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FACULTAD LATINOAMERICANA DE CIENCIAS SOCIALES FLACSO SEDE-ACADÉMICA GUATEMALA

No. Extraordinario

Tercera época

Guatemala, abril de 2009


los de dentistería y las comadronas.

HABLAR DE LA HUELGA DE DOLORES

E

n Guatemala, las relaciones con quienes ejercen el poder siempre han sido complejas, difíciles y por largos momentos violentas. Si bien luego de la Revolución liberal distintos sectores de la clase medias tuvieron acceso a la educación superior, no por ello se sentían representados en los grupos que ejercían el poder, más aún si ese poder estaba, como aún lo está, revestido y amparado en las jerarquías religiosas. Idearon, así, organizar actividades bufas que, cargadas de crítica social y política, les permitieran expresar su sentir. Con el correr del tiempo la Huelga de dolores dejó de ser una simple y pasajera manifestación de un grupo de estudiantes para convertirse en parte de las tradiciones políticas y sociales de los grupos ilustrados, convirtiéndose en una suerte de faro explicativo de la manera como los sectores ajenos al poder ven a quienes lo ejercen. Las ciencias sociales pretenden entender y explicar las relaciones, procesos e interacciones entre individuos y grupos, por lo que manifestaciones como ésta, de un amplio sentido político y de fuerte raigambre social no puede quedar al margen de las reflexiones y análisis de esta Facultad. No presentamos hoy sesudos análisis de esa tradición estudiantil, simplemente presentamos tres valiosos e interesantes textos que permitan entender mejor el devenir y anclajes de esta tradición urbana que, como tal, es parte de las formas en que nuestra sociedad se manifiesta, diferencia e interactúa. Liberal y anticlerical en sus orígenes, la Huelga de dolores arrastra y representa cada año lo que al final de cuentas es nuestra sociedad y la manera como nos interrelacionamos, aportar para la entenderla es, en consecuencia, una responsabilidad de instituciones académicas como la nuestra.

FLACSO-Guatemala

HUELGA DE DOLORES Catalina Barrios y Barrios

E

s una fiesta de los estudiantes universitarios que critica, cada año, las actitudes de los gobernantes y de las sociedades en general. Surgió como un escape ante la represión sufrida por el pueblo de Guatemala, cuando, en 1898, iniciaba su mandato Manuel Estrada Cabrera. Los estudiantes eligieron la cuaresma con el fin de disfrutar sus vacaciones, y fueron los de medicina quienes destinaron el viernes de dolores para este carnaval, de donde se origina el nombre de Huelga de Dolores. Los estudiantes de Derecho, también celebraban pero sin fecha fija, se habían unido

* Sancarlista. Licenciada en letras por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Entre sus publicaciones se encuentran Estudio Histórico del Periodismo Guatemalteco (dos tomos), La huelga de Dolores, 100 años y 1 más; poesía y narrativa.

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Ya unidos fijaron sus normas basadas en tres documentos, una proclama, un decreto y una lista de penas para los estudiantes que no cumplieran con sus comisiones. Al principio las actividades huelgueras se desarrollaron dentro de los edificios. En 1900 salieron a las calles, en tranvía, muy alegres, celebrando con cohetillos, cerveza, discursos, organillos y marimba. En 1901 salieron en tranvía unos y otros caminando por las calles, pero poco a poco sus manifestaciones tenían intereses revolucionarios con críticas para el gobierno, hasta que Estrada Cabrera la prohibió a partir de 1903, cuando en el interior de la Escuela de Derecho fue asesinado, por la policía, el estudiante salvadoreño Bernardo Lemus. En 1907 hubo un intento por sacar nuevamente la huelga pero les fue imposible. Solamente lograron divulgar el periódico No Nos Tientes, en forma manuscrita y clandestinamente. En 1913 y 1917 se intentó de nuevo celebrar el viernes de dolores, sin embargo, el gobierno lo prohibió. En 1920 salió el No Nos tientes en su segunda época, los estudiantes salieron a las calles con bueyes, inventaron apodos a los gobernantes e insultaron a los diputados, Manuel Estrada Cabrera ya no estaba en el poder. En 1921, Hernán Martínez Sobral dibujó un esqueleto, bailando, con la mano izquierda en alto, enarbolando una botella y la diestra colocada sobre el pubis, con las leyendas No nos lo tientes y aquí está tu son Chabela. En 1922 pensaron escribir un himno para la Huelga y así nació La Chalana, nombre que le dio Epaminondas Quintana, por la ironía de la palabra, pues chalán o chalana, en España, es la persona que trata o se ocupa de los caballos y otras bestias. Chalana se le dice a la persona que habla mucho y es parlanchina. La Chalana se cantó por primera vez, informalmente, el jueves anterior al viernes de dolores, en la facultad de Medicina, con copias manuscritas. En el ala izquierda del edificio de la facultad de Derecho existe una placa que dice AQUÍ NACIÓ LA CHALANA, 1922. Fue colocada el 7 de abril de 1972. La letra de LA CHALANA se publicó por primera vez en el No Nos tientes del 7 de abril de 1922. En 1923 ya había adquirido popularidad la Huelga de Dolores, el público se agrupaba en las esquinas para verla pasar. En 1925 la Huelga estuvo a punto de fracasar porque intervinieron los gendarmes y obligaron a suprimir algunos carros alegóricos. Algunas personas pidieron que no se ultrajara a la mujer. Cada año fueron agregando diversas actividades como fue la coronación del Rey Feo, costumbre que persiste. La Huelga de Dolores se suspendió al ingresar Jorge Ubico en la Presidencia de Guatemala. No fue sino en 1945, época de la Revolución de Octubre, cuando revivió esta fiesta universitaria. En la nueva época se incluyeron actividades teatrales, con mucho éxito y que todavía persisten. Se publicó, otra vez, el No Nos Tientes que también continúa.

En todo el recorrido de la Huelga de Dolores, en sus cien años y más, hay anécdotas que no caben en un artículo por ser numerosas y que se han rescatado en las obras de estudio dedicadas a la fiesta bufa universitaria. Existieron también muchas víctimas que murieron en estos desfiles huelgueros. Debido a que los estudiantes eran perseguidas se tuvo la necesidad de cambiar de rumbo, no por el centro histórico de la ciudad, sino fuera de él, tanto que en 1984 circularon en el perímetro de la Ciudad Universitaria y no en las calles. Hechos polémicas de la Huelga han sido el anonimato, la capucha y la talacha. Últimamente se han celebrado concursos para seleccionar la mejor carroza del desfile, pues ahora ya


están integradas todas las facultades de la Universidad de San Carlos de Guatemala. El caso es que en 1998 la Huelga de Dolores cumplió sus cien años y más, hasta la fecha. Últimamente la Huelga ha tenido severas críticas por su falta de ingenio. Se ha pedido que actúen positivamente, con el debido respeto para la propiedad privada y los derechos humanos en general. Se ha llegado hasta pedir que la Huelga se suprima por la violencia que dentro de ella se ha generado. Otros piden que continúe pero evitando enfrentamientos para no perder vidas inútilmente. En lo que se refiere a la mujer ahora ya participa activamente en el desfile, en las veladas, colabora con el No Nos Tientes y en decisiones de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU). En suma, la Huelga de Dolores ha tenido épocas gloriosas y también ha caído en desprestigio debido a grupos vandálicos introducidos en sus filas. Creo que los estudiantes actuales van por el camino de hacer una serena revisión, para rescatar su ingenio y que sus mensajes sean positivos, con patriotismo, apegados a la verdad, sin perder su vocación de libertad, pues se lo merece el pueblo guatemalteco que ha sabido ser fiel ante esta tradición estudiantil que denuncia las lacras de una sociedad, por ahora, enferma por sus cuatro costados.

EL HOLGORIO DE DOLORES José Barnoya García*

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uando arrejunta la universitaria, sancarlista y muy guatemalteca Huelga de Todos los Dolores, la bicoca de ciento once años, capicúa (111) hago para mis adentros tres sencillas preguntas: ¿ Qué ha hecho esta vejancona a los largo de sus azarosos ciento once años? ¿Ha cambiado con su sátira, denuncias, cuchufletas y procacidades, el curso de nuestra triste historia? ¿Ha servido para algo el holgorio de Dolores? Desempolvo viejos papeles, entresaco de varios álbumes fotografías amarillentas, desentraño de los viejos arcones de la escuálida memoria, un montón de recuerdos. Se conserva bien a pesar de los años, la vieja fotografía tomada por José García Sánchez (mi abuelo materno) en el amplio patio de la Facultad de Derecho y Notariado de la antañona Universidad de San Carlos, el año de 1907: en el centro la vieja pila neoclásica que resistió los terremotos de 1917 y 1976. Forman una pirámide, un racimo de alegres y bullangueros estudiantes: Miguel Prado Solares, Federico Hernández de León, Bernardo Lemus, Nayo Alvarado Tello, Adrián Recinos, Lizardo Estrada, Carlos Zachrisson y otros huelgueros que, al mismo tiempo que enarbolan una bandera colorada, agitan despectivamente banderas con las barras y las estrellas del Imperio del Norte. ¡Ya el imperialismo yanqui se enseñoreaba sobre este enano país mesoamericano!.

* Sancarlista. Médico y cirujano por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Huelguero hasta la médula.

Por entre los agujeritos labrados por las polillas leo entrelíneas el editorial antiquísimo –pero no menos actual– del periódico No Nos Tientes del 6 de abril de 1900, periódico huelguero creado en 1898 por los estudiantes de Medicina: Francisco Asturias, Carlos Martínez, Luis Gaitán, José Guillermo Salazar y Luis FeHuelga lipe Obregón. de Dolo res 194 5. Cor Dice el periódico tatesía F ernand bloide que circula los Viernes o Zaid de Dolores desde esa fecha: “En las grandes alturas todo se transforma, todo es distinto: el horizonte se ensancha hermosamente y solo lo circunda C h o un cielo de azul perpetuo; los rumores de las desgracias c o c h i q u e populares no llegan hasta allí, y en cambio llegan cual Balcárcel; más abajo notas eólicas, la algazara servil de mil aduladores; allá la rúbrica del autor de la alerespirase aire oxigenado en tanto el pueblo sufre mise- gre y jacarandosa música con ritmo de ria incomparable; allá brilla el oropel del boato en tanto marcha: José Castañeda. Como quien no dice nada el pueblo no ve brillar ni la moneda necesaria en todos hace la friolera de ochenta y siete años que se entonó los instantes de la vida. Allá todo es luz, todo alegría, a por primera vez. Las voces que ahora la cantan con el cambio de las lágrimas del pueblo. Arriba la opulencia, mismo entusiasmo ya no son las mismas, pero sus esel banquete opíparo, el champagne, la música, la eterna trofas siguen siendo actuales. fiesta; y en el pueblo, la miseria, el hambre, el tormenComo en esta tierra nada cambia desde hace más to, el vicio, el ocio, y sobre todo las otras mil infamias”. de quinientos años, y como en este arrollado país como Tristeza da decirlo pero con solo sustituir el número bien dice el genial poeta Luis Alfredo Arango: “Cada UNO por el DOS, y correr el NUEVE al final para for- veinte años, retrocedemos veinte”, las estrofas del lonmar el año 2009, cobran vigencia las palabras certeras, gevo epinicio universitario siguen teniendo vigencia. Si la denuncia valiente y el sarcasmo estudiantil. no que lo digan las siguientes estrofas: Empedrada la calle, faroles colgando de los postes, de sombrero de paja los varones, protegiéndose con “Sobre los hediondos males, sombrilla del sol de marzo las damas, ven todos como de la patria arrojad flores, discurre por las calles de la aldea el paseo de la Huelga de Dolores. Exornan un carretón las esculturas efímeras ya que no sois liberales, elaboradas por las manos de artista de los estudiantes ni menos conservadores. universitarios: una enorme y desnutrida vaca faméMalos bichos sin conciencia, lica simboliza a la Patria, el fierro infamante con las que le apresan en sus dientes, iniciales del dictador en turno sobre el anca, mientras que un par de militarotes masacradores y dos políticos y le chupan inclementes, marrulleros y corruptos, ordeñan de la ubre flácida, las la fuerza de su existencia.” últimas gotas del erario nacional. Creo que la fecha es reciente, y me encuentro con que fue tomada en 1928, cuando gobernaba esta aldea un chafarote para variar: Civiles corruptos, militares genocidas, políticos el General Chacón. ¡Discurren los días, los meses y los marrulleros, siguen siendo malos bichos que le chupan años, pero no cambian los sucedidos, ni los aconteci- hasta la última gota de su savia y de su sangre a la pamientos, ni mucho menos los personajes funestos!. tria. Qué actuales y qué ciertas las estrofas y los versos La tengo enmarcada porque para mí es una reli- de denuncia que, resuenan con la música del Maestro quia y un documento histórico, además de ser – no he José Castañeda: encontrado otra en nuestro repertorio – una de las pocas canciones de protesta que se ha escrito y que ha sobrevi“Contemplad los militares, vido a las dictaduras, enraizada además en el pueblo auque en la paz carrera hicieron, téntico. La letra de La Chalana (Canción de guerra del estudiante) fue publicada por primera vez en el No Nos vuestros jueces a millares, Tientes del 7 de abril de 1922, tal y como reza la fotosque la justicia vendieron”. tática. Atrás están las firmas de los inspiradores: Pomún Quintana y la Chinche Barnoya; las cuatro firmas Curas monigotes, pastores farsantes, eferregistas, de los autores: Miguel Ángel Moyas Asturias, David el Gato Vela, Alfredo el Bolo Valle Calvo y José Luis unionistas, ganistas, uneistas, ucenistas y pseudo social No. 2/abril 2009

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demócratas entran todos amontonados y voraces en las siguientes estrofas: “Vuestros curas monigotes, que comercian con el credo,

LOS CABALÍSTICOS 111 DE LA HUELGA DE DOLORES

y patrioteros con brotes,

Jorge Solares*

de farsa, interés y miedo”.

Y mientras tanto, el verdadero pueblo, el desnutrido, el desempleado, el limpiador de carros, el lustrador descalzo, el que vive en champas, el piloto extorsionado y asesinado, la mujer violada y mutilada, ven cariacontecidos cómo: “Nuestro quetzal espantado, por un ideal que no existe, se puso las de hule al prado, más mudo, pelado y triste”. Y es ese mismo pueblo, el que al ver a la patria que lo trajo al mundo: entelerida y desnutrida, mancillada y humillada, grita a todo pulmón para que lo escuche el mundo: “Patria palabrota añeja, por los largos explotada, hoy la patria es una vieja, que está desacreditada. No vale ni cuatro reales, en este país de traidores, la venden los liberales, como los conservadores”. Para después en compañía de los verdaderos estudiantes universitarios reir a mandíbula batiente y gritar a todo pulmón: “Muchachada, de la patria derrengada riamos ya, ja,ja”. Es entonces cuando vuelvo a preguntar: ¿Habrá hecho algo el holgorio de Dolores? ¿Habrá cambiado o intentado cambiar la historia tragicómica de la Patria? ¿Ha servido y servirá para algo? Y cuando estoy por responder con un rotundo y triste NO; y cuando estoy a punto de responder con palabras del difunto Alfonso Orantes: “La Huelga de Dolores no sirve para nada, pues hace burla de lo que es serio, y pone como comparsas a los asesinos y traidores”, aparece la efigie huesuda, alegre y bailadora de la Chabela, ese nagual de los huelgueros que me grita: No hay que ser pesimista que para algo ha servido y sirve la Huelga de Dolores; algún entuerto ha deshecho y a más de algún ladrón y asesino ha desenmascarado. La Huelga de Dolores tiene que seguir alentando, denunciando, acusando y burlándose de empresarios, diputados, militares, funcionarios y gobiernos despóticos, corruptos e incapaces. Mal que bien es la única entretención auténticamente popular; el único reducto libertario de este pueblo que ama, sufre y espera; este pueblo entelerido que entre tanta lágrima derramada, casi ha olvidado lo que significa la risa. Guatemala, abril de 2009.

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“Ya viene el cortejo, ya se oyen los claros clarines”, hubiera exclamado el gran Rubén Darío. El sonriente Pepe Batres hubiera contribuido con su inefable gracia. El Nobel Asturias, chapinísimo universitario, se metió de cuerpo entero. Al patricio Cardoza y Aragón, desde su autoexilio de altura y desprendido de lo que para bien o para mal es el nervio del pueblo guatemalteco, la Huelga de Dolores no le gustó. Entrecomillas: “aquelarre de estiércol furibundo, festejo soez y salvaje, de vulgaridad extrema, desfile con simulacros de fornicaciones, falsas prostitutas y prostitutos pintarrajeados, carros fálicos, altavoces profiriendo injurias arrojadas antes de la semana de la Pasión de Nuestro Señor, sarcasmos y blasfemias, pesadilla procaz, lo patán inenarrable del periódico, sus pésimos dibujos soeces, asmáticas escenas grotescas desbordadas de ira y asco, pus sanguinolento que embarra la cara del público, comparsas vociferantes, sotanas y espadones concentrados en lo sórdido, mímica impúdica, torpe denuncia con carcajadas y gemidos, velorio de locos, tertulia orgiástica entre garras de trapo del alcohol, enorme vomitada fija, bufa y siniestra con La Chalana, insumisa y ramplona”. El gentío aguarda hora tras hora. El cortejo se asoma por la esquina. Ya viene la Huelga, dicen todos los estratos sociales reunidos por tres horas en la misma acera. Vendedores de todo, como en las procesiones. La Huelga asoma sus avanzadillas por la bocacalle. Sin convocatoria alguna, toda la gente se dispone en las aceras donde se aprieta por temor a las ocurrencias del Comité de Orden. Éste se divisa ya por la esquina, a pie o en motocicletas emparejando mediante truculencias a la turba espectadora (“ahí les van los orines de Stalin”, dijeron para el año de su muerte) y la gente espantada lo creía reculando en lo espontáneo del reflejo. Luego aparecerá el desfile un año esperado, estudiantes disfrazados, travestis, juglares, remedo entre ridículo y grotesco de figuras públicas, un improvisado actor de miniteatro en el pavimento por aquí y por allá, uno que otro bailarín en grupo * Sancarlista. Antropólogo social, historiador y salubrista. Maestría en antropología social y maestría en salud pública y nutrición. Fue Coordinador del Área de estudios étnicos de FLACSO-Guatemala.

compartiendo con la gente, satíricos discursos contra la miseria política de siempre, música y proclama en altavoz, como hace cien años canciones de moda con letra alusiva a la miseria política del momento, antaño bandas musicales, multitudes complacidas, todo en un programado barullo. La parodia de una procesión es evidente; en vez del pendón procesional con la imagen de Cristo o de la Virgen, la irreverencia estalla con La Chabela, esqueleto sonriente que en su estandarte baila con seña obscena el malcriado, retador e inclaudicable rechazo: “Aquí está tu son Chabela”; carrozas –varias de ellas pobres remedos de las andas religiosas-, larga fila del comité de orden que cual cargadores de procesión lucen en el pecho tarjetas a imagen y semejanza de los turnos de cucuruchos, estación obligada frente al Palacio Nacional y la Catedral, donde antaño un Arzobispo atrabiliario era escarnecido año con año para furor suyo y de toda su cohorte de señoras del Mercado entre el regocijo de un pueblo católico a su manera, pues aunque católico ríe a carcajadas del escarnio arzobispal, así como en el pasado no parpadeó cuando más de un Arzobispo fue desterrado por el Gobierno del momento. Con los Considerandos, la semejanza con el Viernes Santo se refunde con la parodia de los decretos de Gobierno de años atrás, cuando anunciaban cada cuartelazo. Con las carrozas vienen las obras de escultura y modelaje, unas buenas y otras deplorables. Pícara, desvergonzada y procaz como al inevitablemente procaz pueblo le gusta. Nada sabe la gente sobre el origen de lo que está disfrutando. Los ecos de 1898 rememoran la original iniciativa de aquellos estudiantes de Medicina y Derecho, de sombrero y corbata, saco bien tallado, botín en cada pie y hasta bastón de vodevil, aquéllos que hace 111 años decidieron iniciar la algarabía de algo como Carnaval, como Testamento de Judas, relajo y regocijo intramuros en dichas Facultades, durante cualquier día de Cuaresma, proclama, decreto, lista de penas como las de Judas, marimba, cohetes, cartelones, adornos, tragos, y sendos periódicos: el Vos Dirés de los de Derecho y el No Nos Tientes, de los de Medicina, clarísimo remedo de la frase de Jesús, Noli me Tángere: No Me Toques, con lo que muy temprano quedaba ya lanzada la oferta de combate a las y los camanduleros de ese entonces y los del porvenir. Esa incipiente Huelga inauguraba, sin saberlo, el largo gobierno provisorio de veintidós años, el de Don Manuel (Estrada Cabrera, se entiende) sin saber menos aún que cinco años después caería el primer huelguero, la Huelga estrangulada pero

Foto: Archivo José Barnoya


así de nuevo los frentes de guerra. Nueva gresca entre cadetes y estudiantes, la consabida persecución policíaca. A Medicina y Derecho ya se han sumado otras: Odontología, Ingeniería y unas más. Cartelones en los frontispicios, vísperas deliciosas, verdaderas operetas de buena manufactura, como la recordada Alcaida, en la velada del recordado cine Lux con parodias del Ave María, conNo Nos Tientes de 1920. Ramón Aceña Durán, Epaminondas Quintana, Joaquín notadísimo científico Barnoya y Adrián Anleu. Archivo J.Barnoya social personificando burlescamente al Arcon su periodiquito (por supuesto, ya anticabrerista) zobispo, ya de por sí enervado con la muchachada, por cuatro años después osadamente repartido de puerta en puerta. Con Don Manuel derrumbado en 1920, resucitó añadidura con su nuevo nombramiento de Sor Pijije, victorioso el No Nos Tientes que por disposición de la debido quizás a sus largas y enflaquecidas extremidarecién creada AEU habría de salir solamente el Viernes des, todos éstos factores para provocarle, como se dede Dolores, el mismo año en que salió la Huelga por cía, una ira grado 7.6 en la escala de Richter. Corría el primera vez en forma de desfile desde el Hospital Ge- año de 1949 y al decir del cronista huelguero (el que neral hasta Derecho, por primera vez jocosos Conside- lleva la Huelga de Dolores impresa en su código genérandos por parte de estudiantes disfrazados de curas, al tico), “aplacada la ira militar, se desató en el 49 la ira mejor estilo liberal, parodiando oraciones católicas que religiosa”. Verse el Arzobispo remedado sobre una caaludían, entre otros, a la Virgen Santísima y al mismí- rroza con una tusa en vez de hisopo y bacinica en lugar simo Espíritu Santo; aparece pintada La Chabela en su de cáliz, no se dejó esperar su única arma justiciera: estandarte con frase más explícita (No Nos lo Tientes… decretar la excomunión a todo aquél que no sólo partiAquí está tu Son Chabela), se lanza la primera parodia cipara de la Huelga sino que hasta fuera a presenciarla. cantada y sorprendentemente profética que anunciaba Pero no contó con aquel pueblo el derrocamiento del presidente Carlos Herrera “Shu- guatemalteco de extraño catoligar”). Y nada sabe la gente de hoy que en 1922 nace, cismo: nunca se congregó tanto de la noche a la mañana igual que La Marsellesa, la público como entonces, las cacanción de guerra estudiantil prendida desde entonces lles abarrotadas, pletóricas de en el alma de cada sancarlista, con letra culterana y bien júbilo popular y risas no santas. rimada que exuda decepción hacia los liberales y con- Al castigo de la excomunión, la servadores por igual, y con música en ritmo de corrido resolución estudiantil: nombrar o pasodoble: La Chalana, femenino de “aquél que trata al Arzobispo, ministro de procon caballos y otras bestias”. Otro frente de batalla y paganda de la Huelga. Siguió ya con eso, en 1922, la Huelga cuenta con lo necesa- el combate: remedo de un Te rio para lanzarse por vez primera a la calle, ahora con Deum en pleno Parque Central, carro alegórico, fiesta urbana que en 1923 inaugura las a pocos pasos de su vivienda, tarjetas de pecho como turnos de procesión, y en 1926 parodias del Padre Nuestro, la Velada estudiantil, dos años después el Rey Feo. Se prolegómenos todos para una ve que aunque el de don Chema Orellana fuera un go- segunda excomunión en 1956 y bierno militar, no reprimió a los muchachos con lo que para un nada santo ataque con podía establecerse el axioma de que entonces no todos bomba contra una carroza en el los militares eran iguales, no todos eran “chafarotes”. desfile con buena cauda de heViene Ubico. Sólo porque denunciaron los mu- ridos. La gente apoyó a los eschachos que no estaba completo anatómicamente, que tudiantes y el ambiente se calle cortaba las trenzas a su mujer, que se ponía en pose de deó. En 1962, tres estudiantes Napoleón, sólo por cosas así más la política de siempre, de Derecho son asesinados en la Huelga fue quirúrgicamente extirpada. Catorce años su unidad académica y entondespués, con la Revolución de Octubre ésta renació por ces, en vez de Huelga, sepelio, segunda vez y volvió a lo mismo pues así como se creó la represión ya es abierta, el No el Convite con los Reyes Feos, los Boletines desde un Nos Tientes es perseguido, las mes antes del desfile, la bandera con el octavo y el zope imprentas vigiladas, es impreso amarrado –simbología del conocido fenómeno toxico- en El Salvador e introducido lógico que campea por esas fechas– así también se re- subrepticiamente en Guatemala abrió el frente contra los cadetes a quienes molestó una y ya en pleno periodo militar, determinada cancioncita al extremo de que el presidente en 1972, la Huelga es forzada Arévalo arregló con los muchachos suspender la Huel- a abandonar la Zona Uno, a la ga para evitar otro intento de golpe de Estado que él cual retorna en 1978. veía venir. En 1948 se desentierra la Huelga, simbólicaLa guerra interna ya plemente sepultada en el Paraninfo, y proclama su comba- namente instalada en Guatete contra todo “antifaz, uniforme o sotana” abriéndose mala modifica el espíritu de la

Huelga de Dolores, la cual, por primera vez, deja de dar palo a todos y se adhiere a la ideología insurgente con o cual abandona el espíritu iconoclasta con el que nació; deja la crítica por un lado, y hasta se implantó censura en el mismísimo Honorable Comité de Huelga contra todo aquél que aludiera críticamente a la insurgencia. Perdió identidad. Creció la represión, la desaparición de cuadros universitarios y políticos nacionales. La Huelga de Dolores es llevada a una posición acrítica en la que el humor desaparece y sólo queda la procacidad, que al dejar de ser un adorno se convierte en la esencia. A la chocarrería se une la violencia de encapuchados que arremeten incluso contra universitarios en la misma Universidad y disminuye peligrosamente la cantidad de participantes y espectadores. El peligro para su subsistencia es patente ahora, jóvenes conscientes junto con los antiguos huelgueros que quedan, están recobrando el espíritu chispeante que permitió a esta celebración a mantenerse viva y apoyada por el pueblo. Crece el interés por retomar los viejos valores estudiantiles culteranos desplegados por los antiguos huelgueros. Se trata de recordar las piezas teatrales en la Velada estudiantil de sabrosa sátira política. Precursor es el grupo teatral Nalga y Pantorrilla de la Facultad de Ciencias Económicas (en la que aparece por primera vez la mujer participante) y se une ahora la Comparsa de la Escuela de Ciencias de la Comunicación. En la Sociedad Dental y de manos de viejos huelgueros de diversas profesiones, se revivió con éxito la desaparecida Velada. Y últimamente, la Huelga es también migrante, apoyando y acompañando a los paisanos que han entrado a estados Unidos y que costean el viaje de personajes huelgueros para que les acompañen en la nostalgia. El estilo de la Huelga ha sido inspiración para algunos

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escribientes: en un matutino, las ocurrentes cartas de Guicho Cantoral, delicia de un conocido y poderoso embajador, indignación de algunos aludidos; el estilo desenfadado de Quiroa y otros con menor fortuna. La Huelga ha sido políticamente contradictoria. Iconoclasta. No hay nadie sagrado. Es anti todo. Estuvo contra el liberal Estrada Cabrera, contra el conservador Carlos Herrera, contra el liberal Chema Orellana, contra el neutral Chacón, contra Ubico pero también contra Arévalo y Árbenz, no se diga contra Castillo Armas y la serie militar que de ahí empezó. Se explica en el canto de 1922 “!Somos los mismos y qué!” y en La Chalana que da mandobles a diestra y siniestra. Por eso al sujetarse a una izquierda en la guerra, en el marco de un conflicto en el que todo se venía abajo, perdió esa impronta. Es un carácter que la Huelga hereda de rebeliones jocosas estudiantiles de la misma Europa expresadas en las rondallas, en las estudiantinas, lo describe La Casa de la Troya, lo simboliza el Gaudeamus Igitur, hoy solemne y hierático himno universitario en todo el mundo pero en su origen, jocoso canto estudiantil de la Edad Media carente de la solemnidad que hoy se le da y cuya letra latina le resulta ajena: “Alegrémonos, pues, mientras seamos jóvenes; después de la jocosa juventud, después de la molesta vejez, nos haremos tierra”. Y más adelante, una estrofa a menudo censurada: “Vivan todas las vírgenes y vivan las mujeres, tiernas, amables, buenas y laboriosas.” Olvidando las distancias, se asoma el ethos estudiantil. La Huelga de Dolores es una institución en la ideología popular guatemalteca, el pueblo le ha sido fiel, le ha dado categoría. Porque es colectiva y es voz de lo que la gente quiere decir. Usualmente anónima pero no por ello folklórica. Es de carácter efímero, todo

huelgueros la recitan sin comprender bien varias de sus estrofas. Pero entre tanta fregadera, los autores y su época destilaron una seriedad amarga que sigue siéndonos familiar, casi a 90 años de distancia: Contemplad los militares, que en la paz carrera hicieron; vuestros jueces a millares que la justicia vendieron´´. “Patria, palabrota añeja, por los largos explotada; no vale ni cuatro reales, en este país de traidores; la venden los liberales, como los conservadores”. Cambiemos el nombre de los partidos y veremos algo familiar. Jóvenes, maduros, viejos se hermanan con la Huelga y vibran al unísono con la fanfarria insolente y provocadora que abre La Chalana. Espectáculo que fue intensamente sexista, machista y racista, malcriado o procaz como lo es el pueblo. Cada vez menos, conforme hay avances ideológicos y la mujer ya participa por igual con el hombre y al indígena se le aprecia con nuevos lentes. Es bienvenida desde que abre el feriado mayor del año y Huelga de Dolores 1945. Cortesía Fernando Zaid hace preámbulo con su propia semiología de la fiesta religiosa, que no otra cosa es desaparece al concluir el desfile, pero queda su recueren Guatemala la Semana Santa. Une a la Universidad do en la mente colectiva para el otro año. Es el orden con el pueblo. Cada Unidad académica celebra lo suyo, del desorden, cada quien hace lo que le viene mejor intramuros, boletines con crítica local pero la Univerpero hay un consenso tácito, no escrito, que da sentido sidad como un todo unifica lo disperso y se hace una de pertenencia al grupo. Es espontánea pero en el foncon la gente. Establece un diálogo improvisado con el do, de esquemas programados. Es risible de cosas sepúblico, con un pueblo que es estimulado a participar rias. No es academicista aunque en sus etapas iniciales con los desfilantes. Y cuando termina, sin final glorioso y aún después de la Revolución de Octubre, mantuvo sino diluida en una nada final, la Huelga de Dolores se muchas producciones culteranas en el vocabulario, en envuelve con la promesa de volver y distraer, concienla versificación, índice de una educación que no existe tizar, convocar, sin convocatoria alguna. Y así lo siente en el país. La burla suele darse por la sublimación linla gente cuando termina el cortejo, cuando la emprende güística, como en el caso del Honorable y Nunca Bien hacia el bar, hacia la casa, hacia un otro año escuchanPonderado Comité de Huelga, en lo cual hay una sutil do de todo este tumulto, allá a lo lejos, en acordes, la alusión al (Honorable) Consejo Superior universitario. burla final: ¡Já! ¡Já! Abundan las palabras que casi nadie comprendería hoy, sobre todo en cantos como La Chalana, principiando con ese nombre; charpa; chafarote; yatagán; clerigalla. Tal vez casi nadie entienda ahora, aunque se sepa de memoria, el significado de versos de La Chalana, llena de metáforas, como ésta: ´´Nuestro quetzal espantado, por un ideal que no existe, y en su lugar erigieron, cinco extinguidos volcanes, que un cinco también se hundieron, bajo rudos yataganes´´. Es decir: al caer Estrada Cabrera en 1920, tanto los liberales gobiernistas como los conservadores opositores, ambos con sus actitudes oportunistas demostraron que no era el ideal de Patria (nuestro quetzal) el que los movía. Y entonces, el partido unionista que derrocó a Estrada Cabrera con el pretexto de la unión centroamericana (los cinco volcanes, extinguidos pues la unión ya no existía), el cinco de diciembre (de ese año) fue arrojado por militares golpistas, aquí simbolizados por sables o yataganes. Y así por todos lados. Chalana, pasodoble o corrido, efímera y perdurable pues la situación existe todavía. Letra colectiva que simboliza a las Facultades que crearon la Huelga desde la primera estrofa: Matasanos practicantes (Medicina); del emplasto fabricantes (Farmacia); güizachines del lugar (Derecho). La Chalana para los sancarlistas tiene un no sé qué, un ethos si se quiere simple pero energizante, fuente de identidad, exactamente lo que se proponían los autores de la letra y música. Da euforia. Tiene pueblo y los

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La estatua de la Libertad - Huelga 1928. Fuente:José Barnoya, La Huelga de Dolores,1970.


ÁREA DE ESTUDIOS DE POBREZA INICIA INVESTIGACIONES Y ACTIVIDADES DE INCIDENCIA El Área de estudios de pobreza dio inicio en Guatemala al proyecto de investigación “Desigualdades de excedente en Centroamérica: tolerancia y ciudadanía social”, bajo la conducción del doctor Juan Pablo Pérez Sáinz de FLACSO-Costa Rica, basado en estudios de campo en ese país, en El Salvador y en Guatemala con los equipos respectivos de las sedes de FLACSO. Este es un primer esfuerzo conjunto de investigación en el marco del programa de postgrado centroamericano de ciencias sociales bajo los auspicios de ASDI-SAREC. El objetivo general que se persigue es determinar los espacios y procesos de generación de tolerancia hacia las desigualdades de excedente existentes y sus

consecuencias para la gobernabilidad democrática. En abril dará inicio también la investigación “Urbanización, asentamientos urbanos y políticas públicas en la ciudad de Guatemala”, dando continuidad al “Estudio básico sobre la movilidad espacial y social en los asentamientos urbanos de “La Florida” y “La Limonada” de la ciudad de Guatemala. Actualización comparativa de la investigación Organizing Strangers. Poor Families in Guatemala City (1973) de Bryan R. Roberts”. Esta investigación es auspiciada por Teresa Lozano Long Institute for Latin America, de la University of Texas at Austin.

Finalmente, los días 1 y 2 de abril, desde la coordinación académica de investigación de FLACSO-Guatemala y el Área de estudios de pobreza, se apoyará el proceso de facilitación y sistematización para el registro de memoria con fines de edición y publicación, del “Encuentro latinoamericano para reducir la pobreza extrema”, a celebrarse en la ciudad de Guatemala organizado por el sistema de las Naciones Unidas en Guatemala. El evento, que será inaugurado por el presidente Álvaro Colom, contará con la participación de expositores de las Naciones Unidas, de FLACSO-Ecuador, así como representantes de organismos y gobiernos de Guatemala, México, Ecuador, Chile, Colombia y Brasil.

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Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO-Guatemala La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Guatemala, inició sus actividades en 1987 y fue reconocida formalmente por el Estado guatemalteco ese mismo año, por medio del Decreto 96-87 del Congreso de la República.

Publicación mensual de FLACSO-Guatemala y elPeriódico Secretario general de FLACSO Francisco Rojas Aravena San José, Costa Rica CONSEJO ACADÉMICO DE FLACSO-GUATEMALA Virgilio Álvarez Aragón- director Oscar López / Marcel Arévalo Aura Cumes/Claudia Donis / Virgilio Reyes Simona V. Yagenova/Edgar F. Montúfar Luis Raúl Salvadó/Edmundo Urrutia Coordinación y diagramación: Hugo de León P.

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