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G. M. KASPARIAN

FINALES ARTÍSTICOS


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GENRIKH MOISEEVICH KASPARIAN

FINALES ARTÍSTICOS PRIMERA EDICIÓN TRANSCRITA

COLECCIÓN

NUEVA ESCAQUES

EDICIONES MA40 3


Título de la edición original rusa: Etiudi 1976 VAAP, Moscú Traducción de Mariano Orta Manzano Transcripción al sistema algebraico de MA40 1ª edición: junio 1976 (por EDICIONES MARTÍNEZ ROCA, S. A.)

1ª edición transcrita: octubre 2012

2008 por EDICIONES MA40, http://www.edicionesma40.com

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UN EMINENTE FINALISTA "Es indiscutible que un compositor de finales ensancha el horizonte de sus conocimientos si presta la mayor atención al juego práctico; por otra parte, también el jugador práctico ha de estudiar la composición con el fin de enriquecer su arsenal combinativo. El compositor de finales artísticos que se separa de la práctica ajedrecística, inevitablemente ve desembocar su capacidad creadora en un callejón sin salida." Estas palabras pertenecen a Genrikh Moiseevich Kasparian, cuya autoridad como fuerte ajedrecista práctico y como notable finalista artístico está fuera de toda duda. En su juventud, Kasparian era gran apasionado tanto del juego práctico como de resolver problemas y finales. Pronto sus esfuerzos se vieron coronados por notables éxitos en ambos campos. Durante muchos años, Kasparian supo cultivar paralelamente y hermanar sus dos aficiones, pero poco a poco la balanza se fue inclinando del lado de la llamada "posición ajedrecística". El nombre de Kasparian viene a sumarse a los de otros grandes ajedrecistas prácticos y corifeos del final artístico, tales como R. Réti, L. Kubbel, G. Matison, V. Chekhover (el cual, lo mismo que Kasparian, fue "maestro doble", tanto en el juego práctico como en la composición artística). Los finales artísticos sirven de eslabón entre las dos "profesiones" de Kasparian. Para su composición le han servido de estímulo no pocas partidas reales (entre las que se cuentan varias jugadas por él mismo) y, por otra parte, estos finales han sido a su vez de gran ayuda para muchos jugadores en sus batallas ajedrecísticas (véase números 17, 47, 71, 89, 102 y 169). ¿Qué es lo que atrae a Kasparian en los finales artísticos? "En la composición artística estimo sobre todo el elemento de novedad combinado con una forma económica." He aquí el credo de un artista exigente, que ha consagrado al ajedrez más de cuarenta años de su vida. En la ponencia "Estado actual y perspectivas de desarrollo del final compuesto", leída por Kasparian en el Congreso Internacional de la Amistad de Compositores de Ajedrez (Moscú, 1961), el autor formuló las exigencias a que ha de responder un final artístico. A la alta calidad del final compuesto contribuyen un contenido interesante, brillante y bello, la simplicidad y naturalidad de la forma, la buena utilización del material, una relación orgánica entre la introducción y la línea principal, la ausencia de jugadas forzadas en el juego y el dinamismo de éste, la existencia de un contrajuego interesante

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para las negras, un camuflaje moderado del final y una solución no excesivamente larga y difícil. Me imagino la sonrisa escéptica del lector. Hablar es fácil, me dirá, pero ¿cómo poner en práctica todas esas rígidas exigencias? ¡Lo más asombroso de todo es que el propio autor de las mismas lo haya conseguido por completo! Vea, por ejemplo, el lector el número 48. ¡Todos los elementos de la composición artística enunciados por Kasparian, sin excepción, se dan cita en dicho final! Y así son la mayor parte de los que aparecen en este libro... Hemos de decir que en Kasparian las palabras corren parejas con los hechos. Comprendiendo lo indispensable que es para un autor conocer también las obras de otros compositores antiguos y modernos, consiguió reunir una colección única de más de diecinueve mil finales compuestos. Los principios de la actividad creadora de Kasparian en este campo datan de 1928, cuando ya se apreciaba con bastante claridad un auge general de la composición finalística. A la "vieja guardia" formada por A. Troitzky, los hermanos V. y M. Platov y L. Kubbel vinieron a añadirse primero N. Grigoriev, F. Simkhocich, M. Kriatzkin, S. Filaretov, y más tarde A. Guliaev, A. Herbstmann, A. Gurvich, V. Bron, T. Gorgiev. En 1928, A. Herbstmann publicó un artículo titulado "El emparedamiento en los finales de ahogado"; por entonces se puso de moda el tema recientemente descubierto de la múltiple promoción tomando piezas ligeras. Además, el contenido de los finales se enriqueció notablemente con ideas problemáticas. Por supuesto, en el compositor incipiente que era Kasparian ejercieron gran influencia los clásicos nacionales del final artístico, pero al mismo tiempo nuestro autor asimilaba ya con avidez todo elemento nuevo de composición que se presentaba ante sus ojos. Tras haber comenzado con un modesto final de ahogado en seis jugadas (número 1), Kasparian produjo al año siguiente un final con dos mates de peón cambiante (número 4), emulando el record de L. Kubbel, pero desarrollando el tema algo artificialmente; más adelante, en el número 36 (único final de Kasparian en el que sólo intervienen peones) tienen lugar dos tablas (tema que había sido ya tratado por Grigoriev). Casi al mismo tiempo Kasparian y Gorgiev compusieron sendos finales basados en la promoción de un peón que se transforma en alfil (número 6), pero en el final número 8 el peón coronado se convierte en torre. El emparedamiento de piezas es tratado por Kasparian en los números 12, 15 y, más tarde, en el 22; en el número 18 desarrolla el tema del "mate de los cuatro caballos", tratado ya anteriormente no sólo por A. Troitzky y otros autores, sino incluso por los antiguos manuscritos. 1 La época de la "tempestad y empuje" en la composición artística no _______________ 1. Traducción de la conocida expresión alemana Sturm und Drang, que caracteriza muchas obras artísticas del movimiento romántico. (N. del T.)

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podía dejar de repercutir en la producción de Kasparian, que rinde tributo a las tendencias románticas y a la elaboración de posiciones record. En la composición número 7 surgen, una tras otra, siete (!) posiciones de ahogado; y en la 10, dos tablas posicionales se combinan con emparedamientos mutuos de piezas. Las posiciones iniciales en estos estudios van emparejadas con una idea completa, pero no puede decirse que estos finales sean primordiales en la obra de Kasparian. "Yo... me esfuerzo por expresar la idea en una forma acabada –escribe Kasparian–. Por ello, en la mayoría de mis finales hago que la idea figure en primer plano, y trato después de subordinar a ella el material." ¡Con cuánta verdad puede hablarse de "forma acabada" en los finales de Kasparian! Observemos de paso que todos los finales de nuestro autor aparecen ya "en perfectas condiciones" desde el principio. (¡Como también fue el caso de L. Kubbel!) En su producción no hay errores. Un descuido fortuito en alguno de los finales publicados por Kasparian constituye un fenómeno extraordinario... Transcurridos unos pocos años, Kasparian presentó también con éxito, en los finales números 21, 34 y 35, el tema muy popular entonces del movimiento sistemático de una pieza, que se ofrece a la vez en sacrificio, añadiendo además, en los dos últimos estudios citados, un motivo nuevo (amenaza de ahogado). El mate con una sola pieza ligera (la última) tiene lugar en el número 45, y una clave muy "a lo Kubbel" (5. Tf7!) aparece en el número 47. En el 46 el rey blanco logra escapar a la persecución "perpetua" de los dos alfiles enemigos. Con los años, la mano creadora de Kasparian se hace más firme. Su rica imaginación, su inventiva y la profundidad de sus ideas le ayudan no sólo a elaborar y perfeccionar temas ya conocidos ("persecución frontal" en el número 57, "amenaza perpetua de mate", ya trabajada por el omnipresente A. Troitzky; en el 64, persecución de la torre por un caballo, idea cultivada por A. Gurvich, en el número 68), sino también a descubrir nuevas ideas enteramente originales (jaques cruzados en los números 59 y 243, movimiento sistemático de una torre negra por cuatro columnas consecutivas en el 72, "minado" del campo de dama negra en el número 135, "juego del escondite" en el número 157). En un artículo titulado "El tema de la clavada en los finales de ahogado", publicado en 1929, A. Herbstmann aporta no pocos elementos al tema de la clavada variable o alternativa. Pero seis años más tarde, con su descubrimiento de la "clavada perpetua", Kasparian logró añadir un mayor dinamismo a este tipo de final. En el número 26 aparecen tres clavadas de alfil, y en el 25, tres de caballo; en el número 23, el caballo, aunque permanece inmóvil, sufre cuatro clavadas consecutivas. Este mismo tema de la "clavada perpetua" se desarrolla también en los números 28 y 39. Juntamente con A. Dolukhanov, Kasparian presenta otro tema original llamado "dominio pasivo". En el final número 41 la torre negra no puede esca-

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par a la molesta persecución del alfil enemigo, y en el 209 la torre blanca es quien persigue al alfil negro; en el número 42 el autor logra combinar este nuevo tema con un movimiento geométricamente preciso de piezas. Ya de antiguo, gracias al celo y esfuerzos de los autores soviéticos de vanguardia, la composición finalística se hallaba liberada del fetichismo del material. "¡Lo principal es la idea!" Este pensamiento se hace sentir en toda la producción de los compositores importantes de finales. No puede, sin embargo, dejarse de lado el estudio de las propiedades de las piezas, que ayuda al ajedrecista a penetrar cada vez más profundamente en los "secretos" del mecanismo de su juego. Pero si antes dicho estudio se limitaba al estrecho campo de la lucha entre meras fuerzas materiales (torre y pieza menor, o dos piezas menores con peones contra dama y peones, etc.), ahora los compositores han empezado a trabajar con los más diversos conglomerados de piezas. Grande ha sido, por ejemplo, la contribución de Kasparian al conocimiento de la lucha de una torre contra torre y dos caballos. En la conclusión del final número 103, que tuvo mucho eco en obras de otros autores, y también en los números 93, 104, 219 y 229 tienen lugar unas curiosas tablas posicionales (por dos veces en el 104); una gran ventaja a favor de las negras –dos alfiles de más– resulta insuficiente para ganar en los números 101 y 265, y los finales 162 y 268 acaban en tablas por ahogado. Sólo en el número 230 gana el bando más fuerte. Un análisis fino y preciso, junto a una capacidad de trabajo fuera de lo ordinario, permitieron a Kasparian obtener también excelentes resultados en el campo de los finales prácticos. Sus profundos estudios en este terreno han sido incluidos en los manuales. Un magnífico modelo de trabajo analítico constituye su artículo "Torre y dos peones ligados contra torre". No ciñéndose únicamente a sus severos análisis, el autor supo dar forma artística a los resultados de los mismos en una serie de excelentes composiciones (números 74-79). Aunque parezca increíble, en el final número 78 sólo se consigue la victoria con la jugada 6. Ra2!!, ya que a fin de cuentas influye decisivamente en el resultado el efectuar dicha jugada en el momento crítico. En los primeros tiempos del desarrollo del final compuesto soviético, diversas ideas se agitaban en la mente de los autores. Con la mano hábil de F. Simkhovich comenzó hace ya tiempo, y es dudoso que acabe alguna vez, la era de la afición por las tablas posicionales. Muchas han sido en este sentido las aportaciones interesantes e instructivas de los compositores soviéticos de finales, pero entre ellos ocupa un lugar especialmente meritorio Kasparian, a quien se deben cerca de un centenar de estudios sobre el mencionado tema. Es sintomático que para la sección de composiciones artísticas del opúsculo "Ajedrez en 1951-1952", Kasparian escogiese el tema "Tablas posicionales". Además, en 1962 apareció un libro con este mismo título, en el que se recopilaba la totalidad de los largos y profundos trabajos llevados a cabo sobre este original aspecto de los finales compuestos. Hemos de decir que los propios estudios de Kasparian constituyen la prez de dicha obra.

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El bloqueo del rey y la dama de las negras tiene lugar en el número 86; es impresionante el duelo del rey blanco contra la dama enemiga, que se mueve en un trasfondo de mutuo zugzwang. Son originales las clavadas en diagonal de los dos peones negros en el número 98, y en el 132 las blancas liberan una de sus piezas de una clavada para a su vez clavar una pieza enemiga, hecho que inevitablemente provocará la sonrisa de los lectores. La sujeción de piezas atadas a una recíproca defensa puede apreciarse en los números 83, 96, 100, 106, 110, 155, 161, 163, 198, 242, 245. En el 66 podemos observar un ataque perpetuo al caballo, que da una vuelta casi completa al tablero (sólo en los últimos tiempos los compositores soviéticos han logrado borrar de su vocabulario ajedrecístico la palabra "casi"); en los números 227 y 228 dicho tema es desarrollado de modo mucho más interesante, y en el 216 el rey blanco persigue a los dos caballos enemigos; en el 84 la dama negra dispone de 45 (!) casillas libres, pero no consigue sustraerse a la persecución de la torre blanca; el ataque alternativo a varias piezas puede verse en el número 117; en el 126, en que las blancas se defienden ingeniosamente contra el mate, son curiosos los momentos y motivos geométricos de "eco", y en el 118 se pasa de un aspecto de las tablas posicionales (ataque perpetuo) a otro (clavada). El 171 es otro ejemplo más de la fenomenal capacidad imaginativa de Kasparian: ¡Las tablas posicionales se logran 2 mediante un "Novotny perpetuo"! Gran interés ofrece el tema del movimiento sistemático de un grupo de piezas, que Kasparian ha tratado también con notable éxito. En el final número 55 el autor lleva ingeniosamente a cabo una persecución "paralela" de dos piezas enemigas a lo largo de la diagonal; como auténtico descubrimiento ha de considerarse el tema tratado en los números 70, 80 y 105, en que el rey efectúa un viaje completo de un extremo a otro del tablero (por dos veces en el número 70) para arrastrar la torre enemiga hacia la línea de fuego de sus propias piezas. Un bonito arabesco trazan sobre el tablero las torres blancas del número 111, pero el record en este tema pertenece al número 90; es imposible no sentirse impresionado ante el encarnizado cuerpo a cuerpo en trece jugadas, en el que toman parte tantas fuerzas importantes: cuatro piezas por cada bando. Las ocho piezas, cada una de las cuales se halla estrechamente ligada a las demás, se van desplazando ingeniosamente, trazando sobre el tablero un complicado "dibujo" geométrico y haciendo que en diversos sectores del campo de batalla se produzcan por cuatro veces (!) posiciones análogas. En el tema del zugzwang mutuo es posible que Kasparian no tenga rival. Ya hemos mencionado, y habremos aún de mencionar con más detalle, _______________ 2. Tema llamado de "Novotny", consistente en cierto tipo de obstrucción: véase el número 171. (N. del T.)

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muchos finales de este tipo. Entre los mejores de ellos, el propio autor señala el número 67. Parece como si fuera indiferente que el rey blanco se retire a una casilla o a otra en la séptima jugada; sin embargo, la elección de una u otra de ambas casillas disponibles determina cuál de los dos bandos quedará después en zugzwang. El número 73 es como un gran lienzo, en que las negras, con dos piezas de más, no logra liberarse del cerco enemigo, y en el 82 las blancas, mediante un juego hábil, consiguen perder un tiempo, lo que decide a su favor el resultado de la lucha. En el número 107, en que el juego abarca todo el tablero, desempeña un papel decisivo la renuncia a capturar el caballo negro; en el número 168 un zugzwang recíproco surge tras una intensa lucha, y, por fin, en las combinaciones 99 y 120 nos encontramos con tres tipos de zugzwang. Un final artístico no puede reflejar todas las etapas de la compleja lucha que se desarrolla a lo largo de toda una partida de ajedrez. Esta particularidad del final compuesto da origen a una especialización o fragmentación en el estudio de los diversos aspectos del juego, al servir, por ejemplo, de ilustración a tal maniobra ingeniosa, a una brillante combinación o a cualquier otra idea más o menos interesante. El estudio de los finales artísticos permite desarrollar la capacidad táctica de un ajedrecista y contribuye también a engendrar en él la llamada "visión combinativa"; pero, en cambio, dichos finales no suelen abordar, como es natural, los aspectos estratégicos. A Kasparian corresponde el mérito de haberlo hecho por vez primera en el número 81, y con una fuerza expresiva muy por encima de lo común. En este final se da vida a una idea extraordinariamente compleja. Superar las dificultades analíticas que surgen en el proceso de hallar la solución no está probablemente al alcance sino de unos pocos ajedrecistas altamente cualificados. El autor de estas líneas ha de confesar que, aun después de conocer la solución, anduvo largo tiempo "perdido en tinieblas" hasta lograr finalmente captar todas las finezas de este trabajo de auténtica orfebrería. Es evidente que en esta y otras composiciones semejantes (por ejemplo en el número 223, en que incluso tiene lugar una batalla de planes), el autor se aparta de uno de los principios por él proclamados, según el cual la solución no debe ser excesivamente difícil. Puede que tales finales lleguen a reducir algo el auditorio de Kasparian o a restringir el número de ajedrecistas capaces de resolver y entender por completo sus "superfinales", pero no hay duda de que estas verdaderas obras maestras producidas por Kasparian contribuyen a realzar el mágico y misterioso encanto de la composición artística para todos aquellos que tratan de penetrar los más íntimos secretos del ajedrez en todas sus facetas. Kasparian pone de manifiesto toda la fuerza de su maestría cuando participa en concursos finalísticos, en los que se trata de componer sobre un tema dado. Tales son los finales 180 y 181, en los que se produce un mate por bloqueo, el "cósmico" número 182, el final 218 del Match de la Amistad, en que el rey negro va desde g8 hasta c4 para recibir allí el mate, bloqueado

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por dos de sus piezas; y, por fin, los números 237 y 238, con material fijo para las blancas (dama y dos torres). Es sorprendente la habilidad de Kasparian para expresar una idea con el tema de "eco". Buen ejemplo de ello son los números 93, 164, 176, 179, 183, 191, 233, 239, 255, 269. Kasparian camina por las "vías del realismo" de modo claro y directo, pero a veces no resiste la tentación de internarse un poco en la jungla de las ideas románticas, como, por ejemplo, en el número 222 (compuesto, digámoslo, no en 1929, ¡sino en 1964!). No sólo posee Kasparian un perfecto dominio de las modernas técnicas de la composición finalística, sino que aun abre nuevos caminos. Sabe evitar las posiciones artificiales de los reyes, metidos ya en una red de mate, o de piezas cuya movilidad se halla restringida por cadenas de peones. Se sirve con habilidad de los más ingeniosos procedimientos, partiendo de posiciones ligeras y aireadas, raramente vistas antes en este tipo de composiciones. En los números 178 y 199 utiliza dos posiciones de dama casi análogas, en que dicha pieza no puede capturar el material enemigo atacado a causa del mate; en los números 85 y 217 se trata el tema del "péndulo" de piezas, en que un caballo sirve de soporte a un alfil, que a su vez persigue al alfil enemigo. Kasparian prescinde de brutales amenazas en una jugada, que privan al adversario de la posibilidad de escoger entre varias respuestas (por ejemplo, amenazas de mate, de capturar la dama, etcétera). En sus finales los motivos son más finos; así, por ejemplo, la amenaza de capturar el último peón en los números 43, 44, 81, 90, 125, 134, etcétera. El estudio de los procedimientos utilizados por Kasparian en sus composiciones carece aún de investigadores, y por ello sólo es posible dar a los compositores inexpertos el siguiente consejo: "Tratad de hacerlo como Kasparian." ¿Dónde está su "secreto"? ¡En realidad no hay tal secreto! Todo consiste en un insuperable dominio del análisis, en el que Kasparian es maestro consumado. Sus brillantes cualidades analíticas le permiten expresar en una forma sencilla y cincelada hasta la filigrana las ideas más abstrusas. Así, donde otro compositor necesitaría añadir uno o varios peones (por ejemplo, para obstruir una columna, cubrir una casilla, etc.), Kasparian sabe arreglárselas sin ninguno. Dirigidas por sus hábiles manos, las piezas operan en sus composiciones auténticos milagros. Gracias a su perfecto conocimiento de las propiedades de las piezas y a la captación de todas las posibilidades que ofrece la mutua relación entre ellas, este verdadero brujo del final artístico consigue descubrir en la batalla entre diversas fuerzas materiales posibilidades nunca vistas. En la miniatura número 71 sólo existen cinco piezas sumando ambos bandos, y, no obstante, asistimos a una lucha encarnizada y larga (ocho jugadas) que acaba en tablas por ahogado. Sería ingenuo suponer que la forma límpida y transparente que caracteriza la mayor parte de la producción de Kasparian se le da al autor con toda facilidad. No hay tal cosa. Cada uno de sus finales le exige una buena dosis

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de esfuerzo, paciencia y perseverancia. Podría muy bien aplicársele, el dicho de V. Mayakovsky a propósito de la actividad poética: "Para el logro de una sola palabra has de agotar mil toneladas de ganga verbal..." ¡Qué sencilla, natural y ya conocida nos parece la posición del final número 89! Da la impresión de que el autor haya colocado las piezas sobre el tablero en un momento de súbita inspiración y sin pensarlo mucho... Nada más erróneo que semejante idea. En uno de sus artículos Kasparian cuenta que para elaborar este final hubo de examinar a fondo diecinueve (!) posiciones fundamentales muy diversas entre sí, sondeando poco a poco la posibilidad de expresar la idea con mayor relieve y de disimular mejor la solución. ¡Bien puede llamarse a esto un trabajo de titanes! Una vez me tocó en suerte colaborar con otro famoso compositor contemporáneo de finales, L. I. Loshinsky; era asombroso observar la implacabilidad con que rechazaba posiciones que a los ojos de muchos podían parecer absolutamente perfectas. Una y otra vez volvía a componer nuevos esquemas, y sólo después de largos y penosos intentos acababa dándose al fin por satisfecho. No hay duda de que esta misma "obsesión" por la obra perfecta caracteriza también el trabajo de Kasparian... Y así es como un final queda completado, se publica y ve finalmente reconocido su mérito. Parecía que ya llegó el momento de quedarse tranquilo, de descansar en los laureles. Pero no. En el proceso de elaboración de su final el autor se encontró con matices que no llegó a explotar del todo: descubrió también nuevas posibilidades, y se le ocurrió que podía expresarse la misma idea con otros motivos temáticos... De este modo comienza la "persecución de un tema", tan típica de Kasparian y tan acorde con su inquieta naturaleza creadora. Dos años después de la publicación del célebre final número 81, Kasparian lleva a la imprenta el 91: el tema principal en el primero es una falsa pista en este último, y viceversa: la solución real de éste sólo daba tablas a aquél. Para obtener tal resultado el autor cambia el color de las piezas y les asigna tareas diferentes. Análogas "manipulaciones" podemos observar en los finales números 43 y 44, 89 y 136, 90 y 160. Los números 108 y 112 nacieron de la misma "raíz", pero su solución es diferente; con ellos se relaciona estrechamente el número 175. Asimismo se parecen entre sí los números 139 y 140, y también 129 y 152, aunque cada uno de ellos tenga sus propias características específicas; como resultado del análisis del número 121 salió a la luz el final colectivo 234. El tema problemístico de la pinza aparece en los 3 números 24 y 54; las combinaciones 196 y 197 son gemelas, y en los núme_______________ 3. En realidad, esta composición equivale a un problema en siete jugadas, pues las negras se ven incapaces de diferir el mate ni siquiera por un tiempo.

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ros 250 y 264 se utiliza exactamente el mismo material. En los finales 95 y 97 las torres negras son víctimas de la persecución de los caballos enemigos en el primero, y de los alfiles en el último. Dos tablas por ahogado con pieza clavada surgen como resultado de la semiclavada de dos piezas idénticas: de dos caballos, uno de los cuales proviene de la coronación de un peón, en el número 50; de dos torres en el 51, y de dos alfiles en el 52. El mismo efecto cómico resulta de las análogas posiciones finales que se dan en los números 202 y 211; y en los números 246 y 260 se producen asimismo parecidas situaciones de zugzwang mutuo, aunque en el último ejemplo la conclusión es más dinámica y profunda. Las posibilidades constructivas de Kasparian parecen inagotables. Buena prueba de ello es el final 171, cuyas dificultades técnicas fueron consideradas insuperables por otros compositores. Y, sin embargo, a veces parece que Kasparian trata de vencer todos los obstáculos que se le presentan por esos procedimientos analíticos que le son tan afines. Pero tal cosa –es decir, tal dialéctica de la composición– puede limitar algo sus posibilidades creativas. La introducción de algunos de sus finales es un poco seca, adolece de un carácter, si no enteramente "a la Rinck", al menos algo en el estilo de este compositor, con un juego de piezas "mecánico", una clave indispensable y rectilínea, y elementos de sacrificio. De estas composiciones "a la Rinck" parecen ser típico exponente los números 63, 65 y 210. Un segundo peligro que acecha al compositor consiste en que sus ideas son a veces algo complicadas y difíciles de realizar, dando lugar en algunos finales a ciertas asperezas que, aunque mínimas, no dejan de ser reales. Resulta sencillamente imposible "atar cabos" de manera ideal en una de tales alucinantes composiciones y hacer que todas las variantes discurran sin pena ni tropiezo. Ésta es la razón por la que en algunos finales no todas las jugadas son rigurosamente únicas. Se impone, pues, la conclusión de que en la realización de ideas complicadas no es absolutamente indispensable aplicar con rigor el principio de la unicidad de todas las jugadas que llevan a la solución. Sólo ha de ser único el método o procedimiento que a ella conduce. Entre los finales contenidos en esta obra pueden verse algunos cuyo enunciado se sale algo de las normas generales, por ejemplo: "Juegan las negras. Las blancas hacen tablas." Esto es preferible evitarlo; pero, al parecer, Kasparian no quiso en estos casos renunciar a una jugada introductoria de las negras, ligada a alguna fineza que confería un mayor brillo a la composición. A su modo, el autor no deja de estar en lo cierto, y parece que sería razonable proceder precisamente de esta manera en aquellos finales que comienzan con una captura... En la progresión creadora de Kasparian se refleja, como en una gota de agua, el camino seguido por la composición soviética desde sus principios hasta su estado actual. En el mundo de la composición ajedrecística la in-

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fluencia de la obra de Kasparian ha sido enorme, y puede afirmarse que ninguno de sus estudios ha dejado de tener resonancia. Kasparian es autor de cuatro libros (éste es el quinto), así como de numerosos artículos teóricos y prácticos. En cuanto a los premios y distinciones obtenidos por Kasparian, dejamos que el lector haga el cálculo por sí mismo, ¡si no se le indigesta la suma! Kasparian posee todo lo habido y por haber en lo tocante a grados honoríficos y "títulos" ajedrecísticos. Por dos veces alcanzó la norma de maestro, dos veces también la de maestro internacional, es maestro emérito de 4 deportes , juez nacional para toda la Unión Soviética y árbitro internacional de composición ajedrecística, y cinco veces campeón soviético de finales artísticos. Si existiese el título de gran maestro o el "puesto" de campeón del mundo en la composición de finales, no cabe duda de que ambas distinciones recaerían en la persona del eminente finalista soviético Genrikh Moiseevich Kasparian. No cabe duda, repetimos. Cuando el lector haya pasado la última página de este libro, él mismo dará testimonio incondicional de la verdad de mis palabras.

V. KOROLKOV

_______________ 4. Título oficial en la Unión Soviética. (N. del T.)

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ESTUDIOS 1. “Zaria Vostoka”, 1928 Dedicado a los componentes del primer campeonato de ajedrez de Georgia

A 3. ..., Rg6; se sigue 4. a5, y tablas. 4. Cd7!

...

No vale 4. Rf5?, a causa de Rh6; 5. Cd7, Ad6!; 6. Re6, Af4; y las negras ganan. 4. ...

No tienen interés las variantes: I. 4. ..., Ah6; 5. Rf6!, Cc3, 6. Rf5!, Cd5; (6. ..., Cd1; 7. Cf6+, Rg7; 8. Ce8+, Rf7; 9. Cd6+), 7. Cf6+, tablas; II. 4. ..., Ae7; 5. Rf5, Cc3; 6. Ce5, Cd5; 7. Cf7, Ce3+; 8. Re6, tablas; III. 4. ..., Aa3; 5. Rf5, Ac1; 6. Ce5, Rg7; 7. Cf3, Rh6; 8. Ce5, tablas.

Tablas 1. b6

Cxb3

5. Rf5 6. Cc5!

Si 1. ..., Ac5; entonces 2. b7, Aa7; (si 2. ..., Ag1; 3. b4, Cc2; 4. b5, Ah2+; 5. Re6, y la tranquila posición de las negras se hace muy peligrosa); 3. b4, Cc2; 4. b5, Ce3; 5. Rd6, y los peones blancos, apoyados por el rey, adquieren gran fuerza, a saber: 5. ..., Cxg4; 6. Rc7, Ce3; 7. a5, Cd5+; 8. Rc8. 2. b7 3. b8C!

Ag7+

Rh6 Cxc5

Si 6. ..., Cc3; entonces 7. Ce6, y tablas. Ésta fue mi primera obra, composición hecha recogiendo impresiones sobre famosos estudios acerca de tablas por rey ahogado. (Véase diagrama núm. 2)

Cc5 Cxa4

1. d6

17

Ae5


2. “Bolshevistskaia smiena”, 1928

3. “Pravda”, 1929 Tercer premio honorífico

Ganan Tablas 2. d7 3. Rb5

Ac7 bxa6+

1. Cd6

Facilitaría la tarea de las blancas 3 ..., Ra7; 4. Ac5+. 4. Rc6!

La divisa del caballo blanco es: "¡Pronto para casa!"

...

1. ... 2. Axb3 3. Cb5+ 4. Cxa3

4. Rxa6?, sería caer en la trampa; 4. ..., Rb8; 5. Ad6, Ra8; 6. Axc7, ahogado.

Cb3+ Axb3 Re3 d2

La penetración con el rey 4. ..., Rd2; se refuta mediante 5. Rb1, Re1; (5. ..., Ac2+; 6. Ra2); 6. Cb5, d2; 7. Cc3, Rf1; 8. Ra1, (amenazando 9. Cb1).

4. ... Aa5 5. Af6 (g5, h4) Ra7 O bien 5. ..., Rb8; 6. Ae5+, Ra8; 7. Ac7.

5. Cb1 6. Ad4+

...

d1D

... Tablas por rey ahogado.

Si no existiese el peón a6 las negras podrían jugar 6. ..., Ra6.

(Véase diagrama núm. 4)

6. ... Ra8 7. Ab6 y ganan.

1. Cd1!

18

...


4. “Shajmatnii listok”, 1929 Cuarto premio honorífico Dedicado a L. I. Kubbiel

4. Cxa4 5. Rc4 6. Rc3 7. Rc4 8. axb3++

Rxa4 b5+ b4+ b3

II 3. ... 4. Ce4!

Llevaría a tablas 4. Cxa4?, bxa4!; 5. Re5, (o bien 5. d6, Rb5; 6. Re5, Rc5!; –perdería 6. ..., Rc4?; 7. Rf6, Rd3; 8. Re7, Rc2; 9. Rxd7, Rb2; 10. Rc6!, Rxa2; 11. d7, Rb1; 12. d8D, a2; 13. Dd3+, Rb2; 14. Dd4+, Rb1; 15. Dxa4, a1D; 16. Dxa1+, Rxa1; 17. Rb5, Rb2; 18. Rxa5, Rb3; 19. Rb5–; 7. d3, Rb4; y las negras consiguen salvarse); 5. ..., Rc4; 6. Rd6, Rd4!; 7. d3, Rc3; 8. Rxd7, Rb2.

Ganan Si 1. Txb4+?, entonces 1. ..., axb4; 2. Cd1, b3; 3. axb3, Rb4; 4. Cc3, Rxb3; con ventaja para las negras. 1. ...

4. ... 5. Cc5! 6. Rd3 7. Rd4 8. dxc3++

Txa4

Sería un suicidio 1. ..., Rxa4; a causa de 2. Cc3++. 2. Cc3+

Las blancas han conseguido atrapar a la torre. ...

[FEN=“2R5/pr5p/8/8/5k2/2P2P2/1r2 QKP1/8 w - - 0 1”]

Ahora son posibles dos variantes, y en ambas se da el mate con un peón.

1. g3+, Rf5; 2. g4+, Rf4; 3. Tc4+, Rg5; 4. Tc5+, Rf6; 5. Tc6+, Rg5; 6. Rg3!, Txe2; 7. f4++. 1. ..., Rg5; 2. f4+, Rf5; 3. Tc5+, Rf6; 4. Tc6+, Rf5; 5. Rf3!, Txe2; 6. g4++.

I 3. ...

d6 dxc5+ c4+ c3

Para hacer una comparación con el estudio de L. I. Kubbiel, el cual compuso también dos mates parecidos de peón. L. I. Kubbiel, "Shajmati v SSSR", 1934.

Rb4

3. Rd4

b5 ...

d6

19


5. “Molodoi rabochii”, 1929

6. “Shajmatnii listok”, 1929

Tablas

Ganan

1. h5 2. h6

a5 a4

1. f6

1. gxh6, se refuta mediante 1. ..., gxf5; 2. Cf6, Cxh3; 3. Ad2, f4; 4. Rf1, (o 4. Cxh7, Rh5; tablas), 4. ..., Rg5; 5. Cg8, Rg6; 6. Rg2, Rf7; tablas.

Es malo 2. ..., gxh6?; a causa de 3. g7+, Rxg7; 4. Ae4. 3. Ag8! 4. h7+ 5. Rg2

Rxg8 Rh8 ...

1. f6 2. Rf2! 3. Axg5+ 4. f7

Ahora el rey blanco se encamina hacia e2. 5. ... 6. Rf1 7. Re2

...

a3 a2 a1D

Cf3+ Cxg5 Rxg5 gxh5

Si 4. ..., Txh5; entonces primeramente 5. Rg3, y luego 6. f8D, y las blancas ganan. 5. h4+!

Tablas por ahogo del rey

Rg6!

blanco. Si 7. ..., a1C; entonces 8. Rd1, Cxc2; 9. Rxc2, y las negras están ahogadas. O bien 7. ..., a1A; 8. Rf1, con posición de tablas.

Esperando el ahogo, después de 6. f8D?. 6. f8A! y ganan. Al mismo tiempo que el presente estudio, se publicó un trabajo

20


7. “Shajmatnii listok”, 1930 Tercer premio

de T. Gorgiiev con una posición parecida del caballo. No obstante, el comienzo de la composición de Gorgiiev es muy meritoria. T. Gorgiiev, Concurso de compositores reunidos del Norte del Cáucaso, 1929, 5-6 premio. [FEN=”3B4/5N1p/4kPr1/7p/4nP2/5K2 /7P/8 w - - 0 1”] 1. f5+, Rxf5; 2. Ch6+, Txh6; 3. f7, Cg5+; 4. Axg5, Rxg5; 5. h4+, Rg6!; 6. f8A!, y ganan. Al cabo de veintisiete años, T. Gorgiiev modernizó esta idea, conservando el mismo tipo de final, pero con otro comienzo. T. Gorgiiev. "Shaji", 1956, primer premio.

Tablas 2. ...

2. ..., Axb4; 3. Dc6; facilita a las blancas el empate.

[FEN=”8/p6r/r3P1R1/p1PP4/k7/8/P7/ 2K5 w - - 0 1”]

3. Ta2+ 4. Rxa2

1. e7, Txe7; 2. Txa6, Rb5; 3. d6, Td7; 4. c6, Txd6; 5. c7, Txa6; 6. a4+, Rb6; 7. c8A, y ganan.

5. Ra3

Ra6

Ab2+

Igualmente se presenta el ahogo con 5. ..., d1D; 6. Dxb6+, Rxb6; o bien 5. ..., b4+; 6. Ra4, d1D; 7. Dxb6+, Rxb6.

1. ..., Cxc6; 2. Dxc6, aseguraría las tablas a las blancas: 2. ..., c4+; 3. Rxc3, Ta3+; 4. Rb2, Tb3+; 5. Ra2, d1D; 6. Da8+, Rb4; 7. Df8+, cualquier movimiento del rey negro; 8. Da8+, y jaque continuo. 2. Cxb4+

Txa2 b3+

4. ..., d1D; 5. Dxb6+, Rxb6; ahogado.

(Véase diagrama núm. 7) 1. Cc6+

cxb4

6. Rb4

Aa3+

6. ..., d1D; 7. Dxb6+, Rxb6; tablas por ahogo.

...

7. Rc3

Acarrearía mate 2. Dg8?, en vista de 2. ..., Tb1+; 3. Rxc3 d1C++.

21

Ab4+


Nuevamente el mismo resultado con 7. ..., d1D; 8. Dxb6+, Rxb6; o 7. ..., b4+; 8. Rc4, d1D; 9. Dxb6+, Rxb6. 8. Rb2

b4+; 11. Rc4, (o bien 11. Rd4, Db2+; 12. Rxe3, Dc3+; 13. Rf2(f4), b3; etcétera), 11. ..., b5+; 12. Rc5, Dc2+; 13. Rxb4, Db2+; 14. Rc5, Dc3+; 15. Rd6, Ra5. Por este motivo dejé el estudio en su. forma original, con la que se publicó en 1930.

Ac3+

8. ..., d1D; 9. Dxb6+, Rxb6; ahogado. 9. Ra3

8. “Shajmatnii listok”, 1930

etcétera.

Las blancas obtienen el ahogo en siete formas diferentes. En los años veinte y treinta, este estudio ostentó una verdadera marca de las de su tipo, las puso de moda y suscitó la admiración general. Posteriormente fue revisado y corregido. No obstante, en la actualidad no es probable que obtuviera exito en los concursos. Un eminente analista y compositor francés, A. Sheron, en su importante obra en cuatro tomos "Lehr und Handbuch der Endspiele" (Berlín, 1957-1960), expone este estudio y lo actualiza. A. Sheron indica (tomo 3, página 238) que, después de 1. Cc6+, Ra6; 2. Cxb4+, cxb4; 3. Ta2+, Txa2; 4. Rxa2, b3+; 5. Ra3, Ab2+; 6. Rb4, Aa3+; puede darse una solución secundaria: 7. Rxa3, d1D; 8. Dg2, con lo que es dudoso que las negras puedan ganar. A. Sheron propone añadir un peón blanco en f3 y uno negro en f4, para evitar soluciones secundarias. Sin embargo, considero que los temores de A. Sheron son infundados, ya que el final de damas, producido después de 8. Dg2, carece de esperanzas para las blancas: 8. ..., Dc1+; 9. Rxb3, Db1+; 10. Rc3,

Ganan 1. Ta6+ 2. f7 3. Axf7 4. Ae8+!

Ta5 Txf7 Txa6 ...

Es erróneo 4. d7?, a causa de Cd6!; 5. Ae8, Cf7+!; 6. Axf7, Td6; y las negras consiguen tablas. 4 ... 5. d7 6. d8T!

Ra5! Cb6! ...

Ahogarían a las negras con 6. d8D?. Ahora surgen dos posibilidades:

22


9. “Zaria Vostoka”, 1931

I 6. ... Cc4 7. Td5+ Rb6 8. Tb5+ Rc7 9. Tc5+ Rd8 10. Ab5 Ta5 11. Td5+ Rc7 12. Axc4 y ganan. II 6. ... Ca4 7. Td5+ Rb6 8. Td6+ Rb7 9. Txa6 Rxa6 10. Axa4 y ganan.

Tablas 6. Ac4+ 7. Af7!

Diez años más tarde se publicó un estudio parecido: A. Aizienshtat, “Shajmati v SSSR”, 1940.

Ra3 Axf7

Tablas por ahogo.

[FEN=“5nK1/2B4p/4Pk1r/8/6P1/p4P2 /P7/8 w - - 0 1”]

10. “Shajmatnii listok”, 1931 Mención honorífica

1. g5+, Rxg5; 2. Ad8+, Rh5; 3. e7, Cg6; 4. e8T, Cf4; 5. Te5+, Rg6; 6. Tg5++. (Véase diagrama núm. 9) 1. a6

bxa6

El cambio era obligado (1. ..., Axb5?; 2. a7). 2. Axa6 3. Rg5! 4. Rg6 5. Rh7

Ae8+ Cf7+ Cxh8+ Cg6

Juegan negras. Tablas

O bien 5. ..., Cf7; 6. Rg8, cualquier movimiento negro; 7. Ac4+.

1. ...

23

Ce2


11. “Shajmatnii listok”, 1931

Se llegaría a una posición de tablas después de 1. ..., g2; 2. Dc8, Rh7; 3. Ah2, Ce2; 4. Rd2, c1D+; 5. Dxc1, Cxc1; 6. Rxc1, Rh6; 7. Af4+, Rh7; 8. Ah2. 2. Dc8

c1D+

Se produciría una segunda posición de tablas con 2. ..., Rh7; 3. Axg3, c1D+; 4. Dxc1, Cxc1; 5. Rd2, Ce2(a2); 6. Ad6, Rh6; 7. Af8+, Rh7; 8. Ad6. 3. Dxc1+ 4. Af4+ 5. Axc1 6. Rd2

Cxc1 Rh7 g2 g1D

Tablas 1. Axb7

Las blancas están ahogadas. 6. ...

Naturalmente, no 1. Axa4?, Ad2++; o bien 1. Rxa4?, bxc6; 2. dxc6, Rb6.

g1A

Si 6. ..., g1C; entonces 7. Rd1!, Ce2; 8. Ad2, tablas. 7. Re1 8. Rf1 9. Rg1 10. Ag5 11. Rh2 12. hxg5

...

1. ... 2. Axa6!

Ah2 Ad6 Af8 Ah6 Axg5

Ab5 ...

Necesario para evitar el mate con 2. Ad2++. 2. ... 3. g7! 4. d6 5. f8D

y el ahogo es innegable.

Axa6 Axg7 Ac8 ...

No sirve la transposición de jugadas: 5. d7?, Ac3+!; 6. Rb5, Axd7+; 7. Rc5, Ab2!; 8. Rd6, Ag4!; 9. Re7, Aa3+; 10. Re8, Ah5; y ganan.

En los años treinta, en muchos estudios incluidos en este tomo, me dejé llevar por las ideas románticas. Me dominaron tanto mis ideas de ahogo de ambos bandos, con el bloqueo recíproco de las piezas, que prácticamente no me dejaron componer otro tipo de estudios.

5. ... 6. d7

Axf8 Axd7

Tablas por ahogo.

24


12. “Shajmatnii listok”, 1931 Segunda y tercera mención honorífica

6. ... 7. Rc2!

Es erróneo 7. Rd2?, a causa de Rb2, y las blancas pierden ineludiblemente, como en las siguientes variantes: I. 8. Aa4, Dd6+; 9. cualquier movimiento, Db4+. II. 8. Ac2, Dd6+; 9. Td3, (9. Ad3, Db4+; 10. Rd1, Dc3); 9. ..., Df4+; 10. Te3, Db4+; 11. Rd1, Dd4+; 12. Td3, Dg1+; 13. Rd2, Dc1++. III. 8. Ab3, f5; 9. Ae6, Df4; 10. Axf5, (10. Rd3, Dd6+; 11. Rc4, Dc6+; 12. Rd4, Db6+; 13. Rd3, Dc5; 14. Rd2, –14. Axf5, Dd5++–, 14. ..., Dc1+; 15. Rd3, Dc3++); 10. ..., Dxf5; 11. Tf3, Dg5+; 12. Re1, Dg1+.

Tablas 1. Rd3 2. Aa4! 3. Rc2!

7. ...

h2 Tg1 ...

Dxe3

Ahogo con bloqueo del alfil. Posteriormente realicé análisis de tablas en otro estudio (véase número 89), de manera condensada y en partida viva. Como prueban con exactitud las variantes, hay que aclarar las jugadas sexta y séptima de las blancas, bastante analizadas en posiciones normales en las que hay una torre blanca y un peón en e2 contra una dama negra y un peón también en f7.

Amenaza 4. Ta3++, y obliga a las negras al sacrificio de dos piezas. 3. ... 4. Txe3 5. Rxc1 6. Ad1!

Dh6 ...

Ce3+ Tc1+ h1D+ ...

El alfil vuelve a su anterior posición, ya que así ayuda a conseguir el ahogo del rey. Se perdería con la retirada de éste: I. 6. Rc2?, Db1+; 7. Rc3, (7. Rd2, Db4+); 7. ..., Dc1+; 8. Rd4, (8. Rd3, Da3+); 8. ..., Db2+; 9. Re4, Db4+. II. 6. Rd2?, Dd5+; 7. Rc3, (7. Re1, Da5+; o bien 7. Rc1, Dc5+; 8. Rd2, Db4+); 7. ..., Dc5+.

(Véase diagrama núm. 12 bis) En esta posición, jugando las negras ganan la partida, ya que su rey tiene la posibilidad de aproximarse al peón blanco: 1. ..., Dd1+; 2. Rf2, Dd5; 3. Rf1, Rb2; 4. Rf2, f5; 5. Rf1, De4; 6. Rf2, f4; 7. Td3, (7. Rf1, De3); 7. ..., Rc2; (¡las blancas están en zugzwang!); 8. Ta3, (si 8. Rf1, en-

25


Diagrama núm. 12 bis

Axe5+, Re4; 3. Cg3+. 2. Cd2+ 3. Cb3 4. Rc7! 5. Ca5+ 6. Cc6

Rd3 Axc8 Rc4! Rb5 Aa6

De esta forma las negras llegan a tiempo para defenderse. Pero la desgraciada situación de su alfil permite a las blancas realizar una maniobra ganadora. 7. Cb8! 8. Ac3+ 9. Ad2

tonces De3; o bien 8. Tf3, Dd4+; 9. Rf1, De3), 8. ..., Dd4+; 9. Rf1, De3; 10. Td3, Rc1; 11. Txe3, fxe3; 12. Rg2, Rd1; 13. Rf3, Rd2; y ganan.

Ra5 Rb5 ...

9. Ae1?, llevaría a tablas después de 9. ..., e5; 10. Ad2, e4; 11. Ae1, e3; y las blancas quedan en zugzwang.

13. “Shajmatnii listok”, 1932

9. ... e5 10. Ae1 e4 11. Ad2 e3 12. Axe3 Ra5 13. Ad2+ Rb5 14. Ae1 y ganan. (Véase diagrama núm. 14) 1. Cfd4

Ch4

Si 1. ..., Axd4; 2. Cxd4, las negras pierden uno de sus caballos. 2. Ad8 3. Axh4 4. Cf5+ 5. Ceg7+

Ganan 1. Ag7+

Re4

Tampoco se salvan las negras con 1. ..., e5; a causa de 2.

Af2 Axh4 Rh5 ...

Sería erróneo 5. Cf4+?, Rg5; 6. Cxh4, Cf6!; tablas.

26


14. “Shajmati v SSSR”, 1933 Tercer premio

"Complicado estudio con lucha de piezas menores y la posibilidad de tres distintos mates mediante el bloqueo del campo del rey por el mismo alfil negro. En el camino hacia la victoria, las blancas superan hábilmente una serie de obstáculos a medida que van apareciendo ocultas defensas de las negras." (Comentario del árbitro del concurso R. Aleksandrov.) 15. “Shajmati v SSSR”, 1933

Ganan 5. ... 6. Axg8

Rg6! ... I

6. ... 7. Ce6! 8. Ah7++

Af6 Rxf5

Tablas

II 6. ... 7. Ch5!

Ag5 ...

1. Ah2+

Si 1. ..., Rf2?; entonces 2. Cd3+, Re3; 3. Ce1, f2; 4. Ag1, y las blancas quedan especialmente favorecidas.

A tablas lleva también 7. Re6?, g3; o 7. Ad5?, Af6!; o 7. Ac4?, g3; 7. ...

Rh4

Rxh5

2. g3+

O 7. ..., Rxf5; 8. Ah7++.

...

Aquí es muy delicado el orden de las jugadas. Sería malo desde el principio 2. Cd3?, porque se sigue 2. ..., f2!; y si 3. g3+, entonces, tras Rh5; 4. g4+, Rg6; y el rey, sa-

8. Af7++

27


liendo del aprieto, se incorpora al juego. 2. ...

No gana 1. Cf7?, Rf2; 2. Ah3, Rg3; 3. Af1, Rf2; tablas.

Rxh3

1. ...

Ahora, después de 2. ..., Rh5; las blancas tendrían defensa: 3. g4+, Rh4; 4. Cd3, f2; 5. Cxf2, e1D+; 6. Rg2, De3; 7. Rg1, h5; 8. Rg2, hxg4; 9. hxg4, (posición de tablas, puesto que el rey negro se encuentra bloqueado). 3. Cd3 4. Cxe1 5. Cf3 6. Cg1+

g6!

Solamente esta jugada permite crear un activo contrajuego a tiempo, porque después de 1. ..., Rf2; 2. Ab5, Te4; 3. Aa5, Te6; (3. ..., Te5; 4. Ab6+, etcétera); 4. Rh2, las blancas mejoran la formación de sus piezas y deben ganar.

e1D+ f2 f1D+ Rg4

2. Ce3

...

Es imprescindible que las blancas consoliden sus fuerzas. Llevaría a tablas 2. Cd6?, Td4; 3. Cc4, Th4+; 4. Rg1, Tg4+.

Tablas por ahogo debido al alfil emparedado y el caballo clavado.

2. ...

16. “64”, 1933 Primer premio

Td4!

Las negras no se apresuran en jugar 2. ..., Rf2; puesto que después se sigue 3. Ac4, Ta3; 4. Cd1+, Rf3; 5. Cc3, y las blancas ocupan nuevamente posiciones favorables. 3. Ag2+

...

Si 3. Ac1, entonces Rf2; 4. Rh2, Te4; tablas. 3. ...

Rf2!

Después de 3. ..., Re2; las blancas continúan 4. Ac1, Ta4; 5. Rh2, Ta1; 6. Ab2, con ventaja. Ganan 1. Cf5

4. Cf1 5. Ch2

...

Th4+ Td4!

Después de 5. ..., Ta4; las blancas contestan 6. Cf3.

28


6. Ae1+!

...

Las negras aprovechan la ocasión para salvarse mediante ahogo.

Fuera de las jugadas del texto, lleva a tablas: 6. Cf3?, Td3; 7. Ae1+, Re2; 8. Ce5, Td1. 6. ... 7. Rg1!

4. Rxg1

Re2 Td1

Dc1+

O 4. ..., Dd4+; 5. De3!!, Dxe3+; 6. Rh2, con transición a la variante principal.

Las negras ganan una pieza, 5. De1+!!

pero... 8. Af1+ 9. Cf3++

Rxe1

...

No 5. Rh2?, Dg1+!; 6. Rxg1, ¡ahogo! 5. ... 6. Rh2 7. Ad6!

"Juego rico, soluciones difíciles y naturales, concepciones sorprendentes, todo eso se halla en el estudio de forma incomparable." (Comentario del árbitro del concurso E. Somov-Hasimovich.)

Dxe1+ Df2 ...

Las negras se encuentran en zugzwang.

17. “Shajmati v SSSR”, 1934

7. ... 8. g3+ 9. Axg3++

Df4+ Dxg3+

El estudio fue compuesto a base de impresiones sacadas del final de la partida Levenfish-Romanovskii (Campeonato URSS, Leningrado, 1933). [FEN=”8/2Q5/8/6pp/2p4k/4q2P/6P1/ 7K b - - 0 55”] Juegan negras. Aquí se siguió: 55. ..., Dc1+?; (lo correcto era 55. ..., Df4; con tablas probables); 56. Rh2, Df4+; 57. g3+, y mate en la jugada siguiente. Pero yo no sabía que esta idea ya había sido realizada en estudios considerablemente anteriores de otros autores, concretamente de G. Kordies y C. Kaminer.

Ganan 1. Df7! 2. De7+ 3. Rh2

Ae3! g5 Ag1+!

29


18. “Shajmati v SSSR”, 1934 (Rehecho en 1962)

6. Ccb6

...

No sirve 6. Ag4, a causa de 6. ..., b3; 7. Ccb6, Cb7; 8. Ad7+, Rd8; 9. Rxf7, b2; 10. Cc3, Cd6+; 11. Re6, (si el rey mueve a cualquier otro sitio, entonces 11. ..., Cc4); 11. ..., Ce4; 12. Cb1, Cc5+; con tablas. 6. ...

Ce5

Defendiéndose del mate. 7. Ad7+!

...

¡A pesar de todo! Ganan 1. Ah3

7. ... 8. Cc7+ 9. Cc8++

...

Sería erróneo 1. Rg7?, Re7; 2. Ah3, Ch2; 3. Ac8, Cd8; 4. Ce5, Ce6+; 5. cualquier jugada del rey, Cd4; tablas. 1. ...

Mates análogos se encontraban en estudios y problemas presentados reiteradamente hace ya mucho tiempo; por ejemplo, se señalan el célebre de la Persia antigua, comentado por A. A. Troitzky y otros autores. Pero el presente estudio se distingue por el tema, ya que en él se consigue el mate en medio del tablero y como resultado de nueve jugadas. Para la comparación puede servir este estudio: A. A. Troitzky, "Shajmatnii Yurnal", 1896.

Ch6+

Si 1. ..., Ch2; entonces 2. Ac8, Cd8; 3. Cf6+, Re7; 4. Cd5+, Re8; 5. Cd6++. 2. Rg7 3. Ac8

Cf7 Cbd8

La mejor defensa. 4. Cf6+

[FEN=”1n6/1Nk1n1K1/8/3P4/N7/8/8/ 8 w - - 0 1”]

...

1. d6+, Rd7; 2. Cac5+, Re8; 3. d7+, Cxd7; 4. Cd6+, Rd8; 5. Ce6++.

Después de 4. Ce3, las negras se salvan con 4. ..., Cc6. 4. ... 5. Cd5+

Cxd7 Re7

Re7 Re8

30


19. “64”, 1935 (Rehecho en 1962)

5. ...

Dg6+

Las primeras tablas por ahogo surgen después de 5. ..., f1D; 6. Db7+, Ra5; 7. Db4+, Rxb4. Otra tentativa de ganar: 5. ..., Dd2; se refuta mediante 6. Df6+, Rb5; 7. Df3, Rc4; 8. Rxh4, Rd4; 9. Rg3!, De3; 10. Rh2!, Dxf3; tablas por ahogo. 6. Rxh4

Dh6+

O 6. ..., f1D; 7. Db7+, Ra5; 8. Db4+, Rxb4; y nuevamente tablas. 7. Rg3! 8. De2+!

Tablas 1. Dc8+!

¡He aquí donde se hace sentir el movimiento del rey negro a a6!

...

El alfil sólo puede ganarse con este procedimiento, pero no por medio de 1. De4+?, Rb8; 2. Dxe7, puesto que después de 2. ..., Dg6+!; 3. Rxh4, Dh6+!; 4. cualquier movimiento del rey, f1D; y las negras ganan. 1. ... 2. Dc7+

8. ...

Dxe2

Tablas por ahogo (la cuarta, según las cuentas). 20. “64” 1935

Ra7 Ra8

Tratando de inducir a las blancas a la toma inmediata 3. Dxe7?, con lo que ganarían (véase el anterior comentario). 3. Dc8+ 4. Dc7+ 5. Dxe7

f1D ...

Ra7 Ra6 ...

Después del traslado del rey negro a a6 la captura del alfil se hace realizable.

Ganan

31


1. d7 2. Te8

Df8 ...

mo tiempo, las negras disponen de amenazas de ahogo y de mate. 1. ... 2. Ad6 3. Ae5 4. Ad4

Sería erróneo 2. d8D+?, Dxd8; 3. Ag5+, Rxe5; 4. Axd8, Ce6; tablas. 2. ... 3. Ag5+!

Cxe8 ...

Si 4. h8D+?, entonces Txh8; 5. Axf3, gxf3; 6. Axh8, g4; 7. cualquier movimiento de las blancas y tablas por ahogo.

Pero no 3. d8D+?, Rxf7; 4. Dd5+, Re7; tablas. 3. ...

Td8 Te8 Td8 ...

Rxf7

4. ... 5. Ae3

Después de 3. ..., Rxg5; 4. fxe8D, Df5+; 5. Rg7, Df6+; 6. Rg8, las blancas también ganan.

Te8 ...

Nuevamente no cabe 5. h8D+?, Txh8; 6. Rg1, Ta8; 7. Cc1, Ta1; 8. Ae3, Txc1; 9. Axc1, y nuevamente tablas por ahogo.

4. d8C++ 21. “Shajmati v SSSR”, 1935

5. ... 6. Ad2 7. Ae2!

Td8 Te8 ...

Muy equivocado sería 7. h8D+?, Txh8; 8. Rg1, Td8; 9. Ae1, Txd1; 10. Rf1, Ta1; 11. Cb4, Ta5; 12. Cc6, Ta6; 13. Ce5, Ta4; 14. Ad2, Ta1+; 15. Ae1, Ta4; 16. Rg1, Ta1; 17. Rf1, Ta4; 18. Cd7, Ta6; 19. Ce5, Ta4; 20. Cf7, Ta5; 21. Rg1, Te5!; 22. Rf1, Ta5!; con posición de tablas. 7. ... fxe2 8. Ae1 Th8 9. Cc1 Txh7 10. Cxe2 cualquier jugada 11. Cg1++

Ganan 1. Ae7

...

Este estudio fue elaborado después de la aparición de conocidas obras sobre el tema de los movimientos en escalera del alfil.

A pesar de la abundancia de material, las blancas no pueden triunfar tan fácilmente, ya que, al mis-

32


V. A. Korolkov, Shajmati v SSSR, 1934, 1-2 premio.

4. Cg7+ cualquier mov. del rey. Tablas por ahogo.

[FEN=”2r5/Q5p1/P5p1/4p2P/1p6/2b5 /2P4p/k1K2B2 w - - 0 1”]

Ligero estudio con damas emparedadas.

1. Db7, e4!; 2. Dxe4, Te8; 3. a7, h1D; 4. a8D+, Txa8; 5. Dxh1, Te8; 6. Ae2, Td8; 7. Ad3, Te8; 8. Ae4, Td8; 9. Ad5, Te8; 10. Ae6, Td8; 11. Ad7, y ganan.

23. “Shajmati v SSSR”, 1935 Primer premio

22. “Trud”, 1935

Tablas 1. Cf4 Con doble Cd5++, y 2. Dd3++.

Tablas 1. g7 2. Ce6

d2 d1D

2. ... 2. Cg2+ 3. Dxa4

Pues con 2. ..., Cg6; 3. h8D, d1D; 4. Rh7+, Cxh8; (4. ..., Re7; 5. Dc8!); 5. gxh8D+, Re7; 6. Cf4!, las blancas se salvan.

amenaza:

2.

Dxg3+ Re4 Dh2+!

Si 3. ..., bxa4; ahogo por clavada del caballo en la columna. 4. Rf2!

3. gxh8D

...

...

Dg4+ Naturalmente, no 4. Rxh2, a causa de 4. ..., bxa4; y las blancas perderían en el final de partida.

Después de 3. ..., Tg2+; se sigue 4. Dg7!, pero después de 3. ..., Dd7; 4. De5.

4. ...

33

Dg1+!


Nuevamente, después de 4. ..., bxa4; aunque en diferente posición, se dan tablas por ahogo a causa de la clavada del caballo. 5. Rg3!

Sería erróneo 1. Cf5?, Rg4!; 2. Ce3+, jaque con las dos piezas, Rf3; 3. Cxf1, Tf2; y las negras logran tablas.

Df2+!

1. ...

O 5. ..., bxa4; ahogo. 6. Rh2!

Rg6

Defendiéndose de dos amenazas: 2. Cg7+, Rg6; 3. Af5++, y 2. Af5; 3. Cg7++.

Dg3+!

2. h5+!

O 6. ..., bxa4; ahogo. 7. Rg1, etcétera, tablas.

...

No se puede jugar desde el principio 2. f5+?, a causa de Txf5; 3. h5+, Rxh5; con tablas.

Esta composición, lo mismo que las números 25, 26, 28 y 29, surgieron de mis estudios en 1935 sobre el tema de la "clavada perpetua", y fue analizada en un artículo: "El tema de la clavada perpetua en los estudios" ("Shajmati v SSSR", número 11, 1935).

2 ... 3. f5+ 4. g4 5. Af5+!

Txh5 Txf5 Te5 ...

Si 5. Cg7, entonces f5; y las blancas no pueden ganar.

24. “Shajmati v SSSR”, 1935 Cuarto premio

5 ... Txf5 6. Cg7 y mate inevitable. Colección de problemas sobre el tema de la pinza (que también aparece en el estudio número 54). En el año 1950 V. A. Korolkov propuso desarrollar el juego con un suplemento de material mediante la transformación de peones en caballos que se incorporarían a la partida ("Shajmati v SSSR", número 3, 1950). [FEN=”2Bn3K/1P3p2/4Pp1p/6pk/5P1 P/6P1/5r1r/8 w - - 0 1”]

Ganan 1. Ce8

1. e7, Cxb7; 2. e8C!, Rg6; 3. h5+, Txh5; 4. f5+, Txf5; 5. g4, etcéte-

...

34


ra. Ésta es una combinación verdaderamente bonita, pero en la posición final el caballo negro no es necesario.

No conviene 5. Cg4+?, a causa de Rg1; 6. De3+, Rg2; 7. De4+, Rh3; 8. De3+, Dg3. 5. ...

Db4+

25. “Shajmati v SSSR”, 1935 A ahogo por clavada de caballo en la diagonal lleva 5. ..., Axf3. 6. Ce4

De7+

Si 6. ..., Axf3; ahogo, esta vez por clavada de caballo en la 4ª fila. Tampoco es posible jugar a ganar mediante 6. ..., Af1?; en vista de 7. Dg3+, Rh1, 8. Dxe5; puesto que ahora las negras no pueden continuar 8. ..., Ag2?; a causa de 9. Rg3, Dxe4; 10. Dh5+, Rg1; 11. Dc5+, Rh1; 12. Dc1+. Tablas 1. f7 2. f8D 3. Df3+ 4. Cf2

7. Cf6 e2 e1D Rh2 Ae2

Después de 7. ..., Axf3; se produce ahogo por clavada de caballo en la diagonal. La dama negra trata sin éxito de destruir la posición de tablas por ahogo.

Además, de estas jugadas obligadas, las negras pueden emprender otras tentativas de realizar sus preferencias, pero, como demuestran detallados análisis de posición, ninguna de ellas pone en peligro a las blancas, por ejemplo: 4. ..., De2; 5. Cg4+, Rg1; 6. Dg3+, Rf1; (6. ..., Dg2; 7. De1+, Af1; 8. De3+, Rh1; 9. Cf2+, y las blancas tienen por lo menos posibilidades de hacer tablas); 7. Dh3+, Re1; 8. Dg3+, Rd2; 9. Dc3+, Rd1; 10. Dxb3+, Rc1; 11. Dc3+, cualquiera; Dxe5. 5. Rh4!

Db4+

8. Ce4

De1+

9. Cf2

tablas.

Pierde 9. Cg3, en vista de Ac4!; 10. Dg4, Ae6!; 11. Df3, e4. (Véase diagrama núm. 26) 1. ... 2. Rd2! 3. d7 4. Re1!!

...

35

Ag4+ b2 Cb3+ ...


26. “Shajmati v SSSR”, 1935 Dedicado a A. O. Gerbstman

Sería erróneo 8. ..., Tb8?; a causa de la inesperada 9. Dd5!, y las posibilidades de ganar pasan a las blancas. 9. Ag1 De4+ 10. Ae3 Db1+ 11. Ac1, etcétera, tablas. 27. “La stratégie”, 1936 Cuarta mención honorífica

Juegan negras. Tablas Sería débil 4. Rc3?, a causa de b1C+!, 5. Rc2, Ad1+!. 4. ... 5. Ac1

b1D+ De4+

Si 5. ..., Tb8; entonces 6. d8D+, Txd8; 7. Df8+, Txf8; ahogo por clavada de alfil. 6. Ae3

Ganan 1. Cb6+ 2. Ca8+ 3. Rd4! 4. Ce5!

Dh1+

O 6. ..., Tb8; 7. d8D+, Txd8; 8. Df8+, Txf8; ahogo otra vez por clavada de alfil 7. Ag1

Principales variantes del estudio. Por este orden las negras poseen entre otras las siguientes continuaciones: I. 4. ..., Cc2+; 5. Axc2, Rxa8; 6. Rc5, Ra7; (o 6. ..., Cb7+; 7. Rb6, Cd6; 8. Cd7, Cc4+; 9. Ra6, Cd6; 10. Ad3, Cb7; 11. Af1 y ganan); 7. Rb5, Cb7; 8. Cf7!, (8. Cc6+?, Ra8; 9. Rb6, Cd6; 10. Ad3, Cc8+; 11. Rc7, Cb6; tablas) 8. ..., Rb8; 9. Rb6, Rc8; 10. Ad3!, Rb8; 11. Aa6! y ganan.

Dh4+

De nuevo 7. ..., Tb8; 8. d8D+, Txd8; 9. Df8+, Txf8; se consigue ahogo por clavada de alfil en diferente posición. 8. Af2

Rc7 Rb8 Ce1 Cb7

Dh1+

36


(Pero no 11. Ae4?, Cd6; 12. Cxd6 y tablas por ahogo.) II. 4. ..., Cb3+; 5. Rc3, Ca1!; 6. Cb6, Ra7; 7. Cbc4, Cac2; 8. Rd2!, Ra6; 9. Ce3, Cxe3; 10. Rxe3 y ganan. III. 4. ..., Ra7; 5. Rc3, Cb7; 6. Cc7, Cd6; 7. Ah1!, Cf5; 8. Rd2, Cg3; 9. Ad5, Rb6; 10. Ce6 y ganan. 5. Cc6+!

Si 2. ..., d1D; entonces 3. Da8+, Rb4; 4. Db8+, Rc5; 5. Dc7+, y tablas, ya que a 5. ..., Rd4(d5); se responde 6. g7. 3. g7 4. Dxg7 5. Ag8

Axg7+! Db8+ Dh2+

Si 5. ..., d1D; entonces 6. Dd7+!, Dxd7; y tablas por ahogo.

Rxa8

6. Ah7

Si 5. ..., Rc8; entonces 6.

Db8+

Af5++. O bien 6. ..., d1D; 7. Dg4+!, Dxg4; con el mismo desenlace.

6. Rd5!

7. Ag8

En la posición final surgen situaciones recíprocas de zugzwang y los caballos negros perecen por tener el turno en contra.

tablas.

29. “Shajmati v SSSR”, 1936 Tercera mención honorífica Dedicado a A. A. Troitzky

28. “Shajmati v SSSR”, 1936 Tercer premio

Ganan 1. Td1

Tablas 1. Rh8! 2. g8D

b1D Axf6+

Rb3!

Si se hace 1. ..., axb1D; las blancas ganan así: 2. Txb1, Rc3; 3. Cf4, Rc2; 4. Ta1!, Rb2; 5. Tg1, b5; 6.

37


12. Cd2+ 13. Cc2++

Tg2+, Rb3; 7. Tg3+, Ra4; 8. Cd3, cualquier jugada; 9. Cc5+, cualquiera, 10. Cb3.

Ra1

30. “64”, 1935 2. Cd2+

...

Es erróneo 2. Cxa3?, Rxa3; 3. Cf4, Rb2; 4. Cd3+, Rc2; 5. Ta1, Rxd3; 6. Txa2, b5; y las negras consiguen las tablas. 2. ...

Rc2!

2. ..., Rb2; facilita la tarea a las blancas: 3. Cc4+, Rc2; 4. Td2+, Rb3; 5. Td3+, Rxc4; 6. Txa3. 3. Ta1!

... Ganan

No lleva al objetivo 3. Tg1, Rxd2; 4. Cf6, (o bien 4. Cf4, Rc2; 5. Rg3, b5; tablas), 4. ..., Rc2; 5. Ce4, a1D!; 6. Txa1, Rb2; 7. Tg1, a2; 8. Tg2+, Ra3!; tablas. 3. ... 4. Cf4! 5. Cd3 6. Rg4 7. Rf3 8. Re2 9. Cb3+ 10. Rd1!

1. Ab7+! 2. Rxd5

Perdería rápidamente 2. ..., Cb4+; debido a 3. Rd6. Después de 2. ..., Rxc7+; 3. Rc4, Cc1; 4. Tb2!, Ae4; 5. Rd4, Ab7; 6. Re3, cualquier jugada; 7. Rd2, se pierde el caballo.

Rb2 Rxa1 b5 b4 b3 b2 Rb1 ...

3. Rc4

3. ... 4. Rb5!

Pero no 10. Cb4?, a1C!; ta-

Ca4 Cb6

No se salvan tampoco las negras después de 4. ..., Cc3+; 5. Rb4, Ce4; 6. Td8. También si 4. ..., Rxc7; entonces 5. Rxa4, Rb6; 6. Ta2!!, Rxa7; 7. Rb5+, Rb8; 8. Rb6, y ganan.

a1D

La jugada 10. ..., a1C; conduce a otro mate después de 11. Cd2+, Ra2; 12. Cb4++. 11. Cb4

... I

blas. 10. ...

Rxb7 Cc3+

Da2

38


5. c8D+! 6. Td7++

31. “Shajmati v SSSR”, 1936

Cxc8

II 3. ... 4. Td8 5. Txa8 6. Tg8! 7. Tg6

Ce4 Rxc7 Rb7 Rxa7 ...

Ahora el caballo de las negras queda aislado y pierde en la lejanía a su propio rey. 7. ...

Cd2+

Ganan

Más rápidamente se pierde con 7. ..., Cf2; a causa de 8. Rd4. Tampoco sirve el acercamiento del rey negro: 7. ..., Rb7; 8. Rd4, Cd2; 9. Tg3, Rc6; 10. Td3, Cf1; 11. Re4, cualquiera; 12. Rf4. 8. Rc3!

Cg5+, Rg8; 4. Te8+, Rg7; 5. h6+, Rg6; 6. Rg4!, f1D; 7. Te6+, Df6; 8. Txf6+, Rxf6; 9. Rh5!. 3. Te5+ 4. Cg5 5. Cf3+ 6. Th5+ 7. Th2++

Cf3

Si 8. ..., Cb1+; entonces 9. Rd4!, Ca3; 10. Rc5, Cb1; 11. Tg3, Cd2; 12. Rd4, etcétera. 9. Tf6

Z. M. Birnov en el año 1947 desarrolló la idea del presente estudio, añadiendo, para su introducción en el juego, un peón de las blancas que se transformaba en caballo.

Cg5

O 9. ..., Ce5; 10. Rd4.

Z. M. Birnov, “Trud”, 1947, segundo premio.

10. Rd4 Rb7 11. Re3 Rc7 12. Rf4, y ganan.

[FEN=”8/P1k5/3p4/8/2K3Rb/8/2p5/8 w - - 0 1”]

(Véase diagrama núm. 31) 1. h5+ 2. Cf7+

Rh4 f1D+ Rh3 Rg2

1. Tg7+, Rb6; 2. a8C+, Ra6; 3. Cc7+, Ra5; 4. Tg1, Ag5; 5. Txg5+, d5+; 6. Txd5+, Ra4; 7. Cb5, etcétera.

Rh6! Rxh5

Si 2. ..., Rg7; entonces 3.

39


32. “Kommunist”, 1936 Dedicado a los participantes en el I Campeonato ajedrecístico femenino transcaucásico

5. Cd2+ 6. Cb1+ 7. Ae6++

Ra3 Rb3

33. “Kommunist”, 1936

Ganan Tablas 1. a4

... 1. e7 2. Re6 3. Ab6!

Se deja escapar la victoria si se le ocurre a uno 1. Axb5?, bxa3; o 1. Ca5+?, Ra4; 2. Cc4, bxa3; o 1. Cc5+?, Rc4. 1. ... 2. Rc1!

El repliegue 3. Aa5, no lleva al objetivo a causa de 3. ..., Ce8; 4. Rd7, Tf5.

Cc3+ Cxa4

3. ... Si 2. ..., Ra2; (a 2. ..., Ra3; se sigue 3. Cd6!, Ca2+; 4. Rd2, b3; 5. Cc4+, Rb4; 6. Cb2, Ra5; 7. Rd3, Rb4; 8. Rd4, y las negras están en mala posición) entonces simplemente 3. Rc2!, y después de esto las negras no pueden ganar ni provocar ninguna incertidumbre, por ejemplo: 3. ..., Ce4; 4. Ae6+, Ra3; 5. a5, o 3. ..., Ce2; 4. Rd3, o 3. ..., Cd5; 4. Cc5. 3. Ca5+ 4. Cc4+

Cf6+ Tf7 ...

Ce8

A 3. ..., Rg7; se sigue 4. Ad4, con tablas. 4. Rd7 5. Ad4! 6. Rxe8

Tf6 Td6+ Txd4

Tablas por ahogo. Uno de esos "estudiejos" que no se caracterizan por su profundidad de concepción, pero que provocan sonrisas...

Ra3 Rb3

40


9. Tg2! Dh8 10. Ta2 Dg8 11. Rxb5+ y ganan.

34. Concurso dedicado al III Torneo internacional de Moscú 1936 Tercer premio

Sería erróneo 11. Ta3?, a causa de Dc4; 12. Ta1, Dc6!; tablas. "El tema de reyes con nuevas proporciones de fuerza y nuevos motivos de movimientos en escalera de la torre (amenaza de ahogo). Casi simultáneamente se publicó en el número 6 de "Shajmati v SSSR", 1936, un estudio muy parecido de R. Aleksandrov con motivo análogo (amenaza de mate). A mí personalmente me gusta más el motivo "más dulce" de Kasparian. También la presencia de la pista engañadora (c6xd7?) adorna la posición". (Comentario del árbitro del concurso, A. A. Troitzky.) Para comparación, se incluye el mencionado estudio: R. Aleksandrov, "Shajmati v SSSR", 1936.

Ganan 1. c7

...

Es fácil extraviarse del camino correcto y elegir 1. cxd7?, Dxd7; 2. Th1, Dg7; 3. d7, Dd4; 4. Tg1, Dd5; 5. Tg2, Rb8!; 6. Th2, Dd4; 7. Th1, Ra8!; que lleva a tablas. 1. ...

[FEN=”8/3pp3/1q2ppPP/5P2/3p2p1/3 p3k/P2P3P/5RK1 w - - 0 1”] 1. h7, Db8; 2. Tf4, Da8; 3. Te4, Db8; 4. Te5, Da8; 5. Td5, Db8; 6. Td6, Da8; 7. Tc6, Db8; 8. Tc7, Da8; 9. Tb7, Dh8; 10. Txd7, g3; 11. hxg3, Rxg3; 12. Td8!, Dxd8; 13. g7, y ganan.

Dh8

La defensa de las negras se basa en amenazas de ahogo. 2. Td4 3. Td5 4. Te5 5. Te6!

Dg8 Dh8 Dg8 Dh8

(Véase diagrama núm. 35) 1. f4+

O 5. ..., dxe6; 6. d7, y ganan. 6. Tf6 7. Tf7 8. Tg7

Rf6

Después de 1. ..., Rh6; las negras reciben mate en dos jugadas.

Dg8 Dh8 De8

2. Cb4

41

g5!


35. “British Chess Magazine”, 1937

12. Te5 13. Te4 14. Tf4!

Da8 Db8 Da8

O 14. ..., gxf4; 15. Rh4, y mate a la jugada siguiente. 15. Tf3

Db8

Han terminado los movimientos en escalera de la torre. Ahora las blancas conducen la maniobra final para la preparación del avance del peón de c. 16. Txa3 Da8 17. Tf3 a3 18. c5 Db8 19. Tf4 Da8 20. c6 y ganan.

Ganan Sería más débil 2. ..., g6?; a causa de 3. Cd5+, Rg7; 4. f6+, Rh8; 5. Cc7. 3. Cd5+ 4. f6+ 5. f5+ 6. Ce7

36. “Shajmati v SSSR”, 1937

Rg7 Rg6! Rh6 ...

Ahora la dama negra está fijada forzosamente en su primera fila para defender la casilla g8, pero al mismo tiempo surgen para las negras posibilidades de un contrajuego a tablas por ahogo. 6. ... 7. Tb7

Da8 Db8 Tablas

Amenazando 8. ..., Dxg3+!. 8. Tc7 9. Tc6 10. Td6 11. Td5

1. Rd7! 2. Rc7!

Da8 Db8 Da8 Db8

h5 h4

El peón negro avanza irresistiblemente hacia el coronamiento y,

42


al parecer, las blancas sólo pueden rendir tranquilamente. Pero... 3. Rb6 4. Ra5

1. Rg2, Rc7; 2. Rf3, Rd7; 3. Rf4!, Re6; 4. Re4!, b6; 5. Rd4, d5; 6. Re3, Re5; 7. Rd3, d4; 8. Rc4, Re4; ahogo; 4. ..., d5+; 5. Rd4!, Rd6!; 6. b6, Re6; 7. b5!, Rd6; 8. b4!, Re6; 9. Rc5, Re5; presentándose el mismo desenlace de tablas por ahogo.

h3 ... I

4. ... 5. b6!

37. “La Stratégie”, 1937 Rehecho en 1974

h2 h1D

Las blancas disponen de tres movimientos de peón para conseguir el ahogo, y las negras no pueden impedir esas tres jugadas. 6. b5 7. a4 8. b4 Ahogo.

Db1 cualquiera cualquiera

II 4. ... 5. Ra4 6. a3 7. b3 Ahogo.

b6+ h2 h1D cualquiera

Ganan 1. g6

Cd2+

Si 1. ..., bxa1C+; entonces 2.

Dos camaleónicas tablas por ahogo en un estudio de peones. Éste es mi único estudio de peones. Esto podría producir sorpresa, pero los estudios de peones no han sido nunca de mi predilección. El insuperable maestro en estudios de peones N. D. Grigoriev expone mejor que nadie dos ahogos de peones en el centro del tablero en el siguiente estudio ("Shajmatnii Listok", 1929, segundo premio).

Rxa2. 2. Ra3

Cb1+

El acoso. 3. Txb1 4. Rb3

a1D+ e4!

Si 4. ..., Ad4; la victoria se consigue del modo más simple: 5. e3, Ac3; 6. e4, Ad4; 7. Rb4, Ac3+; 8. Rb5, Ad4; 9. Ta6, Ac3; 10. Rb6, etcátera.

[FEN=”1k6/1p6/3p4/1P6/1P6/1P6/8/7 K w - - 0 1”]

43


5. e3!

...

Con esta jugada empieza el viaje del rey, cuyo objetivo ha de ser apoyado en el camino por la torre blanca.

Surge una posición de mutuo zugzwang. 5. ... 6. Rb4 7. Rb5 8. Ta6 9. Rb6!

Ae5 Af6 Ac3 Af6! Ad8+

1. ...

Pretende afrontar la amenaza que significa la salida del rey después la jugada del peón h2 mediante 2. ..., h4. Otras tentativas de salvación llevan a desesperados finales de peones: 1. ..., Ta2; 2. Txb1, Txb2; 3. Txb2, Ra3; 4. Txb3+, Rxb3; 5. Rd1. (Nota del editor MA40: Es muy pro-

Puede parecer que las negras van camino del éxito, pero... 10. Rb7

h5

Dxb1

bable que así sean tablas. Sin embargo no es necesario entregar la torre; con 4. Tb1, se ganaría de una forma más sencilla.)

O 10. ..., Af6; 11. Ta8+. 11. Te6, con mate inevita-

2. h4!

ble.

...

Asegura el paso del rey blanco por medio de h2.

38. Concurso ajedrecístico de los clubs VTZSPS, 1938 (Conjuntamente con A. Dolujanov y V. Korolkov) Primera mención honorífica

2. ...

Aa2

Jugando en busca del ahogo, que se produciría con 3. Txa1. 3. Td1

Ab1

El cambio de las torres lleva a la derrota (véase final). 4. Rf1

...

Sería prematuro 4. h3, a causa de Aa2, tablas (¡zugzwang!). 4. ...

Aa2

Rápidamente pierden las negras después de 4. ..., Ta2; 5. Te1,

Ganan 1. Re1

44


39. “Shajmati v SSSR”, 1938 (primer semestre) Primera mención honorífica

Txb2; 6. Te8, cualquier movimiento; 7. Ta8++. 5. Te1 6. Rg1 7. Tf1 8. Rh1! 9. Tg1

Ab1 Aa2 Ab1 Aa2 ...

Allanado el camino de la torre a g1. Queda ahora por abrir la salida del rey a h2 y el objetivo quedará logrado. 9. ... 10. h3!

Ab1 ...

Solamente ahora puede hacerse esta jugada. 10. ... 11. Rh2

Juegan negras. Tablas 2. Rd7!

Aa2 Txg1

No conviene 2. Re7?, en vista de 2. ..., Dc2 3. Rd8, b2; 4. Td7+, Rg6; 5. Axe4+, Dxe4; y las blancas pierden, por ejemplo: 1) 6. c8D, b1D; 7. Td6+, Rxg5; 8. Dc5+, Rg4!; 9. Td4, Db8+; 10. Rd7, Dbe8+; 11. Rc7, Df7+; 12. Rc8, Dg8+; 13. R cualquiera, Dg7+; 2) 6. Td6+, Rxg5; 7. Td1, Dg4!; 8. Te1, Dd4+; 9. Rc8, Db4; 3) 6. Td1, Dg4; 7. Te1, Dxg5+.

Las blancas fuerzan el cambio de las torres (11. ..., Ab1; 12. Tg8). Las blancas ganan de la manera siguiente: 12. Rxg1, Ab1; 13. Rh2, Ac2; 14. Rg3, Ad1; 15. Rf4, Ae2; 16. Rg5, Af1; 17. Rxh5, Axh3; 18. Rg5, Ag4; 19. Rf4, Ah5; 20. Re3, Ag6; 21. Rxf3, Ah5+; 22. Re3, Ag6; 23. f4, Af5; 24. h5, Ah7; 25. h6, Ag6; 26. Rd4, Ah7; 27. Rc5, Ag6; 28. c4, bxc4; 29. Rxc4, Ah7; 30. Rc5, Ag6; 31. b5.

2. ... 3. Rd8

Dg4+ b2

Y después de 3. ..., Cd6; 4. Txd6, Dxg5+; 5. Rd7, las blancas logran tablas.

(Véase diagrama núm. 39) 1. ...

...

4. Td7+

Ce4+

...

Sería malo, naturalmente, 4. Tb5?, Cd6; y ganan.

A unas tablas fáciles lleva 1. ..., Dg4; 2. Txc5, Dc8; 3. Ab7.

45


4. ... 5. c8D

40. “Shajmati v SSSR”, 1938 (segundo semestre) Quinto premio

Rg6! ...

Pierde 5. Axe4+?, Dxe4; (véase la variante anterior). 5. ... 6. Te7

Dxg5+ ...

Se crea una curiosa posición en que las blancas se salvan gracias a la clavada de la torre. 6. ...

Dd2+

Después de 6. ..., b1D; 7. Axe4+, Dxe4; 8. Dc6+!, Dxc6; se producen tablas por ahogo. Las negras, naturalmente, aprietan con fuerza. 7. Td7 8. Tc7!

Tablas ma, y las torres no pueden impedir la consecución del objetivo.

Da5+ b1D

1. ...

Después de 8. ..., Dg5+; se sigue 9. Te7, etcétera, con “clavada perpetua” de la torre. 9. Axe4+ 10. De6+!

Un juego exacto por parte de las blancas se hace necesario aquí, y, después de 1. ..., Dh6; puede seguirse 2. Td5+, Rh4; 3. De7+, Rh3; (o 3. ..., Df6; 4. De1+, Rg4; 5. Dg1+, Rf4; 6. Df1+!); 4. Td3+, Rg4; 5. De2+, con las siguientes ramificaciones: 1) 5. ..., Rf5; 6. Tf3+, Rg6; (6. ..., Tf4; 7. Txf4+, Rxf4; 8. Dc4+, jaque continuo de la dama en las casillas b5, c4, d3, e2); 7. De8+, Rg5; 8. De5+, tablas; 2) 5. ..., Rh4; 6. Df2+, Rg5; 7. Tg3+, Tg4; 8. Txg4+, Rxg4; 9. De2+, tablas; 3) 5. ..., Rg5; 6. Tg3+, Rf6; 7. Tf3+, Rg6; 8. De8+, tablas.

Dxe4 Dxe6

Tablas por ahogo. (Véase diagrama núm. 40) La única esperanza de salvación de las blancas consiste en jugar al jaque continuo. Pero, ¿cómo se consiguen estos jaques? 1. Dh7+

Rg5

...

2. Td5+

De este modo tan simple se aseguran los demás jaques de la da-

46

...


41. “Shajmati v SSSR”, 1938 (segundo semestre) (En colaboración con A. Dolujanov) Primer premio, conjuntamente

Pierde 2. Dg8+?, en vista de Rh6!; 3. Th3+, Th4; 4. Txh4+, Dxh4; 5. Dh8+, (o 5. Df8+, Rg5; 6. Dc5+, Rg6; 7. Dc2+, Rh6; 8. Dd2+, Dg5; y ganan), 5. ..., Rg5; 6. De5+, Rg6; 7. De8+, Rg7; 8. Dd7+, Rh6; 9. Dd2+, Dg5; y ganan. 2. ... 3. Dh5+

Rg4 Rf4

Si 3. ..., Rg3; entonces 4. Td3+, tablas. 4. Dh2+

Re4

Parece como si el rey negro pudiera escapar del jaque continuo, pero las blancas organizan una combinación con sacrificio de la torre y fuerzan las tablas. 5. Te5+!

Tablas 1. Rg5 2. Rh6

Dxe5

Se simplifica la tarea de las blancas con el lance 2. ..., Tg8; 3. c6, Txg7; 4. c7, Tg8; 5. Ab6, con cómodas tablas.

La colosal superioridad de material no basta para darles el triunfo a las negras. La dama blanca se pasea por todo el tablero. 6. De2+ 7. Db2+ 8. Db5+ 9. Db8+ 10. De8+ 11. Dh8+ 12. Dh5+ 13. Dh2+ 14. De2+ 15. Db2+ 16. Dc2+!

Rf7 Rg8

3. c6!

Rd4 Rd5 Rd6 Re6 Rf6 Rf5 Rf4 Re4 Rd4 Rd3! etcétera

...

Sería un burdo error 3. g5?, en vista de Tb8; 4. c6, Tb1. 3. ... 4. Ab6!

Tc8 ...

Aquí es muy importante el orden de las jugadas. Si 4. g5, entonces se sigue 4. ..., Tc7!!; 5. Ab6, (o 5. Ac5, Tf7); 5. ..., Txc6; y las negras ganan, puesto que el turno del juego pasa a las blancas.

Tablas.

47


4. ... 5. g5!

42. “Shajmati v SSSR”, 1938 (segundo semestre) Primer premio, conjuntamente

Txc6 ...

Ahora el zugzwang cae sobre las negras. 5. ... 6. Ac7! 7. Ab8! 8. Aa7! 9. Ab6!

Tc8 Ta8 Ta6 Tc6 ...

La torre negra de ningún modo puede desembarazarse del alfil indefenso. Muy importante es entonces que el alfil, sacrificándose, coarte al mismo tiempo los movimientos de la torre impidiendo así sus ataques. 9. ... 10. Ac7!

Tablas

Tc8

Ni que decir tiene que no se debe jugar 1. Cd6?, a causa de Txb1+; 2. Cb7+, Txb7+; 3. axb7, Cxc6++. O si 1. Ac2?, entonces 1. ..., Cxc6+; 2. Rb7, Ca5+; 3. Rb8, Txh5; y ganan.

Después de 10. ..., Te8; se sigue 11. Ad8!, Rf7; 12. Af6!, Rg8; 13. Ad8!. El tema del "dominio pasivo" fue descubierto y profundizado por el autor del presente estudio en el año 1938. Sobre eso escribí el artículo "El tema del dominio pasivo" ("Shajmati v SSSR", núm. 7, 1938). También de este tema trata el estudio siguiente.

1. ...

Burdo error sería 1. ..., Txh5; a causa de 2. Cd6!, y las negras pierden. 2. Cd6 3. Cb7+ 4. axb7 5. d5

(Véase diagrama núm. 42) A pesar de su superioridad en tres peones y otras piezas, las blancas tienen que procurar obtener tablas en vista de la mala situación de su rey y de su torre. 1. Ae4

Th2

Tb2+ Cxb7 Tb4! Td4

Las blancas caen en zugzwang; pierden un peón, pero la presencia del alfil crea una grave carga que les impide lograr las tablas por ahogo. Por eso se esfuerzan en desembarazarse del alfil. Las negras,

...

48


1. Te4 jaque con dos pie-

por el contrario, no ceden en esto. Surge así una divertida serie de movimientos de piezas. 6. d6!

zas... Extraño j. d. (en lo sucesivo estas iniciales significarán "jaque con dos piezas"), tras el cual las negras podrían perder la dama y, al parecer, rápidamente serían derrotadas. Pero a favor de las negras se encuentran disimulados recursos. Sería malo, naturalmente, 1. Td3 j. d.?, Rxd3; 2. Af1+, Rc2; 3. Axa7, Rb2; 4. Ac4, Ae5; y las negras logran tablas. Esta variante surge si el rey de las negras penetra en b2 (b1) y las superfluas piezas de las blancas serían insuficientes para ganar.

...

Todo lo demás pierde, por ejemplo: 6. Ag6, Txd5; 7. Af7, Te5; 8. Ag6, Tc5!; 9. Ae8, Tc1; 10. Ad7, Tc3; 11. Ae8, Tc5; y ganan. 6. ... 7. Ad5! 8. Ae6! 9. Af7! 10. Ag8!

Txd6 Tf6 Tf8 Th8 Txg8

Tablas por ahogo. 1. ... 43. Concurso dedicado al 20 Aniversario de la VLKSM, 1938 Primer premio

Rd5!

El rey negro, atrevidamente, afronta otras baterías (Te4-Ag2) y no tiene miedo a los jaques con dos piezas. Después de 1. ..., Rd3; 2. Af1+, Rxe4; 3. Axa7, las blancas están interesadas en conseguir la victoria no importa por qué medio, por ejemplo: 3. ..., Ad6; 4. Ab6, Rf3; 5. Axh3, Re2; (el rey se esfuerza en alcanzar al peón a2); 6. Af5, Rd2; 7. Ad4, Re2; 8. Rg2, Rd2; 9. Ae4, Re2; 10. Rh3!, Rf1; 11. Rg4, Ab4; 12. Rf5, Ae1; 13. Re6, Af2; 14. Rd5, 2. Td4 j. d.

Rc5!

O 2. ..., Re5; 3. Td5+, Re6; 4. Axh3+, Rxd5; 5. Axa7, Rc4; 6. Ae3!, Rc3; 7. Ac1!, Ad6; 8. Af5, y las blancas ganan según el método indicado en el comentario precedente.

Ganan A primera vista, las blancas deben ganar fácilmente. Sin embargo, hay dificultades para conseguir la victoria.

3. Td5 j. d.

49

Rc6!


O 3. ..., Rc4; 4. Af1+, etcéte-

geométricos se fundan en cálculos juiciosos. A la misma idea de movimientos en escalera del rey y la torre se debe el estudio siguiente con los colores cambiados de las piezas y las misiones que tienen que realizar.

ra. 4. Tc5 j. d.

Rb6

Después de 4. ..., Rd6; decide 5. Tc6+, Rd7; 6. Axh3+, Rxc6; 7. Axa7. 5. Tc6 j. d. 6. Tb6 j. d.

44. “Izvranniie etiudi ipartii”, 1959 (Compuesto en 1938)

Rb7 ...

Si 6. Txc7+?, entonces Rxc7; 7. Axa7, hxg2+; con tablas. 6. ... Rc8 7. Axh3+ Rd8 8. Td6+ Axd6 9. Axa7 y ganan. La idea para este estudio fue proporcionada por el siguiente problema: A. White, "Pittsburg Gazette Times", 1926. Juegan negras. Tablas.

[FEN=”2q5/2pp4/3pr3/4pb2/K1p2pn1 /2bn1kp1/3pr1R1/6BB w - - 0 1”]

1. ... 2. Re5!

Mate en doce jugadas.

Tf6 j. d. ...

Variante de la que se ha de huir: 2. Re7?, Af8+; 3. Rxf6, Axa2.

1. Tf2 j. d., Re3; 2. Tf3 j. d., Re4; 3. Te3 j. d., Rd4; 4. Te4 j. d., Rd5; 5. Td4 j. d., Rc5; 6. Td5 j. d., Rc6; 7. Tc5 j. d., Rb6; 8. Tc6 j. d., Rb7; 9. Tb6 j. d., Ra7; 10. Tb7 j. d., Ra8; 11. Ta7 j. d., Rb8; 12. Ta8++. En este problema el rey negro se mueve en escalera, puesto que su camino está obstruido por numerosos obstáculos (los peones y las piezas negras). En el estudio, en cambio, el rey negro posee alternativas y sus movimientos precisos y

2. ... 3. Rd5!

Te6 j. d. ...

Sería erróneo 3. Rf5?, Te5+; 4. Rf4, Axh6+; 5. Rxe5, Axa2. 3. ... 4. Rd4! 5. Rc4!

50

Te5 j. d. Td5 j. d. Td4 j. d.


Y tras 5. ..., b5+; 6. Rb3, Td3 j. d.; 7. Rc2, tablas. 6. Rc3! 7. Rb3!

4. Cc2, Ce2; 5. Ce3+, Rh3; con tablas.

Tc4 j. d. Tc3 j. d.

1. ...

Tras la jugada 1. ..., Rh3; las blancas ganan por medio de 2. Rxg1, Ad2; 3. Te4, Rg3; 4. Te7, Rf4; 5. Rf1, Ac1; 6. Cd4.

O 7. ..., Tb4 j. d.; 8. Rxb4, Af8+; 9. Rb5, Axa2; 10. Ae4, tablas. 8. Rb2! 9. Rc2 10. Rb2!

Rg3

Tb3 j. d. Tc3+

2. Cxe3

...

Las negras pierden pieza, pero les quedan posibilidades para continuar la lucha.

Tablas. 45. Concurso en memoria de M. I. Chigorin “64”, 1938 Cuarta mención honorifica

2. ... 3. Tg4+ 4. Txg1 5. Cf5

Ae1! Rf2 Re2 ...

Sería débil 5. Cg4?, en vista de f2; 6. Tg2, Rf3; 7. Ch2+, Re2; tablas. 5. ...

¿Qué hacen ahora las blancas? Si responden con la jugada 6. Cg3+?, entonces, después de Rf3; 7. Tg2, Ac3!!; 8. Cf1, Re2; 9. Tg3, Ae5!; 10. Te3+, Rxf1; 11. Txe5, se sigue un segundo ahogo. Pero las blancas disponen de una pequeña combinación.

Ganan 1. Tc4+!

f2

...

6. Tf1! 7. Cg3++

A disposición de las blancas hay aún dos variantes importantes: 1) 1. Cxe3+?, Rh3!; 2. Tb3, Ce2!; 3. Txb4, f2; 4. Cf1, Cg3+; 5. Cxg3, f1D+; 6. Cxf1, tablas por ahogo; 2) 1. Cxb4?, e2; 2. Cd3, e1D!; 3. Cxe1, f2;

Rxf1

El final de juego se parece por su combinación al estudio que se cita de M. S. Liburkin. Son igualmente sutiles las engañadoras pistas después de las jugadas primera y

51


sexta, los finales inesperados de ahogos que se insertan como novedad en el juego. M. S. Liburkin, “64”, 1935, segundo y tercer premio.

Ahora surgen dos variantes principales. I 2. ... 3. Rxe2 4. Rd3

[FEN=”8/6N1/8/4p3/4k3/6n1/7b/R2K 4 w - - 0 1”] 1. Ta2, Ag1; 2. Tg2, Rf3; 3. Txg1, Rf2; 4. Te1, e4; 5. Ce6, e3; 6. Cc5!, e2+; 7. Rd2, Cf1+; 8. Rc1!, Rxe1; 9. Cd3++.

Ae4+ Af3+ ...

Naturalmente nunca se debe hacer 4. Re3, Ad4+; con cómodas tablas para las negras. 4. ... Ae4+ 5. Rc4 Ad5+ 6. Rb5 Ac6+ 7. Ra6 Ab7+ 8. Ra7 Ad4+ 9. Rb8 Aa7+ 10. Rxc7 y ganan.

46. “64”, 1938

II 2. ... Td2+ 3. Rxd2 Ac3+ 4. Re3 Ad4+ 5. Rf4 Ae5+ 6. Rg5 Af6+ 7. Rh6 Ag7+ 8. Rh7 y ganan.

Ganan 1. f7+

Estudio de posición elemental, ¡ay!, un tanto afectada.

...

Sería erróneo 1. g7?, Te3+!; (1. ..., Ae4+?; 2. Rxe2, lleva a la derrota de las negras); 2. Rd2, Ac3+!; 3. Rxe3, Ad4+; 4. Rf4, Ae5+; 5. Re3, Ad4+; 6. Rd3, Ae4+; jaque continuo. 1. ... 2. d7

(Véase diagrama núm. 47) 1. Taa7 2. Rf2!

f3+ ...

La jugada errónea 2. Rf1, terminaría según la variante que se analiza tras la jugada 2. ..., Th6.

Rf8 ...

52


47. “British Chess Magazine”, 1938

9. Th8 y ganan. II 2. ... 3. b7

Th6 ...

Si de pronto 3. Tg7+, entonces, Rh8; 4. b7, Th2+; 5. Re3, Te2+; 6. Rd3, Td8+; con fáciles tablas. Ahora se ve claro el sentido de la segunda jugada: Rf2!; si las blancas hubiesen jugado 2. Rf1?, entonces la continuación habría sido 2. ..., Th6; 3. b7, f2; 4. Tg7+, Rh8; 5. Tf7, Th1+; con tablas. Ganan

3. ... 4. Rg3

I 2. ... 3. b7 4. Rf1!

Tentación de la que hay que huir 4. Re3?, f2!; (pero no 4. ..., Te2+; 5. Rd3, f2; 6. Tg7+, Rh8; 7. b8D, y ganan); 5. Tg7+, Rh8; 6. Tf7, Te8+; y las blancas no ganan.

Tg6 Tg2+ ...

Después de 4. Re3?, Te2+; 5. Rd3, Tb2; 6. Tg7+, Rh8; 7. Th7+, Rg8; las blancas no ganan. 4. ...

4. ...

5. Tg7+ Rh8 6. Tf7! Y ganan. Estudio inspirado en el final de una de mis partidas fáciles.

Tb8 ...

(Véase diagrama núm. 48)

Si 6. Tc7, entonces nuevamente Tf8. 6. ... 7. Txb8 8. Rxf2

f2

O 4. ..., Tg2+; 5. Rh3, f2; 6. b8D, f1D; 7. Db3+, Rh8; 8. Th7++.

f2

O 4. ..., Tb2; 5. Ta8, Tb1+; 6. Rf2, Tb2+; 7. Rg3!, f2; 8. Txf8+, Rxf8; 9. Rg2, y ganan. 5. Tf7! 6. Ta8!

Th2+ ...

La ventaja material de las blancas se realiza difícilmente a causa de los fuertes peones pasados contrarios. Lo divertido es que en el final del estudio los "fuertes" peones

Rxf7 Tg1+ Tb1

53


48. “Shajmati v SSSR”, 1939 Primer premio

..., a3; a causa de 4. Td1, Td6; 5. f8D, b2+; 6. Rc2+, Txd1; 7. Dxa3++. 4. f8D 5. Td1

Tg1+ Tg2

A pesar de la gran superioridad material, las blancas no pueden conseguir la victoria por caminos "normales". Gracias a dos amenazas: 6. ..., b2++; y 6. ..., Tc2++; las negras pueden tener esperanzas de salvarse. 6. Da3+

¿Cómo continuarán las blancas? Si 7. Dc5, entonces se sigue no 7. ..., b2+?; a causa de 8. Rd2+, b1D+; 9. Re1, y ganan, sino 7. ..., Th2; (con amenaza de 8. ..., b2++); 8. Td2, Th1+; 9. Td1, Th2; etcétera.

Ganan negros se convierten en la causa de la derrota. 1. Ag5

...

7. Td2!!

Sería débil 1. Tf5, a causa de 1. ..., Tg1+; 2. Rc2, b3+; 3. Rc3, b2; 4. f7, Tc1+; 5. Rd4, Tc8. 1. ... 2. Td2+ 3. f7

...

¡El trueno en medio de un cielo claro!

b3 Ra1 ...

7. ...

Txa3

Después de 7. ..., b2+; se sigue 8. Dxb2+, Txb2; 9. Txb2, a3; 10. Tb1+!, Ra2; 11. Tb8, Ra1; 12. Rc2, a2; 13. Rb3.

Tras la jugada 3. Ae3?, las negras se salvarían con tablas: 3. ..., b2+!; 4. Txb2, Txf6; 5. Ad4, Tf1+; 6. Rc2, a3!; 7. Tb1+, Ra2; 8. Txf1, ahogo. 3. ...

Ta2

8. Tb2!

...

Curiosa posición. ¡He aquí cómo las negras se ven trabadas por sus "fuertes" peones pasados!

Txg5!

Las negras renuncian a llevar el peón a coronar, pero obtienen contrajuego en la segunda fila de las blancas. Tampoco se salvan con 3.

8. ... 9. Tb1++

54

Ta2


"El mérito esencial del estudio consiste en su final efectista, perfectamente imprevisto si se tiene en cuenta la simplicidad de los materiales empleados." (Comentario del árbitro del concurso E. Somov-Nasimovich.)

Se crea una posición en la que el alfil blanco ha de combatir frente a la torre. Estas piezas se moverán por las casillas oportunas. 4. ... 5. Ah1! 6. Ad5 7. Ae4 8. Af3 9. Ag2 10. Ac6!

49. “64”, 1939

Tb6 Tb5 Tb4 Tb3 Tb2 Tb1

Tablas posicionales. 50. “Shajmati v SSSR”, 1939

Tablas 1. b7

...

Naturalmente, no se debe hacer 1. Rxg8?, a causa de 1. ..., Tg1+; 2. Rh7, Tb1; y ganan. Tablas 1. ... 2. Rh8 3. Ac6

Tg1+! Tb1 Rf8

1. g8C!

La transformación en dama pierde: 1) 1. h8D?; a2+; 2. Rb2, Af6+; 3. Rc1, a1D+; 4. Rd2, Dc3+; 5. Re2, (5. Rd1, Df3+; etcétera); 5. ..., De5+; 6. R cualquiera, Axg7; y las negras consiguen la victoria por la superioridad de material; 2) 1. g8D?, a2+; 2. Rb2, Af6+; 3. Rc1, a1D+; 4. Rd2, Dc3+; 5. Re2, b2; 6. Da2+,

Las negras tienen que defender el alfil. Después de 3. ..., Rd6; se sigue: 4. Ag2, Re5; 5. Rxg8, f6; 6. Rf7, Rxf5; 7. Re7, con tranquilas tablas. 4. f6

...

...

55


Da3; 7. Db1, Db3; y las negras deben ganar. 1. ...

III 6. ... 7. Cc4+ 8. Cb2+ 9. Ce4 10. Cd2

Ad2!

Esta jugada es más sutil que la inmediata 1. ..., a2+. 2. Cd1!

...

Tablas.

El caballo debe dominar dos casillas importantes: b2 y c3. Uno puede convencerse fácilmente de que con cualquier otra continuación pierden. 2. ...

Ag7 Ra4 Rb5 d5

Incansable caballo en la combinación que surge por cambiar el peón en caballo. 51. “Shajmati v SSSR”, 1939

a2+

No cabe 2. ..., Ac3?; a causa de 3. Cxc3+, bxc3; 4. h8D, a2+; 5. Ra1, Ra3; 6. Dxc3. 3. Ra1 4. h8D 5. Cb2! 6. Cf6

Ra3! Ac3+ Axh8 ...

Ahora son posibles tres variantes. Tablas

I 6. ...

1. Tg2

Axf6

Sería erróneo: 1. Rxg1?, dxe2; 2. Tb1, Rg5; 3. Rg2, Rf4; y ganan.

Tablas por ahogo debidas a la clavada del caballo en b2. II 6. ... 7. Cc4+

...

1. ... 2. Tbg4

d5 dxc4

Af2 ...

Sería malo 2. Tb8?, a causa de Rh7; 3. Td8, e2; y el peón conseguirá transformarse en dama.

Tablas por ahogo a causa de la clavada del caballo en f6.

56


2. ...

Ab7

Tablas

Pierde 2. ..., Rh5?; en vista de 3. Tg8; con mate inevitable. 3. Tg6+ 4. T6g5+ 5. T5g4+ 6. Te4!

Este estudio, por su idea y construcción, se parece al precedente. Torre incansable. Ideas análogas con un alfil infatigable aparecen en el estudio número 52.

Rh5 Rh4 Rh3 ...

52. “64”, 1939

A las blancas se les ofrecen diversas variantes para hacer tablas. I 6. ...

Axe4

Tablas por ahogo debidas a la clavada de la torre en g2. II 6. ... 7. Th2+

Ag3 Axh2

Tablas

Tablas por ahogo debidas a la clavada de la torre en e4.

1. Cf5 j. d.

O 1. ..., Rg6; 2. Cg3+, cualquier jugada de rey; 3. Ce2, h3; 4. Ac2, h2+; (4. ..., Txa2; 5. Ad1, h2+; 6. Rxh2, g1D+; 7. Rxg1, Af3; 8. Rf2); 5. Rxh2, g1D+; 6. Rxg1, Af3; 7. Rf2, Axe2; 8. Rxe2, Txc1; 9. Axa4, tablas.

III 6. ... 7. Txe3+ 8. Tg3+ 9. Txe3 10. Rh2!

Aa6! Axe3 Rh4 e5

2. Cg3+!

Pero no 10. Txe5, Ab7+; 11. Rh2, d2; 12. Te1, dxe1A; o 10. Te4+?, Rg3; 11. Txe5, d2; 12. Tg5+, Rh3; y ganan. 10. ... 11. Te4+

Rh5

...

Sería malo 2. Ae2+?, Rg6; 3. Cxh4+, Rf6; 4. Cxg2, Txc1+; 5. Rf2, Re5; o 2. Cg7+?, Rg4; 3. Ae2+, Rh3. 2. ... 3. Ag6+

d2

57

hxg3 Rh4


1. Ac6

Si 3. ..., Rxg6; ahogo. 4. Ab1

Rg4

...

Pero no 1. g7+?, Rh7; y ganan.

Si 4. ..., Txb1; ahogo. 1. ... 5. Af5+ 6. Ag4+!

Rf3 ...

Las blancas amenazaban por medio de 2. b7, y 3. Te2, conseguir mejores posiciones. Si 1. ..., b4; entonces 2. b7, Dc7; 3. b8D+, Dxb8; 4. Axa4, De5+; 5. Rxa2, De6+; 6. Ab3, Dxg6; 7. Tc2, Dxh6; 8. Te2, tablas posicionales (la torre maniobra en la segunda fila).

Sería más débil 6. Ab1?, Re2; 7. Ad3+, Rd1. 6. ... 7. Af5+ 8. Ab1 9. Af5+ 10. Ab1 11. Ag5+ 12. Ac1 13. Af4+ 14. Ac1 15. Ae3+ 16. Ac1

Ab3!

Re4 Re5 Re6 Rf6 Re7 Re6 Rd6 Rd5 Rc5 Rc4

2. b2

Dc7!

Sería un burdo error 2. ..., Db8?; a causa de 3. Te2. 3. Te2

Ag8!

Previniendo 4. Te8, tras lo cual seguirían 4 . ..., Dh2; con la ameza 5. ..., Db2++.

Si 16. ..., Rc3; entonces 17. Ab2+, Rxb2; tablas por ahogo. 53. “64”, 1939

4. b8D! 5. Te7

Dxb8 ...

Sobre las negras pesa amenaza de mate en tres jugadas: 6. Th7+, Axh7; 7. g7+, Rg8; 8. Ad5++. No cabe 5. Ad5?, Axd5; 6. Te8+, Dxe8; 7. g7+, Rh7!; 8. g8D+, Rxg8; 9. h7+, Rf7. 5. ...

Df4

Si 5. ..., Dd6; entonces 6. Th7+, Axh7; 7. g7+, Rg8; 8. Ad5+, Dxd5; ahogo. Sería débil 5. ..., Af7?; a causa de 6. gxf7, Df4; 7. Te8+, Rh7; 8. Ae4+.

Tablas

58


6. Th7+! 7. g7+ 8. Ad5+

Axh7 Rg8 Df7

Con objeto de frenar al peón d7. Inmediatamente pierde 1. ..., Rh7; 2. Cxf7. 2. Txd8+ 3. Cf7!

Como si las negras alineasen todas sus piezas para lograr seguridad, pero... 9. Ae6!

La otra jugada del caballo 3. Cg6?, sería un burdo error a causa de 3. ..., Txg6; 4. Th8+, Rxh8; 5. d8D+, Rg7; con ventaja para las negras.

...

Si 9. Ab3, entonces, naturalmente, Dc4. 9. ... 10. Ad5 11. Ae6 12. Ad5

Rh7 ...

Ae4 Af5 Ag6

3. ...

Txf7

Las blancas necesitan actuar enérgicamente. Pero no ganan ni con 4. Th8+?, Rxh8; 5. d8D+, ni con 4. e6?, Tg7. ¿Qué hacer?

Tablas posicionales, puesto que las negras no pueden desembarazarse por medio de 12. ..., Rh7; a causa de 13. Axf7, Axf7; 14. g8D+, Rxg8; 15. h7+, Rxh7; ahogo.

4. Te8!!

...

Solamente esa tranquila jugada da la victoria. No cabe 4. Tc8?, a causa de 4. .... Txd7; y si 5. e6, entonces 5. ..., Td8; con tablas.

54. “Turkmienskaia iskra”, 1940 Cuarta mención honorífica

4. ... 5. e6!

Txd7

Las negras pierden con torres superfluas, puesto que el peón blanco es irresistible. Ahora se comprende el sentido de la jugada 4. Te8!: la casilla e8 se presenta como apoyo para la transformación del peón en dama, bien por medio de d7 o de f7 (compárese con el estudio número 24). (Véase diagrama núm. 55)

Ganan 1. Tc8+

1. Rg6

Cd8!

59

Ad6!


55. “Shajmati v SSSR”, 1940

pués de 6. Axb2, Tb8; 7. Ae5, Tb6; 8. Rg5!, Te6; 9. Rf4!, Txf6+; 10. Af5. 6. Ce4+ 7. Cd6 8. Axg8 9. Ah7 10. Cf7++

Ab2 Tg8+ Axa1 cualquiera

56. Concurso de clubs ajedrecísticos de Erevan, 1940 (Conjuntamente con A. Nazanian) Tercer premio

Ganan Única defensa contra el jaque a la descubierta. 2. Ad4!

...

Ahora y después, el alfil blanco tiene que esconderse de las negras a fin de evitar el ataque de su torre. Por ejemplo, si 2. Ab2?, entonces 2. ..., Tb8; 3. Ad4, Tb4; tablas. Ganan 2. ...

Ac5! Dos alfiles y caballo contra torre y peón ganan generalmente con facilidad. Pero, en la posición dada, las negras poseen un peón muy adelantado y además pueden crear amenazas de tablas por ahogo.

Si ahora 3. Ab2?, entonces 3. ..., Tb8; 4. Ae5, Ad6!; 5. Axd6, Tb6; (pero no 5. ..., Tg8+?; a causa de 6. Rh5, Tf8; 7. Ag6, Txf6; 8. Ae5); 6. Ae5, Te6; 7. Ad4, (7. Rf5, Txf6+); 7. ..., Td6; 8. Ac3, Tc6; etcétera.

1. Ra4! 3. Ac3! 4. Ab2! 5. Aa1!

Ab4! Aa3! Tb8

...

Gana solamente esta jugada. Si 1. Ae4?, entonces 1. Ae4, Tb3+; 2. Ra4, Ta3+; 3. Rb4, Tb3+; 4. Rc4, Tc3+; 5. Rb4, Tb3+; y tablas.

El sacrificio del alfil 5. ..., Ab7; también lleva a la derrota des-

60


1. ...

Tb8

Tb2; 9. Ce5, Tb7; 10. Af6, Tb2; 11. Rg3, Tb6; 12. Cc6+, Tb2; 13. Cd4, y ganan. (Nota del editor MA40: No se entien-

Pueden continuar también con las jugadas simétricas 1. ..., Th2; 2. Ch5+, Tb2; 3. Cf6, Th2; 4. Ag7, Tg2; 5. Cg4+, Tb2; 6. Ce5, pero después de esto el juego pasa a la variante principal. 2. Ce8+ 3. Cf6 4. Ag7!

de muy bien este estudio, quizás haya algún error en la posición inicial porque con los movimientos 3. Cc4, Rb1; 4. Axb2, las blancas ganarían muy fácilmente.)

Muy recientemente descubrí que la idea de los dos estudios precedentes se presenta en el siguiente problema: V. Shinkman.

Tb2 Tb8 Tb7

[FEN=”7B/6N1/8/8/8/p7/prp2P2/kbK5 w - - 0 1”]

La tentativa de jugar al ahogo 4. ..., Ta8+; se refuta por medio de 5. Rb3, Ta3+; (o 5. ..., Tb8+; 6. Rc4, Tb2; 7. Ce4, Rb1; 8. Cd2 j. d., Rc1; 9. Cb3+, y ganan); 6. Rc2, Tc3+; 7. Rd2, y ganan. 5. Cd7+ 6. Ce5 7. Af6!

Mate en doce jugadas. 1. f3, Tb8; 2. Ce8+, Tb2; 3. Cf6, Tb8; 4. Ag7, Tb2; 5. f4, Tb7; 6. Cd7+, Tb2; 7. Ce5, Tb7; 8. Af6, Tb2; 9. f5, Tb6; 10. Cc6+, Tb2; 11. Cd4, cualquiera; 12. Cb3 (Cxc2) j. d. mate.

Tb2 Tb7 Tb6

57. Concurso de clubs ajedrecísticos de Erevan, 1940 Quinto premio

Si 7. ..., Ta7+; entonces 8. Rb5!, Tb7+; 9. Ra6, Tb2; 10. Cd3, y ganan. 8. Cc6+ Tb2 9. Cd4 y ganan. En forma de miniatura se expresa la idea de los movimientos sistemáticos de tres piezas menores. Unos dos años después se publicó un estudio parecido del compositor holandés T. Kok. [FEN=”7B/6N1/8/8/8/N3P1K1/pr6/k7 w - - 0 1”]

Ganan 1. Rf3, Tb8; 2. Ce8+, Tb2; 3. Cf6, Tb8; 4. Ag7, Tb2; 5. Rf4, Tf2+; 6. Rg3, Tb2; 7. Rf3, Tb7; 8. Cd7+,

1. Rf3!

61

...


1. Tb5?, se refuta por medio de 1. ..., Dxb5!; 2. Axb5, Ch4; 3. Ce1, Cg2+; 4. Cxg2, Rg1; y las blancas no pueden pensar en la victoria. 1. ..., 2. Rg3 3. f4

8. Cf1?, las negras también salvan las tablas por ahogo:8. ..., Db6+; 9. e3, Dxe3+; 10. dxe3. Ahora imaginemos que en el tablero no está el alfil blanco. Entonces las blancas ganan con la jugada 8. Cf1, puesto que el caballo que está en g2 quedaría desclavado y no se produciría la combinación para el ahogo. El motivo de los movimientos del alfil blanco y de la dama negra en la diagonal aparece claro.

Ch4+ De5+ Dxb2

Las negras se defienden del mate en la primera fila de las blancas, pero ahora éstas crean amenazas de mate por la diagonal g2-a8.

8. Ac6!! 4. Rf2 5. Ce3

Db7 f5!!

Después de 8. ..., Dxc6; las blancas dan mate en cuatro jugadas.

Esta jugada ofrece a las negras contrajuego para tablas por ahogo. Si 5. ..., g5; entonces 6. Ad5+, Dxd5; 7. Cxd5, f5!; 8. Cf6!, con las ramificaciones: 1) 8. ..., fxg4; 9. Cxg4, Cf5; 10. fxg5; y ganan; 2) 8. ..., gxf4; 9. g5!, Cg6; 10. d4, y ganan. 6. g5!

9. Ab7!!

...

9. ... 10. Cf1 11. e3

Dxb7 Db6+

Mate inevitable. En el estudio se expresa el tema de rey, y la esencia de aquél consiste en que éste va siendo aprisionado por sucesivos retrocesos a la descubierta de piezas blancas de gran alcance frente a retrocesos de piezas negras de igual índole.

g6!

Tras la jugada 6. ..., De4; las blancas consiguen un final ganador después de 7. Ad5, Dxd5; 8. Cxd5. 7. Ad5+

...

Con esto se obliga a la toma del alfil. Es interesante hacer observar que si en esta posición el turno le tocase a las blancas, la continuación no dejaría menos de llevar a unas divertidas tablas: 10. Ac6, Db7; 11. Ad5, Dc6.

Evitan el escollo submarino: 6. gxf5, g5!; 7. fxg5, De4!; 8. Ad5, Cg2!; 9. Axe4, ahogo. También sería débil 6. Ad5+?, Dxd5; 7. Cxd5, a causa de fxg4; 8. Ce3, g3+. 6. ...

Da8!

Cg2!

(Véase diagrama núm. 58)

¡Curiosa posición! La dama no puede ser tomada a causa del inmediato ahogo, pero tras la jugada

1. b7

62

h3+


58. “64”, 1940

O 5. ..., Txg1+; 6. Rh2, Tg2+; 7. Rh1, etc. Pequeño estudio que muestra ahogo por alfil clavado. 59. “Shajmati v SSSR”, 1940

Tablas 2. Rg1!

...

Sería malo 2. Rf2?, Ae3+; 3. Rf1, Af4; 4. b8D, Axb8; 5. Axb8, Tb4; 6. Ae5, Tb5; 7. Ad6, h2!; 8. Axh2, (8. Rg2, Tb2+; 9. Rh1, Rh3); 8. ..., Rf3; 9. Re1, Tb1+; 10. Rd2, Tb2+. 2. ... 3. Rh1!

Tablas Es desesperada la situación del rey de las blancas, por eso éstas tienen que procurar conseguir las tablas.

Ae3+ ...

1. Td5!

También pierde 3. Rf1?, Af4; etcétera. 3. ... 4. b8D

Hay otras tentadoras posibilidades: 1) 1. Te8?, Rxe8; 2. Rg7, (2. Axd8, Rf8!); 2. ..., Cf7; 3. Ae5, (3. h8D+, Cxh8; 4. Rxh8, Rd7+); 3. ..., Ta4; 4. h8D+, Cxh8; 5. Rxh8, Rf7; y ganan; 2) 1. Tf5+?, Rg6; 2. Tf8, Cf7+; con mate; 3) 1. Te7+?, Rxe7; 2. Axd8+, Rf8!; y ganan.

Aa7 Te1+

A tablas teóricas lleva 4. ..., Axb8; 5. Axb8. 5. Ag1

...

Axb8

1. ... 2. Ad8

Cc6+! Ce5

Tablas por ahogo. Las blancas se salvan también con otras continuaciones: 2. ...,

63


Cxd8; 3. Ta5, Tb8; 4. Ta8, o 2. ..., Ce7; 3. Tf5+. 3. Td7+! 4. Ae7+!

Los motivos de mate surgen también después de 1. ..., Rg1 (Rh2); 2. C4f3+, Rg2; 3. Ch4 j. d., R cualquiera; 4. Cdf3+, Rh1; 5. Rxg3, f1D; (5. ..., f1C+; 6. Rf2, Tc1; 7. Cg5+, Rh2; 8. Chf3+, Rh1; 9. Ce5+, Rh2; 10. Cg4++; 5. ..., Tg1+; 6. Cxg1+, Rxg1; 7. Cf3+, Rh1; 8. Rxf2, con mate inevitable); 6. Cd2+, Rg1; 7. Chf3+, Rh1; (7. ..., Dxf3+; 8. Cxf3+, Rh1; 9. Cg5+, Rg1; 10. Ag2, cualquiera; 11. Ch3++); 8. Cxf1, Txf1; 9. Cg5+.

Rf8 ...

4. Tg7?, Txd8; 5. Tg8+, Rf7; 6. Txd8, Cg6++. 4. ... 5. Ad8+!

Rf7+ ...

Naturalmente, no 5. Af8+?, Rxf8; 6. Td8+, Rf7; con mate inminente. 5. ... 6. Ae7+ 7. Ad8+

2. Cf1!

Rf8 Rf7+

Txf1

De otro modo se produciría mate en dos jugadas. 3. Rh3! 4. Ce2

Tablas por repetición de jaques alternativos.

Tg1 f1C

Única defensa frente a 5. 60. “Shajmati v SSSR”, 1941

Cg3++. 5. Ab1!

...

Mutuo zugzwang. 5. ... 6. Cg3++

C cualquiera

(Véase diagrama núm. 61) Si las negras tuviesen tiempo para jugar Ae6, entonces se produciría una posición ininterrumpida de tablas. Por eso las blancas tienen que adoptar medidas enérgicas.

Ganan 1. Ae4+

1. g4

g2

f6+

No serviría 1. ..., Ae6; a causa de 2. Dh1+, y ganan.

64


61. “Shajmati v SSSR”, 1945

Las blancas obligan al rey y al alfil de las negras a ocupar posiciones cada vez más desesperadas, y al rey blanco se le presenta la posibilidad de colocarse en la retaguardia del adversario. El avance arrollador del rey blanco pone fin a la partida. 8. Rg2 Ad4 9. Rf3 Ae5 10. Re4 Ac3 11. Rd5 Ae5 12. Re6 Ad4 13. Rd7 Ae5 14. Re8 Ad4 15. De7 Rh6 16. Rf8 y ganan.

Ganan 2. Rh4!

...

Ni siquiera dos peones más bastan para conseguir la victoria en el final de juego.

De ningún modo 2. Rf4, a causa de 2. ..., Ae5+; 3. Re3, Ae6; con tablas. 2. ...

62. “Shajmati v SSSR”, 1945

g5+

Los repliegues del alfil negro son inviables, por ejemplo: 2. ..., Ae6; 3. Db7+, Rh6; 4. Da6, o 2. ..., Ac2; 3. Df2. 3. Rh3! 4. Db7+ 5. Da8!

Ag6! Rh6 Ae5

Si las negras tuviesen tiempo para llevar al rey a la segunda fila de las mismas, entonces tendrían aseguradas las tablas. Las dos jugadas siguientes de las blancas destruyen esta posibilidad. 6. Dh8+! 7. Df8+!

Tablas 1. Rd4!

Ah7 Rg6

...

Las negras amenazaban ganar por medio de 1. ..., b3. Si se trata

65


de prevenir esta amenaza con la jugada 1. Ac2, se sufre un fracaso a causa de 1. ..., Rc7; 2. Rd4, Rd6; 3. Ad3, a3; 4. Ac2, Ac8; y 5. ..., Ae6. Tampoco se salvan las blancas con 1. Rd6, en vista de 1. ..., b3; 2. a3, b4; y ganan. 1. ...

Si 3. ..., a1D+; entonces 4. Rxa1, a3; 5. Ae2, cualquiera; 6. Axb5, tablas. 4. Ra1!!

Sería un error 4. Rxa2?, a causa de b4; 5. Ab3, Rc7; 6. Ag8, Rb6; 7. Rb3, Rc5.

b3

4. ...

¡A pesar de todo! Los intentos de mejorar la situación de las piezas no dan resultado: 1) 1. ..., Ac8; 2. Ac2, Ae6; 3. Rc5, tablas; 2) 1. ..., Rc7; 2. Rc5, b3; 3. a3!, Ac8; 4. Rb4!, Ae6; 5. Rc3, Rd6; 6. Ah5, Ac4; 7. Ae8, Rd5; 8. Rb2, Rd4; 9. Ad7, tablas. 2. Rc3!

...

b4

Ahora tres peones de más no dan la victoria a las negras. Posteriormente el juego podría discurrir así: 5. Ab3, Rc7; 6. Aa4, Rd6; 7. Ab3, Rc5; 8. Aa4, Rd4; 9. Ab3, Rc3; 10. Aa4, Af1; 11. Ab3, Ad3; 12. Aa4!, Ac2; 13. Ab3!, etcétera, tablas.

... 63. “Shajmati v SSSR”, 1945

Otras jugadas pierden: 1) 2. axb3?, a3; 3. Rc3, b4+; 4. Rc2, Ad3+; 5. Rc1, Rc7; y después Rb6c5-d4-c3; 2) 2. a3?, b4!; 3. axb4, b2; 4. Ac2, a3; 5. Ab1, (5. Rc3, Ac4; 6. Ab1, Ae6; etcétera), 5. ..., Ac8; 6. Rc3, Ae6; 7. Ad3, Rc7; 8. Ab1, Rd6; 9. Ac2, Re5; 10. Ab1, Ad5; 11. b5, Rd6. 2. ...

bxa2

O 2. ..., b4+; 3. Rb2, bxa2; (3. ..., Ac4; 4. a3!, tablas); 4. Axa4, Ac4; 5. Ad1, con tablas. 3. Rb2

Ganan

...

1. Rg4 2. Th1

Las blancas amenazan 4. Axa4. 3. ...

Af1! ...

Naturalmente no debe jugarse 2. Th7+?, a causa de Rf6 con tablas.

a3+

66


2. ...

Ad2

mantener la torre en la columna f y en llevar el rey a e2 (e1), tras lo cual el rey de las negras quedaría definitivamente privado de movimiento. Parece que sería posible realizar este plan tanto con 1. Rc2, como con 1. Rc3. Pero la primera de estas jugadas pierde, y la segunda, en cambio, salva a las blancas.

Inmediata pérdida del alfil acarrearía 2. ..., Ag2; 3. Tg1. 3. Cb3 4. Rh3!

Ae2+ Ac3!

Si de pronto 4. ..., Ab4; entonces 5. Cd4!, y ganan.

1. Rc3! 5. Tc1 6. Cd4 7. Tc2 8. Rg4!

Ab4 Ad2 Af1+ ...

Th5

Si las negras replican a este movimiento del rey blanco con la jugada 1. ..., Td7; entonces se sigue 2. Cf7!, Td5; 3. Ch6, Tf5; (después de 3. ..., Td1; las blancas logran las tablas por medio de 4. Cg4, Tf1; 5. Ta6, Tf4; 6. Ta1+, Tf1; 7. Ta6, etc.); 4. Cxf5, Rf2; 5. Cd4+, Re3; (aquí se revela la finura de la primera jugada. Tras 1. Rc2?, las blancas pierden en esta variante); 6. Te6+!, Rf4; 7. Txg6!, Re4!; 8. Tg4+, Re3; 9. Tg3+!, Rf2; 10. Tf3+, Re1; 11. Te3+, Rd1; 12. Td3+, Re1; 13. Te3+, tablas.

El alfil en d2 queda dominado. 8. ... Ae1 9. Tc1 y ganan. 64. “Shajmati v SSSR”, 1946 Segundo premio (Rehecho)

2. Rd2

Tf5

La captura del caballo después de 2. ..., Td5+; 3. Re2, Txd8; 4. Te6, lleva a posición de tablas. 3. Txf5 4. Re1

gxf5 f4

Parece como si las negras fuesen a ganar. Pero las blancas encuentran una salvación inesperada. Tablas

5. Ce6 6. Cf4 7. Rd2

La única posibilidad de salvación de las blancas consiste en

67

f3 f2+ Rf1


65. “Shajmati v SSSR”, 1946 Primera mención honorífica

Se ve claro que no es viable 7. ..., f1D?; a causa de 8. Ch3++. 8. Cd5!

Rg1

Ahora es imposible 8. ..., g1D; a causa de 9. Ce3++. 9. Cf4 Tablas. Posteriormente me enteré de la existencia de un estudio anterior a éste: A. A. Troitzky, "Shajmatnii Listok", 1898. Ganan

[FEN=”3B4/7q/8/5p2/N7/8/3K2pp/6kb w - - 0 1]

3. Th5! 4. Th1! 5. Txd1 6. Re3!

1. Re1, Da7; 2. Ab6+, Dxb6; 3. Cxb6, f4; 4. Cd5, f3; 5. Cf4, f2+; 6. Rd2, etc., con tablas. No obstante, una sutil falsedad sería 1. Rc2?, y la variante suplementaria 1. ..., Td7; 2. Cf7!, de mi estudio, ofrece potenciales posibilidades en la posición y a mi juicio daría pie para la supervivencia.

En esta jugada se muestra la mayor sutileza. A tablas lleva 6. Rf3, Rxh6; 7. Th1, Rg5; puesto que así las blancas caen en zugzwang. 6. ... Rxh6 7. Th1 Rg5 8. Rf3 y ganan.

(Véase diagrama núm. 65) 1. Te4

Ad5

(Véase diagrama núm. 66)

Esto es más fuerte que 1. ..., Ab3; tras lo cual gana más pronto 2. Ae3, Axd1; 3. Td4. 2. Te5

Axd1 Rg6 Ah4+ ...

1. Rc2!

...

Pierde 1. Rc3?, a causa de f5!; 2. gxf6a.p., Cd1+; 3. Rc2, a2; o 1. Rc1?, Rd6; 2. g6, f5!; 3. Af3, Cc4; 4. Rb1, Ce3; con la amenaza 5. ..., a2+; y 6. ..., Cc2.

Ab3

Ahora después de 3. Ae3?, se sigue 3. ..., Axd1; 4. Td5, Ah4+; 5. Rg2, Ae2; y las negras se salvan.

68


66. “Shajmati v SSSR”, 1946 Primera mención honorífica

6. Rc5 7. Rd6

Cd7+ Cb6

De otro modo se pierde el caballo. 8. Rc5 9. Rb4 10. Rc3 11. Rd2 12. Re3

Ca4+ Cb2 Cd1+ Cf2 ...

Pero no 12. Af3?, Ah7; y ganan. 12. ... Tablas 1. ... 2. Rb3

Más rápidamente se pierde el caballo después de 12. ..., Ch1; 13. g4, Cg3; 14. Rf2.

Rd6! ...

13. Rf4

Sería malo 2. g6?, f5; 3. Af3, Cd3!; 4. Rb1, Ce1; 5. Ad1, Cxg2; 6. Ch7, (o 6. g7, Ce3; 7. Aa4, f4; 8. Cg6, f3); 6. ..., Re7!; y las negras ganan poco a poco. 2. ... 3. Rxa3 4. Rb4 5. Ab7!

Cf2

El caballo vuelve sobre sus pasos, puesto que después de 13. ..., Ch2; 14. Aa6, perecería. 14. Re3 15. Rd2 16. Rc3 17. Rb4 18. Rc5

Re7 Cc4+ Cb6 ...

No es factible 5. g6?, a causa de 5. ..., f6!; 6. Ch7, Cxa8; 7. Rc5, Cc7; 8. Rd4, Ce6+. 5. ...

Cg4+

Cd1+ Cb2 Ca4+ Cb6

Tablas. En 1953, M. C. Liburkin intentó componer un estudio en el cual los movimientos del rey blanco y del caballo negro presentasen una retirada defensiva en círculo. M. C. Liburkin "Shajmati v SSSR", 1953.

Rxf8

Las negras ganan pieza, pero ahora toman la iniciativa las blancas y el caballo es perseguido incansablemente.

[FEN=”N7/1kB5/p7/P6K/P7/8/5bn1/8 w - - 0 1”]

69


1. Rg4, Aa7; 2. Rf3, Ce1+; 3. Re2, Cc2; 4. Rd3, Cb4+; 5. Rc4, Cc6; 6. Rd5, Ce7+; 7. Re6, Cg6; 8. Rf5, Ch4+; 9. Rg4, Cg2; 10. Rf3, etc., con tablas. Desgraciadamente, como demostró V. Bron, esta notable idea tiene un defecto: la solución suplementaria 8. Rf6, (en lugar de 8. Rf5), que destruye totalmente la concepción del autor. La solución de la dificultad del problema sólo se consiguió recientemente. V. Dolgov y A. P. Kuznietzov, "Shajmatnaia Moskva", 1967, primer premio (corregido en 1971).

67. Concurso en memoria de L. I. Kubbiel, 1946 Primer premio Primer campeonato URSS, 1947 Primer puesto

[FEN=”7k/B5bP/8/1K6/6P1/3n4/8/7n w - - 0 1”] Ganan

1. Rc4, Ce5+; 2. Rd5, Cf3; 3. Re4, Cd2+; 4. Rd3, Cb3; 5. Rc4, Ca5+; 6. Rb5, Cb7; 7. Rc6, Cd8+; 8. Rd7, Cf7; 9. Re6, Cg5+; 10. Rf5, Cf3; 11. Re4, etc., con tablas. (Nota del

vechando la situación desesperada del caballo blanco. 2. Tc5+ 3. Tc4+ 4. Txc7 5. Ce8+ 6. Tc8

editor MA40: Si la posición inicial es correcta, quizás la primera jugada de las negras sea mejor 1. ..., Chf2; en lugar de 1. ..., Ce5+; ya que no vale 2. Ad4, a causa de 2. ..., Ce5+; seguido de 3. ..., Cfxg4.)

(Véase diagrama núm. 67) 1. Cg7!

Las blancas tienen tiempo de acudir en defensa del caballo, pero, a pesar de eso, la situación de éste es mala.

...

A tablas lleva 1. h7?, Te6+; 2. R cualquiera, Th6. 1. ...

Rd4 Re5 Rf6 Rf7 ...

6. ... 7. Rd1!!

Txh6

Te6+! ...

El sentido de esta jugada se revelará más adelante.

Tras 1. ..., Af4; las blancas contestan 2. h7, Th6; 3. Th5, Txh5; 4. Cxh5, Ae5; 5. Re3, 6. Cf4, 7. Cg6, y ganan. El sacrificio del alfil proporciona contrajuego a las negras, apro-

7. ...

70

Tg6!


Con la amenaza 8. ..., Tg8. 8. Cc7!

68. Concurso en memoria de L. I. Kubbiel, 1947 Segundo premio

...

Muy tentador es 8. Ta8?, pero tropieza con la interesante réplica: 8. ..., Tc6! 9. Re2, Tc2+; 10. Re3, Tc1; 11. Re4, Tc2; 12. Rd5, Tc1; 13. d4, Tc2; 14. Cd6+, (más tarde o más temprano esta jugada hay que hacerla indefectiblemente), 14. ..., exd6; 15. Rxd6, Td2; 16. d5, Td1; con conocida posición de tablas teóricas. 8. ... 9. Rd2!!

Tc6! ...

He aquí donde se revela el sentido de la jugada 7. Rd1!!. Si las blancas hubiesen jugado imprudentemente 7. Rd2?, entonces las negras replicarían a eso con Tg6; 8. Cc7, Tc6!; y ahora, teniendo en cuenta que les toca el turno a las blancas, no podrían ganar, por ejemplo: 9. d4, Tc4; 10. d5, Rg6; tablas. En cambio, después de 7. Rd1!!, las negras caen en zugzwang. 9. ...

Tablas La defensa de las blancas se simplifica después de 1. ..., Ra4; 2. Af7, Ce3+; (2. ..., Ca3+; 3. Rc3, tablas; o 2. ..., Tf5; 3. Ab3+, Ra3; 4. Ac4, tablas); 3. Rb2, Cd1+; 4. Rc1, tablas. 2. Af3!

Tc5

Tampoco gana 2. ..., Ce3+; 3. Rc1, Tf5; 4. Ae2, Cd4; 5. Rd2.

No sería mejor ni 9. ..., e6; 10. Cb5, ni 9. ..., Rg6; 10. Cd5.

3. Rd3 4. Re4

10. Tf8+! y ganan.

Cxf3+ ...

Las negras tienen de superioridad una torre, pero el rey blanco ataca a dos piezas, lo que crea posibilidades para prolongar la lucha. En la jugada siguiente las negras atacan al caballo blanco, ganando un tiempo valioso.

Este estudio lo cuento entre los mejores que he compuesto. (Véase diagrama núm. 68) 1. Aa5+

Cd4+

Ra3!

71


4. ... 5. Rxf3

Tb5! ...

Naturalmente, no 13. Rf6?, a causa de Cc6. 13. ... 14. Cd6 15. Cc8 16. Cd6 17. Cb7 18. Cd6 19. Cb7 20. Cd6 21. Cc8

Las blancas recuperan pieza, pero les aguardan nuevas contrariedades. 5. ... 6. Rg4

Ch4+ ...

Sería débil, naturalmente, 6. Rg3?, en vista de Cf5+; 7. Rf4, Txb7. 6. ... 7. Cd6

Cg6 ...

y las negras, convencidas de la inutilidad de continuar maniobrando, se ven obligadas a convenir tablas. Una idea parecida se encuentra en uno de los estudios de A. C. Gurvich, pero en la composición número 68 la torre negra es más ágil. A. C. Gurvich, "64", 1936, segundo premio.

El alfil se defiende indirectamente (a causa del jaque con el que caería la torre 8. Cc4+). Pero con la jugada 7. ..., Ce5+; las negras, con el tiempo de que disponen, defienden la casilla en cuestión (c4) y podría creerse que las blancas perderán la batalla. 7. ... 8. Rf5 9. Cb7

[FEN=”2nkr1N1/8/P3P3/8/6K1/1N3n 2/8/8 w - - 0 1”]

Ce5+ Txa5 ...

1. e7+, Cxe7; 2. Cxe7, Ch2+; 3. Rg3, Cf1+; 4. Rg2, Ce3+; 5. Rf3, Txe7; 6. a7, Txa7; 7. Cd4!, Ta3; 8. Cb5, Tb3; 9. Cd4, Tc3; 10. Cb5, Tc5; 11. Cd4!, etc., y tablas. Juicio del juez del concurso sobre los estudios números 67 y 68: "Los dos estudios de G. Kasparian, galardonados con el primero y segundo premios, aparecen como obras de primerísima clase. El primero de ellos presenta una idea original, desplegando una viva lucha que acaba en la novena jugada exclusivamente con una nueva posición de zugzwang. El segundo es una original obra maestra en que se da remate a la encarnación de una idea por

Ahora se inicia el combate cuerpo a cuerpo entre el caballo blanco y la torre negra, combate que concluye con éxito para las blancas. 9. ... 10. Cd6 11. Cb7 12. Cd6

Tb5 Tc5 Tc7 Te7

Aquí ya la cosa se calmará, "piensa" la torre negra, pero el caballo blanco no le da respiro. 13. Cc8

Te8 Te7 Tc7 Tc5 Tb5 Ta5 Ta7 Te7

...

72


primera vez presentada en un estudio de A. Gurvich ("64", 1936, segundo premio). (A. Gerbstman.)

las demás retiradas del alfil: 1) 2. ..., Ad1; 3. Rg3, Cd6; 4. Td4; 2) 2. ..., Ae2; 3. Rg3, Cd6; 4. Tf6; 3) 2. ..., Ag4; 3. Rg3, Ad7; (3. ..., Ac8; 4. Tc4, Ae6; 5. Te4, y ganan); 4. Tf6!, Rg5; 5. Tb6, Cc5; (5. ..., Ca5; 6. Td6, Ac6; 7. Te6!, y ganan); 6. Td6, Ae6; 7. Tc6, y ganan.

69. “Uralskii rabochii”, 1946 Segundo y tercer premios

3. Tf6!

...

Es tentador, pero débil, 3. Rg3?, Cd6; 4. Td4, Cf7; 5. Rf4, Cg5; 6. Af5, Ae4!; y tablas. 3. ...

Ae8

Si 3. ..., Ad7; entonces 4. Rg3, Rg5; 5. Tb6, etc., ganan pieza. 4. Rg3

Ganan

La única defensa contra 5.

Con las piezas negras aisladas, a pesar del material igualado, las blancas consiguen crear presión, terminando con una interesante posición de zugzwang. 1. Te4

Tf5+. 5. Axg6+

hxg6

La persecución del alfil negro ha terminado con este cambio y, a primera vista, parece que las negras han logrado un claro éxito al desdoblar los peones. Pero las blancas ponen de manifiesto la mala colocación del caballo y bloquean a las piezas negras, utilizando el peón g6 como traba.

Af3

La mejor posibilidad de las negras. Las demás retiradas del alfil llevarían rápidamente a la pérdida de una pieza, por ejemplo: 1) 1. ..., Af1; 2. Rg3, Rg5; 3. Te5+, Rf6; 4. Tf5+; 2) 1. ..., Ad1; 2. Rg3, Rg5; 3. Tb4, Cd6 (d8); 4. Td4; 3) 1. ..., Aa6; 2. Te6, Ac4; 3. Te5+, Rg4; 4. Te4+. 2. Tf4

Ag6

6. Tb6 7. Td6

Ac6

Cd8 Cf7

O bien 7. ..., Cb7; 8. Td7, y ganan.

De nuevo la mejor defensa. Se volvería a perder una pieza con

8. Td7

73

Cg5


1. ... 2. Te8+

No sirven ni 8. ..., Ce5; 9. Td5, ni 8. ..., Ch8; 9. Th7. 9. Te7!

Re7! Rd7!

Ahora y luego, si el rey retrocede en sentido inverso, por ejemplo: 2. ..., Rf7; entonces las blancas ganan fácilmente, dando jaque con la torre de h8.

Y las blancas ganan, ya que el turno de juego es ahora del negro. 70. “Uralskii rabochii”, 1946 Tercera y cuarta mención honorífica

3. Td8+ 4. Tc8+

Rc7 ...

Si 4. Axe3?, entonces 4. ..., Txh8; 5. Axb6+, Rxb6; 6. Txh8, Cc5+; tablas. 4. ... 5. Tb8+

Rb7 Rc7!

Manteniéndose cerca de la torre blanca de b8, el rey negro puede modificar el sentido de su marcha. Rápidamente perdería 5. ..., Ra7; en vista de 6. Axe3. Ganan

6. Thc8+! 7. Td8+

La clave de este estudio radica en que las blancas hacen todo lo posible por llevar sus torres al ataque, lo que lograrían con la captura Axe3 y acometida a las dos torres. Pero las negras podrían mantener la posición si una de las torres blancas pasase al ataque. Como resultado surge la interesante translación de las torres blancas y rey negro. 1. Tf8+

Rd7 Re7

Las torres blancas se relevan en sus misiones. Después de 7. ..., Rc7; ganaría ahora 8. Tbc8+. 8. Te8+ 9. Tf8+ 10. Tg8+

Rf7 Rg7 ...

De nuevo sería prematuro 10. Axe3?, debido a Txb8; 11. Axh6+, Rxh6; 12. Txb8, Cc5+; tablas.

...

A la inmediata 1. Axe3, se sigue 1. ..., Txh8; 2. Txh8, Tb4+; 3. Ra3, (3. Rxa5, Tb3; tablas), 3. ..., Cc3; 4. Tc8, d4; y tablas.

10. ... 11. Axe4+!

74

Rh7 ...


Después del primer ciclo de movimientos del rey por el recorrido f7-b7-h7, las blancas liquidan, con jaque, al peligroso caballo de e4. Ahora hay que continuar con el ciclo final, en el que el rey caminará desde h7 hasta b7 y después a g7. 11. ... 12. Th8+ 13. Tbg8+! 14. Tf8+ 15. Te8+ 16. Td8+ 17. Tc8+

Posteriormente dediqué a este tema de movimientos sistemáticos el estudio número 105. 71. “Shajmati v SSSR”, 1947 Sexta mención honorífica

dxe4 Rg7 Rf7 Re7 Rd7 Rc7 ...

Después de la jugada 17. Axe3, sería de nuevo imposible la victoria tras 17. ..., Tb4+!; 18. Rxa5, Txh8. 17. ... 18. Tb8+

Tablas

Rb7 Rc7!

Esta miniatura, sacada de la práctica de las partidas, contiene un poco la esencia de las combinaciones de ahogo.

Sería más débil 18. ..., Ra6; a causa de 19. Ta8+, Rb7; 20. Thb8+, Rc7; 21. Tc8+, R cualquiera; 22. Axe3, y ganan. 19. Thc8+! 20. Td8+ 21. Te8+ 22. Tf8+ 23. Axe3!

1. Ce3!

Rd7 Re7 Rf7 Rg7 ...

...

Perdería 1. Rg4?, Td3!; 2. Cf4, Td4. Después de la jugada del texto las blancas amenazan 2. Cf5, con fáciles tablas. 1. ... 2. Rg4 3. Rg3 4. Cg4

Al fin se produce la captura en e3!. Ahora la casilla b4 está defendida por la torre. 23. ... Txb8 24. Axh6+ Rxh6 25. Txb8 y ganan.

Th2! h3 Tb2! ...

Si 4. Cf1?, entonces 4. ..., Tb1; 5. Ch2, Tb3+; y ganan. 4. ...

75

Tb3+


5. Rh2 6. Cf2!

[FEN=”8/5k2/8/7r/p7/3K4/6B1/8 w - 0 1”]

Rc7! ...

Evitando la tentación: 6. Ce5?, Rd6!; 7. Cf7+, Re6!; 8. Cg5+, Rf5; 9. Cxh3, Rg4; 10. Cf2+, Rf3; 11. Ch3, Tb2+; 12. R cualquiera, Rg3; y ganan. 6. ... 7. Rg1 8. Rh1

1. Rc4, a3; 2. Rb3, a2; 3. Rb2, Th2; 4. Ra1, Txg2; ahogado. A los compositores les causó gran efecto esta idea de Teichman, sobre la cual trabajaron más tarde N. D. Grigoriev, el autor de estas líneas y muchos otros compositores. El que mejor ha realizado esta idea en estudios ha sido G. M. Kasparian."

Tb2 h2+ Txf2

Tablas por ahogo. 72. Concurso de los Comités uzbekos de cultura física y deportes, 1947 Segundo premio

Este ahogo no es nuevo y ha aparecido más de una vez en composiciones y estudios, así como en partidas reales, pero aquí se presenta con la máxima economía de fuerzas en su posición inicial y con un desarrollo forzado del juego, rico éste en senderos engañadores A. Gerbstman, en el artículo "Partidas y composiciones de ajedrez" ("Shajmati v SSSR", núm. 7, 1947), hace la historia de esta posición de ahogo. "El gran maestro Teichman encontró en una de sus partidas, jugada en 1913, y en una posición difícil, una bella continuación casi de problema, que le dio la salvación por ahogo. Después de la partida, Teichman presentó el final como una composición artística.

Ganan 1. Tc2+ 2. Cb4+ 3. Cxc2

[FEN=”8/6k1/4P3/7P/8/8/p1NK4/1r6 w - - 0 1”]

Dxc2 Rb1 Td3+

La salvación de las negras está en dar jaques, teniendo en cuenta que después de 3. ..., Rxc2; 4. Aa4+, Rc1; 5. Txg1, Txg1; 6. h8D, pierden.

1. h6+!, Rxh6; 2. e7, Tb8; 3. Rc1, Rg7; 4. e8D!, Txe8; 5. Rb2, Te2; 6. Ra1, Txc2; ahogado. Pero he aquí la primera tentativa de plasmar esta idea en una composición.

76


4. Rh4 5. Rh5

Ahora las blancas clavan a la torre g1 y obligan a trasladarse a la otra torre a la columna f.

Td4+ ...

12. ... 13. Rh4 14. Rh5 15. Rh6 16. Ag6+!

Naturalmente, es inadmisible 5. Cxd4?, e1D+. 5. ... 6. Rh6 7. Ce6!

Td5+ Td6+ ...

El sacrificio definitivo para que la torre enemiga se traslade a la columna g.

Sacrificando el caballo, se desplaza la torre negra hacia la columna e. Sería prematuro 7. Ag6?, Tdxg6+; 8. Rh5, T6g5+; 9. Rh6, tablas. 7. ... 8. Rh5

16. ... Tfxg6+ 17. Rh5 T6g5+ 18. Rh4 T5g4+ 19. Rh3 T4g3+ 20. hxg3 y ganan.

Txe6+ ...

El rey desciende por la columna h para la realización de la subsiguiente maniobra. 8. ... 9. Rh4

Este estudio fue compuesto en el año 1937 y se publicó diez años después. La torre negra, viajera, se pierde después de su recorrido por todas las casillas entre d3-d6-g6g3. En aras de la originalidad en la concepción, el autor se ajustó a los duros estudios de construcción.

Te5+ e1D+

Con esta jugada las negras quieren desclavar la torre de g1. Perdería rápidamente 9. ..., Te4+; 10. Rh3.

(Véase diagrama núm. 73) 1. Ad3+

10. Cxe1 11. Rh3!

Te4+ ...

...

A nada mejor lleva 1. Ad6?, en vista de 1. ..., Af7; y las blancas no pueden esperar nada después de eso.

No se puede continuar 11. Rh5, debido a Te5+; 12. Rh6, Te6+; 13. Ag6+?, Tgxg6+; 14. Rh5, Th6+; 15. Rg5, Teg6+; 16. R cualquiera, Tb6; y las negras se salvarían. 11. ... 12. Cf3!

Txf3+ Tf4+ Tf5+ Tf6+ ...

1. ... 2. Ad6

Te3+ ...

Rg8 ...

Amenazan con la jugada 3. Ae5, ganando el caballo.

77


73. “Trud”, 1947 Primer premio

Tras 6. ..., Axc2; vendría el jaque intermedio 7. Ae2+, con tablas. 7. Ad6!

Rh6

El rey negro trata de abrirse un paso hasta sus piezas. 8. Af8+ 9. Ae7+ 10. Ad6+ 11. Rh1! 12. Rg1

Rg5 Rf4 Rg4 Rf3 Ca3

Primer intento de las negras de agilizar sus piezas. Tablas 2. ...

13. Af1! Ab1!

No es viable 13. ..., Cab5; en vista de 14. Axb5.

Si 2. ..., Ca6; entonces 3. Aa3, tablas. 3. Ac4+!

14. Ad3! 15. Rh1!

...

16. Af8

Cc7

No es factible Cab4 en vista de Axb4 con tablas. Las negras intentan ganar tiempo y pasar el turno de juego a las blancas.

Rh7 Rh6 Rh5 ...

17. Ad6

Después de arrinconar al rey negro en h5, la maniobra del alfil blanco consigue su objetivo. 6. ...

Rg4 Ca6

Las negras preparan su segunda tentativa.

Las blancas, por lo pronto, le cortan al rey negro el paso al flanco de la dama. No es viable la inmediata 3. Ae5?, a causa de 3. ..., Cxc2; 4. Ad6, Rf7; y ganan. 3. ... 4. Ad3+ 5. Af4+ 6. Ae5!

Cc2

Rh5

O 17. ..., Rg5; 18. Ae7+, Rf4; 19. Ad6+, Rg4; 20. Rg1, y si 20. ..., Rf3; entonces les salva a las blancas 21. h3!, puesto que el rey negro queda bloqueado.

Cxc2

18. Rg1!

78

Rg5


19. Ae7+ 20. Ad6 21. Rh1!

Rg4 Rh5

cas, por ejemplo: 6. Rg2, Ta3; 7. Tb7, Ta5; y no es factible 8. h6, a causa de 8. ..., Tg5+; con tablas. 1. ...

Tablas posicionales. Si en el último momento las blancas juegan 21. h3?, entonces se sigue 21. ..., Rg5; 22. Ae7+, Rf4; 23. Ad6+, Rf3!; y las blancas pierden a consecuencia del zugzwang. Luego, en los estudios siguientes números 74-79 de torres, traté con profusión sus difíciles características. Para la comprensión de estos estudios puede ayudar el conocimiento de mis artículos "Torre y dos peones ligados contra torre" (“Shajmati v SSSR", núm. 4 y 5, 1946).

Th3

En caso de otra retirada de la torre con el fin de perder tiempo, por ejemplo: 1. ..., Td3; lo impide la maniobra 2. Tb7, Th3; 3. Tb5, Rg7; 4. Tg5, con posición ganadora. 2. Rb2 3. Rc2 4. Rd2 5. Re2 6. Rf2

Tg3 Th3 Tg3 Th3

y ganan, puesto que el turno de juego les toca a las negras, por ejemplo: 6. ..., Ta3; 7. Tb7, Ta5; 8. h6, etc. No carece de interés sacar aquí a colación el final de la partida Bernstein-Zuckerman con comentarios del campeón mundial A. A. Alekhine ("Shajmatnii listok", número 12, 1929).

74. “Shajmati v SSSR”, 1946

(Véase diagrama núm. 74 bis) En esta posición, Alekhine hace el siguiente comentario: "Final de juego teóricamente ganador. Lo que sigue no necesita comentarios." Sin embargo, no todas las jugadas proporcionan la victoria, y es fácil convencerse de esto con el análisis de la posición anterior. Después de haber jugado en la partida 60. ..., Tg5+?; las negras perdieron rápidamente, pero si hubiesen hecho, en lugar de eso, 60. ..., Tb3!; habrían forzado tablas, por ejemplo: 61. Rf2, Th3!; 3. Re2, Tg3!; etcétera.

Sólo gana 1. Ra2!! 1. Ra2!!

...

Pero no 1. Rb2?, Th3!; 2. Rc2, Tg3!; 3. Rd2, Th3!; 4. Re2, Tg3!; 5. Rf2, Th3; con tablas, puesto que ahora les toca jugar a las blan-

79


Diagrama núm. 74 bis

4. Rd1, Tg2; (4. ..., Th3; 5. Rd2!!) 5. Re1, Th2; (5. ..., Tg3; 6. Re2!!) 6. Rf1, Th3; 7. Rf2!! y ganan. Después de jugar las blancas no se gana: 1. Rb1, Th2!; 2. Rc1, Tg2!; 3. Rd1, Th2!; 4. Re1, Tg2!; 5. Rf1, Th2!; 6. Rg1, Ta2; 7. Tb7, Ta5; 8. Th7, Ta2; tablas. 76. “Shajmati v SSSR”, 1948

Juegan negras 75. “Shajmati v SSSR”, 1946

Juegan negras. Tablas 1. ... 2. Th6

Tg3 Re7!

Sería erróneo 2. ..., Re5?; 3. h4, Rf6; 4. h5, Rg7; 5. Th7+, Rg8; 6. Rc2, y ganan.

Se gana si juegan negras La posición número 75 es análoga a la 74. Aquí las blancas ganan solamente después de jugar las negras:

3. h4

Rf8!!

Nuevamente pierde 3. ..., Rf6?; 4. h5, etc.

1. ..., Th2; (1. ..., Tg3; 2. Ra2!!) 2. Rb1, Tg2; (2. ..., Th3; 3. Rb2!!) 3. Rc1, Th2; (3. ..., Tg3; 4. Rc2!!)

4. h5

80

Rg8!


Evitando el error 4. ..., Rg7?; 5. Th7+, Rg8; 6. Rc2, y ganan. 5. Th7

senta en el 77 con contenido completamente distinto. 77. “Shajmati v SSSR”, 1948

...

Si 5. Rb2, entonces 5. ..., Te3; 6. Th7, Th3; tablas. O 5. Rc2, Te3; 6. Th7, Tg3!; tablas. 5. ...

Tb3+!

Sería malo 5. ..., Tg2; 6. Rc1, y las negras pierden como en el número 75. 6. Rc1

...

Si 6. Rc2, entonces 6. ..., Tg3!; tablas. 6. ... 7. Rd1

Juegan negras. Tablas

Tc3+! ...

1. ... 2. Th6

O 7. Rd2, Th3!; tablas. 7. ... 8. Re1

Aquí, ya sería erróneo jugar conforme al estudio anterior: 2. ..., Re6?; 3. h4, Rf6; 4. h5, Rg7; 5. Th7+, Rg8; y las blancas ganan al llegar a la posición del estudio número 74 con la jugada 6. Ra2!!.

Td3+! ...

O 8. Re2, Tg3!; tablas. 8. ... 9. Rf1

Te3+! ...

3. Rb2

...

Las negras amenazaban la jugada 3. ..., Rb3.

O 9. Rf2, Th3!; tablas. 9. ... 10. Rg2 11. Rf2

Tg3 Rc4!!

Tf3+ Ta3 Th3

3. ... 4. Ra3

Tg2+ ...

O bien 4. Rc1, Rc3; 5. Rd1, Rd3; 6. Re1, Re3; 7. Rf1, Rf3; 8. h4, Th2!; 9. Rg1, Tg2+; 10. Rh1, Rf2; tablas.

Tablas. Un cambio insignificante respecto a la posición del estudio número 76 (cambio de sitio del rey) se pre-

81


4. ... 5. Ra4 6. Ra5

78. “Shajmati v SSSR”, 1948

Tg3+ Tg1 ...

Si 6. Th4+, entonces 6. ..., Rd5; 7. Th6, Rc4!; tablas. 6. ... 7. Ra6

Rc5 ...

Si 7. Th5+, Rd6!; 8. Tb5, Re6; tablas. 7. ... 8. Ra7

Rc6! ... Juegan negras. Ganan blancas

Si 8. g7+, Rd5; 9. Th7, Re6; tablas. 8. ... 9. Ra6

..., Tf5!; 5. Tb4, Rg7; 6. Tg4, Th5; 7. cualquiera, Th6; tablas, y a 4. h5, las negras contestan Ta3+!; 5. Rb1, Tb3+!; 6. Rc2, Tg3; tablas, y, por último, a 4. Ra2, la respuesta es Th3!; (pero no 4. ..., Tg3?; 5. h5, y ganan); 5. Rb2, Tg3!; 6. h5, Th3!; tablas. Después de la jugada del texto, las blancas amenazan con 4. Tg5, y con proseguir 5. h5, alcanzando posición ganadora. Por ello la siguiente jugada de las negras es forzada.

Rc7 ...

Si 9. Th7+, Rd6; 10. Tb7, Re6; tablas. 9. ...

Rc6

Tablas. Una nueva sutileza se muestra en el estudio 78.

3. ...

(Véase diagrama núm. 78) 1. ... 2. h4 3. Th5!!

Tf4!

Amenazando 4. ..., Rg7. Después de 3. ..., Th3; 4. Tf5+, Rg7; 5. h5, las blancas ganarían.

Re7! Rf8!! ...

4. Th7!

Comprendiendo astutamente la idea de las negras. Si se juega la natural 3. Th7?, (o bien 3. h5?, Rg8!; 4. Ra2, Td3; 5. Th7, Tg3!; tablas), entonces, después de 3. ..., Rg8!; no se gana, ya que a 4. Tb7, se sigue 4.

Rg8!

O bien 4. ..., Tg4; 5. h5, Rg8; 6. Rb2, Tg3; 7. Rc2, y ganan. 5. h5!

82

...


79. “Shajmati v SSSR”, 1948

La única; 5. Ra2, no lleva al objetivo a causa de 5. ..., Tg4; 6. h5, Tg3; y a 5. Rb2, se sigue 5. ..., Tf3!; 6. Rc2, Te3!; 7. Rd2, Tg3!; 8. h5, Th3; tablas. 5. ...

Th4

Y después de 5. ..., Tf2; 6. Tb7, Th2; 7. Tb5, las blancas ganarían. Si 5. ..., Tg4; entonces sólo decide 6. Rb2!, Tg3; 7. Rc2. 6. Ra2!!

...

La jugada espontánea 6. Rb2, lleva a tablas después de 6. ..., Th3; ya que ahora juegan las blancas. 6. ... 7. Rb2

Juegan negras. Ganan blancas Ahora se da la posición ya conocida del número 75. Si 5. ..., Th3; entonces 6. Rb2!!, y ganan.

Th3

6. Rc1

y las blancas ganan con igual posición que en el número 74. La maniobra inicial del estudio número 79 conduce a la posición del 75, en el cual las primeras jugadas son de gran importancia para el resultado.

O bien 6. ..., Tg3; 7. Rc2!!, y ganan. 7. Rd1

O bien 7. ..., Th3; 8. Rd2!!, y

8. Re1

Rf5 Rf6 Rg7 Rg8

Th2

O bien 8. ..., Tg3; 9. Re2!!, y ganan. 9. Rf1 10. Rf2!!

A 4. ..., Rf8; las blancas no replican 5. Rb1?, Rg8; y tablas, sino 5. Tf7+, Rg8; 6. Tf5, etc. 5. Rb1

Tg2

ganan.

(Véase diagrama núm. 79) 1. ... 2. h4 3. h5 4. Th7+

Th2

Th3

y ganan, ya que les toca jugar a las negras.

Tg2

83


2. ... 3. Rh2!

80. Segundo campeonato de la URSS, 1948 Duodécimo puesto

Tg1+ ...

Por la razón precedente pierde 3. Rf2?. 3. ... 4. Rg2!

Th1+ Aa7

Ahora las negras se ven obligadas a pasar a la variante principal, puesto que después de 4. ..., Tag1+; las blancas juegan 5. Rf3, Tf1+; 6. Re2!, Te1+; 7. Rf3, Thf1+; 8. Rg2, Tg1+; 9. Rf3, Tef1+; 10. Re2, Aa7; 11. Td7, con tablas. 5. Txa7

Tablas

Perdería 5. Txh1?, Txa3; 6. Tc1, Cc8; 7. Td1, Ta2+; 8. Rf3, Tf2+; 9. Re4, Te2+; 10. Rd5, Ab6.

En esta tensa posición, las blancas se salvan gracias al fuerte peón pasado (a pesar de la gran superioridad material de las negras). 1. c7

5. ... 6. Rf2 7. Re2!

...

Sería imprudente 1. Tb7?, a causa de Ad6!. 1. ...

Tag1+ Tf1+ ...

Aquí, y luego, el rey blanco tiene que desplazarse así para que no se dé la posibilidad de que las torres negras, con tiempo, se adelanten de improviso por las dos columnas de los extremos, puesto que con ese lance ganaría la jugada Cc8. Si 7. Rg2, entonces 7. ..., Thg1+; 8. Rh2, Cc8.

Tf1+

Las negras, por el momento, no se apresuran con la jugada 1. ..., Aa7; tratando desde el principio de hostigar al rey blanco. 2. Rg2!

...

...

7. ... 8. Rd2 9. Rc2 10. Rb2 11. Ra2 12. Rb2

Después de la imprudente 2. Re2?, las negras ganarían mediante 2. ..., Tae1+; 3. Rd3, (3. Rd2, Cc4+; 4. R cualquiera, Axc7), 3. ..., Aa7!; 4. Txa7, Cc8!.

84

Te1+ Td1+ Tc1+ Tb1+ Ta1+ ...


81. “Shajmati v SSSR”, 1948 Segundo premio Segundo campeonato de la URSS, 1948 Segundo puesto Dedicado a M. M. Botvinnik

Solamente después de atraer a la torre negra hacia la columna a, el rey blanco puede tranquilamente realizar los movimientos inversos hacia h2. 12. ...

Thb1+

Entra en el combate la otra torre negra. 13. Rc2 14. Rd2

Tc1+ Td1+

Si 14. ..., Txa7; entonces 15. c8D+!, con tablas. 15. Re2 16. Rf2 17. Rg2 18. Rh2

Te1+ Tf1+ Tg1+ Ganan

Tablas.

Cxa6+, Ra8; 5. a4, Af4; 6. a5, Ag3; 7. axb6, y ganan.

La intención de los movimientos del rey blanco en el itinerario h2-a2-h2 consiste en atraer a las torres negras a las columnas de los extremos (véanse estudios números 70 y 105).

2. Ah3+ 3. Cc5! 4. Cd7+ 5. Ag2 Defendiéndose

(Véase diagrama núm. 81) 1. c6

Rb8 Cxc6 Rb7 Ag3 contra

6.

Ce5.

Ce5

6. Rc4

La mejor defensa, la idea de la cual consiste en la liquidación del fuerte peón c6. Las variantes siguientes muestran hasta qué punto este peón embaraza la posición de las negras. 1) 1. ..., Cf6; 2. Ah3+, Rb8; 3. Cc5, Ag3; 4. Cxa6+, Ra8; 5. Ac8, cualquiera; 6. Ab7++; 2) 1. ..., Cb6; 2. Ah3+, Rb8; 3. Cc5, Ag3; 4.

...

Ahora parece que el plan de las blancas, dirigido a ganar el caballo y la partida, es más que suficiente: les es imprescindible ante todo liberar la casilla d7 para su rey despues de jugar Ad5, Rd3-e4-f5-e6d7 y Axc6. Sin embargo, las negras

85


hallan ocultas posibilidades tácticas para su defensa. 6. ... 7. Cc5+ 8. Ca4+

Juegan las negras, y las blancas ganan. Si en esta posición les tocase jugar a las blancas, entonces las tablas se producirían inevitablemente, por ejemplo: 15. Rf5, Ab8!; 16. Re6, (16. Cc5+, Ra7; 17. Axc6, Rb6; tablas), 16. ..., Ra7; 17. Axc6, ahogo; o 15. a3, Ag1; 16. Rf5, Ah2; 17. Re6, Ad6; tablas. Ahora se pone de manifiesto la idea de la maniobra 9. Rd3!, Af2; 10. Re2!!, Ag1; 11. Ad5!, a6!; 12. Rf3, Ad4!; 13. Rf4!!, Aa7; 14. Re4!!, con ayuda de la cual las blancas pierden tiempo.

a5 Rb6 Rb7

Se cumple la primera parte del plan de las blancas: liberar la casilla d7. 9. Rd3!

...

Parece como si también ganase 9. Ad5, seguida de 10. Rd3, 11. Re4, 12. Rf5, 13. Re6, etc., pero eso solamente lleva a tablas (véanse los comentarios a las jugadas décima y decimocuarta de las blancas). 9. ... 10. Re2!!

14. ... 15. Cc5+!

O 15. ..., Ra7; 16. Axc6, Rb6; 17. Rd5. Esta variante muestra por qué el rey blanco debe guardar la casilla d5.

Af2 ...

16. Cd7+ 17. a4+ 18. Axc6+ 19. Cxb8

Si se juega directamente 10. Ad5, entonces 10. ..., a6!; 11. Re4, Aa7!; 12. Rf5, Ab8; 13. Re6, Ra7!; 14. Axc6, tablas por ahogo con el alfil emparedado. Las blancas deben en todo momento contar con esta defensa oculta. 10. ... 11. Ad5! 12. Rf3 13. Rf4!!

Rb5 Rxa4 Rb3

y ganan (véase también el estudio número 91). "El sutil juego de las negras hacia tablas por ahogo con el alfil emparedado en b8 lo refutan las blancas con el movimiento aún más sutil de su rey (10. Re2!!). Solamente en los estudios de peones de N. D. Grigoriev vimos un juego parecido del rey blanco. La solución y el escrupuloso análisis de este perfecto estudio proporcionan mucho placer a los amantes del ajedrez." (Comentario del juez del concurso A. Guliaiev.)

Ag1 a6! Ad4! ...

Pero no 13. Re4?, Aa7!; con tablas, puesto que el turno de juego les toca a las blancas. 13. ... 14. Re4!!

Ab8 Rb6

Aa7 ...

86


82. “Shajmati v SSSR”, 1948 (Rehecho en 1962)

Había que apresurar la captura del caballo, puesto que después de 5. Rg2, Ad3; las negras tienen tiempo para organizar su defensa. 5. ... 6. Rh3!!

Txf6 ...

Como se aclara más adelante, 6. Rg3?, lleva a tablas. 6. ...

Si 6. ..., Ab1; entonces 7. Rh4, Rg6; 8. Dg5+, con ventaja. Por eso, con la jugada 6. ..., Af5+!; las negras obstruyen a la dama de las blancas la quinta fila de éstas. Pero esta jugada tiene otro aspecto negativo: el alfil le obstruye a la torre la columna f.

Ganan 1. Dc7!

...

Hay otras formas tentadoras, pero más débiles, de atacar al caballo: 1. Dd6?, Tb7; 2. Dc6, Ta7; 3. Ae3, Ta2+; 4. Rg3, Ta3; y las negras consiguen tablas. 1. ... 2. Ad2!

7. Rg3!

Tb1! Cf6

7. ... 8. Rh4

Rg6

y ganan. Si en la sexta jugada las blancas hiciesen 6. Rg3?, entonces, después de 6. ..., Af5!; no tendrían ninguna posibilidad ganadora, lo que llevaría a tablas.

...

Precisamente así, pero no 3. Ac3?, en vista de e5!; 4. A(D)xe5, Tf1; tablas. 3. ... 4. Ag5 5. Axf6+

...

Sería prematuro 7. Rh4?, a causa de Rg6, y tablas, puesto que el turno de jugada les toca a las blancas.

Después de 2. ..., Cb6; 3. Ac3+, Rh7; 4. De5, Rh6; 5. Df4+, Rh5; 6. Ad2, con mate inevitable. 3. De5!

Af5+!

(Véase diagrama núm. 83)

Tf1 Rg7 ...

1. b7+

Rxb7

Después de 1. ..., Dxb7; 2.

87


83. Boletín “Sobre el campeonato mundial”. 1948

84. Concurso de comités de educación física y deportes de la URSS, 1948 Mención honorífica

Tablas Tg8+, Rc7; 3. Tg7+, se pierde la dama. 2. Ad1! 3. Rf1 4. Af3+ 5. a6

Tablas Si 1. ..., Rf6; entonces 2. Tg6+, Rf5; 3. Tf2+, Re4; 4. Tg4+, Rd5; 5. Cf7, Tg8; 6. Ad7, y las blancas tienen por lo menos posibilidades de tablas. A esta posición lleva igualmente la variante 1. ..., Rf5; 2. Tf2+, Re4; 3. Tg4+, Rd5; 4. Cf7, etc.

f2+ Axg3 Rb8 Ah4

O 5. ..., Dxf3; ahogo. 6. Ae4!

Ag3

2. Tg6+ 3. Ta4! 4. Tgg4

Después de 6. ..., Dxe4; nuevamente ahogo.

Rh7 Txh8 ...

Con la amenaza 5. Ta7+. 7. Af3! 4. ... Tablas posicionales. Si el alfil negro abandona las casillas g3 y h4 se sigue Axa8 y Rxf2.

Ae3

O 4. ..., Dxb5; 5. Ta7+, Rh6; 6. Th4+, R cualquiera 7. Txh8, tablas.

(Véase diagrama núm. 84) 5. Ad3+! 1. Tg7+

Rh6!

88

...


85. “Shajmati v SSSR”, 1949 Primer premio

Sacrificio de diversión. Perdería 5. Th4+?, en vista de Rg7; 6. Tag4+, Rf6; 7. Txh8, Dg1+; 8. Rh3, Dh1++. 5. ... 6. Th4+

Dxd3 Ah6

Obligada, pues de otro modo se pierde la torre: 6. ..., Rg7; 7. Tag4+, Rf7; 8. Txh8, y si 8. ..., Dd1; entonces 9. Tf4+, Rg7; 10. Tff8, tablas. 7. Tad4

...

Se crea una curiosa posición: la dama, teniendo a su disposición 45 casillas para replegarse, no puede ponerse al abrigo del continuo acoso de la torre en toda la extensión del tablero. 7. ... 8. Ta4 9. Tab4 10. Tbf4

Tablas ce como si la lucha, después de esto, hubiera de terminar con unas tablas tranquilas. Pero las negras descubren nuevas posibilidades.

Da6 Db7 Df7

3. ... 4. Cxb3

Las dos piezas menores negras se defienden indirectamente: 5. Rxb3?, Cc5+; y ganan, o 5. Axa4?, Axa4; 6. Rxa4, Re7; y ganan. La situación de las blancas parece crítica...

Tablas posicionales. (Véase diagrama núm. 85) 1. Ad7

b4

5. Ac6!!

A la jugada 1. ..., Ca4; las blancas replican 2. Rd6, tras lo cual las negras no pueden afianzar su posición. 2. Rc5 3. Rb4

Ca4 Axb3

...

El alfil blanco debe ocupar precisamente la diagonal más importante.

b3 ...

5. ... 6. f6

Las blancas ganan el importante peón b3 de las negras, y pare-

Ad1 ...

Se obstaculiza la salida del

89


rey negro a e7 y g7. Ahora las blancas amenazan tomar al caballo. 6. ... 7. Rc5

eso hace del estudio una prominente obra de arte ajedrecístico." (Comentario del juez del concurso A. Gerbstman.)

Cb6 Ca4+

86. “Shajmati v SSSR”, 1949 Tercer premio

El sentido de la jugada 5. Ac6!!, se hace comprensible: el caballo negro pierde la posibilidad de ir a a8 (o a h1, como se explica después de la jugada duodécima de las blancas). Después de 7. ..., Cc8; fuerza tablas 8. Ad7. 8. Rb4 9. Rc3

Cb2 Aa4!

Liberando la casilla d1 para el caballo. 10. Af3!

... Tablas

Enfilando la casilla d1. 10. ... 11. Rd2 12. Re3

1. h3

Cd1+ Cf2 Cd1+

Después de 1. ..., Da4+; 2. Rg5!, Db5+; 3. Rh4, las tablas se fuerzan fácilmente.

El caballo rehace su camino. Si 12. ..., Ch3; entonces 13. Ag4, Cg1; 14. Rf2, tablas. 13. Rd2 14. Rc3 15. Ac6

Dd4+!

2. g4

...

Ahora ya no es factible 2. Rg5?, a causa de Dd5+; 3. Rh4, Rg7; y ganan.

Cb2 Ad1

2. ... 3. Af6 4. Rg5 5. Rh4 6. g5

Tablas por continuas amenazas. "El autor ha elaborado un nuevo tema extraordinariamente dinámico sobre la posición de tablas. Una sutil introducción del juego, una fácil construcción, una posición final de tablas, y el conjunto desarrollándose en el marco de una viva lucha, todo

Dxa7 Df2+ Dd2+ Dxh6 Dh7

La actividad de la dama negra ha llegado a su fin, mas, para

90


conseguir las tablas, las blancas tienen aún que maniobrar sutilmente. 7. Rg3

Tablas posicionales. "... el compositor presenta de la manera más original unas tablas posicionales. Se queda uno estupefacto ante la agilidad del rey blanco, que paraliza fuertemente a la dama negra desde las casillas e1 y d2 y defiende al peón d6." (Comentario del juez del concurso A. Gerbstman.)

h4+

Le abre salida a la dama por h5. 8. Rf2

Re8!

O 8. ..., Dh5; 9. Re1, etc. 9. Re3! 10. Rd2

87. “Shajmati v SSSR”, 1949 Segunda mención honorífica

Dh5 Rf8

Las negras taponan la casilla f8 y las blancas pueden alejar al rey del peón d6. 11. Re1!

...

Pero no 11. Ae7+?, Rg7; 12. Af6+, Rg8; y las blancas pierden, puesto que les toca a ellas el turno de juego: 13. Re1, Rf8; 14. Rd2, Re8; 15. Re1, Dh7; 16. Rf2, Dg8; 17. Re3, Df8. De tal modo es decisiva la importancia que tiene el turno de juego. Si las negras pudieran ganar un tiempo, vencerían. Pero no hay medio de ganarlo. 11. ... 12. Rd2 13. Re3 14. Rd4 15. Re5

Tablas 1. Aa5+

Este jaque intermedio es imprescindible. Si se juega rápidamente 1. Aa2?, entonces 1. ..., Ta7; y no cabe duda sobre la victoria de las negras.

Re8 Dh7 Dg8 Df8 ...

1. ... 2. Aa2

¡En el momento justo! 15. ... 16. Rd4 17. Re3 18. Rd2

...

Dg8 Dh7 Dh5

Rd4 ...

Sería prematuro 2. Ab6+?, a causa de 2. ..., Rxe5; 3. Aa2, Tb7.

91


2. ...

88. “Shajmati v SSSR”, 1949

Txf5

Las negras están obligadas a tomar el peón, puesto que después de 2. ..., Tb7; las blancas consiguen tablas con la jugada 3. f6. 3. Ab6+

...

A 3. Rb2, las negras replican 3. ..., Tf2+; 4. Ra1 (a3), Te2; 5. e6, Ag8; 6. Ab6+, Re5; 7. Ac7+, Rf5; y ganan. 3. ... 4. Aa5+ 5. Ab6+

Rc3 Rd4 Rxe5

Ganan 2. Axd2 3. Ca6+

También esta captura de peón es obligada. 6. Ac7+ 7. Ad8+

Rf6 ...

Sería débil 3. Cd7+?, Rc6; tablas.

El rey negro no puede librarse del jaque continuo; tiene que rehacer el camino hasta c3, pero entonces... 7. ... 8. Ac7+ 9. Ab6+

3. ... 4. Cb4 5. Rb2!

5. ... 6. Ra2 7. Cd5!

Txa5

Ahogo por alfil clavado.

Af8 Ad6 ...

Huyendo nuevamente de la combinación para ahogo que harían las negras después de 7. Cc2, Axa3; 8. Cxa3. Nótese que la maniobra con

(Véase diagrama núm. 88) 1. Af4

Rb5 Ra4 ...

Sería interesante la errónea continuación 5. Ac1?, Af8; 6. Cc2, (o 6. Rc4, Axb4!; 7. axb4, ahogo) 6. ..., Ag7+!; 7. Rc4, Af8!; 8. Ab2, Ae7; 9. Rd3, Rb3; 10. Ac1, Af8; tablas posicionales.

Re5 Rd4 Rc3

Ahora la casilla a5 está defendida por la torre, pero, a pesar de eso... 10. Aa5+!

Ad6 ...

d2

92


la jugada 7. Cd5, las blancas sólo pueden realizarla previa colocación del alfil blanco en d2 (pero no en e1). 7. ... 8. Cc3+ 9. Ae1!

89. Dedicado a los participantes en el XVII Campeonato de la URSS, 1949 (Boletín del campeonato)

Axa3 Rb4

Las negras pierden al producirse zugzwang. En el estudio existen muy fuertes pistas engañadoras: 1. Ae1, Ad6; 2. Ca6+, Rb5; 3. Cb4, Ra4; 4. Rb2, Af8; 5. Ra2, Ad6; 6. Ad2, Af8; 7. Cd5, Axa3; 8. Cc3+, Rb4; y las negras consiguen tablas. La idea de este estudio se hallaba antes en otros autores, especialmente en L. I. Kubbiel. Pero las pistas falsas después de las jugadas primera y quinta añaden imágenes globales y de este modo se introducen novedades en el tema elaborado. Estudio de L. I. Kubbiel, "Krasnaia Gazeta", 1936.

Tablas Obligando al rey negro a permanecer en la séptima fila, y por eso mismo a que la dama no domine la casilla h7. Por supuesto, no es factible 2. Td3?, a causa de 2. ..., Dh7+; y ganan. Pierde también 2. Td2?, Df3+; 3. Rh2, (3. Rh4, De4+; 4. f4, De1+) 3. ..., Dh5+.

[FEN=”8/8/6k1/B7/2p4P/8/7b/1N2K3 w - - 0 1”] 1. Rf2, Rh5; 2. Rg2, Ad6!; 3. Rh3, Ae7; 4. Ae1, c3!; 5. Cxc3, Ab4; 6. Ad2!, Ae7; 7. Cd5, Axh4; 8. Cf4+, Rg5; 9. Ac1, y ganan.

2. ... 3. Td3

Las negras, con tiempo, meten al rey en el juego. Si intentasen jugar a ganar por medio del jaque 3. ..., Dh1+, las blancas replicarían 4. Rg3, Re6!; 5. Ab2!, Rf5; (5. ..., Dg1+; 6. Rf3, Df1; 7. Re3, y luego 8. Td2, tablas) 6. Tf3+, Rg6; 7. Txb3, Dg1+; 8. Rh3, Dxf2; 9. Tg3+, tablas.

(Véase diagrama núm. 89) 1. Ae5+

Rg8!

1. ..., Rh7; facilita la defensa de las blancas en vista de 2. Td3, tras lo cual pueden crear una posición vigorosamente defensiva mediante Te3, Rh2, etcétera. 2. Td8+!

Rf7 Re6!

4. Te3

...

93

Dh1+


O 4. ..., Rf5; 5. Rh2, Dh7+; 6. Rg1, Dg6+; 7. Rf1!, Da6+; 8. Rg1, tablas. 5. Ah2+

pueda terminar con una clavada de alfil. Este estudio tiene dos historias. Primordialmente le di esta forma:

...

[FEN=”8/6B1/6q1/7p/6k1/8/1R3PK1/ 8 w - - 0 1”]

Pierde 5. Rg3?, Rf5!; 6. f4, (6. Ab2, Dg1+; 7. Rh3, Dxf2; 8. Txb3, Dc2!; y ganan), 6. ..., Dg1+; 7. Rf3, b2; 8. Axb2, Df1+; 9. Rg3, Dxf4+. O 5. Rg4?, Dg2+; 6. Ag3+, Rf6; 7. Te2, (7. Txb3, De4+; 8. Rh3, De6+); 7. ..., Dd5!. 5. ... 6. Txb3

Concepción del autor: 1. Tb3, h4; 2. Ae5, Rf5+; 3. Ag3, Dc6+; 4. Rh2, h3!; 5. Rxh3, Dh1+; 6. Ah2, Df1+; 7. Rg3, Dc4; 8. Tf3+, Rg5; 9. Ag1, Dg4+; 10. Rh2, Dxf3; ahogo. En esta forma envié el estudio al primer campeonato de compositores de la URSS en 1947. Pero al cabo de algún tiempo descubrí la solución muchísimo más simple: 1. Tb3, h4; 2. Te3, Dxg7; 3. Th3, tablas.

Rf5 ...

La desgraciada posición de la torre les permite a las negras emprender ataques. El juego final no está privado de agudeza ni de sorpresas. 6. ... 7. Rg3

Diagrama núm. 89 bis

Df1+ Dc4!

Con doble amenaza: 8. ..., Dg4++; y 8. ..., Dxb3. 8. Tf3+ 9. Ag1!

Rg5 ...

Sería malo 9. Rg2?, De4; y las negras ganan. 9. ...

Dg4+ Tablas

Las negras ganan la torre, pero... 10. Rh2

Comuniqué al colegio de jueces el defecto del estudio y rogué que lo retirasen del campeonato. Este episodio fue explicado por M. M. Botvinnik en el periódico "Ogoniek"

Dxf3

Ahogo. Por la posición inicial del estudio resulta difícil suponer que

94


en el año 1947. He aquí lo que escribió M. M. Botvinnik respecto al estudio defectuoso que envié al campeonato: "A las negras no las beneficia su peón de torre una vez que han tomado el alfil, pues lo que se sigue es una conocida posición de tablas teóricas cuya ejecución se explica en todos los manuales de final de juego. Parece precisamente como si las negras pudieran aspirar a ganar en vista de la existencia de ese peón pasado en h. Pero la victoria queda estrangulada por el avance de este peón. Ahora este descubrimiento de Kasparían habrá de tenerse en cuenta en todos los manuales sobre el final de juego". Tal estudio defectuoso contribuyó a encontrar nuevas posiciones teóricas. Pronto esta posición se dio en la práctica de la lucha en las partidas Averbach - Bondarevsky (Moscú, 1948) y Flor - Lilienthal (Budapest, 1950) en las que tanto Averbach como Lilienthal consiguieron tablas porque tenían conocimiento de mi análisis. Pero no acaba aquí esta historia. Unos nueve años más tarde, en el libro de G. M. Lisitzin Zakliuchitielnaia chast shajmatnoi partii (Finales de partidas de ajedrez) (Leningrado, 1956) esta posición era presentada con la indicación "N. D. Grigoriev, 1917", lo que me asombró sobremanera. Al parecer, se asignaba la prioridad de la posición, pero sin citar fecha de publicación ni los datos fundamentales sobre la elaboración por N. D. Grigoriev, cuyos primeros trabajos fueron publicados en 1956.

90. Concurso en memoria de M. I. Chigorin, 1949 Segundo premio Tercer campeonato de la URSS, 1952 Tercer puesto

Tablas 1. Ah5+

...

1. Ce6, es refutada mediante 1. ..., Ac6+; 2. Rg1, Tg3+; 3. Rh2, Ad6; y si 4. Cd4+, entonces 4. ..., Rf1; 5. Cxc6, Te3+; y ganan. 1. ... 2. Ah4+ 3. Ag5 4. Rf2

Re1 Rd2 Axc5 ...

Se crea una posición asombrosa. La torre de más no les sirve a las negras para ganar. 4. ...

Rd3

Las negras tienen que desentenderse de su torre, puesto que las blancas amenazaban con la juga-

95


da 5. Ag6, consolidar definitivamente la red, por ejemplo: 4. ..., a5; 5. Ag6, Ad3; 6. Ah5, con tablas. 5. Ag6+ 6. Rf3

a5; entonces 8. Af6, nuevamente afianza la atadura de la torre. 8. Af6+ 9. Rf4 10. a5!

Te4+ ...

Las blancas se aprovechan de que con la jugada 4. ..., Rd3; las negras cruzaron la línea eficaz de su alfil de casillas blancas (imposible dar jaques con el alfil por encima de e2). 6. ...

Por tercera vez se repite la posición de todas las piezas, cada vez una fila más arriba. Después de 10. Ac2?, las negras ganan con una sutil maniobra: 10. ..., a5; 11. Ad1, Ad5; 12. Ag7, Ac4; 13. Af3, Ab3; 14. Ac6, Ad5!; (pero no 14. ..., Rc5?; 15. Axe5, Rxc6; 16. Axd6, Rxd6; 17. Re3, tablas); 15. Ae8, Ae4!; 16. Af7, Ac2; 17. Ae8, Rd5; 18. Af7+, Te6+; y ganan.

Ac6

La posición de las piezas después de la cuarta jugada de las blancas se repite, pero una fila más arriba. 7. a4!

10. ... 11. Af7+ 12. Rf5 13. a6!

...

El sentido de los movimientos del peón blanco en las jugadas 7.ª, 10.ª y 13.ª se explica por el hecho de que debe situarse en casilla de color del alfil que defiende a la torre. Si se juega 7. Ac1?, Rc2; (las demás llevan a tablas, por ejemplo: 7. ..., a5?; 8. a4!, Rd4; 9. Ab2+, tablas); 8. Ag5, Axa3!; 9. Axe4+, Axe4+; 10. Rxe4, a5; 11. Rd4, Rb3!; (pero no 11. ..., a4?; en vista de 12. Rc4, Af8; 13. Ah6!, Ae7; 14. Ag5!, etc., con curiosas tablas); 12. Rd3, a4; 13. Af4, Af8; 14. Ac1, Ag7; y ganan. 7. ...

Te5+ Ad6 ...

Rd5 Te6+ Ad7

Tablas. Imposible una nueva dislocación más arriba. Perdería 13. Ac3?, Ac5; 14. Ae5, a6; 15. Ag8, Ab4; 16. Ac7, Rc6. En el estudio se expresa la idea de movimientos sistemáticos de todas las piezas con cuarta repetición de sus posiciones. (Véase diagrama núm. 91) Sería erróneo en el presente estudio atenerse a los fundamentos del tema del número 81, y, viceversa, se daría un ahogo erróneo en el estudio mencionado en lugar del eficaz que se consigue aquí.

Rd4

Las negras se desentienden por segunda vez de su torre. Si 7. ...,

96


91. “Shajmati v SSSR”, 1950 Segunda mención honorífica

4. Ad6!

...

Se ofrece como más natural la jugada 4. Ac7, pero entonces las negras hallan una réplica sutil: 4. ..., Cf6; 5. h4, Ch5; 6. Ab6, (defendiéndose de 6. ..., Cf4+; 7. Rg3, Ce2+; 8. Rg2, Cd4; si 6. h3, entonces 6. ..., Cf4+; 7. Rh2, Axf3; 8. Rg3, Ce6; y ganan), 6. ..., Re6!!; 7. Ac7, Rd7!!; 8. Ab8, Rc6; 9. h3, Ae4!; 10. Ae5, Rc5!!; 11. Ah2, Rd5!!; y, como el turno de juego es de las blancas, pierden, como se evidencia por las jugadas posteriores de la solución. 4. ... 5. h4!

Tablas 1. Ce5+

...

Ahora las negras amenazan con tomar el caballo, previa la maniobra de ayuda Ae4, Re6-d5-c4-d3-e2 y Axf3.

No prospera 1. Ch8+?, a causa de 1. ..., Rg7; 2. Ae5+, Rg8; 3. Rxg2, Ce6; y 4. ..., Cg7. 1. ... 2. Cf3!

6. h3!

Rf5 ...

6. ...

la

Ae4

Es evidente que a las negras no les proporciona nada 6. ..., Cf4+; 7. Rh2!, Axf3; 8. Rg3, con tablas.

Ad5!

7. Ab8!

Tras 2. ..., Cf4; fuerza tablas 3. Ch4+. 3. Rxg2

...

Las blancas preparan combinación de ahogo.

La toma del caballo 2. Rxg2, lleva a la derrota después de 2. ..., Ca6; 3. Cd7, (3. Ad6, Re6); 3. ..., Ae6; 4. Cf8, Cxb8; 5. Cxh7, Ad5+; 6. Rg3, Rg6; 7. Cf8+, Rg7. 2. ...

Cf6 Ch5

...

Nuevamente pierde 7. Ac7?, a causa de 7. ..., Cf4+; 8. Rh2, Axf3; 9. Rg3, Ce6. 7. ... Re6! 8. Ac7!! ...

Cd7!

Las negras, con tiempo, encaminan el caballo a la fuerte posición h5.

97


92. “Shajmati v SSSR”, 1950

Sería prematuro 8. Ah2?, a causa de 8. ..., Rd5!; y si 9. Ag1, entonces 9. ..., Cf4+; (pero no 9. ..., Rc4?; 10. Rh2!, Axf3; ahogo). 8. ...

Rd7

Las negras no se apresuran con la jugada 8. ..., Rd5; tratando de realizar movimientos de rodeo con el rey a través de la casilla c5. 9. Ah2! 10. Ab8!!

Rd8 ...

Si 10. Ae5?, entonces 10. ..., Rc8!!; 11. Ah2, Rd7; 12. Ab8, Rc6; 13. Ae5, Rc5!!; 14. Ah2, Rd5!!; y el turno de juego les toca a las blancas. 10. ... 11. Ae5!! 12. Ah2!! 13. Ab8

Tablas 1. ... 2. Cg4 3. Cf2+

Rc8 Rd7 Re6 Rd5

La mejor jugada: el rey defiende al alfil c1 y al mismo tiempo allana el camino hacia c2 para el otro alfil que escapa con tiempo de la torre atacante.

Por fin, después de las frustradas tentativas de penetración en la casilla c5, el rey negro se ve obligado a quedarse en d5. Pero esto lleva a ahogo inevitable. 14. Ah2! 15. Ag1! 16. Rh2!

4. Cxh1 5. Rb5!

Ac2+ ...

La jugada 5. Ra5?, perdería: 5. ..., Cxh1; 6. Tg2+, Rd3; 7. Tg1, Ad2+.

Rc4 Rd3 Axf3

5. ...

Tablas por ahogo.

Ad3+!

Después de 5. ..., Cxh1; 6. Tg2+; cualquier jugada de rey; 7. Tg1, las negras perderían pieza.

(Véase diagrama núm. 92) 1. Tg8

h2 h1D Rd2!

...

6. Ra4!

Lleva a la derrota la jugada precipitada 1. Cg4, a causa de 1. ..., Af5.

98

...


93. “Trud”, 1950 Segundo premio Tercer campeonato de la URSS, 1952 Quinto puesto

No es factible 6. Rb4?, a causa de 6. ..., Cxh1; 7. Tg2+, Re3!; 8. Tg1, Ad2+. 6. ... 7. Tg2+

Cxh1 Ae2

Si se mueve el rey, se sigue 8. Tg1. 8. Rb3! Tablas. Las negras están en zugzwang y pierden pieza. Si en esta posición jugasen las blancas, perderían: 9. Ra2, Rd1; 10. Tg1+, Rc2; 11. Tg2, Cg3; 12. Txg3, Ac4+. Hasta este punto, en las posiciones finales, es recíproco el zugzwang. Habitualmente la dominación se utiliza para ganar, pero aquí tanto el rey como la torre de las blancas dominan la soberbia fuerza de las negras con el fin de conseguir tablas.

Tablas Única posibilidad de crear contrajuego. 2. ... 3. Cf5

(Véase diagrama núm. 93) 1. Cd6

Pierde tanto 3. Rf6?, Ta7!; como 3. Ta6?, Te6. Pero también la jugada del texto parece muy incierta, puesto que las negras quedan con dos alfiles de ventaja.

...

Si las blancas intentan sacrificar el caballo y jugar a sacar partido de su peón pasado e6, entonces pierden: 1. Rf6?, Txb7; 2. Txb7+, Axb7; 3. e7, Ab2+!; (3. ..., Ac6?; 4. Rf7, Ad5+; 5. Re8, tablas); 4. Re6, Ac6; 5. Rf7, Ad5+; 6. Re8, Ae6; 7. Rd8, Af6. También sería malo 1. Cd8?, a causa de 1. ..., Ae7+; 2. Rf4, Axd8. 1. ... 2. e7!

Txe7 ...

3. ...

Axf5

A tablas teóricas lleva la continuación 3. ..., Axb6; 4. Cxe7, y 3. ..., Tf7; 4. Th6+, Rg8; 5. Tg6+, Rf8; 6. Tf6. 4. Tc6

Ac5 ...

99

...


13. Re4

El jaque intermedio 4. Th6+, es malo a causa de 4. ..., Rg7; 5. Tc6, Te5; 6. Rf4, Ae4!. 4. ... 5. Rf4

5. ...

13. ...

Ad7

Td5 Ab6 Td6

Parece como si las negras encontrasen tiempo para defender el alfil y tuviesen que ganar... 9. Re5 10. Tc7 11. Tb7

Ac5

Si 13. ..., Txe3+; entonces 14. Rd4, tablas. 14. Tc7

Ab6

Ahora a 14. ..., Txe3+; las blancas responden 15. Rd5!.

Esta jugada es indispensable a pesar de que lleva a clavada de alfil. Si 5. ..., Td5; entonces 6. e4, con tablas. 6. Tc7 7. Re4 8. Tb7

Sin dar tregua a las negras.

Te5 ...

Ahora se inicia la lucha rey y torre de las blancas contra torre y dos alfiles.

...

Ac5 Ab4 ...

15. Tb7

Td6

Tras 15. ..., Txe3+; las tablas se producen solamente con 16. Rf4!, (Pero no 16. Rd5?, Td3+; 17. Re4, Td4+; 18. Re5, Ac5; y ganan, gracias a la ausencia del pe贸n blanco en e3). 16. Re5 El viaje del rey, comenzado con la jugada 9. Re5, vuelve a empezar. Posici贸n de tablas. (V茅ase diagrama n煤m. 94) 1. e5+

Si 11. Tc4, entonces 11. ...,

...

Tb6. 11. ... 12. Ta7

Aa3 ...

Es mala 12. Tb3?, a causa de 12. ..., Te6+; 13. Rd5, Ae7. 12. ...

Td3

Puede pensarse que esta jugada carece de sentido, ya que contribuye a que el rey negro ataque al caballo de h8. En realidad, solamente 1. e5+, salva a las blancas, las restantes jugadas conducen a la derrota: 1) 1. Ad5?, Cf4; 2. Ac4, e6; 3. Rg3, Ad6; 2) 1. Rxh3?, Cf4+; 2. Rg4, e5.

O bien 12. ..., Te6+; 13. Rd5, Td6+; 14. Re5, etc.

100

1. ... 2. Rxh3

Rg7 ...


94. Concurso dedicado al 30 Aniversario del Soviet armenio, 1950 Primer premio

La desafortunada colocación del caballo en g7 permite a las blancas crear amenazas de invasión con el rey por las casillas g6 y f7. 4. ...

Ce6+

Es interesante la variante 4. ..., Rg8; (4. ..., Rh7; 5. Ae4+, Rg8; 6. Rg6, etc.); 5. Rg6, e6; 6. Rf6, Ab4; 7. Aa6, Rf8; 8. Ac4, Ae7+; 9. Rg6, Ah4; 10. Aa2, con posición de tablas. (Nota del editor MA40: En esta variante hay otro error, ya que si en lugar de jugar 7. ..., Rf8; las negras juegan 7. ..., Ce8+; ganan. Las blancas no pueden comer el peón debido al jaque doble con el caballo en c7. Quizás la forma correcta en la que deben jugar las blancas para conseguir tablas sea mover 7. Af3, en lugar de Aa6, para luego continuar con 8. Ag4.)

Tablas Es débil 2. Af3?, a causa de 2. ..., Cf4; 3. Rg3, Cg2!; (3. ..., Ce6?; 4. Cf7, tablas. (Nota del editor MA40: Aquí hay un error, con 4. ..., Rxf7; ya no serían tablas, ganarían las negras.)); 4. Rxh3, Ce3;

y ganan. 2. ...

Cg7 ...

Ag7!

O bien 5. ..., Cd8; 6. Ad5, e6; (6. ..., Ag7; lleva a la variante principal después de 7. e6); 7. Axe6, con claras tablas.

Rxh8

6. Ah1!!

En caso de 2. ..., Cf4+; 3. Rg4, las blancas se defienden satisfactoriamente: 1) 3. ..., Ce6; 4. Cf7!, Rxf7; 5. Ad5, tablas; 2) 3. ..., Cd3; 4. Cg6!, tablas; 3) 3. ..., Ce2; 4. Rg5, Rxh8; 5. Rg6, con la amenaza 6. Rf7, tablas. En las dos primeras variantes la pérdida del caballo condenado es lo que salva a las blancas. 3. Rg4 4. Rg5

5. Rg6

...

Por muy extraño que parezca esto, sin embargo para preparar la penetración del rey blanco por f7 es imprescindible que el alfil vaya justamente a h1. Por ejemplo, si 6. Aa8?, entonces 6. ..., Cc7; 7. A cualquiera, Rg8; o bien 6. Ac6?, Cd8!; o bien 6. Ae4?, Cc5; o bien 6. Af3?, Cd4; o, por último, 6. Ac8?, Cd8!; 7. e6, (de otro modo las negras serían quienes jugarían 7. ..., e6), 7. ..., Rg8; y las negras ganarían. 6. ...

101

Cd8!


El caballo negro ha ido voluntariamente a d8, impidiendo la jugada 7. Rf7, pero simultáneamente con esto se alcanza una posición desventajosa. 7. e6! 8. Ad5

95. Concurso dedicado al 30 Aniversario del Soviet armenio, 1950 Primera mención honorífica

Ab2 ...

Es indispensable defender el peón. Con cualquier otra jugada de alfil se continuaba 8. ..., Cxe6; y después de 9. Rf7, el caballo gana un tiempo atacando al alfil blanco. 8. ... 9. Rh6

Aa3 Ac1+

Si 9. ..., Rg8; entonces 10. Rg6, Rf8; 11. Rh7, y tablas. En este caso se muestra otro inconveniente de la posición del caballo en d1, que no permite el traslado del rey negro al flanco de dama. 10. Rg6

Ad2

Parece que las blancas han caído en zugzwang. Sin embargo, se salvan nuevamente y de manera única con la maniobra de alfil. 11. Ah1!! 12. Ad5

Ae3

Con posición de tablas. (Véase diagrama núm. 95) 1. b4

...

Tablas 1. ...

Ta6

Otra continuación, 1. ..., Tc2; 2. Rd6, Ta6; 3. b5, Tb6; 4. Cd5, Txb5; 5. Cd4, permitiría a las blancas ganar la calidad y hacer tablas. 2. b5 3. Ce4

Tb6 Te2

En caso de cualquier otra retirada de la torre por ejemplo: 3. ..., Tf3; las blancas contestan 4. Cd6, y si 4. ..., Td3, entonces se fuerzan las tablas con la maniobra del rey blanco por las casillas e5, e6 y e7. Después de 3. ..., Te2; las blancas deben apartarse forzosamente de nuestra principal baza: continuar con el peón b5, y entonces parece que deban perder, pero...

El peón alejado es la esperanza de las blancas.

102

4. Rd5! 5. Rc4

Txb5+ Teb2


La infortunada colocación de las torres en la columna b permite a las blancas forzar las tablas con continuas amenazas. 6. Cf2+! 7. Cd1

Rh2 T2b3

continuas acciones combinadas de los caballos. 96. Concurso daguestano del Comité de cultura física y deportes, dedicado al 30 Aniversario del Soviet daguestano, 1950 Tercer premio

Si 7. ..., Tb1; entonces 8. Cc3. 8. Cc3

Tb7

A 8. ..., Tb6; prosigue 9. Cd5, Tb7; (9. ..., T6b5; 10. Cc3, tablas); 10. Ca5, tablas. 9. Ca5

T3b4+

O bien 9. ..., T7b4+; 10. Rc5, Tb2; 11. Cc4, tablas. 10. Rc5 11. Cc6

T7b6 ...

Tablas

Ahora las torres deben retirarse a lo largo de la vertical b, y la posición simétrica que surge después de esto ayuda a conseguir antes el objetivo. 11. ...

T6b5+ T2b3

2. b7 3. e5!

Las torres negras no pueden liberarse de ninguna manera de las

Axb2 ...

La única continuación correcta. La amenaza 4. Cf6, fuerza la siguiente jugada de las negras. 3. ... 4. Ad7!

Tablas por repetición de jugadas.

Rb8!

En caso de 1. ..., Rxb6; las blancas consiguen las tablas sin esfuerzo mediante 2. Ca4+, R cualquiera; 3. Cxc3.

Tb2

Si 11. ..., Tb3; 12. Cd4, Tb2; 13. Ca4, tablas. 12. Ca4 13. Rc4 14. Cc3

1. b6+

Axe5 ...

Es un error 4. Cxe5?, a causa de 4. ..., Cf2+; 5. Re2, Ch1!; 6.

103


Rf3, Txe5; 7. Rg2, Te1; y ganan. 4. ...

De nuevo es malo 14. Af3?, a causa de 14. ..., Tf6.

Cf2+ 14. ... 15. Ae4 16. Ac6!

Lleva a lo mismo 4. ..., Te7; 5. Cxe5, Cf2+; 6. Re2. 5. Re2!

...

con posición de tablas.

Pero no 5. Cxf2?, a causa de 5. ..., Td8. 5. ... 6. Cxe5

6. ... 7. Rf3 8. Rg2 9. Ac6

El rey negro tiene que defender la casilla b8, y la torre al caballo. 97. “Shajmati v SSSR”, 1951

Te7 ...

Finalmente, es malo Rxf2?, a causa de 6. ..., Ad4+.

Th8 Th5

6.

Ch1! Txe5 Te1 ...

El caballo negro está atrapado, y a pesar de la importante superioridad material, ésta no puede realizarse. 9. ... 10. Ad5!

Tablas

Rc7 ...

1. Ab3+

Pero no 10. Af3?, Te3; y ganan.

...

Naturalmente no 1. Ce7+?, Rf8.

10. ... 11. Ae4 12. Ac6!

Tc1 Td1 Td6

1. ... 2. Ad2!

Las negras intentan un refuerzo de la posición, ocupando con la torre la columna h. 13. Ae4 14. Ad5!

Rg7 Txg6

Una variante divertida: 2. ..., Tg3; 3. Cf4!, Tgxb3; 4. Ac1!, Tc3+; 5. Rd2!, Tab3; 6. Ab2, tablas. 3. Ac3+

Th6 ...

104

Rh6


98. “Shajmati v SSSR”, 1951

Intentando llevar el rey negro hacia g5. 4. Ad2+

Rg7

Si 4. ..., Rh5; entonces 5. Af7, y tablas. 5. Ac3+

Rh7

El rey negro se ha ocultado forzosamente en h7, pero esto permite a las blancas reforzar su posición. 6. Rb2!

Tga6

Tablas

¿Cómo fuerzan ahora tablas las blancas? Se presentan dos continuaciones, pero ambas pierden: 1) 7. Ab4?, Ta1; 8. Ac4, T6a4; 9. Ab3, Txb4; 2) 7. Ac4?, Ta7!; 8. Ad4, T7a4; 9. Ab3, Txb3+. Solamente sirve la maniobra envolvente del alfil que sigue: 7. Ae1!!

Ta8 T8a6 T6a4

...

La jugada 1. Td1?, se refuta: 1. ..., Df6+; 2. Re2, Da6+; 3. Re1, Ah7; y ganan. Si 1. Ta2+?, entonces 1. ..., Rb1; 2. Aa3, e4; y ganan. 1. ... 2. Ac3!

Ta7

O bien 7. ..., Ta1; 8. Ac4, o 7. ..., Ta8; 8. Ad5, que también impiden cualquier ataque. 8. Af2 9. Ad5 10. Ac4 11. Ab3.

1. Ab2+

Rb1 ...

Perdería 2. Aa3?, a causa de 2. ..., Df6+; 3. Re1, Dh4+. 2. ...

Df6+

Con 2. ..., Ah6; las blancas tendrían jaque continuo: 3. Tb2+, Rc1; 4. Tc2+, etc. 3. Re2

Con amenazas continuas. (Véase diagrama núm. 98) El alejamiento del rey negro de sus piezas da a las blancas la posibilidad de hacerse con la iniciativa.

...

Sería desesperado 3. Re1?, a causa de 3. ..., Dh4+; 4. Tf2, De4+; 5. Te2, Dh1+; 6. Rf2, Dh2+; 7. Rf1, Dh3+.

105


3. ... 4. Re1 5. Td1+ 6. Aa2+!

99. “Shajmati v SSSR”, 1951

Da6+ Da3 Dc1 ...

Es débil 6. Txc1+?, Rxc1; 7. Rf2, d4!; y ganan. 6. ...

Rc2

El final después de 6. ..., Rxa2; 7. Txc1, daría sólo tablas, como sigue: 7. ..., Rb3; 8. Ad2, d4; (o bien 8. ..., e4; 9. Tc8, Ae6; 10. Tc6, Af5; 11. Tc5, Ae6; 12. Tc6, etc.); 9. Tc6, Ac4; 10. Ah6, Ah8; 11. Tg6, e4; 12. Ag7, Axg7; 13. Txg7, e3; 14. Te7, etc. 7. Txc1+ 8. Aa1!

Rxc1 ...

Es prematuro 8. Rf2?, a causa de 8. ..., d4!. 8. ... 9. Rf1!

Af6 ...

Sería mala la variante 9. Rf2?, Ah4+; 10. R cualquiera, e4; y ganan. 9. ... 10. Rg2! 11. Rg3

Rd2 Re3 Re4

Tablas 1. Td1

Es débil 1. Tb1?, a causa de 1. ..., Tgd3!; 2. Txd3, exd3; 3. Txe1, d2. 1. ...

Tce3

En caso de 1. ..., Tge3; las blancas dispondrían de jaque continuo: 2. Td6+, Rf5; 3. Tb5+, Rf4; 4. Tf6+. 2. Txe1

...

Las blancas entregan su torre, pero a cambio inmovilizan fuertemente al adversario.

Intenta llevar el rey hasta f5. 12. Ab1+ 13. Aa2.

...

2. ... 3. Rf2

Re3

Con posición de tablas. Las negras no pueden sostener sus peones pasados.

Txe1+ Tge3

Evidentemente serían tablas después de 3. ..., Tee3; 4. Tg8+.

106

4. Tb2

...


Ahora ambas torres negras están atadas en su mutua defensa. El resultado es que sólo juegan en cuerpo a cuerpo el rey negro y la torre blanca. 4. ... 5. Ta2 6. g3+ 7. Tb2

10. Td2 11. Ta2 12. Tb2 13. Ta2 14. Ta4+

Rf5 Rf4 Rg4 ...

Mientras, las blancas están a la expectativa, pero cuando el rey negro finalice su incursión en el flanco de rey o en el de dama, necesitarán responder con gran exactitud. 7. ... 8. Td2!!

la infructuosidad de su traslado al flanco de rey, marcha hacia el de dama.

Rh3 ...

En respuesta a 7. ..., Rh3; la torre blanca debe ir forzosamente a d2, creando una posición de mutuo zugzwang. Perdería 8. Tc2 (a2), Txg3; 9. Rxe1, Tg1+; 10. Re2, Tg2+; 11. Rd1, Txc2; 12. Rxc2, Rg2.

O bien 14. ..., Rd3; 15. Ta3+, Rd2; 16. Ta2+, etc. 15. Ta2 16. Tb2!

La jugada 16. ..., Rd3; se estudia en los comentarios finales. 17. Ta2 18. Tb2+!

Rb4 ...

...

Después de que el rey negro está en h2, la torre puede irse de d2, ya que ahora no sirve 9. ..., Txg3; a causa de la captura con jaque 10. Rxe1+. 9. ...

Rc3

Rh2

Ahora 8. ..., Txg3; no asusta; 9. Rxe1, Tg1+; 10. Rf2, Tg2+; 11. Re3, Txd2; 12. Rxd2. 9. Ta2

Rc4! ...

La única; si 16. Tc2+?, entonces 16. ..., Rd3; y ganan. A 16. Td2?, se sigue 16. ..., Rb3!; y las blancas, en situación de zugzwang, juegan forzosamente el peón 17. g4, después de lo cual el rey vuelve al flanco de rey, 17. ..., Rc3; 18. Ta2, Rd4; 19. g5, Re5; y las negras ganarían. 16. ...

8. ...

Rg4 Rf5 Re5 Rd4 Rc5

Si 18. Td2?, entonces 18. ..., Rb3!; o bien 18. Tc2?, Ra3!; 19. Td2, Rb3. 18. ... 19. Ta2+! 20. Td2

Ra4! Rb3

Rh3

El rey negro, convencido de

Creando de nuevo una posición de mutuo zugzwang. Tablas.

107


En la jugada decimosexta las negras podían continuar: 16. ...

Rd3

Pero en ese caso: 17. Tb3+ 18. Tb2+ 19. Ta2 20. Td2 21. Tc2

Rd2 Rc1 Rb1 Ra1

Esto es fuerte, en lugar de 1. ..., Ad1; 2. Cf2, Ca2+; 3. Rc4, Ae2; 4. Cxd3!, con tablas. Pero la jugada del texto tiene su lado desfavorable: el alfil en e6 en algunas variantes es alcanzado por una horquilla del caballo. 2. Cf2

...

Por último, no 2. Axc3?, a causa de 2. ..., Axg4; 3. Axb2, d2. 2. ...

Tercera posición de zugzwang mutuo. Tablas. 100. Concurso cerrado “Shajmati v SSSR”, 1952 Primer premio Dedicado a A. P. Dolujanov

Ca2+

O bien 2. ..., Cd5+; 3. Rb3, Af6; 4. Cxd3, Cf4+; 5. Rc2, tablas. 3. Ra4!

...

El camino correcto, mientras que la jugada natural 3. Rc5?, o 3. Rb5?, con el objeto de ganar el peón, sería falsa: 1) 3. Rc5?, Ac1; y ahora es imposible 4. Cxd3, ya que la casilla c5 está ocupada por el rey y no sirve el jaque doble 5. Cc5+; 2) 3. Rb5?, Ac1!; y si 4. Cxd3, entonces 4. ..., Ad7+; 5. cualquier movimiento de rey, Axd2. 3. ...

Si 3. ..., Ac1; entonces 4. Cxd3!, y las blancas se salvan con la horquilla 5. Cc5+.

Tablas 1. Rb4

...

4. Cxd3!

Sería inútil 1. Ce5, o 1. Cf2, a causa de 1. ..., Ac2; y ganan las negras sin ninguna duda. 1. ...

Ac4

Ae6!

...

A primera vista parece que el caballo se sacrifica inútilmente, ya que el ataque del rey blanco al alfil de b2 y al caballo de a2 se rechaza.

108


4. ... 5. Rb3 6. Ae1!

Axd3 Ac1 ...

co). En esta variante se muestra el sentido de la jugada 7. Ag3!!. 8. Ae5!

El sentido de esta jugada se manifiesta más tarde. Perdería 6. Aa5?. 6. ...

Ab1

Las piezas negras se defienden sólidamente unas a otras, pero al mismo tiempo les falta movilidad. Es difícil valorar correctamente la posición resultante. Surgen así dos conclusiones: 1) Las negras ganan fácilmente; 2) Las blancas conseguirán tablas maniobrando con el alfil por las casillas a5-e1. Ambas son erróneas. Las negras no pueden ganar, pero las tablas se consiguen con un procedimiento sutil. 7. Ag3!!

...

Solamente esto salva a las blancas. A 7. Aa5?, ganaría el traslado del rey Rc6, etc. Si 7. Af2?, entonces 7. ..., Ad2!; 8. Rb2, Cc3; 9. Ad4, Ce2. Tampoco puede jugarse 7. Ah4, a causa de 7. ..., Ad2!; 8. Rb2, Cc3; 9. Af6, Ce4. Estas variantes muestran las posibilidades ocultas de la posición. 7. ...

...

El alfil blanco debe dominar la gran diagonal, o en caso contrario se continuaría: 8. ..., Rd5; y al dominar el punto e5 ganarían, por ejemplo: 8. Ab8?, Rd5; 9. Ac7, Ad2; 10. Rb2, Cc3; 11. Aa5, Ca4+. 8. ...

Rc5!

Amenazando 9. ..., Cb4. 9. Ag7!!

...

Evitando de nuevo el error: 9. Af6?, Rb5; 10. Ae7, Ad2!; 11. Rb2, Cc3; 12. Af6, Ce4; y ganan. Las blancas, para evitar la pérdida, deben maniobrar el alfil de manera que no ocupe la diagonal d8-h4. 9. ... 10. Af8

Rb5 Rc6

O bien 10. ..., Ad2; 11. Rb2, Cc3; 12. Ag7, tablas. 11. Ag7!

...

Perdería 11. Aa3?, Ag6!; 12. Rxa2, Af7+.

Rc6

El rey intenta apoyar la huida del caballo, que se encuentra en una posición incómoda. No es peligroso para las blancas 7. ..., Ad2; 8. Rb2, Cc3; debido a 9. Ae5, y tablas (el caballo no puede atacar al alfil blan-

11. ... 12. Af8+!

Rc5 Rd5

Si 12. ..., Rb5; entonces se conseguirían tablas mediante 13. Ad6!. 13. Ag7!

109


Con posición de tablas. Si el rey negro se dirige hacia d3, el alfil negro, maniobrando en las casillas f6 y g7, no permite la salida del caballo a c3. 101. Concurso daguestano del Comité de cultura física y deportes, 1952

Y aquí sería un error 3. Rh7?, Ag2; 4. Te1+, Rf6; y la posición de las blancas es desesperada. 3. ...

Ae4+

Las negras primeramente deben hacer retroceder al rey blanco, para jugar inmediatamente 4. ..., Ag2. Si 3. ..., Ag2; directamente, entonces 4. Te1+, Rd6; 5. Te3, Ta3; 6. Te2, y tablas claras. Considerando que las blancas se defienden después de 3. ..., Ta6+; 4. Rh5, Ag2; y ahora 5. Tf2, y tablas (pero no 5. Te1+?, Te6; 6. Txe6+, Rxe6; 7. Rh4, Ad4; 8. Txh3, Af2+; 9. Tg3, Re5; y ganan). 4. Rh5 5. Te1+

Ag2 ...

Naturalmente, es malo 5. Tf2?, a causa de 5. ..., Ae5!. Juegan negras. Tablas 1. ... 2. Rg7

5. ...

Ad5+ ...

Sería un error la retirada del rey blanco 2. Rh7?, con la cual se pondría al descubierto su desgraciada posición después 2. ..., Ae4+; 3. Tf5, (3. Rg8, Ah6!; y ganan. O bien 3. Rg7, Axb2+; 4. Rh6, Ag2; y ganan), 3. ..., Axf5+!; 4. gxf5, Rf7; 5. Txh3, Txb2; 6. Th5, (6. Rh8, Tb8+; 7. Rh7, Ab2; y ganarían; a 6. f6, decide 6. ..., Ag5; etc.), 6. ..., Ag5; 7. Th3, Ta2; 8. Th1, Af6; 9. Rh6, Ta8. 2. ... 3. Rg6

Axb2+ ...

Rf6

Con la retirada del rey 5. ..., Rd6; las blancas se salvan mediante la maniobra 6. Te3!, Ta3; (6. ..., Ta5+; 7. Rg6!); 7. Te2!. Las negras pueden también hacer otra sutil jugada 5. ..., Rf7; y si después de esto las blancas continúan tal como en la variante principal, entonces pierden: 6. Txh3?, Axh3; 7. Te2, Rg8!!; 8. Tf2, Rg7; ya que deben jugar las blancas (véanse los comentarios a la octava jugada de las blancas). A 5. ..., Rf7; lo correcto es 6. Te3!, Ta3; (6. ..., Ta5+; 7. g5, Ta3; 8. Txa3, Axa3; 9. Rg4, tablas); 7. Txa3, Axa3; 8. Rh4, Ac5; 9. g5, tablas.

110


6. Txh3!!

...

da por el rey negro y no puede darse el jaque 9. ..., Af6+.

Ahora solamente este sacrificio da la salvación, mientras que perdería 6. Te2?, Ae5!; o 6. Te3?, Ta8!. 6. ... 7. Te2!

102. “Shajmati v SSSR”, 1952 (Rehecho en 1974)

Axh3 ...

Jugada tranquila, que paraliza a las piezas negras y crea la amenaza 8. Rh4. 7. ...

Rg7

Se refuta fácilmente 7. ..., Ta8; después de 8. Tf2+, R cualquiera; 9. Txb2; a 7. ..., Rf7; la jugada 8. Th2!. 8. Tf2!

Tablas

...

Las negras han caído en zugzwang (véase comentario a la quinta jugada de las negras). Se ha creado una posición tan notable, que en el mutuo zugzwang la disposición de las piezas negras T en a2 y A en b2 es provechosa para ellas (9. Rh4, Af6+; y ganan) y al mismo tiempo es una desventaja (por la desagradable clavada). La siguiente jugada forzosa del rey negro conduce a la pérdida del control de la casilla f6. Esto mismo es lo que salva a las blancas. 8. ...

Rg8

O bien 8. ..., Ta5+; 9. Rh4, Ad4; 10. Td2, tablas. 9. Rh4, tablas. La casilla f6 no está defendi-

1. Rb7

...

En primer lugar es necesario introducir en el juego al rey y después al caballo. Sería un error 1. Cc7+?, Rd6; 2. Cb5+, (2. Rb7, Ad3; 3. Ce8+, Re7; 4. Cc7, Ac4; o bien 4. Cg7, Ag6); 2. ..., Rc5; 3. Cc3, (3. Cc7, Af7); 3. ..., Rd4; después de lo cual I) 4. Ce2+, Re3!; (daría posibilidades de entablar a las blancas 4. ..., Rd3; 5. Cg1!, Re3; 6. Rb7, Af5; 7. Rc6, Rf2; 8. Rd5, e4; 9. Ch3+); 5. Cc3, (5. Cc1, Af7; 5. Cg1, Af5); 5. ..., Rd3; 6. Cb5, (6. Ca4, Rd4); 6. ..., Rc4; 7. Cd6+, Rc5; 8. Cb7+, Rd5. II) 4. Cd1, Ah5; 5. Cf2, Re3; 6. Ch3, Ag4; 7. Cg5, Rf4; 8. Ch7, Rf5!. III) 4. Ca2, Af7; 5. Cb4, (5. Cc1, Re3); 5. ..., Rc3; 6. Ca6, Rc4. El porqué no 1. Rb8?, se aclarará más adelante.

111


1. ...

Ad3

4. Rc6 5. Cc1

Las negras deben poner en claro la posición del caballo (había la amenaza 2. Rc7, e inmediatamente 3. Cd6). Si 1. ..., Rc5; entonces 2. Cc3, Rc4; 3. Ce2, Rd3; 4. Cg3, Re3; 5. Rc6, tablas. 2. Cc3+

6. Rd6!

Rc3

...

Rd2

O bien 6. ..., Rb2; 7. Re5, Ad3; 8. Ce2, tablas. 7. Re5

Ahora sería erróneo 3. Cd1?, a causa de Af5!!; (pero no 3. ..., Ae2?; 4. Cf2, Re3; 5. Rc6!, tablas); 4. Rc6, (4. Cf2, Re3; 5. Cd1+, Rd2; 6. Cb2, Ad3); 4. ..., e4; 5. Rd6, Ag4; 6. Cf2, e3; 7. Cxg4, e2; 8. Ce5, Re4. Se aclara otro detalle: Con el error 1. Rb8?, Ad3; 2. Cc3+, Rd4; 3. Ca2, las negras ganan: 3. ..., Rc4; 4. Rc7, e4; 5. Rd6, Rb3; 6. Cc1+, Rb2. 3. ...

5. ...

Rd4!

A 2. ..., Rc4; sería imprescindible contestar con la réplica exacta: 3. Cd1!, (3. Ca2?, e4; 4. Rc6, Rb3; 5. Cc1+, Rc2). 3. Ca2!

Perdería 5. Cb4?, Rc3; 6. Rc5, e3.

Tendiendo a las blancas una pequeña celada: 6. Rc5?, e3; (zugzwang mutuo) y las negras ganarían.

...

Naturalmente, no 2. Cc7+?, Rd6; 3. Ce8+, (3. Rb6, e4; 4. Ce8+, Re5); 3. ..., Re7; 4. Cc7, (4. Cg7, Ag6); 4. ..., Ac4; y las negras ganarían. 2. ...

Ac4 ...

e3

Tras 7. ..., Ad3; la salvación está en 8. Cb3+. 8. Re4!

...

Naturalmente no es viable 8. Rd4 (f4)?, Ad5; y las negras ganarían. Ahora empieza la lucha entre el rey y el alfil por la ganancia de tiempos. 8. ... 9. Rf3! 10. Rf4

Af7 Ad5+ ...

Primera posición de zugzwang mutuo; las blancas se salvan porque deben jugar las negras.

e4

A 3. ..., Rc4; seguiría 4. Rc6, e4; 5. Cc1!, Rc3; 6. Rd5, Rb2 (c2); 7. Ce2!, tablas. O bien 3. ..., Ac4; 4. Cc1, etc.

10. ... 11. Rf3 12. Re4 13. Rf4!

Ae6 Af7 Ag6+ ...

Llevaría a una catástrofe 13.

112


Rf3?, Ac2!; 14. Rf4, Aa4!; 15. Re4, Ac6+; 16. Rd4 (f4), Ad5. 13. ... 14. Rf3 15. Re4! 16. Rf3! 17. Rf4

Ac2 Ad1+ Ac2+ Aa4

Gorvitz y recopilada en su colección de estudios en 1851. Más tarde, en 1938, se publicaron en el periódico "64" dos estudios de M. Mandieleil, en los cuales, por desgracia, yo no había reparado. 1) [FEN=”3n2B1/4K3/5P2/6k1/8/8/8/8 w - - 0 1”]

Segunda posición de zugzwang mutuo. Tablas inevitables: el alfil negro no puede perder tiempos. Si 17. ..., Ae8; entonces 18. Cb3+, con jaque continuo. Es interesante la historia del nacimiento de este estudio. En el campeonato de Armenia de 1951, en la partida Artzruni-Sarkisian se dio la siguiente posición: [FEN=”8/6b1/8/8/6K1/5p2/4k3/3N4 w - - 0 69”] Después de 69. Rf4, Ad4; 70. Rg3, Af6; 71. Rf4, Ag5+; 72. Rg4, Ad2; las blancas abandonaron, ya que tras 73. Rg3, ganaría 73. ..., Ab4!; 74. Rg4, Aa5!; 75. Rf4, Ac7+; 76. Re4 (g4), Ae5. Analizando esta situación, advertí que si la posición de la mencionada partida se trasladase una vertical a la izquierda, entonces las blancas lograrían las tablas, ya que el alfil no tendría casillas libres para ganar tiempos fácilmente (véase la jugada 74 de las negras). En consecuencia, surgió el estudio número 102. Pero, como se aclaró posteriormente, la idea de la partida Artzruni-Sarkisian y del estudio 102 había sido descubierta anteriormente por otros autores. Resulta que la posición, encontrada en la citada partida, había sido analizada por Kling y

1. Ad5, Rf5; 2. Af3, (es posible 2. Ag2, Rg6; 3. Af3, Rf5; 4. Ag4+, Rg5; 5. Ad7, etcétera, como en la partida citada), 2. ..., Rg6; 3. Ah5+, Rg5; 4. Ae8, Rf5; 5. Ab5, Rg5; 6. Aa4, Rg6; 7. Ac2+, Rg5; 8. Ae4, y ganan. 2) [FEN=”2n2B2/3K4/4P3/5k2/8/8/8/8 w - - 0 1”] Juegan blancas. Las negras consiguen tablas. 1. Ac5, Re5; 2. Ae3, Rf6; 3. Ag5+, Rf5; 4. Ad8, Re5!; 5. Aa5, Rf5; etcétera, tablas. La posición n.° 1 de M. Mandieleil se convierte en la posición de Kling y Gorvitz, y la posición final del estudio número 102 en la posición número 2 de M. Mandieleil. Sin embargo, el estudio 102 supera la idea de M. Mandieleil, ya que en la muestra el juego es más interesante (el traslado del rey, del caballo y del peón). (Véase diagrama núm. 103) 1. Tg3

Af1!

Indudablemente, ésta es la mejor posibilidad de las negras, aunque los demás intentos de victoria, después de 1. ..., Txh2; también requieren una defensa exacta: 1) 2.

113


103. Concurso dedicado al 12 Aniversario del Soviet letón, 1952 Primer premio

mente; 2) 2. Tg4 (g5, g6)?, Re8; y las amenazas de las negras son irresistibles; 3) 2. Tb7+?, Rc6; 3. Txh7, Ab8+; 4. R cualquiera, Axg3; y ganan; 4) 2. f4?, Th5+; 3. f5, (3. Re4, g1D; 4. Txg1, Axg1; 5. Tb1, Ag2+; y ganan); 3. ..., g1D; 4. Txg1, Axg1; 5. Tb1, Axh2+; y ganan. 2. ...

Th5+!

No crea ninguna dificultad 2. ..., Te7+; 3. Rd5, g1D; 4. Txg1, Axg1; 5. Tb1, con tablas. 3. Rf4! Tablas Tb1!, Th1; 3. Txg2, Txb1; 4. Tg7+; 2) 2. ..., Ac5; (2. ..., Axf2; 3. Tg7+); 3. Tg7+, Ae7; 4. Ta1, Ab7; 5. Ta7, y si 5. ..., Th5+; entonces 6. Rd4, tablas. 3) 2. ..., Re8; (con otra jugada cualquiera de rey, las blancas ganarían uno de los alfiles); 3. Tg8+, Rf7; 4. Ta8, Ab8+; 5. Tbxb8, (es malo 5. Taxb8?, Th1); 5. ..., Th5+; 6. Rd4, Th4+; 7. Re5, Th5+; 8. Rd4, tablas, ya que las negras no pueden continuar 8. ..., g1D?; a causa de 9. Ta7+, Re6; 10. Tb6+, Rf5; 11. Tf7+, Rg4; 12. Tg6+, Tg5; 13. Txg5+, Rxg5; 14. Tg7+. 2. f3!!

...

Naturalmente, perdería 3. Re4?, g1D; 4. Txg1, Axg1; 5. Tb1, Th4+. 3. ... 4. Txg1 5. Td2+!

g1D Axg1 ...

El sentido de esta maniobra se aclarará más adelante. Si 5. Tb1?, entonces 5. ..., Axh2+; 6. Rg4, Ad3; 7. Td1, Td5. 5. ... 6. Td1 7. Rg4

Rc6! Axh2+ Ae2

O si 7. ..., Ag2; 8. Td2; tablas.

...

Las blancas deben tomar medidas enérgicas para evitar la peligrosa coronación, aunque les cueste una torre. La indecisión equivaldría a la ruina: 1) 2. Tg8?, Th5+; 3. Rf4, Re6; y las negras ganarían gradual-

8. Te1

Te5

Ahora surge otra posición comparable con la obtenida en los comentarios a la quinta jugada de las blancas (la torre y el alfil correspondientes se han trasladado de la co-

114


lumna d a la e). La torre negra, situada en e5, defiende al alfil de e2, pero al mismo tiempo obstruye la diagonal del alfil en h2, lo cual da a las blancas la posibilidad de forzar un ataque continuo. 9. Th1

Th5

3. Tb6+!

Esta jugada encierra una sutil agudeza: si se hace inmediatamente 3. Txe8?, las blancas perderían (véase la variante primera en los comentarios a la séptima jugada de las blancas). 3. ... 4. Txe8 5. Te1

Si 9. ..., Te4+; 10. Rh3. 10. Te1! 11. Th1

...

Te5

Rc5 Rxb6 ...

El jaque intermedio 5. Te6+?, es malo a causa de 5. ..., Rb7!!; y las blancas deben perder (véase variante I).

Tablas. 104. “Shajmati v SSSR”, 1953 Tercer premio

5. ... 6. Rf3

Th1! ... I

6. ... 7. Te6+

Evidentemente, esto sólo ha podido conseguirse gracias a la jugada 3. Tb6+!. Si en la tercera jugada de las blancas hubieran hecho 3. Txe8?, entonces, después de 3. ..., Rxb7; 4. Te1, Th1; 5. Rf3, Ah2; 6. Te7+, Ac7; las negras ganarían.

Tablas 1. Tb8+

7. ... 8. Th6

...

Otra posibilidad de crear juego activo reside en la jugada 1. Tc3+, que se analiza en los comentarios finales. 1. ... 2. T3b7+

Ah2 ...

Rc5

Tablas posicionales: la torre blanca maniobra por la columna h, por ejemplo: 8. ..., Ac4; 9. Rg2, Ad5+; 10. f3, tablas.

Rd7 Rc6

115


II 6. ... 7. Ta1

Ah3

Tablas posicionales: la torre blanca maniobra por la primera horizontal. Las dos posiciones son simétricas, en ángulo recto. El estudio contiene la importante pista engañadora: 1. Tc3+?, Rd7; 2. Td4+, Re6; 3. Te4+, (o bien 3. Te3+, Rf7; 4. Td1, Ah2+; 5. Rg4, Txe3!; y ganan), 3. ..., Rf7; 4. Txe8, Rxe8; después de lo cual: 1) 5. Tc1, Ah2+; (pero no 5. ..., Th1?; 6. Rf3, con igual posición de tablas que en el final verdadero); 6. Rg4, Ae2+; 7. f3, Th7; y ganan. (Pero no 7. ..., Te5?; 8. Th1!, Th5; 9. Te1!, con una interesante posición de tablas.) 2) 5. Te3+, Rf7; 6. Te1, Th1!; 7. Rf3, Ah2!; y ganan.

El sentido del traslado de las torres blancas y del rey negro es el mismo que el del estudio número 70. Aquí el rey negro debe retirarse aún más lejos, ya que de lo contrario daría a las torres blancas la oportunidad de abandonar la columna h con ganancia de tiempo. Si, por ejemplo, 1. ..., Rg7; entonces 2. Thg8+, Rh7; 3. Cc2, y ganan. 2. Te8+ 3. Td8+ 4. Tc8+ 5. Tb8+ 6. Ta8+

Rd7 Rc7 Rb7 Ra7 Rb7

Después que la torre blanca ha sido llevada hasta a8, el rey negro se encamina al flanco de rey, esperando salvarse por la amenaza a la otra torre blanca. 7. Thb8+ 8. Tc8+

105. “Shajmati v SSSR”, 1953 Cuarta mención honorífica

Rc7 ...

Sería prematuro 8. Txa3?, a causa de 8. ..., c2!; por ejemplo: 9. Rxh3, c1D; 10. Tba8, c3; 11. Ta2, De3+; 12. Rg2, Dd2+; 13. Rf1, Dd3+; 14. Re1, De3+; 15. Rd1, Dd3+; 16. Rc1, Df1+; 17. Rc2, De2+; 18. Rxc3, De3+; 19. Rb2, Dd4+; y el rey blanco no puede substraerse a los jaques. 8. ...

Rd7

Si 8. ..., Rb7; entonces 9. Tab8+, Ra7, 10. Cc2, y ganan. 9. Td8+ 10. Te8+ 11. Tf8+ 12. Tg8+

Ganan 1. Tf8+

Re7

116

Re7 Rf7 Rg7 Rh7


13. Txa3!

7. Rd3

Sólo ahora esta captura gana, puesto que tras la réplica 13. ..., c2; la torre de h3 perece con jaque. Compárese con los estudios números 70 y 80.

...

Las negras no pueden explotar su gran riqueza de material porque a su rey le está cortada la columna b y la situación del alfil es desesperada.

106. “Shajmati v SSSR”, 1953

7. ... 8. Tb8 9. Tb7

Rc6 Rc5

Tablas posicionales: la torre blanca maniobra por la columna b, y si 9. ..., Th2; entonces 10. Rc3. 107. Concurso en memoria de L. I. Kubbiel, 1953 Primer premio

Tablas 1. Taa5 2. Td5+ 3. Td1!

b2 Rc7! ...

Es evidente que pierde 3. Txd7+?, Rxd7!; 4. Td5+, (4. Tb5, Th1); 4. ..., Rc6; 5. Td1, Rb5; 6. Tb1, Rc4. Al mismo resultado lleva 3. Tdb5?, Axb5+; 4. Txb5, Th1. 3. ... 4. Rd2 5. Tb5 6. Rc3

Ag4+ Axd1 Th2+ ...

A la derrota lleva 6. Rxd1. 6. ...

Tablas 1. Ra3! 2. Rb2

Ab4+ Ce3

Las negras se apresuran a defender su pieza, pero los recursos de las blancas no se agotan.

Tc2+

3. Cc7+

117

Rxe7


4. Cd5+ 5. Rxc2!

Cxd5 ...

Pero no 5. Axd5?, Cd4; y ganan. Ahora los dos caballos negros están en pie de guerra. 5. ...

Ca1+

Otros movimientos de caballo: 5. ..., Cd4+; llevan a pérdida de pieza después de 6. Rd3.

blancas echa por tierra el plan de las negras: traslado del rey a d2, desplazamiento después del alfil, vía f8, a g7, con lo cual las blancas se ven obligadas a tomar el caballo de a1, y esto lleva al mate, por ejemplo: 8. Ac8?, Rg5; 9. Ad7, Rf4; 10. h4, Re3; 11. h5, Rd2; 12. Af5, (12. h6, Cc2); 12. ..., Af8!; 13. Ag6, Ag7!; 14. Rxa1, Rc1; 15. Af5, Af8; 16. cualquiera, Aa3; 17. cualquiera, Ab2++. 8. ...

6. Rb1!

Evitando el error 6. Rb2?, Ac3+; y ganan. 6. ...

Cc3+!

¡Sorpresa! Parece como si el rey blanco hubiese caído en una red de mate. 7. Rb2!!

...

¡A una sorpresa, las blancas replican con otra! A mate lleva 7. Rxa1?, Aa3; 8. h4, Rf6; 9. Ac8, (o 9. h5, Rg5; 10. Af3, Ac1!; y las blancas, caídas en zugzwang, pierden el peón y luego se sigue el mate) 9. ..., Re5; 10. h5, Rd4; 11. h6, Rd3; 12. h7, Rc2; 13. h8D, Ab2++. 7. ... 8. h4!

Rf5

... Tras 8. ..., Rg6; se sigue 9. Af3!, (pero no 9. Rxa1?, Aa3; y ganan), 9. ..., Rf5; 10. Ah5!, (pero no 10. h5?, Rg5!; y otra vez las blancas caen en zugzwang; esta variante difiere del tema principal en que el turno de juego les toca a las blancas; véase el comentario a la décima jugada de las blancas), 10. ..., Rf4; 11. Ag6!, (pierde 11. Af7?, a causa de 11. ..., Re3; 12. h5, Rd2; 13. h6, Cc2!; 14. h7, Cd1+; 15. R cualquiera, Ac3); 11. ..., Re3; 12. h5, Rd2; 13. h6, Af8; 14. h7, Ag7; 15. Rxa1, (¡solamente ahora se presenta la posibilidad de tomar el caballo!), 15. ..., Rc1; 16. Af5, tablas, puesto que el alfil de las negras se ve privado de movilidad y es imposible dar mate en b2.

Rf6! ...

9. h5!

Como antes, pierde 8. Rxa1?. Con la jugada 8. h4!, las blancas atraen al rey de las negras hacia el peón y no les dejan posibilidad de acercarse a la casilla d2. El juego a la expectativa del alfil de las

...

Si 9. Ac8+?, entonces 9. ..., Rf4!; (a tablas lleva 9. ..., Re4?; 10. h5, Rd3; 11. h6, etcétera); 10. Ad7, Re3!; 11. h5, Rd2; 12. h6, Cc2; y ganan. También es malo 9. Af3, Rf4; etcétera.

118


9. ... 10. Af3

Rg5 ...

Ahora se crea una posición de mutuo zugzwang (si juegan las blancas, pierden; si juegan las negras, tablas). 10. ...

108. Concurso del Comité checoslovaco de cultura física y deportes, 1953 Primer premio Cuarto campeonato URSS para compositores, 1955 Cuarto puesto

Rh6

Es curioso que las negras no dispongan de ninguna salida triangular con la que poder perder tiempo y pasar a las blancas el turno de juego, por ejemplo: 10. ..., Rf4; 11. Ac6, Rf5; 12. Ae8, con fáciles tablas. 11. Ag4!

...

Pierde 11. Rxa1?, Aa3; 12. Ag4, Rg5; 13. Af3, Ac1. 11. ... 12. Af3

Ganan

Rg5

Tablas posicionales por mutuo zugzwang. ¡El caballo negro en a1 está todo el tiempo fuera de combate y sirve para amenazar si lo toman, pero no para guerrear! (Véase diagrama núm. 108) Los estudios números 108 y 112 surgieron como resultado de análisis de una serie de posiciones con cierto aire de familia. Aunque la idea esencial es común en ambos, se distingue uno de otro. 1. e5

...

Las blancas no obtienen nada de 1. Tc6?, Cd3!; 2. Rg7, Ad7!; 3.

Rf6, Rf4; o 1. Tb8?, Axb5; 2. Txb5, Rf4; 3. e5, Rf5; 4. Rg7, Cd3; con tablas. 1. ... 2. Tb8

Cd3 ...

La tentadora jugada 2. e6, no lleva a la victoria en vista de 2. ..., Cf4; 3. e7, Axb5; 4. Txb5, Cg6+; 5. Rg7, Cxe7; 6. Tc5, Rf4; 7. Rf6, Cg8+; 8. Rg7, Ce7. 2. ...

Ad7!

Esto es más fuerte que 2. ..., Af7; 3. b6, Cxe5; 4. b7, y las blancas ganan fácilmente. Con la jugada 2. ..., Ad7!; las negras mantienen las posibilidades de continuar la lucha.

119


3. b6!

...

insospechados recursos de las blancas.

3. Tg8+?, Rf4!; 4. b6, Cc5; lleva a tablas. 3. ...

Cxe5

Después de 3. ..., Cc5; viene la réplica inmediata 4. b7. 4. Tg8+!

...

Aquí sería errónea la jugada de peón 4. b7?, a causa de 4. ..., Cf7+; 5. Rh7, Af5+!; 6. Rg7, Cd6; con cómodas tablas. 4. ...

Rh4!

Cc6 ...

No se debe jugar directamente 6. Tc8?, tras lo cual encuentran las negras una salvación milagrosa: 6. ..., Cb8; 7. Txb8, Ac6; 8. Rg7, Rg5; 9. Rf7, Rf5; 10. Re7, Re5; 11. Rf7, Rf5; etc., tablas posicionales. 6. ... 7. Rf7+

...

Jugada profunda que coloca a las negras en posición de zugzwang. Como antes, dejaría escapar la victoria 8. Tc8?, en vista de 8. ..., Cb8; 9. Re7, Ac6; 10. Tf8+!, Re4!!; 11. Txb8, Re5; tablas. O 8. Th8?, Cb8; 9. Tc8, Aa4!!; tablas (véase el comentario a la novena jugada de las negras). 8. ...

Cb8

Si 8. ..., Ae6+; entonces gana 9. Rg7+, Rg5; 10. Tf6.

Con esta jugada, las negras crean un interesante contrajuego, tendente a la idea de tablas posicionales. 5. b7 6. Rg7!

8. Tf8!!

Rg5! Rf5

Se aproxima el momento crítico. Parece como si las negras tuvieran tiempo para defenderse y las blancas no pudieran evitar las mencionadas tablas posicionales. Pero análisis más concienzudos revelan

9. Re7+!

...

Las blancas no escapan fácilmente de la tentación 9. Tc8, pero entonces se seguiría 9. ..., Aa4!!; 10. Tc5+, Re4; 11. Tc4+, Rd5; 12. Txa4, Rc6; 13. Tb4, Rc7; y las negras salvan ¡otras tablas posicionales! 9. ...

Re5

Segundo momento crítico: las blancas se encuentran ante dos alternativas de continuación: 10. Th8, y 10. Tc8. Es evidente que después de 10. Th8, Aa4!!; 11. Tc8, (o 11. Th5+, Rd4; 12. Th4+, Rc5; 13. Txa4, Rc6; etc., con tablas), 11. ..., Ad7!; las negras se salvan, puesto que ahora el turno de juego les toca a las blancas, por ejemplo: 12. Tc5+, Rd4; 13. Rd6, Ag4; 14. Tc8, Ca6; 15. Tf8, Re3; y luego 16. ..., Af3; tablas.

120


10. Tc8!!

...

Sutil jugada, susceptible de llevar a la posición de mutuo zugzwang.

En este estudio de construcción tan simple, las blancas se salvan gracias a una sutil maniobra final de la torre. 1. Rf5!

10. ... 11. Tc5+ 12. Rd6

Aa4 Rd4 ...

La diferencia con la variante que se indica en el comentario a la novena jugada de las negras es considerable: el alfil negro en lugar de encontrarse en d7 se halla en a4, lo que lleva a la perdición de las negras. 12. ... Ab3 13. Ta5 y ganan. ¡Dramática lucha cargada de mutuas sutilezas! 109. Concurso del Comité de cultura física y deportes de la URSS, 1953 Primera mención honorífica

...

Las restantes continuaciones pierden: 1) 1. Re5?, Tg4; 2. Td2, Rb7; 3. Rd5, Rb6; 4. Tb2, Tb4; 2) 1. Td3?, b2; 2. Tb3, Te2; 3. Rf5, Ra7; 4. Rf4, Ra6; 5. Rf3, Th2; 6. Re4, Ra5; 7. Rd4, Ra4; 3) 1. Td1?, Te2; 2. Rf5, Rb7; 3. Rf4, Rc6; 4. Rf3, Th2; 5. Re3, Rc5; 6. Rd3, Rb4. 1. ...

b2

No se consigue nada con la jugada 1. ..., Te2; que, con las jugadas invertidas, lleva a la variante fundamental después de 2. Rf4, b2; 3. Td1, etc. 2. Td1

Te2

O 2. ..., Rb7; 3. Re4, Rc6; 4. Rd3, lo que también lleva a la posición final. 3. Rf4 4. Rf3

Rb7 Th2

Si 4. ..., Tc2; entonces 5. Tb1, Rb6; 6. Re3, Rb5; 7. Rd3, tablas. 5. Re3 6. Rd3 7. Rc3 8. Td7!! Tablas

Rc6 Rb5 Ra4

En esta jugada radica la sutileza del estudio. Es evidente que

121


pierde 8. Td8?, a causa de 8. ..., b1C+!; 9. Rc4, Tc2+; 10. R cualquiera, Td2+. En cambio, ahora (después de 8. Td7!!), las blancas consiguen las tablas, puesto que después de 8. ..., b1C+; se sigue 9. Rc4, Tc2+; 10. Rd5, Td2+; 11. Re6, defendiendo a la torre. 110. Concurso del Comité de cultura física y deportes de la URSS, 1953 Segundo premio Cuarto campeonato de la URSS, 1955 Undécimo puesto

4. Cf3

...

Dos amenazas: 5. Rxd3, y 5. Ch4+, obligan a las negras a hacer la siguiente jugada de caballo, embarazando a su propio alfil. 4. ... 5. Re3

Cf4 ...

Amenazando con la captura del alfil después de 6. Rf2. 5. ... 6. Cg1! 7. Cf3 8. Cg1 9. Rf3 10. Ch3!!

Ag3 Ah2 Ag3 Rf6 Ah2 ...

El caballo y el peón blancos se defienden indirectamente: si 10. ..., Cxh3; entonces 11. Rxg2; si 10. ..., Rxe6; entonces 11. Cxf4+. 10. ... 11. Rf2 12. Rf3

Tablas posicionales. El rey negro no puede abandonar el cuadrado del peón e6.

Tablas 1. Cd3!

...

(Véase diagrama núm. 111)

La otra jugada de caballo: 1. Ce6, pierde después de 1. ..., Cd8!; 2. Cxd8, (2. Cg7+, Rg4; 3. Ce2, Axe5; 4. Ce8, Ce6), 2. ..., Axg1; 3. e6, Ac5. 1. ... 2. Rd2! 3. e6

Re7 Rd6

Cb4+! Cxd3 Rg6

1. Te5+!

...

Está lejos de ser una jugada que salte a los ojos. No es viable jugar inmediatamente 1. Te1, a causa de 1. ..., Th3!; 2. Tb7+, Rc4!; 3. Tc7+, (3. Tc1+, Rd5; 4. Tb3, Th1; 5. Td3+, Re6; 6. Tdd1, Th3; tablas); 3.

122


111. Concurso en memoria de V. N. Platov, 1954 Segundo y tercer premio Cuarto campeonato de la URSS, 1955 Tercer puesto

Rb5; naturalmente no 3. Te1?, Th3; tablas, sino 3. Tb7+, Rc4; 4. Tc7+, Rd3; 5. Td7+, Rc4; y después como en la variante fundamental. 3. Te1!

...

El sentido de las dos jugadas de la maniobra 1. Te5+!, Rc6; 2. Te6+!, Rd5; que contribuye a atraer al rey negro desde la casilla b5 a d5 se deduce claramente de los ulteriores comentarios. Sin embargo, al principio parecía que el rey negro estaba en peor posición en b5 que en d5... 3. ...

Ganan ..., Rd3; 4. Td7+, Rc2; y las negras consiguen tablas. 1. ...

2. Te6+!

4. Td7+

...

Con objeto de desalojar al rey negro de la sexta fila y jugar luego 3. Te1; si se juega inmediatamente 2. Te1?, entonces 2. ..., Th1; con tablas. 2. ...

O 3. ..., Th3; 4. Td7+, Rc6; 5. Td3, etc., y el rey negro no puede infiltrarse en c2. En esta variante se pone de manifiesto cómo era peor posición la del rey en d5.

Rc6

Después de 1. ..., Rc4; 2. Tc7+, Rd3; 3. Td7+, Rc4; 4. Td1, surge la misma posición que en la variante principal.

Rd5

Tras la continuación 2. ...,

Th1

...

Pero no 4. Td1+?, a causa de 4. ..., Rc6!; con tablas. 4. ... 5. Tdd1

Rc4 ...

Sería erróneo 5. Tc1+?, Txc1; 6. Tc7+, Rd3; 7. Txc1, Re2; tablas. 5. ...

Th3

Las negras tienen la intención de ir alternando los ataques desde las filas primera y tercera para forzar tablas.

123


6. Te4+!

...

Deja escapar la victoria 6. Tc1+?, a causa de 6. ..., Rd3; 7. Te3+, Rd2; 8. Tg1, Th4+; tablas. 6. ...

Th3; 4. Tb3, Th1; 5. Td3+, Re7; 6. Tdd1, Th3; 7. Tc3, Th1; 8. Te3+, Rf7; 9. Tee1, Th3; tablas. 112. “Shajmati v SSSR”, 1954 Tercera mención honorífica

Rc5

Si 6. ..., Rc3; entonces 7. Te3+, R cualquiera; 8. Tg1, y ganan. O 6. ..., Rb5; 7. Te3, Th1; 8. Tb3+, Rc4; 9. Tbb1, Th3; 10. Tbc1+!, etcétera. 7. Te3 8. Tc3+ 9. Tcc1 10. Td4+!

Th1 Rb4 Th3 ...

Se reitera la maniobra con la otra torre. 10. ...

Ganan

Rb5

1. Tg8!

O 10. ..., Ra5; 11. Td3, Th1; 12. Ta3+, Rb4; 13. Taa1, Th3; 14. Tab1+, etc. 11. Td3 Th1 12. Tb3+ Ra4 13. Tbb1 Th3 14. Tc4+ Ra5 15. Tc3 Ra4 16. Tg1! y ganan.

Aquí es muy tentador 1. Tb1, o 1. Tg7, lo que, sin embargo, no lleva a la victoria (estas variantes se analizan en el comentario final). 1. ...

Es evidente que sería erróneo 16. Tc8?, Axf3; o 16. Tc7?, g1D; o 16. Tc6?, Txf3+; 17. Re4, Tb3; con tablas. Pistas engañadoras: 1) 1. Teg7?, Th4+; 2. Re3, Ag4!; 3. Rf2, Txh7; 4. Txh7, Axf3; tablas; 2) 1. Thg7?, Th3!; 2. Te3, Th4+; 3. Re5, Tg4!; 4. Txg4, Axg4; tablas; 3) 1. Tb7+?, Rc6; 2. Thc7+, Rd6; 3. Tc1,

...

Ac7!

Esta jugada de las negras tiene la intención de crear una posición de tablas. Con la continuación 1. ..., Rd5; el problema de las blancas se simplifica: 2. Rf7, Rc6; 3. Txa8, Rb7; 4. Th8, y ganan. 2. Rd7!

...

Se deja perder la victoria 2. Re7?, o Rf7?, por ejemplo: 2. Re7?, Ab6; 3. Txa8, Re5!; 4. Rd7, Rd5; 5.

124


113. “Shajmati v SSSR”, 1954 Primer premio

Re7, Re5; 6. Rf7, Rf5; etc., con tablas posicionales. 2. ... 3. Te8+!!

Ab6 ...

Si se captura 3. Txa8, Rd5; de nuevo se producen las ya mencionadas tablas posicionales. 3. ...

Rd4!

Con la esperanza de perder tiempo y después de 4. Txa8, Rd5; conseguir tablas. Pero el rey le obstruye la diagonal al alfil, lo que lleva a pronta catástrofe. 4. Rc6!! Axa7 5. Txa8 Ac5 6. Ta4+ y ganan.

Ab6!; 4. Cc4, Cf4+!; 5. Rf1, Rc7; lleva a la victoria de las negras.

Sendas temáticas engañadoras: 1) 1. Tb1?, Ae5!; (pero no 1. ..., Ac7?; 2. Tb8, Ab6; 3. Txa8, Re5; 4. Re7!, y ganan); 2. Tb8, Ad4; 3. Txa8, Ab6!; tablas; 2) 1. Tg7?, Rd5; (pero no 1. ..., Ac7?; 2. Rd7, Ab6; 3. Rc6, y ganan); 2. Rd7, Cb6+; tablas. (Véase diagrama núm. 113) 1. Cf7+

...

El avance inmediato 1. a6, resulta erróneo y después de 1. ..., Af2; 2. Rd2, (2. g3, Cd3+; 3. Rd2, Cb4; 4. Re2, Ag1; y las blancas quedan en posición desesperada, (Nota del editor MA40: Después de 5. Cf7+, seguido de 6. Ce5, y la captura inevitable del peón negro, las blancas conseguirían tablas.) o 2.

Cb5, Rc8; etc.), 2. ..., Cxg2; 3. Re2,

Tablas

1. ...

Rc7!

Tablas evidentes con la continuación 1. ..., Re7; 2. Ce5. 2. Ch6!

g3

Después de 2. ..., Ag5+; 3. Rd1, Axh6; 4. Rxe1, Rc6; 5. Rf2, Af4; 6. a6, Rb6; 7. Re2, las blancas, forzando el avance del peón negro a g3, consiguen tablas. O 2. ..., Cd3+; 3. Rd2, Ce5; 4. Re3, tablas. 3. Cf5

Cxg2

El caballo blanco, habiendo logrado situarse en f5, impide cualquier movimiento del alfil y del caballo de las negras. A pesar de eso, las blancas no consiguen fácilmente las tablas. Después de la jugada, natural

125


114. “Shajmati v SSSR”, 1955

pero mala, 4. Rd1, la derrota es inminente: 4. ..., Rc6; 5. Re2, Cf4+; 6. Rf1, g2+; 7. Rg1, Af6. 4. Rb1!!

Rb7

O 4. ..., Rc6; 5. Ra2, Rb5; 6. Rb3, etc. 5. Ra2! 6. Rb3

Ra6 Rxa5

O 6. ..., Rb5; 7. a6, etc. 7. Rc4 8. Rd4 9. Re4 10. Cxg3

Rb6 Rb5 Rc5 ...

Tablas

No es viable 10. Re5?, a causa de 10. ..., Cf4!!; 11. Cxh4, Cg6+!; y ganan. 10. ... 11. Rf3

Axg3

Rh4; 9. Ae6, y si ahora 9. ..., Rg5; entonces 10. Rg3, con tablas.)

1. ... 2. Th6+

Tampoco es peligroso para las blancas 2. ..., Rg3; 3. Tg6+, Rf2; 4. Tg2+, Re3; 5. Ad5, etc.

Tablas.

3. Th5+! 4. Ad1 5. Rg2!

(Véase diagrama núm. 114) 1. h4+!

Rxh4 Rg5

...

Si defienden el alfil con la jugada 1. Ta3?, las blancas caen en una posición pasiva y pierden sin lucha: 1. ..., Td3; 2. Rg2, Rh4; 3. Rg1, f3; 4. Rf2, Tc3; 5. Rg1, Rg5; 6. Rf2, Rf4; 7. h4, Td3; con victoria. (Nota del

Rxh5 Rg4 ...

Sería erróneo 5. Rh2?, Af1; y las blancas caen en zugzwang.

editor MA40: En este análisis hay un error. Con la jugada 5. h3, las blancas tienen muchas posibilidades de conseguir tablas. El rey negro no puede tomar el peón debido al jaque con el alfil en e6. Se podría seguir así: 5. ..., Td3; 6. Ac4, Txa3; 7. Axb5, Rxh3; 8. Ad7+,

126

5. ... 6. Rh2 7. Ae2 8. Ad1 9. Rg2

Af1+ Ah3 Af1 Ac4

Tablas posicionales.


115. “British Chess Magazine”, 1955

O 8. ..., Ac3; 9. Rd3!, etc. 9. Rf2

Af4

Si 9. ..., Ae5; entonces 10. Re3. 10. Re2 11. Rd3

Ag5

Tablas posicionales: el rey de las blancas llega a tiempo para conjurar el peligro de la penetración del alfil negro en las casillas d4, e3, f2, g1 de las blancas y rechazar la maniobra Ae7 (con la amenaza Re6). Tablas 1. Re2 2. e4 3. Cf5+ 4. Aa3+

116. “Tiidckrift KHSB”, 1955 Segundo premio

Td5 Ta5 Txf5 Tc5

La torre negra se ha quedado clavada. Las sutiles maniobras del rey salvan a las blancas. 5. Rd3!

...

Defendiéndose de la amenaza 5. ..., Ae7, tras de lo cual se seguiría 6. Rd4, Af6+; 7. Rd3, etc. 5. ... 6. Ab4 7. Re3 8. Aa3!

Ac1 Ab2 Ae5 ...

Tablas 1. Ac2+ 2. Td5+!

No es factible 8. Rd3?, a causa de 8. ..., Ah2. 8. ...

Ah2

Rb5 ...

Este sutil jaque es imprescindible: 1) 2. Th8?, e1D; 3. Txh2, De5; 4. Ad3+, Ra4; 5. Ac2+, Ra5; 2) 2. Te8?, h1D; 3. Txe2, Df3; 4. Th2, Rc4.

127


2. ...

Rb6!

13. Th2

Después de 2. ..., Rc4; 3. Ab3+, Rc3; 4. Th5, e1D; 5. Txh2, el problema de las blancas se simplifica (véase final). 3. Te5!

Tablas, puesto que tras 13. ..., Rc5; se sigue 14. Ab3, Rd4; 15. Tc2, Re3; 16. Th2, Dg1; 17. Tc2, Rd3; y ahora la salvación está en la jugada única 18. Aa4!.

... 117. Concurso de ajedrecistas de Cuba, 1954 Primer premio

Pierde 3. Td6+?, a causa de 3. ..., Rc5; 4. Te6, h1D; 5. Txe2, Df3; 6. Th2, Rc4; o 3. Th5?, e1D; 4. Txh2, De5. 3. ... 4. Txe2

h1D ...

La posición al descubierto de la torre en la segunda fila inspira algunos temores. Si las blancas consiguen trasladar el alfil a b3, entonces las tablas están clarísimas. 4. ... 5. Td2

Dh5! ...

Sería erróneo 5. Tf2?, a causa de 5. ..., Dc5; 6. Td2, (6. Th2, De5); 6. ..., Dc3. 5. ...

Dg5

Las maniobras subsiguientes de la dama negra tienen por objeto capturar la torre. Pero las blancas consiguen defenderse. 6. Te2 7. Td2! 8. Tg2 9. Th2 10. Te2 11. Th2 12. Tg2

Dg4 Df4 Df3 Dg3 Df3 Df4 Df1

Tablas Las blancas aprovechan la dispersión de las piezas negras y buscan la salvación en el acoso continuo de éstas. 1. Rh4!

...

En esta jugada se contiene una sutileza no demasiado grande: si se juega inmediatamente 1. Rg5?, entonces 1. ..., Ce5!; 2. Ae6, Cf3+; 3. Rf4 (f6), Cd4; 4. Ad7, Rxb6; y las negras ganan. 1. ...

128

Cf2!


La variante fundamental del estudio. Hay también la posibilidad 1. ..., Ag4; 2. Rg5!, Ce5; 3. Ae6, Cf3+; 4. Rf4, Cd4; 5. Axf5!, con tablas. Por esta continuación se comprende el sentido de la jugada primera de las blancas 1. Rh4. Es interesante también 1. ..., Ag4; 2. Rg5, Cc5; 3. Rf4!, (pero no 3. Ag6?, Ce6+!; 4. Rf6, Cd4; 5. Re5, Cc6+; 6. Rf6, f4; 7. Rg5, f3; 8. Rxg4, f2; 9. Ad3, Ce5+; y ganan), 3. ..., Rxb6; 4. Ag6, Ce6+; 5. Re5, f4; 6. Ae4, Rc5; 7. Ad5, y 8. Axe6, tablas. 2. Ad5+!

6. ...

Las negras tienen el propósito de conseguir una posición desde la cual defender el peón f5. Si 6. ..., Cb2; entonces 7. Ae2, con claras tablas. 7. Ae6

Rxb6 Cd3!

7. ... 8. Af7!

Af1 ...

Escapando de una celada

9. Ae6!

...

Pierde la jugada natural 9. Ah5?, a causa de 9. ..., Af1; 10. Rf4, Ad3; 11. Re5, Rc5; 12. Rf6, Rd4; 13. Rg7, f4; 14. Rxh8, Re3; 15. Rg7, Ae2; 16. Ae8, f3; 17. Ad7, f2; 18. Ah3, Rf3; y 19. ..., Rg3. 9. ...

Cg6

O 9. ..., Ag4; 10. Rf4, Cg6+; 11. Rg5, tablas. 10. Af7!

Ah3!

Si 5. ..., f4+; entonces 6. Rf3, Rc5; 7. Af5, tablas. 6. Ac4!

Cg6! Ch8

sutil.

Perdería 5. Rh4?, Rc5. 5. ...

...

Amenazando tanto 7. Axf5, Axf5; 8. Rf4, como 7. Rxh3.

El alfil de h3 queda defendido indirectamente: 4. Rxh3, Cf4+. 4. Ac4! 5. Ae6!

Ce5!

...

Sería malo jugar inmediatamente 2. Rg3?, a causa de 2. ..., Ce4+; 3. Rf4, (3. Rxh3, Cg5+); 3 ..., Cd6; 4. Ae6, Rxb6; 5. Re5, Rc5. Pierde también 2. Ae6?, Rxb6; 3. Rg3, Ce4+. Pero también después de 2. Ad5+, el alfil de las blancas colocado en d5 tiene que arrostrar peligros. 2. ... 3. Rg3

Sería erróneo 6. Rh4?, Cc5; y las negras ganan.

...

Las blancas continúan la persecución de las piezas negras en sentido inverso. 10. ... 11. Ae6!

...

129

Ce5 Cd3


12. Ac4! 13. Ae6

Af1

Pero no 2. Rb2?, Rg2; 3. Ac6+, (3. Rc3, Ae4); 3. ..., Cf3!; 4. Rc3, e4; y ganan.

Tablas. 2. ... 3. Rd2!

118. Concurso dedicado al 30 Aniversario uzbeko de la URSS, 1954 Primer premio

Rg2 ...

No cediendo a la tentación: 3. Ac6+?, Cf3; (3. ..., e4?; 4. Rd2, tablas); 4. Axf3+, (4. Rd1, e4); 4. ..., Rxf3; 5. Rd2, e4; 6. Re1, e3; y ganan. 3. ...

Ae2!

Fuerte jugada, previniendo 4. Ac6+. Si 3. ..., Aa6; entonces 4. Ac6+; tablas; o 3. ..., Ae4; 4. Re3, A cualquiera; 5. Cf2, tablas. 4. Re3! Tablas Las blancas no pueden evitar la pérdida de material y por eso su posición inspira grandes temores. 1. Ch1

Axd3+

La tentativa de conseguir la inmediata captura del caballo por medio de 1. ..., Rg2; no representa peligro para las blancas. Después de 1. ..., Rg2; 2. Rc2, (2. Ac6+?, Af3); 2. ..., Rxh1; (2. ..., Cf3; 3. Ac6, Rxh1; 4. d4!, exd4; 5. Axf3+, tablas); 3. Rd2, Ag4; (3. ..., Rg2; 4. Re3, cualquiera; 5. d4); 4. Re3, Cf3; 5. Ac6, Rg2; 6. Axf3+, Axf3; 7. d4, e4; 8. d5, tablas. 2. Rc1

...

Nuevamente pierde 4. Ac6+?, Af3; 5. Axf3+, Rxf3; 6. Re1, Ch3. 4. ...

Rxh1

Finalmente las negras pueden capturar el caballo, pero a costa de una mayor actividad del rey blanco. 5. Re4

...

Sería débil, naturalmente, 5. Ac6+?, Rh2. 5. ... 6. Re3

Cf3 Cd4

O 6. ..., Cg1; 7. Re4, etc.

...

7. Re4

130

Cf3


8. Re3

...

119. Concurso de ajedrecistas argentinos en Cuba, 1955

No es factible 8. Ac6?, Rg2; y las negras ganan. Las blancas, atacando con el rey al alfil y al peón, obligan al alfil negro a replegarse a d1. 8. ...

Ad1

Ahora un aspecto de tablas posicionales (ataques perpetuos) se convierte en otro (clavada). 9. Ah5!

...

Pero no 9. Ac6?, Rg2. 9. ... 10. Ag4 11. Ah5 12. Ag4

Ganan

Rg2 Rg3 Rg2 ...

puesto que después de 3. Te3+, se sigue 3. ..., Ae6.

Tablas posicionales por mutuo zugzwang. (Véase diagrama núm. 119) El peón blanco está perdido, puesto que su fuerte calidad es insuficiente para la victoria. Pero en esta posición hay grandes posibilidades para el bando más fuerte. 1. Te3+

...

Si 1. Te1+?, entonces 1. ..., Rd8!; (pero no 1. ..., Rf7?; 2. Tf3+, Rg7; 3. Tg3+, lo que puede llevar a la solución del autor, y tampoco 1. ..., Rd7?; 2. Td3+, Rc7; 3. Tc1+,y las negras pierden al alfil); 2. Td1+, Re7!; y las blancas no pueden ganar,

1. ... 2. Tf1+

Rf7 ...

Insuficiente para la victoria sería 2. Tf3+?, Rg7!; 3. Tg3+, (o 3. Tg1+, Rh7; 4. Tf7+, Rh6; 5. Tg6+, Rxh5; 6. Tg8, Af5; tablas), 3. ..., Rh7; tablas. 2. ...

Rg7

A las negras no les sirven otras continuaciones: 1) 2. ..., Tf5; 3. Txf5+, Axf5; 4. Tf3, y ganan; 2) 2. ..., Af5; 3. Tef3, Re6; 4. Rg3, etc. 3. Tg3+

...

El insuficiente jaque 3. Tg1+, deja escapar la victoria después de 3. ... Rh7.

131


3. ... 4. Tf7+

Rh7 ...

Te2+; 11. Rd4, Te4+; 12. Rc3, Tc4+; 13. Rb3, y ganan. 8. Th8+ 9. Rg1!!

Sería débil 4. h6?, Th5+; 5. Rg1, Af5; y las negras se salvan. 4. ... 5. Tf8

Rh6 ...

Sería errónea 9. Rg2, Th4; tablas.

Deja escapar la victoria 5. Tf6+?, Rxh5; 6. Tf8, Ta2+; 7. Rg1, Ta1+; 8. Rf2, Ta2+; 9. Re1, Ta1+; 10. Rd2, Ta2+; 11. Rc1, Rh4; 12. Tg7, Ag4; 13. Tf4, Tg2. 5. ...

Txh5+

O 5. ..., Af5; 6. Th8+, Ah7; 7. Tg6+, Rxh5; 8. Tg7, y ganan. 6. Rg2!!

...

La jugada natural 6. Rg1?, lleva a tablas (véase comentario en la explicación de la solución). 6. ...

Ab7+

O 6. ..., Af5; 7. Th8+, y ganan (véase final del estudio). 7. Rf2!

9. ... 10. Rg2 11. Tg4

Th4 Th5

Las negras caen en inmediato zugzwang. Si en esta situación les tocase jugar a las blancas, el resultado sería tablas: 12. Tg3, Th4; 13. Rg1, Th5; 14. Tg2, Th4!; 15. Tg3, Th5; 16. Tg4, Th3; etc. Se comprende fácilmente en qué consiste el motivo de las jugadas sexta, séptima y novena de las blancas. Por ejemplo, si en la sexta jugada las blancas hubiesen hecho el movimiento natural 6. Rg1?, entonces, después de 6. ..., Af5; 7. Th8+, Ah7; 8. Rg2, Th4; las blancas no pueden ganar tiempo para pasar el turno de juego a las negras y las tablas serían inevitables. De todas formas el estudio tiene precedentes, G. Rink, 1926.

...

Después de 7. Rg1?, se sigue 7. ..., Ae4; con tablas. 7. ...

Ah7 ...

[FEN=”4R3/8/8/8/5k1r/R7/2b3K1/8 w - - 0 1”] 1. Tf3+, Rg5; 2. Tg8+, Rh6; 3. Th8+, Ah7; 4. Tg3, Th5; 5. Tg4, y ganan.

Ae4!

Hay también otras posibilidades de continuación: 1) 7. ..., Tg5; 8. Th8+!, Rg7; 9. Tb8!, y ganan; 2) 7. ..., Th2+; 8. Re3, Rh7; (las negras tratan de buscar la salvación en el ahogo); 9. Tf7+, Rh8; 10. Txb7,

El final de juego en la composición número 119 coincide enteramente con el estudio de G. Rink. A pesar de eso, el expresado 119 presenta algunos movimientos más; por

132


su juego dinámico y la sutil maniobra del rey blanco, después de las jugadas sexta, séptima y novena sobrepasa la idea de G. Rink.

Ac2, Rxh6; 5. Rxd8, en vista de 5. ..., Rg5; 6. Rc7, Ad5; 7. Rb6, Rf4; 8. Rc5, Re3; y ganan. Después de 2. Cg8?, decide 2. ..., Ae6.

120. “Ajalgazrda Komunisti”, 1955 Segundo premio

2. ... 3. Cg8!

Rg7 ...

El caballo sólo puede sacrificarse en la casilla g8: si 3. Rxc3?, entonces 3. ..., Rxh6; 4. Rd4, Cb7; y las negras consiguen la victoria. 3. ...

c2

O 3. ..., Ae6; 4. Ce7, Rf6; 5. Cxc6, tablas. 4. Axc2 5. Rc5

El rey negro se apresura a defender sus piezas. Si 5. ..., Cf7; entonces 6. Ae4.

Tablas 1. Ab3

...

Es necesario detener el peón desde la casilla b3. Si 1. Ah7?, entonces 1. ..., Rf8; 2. Ac2, Rg7; 3. Cf5+, Axf5; 4. Axf5, Rf6; 5. Ab1, Re5; y las negras ganan. 1. ...

Rf8

A la jugada 1. ..., c5; la seguiría 2. Rb6, Ce6; (2. ..., c4; 3. Ac2, Ae6; 4. Cf5); 3. Cf5!, Cd4; 4. Cxd4, cxd4; 5. Ac2, cualquier jugada de alfil; 6. Rc5, tablas. 2. Rb4

Rxg8 Rf7

...

Sería malo 2. Rb6?, Rg7; 3. Rc7, (3. Cg8, Ae6); 3. ..., Ae6; 4.

6. Rd6

Ae8

El retroceso del rey simplifica la tarea de las blancas: 6. ..., Re8; 7. Ae4, Cb7+; 8. Rc7, Ca5; 9. Rb6, Cc4+; 10. Rc5, Ce5; 11. Rd6, Cf7+; 12. Rc5, Cd8; 13. Rd6, etc. 7. Ab1!!

...

La jugada más sutil y al mismo tiempo más imprevisible de todo el estudio. Pierden las restantes continuaciones: 1) 7. Ae4?, Rf6!; y las blancas caen en zugzwang. En la solución real surge también esta posición, pero tocándole el turno de juego a las negras; 2) 7. Ad3?, Cb7+; 8. Rc7, Cc5; y ganan; 3) 7. Af5?,

133


Cb7+; 8. Rc7, Ca5; 9. Rb6, Cc4+; 10. Rc5, Cd2!; (10. ..., Ce5; 11. Rd6, Rf6?; 12. Ae4, tablas); 11. Rd6, Rf6; 12. Ac2, Cf3!; 13. Ab1, (13. Ae4, Ce5); 13. ..., Cg5!; (13. ..., Ce5?; 14. Ae4!, tablas); 14. cualquier jugada de alfil, Cf7+; y ganan. 7. ...

Rf6

Segunda posición de zugzwang recíproco (véase comentario a la jugada octava de las blancas). 12. ...

Ad7!

13. Ag2!

13. ... 14. Ae4!! 15. Rc5 16. Rd6!

Cb7+

Ca5 Cc4+

Ganan

Ce5

134

por

121. “Shajmati v SSSR”, 1955 (primer semestre) Tercer premio

Si 10. ..., Re5; entonces 11. Ag2, Cc4+; 12. Rc5, tablas. 11. Rc5

Ae8 Cf7+ Cd8

Tablas posicionales zugzwang recíproco.

O 8. ..., Cf7+; 9. Rc5, Ce5; 10. Rd6, etcétera, lo que lleva a la variante fundamental. 9. Rc7 10. Rb6

...

Tercera posición de zugzwang recíproco. Ahora no conviene 13. ..., Rf5; a causa de 14. Ah3+.

...

Primera posición fundamental de zugzwang recíproco. En este punto, si les tocase jugar a las blancas, pierden, por ejemplo: 9. Ag2, Cf7+; 10. Rc5, Ce5; 11. Rd6, Rf5!; 12. Ah1, Rf4; 13. Ag2, Cf3; 14. Ah1, Re3; 15. Ag2, Cd4; 16. Ah1, Rd3; 17. Rc5, Rc3; 18. Ag2, Cb3+; y ganan. 8. ...

...

Intentando colocar a las blancas en situación de zugzwang.

Es evidente que después de 7. ..., Cb7+; 8. Rc7, Ca5; (8. ..., Cc5; 9. Rd6, Ca4; 10. Ae4, c5; 11. Ad5+, cualquier jugada de rey; 12. Ab3, tablas; o 9. ...., Ca6; 10. Ae4, Cb8; 11. Rc7, tablas); 9. Aa2+!, Re7; 10. Rb6, las blancas se aseguran las tablas. En esta variante se revela el sentido de la jugada 7. Ab1!!. 8. Ae4

12. Rd6


La debilidad de su peón d3 no les permite a las blancas explotar sin preocupaciones su superioridad en material. 1. Af5

...

Indispensable jugada preparatoria. Sería malo 1. Ra5?, a causa de 1. ..., Ac2; 2. Ac4, (2. Af5, Rd4; 3. Ce6+, Re3!; tablas), 2. ..., Rd4; 3. Ce6+, Re3!; 4. d4, d5!; 5. Axd5, Af5; tablas. 1. ...

Rd4

3. Ah3!

No conviene 3. Ag4?, a causa de 3. ..., Ab3!; (pero no 3. ..., Ad7?; 4. d4+, Rd5; 5. Cc7+, y ganan); 4. Cd8, (4. d4+, Re4; tablas, o 4. Cc7, Ac2; 5. Ae2, Rd4; tablas), 4. ..., Rd4; 5. Af5, Ac2; 6. Cc6+, Rc3; tablas. 3. ...

...

4. d4+ 5. Rb5

Rd5 Ah7

Las negras ganan el caballo o el peón, pero...

La siguiente pista errónea sirvió de tema independiente para otro estudio (véase número 117): 2. Ch5?, y si 2. ..., Ac2?; entonces 3. Cf4, Re5; 4. Ce2, Ad1; 5. Cc3, Ac2; 6. Cb5, Rf4; 7. Ca3!, Ad1; 8. Ad7!, Re3; 9. Ab5, Ae2; 10. Cc2+, Rd2; 11. Cb4, y ganan. Pero esta variante engañadora encuentra una réplica no menos sutil: después de 2. Ch5?, lo correcto es 2. ..., Ad1!; 3. Cf4, (3. Cg3, Ac2; 4. Ce2+, Re3; 5. Cc1, Rd2; tablas), 3. ..., Re5; 4. Cg2, Rxf5!; 5. Ce3+, Re5; 6. Cxd1, Rd4; tablas. 2. ...

Ac2

Después de 3. ..., Ab3; decide ahora 4. d4+, Re4; 5. Ag2+, Re3; 6. d5, Rf2; 7. Ah1.

Rápidamente pierde 1. ..., Ac2?; 2. d4+. 2. Ce6+

...

6. Rb4 7. Rc3 8. Ag2++.

122. “Zviezda” (Minsk), 1955

Re5

Después de 2. ..., Rd5; 3. d4, las negras no consiguen crear contrajuego. Después de 2. ..., Re3; decide la maniobra 3. Cc7, Ac2; 4. Cd5+, Rd4; 5. Cb4.

135

Ag8 Axe6

Ganan


1. Cd4!

Af3!

6. ...

En vista de la amenaza 2. Tf8+, ésta es la única posibilidad de crear contrajuego. 2. Txf3

...

Nada les proporciona a las blancas 2. Ta1+, Rb8; 3. Cc6+, Rc8; 4. Ce7+, (4. Ta7?, Tb5+; y ganan), 4. ..., Rd7; 5. Cxd5, d1D; 6. Txd1, Axd1. 2. ... 3. Rc7 4. Rxd7 5. Rc7

Td6+ Td7+ d1D Dc1!

Inmediatamente pierde 5. ..., Da1; en vista de 6. Tf8+, Ra7; 7. Cc6+, Ra6; 8. Ta8+. Pero después de 5. ..., Dc1; se crea una curiosa posición en zugzwang recíproco; si les tocase jugar a las negras, las blancas ganarían fácilmente, por ejemplo: 1) 6. ..., Db2; 7. Tb3!, (pero no 7. Tf8+?, Ra7; 8. Cc6+, Ra6; 9. Ta8+, Rb5; 10. Tb8+, Ra6; 11. Txb2, ahogo), 7. ..., Dc1; 8. Tb8+, Ra7; 9. Cc6+, Ra6; 10. Tb6++; 2) 6. ..., Ra7; 7. Ta3+, Dxa3; 8. Cb5+; 3) 6. ..., Da1; 7. Tf8+, Ra7; 8. Cc6+, Ra6; 9. Ta8+. Pero, por desgracia para las blancas, éstas no pueden impedir que les llegue el turno de juego. Hay que recurrir a nuevos planes para ganar. 6. Tf8+

...

No es viable 6. Cc6?, a causa de 6. ..., Df4+; 7. Txf4, ahogo. Después de 6. Tf5, o 6. Tf6, la salvación está en 6. ..., Da3!.

Ra7

Ahora hay para las blancas algunas continuaciones tentadoras, pero erróneas: 1) 7. Tf6?, Dg5!; (pero no 7. ..., Db2?; 8. Cc6+, Ra6; 9. Cb8 j. d., Ra5; 10. Ta6+, R cualquiera; 11. Tb6+, y ganan); 8. Cc6+, Ra6; tablas; 2) 7. Tf5?, De1; (pero no 7. ..., Ra6?; 8. Tf6+; y ganan); 8. Cc6+, Ra6; 9. Ta5+, Dxa5+; 10. Cxa5, Rxa5; tablas; 3) 7. Cc6+?, Ra6; 8. c4, Df4+!; 9. Txf4, y nuevamente ahogo; 4) 7. Cb5+?, Ra6; 8. Cc3, Dh1; tablas (pero no 8. ..., Ra5?; 9. Ta8+, Rb4; 10. Ca2+, y ganan); 5) después de 7. Tf3, las negras contestan 7. ..., Ra8!. Al objetivo lleva únicamente esta poderosa jugada de peón: 7. c4!!

...

Obstruye el paso de la dama en c4 y obtura esta casilla al rey de las negras. 7. ... 8. Cc6+ 9. Ta8+ 10. Ta5++.

Dxc4+ Ra6 Rb5

(Véase diagrama núm. 123) El empate tiene tanto más mérito cuanto que las blancas no poseen fundamento para confiar en su salvación: sus piezas están desafortunadamente colocadas. 1. Cd5

...

Otras retiradas del caballo pierden: 1) 1. Cf5?, Rxe4; 2. Tf1, (2.

136


123. “Zviezda” (Minsk), 1955

4. Tc5

...

El jaque con el caballo es malo: 4. Cf6+?, Rf5!; 5. Tf3+, Rg6!; 6. Cg8, (6. cualquier jugada de rey, Dd1+; si 6. Ce4, Dc1+; 7. Rb4, Db1+; si 6. Cg4, Dd6+); 6. ..., Dd6+; 7. Rb2, Rg7; 8. Cf6, Db6+; 9. Ra2, (9. Rc2, Dc6+); 9. ..., Da6+; 10. Rb2, De2+; y ganan. 4. ... 5. Cc3

Perdería 5. Tb5?, a causa de 5. ..., Rc4; 6. Cc7, Dd6+.

Tablas Tf2, Da7+; o 2. Ch4, Dh2+); 2. ..., Dc2+; 3. Ra3, Re5!; 4. Tf3, Dc1+; 5. Ra2, (5. Rb4, Re4); 5. ..., Dh1; 6. Tf2, Dg1; 7. Tf3, Dg2+; y ganan; 2) 1. Cg6+?, Rxe4; 2. Tf4+, (2. Tb3, Da7+!); 2. ..., Re3; 3. Tg4, Rf3; 4. Tf4+, Rg3; y cualquier jugada de las blancas lleva a la pérdida del caballo o de la torre. 1. ...

5. ...

6. Rb4

7. Ra5

Rxe4

Dd2!

Db2+

Por el contrario, ahora la dama cae en otra casilla minada.

Dc2+

Si se juega primeramente 2. ..., Dc1+; entonces 3. Rb4, Rxe4; 4. Tc3, y las blancas consiguen tiempo para defenderse. 3. Tc3

Dc1+

La dama negra sale con tiempo de la torpedeada casilla d2.

Tablas.

Las negras están obligadas a dar este jaque. Si 1. ..., Dc4+; entonces 2. Tb3; o si 1. ..., Da5+; 2. Ta3, con iguales oportunidades para unas fáciles tablas. 2. Ra3

Rd4! ...

(Véase diagrama núm. 124) 1. Af5+

Ra1!

Más rápidamente lleva a la posición fundamental 1. ..., Ra2; 2. Ad3, a5; 3. Ac2. 2. Ad3!

...

Sería prematuro 2. Ac2?, a causa de 2. ..., Ta2; 3. b4, (3. Rc1, a5; y las negras ganan porque el tur-

137


124. “Shajmati v SSSR”, 1955 (segundo semestre) Primera mención honorífica

4. Ac2

...

Con ésta y con las jugadas siguientes se crea una posición de mutuo zugzwang, que lleva a la salvación de las blancas. 4. ... 5. Rd2 6. Rd1

Tb2 Ra2 ...

Sería erróneo 6. Rc1?, Ra3!; y las blancas pierden (7. Rd2, Rb4; o 7. Ad1, Th2). 6. ... 7. Rc1 8. Rb1 9. Rc1 10. Rd1 11. Rd2! 12. Rc1 13. Ad1! 14. Ac2 15. Ad1! 16. Ac2

Tablas no de juego les toca a las blancas), 3. ..., Rb2; 4. Rd2, Ta3; 5. Ad3, (5. Ad1, Th3; 6. Ae2, Th6); 5. ..., Rb3; 6. b5, a5; 7. Ac2+, (7. b6, Ta2+; 8. Re3, Rc3; o 7. Re3, Rc3; con ventaja para las negras), 7. ..., Rc4; 8. b6, Ta2; 9. Rc1, Rc3; 10. Ae4, Tb2; y las negras ganan. 2. ...

Ta2!

O 2. ..., a5; 3. Ac2, etc. 3. Rc1

a5

A tablas lleva también el repliegue de la torre: 1) 3. ..., Ta5; 4. b4, Ta4; 5. Rc2; 2) 3. ..., Ta3; 4. Rc2, a5; 5. Rc3, Ra2; (5. ..., a4; 6. Ac4, Ra2; 7. Rb4, axb3; 8. Rc3, tablas, o 5. ..., Ta2; 6. Ac2, etcétera); 6. Rc2!, Txb3; 7. Ac4, a4; 8. Ae6, Ra3; 9. Ad5, con tablas teóricas posicionales (por estar el peón negro en a4).

Ra3 Ta2 Tb2+ Ra2 Ra1 Ta2 Ta3 Ra2 Ra1 Ta2

Tablas posicionales por mutuo zugzwang. La torre negra en modo alguno puede conseguir la libertad. Pistas engañadoras: 1) 1. Ac8?, Ta2!; (pero no 1. ..., a5?; 2. Af5+, Ra2; 3. Ac2, con las mismas tablas que en la solución del texto); 2. b4, Rb2; 3. Ae6, Ta4; 2) 1. Ae6?, Th2; 2. b4, Rb2; 3. Ac4, Th6; 3) 1. Aa4?, Ra2; 2. Rc1, Ra3; 3. Rd1, Rb4; 4. Rc1, Rc3; 5. Rd1, Tb1+; 6. Re2, Txb3; y ganan.

138


125. “Shajmati v SSSR”, 1955 (segundo semestre) Tercer y cuarto premios

hasta la casilla f3. Pero sería equivocado jugar con este propósito 2. Ah1?, a causa de 2. ..., Cf2. Después de 2. Cc4, las negras replican 2. ..., Re7!; tras lo cual a las blancas no les sirve de nada continuar: 1) 3. Ag2, Rf6; 4. Re4, (4. Cd2, Rg6); 4. ..., Rg6; 5. Rf4, Cf2; tablas; (Nota del editor MA40: En el análisis de esta variante hay un error. Si en el quinto movimiento de las blancas, en lugar de hacer 5. Rf4, hacen 5. Rf3, las blancas pueden ganar, ya que con este movimiento se impide 5. ..., Cf2; y a la vez, el rey blanco llega a tiempo para defender su peón de h4 con 6. Rg3.) 2) 3. Cd2, Cf2; 4.

Ag2, h1D; 5. Axh1, Cxh1; etcétera; 3) 3. Cb6, Cf2; 4. Cd5+, Rf7; 5. Af3, h1D; 6. Axh1, Cxh1; tablas. Ganan

2. ...

Naturalmente, el peón en h2 proporciona a las negras posibilidades de salvación, pero las blancas consiguen la victoria gracias a su sutil y maniobrero caballo. 1. Rd4

El rey negro se precipita para llegar a h5. 3. Re4

Cg4

Sería erróneo que las negras actuasen más enérgicamente, pues, de otro modo (tras 1. ..., Cf7; 2. Cc4) las blancas lanzan más rápidamente su caballo a un final de reyes. 2. Ag2!

...

Las blancas, por su parte, espolean a su rey para acudir en defensa de su peón h4.

...

Las pistas engañadoras 1. Rd2?, y 1. Cc2?, se estudian en la solución final. 1. ...

Rf7

...

Esta jugada es necesaria para despejar el camino del rey blanco

3. ...

Cf2+

Si 3. ..., Rg6; entonces 4. Rf3, Rh5; 5. Rg3, y las blancas llegan a tiempo para defender al peón, tras lo cual ganan fácilmente. 4. Rf3 5. Axh1

h1D Cxh1

Para sacar partido de la posición desesperada del caballo negro, las blancas tienen que introducir el suyo en el juego. Pero la jugada que se ofrece ahora de 6. Cc4, no gana.

139


126. “Revista Jaque”, 1956 Primer premio

Al objetivo lleva tan sólo la siguiente maniobra excéntrica del caballo. 6. Cc2!

...

El sentido de esta jugada se revelará pronto. 6. ... 7. Ce1!!

Rg6 ...

La jugada natural 7. Ce3?, es refutada por la sutil maniobra 7. ..., Rh6!!; 8. Cg2, Rh5; con tablas (les toca jugar a las blancas). 7. ...

Rh5

Tablas

Ahora, después de 7. ..., Rh6; se seguiría 8. Rg2, Rh5; 9. Cf3, y ganan. Solamente aquí se explica el sentido de la maniobra Ca3-c2-e1. 8. Cg2

Si 1. Txc7?, entonces 1. ..., Texe2; 2. Tc1, Th2+; 3. Rg1, Tag2+; y ganan. También es malo 1. e3?, a causa de 1. ..., Te5; 2. Af4, Td5.

...

1. ... 2. Tg7+

¡Las negras, en zugzwang!

También este jaque es imprescindible, puesto que después de 2. Txc7?, se sigue 2. ..., Texe2; 3. Tg7+, Rh8; y ganan.

8. ... Rg6 9. Cf4+ Rf5 10. h5 Rg5 11. Rg2 y ganan. Pistas engañadoras: 1) 1. Rd2, Rf7; 2. Re3, Cg6; 3. h5, Ce5; 4. Rf4, Cd3+; 5. Rg3, Rg7; 6. Rxh2, Cf4; 7. Af3, Rh6; tablas; 2) 1. Cc2?, Rf7; 2. Rd4, Cg6; 3. h5, Cf4; 4. h6, Ce2+; 5. Cualquier jugada de rey, Cg3; tablas.

2. ... 3. Txc7 4. Ag7+

Rh8 Texe2 Rg8

Después de 4. ..., Rh7; 5. Ad4+ a la descubierta, cualquier jugada de rey; 6. Tc1, las blancas consiguen tablas sin dificultad.

(Véase diagrama núm. 126) 1. Ah6+

Rg8 ...

5. Ac3

...

...

La posición de las piezas

140


blancas es extremadamente inestable. 5. ... 6. Aa5!

127. Concurso del Comité de cultura física y deportes de la URSS, 1955 Primer premio (compartido con A. S. Gurvich)

Tac2 ...

Pierde 6. Tg7+?, Rf8; 7. Af6, Th2+!; 8. Rg1, Thf2; 9. Tg6, Tfd2; 10. Rh1, Rf7. 6. ...

Ta2

Si 6. ..., Tb2; entonces simplemente 7. Tc1, con tablas. 7. Ac3

Tec2

Ahora, la torre negra proyecta crear amenazas de mate. 8. Ae5 9. Ac3!

Ganan

Te2 ...

2. Re2

Nuevamente sería erróneo 9. Tg7+?, a causa de 9. ..., Rf8; 10. Af6, Th2+; 11. Rg1, Thf2; 12. Tg6, Tfc2; 13. Rh1, Rf7. 9. ... 10. Aa5

Tac2

Neutralizando a los peones negros: 1) 2. ..., hxg2; 3. Axf2; 2) 2. ..., Rxd4; 3. gxh3; 3) 2. ..., Cg3+; 3. Rxf2, h2; 4. Ta1. Por eso las negras se ven forzadas a avanzar el peón de h3. 2. ... 3. Ta1

Tablas. (Véase diagrama núm. 127) 1. Ad4+

Rd5!

h2 f1D+!

Con este sacrificio de peón, las negras obtienen contrajuego.

...

No sirve atacar al caballo negro después de 1. Txf2?, Cxf2; 2. gxh3, Cxh3; 3. Axh6, Rd5; 4. Rf3, Re5; 5. Rg3, Cg1; 6. Rf2, Ch3+; etcétera, con tablas. 1. ...

...

4. Rxf1

Rxd4

Es imprescindible tomar el alfil, ya que 4. ..., Cg3+; no sirve: 5. Rf2, h1D; 6. Txh1, Cxh1+; 7. Rg1. Con la jugada 4. ..., Rxd4; las negras mantienen la amenaza 5. ..., Cg3+.

141


5. g4!!

...

El comienzo de la impresionante combinación final. No daba nada a las blancas 5. Ta4+?, Re5; 6. Th4, Cg3+; 7. Rf2, h1D; 8. Txh1, Cxh1+; 9. Rf3, h5.

Después de 1. ..., Ra3; 2. Td8, Te4+; 3. Rf7, Af4; 4. a6, Ta4; 5. a7, Ra2; 6. a8D, d1D; 7. Dc8, las blancas ganarían: 1) 7. ..., De2; 8. Td4; 2) 7. ..., Dc1; 8. De6+, Ra1; 9. Td4!, Ta3; 10. Td1, Dxd1; 11. Df6+. 2. Td8

5. ... 6. Rg2(f2)

Cg3+ h1D+

Ahora, lo primero que ocurre es 7. Txh1, Cxh1; 8. Rxh1, pero esto, desgraciadamente, sólo llevaría a tablas después de 8. ..., Re4; 9. Rg2, Rf4; 10. Rh3, h5.

Si 2. Tc2?, entonces se continuaría con la combinación que la refuta: 2. ..., Te4+; 3. Rf7, Te7+!; 4. Txe7, tablas (4. Rxe7?, Ad6+!). 2. ...

Ag1

No cambia la situación 2. ..., Te4+; 3. Rf7, etc.

7. Rxg3!! y ganan.

3. Txd2 4. Tb8!

¡La recién nacida dama perece! 128. Concurso dedicado al 35 Aniversario del Soviet armenio, 1955 Tercer premio

...

Rxa5 Ta4

Es curioso el método para ganar en la variante 4. ..., Te4+; 5. Rf7, Ta4; 6. Td5+, Ra6; 7. Ta8+, Aa7; 8. Td7, Rb6; 9. Rxg6, Ta1; 10. Rf7, Ta2; 11. Re8, Ta1; 12. Rd8, Ta2; 13. Tc7!, Ta1; 14. Rc8, Ta2; 15. Tb7+. 5. Td5+!

...

Se malograría la victoria con 5. Ta8+?, Rb4!. 5. ... 6. Ta8+ 7. Td7 Ganan 1. Tb7+

Ra4!

Ra6 Aa7 Rb6

El alfil negro ha quedado en una situación extremadamente desfavorable. 8. Rd8!

142

g5


9. Tc7! 10. Rc8 11. Tb7+ 12. Taxa7!

g4 g3 Rc6 ...

4. ... 5. Ad3+!

Llevaría a tablas 12. Tbxa7?, g2!. 12. ... g2 13. Tc7+ Rd6 14. Td7+ Re6 15. Te7+ Rf6 16. Tf7+ Rg6 17. Tg7+ y ganan.

Aa3! ...

Todas las demás continuaciones pierden: 1) 5. f7?, a1D; 6. f8D, Axf8; 7. Af6, Da5!; 2) 5. Rg4?, a1D; 6. Ad3+, Rf7; 7. g6+, Re8; 8. g7, Dd4+; 9. Rh5, Dd5+; 10. Rg4, Rxd8; 11. Ac4, De4+. 5. ... 6. f7!

Rh5! ...

Sería erróneo 6. g6?, en vista de 6. ..., a1D; 7. g7, Dc3; 8. g8D, Dxd3+; 9. Rg2, De2+; 10. Rh1, Df3+; 11. Dg2, Dd1+; 12. Dg1, Dxd8; 13. Dxb1, Dd5+; 14. Rg1, Ac5+; y ganan.

129. Concurso dedicado al 35 Aniversario del Soviet armenio, 1955 Segunda mención honorífica

6. ... 7. Af6!

a1D ...

Sería prematuro 7. f8D, a causa de 7. ..., Axf8; 8. Af6, Da5. 7. ...

Da2

O 7. ..., Cc3; 8. f8D, Axf8; 9. Ae2+, jaque perpetuo. 8. f8D! 9. Ac4! Tablas 1. Ad8! 2. f5 3. f6+ 4. Ae2!

Axf8 ...

Amenazando 10. Af7++. Ab2 a2 Rg6 ...

Preparando, después de 4. ..., a1D; la réplica 5. Ad3+, Rh5; 6. Ae2+, etc.

143

9. ... 10. Ad3+ 11. Ac4+ 12. Ab5+ 13. Ac4+ 14. Ad3+ 15. Ac4 16. Ae2+

Rg6 Rf7 Re8 Rf7 Rg6 Rh5 Da7


Jaque continuo.

Pierde la victoria 2. Rxc5?, Cb3+; 3. Rc4, Rb2; 4. Th3, Ca5+; 5. Rb5, Txg2; 6. Rxa5, Tg5; 7. Td3, Rc2; 8. Td4, Rc3.

130. Concurso en memoria de Louma, 1956 Tercera mención honorífica (Rehecho en 1962)

2. ...

c4

O 2. ..., Cb3; 3. d7, Ca5+; 4. Rc7, y las blancas quedan en posición ventajosa. 3. d7

Txd7

Sacrificio obligado. 4. Rxd7 5. Ad5 j. d. 6. Rc6!

Sólo esta maniobra del rey lleva a la victoria.

Ganan 1. Rc6!

6. ... 7. Rb5

...

Si 1. Rc7?, entonces 1. ..., Ra3!; 2. d6, c4; 3. d7, c3; lo que salva a las negras. 1. ...

Td2

Tampoco sirven otras continuaciones: 1) 1. ..., Ra3; 2. d6, Cb3; (2. ..., Cc2; 3. Rxc5, Td2; 4. Th3+, Rb2; 5. Ad5); 3. Ad5, c4; 4. d7, Ca5+; 5. Rc5, Td1; (5. ..., Cb3+; 6. Rd6, Ca5; 7. d8D, Cb7+; 8. Re5); 6. Th7!, y ganan; 2) 1. ..., Cb3; (1. ..., Cc2 2. Ae4); 2. d6, Ca5+; 3. Rxc5, Cb3+; 4. Rc6, Tc4+; (4. ..., Ca5+; 5. Rc7); 5. Rb5, Td4; 6. Ad5+, Ra3; 7. Th5, y ganan. 2. d6

c3 Rb1 ...

c2 ...

El proyecto de las blancas es comprensible: después de 7. ..., Rb2; se sigue 8. Rb4, cerrando la salida del rey negro a a3 y c3 y ganando fácilmente. Y si 7. ..., Rc1; entonces 8. Rc4, Rd1; 9. Rd3, c1C+; 10. Rc3, Ce2+; 11. Rb2, Cc2; 12. Ab3. 7. ...

c1D

Si 7. ..., c1C; entonces 8. Ae4+. 8. Aa2++ (Véase diagrama núm. 131) 1. Ae6 2. Cf7+

...

144

Db8! ...


131. “Ajalgazrda Komunisti”, 1956 Segundo premio

blancas dos posibilidades: 7. Te5+, o 7. Td6+. Pero se revela que después 7. Te5+?, Rc6!; 8. Te6+, Rc7; 9. Te7+, Rb6; 10. Tb7+, Ra6; el rey negro escapa del jaque continuo. 7. Td6+!

Re4

O 7. ..., Rc5; 8. Tc6+!. 8. Te6+!

Rf4

8. ..., Rd4; 9. Te4+!.

Tablas Después de 2. Td5+?, Rf4; 3. Tf5+, Re3; 4. Tf3+, Rd4; las blancas pierden. 2. ...

Re4!

Fuerte réplica; si 2. ..., Rf4; entonces 3. Axc4, Db1+; 4. Rd2, Db4+; 5. Rd3, y las blancas llegan a tiempo para defender el alfil. 3. Axc4 4. Rd2!

9. Tf6+ 10. Tg6+ 11. Th6+ 12. Tg6+ 13. Tf6+ 14. Tf3+!

Rg3 Rh4 Rg3 Rf2 Re3

Tablas. 132. “Shaji”, 1956 Segundo premio

Db1+ ...

Si 4. Re2?, lo que, por otra parte, también llevaría a la variante fundamental, entonces 4. ..., Dc2+; 5. Re1, Dxc4; 6. Te6+, Dxe6!; 7. Cg5+, Rd3+; 8. Cxe6, a3; y ganan. 4. ... 5. Rd1 6. Te6+!

Db4+ Dxc4 Rd5

Tablas 1. f7+!

También ahora tienen las

145

...


El jaque con el peón es preciso darlo ahora mismo, porque después de 1. Cd3, a2; 2. f7+, gana 2. ..., Rf8. 1. ... 2. Cd3 3. 0–0+! 4. Ta1

Tablas posicionales. 133. “Shajmati v SSSR”, 1956

Rxf7 a2 Re6 ...

Las blancas han podido retrasar el momento peligroso, pero el porvenir sigue mostrándose desagradable. 4. ... 5. Cb4 6. Cxa2! Pierde, Txa2?, Ae3+. 6. ...

e4 Ta4 ... naturalmente,

Tablas 6.

Ag7

Surgió la crisis; la posición de las blancas parece desesperada... 7. Rg2!

...

Tras la continuación 7. Rf2?, Axb2; 8. Td1, Txa2; 9. Td2, gana 9. ..., e3+!; 10. Rxe3, Ac1. 7. ... 8. Td1 9. Td2

Axb2 Txa2 ...

¡Inversión de papeles! Ahora el alfil negro queda clavado. Las tablas son inevitables. 9. ... 10. e3

Rf5

1. f6!

...

Pierde 1. Tc6?, Rd3; 2. f6, Td7!; 3. Rf4, c2; 4. Re5, Rd2; 5. Re6, Td8; 6. Re7, Tb8!. 1. ...

c2

O 1. ..., Td7; 2. Te6+!, Rd3; (2. ..., Rf5; 3. f7, Txf7; 4. Tc6); 3. Te7!, Td8; 4. f7, tablas. 2. Tc6 3. f7 4. Rh4

Rd3 Td8 ...

La posibilidad de jugar 4. Rg4, (con la misma idea de llevar el rey a h5) no presenta considerables defectos. Deja escapar las tablas 4. Rh2?, en vista de 4. ..., Tb8!; 5. Td6+, Rc3; 6. Tc6+, Rb2. 4. ...

146

Rd2


5. Td6+ 6. f8D 7. Rh5! 8. Df2+ 9. De3+

Txd6 Td4+ c1D Rc3 Dxe3

6. a3+, Ra4; 7. Axc5, Axc5+; 8. Rxc5, Rxa3; 9. Rc4, tablas. 2. Rb7 3. a4+! 4. Rb6!

a5 Rxa4 ...

Tablas por ahogo. El estudio surgió de una partida rápida Babaian-Kuloglian en la que encontré tablas por medio de ahogo.

Después de 4. Ra6?, Ce4; 5. Axa5, Cc5+; 6. Rb6, Ag1; las blancas pierden a causa de zugzwang. 4. ... 5. Ra6 6. Axa5 7. Rb6

[FEN=“8/4KP2/8/k7/8/8/P1p3r1/4R3 b - - 0 1”] 1. ..., Te2+!; 2. Txe2, c1D; 3. Te5+, Ra4!; 4. f8D, Dc7+; 5. Re6, Dd7+; 6. Rf6, Dd6+; 7. Dxd6, ahogo.

Ag1+ Ce4 Cc5+ ...

Ahora son las negras las que caen en zugzwang. 7. ... 8. Ra6

134. “Shajmati v SSSR”, 1956

Cb3+ Cxa5

Ahogo. 135. “Shajmati v SSSR”, 1956 (segundo semestre) Primera mención honorífica

Tablas 1. Ae1

Rb5

Segunda variante independiente: 1. ..., Ce4; 2. Rb7, Cc5+; 3. Rb6, Ag1; 4. Ah4!, Rb4; 5. Ae7, a5;

147

Ganan


1. g8D! 2. Tg5! 3. Rc2

Dxg8 Dxg5 ...

Sacrificando la fuerte posición y la torre, las blancas crean una amenaza de mate. 3. ... 4. a6 5. a7 6. Th8!

136. Boletín del Torneo internacional en memoria de Alekhine, 1956 (Dedicado a los participantes en el torneo) Quinto campeonato de la URSS, 1959 Primer puesto

b5 b6 Ad6 Aa3

O 6. ..., Ab4; 7. a8D+, Aa5; 8. Th1+, Ra2; 9. Ta1+, Rxa1; 10. Dh8+, con mate a la siguiente. 7. Th1+ 8. a8D 9. Ta1+!

Ra2 De5

Y mate a la siguiente.

Ganan

Pistas engañadoras: 1) 1. Txd5?, Dg8!; 2. Rc2, Dc8+; 3. Rd1, Dg4+; tablas; 2) 1. Th5?, Dxh5; con ventaja para las negras; 3) 1. Tg5?, Dh3+; 2. Tg3, Df1; y el rey de las blancas cae en el ataque.

Después de 1. ..., Ra6; viene 2. Df1+, Rb7; 3. Df3+, Rb8; 4. Df8+, con salida a la variante fundamental de la solución. 2. Dh8+ 3. c6+

(Véase diagrama núm. 136) 1. Dh1+!

O 3. ..., Rb6; 4. Dd4+, y ga-

...

nan.

La muy fuerte pista engañadora 1. c6+, se refuta por el único medio 1. ..., Rxc6!; (pero no 1. ..., Txc6?; lo que, después de 2. Dh1, lleva a la solución del autor); 2. Da6+, Ab6; 3. Dc4+, Ac5+!; (las demás pierden); 4. Dxc5+, Rb7; tablas. 1. ...

Rb7 Txc6

4. Dh1

Rb6

Ahora parece que inmediatamente ganaría 5. Dd5, pero después de eso se sigue 5. ..., Ab8!; 6. Db5+, Ra7; 7. Dxc6, ¡ahogo! 5. Dg1+!

Rb8

148

Rb7


4. c3+!

O 5. ..., Ra6; 6. Df1+, Rb7; 7. Df3, etc.

...

Si 4. cxb3?, Txb3+; entonces se crea la conocida posición teórica ventajosa para las negras.

6. Dg2 Rb6 7. Df2+ Rb7 8. Df3 Rb6 9. De3+ Rb7 10. De4 Rb6 11. Dd4+ Rb7 12. Dd5 y ganan.

4. ... 5. Ab1

Ra4 ...

¡Zugzwang! 5. ... 6. Ac2+ 7. Ab1 8. Aa2

137. Concurso de estudios publicados en periódicos y revistas en los años 1955-1956 Quinto puesto

Af7 Ab3 Ad1

Tablas posicionales: después de 8. ..., Ah5; se sigue 9. Ae6, Ae8; 10. Ad5, etc. 138. “Shajmati v SSSR”, 1956 (segundo semestre) (Conjuntamente con F. Bondarienko y A. Kakovin) Cuarta mención honorífica

Tablas 1. Rb1 2. b3

Txa4 Ta3!

Después de 2. ..., Axb3; 3. cxb3, Ta3; 4. Ag8, fáciles tablas. 3. Rb2!

...

No se puede 3. bxc4?, Th3; 4. Ad3, Ra3; y ganan. 3. ...

Tablas 1. Tg8+! 2. Ae4+

Axb3

149

Rh7 Rh6


3. Ta8!

139. “Ajedrez”, 1957

...

Por ahora es necesario dejar en paz al rey negro: 3. Tg6+?, Rh5; 4. Ta6, Ca3; o 3. Th8+, Rg7; 4. Ta8, Ca3. 3. ...

Aa3

Rápidamente se pierde la dama tras 3. ..., a1D; 4. Ad4. Después de 3. ..., Ca3; la salvación está en 4. Th8+, Rg7; 5. Th1, Cb1; 6. Txb1. 4. Ac5! 5. Af8+ 6. Ae7+

a1D Rg5 ...

Ganan

La jugada que se ofrece a primera vista 6. Ta6?, es refutada por 6. ..., Cf4+!; 7. exf4+, Rxf4; 8. Axb1, Db2+. 6. ... 7. Tg8+ 8. Tg5+ 9. Tg6+

[FEN=”8/8/2k4b/P7/8/8/2N2PKp/8 w - - 0 1”] 1. Cd4+, Rc5; 2. Rh1!, y ganan. No obstante, a pesar de la existencia de dicho precedente, esta posición no carece de cierto interés.

Rg4 Rh5 Rh6 Rh5

1. Cc3 2. a5 3. a6! 4. Re3 5. Ce4

Después de 9. ..., Rh7; 10. Af6, la ventaja es para las blancas. 10. Tg5+

Ac2 Ab3 Ac4+ Axa6

Y ganan gracias al zugz-

Tablas por jaque continuo.

wang.

(Véase diagrama núm. 139)

(Véase diagrama núm. 140)

Las posiciones números 139 y 140 fueron compuestas en el año 1945. Trabajando en ellas, me acordé de un estudio de R. Réti del año 1922.

150

1. Rd2! 2. Ce4! 3. Rc1 4. Rb1 5. Ra1!

Re5 Rxf5 a3 a2+ a4


140. “Ajedrez”, 1957

del editor MA40: No está clara la derrota en esta posición. Existe la posibilidad de tablas después de 4. Tg8+, Rc7; 5. Te8, y las blancas capturan el peón negro.)

1. ...

Td4+

Con la variante 1. ..., Aa7; 2. Tb3, Rd6; 3. Tb7, Ac5; 4. a7, Ta4; 5. c7, Rd7; 6. Tb8, también quedan garantizadas las tablas para las blancas. 2. Re2! 3. a7

Td8 ...

El avance del peón c pierde: 3. c7?, Ta8; 4. Tc3, (4. Tb3, Ah2; 5. Tc3, Rd7); 4. ..., Rd7; 5. a7, Axa7!; 6. Ta3, Rxc7.

Ganan 6. Rb2 a3+ 7. Ra1 y ganan.

3. ... 4. Tc3!

141. “Revista Jaque”, 1957 Primera mención honorífica

Ta8 ...

Amenazando 5. c7. Jugar de inmediato 4. c7?, significa la derrota después de 4. ..., Rd7; 5. Ta6, (5. Tc3, Axa7); 5. ..., e5; 6. Tg6, Ac5!; 7. Tg7+, Rc6; 8. Rd3, Ad6. 4. ...

Ad4

O 4. ..., Tc8; 5. Ta3, Ta8; 6. Tc3, etc. 5. Tc4 6. Ta4 7. Ta5(a3)! Tablas 1. a6

Axa7 Rd6 ...

La dual 7. Ta3, es poco importante. Sería mala 7. Ta6?, Rc7; 8. Ta1, Rb6!; y ganan.

...

Pierde 1. Tg3?, a causa de Ac5; 2. Tg7+, Rd8; 3. a6, Ta4. (Nota

151

7. ...

Rc7


142. “Problem”, 1956-1957 Segundo y tercer premios

Es imposible ganar, y después de 7. ..., Rxc6; 8. Ta6+, Rd5; 9. Rd3, Re5; 10. Re2, Rf5; 11. Rf3, e5; 12. Ta5, R cualquiera; 13. Re4. 8. Ta6

...

Tras la jugada 8. Ta1?, solamente gana 8. ..., Rb6!; Después de la jugada 8. Ta6, surge una posición de mutuo zugzwang. 8. ...

e5

En vista de la situación, las negras se ven obligadas a jugar con su peón, lo cual contribuye a debilitar su posición. 9. Ta5 10. Ta4

e4 e3

El peón negro cierra al alfil el camino hacia la casilla f2. 11. Ta6 Tablas posicionales, por ejemplo: 11. ..., Rb8; 12. Rd3, Rc8; 13. Re2, Rc7; 14. Re1!, (aprovechando la obstrucción que sufre el alfil: no cabe la jugada Af2+), etc.

Ganan El repliegue de la torre a las posibles columnas lleva a tablas: 1) 1. Tb8?, Dc6+; 2. Tb7, De8+; 3. cualquiera, Dxe3; 2) 1. Td8?, Dc6+; 2. Rb8, Db6+; 3. Rc8, Da6+; 3) 1. Tf8?, Dc6+; 2. Rb8, Db6+; 3. Rc8, Dc5+; 4. Rb7, Db4+!; 5. cualquier jugada de rey, Dxf8; 4) 1. Tg8?, Dc6+; 2. Rb8, Db6+; 3. Rc8, De6+; 4. Rb7, Db3+!; 5. cualquier movimiento, Dxg8; 5) 1. Th8?, Dc6+; 2. Rb8, Db6+; 3. Rc8, Da6+!; 4. Rd8, Df6+; 5. cualquier movida, Dxh8. 1. ... 2. Ab8 3. Tb7

(Véase diagrama núm. 142) A primera vista puede parecer que las blancas tienen más de un camino para la victoria gracias a su considerable ventaja de material. Pero al llevar esto a la práctica surgen no pocos problemas. 1. Te7!

...

Dc8+ Dc6+ De4!

Las negras quieren aprovecharse del aislamiento del caballo en vista de que las piezas blancas están apelotonadas. Empeñarse en jugar a tablas por ahogo no da resultado: 3. ..., Ra3; 4. Cf5, Ra4; 5. Cd6, Ra5; 6. Ac7+, Ra6; 7. Rb8, De8+; 8. Ad8!, (8.

152


Cxe8?, ahogo); 8. ..., Dxd8+; 9. Cc8, y ganan. 4. Cf1!

...

9. Ae5+ Ra2 10. Ce2! y ganan.

A tablas lleva 4. Cd1?, Df3; 5. Cb2, De4; 6. Cd1, Df3. 4. ... 5. Cg3

Dd5; 9. Ce2, Dc4; 10. Cf4, De4; 11. Ch5, Dc6; 12. Cg7, etc.

Dd3 ...

A tablas llevaría 10. Rb8?, Df8+; 11. Rc7, Df7+; 12. Rc6, Df3+; 13. Rb6, Db3+; etc. 143. “Shajmatna Micl”, 1957-1958 Primer premio

Sería un error 5. Ch2?, De2; tablas. 5. ...

Df3!

Da la impresión de que las negras pueden forzar tablas, puesto que el caballo en g3 de nuevo “cae en el cerco”. Pero las blancas, gracias a la sutil maniobra de su alfil, ganan un tiempo importante y ceden el turno de juego a las negras. 6. Ad6! 7. Ac7

Dc6! Df3 Tablas

Si 7. ..., De8+; entonces 8. Ab8, De6; 9. Ch5, Ra3; 10. Cg7, con fácil victoria. 8. Ab8!

1. c8D

Sería malo, naturalmente, 1. b6?, Dxb6; 2. c8D, Dxb3+!; y ganan.

...

Se repite la posición que se produjo después de la quinta jugada de las negras, pero ahora les toca jugar a las negras. 8. ...

...

1. ... 2. b6 3. Ac7 4. a7 5. Ab8

Ra1

Si 8. ..., Ra3; entonces 9. Ad6+, cualquier jugada de rey; 10. Rb8; y ganan. Pierde también 8. ...,

Axc8 Dxb8 Da8 Ae6 ...

La dama negra queda enteramente excluida del juego.

153

5. ...

Rg7


6. Rc3 7. b4

Rf6 Re7

19. ... 20. Rxc4 21. b5+

El rey negro tiene la intención de abrirse camino hasta la casilla c6. 8. Rd4 9. Rc5

Rd7 ...

La jugada 9. b5?, acarrearía la pérdida de ese mismo peón b5, lo que, al final, significaría el derrumbamiento total de las blancas (véase final del estudio). 9. ... 10. Rb5

Ac4 Rc6 ...

Ahora se pone de manifiesto cómo este peón salva a las blancas: si no fuera por él, la derrota sería inminente (véase el comentario a la jugada novena de las blancas). 21. ... 22. Rb4

Rxb6

Curiosa salida de la posición fundamental de tablas posicionales con situación de zugzwang mutuo.

Ab3 Re6

144. “Shajmatna Micl”, 1957

Si 10. ..., Rc8; entonces 11. A cualquiera, Rd7; 12. Ab8, etc. 11. Rc5

Rf5

El rey negro abriga el propósito de abrirse camino por el flanco de rey. 12. Rd4 13. Re3 14. Rf2 15. Re3 16. Rd4 17. Rc5 18. Rb5 19. Rc5

Ac2 Rg4 Rf5 Re6 Ab3 Rd7 Ad5 ...

Ganan 1. Te3

Si las negras juegan 19. ..., Ac6; entonces se sigue 20. Rd4. Por eso las negras ensayan la tentativa suprema: el sacrificio del alfil con vistas a alejar al rey blanco de la casilla b5.

154

...

Pero no 1. Tc3?, Rb8. 1. ... 2. Te8+ 3. Te7

Cg2 Ab8 a3


Si 3. ..., Ac4+; 4. Ra5, Ad5; entonces 5. Td7, Af3!; 6. Td2, tras lo cual: 1) 6. ..., Ce1; 7. Axf3+, Cxf3; 8. Ra6; 2) 6. ..., Af4; 7. Tf2; 3) 6. ..., Ae5; 7. Tf2, Ce1; 8. Axf3+, Cxf3; 9. Txf3, lleva a la victoria de las blancas. 4. b7+ 5. Txb7 6. Tb1! 7. Axg2+ 8. Axb7++.

Ahora ya la jugada 1. ..., Tf3; resulta inofensiva: 2. Te1, con tablas. 2. Re3 3. Rf3

Tg2 ...

Sería prematuro 3. Te1, Cg1; y ganan.

Axb7+ a2 axb1D Db7+

3. ... 4. Re3!

Tf2+ Tg2

Si 4. ..., Th2; entonces 5. Te1.

145. “Sovietskaia Rossiia”, 1957 (Rehecho en 1965) Dedicado A M. Botvinnik y V. Smyslov

5. Rf3 6. Te1!

Th2 ...

Después de 6. Rg3?, Tf2; 7. Ta6+, (7. Te1, Rxg5; 8. Rxh3, Rf4); 7. ..., Rf5; 8. Ta5+, Re4; 9. Ta4+, Rd3; 10. Ta3+, Rc2; las negras ganan. 6. ...

Rxg5

Después de 6. ..., Rf5; fuerza tablas 7. g6, Cf4; 8. g7, Tg2; 9. Txe2. 7. Txe2!

Pero no 7. Rg3?, Tf2; 8. Rxh3, Rf4; y ganan.

Tablas 1. Rd4!

7. ... 8. Rg3

...

La jugada que más pronto viene a la cabeza, 1. Rd3?, pierde a causa de 1. ..., Tf3!; (pero no 1. ..., e2?; 2. Re3, lo que lleva a la solución del autor); 2. Te1, Cf2+; 3. Rd4, Cg4. 1. ...

...

e2

155

Cg1+ Txe2

Tablas por rey ahogado. (Véase diagrama núm. 146) 1. Cc3 2. a7 3. Cb5!

e1D Da1 ...


146. “Shajmati v SSSR”, 1957 (Primer semestre) Primera mención honorífica

La dama negra ocupa el rincón de una posición “inconfortable”. 6. ... 7. Rd5 8. Re5 9. h7! 10. Rf5! 11. Cb5 12. Ca7

Rg8 Rh7 Rg6 Rxh7 Db8 Da8 Rh6

Si 12. ..., Rg7; entonces 13. Rg5, Rf7; 14. Rf5, sostiene la oposición en columnas. 13. Rf6 14. Rf5

Rh5

Tablas

Tablas posicionales.

No sucumbiendo a la tentación 3. Ca4?, Dd4+; 4. Ra5, Dd2+; 5. Rb5, Dd3+; 6. Rc5, Da6; y ganan.

147. “Shajmati v SSSR”, 1957 (Primer semestre) Cuarta mención honorífica

3. ...

Da6

Había la amenaza 4. Cc7. 4. Rc5

...

Sería prematuro 4. a8=D?, puesto que el rey blanco ocupa en b4 una posición incómoda. 4. ... 5. a8D!

Da5 ...

Sería débil 5. Rc4?, Da4+; 6. Rc5, Rg8; y el tiempo que les sobra a las negras decide la partida a favor de las mismas. 5. ... 6. Ca7

Dxa8 ...

156

Tablas 1. Ce5 2. Cf3 3. Re3 4. Rf2

g2 Td2+ Txd7 Tg7


5. Cg1!

...

1. d6 2. Ce5+ 3. d7 4. Cg4!

Sería erróneo 5. Rg1?, Tg3; 6. Ce1, Rg4; 7. Cxg2, Rf3; 8. Rh1, Rf2; y ganan. 5. ... 6. Rf3 7. Rf2 8. Ce2! 9. Cg1

Cc5 Re4 Ce6 ...

Otras jugadas del caballo pierden: 1) 4. Cc6?, Tc2!; 2) 4. Cf7?, Th2+; 5. Rg4, Tg2+; 6. Rh4, Tg7!; 7. Cg5+, Txg5; 8. d8D, Cxd8; 9. Rxg5, Ce6+.

Rh4 Tg8 Tg3 Tg8

4. ...

Td2

Tablas. Pistas engañadoras: 1) 1. Ae8+?, Rh6!; (pero no 1. ..., Rh4?; 2. Ce5, g2; 3. Cf3+, Rg3; 4. Cg1!, con tablas); 2. Ce5, g2; 3. Cf3, Ta1!; 4. Ad7!, Td1+; 5. Re3, Tf1!; (es curioso que 5. ..., Txd7?; lleva a la solución del autor); 6. Ah3, (6. Cg1, Txg1; 7. Rf2, Td1); 6. ..., Txf3+; y ganan; 2) 1. Ah3?, Rh4; 2. Af1, Tf2; y ganan.

O 4. ..., Tf1; 5. Rh5, Th1+; 6. Rg6, Th8; 7. Cf6+, tablas. 5. d8D

...

Hay también la posibilidad 5. Aa5, Td6; 6. d8D, con salida a la variante principal, lo que no representa un defecto esencial. 5. ... 6. Aa5 7. Ab6 8. Ac7

148. “Shajmati v SSSR”, 1957 (Segundo semestre) Premio especial

Cxd8 Td4 Td6 Td2

Tras la jugada 8. ..., Tg6; la salvación está en 9. Rh5!, (pero no 9. Axd8?, Rf5; 10. Cf6, f3; 11. Cd5, f2; 12. Ce3+, Rf4). 9. Aa5 Tablas posicionales.

Tablas

Este estudio fue elaborado conforme a la obra colectiva de F. Bondarienko y A. Kakovin para el concurso dedicado al 35 Aniversario del Soviet armenio, 1955, segundo premio.

157


[FEN=”1B1n4/8/b4r1N/N7/4k1K1/8/P 3P2P/8 w - - 0 1”] 1. Rg5, Tb6; 2. Aa7, Tb5+; 3. Rh4!, Txa5; 4. Ab6, Td5; 5. Cg4!, Td6; 6. Ac7, Td2; 7. Aa5, tablas. Me propuse como objetivo conseguir la posición final con la máxima economía de fuerzas (supresión de los peones inactivos de las blancas y del alfil de las negras) y también con el desplazamiento del caballo negro que estaba en d8.

13. Rc4, Ra3; 14. Rc3, Ra4; 15. Rb2, Rb4; 16. Tc1, Rb5; 17. Rb3, Ra5; 18. Rc4, Rb6; 19. Rb4, Ra6; 20. Rc5, Rb7; 21. Rb5, Ra7; 22. Rc6, Rb8; 23. Rb6, Ra8; 24. Tc8++; 2) 2. ..., Re4; 3. Td1, Dh2; 4. Te1+, Rf4; 5. Rd3, Rg5; 6. Tf1, Rg6; 7. Re4, Rg5; 8. Re5, Rg6; 9. Rf4, Rf6; 10. Te1, Rg6; 11. Rg4, Rf6; 12. Rh5, Rf7; 13. Rg5, Rg7; 14. Tf1, Rh7; 15. Tf7+, Rg8; 16. Ae6, Rh8; 17. Rg6. 3. Td1 Dh2 4. Te1+ Rf2 5. Rd1! y ganan.

149. “Shajmati v SSSR”, 1957

Sería erróneo 5. Rd2?, Dh1!; 6. Te2+, (6. Txh1, ahogo; 6. Tc1, De1+; 7. Txe1, ahogo); 6. ..., Rg1!; 7. Te8, Rh2!; 8. Te1, Df1; 9. Txf1, y ¡nuevamente ahogo! 150. “Shaji”, 1957

Ganan 1. Ah3 2. Td7+

h1D Re3

Otras retiradas del rey negro son refutadas sucesivamente en el borde del tablero, tras lo cual las blancas ganan: 1) 2. ..., Rc4; 3. Td1, Dh2; 4. Rb2, Rc5; (4. ..., Rb4; 5. Tc1); 5. Rc3, Rb5; 6. Rd4, Rc6; (6. ..., Rb4; 7. Tb1+); 7. Rc4, Rb6; 8. Rd5, Rc7; 9. Rc5, Rb7; 10. Rd6, Rb6; 11. Tb1+, Ra5; 12. Rc5, Ra4;

Ganan 1. Te4!

Df3+

La continuación 1. ..., Dh5; 2. Ag8, Df3+; 3. Rb2, lleva a la variante

158


fundamental. 2. Rb2

Df7

Si 2. ..., Dg2+; entonces 3. Ra3, Dg7; 4. Te8+, Ra7; 5. Ad3, Da1+; 6. Rb4, Dd4+; 7. Ac4, Dd2+; 8. Rc5, Da5+; (8. ..., Df2+; 9. Rb5, Db6+; 10. Ra4, Dc6+; 11. Ab5); 9. Rd4!, Dd2+; 10. Ad3, Db2+; 11. Re4, Dxb3; (11. ..., Dg2+; 12. Re3, Dg5+; 13. Rd4); 12. Te7+, Ra8; (12. ..., Rb6; 13. Tb7+); 13. Cc5, y ganan. 3. Ag8! 4. Ra2 5. Ra3

Pistas enga単adoras: 1) 1. Ae4+?, Ra7; 2. Th7+, Rb6; 3. Th6+, (3. Tb7+, Rxa6; 4. Ad3+, Dxd3+; 5. Rxd3, Rxb7); 3. ..., Ra7; 4. Te6, Dc4+; 5. bxc4, con ahogo; 2) 1. Tc4?, De5+!; 2. Rb4, De7+; 3. Ra4, Dxh7; 4. Tc8+, Rb7; 5. Tc7+, Ra8; 6. Txh7, ahogo; 3) 1. Td4?, De1+; 2. Rc2, De2+; tablas; 4) 1. Cc7+?, Rb7; 2. Tc4, De5+; 3. Rd3, Dg3+; tablas; 5) 1. Ta4?, De5+; tablas. 151. Concurso de las secciones ajedrecistas de la URSS, 1957 Primer premio Quinto campeonato de la URSS, 1959 Segundo puesto

Dg7+ Dg2+ ... I

5. ... Dxg8 6. Te8+! Dxe8 7. Cc7+ y ganan. II 5. ... Dxe4 6. Ad5+! Dxd5 7. Cc7+ y ganan. III 5. ... 6. Ad5! 7. Cb4!

Ra7 Dd2 ...

Ganan 1. Ae6+ 2. Cd8+ 3. Ad5+ 4. Cxc6!

A tablas lleva 7. Ac4?, Da5+; o 7. Ta4?, Dc1+; 8. Rb4, Rb6!. 7. ... Dc1+ 8. Ra4! Da1+ 9. Rb5 Da6+ 10. Rc5 Da5+ 11. Rc4 y ganan.

Rb7 Ra8 c6 Tb1+!

Esta jugada intermedia de las negras pierde un tiempo para crear contrajuego.

159


5. Rc2 6. Cd4+

Txb5 ...

12. ... 13. c7+ 14. c8C

Pierde la victoria 6. Cd8+?, Ra7; y si 7. Cc6+, entonces Ra6!; 8. Ac4, Ae5!; 9. Cxe5, Ra5; 10. Axb5, Rxb5; 11. c6, Rb6; 12. Rd2, g4; 13. Re3, g3; 14. Re2, Rc7; tablas. 6. ... 7. c6 8. Cb5

Tb7 Tc7 ...

Ta7 Tb7 ...

Naturalmente, no 14. c8D (T)?, ahogo. Ahora se comprende por qué las blancas se esforzaban en sujetar al peón g3: de no ser así, se produciría tablas por medio de 14. ..., Ag3+; 15. Rxe2, Rb8. 12. ... Ae5 15. Ccd6! y ganan.

Paralizando a las piezas ne152. “Ajedrez húngaro”, 1957 Primer premio

gras. 8. ...

e3

El sentido de la jugada 4. ..., Tb1+; se explica ahora claramente: con la inmediata 4. ..., Txb5; las blancas ganarían aquí simplemente con la jugada Re2. 9. Rd1! 10. Re1! 11. Ae4!!

e2+ g4 ...

Única jugada ganadora. Si de inmediato 11. Ag2?, entonces 11. ..., g3; y las blancas pierden por zugzwang; 12. Ad5, g2; 13. Axg2, lleva a tablas (véase el final del estudio). También sería débil 11. Ah1?, Th7; 12. Ae4, Ag3+; 13. Rxe2, Th2+; 14. R cualquiera, Rb8. 11. ... 12. Ag2!

g3

Tablas 1. Ae4+ 2. f7

Rh6 Ad4+!

Después de 2. ..., Ag7; 3. Ac7, Rg5; 4. Ad8+, Rxg4; 5. f8D, Axf8; 6. Af6, tablas.

Es preciso mantener parado al peón g3 (véase al final del estudio).

160

3. Rg2! 4. Ad8!

Ac5 ...


Sería erróneo 4. f8D+?, Axf8; 5. Ad8, Ae7!!; 6. Axe7, a1D; 7. g5+, Rh5; 8. Af3+, Rg6; 9. Ae4+, Rf7; y ganan. 4. ... 5. f8D+! 6. g5+ 7. Af3+ 8. Ae4+ 9. Ad5+ 10. Af6

a1D Axf8 Rh5 Rg6 Rf7 Re8 Dxa3

no 1. ..., Txh3+; 2. Rg4, Th1; 3. Cd2+, R cualquiera; 4. Cf3+, y ganan) 2. Rh6 Txh3+ 3. Cualquier jugada de rey, Txb3. 1. ... 2. h4

Si 2. Rh6?, entonces 2. ..., Tg3!; y ganan. (2. ..., Txh3+?; 3. Rg7, Tg3; 4. Rf7, tablas.) 2. ...

O 10. ..., Cc3; 11. Ac6+, etcétera, jaque continuo. 11. Ac6+ 12. Ad5+ 13. Ae4+

Rf7 Rg6

153. “Revista Jaque”, 1957 Tercer premio

Tg3

Después de 2. ..., Tc6; también se sigue 3. Cf1, lo cual lleva a la variante fundamental. 3. Cf1

Jaque continuo.

Rf5 ...

...

No consigue el objetivo 3. Cc4?, en vista de 3. ..., Rf6; 4. Cb6, e6; 5. Cd7+, Rf5; 6. Cf8, e5; 7. Rh6, e4; y ganan. 3. ...

Txg6

O 3. ..., Tg1; 4. Ce3+, Rf6; 5. Cg4+, Rg7; 6. Rg5, Ta1; 7. h5, Ta5+; 8. Rh4, e6; 9. Ce3, Tb5; 10. Cg4, tablas. 4. Ce3+ 5. Cd5+ 6. Cxe7 7. Cg6!

Rf6 Rf7 Tf6 ...

Naturalmente, no 7. Cc8?, Tc6.

Tablas 1. Cd2+

7. ...

...

Rg7

O 7. ..., Txg6; ahogo.

Perdería 1. g7?, Tg3!; (pero

161


8. Ce7 9. Cg6

Rf7

Tampoco sirven de nada otras tentativas: 4. ..., Ab6; 5. Txb6+, Rh5; 6. Tb8, Ta2; 7. Tg8!, Rh4; 8. Cf2, Txf2; 9. Txg1, Rh3; 10. Tg8, Tg2; 11. Tf8, Rg3; 12. Re1, Tg1+; 13. Re2.

Tablas. 154. Concurso FIDE, 1957-1958 Primera mención honorífica

5. Txa7

Tg2!

La situación de las blancas se hace cada vez más crítica. 6. Re1! 7. Cf2!

Ch3 ...

Sacrificio del caballo, salvándose las blancas. 7. ...

O 7. ..., Txf2; 8. Th7+, Rg4; 9. Txh3.

Tablas 1. Ta3

8. Rf1! 9. Tf7!

...

Otras continuaciones pierden: 1) 1. Rxe1?, Cxf3+; 2. Re2, Cd4+!; 3. Rd3, Cc6; 4. Re4, Ab8; 2) 1. Tf2?, Ta1; 2. a7, Rh5!; 3. Th2+, Rg4; 4. Tg2+, Rf3; 5. Txg1, Txa7. 1. ... 2. Rd1 3. a7 4. Ta6+!

9. ... 10. Tg7+ 11. Txg2 12. Rg1

Te2+ Ab8 Axa7 ...

Rh5!

f3 ...

Las demás jugadas son malas: 1) 9. Ta2?, Cg4; 10. Txg2, Ce3+; 11. Rf2, fxg2; 2) 9. Th7+?, Rg6; 3) 9. Ta3?, Rg4. Rg4 Rh3 fxg2+ ...

Zugzwang.

Sutil jugada preparatoria. Sería malo jugar de inmediato 4. Txa7, a causa de 4. ..., Th2; 5. Re1, Ch3!; 6. Rf1, Rh5; 7. Ta8, Rg4; y ganan. 4. ...

Cxf2

12. ... Cualquier jugada. Tablas por rey ahogado. La composición anterior procede del conocido estudio de A. A.

162


Troitski. “Shajmati”, 1923.

2. ... 3. Cxg2!

[FEN=”8/R7/8/1k6/3p4/8/2rn4/4K3 w - - 0 1”] 1. Rd1, d3; 2. Td7, Rc4; 3. Tc7+, Rb3; 4. Txc2, dxc2+; 5. Rc1, cualquier jugada; y tablas por ahogo.

g4 ...

Nuevamente sería malo 3. f7?, Rxf7; 4. Cxg2, Tf3+; 5. Rg1, Tf1+; 6. Rh2, Tf2; 7. Rg3, Txg2+; 8. Rf4, Cf1; y ganan, puesto que el rey de las negras avanza por la columna f.

155. Concurso FIDE, 1957-1958 Quinta mención honorífica

3. ... 4. Rg1 5. Rh2 6. Rg3!

Tf3+ Tf1+ Tf2 ...

Si 6. Rh1?, entonces 6. ..., Txg2!; 7. f7, Tf2; y ganan. 6. ... 7. Rh2

Tf3+ ...

El rey de las blancas se mueve en dirección inversa. 7. ... 8. Rg1 9. Rf2 10. Rg1 11. Rh2 12. Rg3

Tablas 1. Rf2

Ce3

A las blancas les daría seguridad otras continuaciones: 1) 1. ..., Txd3; 2. Txc4, Td2+; 3. Rg1, Rxf6; 4. Tc5, Rg6; 5. Ta5, Rh5; 6. Ta4, g4; 7. Ta3, Rh4; 8. Tb3; 2) 1. ..., Tg3; 2. Rg1, Cd2; 3. Ce1. 2. Ce1!

Th3+ Tg3 Tf3+ Tf1+ Tf2 ...

Las negras tienen que consentir en la repetición de jugadas o procurar el medio supremo: la ganancia del caballo.

...

Sería un error irreparable 2. f7?; a causa de 2. ..., Th1!; 3. f8D, Tf1+; 4. Rxe3, Txf8; 5. Tc1, Tf1; y ganan.

12. ... 13. Rf4 14. f7 15. Tc6

Txg2+! Te2 Rxf7

Tablas posicionales. Curiosa salida de la posición

163


6. Ad6

fundamental de repetición de jugadas a un final de tablas posicionales.

...

O cualquier otra jugada del alfil en la diagonal d6-h2.

156. “Trud”, 1958

6. ... 7. Ab8!

Rd8 ...

A nada conduce 7. Rb5, puesto que, después de 7. ..., Rc8; el rey de las blancas tiene que trasladarse a c6. 7. ...

Re8

O 7. ..., Rc8; 8. Ac7, y mate a la jugada siguiente. 8. Rb5!

Ganan 1. a6 Creando

... la

amenaza

2.

Solamente ahora, cuando el rey de las negras está en e8, conviene esta maniobra del rey blanco.

Ac7+.

8. ... 1. ... 2. Aa5

Rc8 ...

Naturalmente, no sería factible 2. Ac7?, Dc6+; 3. Rxc6, ahogo. 2. ... 3. Rc6 4. Tb7

Rd8

También pierden las negras después de 8. ..., Rf8; 9. Ad6+, R cualquiera; 10. Tb8+. 9. Axa7 Rc8 10. Rb6 y ganan.

Db8+ Da8+ Db8

(Véase diagrama núm. 157) 1. Ta2

Pensando huir hacia la libertad. 5. Ac7

...

Aa7+

Rápidamente pierde 1 ..., Aa3+; a causa de 2. Rb3.

Da8

Si ahora les tocase el turno de juego a las negras, conseguirían dar mate.

2. Rd1!

Txa8

Las blancas ganan si saben lanzar al alfil contra el peón b7. Pero

164


157. “Ajedrez húngaro”, 1958 (Juntamente con F. Bondarienko y A. Kakovin) Segunda mención honorífica

Ae6!, Te8; 7. Ad7, Ta8; 8. Rc2, b4; 9. Rb3, Rg8; 10. d4, Rf8; 11. d5, Cualquier jugada de rey; 12. Ac6, y ganan. 5. Ah3!

Rg5

Tras la jugada 5. ..., b5; ganaría 6. Ta6+, Cualquier jugada de rey; 7. Ag2. 6. Ag2!

...

El “juego del escondite” del alfil llega a su fin. 6. ... Rf4 7. Axb7 T cualquiera 8. Txa7 y ganan.

Ganan no es factible de inmediato 3. Ae4, en vista de 3. ..., Te8; 4. Txa7, Txe4; 5. Txb7, Rg8; tablas. 3. Ah5!

...

El alfil proyecta esconderse detrás del rey adversario. 3. ...

Rg7

(Nota del editor MA40: Este estudio tiene dos errores que lo desbaratan por completo: 1º.- En el comentario a la 3ª jugada de las negras, si en lugar de que éstas muevan 5. ..., Rg7?; mueven 5. ..., Td8!!; consiguen tablas ya que si 6. Txa7, entonces 6. ..., Txd2+!; 7. Rxd2, ahogo. 2º.- En el segundo comentario a la 4ª jugada de las negras, tampoco el 6º movimiento de éstas es el mejor; si en lugar de mover 6. ...,Te8?; mueven 6. ..., b4; también consiguen tablas ya que si 7. Rc2, entonces 7. ..., b3+; y es inevitable que en el siguiente movimiento de las negras, den jaque con la torre liberando así el alfil.)

Sería defectuosa la jugada 3. ..., b5; 4. Af7!, b4; 5. Ab3!, Rg7; 6. Ta6, Rf8; 7. Ta5, R cualquiera; 8. Ad5, y ganan. 4. Ag4!

(Véase diagrama núm. 158) 1. Te8+ 2. Te7+ 3. Rc6!

Rh6

Después de 4. ..., b5; decide 5. Af3. A disposición de las negras habría otra continuación que exige un juego cuidadoso por parte de las blancas: 4. ..., Rh8; 5. Ah3, b5; 6.

Rb7 Ra8! ...

Amenazando 4. Te8+, Ra7; 5. Ab6+.

165

3. ...

Db8!


158. “Shaji”, 1958 Primero y segundo premios

159. “Ajedrez húngaro”, 1958 Mención laudatoria

Ganan

Ganan 2. Th7

Si 3. ..., Df2; entonces 4. Ab6!, Dc2+; 5. Ac5, Da4+; 6. b5, y ganan.

...

Sería prematuro 2. f6?, Tc6; tablas.

4.Te8

...

Sería erróneo Db7+; 5. Txb7, ahogo.

4.

4. ... 5. Axe8

Dxe8+ f2

2. ... 3. f6!

Axf3?,

Parece como si la jugada de las negras no fuese mala, pero pronto se pone en claro la cuestión...

Sutil jugada a la expectativa, cerrando el paso a la amenaza 4. Th8+. Las restantes continuaciones son peores: 1) 3. ..., Tc6; 4. Ce5, Txf6; 5. Cd7+; 2) 3. ..., Rg8; 4. Th8+, Rxf7; 5. Th7+. 4. Rh2!!

6. Rc7 7. Ac6+ 8. Ab6+ 9. b5+ 10. Ab7++

f1D Ra7 Ra6 Dxb5

Tc7 Td7!

...

La otra única jugada 4. Rg2, no gana (véase comentario a la jugada sexta de las blancas). 4. ...

Rg8

(Véase diagrama núm. 159) 1. Cxf7

Rf8

Después de 4. ..., Re8; se sigue 5. Cg5, Txh7+; 6. Cxh7, Rf7; 7.

166


Rg3, Rg6; 8. Rf4, Rxh7; 9. Re5, y ganan. O 4. ..., Txf7; 5. Th8++.

Ad6?, Rc6; tablas). 2. ...

5. Tg7+ 6. Cg5!

Rf8 ...

Ahora se explica el sentido de la jugada 4. Rh2!!. Si el rey se hubiese ido a g2, entonces, después de 6. ..., Txg7; el caballo queda clavado. 7 Txg7 7. Ce6+ Rf7 8. fxg7 y ganan.

Única posibilidad de crear contrajuego. Rápidamente pierde 2. ..., Rc6; 3. f4, Cg6; 4. Rf6. 3. Axf3

Ab2+ Rc5 h4!

La mejor posibilidad de salvación. Un curioso procedimiento de conseguir la victoria sería el que se produciría después de 6. ..., Af7. Entonces se sigue: 7. h4!, Ae8; 8. Ae4, Ac3; 9. Af5, Ac6; 10. Ag6, Af3; 11. Ae4!, Ad1; 12. Ad5!, Ac2; 13. Af7, Ad1; 14. Re4, Ac2+; 15. Td3+, y ganan.

Ganan

7. Re4

...

...

Principio del segundo ciclo de movimientos sistemáticos de piezas.

No gana 1. Af1+?, Rb7. 1. ... 2. Ag3!

...

Es indispensable impedir la maniobra 4. ..., Ab2; que daría tablas a las negras. 4. ... 5. Td4+ 6. Af2

1. Ah1

Rc6

A pesar de esto y de no tener torre las negras, la victoria no resulta fácil para las blancas. 4. Re5

160. “Ajedrez húngaro’’, 1958 Tercer premio

Cxf3!

Rb7 ...

El alfil sólo debe retirarse a g3 (2. Ae5?, Cxf3; 3. Axf3, Rc6. O 2.

167

7. ... 8. Td3+ 9. Ae2

Ac2+ Rc4 h3!


Y aquí, después de 9. ..., Af6; 10. h3, Ae7; 11. Ae3, Ab1; 12. Af4, Ac5; 13. Ag5, Af2; 14. Rf3, las blancas ganarían. 10. Re3

Si 5. ..., Cb8; entonces 6. Rc7. 6. Ac5

...

Clavando a los dos caballos. 6. ... 7. Ra5

Tercer ciclo decisivo. 10. ... 11. Td2+ 12. Ae1

...

Ac1+ Rc3

Re7 ...

Naturalmente, no 7. Rc7?, Ca6+. 7. ... 8. Rb6 9. Ra5

y ganan, por ejemplo: 12. ..., Af5; 13. Af3, Ad3; 14. Ag4, Af1; 15. Ae2, Ag2; 16. Aa6, Ac6; 17. Re2, (compárese con el estudio número 90, en el cual las tablas que se presentan son más interesantes que las ideadas en éste).

Cc6+ Cb4

Tablas. 162. “Tem 64”, 1958 Segundo premio

161. “Shajmati v SSSR”, 1958

Tablas Tablas 1. Cc7+ 1. Rc4 2. Rb5 3. Rb6 4. Rc7 5. Rb6

Ca5+ Cxb7 Cd6 Ca6+ Cb4

Rc6!

Se hace más fácil la defensa de las blancas después de 1. ..., Rb6; 2. Ce6, Txe6; 3. Rf5. O si 1. ...,

168


5. Td2+ 6. Txd5+ 7. g8D+

Rc5; entonces 2. Txe5+, Txe5+; 3. Rf6, Te1; 4. g7, Tg1; 5. Rf7. 2. Ce6!

Ad5 Rxd5 Txg8

... Ahogo.

No conviene 2. Txe5?, a causa de 2. ..., Txe5+; 3. Rf6, Te1; 4. g7, Tg1; 5. Rf7, Rxc7; y las negras ganan. También sería débil 2. Tc2+?, a causa de 2. ..., Rb6. 2. ...

II 4. ... 5. Rg6 6. Txe5!

Ac8+ Rd6 ...

Txe6

O 2. ..., Rd6; 3. Cd8!. Después de 2. ..., Rd5; fuerza tablas 3. Rf5, Txe6; 4. Td2+. 3. g7!

...

Pista engañadora: 3. Rf5?, Rd6; 4. g7, Tf6+!; (pero no 4. ..., Te8?; 5. Td2+, Ad5; 6. Txd5+, Rxd5; 7. g8D+, Txg8; ahogo); 5. Rg5, (5. Rg4, Ad5; 6. Td2, Tf4+; 7. Rg5, Td4); 5. ..., Ad5; 6. Td2, Af4+; y ganan. 3. ...

Solamente después de atraer el alfil a c8 cabe esta combinación. (Nota del editor MA40: Esta afirmación no es correcta; también son tablas si en la jugada 4ª de las blancas, en lugar del movimiento del texto, se juega 4. Txe5!!, Txe5+; 5. Rg6, Te8; 6. Rh7.)

6. ... 7. Rf7

Se ve que el alfil le corta a la torre la cómoda retirada a a1. 7. ... 8. g8D 9. Re7

Te8

También con la jugada 3. ..., Af6+; 4. Rf5, Txe2; 5. g8D, Tf2+; 6. Re6, se llega a tablas. 4. Rf5!

Rxe5 ...

Td8 Ae6+ Txg8

Ahogo. Dos ahogos camaleónicos, realizados en ángulo recto.

...

Pero no 4. Rg6?, Rd6; y no cabe hacer combinación con la jugada 5. Txe5, puesto que el alfil de las negras se encuentra en b7 (véase variante II). Ahora hay la posibilidad de dos variantes:

(Véase diagrama núm. 163) 1. Ch6

...

Perdería 1. Ab4?, Cd6. 1. ...

Cc5+!

I 4. ...

Fácilmente se consiguen ta-

Rd6

169


163. “Ajedrez checoslovaco”, 1958 Segunda mención honorífica

5. Rc6 6. Cf7+!

Rg5 ...

Pero no 6. Cg8?, Axg8; 7. Rd7, Rf6; y ganan. 6. ... Axf7 7. Rd7 Rf6 8. e4 ... Amenazando 9. e5+. 8. ... 9. Re8 10. Rd7

Ae6+ Af7+

Tablas posicionales. Tablas blas después de 1. ..., Ae6; 2. Rxb7, Af4; 3. Ad8, Ag5; 4. e4, o 1. ..., Cxa5; 2. Cxg8, Cc6; 3. Rb6. 2. Rb5 3. Rxc5

(Nota del editor MA40: Este estudio tiene una solución suplementaria en la jugada quinta de las blancas: 5. Rb5, Rg5; 6 .e4, Rxh6; 7. e5, Aa3; 8. Ra4, Ac5; Rb5, tablas.)

164. “Shajmatna Misl”, 1957-1958 Segunda mención honorífica

Ae6 ...

Sería débil 3. Ab4?, (o 3. Ad8?, Ad6), 3. ..., Ad6; 4. Axc5, Axc5; 5. Rxc5, Rg5. 3. ...

Af4

Otras continuaciones: 3. ..., Rg5; 4. Ad2+, Af4; 5. Axf4+, Rxf4; 6. Rc6!, (pero no 6. Rd4?, Aa2; 7. e4, Ae6), 6. ..., Rg5; 7. Rc7, Ac4; 8. Rd7, e5; 9. Rd6, tablas. 4. Ad8

Ad6+

Tablas

Las negras, con tiempo de sobra, defienden al peón, y después las blancas pierden pieza...

1. Cd7!

...

A uno le gustaría, naturalmente, jugar de inmediato 1. Cc6, y

170


después Ab2+ y Cd4, creando la conocida posición de tablas de M. Karshtiedta. Pero 1. Cc6?, pierde a causa de 1. ..., Dg8+; 2. Rb2, (2. Ra4, De8; 3. Rb5, De2+); 2. ..., Dc4. También sería malo 1. Ab2+?, Rg6; 2. Cc6, Db7+; 3. Cb4, Df7+.

I 8. ... 9. Ab2+ 10. Aa3+ 11. Ab2+

Dxd7 Rf8 Rg7

Jaque continuo. 1. ... 2. Rb4!

Dg8+ ...

II 8. ... 9. Ab2+ 10. Ac1+ 11. Ab2+

Sería erróneo 2. Rc3?, en vista de 2. ..., De6; 3. Cc5, Df6+. 2. ... Previniendo

Da2! la

jugada

3.

Dxg4 Rh6 Rg7

Jaque continuo.

Ab2+. 3. Cg4!!

165. “Revista Jaque”, 1958 Primera mención laudatoria

...

Esta jugada puede parecer problemática, pero es precisamente la única que salva a las blancas. Los caballos de éstas se encuentran lejos de su rey y han de defenderse indirectamente uno a otro. La jugada natural 3. Cd3?, pierde: 3. ..., Dd2+; 4. Rc4, Dc2+; 5. Rd4, Da4+. 3. ... 4. Rb3

Dd2+ Dd5+

O 4. ..., Dd3+; 5. Ra2, etc. 5. Rc2! 6. Rb3! 7. Rc2 8. Rb3

Juegan negras. Ganan blancas

De4+ De6+ Df5+

1. ... 2. Rf3

Ahora hay dos posibilidades de continuaciones simétricas:

Te4+ ...

No cabe 2. Rf1?, a causa de 2. ..., Ac4+; 3. Rg2, Ad5; 4. a8D, Te2 j. d.; 5. Rf1, Tf2+; puesto que des-

171


pués de 6. Re1, Axa8; 7. Txa8, Tf8; el rey blanco queda mal situado. 2. ... 3. a8D 4. Txa8 5. a6

166. Concurso en memoria de M. I. Chigorin, 1958 Primera mención honorífica

Ad5 Axa8 Te8 ...

No lleva al objetivo 5. Rg2?, a causa de 5. ..., Tc8; 6. a6, Tc2+; 7. Rf3, Tc3+; 8. Re2, Tc2+; 9. Rd3, Tc8; con tablas. 5. ...

Tg8

Si 5. ..., Tc8; entonces 6. a7, Tc3+; 7. Re2, Tc2+; 8. Rd3, Tc8; 9. Axg3, lleva a la variante fundamental. 6. Rg2 7. a7

Rg6 Rf5

A 7. ..., Rh7; le sigue 8. Rg1, y las negras caen en zugzwang: 2. ..., Tc8; 9. Axg3, Txa8; 10. Ab8, etcétera. 8. Axg3! 9. Ab8 10. Rf2

Ahora la victoria se obtiene fácilmente: 11. Rf3, Rg5; 12. Re4, Rg6; 13. Rf4, Rh5; 14. Rf5, Rh6; 15. Rg4, Rg6; 16. Rxh4, Rh6; 17. Rg4, Rg6; 18. h4, Rh6; 19. h5, Rg7; 20. Rg5, Rh7; 21. h6, Txb8; 22. axb8A(C).

1. Ae6+

...

Otras jugadas del alfil no consiguen el objetivo, por ejemplo: 1. Ac4+, Rb1; 2. Ad3+, Rc1; 3. Tc8+, Rd1; 4. Ac2+, Rc1; 5. Ab3+, Rb1; 6. Ae6, g4!; 7. Axg4, Ra2!; 8. Ae6+, Ra3; 9. Ta8+, Rb4; 10. Af5, Rb3!; 11. Tb8+, Ra2; 12. Ae6+, Ra3!; tablas. 1. ... 2. Rh5!!

Txa8 Re4 Rf5

(Véase diagrama núm. 166)

Ganan

Rb1 ...

La captura natural 2. Rxg5?, lleva a tablas: 2. ..., Ce4+; 3. Rf4, Rc1; 4. Tc8+, Rd2; 5. Tb8, Rc1; 6. Aa2, Cc3; 7. Tc8, Rd2. También deja escapar la victoria 2. Af5+?, Rc1; 3. Tc8+, Rd1; 4. Ac2+, Rc1; (véase el comentario a la primera jugada). 2. ...

Rc2

Se simplificaría la tarea de las blancas después de 2. ..., g4; 3. Af5+, Rc1; 4. Tc8+, Rd1; 5. Axg4+.

172


Tampoco las jugadas de caballo aportan ningún alivio a las negras: 1) 2. ..., Cf3; 3. Af5+, Rc1; 4. Tc8+, Rd1; 5. Rg4, Cd2; 6. Ac2+, Rc1; 7. Ad3+, Rd1; 8. Th8, y ganan; 2) 2. ..., Cf1; 3. Af5+, Rc1; 4. Tc8+, Rd1; 5. Rxg5, Cd2; 6. Ac2+, Rc1; 7. Ad3+, Rd1; 8. Th8, y ganan. 3. Tc8+

...

Pero no 3. Af5+?, Rb3; tablas. 3. ...

las blancas disponen de dos continuaciones: llevar el rey a h5 (compárese con la continuación después de la primera jugada de las blancas). 9. ... 10. Ta5!

Para la victoria esta maniobra es imprescindible, y hacerla a tiempo, porque las jugadas 10. Ta7, o 10. Ta6, sólo sirven para demorar la decisión.

Rd1

10. ... Rc2 11. Tc5+ Rd1 12. Ag4+ Re1 13. Af5 Rd1 14. Ac2+ Rc1 15. Ad3+ Rd1 (g6, h7) 16. Txg5 y ganan.

Fácilmente se conseguiría la victoria después de 3. ..., Rb1; 4. Tc5, etcétera. 4. Ag4+ 5. Af5

Re1 Rd1

Había la amenaza 6. Tb8. 6. Ac2+ 7. Ab3!+

Rb1 ...

El segundo ciclo de movimientos de las blancas rompe definitivamente la defensa.

Rc1 ...

167. “Izbrannie etiudi i partii”, 1959 Los restantes jaques son inútiles, puesto que en definitiva el alfil tiene que maniobrar pasando por la casilla b3. 7. ... 8. Ae6!

Rb1 Ra1

Tras la jugada 8. ..., Cf3(f1); decide 9. Af5+, Ra2; 10. Ta8+, Rb3; 11. Tb8+, Ra3; 12. Ab1(c2), etcétera. 9. Ta8+

...

Termina el primer ciclo de movimientos con el resultado de que

173

Tablas


1. Tf7!

...

Aquí y más adelante es imprescindible obstaculizar el avance del peón negro. Sería malo, por ejemplo: 1. Tc7?, Tb1+; 2. Rh2, e2; 3. Cf6, Th1+; 4. Rxh1, e1D+; 5. Rh2, De5+; y ganan. 1. ...

Cd6

cera de las blancas, las negras tienen un movimiento que les da la vitoria: 7. ..., e2; 8. Rf2, Te3; 9. Re1, Cd4; 10. Tc7, Td3; 11. Tc1, Rxh7.)

8. Rh2 9. Cf6

Debido a la colocación de la torre blanca en f7, el caballo es invulnerable en f6.

Después de 1. ..., Tb1+; hay la defensa 2. Tf1. 2. Te7! 3. Tf7

3. ... 4. Te7 5. Tf7

9. ... 10. Rxh1 11. Rh2 12. Rg1 13. Rh2

Cf5 ...

Lleva a la derrota 3. Te5?, Tb1+; 4. Rh2, Rxh7; 5. g4, Ch6; 6. Rg3, (6. Te4, Cxg4+; 7. Rg2, Rh6; 8. Rf3, Rh5; o 6. Rh3, Te1; 7. g5, Cf5; 8. Txf5, e2); 6. ..., Tg1+; 7. cualquier jugada de rey, Cxg4.

Th1+ e1D+ Dh4+ Dd4+ Dd6+

Las negras, sobradas de tiempo, defienden la casilla f8, pero tampoco esto resulta peligroso para las blancas. 14. Rg1 15. Rh1 16. Rg1

Ch6 Cg8 ...

Cg7 Db8

Tablas posicionales.

No se debe hacer 5. Te6?, Rxh7; 6. Rf1, Ch6; 7. Re2, Cf5; y ganan. 5. ... 6. Te7 7. Tf7

e2 ...

Ch6 Cf5 Tb1+

(Véase diagrama núm. 168) 1. Th1+

Rf2!

Rápidamente pierde 1. ..., Rxe2; a causa de 2. Te6+, Rf2; 3. Cd3+.

Si 7. ..., Cd6; entonces 8. Te7, Cc8; 9. Tf7, etc. En vista de que el original ataque continuo del caballo a la torre es parado por las blancas, las negras piensan ganar llevando el peón a dama. (Nota del editor MA40: Sin embargo, en esta posición, al igual que en la producida después de la jugada ter-

2. Tf6+

...

La continuación natural 2. Cd3+?, Rxe2; deja escapar la victoria: 1) 3. Te6+, Rxd3; 4. Txd1, Axc3+; 5. Rb1(b3), Cf5; tablas; 2) 3. Cf4+, Rf3; 4. Txd1, Axb6; 5. Tf1+, (5.

174


168. Concurso en memoria de I. Gunsta, “Suomien Shakki”, 1959 Primer premio

Tcc6, Db4+; 17. Rd5, Db5+; etc. Jaque continuo. 5. ... 6. Txc1

Rh2 ...

Si 6. Tff1, entonces Axc3+; 7. Rb3, Ad4; 8. Th1+, Rg2; 9. Txc1, dxc1D; 10. Txc1, Ae3; 11. Tc4, Axg5; 12. Tg4+, Rf2; tablas. 6. ... 7. Txc3

Axc3+! d1D

Parece como si las negras igualasen el juego, pero surgen desenlaces imprevistos y efectistas. Ganan

8. Tf2+

Cd5, Re2; 6. Rc2, Cf3); 5. ..., Re3; 6. Rc2, Cf3; tablas. 2. ... 3. Tg1+ 4. Cf3

Rg3! Rh3 Tc1!

Las negras crean un interesante contrajuego. Después de 4. ..., Txg1; 5. Cxg1+, Rg2; 6. Rc2, Rxg1; (6. ..., Axc3; 7. Tc6, Rxg1; 8. Txc3); 7. Rxd2, las blancas ganan el final de juego. 5. Cg5+!

La retirada del rey no es viable: 8. ..., Rg1; 9. Ch3+, Rh1; 10. Tc1. 9. Th3+ Rg1 10. Th1+! Rxh1 11. Cf3 y ganan. La tensa lucha termina con una curiosa posición de mutuo zugzwang. (Véase diagrama núm. 169)

...

Importante jugada intermedia. Si de inmediato 5. Txc1, entonces Axc3+!; 6. Txc3, d1D; tras lo cual las negras se salvan, por ejemplo: 7. Th6, Dxe2+; 8. Ra3, De7+; 9. Rb3, Db7+; 10. Rc2, De4+; 11. Rd1, Db1+; 12. Rd2, Db2+; 13. Rd3, Rg4!; 14. Cxh4, Db1+; 15. Rd4, Rg5!; 16.

Cg2

1. Th3 2. h6 3. Rf1!

Af6 Ab7+ ...

Otras retiradas del rey llevan a la derrota (véase el comentario a la quinta jugada de las blancas).

175

3. ...

Ae4


169. “Italia scacchistica”, 1959 Segundo premio

8. Re1!

Rd7!

Las negras piensan colocar a las blancas en posición de zugzwang: 9. Rf1?, Ag4; 10. Te4, Ad1; 11. Ta4, Axc2; 12. Ta8, Axh7; y ganan. A 8. ..., Ag4; le sigue 9. Te4, Af5; 10. Te2, etc. 9. Tg2! 10. Te2 11. Th2 12. Te2 13. Rf1! 14. Re1 Tablas La mejor jugada. Fácilmente se consiguen las tablas después de 3. ..., Rd7; 4. h7, Ah8; 5. Tg3, Ae4; 6. Tg8, Axh7; 7. Txh8, Axc2; 8. Th3. 4. h7 5. Tg3!

Ah8 ...

Tablas posicionales. La torre ejerce a maravilla dos funciones: defender al peón blanco y alejar al rey negro del flanco de rey. Este estudio fue construido según una idea descubierta por el gran maestro T. B. Petrosian en el análisis de una partida aplazada, idea que él me ofreció.

Sería malo, naturalmente, 5. Th2?, Rd7. Tras la errónea retirada del rey blanco en la tercera jugada a f2 o g1, se seguiría 5. ..., Axh7; 6. Th3, Ad4+; y ganan. 5. ... 6. Tg2

170. “Italia scacchistica”, 1959 Tercer premio

Ag6 Rd8!

Tras 6. ..., Rd7; surgen aproximadamente las mismas variantes, pero con otras continuaciones suplementarias: 7. Te2, Rd6; 8. Te8, Axc2; 9. Txh8, Axh7; 10. Tc8, c2; 11. Re2, tablas. Tablas 7. Te2

Ag6 Ag7 Ah8 Rd8 Af5

Af5

176


1. Ad4!

Tg1

8. Ta7+!

Esto lleva a la variante principal. También existe la posibilidad 1. ..., Tf5+; 2. Re4, Tf1; 3. Ta7+, Rc8; 4. Ta8+, Rb7; 5. Ta7+!, Rb8; 6. Th7, Tg4+; 7. Re3!, tablas. 2. Ta7+!

Después de 8. ..., Rb8; 9. Th7, Txh1; 10. Af2, Tg5; 11. Ag3+, también tablas. 9. Ta6+! 10.Th6

Solamente ahora, cuando el rey negro está alejado del flanco de rey, es oportuno este desplazamiento.

Re6 Rf7

11. ... 11. Af2

O 3. ..., Rf5; 4. Th6, Txh1; 5. Af2, tras lo que surge una de las continuaciones fundamentales del estudio (véase variante I). 4. Ta7+!

...

Re8

O 4. ..., Rg8; 5. Ta8+, etc. 5. Ta8+! 6. Ta7+! 7. Ta8+!

Txh1 ... I

11. ... 12. Th8

Td2

Tablas posicionales (la torre blanca maniobra por la columna h).

La idea esencial del, estudio se hace comprensible después del análisis de la siguiente continuación: 4. Th6?, (previniendo el desplazamiento de la torre a la columna h), 4. ..., Txh1; 5. Af2, Tg5; 6. Rf4, Tg7; 7. Rf3, Rg8; 8. Th5, Th7; 9. Txh7, Rxh7; 10. Rg2, Tf1!; y las negras ganan. El propósito de la jugada 4. Ta7+!, y los subsiguientes jaques consiste en alejar al rey negro del flanco de rey. 4. ...

Rb5 ...

...

Si 2. Af2?, entonces 2. ..., Tf5+; 3. Tf4, (3 .Re4, Th5); 3. ..., Txf4+; 4. Rxf4, Txh1; y ganan. 2. ... 3. Ta6+!

Rc6

II 11. ... 12. Rf4

Tg5 Tg8

Si ahora el rey negro consigue acercarse al flanco de rey, entonces las blancas pierden. 13. Rf3

...

Continuaciones erróneas: 1) 13. Re4?, Tg6!; 14. Txg6, Te1+; 15. Axe1, h1D+; y ganan; 2) 13. Tb6+?, Rc4; 14. Th6, Rd3; 15. Rf3, Thg1; y ganan.

Rd7 Rc8 Rb7

13. ... 14. Rf4

177

Tg7


171. “Shajmati v SSSR”, 1959 Primer premio Sexto campeonato URSS, 1963 Primer puesto

Tablas posicionales (el rey blanco maniobra por las casillas f3, f4, por ejemplo: 14. ..., Rc4; 15. Rf3, Rd5; 16. Rf4, Tg8; 17. Rf3, y no se puede hacer 17. ..., Re5; a causa de 18. Ag3+). Pistas engañadoras: 1) 1. Tf4?, Th5!; tras lo cual a) 2. Ah4, Tg1; 3. Cf2, (3. Rf2, Ta5; 4. Td4+, Re6; 5. Te4+, Rf7; 6. Tf4+, Rg6; y ganan; 3. Td4+, Re6; 4. Te4+, Rd5; 5. Tf4, Tf1+; 6. Af2, Txh1; y ganan; 3. Tf7+, Re8; 4. Te7+, Rf8; 5. Te4, Tf5+; 6. Tf4, Tf1+; 7. Af2, Txf4+; 8. Rxf4, Txh1; 9. Rg3, Rf7; 10. Rg2, Tf1; y ganan); 3. ..., Th7!; 4. Td4+, Rc6; 5. Tc4+, Rb5; 6. Tf4, Th5; 7. Ag3, Th3; 8. Tg4, Tf1; 9. Rg2, Txf2+; y ganan; b) 2. Re2, Tg1; 3. Tf1, Tc5!; y ganan; c) 2. Ae5, Txe5; 3. Th4, Tf6+; 4. Rg3, Te2; 5. Txh2, Tg6+; y ganan; d) 2. Cf2, Th3+; 3. Re4, Tg2; 4. Ch1, Tg1; 5. Cf2, Tf1; y ganan. 2) 1. Ta7+?, Rc8; 2. Ah4, Td1; 3. Ag3, Txh1; 4. Th7, Tf1+; 5. Rg2, h1D+; y ganan. 3) 1. Ah4?, Td1; 2. Af2, Txh1; 3. Th4, Re8; y ganan. 4) 1. Ah8?, (1. Ab2?), 1. ..., Tf5+; 2. Tf4, Txf4+; 3. Rxf4, Tg1; 4. Rf3, Rd6!; 5. Rf4, Re6; 6. Rf3, Rf5; 7. Rf2, Re4; y ganan. (Nota del editor MA40: La jugada cuarta de las negras en esta última variante, en contra de lo que pone en el texto, no es buena. Las blancas pueden conseguir tablas si continúan 5. Cf2, Tf1; 6. Rg2, Txf2+; 7. Rh1, Rd5; 8. Ac3, Tc2; 9. Ad2, Re4; 10. Af4. El movimiento con el que las negras ganan en su 4ª jugada es 4. ..., Re6!.)

(Véase diagrama núm. 171) 1. c7

Tablas Sería más débil 1. ..., Tc4; 2. Ac5, Txc5; 3. e7, y la iniciativa pasa a las blancas. 2. Rd2!

...

No sería viable 2. Rf3?, Tc4; y la posición de las blancas queda indefensa, como muestran las siguientes variantes: 1) 3. Ac5, Ae4+; 4. Rg3, (4. Re3, Axf2+; 5. Re2, Ab7; 6. Tb3, a1D; y ganan; 4. Re2, Ab7; 5. Tb3, a1D 6. Txa3+, Dxa3; 7. Axa3, Txh4; y ganan); 4. ..., Axf2+; 5. Rxf2, Txc5; 6. e7, Tc2+; y ganan; 2) 3. Cd2, a1D; 4. Tb8+, Ra7; 5. Cxc4, Dd1+; 6. Rxg2, Dg4+; 7. Rh1, Ae4+; 8. f3, Af2!; y mate inevitable. (Nota del editor MA40: En la variante nº 2 hay un error. Si las blancas, en lugar de jugar 4. Tb8+?, juegan 4. Cxc4, consiguen tablas.)

Te4+!

2. ...

178

Tc4


Si 2. ..., Td4+; entonces 3. Re3, etcétera. 3. Ac5!

...

Pierde 3. Tb8+?, Ra7; 4. Ac5+, Txc5; 5. e7, a1D; 6. Ta8+, Rb6; 7. Tb8+, Rxc7; 8. Tc8+, Rd6. 3. ... 4. Rd1!

Txc5 Ac2+ ...

Aa4 ...

Td5+ ...

A un desastre para el resultado de las blancas llevaría 12 .Re3?, Axf2+; 13. Rf4, Td4+; 14. Rg5, Axh4+; 15. Rh6, Ag5+; 16. Rg7, Af6+; 17. Rxf6, Tf4+; 18. Rg5, Tf5+; etc. 12. ... 13. Rc1 14. Rd2

Ad1+ Tc5+ Aa4

Después de 14. ..., Ah5; 15. Cg6, Td5+; 16. Rc2, Ad1+; 17. Rc1, Tc5+; 18. Rd2, Aa4; 19. Tc6, Td5+; 20. Re2, Ad1+; 21. Re1, el juego de las negras lleva a un callejón sin salida.

La fórmula de Novotny en la casilla c6. 7. ...

Te5+ Ag4 ...

Segunda fórmula de Novotny, pero esta vez en la casilla e6. 11. ... 12. Rc2!

¡Sutil jugada! Después de 6. Re2?, Aa4; no cabría la combinación de Novotny 7. Tc6, Ab5+; (pero no 7. ..., Te5+?; 8. Rd2, Td5+; 9. Re2, con salida a la solución del autor); 8. Rd2, Td5+; 9. Rc2, Aa4+; y ganan. 6. ... 7. Tc6!

9. Re1 10. Rd2 11. Te6!

Tc2+! ...

Sería un error 4. Re3?, Axf2+; 5. Rf4, Tc4+; 6. Rf3, Ae4+; 7. Rxf2, Txc5; 8. e7, Tc2+; y ganan. 4. ... 5. e7 6. Rd2!!

Después de 8. ..., Ab5+; se sigue 9. Rf3.

15. Tc6! 16. Re2

Td5+

Td5+ Tablas posicionales.

Las negras reforman la posición.

El tema de Novotny expresado en forma de tablas posicionales. 8. Re2

... (Véase diagrama núm. 172)

Sería una imprudencia 8. Re3?, Axf2+; 9. Rf3, Tf5+!. 8. ...

Ad1+

1. T2b5

...

La jugada 1. Tb1+, arruina la

179


172. “Shajmati v SSSR”, 1959

Si 4. ..., f6; entonces 5. T6b5(b4, b7), f5; 6. Tb8, etc. 5. Tb8! 6. Rf3

f4+ ...

Zugzwang mutuo. 6. ... Da4(a5, 6, 7) 7. Tb1+ Ra2 8. T8b2+ Ra3 9. Ta1+ y ganan. 173. “Tiidskrift for shak”, 1959 Segundo premio Ganan posición de las blancas: 1. ..., Ra2; 2. T1b5, Dh8+; 3. Rg2, Da8+; 4. Cualquier movimiento de rey, Da3; y las negras consiguen tablas. 1. ...

Dh8+

Hay que extremar los esfuerzos para llevar la dama a a8. Otros jaques perderían rápidamente: 1. ..., Dh7+; 2. Rg1, Dg7(g8)+; 3. Rf1. 2. Rg2! 3. Rg3!

Da8+ ...

Ganan 1. f5+

Las blancas amenazan con capturar la dama por medio de 4. Tb1+, Ra2; 5. T6b2+, y 6. Ta1+. 3. ...

4. Tb3!

Fácilmente se fuerzan las tablas después de 1. Axg6?, Cxf4.

Da2

1. ...

O 3. ..., Da3+; 4. Tb3, Da2; lo que lleva a la variante fundamental. f5

...

Axf5

O 1. ..., Rxd6; 2. fxg6, Re7; (2. ..., Ce7; 3. g7, cualquiera; 4. Aa2); 3. g7!, (3. Aa2?, Cb4); 3. ..., Rf7; (3. ..., Cf6); 4. Aa2, y ganan.

180


2. Cxf5

174. “Tiidskrift for shak”, 1959 Primera mención honorífica

Cb4

Amenazando 3. ..., a2. 3. Cd4+

...

A tablas posicionales llevaría 3. Ae4?, Re5; 4. d3, a2; 5. Rb2, a3+; 6. Ra1, Rf4; 7. Ch4, Re3; 8. Cf5+, Rf4. 3. ...

Re5!

Las negras tienen en cuenta que, después de 3. ..., Rf6; 4. Cc2, a2; 5. Axa2, Cxa2+; 6. Rb2, queda atrapado el caballo y maniobran para acudir en su ayuda. 4. Cc2!

...

Ni que decir tiene que sería débil 4. Cf3+?, a causa de Rf4. 4. ...

a2

Si 5. Axa2, Cxa2+; 6. Rb2, entonces, naturalmente, 6. ..., Re4; y las negras se salvan. 5. Cxb4!

...

¡Cambio de situación! Aprovechando la posición del rey negro en e5, las blancas perdonan a la dama, pero no al caballo. 5. ... a1D 6. Cc2 y ganan. (Véase diagrama núm. 174) 1. Cc5 2. Ac6+

Tablas Se aprecia que el rey y el alfil de las negras se encuentran bloqueados, pero, ¿cómo mantener esta situación? Las siguientes continuaciones tentadoras no son más que pistas engañosas: 1) 3. Cd7?, Dc3; 4. Rf2, Dd3; etc.: las negras ganan mediante la retirada del rey al borde del tablero; 2) 3. Ca4!?, Dd4; 4. Rf3, De5; 5. Rf2, De7; 6. Rf3, De1; 7. Rf4, De2; 8. Rf5, De3; 9. Rf6, Df4+; 10. Re6, Dg5; etc.: el rey de las blancas se retira a c8, pero la dama se traslada a e7; 3) 3. Cb7?, Rb6; 4. R cualquiera, Da7; 5. cualquier movimiento de rey, Dxb7. 3. Rd3!!

...

Una original fortaleza y el bloqueo se consigue solamente con esta imprevista jugada. 3. ... 4. Rc4

a1D Ra7

181

Da3+ Dc1+


5. Rb4 6. Rc4!

Dd2+ ...

3. Tb8

Hay que reservar la casilla b3 para el caballo: 6. Rb3?, Rb6. 6. ... 7. Rc3 8. Rc4 9. Cb3

Df4+ De3+ Rb6 ...

...

Parece como si este ataque tuviese que obligar a las negras a rendir inmediatamente las armas. 3. ...

Objetivo logrado: las blancas han rematado su fortaleza y han excluido del juego al rey y al alfil de las negras.

Aa1!

Recurso desesperado: esconder al alfil en un rincón del tablero. Si ahora 4. Txa8, entonces Rb6; con tablas. 4. Re2!

Rc6!

Amenazando 5. ..., Ad4. 9. ... De1 10. Rd3! Db4 11. Rc2 Da3 12. Rc3 etcétera. Tablas posicionales. 175. “Tiidskrift KNSB”, 1959 Segundo premio

5. Rd3!

...

Si se defiende la casilla d4 con la jugada 5. Re3?, entonces se sigue 5. ..., Cc7!; 6. Tc8, Rb7; 7. Txc7+, Ra8; 8. Re4, Af6; 9. Rd5, Ag5; 10. Rc4(c5, d4, c6), Ae3; tablas. 5. ...

Rc5

Las negras proyectan lograr tablas posicionales. Si 5. ..., Rc7; entonces 6. Re3!!, Rc6; 7. Re4, y en lo sucesivo como en la variante I. 6. Re3!!

...

Sería inútil 6. Re4, Rc6; 7. Rd3, Rc5; etc. Ahora son posibles dos continuaciones: I Ganan 1. a6 2. a7

6. ... 7. Re4

Cb6 Ca8

182

Rc6 Cc7


176. “Tiidskrift KNSB”, 1959 Tercera mención honorífica

O 7. ..., Rc5; 8. Rd3!, Rc6; 9. Rc4. 8. Tc8 9. Txc7+ 10. Rd5 11. Rc4!

Rb7 Ra8 Af6 ...

11. Rc5?, Ad4+; 12. Rxd4, ahogo. 11. ... Ag5 12. Rb5 Ae3 13. Ra6 y ganan. II 6. ... 7. Re4!

Ganan

Af6 ...

Re1; 5. Cg2+, Rd1; 6. Cce3++.

Pero no 7. Txa8?, Rb6; 8. Re4, Aa1!; tablas.

2. Tc2+ 3. Cge3

7. ... Aa1 8. Rd3 Rc6 9. Rc4 y ganan.

Amenazando con 4. Td2++. 3. ...

(Véase diagrama núm. 176) Ante la desproporción de fuerzas, las blancas reaccionan enérgicamente. 1. Cc4+

Rd4

Sería inútil 3. ..., Ab4; 4. axb4; y mate inevitable. Tampoco sirve 3. ..., Ad6+; 4. Rh3, Rd4; 5. Td2+, Rc5; 6. b4+, Rc6; 7. b5+, Rc7; 8. Cd5+, Rc8; 9. Cxd6++.

...

Demasiado circunspecto sería 1. Cf1+?, Re2; 2. Cf4+, Rd1; 3. Ce3+, Rd2; 4. Cf1+, Rd1; tablas. 1. ...

Rd3 ...

4. Td2+ 5. b4+

Rc5 ...

El ataque de las blancas arrecia.

Re2

Rápido mate se buscaría el rey negro con el lance 1. ..., Rd1; 2. Cge3+, Re1; 3. Tc1+, Re2; 4. Tc2+,

183

5. ... 6. b5+

Rc6 Rc7

O 6. ..., Rc5; 7. Td5++.


7. Cd5+

177. “Ajedrez húngaro”, 1959 Primer premio

Rc8

El rey de las negras vuelve a casa, pero allí no le espera nada agradable. 8. Tc2!

...

Ahora hay dos posibilidades de continuación: I 8. ... 9. Ccb6 j. d. 10. Tc8+ 11. Cxd7++

Ta8 Rb8 Txc8

Ganan Rg7; 2. Dd1, Af6; 3. Dxg4+, Rf8; con ventaja para las negras.

II 8. ... 9. Cd6 j. d. 10. Tc8+ 11. Cxb7++

Te8 Rd8 Txc8

1. ... 2. Rf5!

La jugada 2. Rg5?, deja perder la victoria: 2. ..., a1D; 3. a7, Af4+!.

(Véase diagrama núm. 177) 1. Dxg2!

Ae5+ ...

...

Para adoptar esta continuación, las blancas tuvieron que prever los resultados de otras variantes no menos tentadoras: 1) 1. Rf5?, b2!; con ventaja para las negras; 2) 1. Rg5?, Ac3!; 2. Dxc3, g1D; 3. Dxb3+, Rf8; 4. Dxa2, De3+; y el rey blanco queda sometido a jaque continuo; 3) 1. a7?, Ae5+; 2. Rf5, Axg3!; (2. ..., a1D?; 3. Dxg2, llevaría a la solución del autor); 3. a8D+, Rh7; 4. Da7, g1D; 5. Dxd7+, Rh6; tablas; 4) 1. Dxb3+?, (1. Dxg4+?, Ag7); 1. ...,

2. ... 3. a7!

a1D Dxa7

Contra 3. ..., Db1+; hay la sencilla réplica 4. Rxe5. 4. Rg6!

...

La irrupción del rey refuerza mucho la posición de las blancas, pero en cambio el jaque preparatorio 4. Dd5+?, Rh7; llevaría a tablas.

184

4. ...,

Da1!


La defensa de la casilla d5 con la jugada 4. ..., Da5; no alivia la posición de las negras: 5. Dh1!, y no cabe escapatoria frente a 6. Dh7+, (por ejemplo: 5. ..., Rf8; 6. Df1+). 5. Dd5+

...

Pero no de inmediato 5. De4?, Rh8; (podría ser también 5. ..., Rf8); tras lo cual caen las blancas en zugzwang: 6. Df5, Ag7; 7. Dh5+, Rg8; 8. Dd5+, tablas.

1. Ab2

Sería débil 1. Tg7?, a causa de 1. ..., Ah7+; 2. Rc1, Axb1; 3. Txg2, Ae4; 4. Tg7, Ad5; 5. Ab2, Tf8; 6. f7, Tc8+; 7. Rd2, Axf7; tablas. O 1. Txd8?, g1D; 2. f7, Df2+; con jaque continuo. No convienen la inversión de jugadas: 1. f7?, a causa de 1. ..., Tc8+; 2. Rd2, Axf7; (pero no 2. ..., g1D; lo que lleva a la solución del autor). 1. ...

5. ... Rh8 6. De4!! y ganan. La centralizada dama creó una posición de zugzwang mutuo y sometió a bombardeo a seis casillas esenciales: a8, h1, e5, e8, c4, h4. Por tanto 6. ..., D cualquiera; 7. Da8+ (h1+); 6. ..., b2; 7. Dxe5+; 6. ..., A cualquiera; 7. De8+; 6. ..., Rg8; 7. Dc4+; 6. ..., g3; 7. Dh4+. 178. “Shaji”, 1959 Primer premio

...

Tc8+!

Hay que evitar la continuación 1. ..., g1D; 2. f7+, Rh7; 3. fxg8D j. d.!, Rxg8; 4. Aa2+, Rf8; 5. Aa3+, Re8; 6. Te7+, Rf8; 7. Te1+, y ganan. 2. Rd2!

...

Sería muy tentador jugar 2. Rd3, g1D; 3. f7+, Dg7; 4. f8D, y ganan. Pero después de 2. Rd3?, Af7!; 3. Ad4, g1D; 4. Axg1, Ag6+; 5. Rd2, Axb1; 6. Ad4, Rg8; se producen tablas. 2. ...

g1D

Tras la jugada 2. ..., Af7; gana 3. Ad4, Rg8; 4. Ae4, etc. 3. f7+ 4. fxg8D+

Ganan

Dg7 Txg8

Se crea una posición curiosa: las piezas negras están paralizadas; únicamente pueden moverse los peones. Pero, ¿adónde llevar el alfil b2? Si 5. Af6, entonces b5; 6. Ad3, a6; (había la amenaza 7. Txa7); 7. Tc7, b4; 8. Rc2, b3+; 9. Rb1, (o 9.

185


Rd2, a4; con las subsiguientes a3, a2, a5, a4, a3 y b2, lo que forzaría las tablas), 9. ..., a4; 10. cualquiera, a3; 11. cualquiera, a2; y las blancas tendrían que conceder tablas. Después de 5. Af6, no existe posibilidad de victoria con movimientos del rey blanco hacia el ala de rey, puesto que el alfil en f6 estaría en posición desesperada (véase comentario a la novena jugada de las blancas). 5. Aa1! Única jugada que lleva a la

Ahora se explica por qué no se podía hacer 5. Af6?,: las negras capturarían el alfil con jaque. 9. ... 10. Ag6! 11. Ac3

a3 b3 a4

Si 11. ..., b2; (con el fin de impedir la jugada 12. Rg5), entonces 12. Af5, a4; 13. Ae4, Tb8; (13. ..., Tc8; 14. Axg7+, Rg8; 15. Tb7); 14. Txg7!, Tb3; 15. Af6, Tb6; 16. Rg5, a2; 17. Tc7+, Txf6; 18. Rxf6, cualquiera; 19. Tc8++.

victoria. 12. Rg5 5. ... 6. Ae4!

b5 ...

Por fin el rey blanco se acerca a su presa.

La jugada 6. Ad3?, llevaría a tablas después de 6. ..., b4; con la amenaza 7. ..., Dc3+!. 6. ... 7. Re3!

a4 ...

El rey blanco no quiere permanecer en el ala de dama; con la protección de sus piezas se acerca a la dama ¡para destruirla! 7. ... 8. Tf7!

a5 ...

12. ... 13. Txg7 14. Rh6

a2 Txg7 ...

El rey llega a h6 con el tiempo justo. Si el peón negro se encontrase en a3 en lugar de en a4, aquí ganarían las negras: 14. ..., a1D; 15. Axa1, b2. Por eso el orden de las jugadas de las blancas a partir de la quinta jugada debe hacerse con el máximo rigor.

No se puede perder tiempo porque los peones se muestran peligrosos (8. Te7?, b4; etc.); véase comentario a la decimocuarta jugada de las blancas. 8. ... 9. Rf4

...

b4 ...

14. ... 15. Axg7+ 16. Ad3 (e4) 17. Ac4++

a3 Rg8 a1D

(Véase diagrama núm. 179) 1. Cc6

...

Solamente así es posible de-

186


179. “Revista Jaque”, 1959 Primer premio

Nuevamente no puede ser tomado el alfil a causa de la horquilla del caballo. 4. Ae7+ 5. Ad8+

Rb6 Rb7

Las blancas obligan al rey negro a colocarse en b7, emparedando al alfil en a8, y en la jugada siguiente se afirma la defensa. 6. Ae4 7. Ra2 (b2) 8. Ra1!

Todas las demás jugadas del rey fracasan a causa de 8. ..., Ra6!.

Tablas fenderse de la amenaza 1. Da5+ 1. ...

8. ...

Dxd5

Era imprescindible tomar este sacrificio, porque cualesquiera otros repliegues de la dama resultan absolutamente inofensivos para las blancas: 1) 1. ..., Dd6; 2. Ca5+, Ra4; 3. Cc4, tablas; 2) 1. ..., Dc8 (d7, e8); 2.Cd4+, Ra4 (a3); 3. Cb6+ (Ab5+, Ae7+); y ganan; 3) 1. ..., Dg8; 2. Cd4+, Ra4; 3. Ac2+, Ra5; 4. Cb3+, Ra6; 5. Cxf4, tablas. 2. Ac2+!

Ra6

Con la intención de escapar del encarcelamiento. 9. Ad3

...

¡Otra vez la defensa indirecta! 9. ... 10. Ae4 11. Af5+ 12. Ae4 13. Ra2

...

Utilizando la defensa indirecta, las blancas van mejorando gradualmente la posición de sus piezas. 2. ... 3. Ad3+!

Dd1+ Dd2+ ...

Rb7 Rc8 Rb7 Dc1+ Dd2+

Otros intentos de obtener la victoria por ejemplo mediante 13. ..., Dc3; fracasan por la maniobra 14. Aa5!.

Rc4 Rc5

14. Ra1! etcétera.

187


Tablas posicionales, puesto que después de 14. ..., Dc3+; 15. Ra2, Dc5; 16. Aa5, Rc8; se produce el jaque salvador 17. Af5+!. 180. Concurso temático del periódico “Review FIDE”, 1959 Primer premio

Pista engañadora: 2. Tg2!?, Rh3?; (o 2. ..., Tg7?; 3. Cf6, Tg6; 4. Ae7, lleva a la solución del autor); 3. Cf6, Tg6; 4. Ae5, Tg5; 5. Axg3!, Txg3; 6. Th2++. Pero a 2. Tg2!?, las negras contestan 2. ..., Tg6!; 3. Ae5, (3. Cf6, Txf6; 4. Ae7, Ae5; 5. Tg6, Rh5; tablas); 3. ..., Tg4!; 4. Cf6, Tg5; tablas. 2. ...

Tg6

Se pierde el alfil después de 2. ..., Tg5(g7); 3. Ce4. 3. Ae7!

...

Amenazando 4. Ce4+. No gana 3. Ce4, Txd6; o 3. Ae5, Tg5. 3. ... 4. Ad8! 5. Ce4 6. Txg3+! 7. Cf2++

Ganan 1. Tg1

...

(Véase diagrama núm. 181)

Sólo clavando al alfil se puede aspirar a la victoria (1. Cf6+, Rg6; tablas). 1. ...

Rh4

El contraataque 1. ..., Td8; es parado por medio de 2. Cf6+, Rg6; 3. Axg3!, (3. Ce4?, Th8+; 4. Rg2, Axd6; tablas); 3. ..., Th8+; 4. Ah4+!, Rf7; 5. Tg4, y ganan. Un desenlace más rápido se obtiene después de 1. ..., Tg7; 2. Cf6+, Rg6; 3. Txg3+, Rxf6; 4. Ae5+. 2. Cf6

Tg7 Rh3 Tg4 Txg3

1. Te3+

Rf6

Fácilmente se gana después de 1. ..., Rd4(d6); 2. Cf5+, Rc5; 3. Tc3+, Rb6; 4. Txc7, Rxc7; 5. Axf7. 2. Tf3+ 3. Cf5+

Rg7 Rg6

Se pierde el alfil tras 3. ..., Rh8; 4. Th3+, Rg8; 5. Ch6+; o 3. ..., Rf8(f6) 4. Ch6. 4. Th3

...

188

Rf6


7. ... 8. Ac4!

181. Concurso temático del periódico “Review FIDE”, 1959 Segundo premio

Tb7 ...

Naturalmente, no 8. Axf7, Tb4+; tablas. 8. ...

Td7

O 8. ..., Ta7; 9. Cd6. 9. Axf7 10. Th6++

Txf7

182. Concurso dedicado a los conquistadores del cosmos, “Shajmatnaia Moskva”, 1959 Tercer premio Ganan No sería factible 4. ..., Axb3; a causa de 5. Th6+, Rf7; 6. Th7+. 5. Th6+

Re5

Después de 5. ..., Ag6; decidiría 6. Ch4. Si se compara la posición inicial del estudio con la que se produce después de 5. ..., Re5; se descubre un triste resumen para las negras: parece como si sus piezas no se hubieran movido, pero las blancas en cambio han tenido tiempo para reagrupar sus fuerzas con éxito.

Tablas 1. Ra2!

6. Th7

...

Rf6

En modo alguno sería mejor 6. ..., Ah5+; 7. Txh5. 7. Rf4!

No se puede alterar el orden de las jugadas: después de 1. Ce6+?, se sigue 1. ..., Rf6; 2. Ra2, Af2!; y las negras ganan (pero no 2. ..., Ac3?; 3. Txc3, con paso a la solución del autor).

Amenazando 8. Axf7. 1. ...

189

Ac3!


2. Ce6+!

...

Ahora surgen dos continuaciones simétricas:

Y aquí, tras 6. ..., Re7; la rotación sería en sentido inverso: 7. Tg7+, Rd6; 8. Td8+, Re5; 9. Tg5+, Rf6; 10. Tf8+, Re7; 11. Tg7+, etc. 7. Tg5+ 8. Td8+ 9. Tg7+ 10. Tf8+ 11. Tg5+

I 2. ... 3. Txc3 4. Tf8+

Rf6 e1D Re5

Tras 4. ..., Re7; empieza la rotación del rey negro en sentido contrario a las agujas de un reloj: 5. Tc7+, Rd6; 6. Td8+, Re5; 7. Tc5+, Rf6; 8. Tf8+, Re7; 9. Tc7+. Jaque continuo. 5. Tc5+

Rd6 Re7 Rf6 Re5

etcétera. Jaque continuo. 183. “Ajedrez checoslovaco”, 1959

Rd6

Si 5. ..., Re4; entonces 6. Tf4+, con tablas. 6. Td8+ 7. Tc7+ 8. Tf8+ 9. Tc5+

Re7 Rf6 Re5

etcétera. Jaque continuo.

Tablas

II 2. ... 3. Txc3 4. Th8+ 5. Tg3+

1. c5+ 2. Ce5+

Rh6 e1D Rg6 Rf6

Las blancas quedarían con ventaja después de 2. ..., Re8; 3. Af7+, R cualquiera; 4. Cc6+.

Tras el lance 5. ..., Rf5; la salvación estriba en 6. Tg5+, Re4; 7. Cc5+, Rd4; 8. Txh1, Dxh1; 9. Cxa4. 6. Tf8+

Re5

Rd7 Rc8

3. Cc6!

...

Deja escapar las tablas 3. Ae6+?, Rb7; 4. Ad5+, c6!; 5. Cxc6, Df4; etc.

190


3. ... 4. Rb1 5. Ae6+

Da8+ Da4 ...

La persecución continúa también en el flanco de rey. 11. ... 12. Ae6! 13. Af7 14. Ae6! 15. Ad5

Habría sido débil 5. b3?, a causa de Da3; 6. Ae6+, Rb7; 7. Ad5, Axc5; 8. dxc5, Dxc5. 5. ... 6. Ab3!

Rb7 ...

Tablas posicionales. 184. “Problem”, 1960

Empieza la persecución sistemática de la dama, basada en la defensa indirecta de las piezas blancas. 6. ... 7. Ac4!

Dd7 De8 Dc8 Da8

Db5 Da4

Tampoco se gana después de la captura de piezas: 1) 7. ..., Rxc6; 8. Axb5+, Rxb5; 9. b3, g6; 10. Rc2, Rb4; 11. e5, Ag7; 12. e6, tablas; 2) 7. ..., Dxc6; 8. Ad5, Dxd5; 9. exd5, Ra6; 10. Rc2, Rb5; 11. b3, tablas. 8. Ab3! 9. Ac4! 10. Ad5

Tablas

Da6 Da8 ...

1. Dd4

Amenazando nuevamente con jaque a la descubierta. 10. ...

De8

Pensando conquistar la libertad por la vía del flanco del rey, pero, ¡ay!, tampoco aquí el alfil da respiro a la dama. 11. Af7!

...

Después de 1. De1?, hay una única, pero suficiente, réplica para la victoria de las negras: 1. ..., Tg5!. 1. ... 2. Dg1!

Td5! ...

Es imprescindible defenderse desde la primera fila: 1) 2. Dxd5?, g1D; 3. Df7, Dc5+; 4. De7, Dc8+; 2) 2. Da7?, Td8+; 3. Cualquier jugada de rey, b1D; 3) 2. De3?, Tg5.

191


2. ... 3. f7 4. Dxb1

Tg5 b1D g1D

11. ... 12. Da1 13. Db2 (f6)!

La superioridad de material corresponde a las negras. Las blancas, utilizando motivos de conexiones y ligaduras, encuentran recursos salvadores. 5. Db2+ 6. Dc2+ 7. Db2+!

Sería erróneo Dg4!; o 13. De5?, Dg3!. 13. ... 14. Dd4

Rh7 Rh8 ...

Dg2 Dg1 ... 13.

Dc3?,

Dg5

Tablas posicionales. 185. “Problem”, 1959-1961 Tercera mención honorífica

Jaque sutil, pues en cambio la variante 7. Dc3+?, Tg7; 8. b4, Dg4; termina en zugzwang y en la derrota de las blancas. (Nota del editor MA40: La jugada 7. Dc3+, no es mala; después de 7. ..., Tg7??; las blancas ganan con 8. Re8!!.)

7. ...

Tg7

Obligada clavada de la torre. 8. b4

...

Se crea una posición de mutuo zugzwang con fijación de la dama de las negras sobre la casilla g7 de las mismas. Empieza el duelo de las damas, en el cual, después de cada jugada de las negras, sólo existe una respuesta única de las blancas. 8. ... 9. Dd4 10. Dc3 11. De5!

Dg5 Dg4 Dg3 ...

Ganan 1. Ce7+

Fácilmente se consigue la victoria después de 1. ..., Rg7; 2. Cf5+, Rf6; 3. g7. 2. g7+ 3. Tg2+

Ingeniosa defensa: 11. ..., Dxe5; ahogo.

Rf8 (h8)

Rxg7 ...

Lo primero es necesariamente poner a la torre fuera del combate (3. Cf5+?, Rf6; tablas).

192


3. ...

186. “Sovietskaia Rossiia”, 1960

Rh7!

Inevitable pérdida de material de las negras con cualquier otra continuación. 4. Ag6+ 5. Tf2

Rh8 ...

Ninguna otra jugada lleva a la victoria: 5. Tc2?, Rg7; tablas (pero no 5. ..., Ag5?; 6. Tc8+, con salida a la solución del autor); 5. Cf5?, h3; 6. Tg1, h2; tablas; 5. Re6?, h3; 6. Tc2, Rg7; tablas. (Nota del editor MA40: Aquí hay una solución suplementaria; si las blancas mueven 5. Tg4, también ganan con diferentes líneas de juego según sea la respuesta de las negras.)

5. ...

Ag5

El deseo de las negras de obligar al caballo a abandonar cuanto antes la casilla e7 se comprende fácilmente porque no les atrae la variante 5. ..., Ag3; 6. Tf8+, Rg7; 7. Tf7+, Rh8; 8. Re6, o 5. ..., h3; 6. Txf4, h2; 7. Re6. 6. Tf8+ 7. Tg8+ 8. Cf5

Ganan El rey es atraído a su perdición por el peón blanco. Tras 1. ..., Rb4(b3); 2. c7, las negras pierden más rápidamente. 2. c7 3. Cxc8

El peón blanco se pierde, pero ¡juntamente con el rey de las negras!

Rg7 Rf6 ...

4. Cd6! 5. Ta6++

Txg6

(Véase diagrama núm. 186) 1. Ta7+

Txc7

(Véase diagrama núm. 187)

Las negras obligan al caballo a salir de e7, pero... 8. ... 9. Tf8++

Tb7 Rc6

1. Txe5

...

No convendría 1. Td1+, en vista de Re8; 2. Th2, Da6+; 3. Rg7, Dxa4; y ganan. 1. ...

Rb5

c5!

Abre el camino a su propia

193


187. “Alma-atinskaia pravda”, 1960 (Juntamente con A. C. Gurvich) Tercer premio

6. Tb7+ 7. Tb8+ 8. f6+!

Rf8 Rg7 ...

Este jaque puede parecer algo desesperado, pero su realización es lo que salva a las blancas. 8. ... 9. Th8+!

Rh7 ...

Sacrificio totalmente indispensable 9. ... 10. Rh6! Tablas.

Tablas torre. Perfectamente seguro para las blancas sería 1. ..., Da6+; 2. Rg7, Dd6(d3); 3. Tee2. 2. Td5+! 3. Cxc5!

Rxh8

188. Campeonato de mandos de la URSS, 1960 Primer tablero Primer puesto

Re8 ...

Audaz jugada que crea la posibilidad de una activa defensa. 3. ...

Tc6+!

Preparando la destrucción del caballo. Contra 3. ..., Dc3+; hay una pequeña réplica: 4. Te5+, Rd8; 5. Tb5, Tc6+; 6. Rxf7. 4. Rg5

Txc5 Tablas

Por ahora no se ve qué compensación van a sacar las blancas por el caballo. 5. Tb8+

Re7

1. b7+

...

No conviene 1. Rb4?, en vista de Tb3+.

194


1. ... 2. Tc6+!

Rc7 ...

Axc1, a1D+; 8. Rb3, las tablas no ofrecen dudas. 7. Rb3!!

Sería malo 2. Tb6, Tg8. 2. ...

Rb8!

Sin dificultad se conseguirían las tablas después de 2. ..., Rxc6; 3. b8D, a1D+; 4. Axa1, Ta3+; 5. Rxa3, c1D+; 6. Ab2.

Sólo salva esta jugada paradójica. La sutil pista temática engañadora celaba la continuación 7. Axc1?, a1D+; 8. Aa3, Dd1+; 9. Tb3, Dd7+!; 10. Rb4, Dd4++. 7. ...

3. Tc8+!

La mejor relativamente, pues jugar de inmediato 7. ..., a1D; llevaría a tablas: 8. Axa1; o 7. ..., Db1; 8. Ta4+, Rb5; 9. Txa2. 8. Td4!

Rxb7 Tg4! c1D!

No conviene de ningún modo la difícil variante para las blancas de 5. ..., a1D+; 6. Axa1, c1D; 7. Tb4+, Cualquier movimiento de rey; 8. Ab2. 6. Tb4+!

De1!

...

Prontamente se iría a la derrota con la jugada 3. Txc4?, en vista de 3. ..., Tg4; 4. Txg4, c1D; 5. Axc1, a1D+. 3. ... 4. Txc4 5. Txg4

...

...

El imprudente jaque 8. Ta4+?, perdería: 8. ..., Rb5; 9. Txa2, De6+; 10. Ra3, De3+; 11. Ac3, Dxc3++. 8. ... 9. Ra3 10. Ta4+

De6+ Ra5 ...

...

En pocas jugadas se perdería la torre después de 6. Axc1?, a1D+; 7. Aa3, Dd1+; o 6. Tg7+?, Rc8; 7. Tg8+, Rd7; 8. Axc1, a1D+; 9. Aa3, Dd1+; 10. Rb4, Dd4+; 11. Cualquier movimiento de rey, Dd5+.

Las blancas no ceden a la provocación 10. Ac3+?, Rb5; 11. Tb4+, Rc6; 12. Ab2, De1. 10. ... 11. Tb4+

Rb5 ...

No 11. Td4?, Da6+; y ganan. 6. ...

Ra6!

Las negras disfrutan anticipadamente de la victoria considerando posible disimular la combinación de mate. Después de 6. ..., Rc6; 7.

195

11. ... 12. Td4

Rc6

Tablas posicionales.


Por ejemplo: 12. ..., Rc7; 13. Ta4, Rd7; 14. Td4+, etc.; la torre maniobra por las casillas a4 y d4.

4. Rf2!

Cxe6

Ganancia de piezas, pero la posición de las negras empeora.

189. “Tem 64”, 1959-1960 Primera mención honorífica

5. Ae7+

g5

Se pierde el caballo después de 5. ..., Cg5; 6. Rg1, Rg3; 7. Axg5. 6. Ad6

...

Con la amenaza 7. Ag3++. 6. ...

g4

Es inútil cortar el paso del alfil a la casilla g3: 6. ..., Cf4; 7. Rf3, Ce2; 8. Rxe2, g4; 9. Rf2. 7. Ae7+

Ganan No es fácil realizar la superioridad material, porque las piezas menores de las blancas están amenazadas de destrucción. 1. Ae7+

Por cuarta vez, el importuno alfil ataca al rey negro. 7. ... 8. Ad8 (f6) 9. Re3 10. Rf4 11. Axg5++

Rg3

A la variante fundamental llevaría también la jugada 1. ..., g5; 2. Ch2, etc. 2. Ad6+

2. ... 3. Ch2

Rh4 Cd4+

Cg5 g3+ gxh2 h1D

(Véase diagrama núm. 190) 1. Rf7

...

No tendría éxito la tentativa de utilizar la fuerza de los dos alfiles en la variante 2. Ac5, hxg4; 3. Rd2, Ca1; 4. Rc3, h2; 5. Ad5, Rh3; 6. Rb2, g3, tablas.

...

...

Se hace más fácil la defensa de las negras después de 1. Dxg3?, Th7!; 2. Rf6, Ad5; 3. De5, Af7. 1. ...

Th7+

A la capitulación lleva también 1. ..., Ad5+; 2. Rf8, Rh7; 3. Dxg3, Tg2; 4. Dh3+, Rg6; 5. Dd3+.

196


190. “Shajmati v SSSR”, 1960

191. “Ajedrez checoslovaco”, 1960 Primera mención honorífica

Ganan Tablas 2. Rf8 3. De5+!

Ch5 ...

1. a8D!

Tras 3. Dd4+?, la salvación está en 2. ..., Tg7. 3. ... 4. Dd4!

Cg7 ...

La tentativa de conservar el fuerte peón acaba en fracaso: 1. Cc6+?, Rb7; 2. Aa6+, Ra8; o 1. Ce6+?, Ra5. 1. ...

Sutil maniobra tras la cual surge la amenaza 5. Dc4. Pero no se podría jugar con este propósito 4. Dc3?, a causa de Ad5; tablas. 4. ...

Ad7

Axa8

A la variante fundamental lleva también 1. ..., Dh2+; 2. Rg4, Dg2+; 3. Rf4. No representa ningún peligro la variante 1. ..., Dh6+; 2. Re5, Dxe3+; (2. ..., Dd6+; 3. Rf5, Axa8; 4. Cb5+); 3. Rxd5.

O 4. ..., Ab7; 5. Dc4, Ad5; 6. Dxd5, Ce6+; 7. Dxe6. 5. Dxd7

...

2. Cc6+! 3. Ae4

Rb7 ...

Cf5

Con el propósito de responder a 6. Dxf5?, Tf7+.

Las blancas forman en el centro del tablero una fortaleza contra la cual las negras no pueden hacer nada.

6. Dd5 (e6) Tg7 7. De5 y ganan.

3. ...

197

Dh3


4. Ad4 (a7)! 5. Ad3+! 6. Ae4 7. Rf3!

Ra6 Rb7 Dh4+ ...

1. c8D

Sería un jaque inservible 1. Cd5+, en vista de Rb7. 1. ... 2. Rb2!

Sería un error 7. Re3?, Dg3+; 8. Re2, Df4; 9. Rd3, Rc8; y ganan. 7. ... 8. Af5+ 9. Ae4 10. Ae3! 11. Ad4 (a7)

...

c2+ ...

Era inviable 2. Ra2 (a4)?, a causa de 2. ..., Ta3+; 3. Rxa3, c1D+; 4. Dxc1, Axc1+; 5. cualquier movimiento de rey, Axe4.

Rc8 Rb7 Dg5! Dh4

2. ... 3. Dxc1

c1D+! Te2+

etcétera. Tablas posicionales. Habría sido malo 11. Af2?, Dh3+; 12. Rf4, Df1; 13. Re3, Rb6!; 14. Rf3+, Ra6; y ganan. Este estudio imita en su motivo al final que se muestra en el número 179, pero con considerable diferencia: la fortaleza en el rey blanco construida en el medio del tablero. 192. “Shaji”, 1960 Primer premio

No se ganaría tampoco con 3. ..., Tb3+; 4. Rxb3, Axc1; 5. Rc2, Ah6; 6. Cd2. 4. Cd2! 5. Df1!

Axd2! ...

Habría sido imprudente 5. Dc4?, en vista de 5. ..., Axb4+; 6. Ra1, Te4; 7. Dd3, Te1+; 8. Rb2, Ac6; 9. Dd8+, Rb7; y ganan. 5. ... 6. Rb3

Axb4+ Te3+

O 6. ..., Ac5 (d2); 7. Dxf3, Te3+; 8. Ra4!, Txf3; ahogo. 7. Rxb4

...

Tras 7. Ra4!?, sólo cabe una única respuesta: 7. ..., Ac3!; 8. Db1+, Ra7; 9. Dh7+, Ab7. 7. ... 8. Rc4! 9. Rd4

Tablas

198

a5+ Ae2+ ...


Es todo lo que cabe hacer: la torre está a punto de atacar. Después de 9. ..., Axf1; se sigue 10. Rxe3, a4; 11. Rd2, a3; 12. Rc2!, tablas.

variante 1. Cg7+?, Rxe7; 2. Cc6+, Rf8; 3. Ce6+, Rg8. Ahora son posibles dos continuaciones simétricas: I

9. ... 10. Rc4!

Td3+ Td2+

1. ... Rxe7 2. Cd6 Da7 3. Cc8+ y ganan.

O 10. ..., Axf1; ahogo. 11. Rc3 12. Rc4! 13. Rd4

Td3+ Te3+

II 1. ... 2. Cd6+ 3. Rh5 4. Rg4 5. Rg3!

etcétera. Tablas posicionales, relacionadas con motivos de ahogo.

Dxe7 Rd7 h6 h5+ ...

Después de 5. Rh3?, h4; 6. Rg2, h3+; la iniciativa pasa a las negras.

193. “Revista Jaque”, 1960 Primer premio

5. ... 6. Rh3!

h4+ ...

¡Zugzwang mutuo! 6. ... Dh7 7. Cf8+ y ganan. Por dos veces, en las variantes simétricas, la dama cae en zugzwang en campos inversos del tablero. Pista engañadora: 1. Cb7!?, Dxb7!; (cualquier otra jugada lleva a la solución del autor); 2. d6, Dh1+!; 3. Rg7, Dg2+; 4. Rh8, Rf7!; 5. Cd8+, Re8; 6. Ce6, Rf7; tablas posicionales.

Ganan 1. Cc4!

...

Llevaría a tablas 1. Cc6?, Dxe6+; 2. dxe6, ahogo. Tampoco podrían felicitarse las blancas con la

199

(Véase diagrama núm. 194) 1. Cb3

...


194 “Trud”, 1960

195. “Shajmati v SSSR”, 1961

Ganan

Ganan

Es de evidencia absoluta que arruina la victoria la jugada 1. Rd3?, a causa de Re5!; (1. ..., Txa1?; 2. Rd4); 2. Rc4, Ta4+!. 1. ... 2. d6

1. ... 2. Txc3

Td7 Rc5 Rd5 ...

Cc3+! ...

También aquí habría sido inofensivo para las negras 2. Rxf4?, Ce2+; 3. Re5, Cxc1; 4. gxh3, Rc7; 5. h4, Rd7; 6. Rf6, (6. h5, Re7; 7. h6, Rf7); 6. ..., Re8; 7. Rg7, Ce2; 8. h5, Cf4; 9. Ag6+, Re7; 10. h6, Ce6+; 11. Rg8, Cg5; tablas. 2. ...

Ahora, tras 6. ..., Rc5; se seguiría 7. Cf5, pero después de 6. ..., Re5; hay la réplica 7. Cb5. 6. ... 7. Ta5++

...

A una terminación de tablas llevaría 1. Rxf4?, Rxc6; 2. gxh3, Rd6.

Re5 Rd5!

Preparación para la jugada Td7. Tras la inmediata 2. ..., Td7; 3. Ca5, Rd5; 4. Cb7, las blancas defenderían el peón con otra pieza más. 3. Rd3 4. Cd4 5. Tc6+ 6. Ta6

1. Tc1

h2

O 2. ..., hxg2; 3. Tg3. 3. Tc1 4. Th1

Ce2 ...

Txd6 El inútil jaque 4. Tb1+?, arruina la victoria: 4. ..., R2A; 5. R3R, (la jugada 5. Th1, lleva también a tablas,

200


puesto que las blancas perderían un tiempo esencial, como se verá al final del estudio), 5. ..., Cg1; 6. Ae4, h1D; 7. Tb7+, Rd6; 8. Th7, Ch3; tablas. 4. ... 5. Rf3 6. Ae4+ 7. g4

Cg3+ Cxh1 Rc7 ...

...

La otra jugada de espera 1. Ae8?, es mala: 1. ..., Ta1!; 2. Axb2+, Ra2; 3.Af7+, (3. Rc2, Tf1); 3. ..., Rb1; 4. Ag6+, (4. Rb3, Ta6); 4. ..., Ra2; tablas. 1. ...

De improviso, las negras se ven en un callejón sin salida. 7. ... 8. Rg2 9. Af3!

1. Ad7!

Ta1

O 1. ..., b6; 2. Ab5, Ta1; 3. Axb2+, Ra2; 4. Rc2, con ventaja. 2. Axb2+ 3. Ae6+

Rd6 Re5 Rf4

Ra2 ...

No 3. Rc2, Te1; 4. Ab5, Te4; tablas.

O 9. ..., Cf2; 10. Rxf2, Rf4; 11. Rg2. 10. Rxh1 y ganan. Los dos estudios siguientes (números 196 y 197) son gemelos.

3. ... Rb1 4. Rb3 Ta5 5. Ac4 y ganan. 197. “Shajmati v SSSR”, 1961

196. “Shajmati v SSSR”, 1961

Ganan 1. Ab5! 2. Ae8!!

Ganan

201

b6! ...


La finura de esta jugada se muestra en la fuerte pista engañadora: 2. Ad7!?, Ta1; 3. Axb2+, Ra2; 4. Ae6+, (4. Rc2, Te1; 5. Ab5, Te4); 4. ..., Rb1; 5. Af5+, (o 5. Rb3, Ta5; 6. Ac4, Tb5+!; 7. Axb5, ahogo); 5. ..., Ra2; 6. Ae6+, (o 6. Rc2, Te1; 7. Ad3, b5!); 6. ..., Rb1; tablas. Tampoco gana 2. Ac6?, Ta1; 3. Axb2+, Ra2; 4. Ad5+, (4. Rc2, Td1!); 4. ..., Rb1; 5. Ae4+, (5. Rb3, Ta4!); 5. ..., Ra2; tablas. 2. ... 3. Axb2+ 4. Af7+

Ta1 Ra2 ...

1. Te3+!

...

No conviene atacar de inmediato al alfil: 1. Td3?, Cc4; o 1. Th1?, Cc4; 2. Te1+, Ae5!; con ventaja. 1. ...

Rf7!

Después de 1. ..., Rd7; 2. Te1, se pierde el alfil. 2. Te1

Cc4

Esto es más fuerte que 2. ..., Cf5; tras lo cual se seguiría 3. Rh3!, con fáciles tablas. 3. Rh3!

Naturalmente, no 4. Rc2?,

...

Tf1. Después de 3. Rf1?, Cd2+; 4. Rg2, Af3+; las negras consiguen cómodamente reagrupar sus piezas.

4. ... Rb1 5. Rb3 y ganan.

3. ...

El peón b6 impide defenderse del mate con la jugada 5. ..., Ta6.

Cb2

Obligado encerramiento del 198. “Shajmati v SSSR”, 1961 Segundo premio

alfil. 4. Rg3!!

...

La jugada 4. Rh4?, llevaría a una interesante victoria de las negras: 4. ..., Rf6; 5. Rg3, Rf5; (¡zugzwang!); 6. Rh2, Rf4; 7. Rg1, Rf3; 8. Rf1, Cc4!; 9. Txd1, Ce3+; 10. Re1, Ac3+; 11. Td2, Cc4. 4. ... 5. Rh4

Rf6! ...

Ahora las negras han caído en zugzwang. Tablas

5. ...

202

Rf5


6. Rg3! 7. Th1 (g1)

Rg6 ...

1. b7

Perdería 7. Tf1?, en vista de 7. ..., Rg5; 8. Te1, Rf5; etc. (véase el comentario a la jugada cuarta de las blancas). (Nota del editor MA40: Esto no es así. Después de 7. Tf1, si 7. ..., Rg5; las blancas pueden responder 8. Th1 (g1), y si 8. ..., Rf5; con 9. Te1, consiguen tablas.)

7. ...

Rf5

Después de 7. ..., Rf6; es necesario jugar con prudencia: 8. Rf4, (8. Te1?, Rf5); 8. ..., Re6; 9. Re3, Cc4+; 10. Rd3, tablas. 8. Te1! 9. Rh4! 10. Rg3

Rf6 Rf5

Serían de consecuencias desastrosas: 1) 1. Ad8?, h3; 2. b7, (2. Tg7, h2; 3. Tg3+, Td3); 2. ..., Af3; 3. Axa5, Tb5; 4. Ae1+, Rb2; 5. Ag3, Cd7; y ganan; 2) 1. d7?, Cxd7; 2. b7, Af3. 1. ...

Af3

A fáciles tablas se llega con 1. ..., Cd7; 2. Txa5+, Txa5+; 3. Axa5, h3; 4. b8D, Cxb8; 5. Rxb8, Ag4; 6. d7. 2. Axa5!

...

Sería débil 2. b8D?, a causa de Tb5+; 3. Tb7, Axb7+. 2. ...

Tablas posicionales. 199. “Shajmati v SSSR”, 1961 (Juntamente con A. Kazantsev) Premio especial

...

Rb2

Las negras tendrían también otra jugada astuta: 2. ..., Rb3; pero la salvación contra esto sería 3. Ae1, h3; 4. Ag3, Txd6!; 5. Rb8!, tablas (otras jugadas serían desastrosas para las blancas). 3. Ae1

h3

O 3. ..., Tb5; 4. Axh4, Cd7; 5. Af2, tablas. 4. Ag3

Tablas

Cd7!

Si 4. ..., Tb5; entonces 5. Axe5+, Txe5; 6. d7. Por eso las negras eligen una fina continuación que les permite paralizar las fuerzas de las blancas. 5. b8D+

203

Tb5+


6. Db7

Ad5!

Las negras han encerrado “bajo llave" a las fuerzas superiores adversarias y se disponen a poner en viaje a su rey hacia el peón h3. 7. Ah2

...

A Ias blancas no les queda otra cosa sino 7. Dxd5?, Tb8++.

cruzaría el Rubicón); 17. Ag3, Ad5!; 18. Af4, Rf2; 19. Ah2, Ae4; 20. Af4, Txb7; 21. Txb7, Cc5; 22. Rb8, Axb7; y ganan. 14. ...

Ah1

Se ve que contra 14. ..., Rd2; hay la defensa 15. Af4+, Re2; 16. Dxf3+!, Rxf3; 17. Txd7, tablas. 15. Af4!

7. ... 8. Ag1

Rb1! Ag2!

Sería prematuro 8. ..., Tb2; a causa de 9. Ta1+!, Rxa1; 10. Dxd5. 9. Ah2 10. Ag1 11. Ah2 12. Ag1

Nuevamente se crea una posición de mutuo zugzwang y al rey no le es posible pasar a d2. 15. ... 16. Ag3

Tb4 Tb2 Ad5! ...

Af3

Tablas posicionales.

No daría resultado la combinación en busca de la libertad: 12. Ta1+?, Rxa1; 13. Dxd5, Cb6+; 14. Ra7, Cxd5; 15. d7, Ce7. 12. ... 13. Ah2

...

200. 1961 (Juntamente con A. Gurvich)

Rc2! Af3!

El rey de las negras, después del encerramiento de la torre, quiere ir a marchas forzadas hacia el peón h3 y por eso han realizado la jugada 13. ..., Af3. 14. Ag3!! Por extraño que parezca, sólo esta jugada salva a las blancas. Después de 14. Af4?, se seguiría la asombrosa 14. ..., Ah1!!; 15. Ag3, Rd2; 16. Af4+, Re2; (el rey negro

204

Ganan 1. Ac3!!

...

Sutil sacrificio cuyo sentido


201. “Revista Jaque”, 1961

se verá más adelante. Habría sido prematuro 1. Rf8?, Dxb4+; 2. Rf7, Ah5+; 3. g6, Axg6+; 4. Txg6, Dd2; (o Rh7). 1. ... 2. Rf8! 3. Rf7 4. g6 5. Txg6 6. Tg4!

dxc3 Db4+ Ah5+ Axg6+ Rh7 ...

El cierre de la cuarta fila, iniciado con la jugada 1. Ac3!!, empieza a hacerse visible. 6. ...

Ganan

Rh6

No aporta la salvación 6. ..., Dd6; 7. Th4+, Dh6; 8. Txh6+, Rxh6; 9. dxe4, b4; 10. e5, b3; 11. e6, bxc2; 12. e7, c1D; 13. e8D, Rg5; (13. ..., Dc2; 14. De6+); 14. De4. 7. Th4+!

...

Se ofrece 7. f4?, pero entonces las negras “se reaniman”: 7. ..., Dc5; 8. Th4+, Dh5+; 9. Txh5+, Rxh5; 10. dxe4, b4; 11. e5, b3; 12. e6, bxc2; 13. e7, c1D; 14. e8D, Rg4; con tablas. 7. ... 8. f4+! 9. dxe4+ 10. g4+

1. Ah5

Tomando medidas preventivas contra la amenaza 1. ..., Te1. 1. ...

Te6+

El ataque 1. ..., Te1; se refuta mediante 2. Ad1!, (pero no 2. Cd1!, a causa de Th1; 3. Ag4, Tg1; 4. Af3, Tf1; 5. Ae2, Te1; tablas). 2. Rc7

Ta6

Ganarán pieza, pero...

Rg5 Rf5 Dxe4 Rxf4

3. Af3+ 4. Ca4! 5. Ad4+ 6. Ae2+

¡He aquí donde se hace sentir la cuarta fila!

...

Ra7 Txa4 Ra6 ...

No gana 6. Ab7+?, Rb5; 7. Ac6+, Rc4.

11. g5+ y ganan.

6. ... 7. Ab6++

205

Ra5


202. “Shaji”, 1961

Después de 3. ..., Rb6; 4. Df2+, Rc6; 5. Df3+, Rb6; 6. De3+, Ra6; 7. Dh6+, Tb6; 8. Dxh2, y las blancas ganan. 4. Da4+ 5. Dc6+ 6. Dc8++

Ta5 Ab6

El asiduo apelotonamiento de las negras ha llevado a esta situación en la que el rey se ha encerrado con sus piezas y sufre mate: en esto estriba lo ridículo de su posición. 203. “Tidskrift för schack”, 1961 Tercer premio

Ganan 1. Dc5+

...

Después de 1. Df3?, Rb6!; 2. Df2+, Rb7; 3. Dxh2, Tb5+; 4. R cualquiera, a6; se crea la conocida posición de tablas teóricas GurietskoKornitsa. También arruina la victoria 1. De8+?, Ra6; 2. Dc8+, Rb6; etcétera. 1. ... 2. Dc2!

Ra6 ...

Evitando de nuevo la conocida posición Gurietsko-Kornitsa (2. Dc4+?, Rb7; 3. Dc6+, Rb8; 4. Dc2, Tb5+; 5. Rc4, a6; 6. Dxh2+, Ra7). 2. ...

Tb5+

Si 2. ..., Tb6; entonces 3. Dxh2, Rb7; 4. Dh7+, Rb8; 5. Rc5, y surge la posición ganadora de G. Laza. 3. Rc4

Ganan 1. Af7!!

...

Se ofrecen también las continuaciones 1. Ag6, y Ah5. Pero, como se ve más adelante, las dos arruinan la victoria. También son inofensivas 1. Td2?, Txb5!; 2. Axd7+, Rc7; 3. e8C+, Rb6; o 1. Txc6+?, dxc6; 2. Axc6, Tb8+; 3. Ra7, Rc7; o 1.

Ac7

206


204. “Italia scacchistica”, 1961 Tercer premio

Axd7+?, Rxd7; 2. bxc6+, Txc6; 3. Txc6, Rxe7; tablas. 1. ... 2. Ra7 3. b6

Tb8+ Ad4+ Axb6+

Variante fundamental. Pero hay también la posibilidad 3. ..., Txb6. Entonces se sigue 4. e8D+, Rc7; 5. Ta2!, y ganan. (Por ejemplo: 5. ..., Tb8+; 6. Ra6, Tb6+; 7. Ra5, Ac3+; 8. Ra4, Tb4+; 9. Ra3). Ahora se comprende cómo en el lance 1. Ag6(h5)?, Tb8+; 2. Ra7, Ad4+; 3. b6, Txb6!; 4. e8D+, Rc7; las blancas arruinan la victoria y sólo la sutil jugada 5. Tc5!, las salvarían de la derrota: 5. ..., Tb3; 6. Ra6, Axc5; 7. De5+, Ad6; 8. Da5+, Rc8; 9. Ac2, Tb8; 10. De1, Rc7; 11. Da5+, Rc8; tablas. 4. Ra6

Se comprende que no puede ser 2. Ae4?, Ta4; tablas. 2. ... 3. Ae4

Ad8!

Amenazando mate. 5. Txc6+! 6. Ae6+ 7. e8C++

Ganan

Otra tentativa, 3. Cc3+?, fracasa: 3. ..., Rc2; 4. Ae4+, Rb3; 5. Ae7, Tc1; 6. Ad5+, Rc2; 7. Ae4+, Rb3; 8. Cb1, Ra2; tablas.

dxc6 Rc7

3. ...

(Véase diagrama núm. 204) 1. Cd2+

...

La jugada 1. Ae4?, desencadena una rápida réplica: 1. ..., Re2!; 2. Cd2, Ta4!; tablas. 1. ...

Re1

No es viable 1. ..., Re2; en vista de 2. Af3+, Rf2; 3. Ae4. 2. Cb1+

Rd1 ...

Txb1!

Percibiendo lo desesperado de la situación, las negras recurren a una pequeña astucia: si 4. Axb1?, entonces Rc1; tablas. 4. Rc3!!

...

Después de esta sutil réplica, se esfuman las ilusiones de las negras. 4. ...

...

207

Ta1(c1+)


5. h3!

O 4. ..., Rc1; 5. Aa3, Ta1; 6.

...

Axb2+. 5. Rxb2 6.Af3++.

T cualquiera

Naturalmente, no 5. h4?, Rf6; 6. h5, Rf7; y ganan. 5. ... 6. h4 7. h5

205. “Trud”, 1961

Rf6 Rf7 Rf6

Ahogo. 206. Concurso FIDE, 1962-1962 Tercera mención honorífica

Tablas 1. Ae8

...

Es necesario obstaculizar el avance del peón h6, pero no con la jugada 1. Af3?. Entonces 1. ..., Td3; 2. Ah5, Rf6; 3. h4 (Rxh6); Th3; y ganan. 1. ...

Ganan 1. Ad6+ 2. Ab7

Rf2! ...

Td8 Amenazando 3. c7.

O 1. ..., Td6; 2. Ag6. 2. ... 2. Ag6! 3. Rxh6

Rf6 ...

Ta4!

La contramedida 2. ..., e3; se refuta mediante 3. c7, e2; 4. Ab4.

Pierde 3. h4?, Td4; 4. h5, 3. c7!

Rg5. 3. ... 4. Ah7

Th8+ Rf7

...

No sucumbiendo a la tentación: 3. Rb2?, e3; 4. Ac5, Tc4; 5.

208


207. “Revista Jaque”, 1962 Primero y segundo premios

Aa7, Rf3!!; 6. c7+, (6. Rb3, Tc1); 6. ..., Rg3!, tablas. 3. ... 4. Rd2!!

Tc4+ ...

Por el momento, no se ve qué motivo obliga a las blancas a realizar esta absurda jugada que favorece el avance del peón de las negras. Basta con echar un vistazo a lo que se encuentra en la pista engañadora: 4. Rb2!?, e3; 5. Aa6!!, (5. c8D, Txc8; 6. Axc8, e2; tablas), 5. ..., Tc6!!; (la natural 5. ..., Txc7?; pierde 6. Axc7, e2; 7. Ad8!!, e1D; 8. Ah4+; o 5. ..., e2?; 6. Axc4, e1D; 7. Ac5+, Rg3; 8. c8D); 6. Ab5!, e2!; 7. Axc6, e1D; 8. Ac5+, (8. c8D, Dd2+); 8. ..., Rg3; 9. c8D, De5+; 10. Rb3, Dxc5; tablas. 4. ... 5. Rd3

e3+ Txc7!

Hay que tomar el peón ahora mismo, luego ya sería tarde: 5. ..., Tc1; 6. c8D, Txc8; 7. Axc8, e2; 8. Ac5+; o 5. ..., e2; 6. Rxc4, e1D; 7. c8D. 6. Axc7 7. Ab6+ 8. Ac8!

e2 Rf1 e1D

1. Aa5+

...

Sería débil 1. Ac7 (Rb7)?, f5; 2. g7, Tg6; tablas. 1. ... 2. Ad5

Re3! ...

La defensa de la casilla a6 resultaría inútil: 2. Af1(b7)? Te8+; 3. Cualquier jugada de rey, Tg8; 4. Ab6+, Rd2(f4). 2. ...

Tampoco serviría de nada la transformación del peón en caballo: 8. ..., e1C+; 9. Re3, Cg2+; (9. ..., Cc2+; 10. Rd2); 10. Rd2, Cf4; 11. Ae3. 9. Ah3++.

Ganan

Te8+

O 2. ..., Ta6+; 3. Rb7, Txa5; 4. g7, Tb5+; 5. Ra7!, Txd5; (5. ..., Ta5+; 6. Rb6!); 6. g8D, Te5; 7. Dg7, Tf5; 8. Rb6, y ganan. 3. Rb7 4. Rc6

Te7+ ...

La amenaza 5. Af7, obliga a las negras a realizar la jugada si-

209


guiente. 4. ... 5. Af7

2. Ag5?, Aa3; 3. Re6, Ab2; 4. Af6, a3; y ganan (véase comentario a la tercera jugada de las blancas).

Tg7 Re4

El peón en g6 está condenado a la perdición y parece como si las negras fueran a salvarse... 6. Ad2!

...

Naturalmente, no 6. Ab3?, Rf5; 7. Ac2+, Rg5; 8. Ad2+, Rh5; y las negras se salvarían. 6. ... 7. Rd5! 8. Ae6++.

2. ... 3. Af4!

La pérdida de tiempo con la jugada 3. Ag5?, llevaría a un desastre: 3. ..., Ab2; 4. Af6, a3; 5. Ae5, Rg8; 6. Rd5, Ag6!; 7. Ad4, Af7+; 8. Re4, Ac4; y ganan, puesto que el rey negro avanza hacia las casillas a4 y b3, pero las blancas no pueden impedírselo.

Rf5 Txg6

3. ... 4. Ae5 5. Rd5!

208. “Ajedrez húngaro”, 1962 Primera mención honorífica

Ab2 a3 Ag6

Si 5. ..., Rg6; entonces las blancas se salvan con ayuda de los movimientos sistemáticos: 6. Ad4!, Rf5; 7. Rc4, Re4; 8. Ac3, Re3; 9. Rb3. Con la maniobra 5. ..., Ag6; las negras ambicionan crear una posición ganadora a la que se ha aludido en el comentario tercero a la jugada de las blancas. 6. Ad4 7. Re4

Af7+ Ac4

Parece como si el plan de las negras fuera a realizarse, cortarle el paso al rey blanco. Pero tampoco las blancas se duermen; con la jugada siguiente van a obstruirle al rey negro el paso por la columna g.

Tablas 1. Ta1 2. Re6!

Aa3! ...

a2 ...

Sería prematuro retirar el alfil: 1) 2. Ag7?, Aa3; 3. Rf7, Ag6+; 2) 2. Ae3?, Af8; 3. R cualquiera, Ag7; 3)

8. Tg1 Contra lo que se esperaba, la torre se lanza fuera de la cárcel y

210


se convierte en una figura activa. Ahora tablas posicionales, por ejemplo: 8. ..., Rh6; 9. Re3, Rh5; 10. Re4, Rh4; 11. Re3, Rh3; 12. Re4, Rh2; 13. Td1, (con la amenaza 14. Td2+, R cualquiera; 15. Txb2), 13. ..., Rh3; 14. Tg1, etc.

2. Ta7, cualquiera; 3. Txa3. La continuación 1. ..., Ad6; 2. Ta7!, a2; 3. Te7!, etc., lleva a la variante fundamental. 2. Th7!!

...

Los restantes repliegues son malos: 2. Td7?, Ah6; 3. Tg7, Af4; 4. Tg5, Ac7.

209. “Shajmati v SSSR”, 1962 Tercer premio

2. ... 3. Te7!

Ad6 Af4

O 3. ..., Ab8; 4. Tc7!. 4. Te5! 5. Tg5! 6. Tg7! 7. Te7!

Ah6 Af8 Ad6

Tablas. El motivo de las ofertas de sacrificio recuerda el del alfil en los estudios números 41 y 42. Tablas 1. Tg7!

210. “Shajmati v SSSR”, 1962 Segunda mención honorífica

...

Parecería como si las tablas se pudieran alcanzar fácilmente con la jugada 1. Ta6, pero no es así: 1. ..., a2; 2. Tg6, (o 2. Ta7, Ah6!; 3. Tg7, Af4; 4. Tg5, Ac7; y ganan; o 2. Te6, Ag7; 3. Tf6, Ah8; y ganan), 2. ..., Ae7; 3. Td6, Ag5; 4. Tf6, Ah4; 5. Tf5, Ad8; y ganan. 1. ...

a2

A 1. ..., Ra2; le sigue 2. Tb7!, Ad6; 3. Tb3!, A cualquiera; 4. Txa3+, Rxa3; ahogo. Las tablas posicionales se producen después de 1. ..., Aa2;

211

Ganan


1. Cc5+

...

Si 1. Cf8+, entonces Re8; ta-

Obligada. Tras 6. ..., Ad4; (6. ..., Af6; 7. Ta6+); decide 7. Ta4, Rd5; 8. Cb4+, Rc5; 9. Cc2.

blas. 1. ...

7. Ta8 8. Ta6+!

Rc6

Rápidamente pierde 1. ..., Rd6; a causa de 2. Cb7+. 2. Cd3 3. Rd2!

Y aquí no sería viable 8. Tg8?, Ah6+; 9. Rc2, Af5; tablas.

Ag4+ ...

8. ... Rb5 9. Tg6 y ganan.

A 3. Rc2?, las negras no contestan 3. ..., Aa1?; 4. Th1, Ag7; 5. Tg1, sino 3. ..., Af5!; con tablas. 3. ...

Ag7 ...

Aa1

211. Boletín del “30 Aniversario de los campeonatos de ajedrez de la URSS”, 1962 Dedicado a los participantes en el campeonato

Otras retiradas del alfil son también flojas: 3. ..., Ad4; 4. Th4; o 3. ..., Af6; 4. Th6. 4. Th1

...

La torre empieza la persecución del alfil negro. 4. ... 5. Th7!

Ag7 ...

Naturalmente, no sería recomendable 5. Tg1?, Ah6+; 6. Rc2, Af5; y las negras se salvan. 5. ... 6. Ta7!

Aa1 ...

La ofensiva continúa. 6. ...

Ah8

Ganan 1. f7!

...

Otros intentos de crear amenaza de mate por medio de 1. Rf4+, no llevan al objetivo: 1. ..., Rg2; 2. Df3+, Rg1; 3. De3+, Rg2. 1. ...

212

Tb3!


Este sacrificio de diversión proporciona contrajuego a las negras. 2. Dxb3 3. Dd3!

Axf7! ...

Sería débil 3. Db5?, Ad5+; 4. Rf2, Tg1; tablas. 3. ... 4. Rg2 5. Rxh2

Rh4 Tg1+ Tg4!

2. Te8

Las restantes retiradas de la torre llevarían a pérdida de material, por ejemplo: 5. ..., Tg6; 6. Df5, o 5. ..., Tg7; 6. Dd4+, Tg4; 7. Df6+. 6. Dh7+ 7. De7+ 8. De1+! 9. De4++.

Ah5 Tg5 Rg4

212. “Niu Stietsmien”, 1962-1963 Primer premio

Para las blancas no representa ningún peligro 1. ..., cxb2; 2. Ad2, y luego: 1) 2. ..., b1D+; 3. Rxb1, e1D+; 4. Axe1, Axe1; 5. Ta8, Ra5(b5); 6. Rb2, cualquiera; 7. a3, tablas; 2) 2. ..., Ad3+; 3. Rxb2, Af6+; 4. Rc1, Ac3; 5. Te8, tablas; 3) 2. ..., Af6; 3. Txb4+, Ra3; 4. Tb3+, Rxa2; 5. Tb6, Ac4; 6. Tb4, Ra1; 7. Ae1, Ae5; 8. Ta4+, Aa2; 9. Tb4, b1D+; 10. Txb1+, Axb1+; 11. Rd2, tablas. e1D

O 2. ..., cxb2; 3. Axb2, e1D; 4. Txe1, Axe1; 5.a3. 3. Txe1 4. a3!!

Axe1 ...

Hay que hacer saltar a los fuertes peones negros. Perdería 4. Cd3?, Axd3+; 5. Rxd3, Ra4; 6. Ag5, (6. Rc2, Ad2); 6. ..., Ra3; 7. Ae7, Rb2!; 8. Axb4, c2; 9. Aa3+, Rb1; 10. Rc4, Rxa2; o 4. Cd1?, Ac4; 5. Rb1, Ad3+; 6. Ra1, Ag3; 7. Ce3, Ae5. 4. ... 5. Cd1

bxa3 a2

Después de 5. ..., Ad3+; la salvación está en 6. Rb3. 6. Cxc3!

...

¡Un truco inesperado! 6. ... Tablas 1. Cb2+

Ra5

a1D

A tablas posicionales llevaría 6. ..., Axc3; 7. Ab2, Ab4; 8. Ah8, Ac4; (8. ..., Aa3; 9. Rb3); 9. Rb2.

213


7. Ab2

Ad3+

1. ... 2. Af5!

Axe2 d6

Si 7. ..., Axc3; entonces 8. Axc3+. 8. Rb3 9. Rc2 10. Rb3

Otras continuaciones no son mejores: 2. ..., Ab5; 3. Rf2, Ce2; 4. Axd7, o 2. ..., d5; 3. Ae6, Ac4; 4. Rf2, Ce2; 5. Axd5.

Ac4+ Ad3+

3. Rd4

...

Tablas posicionales. Perdería, naturalmente, Rf2?, Cf3!; 4. Ad7+, Ab5.

213. “Italia scacchistica”, 1963 Primer premio

3. ...

3.

Af3

Para impedir el avance del rey blanco hasta d5. 4. Ae4

Ce2+

Parece que ahora las blancas van a perder. 5. Rc4!!

Con esta astuta retirada, el rey aclara el sentido del juego de las blancas. Es evidente que todos los demás movimientos pierden.

Tablas Las negras, poseyendo una pieza menor de ventaja, es natural que quieran jugar a ganar. La posibilidad de las blancas estriba en sacar provecho de la desgraciada posición de las piezas adversarias. 1. Re3!

...

5. ... Ahogo.

(Véase diagrama núm. 214) 1. ...

...

Sería grato jugar la continuación más enérgica que, ¡ay!, llevaría a la derrota: 1. Re1!?, Axe2; 2. Rf2, (o 2. Ac2+, Rb4; 3. Rf2, Cf3!); 2. ..., Ch3+; 3. Rxe2, Cf4+.

Axe4

Af3!

El porqué el alfil va precisamente a esta casilla se comprenderá luego con claridad. Si 1. ..., Rb6; entonces 2. Rd7, Rc5; 3. b6!, Cf8+; 4. Rc7, Ce6+; 5. Rd7, tablas.

214


214. “Italia scacchistica”, 1963 Tercer premio

215. “Lidova demokratsiie”, 1963 Segundo premio

Juegan negras. Tablas

Tablas

2. Rd7 3. Rxe6 4. Ac8!

d5 d4 ...

1. Rh7 2. g7

Sería un error 4. Rd6?, a causa de Ab7!.

No sería viable 2. Axa5?, a causa de Ae5; y ganan. 2. ...

4. ...

Tb8! ...

Cc6

d3 Del lance 2. ..., Tb7; salva 3.

Después de 4. ..., Rb6; 5. Re5, d3; 6. Af5, d2; 7. Ac2, el peón negro queda retenido. 5. Rd6!

Ahogo.

3. Af8! 4. Rh6!

Tb7 ...

d2

He aquí el porqué las negras jugaron 1. ..., Af3!. Ahora la posición de blancas se ve desesperada. 6. Rc7! 7. b6+ 8. Ab7+

Rg6.

d1D Ra8 Axb7

Jugada sutil. Es extraño que la jugada 4. Rg6!?, que persigue el mismo objetivo, esto es, ahogo, sea refutada: 4. ..., Ce5+; 5. Rf5!, (5. Rg5, Ah4+!; 6. Rxh4, Tb1; 7. Rg5, Tg1+; 8. Rf6, Re4; y ganan), 5. ..., Tf7+; 6. Re6, Ah4; 7. g8D, Tf6+; 8. Re7, Ta6+; (pero no 8. ..., Tg6+?; a causa de 9. Re8, Txg8; ahogo); 9. Re8, Ta8++.

215


4. ... 5. Rg6!

Af4+ ...

Ahora, después de haber atraído al alfil negro a la diagonal c1h6, se puede llevar a cabo la combinación para conseguir el ahogo. 5. ...

216. “Ajedrez checoslovaco”, 1963 Primer premio Séptimo campeonato de la URSS, 1966 Cuarto puesto (Juntamente con T. Gorgiiev)

Ce5+

Pequeña fineza; tras 5. ..., Tb6; la salvación está en 6. Rh7!, Tb7; 7. Rg6!. 6. Rf5! 7. Re6 8. g8D 9. Re7

Tf7+ Ag5 Tf6+ ...

¡Helo aquí conseguido! Con la maniobra en dos jugadas 4. Rh6!!, Af4+; 5. Rg6!, las blancas atrajeron al alfil negro a g5 y, gracias a eso, ahora el alfil se encuentra ante el fuego de la dama. De este modo las blancas consiguen realizar una idea arriesgada: si el alfil está en h4, ganan negras; si está en g5, tablas. 9. ... 10. Re8

Tg6+ Txg8

las blancas). 1. ...

(Véase diagrama núm. 216) ...

Este jaque intermedio es imprescindible, porque tras el lance inmediato 1. Rc4?, Cc2; 2. c6+, Rxc6; las negras ganan gracias a la ausencia del peón de c (véase variante I, comentarios a la séptima jugada de

Rc7!

Sería débil 1. ..., Re6?; en vista de 2. Rb6, Cb3; 3. Ab4, y ganan. 2. Rc4!

Ahogo.

1. c6+

Tablas

...

El refrenado peón c está mal: 2. Rc5?, Cf2!; 3. Ad6+, Rd8!; 4. Af4, Cc2; 5. Rd6, Ce4+; 6. Re5, Cc3; 7. Ad2, (7. Rd6, Cb5+; 8. Rc5, Cbd4; 9. Rd6, Cf5+; 10. Re5, Ch4; 11. Rd6, Cg6); 7. ..., Cb5; 8. Aa5+, Rc8; 9. Rd5, Cbd4; 10. Rd6, Cf5+; 11. Re5, Ch6; 12. Rd6, Cg8; y la posición de las blancas queda perdedora. También si en esta variante, en lugar de 4. Af4, las blancas juegan 4. Rc4, en-

216


tonces el juego podría deslizarse así: 4. ..., Cc2!; 5. Ac5, Ch3!; 6. Rd3, Ce1+; 7. Re2, Cf4+!; y las negras deberían ganar. Después de 2. Rc4!, surge un juego con dos variantes simétricas. I 2. ... 3. Rd3 4. Re2 5. Rf3 6. Rg4 7. Rf3

2. ...

Cf2

Ahora el caballo de h1 se apresura a acudir en socorro del caballo de a1. 3. Rc3

...

Amenazando 4. Rb2. 3. ... 4. Rd2!

Cd1+ ...

No se puede bromear: 4. Rd3?, Rxc6; 5. Rd2, Cb2; 6. Rc3, Ca4+; 7. Rb4, Cb6; 8. Rc3, Cd5+; 9. Rb2, Cxe7; y ganan. 4. ... 5. Rc3 6. Rb4!

Rxc6

Las negras se ven obligadas a perder tiempo, puesto que a 7. ..., Ch4+; le sigue 8. Rg4, Cg2; 9. Rf3, Ce1+; 10. Re2, Cc2; 11. Rd3. 8. Ad8!!

II

Cc2 Ce1+ Cg2 Ch4+ Cg6 ...

De nuevo había la amenaza de que jugase el caballo h1. Ahora se comprende que, si no fuese por el peón de c, las negras jugarían a tomar en e7. 7. ...

Tablas posicionales.

Cb2 Ca4+ ...

Sería débil 6. Rc4?, en vista de Rxc6; 7. Af8, Cb6+; 8. Rc3, Cd7; 9. Ae7, Cc5.

...

6. ... 7. Rc3 8. Rb4 9. Rc3 10. Rd2 11. Rc3

¡Solamente así! Pierde 8. Aa3?, a causa de Ch4+; 9. Rg4, Cg2; 10. Rf3, Ce1+; 11. Re2, Cc2. Y si 8. Ab4?, entonces Ce5+; 9. Rg2, Cd3; 10. Ad2, Chf2.

Cb6 Ca4+ Cb2 Cd1+ Cf2(b2)

Tablas posicionales. 8. ... 9. Rg4 10. Rf3 11. Re2 12. Rf3

Ch4+ Cg2 Ce1+ Cc2(g2)

El mérito del estudio radica en la comparación de dos variantes simétricas con funcionamiento alternativo de los caballos.

217


217. “Shajmati v SSSR”, 1963 Primera mención honorífica

4. Ac3! 5. Rg2!

Cf3 ...

Evitando la variante 5. Rg4?, Ae1!; 6. Af6, Ch2+; 7. Rf4, Cf1. 5. ...

Cg5

Sería inofensivo el jaque 5. ..., Ce1+; a causa de 6. Rh3. 6. Af6!

¡Zugzwang mutuo! La clavada del caballo g5 en la diagonal f6-h4 no permite a las negras realizar su ventaja material.

Tablas 1. e8D+

9. Ac3!

Rd7

Las negras están obligadas a defender el alfil e8 porque, después de 2. ..., Re7; 3. Ac5+, Rd7; 4. Rh3, perderían pieza. Y si 2. ..., Rd5; entonces 3. Cxe8, Rxd4; 4. Rh3, y las tablas son nuevamente inevitables. 3. Rh3

...

Segunda posición de zugzwang mutuo, pero ahora más paradójica que la primera. Y de nuevo el caballo negro en d2 cae en clavada simétrica, pero esta vez en la diagonal c3-e1. Cualquier jugada de los peones negros lleva a un debilitamiento de la posición: 1) 9. ..., f5; 10. Axd2, Axd2; 11. Cg3, Af7; (11. ..., f4; 12. Ce4); 12. C7xf5, tablas; 2) 9. ..., g5; 10. Cg3, Axg3; 11. Axd2, tablas. 9. ...

Ce1!

Defendiendo indirectamente el alfil de h4.

Cf3 Ae1 Cd2

Nuevamente no es temible 8. ..., Ch4+; a causa de 9. Rf1.

Axe8 ...

Introduciendo una cuña en la posición de las negras. 2. ...

6. ... 7. Ac3! 8. Af6!

...

Indispensable jugada de diversión; no convenía 1. e8T+?, en vista de Rd5+; 2. Rf3, Axe8. 1. ... 2. Cg7+

...

Re7

Pensando dar salida al descansado alfil.

218


10. Ab4+ 11. Aa5+ 12. Ab4+ 13. Ac3!

Rd8 Re7 Rd7 ...

1. ... 2. Cxg4

A 2. Axg7, le sigue 2. ..., g3. 2. ... 3. Rf5!

La tentativa de las negras no ha cuajado. 13. ... 14. Af6! 15. Ac3!

Rf7 ...

Cf3 Ah4

Tablas posicionales. La ininterrumpida alternativa de la serie de clavadas del caballo constituye el tema principal del estudio.

Ce6+ ...

Esta jugada representa un retraso para el avance del pe贸n de c, pero en compensaci贸n las blancas convierten a su rey en una pieza activa. La jugada 3. Rh5?, fracasa: 3. ..., Ae1; 4. c4, Cc5!; 5. Ce5+, Re6; 6. Cf3, Ac3!; 7. Ad2, Axd2; 8. Cxd2, Re5!; 9. b4, Cd3; 10. b5, Rd4; 11. b6, (11. Cb3+, Rxc4; 12. b6, Ce5; 13. b7, Cd7!); 11. ..., Cb4!; 12. b7, Ca6!. 3. ... 4. Ce5+ 5. Cc6+

218. Match Druybi, 1963 Primer premio (Tema: Mate con dos piezas activas bloqueando casillas)

Ae1 Re7 Rd6!

A 5. ..., Rd7; se sigue 6. c4, por ejemplo 6. ..., Cc5; 7. Ce5+, Rc8; 8. Cf3, Aa5!; 9. Cd4, Ac3; 10. Ce2, Ab4; 11. Cc1, Aa3; 12. Ae3, y ganan. O 6. ..., Ac3; 7. Cb8+, Rd6; 8. Ae3, Ad4; 9. Ac1, Aa7; 10. Aa3+, Ac5; 11. b4, Aa7; 12. b5+, Ac5; 13. Axc5+, Cxc5; 14. Ca6, y ganan. 6. c4

Ahora, cuando hay que defender la casilla d5, se puede jugar el pe贸n. Naturalmente, ser铆a malo 6. Cd4?, Cxd4+; 7. cxd4, Rd5; tablas, o 6. Ca7?, Axc3; 7. Cb5+, Rc5; 8. Cxc3, Cd4+; tablas.

Ganan 1. Cf6+

...

...

Arruina la victoria 1. Rg6?, Ce8!.

6. ...

Ac3!

Esta jugada crea dificultades

219


219. “Niu Stieitsmien”, 1963-1964 Primero y segundo premios

para las blancas, pero, por otra parte, le colman una insuficiencia: el bloqueo de la casilla c3, lo que las blancas aprovecharán en el final del estudio. Si 6. ..., Af2; entonces 7. b4, Ae1; 8. b5. 7. Ca7!

...

Cediendo a las negras la casilla d4, pero amenazando con la jugada Cb5+. Habría sido débil 7. Ae3?, Cg7+; con tablas. 7. ...

Cd4+

No había nada mejor. 8. Re4 9. Cb5+

Tablas

Cxb3 Rc5

2. ... 3. Rb2

Acercándose al peón y... al mate. 10. Af8+ 11. Ca3++.

Rxc4

Las negras, disponiendo de tiempo, defienden al alfil, pero el peón retiene al rey. Parece como si las cosas se pusieran mal para las blancas.

(Véase diagrama núm. 219)

4. Ra2!

Clásica proporción de fuerzas: torre y peón contra torre y dos alfiles. ¿Conseguirán las blancas ganar un alfil y lograr las tablas? 1. h7

2. Tc5

...

...

La fuerza de esta jugada se comprenderá más tarde (véase comentario a la jugada quinta de las negras). Pierde 4. Ra3?.

Th4

Esto es más fuerte que 1. ..., Te8; tras lo cual se seguiría 2. Tc5, con rápidas tablas.

Ta4+ Tb4+

4. ... 5. Th5

Rg7 Rh8

Ahora se ve claro cómo después de 4. Ra3?, las blancas caerían inmediatamente en zugzwang.

Rechazando la tentación 2. h8D?, Txh8; 3. Txh8, Ac3+.

220

6. Ra3


Creando una posición de mutuo zugzwang. A causa de eso, las negras no pueden ganar porque les toca a ellas el turno de juego. 6. ... 7. Ra2 8. Ra3 9. Rb3

Amenazando 2. Rf6. No convenía 1. Re5?, a causa de 1. ..., Cf7+; 2. Rf6, Cd8. 1. ... 2. Rf5 3. Rg4 4. Rf3 5. Re2 6. Ab2!

Tb1 Tb4 Ta4+ Ae8

Las negras piensan reorganizar su posición. 10. Te5 11. Td5 12. Tc5 13. Ra3 14. Th5

Ad7 Ac6 Tb4+ Ab5

Tablas posicionales zugzwang mutuo.

por

Jugada muy sutil, si se tiene en cuenta la existencia de otras dos tentadoras continuaciones: 6. Ad6+, y 6. Ac5. Pero 6. Ad6+!?, encuentra la réplica 6. ..., Rc8; 7. Rd3, Rd7; 8. Af8, Ce1+; 9. Re2, Cg2; 10. Rf3, Ch4+; 11. Rg4, Cg6. Aún más rápidamente pierde 6. Ac5?, a causa de 6. ..., Cg3+; 7. Rd3, Ce1+. 6. ...

220. “Niu Stieitsmien”, 1963-1964 Cuarto premio (Rehecho)

Cg6 Ch4+ Cg2 Ce1+ Cc2 ...

Cb4!

Corroboración de la vigilancia de las blancas. La jugada 6. ..., Cg3+, lleva rápidamente a tablas después de 7. Rd2. 7. Aa3!

...

La continuación 7. Ac3?, pierde: 7. ..., Cd5; 8. Ae5+, Rc8; 9. Rf3, Cb4; 10. Rg2, Cf2. 7. ...

De otro modo, después de 7. ..., Cd5(c6); 8. Rf3, se pierde el caballo de h1, pero a 7. ..., Cg3+; le sigue 8. Rf3.

Tablas 1. Re6!

Cc2

8. Ab2!

...

Rc8

Última tentativa de ganar.

221


9. Ac3!

...

celosamente a la transformación del peón en dama.

Esta astuta jugada termina la construcción de la defensa de las blancas y, en definitiva, lleva con ello al final. Sería prematuro 9. Rf3?, a causa de Ce1+; 10. Re2, Cf2!. 9. ...

2. ... 3. Cd2+ 4. Re7!

Esta astuta jugada acaba la construcción de la posición por la que se han afanado las blancas.

Cg3+

La amenaza 10. Rf3, obliga a las negras a hacer esta jugada. 10. Rd3 11. Ab4 12. Rc4

a1D Re5 ...

I

Ca3 Cb5

4. ... 5. Cd3+ 6. Cb4+

Tablas. Interesante itinerario del rey blanco: e6-g4-e2-c4.

Cxe3 Rd5

Jaque perpetuo. II

221. “Problem”, 1964-1965 Primero y segundo premios

4. ... 5. Cf3+ 6. Cg5+ 7. Cf3+

Dc3 Re4 Re5

Nuevamente jaque perpetuo. (Véase diagrama núm. 222) 1. Tf2+

...

Indispensable. A pérdida de pieza llevaría 1. Cg3+?, Rg1. 1. ... 2. Cd5!

Tablas 1. Cc4! 2. Cb4!

Rg1 ...

Pero no 2. Ce6?, a causa de Ab6; con tablas.

a2 ...

Por ahora no se comprende por qué las blancas contribuyen tan

222

2. ... 3. Tf8

Rxh1 Aa5


12. Cg3 13. Cf5 14. Ce3

222. Concurso en memoria de A. V. Galitsko, 1964 (Juntamente con R. Mandinian) Cuarto premio

Rh3 Rh2 Rh3

Si 14. ..., Rh1; entonces 15. Cd5, Rh2; 16. Cf4, etc. 15. Cg2 16. Cf4 17. Tg7 18. Tg2+ 19. Te2 20. Td2

Rh2 Rh1 Rh2 Rh1 Rg1 Rf1

O 20. ..., Rh1; 21. Cd5, Rg1; 22. Ce3, y lo demás como en la variante principal. 21. Cg2 22. Ce3 23. Cg4 24. Ch2 25. Rb1!

Ganan Obligada, puesto que con 3. ..., Ag5; 4. Th8+, Rg2; 5. Tg8, se pierde el alfil. 4. Ta8 5. Rb2!

b6 ...

Emparedamiento de ambos alfiles. Empieza la lucha de torre y caballo contra rey. 5. ... 6. Tf8 7. Ce3 8. Tg8 9. Cg4 10. Cf6

Las blancas deciden meter en el juego a su rey. La misión de bloquear al peón negro pasa a la torre. 25. ...

Rg1

A mate lleva 25. ..., b2; 26.

Rg2 Rg3 Rh4 Rh5 Rh4 ...

Cf3. 26. Tb2!

Las blancas empujan al rey negro al rincón h1. 10. ... 11. Ch5

Rg1 Rh1 Rg1 Rh1 ...

y ganan. (El procedimiento no puede ser más simple: avance del rey blanco por la primera fila hasta la casilla e1.) (Véase diagrama núm. 223)

Rh3 Rh4

1. Ag7+

223

Ad4


223. “American Chess Quarterly”, 1964-1965 Primero y segundo premios Séptimo campeonato de la URSS, 1966 Segundo puesto

Invitando a las blancas a elegir la siguiente variante natural y que se impone por sí misma: 5. Ag8, Re4; 6. Ab3, (o 6. Rb3, Ae5; 7. Rc4, Rf5; 8. Rd5, Af6; 9. Rd6, Rg6; tablas), 6. ..., Ae5!; 7. Ac2+, Rd5; 8. Af5, Tb8!; tablas posicionales, por ejemplo: 9. Ra3, Rd6; 10. Ra4, Rd5; 11. Ra5, Rd6; 12. Ra6, Rd5; 13. Ra7, Te8; con la amenaza 14. ..., Te7+, 15. R cualquiera, Txg7; tablas. 5. Af7!

Ta8+!

Las negras realizan un interesante contraplán, comprendiendo que 5. ..., Re4; 6. Ag6+, Rd5; 7. Rb3, Ae5; 8. Af5, lleva a una posición conocida en que las blancas ganan. 6. Rb3 7. Ra4

Ganan 2. h6 3. Rb1!

Rd3+ ...

La superficial jugada 3. Rd1?, arruina la victoria a causa de 3. ..., Ae3. 3. ...

Tb8+!

Esta jugada inicia la lucha cuyo tema consiste en el choque de planes opuestos. Si se juega de inmediato 3. ..., Th8; entonces 4. Ab3, Re4; 5. Ac2+, Rd5; 6. Af5!, Ae5; 7. Rc2, y las blancas, llevando el rey a h5 y g6 consiguen la victoria. La posición, después de 6. Af5!, es fundamental: las blancas esforzándose en ganar; las negras, en evitarlo. 4. Ra2

Th8

Tb8+ Th8!

Invitando a las blancas a jugar una de las siguientes tentadoras variantes: 1) 8. Rb5!?, Re4; 9. Rc4, (9. Ag6+, Rd5; 10. Ra4, Ae5; 11. Af5, Tb8; tablas posicionales), 9. ..., Rf5!!; 10. Rxd4, Txh7; 11. Ag8, Txg7; 12. hxg7, Rg6; tablas; 2) 8. Ag6+?, Rc4; 9. Ae4, Tb8; tablas con ayuda de los jaques continuos de la torre en la columna b. 8. Aa2!!

...

Gana solamente esta jugada, que liquida las mencionadas posibilidades de tablas de las negras. 8. ...

Rc3

O 8. ..., Re4; 9. Ab1+, Rd5; 10. Rb3!, Ae5; 11. Af5, y ganan.

224


9. Ag8!

...

Ae5; 2. Ae3+, Rb2; tablas).

La trampa se cierra a tiempo: ahora el rey de las negras llega retrasado en una jugada y no consigue prestar ayuda a sus piezas. 9. ... Rd3 10. Rb5 Re4 11. Rc6 Ae5 12. Rd7 Rf5 13. Re7(e8) y ganan. Todos los esfuerzos de los planes de oposición de las negras al plan de las blancas no han servido para alterar el resultado. Les impidieron la penetración del rey blanco en la casilla h5, pero se vieron obligadas a permitírselo en la casilla e7. 224. “American Chess Quarterly”, 1964-1965 Cuarto premio

1. ... 2. c6

Rb1 ...

Con sutiles jugadas, se refuta la fuerte pista engañadora: 2. Rb4!?, Ac3+!; 3. Ra3, Ab2+; 4. Ra4, Ae5!!; (4. ..., Af6?; 5. c6, Ae5; 6. Rb4, lleva a la solución del autor); 5. Cc6, Af6!; 6. Ca5, (6. Cb4, Rb2; 7. Cxa2, Txa2+; 8. Axa2, Rxa2; 9. c6, Ae5; tablas (Nota del editor MA40: En esta variante hay un error, si las blancas, en su novena jugada, en lugar de mover c6, juegan Af4, ganan. Por ejemplo 9. ..., Ad8; 10. c6, Rb2; 11. Ab8, Rc3; 12. Rb5, Rd4; 13. Aa7+, Rd5; 14. Ab6.)), 6. ..., Rb2; 7. Cc4+, Rc3; 8. c6,

Ad8; 9. Af4, Rd3!; 10. Ad6, Tc1; 11. Ce5+, Rc3!; 12. Axa2, Ta1; 13. Ra3, Ag5!; 14. Ab4+, Rc2; 15. c7, Ac1+; 16. Ra4, Txa2+; 17. Rb5, Ta8; tablas. 2. ... 3. Rb4!

Ae5 ...

Solamente a tablas lleva la elegante, pero no mejor continuación, 3. Ad4!?, Axd4; 4. c7, Rb2; 5. c8D, Tc1. 3. ...

Rb2

A 3. ..., Ac3+; la sigue la réplica 4. Rc4, Rb2; 5. c7, Th1; 6. Axa2. 4. c7! Ganan 1. Ae3+

Axc7

Tomar el peón es obligado; después de 4. ..., Th1; (4. ..., Ac3+; 5. Rc4), se sigue 5. c8D, Th4+; 6.

...

Jaque indispensable (1. c6?,

225


Rb5, y la victoria de las blancas no necesita comentarios. 5. Ad4+

225. Concurso en memoria de R. Réti, 1965 Cuarto premio

Rc1!

Rápidamente perdería 5. ..., Rb1; en vista de 6. Cb5. 6. Axa1

Rb1

Parece como si las negras pudieran darse por satisfechas: ganarán el alfil de a1 de las blancas, pero les aguarda una triste decepción. 7. Cb5!

Ad8!

O 7. ..., Rxa1; 8. Ra3, Rb1; (8. ..., Ae5; 9. Ac2); 9. Axa2+, Ra1; 10. Cd4, Ad6+; 11. Rb3, cualquiera, 12. Cc2++. 8. Rc3!!

...

Proponiendo a las negras dos maneras de tomar el alfil. Naturalmente no conviene 8. Ra3?, a causa de Ae7+, tablas. 8. ...

Af6+

Es conocido el procedimiento de dar mate al rey negro tras el lance 8. ..., Rxa1; 9. Rc2. 9. Rd2! 10. Ac2+ 11. Aa4(d1) 12. Ca3+ 13. Cc4+ 14. Ac2++.

Ganan 1. Cf6+!

...

Fuerte pista engañadora es 1. Ce7+!?, examinada en la solución final. 1. ... 2. Ra2!

Rc5 ...

Las blancas esquivan varias celadas: 2. Cb3+!?, Rb5; 3. Ce4, Ad6!; 4. Cxd6+, Ra4; 5. Ra2, ahogo; 2. Ce4+?, Rd4; 3. Cd2, Ad6; 4. a4, Rc3; 5. Cb7, Rb4; 6. a5, Rb5; 2. Cd7+?, Rb5; 3. Cb7, Rc6; 4. Cdc5, Ag1.

Axa1 Rb2 Rb1 Rb2 Rb1

2. ... 3. Cb7

Rb5 ...

Defendiendo la casilla d6. 3. ...

226

Rb6


O 3. ..., Ac7; 4. Ce8!, Ab6; 5. Cbd6+, Ra4; 6. Ce4, Aa5; 7. Cc5+, Rb5; 8. Cd3, y ganan. 4. Cd8 5. a4

226. Concurso en memoria de R. Réti, 1965 Quinta mención honorífica

Ad6 ...

Habría sido débil 5. Cd5+?, a causa de Rb5; 6. Cc3+, Rc4. 5. ...

Ae7

Tras la jugada 5. ..., Rc5; gana 6. Rb3, Ae7; 7. Ce4+. 6. Cd5+

Ra5

Después de 6. ..., Rc5; decide 7. Cc6. 7. Cc6+ 8. Cc3++.

Tablas Td1, a3; 9. Af6, Cc1.

Rxa4

1. ...

Engañadora pista temática: 1. Ce7+?, Rc5; y luego: 1) 2. Cb3+, Rb5; 3. Cc8(f5), Ad6!; 4. Cxd6+, Ra4; 5. Ra2, ahogo; 2) 2. Cf5, Rb5; 3. Cb7, Ac7; 4. Cbd6+, Ra4; 5. Ra2, Aa5!; 6. Cc4, Ab4; 7. Cb2+, Ra5; 8. a4, Ac3; tablas; 3) 2. Ra2(b2), Rb5; 3. Cb7, Ac7!; 4. Cd5, Ae5; 5. Cb4, Ac7; 6. Cd5, Ae5; 7. Ce7, Ac7; tablas posicionales; 4) 2. Cac6, Ad6; 3. Ra2, Rb5; tablas.

Las restantes réplicas son peores: 1. ..., Rd6; 2. Tc1!, a3; 3. Af8+, R cualquiera; 4. Axa3; 1. ..., Rd7; 2. Td5+, Rc6; 3. Td1, Cd3; 4. Ag7; 1. ..., Cc6; 2. Tb5, a3; 3. Ag7, llevando todas ellas a tablas. 2. Tc1

2. ...

...

Después de 1. Tb5?, Cb3; las blancas pierden. Sería inútil 1. Tf7+?, en vista de Rc6; 2. Tf6+, Rd7; 3. Tf7+, Re8; 4. Tf8+, Re7; 5. Tb8, Cb3; 6. Ag5+, Rd7; 7. Td8+, Rc6; 8.

...

Sería malo 2. Ae3?, a causa de Ra6; 3. Tc1, a3; 4. Cf4, a2.

(Véase diagrama núm. 226) 1. Tc5+

Rb6

a3

El peón estaba en peligro. La salvación de las blancas consiste en decidirse a actuar.

227

3. Cf4!

...


Las blancas meten en el juego al caballo y crean la amenaza Cd5+. 3. ...

227. Concurso FIDE, 1965 Primer premio (Rehecho en 1969) Noveno campeonato de la URSS, 1968 Primer puesto

bxc1D

Tampoco son temibles los peones de las negras con las variantes 3. ..., a2; 4. Cd5+, Rb5; (4. ..., Ra6; 5. Cc7+, Rb6; 6. Ae3++) 5. Cc3+, R cualquiera; 6. Cxa2; o 3. ..., Cb3; 4. Cd5+, Ra5; 5. Tc7!. 4. Cd5+ 5. Axc1

Rc5! a2

¿No ha llegado el momento de que las blancas rindan las armas? 6. Cc3! 7. Ab2!

a1D ...

Tablas

¡Atrapada la dama! 7. ... 8. Ca4+

1. ...

Dxb2

Imprescindible. Las negras no consiguen ir con el rey en ayuda del peón después de 1. ..., Rc2; 2. Re6, e4; 3. Ag5, Cg4; (3. ..., Cg8; 4. Rf7); 4. Rf5, Cf2; 5. Ae3, tablas; o 1. ..., Re2; 2. Rc6, e4; 3. Rb7, Cf7; 4. Ae7, tablas; o 1. ..., Cg4; 2. Rc6, e4; 3. Ag5, tablas.

Tablas. (Véase diagrama núm. 227) 1. Rd7!

e4

...

Es imprescindible que el rey empiece a actuar inmediatamente. Pierden las blancas con el lance 1. Af6?, e4; 2. Ag5, Cc7+; 3. Rd7, (3. Re7, Cf5+; 4. Rf6, Cd6; 5. Re5, Ccb5); 3. ..., Cf7; 4. Ah4, Cb5; 5. Re6, Cfd6. O 1. Ag5?, Cg4; 2. Rd7, Cb6+; 3. Rc6, (3. Re6, Re2; 4. Rf5, Rf3); 3. ..., Cc4; 4. Rd5, Cd2; 5. Af6, e4; 6. Ag5, Cf2; y ganan.

2. Ag5

...

Hay que detener al peligroso peón, porque después de 2. Rc6?, e3; 3. Rb7, (o 3. Ag5, e2; 4. Ah4, Cf5; 5. Af2, Ce3; 6. Rb7, Cg2; 7. Rxa8, Rc2; 8. Rb7, Rd3; 9. Rc6, Re4; 10. Cualquier movimiento de rey, Rf3); 3. ..., Cf5; las blancas perderían.

228


2. ...

Cf7

Si 8. ..., Ca1; entonces 9. Rc3. O 8. ..., Cd2+; 9. Rd4, tablas.

La continuación más fuerte. Después de 2. ..., Cf5; (2. ..., Cb6+; 3. Re6, Cg4; 4. Rf5, Cf2; 5. Ae3); 3. Rc6, las tablas son evidentes. 3. Af4!

Re2!

Otra jugada del rey: a c2, es más débil a causa de 4. Re7!, Ch8; 5. Rf6. 4. Re6!

Cd8+

Después de 4. ..., Ch8; 5. Rf6, Cb6; 6. Rg7, se pierde el caballo de h8. 5. Rd7

...

El alfil no debe detenerse en la casilla h6, sino más lejos: en c1. Solamente esto salva a las blancas (véase el comentario a la jugada decimotercera de las negras). 9. ... 10. Ae3! 11. Rb5 12. Rc6 13. Rd7

...

Pero no 4. Re7?, Rf3; y la defensa de las blancas se derrumba. También sería débil 4. Rc6?, Rf3; 5. Ad2, (5. Ac1, Cd8+; 6. Rd7, Cb7; 7. Rc6, Ca5+; 8. Rb5, Cb3); 5. ..., Ce5+; 6. Rb7, Cb6. 4. ...

9. Ag5!

Rg4 Ca5+ Cb7 Cd8+ Cf7

Ahora se hace comprensible por qué perdía la jugada 9. Ah6. 14. Re6!

...

No es hacedera 14. Rc6?, Ce5+; 15. Rb7, Cc4; 16. A cualquiera, Cab6; 14. ...

...

Rf3

Si 14. ..., Cg5+; entonces 15. Re5.

Empieza la persecución hasta el final. 5. ... 6. Rc6 7. Rb5 8. Rc4!

Cb7 Ca5+ Cb3 ...

Sería malo 8. Rc6?, Cd4+; 9. Rb7, Ce6. 8. ...

Rf3

15. Ad2! Tablas posicionales. Si las negras juegan 15. ..., Re2; entonces nada más simple para forzar las tablas que 16. Af4, etc. (Hay un camino más complicado para conseguir las tablas por medio de la jugada 16. Ab4, según afirman comprobaciones analíticas). El estudio siguiente (número 228) presenta otra interpretación de la misma idea.

229


228. “Endgame”, 1969

Ad2, Rd7; 6. Ab4, Cf4+; 7. Rd4, d5; o, finalmente, 3. Ad8?, Rc8; 4. Rd5, Rd7; 5. Aa5, Cg3; 6. Ab4, Cf4+; 7. Rd4, d5. 3. ... 4. Ab4!

Rc6 ...

Pero no 4. Rf3?, Ce5+; 5. Rg2, Cd3; y 6. ..., Chf2. Tras 4. Rf5?, gana Ce7+; (4. ..., Cf8?; 5. Ab4); 5. Rf4(e4), Rc5; 6. Rf3, Cf5; 7. Rg2, Chg3. 4. ... Tablas 1. Rd3

...

Esforzándose en llegar a la importante casilla e4, desde la cual el rey de las blancas actuaría en tres direcciones, amenazando al peón y a los dos caballos. 1. ...

Rb7

A 1. ..., Cg6; le seguiría 2. Ae1!; y luego como en la variante fundamental. 2. Re4

Cg6

Si 2. ..., Rc6; entonces 3. Rf3, Cg6; 4. Af6, con las continuaciones 5. Rg2, y 6. Rxh1. 3. Ae1

...

d5+

También se salvarían las blancas después de 4. ..., Cf2+; 5. Rf5!, (5. Rf3?, Ce5+; 6. Re2, d5; 5. Re3?, Cg4+); 5. ..., Ch4+; 6. Re6!, d5; 7. Ae1. 5. Rf5!

...

No es viable 5. Rf3?, a causa de Ce5+; 6. Rg2, Cf2. 5. ...

Rb5

Después de 5. ..., Ch8; 6. Rf6, Cf2; 7. Rg7, se pierde el caballo de h8. 6. Ad6!

...

Sería malo 6. Aa3?, o 6. Ae1?, Cf8; 7. Rf4, Cd7; 8. Rf3, Ce5+; 9. Rg2, Cd3.

Tentadora, pero mala, 3. Rd5?, a causa de Rc7; 4. Ae1, Rd7; 5. Ab4, Cf4+; 6. Re4, Cf2+; 7. Rf3, d5; o 3. Ag5?, Cg3+; 4. Rd5, Rc7; 5.

230

6. ... 7. Ab4! 8. Ad6! 9. Rg4 10 .Rf3

Rc6 Rb5 Ch4+ Cg2 Ce1+


11. Re2 12. Rd3

Cc2 ...

1. e6

O 12. Rf3?, Cd4+; 13. Rg2, Cf5; 14. Ae5, Chg3. 12. ...

Después de 1. Ta3?, Tb1+; 2. Rd2, Ab3; la victoria de las negras es indiscutible.

Rc6

1. ... 2. Re2!

Quedaría atrapado el caballo después de 12. ..., Ca1; 13. Rc3. Y si 12. ..., Ce1+; entonces 13. Re2, etcétera, con movimientos de las piezas en dirección contraria a las agujas de un reloj. 13. Ae7!

...

...

Tb1+ ...

Rápidamente pierde 2. Rf2?, Ad4+; 3. Re2, Tb2+; 4. Rf1, Ab5+. 2. ...

Ae8!

Defendiéndose contra 3. Tg8+!, y al mismo tiempo montando una pequeña trampa.

Pierde 13. Af8?. 3. Ta3! 13. ... 14. Ac5! 15. Ae7!

Rd7 Rc6

Tablas posicionales.

...

Evitando la trampa 3. Tg8?, Tb6!. También sería malo 3. d7?, a causa de Ah5+, 4. Rd2, Td1+; 5. Rc2, Td5!; 6. Tg8+, Re7; y ganan.

229. “Viechernii Kiiev” 1965 Primer premio

3. ... 4. Rd2

Ab5+ Ac6

Las negras defienden la casilla a8. 5. Tg3 6. Re1!!

Tb2+ ...

Un paso en falso y la posición de las blancas se hunde 6. Rc1?, Tg2; 7. Tb3, Tg1+; 8. Rd2, Td1+!; 9. Rxd1, Aa4; 10. Rc2, Af6; y ganan. Este motivo ganador se utiliza también en el siguiente estudio (número 230). Tablas

6. ... 7. Tb3!

231

Tg2 Tg1+


1. ... 2. Rxf2 3. Re1 4. Th2!

Tampoco ayuda 7. ..., Rc8; 8. d7+, Rc7; 9. Tb8!. 8. Re2! 9. Re1!

Tg2+ ...

No es viable 9. Rf1?, en vista de Tb2; 10. Tg3, Ab5+; 11. Rg1, Tb1+; 12. Rg2, Af1+; 13. Rf2, Ad4+. 9. ... 10. Tg3

Tb2

Tablas posicionales.

d3+ e3+ Th6 ...

Engañadora pista temática: 4. Tg7+?, Rd8!; 5. Tg8+, Re7; 6. Af3, Tb6; 7. Tg7+, Rd8!!; (7. ..., Rf8?; 8. Tb7, Tg6; 9. Tb8+, Re7; 10. Te8+!, Rxe8; 11. Ah5, y ganan); 8. Tb7, Tg6; 9. Tb8+, Rd7!; 10. Tb7+, Rd8!; 11. Tg7, Tb6; 12. Tg8+, Re7; 13. Tg7+, Rd8; tablas posicionales. Esta variante es comparable con la fundamental del estudio número 229.

230. “Tidskrift för Shack”, 1965 4. ...

Tb6

Si 4. ..., Tc6; entonces 5. Ad1!, e2; (5. ..., Tc1; 6. Th3!); 6. Aa4. Ahora no sirve ya 5. Ad1, a causa de e2; 6. Aa4+, Re7; 7. Rf2, Tb1; 8. Ac3, Tf1+; con tablas. 5. Tb2 6. Ag4+ 7. Tb7+!

A las conocidas tablas posicionales lleva 7. Af3?, Tg6; 8. Tg2, Tb6; 9. Tg7+, Rd8!!; etc.

Ganan 1. Re2

Th6 Re7! ...

7. ... 8. Tb8+!

...

Otro procedimiento de parar al peón f2 es débil: 1. Ae2?, e3+; 2. Rd3, Th6; 3. Axd4, Th1; 4. Tg7+, Re8!; tablas. A la fundamental pista temática engañadora lleva 1. Tg7+?, Rd8!; 2. Re2, d3+; 3. Rxf2, e3+; 4. Re1, Th6; etc. (véase comentario a la cuarta jugada de las blancas).

Rd8 ...

Y ahora sería erróneo 8. Af3?, en vista de Tg6; 9. Tb8+, Rd7!; 10. Tb7+, Rd8; 11. Tg7, Tb6; etc. 8. ... 9. Af3

Re7 Tg6

Pensando salvar, a pesar de todo, tablas posicionales.

232


10. Te8+!

...

Arruina la victoria 10. Tb7+?, Rd8!.

Sería inútil 2. Ab7?, a causa de Rf2; 3. Aa7+, Ae3; 4. Axe3+, Rxe3; con lo que detrás del peón hay una pieza protegiéndolo.

10. ... Rxe8 11. Ah5 y ganan.

2. ...

Rd2

No les conviene a las negras utilizar el peón por medio de 2. ..., Rf2; 3. Cd3+, Rf1; 4. Ag3, Ad2; 5. Ra4, Rg2; 6. Ah4, y la victoria de las blancas no necesita comentarios.

231. “Tiem 64”, 1965 Primer premio

3. Ag3 4. Ah4!

Af4 ...

4. Cf3+?, Re3; 5. Axf4+, Rxf3; y las negras se salvan. 4. ...

Rd1

Amenaza 5. ..., Ad2. Las blancas tienen que adoptar medidas categóricas. Ganan 1. Cf3

5. Rc4! 6. Ab5! 7. Aa4+ 8. Ag5++.

...

No conviene 1. Ra4+?, Rd2; 2. Cf3+, Rd1; 3. Ag3, Ad2; con tablas, o 1. Ag3?, Af4. 1. ...

2. Ce1

(Véase diagrama núm. 232) 1. e7!

Re3

Se produciría la consolidación de las fuerzas blancas después de 1. ..., Ad2; 2. Ag3, Rc2; 3. Ac8!, Rd1; 4. Ag4!, y se robustece la parada. ...

Ad2 Axe1 Rd2

...

Las blancas utilizan inmediatamente su importante triunfo: el peón pasado. Medidas profilácticas llevarían al desastre: 1. Ac7+?, Rg4; 2. e7, Th8; 3. Ad3, Cf5; 4. Ab6, Cxe7; 5. Ac5, (parece como si las blancas hicieran todo con el orden y los resultados del juego fundamental en la concepción del autor. Pero esta es una impresión equivocada), 5. ...,

233


232. Concurso en memoria de R. Bianchetti, “Italia scacchistica”, 1965 Primer premio (Rehecho en 1968)

lucha acaba inmediatamente. No conviene tampoco 3. Rd2(f2)?, Te8; 4. Ab6, Cd6!. 3. ... 4. Ac5!

Cxe7 ...

Aún seguiría siendo erróneo 4. Ac7+?, Rg4; 5. Ad6, Cd5. 4. ... 5. Ad6+!

Ta8 ...

Ahora esto es oportuno. 5. ... 6. Ae4 7. Ac5 Tablas Cd5!; (5. ..., Ta8?; lleva a la solución del autor); 6. Axa3, Cf4+; y ganan. Por la misma razón, es también malo 1. Ad3?, Cf5; 2. e7, Cxe7; 3. Ac7+, Rg4; 4. Ad6, Cd5!; (y ahora 4. ..., Ta5?; sería erróneo: 5. Ab4, Ta7; 6. Ac5, etc.); 5. Axa3, Cf4+. 1. ...

Th8!

Después de 1. ..., Te5+; 2. Rf2, Rg4; 3. Ad3!, las piezas de las negras caen en posición de agarrotamiento: 3. ..., Cf5; (3. ..., Rh5; 4. Ae2+, Rg6; 5. e8D+, Txe8; 6. Axh4); 4. Ae2+, Rh3; 5. Af1+, tablas. 2. Ad3! 3. Ab6!

Cf5 ...

Sería prematuro 3. Ac7+?, a causa de Rg4; 4. Ab6, Cxe7; 5. Ac5, Cd5. Después de 3. Aa5?, Cb5!; la

Rg4 Ta7 ...

No sería viable 7. Af3+?, a causa de Rf5; 8. Ac5, Ta6. 7. ... 8. Af3+ 9. Axe7

Ta4 Rf5

Tablas. (Nota del editor MA40: En este estudio hay un error, si las negras, en lugar de jugar en su cuarto movimiento la jugada del texto, mueven 4. ..., Th2+!; ganan. Por ejemplo 5 .Rd1, Ta2; 6. Axe7, Re3; o también 5. Rf1, Rf3; 6. Rg1, Td2; 7. Axa3, Cd5!; 8. A cualquiera, (8. Af1, Td1); 8. ..., Ce3.)

(Véase diagrama núm. 233) El peón negro de h2 es muy fuerte y peligroso. ¿Piensan las blancas salvarse con la jugada 1. Cd2, o preferirán, imprudentemente, lanzarse al ataque por medio de 1. Cc3+?

234

1. Cd2!

...


233. “Viechernii Leningrad”, 1965 Primero y segundo premios

das estas complejidades, la dama sucumbe por la horquilla de los caballos en cualquier casilla. Tablas. 234. “Ajedrez checoslovaco”, 1965 Tercer premio (Juntamente con G. Popov, Bulgaria)

Tablas 1.Cc3+?, es rebatida con la jugada 1. ..., Rd4; y, después de 2. Ce2+, (2. Cb5+, Re4), 2. ..., Re4; 3. Re6, Cxf2; 4. Cxf2+, Rf3; las blancas pierden. Ganan 1. ...

Cg3

De otro modo se pierde el peón h2. 2. fxg3 3. c4+ 4. Cf2

h1D Rd4 ...

1. Cd4+

Cualquier repliegue de la dama por la primera fila resulta imposible a causa de la horquilla. 4. ... 5. g4!

Este estudio colectivo es resultado de un análisis conjunto del número 121.

Dh5

...

Sendas engañadoras: 1) 1. Cd2?, Rc5; 2. Ce4+, Rd4; 3. Cxd6, Ae2; 4. Cb5+, Re3; tablas; 2) 1. Ae6?, Rb4; 2. Cc1, Rc3; 3. Af5, Rd2; 4. Ca2, Ac2; 5. Cb4, Ab1; 6. Ag6, Rc3; 7. Cd5+, Rd4; 8. Cf4, Re3; tablas.

Se repite la situación en la fila quinta. La dama sigue sin encontrar un repliegue favorable. Con to-

235

1. ... 2. Ce6+ 3. Rb7!

Rc5 Rd5 ...


235. “Houston Chronicle”, 1966 Mención honorífica

Las blancas no conseguirían defender el peón con la variante 3. d4?, Rc4!; 4. Ab1, Af3+; 5. Ra7, Rc3; 6. Aa2, d5; 7. Rb6, Ag4; tablas. 3. ...

Ac2

Amenaza 4. ..., Axd3. 4. Cf4+! 5. Ce2!

Re5 Ad1

Nuevamente las dos piezas de las blancas se lanzan al combate. 6. Ag4! 7. d4+

Ac2 ...

Ganan

¡Por fin! 7. ...

el bando de las negras. Re4

1. ...

Si 7. ..., Rd5; entonces 8. Af3+, Rc4; 9. Rc6, Ad3; 10. d5. 8. Rc6 9. d5 10. Cc3+

Ad3 Ac4 Rd4

Sería malo 1. ..., b5+; a causa de 2. Rb3, Dxc5; 3. Cb7+, Rb6; 4. Cxc5, Rxc5; 5. Rc3. 2. Rc3 3. Cc4+ 4. Ta1+ 5. Tb1+ 6. Tb2!

Parece como si las negras fueran a salvarse... 11. Ae2! Ab3 12. Cb5+ Re5 13. Af3 y ganan.

bxc5 Ra4 Rb5 Ra4 ...

Curiosa posición: las soberbias fuerzas negras están paralizadas.

(Véase diagrama núm. 235) 1. Tg1!

Da6+

6. ... 7. Txe2

...

Ganar la dama por medio de 1. cxb6+?, Rxb6; 2. Cc8+, Ra6; 3. Cxa7, no conviene a causa de 3. ..., h2; 4. Th5, e2; y la ventaja queda en

236

e2 Rb5

No había nada mejor. 8. Tb2+ 9. Tb3!

Ra4 ...


236. “Ieriekoian Ierievan”, 1966

Sutil jugada ganadora. Si 9. Tb1?, entonces 9. ..., h2; y las negras se salvan, puesto que deben jugar las blancas. Totalmente débil sería 9. Tb8?, Da7. 9. ... 10. Tb1

h2 ...

Zugzwang mutuo. 10. ... 11. Txh1 12. Tb1+ 13. Tb2(b3)

h1D Rb5 Ra4 Da7 Tablas

Ultima tentativa de salvarse: recurriendo al ahogo. 14. Ta2+ 15. Cd6+

Rb5 ...

Naturalmente, con la jugada 15. Txa7?, se produciría el ahogo. 15. ... 16. Cc8+

3. Rc6! 4. Ta4

Gracias a la amenaza de mate, se gana un tiempo importante. 4. ... 5. Tb4+ 6. Ta4+ 7. Tb4+ 8. Ta4 9. Td4+ 10. Te4+ 11. Tf4+ 12. Ta4

Rb6

¡He aquí cuándo se gana la dama! (Véase diagrama núm. 236) 1. Rb6!

...

Rb8 Ra7 Rb8 Rc8 Rd8 Re7 Rf8 Rg8

Tablas.

Si 1. Td4?, entonces 1. ..., e2; (pero no 1. ..., d2?; 2. Rb6, con lo que se pasa a la solución del autor); 2. Rb6, Rc8; y ganan. También sería malo 1. Te4?, d2!; (1. ..., e2?; 2. Rb6, Rc8; 3. Rc6); 2. Rb6, Rc8; y ganan. 1. ... 2. Td4

e2 ...

Los dos estudios siguientes (números 237 y 238) surgieron de temas de problemas: las blancas con dama y dos torres (sin peones) frente a arbitrarias fuerzas de las negras.

d2 Rc8

237


5. ... 6. Tg4+

237. Concurso temático “Schwalbe”, 1966 Segunda mención honorífica

a1D ...

Se salvaría las negras después de 6. Txa1, Dh3+; 7. Rg1, De3+; 8. Rxf1, Txa1+; 9. Dxa1, Df2+; 10. Rxf2, ahogo. I 6. ... 7. Th3++.

Dxb2

II 6. ... 7. Dxc3+! 8. Txc3 9. Tg2!

Ganan 1. Tg6+ 2. Txg7+ 3. Da1!

Rh7 Rh8 ...

Si 9. ..., Td7; entonces 10. Tf3, Cd2; 11. Th3+. 10. Tf3 Ce3 11. Th3+ Th7 12. Tgh2 Txh3 13. Txh3+ y ganan.

No conviene 3. Dg6?, a causa de 3. ..., Db8+; 4. Tg3, f1C+; 5. Rh1, Cxg3+; 6. Rg2, Db2+. 3. ... 4. Rh1!

f1C+ ...

(Véase diagrama núm. 238)

No era viable 4. Rg1?, en vista de Dc5+; 5. Rxf1, Txa3!; 6. Tg5+, Ce5; 7. Txe5, Tf3+; y mate en pocas jugadas. 4. ...

Cb2!

¡Excelente contragolpe! 5. Dxb2

Dc3 Dxc3 Ta7 Te7

1. Th3+!

No se gana la dama después de 1. Th1+?, Th7; 2. Txh7+, Dxh7; 3. Th3, Tf2+; 4. Rg3, Tf3+. Y si 1. Th1+, Th7; 2. Dd4+, Rg8; 3. Tg3+, entonces 3. ..., Tg7; y el ataque de las blancas fracasa. 1. ...

...

Sería débil 5. Tg2?, a causa de Txa3; 6. Dxb2+, Tc3.

...

Th7

Con un ataque inoportuno, sucumbe el rey de las negras por 1. ..., Rg8; 2. Tg1.

238


238. “64”, 1968 Mención honorífica

6. Tgxg7+ 7. Th7+ 8. Tag7++.

Rh8 Rg8

239. Concurso en memoria de S. Izeniegera, “National Zeitung”, 1966-1967 Primera mención honorífica

Ganan 2. Dc3+!

...

Arruina la victoria 2. Dd4+?, Rg8. Tablas 2. ...

Rg8

Se pierde la torre después de 2. ..., Dg7+; 3. Dxg7+, Rxg7; 4. Ta7+. 3. Tg3+ 4. Db3+!

Tg7 Df7

1. Cd7+

También sería triste para las negras 4. ..., Tff7; 5. Ta8+, Rh7; 6. Db1+. 5. Ta7!

Tensa posición con aproximada proporción de fuerzas. Las blancas, para rebatir las numerosas amenazas, deben pasar a un perentorio contraataque.

...

No cabe la defensa frente a 1. ..., Dc2; por medio de 1. Ae4?, puesto que después de 1. ..., Dg3; 2. Td1, Da3+; 3. Rb1, Da2+; 4. Rc1, Th3; 5. Ad4, Th2; el ataque de las negras se hace irresistible.

Ahora se comprende por qué la dama blanca tenía que colocarse en b3 (5. ..., Txg3+; 6. Dxg3+). 5. ...

...

Dxb3

239

1. ... 2. f7+! 3. Cf6+ 4. Ad4

Rg8 Axf7 Rg7 ...


8. ... 9. Ra1(b1) 10. Ad5 11. Ae4

En contrapartida del valioso peón, las blancas, intrépidamente, activan sus fuerzas. Pero la siguiente jugada de las negras nuevamente hace crítica la posición de las blancas. 4. ...

Tablas posicionales.

Dd3

II 7. ... 8. Rb2(b1) 9. Ra1(a2) 10. Ad5 11. Ae4

Si 4. ..., Th4; entonces fuerza tablas 5. Ae4, Txe4; 6. Cxe4+, Rf8; 7. Ac5+, Re8; 8. Cd6+, A 4. ..., Th2; le sigue también 5. Ae4. 5. Tg1+

Th2+ Df7 Dg6

Ta8+ Tb8+ Df7 Dg6

Ag6 Tablas posicionales.

Obligada, porque después de 5. ..., Rh6; 6. Ae3+, Dxe3; 7. Cg4+, se pierde la dama. 6. Txg6+!

240. “Nauka i yizn” (Ciencia y vida), 1967

Dxg6

No se puede renunciar a la captura de la torre: 6. ..., Rf7; 7. Ad5+, Re7??; (aparentemente sería un error 7. ..., Rxg6; que llevaría a tablas después de 8. Ae4+); 8. Tg7+, Rd8; 9. Td7+, Rc8; 10. Ab7+, Rb8; 11. Ae5+, y las blancas ganan. 7. Ae4

...

Las negras no están en situación de explotar su considerable superioridad material. Hay posibilidades para dos variantes. I 7. ... 8. Rb2(a2)

Th1+ ...

Ganan La superioridad material de las blancas sólo puede hacerse valer con medios enérgicos. Pero si 1. Ae3+?, entonces Rc6; (1. ..., Rxd6?; 2. Rxg6, Re5; 3. Cf4, y ganan); 2. Af4, Axd3; tablas.

Tomando la torre, se pierde: 8. Axh1?, Dd3.

240

1. Cf6

Txd6


Lo mejor es liquidar el peligroso peón cuanto antes, porque después de 1. ..., Td8; 2. Cc7, Txd6; (2. ..., Af7; 3. d7); 3. Ce4+, Axe4; 4. Ae3+, la victoria es evidente. 2. Ce4+ 3. Ae3+ 4. Cc7+

Axe4 Rd5 Re5

1. ... 2. g7!

Rxe7 ...

Es indispensable atraer al rey negro hacia el peón g7. No convendría 2. Aa7?, a causa de 2. ..., d5!. 2. ... Rf7 3. Aa7! ...

O 4. ..., Rc6; 5. dxe4. 5. d4+!

consigue el objetivo a causa de 1. ..., Rxe7; 2. g6, d5!; 3. Rd4, Re6.

...

Sería natural, pero malo, 5. Af4+?, en vista de Rd4; 6. dxe4, Tc6!; (6. ..., Td7?; 7. Ce6+); 7. Rf5, Tc5+; tablas. 5. ... 6. Af4++.

Txd4

241. “Shajmati v SSSR”, 1967 Cuarto premio

Naturalmente, para defender al peón g7: a 3. ..., Rxg7; le sigue 4. Ad4+, cualquier movimiento de rey; 5. Rc2, con tablas. Los jaques no son peligrosos: 3. ..., Ca4(d1) j. d.; 4. Rb3(c2)!, Cc3; 5. Ad4. Después de 3. ..., d6; se convierte en blanco de tiro el peón negro: 4. Ab8, Cd1 j. d.; 5. Rc2!, (5. Rd2?, Cf2!); 5. ..., Ce3+; 6. Rd3, Cf5; 7. Re4, Cg3+; 8. Rd5, tablas. Por eso la jugada siguiente de las negras es obligada. 3. ... 4. Ag1!

Rg8 ...

Solamente esta jugada de espera salva a las blancas. La tentativa de ganar el peón lleva a un fracaso: 4. Rd4?, Cd1+!; (pero no 4. ..., Rxg7?; a causa de 5. Rd5, Cd3; 6. Rd6, Ce5; 7. Af2, tablas); 5. Rd5, Cc3+!. 4. ... Tablas 1. g6+

Rf7

Por lo anterior no conviene 4. ..., d6; en vista de 5. Ah2, Cd1 j. d.; 6. Rc2, Ce3+; 7. Rd3, Cf5; 8. Re4.

...

La continuación 1. Aa7?, no

241

5. Aa7!

...


Se comprende que no es viable 5. Rd4?, en vista de Cd1+; 6. Rd5, Axg7; y ganan. 5. ... 6. Ag1!

De la jugada 2. ..., Te5(f3); salva 3. Cc2. 3. Ae4! 4. Ad4 5. Re6 6. Ae5! 7. Rd6 8. Re6!

Rg8

Tablas posicionales. 242. “Shajmati v SSSR”, 1967 Segunda mención honorífica

No es viable 8. Axb7?, a causa de Txe5. 8. ... 9. Rd6 10. Re6 11. Rd6 12. Rd7 13. Ad5 14. Rd6 15. Re6

...

16. Rd6 17. Rd7 18. Rd6 19. Re6

Las blancas no pueden salvarse con la variante 1. Ab6, Txf7+; 2. Re6, Cc4!; 3. Rxf7, Cxb6; 4. Cb3+, Rb2; 5. Cd4, Rxa2; 6. Rf6, Rb2. 1. ... 2. Ag6!

Tf6

Tc8 Tc5 Cb7+

Tablas posicionales.

Rb2 ...

(Véase diagrama núm. 243)

A la catástrofe llevaría 2. Ae6?, Tf3; 3. Ab6, Rxa1; 4. Axa5, c2; 5. Ad2, Td3+. 2. ...

Cd8+ Cb7+ Ca5 Tc8 Tc4 Tc5 Cb7+ Cd8+

Tras 15. ..., Rb2; produce las tablas 16. Axc3+, pero tras 15. ..., Rb1; el juego podría seguir 16. Axb7!, (16. Axc3?, Cd8+; 17. Rd6, Txc3); 16. ..., c2; 17. Ae4.

Tablas 1. Ae3+

Rxa1 Tf7+ Tc7 Tc5 Cb7+! ...

A primera vista la posición de las blancas aparece sin esperanzas. 1. Cf4!

Rg7!

La tentativa de ataque al rey no da resultado: 1. ..., De1+; 2. Ra2,

242


243. “Shajmatnaia Moskva”, 1967 Tercer premio

244. “Shajmatnaia Moskva”, 1967 (Juntamente con E. Pogosiants) Mención honorífica

Tablas Tablas Rg7; 3. h8D+, Rxh8; 4. Cg6+, R cualquiera; 5. Rxa3. 2. f8D+!

...

Sería absurdo 2. Ce6+?, a causa de Rh8. 2. ... 3. h8D+! 4. Ch5+ 5. Cf6+ 6. Ch5+ 7. Cf6+

Axf8 Dxh8 Rg8+ Rg7 Rh7+

1. Af5+

Rb8

No escaparía el rey negro del jaque continuo después de 1. ..., e6; (1. ..., Rd8; 2. Dd5+, Re8; 3. Dg8+, Tf8; 4. Ag6+); 2. Axe6+, Rd8; 3. Dd5+, Re7; 4. Dd7+, Rf8; 5. Dd6+, Rg7; 6. Dg3+, Tg6; 7. De5+, etc. 2. De5+

Ra7

Se perdería con 2. ..., Td6?; 3. b6. 3. Dxf6!

Jaque continuo. (Véase diagrama núm. 244) ¿Cómo tomarán las blancas la iniciativa? No sería bueno 1. Dxe7?, Da7+; 2. Rd5, Db6; y las negras deberían ganar. También sería débil 1. b6?, a causa de Tc6+; 2. Rd4, Txb6.

...

En este sacrificio de la dama estriba la única posibilidad de las blancas.

243

3. ... 4. b6+ 5. a3!

exf6 Rb8 ...


245. “Shajmatnaia Moskva”, 1967 (Rehecho)

¡Sutil jugada! Después de 5. a4?, a5; las blancas estarían en zugzwang: 6. Ad7, Da6; 7. Ab5, Dxb5+!; 8. Rxb5, f5; 9. Rc5, Rc8; 10. Rd5, Rd7; o 6. Ae6, Da6; 7. Ac4, Dxc4+; 8. Rxc4, Rc8. 5. ... 6. a4

a5 ...

Ahora están en zugzwang las negras. 6. ... 7. Ad3!

Da6 ...

En esto está el quid: después de 7. ..., Dxd3; ahogo. 7. ...

Tablas 2. Ac4 3. Txf1 4. a6! 5. Rg5!

Da8

Si 7. ..., f5; entonces 8. Axa6, bxa6; 9. Rd5, Rb7; 10. Re5, Rxb6; 11. Rxf5, Rc5; 12. Re4, tablas. 8. Af5!

El rey se acerca furtivamente a la casilla g4. 5. ... 6. Ad5+

Tablas posicionales. (Véase diagrama núm. 245) 1. Tb1

Cg3 ...

¡Jaque salvador!

...

No aporta la salvación 1. a6?, f2!; 2. axb7+, Rb8; 3. Tb1, Cc3; 4. Ta1, Cxa2. 1. ...

f1D+ Axf1 b6 ...

6. ... 7. Rg4 8. Ac4 9. Ab5!

Ra7 Ce2 Rb8 ...

Pierde 9. Ad3?, Ah3+!.

f2

O 1. ..., Cc3; 2. Ta1, f2; 3. Ac4, Ce4+; 4. Re5, Cd2; 5. Ad3, f1D; 6. Axf1, Cxf1; (6. ..., Axf1; 7. Td1); 7. a6, b6; 8. a7, tablas.

244

9. ... 10. Ac6 11. Ab5

Cg3 Ce2 Ra7

A 11. ..., Rc7; 12. Ac4, Rc6;


le sigue 13. Ad5+, 12. Ac4! 13. Ad5 14. Ac4

jugada 1. ..., Rxf6; las blancas tendrían que defenderse sutilmente: 2. Ag5+!, Rxg5; 3. Axf7, Txf7; 4. h8D, d3; 5. Dd4, Tf4; 6. De3, Rg4; 7. Rb5, Tf3; 8. De1, Rg3; 9. Rc4, Rg2; 10. Rc3, con tablas.

Cg3 Ce2

Tablas posicionales. 2. Ab2! 246. “Problem”, 1967 (Concurso 1969-71) Primer premio

Ahora esta jugada es fuerte. Sería prematuro 2. h8D+?, Rxh8!; (a tablas llevaría 2. ..., Cxh8?; 3. Ce8+, Rh7; 4. Cf6+, Rg7; 5. Ce8+, Rg8; 6. Cf6+); 3. Ab2, Te6+; 4. Rb5, Cd6+; 5. Rc5, Cf5!; y ganan (5. ..., Cd3+; llevaría el juego a la solución del autor). O 2. Cd5?, Te6+; 3. Ra5, Ce5; y las blancas pierden. 2. ... 3. Rb5!

...

Jaque imprescindible. Si se juega de inmediato 1. Ab2?, entonces Cxg4; 2. Cxg4, d3!, 3. h8D, Cxh8; 4. Axh8, d2; 5. Cf2, Te2; 6. Cd1, Te1; 7. Cb2(c3), Tb1(c1); y ganan. También sería inútil para las blancas 1. Aa3?, Cxg4; 2. Cxg4, Te2; o 1. Cd5?, Te1; 2. Cf4+, Rg7. 1. ...

Te6+ ...

Después de esto, el rey de las blancas se convierte en una pieza activa. Otros repliegues perderían: 3. Ra5?, Ce5; 3. Ra7?, Cd6; 4. Ce8+, Rxh7!; 3. Rb7?, Cd6+; 4. Rb8, Cb5.

Tablas 1. Ah5+

...

Rg7!

3. ... 4. Rc5!

Cd6+ ...

Nuevo ataque al peón negro. Si 4. Ra4?, entonces Cf5. 4. ...

Cd3+

Tampoco representaría ningún peligro 4. ..., Cf5; 5. Axd4, Cxd4; 6. Ce8+, Rxh7; 7. Rxd4.

Esta réplica les permite a las negras proponerse la conservación de su ventaja. Verdad es que tras la

245

5. Rd5

...

Penetrando más profunda-


247. “Problem”, 1967

mente en la formación de las fuerzas enemigas. 5. ... 6. Rxd4!

Cf4+ ...

Pero no 6. Rc5?, Txf6; 7. Axd4, Ce6+. 6. ...

Txf6

Parece como si las negras se mostrasen más finas que las blancas: 7. Rc5(e3), Cd3(c4)+. 7. h8D+!

...

Tablas

¡Oportuna diversión! 7. ... 8. Re5!

también 1. ..., Te5; 2. Cd6!, Txe7; 3. Cg6, etc. Y si 1. ..., Txe7; entonces 2. Cxe7, Cxe7; 3. c6, Cbxc6; 4. g6, cualquiera; 5. Ch5, con tablas.

Rxh8 ...

¡Atrevido rey! 8. ... 9. Aa1!

2. Cd6! Rg7

Tablas, puesto que todas las fuerzas de las negras se impiden mutuamente la defensa y cualquier jugada que hagan lleva aparejada la pérdida. (Véase diagrama núm. 247) 1. Cf4

...

1. c6?, fracasa con la mayor sencillez por medio de 1. ..., Cxe7; 2. c7, Cbc6. 1. ...

...

No hay esperanzas de salvación con 2. Cd5?, (2. Cg6?, Cxe7; 3. Cfxe7, Te6); 2. ..., Cxe7; 3. Cfxe7, Te5. 2. ...

Txe7

Después de 2. ..., Td4+; 3. R cualquiera, las negras, para evitar lo peor, tendrían que desprenderse de su torre. 3. Cg6

...

Y ahora empieza la persecución continua de la torre.

Te4

3. ... 4. Cf8

Al juego fundamental llevaría

246

Td7 Td8


5. Ce6 6. Cf8 7. Cg6 8. Cf8(f4)

Td7 Te7 Te6

2. ... 3. Aa2!

Ta7 ...

Jugada modesta, pero fuerte. A 3. d6?, no le seguiría 3. ..., Txb7; 4. Ac3, sino 3. ..., Cb6; con posición ventajosa.

Tablas posicionales. 248. “Italia scacchistica”, 1967 Primer premio

3. ... 4. Ac3 5. d6! 6. Ab4

Txb7 Te7 Cxd6 Td7

A 6. ..., Cef7(c4); las blancas contestan 7. Axf7(c4), Ta7+; 8. Aa2. 7. Ac3 8. Ab4

Te7

Tablas posicionales. 249. “Tidskrift för schack”, 1967 Segundo premio Tablas 1. Cb7

Cc8

Desocupando la casilla a7 para la torre y amenazando 2. ..., Ta7. Sería débil 1. ..., Cb5; o 1. ..., Cc4; a causa de 2. Ae2. 2. Ab3!

...

Entre todas las posibilidades, ésta es, indudablemente, la mejor. Pero hay muchas continuaciones tentadoras: 1) 2. Rb1?, Ta7; 3. Ac3, Txb7+; 4. Ra2, Te7; 2) 2. d6?, Ta7; 3. d7, (3. Aa4, Cxd6); 3. ..., Cxd7; 4. Af3, Cc5; 5. Rb2, Cxb7; 6. Ac3+, Rg8; 7. Ad4, Ta5; 3) 2. Aa4?, Cd6; 4) 2. Ac2 (e2, h5)? Ta7 3.d6 Cb6!.

247

Tablas 1. e6+ 2. e7

Rxf6 ...

Sería errónea la otra tentati-


8. ...

va de salvación: 2. Ad7?, a causa de 2. ..., Td2+; 3. Rc4, Cd6+; 4. Rc3, Td5.

Te6

Si 8. ..., Tf1; entonces 9. Re2.

2. ... 3. Rc4!

Td2+ ...

9. Ad7! 10. Ad4+

Habría sido débil 3. Re4?, a causa de 3. ..., Cd6+; 4. Re3, Td5. 3. ... 4. Rc3

Td6+

Tablas. 250. “64”, 1968 Mención honorífica

Cd6+ Te2

Tras 4. ..., Td5(h2); se fuerza las tablas con 5. e8D, Cxe8; 6. Axe8, Td8(h8); 7. Ac5. 5. e8D

...

El fuerte peón era para las blancas un obstáculo... 5. ... 6. Ac5

Cxe8 ...

Los dos alfiles empiezan a mostrar su fuerza. 6. ... 7. Rd3!

Cc8 ...

1. Cc8!

Parece como si las tablas también se pudieran conseguir con 7. Ab5, pero ello no es así: 7. ..., Te1; 8. Rd2, (8. Af2, Te4!; 9. Ac6, Te2); 8. ..., Te4; 9. Ac6, (9. Rd3, Ced6); 9. ..., Tc4. 7. ... 8. Af2!

Ganan

Te1! ...

...

Hay muchas pistas engañadoras: 1. Ca4?, Ab3; 2. Cb2, d2; tablas. 1. Cd7+?, Re7; 2. Cc5, d2; 3. Cf5+, Rd8; 4. Ce3, Ah5; tablas. 1. Ab8?, Ag8+; (pero no 1. ..., Ag6+?; 2. Rxg6, d2; 3. Ad6+, Rg8; 4. Cf5, d1D; 5. Ch6+, Rh8; 6. Ae5++); 2. Rg6, Af7+; (2. ..., Ah7+?; 3. Rxh7, d2; 4. Cd7+, Rf7; 5. Ce5+, y ganan); 3. Rh7, Ag8+; tablas.

Pero no 8. Ab4?, Tb1; o 8. Rd2?, Te4.

248

1. ...

Ag6+!


251. “64”, 1968 Mención honorífica

Única posibilidad de salvación. Después de 1. ..., Ag8+; 2. Rh6!, d2; 3. Ac5+, Rf7; 4. Cd6+, R cualquiera; 5. Ce4+, las negras perderían el peón. 2. Rxg6

...

Es imprescindible aceptar el sacrificio, porque no es viable 2. Rh8?, d2; 3. Ac5+, Rf7; 4. Cd6+, Rf6!; 5. Ad4+, Re7!; 6. Cdf5+, Rd7; 7. Ce3, Ac2; y las negras se salvarían. 2. ...

d2 Ganan

Tres piezas menores frente a la inminente dama. ¿Conseguirán ganar las blancas? 3. Ac5+ 4. Cf5!

1. ...

En cambio ahora, después de 1. ..., Rc2; habría decidido 2. Tb2+.

Rg8 ...

Arruinaría la victoria la jugada 4. Ce7+?, a causa de 4. ..., Rh8; 5. Ad4, d1D; 6. Af6, Dg4+; 7. Rh6, Df4+. 4. ... 5. Ch6+ 6. Cf7+ 7. Ce7+ 8. Cd5+ 9. Cf6++.

2. Axe2 3. Cb4 4. Te5

dxe2 d3 ...

Naturalmente, no 4. Cxd3?, e1D; 5. Cxe1, ahogo.

d1D Rh8 Rg8 Rf8 Re8

4. ... 5. Txe2 6. Ta2+ 7. Tb2+

(Véase diagrama núm. 251) 1. Tb5+!

Ra1

d2 d1D Rb1 Rc1

O 7. ..., Ra1; 8. Cc2+.

...

8. Ca2++.

No convenía jugar de inmediato 1. Axe2?, dxe2; 2. Tb5+, a causa de 2. ..., Rc2!; 3. Tb2+, Rd1; con tablas.

249


252. Concurso para celebrar el 70 cumpleaños de A. Sherona “Tiem 64”, 1968 Cuarto y quinto premios con igualdad de derechos

El jaque continuo pone fin al juego después de 2. Rf2?, De3+; 3. Rg2, Df3+; 4. Rg1, Dg4+; 5. Rh1, Df3+. 2. ... 3. Ae2 4. Rf2 5. Rg2!

De3+ Dc1+ De3+ ...

Las blancas se han mostrado más listas y no se produce el jaque continuo. 5. ... 6. Cf2+

Dxe2+ Re3

O 6. ..., Rd5(f5); 7. Cf4(d4)+, y ganan. Ganan

7. Af4++.

Si las blancas consiguen defender todas sus piezas menores, no cabe duda de que obtendrán la victoria. 1. Ce6!

...

No sería mejor para las blancas 1. Ac2+?, Rf3; o 1. Cf2+?, Rf3; 2. Ad5+, Re3; en ambos casos con final en tablas. La pista engañadora 1. Cg5+, se examina después de la solución. 1. ...

Dc1+

Las negras se esfuerzan en realizar movimientos de ataque, encaminados a ganar piezas y conseguir tablas. 2. Ad1

Pista temática engañadora: 1. Cg5+?, Rd3; tras lo cual: 1) 2. Cfe6, Dc1+; 3. Rf2, Rc3!; 4. Aa4, Rb4!; 5. Ae8, Db2+; 6. Rg1, Da1+; 7. Rg2, Db2+; 8. Rg3, De5+; tablas. 2) 2. Cge6, Dc1+; 3. Rf2, Rc3; 4. Aa4, Dd2+!; 5. Rg3(g1), De3(e1)+; 6. Rg2, De4+; 7. R cualquiera, Dxa4; tablas. (Véase diagrama núm. 253) 1. Db2+!

...

El otro jaque 1. Dc3+?, fracasa a causa de 1. ..., Dg7; 2. Dh3+, Dh7!; 3. Dc3+, Dg7; 4. Th2+, Rg8; 5. Dc4+, Tf7; tablas.

...

250

1. ... 2. Th2+ 3. Da2+!

Dg7 Rg8 Df7


254. “Problem”, 1968 (Juntamente con S. Radchenko)

253. Concurso para celebrar el 70 cumpleaños de A. Sherona “Tiem 64”, 1968 Mención honorífica

Ganan Ganan

de 1. ..., cxb6?; 2. dxe7; las negras pierden rápidamente.

Tras 3. ..., Tf7; decide 4. 2. d4!

Tg2. 4. Dg2+ 5. Dd5+

Dg7 Df7

La mejor posibilidad. Amenaza 3. ..., Rf5. 3. Rg4 4. Rf4 5. Re4

O 5. ..., Tf7; 6. Tg2. 6. Tg2+ Rh7 7. De4+ y ganan. (Véase diagrama núm. 254) La torre encerrada en b6 se pierde, y parece que las posibilidades de victoria de las blancas se esfuman. Pero también el alfil de las negras en c8 está mal, y de ello se aprovechan las blancas. 1. d6!

Rg6

Rf6 Re6 cxb6

Por fin las negras se deciden a tomar la torre. Si 5. ..., Rf6; entonces 6. Rd5, (6. d5?, Rg5; tablas), 6. ..., cxb6; 7. Rxd6, y ganan. 6. d5+ 7. Rf4

Rf6 ...

No permitiendo el avance del rey negro por la casilla g5.

exd6 7. ... 8. Ab8!

Obligada, porque después

251

Rg6 ...


255. “Ajedrez húngaro”, 1968 Primera mención honorífica

La captura 8. Axb6?, llevaría a tablas. 8. ...

Rf6

En esta posición el rodeo del rey negro 8. ..., Rh5; no aporta ningún alivio; 9. Rf5, Rh4; 10. Rf6, Rg4; 11. Re7, Rf5; 12. Rd8, Re5; 13. Rxc8, Rxd5; 14. Rxb7, Rc5; 15. Ra6, y ganan. 9. Ac7!

...

Y aquí la captura 9. Axd6?, arruinaría la victoria. 9. ... 10. Rf5(g5) 11. Rg6 12. Ad8+!

Tablas

Re7 Re8 Re7 ...

(pero no 2. ..., Dxc4?; 3. Cf6+, lo que llevaría a la solución del autor). 2. ... 3. Cd8 4. Cf7+!

Tarde o temprano las blancas tenían que sacrificar el alfil para penetrar con el rey en f7. 12. ... 13. Rf7

Las blancas perderían tras 4. Rxb2?, Dc2+; 5. Ra3, Da2+; 6. Rb4, b2.

Rxd8

y ganan después de 13. ..., Rc7; 14. Re7, Rb8; 15. Rd8.

4. ... 5. d5

(Véase diagrama núm. 255) 1. Ah6+

Dxf7 ...

La dama ha caído en la trampa.

...

Sería débil 1. Ae7+?, Rg8; y las blancas no podrían defenderse. 1. ... 2. Cf6+

Rh8 Dxc4 ...

Rg8 ...

5. ...

Dg6

La captura del caballo 5. ..., Dxf6; lleva a ahogo después de 6. Ag7+.

No serviría la inversión de jugadas 2. Cd8?, a causa de Dxd6!;

252

6. Af8 7. Ah6

Df7


3. d8D+! 4. Tg8+

Tablas posicionales por mutuo zugzwang. 256. “Ajedrez húngaro”, 1968 Segunda mención honorífica

Rxd8 Re7

O 4. ..., Rc7; 5. Tg7!, Dxg7; 6. Ce8+. En esta variante se hace visible por qué habría sido débil la jugada 2. Rb2?: el caballo quedaría clavado. 5. e5 6. Th8!

Ah7 Af5

Contra 6. ..., Dg6; 7. Txh7+, Rd8; 8. Rd2!, Df5; salva 9. Re3!, (9. Th5?, Df3); 9. ..., Dxe5+; 10. Ce4. 7. Tg8 8. Th8 9. Tg8 Tablas 1. d7

Tablas posicionales. Ad3+

Las negras tampoco consiguen el objetivo con la tentativa de activar la dama: 1. ..., Df8; 2. Tg8, Db4+; (2. ..., Ad3+; 3. Rc1, Dc5+; 4. Rd2, Dc2+; 5. Re3, De2+; 6. Rd4); 3. Rc2!, Dc4+; 4. Rd2, Dd3+; 5. Re1, Dd1+; 6. Rf2, Df1+; 7. Re3, Df3+; 8. Rd2, tablas. 2. Rc1!

257. “Shajmatnaia Moskva”, 1968 (Juntamente con E. Pogosiants) Mención honorífica

...

Pierde 2. Rb2?, (véase el comentario a la cuarta jugada de las negras). Si 2. Ra2?, entonces 2. ..., Df8; 3. Tg8, Ac4+; 4. Rb2, Db4+; 5. Rc2, Db3+; 6. Rd2, Dd3+; 7. Rc1, De3+; 8. Rc2, Ad3+; 9. Rb2, Dd2+; 10. Rb3, Ac2+; y las blancas pierden.

Tablas 1. b6+

2. ...

Ah7 Ad3

Rc7

253

...


10. Af4! 11. Ac7!

Pero no 1. Ae3+?, b6; y la dama negra consigue la libertad. 1. ... 2. Cc5!

Rb8 ...

Da8

Tablas posicionales. II

¡Audaz solución! La jugada natural, 2. Ra5?, Rc8; llevaría a la derrota. 2. ...

Rc8

El subsiguiente jaque 2. ..., a5+; se examina en la variante II. 3. Af4

4. ... 5. Ra4

Pero ahora, después de 5. ..., Rxd7; 6. e6+, Rc8; 7. Axb8, Rxb8; 8. Rxa5, el final de peones sería a favor de las blancas. 6. Cc5

Db8

Tras 3. ..., Rd8; 4. e6, Dc8; 5. Ac7+, Re8; 6. Cd7, a5+; 7. Ra4, Da8; 8. Cc5, surge de nuevo el juego de la variante II. 4. Cd7!

...

7. e6 8. Ac7! Da8 Db8 Rxd7 Rc8 Da8

Rd8

Como 6. ..., Db8; 7. Cd7, llevaría a repetición de jugadas y, por otra parte, 6. ..., e6?; 7. Ag5, sería con ventaja para las blancas, es natural que el rey negro se esfuerce por salir del bloqueo.

I 4. ... 5. Cc5! 6. Cd7! 7. e6+ 8. Ra5!

a5+ Da8

Re8 ...

Hay que jugar con circunspección. No se puede hacer, por ejemplo 8. Ae5?, a causa de Dc8!; 9. Ac7, Rf8; y las negras ganan. 8. ...

Si 8. ..., Dxf4; entonces aho-

Rf8

go. Si 8. ..., Dc8; entonces 9. 9. Ac7!

...

Cd7. 9. Cd7+ 10. Cb8

Cerrándole el paso al rey. 9. ...

Rg7 ...

Db8

Con la esperanza de conseguir un final ganador de peones después de 10. Axb8?, Rxb8.

El caballo cierra para siempre la salida de la dama.

254

10. ...

Rf6


11. f4 12. Ae5

Rxe6 Rd5

1. Cf5+

Las negras piensan colocar a las blancas en posición de zugzwang. 13. Ac7 14. Cd7+!

Rc5 ...

¡Jugada salvadora! 14. ... 15. Cb8 16. Ae5 17. Ac7

Rc4 Rd5 e6

...

Tras 1. Rf4?, Df1+; 2. Rxg4, Dxf8; 3. Cf5+, (3. Ce6, Df2; 4. Ab3, Db2; 3. Ch5, Dc8+; 4. Rf4, Dc1+); 3. ..., Re5; 4. Ch4, Dg7+; 5. Rf3, Da7; 6. Ac4, (6. Cg6+, Rf6; 7. Ab1, Da3+; 8. Rf4, Dc1+); 6. ..., Da3+; 7. Re2, Db2+; las blancas pierden. Sería malo también 1. Cfe6?, Dxa2; 2. hxg4, Dxg2. 1. ...

Re5

Las negras ponen obstáculos a la reagrupación. Después de 1. ..., Rc5(c7); 2. Ce6+, cualquier movimiento del rey; 3. Ad5; o 1. ..., Rc6; 2. Cd4+, Rb6; 3. Cd7+, Rc7; 4. Ae6, y las blancas consolidan su posición y consiguen tablas.

Tablas posicionales. 258. Concurso en memoria de D. Brieiiera, 1968 Segundo premio

2. Cd7+!

...

Todas las jugadas restantes son inadmisibles: 2. Ab1(e6)? Db6+ (a3); 2. hxg4?, Da3+; 3. Rf2, Dxf8; 4. Rg1, h5. 2. ... 3. Ab1+ 4. h4+

Rxf5 Rg5 Rh5

Perdiendo el caballo, las blancas han desviado de su juego al rey de las negras. Esto les da una posibilidad de salvación.

Tablas Estando, como están, tan diseminadas las piezas de las blancas, la salvación de éstas estriba en llevar a cabo un reagrupamiento de sus fuerzas.

5. Rf2!

...

Esforzándose en llegar a la casilla salvadora h2. Construir la fortaleza en el centro del tablero no serviría de nada: 5. Af5?, Da3+!; 6.

255


Rf2, (6. Rf4, Dd6+; 7. Ce5, Dd2+; 8. Re4, Dxg2+; 9. Rf4, Df2+; 10. Re4, Dxg3); 6. ..., Dd6!; 7. Ab1, Dd2+; (7. ..., Dxd7; 8. Rg1, llevaría a tablas); 8. Rg1, Dd1+; 9. Rh2, Dxb1. 5. ...

después de 1. ..., Th4; (de otro modo, tablas); 2. Axg5, Tg4; las blancas perderían. 1. ... 2. Ag8!

Re5 ...

Da7+

No permitiendo que el rey se dirija a h2. 6. Rf1 7. Cf6+! 8. Rg1 9. Rh2

Da1 Dxf6+ Db6+ Dxb1

Ahora esto es imprescindible. Sería débil 2. Ac3+?, (2. Ag6?, Th6); a causa de 2. ..., Rf5; 3. Ag8, Th3. 2. ...

Th4!

Estableciéndose en la cuarta fila, la torre gana un tiempo. Pero esta jugada tiene también su defecto, que saldrá a relucir en el final.

Ahogo. Si las negras no toman el alfil, seguirían tablas posicionales.

3. Ae1 4. Ag3+ 5. Axf4+ 6. d6

259. Concurso en memoria de D. Brieiiera, 1968 Tercera mención honorífica

Tc4 Af4 Rxf4 Ce6+

Tampoco 6. ..., Cd5+; es fuerte: 7. Rb7!, Tb4+; 8. Rc6, Cc3; 9. d7, Td4; 10. Ae6. 7. Rb8!

...

Eludiendo la variante 7. Rd7?, Cc5+; 8. Rc7(c6), Tc1; 9. d7, Re5!; y las negras ganan. 7. ... 8. Rc8 9. Rb8 10. d7 Tablas 1. Ab4+!

...

Muy tentador 1. Ag8?, pero

Tb4+ Tc4+ Re5 ...

Amenaza 11. Axe6. La posición de la torre en la cuarta fila decide a éstas a explotar su superioridad.

256


10. ... 11. Rc8 12. Rb8 13. Rc8

Tb4+ Tc4+ Td4

2. f3?, (2. f4?, Cd7!); 2. ..., Cg3+; 3. Re5, Th4!; y las negras ganan, como muestran las siguientes variantes: 1) 4. f4, Cd7+; 5. Rd6, (5. Rd5, Cf8!; 6. Axf8, Txh7; 5. Rd4, Th5!; 6. R cualquiera, Cf5); 5. ..., Cf6!; 2) 4. Rd6, (4. Rd5, Cd7; 5. Rd6, Cf6); 4. ..., Th5; 5. f4, (5. Ae3(f4), Cb7+; 6. Rc7, Txh7; 5. Rc7, Cf5; 5. Rc6, Ce6; 6. Rd6, Cd4); 5. ..., Cb3; 6. f5, (6. Ac2, Cd4; 7. Ah7, Cdf5+; 6. R cualquiera, Cd4); 6. ..., Cxf5+; 7. Axf5, Txf5; 8. Ce7, Tf6+.

Tablas posicionales. 260. Décimo campeonato de la URSS, 1967-1968 Primer puesto

2. ... 3. Rd5

Cd7+! ...

Sería malo 3. Rf5?, a causa de Cxf2; 4. Ae3, Cd1; 5. Ah6, (5. Ch6+, Rg7); 5. ..., Cc3; 6. Rg5, Ce4+; 7. Rf5, Cg3+; 8. Rg5, Ce5. 3. ... 4. Re5 5. Cf6!

Tablas 1. Ah6+

...

A favor de las negras revertirían las continuaciones 1. Ae3?, Rg7; 2. Axc5, Rxh7; o 1. Af4?, Rg7; 2. f3, Rxh7; o 1. Ag5?, Rg7; 2. Cf6, Cxf6. 1. ...

Rf7

Las piezas de las blancas se defienden sólidamente unas a otras, pero, por otra parte, se dificultan forzosamente la defensa mutua. 2. Re5

...

Fuerte pista engañadora es:

Cb6+ Cxf2 ...

Por el momento, no se comprende para qué las blancas tienen que reagrupar sus piezas. El retraso sería un desastre: 5. Rf5?, Cd7; 6. Rg5, (6. Ag5, Tc5+; 6. Ae3, Cd1; 7. Ch6+, Rg7); 6. ..., Ce4+; 7. Rf5, Cg3+; 8. Rg5, Ce5. Otros intentos de salvación son también malos: 1) 5. Ab1?, Ta4; 6. Ac2, Tb4; 2) 5. Ag5?, Tc5+; 6. Rf4, Ch3+; 3) 5. Af4?, Cd7+; 6. Rf5, Tc5+; 4) 5. Ad2?, Cg4+; 6. Rf5, Rg7. 5. ...

Tc6!

Si 5. ..., Tc5+; entonces 6. Rd4, Tc6; 7. Ag5.

257


6. Ag8+!

...

11. Ae6!

Sería débil, naturalmente, 6. Ae3?, a causa de Te6+; 7. R cualquiera, Txf6. 6. ... 7. Ae3! 8. Ah7+!

Rg6 Txf6 ...

Aislando al otro caballo. 11. ...

12. Ad5!

I Rg7

De otro modo, jaque continuo: 8. ..., Rf7; 9. Ag8+, Rg6; 10. Ah7+, etc., o la variante II. 9. Ad4!

Ca8

O 11. ..., Ca4; 12. Ad7, Ta6; (12. ..., Cb6; 13. Ae6); 13. Ab5, Ta5; 14. Rf4+, Rh6; 15. Ac6, tablas.

Sería prematuro 8. Ad4?.

8. ...

...

...

Con el resultado de que los caballos, obligados a descentralizarse, caen en una casilla del rincón. Ahora el aliviado alfil empieza a bombardear a ambos caballos (compárese esta situación con la posición después de la novena jugada de las blancas).

... 12. ... 13. Axh1! 14. Rd6+

Una posición de película: los caballos por ahora no pueden moverse, reduciéndose el ataque a la torre. Las negras no pueden explotar su gran superioridad.

Cc7 Txh1

Tablas. II

9. ...

Th6!

O 1) 9. ..., Tf3; 10. Ae4, 2) 9. ..., Tc6; 10. Af5, Cd1; (10. ..., Ch1; 11. Ae4); 11. Ae4, Tf6; 12. Ac2, 3) 9. ..., Tf8; 10. Af5, Cc4+; 11. Re6+. 10. Af5!

8. ... 9. Ag8+! 10. Ad4

Surgiendo una posición análoga en el rincón simétrico

...

Después de 10. Ac2, Ch3; las negras ganarían. 10. ...

Rf7 Rg7 ...

Ch1!

10. ... 11. Ae6! 12. Af5! 13. Ae4! 14. Axa8 15. Rf4+

O 10. ..., Cd1; 11. Ag4, taTablas.

blas.

258

Tf8! Ca8 Ch1 Cg3 Txa8


261. Concurso en memoria de A. Rubinstein, 1969 Tercer premio

Rc7); 4. Db8, Tc6+; 5. Rb3, Af6; (5. ..., Rxa5; 6. Dxd8; 5. ..., Td6; 6. Rb4); 6. Da8+, Rb5; 7. Db7+, Rc5; 8. Db4+, Rd5; 9. Db5+, Rd6; 10. Dd3+, Rc5; 11. Ra4, Ad4; 12. a6, y ganan. 3. a6

...

Amenaza 4. Dh1+. Sería débil 3. Db1?, Td6; tablas. 3. ...

Tb2

Rápidamente perdería 3. ..., Td6; a causa de 4. Dg2+, c6; 5. Dg7. 4. Dd4 Ganan 1. Dh1!

Parece como si las negras fueran a salvarse. Pero, ¿no gana 5. a7?

Ra7

La mejor defensa. Con otras jugadas, la victoria se alcanzaría fácilmente: 1) 1. ..., Rxa5; 2. Da8+, Rb6; 3. Db8+, R cualquiera; 4. Db5+, R cualquiera; 5. Da5(b4)+; 2) 1. ..., c6; 2. Dxc6+, Ra7; 3. Dc5+, Ra6; 4. Db5+, Ra7; 5. Rc3, Td1; 6. Rc2; 3) 1. ..., Tc2+; 2. Rb3, Tc5; (2. ..., Td2; 3. Dc6+, Ra7; 4. a6); 3. Da8+, Rb5; 4. Db7+, Rxa5; 5. Db4+. 2. Dg1+

5. Dc5!!

5. ...

Ra8!

O 2. ..., Ra6; (2. ..., Rb8; 3. Db1+, Ra7; 4. a6, Rxa6; 5. Db5+, Ra7; 6. Da5+); 3. Db1, Td6; (3. ..., c6; 4. Rc5, Ae7+; 5. Rxc6, Td6+; 6.

...

La tentadora jugada 5. a7?, llevaría a la irresistible combinación de las negras: 5. ..., Tb4+!; 6. Rxb4, c5+; 7. Dxc5, (7. Rxc5, Ab6+; 8. Rxb6, ahogo), 7. ..., Ae7; 8. Dxe7, ahogo. Y ahora las negras caen en una posición de impotencia.

...

Después de 2. a6?, Tb2; no se gana. 2. ...

Tb8

c6!

O 5. ..., Ah4; 6. Dc6+, Ra7; 7. Dxc7+, Ra8; 8. Dd7!, Tb6; 9. Dd4, Txa6; 10. Rb5, con ventaja. 6. a7!

...

No se ganaría después de 6. Dxc6+?, Ra7.

259


6. ...

Tc8

1. ... 2. Ag1

O 6. ..., Tb7; 7. Df8, Td7; 8. De8, Td6; 9. De5, Ac7; 10. De7. 7. Df5 8. De5

Tc7 Tc8

Tb1+ e3

Si 2. ..., Ah5; entonces 3. Th8, Rg4; 4. Tg8+, Rf3; 5. Rh2, Ag4; 6. f5. 3. Th8+

...

8. ..., Rb7; 9. Dd6, Tc8; 10. Dd7+.

El juego de la torre se desliza imparable y lleva a tablas por ahogo.

9. De6 Tc7 10. Dd6 Tc8 11. Dd7 y ganan.

3. ... 4. Tg8 5. Txg6+ 6. Tg5+! 7. Tg2! 8. Tf2+ 9. Tg2+ 10. Th2+ 11. Tg2+ 12. Tf2+

262. “Ajedrez húngaro”, 1969

Rg4 e2! Rf5 Rxf4 e1D Rg3 Rh3 Rg4 Rf3 Re4

De otro modo, jaque continuo. O 12. ..., Re3; 13. Tf1+. 13. Te2+

Dxe2

Ahogo. Tablas 1. Ad4!

(Véase diagrama núm. 263) ...

Otros dos procedimientos para salvarse del mate perderían: 1. Rg1?, e3; 2. Rf1, (2. Td1, Ac2; 3. Ta1, Tg6+; 4. Rf1, Ad3+); 2. ..., Ah5; 3. Ac3, Rg3; 4. Ae1+, Rf3; 5. Td3, Tb1; 6. f5, Ag4; o 1. Td1?, Ah5; 2. Tf1, Tg6; 3. Cualquiera, Af3+; 4. Txf3+, exf3.

Pequeño estudio que, sin embargo, no es muy fácil de resolver. 1. Rg4!

...

El rey se acerca a sus piezas para prestarles ayuda. Si las blancas intentasen acercar la torre al rey, perderían. Por ejemplo: 1. Tg3?, Df4+; 2. Tg4, Dh6+; 3. Rg3, De3+; 4.

260


263. “Ajedrez húngaro”, 1969 Primer premio

o 3. ..., Dxb1; 4. Ta5+, Rb7; 5. Tb5+). 264. “Tidskrift för schack”, 1969

Tablas Ganan Rh2, (4. Rg2, De2+); 4. ..., Df2+; 5. Tg2, Dh4+; 6. Rg1, De1+; o 1. Tf3?, Dh2+; 2. Th3, Df2+; 3. Rh5, (3. Tg3, Df4+); 3. ..., Dc5+; 4. R cualquiera, Db4 (b6, c1)+. Después de 1. Rh3?, Dc8+; 2. Rh4, Df8!; las blancas quedan en una posición indefendible y también pierden. 1. ...

1. C8f6 2. Rf7

Amenazando 3. Ae3++. 2. ...

3. Cxd5 4. Ae3+ 5. Cg5+ 6. Ce6+

...

Pero no 2. Rh5?, a causa de Dc5+; 3. R cualquiera, Db4(b6)+; o 2. Rh4?, Df8!. 2. ... 3. Td5!!

Ad5+

Al juego fundamental lleva también 2. ..., Ae8+; 3. Cxe8, h1D; 4. Ae3+, etc.

Dc8+

Parece como si también aquí las blancas fueran a sufrir una derrota, pero... 2. Rf3!!

h2 ...

h1D Rh7 Rh6 Rh5

O 6. ..., Rh7; 7. Cf8+, Rh8; 8. Ad4++. 7. Cf6+ 8. Af2+ 9. Cf4+ 10. Cg4++.

Db7+

Tablas (3. ..., Dxd5+; 4. Ae4,

261

Rh4 Rh3 Rh2


Trabajo coordinado del alfil y los dos caballos. Se puede comparar este estudio con el número 250 por lo que se refiere al material, pero con otro final de mate.

4. ... 5. Rb3

Axg4 ...

Perfilándose el rectángulo a1-a4-g4-g1. Si 5. ..., Ta6; entonces 6. Tg1.

265. “Tidskrift för schack”, 1969 Segunda mención honorífica

5. ... 6. Tc7 7. Ta7

Ad7 Td4 ...

Naturalmente, nunca 7. Ra2, Td1; y tampoco 7. Tc1?, Ae6+; 8. Ra3, Td3+. 7. ... 8. Rc2

Td1

Tablas. Al final, la posición rectangular giró en 90°, siendo su situación a1-a7-d7-d1.

Tablas 1. Tb8!

...

Ganando un tiempo importante y obligando al alfil a trasladarse a c4. 1. ... 2. Th8+! 3. Th4!

266. “Problem”, 1969 (Concurso 1969-71) Primera mención honorífica

Ac4 Rxg7 ...

¡He aquí el quid! Las blancas eligen su diana: el peón de las negras. Pero, ¿no podrá defenderse a éste? 3. ... 4. Txg4+!

Ae6 ... Ganan

¡Helo aquí!

262


1. Tf5

...

Tg8; 5. Cxd5.

La jugada 1. Td7?, fracasa: 1. ..., Te2+; 2. Ra1!, Cd5; 3. Cd3!, Td2!; 4. Cf4, Rxc5; 5. g6, Cxf4!; tablas. En esta variante la clavada del caballo negro en la columna no es de utilidad para el éxito de las blancas. En la solución real las blancas triunfan explotándola en una fila. 1. ...

...

No es viable 4. Cxd5?, (4. Txd5+, Rxc3); a causa de 4. ..., Re4; tablas. 4. ... 5. Cc7! 6. Rb3!

Rc5 Te2+ ...

Cd5!

La continuación más fuerte. Después de 1. ..., Cb5; 2. Cd1!, las blancas se valen fácilmente de su superioridad de material. 2. Cd1!

4. Cb5+!

...

La otra jugada del caballo: 2. Cg4?, es errónea a causa de 2. ..., Cc3+; (pero no 2. ..., Rxc5?; 3. Cf6); 3. Ra3, Ta8+; 4. Rb2, Ta2+; 5. Rc1, Te2!; y tablas en vista de la amenaza de jaque perpetuo. El repliegue 2. Aa7?, (2. Ad6?, Cc3+; 3. Ra3, Ta8+; 4. Rb2, Ta2+; 5. Rc1, Rb3); llevaría a tablas después de 2. ..., Te7; 3. Ab8, Te2+; 4. Ra3, Te3+; 5. Ra4, (5. Rb2, Tb3+); 5. ..., Te2; 6. Ad6, Ta2+; 7. Aa3, Cc3+; 8. Ra5, Txa3+; 9. Rb6, Cd5+.

Sería malo 6. Rb1, a causa de 6. ..., Te1+; 7. Rc2, Rd6; 8. Cxd5, Re6; tablas, pero después de 6. Ra3?, el caballo, yendo a c3 se encontraría indefenso: 6. ..., Rd6; 7. Cb5+, Rc5; 8. Cc3, Te3; 9. Txd5+, Rc4; tablas. 6. ...

Rd6!

Con la esperanza de responder a 7. Cxd5?, con Re6; tablas. 7. Cb5+!

...

Disponiéndose a repetir, pero en sucesión inversa. 7. ... Rc5 8. Cc3 y ganan. (Véase diagrama núm. 267)

2. ...

Rxc5

La jugada 2. ..., Te2+; no proporcionaría nada a las negras: 3. Rb1, Rxc5; 4. Cc3, y si 2. ..., Te1; entonces 3. Cb2+. 3. Cc3

1. Td8+! 2. b6!

Rc5 Rc6

Si 2. ..., Rxb6; entonces 3. Cxe3, Txe3; (3. ..., Rc7; 4. Td3); 4. Td6+.

Rd4!

Si 3. ..., Td8; entonces 4. g6,

263

3. Cd4+ 4. Td7+!

Rb7 Rxb6


267. Concurso de la Federación de Ajedrez de USA, 1969 Primero y segundo premios Décimo campeonato de la URSS, 1972 Primer puesto

II 7. ... 8. Ta4!

Te5 ...

Sería erróneo 8. Ch4?, (8. Cxe7?, Th5+); 8. ..., Th5; 9. Te4, C7f5!; 10. Rg1, (10. Ta4, Cc4; 10. Rh2, Rd5; 11. Tb4, Re5; 12. Rh3, Rf6; 13. Cualquiera, Rg5); 10. ..., Tg5+; 11. Rf2, Cg4+; 12. Txg4, (12. Rf3, Cxh4+; 13. Rg3, Cf6+); 12. ..., Txg4; 13. Cxf5, Tf4+; y ganan. 8. ...

Rb5

La posición de las blancas empeora, pero milagrosamente hallan la salvación. 9. Te4!!

Tablas 5. Td6+ 6. Cxf5

Tablas.

Rc5! Ce7!

III

O 6. ..., Ch4 (f4, e5); 7.Td4, tablas; 6. ..., Cf8; 7. Td8, Ce6; 8. Tc8+, tablas. Después de 6. ..., Ce7!; las blancas quedan en una posición crítica. 7. Td4!

...

Te6 Te5 ...

9. Cxe3?, Th5+. 9. ...

I 7. ... 8. Td6! 9. Td4!

7. ... 8. Td6! 9. Ta6!

Rb5

Variante simétrica refleja. Te6 Te4

10. Te6! Tablas.

Tablas posicionales.

(Véase diagrama núm. 268) 1. h7

264

...


268. Concurso de la Federación de Ajedrez de USA, 1969 Primero y segundo premios Décimo campeonato de la URSS, 1972 Tercer puesto

gar con este objeto inmediatamente 3. e7+?, puesto que las blancas perderían a causa del alfil de las negras en b2 (véase el comentario a la jugada octava de las blancas). 3. ... 4. e7+ 5. e8D

Axh8 Rh7 ...

No conviene 5. Th6+?, a causa de Rxh6; 6. e8D, Ag7+. 5. ... 6. Rf7

Tg8+ Txe8

Contra 6. ..., Ac4+; habría la réplica 7. De6. 7. Ta4! Tablas No tiene sentido 1. Tb6?, a causa de Aa3; 2. h7, Tg5+; 3. Rh8, Ae7; y ganan. 1. ...

7. ...

Rh6

Aprovechando la defensa indirecta de la torre, las negras piensan ganar.

Rg6!

Si 2. ..., Th5; entonces 3. Tc6!, (pero no 3. e7+?, Axa6; 4. e8D, Aa3+; 5. Rg8, Ac4+; 6. Rh8, Ab2!; y ganan), 3. ..., Ag2; (3. ..., Ab5; 4. Tb6); 4. Ta6!, Af1; 5. Tc6, tablas. 3. h8D!

La amenaza 8. Th4++, autoriza a las blancas a salir de su difícil posición. Sería malo 7. Ta5?, a causa de Te5.

Tg5+

A 1. ..., Th5; le sigue 2. Ta2. 2. Rf8

...

...

Para crear juego hacia el ahogo es necesario obligar al alfil a trasladarse a h8. Pero sería malo ju-

8. Tf4!

...

Si en esta posición el alfil de las negras se encontrase en b2 (por la errónea 3. e7+?), entonces ganaría la jugada Te1. Por eso también llevaría a tablas la jugada 3. h8D!. Perdería la otra continuación: 8. Th4+?, Rg5; 9. Th1, Ag2!; (pero no 9. ..., Ab5?; 10. Th5+, Rxh5; ahogo), 10. Th2, (10. Tg1, Te2); 10. ..., Ac6; y la combinación para el ahogo no

265


3. Aa5+

cuaja, puesto que el aliviado alfil caería en la sexta fila 11. Th5+, Rf4.

...

Es imprescindible frenar al 8. ...

Ab5

peón. 3. ... 4. Re4

Jugada obligada. Tras 8. ..., Te1; la salvación está en 9. Th4+. 9. Th4+ 10. Th5+

Rg5 Rxh5

Re2 ...

Amenazando 5. Ab6. 4. ... 5. Ad8!

Ahogo. 269. “Schach-Echo”, 1969-1970 Primer premio

Cd7 ...

Con nueva amenaza: 6. Ag5. Otras jugadas del alfil no conseguirían el objetivo: 5. Ac3?, Cc5+; 6. Rd5, Rd3; o 5. Ac7?, Cg6; 6. Ad8, (6. Ah2, Rd2); 6. ..., Rf2; o 5. Ab4?, Cg6!; (pero no 5. ..., Cf7?; 6. Ae7!, lo que llevaría a la solución del autor); 6. Ad6, Cge5; 7. Ae7, Cf3. 5. ...

Cf7

O 5. ..., Cc5+; 6. Rd5, Cf7; 7. Ab6, tablas. 6. Ae7!

Creando una posición simétrica con mutuo zugzwang.

Tablas 1. Rc4

...

Para acercarse al peón también se podría hacer la jugada 1. Rc3?, pero entonces 1. ..., Ce6!; 2. Rc4, Cf7; 3. Rd5, Ceg5; y ganan. 1. ...

6. ... 7. Ab4+ 8. Ae7! 9. Ah4+ 10. Ae7!

Rd2 Re2 Rf2 Re2

Tablas posicionales.

Rd2

Si 1. ..., Cf7; entonces 2. Rd5. 2. Rd4

...

(Véase diagrama núm. 270) 1. e5+ 2. e6+

e3

266

Rf7 Axe6


270. “Tidskrift för schack”, 1970 Primero y segundo premios

271. “Ajedrez húngaro”, 1970 Segunda mención honorífica

Ganan

Tablas

3. dxe6+

Rf6

Tampoco salva 3. ..., Re8; 4. f6!, exf6; 5. Cf5!. 4. Ce5!

...

1. Re3!

Con la doble amenaza 5. Cd7++, y 5. Cg4++. A tablas llevaría 4. Cf8?, Db8; 5. Rg8, Dg3+; 6. Cg6, Db8+. 4. ... 5. Rh7 6. Aa1!

En general me parece enteramente admisible presentar al rey bajo jaque, sobre todo cuando tiene opción para hacer diversas jugadas.

Db8+ Dxe5

Esta astuta y fuerte jugada deja a la dama en posición indefendible en las siguientes variantes: 1) 6. ..., Dd5; 7. Cc2+, Rxf5; 8. Ce3+; 2) 6. ..., De4; 7. Ce2+, Rxf5; 8. Cg3+; 3) 6. ..., Da5; 7. Cb3+; 4) 6. ..., De1; 7. Cc2+; 5) 6. ..., Db8 (c7, d6, f4, h2, g3, e3, c5); 7. Cc6 (b5, e2, f3, c2, b3)+.

...

1. Rg4?, g6; llevaría a la derrota. 1. ...

Cc2+

Las negras tendrían otras continuaciones: 1) 1. ..., Cf5+; 2. Rf4, g6; (2. ..., Cd6; 3. g6, Dh6+; 4. Rg4, Dd2; 5. Tae1, tablas); 3. Te8+, Rf7; 4. Tae1, Dxh5; (4. ..., gxh5; 5. T1e6); 5. Td8, Dh2; 6. Td7+, Rf8; 7. Td8+, Rg7; 8. Td7+, tablas; 2) 1. ..., Dc2; 2. g6, Cf5+; 3. Rf3!, Rf8; 4. Tae1, Cd6; 5. T1e2, tablas, puesto que el rey de las negras está en mala posición.

267

2. Rd2 3. g6

Cxa1 ...


Pierde 3. Te8+?, Rf7; 4. g6+, Dxg6; 5. hxg6+, Rxe8; 6. Rc1, Re7; 7. Rb2, Rf6; 8. Rxa1, Rxg6. 3. ... 4. Re2!!

272. Concurso de la Federación Húngara de Ajedrez, 1970 Segundo premio

Dh6+ ...

Después de 4. Rd1?, Rf8; 5. g4, b5; las blancas caerían en zugzwang y perderían. 4. ... 5. Rd1!

Rf8 ...

Ahora las blancas se salvan, puesto que les toca jugar a las negras. 5. ... 6. Rc1!

Juegan negras. Ganan blancas

Dh8 Dg8

la esperanza de conseguir el jaque continuo.

Amenazando 7. ..., Cxb3+. 7. Rb2 8. Rc1! 9. Rd1 10. g4!

2. Rb3!

Dh8 Dh6+ b5 ...

Tras la errónea 2. Rxa2?, Ad5+; 3. Rb1, Ae4+; 4. Ra2, Ad5+; surgiría el primer jaque continuo.

¡Nuevamente mutuo zugz-

2. ... 3. Ra4!

wang! 10. ... 11. Rc1, etc.

Dh8

Ad5+ ...

Pero después de 3. Rc2, Ae4+; 4. Rd1?, Cc3+; 5. Re1, Ah4+; 6. Rd2, Ag5+; las blancas no podrían evitar el segundo jaque continuo.

Tablas posicionales. (Véase diagrama núm. 272) 1. ...

...

3. ...

b4+

Aprovechando bien la primera jugada y la desgraciada posición de la dama blanca, las negras empiezan por hostigar al rey blanco con

Cc3+!

Después de 3. ..., Ac6+; 4. Ra5, b3; 5. Dh8+, Rg2; 6. Dg7, las negras perderían rápidamente.

268

4. Rxb4

...


A tablas llevaría 4. Ra5?, axb6+; 5. Rxb6, Ad8+; puesto que a las negras les queda el peón b4.

Naturalmente, no 16. Dxf4??, Ad3++. 16. ...

4. ... 5. Ra5 6. Rxb6

Ae7+ axb6+ Ad8+

La posición de las blancas parece crítica, pero hay una pequeña combinación.

Abrigando la esperanza del error 7. Ra7?, Cb5+; 8. Rb8, Ac7+; 9. Rc8, Ae6+; 10. Rb7, Ad5+; con el tercer jaque continuo. 7. Rc5! 8. Rd4 9. Rd3!

17. Dc2!

...

Todas las demás jugadas de las blancas llevarían a su derrota.

Ae7+ Af6+ ...

17. ... Axc2 18. a8D+ y ganan.

Es imprescindible atraer al alfil a e4 para que el caballo no pueda instalarse en esa casilla. Si 9. Re3, Ag5+; 10. Rf2?, (lo correcto sería que el rey diese marcha atrás: 10. Rd4, Af6+; 11. Rd3, etc.), 10. ..., Ce4+; 11. Rg1, Ae3+; 12. Rf1, Ac4+; 13. Re1, Ad2+; 14. Rd1, Ab3+; 15. Re2, Ac4+; 16. Rf3, Cg5+; 17. Rf2, Ce4+; y cuarto jaque continuo. 9. ... 10. Re3 11. Rf2 12. Rg1 13. Rf1

Ag3!

II 13. ... 14. Da3!

Ad3 ...

Pero no 14. Dd1?, Axa6; 15. Dd7+, Rxh2; 16. Da4, Cg3 j. d.; 17. Rf2, Ch1 j. d.!; tablas. 14. ... 15. Rg1

Ae4+ Ag5+ Ah4+ Ce2+ ...

Cc3+ Ce2+

O 15. ..., Af6; 16. Rf2!. 16. Rh1 y ganan.

Después del largo viaje del rey surge un juego con dos variantes:

Las blancas evitan algunos sistemas de jaque continuo y en el proceso del largo viaje del rey se crea una curiosa posición final después de 13. Rf1.

I (Véase diagrama núm. 273) 13. ... 14. Dc3+ 15. Dd2+ 16. a7

Cf4 Rxh2 Rh1 ...

1. Axa4

...

Habría sido débil 1. Axd7?,

269


273. Concurso de la Federación Húngara de Ajedrez, 1970 Primera mención honorífica

Ahora surgen dos variantes simétricas: I 6. ... 7. Rh3 8. Cg4! 9. Ce5

Td2 j. d. Tf2! Tg2 Tablas. II

6. ... 7. Rf1 8. Ce2! 9. Cd4

Tg5 j. d. Tg3! Tg2 Tablas.

274. “Ajedrez húngaro”, 1971 Tercera mención honorífica

Tablas a3; y las blancas pierden. 1. ...

Td5+

Relativamente es la mejor jugada. Tras 1. ..., Tf7+; 2. Re5, Te7+; 3. Rd4, las tablas se consiguen fácilmente. 2. Rg4

Cf2+

O 2. ..., Axa4; 3. Rxh3. 3. Rg3 4. Rg2 5. Rxh1

Ch1+ Axa4 Ac6!

Tablas 1. Cg6

Si 5. ..., Td2; entonces 6. Cgf3!; o 5. ..., Tg5; 6. Chf3!. 6. Rg2!

...

Pierde 1. Ce6?, Tf3+; 2. R cualquiera, Te3.

...

Sería malo 6. Cgf3?, Tg5!; o 6. Chf3?, Td2!.

270

1. ... 2. Rb2!

Tf3+ Te3


O 2. ..., Tb3+; 3. Rc2, Te3; 4. Ce5+, Rxd4; 5. Ad2!, Te2; 6. Cf3+, Re4; 7. Ce1, tablas. 3. Ce5+

Rxd4

Todas las piezas menores de las blancas se encuentran en peligro. Y a pesar de eso... 4. Ac3+!

Pierde 1. g8D?, Tf3+; tras lo cual: 1) 2. Re5, Cac6+; 3. Rd6, Tf6+; 4. Rd7, Txf7+; 5. Rd6, Tf6+; 6. Rd7, Rxb7; 2) 2. Rg5(g4), 2. ..., h1D; 3. Dxd8+, Rxb7; 3) 2. Rxe4, h1D. 1. ...

Tf3+

O 1. ..., h1D; 2. Dxd8+, Rxb7; 3. De7+, cualquiera; 4. Dxa3.

... 2. Rxe4

...

¡Sacrificio salvador! 4. ... 5. Cg7!

Txc3

Tablas, puesto que se pierde

Sería débil 2. Re5?, Cac6+; 3. Rd6, (3. Rxe4, Txf8; 4. gxf8D, h1D+; 5. Df3, Db1+; 6. Dd3, Db4+); 3. ..., h1D; 4. Cxd8, Td3+; o 2. Rg5 (g4)?, h1D; 3. Dxd8+, Rxb7.

la torre. 2. ... 3. gxf8D 4. Df3 5. Df4 6. Df5

275. Concurso de la Federación de Ajedrez de USA, 1971 Segundo premio (Rehecho en 1974)

Txf8 h1D+ Dh4+ Dh7+ ...

tras lo cual surgen dos variantes: I 6. ...

De7+

La dama negra piensa evitar entrar en contacto con la blanca. 7. De5

Tablas 1. f8D

...

...

Habría sido erróneo 7. Rf3?!, Dxb7+!; 8. De4, Cdc6; 9. De8+, Cb8+; 10. De4, Cac6; 11. Da4+, Ca6; y las negras ganan. Esta continuación se distingue considerablemente de la variante II. 7. ...

271

Db4+


8. Dd4 9. Dd3 10. De3 11. Df3

276. “Sovietskaia Rossiia”, 1971 (Concurso de estudios publicados en periódicos y revistas, 1971) Primer puesto

Db1+ De1+ Dh1+ Tablas.

En esta variante se dan movimientos circulares de las damas. II 6. ... 7. Dd5

Dxb7+ ...

Ahora se crea una posición de damas enfrentadas: las negras no están en situación de explotar su superioridad con los dos caballos. 7. ... 8. Dg8+ 9. Dd5 10. Da2+ 11. Dg8+ 12. Da2+ 13. Dd5 14. Dg8+ 15. Dd5 16. Da2+ 17. Dh2+

Cdc6 Cb8+ Cac6 Ca6 Cab8 Ca5+ Cbc6 Cd8+ Cac6 Rb8 Ra8

Tablas La mejor jugada. Si 1. ..., Ca6; entonces 2. Af2+!, cualquiera; 3. e7, con fáciles tablas. 2. Ad8!

Habría sido prematuro 2. e7?, Ad1; 3. Re8, Ah5+; 4. R cualquiera, Cc7.

O 17. ..., Ce5+; 18. Rxe5. 18. Da2+

2. ...

Tablas.

3. e7

...

Previniendo la maniobra de las negras 1. ..., Ah5; y amenazando 2. Ad8. 1. ...

Ab4

El cambio de alfiles llevaría a fáciles tablas.

(Véase diagrama núm. 276) 1. Ah4!

...

Ad1

Obstaculizando la conversión del peón en dama

Cd5

272

4. Re6! 5. Rf7

Aa4 Ad1


Si 5. ..., Ab3; entonces 6. e8D, (pero no 6. e6?, Ad1!; y las negras ganan), 6. ..., Cc7+; 7. e6, tablas. 6. Re6! 7. Rd7

2. Af7!

No lograría llegar al objetivo 2. g7?, Axg7; 3. Axg7, Ce3.

Ah5

2. ... 3. Cf3+

Tablas posicionales. (Nota del editor MA40: Existe una variante en este estudio que da la victoria a las negras: 2. ..., Ad2; 3. e7, Ad1; 4. Re6, Cf4+!; 5. Rf6, Ah5.)

...

Rg5 Rf6

Son también posibles las siguientes continuaciones: 3. ..., Rf5; 4. g7, Axg7; 5. Axg7, Cc7(f6); 6. Cd4+, o 3. ..., Rf4; 4. Axd5, Axd5; 5. Rxd5, Rxf3; 6. Re6. 4. Ch4

277. “Szachy”, 1971 Primero y segundo premios

...

Amenazando 5. Axd5. 4. ...

Ac2

O 4. ..., Ag7; 5. Axg7+, Rxg7; 6. Axd5, Ac2; 7. Af7, Rf6; 8. Ae8, etc. 5. Rxd5! 6. Rd6 7. g7 8. Ae7++.

Ab3+ Axf7 Axg7

Otro mate correcto surgiría después de Ganan

4. ... 5. Ae7+ 6. Cf5++.

La victoria de las blancas se ve dificultada por el hecho de que sus peones están bajo la amenaza de ser liquidados.

(Véase diagrama núm. 278) 1. Af4

1. Af8+!

Cf4 Rg7

...

... Defendiendo a la torre y al

Arruinaría la victoria Axd5?, Axd5; 2. Rxd5, Rxh5.

1.

caballo. 2. ...

1. ...

Rxh5

273

Cg7


278. “Ajedrez húngaro”, 1971 Tercer premio

4. Txd3

Cf5!

Las negras tampoco se salvan con 4. ..., Txc5; 5. Td6+, Ce6; 6. Txe6+, Rxg5; 7. Ce4+, Rf5; 8. Cxc5, o 4. ..., Rxg5; 5. Rxg7. 5. Cxf5

Txc5

Alfil y caballo cayeron bajo el fuego. 6. Cg7!

Es tentador también 6. Cg3?!, pero después de 6. ..., Td5!; (pierde 6. ..., Te5?; 7. Te3!!); 7. Td2, Te5!; las negras se salvan.

Ganan La captura de peón simplificaría la tarea de las blancas: 1. ..., Axc4+; 2. Rf8, o 1. ..., Txc4; 2. Ch5+, Rg6; 3. Tg5+, Rh6; 4. Ad2, Tc2; 5. Ae3, Te2; 6. Te5+. 2. Td5!

...

6. ... Td5! 7. Td2! y ganan. 279. “Ajedrez húngaro”, 1972 Segundo premio

Txc4

Si 2. ..., Axc4, entonces 3. Ce4+, cualquiera; 4. Cxc3. De interés es también la variante 2. ..., Cf5; 3. Ae5+, Rg5!; 4. Rf7!, Ta3; (4. ..., Txc4; 5. Txd3); 5. Txd3!, Txd3; 6. Ce4+, Rh6; 7. Cd6, y ganan. 3. Ag5+

...

Habría sido débil 3. Txd3?, Txf4; 4. Td6+, Re5; 5. Rxg7, Tc4!, tablas. Ganan 3. ...

Rg6 1. Ca1+

También pierde 3. ..., Re6; 4. Txd3, Txc5; 5. Te3+.

274

...

Sería débil 1. Cc6?, Ag5!;


(pero no 1. ..., Ac3?; 2. Cb4+, Axb4; 3. Axb4); 2. Cb4+, (2. Ac5, Af6); 2. ..., Rb1; tablas. 1. ... 2. C5b3

280. Décimo campeonato de la URSS, 1972 Segundo puesto

Rb1 Ae1!

Las negras no se apresuran a jugar Ac3. A 2. ..., Ag5; le sigue 3. Rd3, Ah6; 4. Ac5, Ag7; 5. Cd2+, Rb2; (5. ..., Rc1; 6. Aa3+); 6. Cc4+, Rb1; 7. Aa3, Ah6; 8. Ab2, y ganan. 3. Rd4!

...

Habría sido erróneo 3. Rd3?, Ac3!; con tablas, porque el turno de juego les toca a las blancas. 3. ... 4. Re3!

Aa5! Ac3

Por fin el alfil se ve obligado a trasladarse a c3. Si 4. ..., Ae1; entonces 5. Re2, Aa5; 6. Af8, Ac3; 7. Rd1, Rb2; 8. Ah6, Rb1; (8. ..., Ab4; 9. Ac1+, Rb1; 10. Cc2); 9. Ac1, Axa1; 10. Cd2++. 5. Rd3!

...

Las negras cayeron en zugzwang. 5. ...

Axa1

O 5. ..., Aa5; 6. Cxa5, Rxa1; 7. Cb3+, Rb1; 8. Cd2+, Ra1; 9. Af8, Rb2; 10. Ag7+, y ganan; 5. ..., Ae1; 6. Cc2, y ganan; 5. ..., Ab2; 6. Cd2+, Rxa1; 7. Rc2, Axa3; 8. Cb3++.

Ganan En esta tensa posición las negras conservan posibilidades de salvación en vista de su fuerte peón pasado de a2 y de la mala situación del rey blanco. 1. Da5

...

La tentadora 1. Da8+, Re3; 2. De4+, Rd2; arruinaría la victoria: 1) 3. Dxd4, a1D+; 4. Af1+, Re1; 5. Ab5, Dc1!; 6. a7, (6. Dxc3+, Rd1; o 6. Dd3, Ah5); 6. ..., Dd2; 7. De4+, (7. Dxd2+, cxd2; 8. a8D, d1D; 9. Da5+, Dd2; 10. Da1+, Dd1; 11. Dc3+, Dd2; tablas); 7. ..., Rd1; 8. Af1!, Ad5; 9. a8D, Axa8; 10. Dxa8, De1; 11. Dd5+, Rxc2; tablas; 2) 3. Af1, a1D; 4. Dd3+, Rc1; 5. Dxd4, Da4!; 6. Dxf2, Ad5+; 7. Rg1, De4; y las negras ganan.

6. Cd2++.

275

1. ... 2. Dxa1

a1D+ Ad5


Creando amenaza de mate. 3. Da5

geniosamente: 8. Dxd6?, Re3+!; 9. Dxd5, ahogo.

Ac5! 8. Da5!

Ingeniosa defensa: a 4. Dxc5, (ahora y luego) le seguiría 4. ..., Rg4+!; 5. Dxd5, f1D+; 6. Axf1, ahogo. Fácilmente se gana tras 3. ..., Ac6; 4. Dc7.

Naturalmente, no 8. Ag2+?, hxg2+; 9. Rxg2, Re3+; y las negras ganan. 8. ...

4. Dd8! 5. Dg5!

Ad6! Ae5!

9. Ag2+!

O 9. ..., hxg2+; 10. Rxg2, Re3+; 11. Rf1. 10. Db6+!

...

Re4!

El rey negro se abre camino por segunda vez y amenaza 7. ..., Rd4+.

Arruinaría la victoria 10. Da4+?, Rc5!; 11. Da5+, (11. Da3+?, Rb5; 12. Db3+, Ab4; y las negras ganan), 11. ..., Rc4; 12. Da2+, Rc5; 13. Da5+, Rc4; tablas.

...

Es necesario atacar al alfil de d5 de las negras. Sería prematuro 7. Ag2+?, Rd4!; 8. Dh4+, Re3!; 9. Dg5+, (9. Dh6+, Re2; 10. Dh5+, Rd2; 11. Dg5+, Rd1; 12. Dh5+, Rc1); 9. ..., Rd4, tablas. 7. ...

Rd4!

...

Liquidando la amenaza de las negras: 6. ..., f1D+; 7. Axf1, Rf2+.

7. Dd8!

...

La crisis estuvo a punto de estallar definitivamente y ahora este jaque la suspende de modo decisivo. 9. ...

6. ...

Aa8

No convenía la defensa análoga 8. ..., Ac5; a causa de 9. Dxc5.

¿Salvan las apuradas negras unas tablas posicionales? ¡No! Los recursos de las blancas aún no se han agotado y encuentran un disimulado camino para la victoria. Tras 5. ..., Ac6; gana 6. Af1!, Re4; 7. Ag2+!, Rd4; 8. Df6+. 6. Af1!

...

Ad6!

Defendiéndose de nuevo in-

10. ... 11. Axa8!

Rc4 ...

Rematando la fineza. Las negras se salvarían después de 11. Dxf2?, Axg2+; 12. Dxg2, hxg2+; 13. Rxg2, Ac5; por ejemplo: 14. g4, Rb5; 15. g5, Rxa6; 16. Rf3, Rb5; 17. Re4, Rb4; 18. h4, Ae7; 19. Rd3, Ad8; 20. Rd4, Ae7; 21. Re5, Ra3; 22. Re6, Axg5; 23. hxg5, Rb2; 24. g6, Rxc2;

276


5. Cd4

25. g7, Rb1; 26. g8D, c2; tablas. 11. ... f1D+ 12. Dg1 y ganan.

...

Las negras pierden pieza, pero...

281. “Ajedrez checoslovaco”, 1972

5. ...

Ag4!

¡Ingeniosa idea! 6. Txe5

Ag7

El contrajuego de las negras se basa en motivos de tablas posicionales. ¿Cómo continuarán las blancas: 7 Td5, o 7. Te4? 7. Td5!!

Sucede que después de 7. Te4?, Af3; 8. Tf4, Ae5; 9. Th4, Af6; se seguiría efectivamente ¡tablas posicionales!

Ganan 1. Th5

...

Arruinaría la victoria 1. Tf6?, Ac5; 2. Tf5, Ac4+; 3. Rb2, Axe6; o 1. e7?, Ac4+; 2. Rb2, Axe7. 1. ...

Ac4+

Empieza el contrajuego de las negras. Si 1. ..., Ac5; entonces 2. Txe5, Ac4+; 3. Rb1!, Ad3+; 4. Rb2, Ad4+; 5. Rb3, Axe5; 6. e7, Ac2+; 7. Rc4!, Aa4; 8. Cb5, con ventaja. 2. Rb1!

7. ... 8. Td6

9. Txe6!

...

¡He aquí donde las blancas se muestran más finas que las negras!

Ad3+

9. ... 10. Rb3 11. Rc3

Tras 2. ..., Cg4(d3); decidiría

Ac4 Axe6

Ae6! Ae5

A pesar de esto, aún hay esperanzas de unas análogas tablas posicionales: 9. Td8, Af6; 10. Td6, Ae5; etc.

3. Cf3!. 3. Rb2 4. Cf5!

...

Axd4+ Axa7

y ganan, por ejemplo: 11. ..., Ab8; (11. ..., Af2; 12. Rd3, Rc1; 13. Te2, Ah4(a7); 14. Tc2+, Rb1; 15. Rc3);

277


12. Rd3, Ac7; 13. Te7, Ad6; 14. Td7, Aa3; (14. ..., Ag3; 15. Tg7, Af2; 16. Th7); 15. Ta7, Ab2; 16. Th7. 282. “Schach-Echo”, 1972 (Concurso 1971-1972) Segundo premio

O 3. ..., Td7+; (3. ..., Tb5+; 4. Rc4); 4. Rc5, Tc7+; 5. Rd6, Td7+; 6. Rc5, tablas. 4. Cc6

...

Ahora son posibles dos variantes simétricas: I 4. ... 5. Rc5 6. Rb6 7. Rc7!

Td2+ Tg5+ Tb2+ ...

Sería malo 7. Ra7?, a causa de Ta5+. 7. ... 8. Rd6 Tablas 1. Cd4+

Naturalmente, no 8. Rd8?, Td2+.

Rf2!

Con tres jugadas las piezas negras se ven sometidas a un gran peligro. 2. Dxe4

d5+!

Previniendo el ataque de las blancas y creando una contraofensiva. 3. Rxd5!

8. ... 9. Rc5

Td2+ Tablas II

4. ... 5. Rd6 6. Rc7 7. Rb6!

Tg5+ Td2+ Tg7+ ...

7. Rb8?, Td8+.

...

Habría sido erróneo 3. Dxd5?, Tc7+; 4. Rd3, Aa6+; 5. Re4, Ab7. 3. ...

Tg7+ ...

Ab7+

7. ... 8. Rc5! 8. Ra5?, Tg5+. 8. ... 9. Rd6

278

Tb2+ ...

Tg5+ Tablas


283. “Endgames”, 1972

Ganan Este estudio, relacionado con los problemas teóricos, surgió del examen de la conocida posición teórica de J. Walker cuya solución se recoge seguidamente:

6. Rd6, Rc8; 7. Ab6, Rb8; 8. Rd7, Ra8; 9. Ac7, (también se podría jugar 9. Ac5, Rb8; 10. Ad4, b5; 11. axb6a.p.); 9. ..., b5; 10. axb6a.p., Rb7; 11. Rd6, y ganan. Lo curioso es que en esta posición de Walker la situación de los reyes no influye en el resultado del juego y las blancas ganan cualesquiera que sean los movimientos a disposición de los monarcas. Esto da a entender la solidez y la fuerza de la posición de las blancas, poseedoras de gran superioridad Pero, ¿no sería posible reforzar algo la posición de las negras e intentar crear otro juego? ¡Claro que se puede! Como resultado de las búsquedas surgió el estudio número 283, que se desliza así: 1. Af6

...

Si 1. Re3?, entonces e5!; 2. Af6, b6; 3. axb6, Rc6; 4. Ad8, a5; tablas. Ahora surgen dos variantes.

Diagrama núm. 283 bis

I 1. ...

Rc5

Amenazando 2. ..., b5. Habría sido débil jugar de inmediato 1. ..., b5; 2. axb6a.p., Rc6; 3. Ad4, y ganan. 2. Ad8

...

Amenazando 3. Ab6+, con paso a la posición de Walker.

Ganan 1. Re4, Re6; 2. Rd4, Rd6; 3. Rc4, Rc6; 4. Ac5, Rc7; 5. Rd5, Rb8;

279

2. ... 3. axb6 4. Re3!

b6 Rc6 a5


O 4. ..., e5; 5. Re4, a5; 6. Rxe5, y ganan. 5. Rd4! a4 6. Rc4 e5 7. Rb4 e4 8. Rxa4 e3 9. Ra5 e2 10. Ah4 y ganan.

8. ... 9. Rf8! 10. Re8!

Rc6 11. Rf7 e4 12. Rf6 e3 13. Axe3 b6 14. axb6 a5 15. Ac5+ Rc6 16. Re5 a4 17. Rd4 a3 18. Rc3 a2 19. Rb2 y ganan.

Las negras no pierden el tiempo, pero el alfil por su parte se apodera ahora de la casilla más cómoda d4. 2. Ad4 3. Ab6

Rb5 ...

Ahora se crea la posición de Walker, pero con la añadidura del peón e6. 3. ... 4. Re3 5. Rd4

El rey blanco se muestra muy activo y dinámico, yendo sin descanso del peón de e al de a.

Rc6 Rd6 ...

(Véase diagrama núm. 284) 1. Cd8+!

Un camino directo para llegar al objetivo. 5. ...

Rc6

Rd7 Rd6 ...

Las blancas se esfuerzan en

...

Otras dos jugadas de caballo arruinarían la victoria: 1. Cd6?, g3; 2. Cf5, g2; 3. Cd4+, Rc5; 4. Cf3, Rc4; o 1. Ca5+?, Rb5; 2. Cb3, Rc4.

Si 5. ..., Rd7; entonces 6. Rc5, y la tarea de las blancas se simplifica. 6. Re5 7. Rf6 8. Rf7!

Rd7 Rd6 e5

Por fin las negras avanzan el peón. Si 10. ..., Rc6; entonces 11. Re7, Rd5; 12. Rd7!, e5; 13. Rc7!, Rc4; 14. Rd6!, e4; 15. Re5, Rd3; 16. Rf4, y ganan.

II 1. ...

provocar el avance del peón e6, con lo que éste se tornaría más débil.

1. ...

Rc5

La continuación más natural. Por lo demás había también las posibilidades 1. ..., Rb5; 2. Rd5, g3; 3. Ce6, g2; 4. Cd4+, Rb4; 5. Cf3, o 1. ..., Rb6(c7); 2. Cf7, g3; 3. Ce5, g2; 4. Cf3.

280


284. “Sovietskaia Rossiia”, 1972 (Concurso de estudios publicados en periódicos y revistas, 1972) Primer puesto

285. “Ajedrez” (Riga), 1972

Juegan negras. Tablas No presenta ningún peligro 1. ..., d2; a causa de 2. Td3.

Ganan 2. Re5! 3. Ce6+ 4. Cf4 5. d3+ 6. Re4!

g3 Rc4 g2 Rc3 ...

2. Rb5!

Si 6. d4?, entonces g1C!; y las negras se salvan. 6. ... 7. Re3!

7. ...

Llevaría a la catástrofe 2. Rc7?, Txa6; 3. Rb7, Txa7+!; 4. Rxa7, Ac5+; 5. Rb8, Ae4; 6. Txd3, Axd3; 7. Rc7, Ab5; 8. d6, Ab4; 9. d7, Aa5+; 10. Rc8, Aa6+; 11. Rb8, Ab6. 2. ... 3. Rc4!

g1C ...

¡Mutuo zugzwang! Rb4

...

Txd5+ ...

Sutil defensa. Sería malo 3. Ra4?, Td4+; 4. Rxa3, d2; 5. Th3+, Rg7; 6. Tg3+, Rf6; 7. Txg2, d1D; 8. a8D, Td3+; 9. Rb4, Db3+; 10. Rc5, Tc3+; con mate.

O 7. ..., Rc2; 8. d4. 3. ...

Td6!

8. Rf2 y ganan. (Véase diagrama núm. 285) 1. ...

Td6+

La torre desempeña su tarea: cerrar con el alfil la casilla a8. Menos peligroso para las blancas sería 3. ..., Ta5; 4. a8D+, Axa8; 5.

281


Tb8+, Rg7; 6. Txa8, Td5!; 7. Cb4!, d2; 8. Cxd5, d1D; 9. Txa3, tablas. 4. a8D+!

286. Concurso de la Federación Húngara de Ajedrez, 1972 Tercer premio

...

Es indispensable atraer al alfil a a8. Habría sido malo 4. Txa3?, d2; 5. Th3+, Rg7; 6. Tg3+, Rf6; 7. Txg2, d1D; 8. a8D, Dd4+; y el rey blanco cae tras un ataque irresistible. 4. ... 5. Txd3

Axa8 Txa6

O 5. ..., Tc6+; 6. Rb5, Ae7; 7. Te3, tablas. 6. Rb5

...

Tablas

El rey entra en combate. 6. ... 7. Rb6 8. Rb5

1. ...

Ta7 Ta4 Ta7

Tampoco les serviría de nada a las negras 8. ..., Tb4+; 9. Ra5. 9. Rb6

Tb7+

De otro modo es imposible evitar el ataque continuo a la torre. 10. Ra6 11. Td8+!

Ae7 Axd8

Tablas por ahogo.

La posición de las blancas sería inmejorable después de 1. ..., Re4; 2. Te5+, Rd3; 3. Cf6, con tablas. 2. Cxf4+

...

Sería malo 1. Cb3+?, Rc3.

...

Apartándose de 2. Txf4?, Axg4; o 2. Cc1+?, Rd2. 2. ...

Re4

Tensa situación: las piezas blancas están sometidas a fuegos cruzados. 3. Txh5!

(Véase diagrama núm. 286) 1. Ce2+

Rd3!

Cf5+!

Puesto que a tablas llevaría 3. ..., Cxh5; 4. Cxh3!, Rf5; 5. Cg5, o 3. ..., Axg4; 4. Rxg7, las negras se

282


esfuerzan en agudizar la forma de juego. 4. Rg5!

287. Concurso de la Federación Húngara de ajedrez, 1972 Tercera mención honorífica

...

Habría sido un error 4. Txf5?, Rxf5; 5. Cg6, Tg3; 6. C4e5, Rf6; 7. R cualquiera, Af5. 4. ...

Axg4

Las blancas pierden los dos caballos, puesto que sería completamente débil 5. Rxg4?, Tg3++. 5. Th1!

...

Otros repliegues de la torre perderían: 5. Th8?, Txf4; 6. Ta8, Rf3. 5. ... 6. Ta1!

1. e6+

Txf4 ...

Amenazando 7. Ta4+. Habría sido débil 6. Tb1?, Cd4; 7. Tb4, Re3. 6. ... 7. Ta4

2. Txd5 3. Ac3 4. f4

h1D Dxd5 ...

La dama cayó en la trampa y sucumbe en las diversas variantes:

Re5 Re4 Re3(f3) Re4

Tablas posicionales.

Rf6

Fácilmente se gana después de 1. ..., Rg8; (1. ..., Re8; 2. Txb7, Rd8; 3. Tb8+, Rc7; 4. Th8); 2. Cf3, h1D; 3. Td8+, Rh7; 4. Cg5+, Rh6; 5. Th8+.

Cd4 ...

Con la nueva amenaza 8. Txd4+. Las piezas de las negras caerían en estado de parálisis. 7. ... 8. Ta5+ 9. Ta4 10. Ta3+ 11. Ta4

Ganan

I 4. ... 5. Rb2

Dd6+ Dxf4

Si 5. ..., Dc5 (c7, d8, b8); 6. Cb3 (b5, c6)+. 6. Ce2+

283

Rxf5


7. Cxf4 8. Axg7

288. “Tidskrift för schack”, 1972

Rxf4

II 4. ... 5. Rb2 6. Cc6+ 7. Cxe7+

Dc5+ Dc8 Rxf5

III 4. ... 5. Ce2+ 6. Cg3+ 7. Cxe4 8. Axg7

De4 Rxf5 Rxf4 Rxe4

Tablas Es necesario tomar el peón. Las demás retiradas del rey son menos afortunadas: 1. ..., Rf6; 2. g7, Cxg7; 3. Th6+, R cualquiera; 4. Ag6, tablas; 1. ..., Rd8; 2. g7, Cxg7; 3. Ag6, tablas.

IV 4. ... 5. Cc2+ 6. Ce3+

Dg2 Rxf5

V 4. ... 5. Ce2+ 6. Cg3+

2. g7 Dh1 Rxf5

Habría sido erróneo 2. Te3+?, Rd7; 3. Te7+, Rd8; 4. g7, Cxg7; 5. Txg7, Cxh7.

VI 4. ... 5. Cc6+ 6. Cxe7+

2. ... 3. Ag8+! 4. Ch6 5. Cf7! 6. Ch6 7. Cf7!

b5 Rxf5

(Véase diagrama núm. 288) 1. Cf5+ Sería

1.

g7?,

Cxg7.

(Véase diagrama núm. 289) 1. b7

1. ...

Cxg7 Dxg8 Dh8 Dg8 Dh7

Tablas posicionales.

... prematuro

...

Rxe6

284

Th2+


289. “Tidskrift för schack”, 1972

290. “Stella Polaris”, 1972 Primer premio

Tablas Tablas O 1. ..., Txg6; 2. Txf4, tablas. 2. Rg8 3. Te4+

Tfg2 ...

Habría sido erróneo 3. Tb6?, Cxg6; o 3. Ad3?, Cxg6; o 3. g7? Ce6.

activo, entonces todo lo que hagan las blancas será malo. Pero, por más que se esfuercen las negras en conseguir eso, las blancas no les darán ningún respiro. 1. Ag6+!

3. ... 4. Txe6+ 5. Rg7!

Ce6 Rxe6 ...

Habría sido un disparo en falso 1. Cf4+?, Rg4. 1. ... 2. Cf4+

Habría sido débil ni que decir tiene, 5. g7?, Rf6. 5. ... 6. Ab5! 7. b8D

...

Tb2 Txb5 Txb8

Rxg6 ...

Ahora esto es más fuerte. 2. ...

Ahogo.

Rxf6

Ahora se comprende lo más difícil: por qué el sacrificio del alfil y del peón proporciona a las blancas la salvación.

(Véase diagrama núm. 290) Si a la superioridad de las fuerzas negras, que no da esperanzas de salvación, se une un juego

285

3. Re3!

...


9. ... 10. Cd6+ 11. Cf5+

El rey le abre al alfil la casilla c3 y al mismo tiempo defiende el caballo de f4. Habría sido débil 3. Rd3(e2)?, exd6!; 4. Ac3+, Rf5; y las negras ganan. Sería malo también 3. Ah4+?, Cg5!; 4. Axg5+, Rg7; 5. Ce6+, Rg6; 6. Cf8+, Rh5. 3. ... 4. Ce6+!

Rf7 Rg7

Jaque continuo. 291. Boletín del Club Central de Ajedrez de la URSS, 1972

Rg7 ...

Es preciso dar jaque solamente así, pero no 4. Cf5+?, Rf7. 4. ... 5. Cf4+ 6. Ce6+ 7. Cf4!

Rg6 Rg7 Rf6 ...

Naturalmente, no 7. Ac3+?, Rxe6; 8. Axh8, exd6. 7. ...

e5

Tablas

Finalmente, las negras ensayan también esta posibilidad. 8. Ac3+!

...

Amenazando 9. Axe5+. Pierde 8. Ah4+?, Cg5!; 9. Axg5+, Rg7; 10. Ce6+, (10. Cf5+, Rh7); 10. ..., Rg6!; (10. ..., Rh7?; 11. Cf7); 11. Cf8+, Rh5. 8. ... 9. Cf5+!

Rg7 ...

Y ahora hay que dar el jaque así, pero no por medio de 9. Ce6+?, Rg6; 10. Cf4+, exf4+; aquí se hace sentir menos la situación protectora del rey de las blancas en e3.

1. Cf4+

...

Para conseguir tablas, las blancas tienen que activar sus piezas. Pero sería débil 1. Th6+?, Rd7; 2. Th7+, Rc8; con interrupción del ataque. 1. ...

Rd7

Cabe examinar también otras posibilidades: 1. ..., Rf6; 2. Th6+, Rf7; 3. Th7+, Rf6; tablas (o 3. ..., Rg8; 4. Th8+, Rxh8; 5. Cg6+).

286

2. Td2+ 3. Ce6

Rc6 Dg8!

Para que después de 4.


292. “Revista Jaque”, 1972 Primera mención honorífica

Td8?, se siga Dg2+; 5. Rc3, Ab7; lo que lleva a la derrota de las blancas. 4. c8D+!

...

Pero las blancas no pierden el camino recto y obligan a la dama negra a trasladarse a c8, lo cual les sirve para salvarse. 4. ... 5. Td8 6. Cd4+!

Dxc8 Db7 ...

Las blancas sacrifican por segunda vez un peón e introducen en el juego activo al caballo. 6. ... 7. Cb3+!

1. Tb6+ 2. Tb5+

Fácilmente se cometería el error de jugar 7. Ce6+?, lo que acarrearía la réplica Rc6!; (las demás no ganarían); 8. Cd4+, Rb6; 9. Td6+, Rc7; y las negras ganan. 7. ... 8. Td6+

Rb4

...

Habría sido un error 3. Tb4+?, Ra3; 4. Tb3+, (4. Ta4+, Rxa4; 5. e8D+, Ra3; 6. Ta8+, Rb2); 4. ..., Dxb3; 5. Txb3+, Rxb3; 6. e8D, Ad4+; 7. Re2, g1D; y las negras ganan. 3. ... 4. e8D+

Tablas (a 10. ..., Ra3; le sigue 11. Ta4+, Rxa4; 12. Cc5+). (Nota del editor MA40: En este estudio hay una solución suplementaria: 4. Td6+, seguido de 5. c6, y la amenaza de Td8, con la posterior promoción del peón es inevitable.)

Ra5 Ra4

Con la continuación 2. ..., Dxb5; 3. Txb5+, Rxb5; (3. ..., Ra4?; 4. Tb1); 4. e8D+, se fuerzan tablas con jaque continuo. 3. Ta8+!

Rb6 Rb5

Si 8. ..., Rc7; entonces 9. Td7+, Rxd7; 10. Cc5+. 9. Td5+ 10. Td4+

Tablas

Rxc5 ...

Rxb5 Rc4!

O 4. ..., Rb4; 5. Da4+, Rc3; 6. Tc8+, Rd2!; (sería débil 6. ..., Rb2?; 7. Db4+, Db3; 8. Dd2+, Ra3; 9. Ta8+, y las blancas ganan); 7. Da2+, Rd1; 8. Da4+, tablas.

287


5. Dc6+!

...

12. De4+

A la derrota llevaría: 1) 5. Da4+?, Rxd5; 6. Ta5+, Re6; 7. De8+, Rf6; 8. Df8+, Rg6; 9. Dg8+, Rh6; 10. Df8+, Ag7; 11. Df4+, Rh7; 12. Th5+, Rg8; 2) 5. Tc8+?, Rb3; 6. Tb8+, Ra3; 7. Ta8+, Rb2; 3) 5. Dc8+?, Rb3; 6. Db7+, Rc2; 7. Ta2+, Rd1. 5. ... 6. Tb8+!

...

Naturalmente, no 12. Da2+?, Rc2!. 12. ... 13. Db4+ 14. Df4+!

Dc2 Rc1 ...

Sería erróneo 14. Da3+?, Rd1; o 14. Db2+?, Rd2.

Rb3! ...

El equivocado ataque de las blancas 6. Da4+?, fracasaría después de 6. ..., Rb2; por ejemplo: 1) 7. Da1+, Rc2!; 8. Ta2+, Rb3; 9. Ta3+, Rb4; 10. Ta4+, Rb5; 11. Ta5+, Rb6; y ganan; 2) 7. Db4+, Rc2!; 8. Ta2+, Rc1; 9. De1+, Dd1; 10. De3+, Rb1; y ganan; 3) 7. Da2+, Rc1; 8. Tc8+, Ac3; 9. Da3+, Rd2; y ganan; 4) 7. Tb8+, Rc1; 8. Tc8+, Ac3; y ganan.

14. ... 15. Dd2!

Rb2 ...

Repetición de una situación análoga. 15. ... 16. Db4+ 17. Df4+ 18. Dc4+

Rb1 Rc1 Dd2 Dc2

Si 18. ..., Rd1; entonces 19. 6. ... 7. Da4+ 8. Dc2+

Ra2 Da3 ...

Da4+. 19. Df4+ 20. Dd2! 21. Db4+ 22. De4+ 23. Dc2!

Pero no 8. Dc4+?, Ra1. 8. ... 9. Txb2+! 10. Rg1

Ab2 Dxb2 ...

Tablas posicionales. (Véase diagrama núm. 293)

Después de una jugada errónea, surgiría una posición final con movimientos sistemáticos de las piezas. 10. ... 11. Da4+

Rb2 Rb1 Db2 Ra2

Ra1 Rb1

Si 11. ..., Da2; entonces 12.

1. Ce3+ 2. Cc4+ 3. Cd6

Rd2 Rc3 ...

A una clara derrota llevaría el final 3. Ce5?, Cc6; 4. Cxc6, Axc6+; 5. Rxc6, Rd4.

Dd4+.

288


293. Campeonato de Mandos de la URSS, 1972

Si 5. ..., Rd2; entonces 6. Cc4+. 6. Te6!

...

Repitiendo la fineza que se puso de manifiesto después de examinar otras posibilidades de continuación que llevaban a la derrota de las blancas: 1) 6. Tg3?, Ce7; 7. Te3, Cf5!; 8. Te6, Tg8!; 9. Cxf5, gxf5; 10. Rxc6, Rd3; 2) 6. Rxc6?, Tf6; 7. Rd7, Cb6+!; 8. Rc6, (8. Rc7, Cd5+); 8. ..., Cc4; 9. Tg3, Cxd6; 3) 6. Te2+?, Rd3; 7. Te6, g5; 8. Rxc6, Cxd6; 9. Rxd6, g4; 10. Re5, Re3. Tablas 3. ...

6. ... Ac6+!

La variante 3. ..., Cb5; 4. Cxe8, Txe8; 5. Txe8, Cc7+; 6. Re5, Cxe8; 7. Rf4!, cualquiera; 8. Rg5, llevaría a tablas. Por eso las negras eligen otro procedimiento de juego para ganar. 4. Rc5

Cc8!

Aguda jugada que coloca a las blancas ante una tarea difícil de resolver. 5. Te3+!

...

Ahora a 6. ..., Cxd6; le seguiría 7. Txg6, con tablas. 7. Rxc6 8. Rxd6 9. Re5

Cxd6 Rd3 ...

Sería débil 9. Tg6?, Tf5; 10. Re6, Re4. 9. ... 10. Rf5!

Tg8 ...

Pero no 10. Ta6?, Re3; 11. Rf5, g4; 12. Ta3+, Rf2; 13. Rf4, g3; 14. Ta2+, Rg1!; y las negras ganan.

Muy tentadora sería 5. Tg7?!, Cxd6; 6.Txg6, y ahora Cc4!; (6. ..., Cc8?; llevaría a tablas efectivas 7. Tf6!, Txf6; ahogo); 7. Tf6, Ta8!; y las negras ganan. 5. ...

g5

Rc2

289

10. ... 11. Rf4 12. Te3+ Tablas.

g4 g3


294. “Ajedrez” (Riga), 1973

2. Rxe4 3. Th7!

h2 ...

A tablas llevaría 3. Txf3+?, Rg2. 3. ... 4. Rxf3 5. Ac4+ 6. Ab6+ 7. Ad5

e2 e1D Rg1 Rh1 De5!

Sería débil 7. ..., Dd1+; 8. Rg3+, Dxd5; 9. Txh2++. 8. Ab7!

Ganan Los peones pasados de las negras autorizan a éstas a combatir con excelentes perspectivas. De resultas de esto, surge un juego vigoroso. 1. Tf7+

...

También es una jugada de mérito 1. Ae6!?, pero después de 1. ..., h2; las negras se salvan: 2. Th7, e2; 3. Ah3+, Rf2; 4. Ah4+, Re3!; 5. Ag2, Cf3+; 6. Axf3, Rxf3!; (6. ..., exf3?; 7. Ae1, y ganan); 7. Ae1, Rg2. 1. ...

...

Sutil retirada. Habría sido malo 8. Ac6?, Dc3+; u 8. Ae4?, Dxe4+; 9. Rxe4, Rg2; con tablas. Y si 8. Aa8, entonces Db8; 9. Ae4, De5; (9. ..., Dxb6; 10. Re2+, con mate); 10. Ac7?, (lo correcto sería 10. Ab7, etcétera), 10. ..., Db2!; tablas. (Nota del editor MA40: Continuando con esta variante, después de 10. ..., Db2; si las blancas mueven 11. Td7!, también obtendrían la victoria.)

8. ... 9. Re2+! 10. Txb7 11. Tg7+

Cf3+

Dg7 Dxb7 Rg2 Rh1

Si 11. ..., Rh3; entonces 12.

La mejor posibilidad. También ganarían las blancas después de 1. ..., Rg2; 2. Tg7+, Rf3; (2. ..., Rf1; 3. Ae6, h2; 4. Ah3+); 3. Ag5!, h2; 4. Th7, Rg2; 5. Axe3, Cf1; 6. Ad5, Cg3; 7. Tg7, Rf1; (7. ..., Rh3; 8. Txg3+); 8. Txg3, h1D; 9. Ac4+, Re1; 10. Tg1+.

Rf2. 12. Tf7 13. Tf2+ 14. Tf3+

Rg2 Rh3 Rg2

El siguiente final de juego se conoce desde el estudio de F. Amielunga en 1905.

290


15. Ac7 h1D 16. Tg3+ Rh2 17. Rf2 y ganan.

4. Ae6+!

...

No es viable jugar de inmediato 4. Ad5?, Dd4+; 5. Rh2, De5+; 6. Rg1, Rxh3.

295. “Shajmati” (Riga), 1973

4. ... 5. Ad5! 6. Rh2 7. Rg1

Rh5 Dd4+ De5+ Rg4

Después de 7. ..., Af2+; 8. Rxf2!, Df5+; (8. ..., Rg4; 9. Ag2), la salvación está en 9. Af3+!. 8. Ag2 Tablas posicionales, por ejemplo: 8. ..., Ag3; 9. Rh1, Dd4; 10. Cg1, Dh8+; 11. Ch3!, Af4; 12. Rg1, Dd4+; 13. Rh1, Ac7; 14. Cg1, Dh8+; 15. Ch3, Dh6; 16. Rg1, Ab6+; 17. Rh1, Dd6; 18. Ch2+, Rh4; 19. Cf1.

Tablas 1. Ch2 j. d.

Rg3

Más rápidamente se consigue la posición fundamental de tablas después de: 1) 1. ..., Re3; 2. Cf1+, Rd4; 3. Af3, a1D; 4. Ag2, o 2) 1. ..., Re4; 2. Af3+, Re3; 3. Ag2, a1D+; 4. Cf1+. 2. Af7!

296. Concurso DSO “Spartak” (Dniepropietrovsk), 1973 Primero y segundo premios

...

No convenía la inversión de jugadas: 2. Cf1+?, Rxh3; 3. Af7, Af2+!; 4. Rxf2, a1D; y las negras ganan. 2. ... 3. Cf1+

a1D+ Rg4

O 3. ..., Rf3; (3. ..., Rxh3??; 4. Ae6++); 4. Ad5+, cualquiera; 5. Ag2.

291

Tablas


1. Af2+

...

Fracasaría el ataque de las blancas después de 1. Cf3+?, Rg3; 2. Ce5, Dxg8; 3. f7, Dg5+; 4. Ae3, Dxe7; 5. Ah6, Db4+; 6. Re2(e3), Db2(b6)+; y las negras ganan. Tampoco salva 1. e8D?, Axe8; 2. Af2+, Rg5!; 3. Ch3+, Rf5!. 1. ...

Rg5

Evitando 1. ..., Rg4?; 2.f7; lo que redundaría a favor de las blancas. 2. Ch3+

5. ... 6. Ag3+ 7. Af2+ 8. Ag3+ 9. Ah4+ 10. Cg5

Re5 Rd4 Re5 Rf6 Rg7 Dh8

Obligando a la dama a trasladarse a h8, las blancas emprenden el ataque definitivo. Pero, ¿cómo atacar? Sería débil 11. Ce6+?, Rh7; 12. Cg5+, Rh6; 13. Cf5+, Rg6; 14. Ce7+, Rf6; y las negras deberían vencer. 11. Af2

...

...

Ahora surgen dos variantes.

Sería débil 2. Cf3+?, Rf4. 2. ...

I

Rg6

11. ... 12. Ad4! 13. Ag7+!

Habría sido erróneo 2. ..., Rf5(g4)?; 3. f7. 3. e8D+!

Rf8 Dh6 Rxg7

O 13. ..., Dxg7; 14. Ce6+, Rxe7; 15. Cxg7.

...

14. Cf5+ 15. Cxh6 16. Cg8

Empezando desde aquí la cooperación de las piezas blancas, se crean condiciones favorables para la salvación.

Rg6 Rxg5 Tablas II

3. ... 4. Ce7+!

Axe8 ...

El sacrificio del peón de las blancas introduce en el juego al otro caballo. 4. ... 5. Ah4+

11. ... 12. Ad4! 13. Ag7+!

Rh6 Df8 Dxg7

O 13. ..., Rxg7; 14. Ce6+, Rf7; 15. Cxf8, Rxe7; 16. Ch7.

Rxf6 14. Cf5+ 15. Cxg7

Y ahora empieza también a trabajar el alfil.

292

Rxg5 Tablas


297. Concurso DSO “Spartak” (Dniepropietrovsk), 1973 Quinto premio

5. ...

Txg7+

A 5. ..., Ta6; le sigue 6. Cf5, pero a 5. ..., Tg2; 6. Ce6, con captura de la dama. 6. Re8 Se crea una curiosa posición de mutuo zugzwang. Como el turno de juego les toca a las negras, éstas no pueden explotar su gran ventaja material, por ejemplo: 6. ..., Te7+; 7. Rxe7, o 6. ..., Cf6+; 7. Axf6, y en los dos casos la torre y el alfil de las blancas se defienden mutuamente, en lo cual radica el secreto de la salvación de éstas.

Tablas 1. g6+ 2. Re7

298. “Leninska Molod” (Lvov), 1973

Rg8 Cg5!

Fácilmente se consiguen tablas después de 2. ..., Cf4; 3. h7+, Rxg7; 4. Ad4+, Rxg6; 5. Tg3+, R cualquiera; 6. Axh8. 3. Ad4!

...

Y ahora perdería 3. h7+?, Rxg7; 4. Ad4+, Rxg6; 5. Axh8, Cxh3. No convendría la inversión de jugadas: 3. Th4?, a causa de Cf3!; (pero no 3. ..., Txg6?; 4. h7+, Cxh7; 5. Ad4, lo que llevaría a la solución del autor). 3. ... 4. h7+ 5. Th4!

Ganan

Txg6 Cxh7 ...

Perdería 5. Cf5?, Te6+!.

1. Ch3+ 2. Cg5!

Rg2 ...

Evitando la muy fuerte pista engañadora 2. Cxg1?!, f2; 3. Tg7+, Rh2!; (pero no 3. ..., Rh1?; 4. Ce2, y

293


ganan); 4. Cf3+, Rh1; 5. Cd2, f1D; 6. Cxf1, ahogo. 2. ... 3. Cf3!

299. Inédito

f2 ...

Inesperada jugada del caballo. 3. ...

Rf1

Si 3. ..., f1D; entonces 4. Ch4+. 4. Te7

...

Impidiendo la llegada del rey de las negras a e2. 4. ... 5. Cd2

Rg2 f1C

Tablas Llevaría a lo mismo 2. ..., Rxd7; 3. Rf6. 3. d8D+ 4. Rf6 5. Ae4!

O 5. ..., f1D; 6. Tg7+. 6. Te2+ Af2 7. Ce4 Cg3 8. Txf2+ Rg1 9. Tf4 y ganan.

Amenazando 6. Ag6. No se darían tablas con 5. Ah3?, Rf8; 6. Re5, Cc6+; 7. Rd6, Ce7. 5. ...

(Véase diagrama núm. 299) 1. Ag2

...

Sería prematuro 1. Rg5?, Cxc6; 2. Rf6, Ce5. 1. ... 2. Rg5

6. Af3!

Ce3+ ...

Proponiéndose la irrupción 3.

Rf8

También se producirían las tablas después de 5. ..., Cg4+; 6. Rg5, Ce5; 7. Ad5, f5; (7. ..., Ce6+; 8. Axe6, fxe6; 9. Rf6); 8. Ae6. ...

Naturalmente, no 6. Ag6?, Cd5+; 7. Rg5, f6+.

Rf6.

6. ... 2. ...

Rxd8 Re8 ...

Re7

Ahogo.

294

Cxf3


4. Re2

300. Concurso de la Federación Húngara de Ajedrez, 1974

Dh2+

Las negras ensayan otra posibilidad 5. Rf1!

...

Pero aquí habría sido malo 5. Re1?, De5+; 6. Rf1, Rd8; o 5. Rf3?, Dh5+. 5. ...

Dh3+

Finalmente, la dama defiende la casilla e6. 6. Re2!

Tablas 1. d7+

...

Todas las esperanzas de salvación de las blancas se concentran en este fuerte peón. Habría sido erróneo 1. Ta8+?, Rb7; 2. d7, Dd1+. 1. ... 2. Td4

...

Ahora y en adelante el rey de las blancas tiene que jugar con circunspección. Perdería 3. Re3?, Dg5+; 4. Rf3, (4. Re2, De5+; 5. Rf3, Rd8); 4. ..., Df5+; 5. Tf4, Dd5+; 6. Rg3, Rd8. 3. ...

Las negras han llevado a cabo enteramente su plan. Pero en esta posición crítica las blancas encuentran la salvación única. 7. Rd2!

...

Acercándose al caballo de las negras.

Rc7 Dg2+

El plan de las negras consiste en ir defendiendo sucesivamente la casilla e6 con la dama, después de jugar Rd8, etc. 3. Re1!

Rd8

7. ... 8. Rc1!!

Db3! Tablas

Algunas posibilidades de continuación: 8. ..., Ca4; 9. Txa4, Dxa4; 10. Ce6+, Rxd7; 11. Cc5+; 8. ..., Cd3+; 9. Txd3, Dxd3; 10. Ce6+, Rxd7; 11. Cc5+; 8. ..., De3+; 9. Rc2!, (pero no 9. Rb1?, Cc4).

Dg1+

295


296


Ă?NDICE DE LOS ESTUDIOS 1.

Estudios con piezas menores: 1-3, 5, 9, 11, 13-15, 18, 25, 27, 28, 32, 50, 62, 66, 73, 81, 85, 88, 91, 94, 100, 102, 107, 110, 113, 117, 118, 120, 121, 125, 129, 134, 140, 146, 152, 161, 163, 173, 174, 189, 213, 214, 216-218, 220, 221, 225, 227, 228, 231, 233, 234, 241, 250, 264, 269. 276, 277, 283, 284, 295.

2.

Piezas menores contra fuerzas varias: 6, 16, 21, 22, 24, 33, 41, 49, 52, 55, 56, 58, 60, 68, 71, 87, 90, 95-97, 115, 124, 137, 143, 147, 148, 151, 153, 164, 179, 183, 191-193, 196, 197, 201, 204-207, 215, 223, 224, 232, 240, 242, 243 , 246-249, 252, 255, 257-260, 270, 273, 274, 275, 290, 296.

3.

Estudios de torres: 47, 74-79, 109, 133.

4.

Torre contra fuerzas varias: 34, 38, 108, 112, 141, 145, 169, 175, 198, 209, 219, 229, 236, 268.

5.

Dos torres contra fuerzas varias: 37, 51, 80, 99, 101, 103, 104, 106, 111, 119, 128, 135, 172, 265, 271, 292.

6.

Torre y alfil contra fuerzas varias: 8, 12, 20, 30, 39, 48, 53, 59, 69, 83, 86, 89, 114, 116, 126, 130, 144, 149, 156, 165, 166, 188, 195, 199, 200, 203, 208, 245, 254, 262, 263, 289, 299.

7.

Torre y caballo contra fuerzas varias: 4, 31, 35, 45, 54, 63, 64, 67, 92, 93, 122, 123, 132, 154, 155, 159, 162, 167, 186, 194, 210, 235, 256, 267, 285, 291, 293, 298, 300.

8.

Torre y dos piezas menores contra fuerzas varias: 29, 42, 43, 57, 65, 98, 127, 131, 138, 142, 150, 157, 158, 160, 170, 176, 178, 180, 181, 185, 212, 222, 226, 230, 251, 266, 278, 281, 286, 287, 288, 294, 297.

9.

Dama con otras piezas contra fuerzas varias: 7, 10, 17, 19, 23, 26, 40, 44, 61, 82, 136, 177, 184, 190, 202, 211, 237, 238, 244, 253, 261, 272, 279, 280, 282,

297


10.

Estudios de peones: 36.

11.

Otras fuerzas equilibradas: 46, 70, 72, 84, 105, 168, 171, 182, 187, 239.

298


ÍNDICE DE TEMAS 1.

Tablas posicionales: 40, 49, 53, 59, 62, 64, 66, 68, 73, 76, 77, 80, 83-86, 93-100, 102-104, 106, 107, 110, 114-118, 120, 124, 126, 129, 131, 132, 137, 138, 141, 143, 146-148, 152, 155, 161, 163, 164, 167, 169-171, 174, 179, 182-184, 188, 191, 192, 198, 199, 208, 209, 212, 216, 217, 219, 221, 227-229, 236, 239, 241-245, 247, 248, 255-257, 259, 269, 271, 275, 276, 282, 286, 288, 290, 291, 292, 295, 299.

2.

Tablas por ahogo: 1, 3, 5, 7, 9-12, 15, 19, 22, 23, 25. 26, 28, 33, 36, 39, 41, 42, 50-52, 58, 71, 87, 89, 91, 133, 134, 145, 153, 154, 162, 187, 205, 213-215, 258, 262, 268, 279, 285, 289.

3.

Mate: 4, 14, 16-18, 20, 24, 29-32, 45, 48, 60, 121, 122, 130, 135, 144, 158, 176, 180, 181, 186, 189, 194, 201-204, 206, 207, 211, 218, 224, 225, 231, 237, 238, 240, 250-252, 264, 277.

4.

Movimientos simétricos: 21, 34, 35, 37, 38, 43, 44, 46, 55-57, 70, 72, 90, 105, 111, 157, 160, 166, 178, 222.

5.

Contrajuego refutado de las negras (hacia ahogo, hacia tablas posicionales): 6, 8, 81, 88, 108, 112, 136, 142, 149, 151, 165, 175, 223, 230, 272, 278, 280, 281, 298.

6.

Diversos estudios ganadores (ganancia de material, utilización de peones pasados y otros): 2, 13, 27, 47, 54, 61, 63, 65, 67, 69, 74, 75, 78, 79, 82, 119, 125, 127, 128, 139, 140, 150, 156, 159, 168, 172, 173, 177, 190, 193, 195-197, 200, 210, 234, 235, 253, 254, 261, 266, 270, 283, 284, 287, 294.

7.

Diversos estudios de tablas (para no perder material y otros): 92, 101, 109, 113, 123, 220, 226, 232, 233, 246, 249, 260, 263, 265, 267, 273, 274, 293, 296, 297, 300.

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300


COLECCIÓN NUEVA ESCAQUES 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36

Finales de peones. – I. Maizelis. Finales de alfil y de caballo. – Y. Averbach. Teoría de finales de torre. – Löwenfish y Smyslov. Teoría de aperturas, tomo I: Abiertas. – V. N. Panov. Teoría de aperturas, tomo II: Cerradas. – V. N. Panov. Defensa india de rey. – P. Cherta. Táctica moderna en ajedrez, tomo I. – L. Pachman. Táctica moderna en ajedrez, tomo II. – L. Pachman. Estrategia moderna en ajedrez. – Ludek Pachman. La trampa en la apertura. – B. Weinstein. Aperturas abiertas. – L. Pachman. Aperturas semiabiertas. – L. Pachman. Gambito de dama. – Ludek Pachman. Aperturas cerradas. – Ludek Pachman. El arte del sacrificio en ajedrez. – R. Spielmann. Cómo debe jugarse la apertura. – A. Suetin. Teoría de los finales de partida. – Y. Averbach. El arte de la defensa. – Ilia Kan. Táctica del medio juego. – I. Bondarewsky. La estructura de peones centrales. – B. Persits. La perfección en el ajedrez. – Fred Reinfeld. El gambito de rey. – Paul Keres. Lecturas de ajedrez. – Yuri Averbach. 200 celadas de apertura. – Emil Gelenczei. Defensa siciliana. Variante Najdorf. – P. Cherta. Ajedrez de entrenamiento. – A. Koblenz. Jaque mate. – Kurt Richter. Combinaciones en el medio juego. – P. A. Romanowsky. La defensa Pirc. –G. Fridshtein. El sentido común en ajedrez. – E. Lasker. Ajedrez elemental. – V. N. Panov. La defensa catalana. – Neustadt. El ataque y la defensa. – Hans Müller. Defensa siciliana. Variante Paulsen. – P. Cherta. La psicología en ajedrez. – Krogius. El arte del análisis. – Paul Keres.

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Bobby Fischer. – Pablo Morán. Partidas decisivas. – L. Pachman. 200 partidas abiertas. – D. Bronstein. El match del siglo: Fischer – Spassky. – L. Pachman. ABC de las aperturas. – V. N. Panov. La batalla de las ideas en ajedrez. – A. Saidy. Ataques al rey. – B. F. Baranov. Capablanca. – V. N. Panov. Los niños prodigios del ajedrez. – P. Morán. Tablas. – M. Tal y L. Verjovsky. Leyes fundamentales del ajedrez. – I. Kan. Ajedrez y matemáticas. – Fabel, Bonsdorff y Riihimaa. El laboratorio del ajedrecista. – A. Suetin. Cómo piensan los grandes maestros. – P. Schmidt. Defensa Siciliana. Variante del Dragón. – E. Gufeld y E. Lazarev. Psicología del jugador de ajedrez. – Reuben Fine. Los campeonatos del mundo. De Steinitz a Alekhine. – P. Morán. Los campeonatos del mundo. De Botvinnik a Fischer. – Gligoric y Wade Viaje al reino del ajedrez. – Averbach y Beilin. Anatoli Karpov. – Angel Martín. Alekhine. – Kotov. 300 Miniaturas. – Roizman. Errores típicos. – B. Persists y B. Voronkov. La defensa Alekhine. – Eales y Willians. Finales artísticos. – G. Kasparian. Diccionario de ajedrez. – Ramón Ibero. Curso de aperturas I (Abiertas). – Panov / Estrin. Curso de aperturas II (Semiabiertas). – Panov / Estrin. Curso de aperturas III (Cerradas). – Panov / Estrin. Defensa Siciliana. Variante Scheveningen. – A. Nikitin. Práctica de las aperturas. – L. Pachman. Práctica del medio juego. – L. Pachman. Práctica de los finales. – L. Pachman. Ajedrez y computadoras. – Pachman y Kühnmund. Técnicas de ataque en ajedrez. – P. Edwards. El contraataque en ajedrez. – Y. V. Damski. El mundo mágico de las combinaciones. – A. Koblenz. Problemas de ajedrez. – Camil Seneca. Tratado de ajedrez superior. – Y. Estrin. De la apertura al final. – Edmar Mednis. Fundamentos estratégicos del ajedrez. – Y. Estrin. Kasparov, campeón del mundo. – Ángel Martín. Ajedrez práctico. – R. Edwards.

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Ajedrez magistral. – Kopec y otros. Ajedrez moderno. – B. Pandolfini. Ajedrez por campeones. – B. Pandolfini. Defensa Siciliana. Variante Sveshnikov. – Adorjan / Horvath. Teoría moderna en ajedrez I. Aperturas abiertas. – L. Pachman. Teoría moderna en ajedrez II. Aperturas semiabiertas. – L. Pachman. La defensa Caro-Kann. – Egon Varnusz. Teoría moderna en ajedrez III. Defensa Siciliana. – L. Pachman. Test del ajedrecista. – Gil / Magem. Las partidas de Capablanca. – Rogelio Caparrós. Gambito de dama, tomo I. – L. Pachman. Gambito de dama, tomo II. – L. Pachman. Juega. – Patrick Gonneau. Analiza. – Patrick Gonneau. Gana. – Patrick Gonneau.

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Finales Atrísticos  

FINALES ARTÍSTICOS por Genrikh Kasparian

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