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La gaceta de la libertad Madrid ,13 de abril de 1912

Un “golpe” de suerte Un vecino de Madrid se hace millonario tras encontrar un boleto de lotería premiado… con propina. El señor Latino de Hispalis ha sido recientemente premiado con cuatro millones de pesetas tras haberse encontrado el boleto en medio de la Gran Vía, según nos ha confirmado en los pocos segundos en que pudo atender nuestras preguntas. “Vi algo planeando en el aire y después cayó a mis pies. Me agaché para verlo mejor pues era de noche y me di cuenta de que era un boleto de lotería. ¡Sabía que la fortuna me sonreiría!” El mencionado afortunado fue hasta hace unos días el ayudante del recientemente fallecido poeta Máximo Estrella, con quien tenía una estrecha amistad. Si esto no fuera suficiente, cuando el señor Latino mencionó a los cuatro vientos su fortuna, en vez de recibir vítores de alegría y felicitaciones, recibió una paliza en una conocida taberna. “¡Ese boleto era del pobre Max, que Dios lo tenga en su gloria!” Es el argumento con el que muchos testigos justifican el linchamiento. “Max debe estar revolviéndose en su tumba al ver que tal idiota

le ha robado el premio…” El afortunado ganador acalla todos los gritos en su contra afirmando que lo que estas personas sienten es “pura envidia”, que él nunca le haría daño a su amigo y compañero de trabajo. No obstante, los conocidos del agraciado afirman que la honestidad no es su mejor cualidad, y que aprovecha cada segundo para “sisar”, así lo decían. Aún no nos ha confirmado en qué piensa gastar tan cuantiosa cantidad de dinero, pero nos concederá en los próximos días una pequeña entrevista que también servirá, según nos confirmó en las pocas palabras que nos dedicó, para limpiar su imagen y honrar a su amigo.


OPINIÓN

El clamor de la injusticia por Tomás Perales Rebollo

Nos hacen pensar que somos libres, pero estamos más oprimidos que nunca. Esto es España Pasos silenciosos que retumban por toda la ciudad. En el cielo y en la tierra, estruendo. Los dioses lamentan su creación con lágrimas vacías y gritos de furia. Hormigas que marchan juntas en un mundo donde el orden y la compasión no son sino leves recuerdos del pasado o ansias del más lejano futuro. Pero no solo los dioses lloran. Un clamor a la libertad que desemboca en tristeza, opresión y almas sin rumbo. Almas perdidas que se funden con la lluvia para nunca volver atrás. Almas vivas que nunca recuperarán lo que no debió nunca haberse ido. Mis ojos no pudieron sino contemplar tamaña desgracia mientras sus frías manos acariciaban los adoquines de una lúgubre avenida. ¿Es esto lo que obtenemos si pedimos libertad, si expresamos nuestros derechos? Ya no saben qué hacer para detenernos, para que no promulguemos lo que los ciegos de poder no son capaces de ver. La impotencia nos desborda, la tristeza nos ahoga y la desesperación nos abruma. No podemos permitir que nos cieguen, no queremos que nos transformen y no permitiremos que canten victoriosos. Los rayos de la justicia y la libertad no serán rival para la ceniza que cae hoy sobre nosotros, no va a durar eternamente. Los vítores de los injustos, aunque disfrazados de llantos, no conseguirán engañarme de nuevo. Quizá lo hicieron ayer, pero hoy no. Mañana tampoco.


CRÓNICA

Almas sin nombre por Marta Camprubí Hoyuelos

Si no eres famoso, no vales nada, incluso en las garras de la muerte Posiblemente muchos de ustedes ya conozcan la mala suerte que corrió el célebre poeta Máximo Estrella, no ha habido periódico que no haya sacado en portada el rostro pálido de su cuerpo inerte. De la muerte del poeta conocemos que posiblemente murió de hipotermia, dadas las bajas temperaturas que fueron registradas la fatídica noche; pero, ¿pudo de algún modo ser uno de los muchos suicidios que han acaecido recientemente sobre la capital? La autopsia demostró el fallecimiento del poeta por hipotermia; no obstante se halló una gran proporción de alcohol en sangre. La hipótesis más aceptada actualmente es la de que Máximo bebió esa noche en exceso para acabar con todas sus penas.

La suya puede haber sido la muerte más mediática en los últimos meses, pero de ningún modo es la única. ¿Qué me dicen de la familia del desafortunado escritor? Su mujer e hija aparecieron muertas hace tan solo unos días, y aunque se consideraron muertes por accidente, una servidora discrepa. ¿Intoxicadas accidentalmente por un brasero? “Apenadas y sin esperanza por la muerte de su marido y padre, decidieron acabar con su vida para poder reunirse con él”, parece un titular mucho más convincente.

Pero claro, sabemos de sus muertes porque son famosos, ¿y qué hay de esas almas que se perdieron y nadie recuerda? Personas que, apenadas y solitarias, pusieron fin al valle de lágrimas en que se convirtieron sus vidas. Solo en la capital se contabilizaron 12 casos en menos de 6 meses. Moraleja: si no eres famoso, no eres nadie.


EDITORIAL

Un estanque de peces gordos Así es España, así lo ha sido, así lo será Cuba hurgó en la herida del sentimiento patriótico con suma vileza, el Barranco del Lobo lo enterró sin miramientos con los cadáveres de nuestros soldados, y Barcelona presionó hasta que murió por asfixia. Tras tal sucesión de desafortunados eventos, la moral española, una vez gloriosa y exitosa, no era más que una ínfima parte de lo que un día fue. Crispación y frustración son los sentimientos imperantes de nuestra decadente sociedad. El bipartidismo inculcado en nuestra cultura desde la República no hace sino poner un gobierno distinto, pero al mismo tiempo igual, al frente de un país dominado por la corrupción, la pobreza y la falta de libertad. Calles que piden libertad, tabernas plagadas de pobreza, hogares abrumados por la muerte; esto es el país al que pertenecemos pero que no nos pertenece, pertenece a los más incompetentes que no saben sino preocuparse del estado de sus bolsillos y de sus estómagos. Por mucho que hagamos por nuestro país, por mucho que queramos liberarlo de las garras del capitalismo y de la corrupción, todo esfuerzo es fútil. España está condenada al fracaso. Lo está ahora, y lo estará dentro de una centuria. Hasta que esta aparente democracia y esta corrupción no desaparezcan, no habrá solución alguna, y los únicos que pueden ayudarnos son los políticos. Un círculo vicioso que se repetirá por los tiempos de los tiempos.


ENTREVISTA

“Admirable” Rubén Darío Eran las siete de la tarde y el entrevistador seguía perdido por las calles de Madrid, buscando entre la multitud algún letrero donde apareciese el nombre del café que lo esperaba, “El café Colón”. Tras media hora de retraso, el periodista logró hallar el café donde estaba el gran Rubén Darío acechándolo con una mirada impaciente y una sonrisa radiante. -¡Buenas tardes tenga, señor Rubén Darío! Le pido disculpas por mi demora. Diego, no tiene por qué disculparse, soy consciente de la vida tan ajetreada que tenéis los pobres periodistas. Además, siempre es bueno saber cuál es el tema que tanto le preocupa a la prensa española, y más en la etapa tan inestable por la

que se está pasando España. -Ese tema de preocupación que tanto desea escuchar es el suicidio. Un tema que poco a poco se está apropiando de la realidad. ¿Qué opina al respecto? ¡Admirable! Es muy poco frecuente que un periódico se atreva a hablar de un tema tan delicado como el suicidio. Honestamente creo que es un término que jamás debió ser utilizado, pura destrucción y desgracia.

-¿Se mantiene informado de las últimas noticias? ¿Ha escuchado sobre los últimos suicidios que han ocurrido en esta ciudad? Sí, aunque no soy de los que compran periódicos para informarse, normalmente me entero de los últimos acontecimientos gracias a los amigos que frecuentan este café. No tengo tiempo para leer noticias, mi vida está completamente llena de poesía, amistad, mujeres y alcohol. ¿Qué más puedo pedir? ¡Ahora recuerdo por qué me sonaba su cara! ¿Acaso estuvo en el entierro de Max? -Tiene una gran memoria señor. De hecho, asistí a su entierro junto al Ministro, ya que trabajaba para él. Definitivamente, es usted un hombre afortunado. No todos los poetas pueden acceder a una vida como la suya, recordemos la vida del pobre Max Estrella. Me han informado de que era íntimo amigo suyo, ¿estoy en lo cierto? ¡Admirable! Tiene muy buenas fuentes de información. Sí, era un gran amigo mío, aunque no nos veíamos frecuentemente, porque era un hombre de tabernas y no de cafés, su situación económica no le permitía frecuentar estos lugares. -Usted es un gran amigo de sus amigos, ¿nunca le ayudó económicamente? No, aunque conociendo a Max Estrella, nunca hubiese aceptado ningún tipo de ayuda económica. -¿Le han informado sus amigos de la muerte de la hija y de la esposa de este gran poeta perdido? No, ni siquiera sabía de la existencia de estas mujeres, siempre pensé que mi viejo amigo estaba soltero. ¿Suicidio o me equivoco? -¡Está usted en lo cierto! Estas mujeres tenían un buen motivo para cometerlo… ¿Cree que exista algún culpable de esta gran oleada de suicidios?


¡Admirable! Para ser principiante, tiene una gran capacidad de análisis. Sí, los poetas son en parte los culpables de estos actos tan crueles que ni me atrevo a pronunciar, mas no me incluyo entre ellos. La vida está para amarla, y no para desear continuamente que acabe, hay que olvidar a la Dama de Luto. -¿Sería capaz de suicidarse? El único que puede decidir sobre nuestro destino es Dios, él es el que pone fecha al día de nuestro fin. No es fácil saber lo que haría en un futuro, la gente cambia, y yo soy una persona que vive en un continuo declive y auge intelectual, pero tengo una serie de principios claros y si sé algo es que no moriré voluntariamente. -Una pregunta por curiosidad. ¿Por qué emplea tanto la muletilla “Admirable”? La curiosidad mató al gato. No consideraría “Admirable” como una muletilla, para mí tiene una gran significado. ¡Ojalá todas las personas pronunciaran esa palabra con la misma intensidad con la que yo lo hago…! Todo cuanto nos rodea es admirable, es digno de ser amado, ha sido creado por Dios para que lo amemos. Lo único que quiero es que la humanidad comprenda el mundo tan maravilloso en el que vive, un mundo que está destruyendo ella misma. -¿Qué consejo le daría a los futuros poetas para que alcancen el triunfo? Que no sean canallas reflejando en su poesía el lado angustioso de la vida. La poesía está para disfrutarla, y no para sufrir con ella o para provocar una visión pesimista de la realidad que acabe en con nuestra vida. Todo poeta debe escribir lo que los lectores quieren leer, aunque para ello deban esconder una parte de la realidad. -¿No es ése un consejo demagógico? ¿Qué es la vida entonces? Vivimos en una pura demagogia. -Ha sido un placer haber tenido la oportunidad de entrevistarlo, señor Rubén Darío. El placer ha sido mío, le deseo que tenga suerte en su carrera periodística, Dieguito. Espero que nos volvamos a ver pronto.

Al finalizar la entrevista, Diego y el señor Rubén Darío se despiden con un cálido abrazo, y cada uno de ellos sigue con el rumbo de su vida.


OPINIÓN

Alabemos a Churchill La democracia es la peor forma de gobierno exceptuando a todas las demás que se han inventado. Te encuentras en la más absoluta oscuridad, sabes que es tarde y que deberías haber llegado ya a casa… Escuchas pasos cercanos... Te giras repentinamente. No hay nadie. Vuelves a girarte. Te sorprenden con el mayor puñetazo que te han lanzado en toda tu vida. El sádico que te pega te asegura que no quiere matarte solo quiere disfrutar al ver cómo sufres. Y ves como comienza a torturarte, a degollarte lentamente, como si el sueño se ralentizara en cada milésima de segundo. Siéntete afortunado, es solo un sueño. Si hay algún momento del día en el que podemos sentirnos seguros, sin lugar a dudas, se desarrolla mientras dormimos. Al menos en ese instante tenemos la certeza de que la experiencia que nos transmite nuestro cerebro no ha ocurrido realmente en nuestras vidas, al fin y al cabo, es solo un sueño. El problema que ha tenido la humanidad a lo largo de la historia radica ahí. Todo procede de la confianza, confiamos excesivamente en nuestros sueños y en los que dicen luchar por ellos, a pesar de que nos han mostrado claramente que el conejillo de indias particular del ser humano es la misma sociedad. Nos dicen que votemos, que vivimos en una democracia, la que tanto nos defiende Maura y el propio rey, Alfonso XIII. ¿No es irónico que un rey defienda una democracia? Lo peor de todo, es que muchos de nosotros preferimos cerrar los ojos y hacer como si no hubiésemos visto nada. Pero hemos visto todo, demasiado para mi gusto. Nos engañan continuamente, se creen más poderosos que el resto por tener algo tan insignificante como el poder. No son nadie sin el pueblo, nadie. Sin embargo, el pueblo español no se siente nadie sin ellos. Muchos aseguran que la sociedad española se está apagando poco a poco, que es una vela a punto de extinguirse, y no digo lo contrario, tienen razón. ¿De qué sirve la lucha? O mejor dicho, ¿para qué luchar? Ya hemos probado la monarquía y la democracia en todas sus vertientes, y de nada nos ha servido. ¿Qué será lo próximo? ¿Una dictadura? Alabemos a Churchill y escuchemos sus sabias palabras: La democracia es la peor forma de gobierno exceptuando a todas las demás que se han inventado. Mientras tanto esperemos una inspiración divina que nos guíe el camino a seguir.


REPORTAJE Hay pocos acontecimientos que muestren claramente la represión del gobierno, si algo queda claro de todo esto, es que la humanidad no es libre, es manejada como un títere al antojo de unos pocos. La semana trágica es un claro ejemplo de esto, algo que explica por qué ha permanecido oculta durante gran tiempo, o mejor dicho, quién la ha dejado escondida. A comienzos del siglo XX, España había iniciado la segunda etapa de la Restauración, que se vio influenciada por la subida al trono de Alfonso XIII y por el gran desastre de 1898, en el que se había perdido la mayoría de las colonias españolas y que había traído ideas regeneracionistas y una mejora económica, ya que el dinero invertido en las colonias pasó a la península. La sociedad creía vivir en un Estado democrático en el que el poder cambiaba de manos según su voto, pero no estaba en lo cierto, vivía en medio de un sistema corrupto basado en el caciquismo y en la alteración de los resultados electorales, donde la monarquía ejercía como árbitro en la vida política tras la Constitución de 1876 y donde el poder se alternaba entre dos grandes partidos dinásticos: el Conservador Liberal y el Liberal. La Semana Trágica de Barcelona abarca desde el 26 de julio hasta el 2 de agosto de 1909, y aunque su nombre indique que sucedió en Barcelona, también se extendió por otras ciudades catalanas. Antonio Maura, el líder del Partido Conservador Liberal toma el poder en 1904, y no será hasta 1910 cuando este partido como si se estuviese jugando al fútbol, pase el poder de España, la pelota, a sus compañeros los liberales, encabezados por Canalejas. El desastre del 98, había provocado que la sociedad sintiera un gran rechazo hacia las aventuras coloniales, pero por otro lado, el gobierno quería tener un mayor control sobre el territorio de El Rif que le había correspondido del protectorado francoespañol situado en Marruecos tras “La Conferencia de Algeciras” en 1906. Todo comienza cuando el 9 de julio de 1909, las tribus rifeñas matan a varios mineros españoles. Maura decide responder de forma represiva a estos insurgentes para acabar con la rebelión rifeña, por lo que moviliza a 20000 reservistas. Estos reservistas eran ya padres de familia que ponían su vida y la de su familia en riesgo por luchar por su nación y que ya habían hecho el servicio militar. Además, la guerra no era para todos, como bien decía Jean Paul Sartre “Cuando los ricos hacen la guerra, son los pobres los que mueren”, debido a que todo aquel que pagase 6000 reales quedaba excluido de ella. En Cataluña, comenzaron las protestas contra la guerra a través del periódico, mítines y manifestaciones. Las embarcaciones de reservistas en Barcelona iniciaron el 11 de julio y se produjeron satisfactoriamente, aunque el 18 de julio, estalló una gran manifestación, los soldados que ya habían embarcado tiraron los escapularios y medallas que le habían dado la aristocracia catalana y sus mujeres gritaban al unísono “¡Abajo la guerra! ¡Que vayan los ricos! ¡Todos o ninguno!”.


La mayor parte de la sociedad catalana se vio inmersa en esta preocupación que se convirtió en un conflicto social, la valentía de estos ciudadanos dio paso a algo mucho mayor, una huelga. Pablo Iglesias, el fundador del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), propuso en un mitin una huelga general contra la guerra y a favor de la paz, más tarde, los socialistas catalanes exigieron que se proclamara una huelga general en toda España. El 24 de julio se formó un comité de huelga donde republicanos radicales, socialistas, la UGT y la Solidaridad Obrera defendieron una huelga general revolucionaria y los piquetes recorrieron Barcelona en demanda de fondos para la resistencia. El 25 de julio, los obreros procedentes de Tarrasa, Sabadell, Igualada y Badalona se reunieron en la casa del pueblo de la calle Nueva de San Francisco. El 26 de julio, fue el primer día de huelga, los obreros recorrieron toda Barcelona cerrando cafés y comercios, intentaron paralizar el tránsito de carros y tranvías, se cortó el agua, la electricidad y el teléfono dejando la ciudad incomunicada y ardió el primer edificio religioso, convirtiendo de esta forma la huelga en una insurrección. Del 27 al 28 de julio sucedió la noche trágica, la insurrección llegó al máximo grado de rebelión, se repartió armas robadas en armerías y cuarteles, y la violencia se concentró en las iglesias y demás propiedades eclesiásticas, en algunos casos los frailes y monjas se respetaron. Cabe destacar el testimonio de una monja francesa del Convento de la Asunción de Barcelona que tras escuchar una llamada en la puerta preguntó: “¿Quién hay?” y le respondieron: “Queremos saquear el convento”. También disponemos del testimonio del eclesiástico Miquel Roura: “El 27 de julio a las cuatro de la tarde estaba dentro de la Parroquia de Sant Martí de Clot, tenía mucho miedo y no me atrevía a huir del asalto, pero los párrocos Ramon Prats, Damià Vivas i Roura y el sacristán Francesc Oller me convencieron y finalmente pudimos escapar”. En cambio, otros muchos sacerdotes y monjas fueron asesinados de forma brutal, por lo que es imposible saber por lo que pasaron. A partir del día 29 de julio hasta el 1 de agosto, se produjo una intervención militar que intentó acabar con la insurrección. “Uno de los insurrectos recorría la ciudad bailando con el cadáver de una monja”-nos informa un catalán desde el anonimato.


Más de diez mil soldados ocuparon la ciudad de Barcelona y pararon la insurrección de forma represiva, al mismo tiempo se seguían incendiando y asaltando propiedades eclesiásticas. El 2 de agosto, los obreros catalanes volvieron a su trabajo bajo la promesa de no descontar los días perdidos de su salario. La actitud de los insurrectos acabó con la vida de 78 personas, causando además medio millar de heridos y 112 edificios incendiados, mientras que la actitud represiva del gobierno supuso la detención de miles de personas, de las que se procesaron 2000, 175 penas de destierro, 59 cadenas perpetuas y 5 condenas a muerte. Finalmente, toda esta gran masacre tuvo justicia, Alfonso XIII obligó a Maura a dimitir y se señaló con el dedo al “gran culpable”, a Ferrer Guardia, el que fue condenado a muerte y fusilado, aunque ninguna de las vidas destruidas volvieron a su estado original.


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HORIZONTALES 1. Ciudad condal 2. Persona con interés excesivo en un préstamo 3. Conjunto de todas las cosas creadas 4. Proveniente de América Latina 5. Nuestro Rey 6. Primera persona singular del presente de indicativo de “irradiar” 7. Capital española 8. Negación 9. Acatar las órdenes de otra persona 10. Las “_____ y leyendas” hicieron famoso a G.A. Bécquer 11. Metal codiciado

VERTICALES 1. Obra famosa de Rubén Darío, escrita en 1888 2. Protagonista de una de las obras más famosas de J.R. Jiménez 3. Sistema político 4. Aborrecible, detestable, azaroso 5. Anterior presidente del gobierno 6. Afirmación 7. Astro rey 8. Un solo cuerno 9. Yo 10. Depresión 11. Apodo 12. Tercera persona del singular del presente de indicativo de “rendir” 13. Pronombre personal

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La gaceta de la libertad