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Lucía Montañana Fuentes 5ºB


En los tiempos de Noé los hombres eran perversos y rebeldes. Nadie se interesaba en las cosas de Dios y cada uno hacía lo que le venía en gana. Por todas partes reinaba la violencia y mucha injusticia. Dios estaba muy triste porque a cualquier lado que mirase, no veía más que maldad. No estaba contento con el resultado de haber creado a los hombres y dijo: „¡He decidido borrarlos de la faz de la tierra, y también a los animales!“ El único que hacía caso a Dios era Noé, porque vivía en una estrecha relación con el Señor, teniéndole siempre en cuenta. La gente que conocía a Noè sabía que se portaba bien.Un día, Dios le dijo:“He decidido terminar con toda la gente. Por su culpa hay mucha violencia en el mundo, así que voy a destruirla, y al mundo entero. Construye un arca de madera resinosa, y haz cámaras en ella; y cubre con brea todas las rendijas del arca, por dentro y por fuera, para que no le entre agua. Haz el arca de estas medidas: 135 metros de largo, 22 metros y medio de ancho, y 13,5 metros de alto. Hazla de tres pisos, con una ventana como a medio metro del techo, y con una puerta a uno de los lados. Yo voy a mandar un diluvio que inundará la tierra y destruirá todo lo que tiene vida en todas partes del mundo“. Noé hizo todo lo que Dios le había mandado.


Trabajo de Noé