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El Hombre del Espejo

Autor: Luis Barboza

Noviembre 2009 - Octubre 2010


PROLOGO

¿Cuánto puede sentir un corazón antes de explotar por tanto amor? ¿Crees que la vida inicia cuando eres capaz de hacer todo por tu cuenta? Pero, al inicio de tus días te ponen en un pañal y empiezas a ver que a tu alrededor hay más cosas de las que puedes manejar a la vez, somos tan frágiles que necesitamos que nos ayuden en todo, la etapa de bebé quizá es la etapa de la vida más significativa de nuestra vida en el sentido de que la dependencia física es total y lo único que somos capaces de hacer por nosotros mismos sin permiso ni displicencia de nadie es “popo”, además de eso somos capaces de hacer algo inusitado que ni siquiera entendemos: somos capaces de hacer la mayor felicidad de al menos un ser humano en este planeta, hacemos felices a nuestro padre y madre. Ellos nos ponen en el camino, nos dirigen y con sus limitaciones y errores nos dan todo absolutamente todo para que seamos felices, y en el intento dan grandes logros y también fallan, mismas que son totalmente aceptables por la naturalidad de nuestro corazón, sin que nos demos cuenta, eso es porque lo hacen con tanto amor que lo que logramos captar es el sentimiento que se desprende en el aire y capturamos dentro de nuestra alma, misma que llamamos “corazón”. Pasa el tiempo y nos hacemos “independientes” intercambiamos nuevas experiencias con nuestro entorno, tal cual si fuésemos dueños de todo lo que nos abruma, somos los amos del destino y creemos que todo es tan en nuestra contra y entonces luchamos por salir airosos de la adolescencia tratando de no dañar a nadie o de que no nos dañen, cometiendo tantos errores simultáneos que podríamos imponer record Guiness, asumimos que la mayoría de las cosas que hacemos es correcta, nuestro ambiente nos marca y el mundo nos recibe sin perjuicio de causa. Sigo mi camino y comienzo a tomar verdaderas decisiones, aunque yo no las pidiera tener, crees que ya maduraste, pero me rio de la creencia pues no tenemos la más remota idea de lo que es madurez.


He notado que tanto más camino, más encuentro; me pregunto: ¿es tan sencillo atraer hacia mí lo que quiero cuando lo quiero? Tal vez si, a pesar de que una década va y viene, espero y deseo, irrumpo y derrumbo, camino, construyo, avanzo, ante tanta variedad de inusitadas reacciones que brotan de mi corazón. Pero llega el punto que encuentras las máximas de “felicidad” sin conocer el verdadero sentido de la vida: el amor, el darse sin control ni restricción, sin miedo a perderse en la inmensidad de un universo paralelo que siempre ha existido ahí y que sin aceptar intenté rechazar, que no dejaba ver porque enconchado trataba de sentenciarlo a desaparecer para siempre…no es tarde… sigo siendo el mismo pero ahora el sentimiento es recibido y bienvenido, porque dejo que no me limite mi mente ni manipule mi pensamiento. …y como decían en matemática: en seis, tres es a uno como uno es a tres conmutativamente hablando, y ahí en la intersección del conjunto descubrí que puedo ser tanto como quiera ser y que aunque el tiempo esté en contra y el mundo rebote en su grado 23°, lo debo usar para amar aunque el ágata no se preste, amar hasta que me duela, que cada lágrima cuente, que cada suspiro sea lanzado al aire con un receptor aunque no lo sepa, que cada mirada se pierda en el horizonte esperando ser atrapada por una pupila dispuesta, que cada movimiento sea sentido hasta el éxtasis inmuto. Hoy siento mi corazón tan lleno por el granate que me rodea, que no se si llorar o reír, que estar tan contrariado no debe de ser, porque insiste en frenar o destruir mi momento, que el sentimiento interno sobrepasa mi capacidad de entendimiento, entre el sufrimiento por la sociedad ingrata y por la autonomía del ambiente que me protege, me deja sin aliento y casi antes de desfallecer en el abismo sin sentido me impulsa a levantarme de nuevo y pensar con todas mis fuerzas: ¿cuánto puede sentir mi corazón antes de explotar por tanto amor?


INDICE

De que me veas, esperanza tengo ............................................................................... 1 Fugaz ................................................................................................................................... 2 Silencio grítame ................................................................................................................. 3 Inefable velada................................................................................................................. 4 Días de dos en dos ........................................................................................................... 5 Alba en tu mirada............................................................................................................. 6 Perfección al atardecer .................................................................................................. 7 Para abrigo, tus brazos .................................................................................................... 8 Nocturna estadía .............................................................................................................. 9 El Hombre del Espejo ...................................................................................................... 10 Obertura al corazón ....................................................................................................... 11 Noche carmesí ................................................................................................................ 12 Entrega cercana............................................................................................................. 13 Palabras del Silencio ...................................................................................................... 14 Luz de Asís ........................................................................................................................ 15 Como regalo de infancia.............................................................................................. 16 Rasgada Nube ................................................................................................................ 17 Cuidador de Sueños....................................................................................................... 18 Detrás de la pared ......................................................................................................... 19 Erizada piel ....................................................................................................................... 20 Silueta................................................................................................................................ 21 La última llama del Fénix ............................................................................................... 22 Necesitas saber que… ................................................................................................... 25 Cuando me besas .......................................................................................................... 26 ¡Es Otoño! ......................................................................................................................... 28


Castillo de sueños ........................................................................................................... 29 Espejitos dorados ............................................................................................................ 31 Amarte sin precaución .................................................................................................. 32 Búmeran ........................................................................................................................... 34 Espejo de realidades ...................................................................................................... 35


Dedicatoria: A ti, a ti y a tí…, que eres como yo, a quien con su aroma hace latir mi corazón cuando está cerca, permitiéndome compartir mi vida, mi esencia, dejas que sea yo mismo: el hombre que veo cuando me refleja el espejo. A mis hijos, que siempre están brindándome una sonrisa de esperanza y paz, un abrazo de amor puro y verdadero, mis motorcitos de vida. Agradecimiento: A Dios, por darme la vida y por caminar a mi lado y llevarme en sus brazos cuando la tormenta azota. Fotografía de: Martín Agüero Aguilar Iluminación: Gabriela Hidalgo


El Hombre del Espejo

De que me veas, esperanza tengo De esperanzas está hecho el camino. Reconstruido por el destino. Aunque parece fantasma, reflejo tengo, Requiere adaptación, mi brazo tiendo. De que me veas, esperanza tengo, Que me encuentres, anhelo llevo. De que alces tus ojos y veas mi sombra, Levanta tus párpados, presente es elocuente. Mientras juegas, siento. Si compartes, la alegría rozo. Mientras te acercas, detengo la respiración. Si tus dedos lanzas, vibración en mi alma. Intento sin romper el espacio propio. Innecesario es, campo traviesa ser. Al corazón se remite lo que faltando tenga. Abundancia de satisfacción, expande la mano. Sombra que alumbras, del reflejo recibo. Libre deseo, que complete su recorrido. Ilusión lleva el reloj, en el escaño espero, Atando el hilo que a mi lado llevo.

(#25 - Noviembre 3, 2009)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Fugaz Silencioso pensamiento que ha llegado Me recorre, me entretiene y me distrae Charlas fuera de mi contexto, decisiones se han tomado Borrosas charlas donde permanezco sin estar. Fugaz llegada asimila mi vida Fugaz salida de larga espera debida Donde debe de colocarse este pensamiento ¿Lejos del alcance o en la palpitación de la punta de mis dedos? Sopla libre por el campo y encuentra tu árbol Mi vista levantaré al horizonte para ver el umbral. En la copa del árbol ha de quedar Y ahí te he de encontrar. Prosigue y persigue un trecho Busco en mi corazón y haya ese techo. Latidos inoportunos me recuerdan Razonable salida fugaz.

(#31 - Febrero 26, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Silencio grítame Escucho el ruido estrepitoso al andar La ruta tenue me deja observar Que al final del camino se ha de marchar Marchitado y flagelado deja el corazón. Busco en lo profundo de mí ser Inspiración que me de libertad Ansiedad que encuentra inquietud En silencio quisiera encontrar tu luz. Oscuro panorama caído Tibio corazón latido Ocaso turbulento ha marchado Hoyo profundo ha dejado Déjame saber la verdad Quita las vendas armadas Bríndame una vela dorada Pero por favor ¡silencio grítame!

(#32 - Marzo 05, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Inefable velada La mañana llega cual nublado día La esperanza empieza con atuendo listo. La incógnita apremia, se alarga la espera Manecillas lentas soplo y aligero el día. El reloj avanza a su paso deseado. Cautivado en tu mirada, me detiene el corazón Sensaciones exponenciales, me entrecortan la respiración Orugas crecidas de paseo por el vientre. Se mezclan todas juntas mientras me hago el valiente. Respiro tu fragancia, evoco tu presencia aliente. Me desplazo a tu lado, soñando despierto. Nocturno festín de ligera estampa. Musical aventura de pasillos recorridos. De reojo te observo, más cautivo quedo Atardecer deseado en tu rostro veo. Disposición sobrada, de regreso llevo Alma ceñida detrás de tu cuello Enamorada mirada de tierno beso retorna. Lienzos recubren al destino que lleva. Fiel testigo es la Luna de cabal caricia. Entrego en tus pupilas mi presencia Inefable velada más que imaginada Entrelazo el espíritu noblemente entregado Adhiero el pensamiento de tu nombre en mis labios. Más que consumado representa el ser amado.

(#38 - Marzo 24, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Días de dos en dos Ojitos tiernos observan Sinceros y puros Intensidad profunda de candidez Tiritando en mis manos te abrazo Obsequias inocente ternura. Tierno respiro de gran consuelo Risa que susurra, escucho y me inspiro Andas al frente, porque así te miro Ver tus huellas dejar, tu camino trazar Impregnando tu autenticidad dorada Estando a tu lado, llega uno al cielo Suavemente descanso sintiéndote cerca Obsequio he de dar y más bien he recibo. Travieso te muestras Encajando en mi vida Alegría repartes, alegría compartes Manos de ternura se desplazan por la piel Obsequiando días de dos en dos.

(#40 - Abril 22, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Alba en tu mirada Cae el sol detrás del horizonte Dejando su brillo tímido en el celaje Los ojos se visten de colores Mi mente se atreve a apertrechar Pupilas admirando los sueños. Surca la Luna mi norte Y mi cuerpo cansado busca soporte Aún quedan fronteras que derribar Entendiendo las palabras de tus ojos Intento comprender la huella demarcada. Me derribo junto a ti y a tu lado quedo Abrazando la respuesta de este sentimiento Aspirando el aroma que con anhelo espero En mi mente sueños comienzan su destello No es la piel la que siente, es mi alma que entiende. Mientras el frio no llega me desespero Cruza el reloj veloz la Luna y sueño Si abro mis ojos en tu presencia quedo Asoma el rey nuevamente su luz ardiente Y abriendo los ojos en tus brazos estoy latente. Es miel que derrite mi alma Mis latidos aún mantienen tu aroma Tú presencia otra vez en mi alba Llena de luz mi mirada Y tus ojos cuentan mi madrugada.

(#41 - Abril 26, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Perfección al atardecer Media tarde calurosa me detiene Aire fresco me coteja El deseo recorre por mi mente Ser anhelado me contrae. Sueño con los ojos entreabiertos Ronda la compañía y surge Susurrando el deseo inspirado Tibio sonido de sonrisa llega. Estancia de la noche Tarde reservada Completa y ocupada Espuma de romance. Se completa la estancia Cuatro esquinas llenas Lazos dulces amalgamados Total amorosa entrega.

(#42 - Mayo 12, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Para abrigo, tus brazos Rompe el amanecer mi madrugada Y mis pupilas reciben la primera luz Fresca y nublada llega y atraviesa la ventana Evocando tu presencia entreabro mis ojos. Tejiendo mis brazos sobre ti, medito el aroma que te rodea Recorro el revĂŠs para encontrar tus labios Que suavemente derriten mi escultura emblema Prevalece el silencio y el sonido de la maĂąana. Giro flotando esperando tu llegada Similitud y plenitud correspondida Con la fragancia en mi respiro Me animo a no perder de vista tu mirada. No son noches iguales Ni amaneceres similares Son sueĂąos despertando Del aurora en tu presencia.

(#43 - Mayo 25, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Nocturna estadía A distancia me marcabas De tu espacio me alejabas A tu corazón protegías No era permitida la más mínima herida Tu mirada lenta, tus palabras congeladas. Mi corazón solté, sincronía del corazón, Telegrama de sentimientos Semejante escudo, barrera impenetrable La cerradura era de roca y metal fundido Como bumerang retornaba a mis manos vacío. Dejé que el rio fluyera, que la esperanza creciera Que se amarraran los hilos que llegan escondidos hasta tu corazón Los tejidos entrelazados que pendían libremente Mostrabas rasgos de apertura como la ventana en la mañana soleada Encontré la llave y me dejaste entrar, pies con seda me deslizaba. Sentir ahora es más fácil, giro la llave de tu corazón Nocturna estadía que sin palabras me llama Cuando me permites suavemente quedarme a tu lado Retengo el momento y abrazo la oportunidad Y en tu lecho me dispongo quedar hasta el despertar Sabiendo que no fue un sueño, más sueño alegría de mi corazón.

(#47 - Julio 15, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

El Hombre del Espejo Sigo caminando y los pasos saltan frente a mí, Van quedando las huellas impregnadas con mi imagen Mismo camino de cambios y estrategia singular Enormes piedras se ciñen en la colina que intento trepar. Hay reflejos en el ascenso, aguas transparentes que dibujan con luz Imagen pura que describen la silueta tímida que se asoma Trazos conocidos, reflejos que desde el pasado me acompañan El hombre del espejo, el que vieron crecer. Los reflejos del espejo no están rotos El dibujo no es mentira de vida, es sutil realidad Es la misma aceptada que se adaptó. El hombre del espejo, ahora con sentimientos libres de expresión. Integridad que se mantiene, como la noche le da campo al día Como aquella oruga que rompe con fuerza su destino Forjando con hechos, sus construcciones de zócalo sólido El hombre del espejo, el que evolucionó. Como telegrama de urgente caravana fugaz Pequeño aviso como la lluvia que baja por la montaña Te sigue cuando bajas dentro de ti mismo y te encuentra El hombre del espejo, el que me refleja cuando me asomo.

(#48 - Julio 19, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Obertura al corazón Olas perdidas en tus ojos Me detonan las grietas de mi alma Amanece el día y quedo a la expectativa. Es sentimiento como el enamorado que espera Tramos de tiempo que alarguen su estancia. Obertura expedita, tu llegada a mi corazón Traes una nueva oportunidad para sentir Indiscutible sentimiento que realmente existe Cumplido de tus atenciones dibujan en el aire Un rato de espera me enlaza y me enseña a flotar Grato momento me llegas a dar Amarrando sentimientos me abraza Máximas de tu ternura escondida me das.

(#49 - Julio 20, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Noche carmesí El día corre a toda prisa Y a su marcha apremio Intentado alcanzar el ocaso Sube y baja la colina entrelazado La cortina de la luna cae sobre el sol. Románticos colores iluminan las líneas de tu rostro Tus ojos brillan desde tu alma Con el segundero me deslizo sigiloso La llegada conjunta anuncia la velada Que esperada acentúa tu aroma junto a mí. Ilusiones reversibles me desinhiben Sin tocarle, la espada desnuda la seda Suavemente se derrumba sobre la ternura De carmesí acompañas la noche Te rodean tus dorados sentimientos. Espero la señal tranquilamente Me nutre la esperanza abierta Me llena la ilusión genuina Desvelas mi ánimo y aceleras mis latidos Y en tus manos quedo en transparente intimidad.

(#50 - Julio 28, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Entrega cercana Con quebrados sentimientos, regresé a tu lado. No viste las gotas de mis ojos, no las requerías notar. Tumbado en mi lecho, cayendo sin freno Se esfumaban las ideas felices de retorno. La soledad más cruel, es estar acompañado de indiferencia Más no es el caso, pues la cortó tu presencia De cantos infantiles llenaste mi espacio con sentencia Enviando lejos el dolor introspectivo en esencia. Encendiste tu lucero, como polilla me atrajo. Luz que no quema, calienta el corazón. Tenue ambiente, cálida romántica sensación. Dejaste que el cosquilleo recorriera tu torso. En desabrigo, con entrega cercana. Tiritando sensaciones recorriste mi alma Sellando las heridas recientes me sanaste Irradiado por tu amor, al sendero regresé.

(#53 - Agosto 09, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Palabras del Silencio Camino impaciente, distracción elocuente Pasaje encíclico que confunde mi mente Como detonante de caprichos. Domina la inmadurez del corazón. Ilusiones que se esfuman, Sin razón de sosiego Me demora la actitud Dedicación le debo. En silencio escuchas el drama Narración de insensata injusticia Lanzo sin medida, incrédulo de tus sentimientos. Tus palabras del silencio me rodean. En silencio esperabas a mi espalda, Que la vuelta diera para ver tus ojos, Tímidos de tu mirada tierna centelleaban. Que sin palabras me indicaban: acá estoy. Solo ama sin esperar retorno. El amor de vuelta llega en su entorno. Cae en abrazo tu rostro en mi hombro Son tus palabras del silencio las de más valor Pues en ellas logro ver tu amor.

(#56 - Agosto 21, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Luz de Asís Llego a la alcoba donde quedo a tu encuentro Me desvisto a contraluz para solapar tu atención Que notes mi sombra a tu lado rasgando. De tus sueños yo me haría cargo murmurando. Caigo a tu lado buscando un rincón Donde pueda amarrarme firmemente a la atracción Me pregunto si estoy en tu mente, como lo estás en la mía. Las páginas en tus manos iluminadas sostienes. Con igual pasión, poseemos una misma razón Que nos une fuertemente el corazón. Tu sola presencia hace mi corazón palpitar Cercanía que me estremece con latidos a reventar. Lentamente me acerco para tu aroma atrapar Con luz tenue que cae mientras acompaña tu lectura Me pregunto si sabrás que estoy sintiendo este amor Cuando por fin con tu brazo me abrazas a tu espacio. La luz de Asís solicitan calmar Para que en tenue sombra podamos quedar Y ante el silencio escondido en tu boca Me pregunto si a tu lado veré el despertar.

(#57- Agosto 31, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Como regalo de infancia ¿Dónde estabas?, me preguntabas, Cerca de ti, sin poder mirarte caminaba. Aunque mi corazón latía no comprendía Que las miradas ocultas me observaban. Me escondía tras las cortinas de mis ojos. ¿Dónde estuviste?, me sugeriste. Lejos de ti, donde no comprendía, Pues mirarte sería una fantasía. En aquel entonces no comprendería Y por miedo, huiría de ti. Abrí los ojos y sin dejar de lado mi pasado. Mi corazón en apertura saltó en latidos, Se lanzaban para buscar ser atrapados, Mimados y consentidos para poder volar. Y de regreso al corazón, vivir soñando. Sueños en la mente, Son realidades del presente. Almas entrelazadas, Como regalo de infancia: osito amado. Ahora estás, aquí a mi lado.

(#58- Septiembre 06, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Rasgada Nube Mira al cielo con detenimiento, Su gris cubierta se ha puesto hoy, está vestida de invierno. Suaves brisas que exhalan ternura. Frescos aires de húmedos goteros. Luces cual destellos anuncian su apertura. Inalcanzables con mis dedos que no pueden tocar. Si llega la lluvia que me encuentre desnudo, Para poder sentir que recorre mi piel. Exponer sus gotas a todo mi cuerpo, Harán que aprecie que aún estoy cuerdo. Y sin embargo, un buen aliado la locura sería. Sentiré los segundos como tocan con sus puntas los minutos. Flechas que ruedan, bregan por llegar primero, Tocar este intervalo antes de la tierra alcanzar. Sentiré los minutos que bañan mi pecho, Y las horas serán eternidades inalcanzables. Si cae la lluvia que esté descalzo, Para sentir su frescura salpicar mis pies. Salpicar y vivir, sintiendo que a mi alma regreso. Sentir soñando que estoy despierto. Si se derrumba una nube, Que caigan todas sus gotas, salpiquen mi mente. Miraré marchar la estela brevemente. Si la lluvia me salpica, que me atine desnudo. Con su frescura alucinante, permanecer bajo ella. Y ya empapado, me abrazaré a tu lado. (#59- Septiembre 06, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Cuidador de Sueños Avistando mi partida, en lanzado mí ancla, Donde no se atreva a elevar las velas nuevamente. Su mirada prisionera encerrada lejos de mi mente, Donde no vea sus ojos cual luz a polilla me atraía. Confiado ahora, por mis rumbos camino, Tus brazos me rodean y me encuentras lentamente. Cierro mis ojos espectador de mis pensamientos. Mis pupilas se deslizan suavemente, dormir sin cuento narrado. No temo las brumas que antes forcejeaban, Competiendo por un nocturno y cansado vuelo. Ahora son luces pacíficas las que veo. Obsequio nocturno preciado me has dado. Cuando inicio cada viaje, tranquilamente sueño. Tú estás ahí, pendiente de mi estado. Símil cual enamorado, flotando, me ilusiona mi descanso. Abrir los ojos sin correr desbocado, ahí estás, no eres fugaz. Pasar la noche apacible y despertar sobre algodón. Y a mi lado, mi cuidador de sueños.

(#60- Septiembre 07, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Detrás de la pared ¿Esconder los sentimientos? antigua sencillez fue. Sencillo dejar pasar de lado lo que el corazón no entendía, Esconder en el cajón secreto los pensamientos. Ya no se puede, ya no se quiere, he perdido la llave que lo cerraba. Dos tercios, solo es matemática. ¡Si fuera mayor! Ah!, ¡si fuera mayor!, no seguirías esperando. Sudo intentado y me agoto, exhausto quedo. Me adapto y lucho, agotados intentos. Pasar por alto el júbilo que es leer tus labios, ¡imposible! Tocar suavemente tu vientre y descansar sobre tu aroma, ¡inolvidable! Para besar necesitas dos labios, Se aleja el equilibrio y busca el alma su destino. Que despiertes, impredecible. Detrás de esa pared silenciosa te recuestas. Desconocido saber si estaré ahí cuando salgas.

(#61- Septiembre 13, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Erizada piel Te acercas, me rozas, ¿Entiendes lo que siento? Caminas en mi dirección, me respiras muy cerca, ¿Comprendes lo que pienso? Atravieso la habitación y llego sin llave. Mi tacto, queda intacto. Mis dedos, claman una gota de tu sudor. Cuando voy de paso rasgas un poco mi atuendo y palpito. Extraño es ver como buscas y encuentras, Desconozco, cuan concreto es el agrado. Estoy prendado, derretido con las yemas de tus dedos. Erizada piel la mía, cuando besas mi cuello. Erizada piel me electriza, cuando susurras en mi oído Me erizas, me dejas flotando mientras besas. Me erizas, Tu sonrisa me suspende en el aire, Pretendiendo ser tu ideal, esbozo un sueño,

(#62- Septiembre 14, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Silueta En el recinto la noche atropella las horas. Crucé al otro lado atendiendo tu llamado. Estamos juntos y quedan leves rasgos de luz entre sombras. Me rodeas y volteo lentamente para verte. Se traza brevemente un dibujo, tu rostro en silueta. Me acerco, susurro en tu oído. Te digo lo que pienso, lo que siento. Tu boca acercas a la mía, y como con seda, depositas tus labios libremente. Besas! Besas y en cada sorbo de miel aspiro tu ternura. Desplazas tus manos lentamente, y tus dedos me recorren. Mi piel es sensible a las yemas de tu afecto. Siento tu calor, tu aroma revolotea en mi memoria. Sentirte es armonía sinfónica del alma, y por un momento me estremecen sensaciones inéditas. Entre abro mis ojos, tus labios permanecen. Humedeces los míos suavemente. La luz es poca y solamente logro divisar, como recuestas sobre mi pecho, tu tierna silueta.

(#63- Septiembre 14, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

La última llama del Fénix Se abrió la ventana y desde el cielo rodó a tierra firme, sin saberlo ni pensarlo a enfrentar su vida, Frágil miniatura, sonrisa de cerámica, lealtad clavada en su mirada; puro. Con sus manos suaves, con lamentos de desapego, educa su recorrido, ni sostenido, ni torcido. breves impulsos, suaves movimientos, dulces palabras; dudas, inquietudes incontenibles sin respuesta. De aprendizaje, ni la calle, de experiencia ni las caídas. conocimiento intachable, donde rompe la ola se desgasta la memoria. Cual gacela sin correr apresurado el caminante se yergue imponente, sube cuan convertido en jinete. creyéndole a su imaginación, sigue con su sueño despierto. sostiene su escudo flameado. Azul franjeado, su león dragón de mostaza. brillante armadura sus lunas destellan. crecientes y blancas, lleva consigo a cuestas el yunque con el peso de sus decisiones.

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Ante la existencia insípida se convierte en letal tan solo pensar en respirar, tan solo pensar, corta el intento de vida, cual leve gemido aturde su escuchar. A distancia lejana sus latidos aún se escuchan, cualquier noble intensión, pues su miedo al destino no logra enfrentar, frena la caída de la oportunidad vibra su ingenuidad interior brevemente surge una llama dorada y termina sin comprender si salta o se detiene. Como si se rompiera el ocio con la palabra, como si su pensamiento dinamitara el madero que lo atrapaba, inanimado y silencioso, sigiloso, vivaz se detiene cuando cae la noche y sufre el dolor de sus ausencias. No hay forma de saberlo, ¿será el precio acordado? o la conciencia inconsciente que despierta de la pesadilla, cuan real se borra con el alba, o tan solo con la esperanza de su mirada. Se detiene al transeúnte ilusionado de la vida, que rugiendo aclara su voz su atención captada es atendida necesidad generada por el derecho fructuoso a vivir. Es la hora, está a punto de cumplirse, con la última llama del Fénix intenta sostenerse para no evaporarse.

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Atrapado en el bucle, Ansiedad, desvelo, breve resurgir, con su último fuego a punto de extinguir toma su mano para volar, ¿se extingue o se eleva? ¡que decida ya! sino solamente sus cenizas quedarán. Su mirada se dilata sus lágrimas están secas, sus ojos, sus ojos ya no pueden llorar. el fuego le consume su esencia y su piel siente cada aguja de fuego que le atraviesa, la sonrisa borrada, la paz aniquilada, el ardor le quema su alma y el brillo no lo deja mirar la paz. Es la hora, es tarde, el reloj corre, está apunto de decidir, el Fénix ha cumplido su ciclo intenta estallar su fuego eliminador sabe que puede surgir de entre las cenizas y aun así siente el miedo recorrer sus venas siente el temor y la ausente cordura, y justo antes de partir cuando ya solo queda el último rayo de luz con su última llama, el Fénix renace.

(#64- Septiembre 27, 2010) Claudio Claudiano (siglo IV) el último de los grandes poetas romanos, comentaba: “El Fénix es un ave igual a los dioses celestes, que compite con las estrellas en su forma de vida y en la duración de su existencia, y vence el curso del tiempo con el renacer de sus miembros. No sacia su hambre comiendo ni apaga su sed con fuente alguna.”

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Necesitas saber que… Sobre tu pecho sueño recostarme, descansar. Respirando tu aroma me derribo, caigo lentamente flotando, y tú, tú con tus brazos me rodeas. Sigo aún flotando en mi pensamiento. Mis ideas son libres cuando estoy junto a ti, y junto a ti escribo mis letras, tus brazos me envuelven y quedo amando. Aferra mi ilusión a tu alma, acéptame como soy, y como soy, asido a ti, abrázame fuerte, que cuando respires escuches mi corazón latir. Deja que el momento sea libre, vivo y verdadero, deja que las palabras sobren. Estoy parado en tu puerta, donde los secretos son revelados, donde las sombras bailan romanticismos, estoy detrás de ti, y todo lo que necesitas saber es que te amo. Deja que todo marche como debe, existe un lugar donde el miedo no se puede encontrar, donde me guías y no tengo miedo, ese lugar es junto a ti, a tu lado. Acá estoy, tan solo ¡abrázame! Deja que las sombras se encuentren, que dancen levemente y nos eleven. Estoy aquí donde me puedes ver y todo lo que necesitas saber es que te amo. (#65- Octubre 6, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Cuando me besas Tu alcoba, tu mirada, tu ternura, en ellas me derrito, surjo entre las cenizas y me elevas serenamente. Tu mirada, mi desnudez y en ella mi ilusión, mi intimidad azul. Norte a sur transitas rozando los rincones, y tus labios son testigos del palpitar y suspiros. Sin soñarlo me besas y en la miel derritiéndose tiernamente encuentro la canela, Mi intimidad estalla, descontrolada sus sabores permutan en mis labios y se quedan impregnados en mi pensamiento no se necesita razonar, solo dibujo tu silueta en mis ojos, no hay aspereza, solo igualdad de cuerpo. Deslizar mis dedos, acariciar los rincones, por el contorno que dibuja la sábana, inspira mi siguiente paso, comenzar a amarte. Mi desnudez me delata y no temes mi cercanía más bien pides mi permanencia y en el suspiro del silencio se derrite la conciencia. Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Es como si tus labios detuvieran el reloj. Como si tus labios controlaran el tiempo. Es como si se congelaran sus segunderos y tus dedos, y tus labios, disfrazaran mi existencia. Es como si tus labios derritieran el invierno y renaciera el otoño. Como si me suspendieras en el tiempo, y el espacio se llenara de dorados. y tus labios, y tu boca, dibujan mis deseos. Brillan tus ojos miel claro y tu alma se refleja en ellos, tu ternura ingenua me derrite y el Sol ya no calienta ante tu presencia. Derrites la nieve con tus dedos y los suspiros renacen inspirados. Tus labios están rodeados, y me raspan castaños y plateados. ¡Besas! y la cordura enloquece. ¡Besas! y mi mente no requiere ideas. ¡Besas! Y todo sabe a canelas. ¡Besas! y estallo para hacer mi entrega.

(#66- Octubre 7, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

¡Es Otoño! Tú, sentándote en el tálamo, yo mirando en la ventana, como quien espera la llegada oportuna de la brisa. Afuera, los árboles se visten de colores, sus trajes del naranja al rojo, y del rojo a la sequedad del invierno, su caída. secas de sol, no de agua, renacen pronto en primavera. Mi vista atraviesa esta ventana y puedo ver el otoño llegar con llave en mano, desplazando con naranjas y amarillos, y dorados, cuan simulados vértices de maple. ¡Es otoño! Y mi ventana no está sola, tampoco mi cama. sus hojas, sus colores, maples. Es la espera, suspirada, dilatada. que rompe el silencio con la mudez de la palabra, y viste de otoño mi sentimiento de melancolía sostenible el pensamiento, sin derrumbar el corazón eleva sus latidos al cielo y de regreso me pinta de otoño el cuerpo. ¡Es otoño! Y tú tienes la llave dorada. (#67- Octubre 8, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Castillo de sueños Vives en la sombra de mi castillo donde la inocencia aún permanece. ¿hay algo que comprender? ¿algo más por encontrar? justo donde creo que estoy despierto y aún permanezco dormido. En mis sueños, los más profundos, junto al sonido de la lluvia. me arrulla para que no despierte. ¡Oh Dios! ¿acaso vengo con garantía? En lo profundo de mi sueño sé que estarás esperándome para abrazarme por siempre junto a tu ternura perpetua. Antes que despierte y se borre de mi memoria ¿hay algo para no olvidar? ¡ama! y no serás olvidado. ¡Oh Dios! ¿dónde está el timón de esta barca? luz que brega mi camino ilusión que enrumba mi destino. No encaja el sueño terrenal luz perdida de tus ojos, de tu mirada, lágrima que vertió tu pupila, gota que es mi vida.

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

En mis sueños, en tus sueños hasta los más profundos buscaré el recóndito instructivo furtivo del sueño real. En la sombra de mi castillo donde vives, permaneces, cuando brilles te veré. En mi castillo encerrado soy libre, en mi sueño despierto preso de mi libertad.

(#68- Octubre 13, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Espejitos dorados Entre las sombras de mis sueños se asoma pretendiendo no estar. Pero su bullicioso silencio lo delata estrepitoso aullido ignorado debo dejar ya de lado los sentimientos inadvertidos, inexistentes. Como espejitos café brillan tus ojos con ternura tus labios esperan no es tu culpa amor mío, ¡Solo mía es! No seré el bote arrastrado del barco. solo deja que amarre mis sandalias y suba de nuevo, junto al timón te acompañaré. Espejitos que reflejan mi alma y en tu alma se refleja mi ser. Espejitos café claro esperanzados deja que abrace tu miedo mientras proteges que mi luz no se apague. Como espejitos de miel endulzando los labios, girasoles que quieren ser vistos. Espejitos dorados, acá he regresado.

(#69- Octubre 15, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Amarte sin precaución Pudiera sentirme tan seguro y sin embargo, el miedo es mi compañero. Cómo cuando me abrazas sobre el agua, ¡que no me soltaras, amor! mantenerme pendiente de tus brazos fortaleza de protección. Y yo… yo con este miedo que sacude mis sentidos, fallas inocentes de la desconcentración, caigo ingratamente preso de estas gotas que torturan mis mejillas y destruyen mi ilusión. Detenido sobre tus ojos donde puedo mirar más allá de las nubes, justo antes de ver las estrellas donde detienes mi respiración. Ahí, justo ahí, donde tu sonrisa me congela con tu belleza, tus nobles brisas recorren mi tacto y dibujas con tu boca sobre mi cuello la dulzura de tu ser. Despertar esta mañana, verte a mi lado, es como jugar soñando despierto, es dejar que sueñe con ser realidad.

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Dejas que te abrace en la cintura suavemente a tu vientre me apego donde rozo el aroma de tu piel y tu perfume impregna mis latidos. ¿Cómo curar este miedo? ¿Cómo derretir este hielo que franquea mi inseguridad? Cuando estoy tan cerca de tu respiración, palpitación y anhelo. ¿Cómo demostrar cuanto te quiero, sin dudar y fallar? ¿Cómo pudiera amarte sin precaución?

(#70- Octubre 17, 2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Búmeran La piel expuesta… tocada por el aire, ella siente, los poros se erizan, estás cabalgando hacia mi espacio. Tu presencia esconde tu cariño y mi piel la siente como la nieve, y ante tu ausencia como lava recorriendo mi corazón. Si el búmeran vuela la espera eterna de regreso, búmeran que lleva amor y de regreso más que plumas de nieve anhelo gotas de lava que me dibujen en la sábana plata de espera. Lo lanzo y espero,.. mirando las estrellas podría contar los granos sobre la arena donde estoy sentado. Lo lanzo… ¿y si no regresa? Las olas revientan en la oscuridad donde no las veo, y mis yemas se revientan con esta nieve. Sobre mí, las canas crecen esperando su retorno, que sea de entrega y sin dudas. Este búmeran he lanzado ahora me sentaré mientras cuento estas arenas junto a ti. (#71- Octubre 20, 2010 – 20.10.2010) Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

Espejo de realidades ¡Abre tus ojos! ¿me puedes ver? ¡Sigo siendo el mismo al que viste crecer! Con quien estuviste tiempos y ratos, compartiste aire y viento y tormenta. ¿Reconoces mis ojos? Acércate, asómate y mira cerca verás que mi alma y mi corazón ya no están ocultos acércate, ahora los puedes tocar y será cálido y no cenizas porque ya nací. Entre espejos jugueteaba a esconderme tras su sombra, opaco era mi reflejo. ¡Mi luciérnaga despertó! Dibujo mis trazos de destino como hilos inéditos con derecho a pintar, escribo y las letras caen, porque me escucho entre estos espejos este espejo de realidades te mostrará quien soy, lo que soy cuando me veo al espejo Igual que el reflejo, así soy. Y soy, si lo soy. hombre y vida y agua aun entre los espejos de realidades mi espejo es real y existo acércate, toca, siente y dibuja conmigo, acepta que sigo siendo y seré agua y viento y luz. (#72- Octubre 20, 2010 – 20.10.2010)

Autor: Luis Barboza

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El Hombre del Espejo

El Hombre del Espejo Con unos 5 o 6 años escribí unas pocas hojas de cuentos cortos y las grape, mezcla de imaginación e imágenes de la televisión y de mi mente, ilustrados con líneas y colores: dibujos al fin de cuentas. Allá por la adolescencia, escribí algunas novelas cortas románticas que ruedan por donde andan. Es curioso, durante mi época colegial no me agradaba la literatura que nos ponían a leer, hábil era para encontrar resúmenes de los libros, salvo un par por ahí que podría rescatar: Juan Varela y El Viejo y el Mar, lo demás no era relevante para mí en ese entonces, el Quijote era como aquel libro eterno que no sabía si iba o estaba en el igual de perdido. Cuando salí de la secundaria mi prima Kathya me prestó “El Misterio de las Siete Esferas” de Agatha Christie, despertando en mí toda una curiosidad sobre la literatura que había dejado de lado. Sin duda alguna fue una época que pensé sería “dorada” de mi lectura, pero tristemente cesó muy pronto, inesperadamente por la rapidez de la vida que no da espacio a las letras sino solo al instinto de sobrevivir. En el 2001 compré sin pensarlo “El Alquimista” de Paulo Coelho, fue entonces cuando sentí la necesidad de retomar la escritura y la literatura, de volver a dejar salir aquello olvidado, pero no duró mucho… algo faltaba, algo no calzaba aún, desconocía que era. Seguí caminando y sin saber dónde llevaba la ruta, un camino estaba trazándose, decidí caminar, aun desconociendo el terreno me atreví a saltar; ignorando si había algo al final del camino emprendí el paso y la caminata me llevaba por lugares inadvertidos, ignorados, desconocidos en su totalidad para mí. Fue entonces cuando me di cuenta que el reflejo del espejo solo era algo externo, que lo interno es lo que contaba, lo que no estaba siendo apreciado, ni admirado, ni valorado, fue entonces y sin preverlo que me encontré con los sentimientos, con la profundidad, con la libertad para sentir y no pensar, para fluir con “eso” que me hacía falta y entonces me senté y comencé de nuevo a escribir.


El Hombre del Espejo

Esta vez no para hacer un intento, esta vez quería plasmar, compartir mis sentimientos. Mas atropellado por el cambio en mí vida me debatía entre la estabilidad y la pérdida de la cordura, solo Dios en su grandeza me sostuvo en la dificultad de lo que podía ser el final de lo que conocía hasta entonces como “mi vida”. De expresiones fuertes y con un alto costo, un cambio de vida me encimó y me transformó en lo que ahora soy, más bien en lo que siempre había sido en el fondo de mi corazón y no podía expresar ni compartir. Pedregoso y desolador me llevó a andar por un camino de lastre en el que yo iba descalzo. Una ruta donde las piedras no solo me hacían caer, también me raspaban, cortaban mi piel y fue que en el momento más crítico cuando Dios lanzó su mano y me sacó a flote, me vistió de nuevo con aire de vida, logró que se detuviera mi sufrimiento y que ahora aunque con dolor enfrentara mi nueva vida, la que permitiera tener atención, amor y calidad con mis motorcitos de vida y que además permitiera encontrarme conmigo mismo. Que ahora pueda verme al espejo y decir “Si, eso soy yo, así me hizo Dios y así me ama Dios”, ese que se asoma al reflejo, el que siente, que tiene alma, que ama, que respeta a los demás y que desea cumplir el mandamiento de mandamientos de amar al prójimo como a sí mismo, de respetar las personas tal y como son, porque así nos hizo Dios a cada uno: diferentes. Ese hombre que cree que no se requiere pensar para sentir, más bien sentir es el principio de amar y con amor se trazan las líneas que escriben en papel nuestra alma en un dibujo hecho con sentimientos, poesía al fin de cuentas. Ese… ese hombre que siente, ese al que veo ahora cuando me asomo al espejo, es un reflejo real, ese soy yo: “El Hombre del Espejo”. Luis Barboza

El Hombre del Espejo  

Este es mi tercer ebook. He notado que tanto más camino, más encuentro; me pregunto: ¿es tan sencillo atraer hacia mí lo que quiero cuando...

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