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Una pequeña aclaración Por lo que he estudiado para este desarrollo, Freud no clasificaba la homosexualidad en la categoría de las prácticas sexuales perversas (zoofilia, fetichismo, coprofilia, exhibicionismo, etcétera) y distinguía la perversión de los actos sexuales perversos que tanto hombres como mujeres podían realizar, fueran homosexuales o no.

Adopción ¿ una disputa? La no siempre unívoca posición del psicoanálisis con respecto a las familias compuestas por padres gays y madres lesbianas es otra cara del problema. De hecho, allí donde hay parejas homosexuales dispuestas a adoptar (legislación vigente en nuestro país), siempre hay un equipo de psicólogos listo para realizar sus peritajes.

Para el psicoanálisis existen tres Así mismo, se ha escuchado casos de mujeres estructuras clínicas: neurosis, psicosis lesbianas que, bordeando los 40, empiezan y perversión. La homosexualidad es, a pensar que deberían tener hijos porque la en todo caso y a modo personal, una edad después se los impide. Pero también las conducta sexual, una elección de objeto, mujeres que están con hombres se plantean una posición diferente respecto del goce. a esa edad lo mismo. Parece más equívoca En psicoanálisis se habla de elección la cuestión de tener hijos si nos vamos del sexual, pero no se trata de una elección de lado de los hombres. No me parece que haya la conciencia. Es algo que se le impone al un deseo puro de parte de los hombres de ser sujeto y que lo vive como una tendencia, padres sino que es un deseo que surge de una como algo incoercible. La elección mezcla de identificaciones y de cómo el deseo sexual se produce en los primeros años de ser madre de una mujer los toca de una de la infancia, y el sujeto que realiza determinada manera. Hoy en día las mujeres una elección homosexual en la mayoría que no tienen necesidades económicas lo de los casos lo puede verificar en sus piensan tres veces antes de irse a vivir con un recuerdos perfectamente. El análisis no hombre. En esas cosas pareciera que todavía está destinado, de ninguna manera, a somos muy conservadores en el siglo XXI. cambiar esa posición, salvo que alguien consulte porque quiere cambiar esa conducta sexual que lo perturba, lo cual considero es muy poco frecuente. A Freud le interesa ver qué es lo que uno rechaza de su propio ser. Se ha visto personas neuróticas atormentarse por el tema de la homosexualidad sin ser homosexuales (tipos casados con hijos que por ahí no van a tener nunca una experiencia gay, pero que tienen fantasías que los atormentan), pero no he visto gente que una vez asumida su posición homosexual se plantee cambiarla. Alguien que plantea un problema amoroso lo plantea en los mismos términos, se trate de una pareja heterosexual u homosexual. Una cosa es la posición de Freud y otra la manera en que su legado fue luego interpretado y llevado a la práctica.

Que la homosexualidad siga siendo motivo de prejuicios entre los propios psicoanalistas no deja de sorprender, sobre todo si se tiene en cuenta que si algo buscó Freud fue liberar las ataduras que durante siglos limitaron nuestros cuerpos y sexualidades. En la escuela, en la cama, en la familia, en el trabajo, en el diván, en todas partes.

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