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Paréntesis Periodismo desde la universidad para la ciudad

Cali, mayo- junio de 2009

http/virtual.usc.edu.co/perentesis

Edición No. 12

$1.000

la terrible historia de un joven que mató a su primo para pasar la prueba de ingreso a una banda en las laderas occidentales de cali.

(9)

Así se ´gradúan´ los pandilleros Ciudad

Los cabeza rapada: un mundo extraño entre extremos. (8) Diversidad Tema central

Pandemía de desempleo en Cali

En el Valle se han perdido 180.000 empleos, el 78% de ellos en Cali. Mientras tanto, Uribe insiste en privatizar a Emcali, por encima de la protesa de los caleños. (12-13).

“Ser lesbiana es otra Medios forma de ser mujer”, dice líder lgtb. (14) “El periodismo es el perro guardián de la democracia” Cultura Suculento banquete con el escritor William Ospina. (19)

El argentino Daniel Santoro y el peruano Gustavo Gorriti hablaron con PARÉNTESIS sobre sus experiencias en el periodismo de investigación. (22-23).


2 Paréntesis

Ideas Cali, mayo-junio de 2009

Edición No. 12

Periodismo desde la universidad para la ciudad Director: Luis Alfonso Mena Sepúlveda Administradora: María del Mar Jiménez

Un periódico para leer, no para ojear.

Asesor de diseño: Paulo Erney Pérez

Diseño y diagramación: Mónica Andrea Toro Silva

Equipo periodistico: Sofía Carvajal, María del Mar Jiménez, Jessica Orozco, Jessica López, Lorena Montañez, Diana Segura, Luisa González, Stiven Vanegas, Adriana Corrales, William Rojas, Iván Caicedo, Luis Carlos Bermeo, Óscar Santacruz, Viviana D’haro, Cherly Pino, Mónica Becerra, Diego Zapata y Darwin Ávila. http/virtual.usc.edu.co/perentesis

Correo electrónico: parentesis-cali@gmail.com.

Apartado Aéreo No.: 25335

Editorial

Periodismo al servicio de la sociedad La importancia económica, social y electoral de Cali hace que ella esté en la mira privatizadora y autoritaria de Uribe Vélez. El periódico PARÉNTESIS entra desde la presente edición, la de su décimo aniversario, en una nueva etapa de su discurrir periodístico: seguirá teniendo el mundo universitario como su eje de inspiración, pero empezará a proyectarse más sobre su ciudad, sobre Cali. Por eso el eslogan será en lo sucesivo Periodismo desde la universidad para la ciudad, lo cual significa que con las luces del centro del saber y de la reflexión que es la universidad, en nuestro caso la Santiago, pero no sólo ella, PARÉNTESIS irá al resto de la población con el fin de aportar en el cumplimiento de un derecho vital de la sociedad moderna, la información y la opinón, desde una óptica diferente a la de

los medios masivos tradicionales. En tal sentido, PARÉNTESIS, que ha sido desde su fundación, en abril de 1999, laboratorio de periodismo alternativo e independiente para los estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Santiago de Cali, salta los muros de la U para buscar el resto de la ciudad con una visión distinta de la sociedad. No hacemos parte de la óptica general con la que se informa y se opina hoy desde los medios masivos. No tememos ser heterodoxos, esto es, nadar contra la corriente, pensar distinto, informar y opinar con enfoques diferentes a como lo hacen los aúlicos del poder, que quieren instaurar el pensamiento único y la antidemocracia

Mi idea

¡Solo tetas y rabos!

ción No. 12 de PARÉNTESIS, está dedicado a auscultar la forma como las políticas uribistas para Cali no han hecho sino generar desempleo y más pobreza. La ciudad, a través de diversas formas, como la multitudinaria marcha contra la liquidación de Emsirva a principios de abril y la celebracoón del 1 de Mayo, le dice a Uribe que está cansada de sus mentiras. La importancia económica, demográfica, social, política y electoral de Cali y su entorno hace que ella esté en la mira privatizadora del Presidente, que mantiene la intervención de Emcali y viola su autonomia. De los caleños depende salvarla de sus ìnfulas autoritarias y antidemocráticas.

Al fondo, a la izquierda

En manos de los delincuentes Por María del Mar Jiménez (*)

Por Adriana Corrales Zapata (*)

Se han preguntado alguna vez ¿qué sería de nosotras las mujeres sin esas prominentes caderas que se zarandean al caminar y que se hacen llamar rabo o las nalgas, o los maravillosos círculos que se posan en el pecho y que muy alegremente dejan boquiabiertos a más de un hombre, y que curiosamente si no las tienes grandes no tienes paraíso? Pues yo les digo que no pasaría nada, ya que por este tiempo todo se puede lograr y a las que no cuentan con paraíso o con las grandes nalgas en par de horas se les puede arreglar su “defecto”. No es cuestión de tener dinero para realizarse una cirugía plástica, ya que la bienvenida al mundo de lo “bello” se vende a la vuelta de la esquina y se puede ir pagando en unas cuotas muy, muy cómodas. Como quien dice: ¡si la fea se quedó fea fue por que quiso! Cada vez más a las mujeres nos “venden” como artículos de ropa o como damas de compañía para lo “grandes hombres”, como si lo único bueno que las mujeres pudiéramos hacer es ponernos implantes hasta en las pestañas queriendo imitar a las “grandes modelos” de nuestro país. Claro que no es para menos que la sociedad piense eso, ya que cada vez más aumentan las mujeres que se sienten inconformes con alguna parte de su cuerpo y trabajan toda la vida para pagar la cirugía que las llevó a la felicidad, o, caso contrario, se someten a un hombre en agradecimiento a los lindos glúteos que le quedaron y por último tienen que aguantarse el dolor de cabeza continuo que les produce la deuda de la belleza. ¡La verdad, la belleza cuesta!. Sin embargo, hay muchas mujeres que sin necesidad de tantos procedimientos quirúrgicos han logrado ocupar altos cargos a nivel

con una hegemonía mediática abyecta al Mesías de moda. Y el momento no puede ser más alarmante para la ciudad, víctima del afán del poder central por engullir sus principales instituciones con el fin de abonar el terreno de las privatizaciones y entregar Emcali a los pulpos empresariales, como hizo ya con Emsirva. Pero con lo que no contaba el Gobierno era con que la liquidación de Emsirva por parte de la mensajera de Álvaro Uribe en Cali, Liliana Correa, haría despertar a muchos de la obnubilación en que se hallaban y tomar conciencia de las verdaderas intenciones presidenciales. Por eso, el informe central de esta, la edi-

Michell Bachelet, y la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. En el caso colombiano hay grandes mujeres ocupando los mejores cargos de las multinacionales; el problema radica en que Colombia todavía conserva el tradicional machismo y las mujeres quedamos al margen, y más aún cuando una gran mayoría sólo se preocupa por concursar entre las mujeres cual lo tiene más grande y cuales pueden estar en el paraíso. La televisión en gran parte tiene mucha culpa, ya que las mujeres que aparecen en los comerciales son “féminas” hechas a imagen y semejanza de los publicistas y los creativos de las agencias que solo quieren mujeres “perfectas” para que así el producto llame la atención. ¿O qué tienen que ver los cigarrillos con las mujeres voluptuosas o un comercial de cerveza mostrando al género femenino con diminutos trajes de baño? Los canales privados no se quedan atrás, las presentadoras son “divinas”, así les apliquen grandes cantidades de maquillaje y solo muestran lo que a ellas más les sobresalga, no importa que no tengan idea de leer un telepronter o de hacer una simple entrevista, lo que muestre es lo que se vende. Aclaremos que las mujeres no sólo servimos para hacer despertar los más grandes deseos y las más bajas pasiones a los hombres. No somos maniquíes de mostrador que “compran a cualquier precio”. Las mujeres somos más que tetas y rabos, nosotras pensamos con la mente, somos sentimentales, luchadoras, madres, formamos parte de la gran mayoría que quiere superarse, perdonamos, bendecimos, somos fuertes, bailamos, reímos… No somos portarretratos ni animales de exposición en museos.

La extorsión se ha convertido en una nueva modalidad de robo en Colombia. Anteriormente se escuchaban problemas de extorsión muy lejanos a nuestro entorno, sólo era visible en la gente con dinero y se manejaba de una manera muy prudente. Ahora golpea más de cerca a las personas que han trabajado durante toda su vida para conseguir un poco de bienestar, a gente humilde, ancianos, hijos, padres que se deben enfrentar al duro hecho de ser chantajeados. En Colombia lastimosamente no se tiene confianza en la justicia para denunciar estos casos, existe el miedo entre las familias que se han visto involucradas en ellos. Los noticieros casi a diario revelan casos de extorsión y muestran a su vez la eficiencia del Gaula en aquellos operativos espectaculares que dan ganas de aplaudir, ¿pero alguna vez se han preguntado si dentro de esa misma institución existe corrupción?, ¿qué pasa exactamente con las personas que se atreven a denunciar para no caer en la trampa de los delincuentes?, ¿de las víctimas realmente se encarga la justicia brindándoles seguridad? Son preguntas que se deben hacer porque normalmente los delincuentes no actúan solos y son aliados de muchos que pertenecen al poder judicial de este país. El miedo que produce ser amenazado es la voz muda y temerosa de muchos colombianos que se ven expuestos a ser

Frases como “ Téngase duro”, “Le recojo a su mamá”, “Paga o paga”, “Si usted me denuncia tenga la seguridad de que yo salgo mañana”, son suficientes para sembrar el más terrible de los temores y la aniquilación de una familia completa, porque no sólo se trata de una muerte, se trata del dolor y la huella irreparable de un acto como este. Los delincuentes son hombres muy bien vestidos, que dicen trabajar en una oficina, pero no cualquier oficina, es una de cobro, un nombre que le da reconocimiento y categoría, pero que en realidad es una de las empresas en las que pocos quisieran laborar, ni siquiera por la situación actual del país que no da ni para comer. Tal vez esa necesidad es la que los obliga a vincularse a organizaciones como estas. Otros, en cambio, son la secuela del narcotráfico, de las desmovilizaciones de paramilitares y guerrilleros que no encuentran una mejor manera de obtener dinero. El trabajo no es fácil, ellos también tienen familias, pero sus corazones son duros a la hora de hacer un cobro, no importa la cara triste del viejo o la angustia de la madre, estos no son pretextos para evadir una cuenta que no se debe pagar, pero que se tiene que pagar. La extorsión es una forma más de financiar guerras y de ganar poder económico en Colombia.


Ideas Reflexiones

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Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Rodrigo Salguero

La Caricatura

Razones para no reelegir a Uribe

Zona para Francos

Por William Rojas (*)

¡Que país complicado para dirigir que es Colombia! Hemos pasado por diferentes presidentes que han llevado la orientación, o mejor la desorientación de la Nación. ¿Los últimos? Al que Pablo Escobar le hizo fiesta en la catedral, el del elefante del Proceso 8.000 y al que dejaron como novia de pueblo, vestido y alborotado en el Caguán. Pero en mayo de 2002 llegó quien daría una pauta que ha dejado marcado al país entero, claro, en un momento donde el país se sentía burlado por las Farc gracias al fallido proceso de paz en la administración Pastrana. En ese momento sólo se escuchó: “Mano firme, corazón grande” y el infaltable: “Que Dios los bendiga”. Un presidente mejor preparado para la guerra no podríamos encontrar. Estudió en las universidades de Antioquia, Harvard y Oxford, donde se dice que nunca utilizó una ruana, un poncho o un sombrero vueltiao. Alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, de donde se desprende ese fétido regionalismo con el que la mejor tajada se la lleva Antioquia, declarado como ferviente católico, bendice a todo el mundo para después chuzarnos el teléfono y llamarnos guerrilleros. ¿Qué más podemos pedir? En el transcurso de su gobierno, y mediante su política de seguridad democrática, Uribe Vélez ha logrado reducir los índices de secuestro, masacres, atentados a las redes eléctricas y de comunicación, claro que también ha logrado reducir la abundancia en los bolsillos de los colombianos, el acceso a la educación y hasta nuestra soberanía como país. Claro que unos meses atrás descubrimos el mayor defecto de Uribe Vélez: parece que su infancia quedó marcada por el muñeco de madera que nunca pudo ser un niño de verdad. Si, ese, es que no se como se llama, el de la nariz larga. Este personaje que le habla al país por televisión diciendo que las cifras de desempleo han disminuido, claro, basado en censos donde se conocen las cifras generales, pero no las detalladas, el que dice que no viola soberanías, que no utiliza emblemas institucionales sin autorización, que sus Fuerzas Militares no disparan contra indígenas indiscriminadamente y, cómo olvidarlo, que no ha autorizado sobrevuelos para boicotear liberaciones de secuestrados por el hecho de no ser resultado de su gobierno. Ese personaje que por razones desconocidas termina, en todos los casos, retractándose de sus salidas mentirosas. Es nuestro Presidente, el que goza con el 80% de popularidad entre los colombianos, según la firma Gallup, números refrendados por algunos canales insignias en la televisión nacional, que a su vez transmiten la misma película toda la semana, claro, no hablo de la película del Gobierno Nacional, hablo de Pinocho, el muñequito que quiso ser humano y al no lograrlo, llegó a la Presidencia de Colombia. (*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.

Líneas

Por Luis Carlos Bermeo G. (*)

Con tanta zona franca, hasta las tierras del cementerio incrementaron su costo.

*** Aún esperamos la película de la Operación Jaque, ¿será que ningún estudio de Hollywood se le midió a los efectos especiales?

*** Ahora veremos en los consejos del Presidente a toda la gente con tapabocas, no sea que la puerco-cracia del Gobierno los contagie de la gripe AH1N1.

*** Se está poniendo de moda el ateísmo, ojalá se imponga en Colombia para ver si dejamos de adorar el Sagrado Corazón Grande de Cristo Uribe. Amén.

*** Las Venas Abiertas de América Latina se convirtió en un Best Seller luego de que Chávez le regalara el libro a Obama. Por fin Eduardo Galeano conoció sus cuentas abiertas.

*** Dicen que Uribe le regaló al presidente Obama un ejemplar de A las Puertas del Ubérrimo, pero no se lo recibió porque Uribe le dijo que era una novela de vaqueros al estilo Texas.

Óptica

Más y menos del MÍO Por Cherly Pino (*)

Hace cinco años en Cali se dio inicio a la construcción de una mega obra que mejoraría el flujo vehicular y el aspecto de nuestra ciudad. La ampliación de las calles, el desvió de las rutas y los eternos trancones nos tocaron a todos lo que a diario nos movilizamos en bus urbano. El MÍO ya es una realidad. Sin embargo, la felicidad de su funcionamiento se encuentra a medias. La ciudad donde más se ha demorado entrar en los buses articulados ha sido la nuestra, pero su funcionamiento, aunque tarde y haber traspasado algunos intentos de corrupción, no logró pasar la prueba reina, la aceptacion general de los caleños. Una cali que poco tiene de amable y de cívica es la que día a día se refleja en las actitudes de las personas: asesores que no dan respuesta a las dudas de la gente, personas imprudentes que a pesar de las señalizaciones y los pendondes que hacían alusión a la restricción de la utilización del carril del MÍO por parte de motos y bicicletas, lo siguen haciendo; articulados y alimentadores que no suplen el flujo de personas y que a su vez, en menos de dos meses de funcionamiento ya manifiesta daños en su sistema. Los daños en infraestructura de un transporte masivo que recién inicia su etapa de implementación deja mucho que desear de la calidad del servicio, puertas automáticas quedeben ser abiertas con el botón de emergencia en cada parada, puertas en las estaciones que en vez de ser automáticas tienen u n cordón que debe ser halado al momento en que el bus realiza laparada. Todo lo anterior deja la sensación de que cinco años no bastarón para hacer las cosas bien, para pensar en el beneficio de los caleños y para brindar un verdadero transporte masivo que supla las necesidades de una ciudad que se encuentra inmersa en el mejoramiento continuo y en retomar la ciudad cívica de la cual hacemos parte. Para muchos la visita del presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, debió ser suficiente para poner en marcha nuestros buses articulados. Sin embargo, otros nos preguntamos ¿cómo el Presidente de la República inauguró una estructura que en su primera etapa de funcionamiento ya presenta retrasos, fallas y es insuficiente para suplir el flujo de personas que a diraio se movilizan popr medio de él?

*** Emcali y Emsirva están como para botar o como para echarlos por el inodoro, pero o se quedan en las cañerías o se amontonan en las calles.

*** Los guerrilleros de las Farc cambiaron sus lecturas de autosuperación, ya no leen a Walter Riso ni a Paulo Coelho ni a Cuauhtémoc Sánchez, sino las esperanzadoras historias de Clara Rojas, Ingrid Betancourt y el combo de liberados.

*** Al buen y mal político se le puede distinguir, porque al primero se le libera a los siete años de secuestro, al segundo porque lo liberan a los siete años de su condena por parapolítica.

*** La mascota del presidente de los Estados Unidos estuvo en debate. Algunos querìan que fuera un perro criollo con experiencia en recoger periódicos con el hocico. Tal vez nuestro primer mandatario se le ofrezca para llevarle las pantuflas a la cama.

*** No dudo de que hay grandeza y dignidad en la amistad con mujeres, hombres y animales, también que a final de cuentas es de las virtudes más importantes, pero curiosamente con los libros, ese don, la amistad, se torna en una íntima familiaridad.

*** Creo, como Borges, que la humanidad olvida que lleva consigo otra extensión en su cuerpo, cuyo órgano es el libro que sirve para una de las más hermosas formas de amistad: la imaginación. (*) Estudiante de Comunicacón Social de la USC.


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Ideas

Paréntesis Conceptos

Cali, mayo-junio de 2009

Diez años de periodismo independiente

Observatorio

¿Los medios piensan por usted?

¿Hay libertad para informar y opinar? Por Mónica Becerra (*)

Por Ivan Caicedo (*)

un sector influyente. Algunos periodistas de los medios masivos como la radio, la televisión o la prensa reclaman libertad para el desarrollo de su tarea de informar y ejercer su labor de interpretar la realidad para construir una opinión publica que no esté delimitada por una ideología sectaria. Sino expresada de manera reflexiva, sin cercenar y sin censuras. Asimismo, no es un hecho que solo suceda en América Latina. Hoy casos como el de China donde Li Datong, ex editor de China Youth Daily, tuvo que dejar su trabajo por criticar la censura. Parece que es una enfermedad de la cual nadie pudiera eximirse si está dispuesto como periodista a seguir ciertos principios, ya que los medios de comunicación continuamente se mueven en las esferas de poder económico y político. Pero, cuando los medios están comprometidos con el ejercicio del poder, la verdad y la información desaparecen. Se manipulan las fuentes para brindar la información deseada y callar la información adversa a los intereses del medio de comunicación visto como empresa asociada al Gobierno. Sucesos como la Operación Jaque aún están en la palestra pública porque la información fue manipulada de forma deliberada. En otras palabras, lo que se pretende es que los reporteros cumplamos la misión que tenemos por ser quienes le damos el manejo a la noticia, lograr que se consiga un impacto social y la gente valore lo que se está produciendo para establecer una conexión real y generar un ambiente de credibilidad. La manipulación de una noticia confunde y persuade al espectador en muchas ocasiones y esta regla de oro parece aplicarse en grandes medios: divide y vencerás, pues son conscientes de que ellos generan opinión, a raíz de lo que expongan en su agenda. Quienes se apartan de esta forma de hacer periodismo son juzgados y sometidos al escarnio público, como le pasó al columnista y sociólogo Alfredo Molano cuando escribió un artículo en el periódico El Espectador denunciando actuaciones de la familia Araujo en febrero de 2007 y fue demandado por calumnia. En esa misma situación se encuentran muchos colegas que se han atrevido a desafiar el aparato del Estado. Gloria Congote fue cuestionada por el Presidente Álvaro Uribe, cuando éste se dio cuenta de que ella había viajado a México para hacerle una entrevista al narcotraficante Fabio Ochoa Vasco, quien denunciaba la financiación de la campaña uribista en 2002. Esto deja en entredicho las inclinaciones y una inexistente vocación de lucha por la verdad y la equidad, que terminaron siendo frases de cajón y una completa utopía. Algunos aducen que se ven avocados a dejarse manipular y envolver por la corrupción. Y terminamos teniendo un periodismo cíclope. (*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.

Fotos: Archivo de Paréntesis

En Colombia la ética de los periodistas está sometida a la presión de los monopolios, por consiguiente nadie tiene la libertad de expresar una verdad que no termine siendo perjudicial para

Las fotos corresponden al acto de presentación del número uno de PARÉNTESIS, en abril de 1999. Luego de diez años esta escuela de periodismo se mantiene y crece.

Notas de Universidad

Deserción estudiantil, mala nota Por Lorena Montañez Gómez (*) De todos aquellos que inician sus estudios profesionales son muy pocos los que logran culminar esta etapa, pues no sólo bastan las ganas para querer salir adelante, en realidad el factor primordial es la economía. La ausencia de estudiantes en muchas aulas de la Universidad Santiago de Cali está ligada al factor dinero, pues no pocos alumnos han tenido que suspender sus clases porque la situación económica no les permite cubrir los gastos tan elevados que tienen que pagar por el hecho de ser parte de una institución privada, o, en el peor de los casos, porque las fechas estipuladas para realizar los pagos no fueron suficientes para conseguir a tiempo la financiación que se hace semestralmente. La pobreza, la exclusión y la escasa capacidad financiera son sólo algunas de las causas primordiales de la deserción estudiantil, según un estudio realizado por la oficina local del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Quizás es ahí donde nace el problema para que muchos tengan que ver sus sueños frustrados, sin la más mínima posibilidad de lograr la superación. Pero, ¿qué pasa en la Universidad Santiago de Cali?, ¿por qué cada seis meses los estudiantes son menos?, ¿a caso la educación no es un derecho?, ¿no se supone que es para todos?, entonces, ¿qué es lo que está pasando con los santiaguinos, específicamente con la facultad de Comunicación Social? “No se brindan las facilidades de pago que uno espera, las directivas creen que es de mucha ayuda sacar un crédito así sea por medio de la misma universidad y no lo es, mucho menos con Fenalcheque, ya he conocido muchos casos de compañeros que optan por esta opción y terminan arrepintiéndose, pues si te atrasás con la cuota mensual que toca pagar, ya te cobran esta vida y la otra”, me dijo, por ejemplo, Camilo Sanclemente, estudiante de Comunicación Social, quien tuvo que suspender sus estudios debido a la situación por la que atraviesa su familia. La educación no es un derecho que se aplique de manera equitativa, pues muchos son los casos donde por motivos netamente económicos se tiene que pensar en realizar cualquier otro tipo de oficio como consecuencia de no contar con las suficientes entradas económicas para poder pagar cualquier valor que asignen las instituciones, generalmente las privadas, o también se le suma el no haber podido pasar las pruebas que se realizan para ingresar a las universidades públicas. Felipe Guerrero es uno de los estudiantes que se siente perjudicado por las fechas estipuladas en los recibos de pago. “Yo asistí a las clases y traté de cumplir con mi responsabilidad como estudiante, pero la desmotivación era mucha cuando ponían una fecha límite de pago, pues en esos momentos me fue imposible cancelar los $3.300.000 y, la verdad, mi rendimiento no fue el mejor porque todo eso influía, hasta que ya me tocó, como a muchos, quedarme en la casa a la espera de hacer lago mientras comienzo a estudiar de nuevo, esa es la idea”, afirmó. Asimismo, Liliana Rodríguez, estudiante de VIII semestre, se vio en la difícil situación de abandonar sus estudios y dijo que por ahora no podrá continuar con su carrera y que es una lástima que faltándole tan poco tenga que dejar de lado una de las cosas que tanto le apasionan, su carrera. El Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior, Icetex, es una entidad del Gobierno encargada de canalizar la oferta de becas de cooperación nacional e internacionalmente que ofrecen al país los gobiernos y organizaciones tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, no todos ven en ella una opción de progreso, pues egresados como Shirley Cuartas y Elsy Esquivel sienten que aunque gracias al crédito hoy son lo que siempre soñaron, comunicadoras sociales, no es la mejor herramienta a escoger, puesto que las opciones de trabajo en la actualidad son pocas y la deuda que deja es bastante alta. Por otro lado, a muchos les es negado el crédito educativo a pesar de que creen haber cumplido con los requisitos exigidos. Por todo ello es de lamentar que estudiantes con deseo de superación tengan que renunciar a sus sueños por motivos económicos.

(*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.

Hace algunos días, después de almuerzo, salí de casa a pagar los re c i b o s d e l o s servicios a un banco. Cuando llegué al lugar estaba realmente lleno, la cola de gente salía y le daba la vuelta casi a todo el edificio y, como cosa rara, de diez casillas que había para atender a la gente, sólo funcionaban tres. Al parecer las personas que estaban delante de mi llevaban bastante rato haciendo fila, porque se habían hecho amigos y conversaban cosas que en ese momento no me llamaban la atención. Después de largos y calurosos 40 minutos el corrillo de personas ya éramos cuatro. Discutíamos acerca de la coyuntura política que vive el país, que al parecer todos los colombianos saben cómo solucionar. Algo que me pareció bastante curioso es que en Colombia la mayoría de sus habitantes tiene un criterio y juicio para juzgar el proceder ya sea de las FF.AA, del Gobierno o de las Farc. ¿Pero a qué se debe que las personas hablen con esa autoridad acerca de temas tan complejos como los que vive nuestro país? Quizás por lo que respondían ellos, sus conclusiones van muy ligadas a los contenidos o las posturas que toman los noticieros, me atrevo a decir que era una copia lo que ellos pensaban de lo que el día anterior se había “informado” en los grandes medios del país. En ese momento no era raro escuchar señoras que tomaban lo que se dijo en La Cosa Política del día anterior en RCN como su postura política y filosófica a la hora de dar un juicio sobre determinado tema de la conversación. Ese hecho me recuerda algo que dice Guillermo Orozco Gómez en su texto Televisión, Audiencia y Educación. “Más allá de la pantalla, los sujetos-audiencia re-producen, re-negocian y re-crean al tiempo que reviven, los referentes televisivos”. Al parecer no sólo los niños imitan lo que hacen los muñecos en la televisión, sus padres se están negando la posibilidad de auscultar por ellos mismos la verdad y están dejando que un medio determinado piense por ellos y les dé la orden de creer que las cosas son así y no se puede ver más, ni diferente. Los medios son para observarlos con actitud crítica. Los colombianos tenemos el derecho a estar bien informados y que la información que nos brindan sea veraz y confiable. ¿Realmente nuestros medios y su poca diversidad nos brindan elementos para hacernos a una idea del contexto que nos rodea? ¿En Colombia la opinión pública se hace a partir de los juicios de valor que dan los medios sin importar sus intenciones e intereses políticos, económicas y sociales? (*) Estudiante de Comunicación Social de la US


Cali, mayo-junio de 2009

Queaceres

Vías ciudadanas, rutas de ciudad Por Camila Gómez (*)

Hablar hoy de cultura ciudadana es un ejercicio cotidiano que tanto transeúntes como catedráticos, administradores locales y periodistas emplean, casi de manera indiscriminada. Pero, ¿qué es? ¿Cómo se construye? ¿Quiénes son los responsables de su diseño, ejecución, evaluación? ¿Cuál es su funcionalidad urbana? Desde una trayectoria de investigación académica, un grupo de docentes de la Facultad de Comunicación y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali ha revisado las piezas periodísticas que sobre Cultura Ciudadana ha publicado el diario regional El País, entre 1991 y 2007. Los resultados parciales hasta el momento dan cuenta de la sistematización de 3.324 fichas para el análisis de medios impresos, en las que se delimitó el espectro de cultura ciudadana a cuatro aspectos: la convivencia, los espacios públicos, la movilidad y la responsabilidad social de los medios como generadores de opinión. Con la investigación se pretende proveer de información documentada para el diseño, la ejecución y evaluación de estrategias en cultura ciudadana en nuestra ciudad, a partir de la información hallada, que incluye frecuencias en temas, agendas, periodistas y reporteros gráficos que han abordado el tema central de la investigación. Con esta información, tanto estudiantes de nuestra Facultad como expertos, periodistas, asesores en comunicación y la propia Administración Municipal tendrán más y mejores herramientas con las cuales desarrollar rutas ciudadanas con responsabilidad social para la cultura ciudadana en Cali . Entre otros datos, la investigación arrojará cifras y estadísticas sobre temas, enfoques, actores sociales, instituciones que han sido publicados en las piezas periodísticas del diario regional, en cada una de las seis administraciones que ha tenido la ciudad entre 1991 y 2007: Germán Villegas, Rodrigo Guerrero Velasco, Mauricio Guzmán Cuevas, Ricardo Cobo Lloreda, John Maro Rodríguez y la iniciada por Apolinar Salcedo y terminada por Ramiro Tafur, entre 2004 y 2007. La gran dimensión de la exploración ha proporcionado retos tanto metodológicos como pedagógicos a los docentes responsables de la investigación, quienes han respondido articulando los objetivos de diversos cursos, con el desarrollo de competencias propias de comunicadores y publicistas, a través de la invitación a reflexionar en torno a la ciudad, al ejercicio ciudadano, a las posibilidades de construir estrategias de comunicación, campañas de publicidad, todo alrededor de la Cultura Ciudadana. De esta forma, la riqueza del estudio radica no sólo en los resultados que arrojará al final, sino también en el camino pedagógico que se ha construido desde la Universidad como espacio para el debate de problemáticas contemporáneas y de generación de alternativas viables y creativas de solución. El camino recorrido posibilita pensar que una de las formas de hallar la cultura ciudadana es con la reflexión y acción del ciudadano, aún en las aulas de clase. (*) Docente de Comunicación Social de la USC.

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Paréntesis Altozano

Pido la Palabra

Somos Cauca dependientes

América Latina, un volcán en erupción

Por Alberto Ramos Garbiras (*)

Por Luis Alfonso Mena S. (*) Latinoamérica es un volcán en erupción: bullen sus pueblos, cae lava con las viejas oligarquías, fluye portentosa la incandescencia de gobiernos surgidos desde abajo. El continente empieza a dejar de ser el sempiterno solar del imperio estadounidense y exige trato de iguales, respeto a sus soberanías, se planta con dignidad. Así se lo hicieron saber varios de sus líderes a Barack Obama en la Cumbre de Trinidad y Tobago, a la que el presidente gringo tuvo que llegar pisando pasito. El camino fue abierto por Venezuela, hace exactamente diez años, cuando arribó al gobierno el mulato Hugo Rafael Chávez Frías. Luego se desgranó la mazorca y fueron asumiendo el mando otros de los de abajo, como en Bolivia, con el indio Evo Morales, ratificado en referendo. Y en Ecuador, con el estudioso Rafael Correa, a quien su pueblo también acaba de ratificar en el mando, después de dos años y medio en él. En estos tres países los cambios van en serio y por eso lo primero que hicieron los nuevos líderes fue convocar asambleas para reformar sus constituciones caducas. Por ese mismo camino va Nicaragua, con el regreso de Daniel Ortega, el comandante del Frente Sandinista que derrotó al dictador Anastasio Somoza en 1979. No son constituciones para perpetuar en el poder a sus líderes, como de mala fe dicen las élites y repiten sus áulicos académicos y mediáticos en Colombia. Cuando se busca transformar las estructuras económicas con el fin de sacar de la miseria a la mayoría, hay que cambiar las constituciones. Si se pretende abrir espacios para que el pueblo sea quien decida políticamente, y no grupúsculos privilegiados, hay que cambiar las constituciones. Venezuela, Bolivia, Ecuador lo están haciendo, y seguramente lo hará también Nicaragua, pues se trata de resarcir al pueblo, no de burlarse de él. Y, lo más importante, lo están haciendo por la vía pacífica, sin el uso de la violencia, con el empleo de la razón, con el poder de los votos. Pero hay algo más que identifica a estos gobiernos: escogieron, definidamente, la opción del socialismo, en su reelaboración contemporánea, el Socialismo del Siglo XXI. El camino de los cuatro tiene un antecedente con 50 años de historia: Cuba, cuya revolución se mantuvo incólume en las barbas del imperio y hoy ya no está sola. Vivimos, como dijo Correa, no sólo una época de cambios, sino un cambio de época, y entonces eclosionan, aunque con menos intensidad que los anteriores, otros países. Brasil, con el obrero Lula da Silva; Uruguay, con el médico Tabaré Vásquez; Paraguay, con el obispo Fernando Lugo, y Honduras, con Manuel Zelaya, hacen parte de esa erupción. Erupción que no para, pues El Salvador tiene ahora un presidente de izquierda, el periodista Mauricio Funes, con el que se abren esperanzas de rumbos profundos. Funes llegó al poder a nombre del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, la guerrilla de los años 80 y firmó la paz en los 90. Además, se abre paso el Alba, grupo en el que Venezuela, Cuba, Honduras, Dominica, Nicaragua y Bolivia se integran económicamente en pie de igualdad. La Organización de Estados Americanos, por su parte, es cada vez más cuestionada, y no está lejano el día en que haya un órgano parecido, pero sin la égida del imperio. Y mientras todo lo anterior ocurre, en Colombia miles cierran sus ojos, tapan sus oídos para no ver, para no oír que estamos en presencia de procesos históricos, no de meras coyunturas. Obnubilados, prefieren seguir dándole la espalda a la historia, que indica que Latinoamérica gira y toma la senda de los excluidos, de la digninidad y de la soberanía. (*) Docente de Comunicación Social de la USC, director de PARÉNTESIS.

Encuentro de Periodismo Investigativo

Foto: Luis Alfonso Mena S.

Ideas

Activa participación tuvo una delegación de estudiantes y docentes de Comunicación Social de la USC en el II Encuentro de Periodismo de Investigación cumplido en Bogotá

Con la contaminación múltiple del río Cauca se afecta y se violan varios derechos: el derecho colectivo a la salubridad pública, al goce del ambiente sano, la defensa de los bienes de uso público, la efectiva prestación del servicio público, el derecho a la salud, el derecho a la vida y el derecho a la prevención de desastres. La Ley 46 de 1988 define el desastre como el daño grave o la alteración de las condiciones normales de vida de un área geográfica determinada: la imprevisión como política genera desastres. La solución para el saneamiento del río se habría logrado hace varios años si funcionara el Sistema Nacional Ambiental y la CRC y la CVC hubieran cumplido con sus obligaciones contenidas en la Ley 99 de 1993 para conservar el río que comparten en el recorrido inicial. Ahora, el alcalde Jorge Iván Ospina menciona la necesidad de crear una corporación especial para el río porque no se ve la efectividad de las corporaciones existentes. Y de todas manera necesitamos un macroacueducto, no en Pichindé, para quitarle más agua al de San Antonio, sino en la zona del río Pance y el río Lili, ubicado de tal forma que permita alimentarse del trasvase de aguas de un río de Jamundí, para reemplazar gran parte de las aguas del río Cauca, y por gravedad distribuirla para salvar la salud de los caleños. Los habitantes de Cali son Cauca dependientes. Y al río Cauca lo siguen depredando, una de las causales: la apatía administrativa, la desidia y la falta de cumplimiento de las normas ambientales. El 70% de la población asentada en el perímetro urbano de Cali depende del río Cauca, pues sus aguas son captadas y tratadas a un alto costo para distribuirla hasta las tuberías de los inmuebles de la mayoría de las residencias. El resto de la población se surte de los ríos Meléndez y Cali que cubren la zona de ladera y la parte del piedemonte de la Cordillera Occidental. Un listado de los daños que le causan al río Cauca es el siguiente: erosión grave de las riberas y desbarrancamiento por intervenciones antrópicas, extracción incontrolada de arena, invasión de la faja lateral con viviendas subnormales, ocupación del jarillón o dique de protección, arrojamiento de escombros sobre las orillas y la coraza del río, funcionamiento de marraneras ilegales que arrojan vísceras y excrementos, basuras dispuestas en gran parte del recorrido, tuberías aéreas que penden desde los patios de las casas informales lanzando excretas al río, fábricas en la margen izquierda produciendo detritus, más la inmensa contaminación que viene desde el departamento del Cauca por todas las actividades que no controla la CRC. Una ciudad no es viable ni sostenible sin agua. La misma ciudad está contaminando las aguas que después se toma. La autoridad ambiental ha estado ausente por muchos años y no actúan conjuntamente la CVC y el Dagma por celos, competencias cruzadas y arrebatamiento de los recursos, sin el control del Ministerio del Medio Ambiente. El río cauca sigue siendo una cloaca gigante donde caen los desechos industriales y todas las aguas negras de los municipios que existen aguas arriba de Cali. La Constitución dice que el saneamiento ambiental es un servicio a cargo del Estado. Hasta que todos los municipios con influencia en la cuenca del río no cuenten con plantas de tratamiento para convertir en lodos o biosólidos las aguas residuales, todo lo que se diga es una vaga ilusión.

(*) Profesor de derecho ambiental de la USC


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Ciudad

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Informe especial. Cali es víctima de otra epidemia, pero delictiva

El fleteo, la otra plaga

Testimonio

de Amparo Gallego En agosto de 2008 fueron realizados por medio de tarjeta nueve retiros continuos de su cuenta en Bancolombia, que sumaron $2.500.000. Amparo Gallego afirma que cuando en las cuentas se presentan manejos inusuales o más de tres retiros, en el Banco se encargan de llamar a confirmar los retiros, pero en este caso no fue así, el dinero se perdió de su cuenta y en el estrato bancario se registraron los nueve retiros realizados en un solo día.

Testimonio

Fotomontaje: Cherly Pino

de Sonia Gallego

El desmonte de bandas criminales y el crecimiento del desempleo generan fenómenos delictivos como el del ´fleteo´, que ha cobrado vidas valiosas y genera alarma entre la ciudadanía. Testimonios. Por Cherly Pino (*)

“Son las once de la mañana en Cali, un 19 de junio de 2008. Las nubes dejan ver algunos rayos de sol que calientan la ciudad. Es normal ir a La 14 de Calima a esta hora, por lo general almuerzo acá. Entro acompañado de mi primo Mauricio Toro al banco Davivienda, del centro comercial. Ya dentro del banco seguí hasta la caja de titulares de cuenta, confiado porque creía que me iban a recibir la consignación, paso mí cedula y saco en fajos de billetes los nueve millones de pesos que iba a consignar. El cajero dice: ‘¿Es usted el señor Uvaldo Arias?’ acá no le puedo recibir la consignación, haga la otra fila’. Aterrado me dirijo hacia la fila que me indica el cajero, mi primo recibe una llamada, que no puede contestar porque el vigilante se apresura a decirle que acá no se puede contestar el celular. Mientras hacíamos la fila, un hombre joven identificado con el mismo carné del cajero que nos devolvió de la ventanilla me pregunta: ‘¿Por qué, lo devolvieron?’ Le respondo que el cajero no me permitió consignar allí. Y él me dice: “Tranquilo, hable con la subdirectora, ella le ayudará”. Ya en la oficina de la subdirectora, una mujer no mayor a 25 años que portaba el carné de identificación del banco, me pide el dinero, a la vez que me pasa un formato que debo llenar. En ese momento me siento inmóvil, siento que no puedo hacer nada y que ella poco a poco se aleja de

la oficina hasta salir del banco. Minutos después logró despertar y caigo en cuenta de que me han robado, no alcanzo a ver a la mujer, salgo corriendo hacia los pasillos de La 14 de Calima, para ver si la encuentro. Al estar afuera caigo en cuenta de que el robo fue dentro del banco y que mi primo Mauricio aún sigue allí, ayudándole a un hombre a realizar una consignación. Es en ese momento en que entro y exijo llamar a la Policía. Nadie más puede salir o entrar al banco, llega la Policía y empiezan las indagaciones. Es en ese momento cuando aparece la verdadera subdirectora, la señora Luz Corrales, quien desde antes del robo y hasta que llega la Policía se encontraba en el baño, ya habían pasado más de 20 o hasta 30 minutos. La Policía inicia su investigación preguntándole al guarda de seguridad del banco ¿por qué no detuvo a una persona que usaba un carné que lo acreditaba como funcionario del banco y que él como seguridad del banco no conocía? La respuesta fue sencilla: ‘Soy nuevo, hoy es mi primer día acá y no conozco a todos los funcionarios’. Una rabia inmensa inunda mi cuerpo al sentirme impotente al ver que esa mujer se llevaba la plata y yo no podía hacer ni decir nada. La verdadera subdirectora, la señora Luz Corrales, baja del baño con un formulario igual al que la mujer me puso a llenar, afirma ante la Policía que le fue entregado en el baño, sin embargo no llega a explicar por quién.

Para Uvaldo Arias han pasado casi tres meses y hoy 16 de octubre de 2008 todavía no tiene razón del dinero, la rabia es el sentimiento que más recuerda de ese día y más rabia siente cuando cae en cuenta de que la justicia no ha podido hacer nada y que todo sigue igual, la gente visitando el mismo banco, aquel en el que lo robaron, y él sigue tratando de recuperar el dinero y su tranquilidad”. (*) Estudiante de Comunicacón Social de la USC.

El actor Juan Pablo Becerra murió víctima del fleteo en Cali.

El miércoles 12 de noviembre del año 2008, Sonia Gallego retiró por medio de cheque un millón de pesos en el Bancolombia ubicado en el Centro Comercial Centenario, en horas de la tarde. Le preguntó al cajero si allí podría pagar el Colsanitas, el Cajero le respondió. “Si”. Sonia se dirigió hacia la mesa en donde se encuentran los formatos de consignaciones para cancelar el valor de la salud, puso su bolso sobre la mesa a un lado de ella. Una mujer que describe como no mayor a 70 años, que se encontraba cerca de ella, empezó a quejarse, se le acercó y se cayó. Sonia gritó por ayuda e intentó ayudarla en medio de lo que su asombro le permitía. La mujer se levantó, como si nada, le dio las gracias y se fue. Sonia regresó a la mesa de las consignaciones, cogió su bolso e hizo la fila para cancelar la salud. Cuando llegó su turno y se aproximó al cajero, fue a sacar el dinero para cancelar y se dio cuenta de que la habían robado en medio del alboroto ocasionado por la mujer. Cerraron el banco, pero ya no había rastros de la mujer. Sonia afirma que a ella no le pareció extraña la mujer y la describe diciendo que era una señora de unos 70 años, bien vestida y con joyas que hacían creer que era una mujer de un buen estrato socioeconómico.

“Por lo general son muchachos entre 20 y 30 años” Janeth Ceballos es coordinadora y supervisora de monitoreo de una empresa de seguridad privada. Afirma que las bandas de ladrones que operan en la ciudad cambian de modalidad cada seis meses, lo que imposibilita muchas veces las investigaciones. -- ¿Cuál es el procedimiento a seguir cuando ocurre un robo al interior de un banco? -- Cerrar el banco y no dejar salir o entrar a ninguna persona, llamar inmediatamente a la Policía y a la empresa de seguridad contratada por la entidad bancaria. El guarda de seguridad debe tener claridad de lo ocurrido y describir el perfil de operación del ladrón o ladrones.

Dentro del procedimiento el vigilante debe apuntar en la minuta todo lo ocurrido durante el robo, datos claros, hora exacta, fecha y todo lo que él observó. De no ser así, podrá ser tomado como cómplice del robo. -- Eso es por parte de la empresa de seguridad, pero ¿la entidad qué función cumple? -- El gerente o subdirector cuentan con una clave de seguridad de la empresa de monitoreo de cámaras y seguridad de alarmas, para autorizar la observación de la grabación.

-- ¿Conoce el procedimiento interno? -- Al interior del banco se realiza una investigación sobre los hechos, revisión de grabaciones, descripción de -- ¿Qué rol cumple la empresa los hechos por parte de los empleade seguridad? dos de la entidad y el informe final -- La empresa de seguridad debe se presenta ante la aseguradora y la actuar junto con la Policía, para Superintendencia Bancaria. recoger los datos de las personas que se encuentren dentro del banco -- Por su experiencia, ¿podría y hayan presenciado el hecho, para describir el perfil de un ladrón? ser tomados como testigos dentro de -- Por lo general son muchachos la investigación. inseguros de entre 20 y 30 años,

se identifican porque su forma de vestir es más sofisticada que la de otros jóvenes, porque sencillamente pretenden aparentar, son ansiosos, se demoran en el banco, entran y salen esperando y estudiando a la persona correcta, que por lo general es distraída o se ve afanada. Las modalidades de robo van cambiando. En lo corrido de este año hemos capturado bandas de fleteros de Bogotá y de Pereira que actúan en Cali y utilizan a mujeres, que por lo general no entrarían dentro de una investigación, mujeres que aparentan un gran estatus socioeconómico, son quienes “marcan” a las potenciales víctimas. Cuando yo entro a un banco como civil le pongo más cuidado a una mujer o a un hombre bien vestidos que a muchachos que van con mochilas o mal arreglados, hay que estar pendiente de personas que cuando usted entra están sentados en la sala de espera y usted ya va a salir y no se han movido o miran inquietantemente de un lado para otro. Son las personas a las que más cuidado se les debe poner.


Ciudad Cali, mayo-junio de 2009

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Paréntesis

Testimonio. La liberación del ex diputado vista por una de las dolientes

El día en que, por fin, llegó Sigifredo

¿En qué andan los jóvenes de hoy en día?

Por Karen Perdomo (*)

Por Santiago José Mena C. (*)

Fotos Especiales para Paréntesis

“Amaneció aquel jueves 5 de febrero del año 2009: la ansiedad me consumía. Era el día en que el único sobreviviente de la masacre de los diputados llegaba al seno de su hogar, junto a su esposa, Patricia, y sus hijos, Lucas y Sergio. A eso de las 10 de la mañana nos dirigimos al aeropuerto para esperar el tan anhelado regreso, para poder abrazarlo, verlo, sentirlo, para que nos contara cosas acerca de nuestros familiares,. Teníamos la esperanza de que aquellas brujas malas (como les dice mi adorada Daniela a las Farc), le habían dejado traer alguna pertenencia de nuestros familiares de aquella fría, húmeda y tenebrosa montaña donde estuvieron. La ansiedad, las lágrimas en los ojos y el nudo en la garganta estaban allí. Al llegar al aeropuerto nos encontramos con las demás familias de nuestros hermanos (los ex diputados), nos pusimos al día de cosas que han sucedido en cada una de las familias y empezamos a imaginar cómo sería ese regreso de Sigifredo, ¿cómo estaría?, ¿qué le diríamos?, ¿qué haríamos en ese momento? De pronto, llegó un comunicado de la Cruz Roja Internacional diciendo que Sigifredo ya había sido entregado a la comisión, que ya estaba en manos de Piedad Córdoba. Todos nos mirábamos, con lágrimas en los ojos y agradeciendo a Dios por que ya casi iba a estar en casa. Paso hora y media, eran las 2:00 p.m. y al fondo en un cielo azul apareció un helicóptero. Sí, era él, llegaba. Todos estábamos dentro de una bodega sentados, y al ver cómo todos los periodistas corrían hacia la pista, no aguantamos más, entramos en una especie de trance, en un shock, además porque no iban a dejar que Sigifredo estuviera con las familias. Eso nos partió el alma en mil pedazos. Nuestras manos temblaban y no podíamos pronunciar palabra, ese nudo que teníamos en la garganta nos empezó a presionar el pecho. Yo en medio de mi curiosidad salí de la bodega corriendo, empujando a todo el mundo, tenía la adrenalina a mil, quería verlo con mis propios ojos.

Sigifredo López (tercero de derecha a izquierda), aparece en la foto al lado de la familia de la ex diputada Fabiola Perdomo, quien perdió en cautiverio a su esposo.

Y lo vi, vi aquel abrazo eufórico con los hijos, con su esposa y con su madre, no aguanté, tenía mucho dolor en mi alma. Estaba regresando a la bodega y vi a una de las hijas de uno de los ex diputados, le dije: “Camine vamos a la pista, algunos de los familiares están allá”. Ella, con el llanto en su furor, me agarró de la mano y me dijo: “Vamos, vamos, vamos”. Fuimos hasta la valla de la Policía y le dijimos que éramos familiares de los diputados, que nos dejara entrar. La respuesta de estos fue: “No, no pueden pasar, son órdenes”. La rabia y la impotencia se nos subió a la cabeza y le dije al policía: “Dejala pasar a ella, dejala pasar, ¿no ves cómo está?” . Y dijo el: “No”. Le dije a ella: “Pásese” y la ayude a subir la valla, con los policías allí y sin importar el estado en que ella estaba empezaron a pedirle documentos de identidad. La gente que estaba a nuestro lado gritaba: “Dejala pasar, dejala pasar”. Ella saltó y corrió a donde estaba Sigifredo, se encontró con él, se abrazaron en un profundo dolor y emoción y le dijo: “Tu eres ‘La Negrita’, tu padre me dijo que te decía así”. Yo volví a la bodega con mis hermanas y con los demás familiares, y ellos decidieron ir a encontrarse con Sigifredo, nada ni nadie podía impedirlo. Así pues, llegamos

“Sigifredo se subió al vehículo de la Cruz Rojas y se fue. Nosotros quedamos en medio de la pista temblando, con llanto, con dolor, con una cantidad de sentimientos encontrados”. hasta la valla y la Policía casi no nos deja pasar, empezamos a gritarle que nos dejara pasar, que éramos familia de los diputados, había esposas, hijos, sobrinos, hermanos, en fin... Logramos pasar a la pista y todos corríamos hacia donde Sigifredo, a verlo, a abrazarlo, a preguntarle por nuestros familiares. El estaba conmocionado, algunos pudieron preguntarle por sus padres y esposos. Como mi hermana Fabiola, quien le pregunto “qué decía Juan Carlos de Danielita”, a lo que él le respondió: “De Danielita, ay Fabiola, él decía que ella era su princesa, su princesita, todo el día hablaba de ella, él le hizo un libro

de cuentos,y yo lo pedí, yo lo pedí, pero ellos no quisieron entregármelo, lo quemaron, lo quemaron” . Escuchar eso fue tenaz, fue horrible, fue una sensación, en mi caso, de odio. ¿Por qué no quisieron dejarle traer el libro de mi nena? Una de las esposas le alcanzó a preguntar por su esposo, un gran compositor y músico, y Sigifredo le dijo: “Él escribió 86 canciones, pero también las quemaron”. Y así cada una le alcanzó a preguntar algo y él alcanzó a responder algo, pero se tenía que ir. Todo el tiempo estuvo pendiente de las familias de sus hermanos, “nos vemos más tarde” decía, “tenemos que hablar, tengo que contarles tantas cosas”. Sigifredo se subió al vehículo de la Cruz Roja y se fue. Nosotros quedamos en medio de la pista temblando, con llanto, con dolor, con una cantidad de sentimientos encontrados. Pero en medio de todo ese sufrimiento y el recuerdo doloroso de la muerte de nuestros familiares también había felicidad y alegría porque al menos uno de ellos regresó y una de las familias esta completa. Así, nosotros, cerramos un ciclo, o como diría una amiga, una gesta. Y cada una de las familias empieza una nueva vida. (*) Estudiante de Psicología de la USC.

Se nota la diferencia entre los jóvenes de los años 60, 70 y 80 y los jóvenes de hoy en día. En la actualidad hay muchos que solo piensan en la marca del jean, el celular de última tecnología y cosas por le estilo. Con el tiempo los jóvenes se han ido conformando con lo que tienen sin buscar otras opciones. Cada vez más los jóvenes están más desinformados de lo que ocurre en su país, en el mundo y en todo a su alrededor. El Internet, que ha ido tomando cada vez más fuerza y muchos creen que va a acabar por completo con otros medios de información, es mal utilizada por los jóvenes. Se usa para entrar en redes sociales como Facebook, Hi5, MySpace, entre otras. Y se utiliza en muchas ocasiones para citarse para pelear. Si el Internet hubiera entrado en los 60, 70 u 80 los jóvenes de esa época le hubieran dado un mejor uso, como el de convocar marchas en contra del Estado injusto, en contra de instituciones que vulneraban los derechos de muchas personas... Pero no todo es negativo. Aún quedan jóvenes que no están conformes con el Gobierno, que buscan todos los días desde los colegios o universidades atraer grupos de personas que se unan a luchar contra la conformidad en la que se encuentran. Sin embargo, es grande la cantidad de muchachos que se quedan en la ignorancia total sobre lo que ocurre en su país y lo que pasa en el mundo. Qué bueno sería que todos los jóvenes de la ciudad lucháramos por un país mucho mejor, en donde reine la igualad, en el que se eliminen los estratos sociales y en el que todos estemos en un mismo nivel y en el cual no se discrimine a nadie. Qué bueno sería que la juventud caleña dejara a un lado las peleas, los ‘parches’ y todos se unieran para que nuestra ciudad y país puedan prosperar. (*) Estudiante del Colegio Claret de Cali.


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Ciudad

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Reportaje. En la maraña de tribus urbanas aparecen en Cali los Skinhead

Los cabezas rapadas, al ataque

Es la cálida noche de un sábado y todos los que hasta ayer permanecían atrincherados en sus casas, trabajos o universidades, salen a tomarse – como ellos dicen-- unas ‘birras’. Esta ciudad, que hace muchos años fue llamada la sucursal del cielo, alberga hoy a los más variados grupos sectarios: desde metaleros y punks hasta hippies y rastas, que en medio del jolgorio que arman todos los fines de semana en los diversos bares de la calle novena, terminan por enfrentarse a golpes por desacuerdos ideológicos.

Los ‘fachas’

A las 9:00 p.m hay dos grupos de ‘Skinheads’ o ‘Cabezas Rapadas’, pero en aceras contrarias. El primer grupo está compuesto por cuatro hombres y una mujer, el segundo por cuatro hombres. Se miran con aire soberbio, los primeros empuñan las manos con fuerza, las levantan y gritan al unísono: “Oí, oí, oí, igualdad, solidaridad y libertad para el pueblo: ‘fachas’ hijueputas”. Los ‘Fachas’ se acercan enseñando los dientes y uno de ellos le asesta un golpe en la cara a David, que responde con un rodillazo justo en el estomago del falso skin. Mientras tanto, los otros rapados están sobre los ‘Fachas’ o ‘Boneheads’ como también se les llama pateándolos con sus botas de punta de acero. Los ‘Cabezas Huecas’ forcejean con los skin, hasta lograr zafarse de sus golpes y salir corriendo como pueden, cojeando y con sangre brotando de la boca. “El entorno nos hace violentos ya que todos somos obreros y la sociedad nos azota, por eso una de nuestras formas de acción directa son las ocasionales peleas callejeras, el hostigamiento en marchas y tomas a multinacionales”, señala ‘Terko’. Establecer la diferencia entre un Skinhead y un Bonehead es, a primera vista, un asunto complicado, porque su estilo es muy parecido, cabeza rapada, botas negras con punta de acero, jeans ajustados, cargaderas y camisas de mangas cortas. Si se llega a encontrar con los segundos se enfrenta a un grupo en extremo racista, homofóbico, en el que sus miembros pueden llegar a herir o matar sin motivo aparente. En Bogotá, el 8 de septiembre de 2007, tuvo lugar un hecho que fue cubierto con toda la parafernalia mass mediática nacional: el asesinato de Julián Javier Prieto, a manos de unos presuntos skinheads. Aparentemente sin móviles, ya que Prieto se acercó a una skingirl para preguntar si le interesaba conocer a un amigo que lo acompañaba, fue atacado por 30 rapados que le asestaron más de diez puñaladas. “Debió toparse con escoria fascista, nosotros no atacamos a la gente porque si, contrario a ello luchamos por la gente, por el pueblo. Los fascistas atacan si simplemente los saludas y no sos como ellos, eso fue lo que le paso a ese ‘pelao’”, afirma un ‘camarada’ skin.

¿Política en movimiento?

Estos skinheads llevan cerca de

Siempre exigen al encargado del bar el “sonido”: el ska, el oí, su música favorita, la que los acompaña casi desde los inicios del grupo en el 69. El movimiento skin nació en parte como una respuesta al amaneramiento de las posturas de los mods que se acercaban al hippismo. Huyendo de esta imagen y levantándose contra el poder capitalista, los primeros skins radicalizaron su postura extrapolando las características más agresivas de la clase obrera británica. Aunque se dice que tienen una gran influencia fascista, lo cierto es que el grupo fue concebido primero por jamaiquinos que emigraron a Inglaterra y que se unieron más tarde con ingleses que adoptaron progresivamente el gusto jamaiquino por la música ska, y su principal característica, la cabeza rapada, que le da nombre al movimiento, significa la hermandad entre las razas. “La infiltración de la extrema derecha al movimiento skin se ha reflejado en la aparición de los ‘fachas’ esos son los que más visibilizan los medios y los que casi hunden el movimiento, esa escoria no representa el verdadero espíritu skin”, sostiene ‘Tumbaranchos’ uno de los rapados del bar.

“La infiltración de la extrema derecha en el movimiento skin se ha reflejado en la aparición de los fachas, esos son los que más visibilizan los medios y los que casi hunden el movimiento”, dice uno de los integrantes de estos grupos.

Drogas y medios

Foto tomada de internet

Por Lorena Calapsú Castillo (*)

diez años como grupo en Cali, se enteraron por Internet de la existencia del movimiento, estudiaron su historia y decidieron adoptar la ideología Rash, de corte comunista con símbolos de libertad, igualdad y solidaridad con el pueblo obrero. A pesar de ser tratados como una tribu urbana más, los skins se distinguen por tener fuertes influencias de la izquierda y del comunismo, debido a ello se jerarquizan por el tiempo de permanencia en el grupo, aunque someten gran mayoría de sus acciones a debate entre los camaradas. Se conciben como un movimiento político de acción directa sobre la sociedad, actuando anónimamente por medio de protestas, pasquines, volantes, grafitis en las calles principales, una simbología particular y páginas web. Después de la pelea, David se limpia el hilo de sangre que corre por su barbilla, grita: “Los fascistas son la peor de las mierdas de este mundo” y sonríe mientras sus otros compañeros gritan, chocan sus puños y juntan sus cabezas, riendo por la victoria conseguida. “La violencia es una respuesta en contra de la represión gubernamental y del sistema capitalista, es demostrar que estamos despiertos y listos a atacar”, explica Potes, uno de

¿Cómo son? Los Skin se distinguen por tener fuertes influencias de la izquierda y rechazan el sistema capitalista. Además, tienen antecedentes en el movimiento obrero británico. La cabeza rapada es tomada como expresión de hermandad entre las razas.

los rapados presentes. Para los jóvenes ‘normales’ los Skinheads son violentos sin razón e inspiran miedo, pues la mirada del rapado es siempre desafiante, con los ojos entrecerrados y el entrecejo fruncido: “A veces cuando te miran sonríen, pero siempre, por alguna razón, parece que se estuvieran burlando de ti”, señala Édgar Ríos, un joven que visita Alterno, uno de los bares que el grupo frecuenta. Todos los fines de semana los

Skinheads se sientan en torno a una mesa y ordenan varias cervezas, en esta ocasión son cinco los presentes. La camarada presente es – como dice Potes—“la representación femenina en el grupo”.

Skingirls

“Acá todos somos iguales, por eso en las tareas que realizamos no nos importa si una mujer se ampolla las manos, ella es igual a mi, tiene la misma fuerza, la misma voluntad, la misma inteligencia y los mismos objetivos”, asevera David. Sin embargo, el punto de divergencia entre un skin y una skingirl es la estética, las mujeres pueden llevar la cabeza rapada o con un estilo ‘clásico’ de los años 60’, cuando una mujer que tenía la cabeza rapada era señalada de haber salido de una prisión o un sanatorio mental. El corte se caracteriza por el pelo al rape, excepto en una pequeña franja que va de oreja a oreja, tanto en la parte de la frente como de la nuca. Ahí se deja crecer el pelo, formando un flequillo que da la vuelta a toda la cabeza. “Es como la tonsura que antiguamente tenían los monjes, pero dejando crecer el pelo en flequillos y sin afeitar la coronilla” , dice la ‘camarada’ que hoy los acompaña.

En la hoja Rash del nodo Madrid, que David muestra con orgullo, aparecen las visiones de los skins – a nivel mundial -- respecto a las drogas y otros temas. En ella se destaca la disciplina que debe mostrar el militante respecto a las sustancias psicoactivas. “Se le hace juego al Estado, que quiere a los rebeldes dormidos, impasibles y consumistas para poder seguir sustentándose en ellos”. Sin embargo, “algunos en medio de las peleas o simplemente cuando están por ahí ‘meten’ droga”, como dice un trabajador de un bar que prefirió omitir su nombre. Los skins, por su parte, aducen que los infiltran con drogas para apagar sus ánimos de lucha con la adicción, la gran mayoría de los miembros sostienen ser conscientes y no consumir ningún tipo de sustancia. Respecto de los medios de ‘desinformación’ como ellos los califican, dicen mantenerse al margen de ellos, puesto que los muestran nazis y fascistas, no revelan la hermandad racial que promueven los skins, además cualquier aparición en ellos los puede convertir en presa fácil de sus enemigos – extrema derecha, nazis y Boneheads --. Son reacios a cualquier tipo de fotografía y a dar sus nombres reales, se mantienen radicales en esa posición, pues a muchos de sus compañeros los han asesinado y perder un camarada para ellos es ceder en la lucha. En medio de la noche se despiden los skins, que se mantendrán entre las sombras de una ciudad adormecida, luchando por despertar el espíritu combativo de los jóvenes y odiando a una sociedad capitalista que los muestra como unos rebeldes, violentos y sin causa. Como dicen las abuelas “amanecerá y veremos”. (*) Estudiante de C. Social de la USC.


Ciudad Cali, mayo-junio de 2009

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Paréntesis

“¿Usted qué haría si se da cuenta de quién es el asesino de su hijo?” Esta pregunta no deja de rondar la mente de un joven pandillero del sector de Siloé que mató, sin saberlo, a su primo. Y todo por cumplir la prueba que le pusieron para ingresar a una banda.

Fotos especiales para Paréntesis

Crónica: ‘Huevo’ cuenta la aterradora prueba con la que fue aceptado en una banda

Cómo se ‘graduan’ los pandilleros

en las comunas de Cali Por Bernely Murillo (*)

Apenas empieza la tarde cuando me adentro en las entrañas de una loma que pinta las fachadas de sus casas de blanco, para dignificar y maquillar la pobreza en la que viven aquellos migrantes que vinieron buscando un mejor futuro y pensaron que en las faldas de un gran Cristo lo encontrarían. En uno de mis recorridos de trabajo hacia la Sultana, uno de los barrios más álgidos de la Comuna 20 que popularmente se conoce como Siloé, debo transitar la improvisada plaza de mercado donde se consigue desde una libra de limones en $500 hasta un computador de segunda mano en $200.000. Chipi Siloé es el sitio donde siempre se consiguen muy buenos descuentos, cualquier día a cualquier hora. En el camino debo acercarme al centro cultural de la comuna, templo de la cultura afro descendiente, arte, danza y alegría juvenil, pero solo después de las tres de la tarde, pues la dinámica del barrio consiste en trasnochar y levantarse al mediodía. Allí me espera ‘Huevo’, un joven que fue pandillero y que a veces dudo si todavía lo es o no. Al verme siente un respaldo y yo también, pues él es la persona que no permite que mi camino sea obstaculizado por algún pandillero que este recién salido de la cárcel, no me conozca y me quiera robar.

‘Huevo’ siempre me espera en la tienda que queda al frente del centro cultural. Antes de subir yo siempre le gasto una Ponymalta con pan y de postre para el camino, un cigarro. Ese día decidimos subir a pie hasta nuestro destino, trayecto bastante largo como para contarme aquello que no lo dejaba dormir en paz. Me preguntó: “Mono, ¿usted qué haría si le matan a un hijo y luego se da cuenta quién es el culpable?” Yo le respondí: “No sé, denunciarlo y que la ley lo juzgue”. El me dijo: “Yo lo mataría”. Le pregunté: “¿Mataron a tu hijo?” “Ni Dios lo quiera”, replicó. En ese preciso momento se acercó una jovencita que por la ausencia de años batallaba con una enorme pañalera que tapaba toda su espalda y el peso de un bebé que parecía su hermano menor. ‘Huevo’, frunciendo el ceño, le preguntó: “¿Y vos pa´onde vas? ” Ella le respondió: “Para el centro de salud, ¿no se acuerda que el niño tiene control?” Entendí que aquella pequeña de tan solo 13 años era la mujer de aquel hombre que sobrepasaba los 25 años. Luego de que ‘Huevo’ despidiera a su pequeña esposa con un beso y una nalgada, le pedí a él que me explicara por qué me hacía ese tipo de preguntas. Apagando la colilla del cigarrillo con una de sus zapatillas Nike, que por su aspecto de recién sacadas de la caja calculé su valor entre $200.000 y $250.000, suspiró y me dijo:

“La historia es tesa” “Antes de yo empezar a robar, vivía acomplejado porque no me gustaba la escuela, los ‘pelaos’ de la cuadra me preguntaban que si iba a estudiar para secretaria y eso me daba mucha piedra, entonces me salí cuando estaba en noveno grado, tenía 14 años y había tomado la decisión de conseguir mucha plata como la gente del parche”, recuerda. Antes de continuar me dijo que nos metiéramos a una tienda mientras pasaban los ‘tombos’ o policías. Yo le pregunte: “¿Estás caliente?” Me dijo: “No, lo que pasa es que esos manes no lo pueden ver a uno porque se enamoran y lo quieren raquetiar a toda hora”. Continuamos subiendo y nos encontramos un ‘parche’ de cinco ‘pelaos’. Uno de ellos gritó: “’Huevo’, ¿tonces qué, mi niño? ¿Qué hay pa´ nosotros?” Él contestó: “Todo bien, original con el socio”. Entendí que estaban hablando de mí, una vez más conservé la calma y seguimos subiendo escaleras. ‘Huevo’ sacó un cigarro de

marihuana de la billetera y le advertí que no lo fuera a prender mientras caminábamos juntos. Me contestó: “Todo bien, mono”. Lo invité a que mejor me terminara de contar su historia. “Una de las condiciones para entrar a la banda de ‘El Paisa’, que era la que quedaba cerca al rancho, era fumar marihuana y luego bazuco, pero el bazuco era pa` pillar lo desagradable que era”. Me aclaró que en la banda no permitían fumarlo y al que fuera sorprendido, le echaban solución en la cabeza. Siguió su relato: “Desde ese momento no he podido dejar de fumar marihuana, me hace olvidar de las culebras. Luego me mandaban a robar, mi primer robo fue a la camioneta que traía surtido a la tienda de La Torre”. La Torre es un sector cercano a La Sultana. “Y la prueba final para entrar a la banda fue quebrar a un ‘man’, eso fue un viernes. Yo tenía 15 años, cuando después de fumarme un ‘porro’ me dijeron que había que matar a un man que

Las revelaciones de ‘Huevo’ “La prueba final para entrar a la banda fue quebrar a un man’, eso fue un viernes. Yo tenía 15 años, cuando después de fumarme un ‘porro’ me dijeron que había que matar a un man que no quería pagar impuesto por pasar por la cuadra del ‘parche’ “.

no quería pagar impuesto por pasar por la cuadra del ‘parche’. Luego de darme las instrucciones me pasaron un 38 con tres balas rezadas, una para la cabeza y las otras dos para el pecho”. Mientras caminábamos cerca a las fachadas de las casas para evitar el intenso calor de esa tarde, seguía escuchando el relato. “Al ‘man’ lo tenían todo aporreado y con la cabeza cubierta en la cancha de tierra blanca”, sector adecuado por la comunidad para le recreación. “Al tipo lo hicieron arrodillar y mientras yo tomaba la decisión de disparar o no, el resto de la banda me gritaba dale, dale que estás dando mucha boleta. La cancha estaba oscura y nunca supe quién era, solo sé que en medio de la traba disparé los tres tiros”. ¿Y qué pasó luego? “No sé” Me respondió. “Para celebrar mi entrada a la banda todo el mundo se trabó y yo perdí el conocimiento”. Le pregunté si sabía a quién había matado y casi llorando me dijo que una semana después se dio cuenta de que él había matado a su primo hermano, “Yo he vivido con ese secreto por casi diez años y hace un mes mi tío se dio cuenta de que yo fui quien mató a su único hijo. Mi tío me tiene denunciado y me dice que si le doy motivos o estoy cerca de la casa de él me manda a matar. No sé qué hacer. ¿Me declaro culpable?”, me preguntó. (*) Estudiante de C. Social de la USC


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Paréntesis

Ciudad Cali, mayo-junio de 2009

Crónica. Un reportero de PARÉNTESIS estuvo todo un día en un puesto callejero

¡Pirateando

ando!

Por Darwin Ávila Vanegas (*)

Las noches en el centro de Cali son solitarias. Bolsas plásticas, basura e indigentes son el común denominador en esa selva nocturna de concreto, donde la ley del más fuerte es la que impera en todos los rincones, calles y huecos de una de las zonas más marginadas de la ciudad. Son las siete de la mañana, empiezan a caminar por la solitaria Calle Octava mercaderistas, cajeros, meseros, prostitutas y ladrones. Todos convergen al lado de un sol que apenas acaricia las aceras con un leve indicio de calor. Yo, sentado en un incómodo asiento de una Verde Bretaña, acompañado de una mezcla de culturas, olores y géneros musicales que retumban en los improvisados bafles del bus. El sueño me aturde, la noche anterior no pude dormir lo suficiente, pero pienso positivamente en la larga jornada de trabajo que me espera. Jairo Campo, trabajador incansable en las calles de Cali, primo hermano y parcero de toda la vida, me espera con paciencia en un andén de esa avenida. Con el ánimo un poco bajo, me encuentro con él. La primera labor del día es traer las cosas para armar el puesto y poner a retumbar la calle con el equipo de sonido. Dos cuadras de camino nos separan de donde éste se encuentra. Acompañados de un vieja carreta nos dirigimos a traer la mercancía con la cual trabajaremos, a ´La Mona`, como particularmente la llaman. Hay que pagarle dos mil pesos por el arriendo de la noche anterior – su antigua casa sirve de bodega para los vendedores ambulantes–. Ya tenemos todo en el vehículo, empiezan a rodar las llantas sobre el duro y accidentado asfalto. ¡A camellar! El reloj marca las ocho de la mañana, las populares sombrillas ambulantes van aflorando por toda la Carrera Octava, ‘Morgan’, ‘Sansón’ y ‘El Gordo’ son los seudónimos que más se escuchan en los andenes. Desde este momento somos vendedores, somos piratas. Una ´Pategallina`, armazón de madera que sostiene un triplex, se convierte en nuestro puesto ambulante. Un ´trapo` y miles de discos compactos son la mercancía que, aunque ilegal, nos dará el sustento necesario. Como una gran pirámide egipcia se van levantando las tripletas –así se denominan los empaques de discos que vienen de a tres–. Una sobre otra, en una edificación de hasta cinco

nuestro producto, porque el que no muestra no vende. El rio humano va aumentando su caudal, pero nadie compra. Yo estoy junto a mi primo acomodando las ´columnas`. El sonido es importante para este tipo de negocios. Ya los ventorrillos de ropa y zapatos, característicos por estos lados, empiezan a levantar sus cortinas. “Lo que yo siento por ti es amor, ganas que me hacen nutrir mi corazón… gotas de agua dulce, rayo de sol”. Una canción del último álbum de Juanes nos anuncia que nuestro equipo prendió, teniendo en cuenta la odisea que tuve que pasar al acercarme al poste ubicado en la esquina de la Calle Trece y conectar la extensión de corriente eléctrica que me dio Jairo. Un peligro inminente, pero la acción es necesaria. “Nadie te va a regalar corriente, tienes que tomarla gratis”, advierte temerario mi jefe. Las manecillas descifran las 10:00 a.m. El desayuno viene en camino. Un ´pintao`, acompañado de una tajada de pan con mantequilla, queso y mortadela, es nuestro desayuno. Lo traen a domicilio, claro. Una anciana en un carrito de supermercado comercia con estos alimentos. También es vendedora ambulante, ilegal y hasta terrorista –según los ´tombos`, que no le perdonan ser pobre. Nadie entiende este sistema, pero, a pesar de todo el estigma, el buffet esta delicioso. El día avanza entre los gritos de los pregoneros que acompañan los buses, los vendedores de zapatos y frutas llevadas en carretas. “Música, música, videos, películas, a cinco mil, a cinco mil”, grita con fuerza Jairo con dos tripletas en la mano. Yo permanezco organizando los discos compactos, que osado se atreve a tumbar el viento. Llegan los primeros clientes. Salsa, reggaetón y la última producción de Juanes son sus pedidos. Además, una de las últimas películas colombianas, Perro Come Perro, se vende como pan caliente. La hora del almuerzo es todo un caos. Son las 12:00 m. y el sol ya comienza su labor calorífica. Las calles del centro de Cali se inundan de personas buscando alimentos. Decenas de chorizos ´de gato`, como los conocen en el argot popular los vendedores, crujen en los asadores improvisados y despiden gran cantidad de humo que, al igual que las personas, invade con el olor a grasa toda la calle. Pero para nosotros hoy no es el día del colesterol, lo que queremos es algo más “liviano”. Con una seña Jairo me dice que el más pertinente

Fotos: Darwin Ávila Vanegas

“La primera labor del día fue traer los discos para armar el puesto y poner a retumbar la calle. Desde ese momento fuimos piratas, hasta que llegó ‘el lobo’ (la Policía) y nos levantó. Al final de la tarde, $20.000 fue la paga de una larga jornada a sol y agua”

Miles de caleños acuden a las ventas callejeras y la piratería para reemplazar el desempleo en que se encuentran.

“Si te metés te levanto” “Si te metés en lo que no te importa te levanto y ya sabés que se te va hondo”, le dijo un policía al ‘pirata’ novato que, tratando de experimentar en carne propia cómo es un día vendiendo en la calle, fue correteado por la Policía en el centro de Cali.

para ir soy yo; sin reparo alguno salgo enseguida. Navegar en esas calles es imposible, pero logro llegar al restaurante. Escojo dos suculentos tamales que sudan en la vitrina, los pago y salgo del local. Pero la calle, en tan poco tiempo, ahora está desolada, la gente corre, yo hago lo mismo y llego como volador sin palo donde mi primo. Él, desesperado, me grita: “¡Dale que nos cogen!”. Con miedo recojo lo que puedo, mucha mercancía cae, pero no puedo recogerla, Jairo coge el ´trapo` de las cuatro puntas y con todos los discos adentro emprende la huida. Cientos de vendedores ambulantes hacen lo mismo mientras gritan: “El lobo, el lobo…” A dos cuadras, sobre la Calle Doce, se alcanza a asomar la trompa de un camión Ford Cargo blindado acompañado de varios personajes vestidos de chaqueta azul

y muchos policías a pie. Ya entiendo por qué corren. Son de la Secretaría de Gobierno del Municipio y la Dian. En serio parece un lobo, pues rápidamente va devorando decenas de puestos de vendedores ambulantes indefensos, los más habilidosos logran huir, guardan sus cosas y regresan para enfrentar el enemigo. Los policías no perdonan nada, destruyen tablas, ´pategallinas`, discos y hasta golpean a algunas personas. Alego con uno de ellos, no es justo como actúan, ellos también sufren el abandono del Estado, pero se visten de verde y se les olvida su propio dolor, la respuesta es: “Si te metés en lo que no te importa, te levanto y sabés que se te va larga”. La arbitrariedad y la represión son sus labores el día de hoy, ahora entiendo por qué el negocio es ilegal, somos piratas y eso lo castiga la ley, pero no entiendo

por qué la Fuerza Pública empieza la corrección a golpes. Nuestro puesto está a salvo, bueno, perdimos algunos discos, pero no es una gran merma, `el lobo´ prosigue su camino, qué paradoja, sigue consumiendo libros, discos, ropa y juguetes ´chiviados` por donde pasa. Pasados unos minutos todo vuelve a la normalidad, los negocios siguen y los discos se venden demasiado. ‘El lobo’ nos dejó suerte, pero no tanta a un joven a quien le acaban de quitar la billetera de un raponazo. La banda de carteristas es conocida en ese sector como ‘las populares`. Yo, perplejo, nada puedo hacer, allí literalmente impera la ley del más fuerte. No digo nada, como todo un artista ofrezco la música al público, la competencia es brutal, pero nos convertimos en el dúo dinámico y llevamos la delantera en ese andén. Son las cinco, la tarde cae, y entre mecato, ´cholao` y chontaduros nos la pasamos conversando. Mi primo dice que ya se acostumbró a la vida en la calle, aunque esté reseñado por derechos de autor, ahí, a dos cuadras de su puesto, en la Fiscalía, no le da miedo. Me expresa que no le trabaja a nadie. “Soy dueño de mi tiempo y de mi dinero cuando lo necesite, ¿o en otro trabajo hubieras podido ´mecatiar` como lo hiciste hoy, primo?” La noche empieza y, por ende, en éste momento el trabajo culmina, el pago: $20.000. La conciencia: tranquila por haber ayudado a mi gente. El cuerpo: cansado. Un Verde Bretaña es el transporte de vuelta a casa. En otro contexto hubiera podido ser un barco después de negociar tantos discos piratas. (*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.


Cali, mayo-junio de 2009 Por Franci Leny Rojas (*)

Yo aguardaba con recelo cuando vi que se acercaba aquel chico de tez negra, delgado, como de 180 centímetros de estatura, con cabello recogido y andar acelerado. Esa sensación se desvaneció, me produjo tranquilidad, pues es un personaje conocido en el centro de la ciudad, se trata de Jerson, quien lleva viviendo 12 años en ese lugar fantasmal que todos evitamos, El Calvario, más conocido como ‘La Olla’. Habíamos acordado una cita para que me comentara sobre el “pequeño secuestro” que vivió; era la 1:30 p.m. Tras un oscurecimiento fugaz del cielo empezó a sentirse el fervor acostumbrado en el centro. Mientras me contaba, caminábamos. Un paso de él eran dos de los míos. “Era la hora boba, la de 11 a 12 de la noche cuando esperábamos levantarnos cualquier peso como coteros, estábamos en la esquina de la carrera 8 con calle 14 jugando naipe entre algunos amigos, unos sólo veían, jugaban parqués o fumaban hierba, así es como se le da espera al trabajito. De un momento a otro llegó una gente en una camioneta blanca, eran 8 personas entre las que se encontraba una señora de unos 40 años, no muy atractiva, pero conservada y me di cuenta de que llevaba un soplete, una porra y otras cosas que no alcancé a ver qué eran. Un tipo de unos 32 años dijo: ‘Sigan jugando y pongan los celulares encima de la mesa’. Ese era de los que tenía una 38 entre el pantalón, supe que iban a robar una joyería y me llené de pánico”. Jerson seguía hablando cuando me percaté de que me estaba conduciendo a su barrio y la impresión que tuve al principio empezó a dominar. Cuando llegamos a la carrera 10 con calle 13 fue entrar a una escena en blanco y negro, en cámara lenta. Mi cuerpo entró casi en estado de ignición, mis pulmones fueron penetrados por marihuana, bazuco, orines, chucha, basura y más. Me di cuenta de que caminábamos por el centro de la calle y divisé dos hileras de asfalto cargadas de miseria, muertos

Testimonio Por María del Mar Jiménez (*) Definitivamente el centro de Cali, es un lugar estratégico para encontrarse con la noticia. El viernes 27 de marzo me encontraba realizando reportería gráfica con mi maestro y mis tres compañeras de batalla. Muy concentradas estábamos en la Plazoleta de la Gobernación realizando algunas fotos y entrenándonos para ser las mejores periodistas, cuando de repente aparece el profesor Moncayo con sus cadenas y su sonrisa, siempre dispuesto a dialogar y a contar qué está haciendo, para dónde va y cómo va el camino. Mientras hablábamos de Pablo Emilio y un proyecto de ley sobre el acuerdo humanitario, sorpresivamente más de veinte personas afrodescendientes se tomaron la iglesia de San Francisco para reclamar al gobierno por la pobreza y la miseria en que viven estos desplazados de los departamentos cercanos al Valle. Estábamos allí en el lugar de la noticia, unos minutos más y quedamos encerradas con la protesta. Desde luego no podía faltar la “inmediatez” de los policías que, armados de bolillo,

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Paréntesis

Crónica: Mientras recorría ‘El Calvario’ un habitante contó su extraño plagio Foto: Franci Leny Rojas

Ciudad

Una banda de ocho personas secuestró por horas a varios habitantes del centro de Cali para llevarlos a robar una joyería. Como fracasaron, los soltaron. Una reportera de PARÉNTESIS cuenta su recorrido entre drogas y basura.

Secuestrados en ‘La Olla’ vivientes; hombres con mirada ida, cabizbajos, descamisados, barbas largas, sudorosos. Me llamó la atención un hombre de tez negra que sostenía en la mano derecha un cuchillo de unos 40 centímetros y en la izquierda, una carne como recién desprendida del animal, la que su acompañante, un perro, miraba sin parpadear. Avanzábamos y yo quería demostrar impavidez, deseaba mirar hacia atrás, pero no podía. Una cuadra más adelante otra persona acaparó mi mirada, se trataba de un joven vistiendo jean, camisa de moda, zapatos de marca y unos lentes oscuros. “Es uno de los chicos malos”, dijo Jefferson, se trata de una de esas personas que mandan la parada como dicen por ahí, uno de los dueños de las ollas. En el otro extremo de la calle, en una pared, había un dibujo de los chicos malos

de la caricatura Tío Rico, es el sello que los caracteriza. Mis pies están calientes, mi corazón, exaltado, pero seguimos el recorrido. Nos dirigíamos a la casa de John Jairo, otra de las víctimas de aquel secuestro. En la calle 13 con carrera 11 vi una florecita en medio de la maleza, se trataba de una anciana ataviada de color rosado, tenía un megáfono con el que le cantaba a Dios, a un lado un hombre la acompañaba con las palmas y al otro lado una aglomeración de mujeres desarregladas, niños corriendo y gritando. Cuando salió Jairo, me sorprendió su figura. Es un negro de brazos, pecho y abdomen marcados, no es tan alto como Jefferson, pero le ganó en sonrisa y sonrió más cuando le pregunté a cerca de su experiencia. “Lo que me pareció raro es que los policías siempre pasan cada dos

horas, algunas veces nos requisan, pero ese día no pasaron en ningún momento” , expresa John. Por lo demás, el relato no se diferenció mucho del de Jerson, excepto por su manera pícara de narrar. Dejamos a Larry y yo estaba más tranquila, pero tenía muchos sentimientos encontrados y es que ver tanta miseria junta es frustrante, se siente deseos de llorar, correr o simplemente gritar, pienso que todo ha terminado y en ese instante escucho un estruendo, era un policía que se había caído en su moto que permanecía quieta, Jerson y yo no aguantamos y rompimos a reír, al menos vimos algo que nos desvió el pensamiento por un momento. Avanzamos y percibí la rapidez con que se mueve la gente en la parte comercial del centro, ya esquivando los carros o pendientes de que no les arrebaten las cositas.

Llegamos de nuevo a la carrera 10 y fue como salir del fondo del mar, volver a respirar, volver a la vida. “Como lo que los ladrones no pudieron abrir la caja fuerte de la joyería, nos llevaron para el parqueadero del Centro Comercial Corea para que de pronto no llamáramos o avisáramos a la policía, nos hicieron arrodillar mirando hacia la pared, uno de los tipos dijo que no fuéramos a correr, que él tenía buena puntería. Estuvimos metidos ahí por cinco horas, un amigo hasta se quedó dormido, ya no teníamos miedo sabíamos que el problema no era con nosotros y nos relajamos”, recuerda Jerson. Finalmente a ninguno le hicieron daño. En el corazón de Cali casi a diario se presentan robos, muertes, drogas o sólo experiencias como la de Jerson o la mía. (*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.

El día en que casi terminamos en la cárcel por hacer periodismo buscaban la forma de entrar. Por fin se abrió una de las puertas, los agentes corrían, nosotras desde afuera, con incertidumbre, vimos todo el despliegue militar que se armó, y como si fueran a reprimir a los terroristas más peligrosos, llegaron dos camiones del Esmad y una tanqueta. Los policías bajaron caracterizados y arrogantes. Con su mirada perturbaban el movimiento que registraba la cámara. Caminaron hasta la parte de atrás de la iglesia y seguimos sus pasos. Mientras buscaba las mejores tomas, una señora de aproximadamente 50 años se acerca y como agente de inteligencia nos echa a la Policía encima, trata de bajarme la mano para que no siguiera tomando fotos, grita: “¡Deténgalas, señor agente!” y trata de amedrentarnos señalando que en aquél camión de la Policía hay detenidos por hacer lo mismo que estamos haciendo nosotras, periodismo. En ese momento no entendía qué pasaba, no lo podía creer, mis compañeras de batalla y yo nos mirábamos y defendíamos nuestro derecho constitucional a la información.

Los desplazados que ocuparon la iglesa de San Francisco no fueron oídos por la Alcaldía de Cali. La Policía los expulsó del templo. Las manos me temblaban y no podíamos esconder nuestra rabia, como pudimos avanzamos hasta la parte delantera de la iglesia y el Esmad ya se encontraba evacuando a las personas, las cuales tenían varias armas: el hambre, la miseria y unas carteleras arrugadas que evidenciaban sufrimiento y desesperación. Con sus voces reclamaban al gobierno ayuda y no la forma ruda en que los atacaron, pero lastimosamente hasta

allí llego su lucha, abandonada en los escalones del templo que fueron testigos de la miseria humana. Para terminar mi viernes social, y con la angustia de caminar por el centro de Cali, pensando que nos seguían o nos podían desaparecer, abordamos el MÍO, era mi primera experiencia en el famoso transporte público, ya se me estaba pasando la rabia y la impotencia de no poder ser una súper héroe.

Me acercaba a la carrera ochenta cuando el bus empezó a avanzar más lentamente y las noventa personas que estaban dentro nos empezamos a preguntar qué estaría pasando. Era una marcha pacífica por toda la calle Quinta, una protesta más, de un sector de la población que se encontraba afectado por la salida de los buses que ya no suben hasta Alto Meléndez, Jordán, Las Palmas y Polvorines. Para completar, como si me estuvieran siguiendo, llega de nuevo el el Smad, los mismos hombres agresivos se bajan del camión y atemorizan la marcha. La gente desesperada dentro del MIO pedía que abrieran las puertas. ¡Dios mío, lo que faltaba! Deberíamos pensar: ¿qué está pasando? Un viernes agitado que sólo revela que no hay conformismo, donde las marchas y protestas son alternativas para ser escuchados y no agredidas, pero sobre todo se evidencia un gobierno que falla siendo indiferente ante los problemas de la sociedad. Aquel viernes fue de protestas. Y abril llegaría con más reclamos de la población. (*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.


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Paréntesis

Tema central Cali, mayo-junio de 2009

Informe Especial. Según la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, en el Valle se han perdido 180.000 emp

Pandemia de desempleo En los últimos cinco meses se perdieron 6.000 empleos directos y más de 10.000 indirectos por despidos en empresas del Valle. Según el Dane, Cali ocupa el tercer lugar entre las ciudades con más subempleo en Colombia (12%), y el desempleo es del 14%. El MÍO dejará en la calle a 9.000 conductores.

Por Miltón Henao (*)

La crisis mundial y las políticas del Gobierno están afectando fuertemente la economía colombiana, la cual muestra hoy en día un proceso de desaceleración importante, también como evidencia del fracaso del modelo neoliberal, en el que la autorregulación del mercado no fue garantía suficiente para la sostenibilidad del sistema capitalista. Algunos economistas sostienen que en tiempos de prospeperidad se individualizan las ganancias, pero que en tiempos de crisis se socializan las pérdidas. Es precisamente esta dinámica la que se viene implementando en países como el nuestro, donde las clases menos favorecidas, principalmente la clase trabajadora, son las que asumen las consecuencias del fracaso financiero mundial. En los últimos años el crecimiento económico ha disminuido ostensiblemente. Según Fedesarollo, el crecimiento económico en el 2007 fue de 7,5%; en el 2008, de 3,5% y en el 2009, de 2.5%, una disminución del 5% que se expresa en la pérdida de empleos, puesto que los dueños de empresas toman casi como única medida el despido masivo de trabajadores.

En el valle

A pesar de que algunos expertos pronosticaron que la recesión económica que se vive a nivel mundial y nacional no generaría un mayor impacto en el Valle del Cauca, ya se están empezando a sentir sus efectos por el cierre de algunas industrias, pequeñas y medianas empresas y la privatización de otras, situación que ha agudizado la problemática del desempleo en el departamento. Según el último estudio del Departamento Nacional de Estadística Dane, de febrero de 2009, la tasa de desempleo en el país es de 12,5%. Sin embargo las centrales obreras reportaron un aumento del 16%, lo que quiere decir que en Colombia hay aproximadamente 2 millones de personas desempleadas. Esta realidad, por su puesto, no es ajena al Valle del Cauca. “Las cifras dan cuenta de 180 mil desempleados en el departamento. En los últimos cinco meses se han perdido seis mil empleos directos y más diez mil indirectos por los despidos masivos que se han presentado en municipios del departamento por el cierre de industrias, además de algunas empresas del Estado como la reciente liquidada Emsirva en Cali”, denunciió Álvaro Vega, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Valle del Cauca. Aunque el crecimiento económico del Valle en otras oportunidades había aumentado más que el del país en su conjunto, y que el Producto Interno Bruto del departamento llegó a generar un incremento hasta del 6%, lo cierto es que en esta oportuni-

economía mundial y del país, que fue reconocida por el mismo presidente Uribe, no ha permitido mantener la armonía económica de la región. Las empresas del sector privado han despedido un gran número de empleados , según sus dueños, para mitigar la crisis, mientras que otras como Sidelpa, empresa dedicada a la siderurgia, Cementos Argos y el sector de la construcción han cerrado sucursales en el país. “Los dueños de las empresas pueden tomar otras medidas, sin embargo el recorte de personal es la primera que toman en las diferentes empresas del departamento. En Argos, por ejemplo, empresa que labora en el municipio de Yumbo, son ya 300 los empleados que han sido despedidos”, señaló Ómar Romero, vicepresidente de Sutimac, sindicato del sector de materiales para la construcción del Valle. Por su parte, Edward Portilla, director ocupacional de Sidelpa, manifestó que “esta empresa ya ha tenido que cerrar sucursales. Recientemente cerró una en el departamento del Cauca y hay otras pendientes aquí en el Valle. Esperemos que esto no ocurra porque la situación de desempleo en el Valle es compleja y si esto sigue así se va a poner peor”, indicó el ejecutivo. Pero además del sector privado, las empresas del sector público o del Estado también se han visto afectadas. Las reformas administrativas en municipios como Palmira, Buenaventura y Cartago dejaron sin empleo a más de 700 personas. Asimismo, las contralorías, las personerías, la CVC, el Impec, el hospital Universitario del Valle y Emsirva han prescindido de los servicios de 2.340 de sus trabajadores. Algunos funcionarios del sector público que fueron despedidos manifestaron que el hecho de no haber tenido padrino político en las

EmpresasdelEstadoque despidieron empleados Contralorías, 300. Personerías, 90. CVC, 25. HUV, 300. Emsirva, 420 directos y 1.200 indirectos. Por Reforma Administrativa En Palmira, 360. En Cartago, 240. En Buenaventura, 150. Recicladores, 600. Del Impec, 25.

Despidos en empresas del sector privado Comfenalco, 200. Cementos Argos, 100. Sidelpa, 120. Materiales y construcción, 100 Grupo Moda, 100. Nestlé, 50. Calzado Maravilla, 50. Conductores de buses, 1.500.

instituciones del Estado donde laboraban los convirtieron en los primeros candidatos para quedarse sin empleo. Otras fuentes consultadas en el sector privado dijeron que se habrían podido tomar otras medidas para contrarrestar la crisis, “como reducir los gastos de operación, la reducción de sueldos de los funcionarios de alto nivel, la contratación a través de la modalidad de servicios y, en el peor de los casos, trabajar por horas. Sin embargo, lo primero que hicieron fue sacarnos de la empresa”, manifestó Carlos Murillo, empleado de la empresa Argos de Yumbo. La realidad es que, sea cual sea la causa de los despidos, más de seis mil empleados en el departamento son ahora parte de los 180.000 desempleados que existen en el Valle del Cauca, según las centrales obreras.

En la Cali

Si bien es cierto la situación de pérdida de empleos es general en el Valle, la verdad es que Cali merece un capitulo aparte, teniendo en cuenta que es la ciudad que ocupa el séptimo lugar entre las 13 principales ciudades del país, con un 14% de desempleo. Además, es la tercera con más subempleo, pues registra un 12%, según el Dane. Como lo manifestó el propio alcalde Jorge Iván Ospina en su programa de Telepacifico Mesa Informativa, “en Cali hay aproximadamente 140.000 desempleados”, es decir que de los 180.000 que hay en el departamento, según la CUT, Cali tiene el 78% de los desempleados del Valle. Las cifras no distan de la realidad teniendo en cuenta que la implementación del Sistema de Transporte Masivo dejó sin empleo a un número importante de conductores. “Son 1.500 conductores de las antiguas empresas del servicio público urbano de buses que se quedaron en la calle, más los que vienen. Son aproximadamente 9,000 conductores que perderán sus empleos y de los cuales el MÍO sólo reintegrará el 10%, es decir 900 o quizás mil”, expresó José María Villalba, presidente del sindicato del sector de automotores del Valle, Unimotor. De igual manera, la liquidación de Emsirva trajo consigo la pérdida de 420 empleos directos, sin tener en cuenta los indirectos. “Las galerías de Santa Elena, La nave en Siloé, La Alameda y Alfonso López eran aseadas por 1.200 hombres y mujeres contratados por la modalidad de prestación de servicios, lo cual significa que quedaron cesantes un total de 1.620 personas más en la ciudad”, indicó el presidente de la CUT. De igual forma, los recicladores que fueron sacados del basuro de Navarro se quedaron sin el sustento para sus familias. Aunque en un principio la Administración Municipal los vinculó laboralmente a través de una campaña denominada Cali Limpia,

Los meses de marzo y abril fueron de intensas luchas en Cali, entre otras razo Uribe. Más de 400 trabajadores de la entidad pública quedaron sin empleo. Ca tiempo del contrato sólo fue de tres meses, con la promesa de que el alcalde Ospina les iba a conseguir una planta de reciclaje para que pudiesen sostenerse sólos. Sin embargo, desde el mes de enero se encuentran sin trabajo. “Nosotros no le estamos pidiendo nada a nadie, para qué nos sacaron del basuro, con eso vivíamos y no teníamos la necesidad que rogarle a nadie para que nos diera trabajo, expresó Isabel Gómez, líder de los antiguos recicladores de Navarro. El sector de la salud no se salva. La crisis en todos los hospitales es grave y algunos están al borde del cierre. Aunque el caso del hospital Universitario del Valle no es ese, en los últimos meses han sido despedidos 300 trabajadores, además de que algunos a empleados se les adeudan salarios. Es la anterior una somera radiografía de lo grave que es el panorama del desempleo en el Valle y las consecuencias que ello traerá teniendo en cuenta que toda esta población disponible se convierte en caldo de cultivo para alimentar el conflicto que vive el país y la ola violencia que sufre el Valle del Cauca y particularmente Cali.

uno sabe que es lo que tiene que hacer, porque mis hijos no los puedo dejar morir de hambre”, dijo un reciclador del antiguo Navarro. El panorama no es bueno teniendo en cuenta que se avecinan más reformas administrativas en otros municipios del Valle, como Cali, además de recortes en otras empresas, como lo manifestaron los integrantes de los sindicatos de Sidelpa y Argos ,según lo han podido establecer con las centrales obreras de otras empresas. También, el presidente de Unimotor anunció que una vez salgan en su totalidad los buses de servicio público, toda la economía informal que gira alrededor de estos buses, como los vendedores ambulantes, mecánicos, calibradores, vendedores de chance van a aumentar las toldas de desempleo, particularmente en Cali, situación que elevará las el número de desempleados en el departamento. Por su parte el presidente de la CUT manifestó que no se trata de ser alarmistas, sino de que la situación es más grave de lo que parece, teniendo en cuenta que el Dane considera como personas empleadas a las que laboran en la informalidad o el


Tema central

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

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pleos, el 78% de ellos en Cali

o azota a Cali Las trabajadoras de Emsirva que quedaron cesantes protestaron masivamente en abril.

Fotos: Adriana Corrales, Sofía Carvajal y especiales para Paréntesis

Las amenazas de privatización que caen sobre las Empresas Municipales de Cali, Emcali, tienen en alerta a la población.

ones por la arbitraria liquidación de la Empresa de Servicios Varios, Emsirva, ordenada por el gobierno de Álvaro ali se movilizó contra esa decisión, en una demostración que, como se ve en la foto, congregó a miles de personas. Finalmente, para el país las cosas tampoco van muy bien. Las consecuencias de la disminución en un 0,7% del Producto Interno Bruto y la reducción de las exportaciones en un 13% por ciento, especialmente con socios estratégicos como Venezuela y Estados Unidos, complican aún más el panorama. Analistas económicos creen la situación empeorará, pues el precio de los combustibles no rebaja sustancialmente por capricho del gobierno, y a ello se suma el fracaso de la política de generación de empleo de Uribe a través de la reducción de las horas extras. Muchos cren que más que una solución para la generación de empleo fue el pago del Gobierno a los grandes empresarios por haberlo apoyado en su candidatura a la Presidencia de la República. “Evidentemente el recorte de las horas extras nocturnas realizado a través de un reforma transitoria a la Ley 789 en el 2002 y que tenía como propósito generar 600.000 nuevos empleos no ha tenido éxito y, por el contrario, hoy hay más colombianos y vallecaucanos desempleados, y eso lo demuestran las cifras”, manifestó River Franklin Legro, representante

El primero de mayo estudiantes de colegios como Santa Librada acompañaron a los trabajadores en la conmemoración de su día.

Álvaro Vega, presidente de la CUT-Valle, dijo que 1.620 obreros de galerías quedaron cesantes. El proyecto de ley que pretendía reformar esa ley fue archivado por la bancada uribista en el Congreso de la República, obedeciendo la orden dada por el Presidente, quien se mostró iracundo ante la posibilidad de que la norma fuera modificada y se reestablecieran las horas extras y el recargo nocturno. Cali vive una época de crisis en materia de empleo, pero al mismo tiempo de rechazo social a las políticas privatizadoras del Gobierno.

Multitudinaria y muy colorida fue la marcha con ocasión del Día Internacional de los Trabajadores por


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Diversidad

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

ENTREVISTA. Habla Consuelo Malatessta, líder de la comunidad Lgtb tercera, consecuencia de esta segunda, es pensar en ¿qué oportunidades se me cierran? Es la supervivencia… que tiene que ver con el contexto excluyente en el que vivimos.

“En ninguna parte está escrito que tenés que ser heterosexual o si no te matan. La lógica de la exclusión ha determinado que vivamos situaciones de aniquilación”, dice. “Ser lesbiana es el ejercicio más revolucionario”, agrega.

-- ¿Cómo se vive la soledad? -- La soledad es una amenaza constante. Si lo es para heterosexuales teniendo muchas más posibilidades de emparejarse, de tener hijos, para personas homosexuales la posibilidad de la familia es compleja, no solamente porque no tiene la aprobación legal, sino porque tampoco tiene la legitimidad, y eso nos deja con muchas posibilidades de ser solas o de envejecer solas y por eso es un miedo, es una amenaza real. Yo creo que es un tema bien doloroso y complejo, porque además es consecuencia de una sociedad excluyente. La amenaza de la soledad no se da por ser homosexual sino porque está en un contexto que lo excluye y le deja pocas posibilidades.

Consuelo Malatessta es una socióloga, investigadora y activista política que desde su lugar de mujer lesbiana, feminista y de izquierda lucha por el reconocimiento a la diversidad en cada ámbito de la vida, especialmente el sexual. Sabe que ser lesbiana es una forma de ser mujer, que su momento histórico es ahora y que su causa es el derecho a ser. Dentro de sus placeres está hablar, observar los episodios de la cotidianidad, escuchar y bailar salsa, disfrutar de una cerveza fría y montar en bicicleta. Su compromiso es con ella y con las personas que se dan la libertad de ser y de exigir que se les respete lo que han escogido ser. Sabe que la política está en todo y que un ejercicio formal, desde un sector como el Polo de Rosa, y social, desde el sector Lgbt, puede hacer la diferencia para que en un tiempo, ojalá no muy distante, ese mundo diverso por el que lucha la espere al abrir la puerta de su casa a cualquier hora, todos los días del año. --¿Cree que esa necesidad de clasificarse como sector Lgtb es una posibilidad que puede generar por un lado identidad, pero por otro lado exclusión? --Nombrarse es importante. La clasificación es una estrategia de visibilización, una estrategia política; no solamente frente a la administración pública sino ante la sociedad misma. No es lo mismo que nos paremos frente a un gobierno local y exijamos una política pública para un sector poblacional que tiene unas características particulares y que por esas características tiene una forma de exclusión y de violación de derechos específicos, a que nos paremos frente a un gobierno local y le digamos que somos un mundo de gente que no nos llamamos de ninguna manera. --¿En qué acciones concretas podría evidenciar en la ciudad y en la vida cotidiana la exclusión hacia el sector Lgtb? --En la vida cotidiana la exclusión se vive en todos los espacios de relacionamiento

“Ser lesbiana es otra forma de ser mujer” de exclusión de una persona homosexual la vive en su casa, generalmente cuando su familia no reconoce su homosexualidad y mucho menos la acepta. En los casos en los que hay más avances te dicen: “Listo, bueno, usted es homosexual, qué le vamos a hacer”. Son los mejores casos, “pero que su abuela no se entere, que su tío no se entere, no nos vaya a hacer pasar vergüenzas, que jamás lo vayamos a ver vestido de mujer”. En general, lo que te quieren decir con eso es “respétenos las casa”, y si vos sacás eso del plano de la homosexualidad pues cuando a alguien le están diciendo eso le están diciendo: “Sea lo que no es”. Otro espacio que sigue promoviendo la exclusión es la escuela, permeada por una lógica católica- cristiana que solamente reconoce una posibilidad desde la norma heterosexual. Con burlas, con palabras, con apelativos como la “mariquita”, “la niña” al hombre adolescente. O el caso de la niña adolescente a la que sus compañeros le gritan “marimacho” o “niño” y ni siquiera hay una evidencia de que sea homosexual sino porque le gusta un deporte como el fútbol. Entonces ese

dencia de no reconocimiento. --¿Cómo se manifiesta la homofobia en Cali? --Cali desafortunadamente tiene, en términos de estadística nacional, según el último informe de Colombia Diversa, el registro más alto de asesinatos a personas por ser homosexuales. En ninguna parte está escrito que tenés que ser heterosexual porque sino te matan o te agreden, pero la lógica de la exclusión ha determinado que personas homosexuales vivamos situaciones de violencia, agresión e incluso situaciones de aniquilación. No es para nadie desconocido que hay sectores de la sociedad que se organizan para hacer “limpiezas sociales”, para acabar todo lo que es “anormal”, todo lo que se sale del orden social y entre los sectores a eliminar pues están también las personas que rompemos las normas sexuales. -- ¿Es un mito que los h o m b re s h o m o s ex u a l e s quieren ser mujeres y que las mujeres lesbianas quieren ser hombres? -- Sexo biológico es como naces: hembra o macho. Ser

Foto: Sofía Carvajal

Por Sofía Carvajal (*)

trucciones socioculturales. El modelo en el que vivimos nos ha dejado solo dos opciones: ser mujer o ser hombre, además de oponerlos entre sí, poque si no sos hombre. Entonces sos mujer y para ser hombre o mujer debes tener ciertas características. La mayoría de los hombres homosexuales se ven a sí mismos como hombres, se sienten hombres, se visten como hombres y les gusta ser hombres, la diferencia es que su afectividad, su erotismo, su genitalidad, o sea su orientación sexual, la viven con otro hombre. La mayoría de las mujeres lesbianas se sienten mujeres, les gusta la feminidad, no les gusta ser hombres, no quieren ser señaladas como hombres y la diferencia es que orientamos nuestra sexualidad y erotismo hacia otra mujer. Es otra forma de ser mujer. -- ¿Cuáles considera que son las tres cuestiones más complicadas de afrontar para que una persona homosexual se acepte a sí públicamente? -- Una de las cosas más complicadas es sentirme diferente en público, es una tensión conmigo misma. La segunda es

-- ¿Qué tiene que ver una orientación sexual con política? -- En un contexto excluyente, donde se mata, incluso, por una orientación sexual, la política es una estrategia importante. Entendemos que la política está en todo, en la conversación con el vecino o la vecina, pero en un nivel un poco más formalizado de lo político está un partido político, que, entendido como una organización social formal que pretende representar los intereses de sectores poblacionales, se vuelve una opción desde donde podés exigir y tener incidencia política en la realidad de la sociedad. -- ¿A qué hace referencia el nombre del Polo de Rosa? -- En la época del genocidio Nazi a los homosexuales se les clasificaba con un triángulo rosado, también a prostitutas y otros sectores de lo que ellos llamaban delincuentes. Cuando arranca el Polo de Rosa se piensa que tiene lógica reivindicar nuestros derechos y evidenciar que históricamente ha habido exclusión y homicidios a razón de la orientación sexual y de género. -- El Polo de Rosa es la expresión Lgtbi del Polo Democrático Alternativo ¿Cómo llega allí? -- Para mí ser homosexual, ser lesbiana particularmente, es un ejercicio político, es el ejercicio más revolucionario que yo puedo entender, porque es romper con la norma máxima de tener que ser heterosexual. He entendido la izquierda como un lugar lógico, un sitio natural político para las personas homosexuales, las mujeres y en general para todos los sectores excluidos y el único partido que ha dado la pelea aquí por ser una alternativa de izquierda es el Polo Democrático y yo entiendo que es un lugar desde el que tengo que dar una pelea.


Diversidad (Viene de la página 14).

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Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

CRÓNICA. La historia de un hombre doblemente preso

-- ¿En elecciones a qué le apuestan? -- Le apostamos a un proyecto político diferente al de Uribe. Independientemente de que sea Uribe o su ex ministro de Agricultura o cualquiera de sus elegidos es un proyecto uribista. El país no puede pasar otros cuatro años con un proyecto ultraneoliberal, con la avanzada de la derecha, entonces le apostamos a frenar eso, a tener un candidato o una candidata que saque adelante la propuesta de ideario de unidad del partido. -- ¿Una persona debe reconocerse como homosexual para participar del Polo de rosa? -- No. El requisito es entender la diversidad como una oportunidad. Tenemos dos categorías: simpatizantes y activistas. En los y las simpatizantes hay muchos heterosexuales que piensan que es una causa justa y que hay que camellarle desde la izquierda y hay activistas que son personas mucho más comprometidas y que pueden ser heterosexuales. --¿Cuál es el momento más significativo en tu vida? Un momento muy significativo fue cuando hablé con mi mamá acerca de mi orientación sexual. Ella asumió una postura muy particular, porque ya había hablado con toda la familia, lo habían conversado y ella había dado directrices como: “Jamás ir a hacer un comentario negativo”. Y me dijo algo así como: “Tu papá está dispuesto a pagar unas terapias sicológicas”. Entonces yo me asusté porque pensé en que es la reacción de todo el mundo, pensar que estás enferma. Y ella me dijo: “Sí, es que él quiere que vamos todas y no sabemos si vos misma nos podés hacer esas terapias o nos recomendás a alguien”. Eso fue muy impactante para mí, me puse a llorar porque estaba muy conmovida de ver que mi mamá entendía la homosexualidad como un problema de los demás y no mío. -- ¿Un sueño? -- Yo quisiera que a mí me tocara vivir en una sociedad en la que las personas homosexuales, lesbianas, gays, bisexuales, trans tuvieran todas las oportunidades que tienen las personas en todas las dimensiones de su vida, mi sueño es ejercer la ciudadanía plena.

‘Marcela’, en la cárcel de su propio cuerpo Por Lina María Pérez (*)

Después de pasar por las oficinas, la puerta del patio principal y llegar a la sala de taller estaba él, sentado en una silla arreglándose las uñas de los dedos de los pies, el esmalte era color rojo escarlata y sólo se había pintado las uñas del pie izquierdo. En su acta de nacimiento, en su cédula y en su ficha de entrada al penal dice Carlos Mario Alarcón, pero ese nombre no le gusta, prefiere que lo llamen ‘Marcela’. ’ M a r c e l a’ e s t á r e c l u i d a en la Cárcel de Hombres de Villahermosa. Hace tres años planeaba viajar a Miami con 50 pepas de cocaína en su estomago. “Si lograba llegar con esa droga conseguía la plata para ponerme las tetas que quiero”, afirmó ella, quien asegura que es “toda una mujer atrapada en un cuerpo de hombre que no le corresponde”. “Los nervios se cagaron todo y esta pinta de marica que tengo no ayudó mucho para lograr pasar el primer registro en el aeropuerto de Cali”, dijo mientras destapaba el esmalte para terminar de pintarse las uñas del otro pie. El primer día que ingresó al penal, ella, ¿o él?, sintió que daba su primer paso al cielo. Tenía más de mil hombres para encontrar la pareja que desde que salió del closet había estado buscando en la calle, y ahora tenía mucho por escoger. Pero al cerrarse tras ella la última reja se dio cuenta de que a esos más de mil hombres precisamente no les salían alitas y aureolas. “Son unos hijos de puta –afirmó golpeando fuerte el frasco del esmalte contra la mesa–, son igual de maricas que nosotras, escondidos en el día y en las noches nos mandan a llamar para que les hagamos las cochinadas y perversiones que no son capaces

“La vida en Villahermosa no es fácil, no sólo por estar encerrada y vivir con delincuentes, sino por estar encarcelada en este cuerpo que no me pertenece. Aquí sólo pedimos que nos traten como mujeres, no como locas emplumadas”.

Las condiciones de hacinamiento hacen más difícil la vida en los penales del país, como el de Villahermosa, donde está ‘Marcela’.

Cuando estaba libre, Marcela trabajaba en las tardes en una peluquería del barrio La Selva y en las mañanas realizaba un curso de estética en una “academia de garaje”, como ella le dice. Al cumplir 23 años decidió salir a rumbear a la Avenida Sexta a una discoteca gay que estaban inaugurando y fue ahí donde conoció a “don Carlos”, el hombre que le aseguró que le daría la plata para terminar de hacerse el cuerpo de mujer que tanto quería. “La verdad, yo pensé que el viejito me quería para otra cosa. Pero todo me lo pintó muy fácil, lo único difícil era tragarse esas hijue-

para que no se estallara ninguna, porque ahí si me quedaba sin tetas y sin nada”. Se rio mientras tapaba ese frasquito de esmalte que se estaba acabando y su olor ya era incómodo. “Cuando me cogieron en el aeropuerto en lo único que pensaba era cómo me iban a sacar esa maricada del estomago y pues claro que ya no iba a tener mis tetas nuevas. De don Carlos hasta el sol de hoy no sé nada”. Mientras ella hablaba yo miraba las paredes con humedad, la pintura de las rejas descascarándose y los dos guardianes que me esperaban afuera del cuarto donde estábamos. Había un des-

Foto: Lina Pérez

-- ¿Cuál es la apuesta política del Polo de Rosa? -- La apuesta del Polo de Rosa es la diversidad. Es una apuesta por entender la diferencia como una oportunidad de ser una sociedad más incluyente, una sociedad realmente democrática, porque no podemos hablar de una sociedad democrática sino hay libertad sexual, por eso el lema del Polo de Rosa es sin libertad sexual no hay libertad política. ¿Cómo podés estar en un contexto democrático en dónde no podes amar a otra persona de tu mismo sexo?

dijo que eso era normal por esta época de invierno, que muchas veces la cárcel se inundaba y había muchos reclusos que dormían en colchonetas en el piso, con las ratas nadándoles encima. “La vida aquí no es fácil, no solo por estar encerrada y vivir con violadores, asesinos y ladrones sino por estar encarcelada en este cuerpo que no me pertenece. Aquí no nos tratan con respeto y nosotras solo pedimos que nos vean y nos traten como mujeres, no como locas emplumadas regando pinzas, sino como mujeres”. “Cuando llega un nuevo interno acusado de violación a niños siempre nos escogen a nosotras para que los inauguremos; mejor dicho, para que les hagamos lo mismo por lo que están ahí. A mi no me gustan esas cosas, porque nosotras somos homosexuales no prostitutas, además ni nos pagan”. Al darme cuenta de que Carlos Mario si sentía como mujer, se preocupa por el arreglo de sus uñas, por depilarse toda zona del cuerpo que pueda delatar su lado masculino, también me di cuenta de que su vida detrás de esas rejas es una miseria, recibiendo burlas y risas cada vez que piden que las llamen “niñas” y que no las traten tan “tosco” como al resto. “Aquí todos son varones y nada de maricaditas, los aretes y el rubor, pa´ la peluquería”. Así es como les dice el guardián del turno. En las mañanas, ‘Marcela’ ayuda en la granja y en las tardes asiste a talleres de pintura. “La vida aquí es un tedio, si una no hace algo pierde al año porque no obtiene la rebaja en la pena”. Dentro de tres años Carlos Mario Alarcón espera salir nuevamente a la calle y conseguir la plata para que, así como él, ‘Marcela’ pueda salir de su propia celda.


16 Cuando tenía cinco meses de embarazo, Patricia López se dio cuenta de que su esposo estaba en la lista negra de unos tales paramilitares, un nuevo actor armado que había entrado en el conflicto bélico desatado por guerrillero y militares y que por lo tanto su vida, la de sus futuros hijos y la de su esposo corrían peligro. A ocho horas de San José del Guaviare, capital del Guaviare, se encuentra Tomachipán, un pequeño pueblo de unos 400 habitantes, desde donde llegan a diario noticias de guerra y del que, incluso, se ha dicho es el sitio donde las Farc mantienen en cautiverio a la mayoría de los secuestrados. Esta inhóspita vereda de milagro se puede encontrar en algún mapa, allí la ley la impone el más fuerte, Estado es una palabra desconocida por sus habitantes y el sosiego es tan escaso como sus pobladores. Con la llegada de los paramilitares a Tomachipán fueron muchas las familias que tuvieron que abandonar sus tierras, sus pertenencias, su espacio, su vida, y entre ellas se encontraba la de Patricia López, una caleña enamorada de la vida rural y cansada de los dolores de cabeza urbanos que un día decidió radicarse por completo junto con su marido en el departamento del Guaviare, sin sospechar que lo que parecía la cura para las migrañas producidas por la urbe, terminaría convirtiéndose en una de las peores tragedias que puede soportar el ser humano, el desplazamiento forzado. Cada día que pasaba en Tomachipán se tornaba tenso, por la pugna territorial de paras y guerrilla. Fue en ese momento cuando comenzaron las amenazas de muerte con fines económicos y territoriales en contra de los pobladores. Juan Domínguez, esposo de Patricia, fue uno de los primeros en recibir las advertencias de los paramilitares, pues contaba con ciertos privilegios que dentro de la región eran escasos. Las extorsiones y daños producían zozobra en su familia, a tal punto que la única salida posible para salvar su vida y la de los suyos era abandonar todo lo que tenían. Así lo hizo, salió de Tomachipán hacia San José del Guaviare en voladora, una pequeña canoa de fabricación rudimentaria y poco segura. Para llegar a su destino debía recorrer aproximadamente ocho largas horas de navegación y de angustias, no sólo por el peligro casi inminente del ser descubierto, sino también por la incertidumbre acerca del destino de su esposa y de sus dos hijos, próximos a nacer. Luego de varios días de viajes, de noches llenas de recuerdos y temores por fin llegó a Cali, en donde sus padres lo esperaban conocedores de su situación y la de su familia. Paralelo a la llegada de Juan a Cali, Patricia daba a luz a sus dos hijos gemelos, Mario y Juan, en medio de angustias y difíciles condiciones. Ya habían pasado diez días desde la partida de Juan y Patricia no recibía noticias de él, hasta que una mañana, desde uno de los pocos teléfonos existentes en la vereda, recibió la llamada de su esposo, quien dio el visto bueno para la segunda huida, la de su esposa y sus hijos.

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Reportaje. Las peripecias vividas por Patricia López y su familia en una zona de guerra

Tomachipán,

un sueño desplazado

Fotos: Diego Fernando Zapata

Por Diego Fernando Zapata (*)

Conflicto

Procurando escapar al bullicio y a las dificultades de la urbe caleña, Patricia López y su esposo llegaron a un caserío perdido en el mapa del Guaviare, Tomachipán. Allí creyeron haber encontrado paz, trabajo y disfrute de la naturaleza. Pero el conflicto armado los desplazó.

A ocho horas de San José del Guaviare está Tomachipán, un paraje de únicamente 400 habitantes, de cuya hermosa naturaleza se enamoraron Patricia y su esposo, pero de donde tuvieron que huir por el asedio de los grupos paramilitares. habían planeado. Pero aún existía un problema: ¿cómo huir con los niños en voladora?, es demasiado peligroso, por lo largo del trayecto y por los peligros naturales y subversivos que se pudiesen presentar en la ruta. Pero aún existía una posibilidad. Tomachipán, a pesar de ser una vereda casi inexistente, cuenta en sus perímetros rurales con una pista de aterrizaje, a donde llegan avionetas con víveres, medicamentos y gentes que vienen de otros lados. Pero, ¿cómo pagar un pasaje en avioneta, si Patricia no tenía un solo centavo y las pertenencias suyas y las de su esposo estaban prácticamente en poder de los paramilitares? Parece ser que el destino, Dios, el ser supremo, el creador del mundo, o quien fuere que maneje los hilos del destino, estaba a favor de Patricia. ¡Ella era muy conocida por las azafatas de las avionetas! Una mañana cualquiera llegó a la “pista de aterrizaje” con uno de sus dos hijos entre brazos y con el otro en un improvisado coche hecho de madera y con dos almohadas que

dos por las innumerables rocas del camino. Cuando las azafatas la vieron, de inmediato preguntaron por su esposo, del por qué venía sola con sus dos hijos, y en esas condiciones. Sin más respuestas que lágrimas y suspiros, Patricia empezó a recitar el libreto del supuesto abandono de su marido: “No, ese desgraciado se fue para Cali para encontrarse con la mosa y me dejó a mí y a mis hijos solos”. Ante las lágrimas y el discurso de Patricia, en el rostro de las azafatas se dibujó un gesto de compasión mezclado con rabia hacia lo “hecho” por Juan, quien fue calificado por las efusivas palabras de las atónitas “confidentes” como un Hijue... acompañado de las típicas palabras femeninas: “Es que sinceramente todos los hombres son iguales”. Para fortuna de Patricia, su actuación dio los frutos esperados. En típico gesto de solidaridad femenina las azafatas ofrecieron llevarla completamente gratis hasta San José del Guaviare y de allí hasta Cali “Pa’ que busque a ese Hijue... y lo haga responder por sus hijos”.

Hoy Patricia trabaja en programas de desplazados y ayuda a la comunidad, especialmente a los niños, en Cali.

Cómo fue la partida Con sus hijos recién nacidos, Patricia fue auxiliada por azafatas del único avión que llega de vez en cuando a la zona. Así pudo retornar a su ciudad natal. Cali en donde fue recibida por su esposo y la familia de éste. Luego de un tiempo de estar en la ciudad, Patricia se dio cuenta de las ayudas que el gobierno prestaba a las personas en situación de desplazamiento. Acudió a la UAO, en donde no recibió respuestas positivas, dizque porque ya llevaba mucho tiempo en la ciudad (un mes) y además, primero tenían que verificar si realmente ella era una desplazada. Desconcertada, entró a hacer

organización creadas por y para que los desplazados tengan representación en la esfera político–social, luchen por los derechos y beneficios mínimos que todo ser humano merece, ya que el Gobierno no muestra soluciones claras a las problemáticas existentes. Desde hace cinco años Patricia trabaja allí por los desplazados, construyendo con ellos una verdadera sucursal del cielo en la que todos tengan un pedacito de gloria.


Conflicto Cali, mayo-junio de 2009

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Paréntesis

Reportaje. Pobladores del Cauca hurgan montañas, socavones y ríos en pos del oro Todos los días, desde tiempos inmemoriales, muchos de los habitantes (en su mayoría mineros) del municipio de Suárez, en el departamento del Cauca, desempolvan sus bateas y vasijas embarradas para irse a extraer oro de las profundidades del río o de las escabrosas minas que tiene su territorio. El río Cauca es su segundo hogar, como lo es también el Ovejas. Minas como Paso Bobo, Marabel, Casa Máquinas o la de Merejas se convierten también en lugares muy ocupados por ellos, donde con diligencia trabajan más de diez horas diarias con el fin único de extraer el metal más precioso a lo ojos de la mayoría de las personas, el oro. Quizá muchas de esas personas luzcan las joyas terminadas con orgullo de ostentar poder, pero nunca se han detenido a pensar que detrás de esos cuarenta gramos de oro que se utilizaron para elaborar esa cadena de oro que lleva puesta confluyen sudor y lágrimas de cientos de personas, que para sobrevivir ponen en peligro su vida diariamente con el fin de sacar el metal de las entrañas de la madre naturaleza. Esas entrañas están plagadas de oro, el potencial aurífero es incalculable, las personas viven encima del preciado metal, pues en el casco urbano se han hecho cateos que lo demuestran. La mala distribución de las ganancias y la injusticia en lo social es la preocupación hoy en día en la tierra de Salvajina.

La forma

Hay muchas técnicas para conseguir el metal. Ismael Juanillo, minero de profesión y habitante del casco urbano de Suárez, habla con autoridad sobre el tema. “Siempre he sido minero, desde muy pequeño lo hago y lo mejor de este oficio son las múltiples maneras de llevar lo a cabo”. Las más conocidas entre los pobladores dedicados a este oficio son la minería, que consiste en ingresar en socavones de hasta cuarenta metros con herramientas como cinceles, martillo, porras, picas y palas para golpear con vehemencia las paredes, que ocultan en vetas (cuna del oro en las rocas) los filones tan codiciados y así, después de un proceso de aplastamiento de estas rocas y posterior lavado, sacar de las peñas el metal. El barequeo es otra de ellas, quizá una de las menos peligrosas, y consiste en sacar material del lecho del río, o tierra sobrante de las minas que desechan los ´topos` humanos, donde exista corriente fluvial y lavarlo de una manera rústica con las manos, hasta ver brillar las pepitas de oro en el fondo del instrumento como fiel prueba de que ese día habrá alimentos y sustento para sus

Fotos:Darwin Ávila

Por Darwin Ávila (*)

Pobreza + oro = Suárez “El cuento consiste en ubicar las vetas de oro en las minas, en el río o en las montañas, donde haya del ‘amarillo’, y luego, en el caso del barequeo, se mueve la batea circular y rápidamente para que vaya apareciendo el metal liviano”, explica uno de los expertos de la zona. “El cuento consiste en ubicar las vetas de oro en las minas, en el río o en las montañas, eso es lo de menos, lo importante es que se sepa que hay algo del “amarillo” (así lo denominan en el argot popular), luego, con pericia, en el caso del barequeo hay que mover la batea circular y rápidamente y así los minerales, por ser más livianos que los metales, dan paso a éstos, en este caso el oro se va filtrando y al final queda y brilla en el fondo para alegría del barequero”, dice Juanillo, dando explicaciones casi científicas del por qué logran obtener los filones de oro en el lavado. Otra manera es mediante las dragas, que con un alto costo, producto del alza del combustible, necesario para hacer funcionar las motobombas, absorbe material del fondo del río, con la ayuda de un buzo que sostiene la manguera por la cual sube la tierra hasta la superficie y con la fuerza de su boca sostiene otra manguera que le suministra el aire necesario para no fenecer en el intento, eso sí soportando fríos extremos y arriesgando su existir en un ir y venir de burbujas sofocadas. Siendo estos métodos los más utilizadas, se convierten desde todo punto de vista en algo demasiado arriesgado para los mineros, que por lo artesanal del caso utilizan

para la extracción. Esto, sumado a los derrumbes de las minas, las fuertes corrientes de los ríos y la inclemencia del clima actualmente intensifican el peligro y ponen en riesgo la vida de los mineros

Para todos

Miles de habitantes de Suárez, en el Cauca, practican el barequeo

Este tipo de actividad no excluye género raza ni edad. Hombres, mujeres cabeza de hogar y niños son iniciados desde temprana edad en el arte del barequeo, por tradición, pero también por necesidad. Jhonatan Moreno es todo un experto en buscar oro en la orilla del río. Su primera batea se la regaló su padre a la edad de ocho años, hoy, con diez, alterna sus estudios en la escuela de la localidad con la minería. “Mi jornada comienza a las siete de la mañana en el salón de clase, aproximadamente a la una de la tarde ya estoy en mi casa almorzando para así después de una media hora poder ir al Cauca para sacar oro”, manifiesta Moreno. Lo m i s m o s u c e d e c o n Dioselina Reyes, que siendo madre de cinco hijos varía de actividades diarias al pasar de la cocina al barequeo en menos de dos horas, pues el río queda a cien metros de su casa y dice que no se puede desaprovechar un oficio que le puede generar unos pesos de más.


18 El último sábado de cada mes vuelve a ser el ‘gallo del patio’, engalanado y con sus pollos listos para la pelea. Don Hugo Salamanca abre las puertas de una casa vieja y tradicional de Florida, Valle. Esta casa de puertas de madera, paredes de adobe pintadas con una cal envejecida por los años y curtidas por la humedad es cada primer y último sábado del mes el lugar donde se libera la más pura adrenalina que generan en sus expectantes apostadores dos gallos en el campo de batalla. Vendedores de la plaza de mercado, carniceros, tomateros, algunos actores de la vida pública del municipio y los muchos visitantes de Corinto, Miranda, Cerrito y demás jurisdicciones del departamento son los encargados de levantar los ánimos al pasar de cada segundo en los interminables y angustiosos 15 minutos que dura la pelea de gallos. Empieza la noche y con ella llegan los jugadores. La casa, que es un hogar entre semana, se convierte en el lugar donde se congregan los más intensos sentimientos, junto con la vivencia de anécdotas que constantemente se recuerdan, en especial mientras se prepara a los animales para su –en muchas ocasiones- único debut. Las apuestas van a comenzar, curiosamente y no como fruto de la casualidad. Los contrincantes se ubican en esquinas diferentes de la casa, cada uno concentrado en su animal y cuidadoso de cada detalle para no cometer errores. La casa tiene un solar lleno de matas, en el centro hay una mesa y una mujer de unos 50 años, maquillada como una muñeca, con una baraja de cartas en la mano hace el papel de joker. Con la mirada siempre por encima de las gafas entrega a los apostadores de naipe sus respectivas cartas. Las rancheras, los corridos prohibidos y uno que otro bolero son los encargados de amenizar la jornada, la cerveza, el aguardiente y el humo del cigarrillo que se desvanece al resplandor de las lámparas no pueden

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Crónica: Cada mes, en Florida, una casa de familia se convierte en gallera

Entre gallos y apuestas

Foto: Jonhatan Sánchez

Por Jonhatan Sánchez (*)

Región

“Sáquele los ojos”, grita un apostador. “Upa, gallo”, responde otro... Mientras tanto, entre el zumbido de voces, se escucha al árbitro que dice repetidas veces: “Ocho minutos, señores, ocho minutos, señores”. faltar, el ambiente es de cantina, las esposas, como en un ejercicio cultural, acompañan a sus maridos sin chistar palabra, aunque en algunas ocasiones hacen sus propias apuestas con autonomía. Los gallos ya están ‘empiojados’, cada uno de los galleros ha encerado las espuelas y las ha calzado a su pollo, los miden una vez más para corroborar que tienen el mismo tamaño, y camino al círculo de arena cruzan por debajo de la pesa en la que minutos antes habían cotejado el peso de los animales. Trescientos mil es el valor de la apuesta. No se muestra dinero, no se firman papeles, no hay sino testigos, con la palabra basta, los gallos van

al ruedo, pero antes dice don Hugo: “Deje que el gallo picotee ese pollo para que después se busquen”. Luego de un roce entre las aves, van a tierra, se activa el reloj y se enciende un bombillo, el conteo regresivo ha comenzado y con él la algarabía de los asistentes. “Sáquele los ojos”, grita un apostador. “Upa, gallo”, responde el otro. Hay discusiones indirectas, don Hugo y todos los que apuestan a su gallo tienen fija la mirada en el animal, como si el gallo obedeciera, todos le dan ordenes. Mientras tanto, entre el zumbido de voces, como si fueran las ánimas y el cantar de los animales que están en la espera para contrapuntear, se escucha la voz del árbitro que dice

repetidas veces: “Ocho minutos, señores; ocho minutos, señores”. También se logra identificar las negociaciones: “$50.000 a $30.000 pago”, ofrece un jugador, dando ‘gabela’ para que uno de sus homónimos se sienta más cautivado y así vaya en la apuesta con él. Es difícil explicar la extraña pasión que se despierta en cada uno de los apostadores cuando los gallos están en el escenario. Hay quienes gritan y aplauden, otros conversan con la soledad, hay quienes con la actitud dicen todo, se encuentran tahúres casi autistas, que gozan, como todos, en su intimidad mientras dos animales se liquidan entre sí. Se detiene la pelea, uno de los gallos ha perdido una de sus espue-

las. Sin embargo, los comentarios no cesan, su dueño se dispone a ‘empiojarlo’ de nuevo, mientras el juez le advierte que solo le queda una opción para cambiar espuelas. “Si vuelve a suceder tendrá que pelear sin espuelas”. Apostadores aprovechan para comer las empanadas que se preparan en la cocina de la casa, otros utilizan el entretiempo para conseguir el relevo de su derrotada cerveza, se escuchan los gallos cantar y otros atavían los pollos que piensan poner a jugar. Don Hugo sólo piensa en ser un buen anfitrión. En ganar. Se reanuda la pelea, quedan únicamente 120 segundos, la ansiedad ante tanta incertidumbre es general, todos esperan que la pelea no quede abierta, todos viajan en el tiempo, esperan que haya un ganador. Los minutos pasan y ninguno de los dos gallos cae, algunos disuelven las apuestas, se acaba el tiempo, el bombillo se apaga. En ese momento el reloj de arena entra en escena, todos, sin excepción, desean que en estos últimos tres minutos, entre salto y salto, entre picotazo y picotazo, uno de los gallos y sus apostadores resulte ganador. Al final, la pelea, en contravía de la ambición de los apostadores, queda abierta, ni ‘el colorao’ ni ‘el repelú’ caen, se le paga al juez y se inician una vez más los preparativos para una de las tantas peleas que se presentarán en esta noche de tragos, apuestas y de liberación de mucha adrenalina, que alimenta el morbo de los jugadores. Y así es como don Hugo cuenta sus experiencias de anfitrión, mientras entre él y sus colaboradores convierten una casa familiar y de arquitectura tradicional en un apostadero de gallos, que abre sus puertas a las 8:00 de la noche el último sábado de cada mes con su primera pelea y que las cierra nuevamente para volver a ser un calido hogar a las 4:00 de la mañana sin saber cuantas peleas cumplidas.

(*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.

Por Viviana D ‘haro (*)

Crónica vivencial. Un día recluida en el Hospital Psiquiátrico San Isidro de Cali

Eran las 10 de la mañana cuando entré por primera vez a ese lugar. Caminé un corto trayecto directo a la recepción, y sin haber llegado escuché: “¿A quiÉn busca?” Le respondí que era lo qué estaba buscando y me dio las respectivas indicaciones. Guardé el carné de visitante en el bolsillo derecho de mi pantalón. Caminé durante varios minutos por el hospital. El ambiente se tornó lúgubre. El silencio comenzó a apoderarse de cada segundo que transcurría. Sólo era posible escuchar el sonar de las hojas acariciadas por el viento. Mientras tanto, ellos iban de un lado a otro y susurraban. Algunos parecían tener un punto fijo con qué entretenerse. Ancizar, el auxiliar de salud, llegó a tiempo. Sabía quién era yo y por eso estaba preocupado cuando me vio entrar por la puerta principal. Me tomó de la mano y me dijo: “No se asuste”. Me llevó de inmediato hacia la zona de rehabilitación. Entre, pero nadie se percató de mi presencia. Resolví ver cada uno de sus movimientos y sentarme al lado del que me pareció más normal. -Y… ¿usted cómo se llama? -me pregunto Pacho, mi compañero de

unas tijeras. Yo le respondí: –¿Mi nombre?--. No es conveniente decir mi nombre, si lo hago me asesinan . Pacho, sin seguir el hilo de la conversación, acarició las tijeras, las miró detenidamente y con voz desesperante me habló: “Estas tijeras no sirven para cortar finamente, es mejor el bisturí”. En ese momento sentí miedo. Pensé que las tijeras en algún momento serían enterradas en mi espalda por él, que parecía tener impulsos maniáticos. Estaba alerta. Jorge se me acercó y me alegó varias veces. Nunca entendí por qué. Era el único paciente encargado de pegar las manualidades. Mientras lo hacía, de manera agitada repetía que por culpa del alcohol su papá los había abandonado. Traté de preguntarle sobre su historia, pero a los pocos segundos de entablar la conversación su mirada se perdía en el tiempo y como si nunca la hubiera contado, volvía a repetirla. Al rato llegó la enfermera. Comenzó a revisar las manualidades

Fotomontaje: Viviana D ‘haro

Haciéndome la paranoica

aquí?” Yo le respondí : “A mí me persiguen, siempre me persiguen”. Me levanté de la silla y me presenté por iniciativa de la enfermera. –- Hola, mi nombre es Carolina. Tengo 23 años y estoy aquí por una sencilla razón. Tengo un problema mental. Sufro de paranoia y vine a

lo que dije se quedaron mirándome. Ancízar se me acercó y me preguntó: “¿Está usted bien?, ¿no era pues periodista?, ¿por qué dice eso? ¿Por qué no les dijo quién era?” De inmediato le respondí: “Ancizar, no se preocupe, más tarde le cuento bien a que vine”.

más al grupo. Tuve que pensar en algún método para hacerlo más real. Comencé a caminar y mirar asustada, simulando que de verdad alguien me perseguía. Así pase cinco horas en el Hospital Psiquiátrico. De verdad me estaba volviendo loca. Personificar a alguien con problemas mentales parecía no ser sencillo, pero lo logré. Converse con cada uno de ellos. Me contaron sus historias, lo que sufrieron y cómo la ayuda de sus familias, los médicos y enfermeros los estaba sacando de ese mundo que solo ellos entendían. Al final, Ancízar nos reunió. Nos dio las medicinas y nos preguntó cómo nos habíamos sentido allí. Nos despedimos y me fui. Caminé de nuevo hacia la entrada. Mientras lo hacía sentí que por los pasillos alguien venía atrás mío, miré y de repente apareció Jorge y me preguntó: “¿Cuántas sesiones te faltan?” Sonriendo le respondí: “Cuando me mejore está paranoia, Jorgito”.


Cultura

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Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Entrevista en profundidad. Una tarde, en un almuerzo, con William Ospina: digestión literaria Por Luis Carlos Bermeo (*)

Foto tomada de El Colombiano

Al parecer la memoria conserva menos un recuerdo de los momentos compartidos y más unas palabras de los diálogos sostenidos con el otro. La conversación se registra fuera de tiempo y espacio, vienen a nosotros imágenes que traducen lo dicho, pero no nos llegan imágenes de cuándo y dónde se dijeron. Hoy vienen a mí las imágenes de un sábado 14 de marzo, en una tarde de 2009, cuando me encontré con el poeta William Ospina para sostener una conversación de la que seguro perderé los detalles, pero de la que guardaré siempre las palabras.

Las entradas

El lunes 2 de marzo había cumplido 55 años, por lo que decidí llamarlo a su celular para felicitarlo, aunque no el mismo día: hubiera sonado demasiado interesado y a nadie le gustan los sobradores. Sin embargo, ¿yo qué sé de su vida y con qué derecho me atrevo a llamarlo? Al inició conocí a William Ospina por la obra de un poeta que ambos tenemos en común: Aurelio Arturo. Fue por el año 2004, cuando alguien me regaló por primera vez Morada al Sur, de Arturo. Lo leí muchas veces sin preguntarme quién era ese poeta, sencillamente disfrutaba su poesía hecha de infancia y de paisaje, hasta que empecé a buscar otros que compartieran “el hechizo palpitante de aromas y de astros”. Así llegué al ensayo La Palabra del Hombre, que había escrito William Ospina y con el que ganó el Primer Premio de Ensayo Aurelio Arturo de la Universidad de Nariño (1982). Ospina fue quien me habló por primera vez de ese poeta nariñense del que yo sólo amaba su poesía, y en su forma de escribir comencé a amar también la vida y el país de ese poeta. Los textos de Ospina no son un crudo análisis literario, sino una expresión de su calidez. Así, decía: “La de Nariño es una extraña tierra. Tal vez a ninguna parte del país le es más aplicable esa observación de pintor que Arturo le dedica a su patria: ‘... bellos países donde el verde es de todos los colores...’”. Dos días después, el miércoles 4, fue cuando aproveché para llamarlo, marqué el número y luego de dos timbradas contestaron. Lo felicité diciéndole que a pesar de tener una obra ya amplia, su carrera apenas iniciaba, que un escritor a su edad apenas estaba saliendo de la pubertad del arte y nada más logré comunicarle, aunque me hubiera gustado recordarle un verso de Robert Browning: “Aún falta lo mejor, el final de la vida, el motivo del principio”. Él agradeció con un tono de sorpresa, no tanto por lo que yo le decía, sino por desconocer de quién venían esas palabras. Le dije mi nombre agregándole que lo llamaba desde Yumbo, allí fue cuando por asociación me reconoció. Antes de colgar le pregunté si pensaba ir a Cali por esos días. Sin pensarlo me dijo que sí, que la semana siguiente. De inmediato le pedí una entrevista y él respondió: “Llámeme la otra semana cuando esté allá”. Ya en el 2005, William Ospina se había convertido en mi interlocutor, porque la lectura es un diálogo, y a decir verdad nunca me he sentido solo mientras leo. Entonces ya había publicado ¿Dónde está la Franja

ma político y una aprehensión de la historia colombiana desde la cultura, también en un ensayo vigoroso, Lo que le Falta a Colombia, afirma sus posiciones cuando aclara: “Colombia, hay que decirlo, tiene una característica triste: es un país que se ha acostumbrado a la mendicidad, y ello significa que es un país que ha renunciado a la dignidad. No sólo hay mendigos en las calles; el Estado quiere acostumbrar a la ciudadanía a mendigar”. La necesidad de saber quién era William Ospina surgió cuando hablando de la infancia de Aurelio Arturo en el campo, recordó la suya y dijo que “perdido en esos yermos, yo he vivido noches espectrales en las que el cielo parecía mucho más cierto que la tierra”. Esos yermos se llaman Padua (Tolima), donde nació en 1954. Su padre era un farmaceuta liberal, con esposa y cuatro hijos que debido a la persecución política habían tenido que abandonar su pueblo cuando William tenía cinco años, primero para trasladarse al Líbano, y luego para establecerse en Cali, durante su adolescencia. De su infancia recordará el contacto con la naturaleza y con los fantasmas de la violencia. A pesar del desplazamiento que padeció su familia, fue un niño feliz, por eso afirma que “todo gran adulto es, sobre todo, un niño que ha disfrutado de la infancia”. Hacia el año 2006 me encontré con su libro La decadencia de los Dragones (2002). Allí elogia la lectura como un fin en sí mismo, como un deleite superior a los resultados que se obtengan con él. Durante ese año Colombia estaba en elecciones y apareció una Carta para Carlos Gaviría, el candidato del movimiento Polo Democrático Alternativo. En ella Ospina mostró su simpatía por las ideas políticas de Gaviría, al tiempo que evidenciaba su rechazo por el presidente candidato Álvaro Uribe, quien finalmente fue reelecto y como dijo Borges: “El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender”.

El banquete

Uno de los famosos Diálogos de Platón transcurre en un banquete donde Sócrates habla de poesía y filosofía con otros convidados. Así mismo sucedió cuando esa tarde de sábado llegamos al restaurante El Pedregal de Yumbo. Alrededor de la mesa estábamos

Un banquete con William Ospina

“Mi biblioteca es mala, muchos libros, pero pocos indispensables. Me falta buena parte de la obra de Joyce... No tengo las obras fundamentales de Tolstoi... No tengo suficientes diccionarios”. amigo del poeta que lo había traído en su Renault 12, acompañado de Iván Olano, su sobrino. También, Gloria Olave, la gestora cultural que logró convencer a Ospina de visitar el lugar, ella con su hija Paola Mantilla. William Ospina, el invitado principal, y yo, que de cierta manera no tenía por qué estar allí. Atrás del lugar las montañas verdes; enfrente, la carretera a La Cumbre; nosotros, adentro del restaurante un poco sudorosos por el intenso calor, notorio en el escritor acostumbrado al clima bogotano, que ahora tenía sus mejillas coloradas. Mientras se consumía una orden de pargo rojo con buen plátano y yuca para William, y otros platos como tilapia frita, churrasco, sancocho de pollo y sancocho de viudo para los demás, bocado a bocado, pregunta a pregunta transcurrió la entrevista. --Ursúa fue la primera novela que publicó en el 2005, luego vino El País de la Canela en el 2008, todas hacen parte de una trilogía acerca de la Conquista y Descubrimiento de América. ¿Cómo va la producción de la tercera novela, La Serpiente sin Ojos? --Voy más o menos bien, avanzando. Yo escribí una parte de La Serpiente sin Ojos mientras escribía El País de la Canela, porque necesitaba avanzar y porque para poder escribir lo que pasaba, tenía que saber un poquito lo que iba a ocurrir. Ahora ya estoy como mirando los primeros capítulos, pero falta por lo menos un par de años de trabajo. --La escritura de esas novelas significó la recopilación de gran parte de la historia de la Conquista de América. Entonces, como en un cuento de Borges, donde un hombre recuerda toda la historia de la humanidad, usted se dio a la tarea de Funes, el Memorioso. - No. Al comienzo me acordaba de más cosas. Pero no se puede confiar tanto en la memoria. -- ¿Vive solo? -- No, no solo, porque tengo Las Mil y Una Noches que me acompa-

--¿Cuál traducción de Las mil y una noches tiene? -Yo tenía la de Vicente Blasco Ibáñez, que fue la que yo aprendí a leer, pero ahora tengo la de Rafael Cansinos Assens, quien podía saludar a las estrellas en catorce lenguas clásicas y modernas. No era como esos doctores capaces de decir nada en todos los idiomas, era un saludo largo y no era “Hola”. (Al diálogo entró Fernando Duque, quien le preguntó cómo le había ido en el Hay Festival en Cartagena.) - -Tuve una conversación con Luis Sepúlveda, un chileno que escribió una novela que se llama El Viejo, que leía novelas de amor y es el autor latinoamericano más leído en Europa después de García Márquez. La semana siguiente ,después del Hay Festival, se ganó el premio más importante de la literatura española. Un premio como de 200.000 euros. Eso tiene que destruir cualquier carrera, ¿cierto? Habrá que leerlo. (En la parte de abajo del restaurante queda el balneario y desde allí sonaba una música insistente, a veces salsa, otras rancheras que por ratos invadían la conversación. En un momento de esos William aprovechó y pidió más plátanos para su sancocho). -- Uno de los poetas que ha determinado más su obra es el alemán Friedrich Hölderlin ¿Cuándo entró en contacto con su obra? -- Escuché hablar por primera vez de Hölderlin a Estanislao Zuleta, por allá en el año 74, cuando conocí a Estanislao en Cali. Cuando estuve en Francia me dediqué a leerlo en francés, mientras viví allá entre el 79 y el 80. Luego, en el verano del 80 fui a visitar la casa de Hölderlin en Tubinga, la torre en la que pasó sus últimos años. Ese fue un viaje muy importante para mí. Patmos fue el poema en el que Hölderlin estuvo más cerca de fundar una mitología, interpretando a Cristo para la tradición moderna occidental, tratando de descifrar el mito cristiano no para las iglesias sino para la poesía. Es sobre todo en ese poema donde

Cristo, no es el mito de la cruz, el de la redención, sino que el verdadero papel de Cristo en la civilización occidental es el mito de la ausencia. El momento más importante del mito cristiano es el momento en que Cristo asciende en cuerpo y alma, porque en ese momento se consumó la partida de la divinidad, la ausencia de la divinidad, lo divino se retiró del mundo y se replegó al cielo platónico y dejó a los hombres solos con la historia.

De sobremesa

-¿Y su biblioteca cómo es? -Mala, muchos libros, pero pocos indispensables, me faltan buena parte de la obra de James Joyce, buenas traducciones de los cantos Ezra Pound, no tengo las obras fundamentales de Tolstoi y algunos libros de Joseph Conrad, no tengo suficientes diccionarios, no tengo buenos libros sobre música. No soy un hacedor sistemático de bibliotecas, uno va consiguiendo libros a medida que van apareciendo, a veces por azar, por capricho, por necesidad, pero no siempre respondiendo a un esquema. Mis libros están regados por toda la casa, en orden, pero hay muchos en el suelo porque no caben en los estantes.

--¿Tiene una cifra de cuántos son? --Qué tal. Eso es lo menos importante.

(Acababa la tarde, y cuando ya tomábamos un café, todos menos William. Fernando nos cuenta que en una de las conferencias de Estanislao Zuleta, gran amigo de Ospina, había dicho que para él los mejores cinco poetas de Colombia eran: José Asunción Silva, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Luis Carlos López y William Ospina. Esto impresionó mucho al poeta, quien ya ganó el Premio Nacional de Poesía en 1991, tanto que nos dijo que era momento para hacer un acto de arrepentimiento por lo escrito. Al hablar por primera vez con un escritor se podría decir que sucede algo mágico. Comprobamos lo antiguo de esa conversación, porque desde el mismo instante que uno leyó una frase suya había iniciado el diálogo.)


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Universidad

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Noticia. ”No se puede confundir debilidad con humanidad”

Alan Jara, por el intercambio

Fotos: Darwin Ávila

El movimiento Mandato Estudiantil por la Paz reunió a más de 300 personas en los pasillos de la Facultad de Derecho de la USC con el fin de escuchar al dirigente Alan Jara. Éste se mostró conmovido por el acto de solidaridad con él y sus propuestas.

Muy concurrido estuvo el acto organizado en la Universidad Santiago de Cali, el 23 de abril, para escuchar a Alan Jara. Por Darwin Ávila Vanegas (*)

Que desfilen por los pasillos de la Universidad Santiago de Cali protagonistas del espectáculo, de la crema y nata de la sociedad o del Gobierno, es algo normal para la mayoría. Pero que Alan Jara, personaje político que duró siete años secuestrado y que está recién liberado, definitivamente no lo es. Esto se evidenció en la gran asistencia al foro denominado: Pongámonos de Acuerdo en el Camino hacia la Paz, que se llevó a cabo en los pasillos de la Facultad de Derecho de la

Santiago de Cali el pasado jueves 23 de abril. Estudiantes, docentes, administrativos y ciudadanos del común colmaron los pasillos del bloque 2, en un acto al cual asistieron alrededor de 300 personas. El evento, que fue convocado por el movimiento Mandato Estudiantil por el Acuerdo Humanitario y la Paz, que tuvo su génesis en la USC, contó con el apoyo de la Facultad de Derecho en cabeza del decano, Leónidas Pino. En la mesa principal estuvieron Alan Jara junto a su esposa,

“En este momento no debería haber más inamovibles, el intercambio humanitario no va en contra de la seguridad democrática”, dijo Jara.

Claudia Rujeles, además representantes del movimiento y los docentes Fernando Cruz y Carlos Flórez. Para Karen Perdomo, estudiante de psicología, el acto fue de gran importancia por su sencillez. “El hecho de que haya sido en los pasillos de la USC tiene una connotación, por el espacio neutro y democrático, los estudiantes fueron muy receptivos”. Respecto al ex gobernador afirmó: ”Chévere que él haya tocado el tema de los Colombianos y Colombianas por la Paz y que se sostenga en su

posición a favor del intercambio, en total a poyo a la senadora Piedad Córdoba”. Jará dijo que el deber del Gobierno es priorizar la vida de los ciudadanos y que no se puede confundir debilidad con humanidad. “En este momento no debería haber más inamovibles, el intercambio humanitario no va en contra de la seguridad democrática”, enfatizó. El dirigente político se sintió conmovido en la USC por la gran participación de estudiantes yl al finalizar, participó de un almuerzo servido en su honor. (*) Estudiante de C. Social de la USC

Noticia Jefes de prensa y periodistas, evaluados en investigación

Sólo el 38,7% de los periodistas caleños hace una valoración favorable de los atributos profesionales de los directores de comunicación, quienes son los encargados de dirigir los procesos de información desde las empresas hacia los medios de comunicación de la región. Esta es una de las conclusiones del juicioso estudio llevado a cabo por los profesores Germán Caicedo y Ronald Arana, presentado el 25 de marzo en la sede de Comfenalco Valle y denominado La Reputación de los Periodistas y los Directores de Comunicación en Cali. De acuerdo con el documento, el 62,7% de los directores de comunicación encuestados consideró que aspectos como la redacción, la oportunidad y la forma de presentación de los informes son aspectos satisfactorios y se ajustan a los estándares de calidad requeridos. La investigación contó con la participación de estudiantes del énfasis en comunicación organizacional de la USC.

Reseñas. Los libros en PARÉNTESIS La historia desde abajo

Nuestro largo conflicto

Por los caminos del periodismo

Acaba de aparecer el libro Bugalagrande, For mación Histórica de un pueblo valluno. Siglos XVII-XIX, del historiador Eduardo Mejía Prado. El libro, editado mediante un convenio de la Universidad del Valle y su Departamento de Historia con el Municipio de Bugalagrande, se inscribe en la escuela de historia local, una corriente académica que desarrolla investigaciones que recuperan la memoria colectiva de comunidades regionales, lo hace con todo el rigor del método histórico y procura acercar el conocimiento a las poblaciones con sencillez. Mejía Prado hace parte de las nuevas generaciones formadas en el Departamento de Historia de la Universidad del Valle, donde ejerce la cátedra de historia colonial colombiana, inspirado en los aportes que a la historiografía nacional han efectuado estudiosos como Germán Colmenares y Francisco Zuluaga. Nacido en Bugalagrande, magíster en historia andina y miembro del grupo de investigación Arqueodiversidad, Mejía Prado es autor, entre otros, de los libros Origen del Campesino Vallecaucano. Siglos XVIII y XIX (1993) y Campesinos, Poblamiento y Conflicto: Valle del Cauca 1800-1840 (2002). Se trata de textos que reflejan su gran preocupación como académico y como ciudadano: hacer la historia desde abajo, esto es, valorando en toda su dimensión a los seres anónimos que nadie menciona en los textos tradicionales y a quienes no sólo hay que rescatar de la invisibilización injusta a la que han estado sometidos, sino que deben ser traídos a los textos como los protagonistas de nuestra historia real, la del pueblo de carne y hueso, como María Mercedaria, la esclava que desafió al alférez Joaquín de Caycedo y Cuero, no la de los caudillos y los próceres de las élites.

Siempre preocupado por los problemas del conflicto armado colombiano, por sus repercusiones en la vida política de Colombia y de las naciones vecinas, el politólogo y constitucionalista Alberto Ramos Garbiras presentó hace algunas semanas su último libro, Conflicto Interno, Fronteras y Crisis Diplomática. Editado por la Universidad Libre, Seccional de Cali, el texto aborda temas de gran actualidad política y académica, como el de los obstáculos existentes para que se materialicen los acuerdos humanitarios, la intervención extranjera, el Plan Colombia, la violencia y el medio ambiente, las fronteras y los desplazados. Asimismo, la clase de guerra que tiene Colombia, la personalidad de los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, la interpretación de las marchas ciudadanas, la profundización del conflicto, la invasión de los Estados Unidos a Venezuela desde territorio colombiano, la Corte Penal Internacional y la apertura a la solución dialogada para alcanzar la paz, entre otos temas. Ramos Garbiras es magíster en ciencia política de la Universidad Javeriana y doctor en derecho público con énfasis en política latinoamérica de la Universidad Nacional de Madrid, España, lo mismo que autor de otros libros, como Derechos Humanos y Democracia y Violencia y Estados de Excepción. De igual forma, es miembro de la Academia de Historia del Valle del Cauca, catedrático de las universidades Libre y Santiago de Cali, fue procurador ambiental y agrario del Valle y director del Departamento Administrativo del Medio Ambiente de Cali, Dagma. Entre los conceptos abordados por el autor figura uno de mucha actualidad, el del Socialismo del Siglo XXI, que se abre paso en todo el continente latinoamericano.

Está próximo a aparecer Descifrando Huellas, un Recorrido por el Camino de los Géneros Periodísticos, libro del periodista y abogado Luis Alfonso Mena Sepúlveda. Se trata de la sistematización de más de 30 años de práctica periodística, iniciada en su adolescencia y prolongada hasta hoy, y de 14 años de experiencia docente en universidades del sur occidente colombiano. En el texto, Mena Sepúlveda formula sus conceptos teóricos acerca de los diversos géneros en que se escribe el periodismo, tanto en el hemisferio de la información como en el de la opinión, que él ha desarrollado en todos los ámbitos de la profesión, desde el periodismo de registro, pasando por el de profundidad y llegando al de investigación. Cada uno de sus once capítulos se dedica a un género específico y se complementa con artículos escritos por el autor en diversos medios de comunicación, partiendo de los colegiales y barriales, transitando por medios nacionales y finalizando en publicaciones alternativas y universitarias, en una selección que además servir de ejemplo para cada molde periodístico, representa una compilación de su trabajo de años. Es un esfuerzo académico pensando en aportar a la formación de las nuevas generaciones de periodistas de las universidades del país y en ser útil como punto de referencia para los periodistas ya hechos y para tantos exponentes de otras disciplinas del conocimiento que desean incursionar en el periodismo, pero que no cuentan con las herramientas fundamentales para hacerlo. Mena Sepúlveda es autor del Manual de Estilo de la Redacción de El País (1996) y coautor del Primer Manual de Derecho para Periodistas (1999). Pedidos de Descifrando Huellas, en el teléfono 516 9146.


Medios Cali, mayo-junio de 2009

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Paréntesis

PERFIL. El ‘profe’ Oswaldo se ganó el Premio Nacional CPB

“Lo que hacemos es escribir con la luz” Por Jessica López (*)

Jorge Oswaldo Páez Fonseca suma un logro más a su vida laboral: obtuvo el Premio Nacional de Periodismo CPB, en la categoría fotografía, el cual se añade a once premios anteriores. Con humildad se refiere a este logro como un honor, porque es el más importante del periodismo colombiano, al ser de periodistas para periodistas, es un estímulo para continuar con su labor. Actualmente, Páez es el editor de fotografía del periódico El País y docente de la cátedra de fotoperiodismo de la Universidad Santiago de Cali. Nacido en Sogamoso (Boyacá), tuvo sus inicios en la reportería gráfica en 1981 en el periódico El Caleño. Se ha desempeñado como corresponsal en el sur occidente colombiano de las agencias internacionales de noticias France Press y Associated Press.

Además, recibió entrenamiento como corresponsal de guerra en el exterior. No sólo ha estado presente en los hechos noticiosos de relevancia internacional, sino en la historia reciente de Colombia, como el proceso de paz con el grupo guerrillero M-19. Conciente de la labor social que se debe ejercer desde los medios, fundó Ciregráficos, el Círculo de Reporteros Gráficos del Valle, junto a varios de sus colegas. Desde allí se encargó de promover diversos programas educativos con relación a la fotografía. Se vinculó como docente de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Santiago de Cali en 2002, con gran entusiasmo por brindar parte del conocimiento que ha adquirido a lo largo de su carrera, y con el deseo de formar a los futuros comunicadores en el campo de la fotografía. Como profesor de foto -

Foto tomada de El País

Su ojo agudo y su intuición en la edición del ralato gráfico son dos cualidades que trata de transmitir a los alumnos del énfasis en periodismo de la Universidad Santiago de Cali.

La protesta de un joven en contra de las corridas de toros fue reprimida de manera brutal por un funcionario de la Plaza de Cañaveralejo. El momento fue captado por Oswaldo Páez y por ella fue premiado.

periodismo o compañero de Comunicación Social ha logrado transmitir amor por la fotografía, como la manera de inmortalizar todo aquello que ocurre en un

mundo, ya sea pequeño o grande. Enfatiza que lo importante es observar a través del lente para plasmar lo que nuestra realidad quiere dar a conocer al mundo.

“La fotografía continua siendo mágica porque lo que hacemos es escribir con la luz”, puntualiza el ‘profe’.

(*) Estudiante de Comunicación Social de la USC.


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“Las buenas historias están en la calle, hay que ir a buscarlas, están ocultas”. Con la contundencia de esta frase sentencia Daniel Santoro, el hombre que sacudió el poder del otrora arrogante ex presidente argentino Carlos Menem, la labor de los periodistas, sobre todo la de aquellos que hacen o quieren hacer periodismo de investigación. “El periodismo tiene que ser el perro guardián de la democracia, tiene que ser el contralor del poder”, insiste, y apostilla: “Además de informar, formar y entretener, tiene que controlar a todos los poderes que influyan sobre la sociedad: a los gobiernos, a las iglesias, a las multinacionales”. Santoro, quien es conocido especialmente por la investigación que develó el tráfico ilegal de armas a Ecuador y Croacia protagonizado por altos funcionarios de Menem a principios de la década de los 90, fue uno de los conferencistas centrales del II Encuentro de Periodismo de Investigación llevado a cabo entre el 24 y el 25 de abril en la Universidad Javeriana de Bogotá, organizado por la asociación Consejo de Redacción. El certamen contó con la participación de numerosos comunicadores colombianos dedicados a la investigación periodística, lo mismo que del peruano Gustavo Gorriti (ver entrevista en la página siguiente), del ecuatoriano Arturo Torres (autor de un libro sobre el ataque del Gobierno de Colombia al campamento de Raúl Reyes en Sucumbíos) y el brasileño José Roberto Toledo (Experto en investigaciones por Internet). Uno de los ejes de la discusión lo constituyó, sin lugar a dudas, la situación del periodismo respecto del avance incontenible de la comunicación a través de Internet y sus efectos en el periodismo escrito. Y, en efecto, según Santoro y otros expositores, como la colombiana María Teresa Ronderos, el gran diferenciador frente a la utilización multitudinaria de Internet por parte de miles y miles de personas no periodistas que informan y opinan a través de la red, es el ejercicio del periodismo investigativo. Principalmente porque ese público que busca expresarse en blogs, redes sociales y otros sitios no sólo no maneja el rigor y los métodos de la investigación periodística, sino porque no está dispuesto a asumir los riesgos e, incluso, los sacrificios que implica ejercer esta modalidad del periodismo. Y así lo entiende Santoro: “Lo que va a sobrevivir frente a la revolución tecnológica que viene montada en Internet es el periodismo de calidad, calidad en la investigación, calidad en la narración. Hoy hay miles de blogs, que más que información son opinión. Creo que después de que pase todo esto, el lector, el ciudadano interesado al que le gusta participar, tiene que buscar información confiable. Y ella la va a encontrar en periodistas que ejerzan el periodismo de investigación u otro tipo de periodismo con seriedad. PARÉNTESIS habló con Santoro sobre estos y otros tópicos.

-- Los pueblos latinoamericanos tienen mucho en común, no sólo su lengua sino su idiosincrasia, y en estos momentos también muchos de ellos tienen regímenes políticos y gobiernos parecidos. ¿Cuál es la situación del periodismo de investigación que usted ha podido detectar en América Latina y cómo puede aportarle a la sociedad en esos procesos de cambio que se están operando?

Cali, mayo-junio de 2009

Entrevista. Daniel Santoro habla de su experiencia investigativa

“El periodismo es el perro guardían de la democracia”

Fotos: Jhonatan Sánchez

Por Luis Alfonso Mena S.

Paréntesis

Medios

“Google no es la solución. Puede darnos un indicio, pero la buena información sigue estando en la documentación secreta que guardan los gobiernos, los grupos mafiosos en la economía, en el deporte, en cualquier ámbito”, dijo Daniel Santoro a PARÉNTESIS.

Según Santoro, “el trabajo del periodista investigativo termina cuando mostramos un hecho comprobable y lo ponemos bajo la luz pública”. Y agrega: “Hay una actitud perezosa de creer que sentados en la redacción, con un teléfono y con Internet, está resuelto todo. No es así. Ser periodista de investigación es asumir un esfuerzo de trabajo muy grande”. tigación en América Latina está con la guardia baja, como dicen los boxeadores, después de haber desarrollado grandes investigaciones en la década del 90, con Menem en Argentina, Fujimori en Perú y otros países. Eso se debe también a un problema económico. Por un lado está la crisis internacional que ha provocado una recesión económica en nuestros países y, por otro lado, está una fragmentación de la publicidad, una pérdida de lectores. Entonces, muchas veces los dueños de los diarios, para recortar gastos, lo que hacen es anular unidades de investigación o despedir periodistas. Ese es el marco que tenemos. Sin embargo, se puede seguir haciendo periodismo de investigación para libros, para algunos medios de comunicación que todavía sostienen a sus equipos, para sitios en Internet. Hay una serie de becas que ofrecen alternativas para poder seguir haciendo periodismo de investigación en América Latina. -- ¿Entonces estaría condenado este periodismo a medios marginales? ¿Ese es el futuro del periodismo investigativo? -- Yo creo que no, que no debería ser. Por ejemplo, el New York Times redujo gastos, incluso pensó en alquilar su edi-

ficio y demás, pero no tocó los equipos de investigación periodística. Lo mismo el diario de Texas. Se dieron cuenta de que lo que va a sobrevivir frente a la revolución tecnológica que viene montada en Internet es el periodismo de calidad, calidad en la investigación, calidad en la narración y demás. Porque hoy hay miles de fuentes de información, de blogs, que más que información son opinión. Creo que después de que pase todo esto, el lector, el ciudadano interesado, al que le gusta participar, tiene que buscar información confiable. Y ella la va a encontrar en periodistas que ejerzan el periodismo de investigación, u otro tipo de periodismo con seriedad, y van a estar en los medios que apuesten a esto, en medios sin Internet, que van a ser medios serios de comunicación y no blogs de opinión. Creo que, en definitiva, la gente va a seguir valorizando la información fidedigna. -- Usted maneja dos conceptos dentro del método de investigación periodística. Uno es el de las “viudas del poder” y otro es el del estudio “gluteocerebral” en la investigación. Por favor, amplíe estas ideas. -- Generalmente los funcionarios que están en cargos poderosos, todos los personajes públicos que ocupan lugares

de poder en nuestras sociedades tienen un discurso que son medias verdades, medias mentiras, y ahí no hay información buena, que nos lleve a historias secretas, vas a encontrar la versión de ellos nada más. Por eso es una buena técnica buscar aquellas personas que han quedado por fuera de ese círculo del poder, han sido despechados, ha sido desechados, tienen ánimo de revancha, de venganza, tienen deudas. Ellos son los que pueden romper ese pacto de silencio que tapa las historias. Eso lo hace el periodista chequeando las otras fuentes y controlando lo que ellos dicen. No se trata de que venga una viuda del poder, nos cuente su versión y publicarla textualmente, sino de chequearla en otra fuente de información, de preguntar por qué habla, buscar documentación, pero ellas son las que pueden llegar a romper ese muro, esa pared de silencio que tapa las buenas historias. -- Eso en cuanto a la idea de las “viudas del poder”. ¿Y en relación con el método “glúteocerebral”? -- Tiene que ver con el trabajo de archivo, de documentación que cada vez se hace menos en las redacciones. Es linda la parte de ir a la calle, de tomar contacto con fuentes y situaciones de confidencialidad. Pero es de mucho trabajo la lectura de expedientes, la lectura de libros, la lectura de antecedentes. Hay que insistir a los estudiantes que busquen esa documentación, que tengan la capacidad de sentar el trasero y leer para encontrar así sea un solo dato. Google no es la solución. Puede darnos un indicio. Pero la buena información sigue estando en la documentación secreta que guardan los gobiernos, los grupos mafiosos en la economía, en el deporte, en cualquier ámbito de la sociedad.

-- El desarrollo acelerado de la electrónica y la computación ha incidido en cierto aperezamiento de los estudiantes. ¿Eso se refleja en el periodismo investigativo? -- Desgraciadamente hay estudiantes que plagian, copian cosas de Internet y que creen que las buenas historias están en Internet. No. Las buenas historias están en la calle, hay que ir a buscarlas, están ocultas. El Internet puede servir para tener muchos indicios, pero hay una abulia, una actitud perezosa, como decís vos, de creer que sentados en la redacción con un teléfono y con Internet, está resulto todo. No es así. Ser periodista de investigación significa trabajar y asumir un esfuerzo muy grande. -- ¿El periodismo de investigación tiene poder demoledor contra la corrupción? -- Creo que es un poder, no demoledor, pero si la corrupción está tapada, sigue creciendo, está segura. Si nosotros la hacemos visible la sociedad se va a empezar a preocupar por ese tipo de cuestiones y el periodismo tiene que ser el perro guardián de la democracia, tiene que ser el contralor del poder. Además de informar, formar y entretener tiene que controlar a todos los poderes que influyan sobre la sociedad: a los gobiernos, a las iglesias, a las multinacionales. -- Le pregunto esto porque periodistas colombianos plantean con frustración que después de tantas investigaciones muchas de ellas han quedado en la impunidad, han sido invisibilizadas o se han decretado fallos absolutorios para las personas involucradas… -- Eso es una piedra, la impunidad que no va en la mochila de los perio-

(Pasa a la página 23).


Medios Cali, mayo-junio de 2009

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Paréntesis

Entevista: Gustavo Gorriti, el periodista que escapó de las garras de Fujimori

‘‘La primera lealtad del periodista no es con su medio sino con su pueblo” El 5 de abril de 1992 el gobierno del Perú secuestró y desapareció al periodista Gustavo Gorriti, quien había llevado a cabo investigaciones sobre los nexos del principal asesor de Alberto Fujimori, el capitán retirado Vladimiro Montesinos, con el narcotráfico y sobre violaciones a los derechos humanos cometidos por el gobierno del ‘Chino’, como se le conocía al por entonces todopoderoso presidente peruano-japonés. Después de 17 años, a mediados de abril último, Fujimori fue condenado a 25 años de cárcel, responsable de cuatro casos, uno de los cuales fue el secuestro de Gorriti. PARÉNTESIS habló con Gorriti. -- ¿Qué lo salvó del enorme poder que en su momento tenía Fujimori? -- Fueron varias cosas, una de las cuales fue haber tenido medidas de seguridad personales, haber tenido planes de contingencia que cubrieron situaciones como la que se dio. Eso es una cosa que no puedo dejar de subrayar: la necesidad de tener planes preparados para situaciones como las que se puedan presentar. La segunda fue que la operación que ellos llevaron a cabo no fue ejecutada en forma totalmente eficiente, fue hecha con alguna torpeza y eso dio también posibilidades adicionales para que saliera información que a la postre fue decisiva para salvarme. Y, por supuesto, la reacción internacional inmediata, fuerte, intensa fue, a su turno, decisiva.

fue tan determinante el periodismo de investigación para que se diera solución a los problemas de corrupción denunciados. ¿Por qué? -- No fue determinante porque, al final, a ese gobierno y a la gente que tenía complicidad o que estaba dispuesta a mirar a otro lado no les importaba la verdad, la veracidad, la prueba, la comprobación de los hechos y las denuncias que se hicieron. Entonces el periodismo no podía ir más allá de eso. Sin embargo, indirectamente sí lo fue, sí fue determinante, porque para hacer posible que la opinión pública reaccionara, que el pueblo se movilizara y que hubiera ese nivel de indignación que llevó de nuevo a una movilización muy intensa, eso solamente provino de la información, fue hecha posible gracias al periodismo de investigación y pese a todos los intentos por cercar el periodismo que hizo el gobierno de Fujimori.

-- Eso está demostrando que el fenómeno de la corrupción es en todo el continente y que los periodistas latinoamericanos tenemos una sola patria en la lucha contra ella. -- Sin duda, sin duda. En primer lugar, así como la corrupción es internacional, la investigación periodística debe ser también internacional. Y nosotros tenemos una sola patria que son los pueblos a los que servimos. El periodista no sirve ni siquiera a su medio. El periodista sirve a su pueblo, sirve a la sociedad. Esa es su lealtad primera, básica, profunda, -- Usted dijo que en el Perú no irrenunciable.

(Viene de la página 22). distas. Si las sociedades argentina o colombiana votan presidentes que no les importa la transparencia judicial es un problema de las sociedades. Nuestro trabajo termina cuando mostramos un hecho comprobable y lo ponemos bajo la luz pública. Nosotros no somos jueces ni fiscales y les corresponde a ellos decidir quién es inocente y quién es culpable. Para que haya buenos jueces hace falta un buen ciudadano que cuando tenga que elegir elija al candidato que ofrezca garantías de una independencia judicial. -- ¿Concluiríamos, entonces, que la sanción es fundamentalmente social, moral? -- Nuestro trabajo va a provocar eso, una sanción social, cuando la gente vea visible estos hechos de corrupción que son ocultos. Si además hay una condena penal, eso va a hablar de una calidad y un desarrollo más grande de nuestros países. -- Cuáles han sido las repercusiones del periodismo de investigación en la Argentina actual, en el gobierno de los esposos Kirchner. -- Creo que no hay una intensidad del periodismo de investigación como la había en la época de Menem. Pero el caso del maletín de Wilson Antonini, que intentó entrar en Argentina con US$800.000, y el caso de la empresa constructora sueca Scansca, donde se sospecha que se pagaron sobornos a funcionarios del gobierno, han roto

esa luna de miel que había entre la sociedad argentina y el matrimonio Kirchner. Ahora hay un reclamo de mayor transparencia pública, de lucha contra la corrupción. -- ¿Qué analogía hace entre el periodismo de investigación de su país y el colombiano? -- Espero que el periodismo de investigación en Colombia muestre hechos comprobables del gobierno de Uribe. Sin ser antiuribistas en Colombia y nosotros en Argentina sin ser antikirchneristas, mostrar hechos de corrupción, que ella existe, que es un problema estructural, no es monopolio de ningún partido político, para que los ciudadanos evalúen. Hay que capacitar a nuevos periodistas e interesar a los que ya están en esta especialidad del periodismo, que para mí es la mejor. -- ¿Tener una posición contraria a un gobierno, incluso oponerse a un gobierno, inhabilita a un periodista investigativo? -- Creo que sí. No podemos ser militantes de la oposición y del gobierno, sino ser periodistas independientes. Defender la investigación que hicimos sin asumir ningún tipo de compromiso político. Yo no investigué el tráfico de armas porque era antimenenista. Investigué eso como ahora estoy investigando la relación de funcionarios del gobierno del matrimonio Kirchner con la efedrina. Entonces somos independientes, tenemos que ser el perro guardián de la democracia con Menem, con

“Así como la corrupción es internacional, la investigación periodística debe ser también internacional”, dijo Gustavo Gorriti. -- Se trazan muchas analogías entre las circunstancias que vivió el Perú en los años 90 con el gobierno de Alberto Fujimori y las que atraviesa actualmente Colombia con el gobierno de Álvaro Uribe. ¿Qué comparaciones haría usted entre el periodismo colombiano y el peruano? -- Nosotros tenemos muchas cosas en común: la importancia del

narcotráfico, del crimen organizado, los factores de corrupción, la guerra interna. Tenemos también en común el peligro para los periodistas. Pero aquí en Colombia ha habido siempre un grupo muy importante de grandes periodistas de investigación, además muy valientes, muy capaces, que han sacado historias de gran importancia. Muchos de ellos son amigos míos desde hace muchos años, y ese es otro

factor importante: al final terminamos conociéndonos todos y eso da la posibilidad de una cooperación continua y también, cuando es necesario por supuesto, de marchar en ayuda del colega amenazado o en peligro. -- ¿Cuál es el futuro del periodismo de investigación en nuestros países? -- Depende. Si el futuro estuviera planteado por la necesidad, diría que es un futuro de muchísimo trabajo, de gran crecimiento, porque hay una inmensa necesidad social del periodismo de investigación, pero inmensa. Desgraciadamente el periodismo de investigación a nivel mundial sufre en este momento una depresión, una entropía muy fuerte. Como resultado de una serie de factores, los periódicos circulan menos, venden menos, despiden periodistas, empequeñecen sus salas de redacción, lo primero con lo que terminan es con el periodismo de investigación, que es un periodismo caro, lo reemplazan por la denunciología barata, en fin. Entonces, el periodismo de investigación está muy amenazado ahora, no sólo en América Latina sino sino también a nivel mundial. Entonces uno de los grandes desafíos que enfrentamos los periodistas, y ahora estamos solos en eso, no hay otros que vayan a solucionar eso por nosotros, es encontrar nuevas formas, nuevas maneras de poder expresar, de poder publicar, de poder trabajar en esta tremenda necesidad social que es la del periodismo de investigación.

Kirchner, con Uribe, con Pastrana, no importa el gobierno que esté de turno. -- Retomando la pregunta inicial de esta entrevista, ¿el compromiso de los periodistas latinoamericanos es uno frente a todos los gobiernos, o podemos establecer diferenciaciones dependiendo de la clase de gobierno que esté en cada país? -- Yo creo que hay valores éticos universales que tienen que ver con la búsqueda de la verdad, con la transparencia de los periodistas que rechazan sobornos u otro tipo de dádivas y compromisos de calidad profesional, que tienen que ser universales a toda América Latina, publicar informaciones con fuentes de información, hechos comprobables, poner la versión de las personas investigadas, ser un defensor del lector, tener un equipo de unidad de investigación, esos son objetivos y utopías comunes a todos los periodistas de América Latina. -- Finalmente, ¿cuáles son las dos recomendaciones que haría a la nueva generación de periodistas investigativos en formación? -- Que lean mucho. La universidad es un periodo hermoso de la vida que nos da tiempo para poder leer, para abrirse la cabeza con el fin de prepararse hacia el futuro. Y después, renovar el compromiso por la búsqueda de la verdad y no tener ningún tipo de atadura ideológica o económica con el poder político, el poder eclesiástico o el poder de las multinacionales. (*) Director de PARÉNTESIS.

Daniel Santoro

Gustavo Gorriti

Editor de la sección política del periódico Clarín, de Buenos Aires. Nació en Avellaneda, Argentina, en 1958. Es maestro de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, Fnpi, y titular de las cátedras de periodismo de investigación en la Universidad de Belgrano, en la maestría de la Universidad Nacional de La Plata y en la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires. Es autor de los libros Operación Cóndor II (1991), El Hacedor. Una Biografía Política de Domingo Cavallo (1993), Los Intocables, los Verdaderos (1996) y Venta de Armas: Hombres de Menem (1998). Es coautor de Puro Periodismo (2000) y de The Water Barons (2003).

Periodista peruano dedicado al periodismo investigativo desde 1982. Entre sus investigaciones más destacadas figura la que demostró los nexos de Vladimiro Montesinos, el asesor del ex presidente Alberto Fujimori, con el narcotráfico. En 1989 publicó Sendero, un libro sobre el origen e historia de esa guerrilla. Fue director asociado del periódico La Prensa de Panamá entre 1996 y 2001, y codirector del periódico La República de Lima entre 2004 y 2006. Recibió el Premio María Moors Cabot y el Premio Rey de España.


24 Confesiones periodísticas En el II Encuentro de Periodismo de Investigación, cumplido entre el 24 y el 25 abril en Bogotá, el jefe de Redacción de Noticias Uno, Ignacio Gómez, confesó que hace once años hurtó el expediente del Proceso 8.000, lo fotocopió y lo regresó al maletín del fiscal del que lo había sustraído. Hizo la revelación para cuestionar la manera de hacer periodismo en Colombia y poner en tela de juicio el fenómeno de las filtraciones, tan persistente en el país y que poco tiene de periodismo de investigación. Por su parte, Andrés Wiesner, periodista investigador del programa Especiales Pirry, de RCN, dijo que, debido a trabajos críticos realizados, el noticiero ya no les da cabida a los os del programa y las relaciones entre ambos espacios no son las mejores.

Paréntesis

Cali, mayo-junio de 2009

Apostillas Presidente iracundo

En los últimos días el presidente Álvaro Uribe ha aparecido iracundo por casos de interés nacional. Uno fue cuando se pronunció contra el proyecto de ley que buscaba restablecer el derecho de los trabajadores a las horas extras y los recargos nocturnos, abolido por la Ley 789 de 2002, una de las primeras normas impulsadas por Uribe. En vez de reconocer que con la refor-

Los negocios de loshijosdeUribe

ma se equivocó, salio furioso a oponerse al proyecto, su bancada se arrodilló y archivó la iniciativa en el Congreso. ¿Tendrán en cuenta esta actitud los trabajadores a la hora de votar? La otra salida de las ropas de Uribe fue para oponerse a que la senadora Piedad Córdoba reciba al cabo Moncayo secuestrado por las Farc. ¿Le teme tanto Uribe a que Piedad le horade su popularidad?

El caso de los negocios multimillonarios de los hijos del Presidente Uribe sigue causando controversia en el país, y muchos coinciden en que el mismo no se resuelve con el argumento fácil de que ellos también tienen derecho a ganar plata. Sí, lo tienen, pero Tom y Jerry, como jocosamente los llama la periodista María Jimena Duzan, no son ciudadanos comunes y corrientes. Son los vástagos del primer mandatario, y por ello están obligados a dar ejemplo de delicadeza en las relaciones con los dignatarios nombrados por su padre, para que no existan dudas de que les ayudan en la agilización de sus negocios, como lo denunció con sólidos argumentos Daniel Coronell. El dilema ético a resolver aquí es definir si los Uribe Moreno pueden andar haciendo negocios aquí y allá con la ventaja que significa ser hijos del todopoderoso Jefe del Estado, lo cual les abre las puertas que para millones de muchachos como ellos están cerradas, o deben ser personas discretas, menos ambiciosas.

Golazo a Obama

La aparición de varios hijos del presidente del Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, y, más recientemente, el escándalo en que se vio inmerso el padre Alberto, un conocido sacerdote vinculado a medios de comunicación de Miami, a quien tomaron fotos con una amiga en una playa, pusieron de nuevo sobre el tapete el tema del celibato en la Iglesia Católica. Los sondeos sobre el asunto indican que un amplio porcentaje de consultados cree que se llegó la hora de que el celibato, o soltería obligada para los sacerdotes, sea abolido por la Iglesia. Argumentos sobran, pues los curas son seres humanos, de carne y hueso, que sienten y aman. Pero los sectores más conservadores del catolicismo siguen cerrados a esta y a otras posibilidades.

Un verdadero golazo le anotó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a su homólogo de Estados Unidos, Barak Obama, al obsequiarle, en la Cumbre de las Américas recientemente celebrada en Trinidad y Tobago, el clásico de la historia continental Las Venas Abiertas de América Latina, del uruguayo Eduardo Galeano. Chávez, que es un lector consumado de la historia mundial, impactó en varios blancos. Primero, mandó a Obama a leer sobre las barbaridades que su imperio ha cometido en los pueblos latinoamericanos. Segundo, muy diplomáticamente, le hizo caer en cuenta a Obama de su desconocimiento de nuestra historia. Y, tercero –lo más importante—, volvió a poner a la orden del día una obra editada por primera vez en 1971 (hace 38 años). Desde el momento del obsequio, el libro se disparó en ventas, principalmente en Estados Unidos.

Fotos:Darwin Ávila

¿El fin del celibato?

Todo por una gota de oro

Día a día en Suárez, Cauca, miles de pobladores arañan las lomas, hurgan en los socavones, se sumergen en los ríos en procura de unos pocos gramos de oro para mitigar el hambre. (Pág, 17).

Las cortes contra el espionaje En la primera semana de mayo se produjo un pronunciamiento que no tiene antecedentes en la historia del país. Los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional y del Consejo Superior de la Judicatura reclamaron al Presidente de la República que se pronuncie en relación con el espionaje de que han sido objeto por parte del DAS, que es la policía política del Gobierno. Numerosas denuncias periodísticas han mostrado que los magistrados de

las altas cortes, pero principalmente los de la Corte Suprema (los encargados de investigar la parapolítica) son seguidos en su vida privada. Además, sus teléfonos son ‘chuzados’. Muchos en Colombia piensan que si esto se hace con tan altos dignatarios, qué no ocurrirá con los ciudadanos comunes y corrientes. Al parecer, la respuesta de Uribe, de quien depende el DAS, fue pedir a su Secretario de Prensa que les respondiera. ¿Por qué no lo hace él mismo?

Paréntesis No. 12  

Esta es la edición No. 12 del periódico Paréntesis, un medio de comunicación alternativo con espíritu universitario para toda la ciudad.