Issuu on Google+

A Villa del Río Como barcaza anclada junto al río guardada por la Virgen de la Estrella levantando sus velas hacia ella mece un pueblo su ayer, Villa del Río. Su castillo lució pendón bravío, el romano dejó en su puente huella y el cristiano al ver aldea tan bella usurpó al saraceño el poderío. Pueblo amable con todo aquel viajero que llega fatigado y anhelante con miedo de sentirse forastero. Sensación que no dura, pues galante alguien vendrá y en tono muy sincero lo hará de los l suyos al instante.

Recuperado por Juan José Platero Yerpes

Pepita Castro


A Villa del Río