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EDITORIAL: nacional: análisis de coyuntura estudiantil

(PAG. 2) (PAG. 4)

Internacional: estudiantes se toman colegios en argentina (PAG. 8) Historia popular: Mi hijo Miguel Enríquez Todas nuestras luchas: Entrevista vicepdte. Feuah Todas nuestras luchas: Diatriba Cultura popular: arte y política en Víctor jara

(PAG. 10) (PAG. 13) (PAG. 14) (PAG. 16)


Editorial: Octubre Rebelde 2012. Octubre Rebelde aparece este año en un contexto nacional distinto al de doce meses atrás. La presente coyuntura nos muestra una situación de reflujo del movimiento estudiantil y de los movimientos sociales en general, sin expresarse –por el momento- los grandes niveles de agitación y efervescencia en los distintos sectores sociales que caracterizaron la coyuntura anterior. Consideramos, no obstante, que este rasgo responde a una dinámica de flujo y reflujo de la movilización social y popular, propia de un período profundo de estabilidad del poder político y económico de las clases dominantes, y no a una tendencia decadente de las fuerzas sociales y políticas las cuales, creemos, se hallan inscritas en una tendencia permanente de ascenso lento e irregular. El movimiento estudiantil, que vivió su auge durante el segundo semestre del año pasado -notable por su masividad y su capacidad de impacto social- ha tenido la virtud de dejar instaladas en la “discusión pública” una serie de demandas que gravitan en torno al eje de la gratuidad en la educación. Sin embargo, al no encontrarse las fuerzas de izquierda suficientemente desarrolladas, articuladas y cohesionadas, o en una palabra, al no ser hegemónicas ideológica y programáticamente en el debate estudiantil, amplios sectores del reformismo pequeñoburgués y socialdemócrata, han sido capaces de redirigir las demandas y consignas centrales de los estudiantes hacia las arenas de la institucionalidad de los ricos. En este escenario, parlamentarios y Gobierno han tenido la pista relativamente libre para re-formular contenidos reivindicativos que emanan del movimiento estudiantil, en provecho de la estabilidad y recomposición del régimen político y su propio reposicionamiento como interlocutores validos entre las demandas sociales y los intereses de los más ricos y poderosos. Octubre Rebelde nos saluda en un contexto desdeñable de elecciones municipales, con nuestras calles, barrios y centros públicos tapizados de propaganda electoral. La agenda política de todo el espectro político pareciera estar cruzada, de uno u otro modo, por la contingencia de las elecciones municipales. Y es que lo que está en juego no es nada menos que la legitimidad del régimen político, la representatividad del sistema de partidos políticos y la participación efectiva de la sociedad civil en los mecanismos de elección. Lo que se juega es la recomposición y la salida de la crisis que atraviesa el régimen político en su conjunto, la democracia burguesa, el régimen de democracia restringida, y en esta gesta se visten de soldado diversos representantes de la política burguesa (Derecha y Concertación) y de la política de conciliación de clases (PCCh y sus satélites). En medio de este juego de caras y candidatos, desde Convergencia Estudiantil afirmamos que, analizando las características propias del régimen político que se constituye en Chile a partir de 1990 y que se ha ido readecuando durante los gobiernos de la Concertación y ahora el de Derecha a sus necesidades de estabilidad, con un carácter fundamental de democracia restringida y policial, la política revolucionaria, no puede organizarse de manera conveniente al interior de los municipios –ni mucho menos del parlamento- puesto que éstos son lugares de despliegue del poder del Estado burgués. Debemos entender que todos los poderes del Estado, así como sus apéndices regionales y municipales, están fuertemente blindados contra los intereses de clase del pueblo y los trabajadores, por tanto el sistema de partidos y la base legal en que se ampara tendrá en sus manos los mecanismos necesarios para anular y/o marginar cualquier política que pretenda generar transformaciones estructurales al modelo de explotación capitalista o al propio régimen.

Atravesamos una fase donde, al no poseer el bloque dominante plena hegemonía política sobre el pueblo y

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los trabajadores, el descontento, la movilización social y la protesta gozan de ricas y amplias oportunidades de manifestación, materialización e influencia, particularmente allí donde el capitalismo golpea con más fuerzas, y genera pobreza, cesantía, precarización y endeudamiento. Nuestra labor consiste en organizar, educar y orientar estas fuerzas sociales como poder de clase independiente respecto al capital y su Estado. Una fuerza social clasista con orientación revolucionaria que, como dijera el Che Guevara, constituye el embrión de Socialismo. Damos la bienvenida a una nueva Edición Especial de Octubre Rebelde. A lo largo de este pasaje vamos a profundizar en la coyuntura estudiantil, porque sabemos que el movimiento estudiantil continúa siendo un suelo fértil para acumular fuerzas en todos los planos posibles, y sabemos que lecturas y análisis acertados pueden conducir a la construcción de un diseño táctico también acertado. Revisaremos de pasada la coyuntura Argentina, donde los estudiantes luchan en su propio campo por la educación. Y conversamos también, en este marco, con el vice-presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado y militante de nuestra organización, bajo la convicción de que debemos ponernos a trabajar para conquistar las instancias de representación estudiantil, sobre la base de un estudiantado consiente y como producto de una labor responsable, comprometida, disciplinada, ejemplar.

Lo que da vida a este Octubre Rebelde es el legado político, ético y moral de Miguel Enríquez y el Che Guevara, así como de otros combatientes ejemplares -y muchas veces anónimos" que nos anteceden. Mucho se ha hablado, a propósito de estos revolucionarios, acerca del valor de morir en combate. Pues bien, nosotros rescataremos este Octubre Rebelde el valor de vivir con Dignidad y con la calidad ética y moral de un revolucionario. Miguel nos recuerda la necesidad de organizar una vanguardia revolucionaria en el seno de los trabajadores y el pueblo, que los eleve a la altura de su misión histórica. Y el Che nos sigue enseñando , sobre todo en estos tiempos tan cargados aún de liberalismo, indisciplina y dispersión, que es precisamente la disciplina el nexo que hace de la moral un todo armónico, cuando requerimos infatigablemente de ella en el sentido de la entrega en la lucha: el componente heroico.

¡MIGUEL, GUEVARA, EL PUEBLO SE PREPARA! Octubre, 2012

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Análisis de coyuntura estudiantil En el presente artículo pretendemos hacer un balance provisorio y general de ciertos aspectos fundamentales del movimiento estudiantil de este año y las tareas políticas que se desprenden, con lo que pretendemos contribuir al debate y la acción revolucionaria en torno a la política estudiantil, a la vez que esperamos poder enriquecer este mismo análisis a partir de una mayor discusión, comentarios y crítica tanto a la interna de Convergencia Estudiantil, como entre más compañeros y organizaciones políticas afines(1). Balance y proyecciones movimiento estudiantil.

del

1. Balance, base y dirección, criterios tácticos generales. Este año importantes franjas de estudiantes han dado un valioso ejemplo de combatividad y entrega. Sin embargo es imposible ignorar que respecto al 2011, el movimiento estudiantil ha contado con una base relativamente débil sobre la cual desplegar su lucha. Si bien esto se ha apreciado menos en el sector secundario que en el universitario, lo cierto es que en términos globales es extensivo a ambos. En lo fundamental, creemos que esto responde, por un lado, al desgaste provocado tras las prolongadas movilizaciones del año 2011 y, por otro, a la derrota que significó no avanzar en nuestras reivindicaciones. Por añadidura, tras las movilizaciones las autoridades municipales y directores locales descargaron medidas represivas sobre el movimiento secundario con la expulsión de dirigentes y estudiantes activos, alumnos condicionales, etc. (además de un aumento significativo en la repitencia). Diferimos así de

quienes plantean –a partir de mecánicos esquemas prehechos- que esta debilidad radicaría simplemente en lo que califican como “vacilaciones/freno de las dirigencias estudiantiles”, es decir, que en las bases estudiantiles habría una enorme fuerza contenida que estaría siendo frenada/desviada por los dirigentes, cuadro del cual derivan una línea política de agitación (agitativista) de tomas, paros indefinidos, marchas con gran periodicidad – o sea agitando y apostando por un conflicto de alta intensidad- pues la tarea consistiría sencillamente en que las bases superen y desplacen a los “dirigentesburócratas”...en desatar un ascenso generalizado sobre la base de un

ascenso parcial que supuestamente ya contaría con bases sólidas y firmes. Dicho esto, es necesario aclarar que no pretendemos embellecer la labor de dirigentes concertacionistas, y a su zaga las JJCC, que efectivamente – fieles a su política burguesa y conciliatoria, respectivamente- no han tenido la voluntad política de impulsar a cabalidad la movilización(2). Con todo, creemos que las causas esenciales no radican allí, sino en las

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expresadas anteriormente. Ello no implica que en las condiciones actuales – y en lo que ha corrido del año- lo correcto sea adoptar una política de repliegue en lo nacional, sino que exige una táctica prudente y cuidadosa, es decir, sin despertar en los compañeros expectativas desmedidas en torno a las demandas nacionales conquistables en lo inmediato, carentes de base objetiva y lejanas de las posibilidades reales (no formales), ni tampoco apostando a una lucha “de desgaste” (con tomas y paros indefinidos), pues pensamos que ello hoy sólo termina por aislar, desmoralizar y desgastar aun más las fuerzas con que se cuenta. 2.

Elaboración, contenido demandas, respuesta.

de

las

Como sabemos, las demandas que se instalaron este año (hacia fines de julio) para confrontar al gobierno, fueron las expresadas en el documento de “5 exigencias para avanzar hacia un nuevo sistema educacional”, más conocido como “los 5 puntos”: retiro y congelamiento de los proyectos de ley impulsados por el gobierno respecto a la educación, plan de fortalecimiento de la educación pública, erradicación del lucro y regulación de la calidad, democratización integral, y bienestar integral estudiantil; a lo que se sumó el rechazo a la Ley Hinzpeter. Antes de referirnos brevemente a las demandas mismas y la “racionalidad táctica” particular que subyacería a ellas, no puede dejar de criticarse el que este sistema de demandas fuera resuelto de modo sumamente burocrático, en las alturas dirigenciales, con una ausencia de discusiones en las bases. Esto llevó a que incluso bastante avanzado el año en


muchas asambleas hubiera desorientación respecto a por qué demandas concretas estábamos luchando, qué esperábamos ganar en lo inmediato, etc. Al respecto creemos que la fuerza estudiantil sólo es real cuando es la fuerza de los estudiantes conscientes, y eso significa –en parteque las líneas tácticas a adoptar en el movimiento tienen que ser debatidas y resueltas (con la mayor cantidad de elementos para el análisis) por las mismas bases, y no por prestidigitaciones por arriba que, o pretenden “acelerar los procesos”, de manera bastante contraproducente, o peor, apuestan a jugar a la política “de hechos consumados”. Además de eso precisamos, por un lado, que si bien no se trata de trabajar políticamente en el movimiento estudiantil desde la arrogancia o el sectarismo, como quien despacha recetas elaboradas desde el “gabinete de estudio”, eso no debe llevarnos a caer en el oportunismo frente a las mistificaciones de todo tipo que atraviesan al movimiento estudiantil. En ese sentido, cabe mencionar que las demandas, al menos parcialmente, encierran una serie de ilusiones respecto a: el carácter Estado (como si fuera “de todos”, y la propiedad estatal de por sí “más progresiva”), al papel que juega el sistema educativo (con la ilusión de que a partir de reformas educacionales se podría avanzar en la “erradicación de las desigualdades de clase”), qué es el lucro (es decir, la predominancia de alegatos morales, opuestos por el vértice a la crítica revolucionaria al capital y su lógica), y medidas irrealizables de manera efectiva bajo el dominio burgués (“control comunitario de la educación” como exigencia al Estado). Dicho sea de paso, reconocemos como tarea pendiente hacer un análisis y crítica radical -es decir, que vaya a la raíz- de la educación capitalista en general y a la de Chile en particular. Sólo sobre esa base firme es que podremos elaborar tácticas y consignas cotidianas de lucha, ligando efectivamente la militancia cotidiana con la teoría. De lo contrario, querámoslo o no, los revolucionarios seguiremos chapoteando en el pantano político e ideológico de la “indignación” pequeñoburguesa.

Por otro lado, tácticamente –obviando las críticas recién mencionadas- las demandas nos parecen, en general, relativamente correctas en la medida que permitirían, en principio, avanzar sin caer (totalmente) en lo que sería simple maximalismo/fraseología a la luz de la debilidad actual del movimiento. Debilidad dada por motivos a) estructurales, en tanto que como grupo social los estudiantes no estamos posicionados en el corazón del modo de producción capitalista – allí donde se juega la contradicción entre el capital y el trabajo- luchando

aislados nuestro potencial de presión tiene grandes limitaciones (ser conscientes de estos límites estructurales no significa quedarnos de brazos cruzados ni abocarnos a una política de horizontes miserables). Y, por sobre todo, como ya mencionamos b) la debilidad relativa y desgaste del movimiento estudiantil de este año, y finalmente c) a pesar de ciertos avances en grados de reanimación y organización, globalmente hay una debilidad y desorganización profunda en el movimiento obrero y popular, que obstaculiza una alianza tras objetivos básicos comunes. Así y todo ¿cuál ha sido hasta ahora la respuesta del gobierno ante el “emplazamiento” en base a este conjunto de demandas”? Reducción de la tasa del CAE del 6% al 2%, mil 5

millones de dólares adicionales para la educación anunciados como dulces frutos de la reforma tributaria, reprogramación de las deudas de estudiantes morosos del crédito solidario, promesas vagas respecto a democratización, acceso y aumento de becas, etc. Claramente, estas no son más que migajas que nos dan por respuesta los burgueses, y en lo inmediato debemos como movimiento estudiantil denunciar que aquí no se ha ganado nada sustantivo en relación a nuestras demandas. 3. Proyecciones, democratización.

presupuesto

y

Ante este escenario, vemos que se acerca el mes de octubre y con ello los gallitos interburgueses para determinar el presupuesto estatal del año entrante. Incapaces de generar hasta ahora una “posición de fuerza” que nos permita arrancar directamente algunas de las demandas planteadas, resulta que por la mera inercia de los acontecimientos y el sentido común inmediatista y pequeñoburgués que lamentablemente predomina, el movimiento estudiantil parece dirigirse nuevamente hacia el Parlamento para presionar a los políticos del capital. En esa línea, no han tardado en hacerse escuchar las “voces moderadas” al interior del movimiento estudiantil que están por entablar conversaciones con la oposición burguesa, y sus satélites, para adoptar así una posición común. “¡Pero no se vayan a portar mal otra vez con nosotros!”, pregonan las fuerzas políticas reformistas ante las continuas “traiciones” de los políticos burgueses concertacionistas (y aun dolidos por la votación de éstos en relación a la reforma tributaria). Lo cierto es que no se le pueden pedir peras a olmo: por un lado, esta indignación es directamente proporcional a la misma confianza y esperanza que depositan políticamente en la Concertación, nota esencial de la política conciliatoria y reformista, mientras que por otro -y a pesar de lo que nos quisieran hacer creer moros y cristianos-, las acciones de los concertacionistas no califican como “errores” o “metidas de pata”, sino


que expresan consecuentemente una política de clase, una política burguesa. Sostenemos que establecer una alianza con la oposición burguesa en torno al presupuesto (por lo demás bastante estéril incluso en su propia lógica oportunista, dado que el Parlamento tiene muy pocas atribuciones en materia presupuestaria), sólo alimentará la confianza en estos falsos amigos del pueblo -más peligrosos aun que los enemigos declarados- por lo que debemos oponernos tajantemente a tal maniobra, educando así en la independencia política de clase, constituyendo y fortaleciendo con ello una tendencia política e ideológica revolucionaria en el movimiento estudiantil. Es más, creemos necesario rescatar y abrir el debate en torno al punto de vista de los viejos partidos socialistas (como el SPD alemán de Liebknecht), que tenían por tradición negarse a votar el presupuesto del Estado en el Parlamento, enfatizando con ello la idea de que no se colabora con la clase enemiga y su Estado burgués. La actitud clasista está, pues, en formular nuestras demandas sin pretender aconsejar o influir en los burgueses respecto a cómo financiarlas...sin razonar como estadistas (con esas tan “razonables” políticas “macro” formuladas para el “buen funcionamiento” del Estado y del mercado). En lo inmediato, nos parece crucial no caer en este show institucional de carácter anual, sino que proponemos – al menos desde los estudiantes de educación superior- priorizar en las próximas asambleas y en la calle nuestras demandas relativas a la democratización, posicionándolas e intentando hoy mismo eliminar los impedimentos legales para el cogobierno, y garantizando –al menos jurídicamente- el “derecho básico” a organizarnos en los distintos espacios educativos. Este mismo año se han abierto –y aun se mantienen- una serie de conflictos internos en distintas facultades y universidades...es necesario “llamar violentamente la atención” sobre ellos y su ligazón con esta perspectiva nacional. Si logramos en el presente ciclo movilizatorio conquistar esta demanda, tendremos el camino más desbrozado –aunque

ciertamente no “regalado”- para una mayor acumulación de fuerzas en el mediano plazo y así poder golpear más fuerte al enemigo. 4. Cumbre Social Antes de cerrar –provisoriamente- el análisis no podemos dejar pasar uno de los “grandes hitos” del segundo semestre de 2012 (agostoseptiembre) en el movimiento estudiantil como lo fue la “Cumbre Social”, impulsada principalmente por las JJCC en la CONFECH. Esta Cumbre se enmarca en la táctica del PCCh de “gobierno de nuevo tipo” en pos de su estrategia de “revolución democrática”, en un frente estratégico con lo que considera las “fracciones progresistas” de la burguesía (las raíces históricas de esta posición, provienen del estalinismo...cuando en el Séptimo Congreso de la IC, en 1935, se vota la línea de los Frentes Populares). Se apostaba así hacer converger a diversos dirigentes y organizaciones sociales (estudiantiles, obreras, de diversidad sexual, ecologistas, “constituyentes”, etc.), además de políticos del “ala izquierda” concertacionista, en torno a un programa de gobierno común, permitiendo ir sumando base social al “gobierno de nuevo tipo” (además de ser funcional a las elecciones previas), como al mismo tiempo reforzar las posiciones del PC y PPDPRSD al interior de la Concertación, frente al eje PS-DC. Finalmente contó con una débil –o, en el peor de los casos, nuladiscusión estudiantil previa, pesando más finalmente en su aprobación la máquina política tras bambalinas... por ello no es sorpresa que las discusiones y resultados de esta no muy “socializada” Cumbre – realizada el 7 y 8 de septiembresean hasta ahora de completo desconocimiento público. La Cumbre fue presentada por las JJCC como una “salida práctica y concreta” para avanzar hoy desde el movimiento estudiantil en ciertos grados de solidaridad y alianza con sectores obreros y populares. Al 6

respecto no podemos dejar espacio para tergiversaciones: los revolucionarios impulsamos resueltamente la unidad de los trabajadores y el pueblo tanto en lucha por nuestras reivindicaciones inmediatas como por nuestros intereses históricos, y no nos negamos a confluir bajo determinadas situaciones en tácticas unitarias con fuerzas políticas no-revolucionarias, en unidad de acción (esto es, “golpeando juntos, pero marchando separados”). Pero un asunto completamente distinto es engancharse al carro político de una u otra fracción burguesa. Ante la estrategia de conciliación de clases del PCCh, los revolucionarios oponemos la estrategia de independencia de clase y por la revolución socialista, situando y desplegando las luchas reivindicativas y cotidianas de los trabajadores y el pueblo en ese horizonte. 5. Algunas últimas consideraciones Ante situaciones de reflujo, estancamiento, debilidad, incapacidad de establecer condiciones al enemigo, etc., es común que hagan nido en el movimiento estudiantil críticas de todo tipo, ingenuas o directamente oportunistas “por derecha”, que pretenden deslegitimar métodos de lucha como las tomas, paros, cortes de calle, entre otros. Su objetivo –abierto o solapado- es extirpar estas tradiciones de combate y modelar dócilmente la fuerza estudiantil de acuerdo a los criterios impuestos por la misma institucionalidad burguesa a la que se está enfrentado. De ahí que se oigan voces de dirigentes como Titelman (NAU, filo-concertacionista) haciendo llamados a impulsar “formas alternativas de movilización” o, a comienzos de 2012, como Boric (autonomista) rumiando con la fórmula de “menos paralización y más propuestas”. O, por ejemplo, en las asambleas de la Universidad de Chile no faltaron quienes deslegitimaron la toma de la Casa Central por consideraciones que rayaban en la crónica policial (riñas que se dieron entre sus ocupantes, entre otros sucesos) y no por lo realmente importante, es decir, criterios políticos (en definitiva, no se contaba con la fuerza social, local y globalmente, para sostenerla). Ante críticas de este tenor,


los revolucionarios, por un lado, defendemos estos métodos como completamente legítimos e indispensables para luchar por nuestras reivindicaciones, inculcando la convicción de que únicamente mediante ellos -en el marco de una táctica adecuada- es que podemos conquistar mejoras sustantivas y consistentes, y por otro lado -frente a la fraseología altisonante izquierdistaaclaramos que su aplicación debe hacerse analizando las condiciones objetivas (disposición de lucha, organización, conciencia, etc., en definitiva la correlación de fuerzas). Evidentemente, no se trata aquí de dar recetas de lucha, sino que de establecer

criterios generales como guías para la acción: basar la táctica sobre el análisis concreto de la situación concreta. De la mano de estas “formas alternativas”, mucho se ha dicho sobre la necesidad de “recuperar la amplitud social” (recuperar la “familia”, según la beata expresión de ciertos dirigentes estudiantiles), lo que como principio general es inobjetable, pero planteada como tarea ante un análisis concreto de la situación actual resulta profundamente falaz...propio del juego discursivo “ciudadano” con su triste y engañosa acumulación de fuerza medida en papeletas de votos y porcentajes de aprobación. Y es que, más allá de los cacerolazos –que ciertamente marcaron un hito importante, como lo fue el 4 de agosto de 2011- y el apoyo de ciertos

sindicatos, lo cierto es que ni sectores importantes de la clase trabajadora, como sujeto fundamental, ni los sectores populares, están constituidos siquiera para darle cara a las injusticias más grotescas del capital... mal podríamos entonces “recuperarlos” para las luchas estudiantiles. De lo que se trata, entonces, no es de despreciar estos pequeños avances en solidaridad, sino que de impulsarlos y desarrollarlos, de lo que se trata no es de ocultar esta debilidad, sino que de reconocerla para comenzar justamente a avanzar en organización, disposición de lucha, y conciencia clasista. Más que “recuperar”, de lo que se trata es de construir, y de manera revolucionaria. Para finalizar, estimamos necesario rescatar un viejo criterio leninista, diciendo: “¡Nada de falsedades, nuestra fuerza está en proclamar la verdad!”. No debe haber lugar para engaños: en las condiciones actuales no tenemos la fuerza para arrebatarles la gratuidad a los ricos y poderosos, ni tampoco para avanzar significativamente en esa dirección. Si queremos lograrlo, así como conquistar demandas como el acceso irrestricto, el cogobierno, TNE gratuita los 365 días del año y derogar sus limitaciones, etc., es decir, si pretendemos ganar nuestro objetivos reivindicativos “máximos” como movimiento estudiantil –compatibles, en principio, con el capitalismo-, no lo lograremos en reflexivos diálogos con ministros y comisiones, ni sobre la base de quiméricos apoyos estadísticos expresados en encuestas telefónicas. Así, se torna indispensable construir mayor fuerza estudiantil de carácter popular y de clase -y sobre esta base objetiva disputarle la conducción al reformismo pequeñoburgués y fuerzas políticas afines-, ampliando nuestra organización y propaganda a más y más universidades privadas, CFT, IP, que como sabemos, son los sectores en donde menos fuerza se ha acumulado y –al mismo tiempo- donde se concentra la mayoría del estudiantado (y ciertamente la mayoría de origen popular). Todo ello en la perspectiva de una lucha resuelta y

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directa en pos de nuestras demandas, superando las encerronas institucionales, sin concesiones al estatismo o a los defensores del mercado: en confrontación directa tanto frente el capital como su Estado.

(1) Estamos conscientes de que el análisis tiene cierto sesgo “universitario”, dejando de lado algunos aspectos importantes del movimiento secundario (evaluación de la política de la ACES y CONES, sus fuerzas políticas al interior, posición ante las elecciones, sus tácticas, etc.). Esperamos en el corto plazo incorporarlo al análisis para contar así con una visión más compleja globalmente. [Falta también el ciclo de marchas hasta el 21 de mayo, el “interregno parlamentario” desde entonces hasta agosto, la reforma tributaria, la ley Hinzpeter, profundizar en el alza en las movilizaciones del mes de agosto, ahondar en cómo se han movido las fuerzas en la Concertación y la Alianza, etc.] (2) Aun así, descontando el factor “maquineadas”, no puede dejar de observarse que, por lo general, estas fuerzas políticas para tener la conducción (más o menos relativa) de sus espacios deben contar necesariamente con cierta base social de apoyo (la tuvieron al menos electoralmente al salir electas y, en cierto grado, no han dejado de tenerla para que sus políticas dejen de ser aceptadas). De lo que se desprende la necesidad de dar la lucha política e ideológica en el seno de las mismas bases estudiantiles que confían en esas dirigencias (y no simplemente “desatar” lo ya existente).

¡A CONSTRUIR FUERZA ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIA JUNTO A LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO!

¡NI MÁS MERCADO NI MÁS ESTADO: AVANZANDO HACIA EL PODER POPULAR!


La lucha de los secundarios en Buenos Aires: El pasado 17 de septiembre se inició una movilización de los estudiantes secundarios de la Capital Federal argentina con la toma de cuatro escuelas; hoy ya alcnzan cerca de 60 establecimientos. El jueves 27 se efectuó

una masiva marcha convocada por la CEB (Coordinadora de estudiantes de Base: principal organismo de los secundarios junto con la ATA) y con participación y apoyo de estudiantes universitarios, gremios docentes y organizaciones estudiantiles pertenecientes a partidos de izquierda. La marcha se realizó bajo la consigna “No al cambio curricular inconsulto.” El jueves 4 de octubre se realizó una nueva marcha, la cual transcurrió desde la cartera de Educación nacional a la porteña para reclamar la suspensión por un año de las reformas curriculares. Los estudiantes se hallan a la espera de una audiencia de conciliación en la Justicia local que responderá a las demandas. Los motivos de la lucha que en estos momentos están dando los secundarios porteños se remontan a mayo, cuando fuera anunciado por el gobierno la homologación nacional de los títulos brindados por la enseñanza secundaria (en vistas de la actual disparidad provincial de los mismos). El proceso implicaba una readecuación curricular bajo los marcos puestos por organismos federales y efectuada por los Ministerios de Educación de cada provincia. En este sentido, el Ministerio de Educación de la Capital Federal presidido por Esteban Bullrich, estableció una modificación

curricular que según una declaración de la CEB perjudica a la educación pública “planteando una modificación que nos saca las materias más importantes de nuestras especialidades sin consulta previa ni participación real de la comunidad educativa. La modificación ataca directamente nuestros títulos (los colegios pasarían a ser bachilleres con orientación, en vez de egresar con titulo técnico egresaríamos con un bachillerato con orientación técnica), ataca al trabajo de nuestros docentes (ya que eliminarían horas cátedra), y nos hace perder el groso del contenido que vemos hoy en día con nuestras curriculas.” La decisión tomada unilateralmente por el Gobierno de Buenos Aires perjudica directamente la calificación de los secundarios que estudian en escuelas técnicas, reduciendo la especialidad y atacando indirectamente a los docentes que hasta ahora enseñan estas especialidades. De este modo, la CEB plantea demandas en torno al freno de esta modificación y la participación efectiva y democrática de todos los actores interesados, exigiendo “suspensión en el cambio de currícula inconsulto, participación obligatoria de la comunidad educativa (padres, docentes, estudiantes) en jornadas institucionales donde se acuerde cual tiene que ser el contenido que queremos como comunidad educativa garantizado por escrito, por el ministro Bullrich, y no por asesores sin poder real de decisión. Sumado a las reivindicaciones ya históricas que seguimos reclamando, como las reformas edilicias, Becas y viandas en tiempo y forma, que no nos criminalicen (ayer listas negras, hoy 0800 por intromisión política).” Los interpelados por parte de los secundarios argentinos son en primer lugar 8

el Gobierno de Buenos Aires, presidido por Mauricio Macri y con Esteban Bullrich como ministro de educación, ambos del PRO (Propuesta Republicana), quienes son parte de la oposición de derecha (abiertamente neoliberal) al kirchnerismo. En segundo lugar, los secundarios también interpelan a las autoridades nacionales educacionales. Sin embargo, el principal enemigo ha sido el gobierno porteño, el cual ha tramitado a los secundarios desviando su responsabilidad a las autoridades nacionales, por una parte, y negándose al diálogo en actitud amenazante por otra. "el diálogo tiene que darse a través de la vía jerárquica" o “hay voluntad de hablar, pero no con una escuela tomada” han consignado las personalidades del gobierno porteño, mientras envían circulares a las direcciones de las escuelas tomadas para que suspendan las clases y “se consignen los nombres de los alumnos que participan en este tipo de medidas”; todo esto con un tono muy parecido a las declaraciones, medidas y amenazas de los alcaldes y ministros chilenos frente a los secundarios y buscando dividir a los estudiantes de los docentes. El carácter de esta lucha: Consideramos que este conflicto suscitado por la arremetida del gobierno porteño, se debe entender como un ataque que el bloque dominante hace a las parciales pero importantes conquistas de los trabajadores y el pueblo argentino. En efecto, el intento de rebajar el nivel de calificación de la enseñanza técnica secundaria implica afectar la tasa de empleabilidad y propiciar la precarización laboral de los futuros trabajadores que ahora se toman sus escuelas. Es un ataque también a los profesores que imparten esas especialidades, tal como en Chile lo hemos visto a través de la reducción de horas de filosofía y de historia, entre otras medidas. En consonancia con lo planteado por Rafael Agacino en su artículo “Hegemonía y contra hegemonía en una contrarrevolución neoliberal madura” consideramos que la base económica (i. e. el patrón de acumulación capitalista dominante) en la que se desarrolla la lucha de clases en Argentina es distinto al de Chile. En nuestra formación social la contrarrevolución neoliberal fue temprana y ya se encuentra


en un estado de madurez, lo cual implica que los cambios estructurales, sociales, culturales y políticos que la caracterizan ya han sido prácticamente instaurados por el bloque dominante. En Argentina la contrarrevolución neoliberal se inició tardíamente (en los 90 por Menem) y aún no ha logrado efectuar todos los cambios estructurales, sociales y políticos que la consolidarían como patrón de acumulación. En ese sentido, mientras en Chile ya no hay prácticamente ninguna reforma neoliberal sustancial a la que resistir, la táctica global del movimiento obrero y popular tiende a adquirir un carácter más propositivo. En cambio en Argentina, puesto que aún subsisten importantes elementos del patrón desarrollista y de sustitución de importaciones con rasgos de “Estado de bienestar” y un movimiento obrero y popular socialmente menos arrasado que en Chile, la táctica de estos movimientos tiende a revestir cierto carácter de resistencia a las reformas neoliberales que dinamizan la acumulación capitalista mediante una acentuación de la explotación del trabajo por el capital (con precarización laboral, inestabilidad, proletarización, etc.), y la fragmentación y destrucción social y política del movimiento obrero y popular. De este modo, las actuales luchas de los estudiantes secundarios y universitarios

chilenos, aunque también tienen un carácter reivindicativo, no surgen reactivamente a alguna reforma neoliberal que el bloque dominante quiera hacer (a diferencia de las movilizaciones de 1997 contra la “ley marco”, por ejemplo), sino

debido al pleno funcionamiento del patrón de acumulación y sus consecuencias. Por su parte, en Argentina los secundarios desarrollan su lucha reivindicativa con un carácter mucho más de resistencia a la reforma neoliberal (precarizadora de

1. Apoyamos y seguimos con sentido internacionalista y de unidad latinoamericana la lucha de los secundarios argentinos por:

futuros trabajadores) que el gobierno porteño pretende realizar.

-la apertura democrática a todos los actores interesados (estudiantes, docentes, apoderados, etc.) del proceso de reforma curricular. -las demandas históricas del movimiento secundario argentino.

Por último –sin querer dar recetas a la distancia y con los pocos elementos de análisis que disponemosconsideramos que si bien el enemigo principal en esta coyuntura es el gobierno porteño y las fuerzas políticas burguesas-neoliberales que lo dominan, la reforma curricular responde en general a los intereses de la burguesía como clase y en ese sentido el “gobierno nacional y popular” kirchnerista no deja de responder a estos intereses aunque lo haga de otra manera. Recalcamos esto, puesto que el kirchnerismo podría atribuir el interés de estas reformas curriculares a una supuesta fracción burguesa “oligarca y neoliberal” frente a las fuerzas “nacionales y populares” ocultando en esta contradicción maniquea y secundaria el contenido conciliatorio de clases que implica. En esta línea, el movimiento secundario debería seguir emplazando tanto al gobierno porteño como al nacional, impidiendo que estas fracciones políticas burguesas se pasen la pelota la una a la otra y no cayendo ni en la conciliación de clases ni el maniqueísmo kirchenerista. Desde Convergencia Estudiantil

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-el freno de la reforma curricular que pretende llevar a cabo el gobierno de la ciudad.

2. Repudiamos la criminalización, persecución y represión de los estudiantes argentinos, garrote que bien conocemos los estudiantes en Chile. 3. Promocionamos el emplazamiento del movimiento secundario tanto al gobierno porteño como el nacional y la no cooptación de los secundarios por el kirchnerismo.


Mi hijo miguel Enríquez

Dr. EDGARDO ENRIQUEZ FROEDDEN

Parte del discurso que el padre de Miguel Enríquez, Dr. Edgardo Enríquez, ex rector de la Universidad de Concepción y ex ministro de Educación del presidente Salvador Allende, pronunció en el acto de inauguración del Hospital Clínico “Miguel Enríquez”, en La Habana. 1975. Con un grupo de sus compañeros, entre los que estaban Bautista van Schouwen, Luciano Cruz, mi hijo Edgardo, Andrés Pascal, y otros tres o cuatro más que no nombro voluntariamente para no exponer a sus familiares que todavía residen en Chile, formaron un grupo de estudio y trabajo. Leían, estudiaban, discutían horas enteras todas las noches. Analizaban y devoraban todo cuanto había ocurrido o estaba ocurriendo en Cuba. Fue así como formaron el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el MIR, que rápidamente ganó adeptos entre los jóvenes universitarios, pero que, como era de esperar, fue también combatido enérgicamente por otros grupos y partidos políticos. Hubo cientos de asambleas y foros, realizados primero en Concepción y después en otras ciudades de Chile. En ellos, Miguel ganó fama de ser terrible adversario en la polémica, tanto en una discusión seria y profunda sobre política, economía o filosofía, ciencia o historia, como en una en que primara el ingenio, la respuesta rápida, ocurrente, oportuna, divertida, que aplanaba al contrario. Hombres fogueados, parlamentarios de gran experiencia, cometieron ese error, al verse perdidos en un debate razonado en que pretendieron defender la sinrazón de los poderosos. Quisieron salvarse mediante el chiste fácil, la postura en ridículo del adversario; ¡qué mal les fue siempre con Miguel en ese terreno! Una vez, desesperados, los reaccionarios llevaron a una asamblea un centenar de muchachitas, hermosas todas, para que no lo dejaran hablar mediante gritos, consignas, etc. Miguel, en el centro de la sala, las contempló un minutos, dos. Enseguida avanzó hacia donde ellas estaban, y con esa sonrisa contagiosa que iluminaba su hermoso rostro, hizo un ademán de abrazarlas y besarlas a todas. Sorpresas, risas generales. Terminaron aplaudiéndolo a rabiar. Muy pronto, ya nadie se atrevía a enfrentarle públicamente; sacerdotes, diputados, senadores, profesores universitarios, políticos, eludieron los foros en que Miguel participaba. Un día llegó a Concepción el senador norteamericano Robert Kennedy. Lo acompañaba numerosa comitiva norteamericana de políticos, periodistas, guardaespaldas, operadores de cámaras de cine y televisión, etc. Se reunió con las autoridades, los intelectuales, los periodistas, los políticos, los delegados estudiantiles chilenos, en una amplísima conferencia. En un momento dado, mientras hablaba un chileno, el senador Kennedy tomó el micrófono de la grabadora e hizo un comentario en inglés que provocó la hilaridad de toda su comitiva. Miguel, que estaba en el fondo de la sala, avanzó resueltamente y en medio de la sorpresa general tomó con decisión el micrófono de manos del senador norteamericano y en perfecto inglés le enrostró su actitud: “Usted, le dijo, ha venido aquí no interesado por nuestros

problemas ni a buscarles solución. Usted está trabajando su campaña para la presidencia de Estados Unidos. No le acepto que venga a utilizarnos a nosotros para fines personales suyos. Si quiere chistes y hacer reír, yo también puedo contarle varios que se refieren a Vietnam, o a la explotación de nuestros obreros por capitales y sociedades nacionales y extranjeras. Vamos a Pueblo Hundido, junto a las minas de carbón de Lota, y allí podrán reírse ustedes hasta las lágrimas viendo tanta miseria y abandono”. Robert Kennedy se puso serio, algunos de sus guardaespaldas quisieron avanzar; él los contuvo con un gesto. Cambiando totalmente el tono y el nivel de la reunión, discutieron mano a mano con Miguel, en inglés, sobre diversos problemas nacionales. Entusiasmado y muy cordial lo invitó a visitar Estados Unidos con todos los gastos pagados. Miguel no aceptó y lealmente le recomendó que no fuera a una asamblea que tenía programada con los estudiantes. Kennedy no siguió su consejo y se debe haber arrepentido de ello, porque allí recibió violenta y bulliciosa contramanifestación estudiantil. VIAJES Y ESTUDIOS Sin descuidar sus estudios de medicina, pues sabía distribuir su tiempo en forma admirable, viajó por Chile, Perú, China, Checoslovaquia, Cuba, Francia, Hong Kong, etc. Todavía no llegaba a sexto año de medicina, y ya había conversado con los más altos exponentes de la política nacional y muchos líderes internacionales, especialmente cubanos. En Perú, seguido de cerca por la policía, sostuvo larga entrevista con un dirigente que estaba en la clandestinidad, y en China se reunió muchas horas con médicos y líderes obreros y políticos distinguidos. Cuando fue a Santiago a rendir su examen de médico, ya era conocido como dirigente revolucionario. Tenía 23 años de edad. Debió enfrentar comisiones de examinadores reaccionarios, algunos de los cuales hicieron cuanto les fue posible para perjudicarlo. Podría contarles, por ejemplo, su examen de clínica obstétrica, en el cual el profesor debió aprobarlo con distinción ante todo el auditorio contrario a Miguel, que se había reunido en la sala para ver cómo ese médico reconocidamente derechista despedazaba y postergaba a ese joven y equivocado dirigente rojo. Sin perder la calma ante los gritos e interrupciones del examinador, Miguel lo obligó a confesar que no había asistido al último congreso de obstetricia en que se había debatido extensamente la enfermedad de que padecía la paciente que le habían entregado minutos antes, y terminó recomendándole que adquiriera y leyera la última edición de la obra de un famoso obstetra en la que éste preconizaba el tratamiento propuesto por Miguel y rechazaba, en cambio, con fundadas razones científicas y

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experimentales, el que estaba proponiendo el examinador. “Señor profesor, terminó Miguel, en el capítulo tal del tratado puede usted encontrar lo que le estoy diciendo. Pero cuide de que sea la última edición, la de hace seis meses, y no la anterior, de hace años, que parece es la que usted posee”. Todo el auditorio aplaudió entusiasmado. Obtuvo su título de médico recién cumplidos los 24 años. Fue aprobado con distinción máxima. En concurso nacional, ganó una beca en el Instituto de Neurocirugía, del profesor Alfonso Asenjo y Héctor Valladares. Cumplía con brillo las exigencias de su especialización cuando el presidente Frei inició la persecución policiaca al MIR. En junio de 1969 pasó a la clandestinidad y debió, así, abandonar prácticamente la medicina. Aceptó el sacrificio, pero debo declarar que la última vez que estuve en su casa, poco antes del golpe de septiembre de 1973, me mostró los libros de medicina que había adquirido no hacía mucho “para mantenerme al día”. Aunque agregó que “como están las cosas en el mundo actual, solamente por la vía revolucionaria será posible lograr el bienestar y la liberación de las mayorías. Es a esa labor a la que debo dedicar toda mi atención, y la hago poniendo en ello todo el calor de mi vida”. Tendría tanto más que contarles de Miguel, ese médico revolucionario e idealista que fue nuestro hijo. Hablarles de su amor a la vida, de sus ansias por alargar y multiplicar las horas para alcanzar a hacer todo lo que él quería. “Un día, no se cuándo, solía decir, voy a caer. Mis huesos quedarán por ahí, tal vez blanqueándose al sol. Mi temor es no haber alcanzado a hacer cuanto he planeado”. SU SENSIBILIDAD Quisiera contarles de su preocupación, de su amor por los niños. Cada vez que podía pasaba horas enteras con ellos; los escuchaba, jugaba, contestaba con seriedad sus interminables preguntas, les enseñaba a silbar, a imitar animales. Ellos lo adoraban, se le subían a las rodillas, estaban de fiesta en cuanto él llegaba. Me gustaría hablarles de su dolor ante el sufrimiento de los pobres y desvalidos. La mujer enferma y abandonada, la mujer embarazada, la mujer con un niño en brazos, la que estaba dando a luz, la que pedía limosna para sus hijos, era para Miguel el primer deber de la revolución. Niños y mujeres, enfermos y jóvenes privados de toda posibilidad de estudiar y progresar, merecían para él atención preferencial. “Por ellos luchamos”, me dijo en más de una ocasión. Era, en cambio, implacable con los flojos y remolones, con los patrones que explotaban a sus obreros y empleados, con los profesionales preocupados de hacer dinero, especialmente con los médicos pendientes de comprar el último modelo de automóvil, con los arbitrarios, con los oportunistas candidatos eternos a mayores facilidades y ventajas-, con los que perdían el tiempo y las posibilidades. Odiaba la injusticia, la crueldad, la torpeza, la ignorancia, la hipocresía política. Con éstos, con los falsos políticos, era terrible y despiadado. “A usted, le dijo un día a uno de ellos en una asamblea, después de haberlo desenmascarado públicamente, sólo le queda 11

retirarse de esta sala, de rodillas, avergonzado y pidiendo disculpas por toda una vida de engaño e hipocresía”. Se trataba nada menos que de un senador que, haciendo alardes de indignación, se retiró sin embargo, humilde, resignado y precipitadamente. Admiraba a los luchadores de todos los tiempos. Con qué entusiasmo leía cuanto había sido escrito por ellos y sobre ellos. Conocía detalles de sus vidas y sus pensamientos ignorados aun por sus connacionales y especialistas. LA MUERTE DEL CHE Cuando murió el Che sufrió intensamente, se puso enfermo. Pero, con esa voluntad que lo distinguía y caracterizaba se recuperó de inmediato y organizó actos en homenaje a tan sobresaliente luchador. Recordó en ellos su vida ejemplar de revolucionario, lo que había significado para la liberación de Cuba, cuánto habían influido sus pensamientos y doctrinas en la formación de él mismo, de Miguel y del grupo de muchachos que habían creado el MIR. “Su muerte, dijo, priva a la liberación americana y a los oprimidos del mundo entero, de las armas más eficaces y poderosas: la preclara inteligencia, la voluntad indomable del Che. Pero, agregó, aún después de muerto, el seguirá luchando con nosotros. Su ejemplo guiará nuestras acciones revolucionarias. Su muerte misma, luchando, nos ha señalado un rumbo, dado un ejemplo, que ninguno de nosotros podrá olvidar cuando llegue el momento”. Lo escuchaban silenciosos y emocionados Bautista van Schouwen, a quien también he querido como un hijo, Sergio Pérez, José Bordaz, Fernando Krauss, Alejandro de la Barra, Juan Carlos Perelmann y muchos otros. Todos ellos, y él mismo, habían de vivir, años después, los momentos que esa tarde Miguel vaticinaba, y todos supieron cumplir sin vacilación alguna con la norma que voluntaria y racionalmente se habían impuesto. Racionalmente he dicho, y sé por qué lo digo. Un día, no hace mucho, revisando y ordenando los papeles de Miguel, encontré una hoja en sus apuntes. Tenía fecha 1º de enero de 1962. Está escrita de su puño y letra y firmada por él. “Juro, decía en ella, que viviré sin temor ni pusilanimidad, siguiendo sólo los dictados de mi conciencia, sin temor al ridículo, al qué dirán o a la opinión ajena. Si no fuera constitucionalmente valiente, me haré valeroso por la vía racional”. Tenía 17 años cuando escribió esto. Quienes lo conocieron saben que siempre vivió de acuerdo a ese pensamiento, haciéndose valeroso por la vía racional, no dejando nada entregado a la casualidad o a los instintos. Así se explica que, amando la vida tan intensamente, estuviera exponiéndola cada vez que su razón le indicaba que era necesario. Personalmente cumplía las acciones más riesgosas, pese a las protestas de sus compañeros. Amaba a sus dos hijos con ternura conmovedora. La mayor, Javiera, de cinco años, que ahora vive con nosotros en Inglaterra, y sabe de su muerte heroica siempre está recordándolo. “Toda las noches, me


dijo un día, sueño con papá Miguel”. “¿Cómo?, le pregunté extrañado. ¿Sueñas con él cada vez que te duermes?”. “No, abuelo, me explicó, es que todavía no me he dormido cuando recuerdo las veces que estábamos juntos y el jugaba conmigo. Se tendía a mi lado en el suelo o en mi cama, me explicaba todo, me leía, me abrazaba, así, abuelo...”. Y mientras hablaba ella me apretaba tiernamente con sus bracitos. En la última carta que de Miguel recibimos, nos hablaba de su compañera Carmencita, y de su felicidad porque ella esperaba un hijo suyo. Amando tanto la vida, quedándole tanto por hacer, seguro como estaba del triunfo final... “Vamos a derrotar a esos carniceros. No te quede duda alguna de ello, padre”, me decía en esa su última carta. Sin embargo, a pesar de todo eso, prefirió continuar y organizar la lucha desde el interior de Chile. Sabía, naturalmente, que en esa forma estaba arriesgándose temerariamente. Se lo dijeron sus

generoso, nos entregaron su cuerpo desnudo y destrozado. (No sé todavía si sus asesinos se jugaron sus ropas ensangrentadas a la suerte, o se las disputaron como trofeos de guerra). Tenía diez heridas a bala. Una de ellas, la última, le entró por el ojo izquierdo y le destruyó el cráneo. Al verlo, con el resto de su cara serena, sonriente casi, y con un dejo burlesco en la expresión, dije a mi mujer, su madre: “Quienes le dispararon sabían que aunque desfiguraran su hermoso rostro y destruyeran su cerebro privilegiado no lograrían jamás borrar la imagen de él que se ha formado el pueblo, ni sepultar sus generosos y sabios pensamientos inspirados por sus elevados y dignificadores ideales”. Con él no moriría su causa, ni su doctrina liberadora, ni el movimiento arrollador, visionario, incontenible, que él, junto a un grupo de jóvenes chilenos, había creado y que ya ha traspasado las fronteras de Chile. Lo prueban los cientos, los miles de mártires que, antes y después de él, han caído luchando contra la opresión la injusticia, la tiranía, la barbarie. El 7 de octubre de 1974, a las 07:30 horas de la mañana fuimos a sepultarlo. Sólo autorizaron a ocho miembros de nuestra familia para que nos acompañaran hasta el cementerio. Había, en cambio, policía armada y carros blindados en todas las bocacalles y lugares estratégicos del recorrido. Nos rodeaban más de cien carabineros armados con ametralladoras, numerosos agentes de Investigaciones (que expulsé violentamente de mi casa cuando pretendieron entrar a ella en los momentos anteriores a la partida), y varios oficiales del ejército, vestidos de civil. Muchas ametralladoras nos apuntaban. El coronel y los oficiales de carabineros que dirigían el “operativo”, no se atrevían a dar la cara. “Miguel Enríquez Espinosa, hijo mío, dijo su madre con voz entera en el momento en que depositaba el único ramo de flores permitido, hijo mío, tu no has muerto. Tú sigues vivo y seguirás viviendo para esperanza y felicidad de todos los pobres y oprimidos del mundo”. Confusión, inquietud en las filas policiales, sorpresa en los rostros; temor en los plexos vegetativos abdominales; contracciones espasmódicas en las víceras. Miraron al coronel, éste bajó la vista (no digo avergonzado, porque sería suponer un mínimo de conciencia). Y su madre tenía razón. Ella había interpretado el pensamiento de millones de chilenos. Miguel sigue viviendo en el corazón y en la mente del pueblo, de los estudiantes, de los profesionales, de los artistas, de los intelectuales, de todos aquellos, en fin, que quieren un mundo mejor y más justo para todos, y no sólo y exclusivamente para un grupo de privilegiados.

compañeros y amigos del exterior. No quiso irse. Se negó. SU CAIDA EN COMBATE Murió combatiendo, luchando por sus ideales y la causa de los oprimidos y postergados la tarde trágico y gloriosa a la vez del 5 de octubre de 1974. Luchó dos horas, la mayor parte de ellas completamente solo, contra cientos de soldados, numerosos carros blindados y helicópteros. Herido por las bombas y las balas siguió combatiendo. Su compañera yacía en el suelo, también gravemente herida. Le hablaba, trataba de reconfortarla, pero seguía disparando, resistiendo. 24 horas después, por gestiones personales de un obispo católico, a quien no he tenido el honor de conocer para agradecerle el gesto 12


Entrevista al vicepresidente de la federación de estudiantes de la Alberto hurtad: Joaquín sáez Joaquín Sáez (23) es Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado (FEUAH), estudiante de Ciencia política y Trabajo social en la misma casa de estudios, y militante de la organización Convergencia Estudiantil. Conversó con Factor R para dar sus impresiones acerca del movimiento estudiantil y las coyunturas más importantes a nivel nacional. ¿En qué se fundamenta el proyecto que han trabajado durante este tiempo en la Universidad Alberto Hurtado? La universidad Alberto Hurtado es una institución privada, y como bien sabemos, en éstas se encuentran los estudiantes más perjudicados por el sistema educacional, los mas pobres. A diferencia de lo que ocurre en muchas instituciones de educación superior, los estudiantes de la UAH ha logrado generar y consolidar espacios organizativos que nos han permitido llevar a cabo diversas movilizaciones. Sin embargo, y pese a los significativos avances, aún falta mucho por trabajar. El proyecto de la institución se halla enmarcado en el modelo económico neoliberal, lo que implica el egreso de profesionales que reproducen y perpetúan el modelo de explotación capitalista, excluyente y poco participativo. Uno de nuestros objetivos políticos fundamentales en la universidad es generar una institución al servicio de los trabajadores y del pueblo; de sus necesidades y aspiraciones. No debemos permitir que se sigan perpetuando lógicas de mercado, ni mucho menos que los estudiantes, académicos y funcionarios sirvan para reforzar un sistema explotación y marginación que solo favorece a los más ricos. Como Convergencia Estudiantil hemos trabajado desde el año 2010 en la UAH, siempre con la misma premisa: luchar por transformarla en una institución al servicio de los trabajadores y del pueblo. Consideramos que justamente por esa senda atraviesa el actual movimiento que hemos desarrollado los estudiantes de la UAH y, claramente, es el horizonte que abraza la Mesa Ejecutiva actual de la FEUAH, de la cual somos parte. ¿Consideras que el movimiento que hoy protagonizan los estudiantes de la UAH tiene relación con el movimiento estudiantil a nivel nacional? ¡Absolutamente! La lucha por la democratización en la UAH es un paso

trascendental no solo para nuestra realidad interna. Corresponde a un gran proceso que se debe dar en todas las instituciones de educación (sin importar su nivel), pero particularmente en las casas de estudio privadas. Existen muchas instituciones en las que se prohíbe la organización autónoma de los estudiantes, académicos y funcionarios. En los IP y CFT, esta realidad es sumamente crítica. La necesidad de democratizar nuestros espacios se convierte en una demanda de

carácter histórico y estratégico para el pueblo. Hay que comenzar a disputar el proyecto “ideológico” de la universidad a los principales poderes económicos y políticos del país. Si al mismo tiempo somos capaces de avanzar en triestamentalidad, se puede configurar una universidad que verdaderamente responda a los intereses y necesidades de nuestra sociedad. El fin al DFL2 y la democratización son aspectos tan importantes como la conquista de la educación gratuita, ya que además de solucionar el problema del “acceso”, garantizaría la dirección del conocimiento. Nosotros apostamos por volcar todos nuestros esfuerzos y capacidades a la construcción conjunta del poder revolucionario de los pueblos: el poder

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popular. El año pasado se desarrollo un movimiento estudiantil con una fuerza quizás nunca vista en la historia reciente de Chile ¿Cuál es el análisis que hacen de la situación actual del movimiento estudiantil? Sin duda ha existido un cambio en la forma en la que se ha desarrollado el movimiento estudiantil este año, las diferencias al interior del movimiento estudiantil se han hecho sentir. Por un lado, es claro que no existe algún sector hegemónico en el seno del las organizaciones estudiantiles a nivel nacional. Aún no se ha manifestado un sector que sea capaz de articular una propuesta que pueda orientar el movimiento estudiantil en un sentido único. Por ejemplo, este año sufrimos el retroceso de abandonar las banderas de la gratuidad para abordar otros temas, como por ejemplo: el lucro. Lo anterior tiene relación directa con lo fragmentada y atomizada que se encuentra hoy la izquierda de verdad. Sin querer, le entregamos al reformismo y a los social demócratas la conducción de los espacios de representación más importantes de los estudiantes, como la CONFECH. Esto se evidencia en la composición ideológica de los grupos políticos que se encuentran hoy en las federaciones de las universidades más importantes de Santiago (Autónomos, JJCC, NAU y Concertación). La tarea más importante ahora, por parte de la izquierda clasista, es generar unidad. Actualmente nos encontramos atomizados y fragmentados, cada organización se encuentra desarrollando pequeñas “parcelas de poder”. Debemos ser capaces de generar alianzas políticas con organizaciones que sean cercanas política e ideológicamente. Es necesario avanzar, por parte de toda la franja de izquierda clasista, en el diseño de tácticas coherentes con el actual período, sin caer en el tacticismo coyunturalista ni en el estrategismo. Por otro lado, debemos superar la fragmentación también a través de unidad orgánica, urge la necesidad de referentes políticos capaces de agrupar, unir y desplegar la fuerza necesaria para la construcción de un proyecto popular y revolucionario. Es un hecho que desde el año pasado ha existido una escalada represiva por parte del gobierno ¿Qué opinan al respecto? Es clara la posición del gobierno respecto a los movimientos que se han levantado en el país. No solo los estudiantes han sido


violentados por el Estado, ya que lo mismo ocurrió en Dichato, Aysén y Freirina. Así mismo, la represión se ha vivido en forma de guerra en la Araucanía. Actualmente estamos presenciando la existencia de un Estado Policial, que se ha encargado de reprimir a cualquier foco que tenga el potencial de poner en cuestión el sistema de acumulación capitalista y su modelo de dominación. La Ley Hinzpeter es un claro ejemplo de lo anterior, sin embargo nosotros consideramos que es difícil que en estos días se promulgue una ley tan anti-popular. Este semestre ha estado marcado por las elecciones municipales y es muy difícil que desde quienes están en el poder se arriesguen a poner en jaque las preferencias para una u otra bancada. La represión no detendrá su escalada mientras el movimiento social siga creciendo en Chile. Así mismo, creemos que la protesta popular seguirá multiplicándose. Por ello, es necesario seguir avanzando en mayores niveles organización y autodefensa del pueblo, contra quienes resguardan los intereses de los ricos y poderosos del país. ¿Cuál es su opinión acerca de la coyuntura electoral de este año? La coyuntura electoral es de suma importancia para cualquier movimiento social en el país, ya que los sectores más oportunistas buscarán siempre sacar créditos para sus partidos, en desmedro de un proyecto popular. Evidentemente, dicho proyecto no está dentro del de los poderosos. Así, se puede evidenciar el provecho que sacó el PC del movimiento estudiantil del año pasado; hoy vemos a Camilo Ballesteros (Ex presidente de la FEUSACH) dando el inicio de su campaña a la alcaldía en conjunto con Ricardo Lagos (el mismo de la ley anti-terrorista, entre tantas otras cosas). Actualmente existe una grave crisis de representación política en los marcos de la institucionalidad “democrática” de nuestro país, situación que claramente se verá reflejada en los niveles de participación que se alcancen en las elecciones del 28 de octubre. Desde la izquierda clasista y anticapitalista es necesario canalizar todo ese descontento y transformarlo en organización, propuesta y lucha revolucionaria: en acumulación de fuerzas propias. Como alguna vez dijeron, las elecciones de la burguesía nunca van a poder solucionar los problemas de la clase ni de los explotados, ya que sólo son capaces de plantearlos. Por nuestro lado, seguimos con la convicción de que es necesaria la unidad no sólo entre estudiantes, sino que también entre trabajadores y pobladores. En conjunto con todos los

Colectivo diatriba: por una pedagogía crítica y transformadora

El siguiente artículo ha sido compartido fraternalmente por los compañer@s del colectivo Diatriba de pedagogía militante: Diatriba es una forma de discurso que se configura como una injuria, una voz violenta y cargada de la necesidad de expresar con energía el sentir humano de los oprimidos. El colectivo Diatriba, es un grupo de profesores y estudiantes que reconocen la dimensión política-transformadora de la educación y apuestan, por tanto, a la contribución de los procesos de organización y lucha social desde el campo educativo. En este sentido, desde el colectivo Diatriba hemos impulsado diversos proyectos que se ajustan a líneas de trabajos en función de un objetivo principal: aportar a la construcción de una pedagogía transformadora que implique el reconocimiento de la dimensión política de la educación, elaborando e investigando reflexiones teórico-prácticas sobre educación, experiencias de auto-gestión educativa, material didáctico y metodologías pedagógicas que contribuyan al proceso de emancipación social, a la superación de las desigualdades e injusticas sociales provocadas por el sistema capitalista neo-liberal. En esta misma dirección, el colectivo se propone tensionar aquellas prácticas pedagógicas que contribuyen a reproducir las relaciones sociales de explotación y opresión, prácticas que comúnmente se dan dentro del aula. Asimismo, Diatriba es un colectivo que apuesta a la construcción de poder popular, considerando que éste se construye desde el pueblo a través de las experiencias de autogestión y autoeducación. De este modo, trabajamos en función 14


de la construcción de espacios que posibiliten el desarrollo de experiencias de autoformación y autogestión. En concordancia con lo antedicho, uno de nuestros trabajos es la edición de una revista: Revista Diatriba, de pedagogía militante. A la fecha tenemos dos números lanzados. La revista surge de la necesidad de “sociabilizar, recoger y difundir la multiplicidad de experiencias que desde el campo popular y desde posiciones militantes – sociales, culturales y políticas, pero no partidarias– se comprometen con la constitución de nuevas subjetividades y relaciones sociales”. (Texto extraído de la Editorial de la Revista n°1. Lugares de distribución: Editorial Quimantú, Librería proyección y la Librería del Ciudadano). Por otro lado, junto con otras organizaciones sociales hemos estado trabajando en la organización de la feria del libro popular: América Leatina. Este año se volverá a realizar en su segunda versión, a principios de Diciembre. El objetivo de este espacio es “tomarse” la calle y convertirla en una pasarela de stands de distintas organizaciones y colectivos, junto con editoriales populares de diferentes países con el fin de converger, por medio del libro y la palabra, en la construcción de una instancia que promueva la cultura popular desde y para el pueblo, cultura popular dispuesta a la transformación social y a tensionar los espacios “oficiales” de cultura y conocimiento. (Más información: http://www.americaleatina.blogspot.com/). Asimismo, estamos levantando un proyecto de autogestión educativa el cual se materializaría en la construcción de una Escuela pública-comunitaria (EPC). La EPC se levantaría considerando “la necesidad del control comunitario de la Educación, entendiendo como punto de partida que las soluciones a los profundos problemas del sistema educativo, deben emerger desde los integrantes de la comunidad. Es la autogestión comunitaria de los diferentes espacios educativos lo que permitirá generar transformaciones profundas y reales a un sistema que reproduce violentamente las desigualdades de clase, género, raza y etarias. Este rol que adquiere la comunidad dentro del proceso educativo y de la construcción de la Educación, genera proximidad con ésta, teniendo como consecuencia la apropiación del espacio escolar por parte de sus actores. Como señalamos con anterioridad, este proceso permitirá dotar de pertinencia y llenar de sentido a los espacios educativos para las comunidades educativas al territorializarlos” (Extracto del Documento de presentación Escuelas Públicas-Comunitarias, Colectivo Diatriba). En este momento, estamos discutiendo los ejes principales de la escuela, trabajo que pretendemos realizar junto a otros grupos y organizaciones sociales, como por ejemplo, con la editorial Quimantú (http://www.quimantu.cl/). Finalmente, y tal como se mencionó al inicio del artículo, Diatriba es un colectivo que trabaja por la transformación social desde el campo educativo, comprendiendo que este campo alberga otras dimensiones como los problemas en términos laborales y sindicales o como los problemas de género, por mencionar algunos. En este sentido, comprendemos que la lucha social no se gana simplemente por medio de la transformación en la dimensión educativa. Sino que ésta se tiene que plantear abarcando la mayor cantidad de ámbitos posibles, teniendo presente que la superación de las contradicciones del sistema se logra batallando al sistema mismo, es decir una lucha contra el capitalismo y el autoritarismo en todas sus expresiones.

Contacto: colectivo.diatriba@gmail.com http://www.facebook.com/colectivo.diatriba

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Arte y política en Víctor Jara A continuación les compartimos un extracto de la entrevista realizada a Víctor Jara por el decimista peruano Nicomedes Santa Cruz el 30 de Junio de 1973.Dicha entrevista es previa a un recital que daría en Perú, diez semanas antes de ser asesinado por los militares chilenos.Aunque el problema de la relación entre arte y política es muy complejo y exige un extenso estudio y tratamiento –que exceden, por ahora, las posibilidades de esta secciónnos parece pertinente traer a colación estas palabras de Víctor Jara a la luz de los debates que se han dado entre compañeros/as que trabajan el rap político. Naturalmente, no lo presentamos como “argumento de autoridad”, sino como una contribución a las discusiones. La entrevista nos entrega ciertos criterios estéticopolíticos, válidos tanto para la praxis, como para llegar a un juicio integral respecto a tal o cual trabajador de la música, literatura, poesía, cine, pintura, muralismo, etc. A diferencia de quienes creen que la relación entre el arte y las masas trabajadoras y oprimidas se da priorizando consignas movilizadoras o de agitación, Víctor resalta la formación de una conciencia crítica. Se trata de una idea que recoge también Marx: “la crítica no arranca de las cadenas las flores ilusorias para que el hombre soporte las sombrías y desnudas cadenas, sino para que se desembarace de ellas y broten flores vivas. La crítica de la religión desengaña al hombre para moverlo a pensar, actuar y moldear su realidad como hombre desengañado que ha entrado en razón, para que sepa girar en torno a sí mismo como a su verdadero sol”. Y es que no hay que ser reformista para escuchar y apreciar a Víctor Jara... su arte trasciende la militancia.

cantando por una reivindicación salarial a nivel del sindicato y en otros lugares se está cantando consolidando una revolución socialista ya lograda. Hay una diferencia diametral en los estadios. ¿Afecta eso? V.J: Se da esa diferencia de acuerdo al nivel del proceso que se vive. Yo sostengo que la canción testimonial, de protesta o comprometida es primero que nada, canción; es primero que nada, música. Es una canción que tiene que ascender al pueblo, y no descender al pueblo, por lo tanto, tiene que tener los valores intrínsecos del rigor artístico que ésta requiere. Se da el caso, por ejemplo, de la canción contingente, de la canción ya panfletaria, que en un momento ayuda, como se da el caso en Chile de canciones que ya son himnos prácticamente. Son himnos y en cada concentración hay canciones que no faltan, que las canta el

N.S.C: De conciencia crítica... V.J: De conciencia crítica, que lo descubre a sí mismo... N.S.C: A sí mismo y en relación con sus compañeros de clase... V.J: Claro, ésa es la canción. Cuando los compositores latinoamericanos lleguemos

Para la entrevista completa visite el link: http://www.nicomedessantacruz.com/espanol/entrevistas.htm

Entrevista radiofónica de Nicomedes Santa Cruz a Víctor Jara con motivo del recital que ofrecería en el Perú, organizado por el Instituto Nacional de Cultura. 30 de Junio de 1973 (diez semanas antes de su asesinato). N.S.C: Y qué pasa con los diferentes estadios de la misma temática de testimonio donde en unos países se está

mismo pueblo, son canciones movilizadoras. Pero hay otra canción que queda en el alma del pueblo y en eso Violeta era la artista popular por excelencia. Porque Violeta no hizo canciones movilizadoras en el sentido contingente, ponte tú de una concentración, sino que Violeta, y yo creo que es el objetivo fundamental de la canción auténticamente popular, revolucionaria, hizo esa canción que moviliza los sentimientos del hombre, que le produce estados de conciencia...

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Boletin factor R Nº8  

BOLETIN FACTOR R

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