Page 1

Review HIMYM: The Ashtray Escrito por Dani Rodríguez (@xerop) el 23/02/2013

El regreso de The Captain, bocadillos que no lo son, la Aldrin justice, un par de “Daddy’s home!“, el (fabuloso) anuncio de “Boats, boats, boats!“, una jugada nueva del Playbook… y como en casa . HIMYM supera el bache de la semana pasada con un capítulo de esos en los que los guionistas juegan con la narrativa. Una historia sencilla que se podría contar en 5 minutos, pero pasada por el particular tamiz de Ted, de Robin y de Barney, y finalmente encauzado por Lily. Un episodio sin alardes, sin grandes revelaciones, sin madres ni nada por el estilo, pero divertido . ¿Lo compramos? ¡Lo compramos! Debo decir que lo que más me ha gustado del capítulo es que la presencia de The Captain no haya implicado el retorno conjunto de Zoey . En el top 50 de novias de Ted, Zoey estaría por debajo de la 60 ª posición, y es por eso que me alegro de que Jennifer Morrison solamente haya aparecido en forma de mención. Bien por Kyle MacLachlan , que ha cumplido con su papel correctamente, aunque es verdad que ha sido más el colchón de gags ajenos que un elemento cómico en sí mismo… bueno, sí, le rescato esa triple aparición del principio del capítulo, cuando cada vez que Ted, Marshall y Barney volvían a oír el mensaje de voz del contestador, el marinero sonaba más aterrador… No es la primera vez que los guionistas usan el recurso de la historia contada desde diversos puntos de vista. Es más, es algo que les sale muy bien . Aquí, ciertamente, ha sido más útil a nivel cómico que a nivel narrativo, porque el giro final tampoco constituye ninguna gran sorpresa. Me atrevería incluso a decir que ya cansa un poco el rollo de Lily y el arte, porque es algo sobre lo que hemos vuelto en más de una ocasión, pero esta vez parece que hay solución: la maestra dejará la guardería y trabajará en lo que siempre ha sido su pasión . ¿Significa que veremos a Kyle MacLachlan, su nuevo jefe, asiduamente? No estaría nada mal… Precisamente Lily, junto con Barney, han sido los dos personajes más dentro de sus personajes , valga la redundancia. Ella, porque estaba claro que iba a ser la narradora final, la que ofrecería la versión correcta, además de rescatar ese concepto de la segunda temporada que es laAldrin justice (usado, si recordáis bien, con el por aquel entonces jefe de Ted… HammondHeisenberg Druthers), usado aquí con el cenicero que da nombre al episodio. Él, por su consabidaintención de huir de la monogamia (qué gran discurso le suelta a Robin al respecto…), con su locura por las locuras (grandiosas todas las entradas que hacía a la galería de arte, con chicas, guitarra y confeti) y, por supuesto, con su


divertidísimo Playbook. Sospecho que a la larga, cual perro de Pavlov, me reiré compulsivamente cada vez que oiga la Marcha turca de Mozart …

Por lo demás, Robin me ha gustado mucho en su papel de depredadora sexual , mientras que Ted ha bordado las escenas de la galería de arte, entrando cada vez más tarde con el “… manners!” y demás. El más apagado, Marshall, muy perjudicado por no haber estado en la fiesta. ¿Dónde andaría esa noche? Aún así, muy bueno el gag del precio de Lily, al más puro estilo Una proposición indecente. La diferencia es que Miss Aldrin vale cuatro veces más que Demi Moore … Y además… o o o o o

¡Qué bien llora Alyson Hannigan! Y qué gracia me ha hecho su peor chiste de la noche: “You’d have to be a real Dumb-o not to enjoy this painting!“ Muy, pero que muy fan, de The Royal Archduke of Grand Fenwick ; no sé si es por la tontería en sí, o es que la falta de nuevas jugadas provoca ansiedad… Muy, pero que muy fan , de Becky y su anuncio de “Boats, boats, boats!… pero eso ya lo he dicho mil veces, ¿no? Lo de que el cuadro del elefante valga 4 millones de dólares también es un gag, ¿verdad? Qué horror… La maquinita arcade de Donkey Kong sigue en casa de Ted, ¿os habéis fijado? Y cierro con dos frases que me han llamado la atención, la primera por graciosa y la segunda por interesante …

Barney: “You have architecture, Marshall has the law, Lily has art, Robin has pleasing me sexually… You all have a passion that drives you!” Lily: “I love you for saying this, but there gets to be a point in life where that just stops being true…” Me quedo con la segunda. Pelín triste, pero muy real. ¡Bravo por Lily!


Review Once Upon A Time: Manhattan Escrito por Irene B. Trenas (@Andraster) el 21/02/2013

Con frecuencia nos planteamos aquello de “si pudiera volver atrás”, pero es una de las frases más gratuitas que existen y que menos honestamente pronunciamos. En la superficie es muy bonito, maravilloso, si pudiera dar marcha atrás corregiría esto y lo de más allá y todos seríamos felices y la vida tendría arreglo. Pero no es así. Volver atrás supondría volver a cometer los mismos errores y llegar al mismo punto, porque tu yo del pasado no ha aprendido las lecciones del presente. Por no hablar de que son esas acciones las que sin remedio nos van moldeando hasta convertirnos en lo que somos a día de hoy. Inútil en la vida real y en la ficción. Catorce episodios desde el regreso a la pantalla Once Upon A Time . Un tira y afloja y una relación de amor/odio. Pero cuando las cosas se hacen bien, se hacen bien… Manhattan ha sido en general un buen episodio que reúne las virtudes (porque las tiene) de la serie y nos hace recordar por qué un día decidimos quedarnos con ella. Un episodio que, en lo personal, he disfrutado más de lo que esperaba teniendo en cuenta mi pequeño desencanto con la serie en las últimas semanas. En un tiempo en que se ha puesto muy de moda dejar cabos sueltos y construir castillos en el aire poniendo por delante la justificación del misterio y del “todas las preguntas que hagas llevarán a más preguntas”, Once Upon A Time ha sabido situarse en el grupo de las series que van resolviendo sus misterios y tramas y, de momento, no abarca más de lo que puede soportar. Es de agradecer. Viajamos al pasado, al origen de otra historia donde volvemos a comprobar que nada es lo que parece y que no todo ocurre como imaginamos. La cobardía de Rumpelstinskin es tema de conversación en la serie semana sí y semana también. O casi. Lo que jamás pensamos es que hubo un tiempo en que quien tuvo que convertirse en el Oscuro para no morir de miedo por su propia causa fue valiente, relativamente valiente. Su padre era un cobarde y él quiso dejar atrás esa maldita herencia luchando en la guerra contra los ogros, donde con casi total seguridad se encontraría con la muerte. Con lo que Rumpel no contaba es con lo de ser padre sin encontrarse en su hogar, ni con hallar a esa jovencísima vidente en una jaula para terminar de romperse y venirse abajo. “Dejarás sin padre a tu hijo”, palabras difíciles de digerir. Lo que no le dijo es cuándo, así que temiendo perder la vida en la guerra, utilizó la única arma de la que disponía, la autolesión , un pasaje a casa. La adivina ha jugado un papel bien importante en quién es Rumpel a día de hoy, eso está más que claro. El problema es que ya no hay lugar para la piedad, porque la propia víctima se ha cobrado otras víctimas y también ha dado lugar a que alguien como Regina, quien en


principio no estaba destinada a repetir la historia, pasara al lado oscuro comida de dolor. Y así una cadena. Lo que siempre tuvo claro es que acabaría encontrando a su hijo, mucho tiempo después, tras una larga búsqueda y una maldición que lo cambiaría todo. “La reacción no es la que esperas”, dice la vidente antes de morir. Y estaba en lo cierto. Manhattan. Un vuelo y varios ataques de pánico después llegamos al momento que tanto esperábamos desde hace mucho. Padre e hijo van a encontrarse y esto era algo que intuíamos desde que comenzó la segunda temporada. Que ese personaje al que llegó el aviso no era sólo Neal, sino también Bae. Hijo y padre. Un reencuentro completo y cargado con el despertar de varios demonios. Porque Baelfire no puede perdonar a su padre ni, por supuesto, quiere volver atrás, a cuando contaba con catorce años y la cobardía de su padre lo dejó completamente solo y viviendo la vida de la que fuimos testigos hace unos episodios. Total, ¿de qué serviría? Rumpel volvería a soltar la mano de su hijo o, en el caso contrario, éste crecería sin saber quién es realmente el hombre a quien llamaba padre. No es fácil.

Si la situación no es intrincada por sí misma, a Emma también le llega el momento de plantar cara a la realidad y reconocer verdades. Corazón roto o no, Henry tiene un padre que no está muerto, que guarda aquel cazador de sueños y que quiere formar parte de la vida de su hijo. Será un dilema para el pequeño, desde luego, porque el pedestal en que tenía a su madre biológica ha caído como un gigante de barro, y en este momento sus mentiras le parecen tan crueles y rastreras como las de la propia Regina. Aquí nadie lo tiene fácil y esta historia cada vez guarda más fantasmas. Por no hablar de que su propio abuelo, el mismo que un par de horas antes lo ha invitado a almorzar, está dispuesto a matar para llegar a Bae. Mención especial al contenido de la caja que tanto dio que hablar. August enseñó a Neal/Bae algo que no pudo negar, por lo que dejó marchar a Emma para salvar el destino de muchos. En honor a la verdad, esperaba otra cosa, pero como no se me ocurre exactamente qué, todos contentos.


Decíamos la semana pasada que Regina había vuelto al lado oscuro , aunque aún queda un asomo de duda en sus pupilas en ciertas ocasiones. La alianza con su propia madre no ha traído más que un rencor que parecía ya difuso, y de nuevo quiere muertos a todos los que le han robado a su hijo. Su principal meta ahora es encontrar la daga del Oscuro y despojarlo de sus poderes, dejando a Storybrook totalmente desprotegido para poder actuar. Y por si todo esto fuera poco, ahora el extraño que no quiere abandonar el pueblecito ni con agua hirviendo tiene pruebas de la magia de su majestad la reina. Casi nada. Esto se nos va a convertir pronto en un circo. Muy buen sabor de boca después de este episodio y ganas de más, ¿coincidís conmigo? Nos vemos en el cuento el 3 de marzo , porque tenemos un pequeño paroncito. Que tengáis una buena semana.

Review Dexter: Surprise, Motherfucker!


Escrito por David Martínez el 28/12/2012

o o

Los mayas se equivocaron y el mundo no se acabó el 21 de diciembre. Quién se lo iba a imaginar, ¿no? Al final, toda aquella parafernalia para pajilleros del apocalipsis sólo fue una distracción de la clásica cabalgata de efemérides navideñas: día de la lotería (felicidad ajena… siempre ajena), Nochebuena, Navidad, San Esteban… y a preparar el Fin de Año. Cenas por aquí, comidas por allá, compras a todas horas y, en definitiva, poco tiempo para todo. A ese alud de compromisos, para empezar a justificar este injustificable retraso en la review de Dexter, podéis unir dos asuntos personales que han conseguido que pensara que los mayas, al menos conmigo, tenían razón: una mudanza completa (cambio de un piso a otro… que hay que arreglar y pintar), por un lado; por otro, mi ordenador portátil decide suicidarse , harto de reproducir series, imagino. Total, que estoy escribiendo esta review desde un iPhone en una habitación sin muebles, tumbado en el suelo y con una extraña sensación de relajación, posiblemente producida por la cantidad de pintura fresca que me rodea. Conclusión: nunca pintéis unas puertas . Ni se os ocurra. Presentadas las excusas, ¡vamos con la review de Surprise Motherucker! Episodio 7×12: Surprise Motherfucker! Fecha de emisión: 16 de diciembre Los mayas se equivocaron, decía, aunque yo no soy el más indicado para hablar de errores. Aposté mi mano derecha a que Debra había montado todo el asunto del accidente para alejar a Hannah de Dexter… y ahora debería escribir esta review sólo con la izquierda. No fue Debra, fue Hannah, la quecasi nunca falla. Y para mi fue uno de los primeros bajones del capítulo, ya que había asociado el desequilibrio y la obsesión por Dexter a la pequeña de los Morgan mucho más que a Hannah, siempre cabal, coherente y empática con el asesino en serie. Así que la anticlimática confesión de culpabilidad de Hannah me sentó como un jarro de agua fría . Ni me lo esperaba, ni me pareció consecuente con la actitud del personaje en el resto de la temporada. La confesión sirve, eso sí, para eliminar a la rubia de la finale, que no estaba pensada para ser una guerra entre ella y Deb, ni siquiera entre Debra y Dexter por Hannah, sino la aventura más trascendental para la vida de los hermanos protagonistas. Esperaba algo distinto para Surprise Motherfucker!, la última season finale de Dexter. Y no sería justo decir que la serie no se apartó de su formato convencional, teniendo en cuenta sobre todo el final del capítulo, pero creo que le faltaron agallas para tomar decisiones importantes . Una podría haber sido, por ejemplo, la de enfrentar a Dexter y Debra, planteando una octava temporada distinta a todo lo que habíamos visto antes. Otra, para cambiar la tónica habitual y algo molesta de cada final de temporada, la de apostar fuerte por un secundario como Hannah. Su “salida” es algo más esperanzadora que la de Isaak o la


de Lila, pero también Lumen se marchó con la firme sensación de que volvería… y aún estamos esperando una mísera mención por parte de Dexter. Creo que Hannah ha impactado con más fuerza que ninguna otra mujer en la vida de Dex, yo me creí ese amor, pero eso no ofrece garantías de que la volveremos a ver el año que viene. Al fin y al cabo, ahora Hannah no sólo es una asesina, sino también una fugitiva, así que se ha desmontado el contexto para que se diera la relación y probablemente también se habrá roto la confianza entre ellos. En el fondo, como decía Debra, no se puede confiar en una “envenenadora”. Sí, la pasión entre ellos sigue viva, pero la pasión no te convierte en inocente ni te hace invisible a las autoridades, así que la dinámica entre Dex y Hannah puede que haya llegado a su fin. No, no apruebo la marcha de Hannah . No me ha gustado.

¿Por qué la review tiene un 4, entonces? Es que hay cosas que sí me han gustado. Y mucho. Como la importancia del pasado en la mayoría de personajes. El pasado ha jugado un papel fundamental en muchas de las acciones de los protagonistas. Y no hablo de esos prescindibles flashbacks en los que hemos recuperado a Erik King (James Doakes), en otra muestra (tras la de Brian Moser) de que la serie no sabe aprovechar el regreso de sus personajes más míticos. ¿Para qué han servido esas escenas, para decirnos que Doakes desconfiaba de Dexter desde el primer momento y no se comía sus donuts de pantomima ? Viendo el final del sargento, creo que quedaba más que claro . Más allá de la ilusión por reencontrarnos con Erik King, sus brazos de camionero y su inteligible inglés, la presencia de Doakes ha aportado más bien poco a la finale. Pero yo estaba hablando del pasado, sobre todo del que no se puede olvidar . Del pasado de Dexter, que ha acabado perdiendo de vista un Código que forjó a base de años y años de trabajo al lado de Harry. Un pasado que le ha explotado en la cara precisamente en ese cubículo donde nació su verdadera identidad. Del pasado de Laguerta, donde ha buscado y encontrado la motivación para limpiar el nombre de Doakes: su fuerza nacía en el amor hacia el sargento, más que en su alma de policía. Del pasado más reciente de Debra, que se ha permitido el lujo de juzgar a Hannah por su pasado (otro) criminal, cuando ella en realidad ayudó a cubrir el asesinato del Doomsday Killer y es, por lo tanto, tan culpable como su enemiga rubia. Todo eso ha resultado en un entretenidísimo juego de “polis y cacos” en el que la mayoría íbamos con los “malos”, el Team Morgan . Por un lado, aunque la fuga de Hannah me ha decepcionado, ha tenido un efecto positivo en la segunda parte del capítulo, porque lo ha hecho más imprevisible . Sabíamos que Dexter debía ir a por Hector Estrada, la lógica lo repetía con tanta insistencia como su Oscuro Pasajero, pero no imaginamos, al menos yo, que Debra se vería implicada en la investigación de esa manera. Laguerta ha hecho bien su trabajo y ha llegado a la conclusión, vídeo de la


gasolinera mediante , que la hermanísima sabía mucho más de lo que decía. En una de las mejores escenas del capítulo, la jefa ha arrinconado a Deb, que ha demostrado no tener el talento dramático de Dexter. Cuando lalieutenant acusaba a Maria de ir demasiado lejos en su investigación del Bay Harbor Butcher, la jefa ha respondido con imágenes y un lacónico…

I think I’m not the only one who made a mistake trying to protect someone they care about. En el juego del gato y el ratón, Laguerta ha metido sin querer al perro… que ha acabado por comerse al gato . Podemos discutir si ese vídeo, que supuestamente lo pidió Mike Anderson antes de ser asesinado, se lo han sacado de la manga. O si tiene algún sentido que Maria no lo viera hasta hoy, aunque estuviera siempre encima de su mesa. Lo que no podemos discutir es que ha tenido un efecto devastador en el devenir de la historia . Y seguramente no será la última vez que lo veamos. Lo cierto es que Dexter ha acabado en casa de Maria, que ya había visitado en la tercera temporada para rescatar a Miguel Prado, sólo que esta vez se presenta allí para limpiar sus huellas y las de su hermana. Y se encuentra con que Maria no sólo tiene un vídeo sospechoso de Deb, sino también una orden judicial para investigar los móviles de los Morgan el día del asesinato de Travis Marshall. O sea, Laguerta tiene sobrados argumentos para incriminarlos a ambos . Insisto en todo esto porque la serie sufre ataques de manesia entre temporadas. Sería un detalle que este año no sólo no se olvidaran, sino que sirvieran para prender la mecha de la que debe ser su última temporada . De esa visita a casa de Maria es obligatorio destacar la charla entre Dexter y Harry, otra de las grandes escenas que nos deja el capítulo. Harry insta a su hijo a huír, a tirar a la basura esa mentira que ha construído durante tantos años y a empezar una nueva vida en otro lugar, pero Dexter responde que esa mentira se ha hecho tan grande y tan real, que se ha convertido en su verdadera vida . Es real desde el momento en que aparece Rita en escena, ya que con ella llega la estabilidad, la felicidad, la familia… y Harrison. Y no se puede correr con un niño en la espalda. A esta conversación me agarro (y a esa planta de recuerdo) para creer que Hannah volverá el año que viene, ya que la rubia es seguro (segurísimo) otro de los motivos por los que Dexter no quiere marcharse. Es también en casa de Laguerta donde Dexter decide que la alternativa a correr… es matar a Maria.

Otro palo a la serie antes de comentar la escena final: el chapucero secuestro de Hector Estrada . Dexter no sólo mete a un tío en su maletero en plena luz del día, sino que le da dinero a unos niños para que molesten a Hector… suponiendo que los va a perseguir hasta exactamente al lado de su coche. Hubo un momento, quizás ya hace demasiado, en que la serie trataba con sumo cuidado todos estos detalles. Ya no. Sería circunstancial si no estuviéramos hablando de un asesino en serie al que no deben descubrir por nada del mundo,


pero esa es la esencia de todo y primera ley del Código de Harry: que no te pillen . Si Dex se hubiera comportado siempre así, estaría entre rejas desde los 18. Pero centrémonos en el fondo y no en las formas. Hector Estrada acaba atado en la mesa del juicio final, vestido (imagino que porque era una víctima distinta a todas las demás) y sirviendo de cebo para completar una noche histórica en la que Dexter, a lo Messi, hará doblete : por un lado cerrará para siempre el asunto de los asesinos de su madre, por el otro pondrá fin a la persecución sobre los Morgan que está llevando a cabo Laguerta. Un suculento manjar que arranca con un primer plato (Hector) que le deja sumamente satisfecho, pero que se empieza a torcer en el otro escenario en el que tienen lugar los últimos acontecimientos del final de temporada: la fiesta de despedida de Batista . Es allí donde Debra, tirando de su instinto policial, descubre que en esa celebración faltan dos personas que no se llevan demasiado bien: Dexter y Maria . Es allí donde Debra hace una última llamada desesperada a su hermano: “lo que estés pensando hacer… no lo hagas”. Paradójico sabiendo el final, ¿verdad? Surprise Motherfucker! no alcanza el clímax hasta que Debra llega a la habitación del pánico y descubre a Maria dentro de un plato y a Dexter con cuchillo, tenedor y un delantal. De esa escena, posiblemente la más determinante de la serie desde lo de Rita, es fascinante pararse a examinar la posición que adopta Dexter. Su poder de manipulación va mucho más allá de sus palabras. Y lacomunicación no verbal que mantiene con su hermana es brutal. Cada uno de sus movimientos está milimetrado. Dex habla con la seguridad que le caracteriza y con la que ha conquistado a su hermana, suelta el cuchillo antes de que Debra lo vea como una amenaza y se posiciona como el mártir de toda esta historia. Y cuando digo que se posiciona como un mártir, es literal:

Tras la enésima demostración de dramatismo de Dexter, se pierde toda la emoción en la decisión de Deb: ¿disparar a Dexter o a Maria? Evidentemente, la hermanísima elimina a su jefa, a la que corre a abrazar justo después de apretar el gatillo, en otra de esas escenas en las que Jennifer Carpenter confirma que nadie llora mejor que ella en televisión . Otro de los sellos de autor de la serie, el silencio , ayuda a impregnar de tensión y emoción la escena, que ya es violenta de por sí. No creo que la muerte de Maria haya derramado muchas lágrimas entre la audiencia, pero no cabe duda de que su ausencia será traumática para los hermanos y para el Departamento de Policía, que no pasará por alto que la jefa haya desaparecido al día siguiente de detener a Dexter . Por ahí deberían ir los tiros el año que viene. Más bestial que la muerte de Maria es, a mi juicio, la entrada del Team Morgan en la fiesta de Batista. No es casual que Dexter vaya abriéndose paso entre la multitud, con esa habitual voz en off que analiza su día a día, ni que Debra, como si fuera una niña de cinco


años, vaya cogida a su hermano con la mirada perdida y la sensación de haberse despedido para siempre de la inocencia . “¿Quién es Deb ahora?” se pregunta Dexter, el personaje. ¿Y ahora qué va a ser de Dexter, la serie? nos preguntamos nosotros. La respuesta no está en el aire… porque allí sólo vemos los fuegos artificiales que celebran la llegada del año nuevo, un 2013 en el que tocará despedirse de la serie. Y antes de marcharnos, el obligado repaso a los secundarios, cada vez más terciarios: Batista se retira definitivamente, aunque nos morimos por saber qué pasará con la plaga de insectos que ha asolado su restaurante; Quinn se emborracha y le tira los trastos a Jaime, la mamá no oficial de Harrison; y Masuka amenaza con ponerse pañales en fin de año. Soberbio, ¿verdad? No, el cariño con el que se trata a los secundarios no está entre los hitos de esta serie. Sí lo está, por citar uno, el magnífico trabajo de construcción de los Morgan, de Dexter, de Debra y de la relación entre ambos, protagonista sin lugar a dudas de una séptima temporada que empezó muy fuerte, flaqueó con el adiós de Isaak y ha llegado algo cansada al final de temporada, pero que será recordada más por sus virtudes que por sus defectos. Qué le vamos a hacer: nos gusta Dexter.

Review TWD: Home Escrito por Iban Granero (@papaoom) el 22/02/2013

The walking dead sigue ganando espectadores en Estados Unidos semana tras semana. Homeocupa, de momento, el segundo lugar en la lista de capítulos con más audiencia, ya que más de 11 millones de personas lo vieron a través de la cadena de cable AMC. La calidad de los episodios, sin embargo, no va en aumento y de vez en cuando parece disminuir peligrosamente. Entre diversas cosas a destacar, una de las mejores de la tercera temporada de The walking dead es que no contiene esos aborrecidos capítulos de relleno. En lugar de eso, el relleno se reparte a lo largo de algunos episodios puntuales sin que se note con el objetivo de disimular la falta la ideas y desarrollo necesarios para tener una temporada de dieciséis capítulos en la que no suceden muchos acontecimientos importantes de la trama principal. Esto en sí no es ningún problema ni defecto. Casi todas las series pecan de ello o algunas directamente tienen arcos argumentales que no aportan nada al conjunto y pueden o entretener o aburrir. Y no olvidemos que por muy cinematográfico que se vuelva el asunto (culpa de HBO) estamos viendo productos cuyo objetivo es durar lo máximo posible .


El problema llega cuando el relleno se percibe incluso al estar dosificado y en Home esto se ha notado. Por un lado, la paranoia de Rick, que en teoría se había resuelto en Hounded , continúa y sin que nadie haga nada para evitarlo, éste se pasa casi todo el capítulo entre matorrales , viendo a Lori como si fuese Lana del Rey y haciendo “cosas”, algo que ya es un chiste recurrente en numerosos sitios web y redes sociales. Por otro lado, la aventura de un solo día de Daryl y Merle, con la cual hemos descubierto que el primero es más fiel al grupo de Rick y sus ideales y que los dos hermanos tienen un pasado turbio.Cosas que ya sabíamos. El rescate de la familia rodeada de caminantes aporta dinamismo al capítulo pero solamente recalca que Daryl ya no es como era antes. Lo transcurrido en Woodbury sí que es útil para el personaje de Andrea, pero cada vez resulta más difícil de comprender que a ratos tome las riendas y luego sea tan inocente.

La escena a destacar de Home es, sin duda alguna, el asalto a la prisión. El Gobernador realiza un pequeño ataque al grupo de supervivientes justo en el momento que tienen menos defensas sin Rick, Daryl y Glenn. Axel es la única baja importante y su repentina muerte será recordada por el sobresalto que ha podido causar en una escena completamente usual . Finalmente, ni flirteo con Carol ni sospechas por su actitud respecto a Beth. La secuencia sirve para demostrar que el Gobernador no piensa perdonar el asalto a su ciudad y que el grupo de supervivientes es débil si los protagonistas deciden otorgar más importancia a sus asuntos personales en lugar de al grupo en sí. Lo que podría haber sido una escena de acción bien realizada para aportar tensión en la cual fuésemos capaces de ver quién apunta a quién y en qué momento se podría disparar, termina siendo algo parecido a lo de Made to suffer : un tiroteo caótico en el cual durante cinco minutospersonajes que han estado entrenándose para disparar correctamente no aciertan casi ningún tiro. Está claro que no es lo mismo disparar a caminantes que a personas… Pero la cosa hubiese ganado veracidad con un par de bajas más. Para colmo, algunos caminantes aparecen tras haber recibido un disparo en la cabeza y se enmascara a un personaje con la intención de crear suspense pero que, más que otra cosa, desconcierta.


Como adaptación del cómic, Home parece haber tomado el popular tiroteo sorpresa del arco argumental Made to suffer que ocupó seis números, pero suavizándolo para posponer los sucesos impactantes y que cierran tramas en la season finale. El resto del capítulo, debido al relleno y al camino que han ido tomando las diversas tramas, es original y hace que The walking dead sea cada vez una adaptación más libre . Teorizando un poco, como en los viejos tiempos, me huelo que si se llega a solucionar el problema con Merle en el siguiente capítulo, el mayor problema será con Andrea. Pese a estar alejándose poco a poco del Gobernador, viendo el camino incoherente que lleva se puede crear un conflicto al estar ésta a cargo de Woodbury . Pero antes tocará tratar la (segunda) locura de Rick y debatir si realmente éste tiene madera de líder, algo que empieza a ser repetitivo en bastantes series actuales. Yendo más allá, ya que no hemos visto la ciudad en su totalidad, me atrevo a decir que en la cuarta temporada podríamos tener a un Rick recuperando el liderazgo y al mando de Woodbury , tratando más a fondo el tema de reconstruir una sociedad. Pero cambiando de showrunner cada año, uno ya no puede suponer nada.

Review Series  

A group of reviews about the most followed series in the USA.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you