no se nos alcanza. Que unos hombres y unas mujeres, religiosos y seglares, llenos de vida, de juventud y de derechos para gozar de los placeres terrenales, renuncien a todo voluntariamente, y, por amor al prójimo, se conviertan en otros tantos lazarinos, nos deja atónitos y mudos de estupor. Y esta sucesión de estampas de virtud, de abnegación, de santidad nos atreveríamos a decir, obra el milagro de despojarnos, siquiera momentáneamente, de todo aquel lastre ponzoñoso que traíamos al llegar, e iluminarnos con la rutilante luz de ia Verdad. Y salimos de Fontilles más hermanos de nuestros hermanos. Han desaparecido ias inquietudes que nos dominaban, dando paso a una serenidad de espíritu que nos muestra todo lo mezquino de las cosas que poco antes considerábamos de enorme trascendencia- Por eso regresamos siempre de Fontilles contentos. Con la alegría de sentirnos mejores. Y esta dicha sin igual la hemos comprado al precio de una limosna, nunca mejor entregada, o, como en el caso a que nos referimos, a cambio de repartir entre los enfermos leprosos, un poco del buen humor de- que tan pródigos son nuestros festejos. Lo dicho, salimos siempre ganando los vi sitan tes. Y conste, querido e ignorado articulista, que todo lo espiritual, y lo definitivo, y !o que no muere, es cuanto vemos y encontramos en Fontilles.


plano óe la Real Uilla 5e Alcot}-Siglo

Reconstrucción de Alcoy en el siglo XVI por don Remigio Vicedo, basada en la descripción de la «Guía del forastero en Alcoy* del editor José Martí

Evolución urbana de Alcoy M

UY poco podría decirse de la reducida aldea que fue Alcoy antes de su incorporación a la Corona d<_- Aragón Sin embargo, la continuidad de su emplazamiento bajo el dominio islámico es un hecho indiscutible l'ero sólo a partir de! siglo X I I I podemos con seguridad identificar el recinto urbano, sus calles, sus actesns y sus muros. Pedro [II hizo extensivos a Alcoy muchos de los privilegios concedidos a las principales ciudades de! reino. Es entonces cuando los akoyanos, bajo el apoyo solícito de los Lauríi y Entenza. se dedican a repoblar y fortificar la villa. El antiguo Cartel! se levantaba en lo que fue puerta de (Jo cen taina, al final de la calle de la Virgen María. Lo que era robusta atalaya Fue demolida en 1714 y convertida en Jwrtiil Óesde este lugar arrancaba !a defensa amurallada hasta la torre de Fraga, el mas firme baluarte, a cuyo amparo se abría ía A>rííi Jt Itj Jtyítd (bajada de Htiidaoti), continuando hasta el actual arranque del puente de San Jorge. Aquí adquiría una desviación hacia el sur (subida de la calle de Santo Tomás), donde se encontraba i-l portillo de San Marcos (hoy iglesia de San jorge), hasta el ángulo de la Tí^rre Jrls jfofihlmv La muralla Je la partí sur presentaba la salida del G'l'erhV (bajo el campanario de la actual parroquia de Santa María) que daba al anticuo Gimt lie í.i Canal (San Nicolás). Por la parte oriental, la vi Fia estaba flanqueada por una verdadera obra de defensa que corría hasta el dl*lrlt La más importante ampliación hecha en aquella época fue el llamado Arrabal Tiou, empezado a costear por Roger de Launa y Saurina de Entenza en lí')7 y terminajo por el conde de Terranova, Nicolás de Janvila, en 1352 Partía el nuevo ensanche de la puerta de la Luna (llamada después de las Carnicerías) hasta alcanzar la puerta de Riquer (después de San Roque), donde todavía quedan restos di una torre que se arruinó en 17<iS. Desde este lugar, se abría un gran arco de muralla que se cerraba en la torre deis Argadins Al final de la actual calle de la Virgen dt Agosto se levantaba una fueite torre, la más occidental déla villa, con un/iinlii Hasta 15 58 no se abriría el Portal ÍAJuii, que daría acceso por el sur a este barrio. El antiguo recinto urbano y el nuevo arrabal llevaban una vida de bastante independencia, como si se tratase de clos núcleos distintos. Contribuía a ello la existencia de la vieja muralla que corría por la actual calle de Santo Tomás y partía en dos el Aícoy tlel siglo XIV. La villa quedaba unida a la Fortaleza de los Lauria (después con-

vento de San Agustín) por una antemuralla .que partía del portal del Ccfcrrlif hasta ia torre de Ntra. Sra de Gracia, en et palacio señorial Hasta el siglo XVI no variará gran cosa la estructura de nuestra ciudad salvo en la construcción de n u e v o s bastiones y salidas. Es la época en qi;e surge la industria y en que, callada y tenazmente, nuestros mayores marcaban a Alcoy tm rumbo a seguir, ya definitivo. Sabemos que en 1278 se habían constituido en corporación los fabricantes de paños En 1310 se creaba eí primer tinte en el algibe de Lloret, bajo Ea torre de San Gil. Por aquella fecha se introducían también los batanes para la industria lanera y adquiría un gran incremento la fabricación de a r m a s en eí barrio del 7ntírtti (calle Caracol). A mediados del siglo XV!, y en vista de la gran afluencia de forasteros, se empezó a ensanchar la villa por lo que hoy es Plaza de España y calle de Mosén Torregrosa, terrenos pertenecientes al convento de San Agustín. En el siglo XVIIÍ, et nuevo recinto incluía ya las calles de San Nicolás (hasta la proximidad del convento franciscano), San Lorenzo, San Francisco y Vía Crucis o dt Irs Cafrtlltlrs (San José). Las seis puertas que daban a! campo eran las del antiguo Castell, Sintía y Riquer al norte, San Nicolás al sur, la de Penágtiila al este y la del .Pcílic al oeste En 1750 existían 1.012 casas, cuarenta calles y varias plazas, siendo las más importantes la de San Agustín (Plaza de España), ¡a de la iglesia (junto al actual templo de la Virgen de los Desamparados), la de San Jorge (Frente a la iglesia de su nombre) y la Mayor (con la albóndiga y el palacio municipal). A mediados del siglo XIX contaba Alcoy con 46 calles y 31.957 habitantes, incluyendo los de los tres nuevos arrabales (Alcafares, Santa Elena y San Vicente) El nuevo retinto comprendía las siguientes puertas y portillos: de Alicante (en li calle de la Corbella), de Buidaoli (parte alta), de Cocentaina (en el antiguo Castell), de Fraga o Palomino (parte baja de Buidaoli), del Forn del Vidre, cíe San Mateo, del Molinaro antigua de Alicante (Sin Nicolás), de Penáguila (Caracol), de la Riba (Cordela), de San Roque, de les Umbríes (Santo Domingo) y de Valencia (arrabal de Santa Elena). A partir de entonces, y con la creación de nuevas industrias —hasta más de cien manufacturas distintas— la ciudad se expande por sus cuatro flancos hasta adquirir la configuración actual.

A. M.


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Rasgos del instinto festero por ANA MAKÍA Invicto Mártir San Jorge, Santo y Patrón. ¡Cuánto corazón colgando di1 las briznas; Je tu amor!.,.

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ABLAR de moros y cristianos, es hablar de Alcoy, siempre alegre y laborioso con su simpático ambiente, Alcoy fue siempre una fiesta continua con música de pasodobles morunos y diarieros. A esta ciudad espléndida va unida una histórica figura: el cabecilla moro Al-Azraq, que perfila con su derrota estas alegres y suntuosas fiestas. Con sonrisas se despiertan los bronces de la mañana del primer día, en terrazas y balcones hay colgaduras blancas con cruces rojas y banderas desplegadas. Los festeros lucen sus trajes en capeüares y adargas, en capas y turbantes. Los ojos deslumhran, del oro el reflejo gualda, el brillo de las vestiduras y el fulgor de las miradas. Moros y cristianos, el hierro trocando en gala, un júbilo celebran: el hecho victorioso contra las razas árabes por la protección del jinete Santo y Patrón que marchoso iba sobre los muslos galanes del caballo de friso blanco. Los rostros todos alegres, las posturas gallardas. Y a tal cuadro que el sentido suspende, deleita y pasma, se junta el fino boato del Capitán de los moros, que baja majestuoso por nuestra calle de San Nicolás llevando a la mora cautiva, ía mora alcoyana, en su palacio siempre nuevo y portentoso, que recorre las caües mostrando su harén. Esta mora que aun usando el tradicional velo «hitab», como salvanguardia a la tentación, prefiere ser tentada. Nuestras moras no son Aixa. Fatiina ni Zoraida. Las moras de Alcoy son Conchita, Amparito, Mercedes, Paquita, etc. Y como no entienden el Corán lejos de considerar el nacimiento de una mujer como una desgracia, se siente feliz siendo mora en honor de sus fiestas; acompañando a San Jorge con stt andar reposado y armonioso Las mujeres de Alcoy,

han enseñado el secreto de parecer moras sin serlo, transmitiendo un refinamiento que ellas traen ya de su tierra. Cuando las moras llevan siglos utilizando fantasías, la mujer alcoyana descubre el secreto de su belleza musulmana y ahora son cautivas una vez al año, desplegando su encanto que no oculta a las miradas de los «arrumíes». En el lujo de su atavío y en la prosopopeya que rodean los acontecimientos importantes de estos días, saben representar su papel como las mujeres islámicas: elegantes de azotea con sus velos de gasa. ... Y con la representación de la mujer en las fiestas, que antes no aparecía en ellas, y ahora son cautivas, andaluzas y labradoras, tenemos el pasar de los caballos (¡peros como e! viento, que ponen en e! acto de la «ENTRADA DE MOROS» el colofón de una galopada que todos admiran. Y en esta tierra alcoyana, no goza de menos fama, el denodado Capitán de las comparsas cristianas: sobrio, serio y formal La condición inexcusable del mantenimiento de estas fiestas abrileñas, es la ayuda al compañero festero de condición humilde En este acto, se encuentra ia pasión verdadera a las fiestas de San Jorge. A esta fuerza maravillosa, a esta herencia cuya raíz se pierde en el pasado, están todos los alcoyanos, sujetos, como cadena, de la historia alcoyana que nace enroscada a su alma \ que las necesidades apenas puede aflojar. Se repite de nuevo, en esa sustancia de la dicha, todo el encanto y sugestiva atracción que poseen las tradicionales fiestas de MOROS Y CRISTIANOS, que son ta fisonomía y el aíma de esla ciudad laboriosa y sencilla que se llama Alcov.


Señor don Simó» la boca en fa mal de dirle » vasté •qu'enceng» el fanal

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Alcoy a través de unas canciones populares H

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A ciencia etnológica lleva en sí una misión llena de cálida humanidad. Vibra en cuanto roza cualquier hecho palpitante de vida. El caminar de un país conocido por los sucesos históricos, con abundancia de nombres y fechas, da una visión defectuosa. Detrás de cada figura representativa, se mueve un caudal latente de acontecimientos minúsculos que hacen posible el conjunto notable; esto escapa de la seca erudición. .El argumento que apasiona hoy al mundo en grandes discusiones políticas, es la democracia. Y la etnología, de aquí su actualidad, es una ciencia democrática, entiéndase respecto a la valoración de su materia de estudio: no establece prematuramente categorías y le interesan todas las facetas de un pueblo con absoluta igualdad. Sus fibras llenas de sensibilidad, lo mismo percibirán en Alcoy la realidad exuberante de sus fábricas,-que la melodía rítmica de una canción popular, ¡Sabroso ejemplo las canciones populares! Etnológicamente todos sus aspectos tienen importancia: et simple hecho de su existencia, el momento elegido para cantarlas, el tema, su música, el lenguaje y composición como base filológica todos estos matices aportan luminosidad al conjunto. Escojamos uno de ellos: el tema. Vamos a observar a Alcoy a través de los asuntos de sus canciones populares; anónimas, sin artificio, llevando incrustado el carácter de un pueblo. En casi todas las composiciones hay un elemento, que se pasea a placer, algo que va mecíén-

por FINA QUEFOL FAUS

dose por encima de su música: el humor. Una gracia abierta, sin ironías ni amaneramientos; es un humor de masa, noble en su sencillez. Lo brindan con la saludable intención de hacer brotar la sonrisa; he aquí dos de muestra: / "Ma mare m'envía a escota en un llibre sense iapes i a la primera líifó.... ¡tira pallús (fue m'esiaque! JWon pare no te ñas, ma mare chata, i un germanct í/ne tinc MU tros li'rt falta. Curiosa coincidencia: ambas anotan lo familiar. Frecuentemente en las exclamaciones, en lo anecdótico, estalla el nombre de la madre, con un desenfado retozón, al que sería ingenuo darle una interpretación 'de irrespetuosidad: "Ma mare em áiv bandereta, yo li dic tf«e te rao, íj«e íotfs les banderetes van davant la processó. Pepifaeta la loca ven botifarres a peseta la lliitra —¡mare <jue cares! Ahora volvamos el objetivo al paisaje: la ciudad ceñida estrechamente por montañas, siente su presencia, la recibe por los ojos clavándosele en lo hondo, entonces su canto es «poemático»; Serra de Sant Cristo/oí tota a bogetes,


a on van les socarráis a fer floretes. Miós Carrascal d'Alcoi sotana de pinyes veres. Adiós morena del ánima yo m'en vai() i tu te Quedes. Pero esa presencia es demasiado real, se impone con excesiva fuerza para no explotar en alegría chistosa: Sant Antoni í Sant Cristo/oí es miren i ts van rient i es diuen el ano a l'atre: ¡Quina vida <\ue K mantem!... ya venim de Sant Cristófol de rtienjarse una paella, i bam encontrat a la i volia ferse en ella. En cada canción surge un motivo nuevo: esta última nos ofrece la «pinyata», la excursión al campo; esa costumbre sana de evadirse del trabajo diario acariciando con todos los sentidos la naturaleza. Camino del lugar elegido suenan muchas de las citadas: Davall de una carrasca berenarem, basta que íes mares diguen a Alcoi anem. Otras veces nos dibujan los rasgos exteriores, apuntes sobre el indumento: Te fp'wc una chupa parda en unes mancándoles í/ae la mes cbícorroteta es així com dos carcbofes. £1 tío Pep de "Muro desCalf y en montera i darrere porta la seua aranera. La alegría del fadrt fs, Hrt mocaor de pita una manteta d'Alcoi i una cbica ben bonica. Todas brillan por su realismo impresionista, subrayan con un brochazo cualquier hecho, vigoroso o sutil, grabado en la retina: Las danzas: A bailar les danses al correr major i un plat de tomacjues pa'l sino retor. A bailar les danses a la replaceta i un plat de tomacfues pa la senyoreta. La música ofrecida al pueblo generosamente desde un tablado, queda también plasmada: 'Bombo de canya bombo de carta la música vella al carrer major. Luego están esos personajes callejeros, estampados con recios trazos, cobrando importancia en el primer plano de una canción. Es el «tío Pep» íntimamente relacionado con Muro, o don Simón el típico «fanalero»; £1 tío Pep de Muro porta calconsillos i darrere porta cincaanta chiquillos. £1 tío Pep s'en va a Muro

de Muro (ju'em portará una tartana i un burro per anarsen a pasejar. Señor don Simón la boca en fa mal de dirli a vosté (fu'encenga el fanal. Ambos para mí desconocidos, pero está «Cachucha» y con referencia a este bobo he oído jugosos comentarios; a él va dedicada esta copla burlesca que lo enfurecía blandiendo su bengala detrás de la chiquillería: Cachucha te un floronco a punt de reventar si no cjuidrem al metge Cachucha es morirá, En otras se escenifica la casa de campo, el el molino, el pajar: Cuan pase p'el teu molino me fas cara de musolo i yo com soc teuladino no mes paso, pico i bolo. Marieta del molí nou salta bols y carreretes i al roído de la mola repica les castanyetes Ssía nit be somniat nt'be gitat en la pallíssa, les rates m'ban rosegat el faldó de la camisa. Un hecho muy significativo para España: la guerra de Cuba, ha perdurado en una composición llena de candoroso patriotismo: Dfí pellejo de 'Maceo bam de fer una tambor de los brazos los palillos de la cabeza un farol. y pensar que ese valiente grito infantil, derrotado, sumió a España en la depresión que florecería en en una literatura prodigiosa. Podríamos continuar admirando esta proyección humana; su campo es extenso y sugestivo, puesto que es vida lo que desprenden las canciones, —vida alcoyana— este localismo es lo más atractivo de ellas, su auténtico valor. Así tan apiñadas, dan una sensación de cantidad, muy real, pero quedan ensombrecidas sus cualidades individuales. Hay que absorber el realismo que emanan. Para saborear la alegría de su contenido, ha de recrearse uno en ella, ha de ser gracioso, o ha de saber reír; no es fácil la risa sin amargura, fresca; ha de interpretar el gesto picaro, la frase punzante y paladearlos sin hiél. ¡Cuidado!, tanto bullicio no es frivolidad, es una simple expansión de la inteligencia y del espíritu. Su determinante es la industria, esas máquinas donde todo es raciocinio, materia, equilibrio; el alcoyano necesita huir de esta precisión, su calidad de hombre le exige una fuga hacia lo ideal; de ahí también sus excursiones a la montaña, sus danzas antiguas, su amor a la música, el mismo ensueño oriental que hace de sus Fiestas hundiéndose en él El resto: los hombres con indumentaria típica: esos tres tipos - el tío Pep de Muro, don Simón, Cachucha — algo grotescos, algo cansinos, encuadrados en la calle: son pinturas costumbristas el molino y pajar: escenas bucólicas, Y esos niños cantando una victoria frustrada, no son más que unos Quijotes «desfacedores de entuertos»: ¡españoles!


por ADRIÁN AS comparsas —que son hoy la esencia y el encanto de nuestra fiesta— no debieron existir hasta el primer tercio del siglo XVII. Antes de esa fecha, la gloriosa efemérides de San Jorge era solamente conmemorada con actos religiosos, a los que se añadieron en el siglo XVI algunas diversiones propias de la época: certámenes de lanza y ballesta, cohetes, momos y música de chirimías y atabales. Según nos refiere Vicente Carbonell en su crónica alcoyana de 1672, conocida comúnmente por la «Célebre Centuria», las dos primeras comparsas que personificaron los dos bandos enemigos se titulaban Cristianos Aforos y GJÍÍÍÍÍCOS Cristianos. Obsérvese cómo se quería especificar ingenuamente que la comparsa mora sólo tenía de árabe la indumentaria, pero que su corazón y su fe eran auténticamente cristianos. Un siglo más tarde, el P. Picher en su «Resumen de antigüedades históricas» llamará a la comparsa mora cristianos vestidos a lo («reo Las dos comparsas tomaban parte en los actos más brillantes del día de la festividad del santo o sea las dos procesiones y el simulacro de batalla. La primera procesión acompañaba a la venerada imagen desde la antigua parroquial (actual capilla de la Virgen de los Desamparados) hasta la iglesia de San Jorge. Junto con las dos compañías de arcabuceros —es decir, las comparsas— desfilaban los gremios, el cabildo eclesiástico, los caballeros —Seáis, Margarit, Almunia, Puigmoító, Menta, viejos linajes de un Alcoy de estirpe— y los señores del gobierno, presididos por el justicia y el procurador general del Común que llevaba el estandarte real. Este estandarte, después de haber sido tremolado anteriormente en el palacio municipal, era descendido por el balcón, según un magno privilegio y llevado por el gobierno de la villa a la iglesia mayor. La segunda procesión tenía lugar algunas horas más tarde desde el templo de San Jorge, donde quedaba depositada la imagen, hasta la iglesia parroquial en que se veneraba por aquellos tiempos una reliquia de San Jorge, encerrada en una caja de madera, traída en 1589 por conducto del vicario general de Orihuela, Miguel Monflor, alcoyano de naturaleza y corazón. El simulacro de batalla se efectuaba en la plaza de San Agustín —actual plaza de España—

Sequetes

Cuan

con disparo de mosquetes y arcabuces, 'trabándose la lid con todo vigor y (ítsfjost'a'cirt militar», según expresa el cronicón del P. Picher. Concluida la batalla con la victoria de los cristianos, las dos compañías de arcabuceros eran obsequiados por el justicia con un espléndido refresco. La guerra de Sucesión significa MIRÓ para Alcoy la suspensión de las fiestas, que quedaron reducidas a una función religiosa Los alcoyanos habían tomado partido por el archiduque de Austria. La heroica resistencia de Francisco Perera —ahorcado después y expuesto su cadáver para público ejemplo en la carretera de Alicante— motivó injustas y excesivas medidas por parte de la realeza. Cerca de cuarenta años estuvieron nuestros antepasados sin fiestas. El P. Picher, afirma que «los alcodianos recordaban cada año la aclamación popular y les causava dolor la falta del militar estruendo». Por fin, en 1741, obtiene el gobernador de la villa, Luis de Costa y Quiroga, el permiso para reanudarlas. El deseo contenido estalló desbordante en un entusiasmo general. La variedad y magnificencia de los actos dan una idea de la profundidad a que había calado el amor y veneración hacía San Jorge, La dirección de los festejos ya no se deja en manos de la autoridad eclesiástica y civil. Ahora es el pueblo quien interviene directamente por medio de una junta de fífcfos y Colectores, claro precedente de nuestra actual Asociación. Se construyó por primera vez un castillo de madera llamado Aduar del Puche, pues por aquellas fechas existía la creencia —alentada por un acta apócrifa de un tal Bernardo Carreres— de que los alcoyanos del siglo XIII, después de triunfar providencialmente sobre Ál-Azraq, salieron en persecución de los asaltantes y avasallaron el castillo del Puig, volviendo victoriosos a Alcoy cantando el himno ^Devora dt Cáelo dmicahun*. Uno de los más destacados actos consistió en la representación de una alegoría del conocido episodio de San Jorge y la doncella sobre un tablado levantado en la plazuela de San Jorge. Por la calle de Santo Tomás bajábala cucafea, horrible monstruo construido de manera semejante a las rocas valencianas del Corpus, flanqueado de agujeros por donde surgían cabezas de reptil que, abriendo y cerrando la boca, arrojaban aleluyas y décimas y, de vez en cuando, por sorpresa derribaban gorras y sombreros. Lzcucafea constituía el alborozo de la chiquillería y el terror de las personas graves. Una vez llegado ante el tablado, amenazaba a la princesa que caía de rodillas y rezaba una oración. Este era el momento en que aparecía San Jorge con su lanza y mataba al monstruo ante los vítores del público. Este acto, con el cual terminaba la fiesta, debemos considerarlo

Rítenos

Moros Elegante*.

Tapia dores


Capellanes

Romanos

como un precedente inmediato de la Aparicio sobre el castillo Resulta también de grata memoria la recogida de los prisioneros hechos al asaltar el castillo. Atados conjuntamente eran llevados ante la iglesia de San Jorge, donde tenía lugar la conversión del capitán moro al cristianismo con la pública abjuración de sus errores y un abrazo cordial al capitán cristiano. Tampoco podemos dejar de recordar la presencia de un santón entre las filas moras, contraposición a Mosén Torregrosa, con el cual cruzaba 'la espada en el acto del reto. Entre el pueblo se le llamaba el Papas y tenía un carácter grotesco con su enorme barba y sus bufonadas de guiñol. Por esta época empiezan a organizarse las primeras comparsas o filadas. Entre los cristianos era una de las más preeminentes la llamada soldadesca o granaderos vestidos a la usanza alemana, los cuales tenían el privilegio de disparar en cualquier parte donde se encontraban. Los moros estaban clasificados según la hechura de su traje en Lana o Seda y, dentro de esta división, adoptaban un orden: primera, segunda, etc... Los tapiadores, por ejemplo, era Quinta de lana, los de Bacora, octava. La decana de nuestras fiestas, o sea Domingo Miques, apareció ya de 1741 a 1745 con el título de Seda Verde. Después se pasó al campo de la ¡ana y perdió su preferencia en el turno. Poco a poco, fueron las comparsas perfilándose y adquiriendo carácter a través del siglo XIX, después de los titubeos y la vida efímera de muchas de ellas. Su condición genm'namente popular quedaba manifestada en la indumentaria, debida siempre a la inspiración espontánea, más allá de la reflexión erudita y de la consideración temporal. Algunas tenían un cierto matiz político como los Gartbaldinos, con su militar atuendo de carbonarios, o los Navarros —corrían tiempos de luchas carlistas— con su boina roja y su mochila: «.... (fue vienen de ía Jíioja cantando el Xyrie-do'sófi». según expresaban unos versos contemporáneos. Otras comparsas, la mayor parte, ostentaban el nombre de su fundador o de los principales festeros: Bacora, Peaco, Chano, Cordón, Cuan —es decir Juan, alcaide que era de la cárcel— Sequetes, Miguel Sanz, Bruno Miralles, Mauro Miró, etc. Todas ellas obedecían a un impulso profundamente popular. Había Capellanes, Monacillos, Somatenes, Romanos, Angeles, Estudiantes, Húsares, Marinos de Colón, Mosqueteros, Moros Elegantes, Sultanes, Turcos, etc... Evidentemente unas fiestas tradicionales no son un libro de historia. La propiedad del uniforme la inició la comparsa Marrakesch y la siguieron, de cerca, las otras: Abencerrajes, Mudejares, Guzmanes, Vascos, Montañeses, etc... Pero pretender que la indumentaria festera se atenga al rigorismo histórico es sólo una muestra de la pedantería de nues-

Garibíldino

Peaco

tra época que quiere hacer pesar sobre todos los aspectos de la vida la sombra venerable de la cultura. Una auca de aquellos tiempos nos daba esta justificación de la comparsa de Romanos: *A<juí ved a unos romanos del tiempo de Cicerón con don 'Jaime de Jragón batiendo a los mahometanos. ¿Qué incomprensibles arcanos se envuelven en esto misma ¡Ab, si es puro simbolismo bien baya la aparición de estos cristianos que son de aun antes del Cristianismo!" El valor de la tradición está, pues, en su representación simbólica y difiere fundamentalmente de la Historia en que, partiendo de ésta, ha convertido los hechos en símbolos Los hechos han quedado para estudio de los historiadores. Pero los símbolos son producto auténtico y sincero del pueblo que se manifiesta en una forma llana y espontánea, con su ingenua visión, anterior a toda consideración cronológica. Todo lo que no sea de este modo no es hacer tradición sino ciencia, Historia del traje o espectáculo cultural. Este es el peligro que corren nuestras comparsas y por eso lo señalamos. Ya en 1853, un erudito catalán, José Lfobet Vallosera, en un folleto que publicó acerca de nuestras fiestas, se escandalizaba de estas herejías históricas y, con un criterio desorbitado, llamaba «curiosa y ridicula ensalada» a lo que sólo era expresión autóctona y pura de la tradición Entre aquellas comparsas, una de las que más relieve tenía era la antiquísima délos Capellanes, representación de Mosén Torregrosa, auténticos curas trabucaires que gozaban del privilegio de ser los primeros en tomar ppsesión del castillo. Las caballerías, con sus caballitos de juguete constituían el encanto de los niños. Era de ver la majestad con que desfilaban Rafael Sequetes, el general Grau o Peaco: «acuella plana macbor tan perfecta (jue milior Warváez no la tenía* Los moros, en sus primeros tiempos, iban vestidos pintorescamente con jaiques, birretes, calzones cortos «y lluín en ía diana la barba de pam y micb» Más tarde, adoptaron mantas, turbantes y demás innovaciones. Sólo dos —Domingo Miques y Cordón— permanecen fieles a su tradicional atuendo, en un gesto orgulloso que les enaltece. Las fiestas, durante el transcurso del siglo XIX, llegaron a identificarse tan profundamente con el espíritu de Alcoy que resulta difícil desglosar su rico anecdotario del común acervo que ha llegado a informar la conducta, el ingenio y la alegría del hombre alcoyano, (Grabados del año 1876}


Hermandad hispano Portuguesa por OCTAVIO CANDELA CARBONELL

L destino reserva en ciertas ocasiones y cir- tes de caballerosidad y simpatía dejaron pronto cunstancias momentos sublimes en que dos imborrables huellas de amistad, estrechando los pueblos se hermanan; sentimientos que brotan vínculos de unión entre estos dos pueblos. Su estancia fue corta, pero sí lo suficiente espontáneamente, sin haber mediado motivos de para que nos comprendiese, quedando su alma, índole económica o política que hayan obligado prendida de nuestras santas tradiciones y de la esta unión. Así ha ocurrido a esta bella ciudad, escondida hospitalidad desinteresada de los alcoyanos. En 1951, publicó en Lisboa un magnífico fotímidamente en el abrupto valle que vivifica el lleto dedicado a Alcoy y sus fiestas, modelo de Serpis, gran centro industrial, pero como todas publicación donde con su grácil pluma, dedica un las cosas grandes, humilde, no se precia de su canto a este pueblo, ensalzando sus virtudes, su grandeza, su vida discurre plácidamente, consacultura y su industria. grada al trabajo y rindiendo culto a sus santas El pasado año, nos vimos honrados nuevatradiciones históricas, bien a episodios de su re- mente con su visita y más aún al hacernos entrega conquista en las fiestas de Moros y Cristianos, al del magnífico obsequio que la Junta de Turismo portentoso milagro del hallazgo de la Sagrada de Cascáis por su iniciativa, dedica al pueblo de Eucaristía, o postrándose a los pies del primer Alcoy, representado en el Excmo. Ayuntamiento, Santuario Mariano del mundo, dedicado a la Vir- prueba evidente, de que no solamente son sus gen de los Lirios, primer escalón para la definición sentimientos particulares de simpatía hacia nuestro pueblo, sino que los ha dogmática delaConcepción ••••^••IB Inmaculada de María Sanhecho extensivos al primer tísima. organismo del Turismo de la nación hermana. Poco conocida debido sin duda a las dificultades que Excuso decir, el orgullo y presentan sus vías de comula satisfacción que esto ha nicación, por los difíciles y representado para nuestra ciudad, por encerrar en ello peligrosos puertos, su separación délas principales ruel contenido de uno de !os valores más altos del espítas de turismo, sin embargo con motivo del VII Conr i t u , la amistad, virtudes greso Arqueológico del sudque ensalzan una raza, la este de España, fue visitada ibérica, pues si bien polítipor eminentes profesores camente y por intereses económicos existen unas tanto españoles como exfronteras materiales, espiritranjeros, pues alberga una tualmente no hay barreras de las estaciones de cultura que puedan contener el fraibérica más importantes de ternal abrazo de dos puenuestra patria, en el célebre santuario de la «Serreta». blos, que pisan el mismo No podía faltar la represuelo, ilumina el mismo Sol, y alumbra la misma Fe. sentación del país hermano, con la presencia del eminenDesde estas líneas, nuesMagnifica Carabela en plata dorada y esmalte, que la J unta de Turismo de Cascáis de Portugal dedica al Exte ingeniero portugués don tro más sincero reconocicelentísima Ayuntamiento de la Ciudad de Alcoy tn prueba de amistad y que fue entregada en solemne miento y amistad al gran Augusto J a i m e Telles acto por e! muy ilustre ingeniero portugués D. Augusto Jaime Telles d'Abreu Muñes, en su estancia con motivo d'Abreu Nunes, cuyas dopueHo portugués de lis fiestas en honor de Sin Jorge Mártir

E


Imagen de San Jorge, labrada por el insigne escultor olcoyano, D. José Peresejo. La escultura, encargo de la Asociación de San Jorge, ocupará uno de los tres nichos que embellecerán la fachada principal de la Parroquia Arciprestal de Santa María. La Junta Directiva de la Asociación de San Jorge Mártir, patentiza, con esta donación, su piadoso y filial deseo de contribuir a la reconstrucción de nuestro primer templo.


SOLEMNES

CULTOS

QUE AL ESCLARECIDO V EXCELSO PATRONO

SAN JORGE MÁRTIR DEDICA SU ANTIGUA ASOCIACIÓN EN UNION DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE ESTA CIUDAD O R D E N DE LOS

CULTOS

SÁBADO 11 DE ABRIL A las 8 de la noche, se celebrará la procesión, a la que asistirán los Testeros y cofrades, a fin de acompañar la imagen del Santo Patrón, desde su Iglesia, a la Parroquial de Santa María. (Iglesia del Santo Sepulcro), DOMINGO 12 En la Parroquial de Santa María, a las siete y media de la tarde, Exposición de Su Divina Majestad, rosario, novena, letanías al Sentó, sermón por un elocuente orador sagrado y reserva, finalizando con los Gozos e Himno "Insigne .Mártir". LUNES 13 Hasta el 20 inclusive continua™ el Novenario en la misma forma que los días anteriores, empezando un Triduo de Cuarenta Horas; día 12, por las intenciones de D. Carlos Gosálbez; día 13, en sufragio de D,a Rosa Ivorra Pbnes; día 14, en sufragio de D.* María Pascual Blanes; día 15, en sufragio de D, Santiago Matáis Valls Y D.* Dolores Pastor Lope/; días 16 y 17, por las iníenciones de D. José Gisbert Domínguez; d í a s 18, 19 y 20, por la fundación de D, Enrique Hernández. JUEVES 23 FESTIVIDAD DE SAN JORGE MÁRTIR. A las ocho de la mañana, en la Ic.1i.-sia del Santo Patrón, tradicional Misa de Comunión con plática, por el Rvdo. Orador del Novenario, a la que deberán asistir todos los asociados. A las diex y media, las comparsas de los Capitanes y Alféreces de uno y otro bando, los Grerrics, Comisiones, Junta Directiva de es!a Asociación, Reverendos Cleros, Autoridades Civiles, Militares y del Movimiento, acompañ t ' i é n , desde la Iglesia del Santo Patrón a la Parroquia de Sania María, la Reliquia de San Jorge, y a continuación, SOLEMNÍSIMA MISA

MAYOR, en la que el pueblo de Alcoy ante la Imagen y Reliquia de nuestro invicto Patrono testimoniará su fe y religiosidad, interpretándose por la capilla La Nueva del Iris, la 1." Pontifical de Pci'ossi y al ofertorio se cantará el "Walí, Walí" del Maestro Espí, estando encargado del panegírico del Santo Mártir, el orador del Novenario. Concluirá el acto con el Himno "Insigne Mártir", cantado por todo el pueblo. PROCESIÓN GENERAL. Por la tarde, a las cinco y media, suntuosa y solemne Procesión, en la que tomarán parte las Comparsas, Gremios, Comisiones, Devotos, Mayorales, Junta Directiva de la Asociación, Reverendos Cleros, Autoridades, En ce lentísimo Ayuntamiento y un piquete del Regimiento de guarnición en esta Plaza, con objeto de devolver a su Iglesia la Imagen y Reliquia de nuestro Santo Patrono, y una vez llegada a ella se dará a besar a los fieles. LUNES 27 A las once de la mañana y en la Iglesia de! Santo, se celebrará una Misa de Réquiem por los asociados difuntos. Desde el día 13, hasta el 21 ambos inclusive se celebrará, a las ocho de la mañana, u ñu misa y novenario a San Jorge, en su propki Iglesia. NOTAS: A los niños y niñas que nazcan el día 23 y sean bautizados con el nombre del Santo Patrcno, se les regalará una libreta del Monte de Piedad con la primera imposición de 100 (cien) pesetas. E! sorteo de medallas entre los asociados, se celebrará el domingo día 19 de Abril, a las once de su mañana, en la Iglesia de San Jorge, dicho acto será público.

EN LA IGLESIA DEL SANTO

PATRONO

A las 7'3ü, 8 30 y 10'30 de la mañana, todos los domingos y dias festivos Misa de Comunión. Los días laborables a las 8'30 de la mañana. Todos !o.s días u'na hora antes del toque de almas, se reza el Santo Rosario y se lee una meditación propia del tiempo. Los días 23 se celebra Misa a las 8'30 y ejercicio vespertino en honor al Santo titular, con exposición y bendición de S. D. M. Los días 9 de cada mes, hora Eucarística para impetrar del cíelo la pronta beatificación del penitente Casimiro Barello. La Asociación ruega a todos ios verdaderos amantes de nuestra tradición se inscriban en la misma para poder mejorar y aumentar los cultos de nuestro primer Patrono y glorioso salvador de Alcoy, A. M. D. G. eí S. G.

ALCOY, ABRIL DE 1953.


Tríptico de un día: el Libro, Cervantes y San Jorge por S. GINER CLOQUELL Profesor del Instituto de Manresa

¡23 de abril!... Escarbando en lo hondo, del significado de esta fecha encontramos tres corrientes subálveas de aguas vivas, tres rumorosos arroyos conceptuales, que confluyen para dar volumen y dimensiones características a este día: aniversario de la muerte del Príncipe de los Ingenios españoles; celebración de la «Fiesta del Libro»; dedicación del Santoral Romano a San Jorge. Y, precisamente, estos tres motivos que dibujan el perfil del día 23 de abril no son extraños o desconocidos entre sí, antes bien, hay una cierta homogeneidad entre ellos, se interfieren en un significado y presentan una trabazón entrañable, por cuanto todos y cada uno de ellos representan como «portadores de lo ideal». Trato de plasmar en una imagen pictórica la triple significación de este día y se me representa en la imaginación un cuadro en forma de tríptico alegórico: un libro en el centro, Cervantes a un lado y San Jorge en el otro montando la guardia cabe al libro como paladines del Ideal. Aquí, como en todo tríptico que lo sea de verdad, el asunto de la tabla central se armoniza e integra con el de las laterales, formando una unidad de conjunto. * * *

Detengamos la mirada en el objeto del centro: un libro. El libro es como el hilo conductor de la corriente cultural a través de los siglos; cortado conduce al estancamiento de la civilización y ocasionaría la regresión a la barbarie. Como depositario y transmisor del saber de unas épocas a otras, su ineludible necesidad se deja sentir más que las puras necesidades materiales, y, puesto el hombre a nutrir su inteligencia con el manjar intelectual de la lectura y el estudio, no puede prescindir de él en mucho menor grado que el pan de cada día. El libro es sembrador de ideas, las que, a su vez, dan como fruto nuevas ideas: sin la sementera intelectual del libro el campo de la cultura pronto quedaría convertido en desolado yermo, y la misma poderosa inteligencia humana, —sin posibilidades de perfeccionamiento—^reducida a límites tan precarios que holgaría todo sentimiento de orgullo y superioridad en el hombre. Como el Ave-Fénix, que renace de sus cenizas, las ideas, el pensamiento pretérito o actual, reviven en cada línea y cada página de un libro, haciendo posible una prodigiosa acumulación de conocimientos y un crecimiento a «interés compuesto» del capital cultural inicial.


Por otra parte, el libro, —a pesar de su apariencia material—, es algo más, mucho más, que un mero objeto tangible, pues no es el formato más o menos lujoso lo que lo define, sino que lo que importa en definitiva, lo esencial en él, es el saber que encierra y las ideas que bullen en su entraña, es decir, algo inaprehensible por otros lazos que no sean los de la razón; es por ello, que el libro tiene cierta calidad de cosa inmaterial y es el más ideal de los objetos. El libro es la única mercancía intelectual que se encuentra en el mercado: comprando un libro compramos ideas; en un mundo donde todo se compra y se vende, el libro nos ofrece la posibilidad de comprar algo impalpable, inmaterial, puro y abstracto como es el saber. Es el Libro, en fin, este «Amigo» al que Juan Pazzi puso en boca estas palabras: «No tengo cabeza y pienso; no tengo lengua pero hablo; no tengo corazón y sin embargo os quiero mucho». Por ende, el libro, —como venero de pensamientos y portador de ideas,— es equivalente y sinónimo de «idea)». * *

Fijemos la atención, ahora, en el retrato del «Manco de Lepanto». Miguel de Cervantes no es ni más ni menos que la personificación de España en la literatura española de todos los tiempos. En el «himalaya» de nuestro Siglo de Oro él es el indiscutible e indiscutido «everest». Ni Lope, con su fecundidad asombrosa y esencial realismo; ni Calderón, con su sentido monárquico y del honor, impregnado de profundidad filosófica; ni Tirso, con sus atisbos psicológicos y teológicos, «dicen más» de lo genuinamente español que Cervantes. Cervantes es un arquetipo literario, y su «Don Quijote» adquiere el máximo valor como expresión, la más auténtica, integral y definitiva, de la literatura castellana a la vez que de la idiosincrasia de la raza. Por esto, por recoger mejor que nadie la quintaesencia de la lengua y del espíritu de un pueblo, son Cervantes y «Don Quijote» un nombre epónimo en, el acervo de la corriente universal de la Literatura, Y es por ello, también, que la «Fiesta del Libro» se centra y concreta en la efemérides cervantina y no en otra cualquiera. Idealismo y realismo no destacan ni gravitan por igual en «El Quijote», y creo que lo medular y más valioso de la obra es lo que tiene de idealista. Lo que cuenta en el libro de Cervantes, —y también en el haber de toda la ejecutoria de España—, es el «quijotismo», no el «sanchopancismo»; por algo el propio autor tituló su novela «El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha» y no «El rústico escudero Sancho Panza de la Mancha». La pauta de España, —como la de «Don Quijote»—, siempre ha sido «desfacer entuertos»

en aras de unos ideales muy altos, no por inasequibles, ,a veces, menos admirables. A través de la noble figura de Cervantes y la de su héroe se transparenta la palabra «ideal», la misma que vimos se desprendía del libro. * ** ¿Y qué nos dice la egregia figura del Mártir de Capadocia? A poco que conozcamos la historia de su vida y la de su patronazgo tan universal sobre tierras y hombres, veremos que en él se cifra el símbolo de lo ideal. Porque Jorge, además de santo, —condición que ya presupone el más alto de los ideales—, es también un «héroe» y un «caballero» al modo que lo entendían las ideas imperantes en el Medioevo. Y, estas dos últimas notas, lo entroncan con los héroes caballerescos de la realidad histórica tanto como con los imaginados por la creación literaria: el Cid y Jaime el Conquistador, Rolando y Ricardo Corazón de León, entre los primeros; el Caballero Cifar, Amadís de Caula y Don Quijote, entre los segundos, pueden suponerse fiel trasunto del Santo Caballero de Capadocia, con el que presentan notables concomitancias. La misma estampa clásica de San Jorge y el dragón recuerda demasiado leyendas ancestrales, cuentos de hadas y novelas de caballería, en las que el héroe ha de matar al monstruo para libertar a la princesa, encantada o prisionera, y casarse con ella. El simbolismo de tales relatos es claro: es la eterna lucha del bien y del mal; de la justicia contra la injusticia; de la belleza y la fealdad; de la verdad y el error; del idealismo contra el materialismo; del día y la noche; de la luz y las tinieblas; de la princesa y el dragón; de los «cristianos» contra los «moros». Por eso, San Jorge, «caballero a lo divino» y paladín de la Caballería universal—, es el prototipo del «Caballero ideal», que puede servir, y sirve, de luminoso norte y guía, —en la Edad Media—, a la numerosa cohorte de milites que profesaban en la gloriosa «Orden de la Caballería», y —en esta hora y siempre—, a todos aquellos que defienden las nobles causas, los puros ideales, la verdad y la justicia. La inmensa legión de los que, en todo tiempo, siguen, imitan e invocan a este Capitán —caballeros a caballo en siglos pretéritos y caballeros sin caballo en ei presente—, podrán ser, por humanos, frágiles y quebradizos, pero siempre se distinguirán del montón de innominados por llevar como norma y meta de su vida un Ideal perseguido con tesón inquebrantable, y al que sacrifican todo, la vida si es preciso, como San Jorge. También, en esta tercera figura del tríptico imaginado, flota la misma palabra «Ideal», envolviendo en blancos cendales el triple significado del día 23 de abril.


EL SECUESTRO por ANTONIO CANDELA

QUEL año Genaro se quedaba en puerta para ocupar «n puesto en la Escuadra de la Entrada de Moros, y la ilusión de lucir el tipo calle abajo, a las cadencias de chirimías y timbales, no llegaba nunca a plasmarse en realidad. A medida que las fiestas se iban acercando, la pesadumbre y el disgusto asomaban a su rostro con ojeras y un gesto constante de enfado y malhumor. Su mujer trató de serenarlo con palabras de consuelo: — No te pongas asi, Genaro, quizás al año próximo ingreses en al lista de los afortunados. Y atrevióse a dejar apuntada, muy en oposición a la inmensa bondad de su alma, una posibilidad de tragedia en casa ajena. —Vicente padece de! hígado y. ... Pero asustada por la imprudencia de su blasfemia, anadió: —¡San Jorge nos perdone! No hay para tanto, Genaro, no hay para tanto. Llegó el día 11 de abril y Genaro acudió a la Comparsa a la hora de la comida. El estrecho local abarrotado de sillas, mesas, bambalinas, festeros y músicos, daba la impresión de que de un momento a otro iba a estallar como una bomba, iluminando e! cielo, no con resplandores de terror como los ensayos atómicos, sino con luminosidades claras de paz y convivencia humana. Genaro contaba para sí: Paco, Vicente, Toni, el Trompo,. . diez,... once,.., ¡maldita sea! Están todos Bebió y comió muy poco. Fatalmente estaba destinado a salir en pareja aburriéndose todo el trayecto. Terminó el banquete y el Primer Tro dio la orden terminante: — ¡A maquillarse! El peluquero, mitad artista y mitad catador de licores, empeló su tarea y en escaso tiempo dejó a los once hombres convertidos en once cabilenos auténticos tostados por el sol del desierto y con barbillas y bigotes de rizadas cerdas. Genaro sufría, acalorado, el supremo martirio de la envidia. El cornetín lanzó una desafinada nota, larga y estridente, y salieron todos a la calle entre risotadas de júbilo. El Trompo y Genaro quedáronse un poto rezagados del grupo, y el primero algo marcadillo hacia hurla de la seriedad y preocupación de Genaro. —Pareces el moro triste; alégrate, Mustafá. que ahora empieza lo bueno. Y marcando el paso de escuadra con et vaivén lento y reposado de hombre adiestrado y competente imitaba Jos timbales: — ¡Chim pum, chim cliim pum, chim puní, chím chim puní Genaro ardía en deseos de gol pearle desahogando la envidia incontenida que le torturaba. De pronto, al pasar frente a su casa iluminóse su rostro con una esperanza; i El secuestro! — Oye, Trompo, —le dijo subamos un momento a mi piso y probarás un vinillo que me han regalado. —No, que es muy tarde y el tiempo nos viene justo. — Ealtan diez minutos todavía, — insistió—anda sube, verás cosa buena. Y subieron ambos. En la habitación no había nadie. Genaro descorchó dos botellas de Málaga y empezaron a beber alegremente. El Trompo casi podía tenerse en pie, mientras su amigo ie iba sirviendo copa tras copa. Vencido, se desplomó pesadamente en un sillón. Genaro entró en la alcoba;con el tubo de carmín de su esposa se embadurnó apresuradamente los pómulos y la frente;

A

luego encontró unos ricitos de cabello sobre el tocador y pensó en improvisarse una barbilla, ¿pero cómo pegarlos? Revolvió cajones y armarios; por fin pudo dar con un tubito de pegamín. Con habilidad y pericia pegóse unos lacios bigotes y una barba de faquir; le quitó a su amigo el delantal de cuero y la mochila con el pan de centeno colgante; se cercioró de que el Trompo dormía y salió cerrando la puerta con doble llave Jadeante llegó al Partidor de Aguas. Su Escuadra estaba a punto de iniciar la marcha y ya los timbales repicaban impaciencias, —Falta uno, —gritaba el Primer Tro - ¿Dónde está el Trompo? ¡Buscad al Trompo!... De prisa... Nadie encontraba al Trompo por ninguna parte y atisbaron a Genaro. —Venga el suplente,... ponte ahí,... el cuarto,... ¡Marchen! Y la Escuadra arrancó el paso, oscilando como el péndulo de un reloj. Jamás se vio a un moro como Genaro tan ufano y orgulloso de sí. Con el recio aplomo de hombre que se sabe admirado, entornando los ojos para dar a su rostro un amago de ferocidad, contemplaba a la gente apiñada en las aceras y a la juventud que desbordaba de los balcones como el revuelto colorido de frondosos macetones cuajados de flores. Sí algún racimo de muchachas aplaudía, él inclinaba la cabeza agradeciendo con solemnidad el agasajo, ¡Era feliz! Desde una ventana alta oyó que se escapaba de unas manos delicadas el pájaro solitario de un aplauso. Levantó la vista y vio a su mujer que te sonreía. ¡Aquello era gozar todas las venturas imaginables! ¡Qué hermosa era la vida!... Pero el trayecto se iba acortando, y ya el Castillo se veía cercano. ¡Ay, quién pudiera situarlo dos kilómetros más lejos! Llegaron a la Iglesia de San Jorge en donde terminaba el acto y el timbalero arrancó el último golpe. Genaro se confundió entre el barullo, pero alguien le golpeó la espalda. — ¡El Trompo! —¡Vaya, vaya, has estado bueno! Te felicito, hombre. Y ahora vamos a mi casa que soy yo el que convida. —¿No estás de verdad enfadado conmigo? —Anda, Mustafá Todo sea por San Jorge. -¿Por dónde 1escapaste? — Por el balcón, " ¡como Don Juan Tenorio! Y los dos amigos se alejaron cogidos del brazo. Dos meses después, todavía le quedaban a Genaro vestigios en la barbilla de aquellos ricitos postizos. El pegamín resultó ser excelente.


Lo que se ignora de nuestras Fiestas Embajada en el viejo castillo de Fiestas que fue desmantelado en 1894

AS dos Embajadas han constituido siempre uno de los actos más emotivos, Pero poca gente sabe que su autor fue el propio corregidor de nuestra villa, don Juan Rico Amat, que las compuso a mediados del siglo XIX. Su apasionado diálogo ha sufrido ligeras modificaciones, quizá porque sus parlamentos pareciesen demasiado largos o algunas frases demasiado rotundas y coloristas. Pero, en esencia, es —junto al alarde— uno de los actos más característicos y antiguos.

L

* * *

El diseño de la comparsa Llana fue procurado por unos fabricantes alcoyanos que encontrándose en Málaga por asunto de negocios, copiaron la indumentaria de unos mercaderes moros. Esta especial circunstancia hizo que la Gana disfrutase de especiales privilegios, como el desfilar siempre en primer lugar, junto al capitán moro, y el llevar banda de música —la primera que existió en Alcoy: «La Primitiva»— substituyendo a las antiguas dulzainas y iabalets. * * *

Los heraldos que desfilan en el acto de la Qíoria fueron introducidos en 1886 con objeto de dar ocupación a la banda de música «Novísima», fundada aquel mismo año. Posteriormente, y por el mismo motivo, formaron aparte durante varios años los representantes de las caballerías moras y cristianas, dando con ello cabida a nuevas ban das de música organizadas. * ** La comparsa de Judías es una de las más antiguas. Apareció durante el p r i m e r tercio del siglo XIX con el nombre de Sultanes, Su i n d u m e n t a r i a Llana

fue considerablemente alterada, perdiendo en tipismo y espontaneidad. * * *

Antiguamente se aceptaba por escritura ante notario el cargo de Capitán Ej.: «Sepan por esta pública escritura como yo, Andrés Miralles, fabricante de mantas de seda, vecino de esta Villa de Alcoy, por la presente y su tenor otorgo que me obligo a salir de Capitán de la Compañía de Moros en la función y fiesta del Señor San Jorge del año próximo corriente de mil ochocientos y dos, con tal que no me lo impida alguna enfermedad o alguna otra causa grave, cuya obligación prometo cumplir con el preciso pacto y condición», etc... # * * La comparsa de Andaluces comparte con la de labradores el decanato en el bando cristiano. En 1885 se prohibió que sus individuos disparasen con carabina. La comparsa difería entonces de la actual en que su capa era corta, al modo de los majos, substituida más tarde por la manta de estambre y en que cabalgaban sobre mulos enjaezados, que en en 1886 se reemplazaron por caballos. * * *

Hasta la mitad del siglo XIX el arcabuz usado en el acto del alarde era rudimentarioNecesitaba de una mecha y un pedernal, cuya chispa era extraída a golpe del gatillo de acero. El festero requería la ayuda de un cartuchero —todavía en v i g o r — y de un niño para recoger las mechas, que saltaban a cada disparo. Muchos festeros usaban también carabinas, escopetas y retacos prohibidos en 1843 en vista del peligro que significaban.

Sultanes

Andaluces


Grabado de IS45 (Archivo de la Asociación de San Jorge Mártir)

Oda a SAN JORGE Sonrisa que flagela con santidad aguda ha lucido encendiendo la luz en las almenas. El dardo es el mensaje taumaturgo que anuda la claridad presente con las últimas penas.

alfabeto de gracia galopando a caballo.

Ecuestre es el milagro cuando va la Belleza inspirando victorias de trance delicado. Sin la doble blancura de tu blanca destreza tu almena de sonrisas habría claudicado.

Tú formulaste el rito de la lucha primera con humano martirio de hueso adolescente, y ahora nos devuelves con ley de primavera el trigo de la vida, la sazón impaciente.

Y en la orgia celeste de! dardo y el lucero • cuando buscas el pecho que encender sin aviso, eres embajador del rayo más certero, espejo de la paz porque la guerra quiso.

El cielo es el asombro que interroga el destino. ¿Dónde la venturanza si es la pregunta inquieta? En espiral borrosa se transforma el camino. Que lo oriente la mano que empuña la saeta.

Virtud bien cabalgada llevas siempre constante. Nos lo dice, arcangelica, tu ínmácula mirada. Santidad caminera, caballería andante jurada a lo divino, con sangre rubricada

Que todo pasmo ungido de azul ruego extásiado signifique eclosión de rosa planetaria. Que se amigue la estrella con el ojo asombrado para que nos florezca ía sed en la plegaria

Jorge abierto en abrazo de capa protectora, caballero silente de cumplido mensaje. Abril en ti ha estallado con un golpe de aurora. Sus rosas repetidas te inician homenaje.

La sed que es lino de alma, fulguración creciente del agua que enloquece a la gacela herida, l a sed de ser llamado al imán de la fuente ruando el hombre y su sombra son soledad perdida.

Irrumpido en la nube, gala ecuestre del viento. Proclama en el rocío tu fama saetera y que tu alegre rayo nos otorgue el momento de ver tu gloria clara de fe y de primavera.

Irrumpido en la nube, gala ecuestre, loriga de aureola cristiana, como un súbito fallo de Dios, diamantino doncel de cara amiga,

JUAN VAI.LS JOHUÁ


La Virgen de los Lirios, PATRONA DE ALCOY. En las fiestas de su Coronación Canónica

por VICENTE TORREGROSA Párroco da San Mauro y San Francisco

la Santísima Virgen elige un lugar, para las manifestaCUANIJU ciones extraordinarias üe su poder y amor, es SRñai clara de su cariño singular hacia los moradores presentes y futuros de la región y que les trae un mensaje especial que han de cumplir a lo largo de los siglos. Al aparecer, hace tres centurias en la Montaña del Carrascal, tierra heUisíma de nuestra ciudad, en expresivo simbolismo de su Purísima Concepción, azucenas que brotan de su corazón sin mancha, embellecen aquella tierra y la convierten en Montaña Santa, en lugar de veneración al Misterio de la Inmaculada Concepción de María: como el Carmelo y las rocas de Lourdes aunque en ámbito más reducido. Alcoy, en este tercer Centenario de la milagrosa Aparición de la Santísima Virgen, se dispone gnzoso a celebrar con la mayor solemnidad este acontecimiento trascendental, para su vida religiosa y so cial. Quiere colocar sobre la cabeza de su Reina y Madre, la preciosa Cnrona, que simbolice el tributo de veneración, y singularísimo amor filial de todos y de cada uno de los Alcoyanos. El mensaje, que tres siglos ha, envió a su Alcoy, la Virgen María desde la Montaña de ios Lirios, tiene una actualidad mayor si cabe, en nuestros días, que en el siglo XVII. Voz de Pureza, de alejamiento del mal, de amor cristiano al trabajo y sacrificio,,, eso quieren decir los LIRIOS milagrosos brotados del Corazón amante y purísimo de nuestra Madre, sobre la tierra llena de espinas y de montañas escabrosas. Esta voz repercutirá suave e insinuante en todos los hijos de Alcoy y a ella acomodarán su vida para seguir seguros el arduo camino hacia la eterna morada.

Frescas y apetecibles brotan las aguas de la Font-Roja que, según el famoso botánico C a v a n i l l e s «son de las más puras del reino*.


Roque Ortega, poeta de las Fiestas Tres poemas de «Cuarto Creciente» «Jinete en caballo azul con estrellas por gualdrapa» (R. Ortega: Ideal) Onega era un hombre rico en sueños porgue era rico en realidades. La vida le impuso ferozmente la pesadumbre de un cuerpo enfermo, pero su espíritu se cernía sobre la superficie mezquina de las cosas La proximidad de la muerte había creado en él un anhelo de perennidad, Presentía cfue iba a dejar de ser hombre para ser sombra entre los hombres, pero una sombra ¿fue se proyectase indefinidamente como un espejo Que se rompiese en mil pedazos para reflejar mil veces una imagen, y su cerebro trituraba, minuto a minuto, la harina dúctil y vaporosa del pensamiento para convertir como Quería Qoethe, en emoción de arte la emoción de sufrir. Creaba para evadirse del mundo —«jinete en caballo azul»— bada una soledad de ritmos y rimas donde el verso era la dulce promesa del espíritu. Entonces fue cuando compuso su «Cuarto Creciente», una fantasía poética sobre los Jtíoros y Cristianos. Wttfiai ban tenido las fiestas una paráfrasis tan brillante. £s un estallido de imágenes agudas, exactas. Como zigzageneos de luz penetran en la armonía del verso dando a la expresión una gran plasticidad. Las7iestas, por ejemplo, se definen por nuestro poeta con esta precisión: «entelequías creadas por un mago lumínico, —cataratas de seda, misticismo gigante». £1 alardo Queda esbozado rápidamente asi: «Los ecos del monte —están hoy de fiesta». O visto con la suave frescura de\ diminutivo-. «Y arropada en la manta parece —una criaturita la pólvora negra». La entrada del capitán moro en la plaza es un fragmento de antología. £í verso capta la pompa del momento, una rica gama de metáforas acentúan el sentido barroco de-las fiestas: «La calle abrió sus esquinas —con un lento galopar.— Tu jaique prende en el viento —sus rosas de claridad —y en eclosión de rubíes— tu alfanje buscando va —pechos de bronce en el aire— que en sangre florecerán». fsfíj esplendidez poética contrasta con el tierno y ágil retrato deHarbaflor, el pajecillo del capitán cristiano, una espede de Qerineldo disciplinado y dulce. £s un ritmo saltarín, leve y gracioso como un chorro de agua: «Barbaflor, el paje —del gran caballero,— tiene los ojillos —de galán discreto— y en la barba rubia —flores de oro viejo.» Espíritu antitético, unía RoQue Ortega a un pesimismo irónico una dulzura verdaderamente angélica. Siete puñales dicen Que tiene el dolor, pero el alma herida tiene más de siete cauces por donde fluye a la esperanza. Roque sabia lo que de evasión tiene la imagen poética y rompía en gradases fuegos artificiales de metáforas. (De «INFORMACIÓN- de Alicante, 11 de abril de 1951).

Mística Las bocas de los trabucos son nidos de flores blancas... Cristianos y moros. Lentos todos los guerreros pasan con una plegaria de oro sobre sus barbas de plata. Y como la vuelta es chica para una emoción tan magna dan dos, p.imero con rosas y después con cera santa. En los brazos del deseo la visión lleva en volandas la imagen del Caballero. Bueyes barcinos lo arrastran lentamente, ritualmente, encendiendo las miradas. ...Y aquel morito pequeño, con el ansia en flor del alma, abre su boquita y dice: —¡Sent Jordi!— batiendo palmas.

D I A N A ¡Ángelus Dominí!. Cantan las primas y los bordones en las laringes de plata del campanario. Veloces sobre la brisa mullida despiertan los pasodobles. El sol, jubiloso, grita desde su balcón de azogue con un pentagrama azul de píos y de redobles. En los livores del alba

el cielo se vuelve cobre y en el aire los confetis trazan surcos de colores. Hacia el día en la ventana un niño se apresta y corre: — ¡Mamá, papá, que ya vienen! Y los ecos de los montes juegan a emular el brío de músicas y emociones. ¡Han comenzado las Fiestas! ¡Arriba, arriba los hombres! En la espadaña del templo doblan a gloria los bronces.

Al a r Los ecos del monte están hoy de fiesta. El humo en el cielo escribe palabras supremas ...Y, arropada en la manta parece una criaturita la pólvora negra.


Oviedo; Puerta de la Catedral.

Un alcoyano en Oviedo el día de San Jorge •Siento comunicarte, (futrido amigo, cfue a pesar de (fue tengo la hoja de la Jila completamente cubierta, encartuchada la pólvora y todo preparado, no puedo salir a «fiestas*, por el reciente luto que sabes me acongoja...»

SI se expresaba Julio en una carta dirigida al

A «Primer Tro» de la Comparsa. Pero veamos lo ocurrido.

Julio había resuelto decididamente alejarse de Alcoy durante los días de las Fiestas, para sobrellevar con más recogimiento la pena que le embargaba, y púsose a pensar en qué localidad podría pasar tranquilamente aquellas fechas. ¿En Valencia? Le parecía muy cerca y, además, existe allí una Asociación de San Jorge, por !o que tales días no pasan desapercibidos. ¿Alicante? ¡Ni hablar! Viene a ser «un carrer d'Alcoi», y desde allí casi pueden oírse las músicas y los estampidos del Alardo. ¿En Madrid? También hay en aquella capital una Asociación y residen tantos abóyanos que resultaría «peligroso». Nuestro hombre no encontraba una solución satisfactoria, hasta que, enterado de la necesidad que había en la empresa donde prestaba sus servicios, de enviar urgentemente una persona de confianza al Norte, se ofreció para tal gestión. Y allá va nuestro hombre, camino del Norte de España, un 19 de abril Una serie de circunstancias ocasionaron que el 22 de abril se encontrara Julio en Oviedo. Su sorpresa fue de gran calibre al saber que, aunque reducida, Oviedo también tenía su colónia alcoyana. Lo leyó en la prensa local, por la que se informó de que en el Programa Musical de ese día, la Banda Municipal incluía el «Zig» del Maestro Barrachina, en honor de la colonia alcoyana.

ampastrá (fue m'aspolíati» —pensó Julio. Dudó unos momentos, pero su alcoyanismo le dominó por completo y no pudo resignarse a renunciar a la audición de la obra inmortal de Barrachina, a una distancia de mil kilómetros de la «terreta». En consecuencia, púsose en contacto inmediatamente con los alcoyanos allí residentes y colaboró en cuanto estuvo de su mano a que todo resultara magnífico, cual corresponde a San Jorge y a Alcoy. Quedó sorprendido nuestro hombre de la extraordinaria concurrencia a la Misa que anualmente celebra aquella colonia; pero su emoción llegó al grado sumo cuando oyó el himno «Insigne Mártir» en una iglesia asturiana. Después se celebró un banquete, en el que reinó el más puro espíritu alcoyano, y finalmente una fiesta familiar, en la que, a los acordes del «Zig» se llegaron a organizar, como explosión de entusiasmo, hasta tres"Jí/ítrs En resumen: Julio quedó convencido de que ni aun con luto se puede salir de Alcoy, en fiestas, ya que está demostrado que en donde se reúna más de un alcoyano, siendo el día de nuestro Santo Patrono, habrá festejos y alicientes sobrados para exaltar y conmemorar dignamente la fecha más grande de los alcoyanos EMILIO ORTOLX GOSÁLBEZ


Lema: MIRACLE, de Vicente Miralles Climent

Este concurso t u v o lugar por primera vez en junio de 1952. Los trabajos presentados fueron cincuenta y nueve de los cuales (declarado desierto el primer premio) resultaron finalistas los trabajos que publicamos.

Lema: BALCĂ&#x201C;N CASTILLO, de Juan Calvo MartĂ­nez


Lema: HORTELANOS, de Fernando Palacios

I MI Lema: BU1DAOL1, de Luis Matarredona Ferrรกndiz

Lema: REFLEJOS GITANOS, de Miguel Vidal Tena


Recordances d'un aussent

EL COR D'ALCOI per JOSDI VALOI

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O es la primera vegada que s'escriu un article de testes amb este tito!. Ja en ahra ocasio", i en un extraordinari d'aquella inoblidable ¡ benvolguda «Gaceta de Levante», una firma ¡I-lustre, En Francésc Moltd Pasqual, escrigué una croniqueta titulada «El corazón de Alcoy», Feia referencia al soterrar d'un sacerdot alcoiá, En Josep Jordá Cantó, apóstol deis xiquets pobres, del jovent treballador, i benvolgut per tots els sectors d'Alcoi. Ja haureu endivtnnat qu'cm rererixc a... «Mossen Jusep del Patronat». Don Paco Moltd sub-rallava en dit article la gentada que en la Piafa d'Alcoi es va reunir per a rendir homenatge póstum a Mossen Jusep Cent destacada deis partits politics adversos arriba finí al Cementeri i... resá devant les despulles d'aquell sant home, abans de ficarlo en el fornet del reduele deis capellans. I aixó es el que remarcava don Paco Moltó El gran cor de tots els alcoians ben naixcuts, malgrat les distancies ideológiques vibrants en aquells temp; en que Espanya es debatía en la major angoixa política. Un dia d'aquesta primavera passada un bon amic d'este poblé m invita a fer una excursió ben desitjada per mi. El taxi ens porta fins a Orba i les nostres carnes i el daler excursioniste en mi mai apagat ens feren alcanfar pronite eixe racó delitos de pau i meraveíla que tanca la cerca baix el r o t u l de «Sanatorio de San Francisco de Borja». Ja sabeu; Fontilles, el redacte de la lepra en nostra regió. Correguerem tots els bells indrets i casalicis de tan agrest fonda i ja al capvespre parlavem amb les dos mongetes blanques que investigaven amb llurs microscopio c! male'ft microbí en aquelt magnific la borato ri Una d'elles era de Benitaxell i l'attra d'un poblé vei. 1 parlavem de les q u n l i t a t s deis pobles d'aquella Rectoría o del Marquesa! de Déma. —Els Komes de Benitaxell son uns dimonis per a la peixca amb cárregues de fondo, - li digué el meu company a U mongeta.— En eixe Portixol de Xábia saben ells els petardos que teñen tirats! i en els caps de la Ñau i de Sant Martí! —1 els de Benissa amb el üobarro? No fan res en la Cala Cranadelia i en Cap Blanc?— li replica aquella a la defensiva atacant al mateix temps. 1 me mira a mi. —Jo no preñe part, germana. Ni m'atrau la peixca ni soc de Benissa, —li vaíg replicar. —Ah! no? Puix creía qu'havía dit... —Jo soc d'Alcoi. —D'Alcoi?— les dos mongetes a un tems, extranyades.

'—Sí. Una ciutat q u 'está per ahí cap a dins. —I els senyalava amb la meua ma, per el ampie finestral obert, les verdes muntanyes ponen ti n es reblides de pinar. — Massa sabem d'Alcoi, —digué per fi la mes joveneta,— Encara que mai hi hem estat, sabem qu'es el poblé mes géneros i noble d'Espanya. 1 te rao, que el seu nom es Jordi! —1 el de mon pare i el del meu fill! —afegí jo mes orgullos que mai de la meua alcoianía. —I no es de ara, —afegí la de mes edat. —Fa rnolts anys que aci recibim !a caritat alcoiana a mánega ampia. Fins a les festes de Moros i Cristians els han portat a estos pobres, íssolats de! món per la seua trista malaltía. De veres que pot estar vosté orgullos del seu poblé. Eixes páranles em rebliren el cor del mes noble orgull i em recordaren que abans de saber jo llegir ja entrava en rna casa la revista «Fontilles». Un dia de primers d'est'any passat arriba a les meues mans una revisteta alcoiana; sentziüa ella i humil de formato, Titol: «Mariola». I em vaig assabentar de la gran obra que patrocina M os sen Ciril. 1 vaig ilegir la seua crida. 1 vaig vore colaborant e! ella els noms de vells amics deis temps escolars, deis ÍVforijtts i de JÜiwriJ: Enríe García Albors, Josep Cuenca Mora, Ernesf Verdú Ripoü, Enric Vilaplana, Joan Valls Jordá —el vibrant poeta de huí, a quines mans devia la revisteta— Roe Monllor, arquitecte, el ja veterá En Guillem Berenguer, huí Director del Institut... Un Sanatnri Ant¡tubérculos en la muntaya de Sant Cristófol, pagat en IIur rnajor part per les aportación: deis trevalladors atcoians. Seneit el cervell que va concebre eixa gran idea digna del cor deis alcoians. I promte será un fet el Sanatori «La Assumpció», —nom de fort arrel alcoianista, car fon la advocado de la Verge amb la que el nostre Rey En Jaume lo Conqueridor restablí el cult crístiá sobre la mesquita mora del vell Aikodio. 1 el cor del nostre poblé ha tingut una vegada mes l'ocasió de manifestarle tal com es, malgrat el transcurs del temps i els trasbalsos i crissis atravessades de vint anys enea. 1 tindrá de bell nou aixecats els seus dos temples catedralicia perqué té cor per a tot. I al recordar a Mossen Jusep, a Fontilles i al non Sanatori he volgut teixir un triptic d'amor a Alcoi per a ofrenarlo - despres de molts anys de silenci— ais peus de Sant Jordi, mon Patró.


Andrés Sempere, humanista alcoyano del siglo XVI por F. VÍLAPLANA LLOPIS Desde su cátedra de Valencia se enfrentó N la política, en las ciencias y en las artes Alcoy siempre ha tenido conciencia del mo- con los humanistas mediocres de la época —los mento nacional. Las ásperas sierras que ro- «pseudodialécticos»— que originaban la decadendean nuestro valle nunca han sido murallas que cia de la oratoria y la corrupción de la lengua nos separasen del ritmo vital de las otras ciuda- latina. Andrés Sempere, hombre de una extremades. En cada siglo y conforme a las exigencias del da pulcritud literaria, pugnó por la restauración progreso, Alcoy ha pagado su tributo. El rumor de la pureza latina tan echada en olvido. Su mofabril (su constante en todas las épocas), no ha delo fue Cicerón y puso todo su empeño en inoscurecido los ecos de una vida cultural. Así en troducirlo en Valencia. A este esfuerzo son debitodas las actividades del espíritu, podemos seña- dos sus comentarios a los discursos del orador lar a algún alcoyano ilustre figurando entre ios latino y su «Gramaticae Latinae Institutio» que tuvo muchas ediciones en destacados. En el pentagraEspaña y Europa, y que fue ma, en el lienzo, en el labola guía de varias generacioratorio o en el gabinete del nes de e s t u d i a n t e s que hombre de letras nuestro aprendieron en ella la lenpueblo siempre ha tenido un representante que, con S E M P E R 1 1 V A L E N T I N I gua latina. A L C O D I A N ! DOCTORIS Esta obra y el «Methosu labor, ha desmentido la Mcdicí, prima Grammaiic* Latín* consideración de que Alcoy dus Oratoriae» fueron las Inilmitio , tribus libris que realmente le prestigiasea un simple conglomerado cxplicata. ron. Al Método de Oratoria de fábricas. se le ha censurado su falta Hoy queremos hacer la de originalidad pero no se evocación de Andrés Semc»áemt«e pártales le puede negar la fina sensipere, uno de los nombres más destacados del Humabilidad de maestro en seleccionar los ejemplos, que nismo renacentista, médico, gramático, retórico y poeta, hacen de ella una de las ana quien llamaría Juan Lot o l o g í a s construidas con renzo Paimireno «el Arismás esmero. t a r c o de los gramáticos, La fama alcanzada por su Gorgias de los retóricos, ciencia y sus escritos llegó Varrón de los historiadores, lejos y fue llamado para ocupar una cátedra en CaPríncipe de las lenguas grieArmo ga y latina, tercer Catón gliari (Cerdeña) a instancias Uticense, r e s t a u r a d o r de del magistrado de aquella toda elocuencia y doctrina, isla No s a b e m o s cuánto en cuyos labios residía la tiempo permaneció Sempepropiedad de Cicerón, en re en este cargo pero pronto su pecho la vehemencia de sintió la nostalgia de la paDemóstenes y en su cabeza tria y .volvió a sentarse nuela sabiduría de Platón.» vamente en su cátedra vaAndrés Sempere nació en lentina. C V M L I C E N T I A , E T PRIVILEGIO; Alcoy a principios del áureo Hombre típico del RenaPaJmzBalcírium'jTypishír.Gab.Guafp. siglo XVI. En aquella época cimiento, no limitó sus actinuestra pequeña villa se hav i d a d e s intelectuales a la Portada de la Gramática Latina bía lanzado ya por la ruta enseñanza de las Humanide la industria, punto básico dades sino que también se de su vida y crecimiento. Pero esto no impidió sintió impulsado al cultivo de la poesía. De esta que diese a las Letras en aquel fecundo siglo labor nada nos ha quedado, aunque para llamar la otros tres nombres ilustres: Onofre Jordá, hele- atención acerca del prestigio de que gozó como nista, catedrático en Coimbra, Juan Navarro, au- poeta latino podemos citar el elogio que hace Vitor de una notable Prosodia y Juan Bautista Mon- cente Marinen «Cultivó sin límite las Musas con amor de artista» (Artificis studio excoluit sine llor, comentador de Aristóteles, limite Musas). Esculpido en letras de oro leemos el nombre Tal fue la figura y la trascendencia de nuesde Sempere en el testero del paraninfo de la Uni- tro paisano, elogiado por sus contemporáneos en versidad de Valencia, en donde fue primero estu- encendidos calificativos. Pero lo que nos sobrediante de Medicina y posteriormente ilustre cate- coge íntimamente es que el maestro pusiera siemdrático de Retórica, formando con su ciencia a pre, junto a su nombre, el adjetivo que más quetoda una generación de oradores que brillaron rido debió ser para él: «alcodianus» y así leemos «Andrés Sempere, Aícóyano». en los pulpitos de la España del siglo XVI.

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ANDREAE


La música no es un accidente en nuestras Fiestas sino algo fundamental y necesario, una razón de ser. Nuestras bandas constituyen una fuerza metódica que retarda o acelera et pasor da carácter a los desfiles y concreta la significación de los actos.

La música y nuestras fiestas por CAMILO SEMPERE

A música es un lenguaje universa!. Y tiene innumerables facetas: puede representarlo todo para los hombres. Cada uno de nosotros responde a aquellas fases y expresiones de la música que más profundamente nos atraen. No olvidemos que la música ha existido siempre en la Naturaleza, Por estar tan inspirada en ella, podemos decir que es poesía pura y también que es universal como lenguaje y universal en su expresión. Puede ser una canción de niños, una marcha, una danza regional, una sencilla melodía del pueblo. Y puede ser igualmente lo más alto y más sublime. Su línea de expresión no tiene límites. Por todo lo expuesto se ve que la música estuvo siempre vinculada al espíritu humano. Tosca o sublime, balbuceante o madura, sensorial o emotiva, hace sentir su poder sobre las almas

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y los sentidos de todos los pueblos. También influyó en el lenguaje. Nuestro idioma, tan rico en refranes y modismos, cuenta con muchos que aluden a la música. Tal sucede, por ejemplo, con las expresiones: «cantar de plano», «ese es otro cantar», «coser y cantar», «ir con la música a otra parte», «bailar al son que se toca», «sin ton ni son», «lo que fuere sonará», «música celestial», «tocar el violón», «llevar la batuta», «estar el pandero en buenas manos», «tener la cosa tres bemoles», etc... Por el genio y el talento de los artistas, ha llegado a nosotros. Ellos han sido el conducto por donde la naturaleza trae música a nosotros, a nuestras almas y a nuestros sentimientos. * * *


Cada arte posee sus elementos propios, que lo diferencian, y por lo que a la música respecta, son hoy tres: ritmo, melodía y armonía. Muéstrase el ritmo por la desigualdad de los tiempos y es regido por leyes aritméticas. Por lo demás, hemos de huir de meternos en tecnicismos, que aburrirían al paciente lector. Nos han encomendado que pergeñemos unas cuartillas para señalar la importancia y significación de la música en nuestras Fiestas, y hemos de ceñirnos estrictamente a este cometido. Pero es imposible eludir el extendernos, aunque brevemente en este factor ritmo, por ser principalísimo en la música que oímos en ellas. Y así es, y a eso se reduce: a ritmo y a movimiento, en rutilante y esplendorosa combinación con el color, con esa fantasía cromática que nuestra retina capta en los tres maravillosos días. Señalemos, pues, que el ritmo es anterior al sonido y que puede producirse por un simple ruido. Es másv domina y regula todo el Universo, considerado abstractamente. De todos modos, lo melódico está destinado, a mantener la supremacía y justifica el valor puro musical plenamente. Nuestra música, la de nuestras Fiestas, es pues, una maravillosa asociación de esos dos factores que estampamos aquí en mayúsculas-. RITMO y MELODÍA. Ambas influyen y someten a sus encantos a los protagonistas y a los espectadores. En nuestra historia festera, está cronicado que antiguamente, desfilaban las «comparsas» acompañadas tan solamente por tambores y chirimías y que a raíz de fundarse la corporación musical «La Primitiva», se impuso la modalidad de desfilar con banda de música. Lo que se suele oír en nuestras Fiestas, son los llamados Pasodoble Dianero y Pasodoble o Marcha Mora alcoyana. Respecto al primero, hay que señalar que se adaptan todos los Pasodobles que no tengan carácter marcadamente andaluz o torero. Por eso, los mejores para nuestra Fiesta, son los de carácter más serio y aire más reposado. En contraste con estos Pasodobles, las Marchas en compás de 6 por 8 de carácter más vivo y alegre, también suelen acomodarse perfectamente. El Pasodoble o Marcha Mora, es una composición acoplada al paso que llevan las «comparsas» en la Entrada de Moros. Utiliza las escalas orientales en todos sus variados tipos, y suele ir sobrecargada de instrumentos de percusión para ayudar a los festeros a no perder el paso. Es característico en muchas de estas composiciones el golpe de bombo en la primera mitad de tiempo y de plato en la segunda mitad. Desarrollaron brillantemente este estilo, y sobre todo con una proyección netamente alcoyana y festera, muchos compositores de esta bendita tierra. En el cercano pasado tenemos los nombres de los maestros José Seva Cabrera, Juan Cantó

Julio Liporta Hellín, autor del pasodoble «MI Barcelona* y uno de loi más fecundos compositores festeros.

Francés, Antonio Pérez Verdú, Camilo Pérez Laporta, Camilo Pérez Monitor, Evaristo Pérez Monllor, Julio Laporta Hellín, Gonzalo Barrachina Selles y José Espí Ulrich. Actualmente están aportando a esta bella modalidad, su inspiración fresca y emocionada los alcoyanos Gonzalo Blanes Colomer, José Carbonell García, Julio Laporta Doménech, Rafael Casasempere Juan y Gregorio Casasempere Juan. Digna del mayor elogio es la institución de la Fiesta del Pasodoble, empresa iniciada hace unos cuantos años por nuestro Ayuntamiento en hermanada colaboración con la Junta de Fiestas de San Jorge Mártir. Por ella se premia al mejor Pasodoble Dianero o Marcha Mora. Una recompensa material y la edición pública de la obra, es el galardón que recibe el músico autor. Por este vivero acogedor y vivificado con el espíritu festero alcoyano, encuentra su perpetuación la música en nuestras Fiestas. Y para concluir una breve noticia sobre el Pasodoble Dianero que se estampa en estas páginas, transcripción para piano-guión, titulado «MI BARCELONA», es un Pasodoble de marcadísimo carácter alcoyano y «fester». Compuesto por don Julio Laporta Hellín, en Barcelona cuando vivía en aquella capital dedicado a ía dirección de una Compañía Teatral. Creemos que es el más acertado y brillante exponente de esa forma o modalidad musical que ha nacido y tiene vida propia entre el circo de montañas que envuelve a nuestra ciudad. Esta Marcha en su origen y estreno en Alcoy 1910, el autor le puso «Barcelona» y al llevarla a registrar a la Sociedad de Autores de España, no pudo ser inscrita así por haber otra registrada con el mismo título, y se"le cambió por el que actualmente lleva «Mi Barcelona».


MI B A R C E L O N A M A R C H A MÚSICA DEL MAESTRO JULIO LAPORTA HELL(N M. M. i = 104

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21 de abril de 189!. Se bendijo la «tatúa ecuestre de la Plaza de San Jorge por el cardenal Sancha

Efemérides festeras Esta breve panorámica de las Fiestas selecciona una serie de efemérides realmente representativas. No queremos dar una visión ordenada y de conjunto sino solamente algunos rasgos que sirvan para la caracterización de nuestros típicos festejos.

5 de abril de 1494. Se suscita una pugna entre los vecinos de! Arrabal Nuevo y los Jurados acerca de quién debía sufragar la imagen de San Jorge que se colocaba en este día sobre la fuente de la plaza del Santo, en substitución de la cruz que hasta entonces la coronaba, prevaleciendo el criterio de que se pagase de fondos de la villa, ya que de bienes del procomún se costeaba cuanto se hacía en honor a San Jorge. 23 de abril de 1582. En la procesión de San Jorge se estrenó una nueva bandera de la villa, leyéndose en los libros de los clavarios, que se compraron a Gaspar Sanz cinco varas y dos palmos de tafetán azul para el escudo de aquel estandarte, en el que lucían las armas reales y las de Alcoy con la figura de San Jorge. 23 de abril de 1705. A consecuencia de la guerra de Sucesión, que tanto afectó a nuestra villa, sus autoridades y pueblo acordaron suspender la celebración de las Fiestas.

(parte alta de San Nicolás) al empezar la entrada de moros por querer el capitán desfilar delante de su propia comparsa, que no era la de Llana. Hubo de intervenir la autoridad y, como consecuencia, se derogó el citado derecho, que ya no tenía razón de ser. 24 de abril de 1863. En el acto de la embajada de la mañana se permitió" que la Estafeta se efectuase corriendo a píe, por no haber proporcionado la comparsa del alférez la caballería acostumbrada. El acto fue motivo de escándalo y grandes bromas entre el público. Este asunto fue llevado a la Junta de festeros del 14 de mayo del mismo año y se acordó que fuera una sagrada obligación para la comparsa que le tocase el turno del alférez proporcionar dicho caballo para la Estafeta, con objeto de evitar la repetición de tan desagradable espectáculo.

23 de abril de 1741. Se reanudan las Fiestas por permiso del general don Luis Costa y Quíroga. En la procesión de este día desfiló un carro triunfal representando a San Jorge libertando a la princesa Margarita del infernal dragón.

22 de febrero de 1874. Convocada junta general de la Asociación de Fiestas de San Jorge para la votación de si en el mes de abril se debían celebrar o no los festejos de Moros y Cristianos, se acordó por 31 votos en contra y uno a favor (que fue el de la comparsa Chano) la no celebración, habida cuenta del estado decaído en que se encontraba la población a consecuencia de los sucesos acaecidos en esta ciudad en el mes de julio del año anterior que se recuerdan con el nombre de revolución dd petróleo.

22 de abril de 1840. Durante los años en que las comparsas, exceptuando la de Llana, carecieron de música, la Junta Directiva de Fiestas concedió el derecho de que en la entrada de moros formase el capitán al frente de la filada de Llana para mayor lucimiento, ocupando el segundo lugar de comparsas la de dicho cargo. Llegado el año 1840 casi todas las filadas tenían ya su banda de música, dando ello motivo a una disputa en la puerta de Alicante

21 de abril de 1882. A las cuatro de la tarde y promovida por la sociedad «Casino Alcoyano» se celebró por primera vez en Alcoy una magnífica cabalgata, representando el paso por esta villa del monarca don Jaime I. Esta cabalgata se componía de 46 jinetes, vestidos con trajes de la época y acompañados por 133 músicos, resultando un espectáculo muy bello. Representaba al rey, el capitán de infantería don José Bravo.


10 de abril de 1886. Se publicó en la prensa local un oficio de la sociedad «Centro Católicp» que notificaba a la Junta de Fiestas el regalo del estandarte, hecho a la misma. Decía así: «La Junta Directiva del «Centro Católico» de esta ciudad, que me honro en presidir, ha dispuesto en sesión del seis del actual, ceder el estandarte llamado «La Senyera», propiedad de esta corporación, a la Junta de San Jorge, que V. tan dignamente preside. Esta nuestra sociedad al hacer esta cesión se inspira en la idea de que el expresado estandarte por lo que significa y representa debe pertenecer a la respetable Junta de San Jorge. Lo que tengo el gusto de poner en su conocimiento. Dios guarde a usted muchos años. Alcoy 10 de abril de 1886.—El Presidente: Miguel Paya»; 21 de abril de 1895. A las 10 de la mañana se bendijo solemnemente la estatua ecuestre de San Jorge colocada sobre la antigua fuente, existente en el centro de la plaza del Patrono, a cuyo acto asistió el cardenal Sancha que pronunció una emocionada plática. Dicha estatua, fundida en bronce en los talleres de don Federico Masriera de Barcelona, costó 7.500 reales. 26 de abril de 1899. A las cuatro de la tarde y en el trayecto de la calle de San Nicolás comprendido entre la Plaza de la Constitución y la de San Francisco tuvieron lugar las carreras át gallos propuestas por la comisión municipal de Fiestas. Hubo de cuatro clases: a carrera abierta, con los ojos vendados, con velas y metidos dentro de un saco. Resultaron muy divertidas y se otorgaron diez premios de 2'50 pesetas cada uno. 25 de abrií de 1901. Respondiendo a la invitación hecha por la Junta de Fiestas, los labradores de este término municipal han organizado una cabalgata, en cuyas

caballerías, lujosamente enjaezadas, iban montados una pareja de labrador y labradora. Partieron del tendedero público y recorrieron las calles hasta la plaza de San Agustín, donde se celebraron unas danzas populares al estilo del país. 21 de abril de 1902. Con motivo de las Fiestas de San Jorge tuvo lugar en (a Plaza de la Constitución y a las nueve de la noche, una exhibición pública de cinematógrafo, cuyo aparato fue cedido para este acto por el «Círculo Católico de Obreros» y el fluido por «La Electricista Alcoyana». 18 de abril de 1908. La presentación oficial de la banda de música «Lírica Moderna» se celebró en este día, en el acto de la Qloria, acompañando a los heraldos. En la fiesta de Moros y Cristianos del propio año fue contratada por la comparsa de Judíos y el presidente de dicha corporación artística, don Federico Espí Botí, compuso para el acto de la entrada de Moros una marcha árabe titulada «Paso al Moro» que obtuvo un resonante triunfo del público alcoyano. 13 de abril de 1912. En un principio, vino siendo ei día 23 de abril día de precepto para los alcoyanos. Después fue abolido por el mota propio «Suprema Disciplinae» de Pío X, dado en 2 de julio de 1911 que suprimía las fiestas de los patronos particulares. Sin embargo, fue restablecido poco tiempo después por el decreto de la Santa Congregación del Concilio en 13 de abril de 1912 a instancias de la ciudad de Alcoy, 20 de abril de 1924. Según quedó aprobado en la última junta de Fiestas, se celebró por primera vez en domingo en lugar de sábado, como se venía haciendo desde antiguo, el acto de la proclamación de las Fiestas de Moros y Cristianos, con objeto de que el pueblo pueda apreciarlo mejor por ser día festivo.

¡Aquel traje de moro...! SONETO He pasado mí vida, prolongando mi ausencia de mí tierra alcoyana, que hasta en sueños añoro, y en mi pecho conservo, como un rico tesoro, mil recuerdos de antaño, que aun despiden su esencia, Y, a través de mi larga y azarosa existencia, sólo siento una cosa, que en el alma deploro: ¡no vestir en las fiestas aquel traje de moro, que mi padre guardaba, cual romántica herencia! ¡Aquel traje de moro, con su faja encarnada, pantalones bombachos, chaquetilla bordada; con su blanco turbante, con su alfanje de acero! ¡La ilusión más risueña de mis tiempos de niño, que aun perdura en mi mente, con inmenso cariño! ¡Quién pudiera lucirlo, fanfarrón, y altanero! JOSÉ S. SANTONJA


El plácido ambiente tle un cafetín moro donde los voluptuosos v a p o r e s y las lánguidas melodías nos llevan a pensar en la más hermosa hurí que, como cantaban los poetas del Islam en su ideal de belleza, era como una luna (la tez blanca) sobre una rama (el talle fino) sobre un montón de arena (la cadera pingüe).

El ardor bélico de! Encaro que nos evoca la guerra santa en que los caballeros de la Cruz y los creyentes en el Enviado consagraban los valores espirituales de la Edad Media, unos pensando en el t r i u n f o del evangelio y las bienaventuranzas y otros esperando el yanat o jardín de las delicias donde gozarían eternamente de todos los placeres

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Playa de Sóller, en la isla de Mallorca, donde tiene lugar el desembarco de los piratas moros

Influencia del mar en los festejos árabe-cristianos N

O cabe la menor duda, que la invasión árabe en España, por ser la última que clausuraba el cíelo de la Edad Media, dejo entre la esencia ecuménica que iba a desarrollarse, el sabor de la áurea leyenda prendido en el afán localista de nuestro pueblo. Desde entonces, la autónoma mirada de la historia tuvo su romancero anónimo, que, asociando los hechos a la fantasía, entregaba ai alma popular la forma folklórica más seria de contenido tradicional. Sabemos que el español acostumbra a exaltar de sus vencidos aquella actitud que posee mejor repertorio teatral y plástico. El gesto y el boato son dos cosas que siempre admira y estimula el alma española. Pertenece a nuestro abolengo caballeresco, el cuidar, hasta el mínimo detalle, la actitud que determina los momentos más decisivos de la vida y del instante supremo de morir Este formalismo, tan español, que parte del siglo XV y que culmina en el XVI, se reveló en la pintura, en las costumbres y en la literatura, continuando, aunque en menor grado> en nuestros días. Así, pues, esta teatralidad histórica y singularmente formalista, que al convertirse en tradición se ha llamado fiesta, tiene en la de moros y cristianos verdadero arraigo, no sólo en nuestra ciudad, sino en muchos pueblos del levante y meridión de España. Ejemplo de ello son Concentaina, Villena, Onteniente, Jijona, Benejama, Villajoyosa, Elda,

Caudete (Albacete), Benamahoma (Cádiz), Benalauria (Málaga), Sóller (Mallorca)... Esta última ciudad inicia un nuevo módulo festero que le inspira la historia trascendente del mar: de ese mar Mediterráneo de «ondulaciones ligeras y de brisas blandas», el mar de Ulises y el de los grandes piratas Barbarroja y Dragud. Desde hace cuatrocientos años que la tierra mallorquína de Sóller celebra en pleno ambiente marino sus fiestas de moros y cristianos. Aquella costa es testimonio y memoria ,de la invasión turco-corsaria que por el año 1561, en tiempos de Felipe II, realizó el renegado cristiano Ochialí con sus 2400 moros. También mandaba aquella expedición el temible pirata Sulphu Arays. Los mallorquines, capitaneados por Juan Angelats, se lanzaron en defensa de su fe y de su patria, y acometieron al invasor ayudados por fieros mastines. La victoria se puso de parte de Angelats. El cristiano Pedro Bisbal atravesó con su lanza a Sulphu, y en el mismo combate encontró la muerte Ochialí. En la actualidad, estos comparsistas mallorquines, al igual que los antiguos guerreros, adornan con rosas sus armas y coronan sus frentes, anhelos del héroe que amanece florido para morir. ¿Acaso no es también una tendencia ancestral el que en nuestra procesión se desfile con la boca del arcabuz ataviada de rosas? Si Sóller celebra sus fiestas bajo el ambiente


marino de la invasión turco-corsaria, pone en su modalidad una nota fiel a las trágicas incursiones mahometanas de la Edad Media. La historia encadena el litoral mediterráneo a una misma clase de intromisiones islámicas y altercados guerreros. También Villajoyosa, sin la faceta marina de Sóller —donde las naves guerreras forman un simulacro bélico atractivo— celebra con moros y cristianos, el 29 de julio, día de Santa Marta, la presencia —en 1538,— del caudillo de Argel, ZaleArráez, el cual, con sus cuatro galeras y treinta galeotas no pudo desembarcar en dicha costa por el milagro de la santa aludida, Este empuje bélico del mar sobre la tranquilidad española,-hizo que Dragud, —el más terrible de los corsarios del siglo XVI,— en 155X) desembarcara en Benisa con mil turcos siendo rechazado por la población. El mismo año saqueó la villa de San Juan, en Alicante. Luego devastó los campos de Cullera, y exigió para el rescate de personas y ropas grandes cantidades que pagó el arzobispo santo Tomás de Villanueva. Cuatro años más tarde, llegaron moros y turcos a Benicarló y Altea, y luego a Jávea. Las correrías piratas hicieron que Alcoy se mantuviese alerta.

El 17 de agosto de 1576, el capitán general ordenó se facilitaran armas a 3.115 hombres que en nuestra ciudad carecían de ellas, «pues las ballestas no eran de provecho para estas guerras terrestres y marítimas». Días después, escribía el capitán general de la infantería italiana en Piamonte y Lombardía mandando diese Alcoy 50 hombres para Altea, 50 para Benisa y 300 para Villajoyosa cuando los vecinos de aquellos lugares reclamasen auxilio, ya que en las costas se acababan de descubrir treinta navios gruesos. El año 1587, procedente de Villajoyosa, se recibió un aviso en Alcoy de qué en el «Racó de Benidorm», denominado «El Pinet», había gran número de galeotas turcas y moras que habían intentado desembarcar. Inmediatamente envió nuestra ciudad 200 hombres. Dos años más tarde en Castellón de la Plana y Benidorm hubo incursiones corsarias que fueron rechazadas por el envío de tropas de Alcoy y pueblos de la comarca. El 7 de mayo de 1590, el gobernador de Játiva convocó a los Jurados de nuestra entonces villa, a una reunión con el fin de quitar a Alcoy «la pesadumbre de tener que enviar cada día socorros a la Marina», Estas marítimas invasiones árabes, —contra las que Alcoy contribuyó en gran manera,— eran continuación de aquellas con las que tuvo que luchar el Cid en Valencia, valiéndole a éste el vencimiento de los reyes moros Júcef y Búcar, De este último consiguió «El Campeador» la famosa espada «Tizona». * * *

A pesar de la ausencia del mar en nuestras fiestas, hubo en el pasado siglo dos comparsas de tipo marino en el bando cristiano Una se titulaba: «Marinos de Colón», la cual tuvo una existencia efímera. La otra llamábase: «Marineros»; su indumentariaera la siguiente: pantalón galoneado, blusa con un gran bordado representando un barco de vela y una esclavina con bordado de áncoras; sombrero moderno con una gran pluma. De unas «aucas» antiguas —cantares anónimos de tono jovial— hemos recogido los siguientes versos alusivos a esta comparsa: «Fijarse bien, forasteros, y mirad con perfección cómo guían el timón estos diestros marineros.» Esta modalidad festera de influencia marina, que se inicia esplendorosamente en la tierra mallorquína de Sóller y late en forma comparsista en distintos pueblos levantinos, hace vibrar la voz de una sirena legendaria que sirve de complemento histórico al himno tradicional de las típicas fiestas al coy anas. JOSÉ CUENCA MORA


Epos divinos y destinos suprahumanos A M. y Mme. Laurette, grandes conocedores de problemas de morería y óptimos pensadores de la filosofía de la infancia.

por SANTIAGO GIME», Pbro.

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ARA quien ha nacido en esa ciudad puesta de puntillas, apretujada como una muchedumbre que contempla las acrobacias de un saltimbanqui aéreo, le resulta fácil intuir el prodigioso movimiento rítmico de su alma genérica, aflorando inconsciente por las rendijas de sus chimeneas y de sus campanarios. Y en esa alma yo siempre he discernido la vibración de una infancia. Muchas veces llegamos a esconder el secreto de nuestro niño interior; pero cada uno sabemos que lo llevamos, que en los movimientos íntimos renace la niñez, el mundo maravilloso que creamos cuándo fuimos pequeños y del que no queremos separarnos La varita mágica de nuestras hadas familiares la llevamos a escondidas durante toda nuestra vida. Cuando nadie nos ve la sacamos, transformada en imaginación, para crear la novela sentimental que todos intentamos zurcir. Por ello ante lo maravilloso nuestra posición es siempre de entrega. Y cuando no nos dan el mundo ideal que ansiamos, lo forjamos a golpes de subjetivismo El duende de Sevilla o la interpretación del platillo volante no es más que un ensayo fracasado de nuestro deseo milagrero. De ahí que Dios haya querido lanzar en el escenario de nuestro cielo alcoyano toda la gama de sus caricias. Jorge: el héroe de nuestro medioevo, ante el que siempre he de reaccionar para no confundirlo con un ángel. Mauro: riendas aéreas del caballo desbocado del terremoto. Niño Jesús del Milagro: director de una orquesta celeste, con su dedo como batuta, para dirigir la sinfonía del amor eucarístico. María, nuestra Montañesa, la más humana y la más divina, la de la florecilla sencilla, la cincelada por un Dios. Y toda una Vía Láctea de santidad, derrochando sus intercesiones: Roque y Sebastián, Gregorio, Agustín Dios aparece como un generoso Rey Mago, llenando nuestra alacena sentimental de juguetes de Cielo Y yo me siento empujado a darle las gracias por acomodar tan suavemente sus Caminos a nuestra psicología alcoyana, psicología que tío reacciona ante temores (¡bien lo comprenderán muchos!), pero que es vencida por el amor. Paralelo a ese desfilar celeste, el peregrinar de los santos, llenando de energía vital el asombro de los milagros. El ano 1411 san Vicente Ferrer estuvo en Alcoy. Su predicación dura, apocalíptica, debió ser suavizada, después de la aventura sublime y graciosa, ocurrida en el Puerto de Albaida, camino hacia nuestra Ciudad. Apareció en ese lugar inhospitalario una venta bien provista, que apagó !a sed y el hambre de todos cuantos le acompañaban. Ya cerca de Alcoy, suplicó a uno de ellos volviera por el bonetillo olvidado en la venta. Y lo encontró colgado de una rama de árbol, porque la venta no fue más que una caricia de Dios, Y el bonetillo quedó en Alcoy durante cuatro siglos y medio en casa de ios señores Gisbert Colomer. Un siglo y medio más tarde Tornas de Villanueva aparece en Alcoy. El 9 de diciembre de 1552 consagra la iglesia de san Agustín. Debe tener el hábito demasiado remendado, pues la fábrica de paños le regala una pieza «del mejor paño negro que se hacía». Debe seguir la política de Dios, porque se ha dado cuenta de nuestra psicología infantil El hombre que no temía al César Carlos y lo abrumaba con verdades amargas, el hombre que llama su Esposa, a la diócesis de Valencia, Silva de pecados, se inclina como un padre cariñoso ante et pequeñito que tiene delante y le alaba y ¡e acaricia: —«He tenido muchos motivos de edificación en esta villa», dirá. Y yo estoy seguro de que estas palabras no eran meros cumplimientos. Alcoy era bueno. En 1561 predica en Alcoy san Luis Beltrán. Su caricia es

un Ramo de Rosas. Unas rosas que huelen a María, Luis Bel trán fue el sembrador de los lirios de nuestro Monte Carrascal. «Fue siempre tradición constante que en el tiempo que san Luis estuvo predicando en esta Villa, estableció la devoción del Santo Rosario», nos dirá él P, Vidal en su Vida de san Luis Beltrán, Un año después del Robo y Hallazgo del Santísimo Sacramento, et gran buscador de Eucaristía llega a la diócesis de Valencia: el beato Juan de Ribera, Seis veces lo encontraremos en Alcoy: años 1574, 1577, 1595, 1598, 1601, 1604. Venía a calentarse y a calentar. El horno de la Eucaristía estaba bien encendido en la villa de Alcoy Repite incesantemente las palabras de santo Tomás de Villanueva. Alcoy era entonees una de las poquísimas villas de la corona de Aragón en donde la Ciudad de Dios resplandecía sin morerías ni encubiertos sectarios de Mahoma. A Teresa de Jesús le hubiera gustado visitar Alcoy. Estaba muy decidida a hacerlo cuando le sorprendió la muerte. Así lo leemos en algunas de sus cartas. Leemos en la «Historia Religiosa de Alcoy» de Vilaplana Gisbert un apéndice titulado. «Noticia biográfica de los sacerdotes hijos de esta población que más se han distinguido por su virtud y ciencia». Es el desfile de una proyección hacia el exterior. Me hubiera gustado engarzar otra noticia biográfica de seglares virtuosos. Los encontraríamos y en abundancia. Si observamos todas esas biografías nos aparece un fundamento común: un gracejo humano amasado con gracia divina, mucho de infancia espiritual, un no saberse santo, una inconsciencia de sus grandezas, ¡el niño de nuestra alma genérica! Recuerdo el episodio del Venerable Ridaura. Ese Venerable que ha presidido los juegos de mi infancia en la calle que lleva su nombre, ese venerable venerado tanto en la Catedral de Valencia y tan poco conocido de sus paisanos. Nació en 1641 y murió en 1704. Un día le preguntaron: « -¿De donde el bueno de Ridaura ha bebido tanta devoción al Adorable Sacramento y a la Inmaculada Virgen?». Y él sencillamente contestó: —«¿Pues no sap que soc de Alcoy?». Y era asi. El niño sabe que todo cuanto tiene se lo debe a su padre y a su madre. Y se siente feliz. Me contaba un religioso salesiano que su padre, siendo niño, se" encontró en una iglesia de Játiva a un tiombre en éxtasis, elevado a un metro del suelo. Y que las piernas le (laquearon de ta! suerte que no pudo escapar para llamar a sus amigos a contemplar el prodigio. Alcoy, el eterno niño, se quedó suspenso al contemplar a ese hombre: Casimiro Barello, Se dejó todos los juegos de banderías políticas, propias del siglo XIX, y se marchó a contemplar et juguete de Dios. El señor sonrió y nos lo dejó para siempre. ¡Qué de extraño tiene que la vejez y la niñez se sienta tan compenetrada en ese miíagro que se llama el Patronat, en donde una temblorosa mano con estrías viejas, la de Mosán Jusep, armoniza con las que aún tenían blancura de leche y finura de rosa? Aquel entierro fue la expresión del pueblo-niño al hombre que fue niño hasta la muerte. ¡Qué alegría para Alcoy oír de labios divinos lo que es sonrisa y espaldarazo: «Si no os hiciereis como los niños no entrareis en el Reino de los Cielos»!


Las Escuelas Parroquiales de San Roque son el alma del nuevo barrio alcoyano

Los Colegios de Religiosas en Alcoy por ALFONSO GARBO NELL Mi RALLES E ha dicho con exactitud que las fiestas de San Jorge alcanzan tal grado de brillantez, entusiasmo y esplendor, sencillamente porque son fruto de las convicciones religiosas de todo un pueblo. En efecto, al repasar las páginas más brillantes de la historia de Alcoy, apenas hay una en que no palpite, con vitalidad admirable, ese espíritu religioso que es la savia y la razón de nuestro glorioso destino, y con el que Alcoy ha logrado, sin duda, ganarse la divina protección para sus incomparables empresas. En el cultivo y fomento de estos hondos sentimientos cristianos, es patente la influencia que siempre ha ejercido el temple y el carácter de la mujer alcoyana. Ésta, desde el ámbito de su hogar —que es su taller y su reino— y en su triple papel de madre, de esposa o de hermana, ha ido forjando la recia personalidad alcoyana, impregnándola de las más puras esencias de su propio ser. Por eso, al irrumpir en:el mundo, a últimos del pasado siglo, —y también en nuestra población— el formidable avance del maqumismo, el rápido desarrollo de la vida industrial y fabril, con sus inevitables secuelas de emancipación y libertad femeninas y variación de sus costumbres,

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Una explicación dtf Anatomía en el Colegio de S. Vicente de Paúl

la Providencia quiso preservar a la mujer alcoyana de los peligros que entrañaba la nueva era, y capacitarla plenamente, no sólo en el orden religioso, sino también en el intelectual, para que pudiera seguir ejerciendo su bienhechor influjo sobre el alma de nuestro pueblo. Y ello se ha logrado, con una eficacia de que tal vez no nos hemos dado debida cuenta, merced a la labor docente y formativa de ios Colegios femeninos establecidos por distintas Comunidades religiosas en nuestra ciudad, y a los que hoy dedicamos esta glosa, no para evocar su preclaro historial, que requeriría un espacio del que no disponemos, sino para rendirles —como alcoyanos y como padres— el homenaje férvido de nuestra admiración y de nuestra gratitud. LAS PAULAS

El más antiguo de estos Colegios es el regido por las Hijas de la Caridad de San Vicente de


Paúl. Umversalmente conocida es fa silueta característica de estas religiosas, que constituye todo un símbolo de caridad y amor a los desventurados. En junio de 1883 establecieron en Alcoy una escuela de párvulos, cerrada en 1885 para encargarse del Hospital de Coléricos, en el que los grandes y humanitarios servicios prestados por la Comunidad durante la epidemia que por aquella época consternó a Alcoy, suscitaron en toda la población la más profunda gratitud. A instancias de numerosos padres de familia y con la cooperación de entusiastas protectores, fue instituido el actual Colegio de la calle de San Mateo, que paulatinamente ha ido ensanchando y mejorando sus instalaciones, hasta llegar a la época actual, en que cuenta con amplias dependencias para las clases, preciosa Capilla y patio de recreo. Además de la enseñanza primaria, se cursan también los estudios de Bachillerato y Magisterio, con clases especiales de cultura general. Estas Religiosas regentan también el Colegio de niñas anejo al Centro Parroquial de San Roque y San Sebastián, cuyas múltiples y maravillosas creaciones fueron ya descritas por Rígoberto Albors en una sustanciosa crónica publicada en el PROGRAMA de 1951. Las clases se desarrollan en un moderno'y espléndido edificio construido exprofesamente junto a la Parroquia de San Roque, en el que se aunan la elegancia con la sencillez y las condiciones de hogar con las exigencias de la moderna Pedagogía.

LAS CARMELITAS

La Institución religiosa de las HH. Carmelitas de la Caridad, que tanto en España e Hispanoamérica como en lejanas tierras de Misión, ha alcanzado un apogeo maravilloso, multiplicando por doquier sus obras benéficas y docentes, escogió a Alcoy como una de las primeras poblaciones sobre las que ejercer su vario apostolado.

En efecto, las Hermanas Carmelitas se establecieron en el Hospital Civil de OHver en el año 1878, desde cuya fecha vienen cuidando de los enfermos allí acogidos, con un amor y una solicitud maternales, y han regentado la Casa de los Desamparados hasta hace muy poco tiempo, en que tuvieron que cesar para dedicarse más intensamente a la enseñanza. Su Colegio de la Presentación fue establecido a últimos del pasado siglo en la Casa de Beneficencia, y en el año 1929 fue trasladado al lugar que hoy ocupa, en la calle del Pintor Casanova. Por haber sido destruido el inmueble por la aviación, durante la pasada guerra, fue reedificado nuevamente, y en 1946 reanudó sus clases de párvulos, enseñanza primaria y clases especiales de taqui-mecanografía, música, idiomas, repujado, contabilidad y otras, implantándose aquel mismo año los estudios del Bachillerato y Magisterio, con unos resultados magníficos. El grandioso y espléndido edificio cuenta con amplias y soleadas aulas, capilla, saión de actos y patio de recreo y, cuando se halle terminado, podrá parangonarse justamente con los mejores colegios de la nación.

LAS ESCLAVAS

Las Madres Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús se establecieron en Alcoy en el año 1908. Fieles a la tradición de amor a los pobres, infundida por ja Beata Fundadora, abrieron inmediatamente una escuela primaria para niñas, de carácter gratuito, por la que han desfilado multitud de alumnas, cuya sólida y cristiana instrucción ha hecho sentir su influjo en tantos hogares alcoyanos. Recientemente, se han realizado obras de importancia en esta escuela, con el fin de mejorarla y ponerla al día. Consta de cuatro grados, más la Iniciación profesional, que se implantará más adelante.

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D e s p u é s del trabajo, ríen y se divierten las alumnas del Colegio de la Presentación de las H.H. Carmelita!


Instalación Alegre y b en el Colegio délas Ma dres Esclavas del Sagra do Corazón

Desde el año 1947 tienen también estas Religiosas un magnífico Colegio de enseñanza primaria y media, para señoritas —mediopensionistas y externas— en el que, además de la instrucción académica, las alumnas pueden aprender idiomas, música, dibujo, mecanografía, contabilidad, etc. LAS TERESIANAS

La barriada de Caramanchel ha visto transformada su fisonomía gracias a la labor desarrollada, desde el año 1948, por las Maestras Teresianas, al frente de las escuelas graduadas establecidas en aquellos suburbios, en una moderna edificación, por la Parroquia de Santa María. Estas escuelas, que han logrado un portentoso progreso en tan pocos años, son una brillante muestra de las estupendas realizaciones llevadas últimamente a cabo, con increíble esfuerzo, en el Barrio de Caramanchel y donde la Institución Teresiana está ejerciendo una labor docente, caritativa y social de insospechable alcance. ACCIÓN POST-ESCOLAR

Finalmente, debemos subrayar también,como fruto esencial de los Colegios femeninos las múltiples obras de formación y apostolado que a su amparo florecen, que contribuyen tan estrechamente a unir a las alumnas y sus familias con ios Colegios, y afianzan en éstos su papel de faros y guías de la juventud femenina de Alcoy. En el de San Vicente de Paúl radican las Asociaciones de Hijas de María y Damas de la Caridad, formadas por alumnas y exalumnas, para el fomento de obras de piedad y amor a los menesterosos, En San Roque funciona espléndidamente el Hogar de Nazaret, que atiende a niños de 2 a 5 años, hijos de obreros, dándoles además gratuitamente comida y merienda. El Colegio de las Madres Esclavas es surco y savia de diversas Asociaciones piadosas, como las

Las Maestras Teresianas realizan en el barrio de Caramanchel una amplia labor de educación y apostolado

Congregaciones Marianas y las Adoradoras del Santísimo, que tanto influyen en la juventud femenina, imprimiéndole un sello de sólida piedad. En el Colegio de la Presentación funcionan unas escuelas dominicales y nocturnas para hijas de obreros, y diversas secciones de catcquesis, propaganda misional, etc. en el que las alumnas se adiestran para una fructífera labor de apostolado, En Caramanchel, las Teresíanas tienen establecidas, entre otras obras de instrucción y beneficencia, clases nocturnas para obreras y una cantina escolar gratuita. En fin, no nos es posible por falta de espacio, dedicar el merecido comentario a tan benéficas y brillantes realizaciones. Pero nos bastará afirmar, a la vista de estos óptimos resultados, que los Colegios religiosos femeninos de nuestra ciudad desarrollan una labor instructiva y educadora de la máxima transcendencia, y son el crisol maravilloso donde las niñas de hoy se preparan para ser, en el futuro, esas benditas, joviales y hacendosas mujeres que, con su cultura y virtudes, han sabido modelar, con arte insuperable, el espíritu cristiano y laborioso de nuestro pueblo.


Alardo y Embajada, dos de los actos más antiguos de nuestras Fiestas. La música se convierte en p ó l v o r a y el desfile de comparsas en una auténtica representación d r a m á t i c a de intenso contenido tradicional.


Rxtrañ.i y oripínal visión que tenia Gustavo Doré de las tiestas de Alcoy

«EL V I A J E POR E S P A Ñ A » , de Davillier y Doré y las FIESTAS DE SAN JORGE por E. GARCÍA ALBORS

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L barón Charles Davillier, Caballerizo mayor de Napoleón III, Emperador de los franceses, llega a España, acompañado de su hermano y del dibujante Gustavo Doré, hacia 1862, No es la primera vez que visita nuestro país, que ha recorrido ya no menos de nueve veces y af que conoce y ama. El barón es entendido en arte y colecciona antigüedades que exhibe orgulloso, en su «cabinet», calle Pigalle, en París, y cuyas reuniones de los lunes fueron famosas en sus días. Se ha especializado en porcelanas y, como fruto de su amor a España, ha puesto de moda las de Alcora r Tatavera, Manises y las del Retiro y la Moncfoa; a él se debe ía clasificación metodizada de la hispano-arábiga con reflejos metálicos, cuyo origen al confundirla con la italiana, era contradictorio; introduce entre la gente de gusto la afición a los muebles y a los objetos españoles: el bargueño, las armas de Toledo, los paños castellanos, los bordados manchegos y andaluces, los vidrios catalanes y mallorquines Amigo de España y de los españoles —Fortuny encuentra ,en él, no tan sólo un amigo y un asesor artístico, sino un biógrafo; Martín Rico le enseña a rasguear la guitarra; Madrazo es asiduo a su tertulia— actúa como embajador espiritual de España a orillas del Sena, como mecenas de la colonia española. Es to que hoy llamaríamos un hispanista. ¿De quién parte la iniciativa de este viaje?

No queda claro si es Doré quien empuja a Davillier a realizarlo o éste a aquél. El Barón desea que Doré dé a conocer, con su maravilloso lápiz, la España real que aquel ama; una España que no sea la de opereta pintoresca que han dado en describir, en «recrear», mejor dicho, la mayoría de los viajeros que le han precedido. Gustavo Doré, que tiene ya una bien cimentada fama como ilustrador de «La Divina Comedia», los «Cuentos» de Perrault, las «Obras» de Rabelais y los «Cuentos Droláticos» de Balzac, tiene el encargo de ilustrar el «Quijote» y, ¿qué mejor que tomar sus apuntes del natural para ambientar su futura interpretación de las aventuras del inmortal hidalgo manchego? En uno o en varios viajes —no está puntualizada la cronología de su periplo, pero todo apunta a tener por más cierta la segunda hipótesis—, recorren la ancha geografía del país con morosidad y minucia, a la que presta su concurso la pobreza de medios de comunicación de la época —pocos ferrocarriles, mucha galera, mucha diligencia y a ratos, para descansar, como en el trayecto de Gandía a Denia, ios viajeros que echan andar...— Davillier llena la doble función de guía, casi anfitrión —tan familiar le es el país, sus habitantes, su historia y el conocimiento de su folklore, dichos, coplas populares, refranes y hasta el caló o jerga de sus gitanos—,y de cronista, puntual


y diligente, como da fe su . lato, los actos festeros que documentado « V i a j e por se desarrollan en los tres España». Doré es el admidías principales, m a s un rado invitado que nos deja, cuarto y último, «pues en como fruto de su observaEspaña no se ponen en moción, cerca de cuatrocientos v i m i e n t o para tan poca dibujos, de factura y valor cosa», en el que moros y no siempre parejos, salidos cristianos acompañan a sus de su mágico e inspirado jefes hasta sus domicilios y lápiz. tiene lugar una suerte de Alcoy figura en el recoprocesión cívica en la que rrido. Llegan los viajeros figuran los moribundos y procedentes de Denia. Viaheridos en el combate de la jan en t a r t a n a , vehículo víspera implorando la genecuya reconocida incomodirosidad de los asistentes. El dad no les arredra. En Alcoy, producto de los donativos «ciudad bastante grande», es entregado seguidamente admiran su gran actividad, —¡siempre la caridad alcoque contrasta con la calma yana!— en el Hospital. Terque han advertido en Vamina el día con el acompalencia. Y presumen que las ñamiento de la R e l i q u i a fábricas de tejidos han de hasta la ermita del Santo, ser numerosas, a juzgar por seguido de danzas al son El Barón Charles Davillier la cantidad de obreros que de las músicas y «estrepitollevan caras y manos embadurnadas de tintes. sas detonaciones de los fusiles y de los petardos». Pero —añade el Barón—, la verdadera industria Rebosa la descripción de Davillier de curiode Alcoy, la de carácter popular y hasta nacional, sas observaciones acerca de las Fiestas y de los es la del papel de fumar, cuyo auge en España trajes d'e sus protagonistas, cuyos anacronismos comenta; «Ofrecer a alguno el cigarrillo o cigarro anota, ya que para el Barón, autoridad en indude papel es la manera más natural de entrar en mentaria antigua —el propio Fortuny solicitaba conversación». Le informan que se fabrican cien su colaboración para ambientar sus cuadros—, era millones de librillos anualmente. Más adelante aquel un detalle muy importante, Y añade que en volverá el Barón a recordar nuestro papel de fu- los cuatro días de Fjestas se consumieron en Almar, al oír vocear dicha mercancía a los vendedo- coy cantidades inconmensurables de turrón, «esres callejeros en la Puerta del Sol madrileña, con pecie de almendrado con miel, muy famoso en el sencillo arbitrio de exhibirlo en una caja colga- el país», y de horchata de chufas. Doré, por su da del cuello por una cuerda. parte, dibujó una lámina alusiva a las Fiestas, abiAlcoy bulle en fiestas. Son las Fiestas de San garrado conjunto de festeros ataviados con gorJorge, que el Barón confiesa «le habían picado la gueras, cascos y gorros de plumas, montando los curiosidad», indicio de que su fama había llegado «cavallets» de cañas y papel pintado y blandiendo previamente hasta él, superando en nombradía a lanzas, escudos y banderolas. Un público alegre las de Soller, que ya conocía, y que se celebran y curioso, rodeado de la imprescindible chiquilleel 11 de mayo, «pues en ningún sitio se hacen con ría asiste al espectáculo. Otros dos apuntes comtanto entusiasmo y brillantez como en Alcoy», pletan su visión del Alcoy de 1862 en fiestas. hasta el punto de que habían sido recomendadas Textos y dibujos vieron la luz, entre los años a los viajeros» como una de las más curiosas y 1862 y 1873, en los cuadernos periódicos de «La atrayentes entre las diversiones populares de Es- Tour du Monde», famosa publicación parisina de viajes, dirigida por Edouard paña». No se detalla dónde lograron alojamiento, cosa que Charton, fundador de «Le Mano debió de ser fácil, pues el gasin Pittoresque» y de «L' Barón describe la aglomeración Illustratión». Más tarde, en de carros, galeras y tartanas 1875, la editorial Hachette reullegados de todos los pueblos nió estos materiales en un licomarcanos y hasta de Murcia bro, «L'Espagne», que se tray Alicante, dujo al inglés, italiano, alemán Un monumental cartel de y danés. Al español ha sido dos metros de altura da cuenta vertido por vez primera en del programa de las Fiestas, 1949, por la editorial Castilla, que comienzan con una corrida de toros, una «Función» con prólogo y abundantes y —y aquí Davillier hace sabrobien orientadas notas de Artusos comentarios sobre la elasro del Hoyo y un estudio críticidad que en España tiene la tico-biográfico sobre Gustavo citada denominación, que pueDoré de Antonio Buero. La de abarcar desde un entierro edición, muy cuidada, con ensuntuoso hasta una represencuademación en piel leonada, tación teatral—, para terminar está impresa sobre papel bicon fuegos de artificio. Describlia, ¡papel de Alcoy!, hace be a continuación el cronista, notar el comentarista que fircon la detallada puntualización que pone en todo su rema las documentadas notas. Gustavo Doré


Reliquias de S. Jorge en Alcoy A presencia del santo capadociano en nuestra ciudad no ha sido sólo espiritual sino también material y visible desde los más antiguos tiempos. Un documento que existid en la arciprestal de Santa María con el título de «Historia de les reliquíes que ya en el reliquiari mayor» mencionan una piedra del sepulcro de S. Jorge donada por mossén Pere Sentelles, según constaba en acta que firmó el escribano Bernat Vilaplana el día 17 de marzo de 1420. A finales del siglo XVI recibió Alcoy una arqueta de madera, pintada y sellada de lo que dio fe el notario José Miquel, que contenía una reliquia de nuestro patrono, aunque no sabemos concretamente en qué consistía. Este nuevo relicario fue procurado por el doctor Miguel Monllor, vicario general de Orihuela, natural de nuestra ciudad. Esta es la época en que comienzan a perfilarse nuestras Fiestas, y motivo de gran fervor sería el poseer ya los alcoyanos un recuerdo patente del Santo, En el «Resumen de antigüedades históricas» del P. Picher se describe de una manera emocionada la recepción de la venerable reliquia y la piedad que suscitó en la procesión que, solemne, atravesaba la antigua villa. Después, fue dada a besar a las autoridades y a todo el pueblo. El día 9 de abril de 1832, ante el notario de la curia Sebastián García se hizo entrega a Alcoy por el gobernador eclesiástico de un dedo de la mano de S. Jorge, procedente de la catedral valenciana. Esta reliquia! fue recibida con gran alegría

L

y veneración el 22 de abril del mismo año, según consta por acta en el Archivo Municipal y, encerrada en un relicario de plata, fue depositada en el altar de la iglesia del Santo, El suntuosísimo relicario que admiramos antes de 1936 procedía de un legado en metálico hecho por doña Dolores Mataix y Giner con destino a un viril para el Santísimo Sacramento en la parroquia de Santa María. Los albaceas testamentarios, don Ramón Jordá Oñate, don Miguel Vilaplana, presbíteros, y don Antonio Moltó Rico, abogado, adquirieron dicha joya en 1891. A primeros del año 1913 el cabildo arciprestal, presidido entonces por el doctor Juan Bautista Escrivá acordó la cesión del referido viril a la Asociación de S. Jorge Mártir para guardar la preciosa reliquia del santo, siendo presidente don Pascual Ivorra Carbonell. En aquel mismo año, en sesión de! 30 de marzo la Junta Directiva tomó el acuerdo de proveer de indumentaria adecuada a los ocho hombres que llevaban las andas del relicario. El boceto fue obra del pintor Cabrera. Durante la dominación marxista fue destruido este magnífico viril pero pudo pronto reconstruirse gracias a la tenaz voluntad de la Junta Directiva y al esfuerzo piadoso de todos los alcoyanos. Desde los más lejanos tiempos las sucesivas reliquias de nuestro glorioso Mártir han venido recogiendo lo que de más puro y hondo hay en la fe de Alcoy,


Primitivo templo de S. Jorge. En el siglo XVI, las religiosas del Santo Sepulcro pasaban a él por medio de un arco. Después sufrió diversas reformas cambiando de perímetro y de estilo. En el interior había altares dedicados a la Divina Aurora, a San G r e g o r i o de Ostia y a la Purísima Concepción. Era obra notable un crucifijo del siglo XVil.

Vieja casa del arrabal de Riquer. Hasta aquí llegaba el barranco de la Loba (Na Loba). Unos versos junto al emplazamiento del reloj solar nos dan el s e n t i d o fúnebre y moralista de la antigua poesía gnomónica: 3íira ai Rtíex qtit tt avisa tn la bora ¿fut señala <jut a ÍH man bntna o mata ta sigue la mtitrtt aprisa.


Una etapa de empuje urbanístico por ÁNGEL PÉREZ SOLER Secretario del Excmo. Ayuntamiento

A UNQUE sea poco agradable reconocerlo .--no £~\ sólo por el cargo que ejerzo sino también por mi condición de alcoyano— es un hecho innegable que nuestra Ciudad ha vivido hasta no hace mucho, en lo que a urbanismo se refiere, con un retraso de veinticinco años. - No se trata en este modesto trabajo de averiguar las causas que lo motivaron, porque además mi gestidn profesional en esta Secretaría data solamente del año 1941, sino simplemente de poner de relieve que la actividad municipal en el orden a que aludo, en lo que va de siglo, sólo tuvo dos manifestaciones: la construcción del puente de San Jorge y ampliación de la calle de Santo Tomás, y la pavimentación de la calle de San Lorenzo. La primera mejora llevada a cabo durante los años de la Dictadura, fue sin duda de enorme trascendencia para la expansión urbana de Alcoy, pues sin ella seguiríamos todavía encerrados, en cuanto a planes y posibilidades de edificación, entre los profundos barrancos que bordean el antiguo casco de población. Y lo paradójico es, que no faltaron críticas y censuras contra los ejecutores de la reforma de tan vital interés para la Ciudad; llegándose hasta intentar declarar lesivos para los intereses municipales, los acuerdos por los que se habilitaron los medios económicos necesarios para su realización. La segunda de las dos mejoras citadas, se llevó a efecto en el año 1933, dejando reducida a la mínima expresión las exigencias en orden a la pavimentación de la zona céntrica de la población, que ya debió -haberse realizado anteriormente. Las consecuencias de este largo período de letargo urbanístico, las hemos podido apreciar todos, ya que apenas hace cinco años, la fisonomía del núcleo urbano central, era comparable a la de un zoco marroquí. Al polvo y el barro propios de las calzadas sin pavimentar, se mezclaban los residuos que en la plaza de España y calles adyacentes producía la celebración en ellas del mercado diario, dando a la población un aspecto de villorrio del que, muy a nuestro pesar teníamos que avergonzarnos ante quienes nos visitaban. Muchos Municipios de menor importancia que Alcoy, tenían ha tiempo resueltos los dos problemas de influencia decisiva en el progreso del ambiente urbano: el de la pavimentación y el de la construcción de edificios o recintos destinados a mercados. Aspecto a c t u a l de la A v e n i d a del Generalísimo

Sobre ellos, pues, se centró principalmente la labor municipal emprendida después de la Liberación, invirtiendo en su solución el grueso de los recursos económicos del Ayuntamiento que, si aquellos hubieran sido abordados a su tiempo, habría quedado disponible para mejorar otros servicios públicos, como los de alumbrado, aguas potables, alcantarillado, urbanización del Ensanche, etc., que lo precisan. Refiriéndome concretamente a la pavimentación, es interesante conocer los siguientes datos: En el año 1941 fue pavimentada con adoquinado de pórfido y lecho de hormigón la avenida del Generalísimo (4.000,39 m e t r o s cuadrados), en 1949 se pavimentaron de igual forma las siguientes zonas, San Nicolás y Beato Nicolás Factor (2.602,79 ms.), plaza de San Francisco y parte de la de Ramón y Cajal y de la calle de San Mateo (1.466,84 ma.) y Pintor Gisbert, Launa, Diego F. Montañés, Rigoberto Albors y parte de la de Gra-


Mercado de Zona en la calle de San Mateo

vina (2.800,02 m?.) y en 1951, la zona de Portal Nuevo, Mosén Torregrosa, San Francisco, San José, San Mauro, Santa Rita, Coya, Venerable Ricíaura, Moneada y resto de Ramón y Cajal (4.677,92 m1.). Si añadimos las pavimentaciones en curso de ejecución (que posiblemente estén terminadas al publicarse estas notas) y que incluyen, por una parte, a las calles de Valencia, José Antonio, Alzamora y Alicante (21.500 m*.) y por otra las de Gonzalo Barrachina, plaza de España, Santo Tomás y Puente (6.168,57 m1.), sin olvidar que están ya confeccionados y en trámite de aprobación los proyectos de adoquinado de las calles General Mola y General Sanjurjo (4.069,77 ms.) tendremos un total de 47.276,30 m-, con lo que se habrá terminado esta etapa de pavimentaciones, que al propio tiempo que abarca las vías más céntricas y de mayor tráfico, unirá sin solución de continuidad en cuanto a su afirmado, todas las carreteras de acceso a la población. Como quiera que las obras de adoquinado, han requerido la previa ejecución de otras en el subsuelo de las vías afectadas para el emplazamiento y construcción de galerías y conducciones subterráneas de servicios (redes de aguas potables, alcantarillados, alumbrado, teléfonos) al coste de las primeras que es en números redondos de 5.500.000 pesetas, hay que sumar el de las segundas, que importará aproximadamente pesetas 3.500.000, o sea que en conjunto, se habrán invertido en obras de pavimentación y complementarias, unos 9.000.000 de pesetas. El programa para dotar a Atcoy de las instalaciones adecuadas para los mercados, se inició en el año 1948 al construirse e inaugurarse el Mercado de San Mateo, cuyo coste fue de pesetas 1.647.566,79, y seguirá a través de varias etapas, para prevenir no sólo las actuales necesidades sino también las futuras. La próxima será la ampliación de dicho Mercado, al derribarse el actual edificio de los Juzgados una vez trasladados éstos a los

locales que al efecto se habilitan en el edificio anexo a la Casa Consistorial. Las obras de ampliación del Mercado de San Mateo están ya contratadas por 1.284.407,66 pesetas y a punto de iniciarse. Y después se emprenderá la construcción de un amplio recinto destinado a servicios de Lonja y Mercado del Ensanche, en la manzana enmarcada por las calles de Espronceda, Entenza, San Isidro y Cid. El presupuesto correspondiente a la primera fase de esta obra, confeccionado ya por los Arquitectos y pendiente de la tramitación pertinente, asciende a 2,825.000 pesetas, disponiéndose de los medios económicos para atenderlo, en el 2.° Presupuesto Extraordinario de Obras y Mejoras Urbanas. Con estas dos cuestiones, ha compartido la preferente preocupación de las Corporaciones municipales en estos últimos años, otra de orden genera], cual es en toda España y aún en todo el mundo, la angustiosa escasez de viviendas, especialmente para las clases modestas. Creo que nuestro Ayuntamiento ha conseguido orientarla, dentro de sus enormes dificultades, mediante una fórmula económica y de gestión con la que ya se han obtenido patentes y fructíferos resultados y se espera lograrlos todavía mejores, y que ha consistido en la creación y funcionamiento del Patronato Municipal de la Vivienda La eficacia de la labor de esta Institución, se refleja a través de las Memorias que anualmente publica desde su constitución en el año 1947, en las que constan detalladamente las actividades de su Consejo de Gestión, y en las que resalta la ayuda y colaboración económicas prestadas por el Instituto Nacional de la Vivienda. A su vista podemos resumir aquélla con los siguientes y elocuentes datos: GRUPOS YA HABITADOS PESETAS

San Roque 104 viviendas.—Coste 2.671.163,01 Virgen Lirios 136 id. id. 5.811.146,53 San Jorge 88 id. id. 4.884.545,72


Grupo de 104 vivi e n da s pro tegidas «SAN ROQUE»

GRUPO EN CONSTRUCCIÓN PESETAS

Batoy

80 viviendas.—Coste 1.547.658,70 GRUPOS EN PROYECTO

En confección por los Arquitectos, los proyectos de nuevos grupos en terrenos ya adquiridos por el Patronato en «La Uxola» que comprenderán unas 250 viviendas con un coste aproximado de 15.000.000 de pesetas. A la par que con estas actividades primordiales, la gestión municipal en el orden urbanístico, se ha desenvuelto en los múltiples aspectos que hoy ha de atender, aunque le sea imposible hacerlo, como debiera, por no tener a su alcance suficientes recursos económicos. El espacio que se nos ha reservado, no nos permite extendernos más, y por ello hemos de limitarnos a mencionar, entre otras muchas y menos importantes mejoras realizadas, las que suponen los muros de contención en los ríos Barchell y Molinar en cooperación con la Confederación Hidrográfica def Júcar, la construcción del Parque

Grupo de 88 viviendas protegidas «San Jorge»

Móvil y organización de sus servicios, la ampliación de las redes de alcantarillado y aguas potables a zonas que carecían de estos servicios o los tenían deficientes; y la aportación municipal para la construcción del nuevo Cuartel de la Guardia Civil por la Dirección General del Ramo. En curso de realización se encuentran actualmente, según ya hemos dicho, las obras de ampliación y reforma de la Casa Consistorial, con instalación en los nuevos locales de los Juzgados de Instrucción y Municipal y Registro Civil. Y en cuanto a planes de inmediata ejecución, aparte de los ya enunciados sobre pavimentación y mercados y de las obras ordinarias, están los de ampliación del Cementerio, mejora de la instalación de alumbrado público y construcción de nuevas redes de alcantarillado, atenciones previstas en el 2.° Presupuesto Extraordinario de Obras y Mejoras Urbanas actualmente en desarrollo, Creo, sin embargo, que lo dicho es bastante para calificar, cual en el título hago, a esta etapa, como la de mayor intensidad y empuje urbanístico para Alcoy, y que a su final quedará situado en este aspecto, al nivel que requiere su importancia demográfica, económica e industrial.


NUESTRAS

AUTORIDADES

Sr. Coronel Comandante Militar, Htmo. Sr. D. Pedro Blanco Consuelo Sr, Alcalde y Jefe local del Movimiento, D. Enrique Alhors Vicens Sr. Arcipreste, Rvdo. Dr. D. Amalio Sentandreu Franco Sr. Juez de Primera Instancia e Instrucción, Illmo. Sr. D. Manuel Derqui Balbucna Sr. Teniente Alcalde de Fiestas, D. Santiago Mataix Pastor

Asociación de San Jorge Mártir CUADRO

DE HONOR

Excmo. Sr. D. Guillermo Prieto Madassu » » Carlos Gosálhez Barceló Excmo. y Rvdmo. > Manuel Llopis Ivorra i Emilio Orlóla Jordá > José Aura Colomina > Carlos Mataix Aracil Iltmo. Sr. D. Joaquín Pacheco Samaría > > » Augusto Jaime Telles D'Abreu Mimes

Presidentes Vicario, de San Jorge Vocales Socios

JUNTA

DIRECTIVA Rvdo. Dr. D Amalio Sentandreu Franco Sr. Antonio Aracil Pascual

Director 1'res id en le Vice-Presidente, Secretario Vice-Secretario , Depositario Vocales .

Cronista de Fiestas Vicario Asesor artístico IX U. Educación

Hvdo.

JUNTA

Santiago Mataix Pastor Luis Malarredona Ferrandiz Juan García Sempere Rafael Gasálbe* fladuán Vicente Company Alberola Ángel Llopis Pérez Santiago Candela Carbonell Antonia Julia Segura Ricardo Badia üurbonell José Gisbert Domínguez Emilio Jordá Cantó Bernardo Blasco Pastor Agustín Paya Pascual Francisco Boronat Picó Jase Botella Martin Roque Monitor Boronat Octavio Candela Carbonetl

CONSTRUCCIÓN

D. José Monitor y Aura D, Romualdo CodereK Boronat

D. Miguel Malarredona Terol D. Joaquín Aracil Aznar


La mas Matí de )oia abrílenca Diada alegre i gentil Per fi la pluj* d'Abnl ¡Ai masereta lUmbrenca ausa Huipatixcpervoretjo les ci«nx«b« patinadas, les gruixudes arracades i Vanar hen coqueto.


A Tí que, candoroso y suplicante. Imploras, el perdón, en nuestros males, Derramando, benévolo, a raudales, La inocencia, que irradia tu sembrante, Y llevas por pendón, la Cruz triunfante Símbolo de regiones celestiales, Do brotan, sin espinas, los rosales V es la dicha perpetua y constante; Acudimos, con fer tos aícoyanos. Entre a lardos, desHles y plegarias, En sus fiestas de Moros y Cristi ÍTIQ&.Rico joyel, que encierra y atesora, Este Alcoy H de proezas legendarias, Por el ¿mor, que a Tí, San Jorge, mora.


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FIESTAS^SANJORGj MOROS»STIANO; 22,23 Y 24 DE A B R Í

PROGRAMA OFICIAL DE LAS SOLEMNES FIESTAS Y CULTOS QUE, EN C U M P L I M I E N T O DEL VOTO POPULAR,

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DEDICA ALCOY A SU INSIGNE Y CELESTIAL

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PATRONO SAN JORGE, ORGANIZADOS POR SU ANTIGUA ASOCIACIÓN EN UNIÓN DEL EXCELENTÍSIMO AYUNTAMIENTO DE ESTA CIUDAD,

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A las diez de la mañana y como proclamación oficial de las próximas Fiestas, se efectuará el tradicional acto llamado

LA G L O R I A Abrirá marcha un escuadrón de clarines, seguido de los Heraldos de ia Ciudad, y a continuación formarán un festero de cada comparsa recorriendo las principales calles de la población con las bandas de música locales, ABRIL

A las ocho de la noche, será trasladada la imagen de nuestro Santo Patrón,

11

San Jorge, Mártir

Sábado

desde su Iglesia a la Parroquia de Santa María, (Iglesia del Santo Sepulcro), donde se ha de celebrar el solemne NOVENARIO, concurriendo los festeros, cofrades, Junta Directiva de la Asociación y Autoridades.

ABRIL

A las siete y media de la tarde, primer día de

12 Domingo ABRIL

18

N O V E N A R I O en honor del Santo, con exposición de S. D. M., rosario, novena, letanías, sermón, gozos y reserva, cantándose al finalizar el Himno a SAN JORGE. A las tres treinta de la tarde, dará principio el

II CONCURSO SOCIAL DE SAN JORGE

Sábado

de tiro de Pistola de guerra, por categorías. Arma corta libre. Fusil y Tiradas infantiles con carabinas, por categorías de edades, organizado por TIRO NACIONAL DE ESPAÑA.

ABRIL

A las diez de la mañana y tres treinta tarde, continuarán las pruebas de T I R O del día anterior.

19 Domingo

A las diez treinta de la mañana, GRAN

CARRERA

CICLISTA

NACIONAL

organizado por el CLUB CICLISTA de Alcoy. ABRIL

20

A lastres treinta tarde, seguirán las pruebas de Tiro como en días anteriores Al anochecer, inauguración oficial de la

F E R I A

Lunes

y a continuación, en la Plaza de España, CONCIERTO MUSICAL. ABRIL

21 Maltes

A las tres treinta de la tarde, tendrá lugar la Final de las pruebas dé TIRO NACIONAL DE ESPAÑA. A las cuatro y media de la tarde,

FIESTA

DEL PASODOBLE

por las bandas de música de comparsas que se inscriban para este concurso, terminando este desfile en la Glorieta. Se otorgarán DIVERSOS PREMIOS a las bandas mejor calificadas. A las nueve de la noche, será disparada GRAN TRACA VALENCIANA, A las diez, la clásica N I T

DE

L'OLLA

Terminada la cena, desfilarán todas las Comparsas desde sus centros respectivos a la Plaza de España.


ABRIL

22

Comienzan los actos con que Alcoy conmemora, anual y suntuosamente, una brillante gesta de la época de la Reconquista, con sus inimitables fiestas de

Miércoles oros

Al toque del Alba, seis de la mañana, a los acordes del Himno Nacional es izado el estandarte cristiano en la más alta torre de la simbólica fortaleza, y, después de rezar el Sargento cristiano el Ave María, da principio la 1

Primer

Diana

gran manifestación de nuestras fiestas, en la que toman parte las comparsas de los bandos Moro y Cristiano, con sus veinticinco bandas de música. A las diez de la mañana, forman las fuerzas cristianas en la Plaza de la Virgen de los Desamparados, iniciándose, desde allí, la

Entrada de Cristianos que recuerda, en un brillantísimo desfile, la diligencia con que los alcoyanos acudieron a la defensa de la plaza amenazada, concentrando las fuezas de los caseríos vecinos. A la misma hora, el representante del entonces Alcaide de la Villa se dirige desde la fortaleza, con su séquito, para esperar al Capitán de Cristianos, a quien entrega las llaves del Castillo: apéase el Capitán delante de la Iglesia de San Jorge, donde es recibido por el representante del histórico personaje Mosén Torregrosa,y después de orar brevemente en el templo, implorando de San Jorge el triunfo de sus armas, continúa este acto de gran ostentación de los Caballeros de la Cruz,


ABRIL

22 Miércoles

A las tres y media de la tarde, las fuerzas mahometanas efectúan con gran fastuosidad !a

Entrada de Moros acto del.más puro sabor árabe, que maravillosamente evoca el sitio puesto por las fuerzas del caudillo Al-Azraq, a nuestra antigua villa cuando con soberbia indomable se levantó contra D. Jaime I, rey de Aragón. Esta Entrada es un magnífico alarde de propiedad y riqueza, de brillantez y pintoresquismo. Escuadras de esclavos negros, prisioneros cristianos, carrozas con hermosas odaliscas, aguerridas formaciones islámicas, orgullosos jinetes, toda la pompa del Oriente reflejada en este desfile de color, lujo y grandiosidad histórica. A las siete de la tarde,

Paseo

General

en el que toman parte fas comparsas de los bandos moro y cristiano. Es un alegre y simpático desfile en el que las serpentinas, las músicas y los obsequios ponen un marco de optimismo y generosidad. A las once de la de noche, SERENATAS Y DIVERSAS ACTUACIONES en distintos puntos de la ciudad.


del

ABRIL

orto

23 Jueves A las siete de la mañana, se repite el acto llamado

Segunda Diana A las ocho, en la Iglesia del Santo Patrono,

Misa de C o m u n i ó n con plática y asistencia de todos los asociados. A las diez y media, las comparsas de los Capitanes y Alféreces de los dos bandos, los Gremios, comisiones, Junta Directiva de la Asociación, reverendos Cleros, Autoridades Civiles y Militares y Jerarquías del Movimiento, acompañarán, desde la Iglesia de San Jorge a la Parroquial de Santa María, la reliquia del Santo, A las once, en la Iglesia Arciprestal

S o l e m n í s i m a Misa M a y o r a gran orquesta y con panegírico, terminando con el Himno de San Jorge. A las tres y media de la tarde, las comparsas de Moros y Cristianos acompañan hasta el Círculo Católico de Obreros a todos los asilados en centros benéficos de la localidad para presenciar los actos de fiestas, siendo obsequiados al final con un espléndido chocolate. A las cinco y media, con objeto de devolver a su Iglesia la Reliquia e Imagen de San Jorge, se verifica la

Procesión General con asistencia de las comparsas de Moros y Cristianos, fieles, invitados. Gremios, Cleros de las tres Parroquias, Junta Directiva, Autoridades civiles y militares, Jerarquías del Movimiento y el Excelentísimo Ayuntamiento, dándose a besar después la reliquia del Santo. A las once de la noche, R E T R E T A por las comparsas que deseen tomar parte en este acto, distribuyéndose distintos premios en metálico a las que concurran con mayor vistosidad.


ABRIL

24 Viernes

A las siete de la mañana tiene lugar el

CONTRABANDO introducido por las comparsas de Andaluces y Labradores, A las nueve y media, y como preludio de la batalla que ha de librarse, se despliegan en guerrilla todas las Comparsas, por distintas calles de la ciudad. A las diez, cesa el fuego y se posesionan del Castillo el Capitán y Alférez cristianos con sus comparsas, verificándose acto seguido la

E S T A F E T A

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El Capitán moro ordena a uno de sus oficiales monte en brioso corcel y exija la rendición de la plaza. El caudillo cristiano rechaza la pretensión. Concedido el parlamento y llegadas las fuerzas ante la Fortaleza se verifica la

E m b a j a d a del Moro Terminado el parlamento se provoca por los cristianos la

Gran Batalla o Alardo que finaliza con la victoria, asalto y toma del Castillo por el ejército moro, quién iza en sus almenas la bandera de la Media Luna. A las cuatro y media de la tarde, después de los actos preliminares análogos a los de la mañana,

Estafeta y E m b a j a d a del Cristiano seguida de la Batalla que es adversa para el bando moro, y, arrojado éste de la fortaleza, es izada de nuevo la enseña de la Cruz, Y a las nueve en punto de la noche, a los acordes del Himno Nacional, interpretado por todas las bandas de música, tiene lugar la >&q t

*• • A p a r i* c i*ó' n di e S an J orge

sobre las almenas de la Fortaleza, entre nubes de incienso y en apoteósica visión de luces y de color.


ABRIL

26

Domingo

Reparto de premios a los ganadores del I I C o n c u r s o S o c i a l de S a n J o r g e organizado por Tiro Nacional de España, A las cinco de la tarde, gran concurso local de PALOMAS

DEPORTISTAS

organizado por la Sociedad «La Amistad», Gran tirada de T I R O DE P I C H Ó N en el campo de Batoy. . A las siete de la tarde, en la Plaza de España, GLOBOS, M O N T G O L F I E R S Y C U C A Ñ A S

amenizando el acto una banda de música. A las siete de la tarde, en la Plaza de España, CONCIERTO MUSICAL En el Campo del Collao GRANDIOSO FESTIVAL

DEPORTIVO

en la que se disputará la final de la Copa San Jorge.

ABRIL

En el Teatro Calderón tarde y noche, GRANDES FUNCIONES DE GALA

29

M A R I A N E L A DE MONTIJO

Mineóles

y su famoso «ballet» c o n la orquesta S I N F Ó N I C A

DE A L C O Y .

A las once de la noche, ABRIL

3O

Jueves

GRAN CASTILLO DE FUEGOS ARTIFICIALES Con este acto, darán fin en el presente año las tradicionales FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS que el entusiasmo popular alcoyano ha mantenido durante siglos, con el aliento de su fe religiosa y el alegre brillo de sus más queridos recuerdos.

A las ocho de la noche, en el Teatro Calderón gran concierto por la MAYO

5 Martes

Orquesta Sinfónica de Alcoy con la colaboración de la pianista Srta. PILAR MOMPÓ y del virtuoso violinista Sr. ABEL MUS.


ACTOS BENÉFICOS QUE DIFERENTES COMPARSAS TIENEN ORGANIZADOS DURANTE LOS DÍAS DE FIESTAS

11 abril.— J U D Í O S Comidas a enfermos e impedidos en visitas domiciliarias, 23 abril.— MONTAÑESES . . Almuerzo a los niños del Orfelinato de San Jorge. G U Z M A N E S , . . Visita y obsequios a los enfermos en el Hospital. N A V A R R O S . . . Almuerzo a los acogidos en la Casa-Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. LLANA Almuerzo a los niños y niñas de las Escuelas del «Ave María». ABENCERRAJES . . . Comida a los necesitados del barrio de Caramanchel. DOMINGO MIQUES . Obsequios a los niños y niñas de la Barriada de Algezares. V A S C O S . . . . Desayunos a los acogidos en el Asilo de los Pobres. Misa a las once en San Roque, y a continuación comida a los niños y niñas del Hogar de Nazaret. R E A L I S T A S . . . Desayuno a niños y niñas necesitados de la calle San Miguel. V E R D E S . . . . Almuerzo a niños y niñas del Patronato y Escuelas del Tosal. 24 abril.— V A S C O S . . . .' Almuerzo a los ancianos del Asilo de los Pobres. T O M A S I N A S . . Comida a todos los asilados en los distintos centros benéficos. A N D A L U C E S . . Almuerzo a los asilados en la Casa de Beneficencia. 25 abril.— B E R B E R I S C O S . . Almuerzo a los niños y niñas del Patronato de San Vicente.

COMPARSAS QUE TOMAN PARTE EN NUESTRAS FIESTAS Y BANDAS DE MÚSICA RESPECTIVAS 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

BANDO MORO LLANA JUDÍOS DOMINGO MIQUES . CHANO VERDES. . . . . . MAGENTA . . . . CORDÓN LIGEROS MUDEJARES . . . . ABENCERRAJES. . . MARRAKESCH . . . REALISTAS . . . . BERBERISCOS . . .

Unión Musical de Aicoy. Lira Fontiguerense de Fuente de la Higuera. Nueva del Iris de Alcoy. Unión Musical Contestana de Cocentaina. Nueva Artística de Anna. Unión Musical de Puebla del Duc. Unión Musical de Muro de Alcoy. Jereza. Santa Cecilia de Ollería. La Primitiva de Alcoy. Artística Ayorense de Ayora. Recreativa Musical de Altea la Vieja. Banda Musical de Genovés.

BANDO CRISTIANO 1 ANDALUCES. . . . Palomar. 2 ASTURIANOS . . . Unión Musical de Lorcha. 3 CIDES

4 5 6 7 8 9 10 11 12

LABRADORES GUZMANES . VASCOS MOZÁRABES. ASTURES NAVARROS . TOMAS1NES . MONTAÑESES CRUZADOS .

Musical de Rafol.

. . . . . .

El Delirio de Gorga. Castellón d e Rugat. Musical de Luchente. . . . Alfarrasí. Centro Musical Filarmónico de Adzenta de Albaida. . . . Corporación Musical Beniatjarense. . . . Unión de Gayanes. . . . Real de Gandía. . Lira Musical de Salem.


REVISTA FESTES ASJ - 1953