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Nueva época, No. EXTRA0RDINARIO

Guatemala, enero de 2009

31 de enero de 1980 ¡PROHIBIDO OLVIDAR!


boraron informes, no se tomaron declaraciones de policías y que las pocas páginas que componen el único expediente judicial existente, evidencian “la absoluta falta de voluntad del Organismo Judicial y del Ministerio Público de investigar los hechos y de enjuiciar y castigar a los culpables” (pp.177). Asimismo, cita la violación de los artículos 22, 27 y 29 del convenio de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (pp.179). En sus conclusiones, Empieza la toma de la Embajada por las fuerzas policiales responsabiliza directamente al régimen del general Lucas MBAJADA DE SPAÑA LO QUE García de lo sucedido (pp.180-181). Dentro de éstas se afirma categóricamente que “caLA HISTORIA Y LA CONCIENCIA rece de toda base la hipótesis de que las víctimas se autoinmolaron.” NO PUEDEN OLVIDAR La conclusión del Estado Mayor del Ejército Espal 31 de enero de 1980 fue quemada la ñol, presentada el 30 de abril sede de la embajada de España en Guatemala. Este hecho causó la muerte de 37 de 1981, argumenta que se personas, la mayoría, líderes campesinos y considera muy probable que algunos líderes estudiantiles de la Universi- se utilizara gas inerte o algo dad de San Carlos. La conclusión de Gua- similar, lo que produce patemala, Memoria del Silencio tomo VI, caso rálisis inmediata del atacailustrativo No. 79, es que, después de derri- do... por las condiciones del bar la puerta del despacho del embajador, las lugar, la postura petrificada fuerzas de seguridad del Estado emplearon de los cadáveres, su posiun lanzallamas o un lanzador de gas inerte ción frontal, y la no carencia contra todas las personas, alcanzándolas de de oxígeno en el cuarto de la cintura hacia arriba, y proyectándolas hacia atrás unas encima de otras. Con el empleo de la tragedia, no parece posieste instrumento, se incendiaron también los ble concluir que la gasolina cocteles molotov que llevaban los ocupantes de un cóctel molotov haya consigo (pp.172). Finalmente, el documento terminado con todas las vide Naciones Unidas certifica que no se ela- das... (pp. 172)

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Según el escritor Arturo Arias: “la quema de la embajada de España cambió para siempre la coyuntura política guatemalteca”, ya que a raíz de ello, “muchas personas, incluyendo conocidos profesionales de clase media, se incorporaron en las filas revolucionarias, y que un estado de conflicto armado interno se transformó en el inevitable desenlace de la polarización política del país.” Añade Arias, que “dicho evento también contribuyó a la constitución de fuertes comités de solidaridad con la lucha del pueblo guatemalteco, tanto en Estados Unidos como en Europa, y condenó al régimen militar ante los ojos de las democracias del mundo.”1 En conmemoración de tan deplorable crimen de Estado y con el objetivo de mantener viva la memoria histórica, y reclamar justicia, FLACSO-Guatemala presenta a sus lectores(as) esta edición especial, en la que se incluye un testimonio y un artículo que contextualizan y permiten obtener una mirada histórica de este absurdo acontecimiento. 1 La quema de la Embajada de España en Guatemala: la versión de Máximo Cajal y la construcción ideológica de la versión difundida por Stoll. lasa.international.pitt.edu/Lasa2001/AriasArturo.pdf – Consultado 14/01/2009.

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Publicación mensual de FLACSO-Guatemala y elPeriódico Secretario general de FLACSO Francisco Rojas Aravena San José, Costa Rica CONSEJO ACADÉMICO DE FLACSO-GUATEMALA Virgilio Álvarez Aragón- director Oscar López / Marcel Arévalo Aura Cumes/Claudia Donis / Virgilio Reyes Simona V. Yagenova/Edgar F. Montúfar Luis Raúl Salvadó/Edmundo Urrutia Corrección de estilo: Brenda Mejía Coordinación y diagramación: Hugo de León P. 2

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Tel. PBX (502) 24147444 Fax: (502) 24147440 Correo electrónico: flacsoguate@flacso.edu.gt Página web: http://www.flacso.edu.gt Esta publicación es posible gracias al apoyo financiero de ASDI/SAREC Las ideas expresadas en esta publicación no necesariamente son compartidas por FLACSOGuatemala y su patrocinador 30,000 ejemplares


CARTA DE UN TESTIGO DE PRIMERA FILA* Amsterdam, 20 de marzo de 1987. Jorge: Te escribo porque me mencionaste en tu columna Buenos Días que publicas en el Diario El Gráfico. Recién acabo de leer tu serie de artículos sobre la Embajada de España pues los periódicos me llegan tarde. Cuando te refieres a mi me sitúas “en el paraíso comunista” y por eso quizá esperabas mi respuesta fechada en Varadero o la Ciudad de La Habana. Lamento desilusionarte.

del coronel Haroldo Paniagua, tercer jefe de la policía nacional, en ese entonces (ahora fallecido).

todo “el arsenal” de los terroristas “comunistas”. Había dos molotov, una pistola oxidada y una mochila.

Como testigo de primera fila me di cuenta personalmente en el despacho del Ministro Donaldo Alvarez Ruiz, cuando éste recibió la orden de asaltar la embajada de parte del General Romeo Lucas García, y luego, cómo AIvarez Ruiz la transmitió al Director de la policía Germán Chupina y éste la ejecutó a través del coronel Paniagua.

Alvarez Ruiz intercedió por el licenciado Mario Aguirre Godoy, el segundo sobreviviente que estaba detenido en la policía judicial. De la Casa Presidencial fuimos a la judicial donde nos reunimos con Valiente Téllez, Aguirre Godoy y Alvarez Ruiz. Aguirre Godoy dio su versión de los hechos en ese momento. Poco después recuperó su libertad.

Poco después llegaron al despacho del Ministro Alvarez Ruiz, el canciller Rafael Castillo Valdez y el periodista Carlos Toledo Vielman, para seguir la secuencia de los momentos siguientes, paso a paso, por radio, según lo puede atestiguar también la secretaria de Alvarez, Ruiz, señorita Patricia Mencos. Castillo Valdez, llegó para evadir las llamadas telefónicas desde España, por parte del canciller Marcelino Oreja.

Como podrás imaginarte tuve un cuadro más o menos completo de lo que ocurrió ese día, pues vi, escuché, sentí, y tuve otras fuentes de información desde el propio lugar.

Mientras seres humanos ardían, nosotros comíamos sandwiches de pollo, y Alvarez Ruiz hasta hizo un chiste sobre “tomar un trago con boquitas de churrasco”. Además, le pidió a su secretaria que lo negara ante las insistentes llamadas telefónicas del Embajador Cajal.

Siento y lamento mucho los fallecimientos de los licenciados Carlos Molina Orantes y Eduardo Cáceres L., así como la muerte de los obreros, campesinos y estudiantes sacrificados en la Embajada de España.

A las cinco de la tarde acompañé a Alvarez Ruiz a la Casa Presidencial para hablar con el presidente Lucas sobre la versión que se daría sobre lo ocurrido. Ya esperaban en la ante sala presidencial Toledo Vielman, el Procurador General de la Nación, Leonel López Rivera. En otra sala, el coronel Montalván y un grupito de “periodistas de confianza” preparaban un comunicado de prensa. De ahí surgió el Plan de la Subida. En una mesita tenían

Por todo lo anterior, sentí mucho, la forma en que fue tratado el ex embajador de, España en Guatemala, don Máximo Cajal. Le estoy escribiendo una carta expresándole mi sentimiento y reconocimiento por su valor y entereza.

Creo que sus familiares nunca se recuperarán de esa dolorosa experiencia como tampoco la viuda de don Jaime Ruiz del Arbol, ni los de otras, personas afectadas. Este capítulo negro en la historia de Guatemala debe de llamarnos a la reflexión a todos para que también pensemos en los más de 100,000 guatemaltecos exterminados, mediante el secuestro y/o el asesinato, ordenados y cometidos por individuos que viven cómodamente en el país o en el, extranjero, en tanto que cientos de miles de los

Desde 1982 me gano la vida como periodista independiente. Escribo sobre Centroamérica para varias publicaciones europeas y por eso viajo constantemente al área. Me auto-denomino periodista independiente porque no estoy de planta en ningún medio de difusión. Hago esta aclaración porque soy un periodista comprometido, es decir, he asumido una posición y una práctica política desde que ejerzo la profesión. (De 1965 a 1969 en el Diario La Hora y de 1969 a 1980 en el Diario El Imparcial). No creo en los periodistas apolíticos. El motivo central de esta nota es ratificar una vez más lo que realmente ocurrió durante el asalto y la quema de la Embajada de España en Guatemala, operativo a cargo *Carta del periodista Elías Barahona, publicada en uno de los diarios guatemaltecos, siete años después de los acontecimientos de la Embajada de España. Barahona, en enero de 1980, fungía como Encargado de relaciones públicas del Ministerio de Gobernación.

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familiares de las víctimas están huérfanos de patria y otros recursos en el exilio forzado. De los varios miles de desaparecidos buscados diariamente por sus parientes en los barrancos o morgues de hospitales. Pienso que la problemática guatemalteca no se solucionará exterminando a la pobalción mediante escuadrones de la muerte que cazan “comunistas” sino que permitiendo la participación política a la que todos tenemos derecho, como ciudadanos de un país que se dice democrático. Personalmente, dejé de luchar gremial y políticamente en el ámbito legal y tuve que buscar nuevas formas de lucha, al agotarse el espacio. No es justo ni lógico dejarse matar pacíficamente. Nuestra Constitución contempla el derecho de rebelión al cual me acogí. Me jugué la vida y creo haber prestado un servicio a mi patria. 4

Quemé mis naves como otros muchos guatemaltecos. Cada quien se compromete hasta donde le da el desarrollo de su conciencia. Por mi parte soy incapaz de soportar injusticias propias o ajenas y no hacer algo para aliviar el dolor del prójimo. Sé que si me dejo atrapar por “los asesinos de siempre” me partirán vivo, en Cajal y López, detenido en un bus de la Policía Nancional pedacitos, pero eso no me atemoriza. No El sector nacionalista y patriótico del seré el primero en exejército, los empresarios conscientes, la Igleperimentar una muerte tan dolorosa. Antes muchos compatriotas me an- sia, los partidos políticos, la insurgencia y tecedieron y fueron heroicos en sus otras fuerzas deben dialogar. últimos momentos. Digo esto, porque, luego de un año de Escribo lo anterior porque tiene amagos democráticos y cuando algunos secmucho que ver con lo que ocurrió en tores empiezan a plantear sus reivindicaciola Embajada de España. Fue un gru- nes están surgiendo nuevamente escuadropo que agotó todos los medios para nes de la muerte (no importa el nombre), que hacerse escuchar hasta acudir a los si lo permitimos repetirán el ciclo trágico de Arana Osorio y Lucas García, cuando a las extremos. reivindicaciones populares, democráticas y Mis reflexiones van en el senrevolucionarias se respondió con amenazas tido del momento único que está viviendo de muerte, intimidaciones, secuestros y aseGuatemala. Una oportunidad como la actual sinatos. no volverá a presentarse en el futuro cercaYa han aparecido las primeras víctimas no. Hay que aprovecharla para, realmente democratizar al país. Todos debemos de ser con las manos cortadas y con otro tipo de tormás conscientes, tolerantes y respetuosos. turas. De otra manera tenemos a la vista una gueEl Presidente Vinicio Cerezo, tiene ahorra muy larga que amenaza con exterminar ra la oportunidad histórica única de cohesioa la población, en cuenta hasta a los indife- nar a todos los guatemaltecos que realmente rentes. quieren la paz y construir una sociedad mejor. De él y de las fuerzas que hay detrás de él depende mucho que avancemos hacia la auténtica democracia o que nuevamente caigamos en ciclos sangrientos. Por mi parte, aportaré mi insignificante y modesto aporte a la lucha por el diálogo y la paz. Aspiro, algún día, retornar a mi patria y tener la oportunidad de participar gremial y políticamente para coadyuvar en el esfuerzo conjunto de reconstruir a nuestra desangrada sociedad. Atentamente. Elías Barahona y Barahona.

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TIEMPOS DE DOLOR Y LUTO, TIEMPOS DE SUEÑOS Y LUCHAS PARA ALCANZARLOS Juan José Hurtado Paz y Paz* Para fortalecernos en las luchas sociales actuales, nos apoyamos en la historia de los caídos en busca de libertad. Nos viene a la memoria los principios políticos, la necesidad de la transformación social, las consignas libertarias del pueblo organizado, la actitud combativa transformadora de comunidades indígenas, de barrios marginales, de estudiantes, de obreros, profesionales y de cristianos que ofrendaron sus vidas para abonar el camino de la libertad. Nos heredaron la visión de la libertad, la necesidad de construir una nueva sociedad, donde se respeten los derechos individuales y colectivos, para un proyecto de nación. Domingo Hernández Ixcoy, Maya-K’iche, uno de los fundadores del CUC, enero de 2005

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eintinueve años han pasado desde la masacre en la Embajada de España, perpetrada por las fuerzas represivas del Estado el 31 de enero de 1980, contra luchadores sociales de diverso origen. En esa ocasión, literalmente se fundieron las vidas de mujeres y hombres guatemaltecos, indígenas y ladinos, mayores y jóvenes, campesinos, obreros, estudiantes, pobladores de barrios marginados, cristianos o personas con otras formas de espiritualidad. La barbarie golpeó también de manera directa a un ex presidente de la República, a un ex canciller, a personal de la Embajada y a otros visitantes que se encontraban allí ese día. No se trata de un hecho aislado ni único. Se trata de tan sólo una de las más de 669 masacres documentadas por la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) ocurrida durante la reciente guerra interna que vivió y sufrió Guatemala desde 1960 hasta 1996 . Sin embargo, fue un hecho que sacudió al país y que tuvo fuertes repercusiones en el ámbito internacional. En pocas palabras, fue un

crimen con el que se violó, incluso, las leyes y normas internacionales de convivencia, particularmente, el Convenio de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961,1 lo que hasta hoy permanece impune. En estas breves notas haremos algunas reflexiones sobre lo ocurrido, sobre algunas consecuencias inmediatas así como también, sobre algunas lecciones que pueden proyectarse para el momento actual, particularmente para los movimientos sociales en Guatemala.

* Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Tesis de graduación: “La propaganda política del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), durante el conflicto armado. Una experiencia de comunicación política (1975– 1980)”. Obtuvo reconocimiento como mejor tesis de la Facultad de Humanidades 2005. Estudios universitarios en: Formulación y Evaluación de Proyectos en la URL (2001); Técnico Universitario en Comunicación Social Educativa en la Escuela Superior de Educación Integral Rural (ESEDIR) de PRODESSA, Guatemala, avalado por la Universidad Regional de la Costa Atlántica Norte de Nicaragua (URACAN).Curso Político en la Escuela Superior del PCC (1982–1983).

Los hechos no se pueden explicar si no es en un momento particular de nuestra historia reciente, por lo que comenzaremos hablando de la situación que entonces se vivía.

UNA GUATEMALA POLARIZADA 1980 era un tiempo convulso en Guatemala. Se vivía una guerra interna que no sólo involucró a los dos actores más visibles –el ejército gubernamental y la guerrilla– sino también a grupos de poder económico, partidos políticos, universitarios, Iglesias y otros sectores de la sociedad civil.2 Según concluyó la CEH, las raíces profundas de ese conflicto fueron principalmente: la estructura económica caracterizada por la concentración en pocas manos de los bienes productivos3 y, particularmente, una situación agraria injusta que provocaba (y aún provoca) pobreza y pobreza extrema para la mayoría de la población guatemalteca; así como una cultura racista, de opresión y discriminación contra los pueblos indígenas. Desde la independencia proclamada en 1821, acontecimiento impulsado por las élites del país, se configuró un Estado autoritario y excluyente de las mayorías, racista en sus preceptos y en su práctica, que sirvió para proteger los intereses de los restringidos sectores privilegiados.4 El cierre de los espacios políticos determinó el estallido del enfrentamiento armado interno. En la década de 1970, se produjo un nuevo ciclo guerrillero que confluyó con un

1 Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH). Guatemala, Memoria del Silencio. Conclusiones y recomendaciones del Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico. Guatemala, 1999. Pág. 82.

2 Ibid. Pág. 21. 3 Ibid. Pág. 17. 4 Ibid. Pág. 17. Enero 2009

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resurgimiento de las luchas populares. En el campo de las fuerzas populares y democráticas se forjaron instrumentos de unidad, como el Comité Nacional de Unidad Sindical (CNUS) y el Frente Democrático contra la Represión (FDCR); también se fueron sentando bases de alianza en el campo de las organizaciones guerrilleras que posteriormente dieron lugar a la formación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). En ese entonces, existía una interrelación entre el movimiento indígena y popular, y el movimiento revolucionario, en un proyecto convergente. Eran tiempos de sueños revolucionarios en diferentes partes del mundo. Había un ideal de socialismo y experiencias prácticas que buscaban alcanzarlo, lo que inspiraba en sus luchas, a muchas y muchos guatemaltecos, al mismo tiempo en que también acrecentaba el temor de los privilegiados. En respuesta al crecimiento de las luchas del Pueblo, el Estado guatemalteco profundizó la aplicación de la estrategia contrainsurgente que había iniciado en el año 1963. Es así como en Quiché, a partir del año 1975, se recrudecieron los asesinatos, secuestros, desapariciones forzadas y masacres contra pobladores indígenas, empero, la represión también se intensificaba en otras partes del país.

ERAN PUES, TIEMPOS DE UNA POLARIZACIÓN EXTREMA

“Ejército asesino, ¡fuera del Quiché!”5 Para tratar de detener la escalada contrainsurgente, en el segundo semestre de 1979, 5. Consigna que enarbolaban los ocupantes de la Embajada de España.

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campesinos indígenas del norte de Quiché organizados en el CUC (Comité de Unidad Campesina) emprendieron una serie de acciones con las cuales buscaban denunciar la represión que sufrían por parte del ejército y movilizar la solidaridad nacional e internacional para procurar deteJean Marie Simone nerla. Viajaron a ciudad de Guatemala y buscaron el apoyo de sindicatos, organizaciones estudiantiles, organizaciones de pobladores de barrios marginados, cristianos que tenían una “opción preferencial por los pobres” y personas democráticas, en quienes encontraron solidaridad. Sin embargo, los resultados fueron escasos pues, como expresara el director de un vespertino: llegaron a las oficinas del periódico un grupo de campesinos que quería hacer la denuncia de las atrocidades que estaban cometiendo contra ellos en Quiché, nos llevaron a la redacción la denuncia y con mucha franqueza digo, no nos atrevimos a publicarla…6 Entonces, la toma pacífica de la Embajada de España fue la culminación de una serie de actividades para denunciar la represión que se estaba viviendo por parte del Ejército y un último recurso de los campesinos para hacerse escuchar tanto en el ámbito nacional como en el internacional. En la toma, les acompañaba un obrero, cuatro estudiantes y un poblador. En total, era un grupo de veintiocho personas. Concretamente, la solicitud era que se conformara una comisión investigadora que viajara al terreno y diera a conocer sus resultados. Pero la represión alcanzó niveles imprevisibles: desde que el presidente de la República emanó la orden de sacar a los ocupantes de la embajada a como diera lugar, hasta quienes condujeron operativamente la acción contra los ocupantes, la cual fue “que no quede ni uno vivo”. Cumpliendo órdenes, las fuerzas policiales entraron y provocaron un incendio que acabó con la vida de las personas en el interior de la Embajada. Según ha sido claramente demostrado, no se trató de una autoinmolación como quiso hacer creer el Gobierno, sino una acción deliberada ejecutada por las fuerzas represivas del Estado. 6 CEH. Guatemala Memoria del Silencio. Tomo VI. : Casos Ilustrativos. Anexo I.

EL FUEGO ENCIENDE CONCIENCIA Y LUCHAS

Con la masacre cometida el 31 de enero y otros crímenes posteriores, el gobierno de Lucas García pretendía dar una “lección ejemplar” de terror para aquellos que se atrevían a desafiarlo. Pensaban que el golpe contra los pueblos indígenas y otros sectores populares paralizaría a todo aquel que se atreviera a pensar y actuar diferente. Para justificarse, el gobierno de Guatemala, utilizando la prensa nacional, desató una campaña de desprestigio público hacia los ocupantes de la Embajada que habían muerto. La figura del embajador Cajal fue también objeto de la misma campaña.7 Sin embargo, el resultado inmediato fue todo lo contrario. A las pocas horas del trágico acontecimiento empezaron las protestas en las calles cuando activistas sociales realizaron pintas y otros actos de reproche. La recuperación de los cuerpos calcinados, su velación en el Paraninfo Universitario y su posterior entierro, fueron otras luchas inmediatas. Más de 60 000 personas vencieron el miedo, burlaron el cerco que las fuerzas represivas tendieron en los alrededores del recinto y participaron en el entierro colectivo de las víctimas, el 2 de febrero de 1980. La barbarie del régimen guatemalteco suscitó el repudio nacional e internacional. Simultáneamente, lo sucedido acrecentó la conciencia de muchas y muchos que decidieron actuar. Fue como un catalizador que aceleró hechos posteriores. Una de las expresiones más significativas de este repudio se manifestó durante un encuentro indígena en Iximché, en febrero del mismo año, en donde se emitió una Declaración en la que los mayas guatemaltecos denunciaban el despojo, la opresión y explotación sufrida durante siglos y demandaban derechos como pueblos. Además del crecimiento de la organización y movilización popular, se intensificó la lucha revolucionaria. Ejemplo de ello fue la huelga de trabajadores agrícolas durante los meses de febrero y marzo de ese año, por un aumento al salario mínimo en el campo que paralizó las fincas de algodón y caña de azúcar en la costa sur. Igualmente masiva fue la manifestación del 1 de Mayo, en que se hizo un llamado “a derrocar al gobierno de Lucas e instaurar un gobierno revolucionario, popular y democrático”. A nivel internacional, España rompió relaciones con el gobierno de Guatemala, 7 CEH. Guatemala Memoria del Silencio, Tomo VI: Casos Ilustrativos. Anexo I.


hasta el año 1985, cuando se reanudaron. El gobierno de Holanda emitió una condena contra el gobierno guatemalteco y los gobiernos de México, Costa Rica, Jamaica y Granada también manifestaron su censura.8 Asimismo, el Parlamento Europeo emitió una resolución en la que invitó “a los Estados miembros a realizar un boicot diplomático al régimen dictatorial…” y la Organización de Estados Americanos (OEA) expresó su ”rechazo a todos los actos de violencia perpetrados en el recinto de la Embajada de España en Guatemala que violan normas de Derecho Internacional”.9 Incluso las relaciones entre el gobierno demócrata de Estados Unidos y el gobierno militar de Guatemala se volvieron muy tensas.

y la falta de castigo para quienes cometen distinto tipo de delitos y crímenes. De manera que es necesario continuar demandando justicia. El caso concreto de la masacre en la Embajada de España sigue vigente pues los crímenes de lesa humanidad no prescriben, por lo que debe enjuiciarse a los responsables intelectuales y materiales de estos hechos. Y si la justicia no actúa en el país, es válido apelar a la Justicia Universal. Otro ejemplo a rescatar del pasado, es el de la valentía y decisión de las y los luchadores sociales que ocuparon la sede

EL EJEMPLO DE LUCHA SE IRRADIA

Hoy, en tiempos de crisis e incertidumbre generalizada, la reflexión sobre lo ocurrido hace 29 años nos debe proporcionar luces para continuar buscando ese otro mundo posible.

En esa dirección, la lucha por la justicia sigue siendo un imperativo. La impunidad que acompañó a la acción contrainsurgente en el pasado es una realidad presente, que lejos de disminuir se mantiene y se ha convertido en algo estructural. La Paz no se puede construir sobre la base del olvido 8 Frente Estudiantil Revolucionario Robin García (FERG), Semblanza de los Estudiantes Caídos Heroicamente en la Embajada de España el 31 de enero de 1989, Guatemala, 2005, 2ª Edición. 9 Citado por CEH; 1999.

Al trazarnos nuevas metas y nuevos caminos, creemos que debe ser de manera radical, como fueron las luchas sociales en el pasado. Lo radical se refiere a llegar hasta las raíces. El sistema dominante ha demostrado su fragilidad e inviabilidad. Un mundo como el actual es insostenible. Este es un sistema depredador de la madre naturaleza y de la humanidad misma; es un sistema de muerte. Por lo tanto, los esfuerzos no deben ser para reformarlo sino para cambiarlo de raíz, aunque lleve mucho tiempo lograrlo. Un referente muy importante en la búsqueda de alternativas son los conocimientos y la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas. Otro reto para los movimientos sociales de hoy es pensar con cabeza propia y depender principalmente de las fuerzas propias, como fue en tiempos atrás. Aunque sea muy duro decirlo, hay que reconocer que en mucho las organizaciones y movimientos sociales actuales han caído en una dependencia económica de cooperación internacional, lo que conlleva también una dependencia en los planteamientos políticos e ideológicos. Con frecuencia repetimos de manera poco crítica lo que se ha generalizado en el lenguaje “políticamente correcto” a nivel internacional y si no hay financiamiento, pensamos que nada se puede hacer. Sin embargo, en nosotros hay muchas capacidades y potencialidades que debemos saber utilizar.

AL PRESENTE

Por elemental que parezca, comencemos por decir que las transformaciones profundas siguen siendo necesarias en este país. Hace ya más de doce años que se firmó el Acuerdo de Paz Firme y Duradera que oficialmente puso fin a la guerra interna y abrió caminos para que las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales injustas y excluyentes (causas de dicha guerra) se resolvieran por medios políticos. Sin embargo, aunque se dieron algunos cambios, principalmente de tipo político, las causas del conflicto aún no se han superado por lo que todavía prevalecen condiciones de pobreza y pobreza extrema, de racismo, opresión y discriminación. Además, si observamos detenidamente encontraremos que han surgido nuevos problemas que aprisionan al país. Por lo tanto, los motivos para seguir luchando continúan...

es una tarea enorme que ninguno solo lo puede hacer, más bien debe ser un esfuerzo colectivo.

de la Embajada. Si bien no buscaban la muerte, tampoco eran ajenos a que su lucha conllevaba riesgos. Aún así, los asumieron. Su decisión era continuar hasta las últimas consecuencias. Hace 29 años se demostró en la práctica que los reveses pueden ser transformados en victorias y que las crisis ofrecen oportunidades. Desde la oscuridad surge la claridad. Esto es muy válido, sobre todo hoy, cuando el miedo, la desesperanza y acomodamiento nos pueden conducir al derrotismo y la pasividad. Si bien son tiempos difíciles, también son tiempos de tejer nuevos sueños y nuevas esperanzas, de hacer propuestas claras y de actuar. Esta

También del pasado queremos rescatar la solidaridad entre los diferentes sectores del pueblo y la unidad en la lucha. En las luchas sociales del decenio de 1970, las demandas de unos eran la lucha de todos. Si bien se partía de organizaciones sectoriales, como las sindicales, campesinas, estudiantiles y de otros sectores, también se tenía conciencia que la transformación social era una sola lucha. En ese entonces existían lazos de solidaridad muy fuertes. Pese a diferencias, ante acontecimientos trascendentales, se actuaba unidos. Hoy estamos dispersos, metidos cada quien en lo específico sectorial, olvidándonos del conjunto. Tenemos que construir un proyecto común, que tome en cuenta lo específico, pero que responda al conjunto y debemos unir nuestras luchas para lograr el cambio. Queremos una Guatemala en que quepamos todas y todos. Enero 2009

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