Page 121

aquello que más nos gustaba y ya no se podía encontrar en ningún kiosko. Creíamos que lo que hacíamos era simplemente continuar lo que otros habían hecho antes, y mejor. Después, en algún momento entendimos que no -- que lo que estábamos haciendo era distinto a mucha cosa que se había hecho. Esa fue la etapa “mesiánica” o algo así. El rechazo que producía -y que aún produceGuacho era bastante fuerte, y eso nos hizo sentir como extraterrestres que hacen algo en un lugar sin vinculación con el entorno. El mundo de la historieta en Uruguay (si es posible que exista un establishment sin industria) es complicado y nos rechaza bastante. Al tiempo empezamos a volver a la idea inicial y a entender que lo que hacemos dialoga bastante bien con varias cosas: con el afuera -- es decir, con cosas que se hacían y hacen en otros lados, pero a la vez con el adentro, o mejor, con el antes. Hay algunas cosas en Guacho que sólo se entienden si las ves a la luz de cosas que nos son comunes como colectivo, y que se derivan de cosas que hacían otros antes que nosotros. En Guacho hay tanto Chris Ware como Peloduro, tanto Kaz o Peter Bagge como Cibils o Fola. Y dentro de ese marco de referencias del afuera/ adentro pesa mucho la tele y un poco más lejos, el cine. Estos cambios -creo- tienen más que ver con las oscilaciones y cambios en la cultura uruguaya de los últimos diez años que a lo que hacemos, que es la misma estupidez de siempre. Hace diez años nadie hacía chistes con nuestra infancia (los setenta) o Humberto de Vargas, ni había un sólo

lugar decente para vender Guacho. Y ahora, en los últimos cinco o seis años, eso explotó. Claro que en cualquier momento volvemos a la tesis “extraterrestre”. ¿Apelan a algún perfil de artista para publicar? No. La única exigencia es que hagan historietas, aunque la mayoría nos terminamos pareciendo en algunas cosas. Ninguno de los colaboradores de Guacho (de los reales y los inventados: varios nos multiplicamos en varias autorías) se toma demasiado en serio al gremio de los dibujantes. Los dibujantes son gente bien rara: es como que no les da para “artistas”, pero tampoco para “autores”. Nos gusta pararnos en ese lugar, asumir el rol de “dibujante” más que de artista; es como reclamar una cosa industrial que no va ni para atrás ni para adelante. Nos reímos bastante de las convenciones establecidas sobre “saber dibujar” y en general los colaboradores de Guacho son paródicos respecto al género historieta y al humor gráfico, o la tele y la publicidad. Lo otro es el humor. Por momentos Guacho parece definirse como una revista de humor. Hay –claro- claves generacionales y una clara renuncia a comentar la actualidad en todos los autores. También todos parecen cultivar un gusto por la denuncia de tonterías, pero esto es más o menos casual; no hemos filtrado mucho. Los que se acercan saben más o menos de qué va Guacho y en general tienen razón. Por suerte en el número

AKA Magazine - Issue06  

Setiembre 2010 http://aka.com.uy

AKA Magazine - Issue06  

Setiembre 2010 http://aka.com.uy