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DESARROLLO y Dignidad Lutheran World Relief en la Regi贸n

Andina


Niños en Palenque, Colombia.

Entonces los justos dirán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos?¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? El Rey responderá: En verdad les digo que, cuando lo hicieron

con algunos de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mi”.

Edición, coordinación y elaboración de textos: Joanna Lindén Diseño gráfico: Cecilia Vilca Corrección de textos: Gaby Cevasco

Mateo 25:37-40

Fotografía: Archivo institucional de LWR. Fotógrafos: Hugo Carrillo / José Figueroa / Joanna Lindén Pre- prensa e impresión: Pull Creativo - Editora Gráfica


Índice

Desarrollo y Dignidad Lutheran World Relief en la Región Andina

4

Mensaje del Representante Regional

5

Perfil institucional de Lutheran World Relief

Bolivia 7

Documentación y derechos ciudadanos

10

Seguridad alimentaria y autoestima

Colombia 13

Acueductos comunitarios: El agua como un derecho y un bien público

16

Una nueva esperanza para la población desplazada

Perú 18 El manejo del agua y la buena alimentación 22 Comercio justo y competitividad: Artesanía para el futuro 25 El terremoto del 15 de agosto de 2007: Actuando en situaciones de emergencia

28 Informe financiero 2007 29 Contactos 30 Agradecimientos Foto de carátula: Progreso Pampa, Chota. Cajamarca, Perú (Joanna Lindén).




Lima, abril 2008

Lutheran World Relief es un brazo extendido de la

Iglesia Luterana de los Estados Unidos de América, al servicio de quienes viven en la exclusión, carentes de recursos, con limitado conocimiento para ejercer sus derechos en plenitud. Nos acercamos nuevamente a ustedes con esta publicación “Desarrollo y Dignidad”, con la finalidad de dar cuenta de lo que hemos logrado. En las páginas siguientes encontrarán información sobre la aplicación de recursos en respuesta a necesidades de personas, familias y comunidades rurales de Bolivia, Colombia y Perú. En este lapso hemos sido testigos del esfuerzo de pequeños productores, por lograr mejores cosechas sobre tierras empobrecidas y de escasos recursos económicos y de agua. Estas páginas son un tributo a la lucha que día a día miles de estas familias desarrollan con la esperanza de un presente digno y de un mejor futuro para sus familias. Podrán apreciar, por los resultados, cómo el trabajo realizado ha ido recuperando suelos de la sequía y de las sustancias tóxicas para transformarse en campos en donde anida y crece la vida en cosechas sanas; cómo una gestión eficiente y democrática ha permitido a las comunidades contar con agua saludable para el consumo humano y para el riego, y cómo la aplicación de técnicas innovadoras que recuperan al mismo tiempo el conocimiento tradicional, han permitido el incremento de la productividad y tener acceso a mercados más amplios.

Joanna Lindén

Estimada lectora Estimado lector, En Colombia, el número de familias que perdieron todas sus propiedades por la violencia y el desplazamiento es significativo. Sin embargo, tras escapar de la violencia, hoy reinician sus vidas en tierras que ellas mismas cultivan y en poblados que están ayudando a desarrollar colectivamente para alcanzar una vida con dignidad y confianza en el futuro. En Bolivia, son muchas las personas que eran invisibles para el Estado y que en la actualidad son reconocidas como ciudadanos porque disponen de los documentos que les permiten iniciar el difícil camino del ejercicio de sus derechos y deberes.

En Perú, el terremoto del 15 de agosto y su secuela de destrucción fue una nueva oportunidad de llevar socorro a lugares aislados y apartados de la sierra huancavelicana; también de iniciar una labor orientada a recuperar la salud mental y la esperanza de la población que vivió el trauma del desastre. El terremoto fue otra crisis que dañó la salud mental de la población que ya había sufrido por la época del terrorismo. Por eso trabajamos para recuperar la esperanza.

Nuestra gratitud a las personas que nos brindaron la

oportunidad de apoyarlas en sus esfuerzos por alejarse de la vulnerabilidad que implica la pobreza. A nuestras copartes, las ONG con su invalorable aporte al desarrollo, y a las personas de buena voluntad que desde la Iglesia y las instituciones laicas confían en nuestra institución para aplicar sus generosos recursos. Gracias a Dios y hasta pronto.

Actualmente, acompañamos a 36 proyectos en la Región Andina. Los proyectos presentados en esta publicación son una muestra de lo que hemos logrado. 

Angel Pedro Véliz Márquez

Representante Regional para la Región Andina LUTHERAN WORLD RELIEF


Perfil institucional de

Lutheran World Relief El compromiso de la Iglesia Luterana Lutheran World Relief es un ministerio de la Evangelical Lutheran Church in America (ELCA) y la Lutheran Church Missouri Synod (LCMS) para la solidaridad internacional, el desarrollo, la incidencia política y la responsabilidad social. Acompañamos fraternalmente procesos de desarrollo humano sostenible y acción humanitaria desde 1945. Nuestra sede está ubicada en Baltimore, Maryland, Estados Unidos de América.

Nuestra Misión

LWR fortalece a la población organizada, brindando ayuda

Lutheran World Relief trabaja en alianza con instituciones locales en 35 países para ayudar a la gente a producir alimentos, mejorar la salud, fortalecer comunidades, terminar conflictos, construir medios de vida sostenibles y recuperarse de desastres.

¿Qué hacemos en la Región Andina?

Nuestra Visión Fortalecidos por el amor incondicional de Dios, anhelamos un mundo en el cual cada persona y cada generación viva en Justicia, Dignidad y Paz.

Nuestros Valores

La fe es activa en el amor

Dios da dignidad a todas las personas

Servimos a través de alianzas

Hacemos buen uso de los dones de Dios

Trabajamos por la justicia y la paz

¿A quiénes servimos? LWR alivia el sufrimiento humano en situaciones de riesgo

permanente y desarrolla capacidades en las organizaciones de la población para que estén en condiciones de responder a situaciones de emergencias y conflictos sociales.

LWR ayuda a los pueblos a ejercer sus derechos a

la alimentación, la salud, la educación y la generación de ingresos, de una forma cultural, social, económica y ambientalmente sustentable.

solidaria para que influyan en los espacios de decisión política sobre temas que afectan su dignidad, sus derechos y su vida.

Nuestra labor en la Región Andina parte de la certeza de que las comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y desplazadas poseen una rica tradición organizacional, diversidad ecológica y potencial cultural y económico que hará posible cambios en el ejercicio de su ciudadanía y les permitirá lograr condiciones de vida cualitativamente diferentes.

En BOLIVIA actuamos por los derechos de mujeres

y hombres campesinos e indígenas. Nuestros proyectos contribuyen a que los campesinos e indígenas ejerzan en plenitud sus derechos ciudadanos y su acceso a los recursos naturales. Eleven la producción y productividad de alimentos sanos, aseguren su alimentación y mejoren sus ingresos.

En COLOMBIA atendemos a poblaciones desplazadas por la violencia, a través del desarrollo de actividades productivas que eleven su calidad de vida. LWR da prioridad a la incidencia política, facilita el contacto entre comunidades cristianas de Colombia y los Estados Unidos y apoya actividades que aporten a la construcción de una paz duradera.

En PERÚ contribuimos al desarrollo de las capacidades.

Logramos que los productores intervengan competitivamente en las cadenas productivas, mejoren sus ingresos y la calidad de vida, a la vez que generan procesos de gobernabilidad democrática desde los municipios distritales, provinciales y gobiernos regionales, a través del fortalecimiento de la ciudadanía. 


Somos miembros de importantes redes de entidades

Justicia, Dignidad y Paz en Colombia.

de cooperación internacional en cada país, a nivel regional y mundial. En la Región Andina operamos con Action by Churches Together, el Comité Interconfesional para la Paz, el Secretariado Rural Perú-Bolivia, el Diálogo Interagencial (DIAL en Colombia) y la Coordinadora de Entidades Extranjeras de Cooperación Internacional (COEECI en Perú).

Objetivos estratégicos de Lutheran World Relief Impacto profundo y duradero. LWR busca que su

¿Cómo trabajamos? En Zonas de Acción Prioritaria (ZAP). Las ZAP

constituyen una estrategia de presencia territorial, uso de recursos financieros y prioridad de atención donde la población vive en alto riesgo y elevada vulnerabilidad. Las ZAP concentran acciones para promover la concertación entre los actores sociales, públicos y privados, en distritos, provincias o cuencas.

Actuamos en emergencias. LWR brinda ayuda inmediata

a la población damnificada para mitigar el impacto en situaciones de emergencia. Opera a través de sus instituciones copartes, iglesias y organizaciones de la población. Luego de las emergencias, LWR elabora con sus asociados planes de inversión para la rehabilitación de los sistemas que permiten a la población autoabastecerse y recuperar en el menor tiempo su capacidad productiva. LWR considera dentro de su programa de desarrollo rural planes para la gestión de riesgos locales y reducción de vulnerabilidades de la población más pobre. LWR es miembro de la red internacional de Action by Churches Together (ACT) y aplica los principios del Proyecto La Esfera.

Acompañamos a la población en sus procesos de desarrollo,

en sus respuestas a problemas específicos a través de una cercanía respetuosa, propiciando la concertación entre las organizaciones de la población y las instituciones públicas y privadas; acompañamos a las instituciones locales de servicio en el desarrollo de sus capacidades y habilidades para dar cuenta de sus actividades a la población e instituciones estatales.

La Oficina Regional Andina (Andean Regional Office - ARO) es parte de la estructura orgánica y red de

apoyo de LWR. Tiene el encargo de acompañar los procesos de desarrollo de instituciones y proyectos dentro de las ZAP en Bolivia, Colombia y Perú. Está constituida por un equipo de profesionales que facilita el flujo de recursos financieros hacia programas y proyectos que se ejecutan en la región. Es responsable de brindar información sobre la administración de sus recursos a la población, autoridades locales, instituciones del estado, iglesias y otras entidades del sector de la cooperación internacional. La Oficina Regional Andina tiene la representación de LWR ante las entidades estatales en cada país. 

aporte al desarrollo tenga un impacto en la sociedad, a través de la alianza con organizaciones locales, para erradicar la pobreza y la injusticia en comunidades empobrecidas. LWR apoya a dichas comunidades, a afrentar las causas y consecuencias de la pobreza y la injusticia, promoviendo la alianza y la concertación entre instituciones públicas y privadas, programas e iniciativas por cambios en las políticas y todo esfuerzo que contribuya a cambios cualitativos en respuesta a las necesidades de los más pobres.

Fe en la acción en solidaridad global. LWR apoya,

inspira y empodera a sus miembros para que pongan su fe en la acción por la justicia, la dignidad y la paz. LWR ayuda a formar la siguiente generación de líderes en la iglesia y en la sociedad, comprometiendo y equipando a jóvenes y adultos, mujeres y hombres a ser catalizadores de la justicia social y económica en el mundo, como parte de las campañas de incidencia y de responsabilidad social.

Una organización que aprende. LWR aprende de sus

propias experiencias tanto como las de otras. LWR promueve la evaluación de sus acciones con la participación activa de la población, como una herramienta indispensable para el aprendizaje organizacional. Esto posibilita compartir aprendizajes para incidir en políticas locales, regionales y nacionales.

Fortalecimiento de las capacidades institucionales. LWR enfoca su trabajo en tres áreas con

el fin de implementar su estrategia de manera más efectiva y creativa. La gobernabilidad, asegura una perspectiva global y una fuerte dirección política institucional. El desarrollo de capacidades, del personal y sus prácticas gerenciales, es otro aspecto que contribuye significativamente a lograr el cumplimiento de su misión institucional. Finalmente, un sistema institucional de comunicaciones con instrumentos y métodos bien desarrollados, consistentes con los objetivos y prácticas institucionales, sirven para informar al público sobre sus objetivos, resultados, sus posiciones políticas y el impacto que tiene su cooperación frente a la pobreza en el mundo.


BOLIVIA

DOCUMENTACIÓN Y

DERECHOS CIUDADANOS

Fundación Tierra trabaja con el apoyo de Lutheran World Relief por los derechos campesinos e indígenas en los departamentos de Chuquisaca, Potosí y Santa

Cruz. En estos departamentos los campesinos e indígenas han

sido excluidos durante siglos del ejercicio de sus derechos por la falta de

documentos de identidad.

La Paz Santa Cruz

Población total: 9,1 millones Población rural: 36,6% Idiomas oficiales: Castellano, Quechua y Aymara Índice de desarrollo humano: 0,695 (puesto 117 de 178 países)

PIB per cápita: US$ 4 400 Pobreza: 62,7% pobres, 42,2% pobres extremos Desempleo: 8% Analfabetismo: 13,3%

Población rural sin acceso a agua potable: 32% Población desnutrida: 243% Mortalidad infantil: 50,4 por cada mil nacimientos Esperanza de vida: 66 años

Sucre Potosi Fuentes: UNDP 2007/2008, CIA World Factbook 2008




La falta de documentos de identidad personal y la frecuencia de errores en la inscripción de los datos personales en el Registro Civil y en la Corte Electoral Nacional y Departamental, impiden que hombres y mujeres ejerzan sus derechos ciudadanos en Bolivia. Las personas indocumentadas no pueden ejercer sus derechos al control social sobre los gobiernos municipales y otras instituciones gubernamentales ni la participación ciudadana en espacios democráticos como las elecciones de representantes y la Asamblea Constituyente. Mujeres y varones, con el apoyo de Fundación Tierra y LWR, pueden ejercer y exigir el respeto a sus derechos. Es decir, su derecho a la identidad y la propiedad, su derecho de heredar, de elegir y ser elegidos, de suscribir contratos, de representar a sus organizaciones, comprar, vender y movilizarse dentro y fuera del territorio nacional, entre otros. También pueden ejercer sus derechos a estudiar, trabajar y acceder al servicio de salud.

Se organizan campañas para informar acerca de los derechos que cada uno tiene como ciudadano.

Atención legal gratuita Para enfrentar esta realidad, Fundación Tierra viene desarrollando un proyecto dirigido a facilitar el proceso de inscripción de los pobladores. También hace incidencia ante las oficinas de Registro Civil, para que la población campesina e indígena pueda obtener sus documentos de identidad. Entre las estrategias más importantes están: la atención legal gratuita en oficinas jurídicas rurales y urbanas (que atienden en varios idiomas), la realización de matrimonios colectivos, censos de indocumentación, campañas de difusión e información y

“Mujeres y varones, de esta manera, podrán ejercer y exigir el respeto a sus derechos de identidad y propiedad”. El Estado Boliviano presta poca atención al problema de la indocumentación, a pesar de ser una de las causas de la exclusión y marginación en la que viven importantes sectores de la población campesina e indígena de Bolivia, en especial la de las áreas rurales. En el caso de las mujeres, por lo general se presupone que son representadas por los varones y que no necesitan documentarse. Toda esta situación ha determinado que al menos un 20 por ciento de la población rural en todo Bolivia no esté inscrita en el Registro Civil, y más de la mitad de las personas que sí lo está tiene sus documentos vencidos o con errores.

obtención de certificados de nacimiento. Asimismo, se organizan talleres de sensibilización y capacitación de promotores jurídicos, que comprende la formación de dirigentes y miembros de Comités de Vigilancia, además de mesas radiales de diálogo entre la población, los gobiernos municipales y otros actores sociales. El proyecto de documentación beneficiará directamente a 29 700 personas, campesinas e indígenas, de habla quechua, bésiro y castellano, en 45 comunidades de 15 municipios de Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí. Igualmente, se apoya a la población rural que se dirige a estas ciudades a gestionar su documentación.

Hablan los que no tenían voz La señora María Barrientos Pinto, tras haber logrado obtener nuevos documentos gracias a la atención legal gratuita.



María Barrientos Pinto visitó las oficinas jurídicas de Sucre, desesperada porque no contaba con documentos personales y deseaba obtenerlos en el menor tiempo posible. Doña María señala que ella cuidó de su padre hasta su muerte, pero que


En el matrimonio colectivo en Villacruz, parejas se unieron para obtener su documentación.

Matrimonios en comunidades

sus hermanos la negaron al no llevar el apellido paterno. Ella proviene de la comunidad de Qhochis pero no sabe cuántos años tiene. Es casada y tiene ocho hijos y vive con dos de ellos en el campo, quienes se encargan de cuidarla. “He empezado a tramitar mi certificado de nacimiento para que pueda entrar el apellido de mi papá. Él no me había reconocido, hice aumentar el apellido de mi papá y este trámite no ha demorado mucho, solo unos tres meses. En mi carnet de identidad estaba como soltera, mi certificado de matrimonio estaba con error como si yo fuera casada con mi padrino en civil y por eso hice arreglar este documento. Además, en mi certificado de nacimiento estaba María Cornelio y en mi carnet de identidad estaba como María Barrientos Pinto, hice anular Cornelio. Quería que todos estos errores me lo hagan arreglar, por eso es que vine a Fundación Tierra”, explica doña María. El padre de doña María falleció sin reconocerla, lo que la perjudica, entre otros aspectos, en lo referido a fines hereditarios. Ahora, ella exhibe muy contenta sus certificados de nacimiento y de matrimonio, después de varios meses de trámite en la oficina jurídica de Fundación Tierra. Con su carnet de identidad, Doña María va a poder reclamar la tierra que le corresponde como herencia. “A veces la abogada (de Fundación Tierra) me decía que vaya al juzgado, ella tenía muchas cosas que hacer, en el juzgado no me entendían porque solo sé hablar quechua. En el Juzgado solo me hablaban en castellano, no entendía, ellos me reñían y me mandaban donde la abogada. Entonces yo regresaba, iba junto con la abogada de Fundación Tierra y si ella no tenía tiempo me mandaba con otra abogada. Agradezco mucho a Fundación Tierra por haberme ayudado. Nunca me voy a olvidar”, cuenta doña María.

En Chuquisaca, en el municipio de El Villar, se realizó el primer matrimonio colectivo. En dicho evento, resaltado por la prensa radial, televisiva y escrita, 40 parejas de 17 comunidades se casaron, asegurando los derechos de filiación para efectos hereditarios de sus hijos. El derecho a la tierra en Bolivia, especialmente para la mujer, se asegura a través del matrimonio. De la misma manera, las personas de edad avanzada aseguran su acceso al Bono Dignidad, impulsado por el actual gobierno, para personas de la tercera edad. Eugenio Vargas, de 65 años, y su esposa Basilia Hurtado López, de 70, se casaron después de 28 años de convivencia, en esta primera ceremonia de matrimonio colectivo. Eugenio se muestra muy contento por la celebración de su matrimonio: “Ahora me he animado a casarme para vivir y sacar mis papeles… En lo religioso soy casado, solo me faltaba el matrimonio civil”. Jesús Pérez, hijo de don Eugenio, también se siente satisfecho del matrimonio: “Yo les he apoyado para que ellos se casen para que tengan sus documentos, ahora me siento alegre en este momento, por este matrimonio colectivo, ha estado muy bien, agradezco a los de Fundación Tierra, a los abogados”. La población beneficiaria del proyecto cuenta con todos sus documentos personales, lo que le permite ejercer plenamente sus derechos y de esa manera mejorar su calidad de vida.

Contexto En Chuquisaca, la población rural no inscrita en el Registro Civil es del 21 por ciento o aproximadamente 100 000 habitantes. De estos indocumentados, 54 por ciento son mujeres. En Santa Cruz, en la provincia Velasco, en el área rural, el 36 por ciento de las personas no está inscrita. El origen de la indocumentación es en parte económico y en parte cultural: la excesiva pobreza (86 por ciento en los 15 municipios), los elevados costos de tramitación de documentos y las grandes distancias entre comunidades y centros urbanos.




BOLIVIA

SEGURIDAD ALIMENTARIA Y AUTOESTIMA

La seguridad alimentaria en el Municipio de Tacobamba, provincia Cornelio Saavedra, departamento de Potosí, se está mejorando con el proyecto de la Fundación Intercultural NORSUD con el apoyo de Lutheran World Relief. El proyecto está dirigido a elevar

la

producción y la productividad del cultivo de alimentos y a tener un mayor conocimiento de su valor nutritivo. Igualmente, se desarrolla una cultura de prevención frente a la escasez de agua y las sequías cíclicas. 10


Las mujeres aprenden cómo preparar alimentos nutritivos.

NORSUD desarrolla la diversificación alimentaria sostenible en seis comunidades de esta provincia: Tirina, Juruna, Huerta Mayo, Samanchaca, Huanichuro Baja y Huanichuro Alta. Esta zona es de difícil acceso, por un lado, a causa de la falta de caminos y de los camiones en mal estado, y por otro, debido a las fuertes lluvias que afectan a las comunidades durante el año, salvo entre los meses de junio y octubre. Además, muchas de las comunidades están distantes entre sí. La población es quechua hablante y cien por ciento rural. El promedio de propiedad de la tierra es de media hectárea por familia. Los principales cultivos son papa, maíz, habas, arvejas y trigo, pero con muy bajos rendimientos. Más del 40 por ciento de las tierras comunales son utilizadas en la siembra de pastos naturales para la crianza de animales. Una de las principales limitaciones para la región es la carencia de agua y los períodos cíclicos de sequía. No obstante todas estas dificultades, existe en la población una cultura de trabajo organizado y una elevada capacidad de resiliencia, factores que brindan una oportunidad de lucha para generar su auto desarrollo. Es precisamente a partir de este espíritu de avance que NORSUD facilita el desarrollo de una cultura de prevención frente a la escasez de agua, a causa de las sequías cíclicas, con la instalación de sistemas de micro riego para asegurar la producción en periodos de secano. Paralelamente, se enfoca en la protección forestal de especies nativas, lo que contribuye a una mayor retención del agua en el suelo y a la recuperación de la flora y fauna. Igualmente, se capacita a mujeres y hombres líderes, se realiza el levantamiento de mapas de riesgo y análisis de vulnerabilidades, y se fortalece a la población creando espacios de concertación entre organizaciones de productores, municipios y otras ONG locales.

La siembra de alimentos sanos y nutritivos son la clave para el desarrollo en el departamento de Potosí, Bolivia.

El proyecto capacita a las familias de las comunidades para que apliquen las estrategias aprendidas para contrarrestar la sequía y manejar los riesgos de desastres. Son 252 las familias que han incrementado la productividad de papa, maíz y trigo en un 25 por ciento, aplicando técnicas de mejoramiento y conservación de suelos. Se han construido 15 microsistemas de riego que benefician a 220 familias y 30 represas familiares para el riego.

Alimentos sanos brindan salud Otra línea que desarrolla el proyecto es la promoción del valor nutritivo de los alimentos y la tecnología para su transformación y almacenamiento. Los huertos hortícolas y frutales, los sistemas de riego y los silos para almacenar granos, llenan de orgullo a las familias del proyecto, las cuales han elevado su autoestima, además de tener la seguridad de contar con productos agrícolas que antes estaban fuera de su alcance. En la actualidad cuentan con hortalizas y papas en octubre y noviembre, así como otros productos que garantizan su alimentación, como maíz, trigo, leguminosas (arveja, haba), quinua, calabazas, etc. Conservan sus productos de poscosecha en silos metálicos, y cuentan con agua de riego, entre otros beneficios. La diversificación y el incremento de la producción de alimentos les ha proporcionado nuevas oportunidades de relación con el mercado local y regional, lo que, a su vez, ha significado mayores ingresos que están elevando sus condiciones de vida.

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En la comunidad de Tirina, Jerónimo Mamani, de 48 años, padre de cuatro hijos, habla sobre cómo el apoyo de NORSUD ha mejorado su vida: “Antes, nuestro maíz y trigo guardábamos en pirwa (almacén rústico, construido artesanalmente) y las jucuchas (ratones) y pilpintos (polilla) siempre nos daban problemas porque se comían todo y ensuciaban nuestros granos. No podíamos hacer nada. Cuando nos han avisado que el proyecto nos iba a ayudar con silos metálicos, nos hemos alegrado mucho y hemos esperado con mucho entusiasmo yo y mi familia, en especial mi esposa, hasta que nos han entregado casi justo cuando estábamos en cosecha… Estamos muy felices ya que podremos comer alimentos limpios y hasta quizás nos sobre para vender un poquito a nuestros mismos vecinos o llevar al mercado de Sucre”. Efectivamente, los excedentes son comercializados, lo que les permite adquirir otros productos que no existen en la comunidad en mayor cantidad como, por ejemplo, útiles escolares, azúcar y arroz.

Los campesinos ahora tienen una vida más sana con una diversificación alimentaría sostenible.

verduras. Ahora yo no quiero que me falten verduras porque a toda mi familia le gusta y además mis hijos pequeños ya no se enferman tanto con resfriado, antes se enfermaban mucho y tenían flojera ir a la escuela porque tenían mucho sueño y ahora en cambio no quieren faltar”.

“Los campesinos son conscientes de que están logrando cambios en beneficio de su calidad de vida con sus propios esfuerzos”.

Se capacita a los campesinos para que apliquen estrategias para manejar riesgos de desastres.

Margarita tiene 45 años y cinco hijos. Ella vive en la Comunidad Tirina, Sección Arsole Pampa. Margarita nos cuenta sobre los cambios generados por el proyecto de NORSUD: “Si el proyecto no hubiera llegado, hasta ahora estaríamos caminando para traer agua para cocinar, tomar nosotros y para dar a algunos animalitos que tenemos. Tampoco tendríamos miskas (siembras tempranas) de papa, choclo (maíz fresco) y 12

Los campesinos son conscientes de estar logrando cambios en beneficio de su calidad de vida con sus propios esfuerzos. Un aspecto a resaltar es que las familias capacitadas comparten sus experiencias con sus vecinos, quienes repiten todas estas actividades. Se está buscando que las mujeres participen activamente en estos procesos, y son los hombres los que gradualmente impulsan a sus esposas. Son cada vez más las que forman parte de los eventos de capacitación, a pesar de que muchas de ellas han olvidado cómo leer y escribir. Un aspecto significativo del proyecto es el fortalecimiento de la autoestima de las mujeres y el desarrollo de sus capacidades y habilidades. Las mujeres capacitadas pueden dar buenos ejemplos desde la familia para que los niños tengan un futuro diferente. Por ejemplo, han aprendido a elaborar fideos vitaminizados, incorporando espinaca y proteína vegetal en este alimento y así mejorar la nutrición de la familia.


COLOMBIA

ACUEDUCTOS COMUNITARIOS:

EL AGUA COMO UN DERECHO Y UN BIEN PÚBLICO

Junta administradora en San Cayetano, San Juan.

A través del acceso a un recurso fundamental como el agua, la Corporación para el Desarrollo Solidario (CDS), organización coparte de Lutheran World Relief (LWR), viene realizando un trabajo para la inclusión

social y económica de

mujeres, hombres y jóvenes campesinos, afectados por los conflictos armados en el área rural del norte de Cartagena Montería

Bucaramanga Bogotá Manizales

Población total: 44,9 millones Población rural: 24% Idioma oficial: Castellano Índice de desarrollo humano: 0,791 (puesto 75 de 178 países) PIB per cápita: US$ 7 304

Bolívar.

Pobreza: 64% pobres, 17,8% pobres extremos Desempleo: 11, 10% Analfabetismo: 7,2% Población rural sin acceso a agua potable: 29%

Población desnutrida: 13% Mortalidad infantil: 21 por cada mil nacimientos Esperanza de vida: 72 años

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UNDP 2007/2008, CIA World Factbook 2008


En las pequeñas poblaciones de corregimientos y veredas de los municipios del norte de Bolívar, los habitantes no gozan del derecho al agua a pesar de que el Estado, a través del gobierno nacional, departamental y municipal , es el encargado de garantizar el acceso al agua potable a todos los habitantes del territorio nacional. Los sistemas de abastecimiento de agua de algunos municipios son eficientes, pero en muchos otros casos el agua que suministran a las comunidades no es potable, lo que trae consigo graves problemas de saneamiento básico y enfermedades. Los niños y los adultos mayores son los grupos más afectados.

hace incierto el acceso al agua de un considerable número de familias campesinas. Con el proyecto se fortalece la sostenibilidad económica, administrativa, técnica y política de ocho organizaciones de acueductos comunitarios en los municipios de Arjona, Mahates y San Juan Nepomuceno. Así se garantiza una eficiente prestación del servicio de agua potable, a través de la gestión colectiva y comunitaria. En total se beneficia a 20 400 personas, al mismo tiempo que se van creando condiciones favorables para la paz de la región.

“El agua es importante para nuestra comunidad y estamos avanzando hacia el futuro, nos estamos civilizando y tenemos una mejor calidad de vida”. Para enfrentar este problema, varias comunidades se han organizado en juntas administradoras para exigir al Estado un servicio de agua eficiente y, en algunos casos, ellas mismas prestan el servicio a través del manejo de los acueductos comunitarios. Las comunidades han decidido, entre otros aspectos, establecer la tarifa mensual del agua y elegir a las personas de la comunidad encargadas de su administración. Si bien estas juntas administradoras tienen un gran compromiso social, no cuentan con todas las capacidades técnicas que exigen la operación y el manejo de los acueductos, como es la gestión administrativa del gasto que genera la prestación de servicio y la solución de los conflictos frecuentes que se presentan alrededor del acceso al agua. Para responder a esta demanda, los proyectos que LWR ejecuta con CDS en Colombia se orientan a fortalecer las capacidades de las poblaciones para la autogestión de acueductos comunitarios en el área rural del norte de Bolívar. Existe, entre las comunidades, una gran perseverancia en su lucha por tener acceso a agua potable. Sin embargo, la falta de conocimiento y de capacitación ponen en riesgo la sostenibilidad de los acueductos comunitarios, lo que, a su vez,  La Constitución de Colombia otorga la posibilidad de la prestación de los

servicios públicos a actores estatales, particulares, mixtos y/o a organizaciones comunitarias.

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Irma

Mujeres generan el cambio En Vereda de Pava, municipio de Mahates, las mujeres se han organizado para llevar agua a su comunidad. La carencia de este recurso generaba mayor trabajo y dificultades en la vida diaria de la población femenina, como explica Irma, presidenta del acueducto comunitario: “Este sistema ha traído muchos beneficios a la comunidad ya que ahora que tenemos acueducto trabajamos menos. Antes nos tocaba arriar el agua en la cabeza desde los pozos, nos tocaba ir a lavar a los arroyos y a los canales de riego, y el agua era de una calidad no muy apropiada para el consumo humano. El agua en la vereda la utilizamos para muchísimas cosas, lo primordial es para el consumo, para lavar, para cocinar. Muchas veces también la hemos utilizado para regar árboles frutales”. Las mujeres saben que las perspectivas de la comunidad sin agua potable serían graves, tal como lo afirma Irma: “Nuestra niñez estaría amenazada a seguir con esas viejas costumbres de cargar agua en la cabeza, en los hombros, y tendríamos muchos niños enfermos con dolencias en el cuerpo y enfermedades, ya que esa agua no era apta para el consumo. El agua es importante para nuestra comunidad y estamos avanzando hacia el futuro, nos estamos civilizando y tenemos una mejor calidad de vida. Ahora contamos con inodoros y un mejor servicio”.


Por su parte, Rosalba, presidenta del acueducto del Corregimiento de Gambote, municipio de Arjona, manifiesta: “El agua nos está produciendo dolor de estómago, enfermedades en la piel, rasquiña y otras cosas que da el agua contaminada”.

La asociación de Gambote se ha organizado con las mujeres locales para brindar un mejor servicio de agua y luchar juntos por un cambio positivo.

Con la ayuda de LWR, los pobladores se están organizando adecuadamente para mejorar el servicio de agua, como lo explica Rosalba: “Todas las personas involucradas en este proyecto podemos compartir unas experiencias de organización social en torno a un recurso natural tan indispensable como el agua, la cual resulta hoy en día estratégica para evitar la aparición de nuevos conflictos sociales y ambientales. Este proyecto apoya la creación de modelos alternativos de administración de los bienes y recursos públicos mediante los cuales los seres humanos garantizamos una existencia digna”. Mileidys Barrios Jiménez, de la Asociación Red de Mujeres en Bolívar, está contenta por las oportunidades que los proyectos han brindado a las mujeres: “El Caribe colombiano es una región un poco olvidada, en donde la mujer ha sido relegada a un segundo plano, no sólo por las comunidades en las que vivimos, sino también incluso por nuestros compañeros, tal vez no por culpa propia sino por el ‘machismo’. Las mujeres de esta región hemos encontrado una voz de aliento en nuestra ardua labor de concientizar no sólo a la comunidad y a nuestros compañeros, sino a nosotras mismas, lo que valemos como personas, que antes de ser amas de casa, profesionales, madres, compañeras, somos mujeres”.

Contexto político El agua es un recurso esencial para el desarrollo humano, social y económico de cualquier sociedad, por lo que la forma en que se usa y cómo se administra resulta hoy en día fundamental y estratégico, teniendo en cuenta la necesidad de las generaciones futuras y la prevención de conflictos ambientales y sociales. La Declaración de Nueva Delhi (PNUD/UNICEF 1990), la Iniciativa de Noruega sobre el Agua Potable (1991), la Cumbre de Río (UNICEF, 1992) y la Declaración de Dublín (1992) reconocen que la participación y la gestión comunitaria son elementos esenciales para la sostenibilidad de los proyectos rurales en agua potable y saneamiento.

La gestión comunitaria para el servicio de agua potable en Colombia ha tenido un desarrollo legal incipiente y una diversidad de experiencias con enormes obstáculos. La Constitución Política de 1991, la Ley 142 de 1994, el decreto 421 de 2000 (con base en el proceso de descentralización impulsado desde la década de los noventa), otorgaron la posibilidad de que empresas comunitarias puedan prestar el servicio público del agua. Sin embargo, ese reconocimiento legal no se ha visto materializado en beneficios para las organizaciones y comunidades. Después de la expedición de la Ley 142 de 1994, muchos acueductos comunitarios han quedado en la ilegalidad y han debido ser abandonados, forzando a los pobladores a adecuarse a las exigencias de rentabilidad económica y eficiencia administrativa propias de la privatización de los servicios públicos domiciliarios. Frente a la continua privatización de la prestación del servicio del agua y la ineficiente prestación del mismo, actualmente organizaciones campesinas, de comunidades indígenas y afrocolombianas ambientalistas, entre otras, están promoviendo el Referendo por el Agua. Esta iniciativa, que debe tener la firma de dos millones de colombianos, busca incluir en la Constitución Nacional que el agua sea un derecho inherente a la persona humana y a los demás seres vivos, y un bien común de uso público.

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COLOMBIA UNA NUEVA ESPERANZA PARA LA POBLACIÓN DESPLAZADA

Seiscientas familias campesinas desplazadas por la violencia y reubicadas en Santander

y Norte de Santander, ahora tienen mejores condiciones

de vida gracias al apoyo de la Corporación Buen Ambiente (CORAMBIENTE), coparte de Lutheran World Relief (LWR). El impacto de los desplazamientos forzados y las violaciones a los derechos

humanos ha sido grave en esta región.

Se calcula que en Colombia más de cuatro millones de personas han sido desplazadas a causa del conflicto armado.

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Sembrando un futuro mejor.

La población desplazada por la violencia en el departamento de Santander en su mayoría es de origen campesino. De las 60 mil familias desplazadas en esta región, el 50 por ciento perdió la totalidad de sus parcelas, el 25 por ciento padeció el asesinato de un familiar y el 45 por ciento tiene dificultades para acceder a una alimentación adecuada. CORAMBIENTE trabaja en esta región brindando asistencia técnica y organizativa a comunidades campesinas afectadas por el desplazamiento forzado, con el fin de hacer más eficiente el proceso de producción y la comercialización de alimentos libres de pesticidas. Son 600 familias organizadas en 18 comunidades a las que CORAMBIENTE acompaña para que puedan llegar a nuevos mercados y obtener así mejores ingresos. De igual forma, apoya a estas comunidades a acceder al agua para el consumo doméstico y en la implementación de sistemas de riego para sus cultivos. Cada familia que participa en el proyecto tienen un promedio de cinco hectáreas de tierra cultivable. Una parte de sus terrenos están dedicadas a la producción de alimentos para el consumo familiar (alrededor de 60 por ciento) y la otra se orienta a la comercialización.

“Mis hijos apoyaron en el campo y así hemos podido salir adelante produciendo y comercializando mora”. Juan Francisco Además de producir alimentos sanos que venden en el mercado, el organizarse también les ha permitido desarrollar planes concertados con los gobiernos locales y departamentales y la realización de campañas de incidencia para mejorar las políticas públicas en relación con la seguridad alimentaria.

La comercialización de los productos es un paso importante en el proyecto de Corambiente.

El inicio de una nueva vida Juan Francisco llegó a la zona de Altagracia en Santander, con sus tres hijos, después de haber sido amenazado en su propio distrito. Era una víctima más de la violencia política en Colombia y tenía que huir para salvar su vida y la de sus hijos. Antes de llegar a Altagracia había sido abandonado por su esposa. Juan Francisco nunca había podido tener su propia tierra para cultivar hortalizas. Antes de llegar a Altagracia había laborado en tierras de otros propietarios, pero tanto éstos como los trabajadores tuvieron que abandonar los terrenos al agravarse la situación de violencia en su comunidad. Cuando llegó a Altagracia para empezar una nueva vida en paz tuvo información sobre una organización llamada CORAMBIENTE 17


que ayudaba a los desplazados a tener la oportunidad de conseguir tierra, a través de un proceso de cooperación con organizaciones locales. Decidió acudir a ella y en la actualidad es uno de los campesinos que logró obtener tres hectáreas de tierra para cultivar alimentos. “Mis hijos apoyaron en el campo y así hemos podido salir adelante produciendo y comercializando mora. Puedo capitalizar dinero para mí y mis hijos”, explica Juan Francisco.

de CORAMBIENTE: “Lograron tener una vivienda digna, aseguraron el alimento para la familia, desarrollaron proyectos productivos para obtener la platica (dinero), cultivaron orgánicamente y ofrecieron productos sanos. Nada de eso se hubiera podido conseguir sin el apoyo y motivación de CORAMBIENTE. Gracias a la entidad hemos logrado reconocer que somos capaces, que podemos aprender, producir y ofrecer nuestro trabajo a través de los cultivos que sembramos. Todo eso nos enorgullece y nos da la certeza de que hemos

El proceso de producción ahora es más eficiente y los alimentos sanos se colocan en el mercado. Los productos que se comercializan son abundantes y ecológicos.

Con la ayuda de LWR, a través de CORAMBIENTE y otras organizaciones locales, Juan Francisco ahora puede ofrecer a sus hijos una vida más digna en un lugar más seguro. La situación ya no es desesperada y juntos pueden avizorar un mejor futuro. Sus hijos vienen recuperándose de las pérdidas, pues están recibiendo la ayuda apropiada para superarlas y rehacer sus vidas plenamente. María Claudia es presidenta de la Asociación de Productores Agro Ecológicos La Esperanza, en Vereda La Cuchilla, en el municipio de Piedecuesta. Tuvo que abandonar su hogar a los 25 años junto con toda su familia (su esposo William y sus tres hijos). “Fuimos desplazados de Turbay y llegamos a un asentamiento al norte de Bucaramanga, allí sufrimos mucho. Luego nos vinculamos al proyecto de granjas solidarias, desde el año 2002. En esta granja hemos podido recuperar nuestras esperanzas para lograr el sustento de nuestra familia y mejorar nuestras condiciones de vida”, explica. María Claudia cuenta con satisfacción lo que las familias han obtenido con su trabajo al formar parte de la granja solidaria 18

superado nuestra condición de desplazados y de que, a pesar del dolor, podemos brindar ayuda a otros. Yo como mujer me siento feliz de poder responder por mi familia, mi finca y la organización que ahora represento”. Luz es integrante de la Asociación de Parceleros Unidos de Buenavista y Nuevayork-Asopubun, que es apoyada por CORAMBIENTE, en Vereda Cutigatá, en el municipio de Lebrija. Es casada y tiene 36 años: “Gracias a ellos nos organizamos para poder conseguir el terrenito. Somos 22 familias asociadas. Hemos tenido proyectos de agua, de huertas caseras, especies menores, hemos conseguido desayunos y almuerzos infantiles gracias a los líderes, ellos mismos también nos han apoyado para la afiliación a salud. Con el apoyo de CORAMBIENTE, a través de créditos, hemos podido sembrar más alimentos y frutas. Además, nos han dado capacitaciones. Ya para más adelante quisiera tener ganadito, una parcela limpia cultivada con varias hortalizas para comer, intercambiar y con potreros bien hechos. Mi sueño más grande es mejorar mi casa, tener mi baño privado, y tener a mis hijos estudiando para que progresen y salgan adelante”, refiere.


PERÚ LA BUENA ALIMENTACIÓN

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y

El nivel de desnutrición sigue siendo alto en Paccha y Chadín, en la provincia de Chota, Cajamarca. El Equipo de Desarrollo Agropecuario de Cajamarca

(EDAC), con el apoyo de Lutheran World Relief, está trabajando para reducir

desnutrición en los distritos más pobres de la provincia.

Cajamarca Lima

Huancavelica

Población total: 28,6 millones Población rural: 27,7% Idiomas oficiales: Castellano y Quechua Índice de desarrollo humano: 0,773 (puesto 87 de 178 países)

PIB per cápita: US$ 6 039 Pobreza: 55% pobres, 24% pobres extremos Empleo estable: 15% Desempleo: 9% Analfabetismo: 12,1%

la

Población rural sin acceso a agua potable: 34% Población desnutrida: 12% Mortalidad infantil: 29.9 por cada mil nacimientos Esperanza de vida: 71 años

19

Fuentes: UNDP 2007/2008, INEI 2005, CIA World Factbook 2008


Joanna Lindén

El riego por aspersión es eficiente y cada vez llega a más pobladores.

Con un buen manejo del agua, el uso de tecnología para el riego y el establecimiento de sistemas agroforestales, EDAC se propone mitigar el impacto que las heladas y sequías tienen en las pequeñas parcelas dedicadas a la producción de alimentos en esta zona. Al mismo tiempo, el propósito del proyecto es disminuir, en un periodo de tres años, la desnutrición de 620 niños menores de once años en 300 familias. Esto representaría una disminución del 25 por ciento dentro una población infantil en la que casi la mitad de niños son mal nutridos.

recurso, a pesar de que el agua es abundante. El problema es un mal manejo y la ausencia de sistemas de riego y de almacenamiento que permitan que el agua llegue a todos en la comunidad. El agua discurre por una quebrada y luego por debajo del pueblo, para desembocar finalmente en el río, dejando al pueblo sin este recurso. En la actualidad, con el proyecto de EDAC y Lutheran World Relief (LWR), se construyen reservorios a partir de un trabajo organizado con la comunidad. Julia Huamán Díaz vive con su familia en la parte alta de Paccha y tiene un par de hectáreas de tierra donde produce alimentos para su familia y siembra pastos para sus animales. Ella cultiva maíz, papa, coliflor y zanahoria, entre otros, junto con su esposo y tiene además cuyes, conejos y gallinas. Doña Julia tiene tres hijos de once, siete y seis años, y espera que el proyecto la siga beneficiando. Antes de que EDAC empezara a trabajar en el distrito, era difícil regar los cultivos. “Todos los días teníamos que caminar una hora y media para conseguir agua. A veces dos o tres veces por día. Ahora, con el nuevo sistema de riego, hay más tiempo para otras cosas y

“... Ahora comemos mejor, porque podemos regar bien y producir más”. Julia Huamán Díaz Se han dado avances en el uso eficiente del agua mediante la promoción de sistemas de riego por aspersión. Además se han implementado nuevas técnicas agroforestales. Sin embargo, la disminución de la desnutrición implica otros desafios. En este proceso se capacita a padres de familia y profesores para que tengan un mayor conocimiento sobre los nutrientes de los alimentos y cómo proporcionar a los niños dietas más balanceadas a partir de la producción local. Muchas veces, la población vende la papa, el maíz, las arverjas y las hortalizas que producen para comprar arroz o fideos, pues desconocen el valor nutritivo de los alimentos.

20

José Figueroa

Joanna Lindén

En el objetivo por mejorar la calidad de vida y la salud de la población, el acceso al agua es fundamental, tanto para el consumo como para el riego. Sin embargo, el 25 por ciento de la población en Paccha no tiene acceso a este

Julia Huamán Díaz puede alimentar mejor a su familia gracias al apoyo de EDAC y LWR.


Doña Julia camina hacia al mercado una vez por semana para comprar lo que no produce. En cada oportunidad gasta más o menos 50 nuevos soles. Por eso espera hacer más eficiente su producción, mejorando su economía: “Esto es mucho dinero. Por eso necesitamos cultivar más alimentos, para gastar menos en el mercado”.

Producción y calidad de vida La capacitación de los campesinos ha permitido una utilización más eficiente del agua y una mayor productividad. Por ejemplo, en la actualidad se logran dos cosechas por año de papa, maíz, haba, hortalizas y frutales. Los productores de leche han logrado incrementar su producción diaria al disponer permanentemente de agua y pastos para alimentar a sus vacas. Los campesinos han recibido 19 cursos teórico-prácticos sobre el manejo de sistemas de producción, técnicas de cultivo, manejo sustentable de los recursos naturales, entre otros. También se fortalecen las capacidades de las mujeres (noventa de ellas han participado de este proceso) y se fortalecen a las organizaciones sociales. Otro aspecto importante es que los conflictos sociales por el uso del agua en el canal Paccha-Chadín han disminuido. Los comités de regantes se ponen de acuerdo para los turnos y se riegan unas 600 hectáreas gracias al mejoramiento del sistema de conducción y aplicación de riego por aspersión de bajo costo. “El desarrollo para la comunidad está en proceso con el cultivo de hortalizas y frutas. Nuestro sueño es mejorar la salud, el riego y la producción”, dice Teodoro Palomino, coordinador del proyecto de EDAC.

Hugo Carrillo

también un poco de descanso en el día. Necesitamos que nos sigan apoyando. Hay muchas necesidades. Ahora comemos mejor, porque podemos regar bien y producir más”.

Con los nuevos sistemas de riego, las tierras lucen verdes todo el año, no solamente durante la época de lluvia.

evitar la erosión que pone en riesgo la existencia del agua y con ello la alimentación de la región. Se han reforestado casi 200 hectáreas en Paccha y Chadín. Para ello se instalaron cuatro viveros, en los que se produjeron unos 130 mil plantones; en la próxima campaña se utilizarán otros 25 mil más. Se han instalado siete módulos de riego tecnificado para 142 hectáreas: la mitad es destinada a la siembra de pastos para la producción de vacunos de leche y el resto para la producción de cultivos de papa, hortalizas y otros para el consumo familiar. “Es importante que otros países nos tengan en mente y hagan llegar su ayuda. Tenemos que mejorar el medio ambiente y esto aplica para todos los países. El medio ambiente es la vida. No se olviden de Paccha, de lo que es conservar la vida, lo que Dios nos ha dado”, dice José Chamaya Huamán, profesor de la zona.

Los niños de la región gozarán de una mejor nutrición, resultado de condiciones productivas más eficientes.

El paisaje de Paccha está cambiando. El verdor de los campos alegra la vista de los habitantes. EDAC trabaja con el municipio para el desarrollo de políticas de reforestación para 21


PERÚ

COMERCIO JUSTO Y COMPETITIVIDAD:

ARTESANÍA PARA EL FUTURO

En las alturas de Huancavelica, en los andes centrales, la población rural tiene una milenaria tradición agrícola y artesanal. En medio de sus limitados recursos, ha tenido la capacidad de enfrentar la adversidad y progresar aprovechando sus potencialidades, especialmente como artesanos. La Asociación Civil San Javier del Perú, con apoyo de Lutheran World Relief, está trabajando para hacer esta labor más competitiva a través de eco 22

negocios.


El proyecto se desarrolla en la cuenca de Cachi-Occoro, en el centro del departamento de Huancavelica, donde viven casi 8 000 familias en siete distritos. Estas se encuentran organizadas en 26 comunidades campesinas, las cuales se extienden en territorios entre los 2 900 y los 4 000 metros sobre el nivel del mar.

En lo que se refiere a la producción textil, los esfuerzos se encaminan a mejorar los diseños, la calidad del hilado y promueve la utilización de tintes naturales.

La economía regional de Huancavelica se sustenta fundamentalmente en la actividad agropecuaria de productores quechuas con menos de tres hectáreas de tierras de cultivo de baja productividad. 52 por ciento son pobres, y la mitad de ellos vive en extrema pobreza. Según el Índice del Desarrollo Humano por departamentos en el Perú, Huancavelica es el segundo con mayor pobreza en el país. En la década del ochenta, fue escenario de la violencia política que dejó saldos de muerte y desapariciones.

Para la producción de tejidos de alpaca, las artesanas se han constituido en tres organizaciones que permanentemente reciben capacitación. Han aprendido a manejar el control de calidad, el uso de fichas técnicas y diagramas, la combinación de colores, el acabado final, el lavado, el vaporizado, el etiquetado y el embalaje.

Prendas artesanales de alta calidad

Hugo Carrillo

Además de mejorar los estándares de calidad, se ha adiestrado a los miembros de la organización en la oferta de sus productos y en técnicas de comercialización y marketing. Así han podido ingresar a mercados locales y nacionales, lo que les ha permitido incrementar en un 80 por ciento sus volúmenes de venta. Su participación en la Primera Feria Artesanal Textil Huancavelica al Mundo 2007, realizada en Lima, ha sido un aliciente para continuar trabajando y responder a la cada vez mayor demanda, con productos de alta calidad. En los talleres producen chalinas, chales, bolsas, chullos, ponchos, manoplas y guantes.

Huancavelica es famosa por sus textiles artesanales.

“La artesanía textil con aplicación de teñidos con tintes naturales nos ayuda a aprovechar los recursos naturales de la zona”. En este contexto, la Asociación San Javier promueve alternativas para resolver la injusta relación entre los productores agropecuarios y el mercado local y regional. Trabaja dos líneas de productos de alta rentabilidad y demanda insatisfecha: la quinua y los tejidos de fibra de alpaca. Con relación a la primera, fortalece la capacidad productiva de los campesinos, con la ampliación de las áreas dedicadas al cultivo de este ancestral producto, mediante sistemas de riego tecnificado y la promoción de una producción agroecológica. Hoy este producto tiende a ser certificado como “quinua orgánica”.

Hugo Carrillo

Pablo Torres Sinche

La alpaca ofrece las fibras naturales más finas para tejidos de alta calidad.

23


Autonomía femenina A través de este trabajo, las mujeres no solo están logrando mayores ingresos, sino que también están fortaleciendo sus capacidades. Ello ha elevado su autoestima y se han ganado el respeto de su familia y de su comunidad. Además, este trabajo tiene un efecto terapéutico: se sienten contentas con ellas mismas y con lo que hacen. Cuando se reúnen en sus talleres para tejer y trabajar juntas fortalecen sus vínculos, a través de la conversación sobre sus vidas, sus expectativas y cómo mejorar día a día en todo sentido. Esta labor ha sido fundamental para ayudarlas a superar el estrés post traumático de la época de la violencia política.

Las mujeres que participan en los talleres de artesanía de la Asociación San Javier fortalecen su autoestima y obtienen mayores ingresos.

Algunos de sus productos son decorados con pompones, flores u hojas a crochet, diseños que van renovando de acuerdo a la tendencia de la moda y a la demanda del mercado. Han tenido pedidos de hasta mil prendas por encargo. El presidente del Taller Artesanal MEDEPPATEXC, Pablo Torres Sinche, nos cuenta: “La artesanía textil con aplicación de teñidos con tintes naturales nos ayuda a aprovechar los recursos naturales de la zona y dar valor agregado a nuestros productos para vender a mayor precio y tener mayores ingresos económicos”. Doloria Pallarco Rojas, socia de este taller, también manifiesta un cambio en su vida: “Antes de la implementación del proyecto trabajaba solo en mi telar realizando algunos trabajos en artesanía textil; ahora, gracias al proyecto, doy trabajo a mis socios y otras personas de mi comunidad, por lo que tienen un pago de mano de obra”. La presidenta del Taller Artesanal Nueva Esperanza, Benita López Castellanos, ha notado un gran cambio económico en la comunidad: “Gracias a la artesanía textil tenemos un trabajo en los meses que no cultivamos la tierra y un ingreso económico más por las ventas de nuestros productos artesanales”.

24

La capacitación en artesanía textil es integral y logra que las mujeres, usualmente inmersas en un contexto familiar y comunitario, se relacionen con ellas mismas, con sus pares y con sus familiares. Como resultado participan en los espacios de decisión de la comunidad. Las mujeres ganan cada vez mayor autonomía y se sienten seguras del aporte que significa su producción a nivel personal, familiar y en el desarrollo de su región. “Al principio nuestros esposos no estaban de acuerdo en que vayamos a capacitarnos en artesanía textil porque pensaban que perdíamos el tiempo, hasta que empezamos a cobrar los pagos por los trabajos que realizábamos y teníamos para comprar los víveres que faltaban, desde entonces empezaron a valorar las capacitaciones y nuestro trabajo, que nos genera ingresos económicos y nos ayuda a sentirnos útiles e importantes como mujeres”, cuenta la gerenta del Taller Artesanal Las Cantutas, Benita Castellanos Casavilca.

La calidad del hilo de fibra de alpaca es muy buena y brinda productos duraderos.


ACTUANDO EN SITUACIONES DE EMERGENCIA Joanna Lindén

PERÚ

EL TERREMOTO DEL 15 DE AGOSTO 2007:

El terremoto fue una verdadera

tragedia para muchas familias y, como siempre, los

que vivieron sus mayores efectos fueron los más pobres. Pero una situación de emergencia es también una oportunidad para

impulsar procesos de desarrollo y de

cambio. La provincia de Castrovirreyna, Huancavelica, después de vivir aislada y de ser casi invisible para el Estado, ha pasado a ser una zona de preocupación pública y de interés nacional, pues el desastre ha puesto en evidencia la situación de pobreza y exclusión de los que allí viven. 25


En talleres de salud mental, los niños dibujaron sus experiencias del terremoto. Las ludotecas, equipadas con juegos terapéuticos, siguen ofreciendo interacción positiva y terapia post traumática.

Lutheran World Relief (LWR) fue una de las primeras organizaciones en llegar a la zona con ayuda para la población damnificada, con alimentos y abrigo. La emergencia puso a prueba tanto su capacidad de reacción como la de sus copartes. Actualmente, LWR y una red de instituciones locales y municipios distritales participan activamente en obras de reconstrucción y rehabilitación. El Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES), Cáritas Huancavelica, el Centro de Desarrollo Integral de Comunidades (CEDINCO), la Asociación Civil San Javier del Perú, el Centro de Fomento de una Educación de Calidad (EDUCA) y la Asociación de Municipalidades de la cuenca del río San Juan apoyan en la recuperación de la infraestructura de riego, en la entrega de materiales para techos de viviendas y en la construcción de viviendas con adobes mejorados. Un aspecto de atención especial es la rehabilitación psicológica de la población, sobre todo de los niños, que aún sufren el trauma del terremoto.

través de trochas y caminos de herradura y en la mayoría de ellas la comunicación telefónica es muy limitada. El colapso de los canales de regadío, bocatomas y demás infraestructura productiva comprometió seriamente la economía y la subsistencia misma de las familias. Se dañó un número importante de escuelas que afectó seriamente el desarrollo del calendario escolar. Ahora los desafíos son diversos y se orienta, además de recuperar la infraestructura productiva, a reducir las vulnerabilidades: se trabaja para construir viviendas seguras y mejorar caminos, carreteras y la comunicación telefónica o radial. Las lluvias de inusual intensidad han complicado aún más el escenario del desastre. Si bien muchas familias han logrado construir o reconstruir sus viviendas para resistir la estación lluviosa, muchas otras no han tenido la capacidad para hacerlo y han tenido que retornar a la precariedad de sus casas destruidas o a punto de derrumbarse. De esta forma se ven expuestas a nuevas amenazas.

“El proyecto dio preferencia a las comunidades campesinas más alejadas”.

El proyecto dio preferencia a las comunidades campesinas más alejadas, las cuales generalmente tienen menores oportunidades de recibir ayuda humanitaria. El acceso a estas zonas se da a 26

La situación de emergencia dio lugar a un debate entre profesionales expertos en desarrollo. La emergencia creó posiblidades de colocar en la agenda temas tales como la lucha contra la pobreza, desarrollo territorial, mancomunidades y desarrollo sostenible. Esto ha permitido discutir y elaborar propuestas de manera concertada, que involucran al Gobierno Regional de Huancavelica, municipios y poblaciones. Así logran Joanna Lindén

La ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento humano después del desastre ha sido dirigida a 1 200 familias en la provincia de Castrovirreyna. Se entregaron materiales para la construcción de albergues temporales para 145 familias y 900 familias recibieron alimentos después del terremoto. Se contribuyó a mejorar la salud mental de 700 niños de los distritos de Arma, Castrovirreyna, Cocas, Huachos, Mollepampa, Ticrapo, San Juan, Tantará, Chupamarca y Huamatambo.


una mayor producción de alimentos sanos y mejores ingresos, un buen manejo del agua, la reconstrucción de viviendas, la gestión de riesgos y el tratamiento de crisis post trauma. LWR no sólo apoyó el desarrollo de sistemas de riego tecnificado en Huancavelica, sino que hoy también acompaña procesos de desarrollo sostenible. Poco a poco la esperanza vuelve a las familias damnificadas, y cada vez es más clara la necesidad de mejorar la calidad de vida de los sectores más pobres con el fin de reducir la vulnerabilidad y el impacto de los desastres.

Salud mental y desarrollo Para recuperar la salud mental de las comunidades, se realizaron talleres con apoyo de profesionales especializados en el tema. Los padres de familia y los niños participaron en las actividades, pues se ha constatado que las inestabilidades emocionales que expresan los niños son efecto de las alteraciones a nivel de los adultos, en especial de la familia. La enfermera Yolanda Pérez Beltrán, que trabaja en el puesto de salud de San Juan de Castrovirreyna, habla sobre las necesidades existentes: “Necesitamos apoyo psicológico. Los niños no solo sufren de desnutrición y de parásitos sino también sufren psicológicamente. Necesitamos vitaminas, medicamentos y atención a la salud mental. Los padres no mandan a sus hijos al colegio por miedo a las réplicas después del terremoto. Hay que hacer un trabajo de preparación de los niños frente a otros desastres”. Durante los talleres, los pobladores identificaron factores, tales como terremotos, accidentes, incendios, enfermedades, maltrato a los niños, peleas entre esposos, entre otros, que afectan la salud mental. De la misma manera, los participantes identificaron los factores que crean condiciones favorables para un buen estado de salud mental, tales como el deporte, la recuperación de espacios lúdicos, la realización de actividades, el buen trato,

La entrega de materiales para la reconstrucción de las viviendas fue parte de la ayuda inmediata.

expresiones afectuosas, trabajo y recreación comunitaria. En los talleres utilizaron técnicas como el dibujo y el análisis grupal para promover el diálogo, la relajación y la liberación de las tensiones post terremoto. En el ejercicio grupal, las familias explicaron sus dibujos con expresiones diversas. Aproximadamente, 800 niños se vieron beneficiados del trabajo en salud mental. También se formaron 20 promotores en este tema en Chupamarca, Tantará, Huamatambo y San Juan. La psicóloga española Rebeca Toca Bárcena, de Cáritas Huancavelica en cooperación con LWR, dirigió la instalación de cuatro ludotecas en esta región, equipadas con juguetes terapéuticos, rompecabezas y otros juegos para que los niños puedan recuperarse del estado de trauma. Janet Violeta Quijada es regidora en el distrito de San Juan de Castrovirreyna. Sus dos hijos, Jean-Paul de 10 años y Alonso de 3, juegan en la ludoteca de San Juan, mientras ella nos cuenta: “Los juegos dejan que los niños interactúen más, es muy bueno para ellos. Juegan en el recreo durante el día escolar y también les acompaño para jugar después del colegio. La ludoteca ha ayudado que mis hijos se recuperen del estrés post traumático”. En el Centro Educativo San Juan, 71 niños han recibido ayuda. La directora del colegio, Gaby Rosario Paredes Chacaltana, ha visto cambios positivos en los alumnos desde el inicio del proyecto: “Todos los niños han participado en talleres con Rebeca y se nota que se han recuperado bastante. Ahora los niños tímidos hablan más en el salón y los hiperactivos son más tranquilos. Los alumnos han preguntado por Rebeca y esperan que regrese pronto. Próximamente se organizarán capacitaciones con los profesores”.

Contexto Según el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), en la provincia de Castrovirreyna 2 894 viviendas fueron dañadas (249 viviendas colapsaron y 2 645 fueron declaradas inhabitables). En la zona sur de la provincia (sin considerar los distritos de Huachos y Arma que confluyen en la micro cuenca del río Chiris), 924 viviendas fueron dañadas, de las cuales 140 colapsaron y 784 fueron declaradas inhabitables.

27


Informe financiero 2007 Lutheran World Relief busca incrementar y diversificar sus ingresos y recursos materiales, a través de una amplia

base de donantes, con los cuales se mantiene una relación sostenida y una buena comunicación. Además LWR mantiene un contacto permanente con la Iglesia y sus instituciones.

Transferencias de recursos realizadas en el año fiscal 2007 (octubre 2006 - setiembre 2007) 275 345 248 280 335 724 859 349

Bolivia Colombia Perú Total

Fondos designados y otros restriccionados

52 373 95 916 8 445 156 734

Fondos no designados incluyen el fondo de ARO EDF (fondos internos), el fondo Cross Regional Reserve y el fondo Emergency Reserve. Fondos designados y otros fondos restriccionados, incluyen fondos designados, el fondo Small Farmers Fund y el fondo State Department funds.

34% PERÚ

32% BOLIVIA

Total para el año fiscal 2007

327 718 344 196 344 169 1 016 083

32% 34% 34%

Nota: Los montos proporcionados por LWR han sido seleccionados de los estados financieros auditados y consolidados para el año fiscal 2007.

Joanna Lindén

Fondos no designados

COLOMBIA

34%

Los recursos programados fueron transferidos al cien por ciento durante el año fiscal 2007.

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Niña en San Juan de Castrovirreyna.


Contactos de Lutheran World Relief en la Región Andina ¡Ayúdenos a ayudar! ¡Forme parte de nuestra misión, juntos lograremos el cambio!

Bolivia Lutheran World Relief | Gerencia para Bolivia: Judith Ocampo Galarza Calle Urcullo Nº 221 zona central, Casilla postal 207 Sucre, Bolivia Telefax: 591-4-642 1332 Email: jocampolwr@entelnet.bo

Colombia Lutheran World Relief | Gerencia para Colombia: Zoraida Castillo Varela Cra 22 Nº 40-07 (Esquina), La Soledad Bogotá, Colombia Telefax: 57-1-480 5910 / 57-1-338 1196 / 57-1-323 0707 Email: zoraida.castillo@gmail.com

Perú Lutheran World Relief | Gerencia para Perú: Eduardo Contreras Ivárcena Gral. Pedro Silva 117, San Antonio, Miraflores Lima 18, Perú Teléfonos: 51-1- 446 3731 / 445 5271 Fax: 51-1- 445 5106 Email: econtreras@lwr.org.pe

Representante Regional Angel Pedro Véliz Márquez

Gral. Pedro Silva 117, San Antonio, Miraflores Lima 18, Perú Teléfonos:  51-1- 446 3731 / 445 5271 Fax: 51-1- 445 5106 Email: pveliz@lwr.org.pe | aro@lwr.org.pe

www.lwr.org.pe www.lwr.org 29


Agradecimientos Nuestra profunda gratitud a las personas de buena voluntad de la Evangelical Lutheran Church in America (ELCA) y la Lutheran Church Missouri Synod (LCMS), quienes nos confián sus generosos recursos.

A los donantes de LWR a nivel mundial que han hecho posible el trabajo de desarrollo en los últimos años: Church of Sweden

U.S. Department of State, Bureau of Democracy,

Foods Resource Bank

Human Rights and Labor

The José M. García Foundation

World Food Program

The Osprey Foundation

A las instituciones copartes de LWR en cada uno de los países de la región:

Bolivia

Colombia

Perú

Asociación de Productores

Asociación de Pequeños

Asociación Civil San Javier del Perú (SANJAP)

de Haba (ASOHABA)

Productores de Café (ASPROCAFE/INGRUMA)

Asociación de Grupos Evangélicos Universitarios del Perú (AGEUP)

Asociación de Grupos Mancomunidades de Trabajo (MINGA) Casa de la Mujer Fundación Arado Fundación Intercultural NORSUD (NORSUD) Fundación Tierra (TIERRA) Organización Indígena Chiquitana (OICH) Secretariado Rural (SECRUR)

30

Asociación Sembrando Semillas de Paz (Sembrando Paz) Corporación Acción Andina Colombia (ACCIÓN ANDINA) Corporación Buen Ambiente (CORAMBIENTE)

Cáritas Perú Cáritas Huancavelica Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES) Centro Ecuménico de Promoción y Acción Social (CEDEPAS NORTE) Centro de Estudios Sociales Solidaridad (CESS)

Corporación para el Desarrollo Solidario (CDS)

Centro de Investigación, Documentación, Educación, Asesoría y Servicios (Centro IDEAS)

Fundación Surcos – Agenda Caribe (AGENDA CARIBE)

Centro de Fomento de una Educación de Calidad (EDUCA)

Iglesia Evangélica Luterana de Colombia (IELCO)

Equipo de Desarrollo Agropecuario de Cajamarca (EDAC)

Justicia y Paz

Centro de Desarrollo Integral de Comunidades (CEDINCO)

Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (LIMPAL COLOMBIA)

Servicios Educativos Promoción y Apoyo Rural (Grupo SEPAR)

Red Ecuménica

Soluciones Prácticas – ITDG


Caminamos juntos hacia un mejor futuro (Bolivia).

“¡Levanta

la voz por los que no tienen voz; defiende a los indefensos! ¡Levanta la voz y hazles justicia, defiende a los pobres y a los humildes!” Proverbios 31:8-9 31


Familia boliviana.

Fortalecidos por el amor incondicional de Dios, anhelamos un mundo en el cual cada persona y cada generaci贸n viva con Justicia, Dignidad y Paz.

Lutheran World Relief es un ministerio de la Evangelical Lutheran Church in 32

America (ELCA) y la Lutheran Church Missouri Synod (LCMS), para la solidaridad internacional, el desarrollo, la incidencia pol铆tica y la responsabilidad social.

Desarrollo y Dignidad - ARO  

Lutheran World Relief en la Región Andina

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