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palabras de

jitanjáfora

año 13 ‐ número 10 ‐ agosto 2013

boletín 2013

dossier jornadas 2013: Bombara – Cinetto – Bernasconi Una casa para habitar. El oficio del mediador de lectura Lo que hay detrás de la tapa. Divagaciones sobre libro‐álbum Monstruo lector: recomendaciones monstruosas Sugerencias de lectura Noticias de Jitanjáfora


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pdj. año 13, no. 10, 2013

sumario

palabras de jitanjáfora año 13 ‐ número 10 ‐ agosto 2013 Revista anual // Mar del Plata – Argentina ISSN en trámite

Director de la publicación Lucía Couso Comité editorial Depto. de publicaciones ‐ Jitanjáfora Claudia Segretín Fernánda Pérez Elena Stapich Jennifer Saya

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Editorial: Paladear las nubes por Carola Hermida

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dossier jornadas 2013: Bombara – Cinetto – Bernasconi Artículos

3 Liliana Cinetto. Pequeños lectores que se hacen grandes por María José Rizzo

4 La palabra como refugio. Sobre la poética de Paula Bombara por Mariana Castro

Editor Lucía Couso

6 El ladrón de estrellas y el lector timado. Sobre la poética de Pablo Bernasconi

Contacto: luciabelencouso@gmail.com

por Lucía Couso Ilustración de tapa Chester Greenbag

Reseñas

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Diseño Lucía Couso

Un perro que hace honor a su nombre por María José Troglia

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Pero que los hay, los hay… por Elena Stapich

Corrección María José Troglia Rosario Membibre

9 Bernasconi: sitio oficial por Claudia Segretin

10 La verdad más verdadera

ISSN en trámite

por María José Troglia

11 Entre retratos, claroscuros y finales

Impresión Mundo impresos Bartolomé Mitre 3302, Mar del Plata.

por Romina Sonzini

11 La miniatura: una fascinación que no cesa por Elena Stapich

12 Un relato personal por María José Rizzo

Escritores en la red

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Selección a cargo de Claudia Segretin y Jennifer Saya

Artículos 15 Una casa para habitar. El oficio del mediador de lectura por Mila Cañón

18 Lo que hay detrás de la tapa. Divagaciones en torno a los cambios que implica el libro‐álbum por Fernanda Perez y María Elena Estruch

20 Entre corazones y monstruos. Recordando la poética de Elsa Bornemann por Natalia Carobino y Florencia Fagnani

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Monstruo lector: recomendaciones monstruosas Reseña de la revista Ateneo Educativo

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Sugerencias de lectura Selección a cargo de María Marta Martínez y Luciana Musso

23 www.jitanjafora.org.ar www.facebook.com/jitanjafora.ong grupojitanjafora@yahoo.com.ar

Noticias de Jitanjáfora por Laura Blanco

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La biblioteca de Irulana: dónde, cuándo y cómo Afiche de regalo


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p aladear las nubes por Carola Hermida Presidente de la Asociación Civil Jitanjáfora

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uchos han comparado la experiencia de la lectura con un viaje o con un vuelo. Una prác ca que nos lleva a “paladear las nubes” y “deshacer las distancias”, un pacto que nos permite vivir otros empos, recorrer lugares exó cos y también tener la valen a de “¿Qué designio impide al hombre conocer el transitar nuestro mundo desde arriba, paladear las nubes, presente y reflexionar deshacer las distancias?” sobre nuestro aquí. El Pablo Bernasconi, juego que se establece entre El diario del capitán Arsenio el texto y el lector transforma a ambos, modificando simultánea‐ ditores, escritores, mente escritura y vida. ilustradores, libreros, docentes, bibliotecarios y esde esta mirada trabajamos desde hace estudiantes compar mos inquietudes, preguntas, años en Jitanjáfora, convencidos de que vale la pena sospechas, gustos. Por eso, elegimos encontrarnos soñar y luchar por la literatura, la lectura y la escritura. para ponerles palabras, trazos, colores y enriquecer‐ Con este fin tejemos “redes” entre aquellos que nos a par r de este intercambio. En esta oportunidad, aspiran a generar espacios para la libertad, la ficción y Jitanjáfora propone una jornada en la cual tendremos la crea vidad. Las llamamos “redes sociales” no la oportunidad de dialogar con los escritores a los que porque se desarrollan sólo desde entornos virtuales, habitualmente leemos, vivenciar talleres que nos sino porque creemos que la experiencia de la lectura permitan explorar diferentes lenguajes, así como es subje va y subje vante, a la vez que profundamen‐ también disfrutar de la literatura y las artes visuales te social. Sabemos que leer puede ser “leer con otros”, con nuestros invitados. A su vez, quisimos generar un en par cular cuando esos otros necesitan del espacio que nos permi era encontrarnos en la acompañamiento del lector adulto para llegar al libro, escritura con las propuestas de especialistas, docen‐ y desde esta premisa valoramos el rol de los mediado‐ tes, mediadores y ar stas, por eso iniciamos una res que pueden acercar sus gustos, sus saberes y sus segunda etapa de los tradicionales “bole nes” que dudas a los demás. Creemos que “conocer el mundo acompañaron durante años nuestras Jornadas de desde arriba” es conocerlo desde lo profundo por lo Literatura. cual, si como el Capitán Arsenio pretendemos diseñar os invitamos entonces a este encuentro que alas, también queremos sumergirnos y bucear en las intenta “deshacer distancias” y entrelaza lecturas, aspiraciones y necesidades de quienes recorremos escrituras, imágenes y voces para paladear las este camino, para aprender de ellos, como en una palabras y las nubes con las que nos gusta convidar. autén ca comunidad.

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Comisión Directiva

Jitanjáfora Asociación civil sin fines de lucro. Personería jurídica N°30.399

Presidente Carola Hermida

Tesorera Rocío Malacarne

Vicepresidente Marianela Valdivia

Secretaria Laura Blanco

Vocal Lucía Couso María Elena Estruch María Marta Martínez Romina Sonzini

Revisor de cuentas Mariana Castro Natalia Ramallo Núñez Soledad Vitali Raquel Piccio


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Liliana Cinetto: Pequeños lectores que se hacen grandes Una lectura de El libro perdido por María José Rizzo

Liliana Cine o nos ofrece una obra vasta, variada y para un público lector que, lejos de abandonarla luego de la primera infancia, la sigue eligiendo en la adolescencia y la adultez. Su producción ar s ca presenta obras para primeros lectores como Diminuto y el monstruo subterráneo (2009), Cuidado con el perro (2009) y Diminuto contra los fantasmas (2011), entre otras; y para los más chiquitos en su colección de editorial Atlán da que con ene tulos como Los ruidos de mi panza, Las malas palabras y Yo quiero a mi hermanito. Ha incursionado en la poesía en su libro 20 poesías de amor y un cuento desesperado (ed. Atlán da, 2003) y en su primer libro de 2013, Peces de la noche y otros animales de poesía, un “animalario poé co con historias disparatadas”, como lo define la autora. Cine o da muestras permanentes de sus inves ga‐ ciones y sus numerosas lecturas en la reescritura de cuen‐ tos tradicionales en una hermosa colección de editorial Pictus, presentando tulos como El sastrecillo valiente, Las tres hilanderas, El perro, el gato y la zorra, El soldadito de plomo, Blancanieves y Caperucita roja, entre otros, que cuentan, además, con bellísimas ilustraciones. Como así también en su úl mo libro, Monstruario (Editorial Pictus, 2013), donde nos presenta su catálogo de monstruos litera‐ rios y mí cos, con descripciones detalladas de sus hábitos, sus orígenes, sus debilidades y caracterís cas sicas, todos acompañados de las ilustraciones de numerosos dibujan‐ tes argen nos que logran acercarle al lector el retrato de las criaturas más horrendas. La influencia de los textos de tradición oral, Cine o ‐ además‐ es narradora, se deja ver en sus libros de leyendas donde se apropia de las más diversas historias populares para acercarnos su versión, como en El abrazo de los ríos y otras leyendas argen nas y en La flor de oro y otras leyendas argen nas (ed. Cántaro) y en su reciente reescri‐ tura paródica del mito‐leyenda de Hércules La tragicome‐ dia de Teodopoulos Miriniaquis, de editorial Pictus. En par cular, en El libro perdido, Liliana Cine o logra reunir a sus lectores, aquellos que la siguen desde pequeños y que encuentran en esta novela un viaje iniciá ‐ co a través de la literatura. Por esta misma razón, siguiendo los pasos de aquellos niños que crecieron leyendo su obra es que esta autora nos ofrece este libro que es, a la vez, muchas lecturas en una. Con gran manejo del género nos presenta en El libro perdido una fascinante novela policial para un público adolescente y adulto que queda atrapado

en la historia hasta el final. La autora muestra una vez más su versa lidad en este apasionante relato lleno de referen‐ cias a la literatura universal. Juegos de intertextualidad que nos remiten a Cortázar, Neruda y Manrique o que nos llevan de viaje por novelas clásicas como Los miserables, El nom‐ bre de la rosa, Fahrenheit 451, 1984 o El péndulo de Fou‐ cault. En la novela leemos: Aunque se esforzó por disimularlo, a Lucas le sorprendió gratamente encontrar a Lara en la puerta del hospital cuando terminó el horario de visita. Tal vez porque el sol del mediodía dibujaba en su pelo rojizo cientos de des‐ tellos insospechados que le hacían olvidar la blanca sala de terapia intensiva. O tal vez porque él también, como Oliveira, el protagonista de Rayuela, buscaba a su maga desde hacía empo… (p. 89)

Con lenguaje poé co, una prosa trabajada y una historia plagada de enigmas, la autora introduce al lector joven en un mundo fascinante que lo llevará de inmediato a múl ples lecturas, recomendaciones encubiertas de Cine o (“Uno no puede pasar por esta vida sin conocer a ciertos autores fundamentales y sin leer ciertas obras” recuerda el protagonista las palabras de su padre), a diver‐ sos autores, de narra va, filoso a o poesía: No al poema de tu ausencia Solo un dibujo… Alejandra Pizarnik era una de sus preferidas, como Neruda lo había sido de su mamá. (…) “No al poema de tu ausencia, papá”, había pensado. Por eso buscó otro texto. Y se inclinó sobre una novela. Para ir leyéndole capítulo tras capítulo, como hacía su papá por las noches, cuando él todavía era un niño. (p. 86)

La historia se centra en un adolescente, Lucas, que debe inves gar el ataque violento que perpetraron unos “asaltantes” a su padre, un simple profesor universitario de Letras. Con ayuda de su amigo Nicolás y de una bella joven, intentará desentrañar una compleja red de contrabando, destrucción y recuperación de obras fundantes de la cultu‐ ra universal. Así realizarán un viaje más literario que sico que los conducirá por mundo nuevos, algunos hojeados, otros desconocidos, mundos recordados de la infancia, mundos leídos por papá antes de dormir, mundos que nos traen a mamá, joven y eterna, inmortalizada en esos versos de Neruda (“Lucas abrió los ojos y leyó otro verso del poe‐ ma: Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en cal‐ ma…”). Una obra de enigma, llena de aventuras, que le recuerda al lector la importancia de revalorizar la literatura y la cultura, como parte central de nuestras vidas, como huella infaltable de nuestro vivir co diano.


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La palabra como refugio Sobre la poética de Paula Bombara por Mariana Castro Que las palabras sean tan atemporales. Que tus palabras sigan tan vivas en mi memoria. Solo tres segundos

Acercarse al corpus de textos de un determinado autor siempre implica seguir un recorrido, más o menos personal, de interrogantes que nos llevarán a su poé ca, a su cosmovisión. Si pensamos en Paula Bombara (Bahía Blanca, 1972) este camino resulta doblemente enriquece‐ dor, ya que las preguntas no nacen únicamente en el lector sino también en cada uno de sus personajes, obligándonos a valorar el terreno de la incer dumbre, revisando huellas, escuchando cada una de las voces y sus ecos para encon‐ trar el verdadero refugio: la palabra.

Quién ‐Necesito que me cuentes todo. ‐¿Todo? ‐Sí, todo lo que no me acuerdo. El mar y la serpiente

Paula Bombara estudió Bioquímica en la UBA y, casi al mismo empo, pidió consejo a Graciela Montes para aventurarse en el camino de la literatura. Si bien la ficción fue cau vándola a lo largo de los años, nunca se apartó totalmente de la ciencia. Escribió textos de divulgación cien fica para niños y dirige la colección ¿Querés saber? de Eudeba. Al mismo empo, par cipa con sus cuentos en diversas antologías y colecciones, y ha publicado seis nove‐ las para niños y jóvenes. Superando ampliamente la categoría de literatura de iniciación, los textos de Paula Bombara relatan explora‐ ciones. Sus personajes son niños, jóvenes y adultos que buscan. Que se buscan. La iden dad forja una constante en estas historias donde todos quieren saber quiénes son y para esto siguen las huellas de aquellos que recorrieron antes el mismo camino. El pasado revive en cartas, secre‐ tos escondidos, diarios ín mos, tes monios orales y escritos de un ayer que se valora como esencia del hoy.

A lo largo de sus textos, las preguntas surgen, se escriben en la oscuridad, se comentan, se reformulan, se enlistan. Los argumentos parten de la incer dumbre, de los espacios vacíos de la historia y de la Historia, e invitan a los lectores a avanzar junto a los personajes y recorrer ese camino tan di cil como gra ficante. El disparador puede ser la llegada de una caja de muñecas enviada desde París, una tarea escolar, un accidente fatal, una excursión o la pérdida de un juguete. El enigma está planteado y solo hay que echarse a andar para descubrir quiénes somos. Perso‐ najes y lectores.

Cómo Treinta segundos mirándose en silencio son una eternidad llena de palabras. Una sonrisa marca el empo. Solo tres segundos

Los hermanos mellizos de Una casa de secreto (2012) buscan pistas y al mismo empo crean. La casa de muñecas que los intriga es una réplica del hogar de sus antepasados parisinos y encierra secretos que les cuentan quiénes son. Ellos, lejos de observar pasivamente y esperar que sus padres les traigan de Europa las respuestas, buscan, encuentran y cuentan: él filma un cortometraje y ella escribe. Descubren y se descubren. La novela se construye como en un cuarto de espejos donde las historias se replican y se media zan, se recrean y construyen, se conservan y recuerdan como pilar de la propia iden dad. Paula Bombara nos acerca a sus personajes y nos deja ver su interior a través de una cuidada narra va donde la fragmentación, las pausas y los modismos resultan estratégica‐ mente ubicados. Las voces se alternan con los silencios y, cuando no se puede decir, se siente y se piensa. De este modo nos encontramos con monólogos interiores que dan cuenta del recuerdo, la reflexión y la necesidad de usar las


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palabras como una manera de reflejar la realidad y superarla. Desafiando las normas de puntuación y hasta de diagramación, la protagonista de El mar y la serpiente (2005), primera novela de Bombara, forja un registro que crece junto a ella. Desde los primeros años, se mezclan en la voz de la niña discursos propios y referidos, sen mientos y reflexiones, gritos y secretos, deseos y en negrita, verbos en cursiva, espacios que abren grietas, puntos suspensivos que dibujan silencios, repe ciones insistentes. Bombara pone a disposición de sus historias todas las posibilidades del lenguaje y la escritura, y logra que el lector se sumerja en cada relato con la conmoción de la empa a.

Para qué Tenía que escribir algo. Un poema. Miró el techo oscuro. Las frases de su abuelo eran las que más le gustaban, pero tenía que hacerlas propias. Decidió cambiar algunas palabras. Lo hizo con midez primero y divir éndose al final. Jugó con el lápiz hasta que logró algo que le gustaba. Después apagó la luz y cerró los ojos. La rosa de los vientos

Introducirnos en el lenguaje, en la literatura, en la historia puede ser riesgoso y Paula Bombara da cuenta de este peligro en sus tex‐ tos. Tomar la palabra ya dicha implica compro‐ meterse hasta límites impensados como les sucede a los primos de La cuarta pata (2006) quienes encuentran documentos que los llevan a buscar jus cia para los habitantes de una isla contaminada y, en el proceso, forjar sus personalidades, acep‐ tarse tal como son y lograr una verdadera unión que se manten‐ drá, a pesar de la distan‐

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cia, a través de la palabra escrita. En la ya mencionada El mar y la serpiente, la palabra las ma y sana al mismo empo. El papá desaparecido de la protagonista hizo oír su voz y ya no está. La niña pregunta y el verbo “decir” es una constante que resuena en cada página. Ella exige saber y, finalmente, acude a las palabras, las suyas, para terminar de comprender la historia y encon‐ trarle un sen do al dolor. La socióloga francesa Michèle Pe t, en una entrevista realizada por Victoria Ta (Clarín, 28 de junio de 2009) sos ene que “…la lectura permite que la gente hable entre sí, que recuperen la palabra. Claro que también hay empos de silencio, pero se desencadena un proceso, relanza el pensamiento, la memoria. Algo se alivia.” La palabra habilita la comprensión y, de manera social o ín ma, la jus cia. Aparece como herramienta para llenar los vacíos que deja la experiencia y contribuir con la subje vidad en construcción mediante la posibilidad de ordenar el caos del mundo en un relato. Para Paula Bombara y para nosotros, sus lectores, la palabra es el camino y el refugio, pero también la huella, esa pista que nos impulsa a con nuar indagando. Y, como dice en el cuento “Jus cia”, “ambos sabemos que nunca dejaremos de buscar.”.

Bibliografía:


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El ladrón de estrellas y el lector timado Sobre la poética de Pablo Bernasconi

“Muchas preguntas y un libro que lo sabe todo son una fórmula fatal para las almas curiosas. No tardó mucho en recorrer sus páginas, sumergiéndose en la profundidad más brillante y voraz, la del deseo.” Pablo Bernasconi, El brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos

Bernasconi es dueño de una voz diversa, en varios sen dos. Su voz es plás ca, se manifiesta en ilustraciones y collages; su voz es poé ca, se manifiesta en cuentos, en poemas y, por qué no, en esas citas, frases, epigramas que toma prestados de escritores, personalidades notables, cantautores. Leer a Bernasconi, entonces, es ingresar a un universo múl ple, que imbrica la lógica de la infancia, del arte, de los adultos y, si pensamos en su úl mo libro, Finales, la absurda lógica de los lectores. Una poé ca de excesos y exageraciones que trasciende el libro tulado con ese nombre, y se bifurca en toda su literatura. Así, el excéntrico Arsenio es op mista hasta el ridículo, Tortoni piensa tanto que se le escapan los pensamientos. Pero nadie (bueno, casi nadie), ningún lector, se atrevería a decirle a estos libros con tono aprensivo: “¡No seas tan exagerado!”, o conciliando “¿no es un poco excesivo?”… porque justamente la trama de estos textos se construye en múl ples procedimientos relacionados con la repe ción, la acumulación y la hipérbole. Estos recursos, llevados a su trabajo como ar sta plás co a través de los collages que ilustran sus libros, se observan en el uso de los objetos. Los objetos en los collages de Pablo Bernasconi no cumplen su función legí ma, sino una nueva. Así, las alas de una de las máquinas para volar del Capitán Arsenio están hechas de ralladores, o los molinos de viento enen aspas de peine, y la nieve, la nieve con ene la literatura. Todo parece estar pensado, organizado, calculado en la escritura de Bernasconi, en la com‐ posición de sus libros. Las guardas, por ejemplo, están relacionadas con lo que sucede en el relato, muchas veces resignifican el texto, enriqueciendo sus sen dos. Así, en El brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos (Suda‐

por Lucía Couso

mericana, 2006) cuando Chancery siente la tentación de abrir el libro rojo del brujo, las guardas nos muestran ser‐ pientes y anzuelos, cuando decide confesar que él ha produ‐ cido los cambios en la efec vidad del libro rojo, las guardas se componen de relojes y brújulas: el empo en que el héroe encuentra su camino hacia sí mismo, a través de esa lucha con el espejo. Pablo Bernasconi, entonces, es un autor integral, esto quiere decir que crea él mismo los textos y las ilustra‐ ciones de sus libros. Muchos de ellos proponen una lectura que se acerca a la del álbum ilustrado, género que se ha conver do en un fenómeno masivo y editorial, y que propo‐ ne nuevos modos de leer (los invito a la sección Ar culos de este bole n, donde encontrarán el texto “Lo que hay detrás de las tapas”, que amplía sobre este género). En palabras sencillas, un libro‐álbum plantea una interdependencia en la lectura de las imágenes y el texto: se leen juntos. En el relato “Viceversa” de Excesos y exageraciones (Sudamerica‐ na, 2008), por ejemplo, se cuenta la historia de una par da de ajedrez, uno de los jugadores es boxeador, el otro no, ambos están retratados en la ilustración. Pero, hasta el final del relato iden fica‐ mos las imágenes al revés, ambos textos nos enga‐ ñan. En el mismo libro se encuentra el texto “Mons‐ truo capilar”, en él vemos a una mujer con un pelo inconmensurable y un texto con forma de lista de objetos o situaciones. La historia la construimos nosotros, los lectores, desde el tulo (otro de los paratextos que Bernasconi aprovecha constantemen‐ te) hacia la interdependencia entre la ilustración y las pala‐ bras. Cada libro de Pablo Bernasconi propone al lector un nuevo pacto de lectura. En Rebelión en Tortoni (2009), la historia de un hombre que no puede parar de pensar, los códigos de lectura se triplican. La ilustración, la voz del narrador y los pensamientos del personaje invitan a dete‐ nerse, leer y observar. Presenta así la hibridez genérica pro‐ pia del libro álbum, como lectores debemos hacer una lectu‐ ra en contrapunto que nos lleve hacia el corazón del conflic‐ to del personaje. Conflicto que finalmente se resuelve, en la simbolización de la palabra en la imagen, a través del sueño. Un punto interesante de la obra de Bernasconi es el


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El ladrón de estrellas y el lector timado Sobre la poética de Pablo Bernasconi

concepto de infancia que se desprende de los textos catalogados como literatura infan l. En ellos, el niño se presenta con su propio mundo interior, su propia lógica. No es el niño adaptado a la experiencia del adulto, sino en su propia explicación del mundo. En el libro La verdadera explicación una de las primeras ilustraciones que encontramos representa a un niño con la boca abierta, a la manera de esos leones de circo que encarnan el peligro, y un adulto con la cabeza dentro de esa boca peligrosa, como un domador adentrándose allí. El adulto, en este caso, no ene expresión de triunfo o de miedo, sino de incomodidad, ante esa boca infan l que más que comerse al adulto lo pone a prueba. Porque entraña un peligro dis nto, que es el de esa otra lógica, la de la infancia olvidada, desconocida, por el niño crecido que somos. En la poé ca de Pablo Bernasconi, resuenan las palabras del sociólogo Jorge Larrosa: En tanto encarnación de la alteridad, la infancia no es nunca lo que sabemos (es lo otro de nuestros saberes), pero sin embargo es portadora de una verdad que debemos ponernos en disposición de escuchar; no es nunca la presa de nuestro poder (es lo otro que no puede ser some do), pero al mismo empo requiere nuestra inicia va; no está nunca en el lugar que le damos (es lo otro que no puede ser abarcado), pero debemos abrir un lugar que la reciba. (2000; 167)

El tulo de este texto es “El ladrón de estrellas y el lector mado”, esta elección surge de un efecto de lectura muy personal. En la contratapa de Excesos y exageraciones aparece un hombre ves do como esos ladrones sofis cados del cine, traje negro y un gorrito de lana, lentes. Este sofis cado ladrón está robando una estrella (¿o colgándola?) en la negra noche. Proeza solo lograda por los poetas. Abrí el libro con la esperanza de encontrar

la historia para esta imagen, historia que no encontré, porque el personaje solo aparece en la contratapa. Fui entonces, una lectora que, desprevenida, tuvo que escribir una historia para esa imagen, completar ese sen do que se encontraba allí para que yo pudiera jugar con él. En el encuentro con otros textos de Bernasconi este efecto es común, el lector es un sujeto engañado, al que se le da cierta información, y otra se le esconde, o se le da mal, es mado. Pero ese mo se convierte en búsqueda de una historia construida a medias entre el narrador/escritor y el lector/escritor. En mi caso creo que el ladrón de estrellas es un ladrón‐poeta. Un escritor que, como dice en una de las solapas de La verdadera explicación, “creía más en la belleza que en la verdad”.

Bibliogra a: Larrosa, Jorge (2000): “El enigma de la infan‐ cia o lo que va de lo imposible a lo verdadero” en Pedagogía profana, Buenos Aires, Nove‐ duc. Bernasconi, Pablo (2006): El brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos. Buenos Aires, Sudamericana. (2007): El diario del Capitán Arsenio. Buenos Aires, Sudamericana. (2008): Excesos y exagera‐ ciones. Buenos Aires, Sudamericana. (2009): Rebelión en Tortoni. Buenos Aires, Sudamericana. (2011): El sueño del peque‐ ño Capitán Arsenio. Buenos Aires, Sudameri‐ cana. (2012): La verdadera explica‐ ción. Buenos Aires, Sudamericana.


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eseñas n perro que hace honor a su nombre por MARÍA JOSÉ TROGLIA ¡Cuidado con el perro! Texto: Liliana Cine o ‐ Ilustraciones: O’Kiff‐MG Buenos Aires, Alfaguara. 2009

¡Cuidado con el perro! es el libro de Liliana Cine o que abre la serie de Diminuto, un perro que hace honor a su nombre. El libro nos prepara desde sus paratextos para encontrarnos con un perro par cular. El tulo insinúa un peligro que no se concretará más que en las travesuras que hace este perro tan chiquito que cabe en el bolsillo de un chico. El cartel de ¡Cuidado con el perro! alerta sobre un peligro que no se ve, pero que se anuncia, tal como sucede en muchas casas de mi barrio. Otros an cipos se hacen también en el prólogo de Antonio Rodríguez Almodóvar, en el que advierte sobre este libro peligroso: el riesgo es quedarse prendado de este perro encantador y de una autora que sabe cómo lograr encariñarnos con una historia diver da y erna. La novela breve, del 2001, que reedita Alfaguara en 2009, se ar cula en dos partes, cada una de siete capítulos. En la primera c o n o c e m o s e l a za ro s o encuentro con Diminuto y su llegada a la casa, seguida del desconcierto, la desconfianza y la falta de convencimiento del resto de la familia, que nunca quiso tener un perro. Las travesuras de Diminuto van mostrando los rasgos de su personalidad y, aunque en casa genera enojos, siempre lo perdonan. Los padres y la hermana de Federico en cada situación afirman las caracterís cas que los construyen, que se expresan con epítetos y reiteraciones. La segunda parte narra una aventura del perro y su dueño en un cas ng de mascotas en la televisión, donde el disparate alcanza el punto máximo. El texto está narrado en primera persona desde el punto de vista del protagonista, un chico de diez años, y plantea una mirada que permite la iden ficación rápida con él y con el perro, ambos menores, siempre some dos a la mirada del mayor pero en defini va comprendidos, queridos y mimados. El texto muestra a un niño que consigue lo que quiere y aprende a defenderlo. Como lo que quiere ‐primero un perro cualquiera y luego a este perro‐ es de cualquier modo "querible", resulta aceptable. E n el p ró lo go, a u n q u e en u n to n o p a ró d ico y

con algo de ironía, se sinte za así el conflicto: "¿se imaginan un mundo con tantos canes como niños caprichosos y padres débiles?", exponiendo la lectura que puede hacer del libro un adulto que nunca tuvo perro. La novela exhibe también algunos guiños al lector que puede reconocer huellas de otras escrituras (como los epígrafes al inicio de cada capítulo) en un texto actual, fresco y que delinea un personaje ‐el niño‐ que no hace más que lo que hacen los niños y otro personaje ‐el perro‐ que no hace más que lo que hacen los perros, por eso tal vez resultan únicos y di ciles de olvidar.

ero que los hay, los hay… por ELENA STAPICH ¡Mamá! ¡Los monstruos! Texto: Liliana Cine o ‐ Ilustraciones: Poly Bernatene. Buenos Aires, Pictus. 2012

En este libro – álbum de Liliana Cine o el t ex t o e n e l a v oz narra va de un niño, asustado por la presencia amenazadora de monstruos, fantasmas, brujas, ogros, ocultos en la aparente seguridad del hogar y de la ru na co diana. En el diálogo con la madre, a quien el chico interpela a propósito de la existencia de estos seres temibles, ella argumenta ‐con la racionalidad propia del adulto‐ que tales seres no existen. Mientras la mamá realiza las tareas hogareñas, no advierte algo que sí pueden ver el protagonista y el lector: que los monstruos van a parar dentro de la aspiradora, los fantasmas son lavados en el lavarropas, las brujas acomodadas en estantes y armarios junto a los peluches, etc. El libro parece decirnos que tal vez esos seres malignos existen, pero que no se atreven a mostrarse a los adultos, y que una mamá armada con enseres de limpieza y electrodomés cos es más poderosa que ellos. ¿O que el adulto es el encargado de poner “en caja” los desbordes de la fantasía infan l? ¿O que ser adulto implica –entre otras cosas‐ poner coto a nuestra fantasía y por eso dejamos de percibir lo que sí perciben los niños? Preguntas que podrá formularse el lector, dependiendo de los sen dos que construya a par r del interjuego de texto e imágenes.


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eseñas ernasconi: itio ficial por C

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Pablo Bernasconi URL: h p://www.pbernasconi.com.ar

La temá ca de este si o web es la obra del diseñador e ilustrador Pablo Bernasconi. En el home, reciben al visitante las dos dimensiones intermitentes de su segundo libro para adultos, Bifocal (Ed. Edhasa, 2010). Con un clic en Bifocal, se accede a una organización minimalista que presenta tres botones principales en la parte superior con remisiones a la obra del Pablo, PORTFOLIO; a la vida de Pablo, BIOGRAFÍA y a Pablo mismo, CONTACTO. En esta primera página también hay acceso al BLOG y al TWEETER del autor. En el botón PORTFOLIO el navegante encontrará la producción de Pablo Bernasconi organizada en cinco categorías a las que se accede mediante botones que se encuentran, en este caso, en la parte inferior izquierda (EDITORIAL, RETRATOS, TAPAS, INFANTIL y LIBROS) y un botón adicional que corresponde a ENTREVISTAS. En esta sección se encuentran numerosos links hacia material del contexto de la red: diarios y revistas digitales, portales educa vos, videos de Youtube, entre otros. La BIOGRAFÍA incluye vida, premios, libros ilustrados a par r de textos de otros autores o concebidos por Bernasconi como autor integral (para niños, para adultos), clientes habituales, muestras colec vas e individuales, conferencias realizadas en Argen na y en el exterior. La información tanto lingüís ca como icónica está organizada, es clara y ‐ tratándose de un Si o Oficial‐ el navegante da por descontado el respaldo del autor a la misma. La información también se encuentra respaldada por un fuerte sistema de remisiones al contexto web, mediante links a otros si os pres giosos y confiables. En el si o no encontramos contador de visitas ni fechas de actualización. Respecto de la expresión audiovisual, por tratarse de la página de un profesional de la ilustración, se impone la presencia de elementos icónicos en el PORTFOLIO del menú central: pequeños botones sobre una superficie azul que se amplían con un clic y muestran las ilustraciones de libros, tapas de revistas y suplementos. El componente lingüís co (en español y en inglés) se despliega a par r del botón BIOGRAFÍA del si o. Con excepción del home, en el cual alternan la tapa y la contratapa de Bifocal, no hay en el si o animaciones ni componentes de audio. Tampoco publicidad. La esté ca es despojada y no parece haber unidad de concepción visual entre las tres páginas que se despliegan desde el menú principal: P O RT FO L I O, B I O G R A F Í A Y CO N TAC TO.

El si o se encuentra adecuadamente indexado en los buscadores ya que es el primer resultado que ofrecen sobre la búsqueda “Pablo Bernasconi” buscadores como Google y Yahoo. El acceso y la navegación a través de vínculos internos y externos son sencillos y con buena velocidad de descarga. La conec vidad a vínculos externos es alta en lo que refiere a remi r, mediante links, a los si os y medios en los que se han publicado entrevistas, ar culos o videos sobre Bernasconi. Es posible comunicarse con el autor a par r del botón CONTACTO que nos brinda información para Argen na, pero también para EEUU, Australia, Londres y Alemania lo que nos habla de un autor con desarrollo profesional internacional. Más allá del contacto con el autor y la navegación hipertextual, el si o no presenta otras opciones de interacción. Vale la pena acceder desde el link que se encuentra en el margen superior de la página a h p://pablobernasconi.blogspot.com.ar . En este blog, recibe al visitante la información referida al tercer libro de la trilogía para adultos, Finales (Ed. Edhasa, 2013). En este medio la información del si o web se reitera, enriquece y actualiza con otra organización visual y da cuenta de la versa lidad y el carácter experimental de la obra de Pablo Bernasconi. Si de adentrarse en la producción y en la poé ca del autor se trata, es recomendable visitar este si o oficial, seguir con el blog del autor y con los links que ofrecen los mismos hacia los numerosos ar culos y entrevistas publicados en otros medios digitales y curiosear el apartado dedicado a Bernasconi en la sección Escritores en la red de esta publicación. Recomendado para docentes y docentes en formación, bibliotecarios, animadores culturales, ilustradores, padres inquietos que (se) regalan libros y niños y jóvenes lectores que recogen el guante de leer imágenes que al decir de Bernasconi funcionan como “sentencias gráficas”, producidas desde el collage y el montaje de objetos de la vida co diana, refuncionalizados.


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eseñas a verdad más verdadera por MARÍA JOSÉ TROGLIA La verdadera explicación Texto e ilustraciones: Pablo Bernasconi Buenos Aires, Sudamericana. 2013

El libro La verdadera explicación de Pablo Bernasconi merece una lectura tan seria como la merecen las respuestas de los chicos, espontáneas, honestas, sencillas, a esas preguntas que a veces cuesta tanto contestar. A la explicación se puede acceder bordeando una pregunta, intentando un acercamiento que se demore un poco, que dé algunos rodeos. Para eso, y porque puede parecer que no es fácil entrar a un libro que pretende explicar cosas, es bueno detenerse en los paratextos de este libro exquisito y cuidado: la contratapa formula algunas de las preguntas que encontrarán respuestas en el interior pero también una advertencia: ¡Cuidado! El lector es prevenido antes de empezar a leer porque las explicaciones ‐ya lo imaginamos‐ rondarán el disparate y el absurdo. La solapa delantera es una carta al lector firmada por una sociedad de defensores de la verdad, donde se acusa al autor de farsante y atorrante por la can dad de men ras que escribió en este libro. Nuevamente la advertencia al desprevenido lector para que no crea nada, para que huya cuanto antes de la lectura y se desprenda del libro. Estos dos recursos provocan una lectura más desafiante, más osada, invitan a ponerse del lado de este men roso atorrante que exhibe la ficción con descaro y se ríe de las explicaciones cien ficas, "serias", para quedarse más cerca de los niños y más cerca de la literatura. La solapa trasera con ene también una explicación, esta vez firmada por Pablo que es ‐para sorpresa‐ una verdadera explicación sobre el origen de este libro pero que lo excede en mucho: una reflexión sobre la verdad, sobre el saber, sobre las creencias. En el epígrafe destacado al abrir el libro, una cita de El principito de Saint‐ Exupéry, ese niño mágico que sabía todo pero se la pasaba preguntando. Los paratextos ofrecen fragmentos de verdad, la escamotean, la disfrazan, pero sin dudas invitan a leer para saber más. En el interior, una conjunción de las ilustraciones a las que Bernasconi nos acostumbró (incluyendo elementos reales y verdaderos) y una colección de textos también profundamente reales y verdaderos, aunque no veraces, para explicar, por ejemplo,

cómo empezó el mundo, de dónde vienen los mocos, qué es la fuerza de gravedad, cómo surgen las buenas ideas, cómo se originan las pesadillas... Las explicaciones desa an la comodidad de las creencias para plantear un nuevo modo de abordar el conocimiento: ese modo que olvidamos los que ya crecimos pero que es tan natural para los niños. Dice Bernasconi: "edificar el conocimiento no es lo mismo que tener muchos datos". La profundidad y simplicidad con que se plantean las verdaderas explicaciones se acercan al modo que enen los chicos de ver el mundo, de entenderlo y de explicarlo: es ingenuo pero honesto y eso es lo que lo vuelve real, más allá de la idea de veracidad que persigan las enciclopedias, los documentales, los manuales, ese po de explicación que se ex ende en horizontal, que ocupa mucho espacio a lo ancho, pero no siempre hacia adentro, en lo profundo. Un libro real, verdadero y genuino, para que lean juntos los chicos, los grandes, todos los que se hacen preguntas.

ntre retratos, claroscuros y finales n recorrido por la trilogía de ablo ernasconi por ROMINA SONZINI Retratos

Pablo Bernasconi. Buenos Aires, Edhasa, 2008.

Bifocal

Pablo Bernasconi. Buenos Aires, Edhasa, 2010.

Finales

Pablo Bernasconi. Buenos Aires, Edhasa, 2013.

Retratos, Bifocal y Finales forman la peculiar trilogía del autor integral Pablo Bernasconi. Este recorrido que, en palabras del autor, es una “obtusa tríada de experimentos editoriales”, comenzó con Retratos (“el Qué antes del Cómo”), siguió con Bifocal (“la epopeya del cíclope miope”) y concluye con Finales (“el fin del fin”). En Retratos nos encontramos con una serie de personajes, reales y fic cios, que fueron elegidos por una razón: la atracción. Personajes que, por el amor o el odio que despiertan en quien retrata, repugnan o atraen pero de ningún modo le son indiferentes. Esta contraposición se pone de manifiesto, también, en la selección de materiales u lizados para retratar: carne, sangre, chatarra, papeles chamuscados, flores, cáscaras de manzana. No hay intención de explicar cuál es el sen do de cada una de estas “representaciones”. Estos retratos invitan, desa an, es mulan a que sea el lector quien construya sen dos a par r de los indicios, los elementos presentes y las omisiones. Cada uno de ellos está acompañado de una frase (irónica, profunda, conflic va) de quien se retrata, la cual otorga, a su vez, nuevos niveles de significación. El Conde Drácula, Roberto Fontanarrosa, Kurt Cobain, Diego Maradona, Jorge Rafael Videla, Saddam Hussein, las


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eseñas Abuelas de Plaza de Mayo y el Hombre Invisible son algunos de los retratados que prestan su voz para construir esta singular propuesta. Un libro en dos dimensiones es Bifocal. Un viaje radiante, si elegimos entrar por la puerta blanca; un viaje oscuro, si nos seduce más la otra tapa. Dos entradas que nos sumergen en dos dimensiones que enen sus propias reglas, sus propias formas de mirar, sus propias formas de leer. Para cada una de ellas, un prólogo; para cada una, la sugerencia de un vino y una serie de músicas que van con el tono del contenido; para cada una, la selección de ciertas citas que nublan o iluminan los ojos de quien mira. En este libro, Bernasconi nos ofrece sus reflexiones sobre ciertos temas “fundamentales” como el amor, la religión, el sexo, la suerte, la guerra, el fracaso, el des no, el éxito, la Argen na. Para reflexionar elige las palabras de otros, selecciona citas de varios pensadores que lo ayudan a decir, palabras que complementan y aportan sen dos a las ilustraciones de este ar sta. Mismos temas vistos por los mismos ojos pero con dis nta mirada. Miradas que construyen y deconstruyen. Ideas que engendran imágenes; ilustraciones que alimentan ideas. Metáforas de lo que se quiere expresar por medio de diferentes lenguajes. “Tengo un problema. Tengo varios en realidad: me aterran los pececitos de colores de las aguas caribeñas. No me gusta que se me peguen los dedos con la go ta, me da asco la leche y empiezo cada libro leyendo primero el final”. Con estas palabras, Bernasconi presenta Finales, un libro en el que nos propone recorrer los úl mos tramos de 59 textos que ha elegido por alguna razón (no la misma y, en algunos casos, por razones contrarias: libros que empezó odiando y luego amó; otros de los que nunca pudo pasar del odio; libros que le cambiaron la vida (literalmente); otros que leyó por obligación; y uno, que le gustó tanto, que dio origen a éste, su libro). Cada final es acompañado por una ilustración que se construye como metáfora del texto todo; que no acota sino que amplía sen dos; que no funciona como puerta que se cierra sino como umbral que invita a adentrarnos en las historias que el autor ha seleccionado para su recorrido. Libros de la literatura universal ‐ novelas, ensayos y obras de teatro‐, de autores de todos los empos: desde Homero y Dante Alighieri hasta Roald Dahl y Alessandro Baricco, pasando por Ernesto Sábato, Antonio Marechal y Osvaldo Soriano. Retratos, Bifocal y Finales atrapan al lector desde las ilustraciones por la diversidad de técnicas empleadas en cada una de ellas. El collage, foto‐montaje, escultura, dibujo con lápiz, nta o acuarela son algunas de las propuestas que ponen en evidencia el lenguaje ecléc co que caracteriza la esté ca de Pablo Bernasconi, autor integral que escribe, ilustra y diseña sus propios libros.

a miniatura: una fascinación que no cesa por ELENA STAPICH Una casa de secretos Texto: Paula Bombara Buenos Aires, SM, El barco de vapor. 2012

Este hombre de la ciudad, tan viajado, tan extraño, me ha hecho un regalo exquisitamente bello, tan a nado a mí como si me hubiera estado espiando. Me ha regalado una casa de muñecas…

Esta novela de Paula Bombara que recibió el X Premio de El Barco de Vapor (Argen na) comienza con la llegada a la casa de una familia argen na, los De Vi a, de una misteriosa encomienda enviada desde Francia, que con ene una casa de muñecas y el pedido de que los padres viajen de inmediato a París para ponerse en contacto con la a Charlo e. Se trata de una novela juvenil donde se entretejen dos historias: una actual y otra del siglo XIX, unidas por un elemento común: una casa de muñecas que perduró en el empo y cruzó el océano hasta llegar a des no. Su nueva dueña hallará secretos escondidos en la casa. Llaves que abren cerraduras que es necesario descubrir. La realidad re p re s e nta d a e n fo r m a d e m i n i at u ra p e r m i te experimentar el placer de escrutar, revelar y –en úl ma instancia‐ dominar sus complejos vericuetos. Tal vez sea esa la razón por la que el mo vo de lo miniaturesco retorna una y otra vez en la literatura para niños y jóvenes. El texto alterna también diversos discursos: el diario ín mo de una mujer que fue joven en el siglo XIX convive con el mail y el chat que usan los personajes contemporáneos. A la vez, se combinan diversos géneros: la novela sen mental, el enigma, el relato costumbrista. La historia se encuentra atravesada por los hechos del contexto histórico‐social desde fines del siglo XIX hasta el Mayo francés. Junto a los personajes fic cios aparecen otros, ficcionalización de personas que exis eron realmente. Los De Vi a reciben una herencia inesperada, pero esta resulta tener su doble: un legado simbólico hecho de memorias, vínculos, iden dad, historia familiar que se


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eseñas desconocía y se hace presente, materializada en una casa de muñecas, un diario ín mo y un trozo de tela donde una flor fue pintada hace mucho empo. Como capas de cebolla que se van quitando, los De Vi a se van acercando al núcleo de la historia, en cuyo final espera una sorpresa. El personaje de Odile, con su enorme capacidad de amor y su compromiso, ene u n g ra n p o te n c i a l p a ra seducir a los lectores y generar su iden ficación con ella, más allá del empo y del espacio.

n relato personal por MARÍA JOSÉ RIZZO El mar y la serpiente Texto: Paula Bombara Buenos Aires, Norma. 2005

Mamá viene a mi pieza. Tiene el bolso verde. Abre los cajones y saca ropa. ¿Vamos a lo de los abuelos? Papá no está.

El mar y la serpiente es la narración de una vida, la historia de una familia que es a su vez la Historia reciente y cruel de nuestra Argen na. Su autora nos muestra una postal de época a través del fluir de la conciencia de la protagonista, una niña de tres años. La novela está dividida en tres capítulos y se organiza siguiendo el curso escurridizo, serpenteante, de la memoria. En la primera parte, llamada “La niña”, la pequeña protagonista nos cuenta en primera persona sus impresiones, fugaces, entrecortadas, de un momento vivido pero del que no se ene conciencia de recordarlo (aun cuando se lo recuerda). Fotogra as ín mas de un drama familiar que son al mismo empo instantáneas de la Gran Tragedia Nacional. Imágenes que no encuentran asidero en el discurso propio, en el decir, que son ideas, visiones de lo que pasa alrededor, de lo que se escucha pero no se en ende. En el segundo capítulo, “La Historia”, la niña ha crecido, y desde su mirada de pre‐adolescente intenta reconstruir su pasado, reordenar sus recuerdos olvidados (¿olvidados

realmente?) y de ese modo construir su vida, construir‐se desde la palabra materna, desde el relato cierto que le cuenta mamá. Por úl mo, nos enfrentamos a “La decisión”, el apartado que cierra la novela. Allí la niña ya adolescente debe tomar la voz, apropiarse del discurso y contar su historia. Historia y discurso se ponen en evidencia, se tema zan en esta novela: la necesidad de poner en palabras el recuerdo, de nombrar los hechos, de contar la historia con términos propios y no ya de otros. Así Bombara nos enseña el momento decisivo en la vida de una persona: asumir la propia iden dad frente a los pares, asumirla desde la palabra, desde la voz. Y la escuela parece ser el lugar indicado para que esa epifanía finalmente ocurra: “Composición. Tema…” Una novela breve pero intensa, con un manejo simple del lenguaje, que llega tanto al lector adulto como al joven. Un libro que, lejos de querer conver rse en el Gran Relato de la Historia Argen na, busca representar las huellas que dejan las pérdidas que sufrimos de pequeños, que intenta dibujar con palabras las marcas que nos construyen desde la infancia, aún sin siquiera reconocerlas. Un texto frag‐ mentario, infan l p o r m o m e nto s , decididamente infan l, que pone en boca de una niña, y luego de una joven adoles‐ cente, la historia familiar de muchos argen nos que es un pedazo, una p i eza , p e q u e ñ a pero fundamental, de ese rompecabe‐ zas que es nuestra Historia nacional. Paula Bombara nos presenta una novela que, lejos de cerrar puertas, de brindar respuestas, busca movilizarnos, dejarnos intranquilos, pensa vos, brindando una historia mínima que no busca juzgar ni conver rse en única, sino, simplemente, ser un relato personal.

* ncontrás más reseñas de ine o, ombara y ernasconi en la sección de nuestra página web:

www.jitanjafora.org.ar


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pdj. año 13, no. 10, 2013

escritores en la red DOCUMENTOS DIGITALES por Jennifer Saya y Claudia Segretin

BOMBARA i os ficiales

log esde mi cristal:

ocumentos

http://paulabombara.blogspot.com.ar/

éndez, ario 2011 . aula ombara: l libro es una producción en equipo entrevista . uenos ires: ibros de arena. isponible en:

acebook: https://www.facebook.com/paula.bombara.1

h p://www.blogs.buenosaires.gov.ar/librodearena/2011 /05/14/paula‐bombara‐%E2%80%9Cel‐libro‐es‐una‐ produccion‐en‐equipo%E2%80%9D/ (Consultado el 4 de agosto de 2013)

nfancias iterarias 2012 . uenos ires: terna caden‐ cia blog . isponible en: h p://blog.eternacadencia.com.ar/archives/2012/25291 #more‐25291 (Consultado el 3 de agosto del 2013)

achado, erman 2012). olo tres segundos: novela de aula ombara. uenos ires: arabatos y ingorrangos blog . isponible en: h p://machadolens.wordpress.com/2012/04/26/solo‐ tres‐segundos‐novela‐de‐paula‐bombara/.

udio y ideo io, elly licia de 2012 . aula ombara derechos humanos, ciencia. iteratura y… archivo de audio isponible en: h p://www.despertandoalilith.org/?p=2753 (Consultado el 3 de agosto del 2013)

iblioteca infinita: entrevista a aula ombara. isponible en:

(Consultado el 4 de agosto de 2013)

h p://www.pakapaka.gob.ar/si os/pakapaka/videos/index? reproducir=102665 (Consultado el 4 de agosto del 2013)

aula ombara en el 16º foro de la fundación empo iardineli 2011 . uenos ires: a fábrica de cuentos blog . isponible en:

ornadas de cierre del 2012 – aula ombara dividido en tres partes . isponible en:

h p://lafabricadecuentos.blogspot.com.ar/2011/08/ ponencia‐de‐paula‐bombara‐en‐el‐16‐foro.html. (Consultado el 3 de agosto del 2013)

otelo, oberto 2013 . aula ombara . uenos ires: maginaria evista digital , 326. isponible en:

h p://www.youtube.com/watch?v=knzzXq3yr‐c h p://www.youtube.com/watch?v=iwRHUbKzUYQ h p://www.youtube.com/watch?v=4kAjmIzskXM (Consultado el 3 de agosto del 2013)

h p://www.imaginaria.com.ar/2013/01/paula‐bombara/ (Consultado el 4 de agosto del 2013)

CINETTO sitio web: http://solcine.wix.com/lcinetto

i os ficiales inkedin:

http://www.linkedin.com/pub/liliana-cinetto

acebook: https://www.facebook.com/pages/Liliana-Cinetto

más datos en la página siguente


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pdj. año 13, no. 10, 2013

CINETTO con nuación

ideo ine o, iliana 2010). l divorcio. isponible en: h p://www.youtube.com/watch?v=riXDW 4J9ScQ (Consultado el 3 de agosto del 2013)

ocumentos

ine o, iliana 2012 . n cuento a contra‐ mano. isponible en:

ine o, iliana 2012). aría lena alsh en la memoria de iliana ine o. uenos ires: nfonews diario digital isponible en:

h p://www.youtube.com/watch?v=cYOF97 sWa84 (Consultado el 4 de agosto del 2013)

h p://www.infonews.com/2012/01/10/espectaculos‐63 50‐maria‐elena‐walsh‐en‐la‐memoria‐de‐liliana‐cine o.php (Consultado el 4 de agosto de 2013)

ine o, iliana 2004 . oesías de amor. uenos ires: maginaria revista digital , o. 121. isponible en: h p://www.imaginaria.com.ar/12/1/cine o.htm

BERNASCONI

(Consultado el 2 de agosto del 2013)

nformes literarios profesionales (2011 . uenos ires: éeme un cuento. isponible en: h p://www.leemeuncuento.com.ar/Liliana‐Cine o‐escrito ra‐de‐lij.html (Consultado el 5 de agosto de 2013)

éndez, ario 2013). iliana ine o: yo soy lo mejor de mi cuando escribo. uenos ires: ibro de arena. isponible en:

i os ficiales

h p://www.blogs.buenosaires.gov.ar/librodearena/2013/ 02/04/liliana‐cine o‐yo‐soy‐lo‐mejor‐de‐mi‐cuando‐escribo/

si o web: http://www.pbernasconi.com.ar/

(Consultado el 5 de agosto del 2013)

blog:

ortorrico, ilvia 2012 . ntrevista a iliana ine o. uenos ires: ernando de edia blog . isponible en:

http://pablobernasconi.blogspot.com.ar/

h p://fernandodevedia.com/blog/archives/5707

acebook:

(Consultado el 1 de agosto del 2013)

http://www.facebook.com/pablo.bernasconi.5

wi er: https://twitter.com/BernasconiPablo

ocumentos ubele, uis 2007). boca de jarro... ablo ernasconi: ada libro que hice es un libro que no tuve. uenos ires: a ación diario digital .. isponible en: h p://www.lanacion.com.ar/902396‐cada‐libro‐que‐hice‐es‐un‐libro‐ que‐no‐tuve (Consultado el 15 de julio de 2013)

ajour, ecilia 2008). l diario del apitán rsenio: a máquina de volar. uenos ires: maginaria, 225. isponible en: h p://imaginaria.com.ar/22/5/arsenio.htm (Consultado el 15 de julio del 2013)

ernasconi, ablo 2013). lustrado. uenos ires: iario a ación. isponible en: h p://www.lanacion.com.ar/autor/pablo‐bernasconi‐414 (Consultado el 15 de julio de 2013)

astro, eronica y libanski, onika 2007). ablo ernasconi: el laboratorio de imágenes a las esculturas de papel. uenos ires: l portal educa vo del estado argen no. isponible en: h p://portal.educ.ar/no cias/entrevistas/pablo‐bernasconi‐del‐la borator.php (Consultado el 15 de julio del 2013)

ideo uento mi libro.com isponible en: h p://www.cuentomilibro.com/retratos/18 (Consultado el 15 de julio de 2013)

os dibujos de ablo ernasconi isponible en: h p://www.youtube.com/watch?v=7PeOr4 s4‐6Y (Consultado el 4 de julio de 2013)


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pdj. año 13, no. 10, 2013

Una Casa Para Habitar

el oficio del mediador de lectura 1

por Mila Cañón

Mi primer recuerdo de la poesía son los refranes y las canciones del folclore español de la mano de mi papá, ineludiblemente viven en mí porque fueron cantados y recitados con amor; del otro lado, estudiar de memoria poemas larguísimos en la escuela, el primero que recité es La casita del hornero de Leopoldo Lugones (1917): La casita del hornero ene alcoba y ene sala. En la alcoba la hembra instala justamente el nido entero. En la sala, muy orondo, el padre guarda la puerta, con su camisa entreabierta sobre su pecho redondo. … Hace poco en honor a este recuerdo, compilé una serie de textos en los que la literatura representa casas y casitas… que dio por resultado un i nerario de lectura publicado en la página de Jitanjáfora para el que tuve que buscar, leer y releer – oficio de mediador‐, y sobre todo detenerme en la figura de la casa en la literatura que es la punta del ovillo que trenzará estas ideas. De este modo, llegué al tulo del libro La casa imaginaria (2007), que Yolanda Reyes tomara prestado de Graciela Montes (1999) de su ar culo: Una nuez que es y no es, en el que ya hace bastante empo desarrollara la relación entre realidad y ficción y por qué vale la pena mostrársela a la infancia. Por ello parece importante sostener la reflexión sobre la posibilidad de alzar junto con la infancia esa casa simbólica necesaria para construir sen dos cada vez que abrimos la palabra para leer una historia, vivirla en el presente y proyectar el futuro a par r de ciertas seguridades. Dice Reyes: Saber que la imaginación nos permite ser otros y ser nosotros mismos, descubrir que podemos pensarnos, nombrarnos, soñarnos, encontrarnos, conmovernos y descifrarnos en ese gran texto escrito a tantas voces por una infinidad de autores a lo largo de la historia, es el que le otorga sen do a la experiencia literaria ( 2007; 13) Contra esa casita segura del hornero que la literatura representa construida con amor por el año 1917, en una época en que la infancia era concebida como un todo terminado para moldear y dejar listo para el futuro, y la mujer se representaba en el adentro del nido, hallé este otro poema bellísimo escrito por Silvia Schujer, sobre otra casa más abierta y más insegura que responde a otra concepción de infancia, en su libro A la rumba luna, publicado en 2008: Calles‐cuna La pena es honda y redonda

como una uva negra como dos ojos dulce y oscura. La pena es mida y frágil como de pluma rondando sueño de trenes y calles‐cuna. La pena es una caricia de tu mirada cansada de pedir algo y recibir nada. Estos dos textos nos permiten observar que el problema de la representación en la literatura cuando hablamos de ficciones para niños, en par cular, se ve atravesado por la inevitable figuración que posee quien escribe, por el imaginario colec vo que circula en determinada época sobre la infancia, por supuesto; por los innumerables filtros que los adultos imponemos a esta producción simbólica, en primer lugar, y los modos de mediar que decidimos luego al provocar el encuentro en la lectura. Por eso el contraste entre los poemas anteriores no implica un proceso de descarte o de olvido sino la proyección de la construcción histórica del campo literario, que evidencia criterios cambiantes por lo históricos. Los que de algún modo trabajamos como mediadores – papás, docentes, bibliotecarios, abuelos‐ para que los niños descubran el poder del lenguaje que los ayudará indefec blemente a ser más comprensivos del mundo y con los otros y con seguridad más felices; los que trabajamos en la tarea de mediar entre los niños y la cultura escrita y elegimos la literatura como el bien simbólico a compar r, necesariamente estamos obligados a tomar decisiones importantes y a hacernos preguntas: ¿qué leer, cuándo, de qué modos? La siguiente selección puede evidenciar el análisis de algunos criterios ineludibles: la representación de infancia, el desa o del discurso literario, la esté ca que se busca y se trasmite. Si hablamos de casitas, el lugar del refugio y de la trampa lo plantean, en forma ejemplar, Los tres cerditos, uno de los primeros cuentos clásicos o maravillosos que muchos, en principio, hemos leído por la voz de otro. Cuántas veces el mediador ha repe do: soplaré, soplaré y tu casa derribaré, cuántas veces más los niños lo piden o encuentran la ocasión para jugar con el miedo, para jugar con el lobo: ¿quién es quién en este cuento? Cuentos que persisten en el empo e invitan a habitar un mundo inseguro por momentos, donde luchan el bien y el mal, los mundos mágicos de las hadas, los duendes, los cas llos encantados, las casitas escondidas en bosques peligrosos. Y es que la literatura, desde sus inicios, elige representar y hacer historias que transcurren en casas que pueden ser trampas, refugios, asilos, cunas, hueco. Pero también puertos desde donde par r a la aventura que tanto héroes o heroínas atraviesan para que termine el cuento, o lugares a donde llegar a descansar, pelear o morir. Las opciones eran y siguen siendo las que el escritor en su oficio decide proponer para que suceda el cuento: ¿Adentro o afuera?, ¿seguro o inseguro?, ¿ín mo o extraño?, ¿conocido o desconocido? Por estos espacios el lector también transitará, compar rá aventuras, hará sus hipótesis, sen rá sus miedos, llorará sus lágrimas o se reirá hasta el final…Por ello, el mediador inexperto o entrenado, si se lo propone, descubrirá y podrá disfrutar de este texto apto para leer o narrar por su estructura


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reitera va hasta que no le quede aire para soplar‐oficio de mediador. Además, intrigado, revisará versiones y formatos de Los tres chanchitos y también, reescrituras como ¡La verdadera historia de los tres cerditos! (1993), de Scieszka, Jon (texto) y Lane Smith (ilustraciones) un libro en el que el lector necesita conocer el original para establecer relaciones y reírse a medida que avanza la historia de este lobo más pícaro que cruel. Así surgirá la risa, los guiños que plantea con el lector Silvestre B. Lobo y el diálogo sobre las estrategias del personaje: ¿Será que todo pasó por un estornudo del lobo? Y es que De lobos y caperuzas (2012) se tratan muchos de los primeros relatos de la infancia, recreados en ilustraciones y/o textos en donde la casa juega un papel importante pero Los tres cerditos se cons tuye en un cuento paradigmá co porque habita aún el imaginario de muchos mediadores que leyendo o narrando eligen soplar y soplar… que no es otra cosa que regalar una intriga, un poco de miedo, un poco de encanto, un rato de compañía entre niños y adultos. Ni hablar de la propuesta desopilante de Roal Dahl para lectores entrenados en Cuentos en verso para niños perversos (2008), en la que el lector no sólo necesita conocer el original sino que se convierte en cómplice del escritor respecto de la figura de Caperucita o “Caperu”. Pero si de verdad el mediador busca seleccionar desde un criterio posible como sería el de la reescritura de este cuento o la figura de la casa, podría trabajar la galería de casas‐cabañas, cual si fuera una galería de arte, del álbum enumera vo, Semillas de cabañas (2006) que nos ofrece un recorrido magnífico; de paso, por el camino, podría detenerse en “La cabaña de los tres cerditos” y prac car los pos de soplido que nos enseña la CAJA DE SOPLIDOS, otra página que reinventa el cuento maravilloso. Los más chicos, en las historias con casas y casitas de hoy, podrán seguir encontrando lugares para imaginar, para entrar y salir de Mi casa de Émile Jadou (2009), por ejemplo, pero también para recorrer la diversidad de propuestas que la ilustración recrea en Yo tengo una casa de Claudia Legnazzi (2001), un libro donde las ilustraciones representan mul plicidad de espacios para habitar, para leer/mirar cabeza con cabeza, lugares para vivir; adultos y niños en la escena de lectura se pueden preguntar: ¿cómo será vivir en un cas llo, en un nido o en un iglú? Paradójicamente, es por el espacio que ocupan las ilustraciones que también estos libros con poco o poquísimo texto invitan a leer de todas formas, desde la primera infancia, solos o con otros, de la mano de un adulto mucho mejor. Si la literatura es un espacio por habitar, un espacio que los mediadores tenemos el trabajo de enseñar a habitar, estas casitas de hoy son una puerta de entrada lúdica y amigable. Tal vez, sea interesante visitar La casa de Javier (2011) y reconocer en este homenaje al gran ritero, Javier Villafañe, al que le crece así como así un zapallo que se transforma en su propia casa, la escritura de Laura Devetach, ‐ no sin recordar el gran zapallo de Macedonio Fernández (1987)‐, ¿cómo se encontrarán en estos textos las palabras de los niños y niñas y las del mediador?. Cómo se encuentran en el diálogo literario las travesuras de los niños de Iris Rivera refugiados en La casa del árbol (1995) si no es a par r de la escucha honesta y el diálogo sincero que propone Chambers (2007) o hace tanto empo Louise Rosenblat en La experiencia literaria (2002). La casa colgada de la montaña de La viejita de las cabras de Laura Escudero (2012) nos habla de esos huecos seguros que los abuelos necesitan para seguir viviendo, como los niños cuando

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construyen su casita, juego que no envejece porque es parte de la construcción de la subje vidad. Y si de lugares se trata, La casa de cubos ( 2011), que está siendo tapada por el agua desde hace años, lleva al lector a un viaje por el recuerdo y la esperanza: ¿qué resolverá hacer el abuelo mientras el agua sigue subiendo? Tanto adultos como niños podrán conversar sobre una historia que desa a desde la ilustración y las palabras y se abre para que broten sen dos. Los que tenemos algunos años, recordamos los relojes del empo, elemento que toma Iris Rivera para escribir La casa de los viejitos (2004), para referir el procedimiento del que habla Montes, la delgada línea entre la realidad y la ficción. Estos viejitos que juegan el juego del reloj del empo, se aman, se enojan y entran en un texto infan l a par r de la decisión de una escritora que no teme cambiar de temas y temas y procedimientos para sorprendernos: “Cuando amenaza tormenta, el viejito sala a la vereda. Con ese empo, justamente, le gusta salir. La viejita, en cambio, pone un pan dulce en el horno. Con ese empo, justamente, prefiere entrar.” Las figuraciones de la casa nos devuelven las posibilidades que la literatura ofrece: refugio donde habitar, puerta hacia otros mundos posibles, trampas desafiantes que el lenguaje ofrece, hueco para permanecer adultos y niños leyendo juntos, dialogando sen dos, habitando casitas con el propósito de habitar nuestra casa imaginaria, como dice Montes en La frontera indómita: “Silencio, está por comenzar la ceremonia. Pendemos de la voz o de la letra. “Había una vez…”, y se abre la casa imaginaria, nos deja que la habitemos.” (1999; 48) El oficio del mediador es crear la escena, encontrar el espacio, hallar el silencio para que emerja la palabra sin distracciones, sin adi vos, sin conservantes; la casa imaginaria se construye de a poco, su lmente, lectura a lectura, desde la con nuidad y la diversidad. Y como la literatura representa lo diverso, el recorrido por otras casas, como Una casa llena de secretos (2012), llevará a un lector entrenado por los caminos del diario ín mo, del recuerdo, el viaje, y el suspenso de hallar lo escondido. Tal vez, al leer esta novela de Paula Bombara descubramos, además, qué diver do era jugar a la casita: armarla, desarmarla, en fin, jugar a construir e imaginar que es como vamos desarrollando nuestra casa imaginaria, nuestro poder de simbolizar. Entre dos casas, como puertos o refugios, también, discuten los adultos de la novela de Andrue o, entre dos hijos que se quieren transcurre la novela: La niña, el corazón y la casa (2011). ¿Será que los niños piensan mejor con el corazón? La conversación sobre este texto puede girar en torno a la genealogía familiar femenina, las diferencias, la relación entre la infancia y los adultos, las distancias y los encuentros que sanan. La verdadera relación con el lenguaje y los textos en cualquier soporte se funda en los vínculos intersubje vos, en la escucha para compar r, en darse un empo sin empo – co m o d i c e M o nte s e n L a frontera indómita‐, porque son esas escenas las que delinean el encuentro con las palabras, con la literatura, pero sobre todo, el


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encuentro valiosísimo entre adultos responsables y niños que necesitan, para crecer y estar seguros, espacios de tranquilidad, de lenguaje y de cuentos, que como cabañas bellísimas y refugios, inviten a imaginar las posibilidades del futuro, o simplemente sostengan zonas de paz durante un rato cuando alrededor no abundan las palabras o la escucha. Pienso que quienes se apropian de esta relación, de estos momentos y esos textos compar dos y los hacen vivir en su casa personal, en su imaginación, en su historia fundada en las experiencias de lenguaje que los adultos ofrecemos, son aquellos que se apropian de las palabras para acercarse al mundo, para resolver sus problemas, en fin, para construirse en mediadores de lenguaje que es lo mismo que decir en mediadores de cultura. Si Había una vez (2012), el bello álbum de María Teresa Andrue o, como el juego de las cajas chinas, nos permite visitar casas‐cuento preciosas ilustradas por Legnazzi, reescribiendo la historia de Scheherezade pero también mostrándonos el poder del lenguaje, del mismo modo Galeano nos recuerda, una vez más, en “La casa de las palabras”, que siempre podemos encontrar otras nuevas, que es posible encontrar otras palabras… A la casa de las palabras, acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían, locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas que las miraran, que las olieran, que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban palabras con el dedo y entonces se relamían o fruncían la nariz. Los poetas andaban en busca de palabras que no conocían, y también buscaban palabras que conocían y habían perdido. (2007,7) Si los adultos podemos leer y habitar la casa imaginaria ‐ casas cuna, casas cabañas, casas refugios, cobijo y protección‐ como nos enseña Yolanda Reyes, si los adultos decidimos buscar las palabras como nos dice Galeano, los niños enen la oportunidad asegurada de ser personas capaces de comprender el mundo a través del lenguaje, de ser mejores ciudadanos, de apropiarse de la cultura, de mediar cada día para que esta casa que habitamos, que es la sociedad, sea cada día un poquito mejor. Los que trabajamos para la infancia tenemos una enorme tarea, que no por grande deja de ser su l y co diana, que es construir juntos el nido, espero que seamos capaces de que esta tarea prevalezca, espero que podamos hacerlo del mejor modo posible. NOTAS 1

Mila Cañón ene como áreas de interés la enseñanza de las prác cas del lenguaje, las teorías de la lectura y la literatura para niños y jóvenes. Se desempeña como docente e inves gadora en la UNMDP, UNRN y en el

Equipo Técnico de la Provincia de Buenos Aires. Es miembro fundador de la ONG Jitanjáfora. h p://livu.com.ar/mila 2 La página de Jitanjáfora posee un BANCO DE RECURSOS en el que se publican materiales sobre la promoción de la lectura, entre ellos, dos definen i nerarios de lectura: Palabras entrelazadas y Palabras para recorrer. h p://www.jitanjafora.org.ar/bancoderecursos2.swf. Uno de ellos que expande este i nerario es: Casas y casitas para vivir la ficción.

3

De “Los tres cerditos” citamos una versión entre tantas posibles.

4 Muchas son las lecturas que se relacionan con este i nerario, aparte de Caperucita Roja y Hansel y Gretel, por supuesto.

BIBLIOGRAFÍA Andrue o, M. (2011): La niña, el corazón y la casa. Buenos Aires: Sudamericana. Andrue o, M. y Legnazzi, C. (2012): Había una vez. Buenos Aires: Calibroscopio (1ª ed.del texto 1997). Bombara, P. (2012): Una casa de secretos. Buenos Aires: SM. Chambers, A. (2007): Dime. Los niños, la lectura y la conversación. México: FCE. De caperuzas y de lobos. (2012): En: “Palabras entrelazadas”. (Banco de recursos): h p://www.jitanjafora.org.ar/bancoderecursos2.swf Devetach, L. (2011): La casa de Javier. Buenos Aires: Norma. (1ºed. 1990) Escudero, L. (2012): La viejita de las cabras. Del Eclipse. Fernández, M. (1987): “El zapallo que se hizo cosmos”. En: Obras completas, VII, Buenos Aires: Corregidor. Galeano, E. (2007): “La casa de las palabras”. En: El libro de los abrazos. Buenos Aires: Catálogos, 2007 ( 1ºed. 1989) Jadou, E. (2009): Mi casa. España: Edelvives Kato, K. y Hirata, K (2011): La casa de cubos. Buenos Aires: Adriana Hidalgo. Lechermeier, P.y Puybaret, E. (2006): “Cabañas de los tres cerditos”. En: Semillas de Cabañas. España: Edelvives Legnazzi, C. (2001): Yo tengo una casa. FCE. Lugones, L. (1917): El libro de los paisajes. s/d Montes, G. (1999): La frontera indómita. México: FCE. Reyes, Y. (2007): La casa imaginaria. Bogotá: Norma. Rivera, I. (1995): La casa del árbol. Buenos Aires: Colihue. Rivera, I. (2004): Los viejitos de la casa. Buenos Aires: e.d.b. Ro a l d , D. ( 2 0 0 8 ) : “ L o s t re s cerditos”. En: Cuentos en verso para niños perversos. Buenos Aires: Alfaguara. (1ºed. 1982). Rosenbla , L. (2002). La experiencia de la lectura. México: F.C.E. (1ºed. 1938) Schujer, S. (2008): “Calles‐cuna”. En: A la rumba luna. Buenos Aires: Alfaguara. Scieszka, J. (1993): ¡La verdadera historia de los tres cerditos! New Cork: Scholas c.

En la página de Jitanjáfora, pueden encontrar la sección Banco de Recursos en la que se publican materiales sobre promoción de la lectura. Incluye: itinerarios de lectura, reseñas, recomendaciones, comunicaciones de experiencias de mediación, artículos, entrevistas a escritores y especialistas.

Un espacio para compartir inquietudes y sugerir lecturas:

http://www.jitanjafora.org.ar/bancoderecursos2.swf


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Divagaciones en torno a los cambios que implica el libro-álbum

Lo que hay detrás de las tapas por Fernanda Perez y María Elena Estruch

algunos años, docentes y bibliotecarios estábamos convencidos de que leer mostrando las imágenes implicaba sesgar las lecturas de los chicos, porque se producía una fijación en la imagen que truncaba las potencialidades crea vas de los pequeños lectores. Incluso algunas colecciones editoriales decidían publicar libros sin ilustraciones para que las imágenes pudieran crearlas los lectores. Por otra parte, la escuela siempre ha tenidos modos “propios” de leer: seguir la lectura del que lee en voz alta, escuchar leer al maestro, etc. El libro‐álbum no se deja leer de esa manera, porque es preciso mirar cada detalle, porque hay que tomarse su Cualquiera que haya sido niño alguna vez sabe que las empo –cada lector el suyo propio‐, porque no se puede ir siempre imágenes de los libros ilustrados ejercen un poder mágico, de izquierda a derecha y de adelante para atrás; no se puede leer irresis ble sobre quienes las miran y que, aunque hace mucho entre muchos, la maestra en el frente y los chicos desde sus bancos. empo, los libros para chicos tenían ilustraciones puramente (Uno de los principales desa os del trabajo pedagógico con el libro‐ ornamentales –su única función era “reproducir” lo que se contaba albúm ene que ver con animarse a la incer dumbre y al desorden. con palabras‐ y por eso resultaban poco relevantes (ilustra vas) para A la incer dumbre porque la simple pregunta ¿qué ves? puede los adultos, los niños siempre supieron –y quisieron‐ leerlas. Tanto es inaugurar recorridos inesperados. Y al desorden, porque resulta así que sobran anécdotas de chicos que, antes de aprender a leer preciso revisar la concepción y el uso del espacio y del empo convencionalmente, cuentan las historias de los libros basándose escolar). exclusivamente en las imágenes. A pesar de todos los requisitos que impone para ser leído, Con estos antecedentes suponemos que cuando se afirma hay sobrados mo vos para incluir este género en los proyectos tan contundentemente que la aparición del libro‐álbum ha áulicos. Por un lado, es exponente de todas las caracterís cas que cambiado los modos de leer, se hace referencia puntualmente a los permiten definir a un texto literario como tal: cons tuye una modos de leer de los adultos. Y si el foco se pone en ellos, tal vez sería creación ar s ca cuya finalidad es esté ca; se concibe como más preciso decir que lo que cambió más notablemente no son los construcción coopera va, ya que deja huecos e indeterminaciones modos de leer, sino los modos de contar. Parece que se dieron cuenta que deben ser completados por el lector para producir sen dos; es de que, a veces, las palabras son insuficientes y es preciso recurrir a polifónico; ene referencias intertextuales –con obras de diferentes otros lenguajes para que se en enda lo que queremos comunicar. lenguajes: artes plás cas, cine, literatura, fotogra a–; hace uso de Aunque, a decir verdad, la oralidad sabe mucho de estas recursos es lís cos diversos –de limitaciones y ene una amplia tradición en incorporar lo cada uno de los lenguajes que lo paralingüís co, la gestualidad, los tonos y ma ces. Y no componen–. (Como vemos, otro podemos negar que el relato oral es una forma an gua y gran desa o para el mediador es siempre vigente de lo literario. Tal vez la más difundida, la asumir su rol como trabajador más incontrolable, la única imposible de prohibir, de de la cultura para ensanchar los restringir; la que no se puede quitar, ni robar, ni destruir. horizontes escolares). Parece evidente que ya todos sabíamos de la Además, el libro‐álbum insuficiencia de la palabra. Será, entonces, que lo que Cambia lo superficial en e la p ar cu larid ad d e cambió realmente son los modos de contar en los libros, presentarse como un género de donde todos esos recursos no se pueden u lizar y otra vez Cambia también lo profundo síntesis, ya que en un mismo hay que valerse solamente de palabras. Pero como hay Cambia el modo de pensar empo‐espacio integra los ciertas cosas, sen mientos, emociones, que no enen Cambia todo en este mundo. dis ntos lenguajes en una obra palabras que los nombren, entonces hubo que recurrir a Julio Numhauser dialéc ca. Por eso mismo, las imágenes, los colores, ‐la ausencia de imágenes y requiere de un lector moroso, colores‐, los planos, las luces y sombras, que pueden ser dispuesto a buscar indicios, muy efec vos a la hora de comunicar. detenerse en el detalle e Pensándolo bien, hay algunos géneros que integrarlo con el todo, arriesgar siempre los usaron, como la historieta y el comic. Pero an cipaciones, pensar y claro, se trata de géneros con escasa circulación en la establecer relaciones. Y puesto escuela; géneros marginales, podría decirse, que nunca que el lector se ve invitado a fueron enseñados en las aulas (y que, sin embargo –o poner en juego toda su justamente por eso‐, son géneros de culto). e n c i c l o p e d i a i nte r i o r, s u s Bueno, habrá cambiado, entonces, la aceptación saberes y creencias para construir sen dos, el libro‐álbum de la incorporación de estos lenguajes, la valoración de estos modos cons tuye un género muy favorable para la conversación literaria, de decir dentro de la literatura “canónica”. En otras palabras, el para la lectura compar da. (El tercer desa o es generar cambio estará en que se les dio un lugar a estos modos de contar y de intervenciones que propicien miradas/lecturas diferentes –incluso leer en las escuelas. divergentes‐ y poder contener y acompañar los recorridos que los Sí, eso sin dudas cambió. O está cambiando. Y lleva consigo la chicos se atrevan a hacer ‐hacia el interior de ellos mismos‐). necesidad de cambiar los modos de mediación. Porque hasta hace


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loquehaydetrásdelastapas

Y para hacer jus cia diremos que también cambiaron los modos de interactuar con el libro. Porque si bien, como se dijo al principio, las imágenes siempre fueron leídas por los chicos, nunca corrieron la misma suerte las dedicatorias, prólogos y epígrafes. Mucho menos las guardas y re raciones de tapa. Por eso, la modalidad de devorarse el libro desde la tapa hasta la contratapa es una conquista del libro‐álbum. En nuestra infancia, las contratapas de los libros para niños, en el mejor de los casos, enumeraban “otros tulos de esta colección”; la historia empezaba donde empezaba el texto lingüís co y la tapa podía ser ganchera, engañosa o no decir nada, pero nunca era parte de la historia. El libro‐álbum le enseñó al lector que el libro no es el contenedor y la historia el contenido, sino que el libro mismo es un objeto esté co, una obra de arte que cuenta la historia en todas sus dimensiones, con toda su materialidad. Todo es recurso, todo es lenguaje, todo comunica. Esta modificación conceptual en relación con el libro hizo que cambiaran, también, los modos de hacer libros. Las editoriales debieron hacer lugar a los proyectos de autores integrales y a las creaciones conjuntas de escritor e ilustrador como dupla autoral, porque este género no admite que el editor o director de colección seleccione un cuento o poema, convoque a un ilustrador para que trabaje sobre ese texto y luego le pase al diseñador el texto y las imágenes para que les dé forma de libro.

Otro cambio en el campo editorial es el de los modos de clasificar los libros por edad de los lectores. Esta prác ca tan instalada –y tan demandada por los maestros y padres compradores de libros‐ ha dejado de tener sen do porque, en una reivindicación de los derechos del lector y de la literatura, no hay mínimo ni máximo de edad para disfrutar del libro‐album. Esto es también una puesta en valor de la imagen que durante tanto empo estuvo asociada a lo fácil y a lo “infan l” –en la acepción peyora va del término‐. Este derrotero nos lleva a preguntarnos si todos estos cambios se deben a la aparición del libro‐álbum o si el libro‐álbum es producto de todos estos cambios sociales, culturales y educa vos. Pero si no vamos a darle el crédito de haber revolucionado los modos de leer, de contar y de hacer libros, vamos a decir que este género ene el gran mérito de poner de manifiesto muchos hechos que, hasta su aparición, estaban más o menos desdibujados en el imaginario colec vo: que las imágenes se leen; que los chicos saben echar mano a su enciclopedia interior para construir sen dos; que los paratextos enen un gran potencial comunica vo; que las palabras pueden resultar insuficientes, pero existen otros lenguajes que sirven para expresar; que los libros son objetos ar s cos; que la escuela ene muchos desa os que superar; que a veces, algunas normas no las pueden imponer las editoriales y que, para la lectura, no hay edad.‐

l s monstruosas de

recomendacione

La entrevista r Liliana Bodoc m o n s t r u o l e c t o Buenos Aires: Alfaguara, 2012.

Cuatro jóvenes presentados por sus perfiles de Facebook (la forma en que, de algún modo, eligen presentarse ante el mundo: música, gustos, palabras), cuatro estudiantes presentados por sus intervenciones (silenciosas o bulliciosas) en la clase de la inolvidable profesora Inés Mavers, una consigna: la entrevista. Manuel Reyes, Guadalupe Bauco, Gregorio Estevanez, Justina Grimalt, reunidos por voluntad de la docente, tienen que entrevistar a una persona destacada de la comunidad. Una serie de eventos desafortunados hacen que la responsabilidad sobre el adjetivo “destacada” recaiga en Pedro Montiel: actor de teatro, lector de almas. El encuentro de los estudiantes con Montiel indaga más sobre ellos que sobre el actor. Es que, en esta novela, el teatro –y me permito “falsear” la frase de la colombiana Yolanda Reyes– le trae al espectador noticias de sí mismo. El peso de los textos teatrales ejerce una fuerza iluminadora sobre la vida de los protagonistas. Cordelia, Otelo, Puck, Miranda descubrirán el amor como fortaleza, la verdad oculta bajo los celos, la imposibilidad ante una metafórica tormenta y la esencia de la literatura. A través de un registro por momentos humorístico, por momentos lírico, de un texto que muta (oscila) entre la narrativa, el teatro y la poesía, es decir, toda la literatura, Liliana Bodoc nos trae La entrevista. Título polifónico y literal, porque remite a la actividad escolar, pero también a los personajes que iremos entreviendo en el texto, en ese cuentagotas de escenas que conforma la novela. Lo que pasa en La entrevista no son los personajes, sino sus historias y, fundamentalmente, el teatro.


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corazones

y

monstruos

Recordando la poética de Elsa Bornemann por Natalia Carobino y Florencia Fagnani Con que esto no, y eso tampoco, y aquello nunca más, y no es justo, y que pata n y que patatán... porque... o nos envían de regreso a nuestras selvas... o inauguramos el primer circo de hombres animalizados, para diversión de todos los gatos y perros del vecindario. He dicho. Elsa Bornemman, Un elefante ocupa mucho espacio

El pasado mayo despedimos a una referente de la literatura argen na, no tanto por su éxito editorial sino por la trascendencia de su obra en la literatura para niños. Elsa Bornemann era maestra normal, profesora en Letras por la Universidad Nacional de Buenos Aires, y obtuvo además el Doctorado en Letras. De su trabajo se destacan novelas, cuentos y poesías, entre otros. Algunos de sus libros son: Corazonadas, Cuadernos de un del n, El libro de los chicos enamorados, Disparatario, Los Grendelines y Queridos monstruos. Elsa comenzó a publicar desde muy joven, en la década del 70. Es conocida la prohibición por decreto en 1977 de Un elefante ocupa mucho espacio que, paradójicamente, un año antes fue elegido para integrar la Lista de Honor del premio "Hans Chris an Andersen", otorgado por la Interna onal Board on Books for Young People. Bornemann fue la primera escritora argen na en recibir esta dis nción. Respecto a la censura que sufrió, Elsa confesó que durante un lapso largo de empo no pudo volver a escribir, ya que esto afectó par cularmente su relación con la existencia. Asimismo, también la afligió la veda a todo establecimiento educa vo de la Argen na hasta que terminó la dictadura. En su obra en general, los niños son los protagonistas, y por ello, la importancia y el acento están puestos en sus pensamientos. Desde ese lugar, Bornemann trata temá cas diversas, y hasta impensadas para la época, desde la óp ca de la infancia, y trastoca defini vamente la idea de censura. Una de las caracterís cas más sobresalientes de su poé ca es la relación con sus lectores. Ese acercamiento personal, ese llamado a la complicidad, fue un gesto que rompió con las reglas establecidas. Tanto los prólogos como los epílogos, caracterís cos de sus libros, marcaban un tono de in midad, donde se manifestaba la importancia que daba a sus lectores. A través de esas líneas, mostraba un respeto hacia un público que muchas veces era deses mado por los adultos encargados de proveerles literatura de calidad. Bornemann supo escribir sobre el amor, el terror, el

humor, con la sencillez y simplicidad de los sen mientos mismos de un niño. Los chicos también se enamoran, sostenía fehacientemente Bornemann. El libro de los chicos enamorados, junto con otros tulos, integra una serie de obras que refieren a una temá ca no muy abordada en la Literatura infan l: el amor, tal vez por prejuicios, por tabúes o por ignorancia. Para la autora fue una de las obras que más la sorprendió, en el sen do de la repercusión que causó en los lectores: recibió una revolución de cartas de chicos contándole sus cosas. El Banco del Libro de Venezuela lo incluyó en 1982 entre los "Diez mejores libros para niños". Parte de su popularidad, también se debió al éxito que tuvieron sus libros de terror, de entre los cuales ¡Socorro! Doce cuentos para caerse de miedo es uno de los más conocidos. En este aspecto, Bornemann fue una de las precursoras del género dentro de la literatura infan l. Gracias a la astuta percepción que tenía de su público, creó una serie de historias que presentaba situaciones que involucraban a niños como protagonistas de sucesos cuyo desarrollo era cercano a sus lectores. El lenguaje claro y, a veces, lúdico de los relatos presentaba un atrac vo más que interesante para un lector incipiente a un género que durante mucho empo fue considerado inapropiado para el público infan l. La notoriedad que ganó hacia finales de los años ochenta eclipsó muchas veces la impronta que sus textos tuvieron en la literatura infan l argen na. Se la ha comparado en cuanto a éxito con María Elena Walsh, y la misma Bornemann se reconocía como fiel lectora de su obra. Este emparentamiento era visible en la forma que consideraba a la literatura para niños como parte intrínseca de un universo literario, la cual no debía ser tratada como un género menor y de poca importancia sólo por el hecho de estar dirigida a un público infan l. Fue ese amor por la literatura lo que transcribió a sus libros y lo que tantos lectores suyos pudieron apreciar. Tra n s g re s o ra , i n n ova d o ra , canónica. Estas son algunas de las cualidades que se pueden encontrar en su obra, pero sobre todo es el amor el predominante. El amor a la literatura, a sus lectores, a su trabajo, a las palabras q u e s o n l a s q u e n o s v u e l ve n a reencontrar con esta maravillosa escritora.


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recomendaciones monstruosas del

r o t c e l o monstru

este soy yo ido) (en la foto de tapa sali mas color

En medio de la vorágine docente, donde el puntaje parece ser la vara para medir la calidad y el valor de la capacitación y la actualización docente, desde la editorial del Instituto Superior de Formación Docente Municipal de nuestra ciudad, se lanzó esta publicación trimestral que constituye una propuesta sui generis, tanto para el campo de las publicaciones educativas, como para las modalidades de capacitación docente. Se trata de una publicación pedagógica trimestral, en soporte papel, cuyo contenido consiste en el análisis de una escena escolar desde las miradas de especialistas representativos de diferentes campos. Cada número es temático y se propone recuperar alguna problemática o tensión de las que habitualmente constituyen motivo de debate en salas de maestros y profesores de todos los niveles educativos. El abordaje transdiciplinario de estas problemáticas educativas situadas es posible por este particular dispositivo que las rescata y enmarca en un proceso de reflexión, intercambio, debate y posterior edición en soporte papel que llega de modo gratuito a todos los docentes municipales con la esperanza de contribuir a la producción de conocimiento pedagógico y didáctico. Los títulos de las secciones, al igual que el diseño gráfico, se organizan como un viaje tanto por la belleza poética de esta metáfora como por su carácter cognoscitivo: expresan una manera de pensar la búsqueda y la producción de un conocimiento que siempre es un destino provisorio y social y apenas una escala en el camino del viajero, nunca del turista. Cada sección de la publicación tiene una modalidad de producción diferente. La previa hace las veces de nota editorial y constituye una comunicación más íntima de las editoras con los lectores. Ofrece, a veces, algunos datos que permiten situar la problemática en torno a la que gira el número; otras veces, algunos detalles de la cocina del ateneo. Punto de partida presenta el caso que será objeto de análisis y discusión. Consiste en el registro de una escena escolar, que una vez editado toma un tono y modalidad particular (narrativa, registro tradicional, descripción, etc.), en función de la temática. En Perspectivas, cada uno de los especialistas que participa presenta -en 500 palabras- un primer análisis del caso, desde su campo disciplinar. Discusión es la sección más innovadora de esta publicación, ya que consiste en la transcripción editada de la discusión propiamente dicha del ateneo (género argumentativo, presencial, oral) llevada a cabo por estos especialistas, a partir de su análisis inicial. En esta sección se discuten y profundizan los interrogantes que formulan los especialistas a partir del caso, en tensión con los

paradigmas, los marcos conceptuales, las prácticas escolares, etc. Arribos provisorios recupera y sintetiza los principales ejes de la discusión, intentando una suerte de conclusión provisional a partir del debate y, finalmente, Hojas de ruta propone bibliografía (clásica o reciente) y recursos digitales para ampliar y profundizar sobre los tópicos abordados. El tema de análisis de cada número surge de la propuesta de las escuelas municipales del Partido de General Pueyrredon. En el N°1 se abordó “La comunicación escolar fuera del tiempo espacio del aula”, a partir del análisis de los momentos no áulicos de una jornada escolar (entrada, recreo, merienda). Los ateneístas que participaron fueron: la Dra. en Psicología Mercedes Minniccelli (UNMDP), el sociólogo Néstor Alfonso (UNMDP, ISDF N° 19 y ISFT N° 151) , la Lic. en Cs. de la Educación Ma. Marta Ulzurrun (ISFD Almafuerte, UNLZ, UNSAM, ISFD N° 19 ), la Lic. Trisi Ortiz (ISFD Almafuerte) , el Lic. Sebastián Puglisi (ISFD Almafuerte, UNMdP ) y la Lic. Graciela Delfino, Orientadora Educacional (de escuelas municipales). En el N°2 se trabajó “La circulación de la Historia en la escuela”, analizando un acto escolar fuera de calendario, que daba cierre a diversos proyectos de largo plazo vinculados con las ciencias sociales en la E.M. N°5. Los ateneístas fueron: Rossana Brassesco y Emiliano Zubiri (maestros de grado E.M. N°5), la Dra. Cecilia Rustoyburu (ISFD Almafuerte, UNMDP, E.S. N°206) , la Dra. Emilce Moler (Miembro de la Comisión Provincial por la Memoria), el Prof. Marcelo Scotti (FLACSO), la Lic. Susana Lazzaris (ISFD Almafuerte, ISFD N° 19 ). El N°3 abordó "El período inicial en el nivel inicial", mediante el análisis de una jornada en el Jardín Infantes Municipal Nº 4 de Batán, durante las primeras semanas del ciclo lectivo. Los ateneístas fueron: la Lic. en Psicología Ana Basílico, el Prof. Pablo Migliorata (IISFD Almafuerte, ETR), la Dra. Ma. Alfonsina Yamasiro (médica pediatra en la División de Salud Escolar y Educación para la Salud de la MGP), la Prof. Claudia Balinotti (ISFD. N°19), la Prof. Rossana Bernasconi (docente del Nivel Inicial municipal) y la Prof. María Soledad Arenas (maestra de sala del Jardín N°4). El cuarto número, que se anuncia para septiembre, estará destinado a “La lectura de libro-álbum en la escuela primaria” a partir de una escena de lectura registrada en la E.P. municipal N°7 y contará como ateneístas con: Prof. Ma. Sol Guardiola (Maestra de 3° grado de la Escuela Municipal n°7), Lic. Felipe Giménez (artista plástico), la Mg. Elena Stapich (UNMDP), Paula de la Cruz (Ilustradora, Escuela de Artes Visuales Martín Malharro), Prof. Alfonsina del Río (UNMDP, ISFD N°19), Prof. Mariana Castro (Jitanjáfora) y Mg. Fernanda Perez (ISFD Almafuerte, ISFD N°19).

Ateneo educa vo cuenta con una página de Facebook (Ateneo educa vo) que ende un puente digital entre cada publicación en soporte papel y entre la comunidad de sus lectores, compar endo con los docentes recursos audiovisuales y debates. Una versión digital de la revista en formato pdf se puede solicitar vía mail o descargar de la página de Mar del Plata:

h p://www.mardelplata.gob.ar/4005070100?idregion=header_Educacion


22 · sugerencias de lectura ·

pdj. año 13, no. 10, 2013

Sugerencias de lectura por Luciana Musso y María Marta Mar nez Leer parece suponer siempre encontrar una clave, una llave. Interpretar señales. Perseguir el sentido. Ver el otro lado de las cosas. Hurgar y ahondar. Explayarse. Criticar. Y tejer: construir un relato.

Lectores que regalan lecturas

Lectores entrenados

s

Lectores en carrera

Lectores en línea de partida

Graciela Montes.

L Antonio Rubio. Ilustrado por Oscar Villán. Ed. Kalandraka. E Anthony Brown. Fondo de Cultura Económica. L Olivier Douzou. Fondo de Cultura Económica. L T N José Sebas án Tallón. Ediciones Colihue.

A Silvia Schujer. Ilustrado por Poly Bernatene. Ed. Alfaguara. D T Perla Suez. Ed. Sudamericana. Colección La pluma del gato. R T Pablo Bernasconi. Ed. Sudamericana A U P R Miguel Murugarren. Ilustraciones Javier Sáez Castán. F.C.E.

L Ema Wolf. Grupo editorial Norma. E A E Mark Twain. Ed. Corregidor. E Márgara Averbach. Ed. Sudamericana. Colección La pluma del gato. Q Sharon Creech. F.C.E. Colección A la orilla del viento.

L María Adelia Díaz Rönner. Ed. Comunicarte. C Elena Stapich. Ed. Aique. Colección Aportes a la educación Inicial. . Antología compilada por María Emilia Lopez. Lugar editorial. L .M Mila Cañon, Carola Hermida. Ed. Novedades Educa vas.


· noticias de Jitanjáfora · 23

pdj. año 13, no. 10, 2013

Noticias de por Laura Blanco

Como desde hace tiempo, Jitanjáfora viene realizando diversas acciones de promoción de la lectura, difundiendo los nuevos aportes que se producen en el campo de la Literatura infantil y juvenil, fortaleciendo la formación de los mediadores a través de diferentes medios y actividades. Durante el primer cuatrimestre se dictó el Curso-taller “Veo, veo, ¿Qué ves?” a cargo de la ilustradora Mercedes Calo. Estuvo dirigido a adultos en general, aunque orientado particularmente a docentes y consistió en la lectura y análisis de ilustraciones en los libros para chicos. La tallerista brindó herramientas de sintaxis visual para poder reconocer las particularidades estilísticas de los autores y valorar sus técnicas pictóricas. Desde mayo y hasta noviembre se viene dictando el Laboratorio de producción literaria “La sonrisa sin gato” a cargo de la profesora y Magister Elena Stapich. Dirigido a autores de literatura infantil y juvenil, los encuentros proponen la exploración de diferentes textos a fin de captar las particularidades del discurso literario y reflexionar sobre los rasgos genéricos y estilísticos. A partir de esos análisis y debates, cada participante desarrolla su propio proyecto de escritura que es supervisado y orientado por la tallerista y el resto del grupo. Además de ser un espacio ideal para experimentar con la propia escritura, también es un lugar apropiado para nutrirse a partir de las recomendaciones de lectura de una experta en el campo de la literatura infantil. Por otro lado, durante el segundo cuatrimestre, se dictará el Taller de narración oral “…Y aquí se acaba este cuento, como me lo contaron te lo cuento” a cargo de la narradora Mariela Kogan, referente marplatense de este arte que, gracias a sus talleres y estímulo, viene creciendo en nuestra ciudad. El taller se encuentra orientado a público en general interesado en narrar en diferentes ámbitos. Por tercer año consecutivo, varias socias de Jitanjáfora realizan un trabajo voluntario en diferentes instituciones. Mila Cañón coordina este proyecto asesorando y brindando material a las

talleristas. Se trata de un proyecto cultural de promoción de la lectura que se propone intervenir directamente en comunidades infantojuveniles al tiempo que permite incrementar la formación de los mediadores que intervienen. Durante el presente año, el Voluntariado: Puntos de Cultura realiza actividades en cuatro sedes: El Centro de Educación Complementaria (Barrio Centenario), el Jardín N°13 (Barrio Las Heras), la Escuela Primaria N° 74 (Barrio Las Heras) y la sala maternal de la Escuela Secundaria N° 15, en donde se trabaja en conjunto con los bebés y sus madres. “La biblioteca de Irulana”, primera biblioteca especializada en literatura infantil y juvenil se encuentra funcionando en la Sede de SADOP desde el año pasado. Está abierta a docentes en general para el préstamo de las Valijas Viajeras, a afiliados a sindicatos docentes y estudiantes avanzados de profesorados. En la página de Jitanjáfora se encuentran disponibles los horarios de atención, el catálogo, y los requisitos para ser usuario. En lo que va del año, docentes de diferentes instituciones se han acercado para recibir asesoramiento y retirar material. La página de Jitanjáfora, por su parte, es un importante recurso de difusión de información que se actualiza regularmente. Cada mes se publican nuevos itinerarios de lectura sugeridos, reseñas de libros, relatos de experiencias educativas, entre otras cosas que pueden encontrarse en el Banco de recursos. También funciona como órgano de difusión de las actividades que realiza la ONG así como también de convocatorias a concursos, congresos, y otras actividades asociadas al campo de la literatura infantil y juvenil. Finalmente, cada domingo pueden encontrarse en el suplemento cultural del diario La Capital de Mar de Plata las reseñas de las últimas novedades editoriales, realizadas por integrantes de Jitanjáfora. Para más información, los invitamos a visitar la página web:

http://www.jitanjafora.org.ar


La biblioteca de

a n a l Iru

“…El ogronte no tenía nombre, pero la nena, sí: algunos la llamaban Irenita, y yo la llamo a mi modo: Irulana…” Graciela Montes

¡Afiche de regalo!

A lo largo de los años de funcionamiento de la asociación civil JITANJÁFORA, se han logrado reunir –producto de las diversas donaciones editorialesuna gran cantidad de libros de literatura infantil y juvenil, publicaciones sobre didáctica de la lengua, artículos, revistas especializadas.

Usuarios: Lugar:

sede de SADOP, Mar del Plata (Libertad 4751)

Horarios de atención: lunes de 13,15 a 15,30 y jueves de 14 a 16hs. Consultas: labibliotecadeirulana@gmail.com (Los préstamos se pueden renovar por este medio)

Además, en la página de Jitanjáfora: www.jitanjafora.org.ar aparece el inventario completo de nuestra nutrida biblioteca.

¡Los esperamos! La biblioteca de Irulana

Biblioteca de la ONG Jitanjáfora

Redes sociales para la promoción de la lectura y la escritura.


Por una infancia protegida y alegre. Por niños y jóvenes que encuentren en el lenguaje una herramienta, un juguete, una caricia. Por adultos que apuesten a la lectura y a la literatura para abrir puertas y diseñar imaginarios. Porque este proyecto sea ‐como el lenguaje‐ un puente hacia los otros.

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Palabras de Jitanjáfora - Boletín 2013  

Palabras de Jitanjáfora es una publicación anual de la ONG Jitanjáfora, redes sociales para la promoción de la lectura y la escritura. Esta...

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