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Body Painting


Los orígenes de Cuerpos Pintados se remontan al menos una década antes de su primera presentación pública en 1991. Al recorrer los de este proyecto, puedo establecer algunos hitos relevantes que me motivaron a llevarlo adelante, empezando por el descubrimiento de obras claves de dos personas durante la segunda mitad de los '70. La primera fue el dramático ensayo de la fotógrafa alemana Leni Riefenstahl sobre la vida de los Nuba, en los confines del Sudán. En azarosos viajes a territorios aún aislados de la intervención occidental, Riefenstahl pudo registrar una cultura que tenía el cuerpo como protagonista, pintándolo y adornándolo con una creatividad y originalidad únicas. Más aún, la tradición de aplicar colores y diseños sobre sus cuerpos no se circunscribía a los rituales, como es habitual en la mayoría de las tribus; Riefenstahl descubrió que los Nuba se pintaban diariamente según su estado de ánimo.


A comienzos de 1991 ya llevaba fotografiadas las creaciones de 45 artistas n

Dimos entonces inicio a la producci贸n del libro Cuerpos Pintados: 45 artistas c

discusi贸n, dada la tendencia de aplicar eufemismos antes que nombrar las c

proyecto, el que con el tiempo se ha convertido en un concepto y una marc


nacionales y el conjunto de imágenes alcanzaba la cantidad, diversidad y representatividad que buscábamos.

chilenos. Aunque no lo parezca, la elección del nombre “Cuerpos Pintados” me tomó bastante tiempo y

cosas por lo que son. Luego de revisar largas listas de opciones, me quedé con el nombre inicial y genérico del

ca cultural de arraigo universal.


A mediados de la década de 1980

se

El nerviosismo natural que hasta el día de

invento a Mario Toral y Carmen Aldunate,

hoy embarga por igual a modelos y

ambos destacados pintores chilenos y

pintores en su primer encuentro, siempre ha

amigos cercanos, a transferir sus lenguajes

sido minimizado por un entorno en el que

a la piel de una modelo. Tras no pocas

prima el profesionalismo. En salas blancas

dificultades

las

con paredes con espejos, una experta

pinturas adecuadas, y surgieron así los

maquilladora ha estado presente en todo

primeros cuerpos pintados. Aquellos experi-

momento ofreciendo asistencia y gene-

mentos iniciales, espontáneos y sencillos,

rando confianza al pintor y su modelo,

nos estimularon a tal punto que me propuse

quienes muy pronto superan sus inhibicio-

llevar adelante sesiones con otros artistas

nes para concentrarse en el trabajo

hasta culminar, eventualmente, en un

creativo.

habíamos

encontrado

conjunto de imágenes que dieran forma a un libro. Sin embargo, había que convocar a los pintores y, más difícil aún, encontrar modelos dispuestos a ser pintados y fotografiados desnudos. Acudí a la vasta experiencia de la galerista santiaguina Lily Lanz, con quien establecimos una pauta de artistas valiosos y diversos, a la vez que representativos del arte nacional. Por su parte, Pauline Lanz, hija de Lily, me ayudó a conseguir modelos entre sus amistades, luego de la experiencia inédita y fascinante que le había significado ser pintada por Carmen Aldunate. Dada la arraigada e inexplicable reticencia de los hombres a figurar desnudos, logró entusiasmar sólo a modelos mujeres.


La evolución del proyecto incorporó también una amplia variedad de actividades, colocando al cuerpo como sujeto protagónico de distintas disciplinas sociales y científicas, además de artísticas. En el campo etnológico, por ejemplo, se investigaron la pintura y el adorno corporal de diversos pueblos nativos, particularmente de la Patagonia austral, así como de Africa y otras latitudes. Gracias a la perseverancia de la joven historiadora Marisol Palma, pudimos dar con los negativos originales de las fotografías que el sacerdote y antropólogo alemán Martin Gusinde tomara en 1923 a una de las últimas ceremonias del Hain realizada por los Selknam de Tierra del Fuego, pocos años antes de su dramática extinción. En estas imágenes aparecen individuos desnudos sobre la nieve, con sus cuerpos pintados y tocados con máscaras, representando a los espíritus de su cosmogonía. Para el conocimiento detallado de esta cultura y de las que las rodearon contamos con el valioso aporte de los antropólogos Anne Chapman y Peter Mason.


Las sesiones suelen durar varias horas debido a que, por lo general, se trata de una experiencia inédita para los participantes, y también por los casi cuatro metros cuadrados a pintar, que es el promedio estimado de la superficie del cuerpo humano. Otro factor determinante es el propio estilo del pintor y la complejidad de su proyecto. Pero cuando por fin surge la modelo pintada, todos los esfuerzos se ven recompensados. Se enciende la música e iniciamos el registro visual. En una decisión que he mantenido en el tiempo, asumí en forma exclusiva la fotografía de los cuerpos pintados, como un modo de neutralizar cualquier énfasis estilístico que desvirtuara el protagonismo de la creación del artista, puesta en movimiento por su modelo. Otra constante inmutable ha sido que la participación de los artistas y modelos es completamente gratuita, en el claro entendido de que Cuerpos Pintados es un proyecto cultural sin fines de lucro, cuyos costos fueron financiados inicialmente por mí y más adelante por Fundación América.


Multiplicado, enriquecido y convertido a su vez en un vital centro de interacción transdisciplinaria, el proyecto amplió su nombre al de Taller Experimental Cuerpos Pintados, más adecuado y vigente en lo conceptual y en lo operativo. Los artistas que han participado desde 1992 son parte de una convocatoria amplia aunque paulatina, y si bien no ha habido una intención de desarrollar una curadoría general, hemos establecido ciertos parámetros para la elección de los invitados, particularmente su trayectoria y sus propuestas, y hemos privilegiado la originalidad y la calidad. El proyecto no tiene ninguna pretensión enciclopédica, con categorías de nacionalidad, técnica o estilo, y el equilibrio de representación por países o regiones sólo se irá dando en forma aleatoria y a través del tiempo. El acercamiento al artista se efectúa de manera personal, invitándolo a presentar un proyecto. Una vez aceptada su propuesta, se organiza la producción, que la mayoría de las veces se realiza en las instalaciones del Taller Experimental en Santiago de Chile. Hoy en día, la disponibilidad de modelos es muy amplia, al igual que los recursos técnicos y el equipo humano. El artista propone y dispone de todo lo que necesita para su creación.


El resultado de Cuerpos Pintados: 45 Artistas Chilenos fue muy revelador . Lo que en un principio iba a ser un trabajo eminentemente artístico cuya manifestación tangible sería un libro, se había convertido en una exposición itinerante donde lo importante era la experiencia misma de la pintura corporal y, más aún, el propio cuerpo humano. Las distintas creaciones de los artistas y la versatilidad de los modelos y sus poses, habían logrado abrir la mirada del público sobre el cuerpo más allá de las barreras que lo circunscriben exclusivamente a lo erótico. Mi propia percepción de la riqueza del cuerpo se vio incrementada de manera inusitada, estimulándome a explorar las múltiples facetas que éste ofrece con sólo liberarnos de dichos tabúes y de los arquetipos físicos idealizados o impuestos por la moda. Un nuevo universo se abría ahora ante nosotros, haciendo evidente que con la primera etapa apenas habíamos atisbado las infinitas posibilidades del cuerpo humano. De este modo, mientras la primera muestra iniciaba su gira internacional en 1992, nos abocamos a extender y profundizar Cuerpos Pintados en las múltiples direcciones que se nos ofrecían.


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