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La crisis de un paradigma: La revoluci贸n Francesa.

Por: Luis De la Pe帽a.

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Índice:

La legitimación del Poder El inicio de una crisis La ruptura con el pasado: el degollamiento de un Rey El hombre y nuevo Estado. Fuentes consultadas

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“Une foi, une loi, un roi” Lema de la Monarquía Francesa. “Liberté, Égalité, Fraternité” Lema de la Republica Francesa

Algunos autores nos dicen que “se ha solido considerar a la Revolución Francesa como el viraje decisivo de la historia europea moderna: la encrucijada del mundo moderno”1, e incluso se menciona que esta impacta a lo largo del mundo. El mayor ejemplo de ello lo podemos ver en la propia historia de México en el pasaje histórico conocido como la Independencia. Es casi común escuchar que en esta independencia influyan las ideas ilustradas de la Revolución Francesa, poniéndola siempre como causa de dicho acontecimiento. Así mismo podemos ver como en otros hechos históricos la Revolución Francesa será

hasta

cierto

punto

una

especie

de

omnipresente

de

la

historia

contemporánea, tanto que para el autor Británico Eric Hobsbwam esta representara el inicio y aceleramiento de una nueva economía global, la cual define como “El acontecimiento más importante en el siglo XX es la creación de una economía global, que penetro de forma progresiva en los rincones más recónditos del mundo”2 Podemos ver entonces como este acontecimiento e la Revolución Francesa tiene alcances mundiales y que, como ya mencione, formara este omnipresente, tanto que habrá símbolos que nos conducen y nos recuerdan a ese acontecimiento histórico. En este momento histórico hay que recordar, como se vio en la lectura de La Revolución Francesa y la cultura democrática, hay una construcción de simbolismos. En esa misma lectura se puede ver como a través de algunos iconos se les carga de un gran valor simbólico, con lo cual puedan sentirse identificados todos los que, por un lazo tradicional y geográfico, formaban parte de Francia como parte del Tercer Estado. Este Tercer Estado estaba compuesto por distintos sectores tan distintos, como los campesinos, los artesanos, los pequeños 1

Hampson Norman, Historia social de la Revolución Francesa. Madrid, España. Alianza Editorial. 1963. P. 263. 2 Hobsbawm, Eric. “La era del Imperio” en La era del imperio. Barcelona: Editorial Labor, 1989 p.71.

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profesionistas, los comerciantes. Por lo tanto se da esta conformación de un nacionalismo bajo una serie de símbolos con los cuales puedan identificarse esta serie de personajes tan distintos. Ya fuera a través de la construcción de héroes, de objetos representativos e incluso de pasajes históricos. Es a través de estos símbolos que nosotros recordamos a la Revolución Francesa, como la toma de la Bastilla, la cual es retratada en una serie de pinturas e imágenes, el Himno de la Marsellesa, la pluma de los Ilustrados, e incluso el que considero uno de los mayores pasajes convertido en símbolo de dicho acontecimiento, el rodar de la cabeza de Luis XVI, algo tan terrorífico pero el cual adquiere una connotación bastante simbólica. Pero ¿Qué hay detrás de esos símbolos? Todos estos símbolos adquieres una construcción histórica que detrás reflejan hasta cierto punto las características de un pensamiento de una época. Así como Ginzburg, historiador Italiano de la Microhistoria, trata de ver dentro de los parámetros de lo normal lo anormal, los historiadores deberíamos de hacer un poco de lo mismo en cuanto a la historia ya contada. Para nosotros el hecho de que a Luis XVI le hayan cortado la cabeza representa solo un simbolismo más de la Revolución Francesa, pero que pierde su connotación simbólica. Sin embargo si observamos bien el hecho de que un Rey de la dinastía Borbón haya pasado por la guillotina es algo anormal dentro de lo normal, y que por detrás configura todo un proceso que había iniciado incluso siglos antes. Así es como tratare de ver a través de este momento histórico la transformación que había sufrido el mundo occidental momento histórico en el que Luis XCI pierde la cabeza.

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La legitimación del Poder

La conformación de una sociedad a lo largo del tiempo siempre ha llevado a la necesidad de un control de los miembros, para lo que se necesitara la formación de líderes que puedan llevar a cabo dicha tarea. Sin embargo estos líderes, conforme vaya creciendo la sociedad necesitara de algún justificante para poder conservar ese poder que le da libertades y control sobre los demás. El problema que enfrentaran será cuando se ponga en cuestión el porqué ese personaje que se

encontraba en el poder podía ser el que llevara el control, a lo cual se

responderá con lo sobrenatural. Es así como los grandes imperios del mundo antiguo, como Mesopotamia, India, China, Egipto basaran su jerarquización de gobierno con base a lo sobrenatural, que adquiere el nombre de lo divino. Esto será hasta cierto punto un proceso generalizado, desde el antiguo Egipto ya mencionado con el Faraón, hasta el Japón con el descendiente de Amaterasu conocido como el Tenno. Es pues el ente legitimador del poder de muchas culturas, donde los gobernantes son considerados si no como una divinidad como parte de una divinidad. Sin embargo este proceso de legitimación por parte de varios dioses los cuales correspondían a determinadas culturas, en el proceso de conquista de un solo imperio en occidente hará que, al momento de que una religión toma cierto poder, esta se expanda por todo ese imperio desarrollado y la cual ponga en crisis la legitimación de esos gobierno por parte de una divinidad. Sin embargo a partir de esa religión, es decir del cristianismo, a la caída del gran imperio Romano de Occidente, lo que sucederá será la reconfiguración de esa legitimación de los diferentes gobiernos que ahora predomina una economía de señores feudales y la agricultura, conformara lo que serán los reinos que se transformarían con el paso del tiempo en gobiernos hegemónicos que transmitirán su poder solo por linaje, donde se le da importancia a la sangre y lo que se conocerá como la sangre azul. A lo largo de la época conocida como la Edad Media se configuraran estas dinastías y estos reinos que irán absorbiendo uno a otro, conformando los

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famosos reinos que predominaran durante el siglo XVI y XVII, que son Francia, el reciente reino Español, Portugal, el Imperio Sacro Germánico, Inglaterra e Italia. Por otro lado la religión cristiana que, como ya mencione, había ayudado a reconfigurar esa legitimidad de los diferentes reinos, había a su vez crecido y tomado fuerza, conformando una institución que será un actor en la Europa Occidental de esos siglos, la religión Católica, la cual a su vez estará liderada por el que es considerado como el representante de Dios en la tierra, “Loyseau consideraba al rey como funcionario del pueblo, al mismo tiempo que como lugarteniente de Dios”3. Soboul nos dice, en este pequeño apartado donde refiere al absolutismo, que incluso Lebret es más explicito al describir que: “<<De donde se puede inferir que nuestros reyes solo tienen su cetro por Dios, y que no están obligados a someterse a una potencia de la tierra y que gozan de todos los derechos que se atribuyen a la soberanía perfecta y absoluta, y que son totalmente soberanos en su reinado”4 Podemos ver entonces la configuración de la forma de gobierno durante esos siglos está fuertemente cargado de religiosidad, donde no es un elemento independiente, si no un elemento que se mezcla con esa forma de gobierno y que le da legitimación al mismo, pues “el poder absoluto del rey proviene de su carácter divino”5, cosa que veremos sucederá en la Francia del Antiguo Régimen, y como mas adelante explicare, la Revolución Francesa pone en crisis esta poder dada por la divinidad. Para ello se da un largo camino de crisis de la idea religiosa que tiene su inicio con la Reforma protestante. Ejemplo claro de la fuerza de poder que tenia la Institución Católica durante este lapso de hegemonía religiosa en Europa Occidental, será el hecho de decisión que tiene sobre los reinos que se someten a la misma religión, en este caso España y Portugal, reinos que al no poder solucionar su conflicto en las nuevas tierras encontradas recurren como autoridad al Papa, quien con las bulas papales les concede el territorio a partir de cierto meridiano. Lo que es importante de 3

Soboul, Albert. Compendio de la Historia de la Revolución Francesa. Madrid, Tecnos. 1996. 60-61. 4 Ibíd. p. 61. 5 Ibíd. p. 61.

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reconocer es que esta institución pone como condición el que las nuevas tierras encontradas sean evangelizadas. ¿Por qué esa necesidad?, porque otro gran proceso histórico que configurara al mundo ira paralelamente con este descubrimiento de nuevas tierras, el cual será el iniciado por Martin Lutero durante el siglo XVI, a lo que se conocerá como la Reforma protestante. El descubrimiento de estas nuevas tierras reconfiguraran el imaginario europeo y pondrá una crisis al interior de la doctrina, puesto que este nuevo territorio no estaba previsto por las escrituras, no se sabía de su existencia. Esto obliga a remitirse a las escrituras, a releerlas, y en Martin Lutero encontraran una significación diferente a la que en ese momento se les había dado. La Institución Católica se convierte en una entidad política la cual adquirirá crecimiento, pero para ello también necesitara de una manutención que le permita dar los lujos que tenia aquellos quienes se encontraban en el poder, y a su vez una manutención para poder realizar sus grandes ambiciones. Es entonces como la religión se convierte en algo comerciable, y en la ostentación de ese poder como a de lugar, la Institución se hace corrupta.

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El inicio de una crisis

Por un lado podríamos hablar de la crisis económica a la que se enfrentaba la iglesia por la manutención de la construcción de la Basílica de San Pedro en lo que ahora se conoce como el Estado Vaticano. Sin embargo esta crisis lleva, considero, a otra crisis más importante, la espiritual, la cual tomara auge con el movimiento reformista de un fraile que, por ser cristiano, llevara a cabo la Reforma de la iglesia. Martin Lutero, fraile Franciscano, llevara a cabo una campaña de critica fuerte al sistema de la religión Católica. Esta crítica consistía, como ya lo había explicado en el trabajo anterior y visto en el semestre pasado, que Lutero siguiendo la línea de San Agustín y el libro La ciudad de Dios, es donde se ve que tiene esta idea o este anhelo del regreso al cristianismo primitivo, donde la iglesia como institución en realidad no existe. En primera instancia menciona la Justificación de la Fe, el cual refiere a que la Fe era dada por Dios, por lo tanto solo Dios era quien podría determinar la fe que uno tenía hacia él, y no otras personas. Así mismo sabe que dios no es al que se le tiende por negativo, si no que, contrario a lo que piensan, es un dios que perdona y que da el perdón siempre y cuando el fiel este arrepentido. Otro de los puntos que toca es el hecho de que no debe de existir, por consiguiente un intermediario entre dios y el fiel, pues es el fiel el que en realidad tiene la conexión con Dios, eliminando así de manera tajante a la Iglesia Católica, que se había considerado la intermediaria de Dios en el mundo terrenal. Otra de las partes que toca es el hecho de que la imagen de Dios no podía ser retratada por el hombre, así como San Agustín dice que Dios no puede ser descrito por el hombre, porque el hombre es la creación y la creación no puede entender al creador. Los acuerdos a los que se tratan de llegar a través de concilios no se dan y es en el Concilio de Trento en el que se da el rompimiento de la Iglesia Católica y los que llaman protestantes. Así mismo otro de los reformadores será Juan Calvino, quien, siguiendo esta línea de crítica de Lutero, formulara su interpretación de la religión cristiana y su lugar, dando como resultado sus obras en las cuales 9


Veremos cómo esta influencia que había tenido la Institución Católica y la religión cristiana en gran parte de la totalidad de Europa será un factor importante y el cual responde al impacto del Protestantismo en este mundo occidental cristiano, que formulaba esta critica a la Institución. En principio “el conflicto entre Iglesia y el Estado, o entre la Iglesia y la sociedad, había comenzado en Alemania”6 sin embargo, así como Alemania tiene su apego temprano al Protestantismo, (aunque después será rebatido por Carlos V defensor del catolicismo), en otros países la reacción será contraria y se defenderá arduamente a la religión católica. Estos países son, por ejemplo, la siempre fiel España, y a su vez, Inglaterra, en la cual se encontraba Enrique VIII, a quien le habían considerado como un defensor de la religión católica. Esto tiene relevancia pues “la difusión y desarrollo de la Reforma Protestante hizo que Inglaterra se implicara de nuevo directamente en los asuntos continentales”7. Podemos ver entonces que tiene un gran impacto la reforma Protestante, la cual en si desatara distintos movimientos de distintas interpretaciones de las escrituras, tal es el caso de los puritanos y otros grupos como los anabaptistas que comienzan una serie de, diría Tenenti, revueltas y revoluciones,

entre las que se encuentras esas

revueltas taboritas, de los países Bajos, e inclusive la Revolución Gloriosa llevada a cabo en Inglaterra. Esta es importante de mencionar, puesto que los acotamientos ocurridos en la misma ya podemos ver la figura del Rey cayendo en su estrepitosa crisis. Puesto que como bien se narra, durante el juicio que se le hace al Rey de Inglaterra al jugar con su bastón y caérsele parte del mismo y no recibir respuesta de alguien que le ayude a levantarlo el mismo tiene que agacharse. Este relato si bien da una muestra simbólica del poder que ha perdido el Rey quien demuestra su debilidad al agacharse, es también una muestra de que precisamente con este movimiento reformista los paradigmas establecidos por la Iglesia Católica durante tantos siglos se habían desgastado, tenían una crisis que se comenzaba a derrumbar y que

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Woodward, E.L. Historia de Inglaterra. Traducción de Eugenio Gallego. Segunda Edición. España, Madrid. 1982 p. 95. 7 Tenenti, Alberto. De las revueltas a las revoluciones. Barcelona, España. Critica. 1999. p. 101.

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ahora veía su verdadera crisis al ser degollado el Rey de Inglaterra. Ese paradigma al que refiero es la legitimación del poder por un ser divino. La Revolución Inglesa es entonces de considerar, sin embargo los procesos políticos que siguieron al degollamiento de Carlos I llevara a la instauración de su sucesor, Carlos II quien quitaba al gobierno de armas de Cromwell. Aunque, sin duda alguna y como se menciona la vida de Inglaterra no volverá a ser la misma después de dicho acontecimiento. Sin embargo en esta crisis del paradigma hay un acontecimiento más relevante, esto pues sucede en el país más poblado hasta ese momento, una de las grandes viejas potencias y la cual contenía una dinastía que había perdurado a lo largo del tiempo. Este acontecimiento será la Revolución Francesa. Es entonces como comprendemos que la Reforma Protestante no solo había dado cabida a la formación de grupos que releían las escrituras, sino a personajes que verdaderamente comienzan a cuestionar dichas escrituras. Es así como nacerá una serie de personajes que desarrollan un pensamiento distinto que lo que producirá es la completa sustitución de la divinidad por algo más, por el hombre mismo y el uso de la razón, la cual tomara el lugar de la divinidad. Estos hombres son los que se conocerá como los Ilustrados, personajes que siempre nos es dicho en la historia son aquellos que fundamentan, junto con los problemas críticos económicos y políticos de la Francia, que lleva a la Revolución Francesa.

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La ruptura con el pasado: el degollamiento de un Rey

La Revolución Francesa sin duda alguna tiene una multiplicidad de causas las cuales llevo a los acontecimientos que ya conocemos como la toma de la Bastilla, el degollamiento de Luis XVI, las épocas de Terror y la instauración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Como se ha visto a lo largo del semestre, la Francia del Antiguo Régimen, bien lo describe Soboul, tenia distintas crisis, entre la que se encontraba la económica, debido a que las grandes sequias habían provocado crisis que desataba la hambruna. A su vez los gastos de la Aristocracia, así como de la corona hacían casi insostenible el sistema, más que por medio de impuestos que se achacaban al Tercer Estado, el cual, si tenía poco con el hambre y las sequias, tenía que pagar una multi serie de impuestos con los que su situación venia a declive. Por otro lado un hecho relevante comienza a sucintarse por las calles de Paris. Personas de letras, buscando como poder ganar dinero llevan a cabo una obra que nacerá y que se desarrollara como un gran legado a la posteridad, la enciclopedia. En esta suma de libros en los que se tratan diferentes temas abarca uno en especial, el de la religión. Ya en las calles había sido prohibido serie de libros que cuestionaban, hablaban o criticaban la religión católica. Desde aquella reforma comenzaba a verse ya textos que criticaban duramente a la religión y a la Iglesia misma con sus preceptos. Como ya habíamos visto se fue creando grupos que releyeron la biblia y formaron nuevos grupos religiosos, pero por otro lado, aunado con esta gran efervescencia que se había dado en el renacimiento donde la ciencia y las artes retoman un papel importante, abra otros grupos que a partir de esta reforma conformaran nuevas ideas que van guiadas a poner fin con la hegemonía de la creencia cristiana. Estas propias enciclopedias tenían ese conocimiento que desafiaba lo que no debía de ser tocado, lo que solo estaba en manos de la divinidad saber, conocimiento que desafiaba y que daba explicación a muchas cosas ya no por medio de la doctrina, sino de un conocimiento que tenia refutación, lo que vendría a ser lo que conocemos como ciencia. Es en este sentido que se va configurando 12


una idea nueva, de una especie de deísmo, en donde uno mismo crea su propia divinidad. En este caso, para los ilustrados, los iluminados metafóricamente, será la razón, la que les brinde esa iluminación, ese ser supremo. Esta misma idea comienza a tratar de ser transmitida a la población, ya sea por medio de panfletos o de los propios. A pesar de ello podemos ver que “el sucesor de Luis XV fue su nieto Luis XVI, de 20 años de edad, deseoso de agradar a la opinión pública”8. Desde años atrás se habían ya dado cuenta las monarquías que enfrentaban la nueva amenaza de que se ponía en duda su legitimación, su poder, a lo cual fue respondido con un intento de resaltar el papel que le fue concedido a un Rey por un don Divino, con la cual fueron “consientes todos de la importancia del aforismo francés –une foi, une loi, un roi- para mantener la hegemonía de Francia en Europa”. En este sentido la frase nos deja ver de entrada ya el absolutismo que debía de tener el rey sobre su pueblo. Es esta figura del Rey, nos describe Soboul, con el poder de ser fuente de toda justicia, de toda legislación, fuente de la autoridad administrativa, de la decisión de guerra y de paz.

Sin embargo la

situación prominente hacia que el Rey en realidad no fuera un poder absoluto. Con las crisis económicas y los intentos económicos por restablecerse después de las constantes guerras, el Rey tuvo se hecho contra suya a la aristocracia y al Tercer Estado. Por lo cual Luis XVI lo que tratara de hacer es ganarse la confianza del pueblo que a pesar de la crisis económica, aun seguía creyendo en él y en la lucha que este emprendería por el tercer Estado que ya había despertado, que ya había comenzado a moverse, que había tomado la Bastilla, que las mujeres ya habían ido marchando a Versalles a pedir alimento. Sin embargo el Rey cometerá un grave error. Con la creación de la Asamblea Nacional el poder de factico del Rey había casi desaparecido, y como se muestra en la película La noche de Vernnes, simbólicamente donde en la última escena aparece a la antigua aristocracia que aun mantenía cierta esperanza en el Rey inclinándose ante el maniquí vestido y adornado, pero que en realidad no dejaba de ser eso, un maniquí, a lo cual recurre a el escape fugitivo, dicen algunos autores, en busca del

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Molas, Pere. Manual de Historia moderna. España. Editorial Ariel. 2008.p. 605.

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ejercito de Prusia para que pudiera intervenir, sin embargo es capturado básicamente por el pueblo en Vernnes, donde será nuevamente llevado a Paris. Se dan entonces cuenta de que ya no se podía contar con el Rey, este era un maniquí y que verdaderamente había perdido su poder, era un Rey débil, como se había visto Carlos I al recoger su bastón, era un Rey que ya no imponía su derecho divino. Por lo cual se trataría de impulsar una nueva forma de gobierno, una que ya no tuviera como legitimación el hecho de que alguien allá sido elegido por una divinidad, sino mas bien alguien que fuera elegido por aquellos quienes en realidad formaban el pueblo francés. Estos serian, como establecieron los burgueses bajo sus propios intereses, el hombre que tuviera propiedad. Queda entonces al aire la pregunta “¿Cómo podía establecerse la Republica mientras esta retuviera un rey y su legitimo heredero en la cárcel, sin atreverse a nada respecto a ellos?”9 La respuesta entonces era clara, se tenían que deshacer del Rey. Nos relata Soboul que como anillo al dedo viene el cerrajero a confesar que Luis XVI había mantenido en secreto unos documentos que se habían guardado en un armario con puerta de hierro que le habían pedido que hiciera. Cuando se vieron los documentos se acuso a Luis XVI de traición, y no solo a él, sino incluso a su esposa, María Antonieta. La oportunidad ahí estaba, el juicio que se había emprendido por su huida tomaba un giro con base a la traición que había cometido dicho personaje en contra del pueblo Francés, para lo cual se desatara ardua defensa y ardua oposición distinguiendo dos grupos, los girondinos y los montañeses, estos últimos será el que logre triunfar. Es así como se condena, se lleva al filo de la guillotina que esperaba con la canasta que recibiría su cabeza y la de su esposa, “el 21 de enero de 1793, (cuando) la parte revolucionaria del pueblo francés comprendió perfectamente que el punto culminante de aquella fuerza que a través de los siglos había oprimido y explotado las masas, había desaparecido al fin y había comenzado la demolición

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Kropotkin, Pedro. Historia de la Revolución Francesa. Buenos Aires, Argentina. Editorial americalle, universal. 1944 p. 283

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de aquel poderoso organismo que estrujaba al pueblo (...) desde entonces no ha podido restablecerse en Francia la monarquía de derecho divino”.10 Es decir, por primera vez el pueblo desafiante logra destronar una monarquía vieja, un antiguo régimen.

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Ibíd. p. 287.

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El hombre y nuevo Estado

Pero ¿qué significado puede tener el hecho de que el Rey de la gran Francia, una antigua potencia, hubiera sido decapitado? ¿Que permitió que se lograra dicho acontecimiento? Sin duda alguna el degollamiento toma ese papel simbólico en el que un viejo régimen se cae y se instaura uno nuevo, pero es a la vez este símbolo de que una idea ha caído y con ella ha nacido una nueva. Es decir, anteriormente a la Reforma Protestante era imposible creer que a un Rey se le podía degollar y mucho menos en una plaza pública frente al pueblo, puesto que como ya se ha mencionado este era parte de Dios, un emisario. Con la Reforma Protestante y el renacimiento el teocentrismo pasa a ser entonces un antropocentrismo, porque entonces la figura de dios es relegada, y quien tendrá la decisión en este mundo, por lo menos, será el hombre, ya sea por libertad propia o, como defenderá Vico, por el libre albedrio dado por Dios. Sin embargo, insisto, es este paso al hombre, donde “El individuo es el protagonista de su historia y origen de la sociedad, que está basada en los derechos naturales de cada persona”11. Pero incluso los ilustrados irán más lejos pues “los philsophos franceses más celebrados se observa una tendencia al antropocentrismo absoluto. Diderot la expreso sin ambages: <<el hombre es el termino único del que hay que partir y a que hay que referir todo>>”12. Es así como este sistema económico que comienza a surgir en las calles de los antiguos castillos, con la formación de los burgueses y comerciantes que toman el poder económico que se van dando este pensamiento en el que se busca básicamente una igualdad entre los hombres en cuanto a condición humana, una libertad la cual se ve reflejada en la ya dicha Declaración, la cual “Para Marx la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano es un claro ejemplo de la emancipación política de los hombres, pero que, a la vez, constituyo la base del

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Tenenti, Alberto. De las revueltas a las revoluciones. Barcelona, España. Critica. 1999.p. 188. Óp. Cit. Molas: 2008. P. 636 p.

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Estado Burgués”13 esto se debe a que son retomadas las ideas de John Locke que se acoplan al nuevo sistema económico, a pensar que el hombre solo es libre cuando este tiene propiedad. Este nuevo sistema económico buscara a su vez un nuevo sistema de Estado, en el que los gobernantes, con esa mañana de que sean los únicos que tiene propiedad, puedan ser aquellos los que decidan que representante pueden obtener, en una llamada democracia, con lo que se instaura un nuevo Estado Moderno. Es la “Revolución Francesa su trágica estatura como profunda convulsión social de la que la Europa Moderna ha nacido”. En este nuevo Estado Moderno creado lo religioso no puede tener cabida, debido a que este representaba la legitimación del poder, es el derrumbamiento total de dicho paradigma, por lo cual se dará un vuelco y comenzaran a darse reformas en contra de este sistema religioso. Parte de esto se puede ver con la aprobación de la ley de divorcio, el establecimiento de los códigos civiles lo que lleva al rompimiento de los lazos del estado que había estado entremezclado con lo religioso.

Inicia entonces un

proceso de descristianización, con la cual se piensa cambiar la idea del tiempo y del espacio en su totalidad. Es en este sentido que se inserta los ideales que se tratan de expandir por medio de panfletos y de otros recursos de medios de comunicación estos cambios de ideas, en la que se va forjando incluso una nacionalización, que no es otra manera mas que la de unir a un pueblo con elementos con los cuales puedan identificarse sin ser necesariamente de una misma clase social. Se crea entonces el calendario nuevo con el cual se despega totalmente de lo religioso, se pone el fundamento de una educación laica que después se convertiría en un elemento casi fundamental del nuevo Estado. En algo paradójico es este afán de cambiar completamente lo religioso y de pasar de este paradigma de Dios al hombre que lo vemos reflejado en la creación del panteón de héroes, en la que básicamente, a manera de rechazo de enseñanza moral a los niños por medio de los apóstoles, se traslada a la vida de los héroes, que fungirán con esta tarea de formar a los niños patrióticamente. Es pasar de un

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Bienzobas Castaño, Enrique. Las revoluciones Burguesas. La revolucion Francesa. Madrid, España. Editorial Akal. 1984. p. 8.

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santo, algo divino, a un ser humano, pero un ser humano con grandes características que lo hace ser un héroe y ejemplo a seguir, tanto que, como mencione, se llega a la paradoja de

que fueran “elevados a la santidad, los

mártires de la libertad son indicio de una vena pararreligiosa del simbolismo revolucionario, que tuvo su más clara expresión en el culto a la Razón”14. Es pues el culto incluso, podríamos llamar a los “apóstoles de la libertad”, la cual será hasta cierto punto una característica de este nuevo Estado que surge en contraposición al Viejo Régimen, terminando con el paradigma que se había instaurado por siglos y siglos.

Como se ha visto a lo largo del trabajo y como ha sido mencionado por una gran gama de autores, “la Revolución Francesa es un cambio profundo en las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales realizados a fines del siglo XVIII”15, es el paso a lo que ahora conocemos como el Estado Moderno y la época que precisamente retoma ese nombre, la modernidad. Hobsbwam menciona como a partir de este acontecimiento y de la Revolución Industrial el capitalismo se asienta. Pero con este nuevo sistema económico se instaura a la vez una serie de características muy diferentes a las que se habían tenido en el sistema económico feudal. En este paso de las monarquías y de la transformación del mundo la Revolución Francesa, como lo he tratado de demostrar a lo largo de este ensayo es el hecho de que lleva a su punto máximo la crisis del paradigma que se había establecido en torno a la legitimación de un poder y de una forma de gobierno a lo largo de muchos siglos, desde aquel momento en el que el hombre a través de lo sobrenatural había tratado de legitimar su supremacía ante los demás, una cuestión de darse como el único capaz de poder sustentar el poder por un cuestionamiento de señalamiento, como pareciera ser que lo hace al acercarse Dios a Adán en la capilla Sixtina, pero si observamos bien es Dios quien se extiende y trata de alcanzar, mientras Adán complaciente lo observa. Es como ya 14

Rolf E. Reichard, La Revolución Francesa y la cultura democrática. Madrid. Siglo XXI de España Editores. 2002. p. 239. 15 Óp. Cit. Bienzobas Castaño, Enrique.. 1984. p.5.

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mencione el hecho de que se pasa a un antropocentrismo en el que la figura de dios ha sido desplazada, y con ella la persona que había sido elegida por Dios para gobernar sobre los otros, es decir el Rey. Es pues además la Revolución Francesa la instauración de este nuevo Estado Moderno, en la que el lema de Liberté, Égalité, Fraternité sustituía claramente el lema une foi, une loi, un roi, en este sentido del paso del Rey legitimado por la divinidad y como la única autoridad, al hombre con su libertad, su igualdad y su fraternidad, como bien se menciona en el epígrafe, mostrándonos claramente este derrumbe del paradigma dando paso a uno nuevo, a la época de la democracia. Esto sin duda repercutirá no solo en Europa Occidental donde poco a poco van cayendo y perdiendo fuerza las monarquías llamadas absolutas. Esta misma lucha entre lo que sería el Antiguo Régimen y el nuevo Estado Moderno se llevara a cabo a lo largo del siglo XIX en varias regiones del mundo, por ejemplo en México, donde se retoman varias de las ideas ilustradas, donde, después de un largo camino de tropiezos logran instaurar un gobierno del nuevo estado, que paradójicamente se batirá en duelo con la monarquía instaurada en México por el nieto de Napoleón, para al final sobrevivir y restaurarse como republica. Procesos muy similares se darán a lo largo del mundo, donde precisamente el poder absoluto se pierde y se instaurara, como lo mencionara Hobsbwam durante el siglo XX la instauración y el triunfo de las democracias. Es el fin de una era y el inicio de otra, es el punto nodular, como se menciono al inicio, donde se cruzan los caminos que venían desde hacía ya tiempo con la Reforma Protestante que había desatado las revueltas y revoluciones, y el cruce de donde partirán nuevamente para darle la vuelta al mundo. Es así como el degollamiento de Luis XVI tiene este trasfondo tan amplio, un símbolo que a lo mejor ha perdido su significación a lo largo de la enseñanza de la historia, pero que sin duda muestra la caída de un paradigma que ahora no queda más que el viejo recuerdo pues “el rey, muerto o vivo, preso o libre, decapitado y

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canonizado o caballero errante detrĂĄs de otros reyes, seria siempre objeto de una leyenda triste, propaganda por el clero y por todos los interesadosâ&#x20AC;?16.

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Kropotkin, Pedro. Historia de la RevoluciĂłn Francesa. Buenos Aires, Argentina. Editorial americalle, universal. 1944 p. 287

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Fuentes consultadas:         

Hampson Norman, Historia social de la Revolución Francesa. Madrid, España. Alianza Editorial. 1963. 279 pp. Kropotkin, Pedro. Historia de la Revolución Francesa. Buenos Aires, Argentina. Editorial americalle, universal. 1944. 507 pp. Bienzobas Castaño, Enrique. Las revoluciones Burguesas. La revolución Francesa. Madrid, España. Editorial Akal. 1984. 64 pp. Tenenti, Alberto. De las revueltas a las revoluciones. Barcelona, España. Critica. 1999. 208 pp. Rolf E. Reichard, La Revolución Francesa y la cultura democrática. Madrid. Siglo XXI de España Editores. 2002. Soboul, Albert. Compendio de la Historia de la Revolución Francesa. Madrid, Tecnos. 1996. Hobsbawm, Eric. La era del imperio. Barcelona: Editorial Labor, 1989. Woodward, E.L. Historia de Inglaterra. Traducción de Eugenio Gallego. Segunda Edición. España, Madrid. 1982 p. 95 Molas, Pere. Manual de Historia moderna. España. Editorial Ariel. 2008.

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Ensayo crisis de un paradigma