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INDICE

INTRODUCCIÓN..........................................................................PÁG 3 CONFIESO QUE HE VIVIDO.....................................................PÁG.4-5 MODALIDAD INDIVIDUAL ▪

FASE LOCAL......................................................................PÁG.5-13

FASE REGIONAL..............................................................PÁG 14-22

FASE NACIONAL.............................................................PAG. 23-31

MODALIDAD COLECTIVA.........................................................PÁG. 32-34 MIEMBROS DEL JURADO.........................................................PÁG 35 CENTROS PARTICIPANTES.....................................................PÁG.35

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Llegamos al final del proyecto con mucho esfuerzo, mucha alegría y por el camino algún que otro tropiezo que nos hace valorar aún más lo importante que es disfrutar con lo que hacemos y entregarnos a ello. Porque estamos de paso, debemos dedicarnos a lo nuestro y a los nuestros con el mayor entusiasmo. Agradecemos mucho la colaboración de los alumnos, auténticos protagonistas, de los profesores de los ocho centros participantes, del jurado, que ha sido excepcional, no sólo valorando los relatos sino organizando altruistamente talleres de extraordinario valor artístico y educativo como el de grabado de Manolo Delgado, el de relato De Fuensanta Muñoz Clares o el de poesía de Vega Cerezo. Agradecidos también a las instituciones ( IES Floridablanca, AMPA, Ayuntamiento de Murcia, editorial Penguin ) que secundaran nuestra idea El Proyecto Cuento Contigo recoge el encuentro de relatos breves entre alumnos de 4º de ESO de distintos IES en Málaga, Madrid y Murcia., coordinado por el IES Floridablanca de Murcia. Se puede acceder al proyecto en el blog http://cuentocontigo2016.blogspot.com.es/ Recopilamos en estas páginas los relatos de los 9 finalistas a lo largo de las tres fases del concurso: la local, Noviembre 2016,con mas de 300 alumnos inscritos; la regional, Enero 2017,con 32 clasificados y la nacional, Marzo 2017,con los 9 finalistas. Las tres fases han sido tejidas por distintos hilos conductores que tienen como fin último LA PALABRA,de la que tanto se ocupó, entre otros escritores,Neruda Murcia a 6 de Abril de 2017

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... Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas... Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola... Todo está en la palabra... Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció... Tiene sombra, trasparencia, peso, plumas, pelos, tiene de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raíces... Son antiquísimas y recientísimas... Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada... Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos... Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo... Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas... Por donde pasaban quedaban arrasada la tierra... Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes... el idioma. Salimos perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro y nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo y nos dejaron todo... Nos dejaron las palabras. Confieso que he vivido Pablo Neruda, 1974

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Modalidad individual

LA IRA Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!” -, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla… No había nada, pero si decidía abrir la puerta tendría que hacer uso de su improvisada arma. A ojos de cualquiera, en su situación, la decisión que iba a tomar resultaba temeraria y suicida. Abrió la puerta y encontró a un hombre perfectamente uniformado y demasiado sonriente para su gusto. Sabía que aquel supuesto “cartero” tenía como única misión matarla. Y que el paquete que sujetaba en su mano derecha no era sino un señuelo para engañarla; pero ella no caería en su trampa. - ¿Lulú Hans? – preguntó. – Traigo un paquete para usted – dijo con esa voz tan amable que a Lulú le hacía rechinar los dientes. Ella le invitó a pasar hacia la sala. Cuando el hombre estuvo de espaldas, lo degolló dejándolo caer con fuerza contra el suelo. Lulú respiró tranquila y observó la imagen de su salón: otro cartero muerto al lado de tres uniformes más perfectamente doblados. Seudónimo: El cuco Autora: Jessica Justo Paredes IES MENÉNDEZ PELAYO

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MALDITA NOCHE Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “El cartero”, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. Abrió la puerta y no había nadie. Ella, confusa, la cerró pensando que se trataría de una broma de mal gusto. Volvió a la cocina donde su hermana la aguardaba impaciente para preparar la cena de esa terrorífica noche. Los niños gritaban sin piedad por las calles; la luna iluminaba las calles; todo el mundo contenía el aliento, expectante a lo que pudiera ocurrir esa noche, esa maldita noche de sustos y miedo. Lulú aunque no era muy fan de aquello siempre le hacía gracia asustar a los niños que llamaban a su puerta; ya que no tenía caramelos, les daba un susto. Era la noche de Halloween después de todo.

Seudónimo: Mrs. Nothing Autora: Esther Ruiz Ramos (4º C) IES VICTORIA KENT

TERROR CULINARIO Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!”, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla… A continuación abrió la puerta unos pocos centímetros dando una siniestra apariencia. Sin embargo, agarró el grueso libro de cocina encargado y se despidió educadamente. Eran ya la siete de la tarde. Había anochecido. Una vecina de Lulú, molesta, se presentó en su casa a quejarse de aquel ruido similar al de una motosierra… Lulú la recibió agotada y alegre y la invitó a cenar. A un lado de la mesa dejó el libro que había recibido. Al otro, el plato de verduras con un sabroso filete… Tras degustar placenteramente los pulmones de su víctima, Lulú apuntó con una pistola a su vecina y con una diabólica sonrisa dijo… 6


-Hora del postre. Seudónimo: Kindred Autora: Laura García Pérez IES MAESTRO JUAN MARÍA LEONET

EL CENTRO

Lulú se dirigió hacia la puerta, empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!” se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. De repente se despertó sudando, asustada y sin respiración. Empezó a mirar a su alrededor, las mismas paredes blancas, la misma cama… todo igual que siempre. Llevaba en aquel centro cinco, tal vez seis años ya; había perdido la cuenta. Todas las noches tenía la misma pesadilla, oía las mismas voces, veía las mismas cosas. El cartero, el cuchillo, la sangre, la mirilla. Nada había cambiado. Los trabajadores siempre decían que se recuperaría, que las pastillas la ayudarían, pero ella sabía que eso nunca pasaría y prefería pasar el resto de su vida en aquel centro, en la misma habitación, con las mismas paredes blancas, la misma cama, las mismas voces, los mismos sueños de salir al exterior y volver a hacer daño a alguien. Porque… ¿a quién iba a engañar? Nunca se arrepintió de haber matado a aquel hombre y nunca lo haría.

Seudónimo: Hija de la ruina Autora: Marta Elena García del Río IES JUAN DE LA CIERVA

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LA NOCHE ANTERIOR “Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!”, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. En efecto, era él. El mismo cartero de siempre, con su jovial sonrisa y ojos alegres. Lulú todavía temblorosa y horrorizada guardó el cuchillo en el bolsillo. Intentó relajarse, al menos parecerlo, y se limpió las manos ensangrentadas con un paño. Abrió la puerta y recibió al hombre con una sonrisa nerviosa. Hola, Lulú, ¿Qué tal?- le preguntó, ofreciéndole su correspondencia. Lulú notó que, a pesar de que hubiese usado las mismas palabras, algo en su voz… Bien - Contestó con un toque de locura -Me alegro… ¿y su marido? Entonces algo en Lulú, en lo más profundo de su mente, estalló. Estaba segura, convencidísima de que sospechaba, sí….él sabía. Sabía todo lo ocurrido esa noche. Debía matarlo a él también. Así que sacó su cuchillo del bolsillo y sus manos se mancharon de nuevo. Seudónimo: Pi Autor: Dominik Pastuszka IES LA CALA

UNAS CARTAS DE RIESGO Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!”, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. Lulú abrió la puerta escondiendo el cuchillo detrás suyo. Cogió las cartas y sin decir ni una sola palabra al cartero cerró la puerta. La razón de que estuviera así de nerviosa era porque días antes había recibido 8


muchas cartas anónimas que decían que la asesinarían en el momento en que abriera la puerta al cartero. Como no había sucedido nada, dejó tranquilamente el cuchillo en la cocina y se sentó. Empezó a abrir las cartas, y como era normal al final de mes, todas las cartas eran facturas (del gas…). Cuando abrió la última carta esta no trataba de los gastos del mes, sino de un folio en blanco, en el que las únicas palabras eran: “Estoy detrás de ti”. Lulú se giró rápidamente y el mismo cuchillo que había dejado en la cocina traspasó su estómago, muriendo desangrada y sin poder ver a su asesino. Seudónimo: Harume River Autora: Melissa Da-Silva Costa Rivero IES LA CALA

SIN RASTRO Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando el cuchillo de cocina en su mano derecha. “¡El cartero!”, se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. Con un suspiro de tranquilidad, se apresuró a guardar el cuchillo en un armario cercano. Recibió al cartero, quien traía un paquete y pidió a Lulú que firmara en un papel. A falta de bolígrafo, se dirigió a su cuarto a por uno. Mientras rebuscaba, escuchó un estruendo en la entrada. Temblorosa, se asomó por el pasillo y solo encontró el paquete tirado en el suelo. Corrió al armario en busca del cuchillo pero había desaparecido al igual que el cartero. Optó por huir por la puerta pero alguien la había bloqueado. Sin pensarlo, se encerró en el cuarto de baño, donde, al dar un paso, se tropezó. Allí estaba el cuerpo del cartero. Al levantar la mirada, vio una figura enmascarada en la bañera mirándole fijamente. Sus padres nunca la volvieron a ver. Lulú había desaparecido, como el cartero. Sin rastro. Seudónimo: Aracne Autora: Inés María Carmona Sánchez IES ALFONSO ESCAMEZ

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JUEGO DE NIÑOS Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando un cuchillo de cocina en su mano derecha." ¡El cartero!"Se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. Para la pequeña de seis años aquello no era más que un juego, lo que vivía en casa en su día a día. Papá chilla a mamá y esta coge el primer objeto dañino que encuentra y lo amenaza con él. Cuando la ven, ambos se miran y ríen. Ella también ríe, es lo normal, un juego. Aquel día, cuando oyó sonar el timbre y a un hombre chillar al otro lado, supo lo que le tocaba hacer. Recogió del suelo un cuchillo que se había caído mientras su madre cortaba unas verduras, y se dirigió a la puerta imitando lo aprendido. La abrió y alzó el cuchillo dispuesta a asestarle una puñalada al pobre cartero cuando, afortunadamente, su madre la vio y consiguió arrebatárselo. Todo se quedó en un susto, y es que al fin y al cabo son solo eso, juegos de niños. Seudónimo: Petra Autora: Marina Valero Otón IES FLORIDABLANCA

2144 Lulú se dirigió cautelosa hacia la puerta empuñando un cuchillo de cocina en su mano derecha." ¡El cartero!"Se oyó decir, mientras Lulú acercaba su ojo derecho a la mirilla. El supuesto cartero llevaba una pistola. No abrió la puerta. Hacía tiempo que no la abría. Desde que el cielo amaneció negro por primera vez, desde que los pájaros dejaron de cantar, desde que los niños pararon de reír, desde que la contaminación había 10


sumido al mundo en la oscuridad, desde que no había carteros, solo ladrones, aunque había poco que robar. Sus padres tenían la llave del mugriento lugar en el que vivían, no habrían llamado a la puerta. Cuando llegaran de trabajar les contaría el incidente para no causarles preocupación. Lulú no entendía por qué sus padres seguían trabajando, si apenas obtenían dinero para que ella pudiera comer. Ella, su hija de 12 años, era la única razón por la que trabajaban, por la que malvivían...La única fuente de sus problemas. Su ojo seguía quieto en la mirilla. Abrió la puerta. Seudónimo: Turner Autora: Purificación Hernández López IES FLORIDABLANCA

NUNCA SE OLVIDA Antes de que me diese cuenta mis ojos estaban húmedos, mi respiración acelerada y mis gafas empañadas. Guardé mi lápiz y, orgulloso e ilusionado, corrí a la habitación a compartir con ella mi perfecto trabajo. Tenía la extraña sensación de que iba a decirme “es precioso”, y así fue, con el dibujo en la mano se levantó, entró en su habitación y lo colgó en lo más alto de la pared, junto con muchos otros papeles. Con curiosidad, entré a verlos, todos ellos tenían a la misma chica que había dibujado con mi firma hace un momento, la miré intrigado, pero ella estaba petrificada mirando mi 11


dibujo. Me enamoré de su mirada y su postura, corrí a mi mesa a dibujarla, sin darme cuenta de que había estado haciendo esto una y otra vez ignorando mi supuesto diagnóstico de alzhéimer, estoy convencido de que solo estoy enamorado Seudónimo: Kindred Autora: Laura García Pérez IES MAESTRO JUAN MARÍA LEONET

LA FLOR DE LIS Katherina miraba desde el suelo a aquel terrible monstruo que la acechaba; la criatura que ella misma había creado día tras día. Aquel que se irguió frente a ella y que era un horrible cuerpo delgado y curvado. Apenas un suspiro de lo que fue en un pasado. El monstruo alargó su mano de infinitos dedos afilados e intentó arrancarle del pecho la pequeña flor de lis que blandía como único recuerdo de quien realmente era. Katherina quiso luchar, pero no pudo hacerlo. No le quedaban fuerzas: el monstruo de su enfermedad se las había arrebatado todas. Entonces, ella se dejó ir hacia la muerte a cambio de dejar la flor de lis como recuerdo en manos de quien tanto la quiso un día. Seudónimo: Mr Hyde Autora: Jessica Justo Paredes IES MENÉNDEZ PELAYO

SOLO ES UN JUEGO Esto es solo un juego, repito en mi cabeza con la esperanza de que el sufrimiento acabe, aunque no hay manera, el miedo que pasa por mis venas 12


me pone cada vez más nerviosa. Sin nadie, ni ventanas, completamente sola, sin salida, no sabía ni el porqué de mi estancia en aquel lugar. Menos mal que os tengo a vosotras, mis hermosas palabras, que hacéis que por un momento olvide todo y salga de este horrible y minúsculo cuarto. ¿Qué me ocurrirá aquí? La verdad es que no lo sé, seguro que habrá alguien buscándome, ¿no? En estas situaciones al final te rescatan, aunque esto no es una película, esto es real. Se oye una llave acercándose junto a unos pasos no muy agradables. Yo desde el suelo veo la puerta abrirse y observo a un hombre cubierto con una máscara que me dice: -Tranquila, preciosa, esto es solo un juego. Seudónimo: Merodeadora Autora: Esther Ruiz Ramos IES VICTORIA KENT

NUBES La chica pensativa alzó su vista hacia las nubes. Nadie supo sobre que se pasaba tanto tiempo reflexionando, pero parecía algo muy importante. La chica no solía hablar con nadie, solo lo mínimo. De hecho, yo apenas la conocía, y no recuerdo haber intercambiado palabras con ella antes de que todo comenzase. Pero todo cambió un día, en el que me miró, y al reflejarse en mis ojos, dijo: “Sabes? Creo que te quiero Seudónimo: Pío Autor: Dominik Pastuszka IES LA CALA

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¿Y SI ABRO LOS OJOS? Helena era de las que siempre soñaba despierta. Desde pequeña tenia la costumbre de sentarse y mirar al techo, imaginando nuevos mundos, pensando historias, creando personajes que la acompañaban… Ahora tenía 18 años y seguía haciéndolo, pero esta vez imaginaba cosas distintas.; dejo de lado los reinos por las guerras, dejo las princesas por las preocupaciones, y bueno, los dragones seguían siendo dragones, pero esta vez con un aspecto humano, sin garras pero con armas, sin expirar fuego, pero haciendo el mismo daño con palabras. Todo cambia cuando tienes 18 años, la vida es distinta. Viene con problemas, con altibajos, con dolor y una pizca de alegría, con amor y desamor, con amistad y rencor. Así que quizá era mejor dejar de fantasear y empezar a vivir la vida, vivirlo todo, lo bueno y lo malo. Suiza, había que madurar. Suiza, solo había que abrir los ojos. Seudónimo: Meg Autora: Marta García del Río IES JUAN DE LA CIERVA

UN SIMPLE DIBUJO Era un día cualquiera, caminaba por la calle junto a mi mejor amiga, ella me contaba cosas acerca de su novio, yo solamente escuchaba y respondía a las pocas preguntas que me hacía, pero mientras pasábamos por una calle, me paré a contemplar un dibujo, no podría explicar con palabras lo hermoso que era, lo único que puedo decir es que era una chica con gafas, pelo largo recogido, la cual miraba hacia el cielo con una mirada perdida, y en ese instante me di cuenta de lo que aquel dibujo quería transmitir, un cielo demasiado grande, el cual pocas personas podían disfrutar, ya sea por la 14


guerra o por cualquier otra preocupación que tuvieran, ese fue mi comienzo para llegar hasta donde estoy ahora, siendo la mejor… -Presidenta nos tenemos que ir Y pensar que todo comenzó por un simple dibujo. Ah, posdata seguid vuestros sueños aunque cuesten demasiado. Seudónimo: HAURAMER RIVER Autora: Melissa Da Silva Costa Rivero IES LA CALA RETRATO Ella lo era todo para él. Su musa, su inspiración, su vida. Vivía en un mundo que giraba en torno a aquella mirada burlesca y pícara, en ocasiones pensativa y ausente. Sus cavilaciones, por más que lo intentaba, siempre desembocaban en aquella media sonrisa que tanto le gustaba. No podía siquiera evitar dibujarla en sus pensamientos, y menos si cabe en cualquier resquicio en blanco en el que rescatar su recuerdo. Esos profundos ojos marrones eran su perdición. Largos tirabuzones castaños caían de aquel moño desaliñado que acostumbraba a lucir. Facciones mundanas y simples para cualquiera, pero que para él eran el claro reflejo de la perfección. Desde el momento en que la dejó marchar, supo que algo en él había muerto. Cómo echaba de menos a su fallecida hermana... Seudónimo: Maggy Autora: Marina Valero IES FLORIDABLANCA

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CARTA A MI YO DEL PRESENTE

Rabia. Sientes una inmensa rabia. No sientes odio hacia tí misma pero no te importaría sentirlo y eso es duro de pensar y fácil de aceptar para tí. Idiota. Cada día, antes de dormir, colocas la silla de tu habitación torcida, ni mucho, ni muy poco. Encima, dejas la ropa desordenada, de la misma manera cada noche. Aprietas tu preciada gargantilla, esa que te recuerda a alguien que no nombraré porque sé lo mucho que te avergüenza quererle. Miras al techo y te quitas las estúpidas gafas. Es como si la gargantilla, la ropa... tuvieran que mantenerse así, solo para poder fingir por un momento que no ha cambiado nada. Le tienes tanto miedo al tiempo...Y llorarías, y gritarías todo lo que sientes... Pero eso supondría un gran cambio. Uno demasiado grande como para volver a dejar la ropa desordenada sobre la perfectamente torcida silla y luego dormir sin más. Seudónimo: PMT Autora: Purificación Hernández IES FLORIDABLANCA

RECUERDO OLVIDADO

Su nombre era Mérida. No tenía más de veinte años cuando, caminando por la calle una madrugada, alzó la vista al cielo para observar las estrellas. Sin quererlo, se fijó en la ventana de un estudio. Había iluminación en su interior y podían apreciarse unas figuras que, al parecer, discutían. Se quedó ahí, paralizada y preocupada por la situación que allí se daba. Al poco tiempo, uno de los individuos desapareció. Mérida no despegaba la vista de la ventana. De repente, el cristal se rompió. Una figura saltó de su interior, aunque nunca llegó a tocar el suelo; ¡ese ser volaba! Mérida, asustada, retrocedió y chocó 16


contra algo. Cuando se giró, tal fue su espanto que se desmayó. Al despertar, le informaron de que fue encontrada dentro de aquel estudio, abandonado y destrozado. ¿Qué vio? ¿Qué era aquel lugar? Le llevó años recordarlo Seudónimo: HERA Autora: Inés Carmona IES ALFONSO ESCÁMEZ (AGUILAS)

LA LLUVIA Abey y Eri Smitch llegaron a su destino, una cabaña a las afueras de la ciudad; una de esas que parecen sacadas de un cuento donde todo a su alrededor era armonía. Comenzó a llover. Era una de esas lluvias finas y sonoras que parecen cantar. Abey, desde el sofá, la escuchaba mientras Eri pululaba por la cocina. 17


Tras varios minutos, comenzó a entender lo que la lluvia intentaba susurrarle. Quiso dejar de escucharla pero se le había metido en la cabeza y ya no podía sacar de ella las terribles voces que la enloquecían. Abey gritó intentando acallarlas y eso hizo que Eri se acercase preocupado. Entonces, ella, fuera de sí lo cogió del jersey y lo lanzó al suelo. - ¡Haz que pare! – chillaba mientras lo golpeaba. Eri dejó de moverse y las voces en su cabeza cesaron. Tan solo se escuchaba el crepitar de la leña y la lluvia. Seudónimo: Stephan Autora: Jessica Justo Paredes IES Menéndez Pelayo( Madrid)

CENIZAS ARDIENTES Tras muchas noches de insomnio, en las que siempre se presentaba la misma pesadilla, Alkain, agotado, miró por la ventana encontrando en mitad del bosque una silueta similar a la de un brutal incendio. Confuso, salió de casa, acercándose con curiosidad a la forma entre la armonía que emitían las cigarras en la noche, cuanto más se acercaba más pánico sentía por lo que pudiese encontrar, sin embargo, cuanto más enfocaba a la sombra más atractiva parecía. Al encontrarse lo suficientemente cerca de ella, se encontró con la forma de una atractiva y herida chica, que se dirigió hacia él con una voz débil: -Eres el único que ha llegado aquí, has logrado ver más allá de mi aparente forma, que creía que entre esta monstruosidad se encontraba un punto de belleza, que entre esta leña quemada aún sobrevivía una chispa, gracias por cesar la lluvia que me había apagado. Seudónimo: Kindred Autora: Laura García Pérez IES Maestro Juan Mª Leonet( Madrid) 18


UNA NOCHE DE LLUVIA Me encontraba en un solitario bosque. Mi estancia allí se debía a que era un día de invierno y buscaba leña para refugiarme en mi pequeña cabaña. Apenas llevaba media hora en ese lugar cuando se puso a llover. Las pequeñas gotas que resbalaban por mi cara me produjeron tal armonía que continué estando allí sin importar la caída de la noche. Entre la lluvia vi un rostro familiar pero mi vista estaba nublada por las pequeñas gotas que cubrían mis pestañas y no pude reconocerlo. Sentí miedo al ver que se acercaba a mí. Finalmente salí corriendo con la esperanza de que ese miedo se marchara. Abrí la puerta y cuando me dispuse a cerrarla de un golpe se atrancó con una rama. Yo, muerta de miedo, abrí la puerta y me encontré a mi hermano. -¿Te he asustado?-preguntó riendo a carcajadas. Seudónimo: R.L STAIN Autora: Esther Ruíz Ramos IES Victoria Kent ( Madrid)

LA MELODÍA DE LA LLUVIA La voz del piano resonaba por toda la calle, una voz perfecta, armoniosa, como si intentase describir las silenciosas gotas de lluvia que caían suavemente sobre nosotros, y si no fuese por ti, juro que me habría resbalado. Pero nuestras manos se entrelazaron, y al mirarnos a los ojos, me acordé de los días en nuestra cabaña, cuando solíamos ir a por leña al bosque cercano, y nos pasábamos las tardes junto al fuego. Me acordé también de los atardeceres de verano, cuando nos asombrábamos con los preciosos colores del cielo y las distintas formas de las nubes, y de todas aquellas veces en 19


esta misma calle, cuando nos despedíamos, intentando parar el tiempo para siempre pero sin conseguirlo. Cuando por fin volví a la realidad, tú empezaste a bailar, al ritmo del piano, y si no fuese por ti, creo que nunca habría amado. Seudónimo: Delta Autora: Dominik Pastuszka IES La Cala ( Málaga)

LLOVÍA Aquella noche llovía. Era una noche como cualquier otra, me asomé al pequeño agujero que había hecho dos años atrás en la pared y empecé a observar el exterior: las casas, las luces de los coches y alguna que otra persona corriendo para resguardarse. Siempre me había gustado esa sensación de armonía y paz que producía la lluvia chocando con mi piel, uno de esos placeres infinitos que hacía tanto que no sentía. Me di la vuelta, volví a sentarme en el suelo y contemplé mi habitación, esas cuatro paredes blancas y mohosas, esa sabana en el suelo desgastada, un cuenco de metal y esa pequeña chimenea con algo de leña quemada de hacía ya tanto tiempo que ni recuerdo. Una lágrima recorrió mi mejilla mientras sonreía como una tonta, habían pasado ya 6 años desde que me encerraron en esta habitación y lo único que extrañaba, era la lluvia. Seudónimo: Styx Autora: Marta Elena García del Río IES Juan de la Cierva

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LA VIDA La lluvia caía sobre una casita situada en el centro del bosque, una armonía de violín sonaba al son de la lluvia. Una melodía que llenaba esa cabaña hecha con troncos de leña. Un hombre recordaba sus vivencias y pensaba como perdía la vida. Tocaba y tocaba la misma partitura, y aun en sus últimos momentos, tocaba cada cuerda y nota con cautela. Una última canción tocada como años antes, sus padres y hermanos hicieron. “¿Qué es la vida?”, se preguntaba, “la vida es lo que quieras que sea”, respondió una voz. ¿Quién eres?” dijo este mientras miraba en la dirección de la voz. “Tienes muchas cosas que preguntar, así que pregunta lo que quieras, ya que yo tengo todas la respuesta”. El hombre preguntó “¿Cuál es el significado de la vida?”. A lo que este respondió: ”el significado de la vida es…”

Seudónimo: Harume River Autora: Melissa Da Silva Costa IES: La Cala (Málaga)

DIARIO DE UN REFUGIADO La lluvia ya arrecia en esta fría tarde. Espero que no comience otra vez, porque mamá dijo que no podemos enfermar ahora que casi hemos llegado. Decido salir a dar una vuelta, y me cruzo a un grupo que juega a la pelota, aunque a mí ya no me quedan fuerzas para hacerlo. Se respira armonía en el lugar, aunque a todos nos asusta un poco lo que nos deparará mañana. Mamá dice que no debo tener miedo, que soy valiente, pero yo creo que es normal sentir incertidumbre sobre lo que nos espera. Me acerco a la hoguera que están preparando con las pocas piezas de leña que se han salvado de la lluvia. La gente ya se prepara para pasar la noche, que se espera larga. Cojo una manta del montón y busco un sitio cerca del fuego, donde con suerte podré dormir caliente esta noche. 21


Seudónimo: Nelly Autora: Marina Valero Otón IES Floridablanca( Murcia)

MATANDO SOBRE EL PAPEL

Gota, gota, gota, trueno. ¡Otro papel al fuego! Otro verso a la leña. No encuentro la paz, ni la armonía, solo el miedo. Allí está, mi creación, a punto de morir bajo la lluvia, o bajo el sol, no lo sé. Voy a matarle en el papel, haciendo que la tinta brote de su cuerpo irreal. Las hojas susurran su nombre, su nombre susurran las hojas. Quiere llevárselo el tiempo a donde duermen las horas. Allí está, desplomado bajo mi ventana, con la lluvia mojando su cabello blanco, casi tan asustado como yo. La piedad es lo que me hace acabar con su sufrimiento. Mi querido hijo inspira por última vez. Las palabras son su verdugo. Luego su rostro se torna blanco y escribo el punto final. Y ese, es el único momento, en el que la muerte y el miedo, pasan a ser extraños.

Seudónimo: T Autora: Purificación Hernández García IES Floridablanca( Murcia)

EXPECTATIVAS Pensábamos que pasaríamos un fin de semana fantástico en el bosque, que caminaríamos por las mañanas conociendo sus interminables caminos y que charlaríamos frente al fuego por las noches. Los días estarían llenos de diversión y armonía. Sin embargo, nuestra ilusión no tardó en desvanecerse.

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El primer día amaneció nublado y los alrededores se inundaron por una lluvia de barro. Cuando se alzó la luna, nos dimos cuenta de que no quedaba leña y, para colmo, tuvimos numerosas discusiones debido al estrés de la situación. La salida se arruinó porque no se cumplieron nuestras expectativas. Es ahora, años después, cuando me doy cuenta de que las cosas no siempre salen como se esperan. Y no por ello son malas. Seudónimo: Pax Autora: Inés Carmona Sánchez IES Alfonso Escámez -Águilas-(Murcia)

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MODALIDAD COLECTIVA

SOMOS FUIMOS AGUA Salgo del cine entre la multitud, y me asomo a uno de los grandes ventanales de la sala. Está lloviendo. Menos mal que todos permanecemos en el interior de la base. Si una sola gota tocara nuestra piel… sería el fin. Siglos antes, esto no era una preocupación para nadie. ¿Qué los ríos se contaminaban? Ya lo arreglarían las futuras generaciones. ¿Peces con mutaciones en zonas de pesca? No era para tanto. Quién les iba a decir que su ignorancia y despreocupación les iba a llevar en un futuro a vivir recluidos. Vivimos en una gran burbuja artificial, ya que aquella atmosfera tóxica nos mataría. Ojalá pudiéramos hacer entender a nuestros antepasados que venimos de agua y dependemos de ella. Si no la cuidamos, ella no nos cuida a nosotros. Aquella agua que tanta vida nos dio ahora solo puede matarnos. ¿Somos agua? No. Dejamos de serlo hace mucho tiempo.

COLECTIVO MURCIA

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Somos Agua Ella… ella era sencillamente agua. Tan profunda que podía ahogarte, tan fuerte que podía devolverte a la superficie. Podías ver tormentas en su mirada, notar la brisa en su pelo, sentir la sal de sus labios. Tenía esa forma de hablar que podía desatar mareas y esa sonrisa que era capaz de calmarlas. Era impredecible, como el mar. Podías amarla o temerla, podía hacerte sentir libre o hundirte y dejarte sin respiración. Era fugaz, indomable, siempre de paso, sin rumbo; ignorantes los que pensaban que podían nadar en sus aguas, que podían controlarla o detenerla, cuando nadie poseía ese poder. Para algunos era solo ella, una más. Para mi era un abismo, un océano, para mi era libertad.

COLECTIVO MÁLAGA

Somos diferentes. Cada persona es distinta y cada momento de su vida también lo es. Cómo poder encontrar algo que sea común para tres personas distintas en tres momentos de su vida diferentes... Es casi imposible. Además, nosotros queríamos ser originales... y siempre lo seremos. Da igual el cómo porque somos como agua en todos los estados; pero aún así, agua. Y creamos cada uno nuestra historia. Y así, historia a historia, gota a gota, creamos algo imparable... algo único. Un torrente de agua que nada podrá frenar y que arrasará con lo establecido porque ese es su fin.

COLECTIVO MADRID

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CENTROS PARTICIPANTES Madrid IES Menéndez Pelayo IES Victoria Kent IES Maaestro Juan María Leonet Málaga IES La Cala IES Juan de la Cierva Murcia IES Floridablanca IES Alfonso Escámez IES Alquipir

MIEMBROS DEL JURADO Fuensanta Muñoz Clares Vega Cerezo Martín Manolo Delgado Martínez Ángel Luis González Torres Manuel Segura Verdú Fernando Ureña Villanueva

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Proyecto cuento contigo  

Relatos breves de los finalistas

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