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NELSON MANDELA

EL LÍDER SUDAFRICANO LOGRÓ UNIR Y RECONCILIAR A UN PUEBLO CON MAS DE CINCUENTA AÑOS DE ODIO NELSON RACIAL Y ASÍ CAMBIAR EL CURSO DE LAMANDEL HISTORIA.

A


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“ N C H S C S A O P E E M


.3

“HE LUCHADO CONTRA LA DOMINACION BLANCA Y HE LUCHADO CONTRA LA DOMINACION NEGRA. HE ATESORADO EL IDEAL DE UNA SOCIEDAD LIBRE Y DEMOCRATICA, EN LA QUE TODAS LAS PERSONAS PUEDAN VIVIR JUNTAS EN ARMONIA Y CON IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, ES UN IDEAL POR EL QUE ESPERO VIVIR Y SI ES NECESARIO ES UN IDEAL POR EL QUE ESTOY DISPUESTO A MORIR”


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retrato coleccionable

NELSON MANDELA 01. CARACTER 02. CAMARADA

03. LIDER

04. PRISIONERO

05. NEGOCIADOR 06. E S TA D I S TA


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CONTENIDOS

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INFOGRAFIA

DE LA SEPARACIÓN A LA UNIFICACIÓN DE SU PAIS APARTHEID Y ANTI-APARTHEID

Recorrido por su vida, fechas y eventos importantes y el antes y despues de sudafrica.

.8 NOTA

1

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD TRIUNFÓ EN LA DERROTA DEL APARTHEID ANTEPONIENDO EL PERDÓN COMO MÉTODO DE LUCHA, LOGRANDO LA UNIFICA CIÓN DE SU PAÍS SIN PERJUICIOS RACIALES.

Su victoria al conseguir la unificación y conciliacion de su país, en el que todas las clases raciales pueden vivir juntas en armonía y con igualdad de condiciones.

9-12

FIN DEL APARTHEID, LOGRAMOS LA UNIFICACIÓN RACIAL

.16 NOTA

UN PAIS DIVIDIDO

DEMOCRACIA E IGUALDAD

LIDER DEL MOVIMIENTO ANTI-APARTHEID

2

CARTA DE LIBERTAD

JUNTOS EN LA MISMA DIRECCIÓN

CONDUJO TODA UNA NACIÓN DETRÁS DE EL ANUNCIANDO QUE TODOS DEBIAN MIRAR HACIA EL MISMO LUGAR, SÓLO ASI LOGRARÍA UNIR A UN PAÍS MULTICULTURAL Y MULTIÉTNICO, DESGARRADO POR VIEJOS ODIOS Y VIOLENCIAS.

Logro una igualdad de raza y lengua en toda Sudáfrica en conduciendo toda una nación detrás de el que tuvieran los mismos intereses y caminara hacia el mismo lado.

18-20

RECONCILIACIÓN NACIONAL SUDAFRICA PARA TODOS SALVANDO A UNA NACIÓN


NELSON MAN- DE LA S E PA R A DELA CIÓN

.1918 El 18 de julio,nace en Transkei, SUDAFRICA.

.1942 Se gradua de abogado a los 24 años.

.1943 Funda la liga juvenil, en protesta a la segregación racial.

FUE EL PRIMER PRESIDENTE SUDAFRICANO DE RAZA NEGRA E ÍCONO DE LA LUCHA CONTRA EL APARTHEID, (SEGREGACIÓN RACIAL). GRAN DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS, Y FIEL A SUS PRINIPIOS, DESAFIÓ AL RÉGIMEN ANTEPONIENDO EL PERDÓN COMO MÉTODO DE LUCHA.

E L A PA RT H E I D .1944 - 1994 Es una politica de segregación racial practicada en la Republica de Sudáfrica. En lengua africana significa separación y describe la rígida división entre la minoria blanca gbernante y la mayoría no blanca

// P O L I T I C A

// P R I S I Ó N

.1944

.1964

Se afilia al Congreso Nacional Africano (ANC) contra la opresión de los negros sudafricanos.

Es arrestado y condenado a cadena perpetua. Pasa 17 años en la prisión de Robben Islan y 10 años en otras dos carceles mas.

.1952

.1990

Participa en la campaña de desobediencia civil, contra la segregación racial, “Defiance”.

El 11 de febrero es liberado, luego elegido presidente del ANC. dirigió las negociaciones para la democracia multirracial.

A LA UNIFIC AC I Ó N DE SU PA I S .

27

CONGRESO N AC I O N A L

LAS

AFRICANO

REJAS

GRUPOS A F E C TA D O S

SUDAFRICA

50

Pietersburg (Polokwane)

Nylstroom

Rustenburg NORTHWEST

Vryburg

Hotazel

Pretoria

Mmabatho Johannesburg

Standerton

SWAZILAND Golela

Bethlehem

FREE STATE

INDIOS

Mbabane

Kroonstad

Kimberley

KWAZULUNATAL

MESTIZOS

Ulundi *

Ladysmith

Bloemfontein

Richards Bay

Maseru

Pietermaritzburg *

LESOTHO

Springbok

Nelspruit MPUMALANGA

Witbank

GAUTENG

Klerksdorp

Sishen Upington

Durban

Mafeteng

NORTHERN CAPE

NEGROS

Port Shepstone Vanrhynsdorp

Victoria West

Calvinia

Middelburg Queenstown

East London

WESTERN

Port Elizabeth

Mosselbaai Cape of Good Hope

NEGRO DE SU PAIS

Bisho

CAPE Worcester Swellendam

Cape Town

Umtata

EASTERN CAPE

Beaufort West

Cape Agulhas

ORIGEN DE E STA P O L Í T I C A PA R TIDON AC I O NAL-

LEYES DE

COMPOSICIÓN RACIAL

2.9 %

INDIOS

9.4 %

MESTIZOS

17.5 %

BLANCOS

70.2 %

NEGROS

PHOHIBICIÓN

CUALQUIER TIPO DE CONTACTO SOCIAL ENTRE LAS RAZAS

POBLACIÓN SUDAFRICANA

2 . LA PARTICIPACIÓN DE LOS NO BLANCOS EN EL GOBIERNO

PERSONAS POR KM2

3 . AUTORIZABA LAS INSTALACIONES PÚBLICAS SEPARADAS

0

5

15

50

100

1875

0

13

39

130

260

4875

1.

PERSONAS POR MILLA

BLANCOS

Kokstad

De Aar

AÑOS

CONCENTRACIÓN RACIAL Y PAÍSES DE ORIGEN

Beitbridge Messina

NORTHERN PROVINCE

Saldanha

Fue introducida por el (P.N), que tras su victoria en las elecciones de 1948, incluyó esta práctica como arte de su política gubernamental.

AÑOS

TRAS


ANTI A PA R THEID // S A L U D

// P R E S I D E N T E

1993

.1994

.2010

Primeras elecciones multirraciales y se convierte en el primer presidente de raza negra en sudafrica.

En sus ultimos años ha tenido diferentes problemas de salud, derivados de su estancia en prisión y su avanzada edad. Su ultima aparición fue en el Mundial de Futbol.

.1999

PREMIO NOBEL DE LA PA Z

Entrega el poder a su sucesor Thabo Mbeki y se retira de la política.

DEMOC R AT I Z ACIÓN

PRESI-

DENTE

DE

RAZA

NEGRA

U N I DA D N AC I O N A L

“HE LUCHADO CONTRA LA DOMINACIÓN BLANCA, Y HE PELEADO

C O N T R A L A D O M I N AC I Ó N N EG R A . HE BUSCADO EL IDEAL DE UNA

S O C I E D A D D E M O C R ÁT I C A Y L I B R E EN LA QUE TODAS LAS PERSONAS

V I VA N J U N TA S E N A R M O N Í A Y C O N IGUALDAD DE OPORTUNIDADES .”

1948

MOVIMI E N TO ANTI

APA RT H E I D

El movimiento internacional de solidaridad con la lucha por la libertad en Sudáfrica fue sin duda el movimiento social más grande del mundo. En 1948 al ganar las elecciones el Partido Nacional (solo de blancos y votado solo por blancos) es cuando se legisló todo lo relativo al apartheid y cuando comenzó la lucha por la igualdad liderada por el A.N.C. donde Mandela ya era miembro del Comité Nacional Ejecutivo. Tuvo un papel fundamental en la difusión de la "Carta de Libertad" redactada por el Congreso del Pueblo en 1955 y participó en la introducción de la educación Bantú y en contra de la continua discriminación de su pueblo.

PROTAGONISTAS

MANDELA

Fue el interlocutor de De Klerk, para negociar el proceso de democratización, puso en marcha una politica de reconciliacion nacional.

F.DE KLERK

Sustituyó a Pieter Botha en la presidencia, cargo desde el cual inició una política de reformas a la superación del apartheid. Derogó las leyes segregacionistas y, legalizó el (CNA).


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U N I DA D EN LA DIVERS I DA D TRIUNFÓ EN LA DERROTA DEL APARTHEID ANTEPONIENDO EL PERDÓN COMO MÉTODO DE LUCHA, LOGRANDO LA UNIFICACIÓN DE SU PAÍS SIN PERJUICIOS RACIALES.


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E

“ L A N EC E S I DAD D E U N I R A L AS C U LT U RAS D E N U E ST R O PA Í S E S U N A TA R E A TA N I M P O RTANT E A H O RA CO M O LO H A S I D O S I E M P R E”

.1966 La Asamblea General declaró al apartheid “crimen contra la humanidad”

l apartheid es una política de segregación racial practicada en la República de Sudafrica, situada en el sur del continente africano y que duró prácticamente 50 años de este siglo. El término apartheid en lengua africaans significa separación y describe la rígida división entre la minoría blanca gobernante y la mayoría no blanca, vigente hasta las primeras elecciones generales de 1994 en las que pudo participar toda la población. Antes de que el apartheid se convirtiera en la política oficial, Sudáfrica ya tenía una larga historia de segregación racial y dominio blanco. En 1910 solo los “blancos” podían acceder al Parlamento y una ley de 1913 sobre las tierras indígenas limitaba a 21 millones de acres (42 millones de ha.) la tierra que podía estar en manos de los negros, que era un 13% de la extensión del pais. Muchos africanos se opusieron a estas restricciones y 1912 se creó el Congreso Nacional Africano ( C.N.A. o A.N.C. con siglas en inglés.) para luchar contra estas políticas injustas del gobierno. En la década de 1950, cuando el apartheid se adoptó como política oficial, el A.N.C. declaró que “ Sudafrica era de todos sus habitantes, ya fueran negros o blancos” y luchó de forma activa por su abolición. El Partido Nacional ( N.P.) introdujo el apartheid en su programa electoral de 1948 y, tras su victoria, pasó a formar parte de la política gubernamental de la República de Sudáfrica hasta principios de la década de 1980. Esta política ha sido muy criticada en el ambito internacional y dio lugar a diversas sanciones económicas y de aislamiento por parte de numerosos paises y ratificada por las instancias internacionales. La legislación del apartheid clasificaba la población en tres grupos raciales: blancos, bantúes o negros y de color o mestizos. Posteriormente se añadieron los hindúes y pakistaníes como otra categoría más. La legislación fijaba los lugares de asentamiento de cada grupo, los trabajos que podían reali-

zar y el tipo de educación que podían recibir. También prohibía casi cualquier tipo de contacto social entre las diferentes razas, así, no podía haber matrimonios mixtos, no podían bañarse en las mismas playas, no podían usar los mismos medios de transporte, obligaban a la agrupación de los bantúes en zonas negras o bantustanes, etc.

UN PAIS DIVIDIDO El tipo de enseñanza era completamente distinta y , por supuesto, separada de forma que los “no blancos” recibían una inferior educación puesto que iban a tener un trabajo inferior aunque gracias, sobre todo, a las escuelas religiosas, algunos sudafricanos de raza negra recbían educación superior e incluso habia una universidad “para negros”, la de Fort Hare, donde estudió Nelsón Mandela, pero esto era para una pequeña minoría. Para mantener la separación y que esta fuera efectiva había un sistema de cartillas de control o pases que todo negro sudafricano estaba obligado a llevar en todo momento y limitaba su acceso a las zonas para blancos. Así, por ejemplo, a veces las familias quedaban separadas a causa de este sistema de pases, como en el caso de un negro que no podía visitar a su esposa que trabajaba en una zona blanca (generalmente de criadas) porque los pases de visita solo se concedían a los trabajadores de esa zona. Las personas blancas que se oponían abiertamente a apartheid eran consideradas comunistas y fuera de la legalidad. El gobierno sudafricano decretó estrictas medidas de seguridad convirtiendo al país en un estado policial. Dentro del país había muchos grupos e instituciones que luchaban contra el apartheid. Los mas conocidos son el ya nombrado Congreso Nacional Africano, A.N.C., con sus líderes Oliver Tambo y Nelson Mandela, también estaban las iglesias


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sudafricanas cuyo representante mas conocido es el arzobispo de Ciudad de El Cabo, Desmond Tutú. Otras organizaciones eran los sindicatos ( ilegales hasta 1990 ) y movimientos políticos y sociales que se fueron agrupando con el A.N.C.. Una fecha señalada que comenzó a marcar el declive del apartheid por el boicot económico, político y social aque fue sometido el pais es el 21 de Marzo de 1960. Ese día en Sharpeville, al suroeste de Johannesburgo, la policía abrió fuego contra una manifestación que protestaba por la ley de pases y el resultado fue una de las peores matanzas de civiles perpetradas en el pais. Hubo 69 muertos y casi 400 heridos. La manifestación formaba parte de una campaña de desobediencia civil que pretendía obligar al gobierno a cambiar la ley. Se declaró estado de emergencia en toda Sudáfrica y el gobierno ilegalizó las pocas organizaciones políticas negras que eran legales. Gracias a la presión internacional desde 1960 hasta mediados de la década de 1970 el gobierno intentó hacer una política de “desarrollo separado”, así, a los negros se les asignaban áreas pobres de nueva creación que estaban destinadas a convertirse en un futuro en insignificantes estados, mientras la población blanca mantenía el control sobre mas del 80% del país con toda su riqueza como sus famosas minas. Esto; por supuesto, no fue suficiente y dió lugar a una escalada de violencia, huelgas, boicots y manifestaciones que obligaron al gobierno a aprobar a partir de 1975 una serie de reformas que permitieron la organización de sindicatos negros y cierto grado de actividad política por parte de la oposición. En 1984, la Constitución , abrió de modo parcial la participación del parlamento a los mestizos y asáticos, pero siguió excluyendo a los negros (mas del 75% de la población). Siguieron los enfrentamientos y la violencia en el interior del país que añadido a la presión de los organismos internacionales hizo que bajo la presidencia de P. Botha se suprimieran los salvoconductos, (pass), que todo negro estaba obligado permanentemente a llevar a la vez que desaparecían algunas prohibiciones como los matrimonios mixtos.

FIN DEL APARTHEID, LOGRAMOS LA UNIFICACIÓN RACIAL Pero hubo que esperar al acceso a la presidencia en 1989 de Frederik Williem De Klerk para que el gobierno sudafricano entrara re-

sueltamente en el proceso de desaparición total del apartheid, se liberaron a los líderes anti-apartheid con penas de larga duración, se terminó con la segregación en las playas y sobre todo unas fechas muy significativas como fue febrero de 1990 en que se levantó la prohibición que pesaba sobre el A.N.C. y puso en libertad a Mandela tras 28 años de prisión. En mayo de 1990 se puso fin a la segregación en los hospitales y el 15 de octubre del mismo año entró en vigor la ley votada en junio, que derogaba la segregación racial en lugares públicos. En junio de 1991 el Parlamento procedió a la abolición total de las leyes fundamentales del apartheid. De este modo, fueron abolidas las leyes sobre la tierra, sobre la restricción de resdencia y sobre la clasificación racial. Este mismo año, en 1991, Nelsón Mandela fue elegido presidente del Congreso Nacional Africano participando directamente en las complicadas y largas negociaciones, salpicadas de huelgas generales, con el presidente del Partido Nacional de De Klerk.

.1994 El 10 de mayo Mandela se convierte en el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal.

DEMOCRACRACIA E IGUALDAD Finalmente, se alcanzó un acuerdo el 13 de noviembre de 1993 en el que se acordaba instituir en Sudáfrica un régimen democrático no racial ni sexista basado en el principio enarbolado por los luchadores negros, de “ una persona, un voto”. Como reconocimiento al éxito de estas difíciles negociaciones Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz. Las primeras elecciones libres en la historia de Sudáfrica se celebraron del 26 al 29 de abril de 1994 y el A.N.C. obtuvo una clara vistoria siendo elegido Nelson Rolihlahla Mandela primer presidente negro del país, el 10 de mayo de 1994. Su Vicepresidente fue De Klerk. Tras la aprobación parlamentaria en mayo de 1996 de la nueva Constitución sudáfricana se completó el proceso de democratización e igualdad entre todos los ciudadanos de Sudáfrica. Habían pasado largos años de torturas, persecuciones y desigualdades pero, para ser realistas, a pesar de que en el país ya no existe la segregación racial de forma oficial, siguen existiendo diferencias sociales, ecónomicas y políticas entre la población blanca y la negra, como ocurre en otros países. Ha desaparecido el apartheid en Sudáfrica como conjunto de leyes racistas pero hay que seguir intentando conseguir la igualdad total entre todos los ciudadanos.

CONGRESO NACIONAL AFRICANO Movimiento político negro de Sudáfrica. Tiene su origen en la Asociación Educación Indígena de 1892. Emprendió una acción decidida en favor de la equiparación legal con la población blanca. En 1960, ya con el nombre actual, fue declarado ilegal y sus principales líderes fueron encarcelados. En 1994 el ANC ganó las primeras elecciones libres y multirraciales en Sudáfrica, y su líder Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente negro en la historia de Sudáfrica. En 1997 Thabo Mbeki pasó a ocupar la presidencia, de la que fue reemplazado en 2007 por Jacob Zuma.


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LIDER DEL MOVIMIENTO ANTIAPARTHEID El movimiento internacional de solidaridad con la lucha por la libertad en Sudáfrica fue sin duda el movimiento social más grande que el mundo haya visto. Prácticamente todos los países del mundo tiene una historia de la actividad anti-apartheid, en sus diversas formas. En muchos países, las actividades anti-apartheid estaban vinculados (formal o informalmente) con las luchas locales contra la opresión de muchos tipos. La mayoría de los movimientos anti-apartheid (AAM) no restringen sus actividades a Sudáfrica, pero apoyaron los movimientos de liberación en África meridional en general. Además de los países individuales, una serie de organizaciones regionales e internacionales, añadió su voz a las luchas contra el apartheid. Lo que sigue es un resumen de algunos de los documentos de archivo existentes de esta historia extraordinaria. Es un primer paso hacia una visión más completa, es en este punto, pero un marcador. Dado que nuestro objetivo era crear una visión general de los documentos de archivo de actividades contra el apartheid, hemos incluido sólo aquellas organizaciones para las que nos las arreglamos para localizar los documentos de archivo en el momento en que estaba disponible para este proyecto. Como consecuencia de ello, por desgracia, muchos países y las organizaciones que no están incluidos en este resumen y como resultado una visión muy occidental europeo / estadounidense / australiano de esta historia surge. Dado que nuestro estudio se basó

en gran medida de los recursos disponibles en Internet, este problema se ha agravado. También hemos limitado nuestra visión de las organizaciones y sus actividades en relación con sólo Sudáfrica. Por lo tanto, no se han incluido las organizaciones que trabajan exclusivamente para Namibia, Mozambique, Angola, etc. El material ha sido organizado por país, con una división entre AAM y otras organizaciones con actividades contra el apartheid. Dentro de los AAM a veces utilizamos la distinción entre las organizaciones de todo horizonte y organizaciones especializadas, refiriéndose a los queestaban activos en todos los ámbitos de la solidaridad y los que se concentró en un campo particular. Organizaciones generales son los que tenían objetivos mucho más amplios que el único anti-apartheid, pero participa en el trabajo de solidaridad también. Nos hemos referido fundamentalmente a la página principal de las entidades que mantienen registros de archivos para evitar la frustración de los enlaces no funcionan. Por último, hemos incluido una lista alfabética descargable de las organizaciones que nos hemos encontrado y que eran activos en el movimiento internacional contra el apartheid. Organizaciones reflejadas en negrita son descritas en las secciones principales. Mandela tuvo un papel fundamental en la difusión de la “Carta de Libertad” redactada por el Congreso del Pueblo en 1955 y participó activamente en la introducción de la educación Bantú y en contra de la continua discriminación de su pueblo. Por entonces fundó el brazo armado del A.N.C. que se llamó “La Lanza de la Nación” y fue su Comandante en Jefe. Mandela rechazó las ofertas del gobierno de P. Botha de dejarlo en libertad a cambio de renunciar a la lucha. Él dijo esta frase :”Los prisioneros no pueden hacer contratos. Solo los hombres libres pueden negociar”. En 1991 es elegido Presidente del A.N.C. , y se organizaron grandes huelgas generales que obligaron a una negociación que llevó paso a paso a desmantelar todo el apartheid. Mandela junto a De Klerk recibieron el premio Principe de Asturias en 1992 y el premio

Nobel de la Paz en 1993 por sus esfuerzos para establecer la armonía racial en Sudáfrica. El 10 de mayo de 1994 tras unas elecciones en las que participó toda la población, Nelson Mandela fue elegido Presidente ( el primero de raza negra) y De Klerk fue su Vicepresidente. En 1997 abandonó, a causa de su frágil salud y su avanzada edad, la dirección del partido pero dejando atrás una trayectoria de hombre íntegro y luchador que al frente de muchas personas anónimas hizo que desapareciera el racismo legalizado llamado apartheid y que ha dejado el camino abierto para que se llegue a la plena igualdad en Sudáfrica.

CARTA DE LIBERTAD La Carta de la Libertad fue una declaración de principios básicos elaborada por la Alianza de Congresos Sudafricanos, consistente en el Congreso Nacional Africano y sus aliados el Congreso Indio Sudafricano, el Congreso Sudafricano de los demócratas y el Congreso del Pueblo de Color. Se caracteriza por su abierta demanda de que “el pueblo se gobierne” El documento es notable por como presenta una demanda y compromiso con una Sudáfrica sin distinciones raciales, esto se ha mantenido como la plataforma del CNA. La carta también presenta la demanda por democracia, derechos humanos, reforma agraria, derechos laborales, y la nacionalización. Después de que el Congreso fuera denunciado por traición a la patria, el gobierno sudafricano prohibió el CNA y arrestó a 156 activistas, entre ellos Mandela, que fue encarcelado en 1962. Sin embargo, la carta continuó circulando clandestinamente inspirado a una nueva generación de jóvenes militantes en la década de 1980.


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Pais dividido por el racismo se ha convertido en el país mas próspero de africa.

j u n tos en LA MIsMA DIRECCIÓN CONDUJO A TODA UNA NACIÓN DETRÁS DE ÉL ANUNCIANDO QUE TODOS DEBIAN MIRAR HACIA EL MISMO LUGAR, SÓLO ASI LOGRARÍA UNIR A UN PAÍS MULTICULTURAL Y MULTIÉTNICO, DESGARRADO POR VIEJOS ODIOS Y VIOLENCIAS.

E

n el día de hoy, todos nosotros, mediante nuestra presencia aquí y mediante celebraciones en otras partes de nuestro país y del mundo, conferimos esplendor y esperanza a la libertad recién nacida. De la experiencia de una desmesurada catástrofe humana que ha durado demasiado tiempo debe nacer una sociedad de la que toda la Humanidad se sienta orgullosa. Nuestros actos diarios como sudafricanos comunes deben producir una auténtica realidad sudafricana que reafirme la creencia de la Humanidad en la justicia, refuerce su confianza en la nobleza del alma humana y dé aliento a todas nuestras esperanzas de una vida espléndida para todos. Todo esto nos lo debemos a nosotros mismos y se lo debemos a los pueblos del mundo que tan bien representados están hoy aquí.


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El estadista sudafricano transformó la historia de su país de una manera que nadie creía concebible y demostró con su inteligencia, destreza, honestidad y valentía, que en el campo de la política a veces los milagros son posibles.

Sin la menor vacilación digo a mis compatriotas que cada uno de nosotros está íntimamente arraigado en el suelo de este hermoso país, igual que lo están los famosos jacarandás de Pretoria y las mimosas del Bushveld. Cada vez que uno de nosotros toca el suelo de esta tierra, experimentamos una sensación de renovación personal. El clima de la nación cambia a medida que lo hacen también las estaciones. Una sensación de júbilo y euforia nos conmueve cuando la hierba se torna verde y las flores se abren. Esa unidad espiritual y física que todos compartimos con esta patria común explica la profundidad del dolor que albergamos en nuestro corazón al ver cómo nuestro país se hacía pedazos a causa de un terrible conflicto, al verlo rechazado, proscripto y aislado por los pueblos del mundo, precisamente por haberse convertido en la sede universal de la ideología y la práctica perniciosas del racismo y la opresión racial.

RECONCILIACIÓN NACIONAL Nosotros, el pueblo sudafricano, nos sentimos satisfechos de que la Humanidad haya vuelto a acogernos en su seno; de que nosotros, que no hace tanto estábamos proscriptos, hayamos recibido hoy el inusitado privilegio de ser los anfitriones de las naciones del mundo en nuestro propio territorio. Les damos las gracias a todos nuestros distinguidos huéspedes internacionales por haber acudido a tomar posesión, junto con el pueblo de nuestro país, de lo que es, a fin de cuentas, una victoria común de la justicia, de la paz, de la dignidad humana. Confiamos en que continuarán ofreciéndonos su apoyo a medida que nos enfrentemos a los retos de la construcción de la paz, la prosperidad, la democracia, la erradicación del sexismo y del racismo. Apreciamos hondamente el papel que el conjunto de nuestro pueblo, así como sus líderes de masas, políticos, religiosos, jóvenes, empresarios, tradicionales y muchos otros, tanto hombres como mujeres, han desempeñado para provocar este desenlace. De entre todos ellos, mi segundo vicepresidente, el ho-

norable F.W. de Klerk, es uno de de los más significativos. También nos gustaría rendir tributo a nuestras fuerzas de seguridad, a todas sus filas, por el distinguido papel que han desempeñado en la salvaguarda de nuestras primeras elecciones democráticas, así como de la transición a la democracia, protegiéndonos de fuerzas sanguinarias que continúan negándose a ver la luz. Como muestra de este compromiso de renovación de nuestro país, el nuevo gobierno provisional de unidad nacional, puesto que es apremiante, aborda el tema de la amnistía para gente nuestra de diversa condición que actualmente se encuentra cumpliendo condena. Dedicamos el día de hoy a todos los héroes y las heroínas de este país y del resto del mundo que se han sacrificado de numerosas formas y han ofrendado su vida para que pudiéramos ser libres. Sus sueños se han hecho realidad. La libertad es su recompensa. Nos sentimos a la par humildes y enaltecidos por el honor y el privilegio que ustedes, el pueblo sudafricano, nos han conferido como primer presidente de una Sudáfrica unida, democrática, no racista y no sexista, para conducir a nuestro país fuera de este valle de oscuridad.

SUDAFRICA PARA TODOS Aun así, somos conscientes de que el camino hacia la libertad no es sencillo. Bien sabemos que ninguno de nosotros puede lograr el éxito actuando en soledad. Por consiguiente, debemos actuar en conjunto, como un pueblo unido, para lograr la reconciliación nacional y la construcción de la nación, para alentar el nacimiento de un nuevo mundo. Que haya justicia para todos. Que haya paz para todos. Que haya trabajo, pan, agua y sal para todos. Que cada uno de nosotros sepa que todo cuerpo, toda mente y toda alma han sido liberados para que puedan sentirse realizados. Nunca, jamás volverá a suceder que esta hermosa tierra experimente de nuevo la opresión de los unos sobre los otros, ni que sufra la humillación de ser la escoria del mundo. Que impere la libertad. El sol jamás se pondrá sobre un logro humano tan esplendoroso.


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SALVANDO A UNA NACIÓN Nelson Mandela, el político más admirable de estos tiempos revueltos, agoniza en un hospital de Pretoria y es probable que cuando se publique este artículo ya haya fallecido, pocas semanas antes de cumplir 95 años y reverenciado en el mundo entero. Por una vez podremos estar seguros de que todos los elogios que lluevan sobre su tumba serán justos, pues el estadista sudafricano transformó la historia de su país de una manera que nadie creía concebible y demostró, con su inteligencia, destreza, honestidad y valentía, que en el campo de la política a veces los milagros son posibles. Todo aquello se gestó, antes que en la historia, en la soledad de una conciencia, en la desolada prisión de Robben Island, donde Mandela llegó en 1964 a cumplir una pena de trabajos forzados a perpetuidad. Las condiciones en que el régimen del apartheid tenía a sus prisioneros políticos en aquella isla rodeada de remolinos y tiburones, frente a Ciudad del Cabo, eran atroces. Una celda tan minúscula que parecía un nicho o el cubil de una fiera, una estera de paja, un potaje de maíz tres veces al día, mudez obligatoria, media hora de visitas cada seis meses, y el derecho de recibir y escribir sólo dos cartas por año, en las que no debía mencionarse nunca la política ni la actualidad. En ese aislamiento, ascetismo y soledad transcurrieron los primeros nueve años de los 27 que pasó Mandela en Robben Island. En vez de suicidarse o enloquecerse, como muchos compañeros de prisión, en esos nueve años Mandela meditó, revisó sus propias ideas e ideales, hizo una autocrítica radical de sus convicciones, y alcanzó aquella serenidad y sabiduría que a partir de entonces guiarían todas sus iniciativas políticas. Aunque nunca había compartido las tesis de los resistentes que proponían una “Africa para los africanos” y querían echar al mar a todos los blancos de la Unión Sudafricana, en su partido, el African National Congress, Mandela, al igual que Sisulu y Tambo, los dirigentes más moderados, estaba convencido de que el régimen racista y totalitario sólo sería derrotado mediante

acciones armadas, sabotajes y otras formas de violencia, y para ello formó un grupo de comandos activistas llamado Umkhonto we Sizwe, que enviaba a adiestrarse a jóvenes militantes a Cuba, China Popular, Corea del Norte y Alemania Oriental. Debió de tomarle mucho tiempo -meses, años- convencerse de que toda esa concepción de la lucha contra la opresión y el racismo en Africa del Sur era errónea e ineficaz, y que había que renunciar a la violencia y optar por métodos pacíficos, es decir, buscar una negociación con los dirigentes de la minoría blanca -un 12% del país que explotaba y discriminaba de manera inicua al 88% restante-, a la que había que persuadir de que permaneciera en el país porque la convivencia entre las dos comunidades era posible y necesaria, cuando Sudáfrica fuera una democracia gobernada por la mayoría negra. En aquella época, fines de los años 60 y comienzos de los 70, pensar semejante cosa era un juego mental desprovisto de toda realidad. La brutalidad irracional con que se reprimía a la mayoría negra y los esporádicos actos de terror con que los resistentes respondían a la violencia del Estado habían creado un clima de rencor y odio que presagiaba para el país, tarde o temprano, un desenlace cataclísmico. La libertad sólo podría significar la desaparición o el exilio para la minoría blanca, en especial los afrikaans, los verdaderos dueños del poder. Maravilla pensar que Mandela, perfectamente consciente de las vertiginosas dificultades que encontraría en el camino que se había trazado, lo emprendiera, y, más todavía, que perseverara en él sin sucumbir a la desmoralización un solo momento y, 20 años más tarde, consiguiera aquel sueño imposible: una transición pacífica del apartheid a la libertad, y que el grueso de la comunidad blanca permaneciera en un país junto a los millones de negros y mulatos sudafricanos que, persuadidos por su ejemplo y sus razones, habían olvidado los agravios y crímenes del pasado y perdonado. Habría que ir a la Biblia, a aquellas historias ejemplares del catecismo que nos contaban de niños, para tratar de entender el poder de

“NOS COMPROMETEMOS A LIBERAR A TODO NUE STRO PUEBLO DEL PERSISTENTE CAUTIVERIO DE LA POBREZA , LAS PRIVACIONE S , EL SUFRIMIENTO, LA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO. HEMOS LOGRADO DAR LOS ÚLTIMOS PASOS HACIA LA LIBERTAD EN RELATIVAS CONDICIONE S DE PAZ”.


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“ S I Q U I E R E S HAC E R L AS PAS E S CO N T U E N E M I G O, T I ENE S Q U E T RA BA JAR CO N T U E N E MIGO. E N TO N C E S É L SE V U E LV E T U CO M PA Ñ E R O”

convicción, la paciencia, la voluntad de acero y el heroísmo de que debió hacer gala Nelson Mandela todos aquellos años para ir convenciendo, primero a sus propios compañeros de Robben Island, luego a sus correligionarios del Congreso Nacional Africano y, por último, a los propios gobernantes y a la minoría blanca, de que no era imposible que la razón reemplazara al miedo y al prejuicio, que una transición sin violencia era algo realizable y que ella sentaría las bases de una convivencia humana que reemplazaría al sistema cruel y discriminatorio que por siglos había padecido Sudáfrica. Yo creo que Nelson Mandela es todavía más digno de reconocimiento por este trabajo lentísimo, hercúleo, interminable, que fue contagiando poco a poco sus ideas y convicciones al conjunto de sus compatriotas, que por los extraordinarios servicios que prestaría después, desde el gobierno, a sus conciudadanos y a la cultura democrática. Hay que recordar que quien se echó sobre los hombros esta soberbia empresa era un prisionero político que, hasta el año 1973, en que se atenuaron las condiciones de carcelería en Robben Island, vivía poco menos que confinado en una minúscula celda y con apenas unos pocos minutos al día para cambiar palabras con los otros presos, casi privado de toda comunicación con el mundo exterior. Y, sin embargo, su tenacidad y su paciencia hicieron posible lo imposible. Mientras, desde la prisión ya menos inflexible de los años 70, estudiaba y se recibía de abogado, sus ideas fueron rompiendo poco a poco las muy legítimas prevenciones que existían entre los negros y mulatos sudafricanos, y siendo aceptadas sus tesis de que la lucha pacífica en pos de una negociación sería más eficaz y más pronta para alcanzar la liberación. Pero fue todavía mucho más difícil convencer de todo aquello a la minoría que detentaba el poder y se creía con el derecho divino a ejercerlo con exclusividad y para siempre. Estos eran los supuestos de la filosofía del apartheid que había sido proclamada por su progenitor intelectual, el sociólogo Hendrik Verwoerd, en la Universidad de Stellenbosch, en 1948, y adoptada de modo casi unánime por los blancos en las elecciones de ese mismo año. ¿Cómo convencerlos de que estaban equivocados, que debían renunciar no sólo a semejantes ideas, sino también al

poder y resignarse a vivir en una sociedad gobernada por la mayoría negra? El esfuerzo duró muchos años pero, al final, como la gota persistente que horada la piedra, Mandela fue abriendo puertas en esa ciudadela de desconfianza y temor, y el mundo entero descubrió un día, estupefacto, que el líder del Congreso Nacional Africano salía a ratos de su prisión para ir a tomar civilizadamente el té de las cinco con quienes serían los dos últimos mandatarios del apartheid: Botha y De Klerk. Cuando Mandela subió al poder, su popularidad en Sudáfrica era indescriptible, y tan grande en la comunidad negra como en la blanca (yo recuerdo haber visto, en enero de 1998, en la Universidad de Stellenbosch, la cuna del apartheid, una pared llena de fotos de alumnos y profesores recibiendo la visita de Mandela con entusiasmo delirante). Ese tipo de devoción popular mitológica suele marear a sus beneficiarios y volverlos -Hitler, Stalin, Mao, Fidel Castro- demagogos y tiranos. Pero a Mandela no lo ensoberbeció; siguió siendo el hombre sencillo, austero y honesto de antaño, y ante la sorpresa de todo el mundo, se negó a permanecer en el poder, como sus compatriotas le pedían. Se retiró y fue a pasar sus últimos años en la aldea indígena de donde era oriunda su familia. Mandela es el mejor ejemplo que tenemos -uno de los muy escasos en nuestros días- de que la política no es sólo ese que hacer sucio y mediocre que cree tanta gente, que sirve a los pillos para enriquecerse y a los vagos para sobrevivir sin hacer nada, sino una actividad que puede también mejorar la vida, reemplazar el fanatismo por la tolerancia, el odio por la solidaridad, la injusticia por la justicia, el egoísmo por el bien común, y que hay políticos, como el estadista sudafricano, que dejan su país, el mundo, mucho mejor de como lo encontraron.


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IGUALDAD

RESPETO

DIVERSIDAD

CONCILIACIÓN


RESPONSABILIDAD

DEMOCRACIA

LIBERTAD


retrato coleccionabl

e

“PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO Y HACERLO UN LUGAR MEJOR, ESTÁ EN TUS MANOS HACERLO REALIDAD”

Mandela  

Fasciculo coleccionable de Nelson Mandela, para la materia Diseño 2 Gabriele, de la carrera Diseño Grafico. Fadu-uba

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