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COLEGIO DE BACHILLERES DEL ESTADO DE MICHOACAN PLANTEL: VISTA HERMOSA

COORDINACIÓN: 8

NOMBRE DEL PROFESOR: GERARDO VILLANUEVA PRADO

NOBRE DE LA ALUMNA: BRENDA NAPOLES ROSALES LUZ MARIA ESTRADA JIMENEZ

MATERIA: LITERATURA

TITULO: BIOGRAFIAS: ANA DIOSDADO DEL VALLE-INCLAN

GRUPO: 402

FECHA: 23/JUNIO/2010


INDICE JUSTIFICACION INTRODUCCION DESARROLLO BIOGRAFIA DE ANA DIOSDADO OBRAS BIOGRAFIA DE VALLE INCLAN OBRAS

CONCLUCION


JUSTIFICACION La razón por la que realizamos este trabajo fue porque es muy importante para nuestra calificación final y además de que el maestro nos lo dejo de tarea y es importante conocer más a fondo la vida de los escritores, y eso lo sabemos con sus biografías y obras.


INTRODUCCION En los siguientes párrafos les mostraremos las y obras mas importantes de 2 escritores como lo son:

Ana Diosdado que fue de la época de los 80´s y

Del Valle Inclan que él se basaba en el teatro experimental.


DESARROLLO

Ana Diosdado Biografia


Ana Isabel Álvarez-Diosdado Gisbert, actriz y escritora de doble nacionalidad argentina-española, (21 de mayo de 1943 - ) Nace en Buenos Aires el 21 de mayo de 1943. Ahijada de la actriz Margarita Xirgu e hija del actor y director Enrique Diosdado. Tras el divorcio de sus padres y posterior fallecimiento de su madre, Enrique Diosdado contrajo matrimonio con la también actriz Amelia de la Torre. Con tan sólo cinco años actuó por primera vez sobre las tablas en la obra Mariana Pineda, junto a su madrina Margarita Xirgu. En 1950 regresó a España y estudió en el Liceo Francés. Continuó trabajando en la compañía de su padre, actuando, por ejemplo en la obra Así que pasen cinco años de Federico García Lorca. Inició estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid, pero los abandónó antes de obtener la licenciatura. A los veinticuatro años fue finalista del premio Planeta con la novela En cualquier lugar, no importa cuándo. En 1965 publicó su primera novela, y en 1969 estrenó una adaptación de una comedia de Peter Ustinov, A mitad de camino. Seis años más tarde estrena su primera pieza de teatro original, Olvida los tambores (1970), que fue su mayor éxito en los escenarios; ganó con ella los premios Mayte y Foro Teatral y fue llevada al cine en 1975 por Rafael Gil. En este año inició su relación sentimental con el actor Carlos Larrañaga.


Empieza a escribir guiones de televisión; su primera incursión en el género es Yo, la juez; en 1972 escribe el guión y protagoniza, junto a Jaime Blanch, la serie Juan y Manuela en Televisión española. Seguirían, en ese mismo medio, Anillos de oro (1983), junto a Imanol Arias, que se convierte en una de las series de mayor éxito en la historia de la televisión en España y Segunda enseñanza (1986). Ambas fueron dirigidas por Pedro Masó. También cultiva el guión de radio, con obras como La imagen del espejo (1976). Con El Okapi, estrenada en 1972, expone un problema generacional concentrándose en una residencia de ancianos. En 1973 estrena el drama Usted también podrá disfrutar de ella, ácida visión de la sociedad de consumo. También es un éxito el drama histórico Los comuneros (1974), donde la rebelión de Padilla, Bravo y Maldonado es vista a través de los ojos de Carlos V en tres momentos distintos de su vida, niñez, mocedad y vejez. Posteriores son Y de Cachemira, chales, 1976 y Cuplé (1986). A partir de ese momento, se centra en su carrera de escritora y dramaturga, destacando entre sus grandes éxitos, la novela, adaptada luego a obra de teatro Los ochenta son nuestros, estrenada en 1988. Luego ha representado Camino de plata, (1990) interpretada por ella misma y Carlos Larrañaga, Cristal de Bohemia (1994) y La última aventura (1999). Ha realizado adaptaciones como la ya mencionada de Peter Ustinov, o Knack (1973), La gata sobre el tejado de cinc caliente de Tenessee Williams (1979), Casa de muñecas de Henrik Ibsen (1983) y La importancia de llamarse Wilde (1993) Además, ha trabajado como columnista en los periódicos Diario 16 y ABC. Estuvo casada con el actor Carlos Larrañaga entre el 6 de noviembre de 1987 y 1999.


Obras Si hubiese buen señor. El guardían. Olvida los tambores. 1970. 321, 322. Decíamos ayer. El okapi. 1972. Usted también podrá disfrutar de ella. 1973. Los comuneros. 1974. Y de cachemira chales. 1983. Cuplé. 1988. Los ochenta son nuestros. 1988. Camino de plata. 1990. Trescientos veintiuno, trescientos veintidós. 1993. La importancia de llamarse Wilde. 1993. Cristal de Bohemia. 1996. La última aventura. 1999.

ADAPTACIONES TEATRALES A mitad de camino de Peter Ustinov. 1970. Knack de Ann Jellicoe. 1973. Casa de muñecas de Henrik Ibsen. 1983. La gata sobre el tejado de zinc caliente de Tennessee Williams. 1984.


GUIONES DE TV Juan y Manuela. 1974. Anillos de Oro. 1983. Segunda Enseñanza. 1986.

GUIONES DE RADIO La imagen del espejo 1976.

NOVELA En cualquier lugar, no importa cuando. 1965. Campanas que aturden. 1969. Los ochenta son nuestros. 1986. Igual que aquel príncipe. 1994.

PREMIOS TP de Oro (1983) por Anillos de Oro. Fotogramas de Plata (1983) a la Mejor intérprete de TV por Anillos de Oro. Premio Mar del Plata, Premio Mayte, Medalla de Oro de Valladolid Fastenrath de la Real Academia Española


RAMON MARIA DEL VALLE INCLAN BIOGRAFIA

Escritor español, nacido en Villanueva de Arosa (Pontevedra) y fallecido en Santiago de Compostela. Pasó su infancia y adolescencia en su comarca natal y cursó la carrera de abogado en la Universidad de Compostela. A los veinte años se trasladó a México, de donde regresó poco después. En 1895 inició en Madrid sus tareas literarias con cuentos y artículos, publicados en la prensa, que permitían vislumbrar al futuro maestro. Recorrió gran parte de América del Sur y de 1914-18 vivió en Francia. Valle-Inclán representa, frente a la línea de la Generación del 98 propiamente dicha -Unamuno, Azorín, Antonio Machado...- una


tendencia más esteticista y complacida en efectos de lenguaje y forma -es decir, lo que se ha llamado en literatura «modernismo»-. No se trata, sin embargo, de un vacío estilismo; en el trabajo de taracea de Valle-Inclán, e incluso en su curiosa y extravagante personalidad, rodeada por él mismo de fabulosos embustes, había un designio moral en la búsqueda de refinada perfección, siquiera en el arte. Su obra es vasta y toda ella marcada por un sello inconfundible; en cuanto a la poesía, sus versos están hoy demasiado olvidados, porque su calidad pictórica y musical no responde a los gustos que han venido luego; pero no pierden su vigencia. Mejor pervive su obra narrativa, cuya exquisitez expresiva parece contraponerse, aun con exageración, al descuido prosaico de los narradores españoles de la segunda mitad del siglo XIX. Quizá su obra más famosa sea la tetralogía de Sonatas (1902-05), cuyo protagonista, el marqués de Bradomín, «feo, católico y sentimental», tiene algo de Don Juan, pero trasladado a unas atmósferas inesperadas -la mexicana, que en realidad es imaginaria, o la gallega, en la de Otoño-. Aquí Valle-Inclán ha creado un género de escasa resonancia en lo sucesivo: la que podríamos llamar «novela artística», pintada con refinada morosidad, creando una densa neblina de irrealidad lírica. Seguramente contiene mayor virtuosidad su genial novela seudoamericana Tirano Banderas (1926), que, sin verdadera experiencia de la tierra de ultramar, se pone a la cabeza de las narraciones revolucionarias y paisajistas que luego han sido predilectas de los novelistas de Hispanoamérica. Ya es característico el hecho de que en su estilo, aun pretendiendo ser un relato de ambiente mexicano, se mezclen las expresiones típicamente mexicanas con las argentinas; todo ello, desde luego, sin perder los giros propios, madrileños y regionales, tan explotados y personalizados siempre por Valle-Inclán. Pero, una vez que el oído acepta tal polifonía, es preciso rendirse a la evidencia de que esta novela del «generalito» es una pieza maestra, aun dentro de toda su irrealidad de segunda mano.


Con todo, el gran legado de Valle-Inclán hubiera podido ser el ciclo, apenas comenzado, El ruedo ibérico (iniciado en 1920), que quiso renovar el género galdosiano de los Episodios nacionales, tratándolo con todo lujo de estilismo. Sin embargo, La corte de los milagros (1927) y Viva mi dueño (1928), llegan a quedarse demasiado enredadas en las volutas de la expresión recargada, aunque son una sabrosísima estampa imaginada de la España de Isabel II, figura ésta que tanto obsesionó a Valle-Inclán -también en el teatro, en Farsa y licencia de la Reina Castiza-. Tal vez para el lector medio, el Valle-Inclán novelista puede tener su más grato acceso en Los cruzados de la causa (1908), trilogía de novelas de la Guerra Carlista. Cuestión aparte es la del teatro de Valle-Inclán, algunas de cuyas piezas siguen representándose en escenarios de minoría. Por un lado, hallamos en él una sección de obras líricas, a veces demasiado ornamentadas y convencionales (Cuentos de abril), pero a veces sugestivas en su calidad lírica (Romance de lobos), y, sobre todo, las obras que Juan Ramón Jiménez admiraba como su «teatro gallego». Pero lo más característico del teatro valleinclanesco es su línea de «esperpentos», piezas de agrio colorido y acción violenta, donde las figuras son caretas grotescas o figurones de un solo trazo. Este singular mundo teatral va desde la brutalidad de Ligazón al falsete guiñolesco de Los cuernos de Don Friolera (o en otro corte, desde la pasión intensa de La cabeza del Bautista a la caricatura fúnebre de El terno del difunto). Aquí está probablemente la más fecunda sugestión dejada por Valle-Inclán para lectores y creadores sucesivos, aunque las costumbres del público teatral no hayan dado hasta ahora plena vigencia a este legado escénico; su talento tuvo su mejor logro en las tablas, donde todo personaje debe estar reducido a unos pocos trazos y a unos pocos modos de expresión, más bien que en la novelística, cuya obligación de narrar queda interferida por el explayamiento de Valle-Inclán en la ornamentación del estilo. Los años siguientes están marcados por la alternancia entre períodos de reconocimiento y cargos públicos con otros de penurias


económicas. Se definitivamente

divorcia de su esposa su candidatura a

y

ve la

rechazada Academia.

Muere en Santiago el 4 de Enero de 1936.

Obras La cara de Dios (1900, por entregas). Sonata de otoño (1902). Sonata de estío (1903). Sonata de primavera (1904). Flor de santidad (1904). Sonata de invierno (1905). Serie «La guerra carlista»: Los cruzados de la Causa (1908); El resplandor de la hoguera (1909); y Gerifaltes de antaño (1909). Una tertulia de antaño (1909). En la luz del día (1917, publicada en El Imparcial). Tirano Banderas (1926). Fin de un revolucionario. Aleluyas de la Gloriosa (1928). Serie «El ruedo ibérico»: La corte de los milagros (1927); ¡Viva mi dueño! (1928); Baza de espadas: vísperas septembrinas (1932, incompleta); y El trueno dorado (1936, fragmento).

RELATOS Femeninas (1895). Epitalamio (1897).


Corte de amor (1903). Jardín umbrío (1903). Jardín novelesco (1905). Historias perversas (1907). Corte de amor. Florilegio de honestas y nobles damas (1908). Cofre de sándalo (1909).

TEATRO Cenizas (1899). Serie «Comedias bárbaras»: Águila de blasón (1907), Romance de lobos (1908) y Cara de plata (1923). El marqués de Bradomín. Coloquios románticos (1907). El yermo de las almas (1908). Cuento de abril (1910). La cabeza del dragón (1910). Voces de gesta (1911). El embrujado (1912, 1913). La marquesa Rosalinda (1912). Divinas palabras. Tragicomedia de aldea (1919). Luces de bohemia (1920). Farsa de la enamorada del rey (1920). Farsa y licencia de la Reina Castiza (1920). Los cuernos de don Friolera (1921, 1925). ¿Para cuándo son las reclamaciones diplomáticas? (1922). La rosa de papel (1924). La cabeza del Bautista (1924). Tablado de marionetas para educación de príncipes (1926). El terno del difunto (1926). Ligazón. Auto para siluetas (1926). La hija del capitán. Esperpento (1927). Sacrilegio. Auto para siluetas (1927). Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte (1927). Martes de carnaval. Esperpentos (1930).

POESÍA Aromas de leyenda (1907).


La pipa de kif (1919). El pasajero. Claves líricas (1920). Claves líricas (1930, recoge toda su poesía).

OTROS GÉNEROS Las mieles del rosal (1910, antología de cuentos). La lámpara maravillosa (1916, ensayo). La medianoche. Visión estelar de un momento de guerra (1916, crónicas).

Flores de almendro (1936, recopilación de cuentos).


CONCLUCIONES


Este trabajo fue muy interesente porque conocimos la vida de estos dos escritores, tambiĂŠn conocimos su trabajo como lo son las obras literarias. En sĂ­, el trabajo de estos dos escritores fue muy importante para la historia de la literatura porque han dejado cosas muy importantes.

biografias  

en este trbajo veremos la vida y obras de dos escritores. ana diosdado y del valle inclan