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El esfuerzo responsable versus el esfuerzo de la mediocridad (Lomas de Lúcumo en Quebrada Verde, Pachacamac Lima- Perú) Luis Rodolfo Monteverde Sotil. Bachiller en Arqueología (Universidad Nacional Federico Villarreal) Estudiante de Historia del Arte (Universidad Nacional Mayor de San Marcos) Editor de la APAR (Asociación Peruana de Arte Rupestre)

Las Lomas de Lúcumo se encuentran a una hora y media y a 34 kilómetros al sur de Lima, en el Centro Poblado Rural de Quebrada Verde, en el distrito de Pachacamac. El domingo 08 de Marzo del año en curso una delegación de la APAR visitó este importante sitio de incalculable valor natural y arqueológico, dentro de las actividades mensuales de visitas a lugares con vestigios de arte rupestre. En Lúcumo se ha desarrollado un programa responsable, a cargo de los mismos pobladores de la zona, que promueve el ecoturismo y la conservación del sitio; se ha colocado un puesto de control a la entrada, se ha creado caminos de tránsito para los visitantes apisonando la tierra, se ha señalizado todo el circuito y se han implementado servicios higiénicos y un pequeño restaurante. Asimismo, se promueve el sitio gracias a trípticos de información que se reparten de manera gratuita a los visitantes y se cobra tres nuevos soles por entrada. Además, este programa es apoyado por la Universidad Agraria la Molina, la Universidad del Pacífico y el Grupo GEA-Programa Valle Verde. Las Lomas de Lúcumo se extienden desde los meses de junio a noviembre en varios cerros que se elevan hasta los 600 msnm. Presentan variadas especies animales como vizcachas, zorros grises, cernícalos, lechuzas, insectos como el palo-palo, etc. Encontramos también especies vegetales como la flor de amancay, la tara, el lúcumo y los mitos o papayas silvestres.

Lechuza y Palo-Palo


En su configuración geomorfológica de los cerros de Lúcumo tenemos la presencia de grutas y abrigos rocosos, compuestos de rocas, valga la redundancia, erosionadas y modeladas, tanto interior como exteriormente, por la acción del viento y por la humedad producto de la fuerte neblina. Y fue precisamente en el interior de estos abrigos rocosos donde el antiguo poblador prehispánico realizó pinturas rupestres y petroglifos. Este sitio ha sido estudiado por el Bachiller en Arqueología de la UNMSM Gori Tumi Echevarría; y desde hace algunos años hasta la actualidad realiza investigaciones el Bachiller en Arqueología de la UNMSM Abel Traslaviña.

Vistas de Lúcumo y sus formaciones rocosas

En el presente artículo no voy entrar en detalle en el análisis de las manifestaciones rupestres de Lúcumo, más bien quisiera centrarme en los problemas que afronta el sostenimiento y conservación de este maravilloso lugar que no son ajenos o distintos a tantos otros de nuestro país. Quisiera empezar por decir que lamentablemente muchos peruanos se sienten víctimas de su pasado arqueológico, un pasado arqueológico maravilloso y dantesco que hemos heredado y que no hemos sabido, que no sabemos y que no se si sabremos valorarlo, respetarlo, admirarlo y cuidarlo. Dije que muchos se sentían víctimas de nuestro pasado arqueológico por que como a toda víctima, los hechos le suceden sin esperarlos, no le agradan o desprecian lo sucedido, quisieran olvidar lo pasado, tratan de negar los hechos, quisieran que nunca hubieran ocurrido lo sucedido y viven con traumas que les hacen renegar o despreciar lo que les tocó. Todos estos desafortunados síntomas muchas veces los ha manifestado y los manifiesta el estado peruano frente al invalorable y numeroso patrimonio cultural, arqueológico y natural de nuestro Perú. Sabemos que la raíz del problema cultural está en la educación, no sólo colegial o universitaria sino también en la educación del hogar. Es todo un multisitema de hechos relacionados entre sí que merecen un análisis aparte. Pero centrémonos en el estudio del arte rupestre en el Perú. Son ya cuatro años que llevo cursando la carrera de Arqueología en la Universidad Nacional Federico Villareal en Lima. A punto de acabar este año puedo decir que es casi nada lo que se me ha enseñado sobre arte rupestre, a excepción de las cuevas de Altamira en la región de Cantabria en España o de las cuevas de Toquepala en Tacna- Perú, lo cual evidencia una nula existencia de conocimiento sobre arte rupestre, ya que no aparece dentro de la


Pintas con aceite y petróleo en Lúcumo (mirador natural hacia el valle de Lurín).

currícula de algún curso ni mucho menos como materia independiente. Y que decir de la educación en historia o en arqueología que se dan en los colegios. Es por esta razón la escasez de tesis en arte rupestre por parte de los egresados en Arqueología cada año; debido en muchos casos por el desconocimiento o desprecio de muchos docentes-arqueólogos por esta importante manifestación social prehispánica, yo soy testigo de ello y muchos de mis compañeros de aula saben que no miento. Como comenté anteriormente, Lúcumo es uno más de los numerosos yacimientos de arte rupestre en el Perú, que necesita del apoyo en conjunto (Estado, empresas privadas, estatales y de toda la población) para hacer este sitio autosostenible, sin la necesidad de construir un hotel cinco estrellas o un restaurante de cinco tenedores. Es muy loable y respetable las acciones de parte de la población de Quebrada Verde, que tiene a la cabeza al Señor Jacinto Espinosa y a su Esposa. Un matrimonio que ha sabido crear y manejar un plan de protección y un programa turístico, a imitar, en beneficio de Quebrada Verde. Pero falta mucho por hacer, para empezar este sitio no esta reconocido, registrado ni protegido por el INC, y eso que a menos de dos kilómetros se encuentra la ciudadela de Pachacamac. Lo cual pone de manifiesto una vez más la clasificación absurda que hace el estado hacia el numeroso patrimonio arqueológico: defienden a capa y espada algunos sitios pero ignoran muchísimos más. En Lúcumo, el esfuerzo responsable que realiza gran parte de la población local, nótese que es la segunda vez que digo parte, encabezados por el señor Espinosa, se ven desafortunadamente empañadas por la otra parte de la población o de otras poblaciones aledañas, quienes realizan actos vandálicos de destrucción de las pinturas rupestres de este sitio, haciendo pintas al interior o exterior de las rocas y abrigos rocosos queriendo evidenciar su fanatismo por algún equipo de fútbol o su amor por alguna mujer.


En este artículo quisiéramos denunciar la destrucción absurda de un maravilloso mirador natural, en Lúcumo, hacia el valle de Lurín, que presenta una formación rocosa de más de 40 metros de alto y unos 100 de largo, en cuya parte central y baja hay una pintura rupestre, única en esta roca, que ha sido irresponsablemente pintada y cubierta por petróleo y grasa de carros al intentar escribir nombres y logos de equipos de fútbol. Pero lo que sorprende, y yo lo llamo el esfuerzo de la mediocridad, es que esta pared rocosa está a unos 30 minutos de caminata desde la parte de abajo, cuesta arriba, es decir se han tomado la molestia de caminar cargando baldes pesados sólo para realizar estas pintas, dañando casi total e irreparablemente esta formación rocosa y poniendo en serio peligro la pintura rupestre que está ahí. Asimismo, otros abrigos rocosos y rocas también presentan pintas con pinturas acrílicas, ralladuras con algún material, restos de basura (botellas de gaseosas, bolsas, papeles, etc.)

Vista de la pared de la formación rocosa afectada por las pintas.

¿Qué es lo que vamos hacer con tanto patrimonio arqueológico?, ¿Cómo lo podemos proteger?; son preguntas que muchos arqueólogos se han hecho, yo mismo me la hago como estudiante de arqueología, siempre e creído y creo que la solución no está en esconderlos, en taparlos, en negarlos, en regalarlos a instituciones o a museos extranjeros ni mucho menos en darlos en concesión para el disfrute elitista de clases sociales altas ni mucho menos en venderlos. Señores del Estado y arqueólogos: para acabar con la rabia no hay que matar al perro, hay que tratarlo. Pero ¿Cómo puedo seguir defendiendo y diciendo que el patrimonio arqueológico es de todos los peruanos y para el conocimiento de todos los peruanos, si nosotros mismo destruimos nuestro patrimonio?, ¿Cómo promover sitios de incalculable valor arqueológico, histórico o natural si cuando la escasa presencia estatal no es suficiente para cuidarlos y nosotros mismo no lo protegemos? Vuelvo a proponer el desarrollo de programas de registro, conservación, restauración, protección y puesta en valor del patrimonio cultural, responsables y éticos en donde intervengan no solamente arqueólogos si no también diferentes profesionales en otras materias, en donde trabajen de manera mancomunada el Estado y las diversas comunidades del interior del país; y asimismo tienen que ser programas adecuados a cada realidad regional.


A modo de conclusión, quiero reasaltar nuevamente la loable conducta de algunos pobladores de Quebrada Verde al haber tomado conciencia de su patrimonio natural y arqueológico que los rodea; pero asimismo quisiera denunciar la falta de apoyo que recibe este sitio, la ausencia del estado, la ceguera del INC y el vandalismo de muchas personas.

Detalle: pintura rupestre (sobre la escala) rodeada con pintas de petróleo y aceite

Pintura rupestre, en otro abrigo rocoso de Lúcumo, dañado con inscripciones modernas en negro (letra D, parte superior)

Destrucción vandálica de pinturas rupestres en Lúcumo-Quebrada Verde, Pachacamac-Perú  

Destrucción de importantes evidencias arqueológicas en las lomas de Lucumo en Pachacamac-Perú.