Issuu on Google+

CĂ?RCULO DE FORMACIĂ“N PASTORAL TEMA ADICIONAL: LA BLASFEMIA CONTRA EL ESPĂ?RITU SANTO.

đ&#x;‘‰đ&#x;‘‰ ANTES DE INICIAR: INVOCACIĂ“N AL ESPĂ?RITU SANTO. 1. Estudia con detenimiento, el siguiente texto1: ÂżPor quĂŠ la blasfemia contra el EspĂ­ritu Santo es imperdonable? ÂżCĂłmo se entiende esta blasfemia? Responde Santo TomĂĄs de Aquino que se trata de un pecado ÂŤ irremisible segĂşn su naturaleza, en cuanto excluye aquellos elementos, gracias a los cuales se da la remisiĂłn de los pecados Âť.183 SegĂşn esta exĂŠgesis la ÂŤ blasfemia Âť no consiste en el hecho de ofender con palabras al EspĂ­ritu Santo; consiste, por el contrario, en el rechazo de aceptar la salvaciĂłn que Dios ofrece al hombre por medio del EspĂ­ritu Santo, que actĂşa en virtud del sacrificio de la Cruz. Si el hombre rechaza aquel ÂŤ convencer sobre el pecado Âť, que proviene del EspĂ­ritu Santo y tiene un carĂĄcter salvĂ­fico, rechaza a la vez la ÂŤ venida Âť del ParĂĄclito aquella ÂŤ venida Âť que se ha realizado en el misterio pascual, en la unidad mediante la fuerza redentora de la Sangre de Cristo. La Sangre que ÂŤ purifica de las obras muertas nuestra conciencia Âť. Sabemos que un fruto de esta purificaciĂłn es la remisiĂłn de los pecados. Por tanto, el que rechaza el EspĂ­ritu y la Sangre permanece en las ÂŤ obras muertas Âť, o sea en el pecado. Y la blasfemia contra el EspĂ­ritu Santo consiste precisamente en el rechazo radical de aceptar esta remisiĂłn, de la que el mismo EspĂ­ritu es el Ă­ntimo dispensador y que presupone la verdadera conversiĂłn obrada por ĂŠl en la conciencia. Si JesĂşs afirma que la blasfemia contra el EspĂ­ritu Santo no puede ser perdonada ni en esta vida ni en la futura, es porque esta ÂŤ no-remisiĂłn Âť estĂĄ unida, como causa suya, a la ÂŤ nopenitencia Âť, es decir al rechazo radical del convertirse. Lo que significa el rechazo de acudir a las fuentes de la RedenciĂłn, las cuales, sin embargo, quedan ÂŤ siempre Âť abiertas en la economĂ­a de la salvaciĂłn, en la que se realiza la misiĂłn del EspĂ­ritu Santo. El ParĂĄclito tiene el poder infinito de sacar de estas fuentes: ÂŤ recibirĂĄ de lo mĂ­o Âť, dijo JesĂşs. De este modo el EspĂ­ritu completa en las almas la obra de la RedenciĂłn realizada por Cristo, distribuyendo sus frutos. Ahora bien la blasfemia contra el EspĂ­ritu Santo es el pecado cometido por el hombre, que reivindica un pretendido ÂŤ derecho de perseverar en el mal Âť —en cualquier pecado— y rechaza asĂ­ la RedenciĂłn El hombre encerrado en el pecado, haciendo imposible por su parte la conversiĂłn y, por consiguiente, tambiĂŠn la remisiĂłn de sus pecados, que considera no esencial o sin importancia para su vida. Esta es una condiciĂłn de ruina espiritual, dado que la blasfemia contra el EspĂ­ritu Santo no permite al hombre salir de su autoprisiĂłn y abrirse a las fuentes divinas de la purificaciĂłn de las conciencias y remisiĂłn de los pecados. đ&#x;‘‰đ&#x;‘‰ CEC 1864

1

Juan Pablo II – Encíclica Dominum et vivificantem - sobre el Espíritu Santo, en la Vida de la Iglesia y del Mundo - 1986.05.18 S. Tomås De Aquino, Summa Theol. IIa-IIae, q. 14, a. 3; cf. S. Agustín, Epist. 185, 11, 48-49: PL 33, 814 s.; S. Buenaventura, Comment. in Evang. S. Lucae cap. XIV, 15-16: Ad Claras Aquas, VII, pp. 314 s. SIGLAS: CEC (Catecismo de la Iglesia Católica) 183


Pecados en contra del ES