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UR B ANISMO ace más de diez años propon ía Foucaull la tarea de analizar los discu rsos discipli nares para tratar de entender las insta ncias de control y limitació n que se han aplicado históricamente en la constitución de las disci plinas, tales como la medicin a, la sociología o el de recho penal: " De qué manera fue sustiluida poco a poco la práctica del caso, de la colección de casqs, del aprendizaje clínico de un caso concreto; según qué modelo ha intentado finalm ente la medicina constituirse como disci plina, apoyándose primeramente en la historia nat ural, a continuación en la anatomía y I¡. biología". Además , para entender el momento constitucional de las disciplinas, debe atenderse al "principio de autor" : "Será necesario también estudiar un día el papel que tuvo freud en el saber psicoa nalítico, muy diferente, seguro, del de Newton en física (y del de todos los fundadores de disciplina), muy diferente también del que puede tener un autor en el campo del discurso fil osófico (q ue estuviese como Kant e n el origen de otra manera de filo sofar) ." Y cómo las disciplinas han tenido que busca r apoyo en la ciencia, como discurso tenido por ve rdadero: " Pienso igualmen te en cómo las prácticas económicas, codificadas como preceptos o recetas, eventua lmente como moral, han pretendido desde el siglo XVI fundarse racionalizarse y justificarse sobre un a teoría de las riquezas y de la producción: pie nso ade más en cómo un conjunto tan prescripti vo como el siste ma penal ha buscado sus cimientos o su justificación , primero naturalmente en una teoría de derecho, después a partir del siglo XIX e n un saber sociológico, psicológico, médico, psiquiátrico: como si la palabra misma de la ley no pudiese estar autorizada en nuestra sociedad , más que por un discurso de verdad". La reciente deslegitimació n del discurso urbanístico desde sus cimientos sociológicos y polit icoeconómicos, cancelada la Razón Sociológica como pretendida mitología específica de la ci udad y agotada la utopía trascendente como últ imo sueño de la econo mía polít ica, acontecc en plena crisis de la modernidad , de incredulidad con respecto a los metarrelatos que legitiman el saber. El héroe del saber moderno, del relato de las Luces, trabajaba para el buen fin épico-político del progreso y la pal universal; el héroe de nuestros días, asume la tragedia de su reciente comprensión de que no está en sus manos reparar de modo ple no el desgarra miento de los confli ctos con que ha de vérselas. Difícil momento para la reconstrucción disciplin ar de l urbanismo, consumido el tiempo histórico de las construcciones estructural istas de los sabe rcs académicos sin habe r consolidado su fundación, cance lada la Razón de la Il ustración y arrastrado en su quiebra por la Teoría Sociológica en la que pretendió legitimarse, y ahora irremediablemente sometido 11 la crisis del pri ncipio de la Legitimidad del saber en la sociedad contem.poránea. Y sin embargo aún reclamado corno principio de efi cacia en la gest ión colectiva de las ciudades frente al nihilismo y escepticismo de los "decididores" actuales, aún respetado como instancia crítica y aspriación ética ante quienes han renegado de la virtud como fuerza y excelencia , ahora admirado por su capacidad e ímpetu ercativo fren te a quienes prefie ren lo ambiguo y lo ambivalente y son incapaces de apreciar el atract ivo de los límites, hi tos y umbrales que deli mitan formas. Halagüeña reflex ión que , al cabo de un período de fecunda actividad profesional con rcsult ados públicamente que ridos y valorados, invita a aplicarse en la tarea de indagar y desve lar algunos de los misterios de la capacidad creativa y del peculiar modo de crear de nuestro urbanismo de ahora . La investigación urbanística recie nte ha escapado del imperio de cualquier paradigma , ha roto su vieja rutina enredada en la explotación de "ideas" tecnológicas, económicas o artísticas. Lo sorprenden te , argumen tando con Lyotard, es que por fin alguien haya ven ido a desordenar el orden de la razón , aporta ndo la capacidad de desestabil izar las expl icaciones según las grandes ideas, promulgando nuevas formas de inteligenci,., nuevas reglas dcl juego del lenguaje científico que abren un nuevo campo de investigación que hace posibles e imprevisibles los descubrimientos. "Es el modelo de "sistema abierto" en el cual la pertinencia del enunciado es que "da nacimiento a ideas" , es decir , a ot ros enunciados y a otras reglas de juego. No hay en la ciencia una métalangue general en la cual todas las demás puedan transcribirse y cvaluarse. Es lo que prohíbe la identificación con el sistema y, a fin de cuen tas, el te rror. La separación entre "decididores" y ejecutantes , si existe en la comunidad cicntífica (y existe), perte nece al sistema socioeconómico , no a la pragmática científica. Es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la imaginación de los sabedores" (Lyotard). Quizá e n esta cualidad, en la con junción de decididores y ejecutantes reciente y mo men táneamcnte desarrollada por los urbanistas, haya estado el origen de su potencia creativa . Los teóricos del Urbani smo se habían entregado en las últimas décadas a la defensa de la interd isciplinariedad como método tota lizan te propio para el análisis y el proyecto en la "compleja" realidad de las ciudades. Ahí rad icaba su incapacidad para fundar una discipl ina, que nunca podría se r "la sum a de todo lo que puede se r dicho de cierto a propósito de alguna cosa, y no es ni siquiera el conjunto de todo lo que puede ser, a propósito de un mismo tem" , aceptado en virtud

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de un principio de coherencia o de sistemat ieidad", como a su tiempo advirtió Foucault ( ... Ia medici na no está constituída por el total de cuan to puedc decirse de cierto sobre la enfermedad ; la botánica no puede ser definida por la suma de todas las verdades que concie rnen a las plantas ... ). La constitución de una disciplina no puede hacerse sobre cualquier pulsión totalizadora : req uiere la formulac ión de su propia limitación . Una de las est rictas condiciones del discurso disciplinar es que debe dirigirse a un objeto o plan de objetos determinado. La tesis que deseo represen tar aq uí esque el notable incremento reciente de la capacidad profesional de proyecto , remedio o "curación" de los problemas urbanos, tiene funda mentalmente que ver con el nuevo enunciado de la ciudad como específico objeto o plan de objetos del urbanismo. Gracias a la si ngular ta rea de realizar planes generales de en cargo mun icipa l, la ciudad ha sido ente ndida en su totalidad a través de sus nociones fundamentales , que no son ya las del signo y de la estructura , sino "las del acontecimie nto y de la serie, con el juego de nocioncs que les están re lacionadas: regularidad, azar, discontinuidad, dependencia , transformación" (Foucault). Ello es lo que pe rmite delimitar el espacio de los acontecimientos urbanos, los límites de su regularidad y las condicio nes para su producción , y no e l ··diseño urbano y el trazado" en la vulga rizada acepción que sobre este nuevo urbanismo parece peligrosa mente extendcrse. El reciente y decidido enfrent amiento disciplin ar de la ciudad por el urbanismo, sucede simultáneamente con la sóli da aceptación del carácter seductor de la ciudad en nuestra cultura contemporánea. Nunca hubiéscmos podido prever u na reacción activa por parte de la ciudad al hecho de sercuestionada, solicitada, violada. Es posib le, traspon iendo lo que imagina Baudrilla rd de los obj etos, que no conten ta con se r alie nada por la observación, la ciudad nos e ngañe , intente tal vez respuestas originales y no solamente aquéllas que se le piden. Inge nuidad la del científico urban ista, que no había entendido que sólo e l objeto es seductor; que había adoptado como suj eto el partido de la víct im a-objeto , sin ver que la iniciativa y la fue rza estaban de l ot ro lado , del lado del objeto. La cuestión esencial pafil un nuevo pensam iento sobre la ciudad está en el correcto enunciado de las relaciones entre el

Sigut en 'apdgina4S. • "Ciud~d 'I"t ,t pOJa Jot>rt un monumtnlO dur<lnl~ la noche" . LuiJ Mu,in dt T~,<ln.

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28 ~m} .

Y fÍncaJ


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lJando 8f1 1585, Juan da Herrera proyecta la nueva Colegiata de Valladolid , que saría su futura Catadral. plantea el edilicóo sin relefancla alguna al tejido edillcado que le rodeaba. las callejas de la dudad

medieva l no eran una bUCf18 base. ni para el cambio de escala arquitectónica COI' que la nueva C<lte-

dral sustituirla a Santa MarIa la Antigua, ni tampoco para la propuesta da Ofdan geométrico qua al contundeole alzado renacentista del dófioo herrerlano proponla como nueva slmbolog(a del poder en la reprasentaci60 urbana.

La iglesia, sin embargo, es pueslada lado, lorzada por las PGndientes. y su rmlrada aparooo on esviajo. ;lcuchillada entre las casas. abriendo ya un compás de anteiglesia QtIEI seria su espacio de ingreso dosde las calles inleriores. hacia el rlo. La nueva iglesia da Juan de Herrera es un ¡mtecedenle de lo que será la historia toda de la ciudad de ahí en adelante. lorzada siempre a la incapacidad entre su pretensión de crecer y su la~a de relerancias para ello. Ya el mecanismo do la antoiglosia triangular, de tanta tradición gótica, es utilizado como artilicio para crear un espacio abtertode franquicia, qua parnlita la instalación de una adificación indapendiente, da mayor escala, de otro lenguaje y de otra envergadura a lo que era ellejido de la ciudad previa. El mecanismo era necesario en cuanlo la nueva actuación 50 produce en 01 interior de la ciudad, y es por tanto la invención que permrte reedilicar y cambiar de escala io existente. En aquel momento este acto de autoconstrue<:ión de la ciudad sobre sus cimientos viejos se produce con una precisión arquitec1ónica admirable : el orden de la lachada principal consigue electivamcnte un cambio de escala respecto al contexto, pe'o la alineación de las pequeñas calles menores reabsorbe el contacto de la masa catedrelicia con los viejos edilicios adosados, (hoy desaparecidos), y pernlane<:8<l alrededor los usos y circulaciones habituales. Pero no siempre Valladolid ha dispvesto de tan cuidadosos aportes técnicos p.a.ra alrontar esa mismo problema, qua su historia ha veoido repitiendo, de reformarse y CfllC@r sobrasímisma,do¡emodolarse siempre agobladamef11e sobre su propia base, sin apenas disponer de mecanismos de expansión urbana convencionales. El desastre urbanlstiCO que sobre t()(l.a la ciudad ha producido el desarrollo moderno, tiene sus bases en la indecisión de los siglos XVIII y XIX : tiene ya con la ausencia de mocanismos de tril2:ado y do proyecta-

VALLADOLID: LA CONSTANTE REFORMA DE CRECER SOBRE sí MISMA

ción urbana capaces para la extensión. Ausencia agravada muchaS veces por la debi lidad o incuria, de las pro· puestas de autOfomodolación ifltoma, do reforma y de densilicaci6n, a través de las cuales, elcrocim;entode Valladolid se ha hecho desde hace cinco slgios. La fotografia ense"a cuanto do ello eslá ya prosente en el mismo cora~6n urbano, inmediato a la Colegiata, en el qua al desconciarto aparece en la ordonaciÓll inmediata al adificio monumental. Este w ve parcialmente desabrigado de su ed ificación menor del tiempo medieval, sustituida por emblemáticos jardines de total banalidad figurativa , y cuya irrelevante condición volumétrica o panorámica será siempre incapa2: pa,a apoya,lo en su pretendida

Manuel de Sola-Morales

concHción do aislado. Las ampliaciones, exageradas y fragmentarias, de ta anchura do las calles, protenden pasar dol orden medieval a una idea novecenlista de alineación an ausencia absoluta de las coochciones de rogul~ridad y continuidad que esta idea IlOV8CO!1lista implicaba. Desprovistas de continuidad y referencia a loS frentes edifica-

dos, las calles anchas provocan la aparición aplastante de la nueva tipología -supuestamente admisible 8f1 contacto con la gran vialidad-, de las t O planlas de altura, ios 20 metros de profundidad y las fachadas inh6spitas como

si la supuesta regularidad de volumen e~cusara la monotonía o-squemática y mecáníca de las formas . Simultáneamente comparec8fl también los espacios intersticiales sin orden ni ligura ni imá.gen, la invasión aleatoria de los veh lcuios y del estacionamiento y la Incapacidad de adivinar en cambio los itinerarios a pie de ios ciudadanos, que seria imprescind ible por lo monos para dar algun $B<ltido a las partes de edilicaci6n preexistente. Asl es COIllU reen defin~lva esa Imagen de caos sin vigor, de desorden torpe y de desconcierto. a la que se han visto leduci-

su~a

das, sin saber como, las capacidados figurativas do io que fuera quizás una de las ciudades arquitectónicamente mas ricas de Espalia .

• I_a currd.al de Val/aJaI;'l. Al rondo, la {<U¡'IlJ~ bllmx:a de la Uni"",.'idud.


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sta imagen muestra en primet téfmino una de las más impOrtantes aclua<:ÍOO!Is datos Austrias, la de la

Plaza Mayor, con el nuevo edificio del Ayuntamiento y la ordenación regular de sus manzanas cireundentas. La transtormaci6n de la ciudad en el XVIII y sobre lodo en el XIX se produjo por sustitución ro-

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lativaml!f1ta ordenada de los edilicóos tal como también la 1010 en pana ensena: Iranles de calles. casas de alero

continuo. Ctlbier1a regularizada y huecos slstemáUcamente ordenados que permiUan eledivamente el cambio de una ciudad ser.ot1al

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y agrfcola a capital burguesa provinciana, sin grave t.auma visual en el orden arquitectónico.

Sin embargo ningún mecanismo urbanls1ico habla hecho posible ese cambio de escala y de densidad que la ciudad estaba comenzando . las calles se ampliaban sobre su allne&eión antigua, los ejes de las salidas a las carreteras se desdoblaban según la repetición de los mecanismos de bilurcación tritdicionalas, algunas plazas 8xtarlores .apetran el mecanismo antiguo de g.MómelfOS y oompasas como punto de bifurcacl6n que pennltieran el ensan·

ct>e urbano, perofakaba cualquier reflexión sob<e la forma general de la ciudad. W'bre la estructura de sus vfas. o sob<e los critllflos de su extensión superli(:ial . Falt6 pues la ga rantla de ql.le el paso de la primera muralla a la se· gunda cintura formada por los rlos y el ferrocarril. pudlara producirse con el necesano soporte de vlas, infraestruc' turas. servicios y oonexlones. qliEl nebrlan de exigirse para un buen funcionamiento de la escala modema de la ciudad. La ausencia de auténtica reforma urbana en el XI X. esa falte de trazado expansivo acorde con los tiempos, seria desde et punto de vista estrictamente disciplinar una de las b;\Sicas explicacionos do la actual explosión de todo et tejido antiguo. transformado an soporta disoon1Ónuo de modernas ed ificaciones de especulaci6n desenfrenada y de desconcÍOrto arquiteo;tónico absoluto. Una visión actual dal cuarpo conjunto de la ciudad de Valladolid no es muy distinta de la que ofrece la fotografia en la cual la intromisión de los grandes bIoqllOS de viviendas. las altas medianeras sin coolinuidad de las fachadas in· conexas y los espacios urbanos residuales acaban adquiriendo una carta de naturaleza casi lmilorme en su pre· sencia extensiva a lo targo y a lo ancho de todo el tejido urbano. Hasta el mismo centro de ta ciudad son presentes estas situaciones de contraste. de rupturas dramáticas que arruinan el orden urbano posible por su incOOerencia respecto a ctJalquler Idea de continuidad. sea viaria. sea edificatoria . sea monumental o simplemente funcional de tejido urbano. El CO<1f1icto entre viojo mooumento, fragmentodecim006nico y bloque especulativo. cal le inconexa y plaza atravesada. QUilla vista de pájaro sugiera , es por supuesto menos dramtltico aún del que la visión del peatón

,

siente y qua oonstltuye sin duda la imagen y el problema. creamos. caracterlstico y principal del Valladolid de at\o.

" clásicas categor las explicatoriasde centro y periferia. de casco antiguo y eKlensi6n, son aqu l casllrralevantes_ Las Hasta tal punto la condici6n de SOpOrte indiferenciado a le explosión edificatoria es un fen6menoque pareo::e espa · cialmente lotal y sujeto tan sólo a las condiciones subjetivas de la propiedad , a la prodisposición al cambio de inqui· linos o promotores. a la voluntad de ena.jenaci6n de conventos , iglesias o bienes sefioriales o a otros lan6manos

de promoción urbana. en todo caso índepandiantes. SIl dirfa, de cualquiar criterio de organizaci6n formal por gené· rico o agregado qua pudiera suponerse. Es 9ste, nos parece, un hecho hoy sign ifICativo del proceso urbano de esta ciudad y de su problema mor1ol6gico, y por lo tanto tino de los objetivos más profundOS a loS que la planifica · ción urbana puada enfremarse en la ordenación .

• V..II..d .. lid. l.n. 1'lilUJ Ma)"o, um~ ,I~ SI< ,¡Jr;",,, r~fom",_

Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid. Octubre 1982. Bernardo Ynzenga, arquitecto. José Gimeno, arquitecto.

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La caraclerúliCf/más IIOlable del s I/ e/o urbaf/o de Valladolü/ es precisalllcnle la proporci6n allísima de grandes fil/cas if/sliwciol/ales, sobre IOdo religiow/s, que configuran/lIIl1 forma parcelaria cOl/ llotab/es inlcrmilem:ias y disconlin/lidades. Las grallde~' pieztls de S/lelo en 11/(///OS (le los (lfItiguos cOI/Yen/o,:.," y haspi/a/es, (le il1.~litllciOl1es miliU/res o de O/N/S al/álogas "mallOS muer/as", hall sido 1/11 factor decisillo ell la col/figuraci6 n de! pro pio sistema IIrballo (lelCrmimllldo con su posici6 n la de ciertos equipamiemos Cl/al/do hall mallfel1ido es/e liSO; o, cual/do se IUIII lIo/cado al m ercado ,le ,w e/o, e.~ /(¡b/eciel/do las grmule.\· bolsas ,le crecimiel1to {f/lC, en pm'ili¡'o o en I/egativo, me(lümle 111/ m ecclllism o (IiSCOlltilluo de saltos y de área,:.,', hall sitio la válvula de o p eraciolles significmivameflle "m odernas" en la chul{/(I. Vn esqllema tal como e! (le la figura lIdjU IIW reprodllciría ,le ¡mmem grá[ictl evic/ente sobre la plallta de la álu/ud de! ,:.", iglo XV/JI lo impor/(wáa de!t/ corona de propieclades cOllveflll/ales cofOC(j{las ell la periferia cle las murtillas, sobre las salidas dc los camillaS, y jUllto a las iglesias y sWIIIU/rios 'lile circlllulabal/ !Juertas y I)IIIIIOS sigt/ificmivos ,le la ciudad, EstO además, n(¡{uralmente, de {o pro pia esrructllra ,le eclificios religiosos inferio res {Jue WIltO en su cal/liclad como en ~·u posición, pi/recen ser los más sigllificativos el/ la CO I/figuración (le la ciudad. Véase sobre la p{lIfllO (le Vefllura Seco de 1738 cl/afllo esta eStrl/Clllra es imporlame. La propia configuraci6n del viario imallo pare(;e (Ietcrminadu por el sistema de camillos que tritm glllarmen/e cOllec/{/ban el/ tre sí los pllfllOS de illlerés prillcipales, (lile eran precisamente los (iefinidos por las iglesias y plazas 1I ella.~ conexas, y que eSllivierOIl en el arigenlllislllo de la cilUl{/(l. El/ e! siglliente esquema pue(le reconocerse e,:.,"la ¡riangll/oció" en {a forll/aci6n ,ie las calles IJrinci¡>ales de /a cil/dad. El cOl/jul/to cle com/Jases e ilinerarios con cellfro elllas iglesias

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origina 1111 SÜ/CI/W lIodal y {Jolicél'llrico , ~'obre el (lile /(1 ci/UI(I(I se org(lI/;u IrÚ has/a biell el/trado el siglo XIX. S610 este esq/lctllfl y 1I11(l.~ pOClI.f operaciones posleriorcJ tle IWCIIlI traza y de cierta en vergmluNl IIr!Jal/ íslicll /)(lr/XCII

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del compás d e la Filen/e DONu/a, formal/do las mfles GIIl/miciollCros y Cehaderra, y. sobre todo la l/lleva

PI,,!t/ Ma yor ya m enciol/ar/a , También fa es el co mpás del CamlJO G ral/de sobre !tI Pll er/a de Slllll;(/go (hoy pla za de Zorril/a) {JIU', arral/cando de 1(1

propia traza de la calle del mism o lIombre, o rganiza d barrio de San I/defollSo, el ámbito (Iel Cam po (le Marle (o CIIIII/)() Grtl/Ule)' la A cera lle Il ecole/m;, tlefiniem lo así Olro (le los /rauulos significativos de lu experienciu wlllisolcUllla del Siglo (le Oro. Las SIl CeJ;II(1$ de,.ivaciollc.{ del camillo de Segol'iu, primero en el Palacio Episcofml, luego el/ el (le Sallfa CrII Z y m ás adelallfe ell el actual plll/to de la Pla za Circular, eswblccclI, COII el camillO a Soria y a TUlle/a y con Qlras r(//lIificaciolle!>' d e salida de la ciud ad, los trtlztulos de aperlUra so bre los qlle distiIllO!>' !>'i:i/enws de calles (Itlrán lllgar a la fo rmación de lIum zmws residenciales. Es sobre este tlreo d el camillo de Segol'i" donde las distimas If(lw!s(as /lrball(l.~ config urarán primero has/(¡ el E!>'g/lewl y después IwsUl el ferrocarril, lo {file ha sido el/ejido cal'llclerístico (/e la ciudad !)fe¡' lid IIs trial. Afllorle de l(j cillflrul Olro /l'lI z(j(lo en compús e.\·((Iblet:e la l/lle va alineación del camino de Bllrgo!>' (Arrecife real (/e Burgos) y, e0 1l f oco C1l ef Por/illo tic la Magdalel/a o de ROlledo. la l/lleva salida al ccm elllerio. Será //fUI repetición .\·egtllufa de lo qlle era el primer CO l1l1JÚS en la pla za del Rosario, ¡millo I/ eurúlgico de la primem orgallizacióllllrl){/I/(I.

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EL PLAN GENERAL DE1982

Hacia un nuevo equilibrio catastral

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l Plan General de 1982 ha visto cuan definitoria en la estructura vallisoletana, en su

globalidad, sea esta componente calastral recién comentada y de alguna manera ha buscado la respuesta cohe-

rente, metodológicamente. a la naturaleza del problema así planteado. La información del Plan, hecha con

un despliegue a la antigua usanza, con más de 30 volúmenes de análisis estadístico y diagnósticos sectoriales, afronta de pleno la estructura de la pro-

piedad y de la promoción . En sus cifras se establece una superficie de suelo de propiedad institucional de 80 Ha., equivalente al 30% de la superficie de los usos consolidados en la ciudad central. Quiere decir que de cada tres oportunidades de promoción de suelo, una corresponde a decisiones aleatorias, que tienden a funcionar en superficies muy agregadas , y seguramente no muy pendientes de la lógica de centralidad, de proximidad o incluso de repetición de experiencia con que la promoción privada, especulativa normalmente , se produce. Ver a este respecto ellexlo adjunto de comentario del propio aulor del Plan General. Es desde esta base que el Plan plantea una gran estrategia de política del suelo . Poi [tica del suelo que evite el genérico tratamiento de la edificabilidad por unidad de superficie, y dé en cambio un tratamiento no escalar de los tamaños de las parcelas, de modo que los m 2 de convento no sean equivalentes a los m 2 de solar, a los de calle o a los de vivienda . Reconducir a esta nueva lógica diferenciadora del suelo tas condiciones jurídicas de la ley, que entiende el Plan General como un reparto

más bien igualitario, es seguramente el mérito intelectual más importante de estre trabajo de planificación urbana. La propia visión sistemática y eslructuralista del autor, permitirá una prognosis del mercado urbano en la cual las condiciones de la futura promoción establezcan cuales pueden ser las nuevas proporciones de propiedad del suelo urbano, y ello como alternativa a la tradicional estructura catastral que tan fuertemente pesaba en la gestión urbanística , y que un tratamiento convencional de la edificabilidad , en términos de calles y solares solamente como dualidad cesión pública-propiedad privada, hubiese proporcionalmente mantenido. Junio a esa estructura catastral, el Plan revisa asimismo una situación de compromisos adquiridos que circundan el area urbana con un cinturón espectacular de 518 Ha. de planeamiento aprobado, de un total de 1.2 t 9 Ha. con Planes Parciales en curso . Hectáreas y planes de todas las espectativas desbocadas de los años del desarrollismo, donde Valladolid era contemplada como futura capital industrial de Castilla . La industria del automóvil sustituía a la antigua función de ciudadmercado, y la especulación propietaria y constructora daba rienda suelta a una ideología expansiva ytécnicamente incompetente. En el esquema adjunto puede verse el peso cuantitativo que la mancha de los planes significa, como lastre jurídico que el Plan del 82 tenía que arrastrar de alguna manera . Con estas premisas el Plan General se plantea básicamente como una caja global de derechos de edificabilidad y de obligaciones de cesión que , independientemente de su distribLlción en el espacio, se contabilizan para toda la ciudad. Los números agregados dan esas teóricas 1559 Ha. de suelo efectivamente urbanizable, pero también una esforzada tasa asignada a usos colectivos y públicos de todo lo que en gran parte esta físicamente disponible en las grandes bolsas conventuales del interior y en las grandes áreas de planeamienlo parcial del exterior. Una tasa que viene a ser del 30 %, muy superior a cualquiera de las legalmente establecidas, que plantea un nuevo equilibrio catastral completamente innovador respecto a los poderes fundiarios que en la ciudad habla. Según este esquema, el municipio, en tanto que Ayuntamiento civil de los ciudadanos, pasaría a disponer el derecho de ese tercio del suelo urbano del que tradicionalmente apenas disponía ni siquiera para abrir calles. De este modo las grandes espectativas en fincas, conventos y grandes solares verían en gran medida condicionado su fuluro desarrollo por esa tasa de urbanización, parecida a un nuevo impuesto de ensanche, sin definición espacial. pagable en términos de suelo y de concesiones, y que se establece de manera uniforme para todo el perimetro urbano y urbanizable. No hay aqui diferencia entre ámbitos al interno de la ciudad ; toda ella se entiende como un único marco de compromiso entre lo público y lo privado, entre el municipio y la propiedad promotora sujetos a la misma regla. No hay tampoco tasa de centralidad ni hay prima al desarrollo periférico. No hay et alivio del coste de urbanización ni la escapatoria de la dificultad de remodelación . Todo, de alguna manera, se somete a esta caja común que en virtud de un mecanismo jur ldico de reparcelación discontínua permite compensar con cesiones en el centro urbano los derechos de edificabilidad de la periferia o viceversa, de acuerdo con las posibilidades concretas de cada promoción . El Plan General actua así como marco del equilibrio mercantil del suelo sin entrar en la vinculación concreta de promociones y cesiones entre sí. Quiere esto decir que el nivel de definición normativa del Plan será relativamente genérico y los usos de las dolaciones quedarán abiertos a través del mecanismo de usuelo dolacional sin pormenorizar". La reglamentación de usos será pues relativamente laxa : solamente una definición de usos básicos y de las normas su compatibilidad dentro del municipio_ Las edificabilidades se distribuirán según criterios relativamente homogéneos, eso sí , con reduc-

ciones notables respecto a alguno de los abusos establecidos en el planeamiento anterior: hay que pensar que éste señalaba una media de 12 m 2 por m 2 en toda la ciudad. Sin embargo la localización de esos usos genéricos, esas edificabilidades y esas dotaciones, será precisada con auténtico delalle minucioso en los documentos del Plan. Tenemos pues un ejemplo de Plan General que puede realmente recibir este nombre por lo sistemático, completo y global de sus determinaciones , especificadas con delalle a escala minuciosa . Algo que muchas veces se ha pretendido como uno de los desiderata del nuevo planeamiento municipal que ni se engaña en los excesos de un determinismo acabado de los resultados edificatorios, ni se enajena solamente en determinaciones paramétricas o en condiciones normativas sin llegar a su definición física precisa. Puede represen tarse así el Plan General en el plano a 1 :5000 que marca con exactitud el conjunto de dotaciones y cesiones en el suelo urbano. Cesiones que incluyen los espacios verdes y los solares para equipamiento aceptando sobre todo las oportunidades disponibles de suelo sin edificar en el área central y las grandes opciones de áreas de equipamiento en los bor-

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acuerdO con aquella claslca actitud, a un refuerzo que muchas veces puede parecer simplemente emblemático o de intenciones, de itinerarios peatonales, de áreas de uso viario reducido, de pequeñas plazuelas o lugares para reposo, cuya forma concreta de habilitación exigirla desde luego esfuerzos y aciertos notables de diseño, de los que los precedentes que se tienen no siempre son afortunados. En todo caso el Plan nos sugiere la imagen de un Valladolid central donde esa rotura morfológicacaracterlstica, a la que antes se aludía, ese conflicto de tipolog ías y ese desorden arquitectónico de la escala global del tejido, se intentaria resolver por la anécdota graciosa, atinada o sutil. que introdujese en medio del desconcierto, espacios confortables y áreas públicas cualificadas. A pesar de su atomización permitirían, mediante un salto cualitativo , reproponer una imagen positiva del centro de la ciudad. Propuesta harto dificil, si hay que entenderla aSI, que atenderla en definitiva a condiciones de diseño raramente excepcionales para recualificar un desorden estructural tan extendido. Paradoja teórica puesto que un Plan tan sistemático metodológicamente, traslada su última solución a la confianza, como garantía de exito, en el diseño menudo y de alguna manera supercualificado. En este punto, el Plan como tal , renuncia a afrontarlo por sI mismo y entiende que, dentro de esa visión dual del proceso. estas soluciones corresponden a fases, a momentos posteriores, parciales y mucho más plurales de ejecución. Una segunda estrategia en la política de equipamiento atendería a lo que en algún momento el autor del Plan llama los grandes contenedores atfpicos. es decir, las oportunidades de piezas de suelo de gran tamaño situadas casi todas en la primera corona de la ciudad antigua y que significan una oferta de espacio libre voluminoso sin especial calificación otra que su condición de libre . Las riberas del Pisuerga, la Cañada Real, el Campo Grande, las Delicias, serían ejemplos de esas grandes zonas que marcarían efectivamente un cambio de escala y un elemento de engarce entre el asentamiento preindustrial de la ciudad y las dimensiones de la ciudad moderna. Si efectivamente empezamos a alender al Plano Conjunto de Calificaciones de Suelo para todo el municipio, un plano a escala 1:25.000, podemos observar la importancia estratégica de esas áreas, algunas de las cuales, es cierto, existlan ya a disposición de la ciudad , pero cuya función de alguna manera el Plan refuerza , y sobre todo hace posible, con sus instrumentos de gestión. Ya empieza a plantearse, con todo, un primer interrogante; uno de los grandes interrogantes globales que la estructura formal de Valladolid arrastra sin solución desde hace tiempo y que la lectura del Plan replantea como tema pendiente. Las forma s de equilibrio que de alguna manera parecen sugeridas en la localización de los equipamientos, como equilibrio espacial, tienden a una idea aproximadamente circular de la ciudad , en la cual la estrategia de emplazamiento de los grandes servicios parece formularse aproximadamente por coronas. No obstante, la visión más territorial de la ciudad introduce sobre este innegable esquema concéntrico, algunas componentes de tipo longitudinal muy importantes: el cauce del Pisuerga sobre todo , la configuración de los grandes ejes viarios comarcales y territoriales donde la directriz Norte-Sur es prevalente a uno y otro margen del rlo, la propia traza del FFCC, y el efecto parcial pero no despreciable de un cierto planeamiento anterior que en algún momento ha entendido la extensión de la ciudad de forma marcadamente longitudinal . Sobrepuesta a esa ambigüedad que el Plan no resuelve ni seguramente ha querido afrontar, se mezcla otra opción más especifica , en la cual casi todos los antecedentes coinciden y que tiende a dar predominancia a la extensión hacia el sur respecto a otras posibles orientaciones radiales del crecimiento. El Plan se presenta pues claramente reducido a levante : muy sectorializado hacia el norte sobre el eje casi único de la antigua carretera de Burgos ; y con

carácter mas autonomo en toda la extensión de nueva planta hacia el oeste, al otro lado del Pisuerga, donde se concentra el Poligono de Huerta del Rey y la gran presión especulativa de los Planes Parciales actuales. De esa nueva Valladolid al oeste valdría la pena hablar más detenidamente en adelante . Se configura, pues, una predominancia clara de extensión más fácil , cómoda y deseada hacia el sur, coherente con la disposición general del suelo urbano en su conjunto, pero que de alguna manera no coincide con la estrategia de localización de servicios planteada en cambio en forma radioconcentrica y que parece nacer de la estructura interna del casco antiguo. En cuanto a la concreción funcional de este esquema espacial de equipamiento, existe el criterio ya comentado de establecer la reserva para dotaciones sin uso cualitativo especffico, mediante un artificio normativo que permite su reserva y su cesión independientemente de la utilización concreta que la administración quiera darle en su momento. No es preciso discutir aquí las ventajas e inconvenientes prácticos de tal actitud , desde el punto de vista de la administración pública de los servicios. SI que parece en cambio util desde el punto de vista del planeamiento urbaní stico, señalar que ese tratamiento global permite focalizar la atención precisamente en las cuestiones de tamarlo y posición propias realmente de este tipo de plan, que no es como tal ni un acto de planificación social ni de gestión administrativa; que serían funciones públicas con sus propios instrumentos técnicos y sus reglamentos. La no atribución por tanto de uso específico para las dotaciones aumenta el valor realmente estratégico del emplazamiento de los espacios públicos y el sentido más prolundode formalización de lo que és público y privado en la ciudad. Definición muy básica cuyo único motivo debiera ser la forma, con la lógica de unaeslructura que permita su valoración y su consenso en términos sociales. Quizá es la imprecisión de esa estructura espacial del equipamiento. de esa forma con que se disponen, precisamente cuando son tratados con tal grado de abstracción que los hace independientes de su utilización concreta, lo que expresa simultánea y especfficamente los propósitos y carencias del Plan General de Valladolid del 82 ; es decir, donde las mejores promesas y los grandes desencantos aparecen juntamente. La propuesta de Clasificación General de Suelo da una mancha global de 2.500 Has. de suelo urbano y 1.559 Has. de suelo urbanizable. Entre éstas, los sistemas generales representan una reserva de 31 OHas. de las que 187 Has. son para dotaciones y 123 Has. para sistemas viarios o de servicios técnicos. Los autores se defienden de posibles ataques al exceso de suelo calificado en base al condicionamiento de compromisos anteriores de planeamiento municipal pero también en base a una filosofía, que por la vla antedicha de las obligaciones de cesión y de urbanización no sólo locales sino también de gran porción de Sistemas Generales, tendería a minimizar el efecto inflaccionario de la sobrecalilicación de suelo. La disposición espacial de estas calificaciones, en cualquier caso, aparte de reconocer estas tendencias previas, tiende a un modelo de ciudad compacta que plantea unos problemas no ya sólo cuantitativos sino de organización estructural de una ciudad, de una capital territorial de otra escala, que pasarla a multiplicar por tres la proporción del tamaño actual y quizá por quince el tamaño del Valladolid central, propiamente urbano hoy día por su nivel de urbanización y por su imagen colectiva como tal. Esta calificación del suelo tiende a forzar el carácter residencial de la ladera de la margen poniente del Pisuerga sobre la que se asienta la vivienda moderna, en principio cualificada por su menor densidad y cuyo carácter se imagina. La extensión industrial de fábricas y residencia económica se viene realizando hacia el sur y el resto de cali'icaciones tienden a compactar lo que ocupaciones previas o vialidad comarcal han preestablecido ya como las expectativas de ocupación _

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• El Plo" General de Ordellacwn Comareul <le 1969.

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parcelada y cillclod residenrial arbilraria y privatizada. Apmlls la radiografía de lo qlle <lebirra reso(,-er,"c, I,cro e" "i"gll" caso el modelo de solució" para el p",MwlU ,,,bu,,,, de Val/ad"lid. y .:alx añadir, casi alleCllúlieamellle. 'Iue rI c(ltIjamo de ~(aJ radiales laterales que (01110 colu d~ ",ilano u engarzan por e/ CS/e al e,' quemo Ulllerior. acab.1 dt ciar tI IV'I"e de mriealu,," 111

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esp""""" lo que es illslrtlmmlUl paf/' el modelo"~ Pr(x/¡,("(io)" I"s p""',,s c"lmmlel: los ,MficilS mOlle"lOs, ell mimem de pluMs, por ejemplo el/ c"I~l:iO$ . 1"10'$10 qll," son cosas aSl/midlls COmO prestación s<xial, A medida qr,e "nO se aCerCa a CC!SaS poco a,,,,mida.' como neee.mrias, lo,rdfficits son brUJalu. El dlficitcIIlIntilmivo esconde dos dlficils eslr"cl"rale..: 1" ee"lri{i'g"cil", d~ e"pucios de los finca .• rrlslÍl:US de los alrede,/ores, muy gra"de; y una extraordinaria pe.mria de luslllazus efl c,,,,dicio,,es lecllo/ógicumeme illOdeeuadas paro. pre.slar servicio. C"alquier il/idativa d~ resolvu¡d prob/~",a in $lltl, es decir, resolver los problemas alli dondeesldn, eSlaba wtliletladll al frllCIISO ",011 estre!'itos<>. o a/a re"ullcia inj".<lificud". Asi I'ue.<, lu /ineo. urg,,,,,elltal dell'lall elt mllleril. dr f'l"ipamiclllo,' es: UIIO, lel/erlos; dos, renerlo> bi~M: treS, e/t ~I mejvr silio posible. 1.0 ~~Iraugia fue resol,'u 1m prohlemas ,I~I eelllro

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• IImpit,,1 dr 5"'1 JU"" de Di"" (medil/dos s. XVIII) .

Ynzenga y los equipamientos

puente intermedio. a la altura del Campo Grande, hoy día ,od"" e llos existcnte.~, que dan en ~u conjunto la coherencia de una respucsta arlicu lada. eon~iente de las exigencias ..,u~ 'lO ' camhio dc escal" plantea, y de la n~-cesaria trabBZón esuuetural que implica pensar en la extensióll de una ciudad COmO problema de trazadu y de conexión. El tratamiento muy importante del frente del Pisuerga refuerza ese en tendimiento de la fachada de la ciudad quc se ~"On lempla en el río y busca al otro J¡,do su equivalente histórico. Viendo esa ciudad. ese Valladolid que nunCa "xistió. paree" que Cort huhiesc pretendido "na ide;! de salto urbano como lugar común de lo que en su momento. quizá 100 anos antes, Lyon, Dreroe. Berlín o Budapeu hablan intentado con éxito , utí liz"ndo el rfo como charnela de traSpaso emre dos ó rdeneS de ciudad y hacicndo de él una buena bisagra: un element" de soldadura mol. rígida que cualquier punto de intcrts vi sual, tu nológico o funcional de la ciudad. 1'ero lo eicrlo es que el 'ra,.ado de Cort no Cr~ ni lo ba~tante """rtadv para ello, ni la ciudad de Valladolid resultó tener en aquellos anos una respuesta económica e institucional capaz de en,ender la e ",ensión de eSll manera . Fue en cambio la práctica de promocioneS masivas. de agentes públicos y privados. la que acumuló la expansión dcmvgráfiea de los año. 50 y 60 sobre todo, propici ando una ocupación mucllo más informal , si n atender a alineaciones, cvntinuidade. u mediancrias, y sin referencia nunca a un o rden urbano de tamaño medio en cltrazado de calles, Cn la furmaeión de plazas o en el respeto a cjes fundamentales de eSCo,la urbana glob.,I. Junto a eso la invasión indiscriminada del CCnltO como campo de batalla del pequeño intcrés inmobiliario dejó .in sent ido la con ....enciona l idea de ensanchc que sin tx ito Con había imentado.,.

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inferior "liza el río por su pUntO más estruho, casi frem e a la puerta de Santiago. ha,,3 llegar a en la7ar COn la plua del mi ~ mv nombre y con el Pa.,..,o dd &polón junto 31 río . Es sobre esta horquilla de ~ras paraldas donde Cvn 'endía.u tra:r.ado, indeciso y confuro en el despiece interior. pero que suterfa en todo caso. por el tamaño de sus manzanas y por la conexión intema de sus partes. el tipo de ciudad decimonónica pata cuyo desarrollo Valladolid fue incapaz de producir el mercado "ece. ario Importaoc ia. no del trazado en su despiece, si no del planteo general de la eStrllctura de los puentes, a su veZ rdorlados al norle por el1'uente Mayor ya exi'tcnte, al ~ur por el Pu ente Colgante y por un

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Iro/alllielllo CO" el <{ue el /'luII ha pupelUado el cOllflicrivo y viej" ValladOlid, fOlflell/alldo m cumbio I/,ru~es cxpec/OrivM del m ercado <{ue co"diciollm, lus ,oeluuci'",e. fulu",">.

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El primer intemo serio de buscar la estructura de crccimicnto dc Valladolid a una escala razonable y que permit iera moderni,.ar la ciudad es el Pla" de Cesa r Co" dc 1939, El erCe;mielllV hacia el ~ur, evn ~r el mb automático . tiene pmblemas ¡>.lIra una buena relación: elpasillu de sucio entre la via y el Tio es estre.:ho. el ,ren a su vez se bifurca triturando enOrmemente el espacio de cara a obt ener accesibilidad crozada. y la~ d ir«trices que se estableccn difícilmente pueden tener , por tanto, cominuidad horizontal ",ientra. las radiales respeCtO al ecntro eslán ""metid"s al problema de los pasos a ni~cl. Con pl~nte~ d~"Cididamenle en cl39 el sa lto dc la ciudad al otro I:ldo del rioeon la form ación de una segunda Vnll adolid. de una ciudad dual, de importancia y calacteristicas notabk". Un me<:anismo dc ' ra'.ado de ensa nche. con formación por tanto de calles, manZanaS y solares, relacionado fuertemenle con el V~II~dolid histó rico por un s i~ t c",a de puentes. La propuesta de Con nace de un pla,l{e~"';en to nurmalmem~ acertado, y acaba. como ,oda, las SUyllll, en el b.3 runo. Sin embargo alguna. eue.tiones bastame fundamemales . que pueden verse en aquel ensanche, hacen mirarlo boy oon cierta nostalgia como aportación que Valladolid vienc necesitando y oomo defin ición ordenadora de algunos de los I><oblc",ao de crecimi"n,o cstmctural más profundo . Cnrt e,tablecía su tn'tadv en toda la zona llana de sucio emre el río y las primeras rampas del ~I,ipl ano hacia 7..aratan, suelo que por.u condición topográfica perm;,e la buena ordenación si n excederse lo más mínimo de ~I. muy distinto dc lo que luego scr~n las pretensiones ind i!ICriminadas dc organiZAción sio forma de las laderas . Sobre esas 200 Has., dimensión l)Or 'anto conforme y pdct icamen te análoga. a la del Vall"dvlid históriC<.> , organiza un tra~ado que apoya sobre dO!> ejes transversal"" definidus deroe lus nuevos puentes principa les, colocados a media altura respecto al casco ant iguo . l..a penet.ación por el eje sup·erior oonduce hasta elmism isi mo núcleo de San Miguel tras una operación de "sventramento" radical quc habrfa de consti tuir la Gran Vfa, regeneradora o ",oderni t;ldora del cen tro histórico. de ao;uerdo COn el pensamiento de la época. No ei muy distinto en i U i"tcnción, aunque ei"na",entc muy dis,imoc" su resultado , a lo que la Avenida de los Reye. Católicos de Granada, la Vía l aye tana de Barcelona. o la ca lle AtenCQ de Sevit!a signi ficaron COmO ~'Ordón umbilical. decid ido y rectilíneo , enlre c l tej ido antiguo y la dudad nucva . Exactamen tc paralelo a tstc. el cje

/raciafuera y el/ eSIa sol",lóII, ~poya"'os el/ el lipo ,fe illluV<'nrionrs q"e /rllbía 'Iur hucer para que la periferia drjara de ser periferia eI/ el selllido urballO de /0 palahra. Ulla de las opo"'m¡¡/ad~s dt los e'luipu",iemos "ra dllr/es 1/11 " trlkler no convmcio"al en d ,'"do urbano consolio/Ullo, y nos pare(Íó imprescindible inve~lillar lus caraelerú tieus de lo que pudiera ur ,'U ClJláloRO: ti d~ aqu~lIa, ,rilllaÓOl/es

singulares nC! muy c/aromeme aplicables a tlSoS cono'tlldO/tales (el el/so de VIII/adalid está eargllllo ,le com~nedores mipicos .. .). Mirumo$/o <I"e pasaba en los bordes. El/ esras siluuáO/U!3 "OS el/calllra",os COII I'roblemas propios. fll/y dos ullivesos de demanda: la pmpia más /a imlmrll/da del U lllm. Hicimos ull croq"i~ de cad" pdaw en si mismo, CII all efrrcicio '1"e .iende a ir armal/do un apullle de ¡msibles sol"ciones. As{ Se ¡ue bDrriel/d" lo periferia. Se Iterfi/610 que la lteriferia riene desd~ demro y lo venido defuera .. ... ¿Cómo ;lIIervenir a un nivel mas pormenorizado? 1) Si las oporl,midades Sal/ P(ICa,' y pequerius, las in/ervtllciont s San minllcioJl/s: rrducciú" dt anchura de calUldM, a~u"'u/a"do aceras. No Imdi"mm "Slar costreri¡¡/os por problm,as de edificabilidades adql/iridas. , eru preciso dispol/tr de una gran capacidad d~ disello df.sd~ la lógica de su lIIilizlJl:iól/ COmo

equipamien/o.

1) flabía ciertas opor/III/idades. como la Cañlllla

Real, o los lerrtllOS de los milimres .. que lIevabal/ a ¡',Ierve"ir m"y a 1" '"uIO, e r~""du I,iezas delllm il/e/lISo del.ejido ."ba"o, con dQS aIres prop''''!IU'' re/mi,'amen/e radicales ("/a milad de s" te"tllo va a Ser parque del raml1llo de Cilmpo Gral/de, t illo Z(>IIa d~ las Delicias: yll veremos comoseso/uciollU 11/"1:0 el problema de losd~rechos de edificación. pero lo o/ro rO",<1 prioridad"), 3) I'uo simultú"eameme le tIIfremas coII lOIIOS cuyo uso inmediato no es ,,,,, obvio y p'lTra avm."rad" congelar desde el Plan eual seria especffie~mellleel eq/lipumü",,,, que al final <XI/para esre espacio. Se

illvema asll~ "do/aciólI por especificar", 511 vcx;ac!ól/ preferen/e es la de "espudo libre". ¡nro Se apl/esra por UII~ gesliól/mullicipal que stp~ resolver en cada momemo caal es el uso, enlre los dotaeionoles, al que finalmente quedarof adscrito. Si ~n esle país, eliminar U"a ZOlla "erde y suslimirla por "" Irospitalfuer~fóól, a lo mejor podrías arriesgarle. Itero m¡tlltras tllrrimile sea engorroso, mrjoreviwrlo ..

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Si IJUSl/mos {i.era del suelo urbano. loll~ea seguida 110 es muy dL<tillla ..s~ parteeell q= se /um apr&vtchado las opoT/Ullidades C/lraiza~dolas cOn las mediday de estrl/c/ura. Se /ra ulilizado mdl lo figu ra del "suda dOlaciollal por especificar" I",rque la inctrtidumbrt! tS mayor, y se ha ampliado la actulICiól/ ." ,bre 1".' eq"ipl/mienlo.<, I'redi/"'j"",I" d u mlenido dotacio/tal de los planes p~rci~/rs, f incluyendo eo",o dirretriz (vineulalllc o indicativa) dond~ lendriun <{ue po~erse las dotacio/les del Plall Parcial (ellleltdemos que del 15% del suelo, ademas del viario, el Plan Gellcral no pucde renu/tciar a decir cosas). ¿C6mo sr obti,~elllas cesiones de su(lo? Amplia"do la ,Iefi"ició" ,le .,'isuma gtlleral (1000 aquello que e.' gelleTaI y cumple de,erminadus fUllciolle~, adquisición de edifidos incl..~o, y ello o cargo delurbanizable, aUl/que ua situado en ""rles del suelo UrbatlO) a las obras de mejora ambien/nI, trmando as{ de evitar dos trampas saducea.: u/ta, que el sistema genuullie fle qUl l .• lar fuera dtl suelo urballa, cual/do lo mds probable ~s que si rtalmellletJ gtneral esll dentr&; d&s, que los .<I.>temu.< g,nuale.< $On ~.<I'u ei,,-, vaeios, euand" Iv más probable es que se~l/lambiln tsp~áos cOl1Srruidos. " H. Ynzell/{lI. JornadllS de V,,/Iy/drerll. / 9/12.

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i observamos la propuesta de esquema viario o, todavia más, si la referimos directamente a una base depurada de la vialidad principal existente tanto urbana como rural, reconocemos cuanto ha pesado sobre el Plan General de Valladolid esa idea circunferencial del tráfico que los técnicos del Ministerio de Obras Públicas han venido defendiendo e imponiendo en sus planes sectoriales de carreteras y de accesos urbanos. Aparece clarísimo en la lectura de la memoria del Plan y mucho más en sus antecedentes como Avance y en los Estudios Comarcales para Valladolid y 13 municipios de junio de 198 1 y enero de 1982 respectivamente . Ya entonces el equipo redactor intenta rebajar la obsesión de los anillos sucesivos que proponen y dibujan los técnicos del Ministerio como mecanismo de desviación periférica de las circulaciones sin atender a las consecuencias de esos trazados como configuradores de perrmetros urbanos y como definidores de las puertas de acceso a la ciudad y de las circulaciones internas que en ellos se producirán. La aparente isotropra de la figura circular y la imágen de equilibrio del sistema rotatorio dan la falsa perspectiva de solución a lo que mirado desde el interior del sistema, que es donde en definitiva el mayor porcentaje de movimiento es generado o atraído, adquiere un valor completamente distinto y en este caso en buena parte contradictorio . La solución final que el Plan da al gran sistema viario , -yen este sentido hay que entender desgraciadamente por grande solamente el exterior-, es, respecto a la necesidad de vías perimetrales, un compromiso entre las decisiones y proyectos previos del Ministerio y la idea más moderada que el equipo redactor tend ría . En cambio, respecto a la organización de esas vías, el Plan continua manteniendo una supuesta prioridad y autonom ía en su disposición anular respecto al paquete urbano, unificándo su tratamiento tanto en suelo urbano como en el urbanizable. Ese sistema viario aparentemente unitario y envolvente de zonas ya edificadas, zonas de inmediata edificación y zonas que aunque calificadas ya puede imaginarse que tardarán mucho en ser ocupadas, lleva, en una imagen perspectiva, automáticamente, a un programa de ejecución fragmentaria . Esa interrupción frecuente de los tramos acabarla produciendo en definitiva una estructura de uso semejante a las que estamos acostumbrados, donde efectivamente aquel esquema unitario del planeamiento ingenieril ha servido para justificar reservas de suelo que sólo parcialmente se usan y, en cambio, da lugar a una red de servicio enor• Esqllm,g de IrIlfiw y ,wevu v,'alidml prOJl!U!5lg pord M .O,P.U.

memente inconexa, antieconómica y parcialmente inútil. Este esquema es deficitario también en muchos otros aspectos , en relación con el que hubiese nacido de aceptar de entrada que la naturaleza de la red estuviera sometida a la lógica de la ocupación y la extensión urbana. En este sentido cabría minimizar en parte el efecto redundante de los dos anillos de circunvalación establecidos pensando que el segundo, el exterior, es una reserva teórica cuya traza es solamente indicativa, mientras, en cambio, el primero tiene una importancia fundamental porque cruza tejidos semiconsolidados y establece con su reserva, efectivamente, condiciones de forma y de organización muy precisas para la edificación . Deducimos que, considerados estos dos anillos como cuestiones más lejanas, la estructura viaria fundamental que el Plan ofrece es el cuadro que en el interior de el primero de estos dos, dibujan los ejes N-S formados por la prolongación de la carretera de Rueda hasta la salida del cementerio hacia Santovenia y Cabezón, y el eje que por el oeste forma la actual carretera nacion al a Burgos al atravesar Huerta del Rey hacia Salamanca por el sur-oeste. Es en ese rectángulo fundamental de 6 x 2 Km. aproximadamente donde el problema viario de la ciudad tendrá que resolverse y donde no parece que el Plan introduzca aportaciones sustanciales. En lo fundamental se plantea la aceptación de la organización viaria existente sin afrontar operaciones estructurales decisivas, sea por razones de economía de medios, de economía de gestión o de economía de intenciones. En todo caso, no vemos cuestiones renovadoras que pudieran aparecer con el tratamiento de los puentes, el hundimiento del tI.cc., la travesía interior del centro; ni tampoco antiguas ideas de vias a través (del Campillo a San Pablo, de San Pablo al Puente Mayor .. .), o de segunda ronda interior posible (del Puente Colgante a la Estación , de la Estación a lo largo de la vía, de lo largo de la vla al rio). Parece que en este sentido la actitud del Plan sobre los espacios viarios como espacios públicos urbanos es equivalente a la ya comentada respecto al diseño local, dejando a la posterior ejecución municipal la solución interna del sistema circulatorio. Actitud más comprensible que aquella por la dificultad, pero de consecuencias sin duda más reductivas, respecto al alcance de las soluciones del Plan en cuanto a la organización futura de la ciudad _ •

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el C".~C(J u rbal/o de las (llil/e(lciol/e,~ gel/éricas del Pltlll COII/arcal. La Reforma del 50 cm 1111 Plan e.wgerm/alllcllfl' ¡rivial en el cl/al a/glll/lls de las idms de Car,. ex cfll ída ItllI/argell derecha del Pisucrgll. habíal/ sido ,.ecO IllI/lci(ltl.~

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dmflál/, del refrwul"eo llc-I solar )' (Je la profwulid(l(/, (1(:(1"(1"(11/ siempre ('1I1l11ll actuación incolltroftula de C/uiellt's qllú'iertll1 lIIi!izarlo (llmsil'amellle. Ese 1T(j/(/mieIllO file modificado en el 69 por el p/tIllO rtjorll/(ulo '1/1e lle alg/ll/(/ mtlllertl /)I'ecisó tllgo e,WlS "lil/móolles. paú ItImbit/1I modificó mll('ho~' (le los tra zlltlos m á.f decididos que 11/1 el 50 .~e Iwbltll/ é!S/ablecido, Desaparece ast la PlaU/ (le/ CU/l/pillo )' de.\'aIHlrece la Romla de 1(/ E!>,t(l(:iólI, COllvirtiéllllm'e 111 ciut/(I(J defillitil'lllllellle ('IIIIII/J// z/e, En pocas oCl/siOl/es .fe puede t/efem/er la peninellcia de la radic(llidad brlllal de cieno (lise/jo directo l/e /tl/J!rlllfll de /tI c j¡ultu/. irmmpielldo sobre los tejidos amig/lOs. El caso (le Val/tulolil/ es sil/gil/al' por el destro zo hecho llesde la sem;ar!a/JfaciólI morfológica ,le IO.f tra Z(lc!O.f alll;g/los, a!)lic(mt!o sin cominlfll(,'illlllu/ absurda macla sobre ello!>' del cOl/cepto de m/IIIZ11lUl moderna, -COI/ edificllción !Jerimetr"l, lomlo edificable)' /Huio ;lIferior-, re/Jetitlo im/iscrimÍlU/dlmleflle ti umwiios variable!>', fo rma.\' irregulares )' densidades llistillUlX, U, (lestmCÓÓII /JTovoclllIll /JOr 11I .I'OIJreimpresiólI abstracta (Je esa itle(l sobre el viejo tejido ha sido Ilt/sUI wl¡mllto (leSlrUcliv(I , qlle /)ot/rin empezal'se {l ¡Jel/sor si /a radiC{/lit/m! lle lo.\' tra Zlll!OS geomélricos de Cor f o, el/ eUlIllJuier caso, Sil mayor agre!>'ividm/ geométrica, //l/ida el/ cambio (1 ,,1/(1 II// el'l/ ide(l fig llrmil'tI de 1(1 ó"dlllJ. l/O hubiese sido m ellOs perjlulicial que esa t/futreflle at!apwciólI rea{ú'w que sin embargo Iw soc(l¡l(/(Io desde sus mü'mm' cillliefllo!>' la mili/raleza pareeluria, tipológica)' viaria de la ci/u/ud existellfe.

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circullllorio, visual y edificlllorio prit/cipal de la ciudad- sillo más biell /ma llctillld sobretodo de perfecciot/amielllo y aCl,btu/Q del callejero existeflle COII loda su llrbitrariallltalOmÍlI de Cll!>'I/(/!ilJades, Eslas propuestas de bllen aC(jb(ulo tle c(llles se compleulfI COII abtllulmlle.\' reservas (l/lráfico peatonal .sobl'e Iodo el/ el áretl del centro. Vlas)' esptlcios illlermedios se SIISlraell a la circulaciÓI/ rodlula sobre todo ell ams (/e Sil el/lomo mOllllmelltal o de su irregular defil/ición geométrica; ell lodo caso, siempre en condicione!>' (le 10llgillld escasa y de incidencia mí/lima e/l las condiciones generales d e la circulación rodlldll . .


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erá ejemplar analizar en un fragmento de ciudad lo que esos planes pueden haber significado , lo cual nos permite a la vez valorar este proceso y enjuiciar también lo que el nuevo Plan del 62 propone como camino de cosido y aprovechamiento de ese tejido. A ambos márgenes del rio, el Puente Mayor había generado precarios asentamientos que constituían a principios de siglo estructuras muy elementales y arcaicas. El acceso a la ciudad lo formaban callejas tortuosas que conducían exclusivamente a la Plaza de San Miguel en el mismo centro medieval. Al norte, las grandes propiedades, muchas de ellas eclesiales , habían colapsado cualquier pretensión de urbanidad más allá de la plaza de San Pablo que cerraba la ciudad en el arco comprendido entre la antigua carretera de Burgos y el río . En 1939 Cort se encuentra con una situación no muy distinta de la aquí descrita aunque el frente urbano más central sobre el río haya sido ya urbanizado con la construcción del Paseo de Isabel la Católica que mejora los accesos desde el puente, y al norte la definitiva canalización def Esgueva delimite el área potencial más exterior de la ciudad . Cort propone la renovación urbana de esta área mediante un despliegue pal miforme de viales que confluyen sobre el Puente Mayor, reforzándolo y manteniendo a ultranza su valor como puente más septentrional de la ciudad. En abanico, plantea al norte un nuevo vial que atravesando grandes propiedades llegue al flanco de la fglesia del Convento de las Oblatas, sobre fa antigua carretera de Burgos . Entre San Pablo y el puente traza otra nueva calle levemente arqueada la cual se toma como bisectriz para un nuevo compás sobre ella, dirigido hacia la plaza de San Pablo, cuyo brazo norte organiza suelo mientras el otro rectifica las alineaciones de la calle que desemboca al Pisuerga. Rectifica las alineaciones del camino tradicional de penetración a la ciudad , y ladeando la Plaza de San Miguel va a buscar la ortogonal a la nueva Gran Vía de la Encarnación, de la que ya hemos hablado anteriormente, a modo de definición de un moderno orden geométrico insertado en el corazón mismo de la vieja Valladolid. Estas propuestas, a pesar de su radicalidad , dejan pendiente el problema de definición de las pautas de crecimiento al norte. En este punto Cort se limita a trazar elementales sendas rústicas rematadas por un parque lineal flanqueando el río hasta la desembocadura del Esgueva canalizado. El Plano. de 1950, a pesar de su formal enunciado como Reforma, es ya una fundamental tergiversación de las ideas de Cort en esta área. Los accesos norte desde el Puente Mayor dejan de entenderse como parte de un proyecto de re forma interior y de contención del crecimiento septentrional, para banalizarse como conexión con la plaza de San Pablo, mientras desaparece, junto con

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el ensanche de Huerta del Rey, la idea de Gran Vía y también su ortogonal. Esta aparente contención en la geometria de los trazados tiene como fatales contrapuntos la apertura de segmentos de calles que trituran y densifican manzanas , y sobre todo los ensanchamientos viarios indiscriminados que son el inevitable corolario especulativo de la ordenanza que en 1945 consagraba ya la definición universal de alturas de edificación en función de la anchura de calle. Al norte, este Plan del 50 propone la ocupación total hasta el nuevo cauce del Esgueva para lo cual imagina un trazado de ronda en segmentos poligonales que arrancando frente al Seminario (negando pues el salto a la otra ribera) vaya a morir a mediodla diluyéndose por las dificultades de penetración en los tejidos existentes . Se acompañaba todo ello de una retórica y elemental plaza semicircular frente al Seminario y una de las nuevas vías radiales trazadas penetraba hasta San Pablo. Aquel rectilíneo pero tím ido compás de Cort, que además protegía la forma renacentista de la plaza, se sustituye por la torpe perforaCión precisamente en su ángulo ciego mediante lo que hoyes la calle del Cardenal Torquemada. En suma, un trazado casual, miserioso, del que la definitiva dirección que loma la avenida de Sta. Teresa y la desaparición de buena parte del Parque que Cort sugiriera junto al río, serían sólo dos exponentes. El plano de definición de alineaciones de 1969 es útil sólo como testimonio notarial que fija un instante preciso de la ciudad: legitimado ya el crecimiento invertebrado al norte, acaban perdiéndose por el camino los trazados más decididos de aquel plano de 1950. Una reforma parcial de alineaciones de 1960 legitima la ocupación por polígonos inconexos con viviendas masivas (Santa Clara y 18 de julio) y permite la escaramuza especulativa en los restos de lo que fueron grandes paquetes institucionales hoy reconducidos a grandes manzanas. De ah í que el Plan actual encuentre en esta área de la ciudad un conglomerado de situaciones dispares, desde los trazados ancestrales aún supervivientes en los dos accesos del puente , hasta plazas medio definidas como en el barrio de la Victoria. Todo ello inmerso en un paisaje urbano donde los órdenes se encabalgan y las oportunidades de suelo vacante de gran tamaño son exiguas. Globalmente el Plan restringe drásticamente la calificación de urbano al perímetro de suelo ocupado en la actualidad, y por otro lado no aporta elementos de estructura morfológica de escala ciudad que actúen en esta área. De ahí que la lectura parcial de este sector nos presente sólo operaciones de transformación morfológica de escala local. Objetivos básicos y casi únicos serán el freno a los procesos de sustitución edificatoria, estableciendo reglas más sensatas para los agentes

B A N A L urbanos, y la consolidación o mejora de los niveles de dotaciones y servicios. Frente a los planes de post-guerra, éste generaliza el reconocimiento de las alineaciones de calle existentes. Sólo quedan fuera de ordenación parcelas aisladas y anacrónicas respecto al linde general de calle . En unos pocos casos y siempre con criterios de homogeneización se plantea una nueva alineación para un frente entero de casas. En correlación con esta postura, las aperturas de calles son sólo la terminación de operaciones ya muy avanzadas y que no ofrecen mayores dificultades o incertidumbres. Esta política de acabado y de consolidación de lo existente tiene su más claro exponente en el tratamiento del barrio de la Victoria y singularmente en una plaza rectangular cuyo origen se remonta al Plan de Corto El Plan actual traza también una política bastante generalizada de peatonalizaciones que se complementa con una tendencia a la recuperación pública de jardines y suelo interior de manzana perteneciente a edificios institucionales y que puede entenderse como una preocupación por la mejora del cómputo de zonas libres en una área efectivamente muy deficitaria. En unos pocos casos, cuando es posible el tratamiento a escala global de manzana se actuará mediante la acumulación y concentración de edificabilidades como mecanismo de liberación de suelo . El Plan a este respecto no plantea la definición de específicas condiciones de forma, sólo en algunos casos esquemas meramente indicativos, por lo que entiende que constituyen actos reservados a otras escalas de planeamiento o diseño. Se generaliza la consolidación del patrimonio de edificios' institucionales y de equipamiento por la vía de su inventario y de la mejora en sus condiciones de acceso aunque a esta actitud no se añadan otras voluntades que plantearan un abanico amplio de recursos (de diseño urbano, de arquitectura, etc.) y que implementaran (o demostraran la bondad de) aquel Objetivo. Dicho silencio , o quizá distancia, respecto a la definición estructural del espacio es paradójicamente simultánea al esfuerzo por pormenorizar la calificación del suelo estableciendo además con precisión su aprovechamiento. Quizá en el tratamiento tan exhaustivo (en hojas a la escala 1:1000) pero también a través de unos pocos instrumentos generalizados implacablemente y fruto de unas preocupaciones que aún siendo reales, o justas o inaplazables vienen formuladas básicamente como standard funcional , y traducidas sobre el plano con excesivo simplismo, quizá es ah i donde radica la razón de una premonitoria impresión de desasosiego frente a la soluciones que la aplicación del plan pueda ofrecer a los problemas de una ciudad tan desgarrada _


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I pasado 7 de Mayo falleció

en Madrid Don Manue l de Terá n A lvarcz, eminente geógrafo, personalidad ent rañable y maestro excepcional, r.:omo docente e in vestigador, de muchas generaciones de geógrafos españo les. El honora r con su recuerdo este pri . mer número de l a revista no es mera -

men te circunstancial ni un gesto ritual de rcconocimicnW hacia una pe rso na que ha con tribuido de manera singular al desarrollo de los estudios de Geogra-

fía Urbana en España. Las tende ncias más recientes de l¡l teoría y la práctica urbanística y el auge que muestran los estudios geográficos en l a actua lidad vienen creando un nuevo campo de posibi lidades donde las

convergencias de objeto y método entre disciplinas artificialmente compartime ntadas van si n duda a imponerse y fruc lificar. An te este horizonte renovado, donde las neeesidades de una interve nción precisa y eonereta sobre la ciudad, que parece poder ser abarcada de nuevo por la intervención y la actuación pública, permiten redescubrir el fenómeno urbano como hecho fí sico, como producto social material , concreto y territorial izado, cohra un nuevo valor la especificidad y ductil idad del análisis geográfico para describir, desplegar e interpretar la ciudad en las diferen tes escalas y ámbitos territoriales en que sucesiva y simultáneament e puede leerse este eomplejo producto material de los procesos sociales. E l homenaje a la figura de Don Manue l de Terá n desde esta nueva plataforma del debate urbanrstico const ituye, al mismo tiempo , una oportun a y necesa ria llamada a los geógrafos para que contribuyan mediante las distintas di mensiones de su quehacer profesional a la exigente y difícil tarea de "hacer ciudad". Fren te a este nuevo horizonte el recuerdo del profesorTcrán y de su aportación al estudio de lo urbano se hace ahora más oportu no, imprescindible. Ouienes le conocimos como discípulos, a través de su doble actividad doce nte e investigadora pudimos apreciar en él cualidades muy singu lares. Su genuina vocación hacia los estudios geográficos le dotó de inspiración y libertad para desplazarse con eficacia por los distintso ámbitos del saber geográfico, como queda refl ejado en sus contribuciones teÓricas y en sus est udios empírieos. 1 Frente a una mu y común buroeratización de los conoci mien tos, tan frecuente en la rígida estructura de la Un iversidad espali ola, Don Manuel de Terán , aten to siempre a las nuevas tendencias, supo hacer permeable su in vest igación y su ense ñanza a temas innovadores que vitalizaban su excepcional formación hum anística y cien tífica. Desde su activid ad en e l Instituto "Juan Sebasti án Elcano" del CS I. e. fue un propulsor de l debate teórico y un pione ro en los estudios de Geografía Social y Urbana , con investigaciones originales e incisivas en la elección de l objeto y de la metodología empicada. Su fina ca lidad humana y su fé ydedicación a la docencia hicieron de él perdurable maestro. Con actitud amable y sosegada y en le nguaje riguroso, como un gran humanista , supo despertar, d ía a día entre sus alumnos el inte rés hacia los temas geográ ficos y hacia la observación, interpretación y valoración del en torno . ESIa capacidad de inspiración y apertura que dete rmin aron la posición intelectual de Don Manuel de Terán y su intensa actividad. sostenida durante más de cuarenta alios de docencia e investigación, han perdurado en una cscuela de geógrafos que acoge a más de tres generaciones de profesio nales 2 . Si Do n Manuel figura como uno de los grandes introductores del pensamiento gcográfico europeo en la escena española y contribuyó a difundir los sucesivos debates que tiene n su epicent ro en la geografía americana de los años cincuenta, sus discípulos más directos han con tinuado esta tarea de creación de una geografía espaiiola abierta a la innovación cultural). La aportación de Don Manuel de Terán a la geografía española suma a los resultados de un quehace r científi co riguroso , coherente y prolongado. un fondo más amplio de orie ntaciones y exige ncias culturales. Este fondo vital, en el que convergen

act itudes éticas y preocupaeiQnes intelectuales, se configura durante su juven tud , tran scurrida den tro de un ambie nte cultural particularmente intenso y estimulante , y se mantiene y difunde a lo largo de su vida, tras enfrenta r y supe rar la serie de hechos histÓricos que fre naron la transformación cultural q ue nuestro país inició en sus años dc juventud. La obra de Don Manuel de Terá n, los temas que han at rardo Su interés y curiosidad , su fo rma de refleja rlos y expresa rlos as í como su vocaciÓn hacia la ense ñ¡lIlz¡¡ se entiende mucho mejor al aden trarse en su biografía. Don Manue l de Terán nace en Madrid, en 1904, en un entorno fa mili ar culti vado que fa cilitó su temprano co ntacto con la va ngua rdia in telectua l madrileña. Du rante sus estudios de Enseñanza Media en el Instituto Cardenal Cisneros se despierta su interés hacia las C iencias Naturales, in te rés que posteriormente integrará con su vocación de humanista a través de su quehacer geográfico. En 1920 ingresa e n la Facultad de Filosofí a y Letras, incorporándose a la especialidad de Historia y Geografía. Son aq uellos un os años pa rticu larmente fértiles para la Uni versidad mad rilelia. Discípulo de Do n Claudia Sá nchez Albornoz, Don Manuel Gómez Moreno y Don ElíasTormo, de ellos recibió Don Manuel una importan te formación historiográfica y artística , que reaparece de manera impl ícita o explíci ta e n muchos momentos de su quehace r geográfic0 4 . Como se ñala J. Marías "pronto surgió en Te rán la vocació n geográ fi ca, esti mulada por Eloy Bullón , Juan Dantin Cereceda -compañero muchas veces de viajes por España de hombres como Ortega , Azorrn , Baroj a- y Eduardo Hernández Pacheco. La Geografía fue pa ra él, por lo pronto , ciencia del paisaje, CUy,1 comprensión integral sólo podía logra rse med iante la conve rgencia de la perspectiva científica con la artística y lite· nlr ia "~.

Hacia 1924 Don Manuel de Te rán se incorpora al Instituto-Escuela como Profesor de Geografía e Histori a. Este centro , ded icado a la Enseña nza Media e instalado a partir de 1921 en la '"Colina de los Chopos", en un pabellón próxi mo a 1<1 Residencia de Estudiantes, fue concebido por sus promotores, F. Ginerde los Ríos y M . Barto lomé Cossío, como un lugar donde experimentar los proyectos de reforma educativa proPUIS¡ldos desde 1,1 Institució n Libre de Enseñanza". Don Manuel de T erán eontinuó su docencia en el Inst ituto Escuela hasta su clausura, al fi nal de la guerra civi¡7. Ca tedrático de Instituto desde 1930, Don Manuel fue expedien tado y apartado de la ense ñanza al terminar la guerra civil , reincorporándose e n 1942 a la E nseñanza Media que continuará ejerciendo en el Institu to Beatriz Galindo, hasta mediados los cincue nta. Su docencia universitaria , iniciada en etapas anteriores, se intensifica y reafirma durante los años cuare nta , obteniendo en 1956 la Cátedra de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras. La aport ación del Profesor Terán a la investigación Geográfica tiene su o rigen muchos años antes, con publicaciones sobre estudios regionales que datan de los años veinte y t reint a. La fundac iÓn c n 1940, dentro del marco del C.S. I.e. , del lnstituto "Juan Sebastián Elcano" y de su revi sta Estudios Geográficos, supuso en aquel mo mento la creación de una im portante plata for ma para el desarrollo de la Gcogr¡lfía española. Secretario del Instituto desde 1944 y posteriorme11le su director, Don Manuel de Terán dedicó un enorme esefuerzo a activar la mareha del ce nt ro e n todas sus di mensiones. La presenci,1 cotidiana de Don Manuel convirtió el Instituto en lugar privilegiado de encue ntro y debate . Los recursos documentales y la actividad editora del Ccntro han sido instrum entos clave para los investigadores de distintas ge neraciones!l. A lo la rgo de todos aq uellos años las contribuciones de Tcnín a ES/lidios Geográficos forma n una extc nsa lista, siendo precisamente una de las más recie ntes su " Home naje a Don Luis Solé Sabaris"'I, el otro gran maestro de la Geografía española y catalana, con quien Don Manuel guardó una entrañable vi nculación profesional y hum ana. Aún después de re tirarse de la Un i-

ve rsidad en 1975 y siendo ya Director Honorario del mismo dcsdc 1976, Don Manue l mant uvo su dedicación al lnsti!LIto Elcano hasta sus úll imos días. La amplitud temática de su obra difícilme nte puede ser aba rcada en estas notas, limitándonos aquí a revisar, aunque sea parci almente sus estudios sobre Geografía Urbana . El recien te ensayo de A . Garda Ba llesteros, "'La aportación de Do n Manue l de Terá n a la Geografía Urbana" , analiza esta misma dime nsión de manera m,ís completa y sistemática. Como se ñala su au tonl "la preocupación del ProfesorTc rán por la Geografía Urba na se ha plasmado fundamentalmente en t res tipos de trabajos: estud ios conceptuales y metodológicos; análisis de ciudades concre tas y colaboración en pl anes de o rdenación urba na , lo que constit uye toda ulla lección de Su concepción del quehace r geográfi co: planteamie ntos generales, estudios empíricos concretos, posibles aplica¡;jones de los mi smos"lú. Nuestro recorrido se rá más pun tua l, pretendiendo tan solo destaca r algunos aspectos de la obra de Don Manuel que nos parece n especialme nte relevantes para el mome nt o actual. La obra geográfi ca de Don Manuel de Terán es sin duda la obra de un clásico, eoneepto este que admi te múltiples interpre taciones. Lo que aq uí descamas expresa r es que la obra de Don Manuel considerada retrospectivame nte , desde el urban ismo actual constituye un modelo, un paradigma ej emplar del q uehacer geográfico. Sus diversos trabajos han marcado la pauta y el nivel de la disci plina en nuestro país y constituyen punto de re ferencia temática y cualit¡¡ tiva para todos los estlldios poste rio res. Es además un '"clásico" en se nt ido estricto porque Don Manue l gustÓ y gozó siempre de 10 clásico, como queda reflejado en su exqu isito lenguaje, en sus citas de autores, en su am plio bagaje cult ural que le permi tió moverse con comod idad por todas las époeas y ámbitos del conoci mi ento". Al mismo tiempo, considerada históricamente, desde las ci rcunstancias culturales del momento en que se escribió, la obra de Don Manuel cOllstit uye una aportación innovadora y pionera , que refl eja una riqueza perceptual y una inquietud te mática poco común. A él correspondió abrir nuevos caminos a la Geografía española y, pese a su form aciÓn , diríamos hoy, "pre-mode rna " y a su fu erte entroncamie nlO con la tradició n de la Escuela Fra ncesa, que él siem pre sostuvo sin dogma ntismo , la obra de Don Manuel de Te rán no cae nunca en las concesiones quc dentro de estas mismas coordenadas metodológicas, inundan la Geografía española de los anos cincuenta y sesenta . Las críticas más comúnmente aplicadas al quehacer de los geógrafos en nuestro país 1:! sue len rozar dos aspectos. Primero, la rutinaria aplicación de un esquema analít ico descriptivo cuy,! estruct ura , además de reflejar la pe rvivencia de un cierto dete rminismo ambiental , trivializa y reduce el fenó meno estudiado. Segundo, la ausencia de objetivos culturales , incluso disciplin ares , quc de n al trabajo de los geógrafos un sentido y una proyección social que trascienda las meras exige ncias del "'currículum " académico tJ . La aplicación mecanicista del esquema tradicionalmente adoptado por el análisis regional lleva a la incapacidad de generar resultados que sitúen el producto final más allá del propio proceso de elaboración del trabajo , de la obsesió n por los mate riales e in strumentos que en él se utilizan . No es tanto una crítica a la descripción , instrumento que muchos saben ut iliza r creativ¡lmente , sino a la descripción in con~ccucllfc, sin efectos. La descripción como inst rume nto de anál isis , de síntesis, incluso de crítica, requ iere refleja r en la ima gen fin al un conte nido, un efecto mayor que el de los hechos singulares proyectados. Este "valor añad ido" puede tener un carácter diverso. Por ejemplo el que se exige del anál isis geográfico clásico es la explicación del fenómeno observa ndo como síntesis única de procesos difere nciales; por el co ntrario en el análisis urbaníst ico act ual la explicación puede qued¡¡r inclu so implícitll, expresá ndose a sí misma e n el carácter de la propuesta , en la opción de intervención , en la forma fi nal adoptada por el plan o el

proyecto. Frente a aquella "descripción inconsecuente", los estud ios de geografía urbana de Do n Manuel const ituyc n un buen ejcmplo de cómo los in strumentos tradicionales del geógra fo, la descripción y e l análisis, aplicados al ente ndimi ento de lo urbano puede n transce nderse a sí mismos a través de un resultado imprescindible : la explicación del fenómeno urbano como materj¡tlización histórica de procesos colectivos, que modifican y transforman dife rencialme nte el territorio. La descripción y el análisis no pueden se r nunca neutros; la se lección de los materiales, la aplicación de los instrumentos deben de reflejar un proyecto , un objetivo concreto, de forma que el producto resultante (un mapa, un plano , un escrit o , un gráfico) muestre la especificidad del problema analizado , la razón por la cual se ha realizado ese esfue rzo, su concreciÓn fin al. En este se nt ido , y aquí radica la segunda crÍlica , el analizar la aportación de los geógrafos desde el momento actual y, avanzando una óptica más precisa, desde las exige ncias que em pieza a plantear la elaboración de un "' nuevo urbanismo", se percibe un eam po de sombra, una falta de claridad en los objet ivos que se propone el geógrafo al analizar y expl icar un hecho geográfico de term inando (una comarca, una región, una ciudad). No se tra ta de busca r un objeto de aplicación inmed iata , una utilidad , si no de elaborar un criterio de discrimin ación que permita hacer explícito lo que se busca . Esta ne¡;esidad de precisar obje tivos, de fijar una me ta cultural que guíe los resultados de la descripción y el contenido del a nálisis, queda muy bien expresado en las siguien tes palabras, referidas a un objetivo muy preciso , muy claramente contextual izado: la expresión gráfíca de la identidad del territorio c':lIalán como instrumento de recuperación colectiva de la identí dad nacional : " La imagin ació de la idea te rritorial ... posa damunt la taula de discussió problemes b.hics de fo nament cult ural. Constru ir la cultura des (\' un a ci melltació exten siva , amb capacitat crítica pe r seleccionar el passal, i amb óptica de ll arg abast en els seus criteris d'aprofitament i d'utilitat. Com una nova acti tud il·lust rada, exigida, potser per l'especial aventura historica de la cultu ra en el nostre país. Noés casual, dones, que una contribució universitari a (a la cultura) tendeixi a ser. més que resolueió inmediata de problemes, formu lació d'obj ectius i proposta de métodes que atenguin , ¡tant de bo! , el termin i del nostre fUtUf cultural "14. Me atrevo 11 decir, al fil o de estas refl exiones, que una de las razones por las cuales el trabajo de Don Malluel alcanza tener esa componente creativa , que ha hecho de muchos de sus trabajos un "'paradigma " del quehacer geogdfico , es porque su búsqueda geográfica se entronca , d esde su etapa forma tiva, en un proyecto cultural más amplio en función del cual él realiza una selección de los temas, de los criterios de análisis de los fin es que persigue su trabajo. En sus años de juventud se trataba de un proyecto cult ural colectivo y ex plícito , un proyecto de transformación al que él se adhie re y contribuye de manera muy directa, a través de la docencia en el lnsti tuto Escuela y a través de los itine r,lrios geográficos que él inicia en aquellos momentos. Poste rio rmente al asumir la tarea de estructurar y dotar de sentido a la in vestigación y docencia geográfica, tareas que é l no conside ró como meras responsabilidades asociadas a su "estatus" sino como inst rumento de renovación cul tural dent ro del ámbito académido. Finalmen te a través de su esfu erzo , nada fácil d<ldas las posibil idades y oportunidad es del momento , por incorporar la geo grafía al mu ndo de la actividad profesional en aquellos momentos, a fine s de los sese nta cuando el urbanismo y los estudios te rritoriales empezaban a consolidarse en este país. Esta voluntad de dotar de contenido y forma al unálisis geográfico, de crear el marco metodológico de la disciplina y de decantar la especificidad del entendim iento geográfico como instrumento para expl icar y transformar la realidad , constituye e l hilo co nductor de toda su obra, como pOlle de manifiesto UIl breve recorrido por algunos de sus estudios sobre geografía urbana. Su primer trabajo "Calatayud , Daroca y Albarra-


cín . Notas d e G eografía U rbana·· ls, constituye u na aportació n pione ra a los est ud ios u rbanos e n nuestro país. Se trata de una d escripción compar.n iva de estas tres peq ueflas ciudades arago, nesas "como forma expresivas d e un pais:l je y una cu lt ura ". A través de la lectura del me dio físico y de las transfo rmacio nes q ue sobre este imprimen los p rocesos socia les, se van ide ntifi · ca ndo los fa ctores d ife renciales q ue ex plic'lII su loc:llizaeió n y desarro llo espacial. El análisis histórico de la act ua l morfol ogía urbana perm ite detectar los fa ctores de e mplaza mien to distinguie n· do e l1lre " 10:" elemel/tos tI¡, fijación que han de dd ido e l establecimie nto d el prime r nücleo de población y los elementos {le crecimiemo 2 ue respo nde n a su futu ro desarrollo" l , injertando as í e n nuestra geografía el esq uema analítico de la geografia e uropea y ado ptando más específi came nte la interpre lació n de Bl anchard para quien «no e xiste n un método tínieo y exclusivo de la Geografía urbana. sino .... ·· tantos mé todos cuan tas ciudadcs existcn'· ,,17. Los resul · t¡¡dos que T e ní n obt iene son realmente efecti vos. Sin en trar e n comp¡¡raciones directas, e l efecto difc re ncia l d e los procesos históricos sobres estos tres lugares queda de manifiesto al yuxt apone r descripciones muy concret<ts de su paisaje ur bano lg. " La histo ria de la ciudad , dice T e rá n , no adquie re eategoría de hecho geográfico hasta que d irecta o indirec1l!me llle se expresa en el sue lo y con trib uye a la c reació n d c p'lisaje urbano·' (p. 17 1) . La evolución en los modos d e ex plo tación de los reeusos agrlcolas, los factores estratégicos, los be neficios comerciales. la distribució n d e la propiedad del sue lo. 1.1 segregació n social. el c;lI11bio agrícola e industrial. e l l>CSO d e las obras publicas e infmeslfucturllS so n f¡lcto res ya citados e n el pequeño estud io de Cl.Ilatayud para explicar la evolució n del paisaje ur bano, alud ie ndo no sólo a los elementos natu nlles y a rt ificiales, sino incluso ;1 su di me nsió n simbó lica. Esta misma Hne a d e trabaj o se cont inua e n e l est udio d e Siglle nza l", donde in troduce el estud io de las tipo logías constructivas e n re lació n a las distintas tramas y funcio nes internas de la ciudad , segú n estas se han ido configurando e n su dcsarro llo. El a ná lisis tipológico e ncue ntra d e nuevo expresió n e n e l estudio d e l ·· hilbita t·' rural de los Mo ntes de l Pas20 , El esq ue ma ge ne ral de los estudios de la urbani Z;Kió n de las á re as rurales aparece co nde nsado c n un peque ño estudio " Pro grama l)lIra e l estudio de l h'lbit at rural "21 d o nde se decantan con gra n precisió n (d e ah í su util idad y su a ut é ntico con tc nido progr;lm ático) los e leme ntos y facto re s que han de ser analizados al explic;.lr las fo rmas d c poblamie nto y la casa rural!2. Dcn tro dc estc mismo eiclu no pode mo s d ejilr d e aludi r aqui al magnífico aná lisis de la formaci Ón y configuració n de las hue rtas y jardines de Aran j ue"L, e n m i opinión uno d e los articu los m;lcstros dc Terán y donde adqu iere su máxima ex presió n ItI efcctividad ex plicativa del análisis geográficu Bo La estrategia comparativa ya aludid¡1 e n el estudio d e Calat ayud vue lve a aparecer c:lsi veinte años d espués en e l

trabajo ti tulado " Dos calles madri leiias: las de Aleal á y To le do ·'u. Como seña la su autor "con e l estudio conj unto y comparado d c est;ls dos calles nos p ropo ne mo s hace r u n corte transve rsal de Madrid c nte ro y trazar un pe rfil u rbano valedero par¡¡ el conocimie nto y caractarización de algu nos d e sus barrios y zonas más llenas de significació n" (p . 376). La descripción del trazado. urban ización y edificación de los dos ejes. las tra nsfo rmaciones parcelarias que e llo supone , los procesos diferencia les de sustitució n d e usos, la dispar evol ució n social d e sus residentes y usuarios y la mod ifi¡':'lció n pa ralela de las tipologías edificatorias son anal izadas con p recisió n y de talle docu menta125 . Como scña la Te rá n habla ndo d e la d e Alca lá. " la distribución d e la pobla¡,:ión a lo l'lrgo d e la calle y su d iferenciació n socio-profesio nal. las fu nciones resid e ncia l, urbana , fin a nciera y de arte ria de gra n circulación urbana , todo lo que eonstituye su conte nido estructural y funcio na l e ncue ntra expresió n en la forma y fi sonomía que en el transcurso tic una historia, y:1 larga, han modelado los afanes y q uehace res de muchas gene raciones d e ho mbres y que hoy re prese n tan uno de los mayores rasgo s con figura tivos del paisaje lITbano mad rileño" (p.430) . De la desc ripció n yuxtapuesta de ambas calles se deduce , por e je mplo la mayor capacidad d e adaptación d e la ca lle de Alcalá a la evol ució n madrileñ a , conservando c n cambio la de Toledo su cólrácte r come rcial y. artesanal, tan ligado original l1Ie nte al Merc.tdo de la Ceb'lt!a , tradic ional p un to de e n¡': lie nlro y d c abastcci mie nto de los me rcaderes proced e ntes de los pueblos del Sur de Mad rid, de las provincias manchegas y, en ge ne ral , del sur de España . hasta que '·en la segunda mitad del XIX la construcció n del fe rroca rril d e l Me diod ía desvió h¡tcia la calle de Alocha g ran parte de la clie nte la de la d e Tol edo·' , ma nte nie ndo esta su fisonom ía y fu ncio nes tradicionales pe ro e n u n " tono" mucho más red ucido que c n sus momentos de esplendor . O tra dime nsió n impo r1<lnt e d c la aportación d e Do n Manuel al estudio de 10 urba no lo constituye su obra teóri ca. Tc rán dcbió d e te ner una clara perce pció n de su protagonismo e n e l desarrollo de la Gcograffa cspmio la. hecho o bjetiva me nte inevitable en un cate· drá tico . El recorrido de su o bra escrita y e l recuerdo de su doce ncia e n las aulas o su actividad e n el lnstitlllo Elea no re nejan que él hizo de esta responsabil i. dad un p royecto de tra ba jo, del cua l I)on M,lfiuel supo d c rivar las me tas y objet ivos que. de mancra más o menos implícita , dota n a su obra d e una intel1sidad nada acadé mica , d o nde se pe rcibe la consecució n de un cohe re nte iline rario intelectual. Así pese a un natural tímido y a su carácter poco domina nte , é l debió asumir mu y profundamente esa dime nsión de su vida y, gracias a e llo , su act ividad aendé mica traducc un proyecto d e avance y transformació n de la geografía como p ro yecto cultural. Est,1 actitud se observa muy clarame nte e n sus estudios teóricos. Hay que te ne r e n cue nta q ue la formació n

geográfic:1 de Don Ma nuel y una p;u·te import a nt e d e su que hacer científico se sitúan e n una fa se p revia a la consolidació n del pensamie nto geográfico mo · d e rno. A lgunas de sus aportaciones teóric<ls m:ís not.lbles, como pueden se r por eje mplo ·· Ln causalidad e n Geogra fía human a. De te rminismo. posibilismo , probabilismo'· publicada en 1957~6 o ··La situació n actual de la G eografía y 1,ls posibi lidades d e su fut uro" de 1960~7 . so n previas a la aparición del artícu lo clásico d e F. K. Schae ffe r , ·' Ex ce pciona lism in Geograp hy", p ublicado e n Estad os Unidos cn 195 3. o .1 la publicació n Theo rical G eograph y d c W . Bunge , que apa rece e n Lund e n 1962, eonside mdas a mbas como un punto de inflexió n hacia el desarro llo d e la T eoría Geográfica con tc mporánC<t. Estos prime ros a rt ículos de Don Manuel de Terá n tie ne n un a e norme importancia e n la for mació n d e la geogra fía españo l:l no sólo porque supone n u na to ma de postura fi rme con respecto a cie rtos te mas crít icos (superació n del dete rminismo ambient al, de finicón de la región hum ana , introducción del morfo logismo, desarrollo de los b ctores sociales e n e l análisis geográfico. siste mat izació n me todológica, e tc,), e n cuyo d ebate se estaba librando el concepto y el método d e la geografía de los sigu ie ntes vei nte anos; su publicació n supo ne ade más una ape rtura oport unfsima d e la geografía española hacia la geogra fia e uropea y ame rican ;¡211. La p reocupación d el Pro fesor Tc rán por los te mas de Geografía humana y por ¡¡I inte rpre tación del te rritorio a través de los hcchos sociales se intcnsific:I e n la década de los 60. En "Geografía huma na y socio logía . Geografía $0eial ,,29 establece e l marco eonccpt ual pa ra dotar d e contenido propio a los estudios gcográficos fren te a otras cie ncias sociales. 1..;1 visión est ruct u ra l de los recie n tes estudios d e Ecología U rba na . los modelos d e crecim ie nto urbano de la Escue la de C hicago , los estudios simbó licos y perceptuales sob re el modo de vida urba no son temas que in IOduce tempr.mame nte en la investigació n y cn la docencia a 10 largo de estos años. E n 1967 publica .'L.'\ eiudad como fo rma de uti lización del suelo y d e organizaóón del espacio ".lO e n cu yo tftu lo sinte tiza la visió n geográfica de l hecho urbano. " La noóón de l paisaje es e n primer lugar una realid¡ld posible. (isionómica y morfo lógica . El paisaje urb.lno es un fragme nto de espacio e dificad o", una fo rma de ocupación, utilizació n y modelado esp'lcial". La importa ncia de losclc mcn tos fisicos ·· no debe de ser infraesti mada y u n riguroso conocim iento d e e llos ha de ser condiciÓn pre via e ind ispe nsable e n to do pl:lllcamie nto urba no '·. Pe ro la ciudad no es un fen ó me no geográfico porque se nos aparcee como un ele me nto físico sino porque la superación e integración d e e stos fact o res físicos resul\¡¡ e n ··u na nueva fo rma d e paisaje te rrestre , un nuevo y originnlísimo rasgo fi sionó rnico añad ido por e l ho mbre a la na turale za originaria ", Los factores demográficos y sociales, la conve rsió n del sue lo'l usos residenciales e industriales, la división social d e l espacio permite n ··ad .. ra r y disce rn ir fo rmas y mo tivos de d ifere nciación del tejido urba no I>oniendo de ma nifiesto e l modo y e l esti lo e n e l cual los habitantes d e la ciudad ha n p ro ced ido a 1:1 ocupació n y utilización del suelo , de los cuales ha resultado el paisaje urbano como expresión d e lo s fines y género d e vida de una comunidad" . Esta tntdición de eSlUdios teó ricos c ncuc nt ra su rcsurgir en e l mo me nto actual , con focos importa ntes en la Un ive rsidad d c Barce lona y e n la de Madrid , donde las nuevas ge neraciones de geógra fos , algu nas de e llos d iscípu los d irectos de Do n Manue l de Te rá n . están dando u n fuerte impulso a l d ebate teórico y a);.1 re nov'lció n de los estud ios geogrMicos en nuestro país3!. El lluevo urba nismo va ¡¡ encontrar un import ante punto de apoyo en e st'l capacidad re novadora de la geografía español;l . El proyect o de transformación cu lturll l d e Do n Man ue l y 1.. serie d e aporlaciones conc re ta s e n q ue aque l se ha mate ria lizado e ncon trará n una nueva víll de gratificació n en la ex istencia de este futuro . Sirvan estas lineas de sent ido homenaj e a su persona ...

~tlta ..

l. l... t publicación, C II 1982, dc !'t'llSlIIni f'1II0 Gf'ogró{iCQ y Esp/lciQ R~giO/I(jI f'11 E."pmja. V/lria Cf'ográficII 1m hccho ;tcccsible un;t re-

prescnlativa selección dc art fculos del ProfesorTcrán. La edición. ;¡ e;.rgo del Profesor J. B~ue contiene una lista cronológica de sus publicaciones hasta 198 1 y una scmbl¡\Ilza de su persona y de su obra que nos ha resultado de gran utilidad al elaoor,Lr es!:! nOla . 2. las distintas alocuciones que rodea ron el Homenaje que la Universidnd Complutense dc M,ldml le rindió en Abril de I'.1S2 expresan aspcelos pcrwnnles y profes i o n a tc~ de es!a lierenci ... Ver Anll/eJ Ile Gcogra[íll ¡I., I¡I Uf/il 'cr~"Ítlad Compltllff/Se, n 2. Ed . Un iv. Complutcnse, 1982. 3. t"'ISvicisitudes de 1;1Geogrd í'l esp'lñol" dur,ulte los últimos eu;uent¡1 .uíos se ¡maIi1,;m una visión crÍlica (que. en mi opinión necesitarla ser revisada '1 afinada) en l·\. C:tpel, -La Geografía Española trlLs la Guerra CivilGeo·Crh1ca, n" l. enero de 1976.36 pp . Las posiciones teóricas más recientes qued an ~e­ cogidas en 1. Bosque Maure!' ·· Los eSlUdlus sobre pcnsam ienlO geogrMico en Esp;lñn ( 11)40. 1982)" . Anales de Geo¡,:fa¡ra dI' la UIII··

vt'rsidml COlllpllllt'/I$f, NÚIll . 3, 1983. 4. ESHI vertienle culmina. curiosamente, en sus obras más tardílts. Ver, por ejemplo, LaJ Furmas del Relieve TI!"e.~lrl' y $11 t el/glluje. Discurso de recepción en \¡I Real Academia " jJaoo\¡l , pronunciado elZOde Noviembre de 197. 5. Ihillml. Discurso de t:ontest¡tc1Ón , p . SR. 6. La vitalidad '1 fuerta renovlldora de elite en· IOrnocull ur:tt madriteño IL lo brgo del periodo 1910- 1936 queda expresad:! g!Mic;t '1 liter~l­ mente en et número monográfico de la ReVISta POl'sÍl/ dedie;tdo ,1 1;1 residencia de Estudi antes '1 a su director A. Jiméne1. Fraud (n" 18 y 19, OlOño·ltlllierno. Madrid 19(3). 7. COIllOse ñala Bosque Maurel ··eI talante liberal , pleno de sensibilidad '1 de respcJO hacia los demás. que caracterizaba el comporta· mienlo vital de Don Manuel de Terán . debe mucho a !,.--sta ctap'l de su existencia 'J at ambien!e en que se dcsenvolvió" . (01'. cil.• p.12). 8. Como ha señalado H . Capel : "Sin la labor editora de este Instituto. el P¡Llltlfltma de la Gcograf{¡1española no habrla alca n1,ado el de sarrollo conseguido en los últimos dece nios ... Por el simple hel:ho de su eominuidad ¡nimerrumpida hasla hoy, '1 porcl digno tono de seriedad demífiea que ha mantenido. Es mdios Gl'ográficos se ha convertido en un monu· mento de la cuhura esp,,"ol..... 1976. op . cit .. p. 12· 13.

9. Estudios geogrMicos. XL, nn . 156-- 156. pp. 259-262. 10. SC/wrata de A,wle.f de Gt:08rufia de /1/ Uní· 1'(1rsid(llJ Compllllel'~'e Vol. 1. EdilOri,, 1 de la

Universidad Complutense. Madrid 198 1 (Incl u'le una scleedón bibliográfica) . 11. Este guslo por 10 clásico se manifi esta por ejemplo . en su bello discurw. DI' flW SU 1110 '" fil /lll , sobre la evolución histórica de las teorias orogénieas, pronunciado con motivo de su ingreso en la Real Academia de la Histo ria. en Noviembre de 11)80. 12. Críticas que han procedido tllnto del propio seno de In Geografía como desde la disciplinn urbanístk¡1 'J que h ¡1Il contribuído sin duda a la rcvilalizadón actu¡tl de 111 Geografía esp;uiola. 13. Limi!ación que 11 ve!""es reflejan. poI" ejemplo, sus publicaciones I>criódieas. 14. M. de $ola-Moralc... , ·· La idenlilllt del lerritori", Q,.uclems- E,f/r¡I , Jun'l 1980. p. 3, 15. f:.sfl/(/ios G~ográficos Núm. 6, (1942) pp. 163-204. 16. lbidl'm , p. 166.

17 . R . Blanehard. "une mct hode de Gcograp· hie Urbaine··. La ~it'llfbtlillt'. 1922 p. 301 -3 19. Citado por Terán (1942), p. tM. IS. Terán fue du ranle el c ur~{) m:adémieo 1930· 1931. C31edrático de Inslitulo en Calala'ld, adquiriendo entonces un l1.ltIocimicnto mu'l direclO de estus comarcns. 19. "Sigiicm:;1. Eslt/dio tle Geograf{(j Urbtllw". Estudios Geográficos. Núm . 2S ( 1946) pp. 636-666, 20. "Va<luems '1 cabañ.ls en los Montes de P¡IS'·. &'wtliQS Gl'ugráficus, VIII, 1947. pp. 493·536. 21. Eswdios Geográficos. Mayo 1947. pp. 41 8·424. 22. Este pequeño " I>rogrnma" se ve nlllpliado en un estudIO poslerior. " Habit n! rural. Problemas dI) mélOdo '1 represen!aei61l C¡lrlográ. riCH" . ü ,rsu de Geugmfill Gl'ltem/)' ¡fel Piri· Il eo. Insti!ulO de Es!mhos Pirerwicos, t95 1. 23. " HuerlOS '1 jardines de Arlw juez" en Pftt .fa m il'1t1O Geográfico (op. dI.) 1982, pp. 305345. 24 . E.slU tlios Gl'Ográfico.f, Nos. IJ4·lJj. 19M,

pp. 599-<J15 (Nlimero esp«;al dl'(ficado a Ala· ({rid ). 25. Especialememe "acmal" /lOS aparece elt el "pur/lulo sobre Iu fo rlllU y fiso nom íl/ (ft la mlle d(~ Alcalá donde des/aca la descripción del per· fil d¡, 1" n/lit" obl'clit,ttle 11 111 IOpogra[í1l de las lom as ilt/uflul'iu/cs dI' la CIII: I1 (;IJ del M¡m zana· res, hu IrtJmilaci(}lIe~' e/l e/perfil (le 1,/ t'al/e f reme a la permUflt'/Ici" d¡' .~tl plallla () /r¡u/ltlo)' la reorg(/IIiu lciÓ/l pllreelurilJ (le/ CIIH!rfO f'1t sus (Iiferellle.~ Immos . 26. Ree(liwdo 1'11 !'mSllmitlllU Grográfico (op.

cit.) , pp. 57-82.

27. l biclem. pp. 83-104 . 28. Mueslra de ello es ta importarlle nómina

de autores que los dos anículos señalados introducen. situados lodos ellos en la vanguar'dia de sus rcspcti" os paises. 29. "Gcografla hUlmum '1 sociología. Gcogrllfí;t Social". f:.swdius Geográficos Nlím . 97 (19M), pp. 441- 166. 30. R t'VIJ'/1I dt' ES{Ju/ius tll'llI Vitlll Loctll. No. 146 . \1%6) pp. 161 · 177. Rccdit¡¡doen Proble· IIU/S ¡ el UrbllllÓ"lIl o Motlem o . lEA L. Mad rid . 1967. 3t . En!re es!¡¡s eont ribueioncs C¡¡ be des!aea r la obra de H . Capel. Filosofftl y CiI'lIcia (11' la Gl'ogrtlf(tl COlllemporÚlIl'tl , Uareelona (1981) Ed. Bareanov3)' J . GÓtllCZ Mcndoza, J . Múñol. '1 N. Ortega. El /'e/U"/II/l iellfo Geográfico, Madrid (1982), Alianza Edilorial.


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l Plan General de Salamanca se presenta como un ejemplo característico de la actitud moderada en el tratamiento de los conflictos actuales en una ciudad histórica. Moderada, sobre todo,

E

porque los instrumentos de solución Que buscará serán de escala pequeña y más atentos el procedimiento que a la estructura en cuanto al contenido conjunto del documento. Básicamente son dos los

instrumentos que el plan usa. Una calificación de suelo restrictiva que consolida lo existente, -que reduce parcialmente su edificabilidad y que rellena los vacíos que la forma discontinua y fortuita del crecimiento

ha dejado-, y por otra parte el empeño en reconvertir el gran sistema viario en una vialidad de carácter pretendidamente más urbana con la cual se buscaria reconducir et carácter abstracto del planeamiento anterior sea de los antiguos planes urban ísticos o de los planes de accesos del MOPU a elementos de organización urbana interna de mejor calidad.

La observación del documento nos muestra, en efecto, una poi ítica de relleno de las areas vacías existentes en el borde exterior de la ciudad y una recomposición de la geometría del gran viario transformada en imágenes de paseos, alamedas y rotondas, sustitutivos de las disposiciones circulatorias más funcionales de la vialidad carretera. No parece haber sido tema principal en el Plan la gran estructura geográfica de ocupación de la ciudad en su dualidad a ambos lados del rio, o en la orientación geográfica de su crecimiento. La ciudad propuesta por el Plan , e n este sentido, es sumisa o reproductora de las iniciativas ya establecidas y no se plantea los problemas que implica la nueva escala superficial de la ocupación al otro lado del río como estructura efectivamente simétrica del centro, ni tampoco la opCión preferencial por una determinada directriz de

crecimiento, en su parte norte, respecto a cualquiera de las carreteras de salida de la ciudad. La discusión de la vialidad dará lugar sin duda a uno de los temas más importantes del Plan en cuanto al conflicto entre las distintas imágenes que su innegable disposición radiocéntrica comporta. Pero desde el punto de vista de la opción general del Plan, no parece que éste haya sido un tema tampoco prioritario en cuanto a estructura geométrica conjunta, sino más bien en cuanto a transformación punto a punto y tramo a tramo de sus elementos en otros que, por pretensiones locales de mayor confort O de menor fricción, sean considerados preferibles. Por esto las propuestas del Plan tienden sobre todo a convertir en verdes cuantas areas sean disponibles; a aprovechar la anchura de las vias sobre todo para su ocupación por arbolado; a reducir continuidades en los trazados; a minorar en consecuencia las velocidades medias del uso de estas vías, y, en definitiva, a crear lo que sería una estructura no

necesariamente unitaria desde el punto de vista formal , pero si desde el punto de vista de su carácter. Una estructura de periferia en la cual el carácter lento de las vías y el papel estructurador de la realidad es pues , sobre todo, derivado de sus dimensiones y de su capacidad de albergar cierto tipo de usos en fachada, más que de su referencia a un orden conjunto de la ciudad, o incluso a un efecto propiamente regenerador al interno de estos tejidos.


_--------------wr-----------------------------de Ordenación Urbana de Salamanca. arquitecto.

,

DE

LA MODERACION

Esta estructura muestra, en primer lugar, efectivamente , la forma

dominante de la primera ronda que reproduce la traza de la antigua muralla y que sigue siendo sin duda la estructura morfológica fundamental

de la ciudad. Esta ronda , que es limite de casco antiguo y que es perímetro por tanto de la mayor concentración de monumentos y de servicios, marca en posición absolutamente baricénlrica la monumental Plaza

Mayor, y por la convergencia de los sistemas viarios arcaicos que la atraviesan, es pues el elemento primario de la configuración de la ciudad . Un segundo elemento es la traza del río que aparece en el Plan

reconocida en su importancia defendiéndose del carácter. más natural del contacto de la ciudad con

el río. y por tanto limitando el número de puentes a los actualmente existentes, proponiéndose en cambio los nuevos, sólo a distancias ya muy alejadas, del nucleo central. Parece insistirse , efectivamente, en un entendimiento de que sólo a una

escala casi comarcal , o en todo caso muy periférica, la ciudad tiene que volver a cruzar el Tormes mientras que en su tramo cenlral la relación del casco antiguo y de la ciudad principal con la otra margen será siempre dual. El mantenimiento de las huertas en el ansa del Tormes acentúa ese carácter de diptongo que quiere darse al diálogo entre las dos caras de la ciudad a ambos lados del rio. Aparece un tercer elemento importante por su carácter configu rador que es la aproximación a lo que podría ser una segunda ronda viaria que se desplaza sucesivamente de lo que habrlan sido sus tentativas anteriores en planos más antiguos hasta convertirse en medio arco que a cierta distancia constante del primer anillo de las murallas establece , sólo para el sector nor-oeste de la

población, una segunda estructura de contacto y comunicación, sea en cuanto a dar forma a los distintos barrios previamente asentados en este sector, sea para facilitar los movimientos circulatorios evitando su atravesamiento por la parte más céntrica de la ciudad. Estas estructuras no tienen continuidad al otro lado del río donde en cambio encontramos directamente el reforzamiento y la urbanización "domesticada" (vamos a decir) de lo que son las entradas establecidas a la ciudad por las distintas carreteras que desde el mediodía la acometen: la de Portugal, Vecinos, Caceres, Alba, Madrid ... Sólo un pequeño retazo recuerda el intento de una estructura comarcal, -que el Plan sólo puede a nivel municipal defender limitadamente--, que es la transversal Sur. Representarfa la conversión, dentro del suelo urbano, del gran anular circulatorio que el programa de accesos ministerial tiene establecido para esta parte de la ciudad. A todo esto se advierte ya desde el propio Plan el peso importante que en

esta ciudad tiene el Patrimonio Monumental y el suelo dedicado a servicios colectivos de equipamiento o de función institucional . No parece que el Plan tenga otra pretensión que reconocer este hecho y de alguna manera reconvertirlo en su función pública, manteniendo el carácter básicamente disperso, uniformemente disperso, de ese patrimonio, y entendiéndolo en total mixtura con el resto de usos. En este sentido la relación de este tipo de suelo, que podrla llegar a estimarse en una cuarta parte del tolal del suelo útil, se distribuye respecto al sistema arterial y edificatorio con total libertad o independencia.

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Observtllulo la fOlO grafía lle 1975, e/ lIlIillo de la ronda (/e IlIs murtillas se revela, en e/ec/o , CO IIIO el elelllel1lo 1II00fo lógico principal y la IÍllÍCll eSlrllctll/"ll [or/1/al completa que o/rece la planta de !tI ciudad. Casi allálogo ell Sil valor defini/orio al de la propia Plaza Ma yor, donde ó ·/a sería e/ re.\"Iímell y ellcuelllro de la vialidad m ella r allligua, miellfras (Iue e/anillo de la /1/tI/"lllla sería el remmen llel sis/ema nulial periférico de la ci/ulllll. Como /ra zas ilnf'Orlallles, efectivameme, habría que {l/latUr a este al/iIlo el d e la aper/llra arlificial l/e la Grtln V(a , operaciól/ de reforma de fa poslgl/erra, que marca clarameme /111 intel/to de establecer /lf/a travesía sobre el Cel/lro lIlIIigllo, en el selllil/o I/ o rteSl/r, precüw1/Imte p o r el hulo este de la PllI za. Como si esta cOlltil/uic/lId f uese requerida por lo que fu e la COl/s trtlcció n del/)/lel1le I/ue vo aguas arriba del To ril/es en 1903 qlle buscara llfla circulación más I/u eva e fllllUl calle t/e mayor cUmellSió l/ (201/1. tle (//l(:!lllrll), ha.\·/lI mUr a la [)/l erla l/e pOl/iente, hoy Pla za de Esplllia, jlllltO al feritll y a la zOl/a de/l/lle vo t·elllro esw b lecido extramuros por la eSlllció n ferro viaria. QIrO segundo impacto m o rfo lógico , ml/erior segummenle, es el de la recliJicllció n y prolo l/gación d e las calles COI/ cejo y Zamora que, como {mÚgI/a solitla de fa ciudall all/orte. apoyllll ellla misma Plaza Ma yor luwa la puerw de mllrllllaltoy Pla za de/ Ejército. Sil cOlltil/llació n (la IlIgar al a{)Oyo )' o nlel/aciól/ lle amplios sec/ores (le suelo ex /erio r a sus l/OS lados y ala propia (/rnll/(;(I(/a dd Iridel/te de las carre/eras de Z amo ra )' Val/adalid sobre el que se establece hacia el l/orle IOdo el Iigall1elllerrilOrial de la cil/dad. La fuer za l/e esa.~ (IireClrices recúlí"cas es e vi(/ente /al/to {)or su capacülad lle divisió l/ y orielllació n del lerritorio eXlerior como por s u impllclo visual en el I"opio entelUlimielllo (le UII O de los prillcipales accesos a la ci/UJtul .

De importancio igualo superior, (/esde el/J/llllo (/e vislll m o rfológico, es la allfigutl tra za (/el f errocarrillwcill Po rtllgal que (les(le la 1I0Mble área d e la esraciólI rodeaba ell semido Inllls versal lila parle lia rle de la ciudad. Esa tra za, hoyell (/(a (l b(/lu lofl{/l/(I )' lral-!al/(ul(l l/ W1(l cirClll/l'lllaciólI p o r el sur, ha l/ej{/(lo, lógicamente, w/(/ huella definitiva por s u (II/ cllllrtl y SI/ co"úrwida(/ en el tejido cOfls tmido (le la ciudad. Suadllplnció l1 a IIIW circulaciólI ciudadalla y ro dada se produce inicialmem e de mal/era imermitell/e, )' I'll (1 <~er /lil a de los elementos c:ollflic:lil'oS o dudosos qlle el Pltm actual recogerá de forma ambigua. Los vo lúmelles de e(J¡jicaciólI hlln hecho igualmellle importan/e la presellcio de las radiales a eje lle los barrios lluevas alllordes te, apoyatldo on/el/aciones de {)ümta y a/film geo m étrica cO/lflllulellte, y asimism o a {,ollien/e, donde Ül disposiciólI de I/lIevos polígon os o d e lÍreas lle lra z(ulo e.\peClllllfivo ha partido siempre del refu erzo o respeto implícito a las distillllls radiales fUlldamel/llulas elllas l/lIIigl/as puertas, camillaS l/e slllit/a , o simplemell/e en la o rtogol/alidad a las circunferenciales exiSlelltes. Al a iro lado d el río, y mmque p oco COI/solidado por edif iCllciol1es, es impo rlallllsima!a traza de la carretera de Portllgal que COIlIO salida desde el l/II/igl/o puente rOll/al/o eslllblecía 1111 orde/l de e.\"Iellsi6/1 () {le .m lidll lógit.:o y 1Il/lural respecto a la propia disposición parce/llria lle! wltivo agrícola. La inflexió n pro ducida a eSfll direclriz po r la cons/ru cción (/e/ !mente "ue vo, Y el (/csordel/ d e la s;ll/aciólI aCI/UfI, do nde se ha prodllcúlo la rCfII/IIcia al (/l/lig ua sistema circularorio )' en cambio no muestra /(1II11)OCO el I/IICVO el/ SIl tollllidml, pllllltca sin duda , en este pUl/to, 11110 lle los conflictos bás icos d e lrazm/o que e! Plan ufrotllará con aCliflul de discreción y prl/dencia más que de pretensió n resolutiva.


El pltmo de Usos Pormenoriwdos es quizá la descripci6n má.r "presrnlativa dd rn/rndimierl/o morfológico del tejido urbano para la prestrl/e nvisión dell'lan Genual. Partee cwra que la imagrn de es/e /ejidolt presenta, sobrelodo, como una descripción de /lenas y ","los, donde por lan/O las c;mu;lerlsticas pri1lcipa/ru de la fomla tJtarlan en la ruca/a de las piezas y en las unidadtJ de Dgrupllción definidas por los vados mayo"s que dejan los prineipo1ru tSp<ldos v;",rio,l, Esle emendimierl/o del tejido u,bano COmO nU>SIlico y pieUl.l com/HJuase,Urt el reliculo de 101 vados viarios, parn;e responda dirn;/omtmeul desordrn de la rx:uplJCión preuislentt y a la voluntad predominaf1lt de n:wlverlo colmo/ando los grondrs voclos y las diuonlintlÍdodes de ocupación quese han producido. A pequeriu eseu/a, -de relación po' lanlo enlre manzana y ca/le-. como a s ron aea/a, -de n/ación tri/re paque/tJ urbanos O barrios y ciudM-, w poll/ica morfológicu $tria la de buscar la continuidad en d re/lrno, yde emender esa operaci6n como la p, inciJXII que el Plun ordena. Es/d claro queQJ( ninsunD Q/rD ley de composiei6n "Pa,ece conu> muy imporfallle y dalacan lan sólo, como ya se ha notado, aquellllS configuracio~s p,eexis/entts qUf: dan caracter/stica formal a la ciudad: el /Hr(mctro del C4fCO amiguo, la Iraw delferroca,ril, ti do, t/c .. Seria imu"an/e con/rUJ/ar tste crittrio de ordenución y eJlu propuestu con lo que hun venido siendo sus llnlecedenlts tn ID cOnfigur/lCiÓn de w periferiu sulmumina, yen los intentas de ordenación que sucesivamente ha tenidO, En efecto. si vemos la plan/u de 1935.lu ó"dud sr nducfa, con prdcficu uclusMdad, al perfmelro d~ la an/igua ml"lllla. La recia directriz que en oblic"o la at"'vesaba, d~ norOtSI~ a sudeste, enfiluba la Pla", Muyor, I~ sulidtlS ul trid"nte de carrelrrus ul none y el cruce dtl rfo porel puente, al su,. A~ruJJ ninguna periferiu se hanr{a injciudoa noser lu incipitnte expansión de UnU modeslu cuadrfculu de mUnZantlS ul nor/e de lu puuta de Zamoru, organiumdo sobn UIUI pequeíla plazo/t'a centrul, Un damao imperfecto de Unas treinta estrechus munzunUS que Se colOCtloon entre el Paseo dd D.xlor Torres Villarroel (que /"rminu en la Glorie/u de CupuchinQs, vfrtiu drl/ridente) y los lerrenos InJlúucionales del ts/e. La trow fer",viu , ia cOnJ,ilufa el /{mi/estpttnt,;onal de lu txltnsión, y la t$tllCMn queda/ln descolglldD tri su. extremo nordeslt rnvo/viendo el amplio espacio de la Alanu:dil/u en dondt las ftrias ven(un a CO/ocurse, A poniente solameme se hDbla atrevido ufrunqtiear 1" barre'" psicol6gicu de la maralla eIlfo>pilill de la Santfsimu Tr;,lÍdad y 1U.J jardines, colocdndostul flunco de lu sufidu de Vi/amuyor. y ul sur, el arrobal del puen/e. ul otro ludo del Torrllt$, #gni[teaba Una ugru¡x¡ción muy modeslu en lu que sólo ,<Sos secl<rldurioscomo los muladeros. o luego la ¡un/u de Beneficenc;"" vendrlan a dur carácter proplameme urbano a lo que sula sino, simplememe, un /",n/o de f'uu/a e.:/erior.

Es m"y impor'a,,'e entender el gran salto q"t St produu m/n aquel/a planta de la dudad df /944, cuundo diez aria> má.r lardr /'a . Mur% "slUbl"ct.u plal1 de alilleuciolles definitoria de lu cO'lfig"máón del crecimiento de la Salamunca COntfmportineu. Sud sin d"du la pieza mu,,/ro en lu que podemos mcomrar las r,,{ces de todas 111$ caractulsticas y problemllS que /odavia hoy lo cÍ!.dod presen/u. EII'lan de I'az Muralo es yu en efecto u,r plall de barrio.!, Un pl"n en el que el protagollismo ,le los dÍ.f/imos seclOres ~rifbico$ adquitre UIIU presmclu tspec:tacu/ur, tunlo por su camid",1 como por 1" uUlolUlmla morfológica y de posición que cada uno de ellos ofrece. Huy que decir que se intm/a ohttnu U'/u cierla lógica de conjumo. Po, de prOntO hay la formuliwción definidu Ile Un mecanismo ,lldial de compwición de la ciudad, segrín el cUQI las dislintas pieUl.l separudas de los barriw nacidos de lu t5~culadón mediocre O de 1" simple ~nuriu, se inl"nlun Conectar a ""u ideu de ci",¡"d uniruria simboliw el Un/ro antiguo. Puz Maralo lroza en efecto el eje del barrio del OeSle, segun lo que hoyes la Avenida dt Brunelt y que estructu,a,á en e/aru directriz o"ogonul, las RondllS, el crecimienlo y lus p<lrcelaeiones mw al/á dtlllwpi/(Ú, ti campo de deporte, Un po/{gono nsidtllCial, elc. El barrio d~ I'iu.rralcs seconec/a con la avenida de Vil/amaror y COn la carrel~ra de I~des ma rteonoci~ndO$elc en lu formlJCión dr Un un/ro urbano, un curoc/erde fuchadu mirundo el calco untiguo y ,econa<:iendo$" ropogru/fu má.r ele vadu como mecatlismo claro d~ concsión viuria y v;suul propiamenlC ,udial. Olr" piezu imporlunle es todu lu composicwn dd burrio de Curmelilas y del barrio Vidul montado bte Jobre el tie nOrte'Suru partir de lu única /r"""sia exis/enre de lu ~(u del ferrocurril y orguniumdo luta<> en forma JXln6p/icu un SiSlema tn euUIS nuevas pll,a unu urbaniZJJf'Íón d~ IOpograflu dIficil y de constr"" ión econnmicu, Con esro $e ordtlMba lodo el sector OISI~ has/a el eSlublecimenlCl del Cuartel de Ingenitros y ti fulura gran purque municipal situado ul nOrle, a la iUJuitrda de la salida de Zamora. El Plan de /'a z Maroro ordenu ",,(mismo el sutor /lamado Norte, "ordeste, tro",ndo a p<lrlir del eje de lu es/ación ferroviuriu un ensill/(he convencional CUn Unlro tn lu Pluzu de Bu,celona y que dibuja una rrt{c"la de dobledirrctriz apoyalldo e'l la que serd la nueva v(u propu~s/u de sulidu huciu Vul/al/olid. &/u ordenación md~ cOnvrncional y de contenido ciudadano c1á.rico deslinuda a las clases medias, sud en sus directrices, e" Su uso y en su pu.idón, definiroria tambi¿n de la ciudad m los Cuaremu urios sis"ientes. Unu apurtación Importuntlsimu es el/rowdo inidal de la v(u d e cint"rón o primuu ronda que urruncando de la alución y de la plaza de Barcelona ~e8u(a pllra/da a]()() m , ul nOrte del ferra<:urril y vulebraba los barrios de Cruz d" Ant6n, Chinchibarro, Vidul, Oel/t, tIC, Una vEa que incluso su propia roponi",iu (Alfonso /, Do;;a Ur",ca, Alfonso VI, e/c.) , se define COmo vfa de frugmentos , Ca" grandes imnseccioncs ro/u/o,iasen los cruces, COII franca ortogunulidaú u las vlas rudialcs, y con quienro definido en el vülice norre u lu puerta del parque mWlÍópol; pllra rtlornur, siempre en paruldo u la primua rondu de IIIS murullas, curondoel ~,ímetro u,bano. Es lu primero y ,1Ilima Ro"da ordenada que ha exÍ.ffi"do en el plu"eami",/o de Sul""lu"ca, vía q"e se irá d~sdibujQndo y durá lugar las soluc"mes que yu hun sido comentudas en el esquema viurio , Imporwmt por CuantO uqu( esrr e1ememo d e rondu vu ligado sobre rodo a unu ideu de cdificución y de elem emo ordenudor dcl pllrcelario, cOmO imugen dr fachada u,buna conlin"u de uso y ComO intersección viariu simbólica '" los pumos má.r significativos, Obje/il'O.J que, e" principio, parectll quue; recoguse /Qmbibl en ell'lu" Gmerulacl""I, y que en'umtr"" acomodo mucho m<l$ dificil en lu gft"nelriu que uhora se proponf, freme II la '1ue en aquel momentu se es/aba truzando. LO$obstdculos en eld,eo dd I,ideme y lu llueva upertura de luscullel Bo/(var y Gran V(u sobre IUJque lu ronda hub(a de pasur hunfrcnudo lu cohtrelldu de t.M Ronda, llevando al tapolMmiento iniciul junIO U la I'luza de Madrid, y a un "cuso desarrollo del secror industrial a levante; m,'entrus que lus propueslas de soluc!olles altern",iv"" erun cada veZ m<1s esrrrnUS y contradictorias con la confisurución ~om¿trica general de la ciudud. Al eSle, el Plan de PaZ Maroto ordenabu w(mumo sobre un sistemu de triangulaciunes en IIIS plaUl.l del burTio dt Aldehuela, la antigua salida a las humus cOtlVertidu en pasM, donde adem<1sco"solidaba un sistema de srundes espacios lib,es formado por lu Alamedi/la, lu Estución, las EscluvUJ, el preventorio de lu Caju d e Ahorros y el Colc¡¡io de los jesuiras. /..afOlOgru/fa d e /955 nOS puede mOSlrar en tfeclo lu fUUUl configuradoru de IUJ Iruzas m<ltSlruJ de uquel trazado del 44 y tumbi!n la re.is/encia de lacÍl,du'¡ a lJCeptar las operaciones má.r cOslOSas de uquellas ideas, /Hro en defi"itivD CuantO, aflll/u deo/rus han sido aquel/as {{"eas las que está" dundo la unica estructura de t-seulo u,bana vtrdudrrumente /ul u lo qur en si mismo nO ha sido sino u"u ocupación p,~curia de Juelo I,u,a p<lTCellJCiones y edificios inconuos y escasu",e"'~ urvidos. Eslu secl<encia i11<stra bien la imporluncia de es"" pocas directrices que daba" a la na/"ro.! ,adiulidad del lerrilor;o ~ri"'t1ral SIllmamillo, U" orden de eonfig"",ción "rbu"" ruzollable. lIus/ra" ",,,,UO "S/r' O/denfue seguido mulam"me, pero IUmbi~n cua,,'oes el ¡{nieo qflC I",t memente ha ido datldo ÍI,s/ificación u lu posición d~ OO"ios, d" rondas, de sufidas, o ul desplegumiento de usos en sucesivas cor"ruJJ.

• l)"t"lI" del do<'"m~"'o lid PI,,,, '1ue esmb/eee lru r'$O$I}Qrmenori~udUJ y los /ipos de agrupadó",

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• 1'0/OI'lal/o ,le la cjlldml Iwciu 1955, '1ue ,egis/,u yu ulgu"u;' de las delermi"uciorl"s de ¡'a z Mor% .

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.' • S"lumullru, en "nu pluma de /u dudud de los arios trtima.

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El Plan de Paz Maroto 1944, un plan de barrios

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Ap<me de la co.. v~"ciQf",1 mll"eI", de sur/o (a ,aaf(l$lIea de los malen pla",~ d, uqudlalfXXlI, 111 imlxma"cU! dd """ ""Uldo ~UJrio tkl PlIln Gmual de 1966 pr, mitr ,... OOi.""", eu6les SO" los grandes proble", ... de OOI"pt)siciÓl' morfológica en la u."ui(Hr d" $nluma""", El nqwr"'a radioc',,"ic'osr OOI"I"ieu si" clu,i,lad y sr eS i"ellpaz dr "sob'r, los eOl'flk,os de dirn:"ku qu" al'"rec"n emr" ,ud,'ales "Iu,i.,"",,,,,,, da'as, p,Uj¡lIblecldt/S y hom óIQ¡;I/$,,' ""as cirru"fe,meialrs cuyo o,dm y jrru''1''{1I "o ,'"eue",'!", (10'0 oco",/)(Io ,,, los ,I<IIos wpoxr<i[ro:'$ /I/Ir ''''upud6.. <Id s"d... ex,e,io" A 111 {' ,im",,, rorrlla f<),mlllla 110,,,1 " .. mo <le mu,allas St u,;u/I" ,Ir tSI<, Pla" .."a )<'S .."d.. 'OI.dll '1'''Ir n la"srme en S .. fu"" ul,(o, J' '1u" <librtja .... o""id, de exIT"M propillri6n ubNluurdo 1" m ..yo, paTlr dtl swrlo "d'Ik../lo m "q,trl mon ..."'O. F-Jf" .JI'g.."d.. romla .JI' complrmtmll "o .. ti u/,o dtl ,io que en fo,mll f"lrgeltt:ú<1 se '''I/"''':a "glln un ti<' C1I"""11t COTl«/ddo por tres "u,,""s P"(TIIU, Uno como p, oI"nsució" ,1,,1 ,oh,i.., , .. , ·.,.,s'e drl euscou",iguo, 01' ... CUmo proIOl'SM/ó1l de 1" 5"S""dll ,,,.. d,, t .. sI' tx/",m o p01liellle, y "" lercr'o 11 1""/IIl1e ("m" eXlensió1l de lu $ull<la t$/t de la dudu,l. A eSla mixli{klJC'/ó" /11'1 esql"""Q tlr la "glm<la "",tlQ, conf'''o pt), su {omlll, po' Su pusic/ón, y po, ~u y,a''1,,(1l ,r.sp«'o Q101 o/,os dos esq"tm<U (lanl;""";.. I<'$,,.,1 do), MQ;;(J(/" rl daoTdm nlJC'idotk ,leja' sin ,oI,...ión ti "f....1O de "1l,'t~(1l 'S"-o<'SIt, o s'II,,,,dulllngt,...,'al, po' 1.. paTlr fWflt dr 1.. .,;...llld, El <'$q ..mlll dtll'llllr ,1"lóO rrcog", tn ef«lo,/1l "QZQ d,,1 {trrocarril dtSmQ"'ela,lo (l<'ra u lahlte'" sohn ~I ,,"" I,a ..esra '1u, rrl'~a,,; tn modo p"rtic"la,mtme de:J(J(erradnla stgum/a romlu, y u ..a de las p,ineipalts ra<lial~J, 1" ellrrrum ,Ir te<l,sm .. , ti, Ira,a ,1"

SALAMANCA Plan general de ordenacidn ZoniAcxion ....1...:. ~

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El pla"o ,le ~JI,u~t."a u, hu" a s~""ul u ,ig1lifi..alivumellle ,m do...""e>110 '1"e po"" fnfusis ... , lu Idea de equilib,io e" el uso drl surlo már I/Ut tn la atmri6n al eQr6c"" tSlTIU:lu,allle de 1" "Í<llitlud ",00"", El d,bujo ¡;rndr " itl"IIIi{lCD' /(}.J upocios pub/iros m6s <'0"'0 :unas .yrdes ",oon.u 11"" por su wupio ¡HlfH'1 'n tanto qwr 'JQ , No a un" p,«uiÓ1l ti" ",,,11:, f:Sla MIIII,d COII/I"'(J ,1 d,.s1tUlII/"lam"",o drl rsllurmll ,1,,1 PI"" del66. Desmu"ttlami, ..to que 1_11 por 1.. neS ....ió1l de luseS"",I" 'Olll/U eo",o ,millo dr lu ciudu,1 y de los I"'flll"s /l'e ....sIO$ .. e).,f y ",,~tt '1"" 'tf<l':a/",,, su itrtl''1" lu, NeS"cióII "'mbl~n d" 1.. tlisrusión lob", el hipottl;eo tit "a,m'rT5al al I/U,le de la ri,,¡Jad , e.sWS oprio",s son eol,,,re"'r~ rOlt lu prop"r"u ,Ir roMleneiÓ1l dtl ",«imi" ..lo ublUl"" tI,,1 su"o tn I,unsfo,mueión deslaoo!Udo y ti Plan lir",l" a bl4"Q, I<u opr'lJcionQ dr recompt)lkión, cosido y p,oIoogM/ó" d" sus dirt'Clritu intrno"s, 1 pon" /a Illeneióll rn lu d~{rns" de IfU ,'ulores paiujlsticos )' Ilgrlcolus. 1k "M que dett""i"..rionu ";u,iu' romo rl pu~nltlX'lI" dt la "nriguQ segu'lda rondll, 01" v{u pt'.rlmtnl/Jl l "" sr..n eueJ¡ionu<lus po' I" ..mtnu:u 11"" sUlwnd,luII soh't ti (a,6<;I" IIClllul tleI an.f" tltl To,m..s. I'tro la lógieu dd c, tci",irlllo dr la ci"da,1 hu p,oducido m ,SIOI UMI u"u sair de "lIdos, de "" ..b,M, do ..tlt se upt'.,abtl IQ ob,a pllblk" ,r!/rrlld"""rtl" p''''';'''' dts,le el Q'¡IJ 1966, f:Slo J,rrttl(ll p'....iJ.."'rnlr rn ti QT{'O no,,,,,SIr de III cilllllltl, ,1",,,le 1.. p,,,~i5/ón d" 1" srgun<lll ",mlQ «I<ISli",iu IInll tlrttrm;n ..dón már opr''''''' punto '1ur 1" ci"dQd IIIIM" eT?Cido y.. a IUS dM I"dos. E.Jlf plll,wfxpliell pUot~, ~ trll''h blJ$ir""'fllle dt unll euli[",udón ,Ir USOJ, ni""lrs /liSI;",os /lrcill//lltl, Se ide,.,iJicu ti cusco am",alludo como ""Il u"id"d pr«illlmfa po, IQ "'111/.. , t os Itjidosexlt'i"TC! ,,1 "brm .... """vo "b ..,,;1:O tn {orm" ,Ir s«lOrcircul"r ¡¡milml" 1)1>' IIr srs, ... da romla y lo. USos ftrrovia.ios 11 no,dr1l<', lI"r se CIl'lK:ltr;ZIl pu' 111 co"solldllC;Ó1I.lt los "iido. ftlidmeiults "'oonOl, A parti, d~ .mI. 1M OIrasll"'lII pt'.,i{lriNI tXlt'io,rs I;rlltll fH',filU .....1ItU n(ddos y eOllJ.lluyell u"" mu,,,ro dt WM.r dt residr""ia, indusl,u¡ y "Q"drs pie uu tlt rqul(l<'",ie",o mr:clados Con fQ obsfslón po' S" pt'.nel./Je/ón fOIl e"lific(l(iona ..utl", I.u ci",I",1 ,,1 mll'gtn izquindo Iltl To,m"s sr t",(."I,.,; t" ...bi¿n COI' eSlt pr,fil pt'.,;fhico}' ro" muyo, mu,i~o s; c"b~ pu' 1" p't,/;'poJk;ó" ,1 ..1 "'lIullle,l/u "'¡i0Il,llfico y lu fJ'eaSIl cO'lSolill"ció .. ,Ir Itjido. eom;III"'.,

",,,,e

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l." propuu,,, dt 'td arlt';ul MOPU dcfin"ltJ dr los

mios "Imlll ts "" tllabó" máJ ti, lu lósica tlr la u",big,¡edad)' «"'f""ló" q//" ammea del 1'1111' del66, I.//g'" (IJ''''¡'' eo'l "'I"rll" Vif;Ó" url m'mero y posició" <1" lo.' puemtl .."e,'os,/r lu eI"d",1 wbrr el To,mes, DosderllOl' uS"u. ab/lju yOlTull1 eSlt, ron id~",ieQ pt)Jk/ó .. ymlaocu, eooJi,,,,,,n IQ id"" de ~gundll , 0m1Q /1" la (;"da/I, R()T!dll qllf ¡""dro un tro""do y lICupución id¿n/,ros. )' Ulmbitn (J,l6log¡utll'",e la dlldatl sr ,/f(;Ontror6 al O/ro ludo dd To,me COII u,.., "{Il de 1><"lm'lTo slguir"do I(J fo,,,,,, <ltI rio, El Plan del lió t'll confllJo e1l el (ll,6<;If', '1'" d,bI"" ,1" /tne, los .JI'smtntos ~Ilrrios dfl tit 1",,,)·v"T51l1 ,,</lit; tJ tluir, la 11,'",,1<10 tle l'o'lIIs,,1 Como 1,llIlSfu,,,,ullo ",tumo ,l., lu IrIlZll,ltl ferrocurril, la I"ol,ia Ira:u del Iftn a I", ..imlt, d ~"sm"'IIO d,'lu t'llrrt'I..,,, de f.etl~s"''' ~n su lH1prl <le eje ,It a«t,'O al wrrjo /1" Ius PiZllrrulrl, y /11 ,adilll amiguu d" {lfud,;d, Iroy "",,,,lrro dr A,';lu, el Op<'tli",,'" $' , ...w/"/Il rOl' 1.. i",,¡"Ji(Hr de .odQJ tllM

• DI/ue",,, dr lu propUU'Q de H,d ",,,rilll tlrl M.O. I'. U, QJinales,le 1011l1Í<>S 70.

(ElaborocJóII UR)

y de 111$ r"""entros, PtrO.Jl' QritJdiQII Jos "In"emos már 11'1<' ,ncl'tlTl""IIlb<tn d caos, Al no"e,IQ I,Q:Il/I" ft'r<XQrrif "ntiguo d,ri.'aba tlr areo dr .¡mitla Itrctru u)T"IQ ql'" ~b'"Ulba tll/mlle nO'" d,1 bll"io tle los Pi:llrralfJ, /,uru ''''''''sa,.e tR {,m"Q ,le "r' a la ea"rlu" dr V"I/odo/id , Al e"t,.r I"0I"",¡" la 1'",lm'lIaellf.. dellr<lzud" dr la ¡mm-"f(sld "o"r r"" 111 "g"mlll romlll, ,¡",,,lo la Imllgm de'""" ro",III imamr/U.. pura lo dudatl IIorte '1u, /I".s, w"lIemf .. rS/e y~slt (o .. 11, srg,mda, QSil .'e: I"ng''''( tOtl la p,mlUQ en d p""'n/eul ,io, f:Sw i"/lilC;on .'i",i" (I<',Q I<u árrl/$ u,oona< ¡Hl'tcf rrcoruidrrll's~ ero IQ Red A,,..,illl ",inulr,iuI Jint¡nific611druc "n d stmiJo d, tI~,j...a, ,lllrrllnqu, de UlrQ Itrct," 'ond", PU,tcf,(" "posw'je por .. n Ul0 már dt ,,".,tslll dd Ilnliguo fu,ocllml , VoI"mu/f '.JIII , r{or:Qda pt), /0 roo inclusión tleI usmrnlo m6s inltrior dr la (arTf/,"II/k t.edesmu y pO' 1" omisió .. y e/uro pruimo Jin Ira.'ulas u,ltria/es tn la ei",l"d .... /rll' ", .. mllll', <I;b//i","lo la< l"imul/$ ro",/ .... como ,¡"leo rlr",rmo intrTior. ¡",Ullt" St a"" ,a,,,,,la rOTl 1.. fH'",,,,"t"ÓU d,1 uXmtmu eJI, dr "ubil:ón d, lu f'".'af~ ",,'If' COn IQ ug ....da rtm/11l y con la ,"I$ma conflrJi6n,," ,I¡mntu <1, ('II(u,ntro con 1" CQ,rt.UQ de I.,drsmll y 111 srllulldQ ,tmtlll. Rell¡Hl'(X't MI la amfusi(Hr conupl,,"1 dtl tSqUfntll, IIhuruen Itnguai<'Q,/triul, Ul$impli{U:lIC.iÓ1l, OOnllJ podla .JO.Ip«h"'M, ts már f,ulO ,le _ ...iOl,,,,, dr sUI""'''' '1"" 1" ".d 1l",.i,,1 hllblar6 dt la ciutllld Il ""U "'''J''' ,se"l" 'IUt ti PI"n Gr"tr~I, '1u, ti, "n" ..o/laplllulil:....ió" p'''pia lid ,';ario , El Ji)·I.'mu <1,' d'c''''ff'e"ci"lrl ""'S'''',,, e"lIillgm.do ,mas ,,,elm .. de lasol'/U,I"OIII.jo ", t i PIQII d,l(\6 ulla propuuw d~ .'fa "n fo,ma (i,eu/.. , ul

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1'" dt 111 ciudud 111'" p''''endia rt<ooduci, la, aunq"t J" "'uy d,~tlttl ureno" .. una ciudad oO'Oidal mQYO" Se


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La red artt,;al del MutvO pluM, st plumea como Imil

rteon$ldtrQcilJ" de los irwariMltS drl66 r la red MOPU: el sislema de puenla y la idea de segunda ronda. Ambos Si' ..leBlln. Se diminiltl d pULmttkl ~Jle por mOlivOl paislljúlicru

y. el del es/e, fHlrIJ "vilar

la UI"msifm q" ""n eSlu 6',,11 de la dudad ocupad""

lonas de interá 1I!J,(cQlu. Tllmbitn 3f dim;"" d /rulado de la sf'gundu ronda ubruumJo "Id,ro furoviDrill, pues/(} que no ha dejado ningún '''Jlro {Isico rtul Q puar de las md.$ de I j arios de vigmcill udminiSlral;vlI. En cambio se lro ....fomUlla ugunda TOndQ en una idell de arro viario que /.lile elllcct.fo de Valladolid COn la salida MSle ,." dirección il POr/ugal Jiguitl'ldo la dd anliguo ferrocarril. A rco viorio que ¡¡cm:

¡,,, ...

prop<Jnla arraflCar desde el ulremo esle de lo usundil ronda y. a/raveumdo el nuevo puenle, circular ell Iflwldo libre y desc..idtuio. has/o urrilrse por e/ p ..mle allligua del fUroctJ rrd para ,nlazar eOll JU propia

prolongadón y reconduccwn a v(a illltriordell~jido urbano del barrio de la Eslacl611, y ell el lado fHSle con sUlllargfJmienlO hasla el Torm~s, a imas~n dellrlJZ"do del66. Puo tsltarCO viarw ""sulta $~r al miomo li~mpo, la r~sisltncw ul olvido d~ 1411 leclura Iramversal.tfecli~amellle se prup<Jlle relCJmllr el eje Purtagalciudad a/ra~t$alldo rI Torm~s por ~I ulr~mo <H$le

traza. Idea ala, q ..e ellrazado M OPU ITtlmforma colleeplualmellle ell .. IIa s,an va,iall/~ para la lona Su, del eje Madrid.FrOlllera sill pretende, ya la ,euniflcación cOmPOSiliva de la ciudad. EsUl prap ..es/a, f , ..la de un dioc..rso muy ill/rü\Jecameme villrio, escohtreme con liI explosión p .. ro-viaria en el u/erior. que abasu del mudelu abslraclO de las ci"ula""s. EII "alidad la simplifICaCión imerlor del vÍlJrio ilTlerialliene su comrap ..mo en la p""unsión de inurvención sob""el ~rea mlb ex/erior. NegdlldO$e pou:s Iil$tlmidil$ P' OPOU:Slas de IIrro de luura rondll dd PI"" del 66, apllnu, M cambio, la idea de anillo a medio camino de las poblaciolles ex/erio.es q ..e se hallall sob.e I~s rama/u: VilllUflllyar, Vil/ares y Cllbnriws.

• Esquema de Red arterial prop ..esla en el lluevo PI~II. (élilboración UR)

nminiscencills unu/ares, tI'I Su ludo nOrl", Con Su

cercll dtl amigao pueme del fe rrocarril. Esle ejt, al que se le alarga lambUII capacidad fX'ra paulM el crecimielllO urballO, lermina en el mismo lugar donde ya las propue.wu ameriores lo haetan, rtproducundo los problemas e ¡..decisiollu qae elltollces ya se a .... llciaball. La cOllfia .. za ell este mecallismo del arco de drc,,"ferem:la, neMaya mtb Ilm ldllm ellleell e/limile de Ca zona nordeslt rem emorillldo una Uleo de la q ..e ya lIablaba el Plan delM. La OITO significilllvll modiflcaclólI de (SIraclara eorres/xmde a lo swpreJiólI de vÍlJI perimetril/ que se preve(a ilpoy~lIdose ell la forma del margen Itq ..itrdll

del,(o. lA nalizodón mÁf sisnificlllivlI del MOPU en eSl01 altas f ..e la coMtr..«ión del nue vo ilCUso sobre la ciudad en "iaducta tlO,,[sima (1972). enposlción simttric~ ,especto al de o,fgen romano. OperilCión esUl qu~ call1aba imp/{cilameme COII el desarrollo de la vla perimetral sur, pero qou: rc ..lla Ser d ..dosa ,,1 eslar colIJl, .. fda hoysó/o comoso/ución de acuso al ctlllro .. ,bano. Lo. decioión dd Plall a ~sle r~sptelO es lajallle al "'nselar y (1ctpl~r p ..ts la SiluacióII actual. Pero la idro de desarrollo rNs/e al marsell derecho del Tormes obligfJ al PloII o pUmlearse un nutva puenlt y sas accesos, alejados del ucenario Iradicional de la ciudlld sobre el rlo y c"ya solucióII se plamea como un dioeno de escala local. Lu revioión de lu idea condll/rica de ciudad hu cULS/io""da aculadamM/e la rol..ndidad de aq ..ella leretra rondil previSlllpor ti MOPU. Pero no Ira ntgudo su ntonversión en idea d<,arco. Dicho de ulro modo: el "Ian propone mamen" su trazada como enlilCt lX/trior desde liI carretUa de Villladalld h<l5la el p ..en/erNs/e del a,,'ig ..o ferrocarril . Es/e tje. al que p ..diera S"p<JllerSf ..na idea de "by,pil$s"', sr asa, en su tramo mtb prdximo allridtll/t hislóriro, pura paUlar un~ de las decioiones de s.. elo de lI1.<Iyo. envergad.. ra: liI propuUlil de un lluevo cOlljU1ll0 urbatlizable pllUlado desde el eje illleriordel/rideme. Como si 111 es/ralegu. de ci. usla, comple/ami~nlo y prolongación, pl"tCÍ.Jilra ~demtb de U"" nserva de suela de proytcUlción unitaria y de lI1.<Iyor uCilla. Andlogamt nle se admil<, la salud/m va.ianlt·s.. , que propollfll el MOPU, y apOY""do ell S" p ..ma de mdximlllllnStncia con/a ciudad, de nuevo el Plan reconduce s.. /razodo al valor de eje pIIra una ~na de pO/fllle expamión. La insistencia, p ..es, en Iw I.azadw o las esptclil/ivas que se comollda,oll hiJldricameme, ts .. na

Ci/.aClerls/ica de la tI/ruc/ura que el Plan preuma. Idea tSla que, ,,>ti la ,I('SacióII de ilISUtl<15 directrices para los nuevas asenlllmienlOJ se basa en /a recondwcción de rondas a arros. Pero que nacida de la imagm que crearan aquellas plilntJ, na llega a proponerse cama orden allemativo y reproduce en cambio, las ¡IIdecisiones y los conflicto. an/eriores, mielO/ras q ..e sisue preci$allda de la garamla deCOII¡jll ..idad del /re/jito que ya la Red Arttrial MOPU plallltllra en forma de vlas eXlerions de la ciudad.

• El Plan mamiene el srall ",cima del novicÍIJdo de los l<,s"i/<I5. j..n/o al ferrocar;i!, como una medida que I¡endea prQ/esu ti pIIisaje tUI/u.aI en 111 fNriferill cercana 11/ TormtJ. (FalO. Paisaja Esparioles)


• ~IU inu.gt" dr 1" cullt San Pnblq mue.mn t/6rrn

• +

Obo4>n",Hl<J n ""I ....n... dr 1" N'/¡o"'tlJ lr tl Idtil

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". IIIk"vritnllilll

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• En /a co,,,,,,, ..ció,, tI~ la l'la ~a Mayo, (/ 7291788) ¡m,.r"¡"Íf'ro" 1",' arquil~c/Qs Ch"rrig,,~ru.

Garda de QuirlQ"~1 y )ost de Larra . El Ay""'",,,;~ ,,IO pr~$;,I,

1"

• I.os i",ponellles "",ros ,Iel ,telnlO que albergo lo U,,¡w:,sld,,'¡ l'ol/l;fleia y la elaeda d"'l"eall el perfil "" 80SI0 de la .• e(Jlles al ti co,ozón ,le la ci"d",1 ¡ri~ló'¡c"

{ueh""u n",te.

El tratamiento de hueco y mazico de la morfologra tiene que parecernos forzosamente parcial respecto a la problemática de la forma urbana de esta ciudad y hace suspirar por un tratamiento que tendiera también a la definición morfológica de conjunto en paralelo al de la ocupación del suelo. Un tratamiento, pues, del sistema de grandes alineaciones y cruces de directrices de partes menores y barrios, y de conexiones tangenciales entre piezas contiguas. Lo cual, tanto como el tema de ocupación en p lanta, constituye el interés fundamental de la ordenación física de ésta como de la mayoría de las ciudades. Escaseando estos criterios, es probable que las definiciones de la alineación menor, del trazado localizado en las manzanas y de los perimetros en el suelo urbano, aparezcan casuísticas o inseguras , No es extraño que los autores del Plan aunen la contundencia gráfica con I~ flexibilidad juridica dejand o estos trazados como simples sugerencias o indicaciones, Algo más de intenciones morfológicas generales aclararían seguramente sobre la oportunidad de las definiciones interiores en el centro, sobre la imprescindible necesidad de algunas de ellas y sobre la inuti lidad de algunas otras, evitando trazados mecánicos de regulación que en el puro efecto de continuidad gráfica, aparecen quizá desproporcionados o arriesgados. La introducción o la perpetuación de sistemas de alineaciones genéricas desvinculadas de la composición parcelaria hace de la reordenación del suelo urbano que se propone un riesgo de continuar la operación de desconcierto en las medianeras, en las alturas, en los voladizos, en las profundidades y también en los usos que ha sido característica de los últimos lustros de construcciÓn en el centro de Salamanca y que ha puesto en peligro gravisimo la permanencia de uno de los centros históricos de mayor valor arquitectónico de la península ibérica

Documento AIearent,"!. A<k>po::ión de laló alincacionc!i rcaks . I'osiblc lralamiemu de los e ntra nt e~ y ~aJiclHes. _

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• E.o;lmlio,I~llraumrirIllO úe las ulifleucio"~$ rn,l 4",u u/l/ral su/maminu. l-cs rel,anqlltoS pro"<'Cuúos por hu po/{{icas de su...¡¡",ció" loan compromelido ir,;umr,," d {",,, ro.

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• V, n"n'u Calrdral ,~~IiZl,dar" IJfJporGiI de /fo,,¡urión <lublu u lu

ulll¡glla rom4"ico-gó¡ka

,Id siglo XII. E" I"ima ,h",jno, 111 C/errda. 5rm;'IlI,io j(,5'';'" (161 7_ 1m) ro/l igl~s;" y da/lStro, es lUlO IIr los 21 roleg;"s ",';"er~jlurioJ 'lile lu cimlalllll;'" hUIla 1II(',I;,,,los lIeI siglo X VI , f -""""" I I, r/p",io"~ /"

Cusa ,1" /"3 CO/lCloas ,le flfl~l"s

del siglo XV e,' un ",u8"''jico f.):ponml~ de lu a"l"i¡UIII'" e;'·1/ isabelina. exp, esión ,leI ",,,,,,r/l/o <Ir ",4" 1",,, tsplendor de la d"dad. ) "" ,,, u /" Cul,d ru/ y ¡",cíe",l" {reme u la Rila Ma)'IH q"~ .."flla /a Plaza Mayor. SI' .'tlellemratl los Cok!?;"J '\/"Joresron p<llias ,,,,""'i/l(",


LA QUESTIONE DEI FORI IMPERIALI F",,,, ,,,,,pm..Io: rtnpnM>6<o M ,., lo, F",,,, l"'I~'U>Ift 1

• Sobm",p'''.JtOn ropog,d{K/J .." ~i~l" ,tr/u ~i"'udó ....../,101. Jr 101 [<NOS ob~1(J ,t.. 1at

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WIUJthI

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I~.UI J,¡ fOro.u Id /'.. " 1<',..""M>bu1lu f'Q,oJ. I..... ~ fi"al d.. ,",pI.,... iN CON.xi6n ('OfI kn FfI'OJ H"¡ ob,no dr "" ro-ti'N'$i) d, •....,

pr6~jm," ~.'CIl.·tKi<mn.

La cuestión de los Foros Imperiales, abierta con la iniciativa de la actual administración municipal de Roma proyectando transformar un parte arqueológico público toda el área completa de lo que fueron los antiguos foros, se ha convertido en uno de los debates actuales más polémicos del Urbanismo de las grandes ciudades. Y ello no sólo por cuanto implica una decidida actitud

de recuperación y modernización colectiva de la arqueología urbana, en términos de su gestión municipal y de su aprovechamiento ciudadano, sino también porque en este caso implicaría el desmontaje de una gran realización del urbanismo musoliniano -la via dei Fori Imperiali- cuya consistencia funcional e incluso figurativa como elemento viario parece innegable. Cario Aymonino, actual assessore per gli interventi sul centro storico del Comune di Roma, hace la siguiente presentación y defensa teórica del tema. T .e fO" Ole rHgioni "he f~n"odi Rom" unacim\ unica 01 mondo . L~ prima t daLa dal fauoelle dal1'anLiclliL~ a 088i. pur mULando nUl,,~olmen L e iI proprio ruolo e le sue dimcn~ioni . la cin~ ha manLenulooonSlalllcmcnLC nel I"mpo una p.opria rDllione d·c,;serc. d; ~'Sistere; e la Il:Slimonianza di ció puó csscrc risconlr.la in una serie ininlerrUlla di monu ..... nli e di ~islemaziooi cdi1itieche SOn<> anchora ogi parli inlegranli ddl'auuale Slrulh.. a urblona . La)l.~r>da t dala dal fauo che iI nm""oll: . ilanlond di"cn;re la capitale dello SLatO italiano na ~nlito aHa SlTIlllura baroe<:a di ~~rmanCle~ ntl 5110 impianlo fondam"ntal<> fino ai nost.i ,iomi. scnla suberi noIevoli I'Rsformazioni (ncoclu.';cllc O cclettiche). l'a,.l1cbmcntc il rapioo e improwi5alo s~iluppo dcll:uhi~o. che ha dccUl,licato b cill~. non ha "",,~n l i lo U"O ~~iluppo mo<lcrno di quesla: il realiUllr~i ci~ di una rlUIJ"a ~LTulLura urbana che ingloba~se lId ~uu discll"o anche 'ludia am ica. ~'Orne "m aoca dul o per I:i magglor fI.,rtc ddle capilali CU'OI1«· L~ terota. d,,, pulreblM: cssere illogíc"O errello delle un" cause p,el'\:den1Í, ~ dlLla d"l fnLlo che Roma ha a~LI IO "ellempo _forsc "u"ka~ fra lecitt~ lrc pacsaggi maS¡.a ",m",i dirreren li: radica ln ..:"le oomp~llmntl1te cost.uitu ddl~ cin' ...m,al..,. im pe.iale. i l1ucki ~par~i di '1uc1la medievalc. l'o'ganiuiziol1c ~Ia ,¡a monumentale di 'ludia ba ,occa. Man(a del luno ~ si esclude il caso parziale e inrompleto ddl'Eur- un pacsai\KÍo ronlcmpo'3nro ~riC'on,*,ibil<> ~ nd JIIO in,pianLo urharK> e nella su~ .~hilellu ••. 1... "'1ualionc dei J.'ori [mpNiali~ -a~rtasi ron [a '~I',d~ " rorrena al;onc ddI'Ammin i.t"",jonc Comunale c dclla Sov,intendcn~ An:h~""'ogica ~r p,ogellare e 'ealil;Lafc ncl centrO della , illt un parro arctLwIogiro ~ pubhlku~ che ,id,a un'l:!o e

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romprcnsibili rfl alle permanente sw.ichc ~ ~rte imporlanli!iSima di un I'rOllraml1la leno:lcnte a ,inoo~are e ronsoliduc. contemporaneame nle, la ~Irullura o:lclla (in. mode,na ron qudla dclla cini antica. Dalla inilÍal" e sc:mpliciSlica ~vendella~ dell'u, bani,lica .adica!e (~ia vi. dell'lmpe'o!) illema si ~ , tldaro I'r"ci~al1do pe. '1ucllochepuoe devc csscre; il I'i ~ i"'lx>rLame problema di ~ienu urbana che si sia prescn lalo in Italia dal dopoguerra a og¡:i. E. forse. il1 Europa . Les Halles a Parigi sono uluellanlO cemml;, 11m I·area ~ minore e la slo,ia t rcl nli ~amenle ,ecen le; 11. te rl.a . i"emazionc del cenlro di M ~a invesle lul1a l'areR centrale. ma non vi ~ un'Mu a,cheologica; il I,rog.amma d i Be. lino 19&1 in le'e"", ><>pral1Ul10 la eil1l1sell~'Ce nl c"'a e 'ludia dello :i<.\)n;o >«UIo. Ncl caw ~pedfico si t.alla di un grande Lema arclleologico. ~ arehitell()ni",," e u,hanisr ku in.ieme; un lema elle Ila suoi ca,alleri sp«ifici -lo sca~o. il .estauro. la Ucslinazione d'uso- e Ilcne,ali~ un'a rca cenl,ale. langenle alla ~bile ~cilt;l. política ~ " innUCnl e su lulle le a,ee di prima. seronda e le17,l1 CSf>3nsionc d.:! sello' e ""d",SI ddla cin!t. Cosa di """llío pe. ""seilare idee e pa>$iooi?

Non a'·c"do fOluzioni "e~ ml'l~ri H dh imporre. ma wnso:.vando passioni dkiuadino e di archilcuO. lente rÓ di f".m,.." un clelll"O dei dubbi e ddle ee rl ene. COnVinlO che il prolello de,'c e.'\S<'! re ti ',u no di una volon" politka (o polilico·eultu.nlc). che c·t; di una visione del ruoIo nalion~lc " intcrnh~ionale <lcll"nreH centraJc della d ll ll. che ~ aPfH'nl abbonala; di una rcvisione erillca del modo di 'CCIlpera.c le aree an:he<>!O&ÍChe all'u,"" da l);Irte di nl<)lli , P'J'SSibilmenle di lu\1i ; e qui e'~ ben poco. Tcnuto conlO eh<: la Kknu u.bana -a~ poco I',,"itala in lI alia. mal&J'atlu &1; ullimi rontributi apparsi in qucsti ann;- si basa su di un rapporto lVSlanle lraarchilclIUra e f"L1i ur""n; del p..:S<:ntc e del pallSlllo. la . icc:rca di idcnlili1 dell a eil1 11 modc:mR -C di Roma in !,"rticolare. in qu~ntO unk~ eln~ inintcrr01l3mcnlc ricdiflCam " ridimen~ion3la ~u1la pmpria Slori3_ pa,se n~'tt'SSII.iamenlc allChe~, '1ucsto lipo di proble",i; di cui la yi. dcll'lmpcro. '1uando fu dcci~a e rculil.llala, ooll~itui un" delle intcrprCla~íoni ~ibi1i, cerro tra le pHl inrohe siu riSpellO alla st,ullura della cill~ mode,na elle ,ispellO a '1 uella dcll a cill~ anticuo Scrive~u OiuS<:I'P<.: LUllli in N"'''1l mukll nel 1,}4fI; "u. ",,,trulione deí !'o ri Inlperiali cbbe origine dalla nece$Sil Ad·ing.and',c ;l ce nloo polil;rodi I{oma. il '1ualc . al 1<':"'1'" di Cel'lre. si c,~ .istrclI<.> ad ' lila pi~col;, are~ dd Foro ROl1l lUl0 e nOn ba>lava )li~ pel k adunal1:.lc del pollOlo. I", r la discu""ionc delle cause e pe, la tralla1.Íone dcgli affari pubblici e privali. Inoh rc si senl iva il biso¡no di dare al ocnt,o dclla Cill~ ulla forma pH, nobilc, piii nLOOumcnlalc. piu COnil<H1a all'importanu ehe Roma ,,'(VI auun lo nel dominio del mondo. a oomi¡lian7.a dellc g.aRdi eilli dcll 'Orienle ellenislko e di mollc el lI l del l.alío. 00....., Ti,·oli. I'ale.trina. Co,i e Turadna. le '1ual; a'·e~ano ,yu lo . l lempo di Silla un Yi¡o.ow .inno~amcnlo cdililio con piani regolalo,i n){)!lumenl"li, che erano in,·cee manca li a Roma~, lasua p"nicQlareronforma~ionee ~. il diso,dinalo s,'iluppo u,baniSIÓCO . Cc~,e fu il primo che p"tI!il') di fo,ni'e la tin' d i un nllO"o cenl.o. fondand.. un allT<> F<>ro a nord del p,imitivo e In Mlooontauoquasi in""edialo, A lui >'eguó AuguslO che occupb I'area anco. a ad esl del I'oro di C<:s«re. fi no alle pcndid dd Ouirinale. Cosi il cent'o 1lO1ilÍl'o dí Roma abbc un sm l"i.mento ~ufficienLc fino aU'ell deí J.l avl. Vespasiano, dopo la v;lIo,iosa luerra giudaica. edificó il T empio dell:1 Pace, dotandolo di un grande Ilouico " h~ ¡¡,ese il IIOIIIC di Tcmlllum l'II",i. e !';U la.di. verso;1 IV ..,,,,,10. 'ludio ,Ii I'",um I'acis e di l'o,lIm Ve5p"~iani. e ~i depo$C le spoglie dd Tempio giudaioo di Geru!<llcnlnlC , Ma I"'iché rr~(l"e"<> Foroc'luellodi AuguSlo ~'$bleva uno . !);Ilio libero. ~uo figlio DomiziarK> e poi il su«:cssole di lui . l'lc,~a. ,iu"irun" due a meuo di un nuo~o Foro che. 1iC,,·cndo di passaggio pe. mc1.l<l deIrA'gilelo. preM' il nome di Transito,ium. Infinc Traiano co>"uó ['ultimo Foro. quak "'1"0 di munif"",nla ~eno ,1 p<lpolo di Roma dopo le suc ~illorie $Ui Oaci. s~olge ndo la JUC fabbrichc R nord dei Fo.i di Cesare e di Aug~o e laglia lloo una parle del rolle Qui.inale pe' aument~ rc rarea disponibile .

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La citta sto rica e la citta política

Sembr~

che anche I' e.eú"ne di qucSIO Fo,o fossc Domiziano. insieme ron le grandi [e.me dcll'EsquiLi no. ma ncll'un caso e nell'allfo no n ~ !,,,,,sibi le ,;conoscc.c quanlo I"ultimo dc; Ravi abbia ;nizi~!a d~

realmente eseguito

M ,

E Ilianchi Dandinclli in L 'Qrtt roma.,,, Ilt l U t1lro dd ...,11uli",:3 c he .. se dobbiamo allribuire a d ApoUOOOfO la p")gcUa~i';>ne lanto dd Foro quan!o deí Mercal; (di Traía no , n.d.a.), ne ri~ulta una cccezioll.le ap¡>ropria7.ione e ,ielaborazionc originalc dd principi fondarncnti.H 5;3 dcll'arch itenura clleni' líea sia di

{>ourr •

quella romalla risalcndo alle oo5truzioni domiziane e fino al sa ntuario di Palesl.ina. Ve rT~ fatto di nOlare f;Omc caranerí"tica de; bassorilicv; della Colunna Traiana . anche in qucsto caso. I'intima f"s¡one di eleme nl i elleni§tici e ro mano- plebci . H eui risull ato ~ unO st i1c <.Id tuno nuovo che forma da Ora in ava nti . un "'arte imperia!c romana" ». Pcnanto la struuura urbana pi(t oomp lessa ~ comple t ~ della Roma antka ~ ccrtamenle quclla COSt ituita d al CampidogHo . dal Foro Romanoedai Fori Imperiali. dal Palatino e d&l ColosSCQ; pe r la sua enorme estensione (quasi un ehilometro e mcuo per uno) c suprauuuo per esscrc intc ramcnte ri'lOlta in termini archi tettonici. ena condi ziona e neno strC!050 tempo " rappresenta~ la stru ttura de!rintera ci ttA_ Ouesto grande ce ntro polit ioo-rapp,ese ntativo ~ ncllo Stcs,;o tempo unitario c eomposito. Unitario per come ~ stato da noi ··e reditato·· e perlaumogeneitAno n tanto delle funzion i (che erano 3$.Sai varie . pur co n iI loro carauere prevalcntemente pubblioo), quanto per la C<!ntinuitA spa7.iale e architeUonica; C<!mpollito per I"affo llamcnto d i rostruzioni in uno spazio relati va mente esigun. per il conlinuo sovrapporsi di nuuvi monum cnt i ndle stesse 1.00C. per i suoi con(¡ni in continua espansione c nello Slesso lempo delimitat i proprio dall"insieme dd singoli mo numenti. mai iliQlal i - ad eccezione del OII""5eo- ma <cmpre rapportat; a quclli prcc.:denti, nella con tinuit~ dei percorsi e nella variet l "o mogenea·· . de llc vedute. Un grande ~nlrO politico proprio perché risolto tuUu in "a,ehiteuura··. sia nel suo nucleo in izialc che nelle molleplici , successive. trasfo rmazioni nel tempo . Dubbiamu tuuavia notare co me la strultura urhana si organi~~i nd tempo in modi speciflCi, difficilmente paragunabili a quetl; coOlempuranci; ~ parte i rifcrimenti stati stici sun·alta densi t ~ abitativa della citt~ aOlica, mi sembra~he proprio nel rappono tra quanti t ~ residenziale e quantit 6 di attrel Za ture e nclla local iu.azione di q ue.te consislano i piil evidenti Iraui specifici . Vi sono zon e Mpi anificat e M -rneglio. I"ogeu ate unitariament e- e l One che non lo $Ono "rr"uo. notevolm ente e fiU"mente frammiste fra loro ; I·;mpressionc che se ne puó trarre ~ quella di un a ci ua fortemcn te compalla perch~ interameOle ··CtYó trllita··. cial! omogcnca nei suni ra ppor1 i qualitativi (residenza co nce ntrata e grande esten sione dclle atlrCZUllu re rolleuive) . compana corrisponde Un" citt~ ro nsegucntemc nt e una forma compa tta e tunavia articolata nei suoí numer""i punti di riferimento: i Fori no n w no infijui l·unicu cc ntU). ma e ··~ntro" - d oe luogo di rottflucn13 e di ritrovo- anche iI Campo Ma n:io , lo sono le Terme (di T iberio, di Ca racalla , di Diodcziano) , i drchi. i tea tri e gli an(¡t ca tri, disposti un po·dovllllque ndl"aggrega to urbano. Nun ci troviamu quindi di fronte a un ~ntro e a una periferia tUll a all ·i nt o mo. in <c nliQ moderno; ma a un a citt ~ tutta intaa che si sviluppa c si orga ni zza dal suo inte rno. differen~ian<\Osi e qualificandosi ent ro la propri a qu aOlil~ anonim a di residenze. rome testimunia ¡·alto murO ere llO da AugusIII a i,;olare il prnprio Forn dalla Suburra. L·art koluione delta ciua~ sopralluuo in rapporloal menO pedunale. qu;ndi alla poss;bilit~ di per<"O!Si torlllosi. di rampe e di .ca le . di cdifici fort cmente affiancati. di unit1 spaziali OOn forte accc ntuazionc ddl" loro s"lu~io nc inte ,na: non solo nel callO di ¡¡..-"ndi munumenti. wme il Pamhcon O la Basilka di Masscnzio. ma anche nel caSO di amhieOli apeni. come gli st3di o gli ste ..~i Fori, veri spa1.i ·· interni Mcir= ritti da opere architeltoniehe. I riferiment i monumentali non so no quindi localizzati rispeno 311a cittl nel suo insieme -4;Qn la sola ccee1jone forse del Campidoglio. vera Acropoli durante i vari ..,coli- ma rispetto allc si"gol e l" ne. alle I,arti di un tuUO che nOn $i puó e fo~ no n ~i vuol ... oogliere nella sua ;nte reua. CerIO. le quantit ~ resi den ziali non SOno ··rapprcscnt3te·· ma csistono nell;. loro maS&a ; aWint erno di questa vengono ··$Cavati ·' i luogll i pubbli~i ~he, per aggiu tlte sueccssive e su~essive trasfurmaúoni , si organ iz>:cranno in un sistema qua,i co ntinuo oon tr~pposto a ció che formalmente non~, all3 mM$a 31'punto: I'~cce ¡ione e costitui la d"lI .. res idenze imperiali , la uniche part í ~cramen!e isolatc all"imcrno deUa ciuA. le ph' licili quindi ad csscrc riprodoUc anche all"esternu di questa , come 3ttucr~ Adriano co n la sua vill a a Tivoli. Questa immensa ciu~ non oo ndi tioncr~ in maniera direua la fasi suc<:essivc; eSSll influentt:r~ in varie epoche i nuuvi intervemi ma i suo; camtteri gcne rah non ~ no pi\, rintraeciabili ndloro insieme. La ,·ia ddl'l"'!,ero impedi quindi la ri"cquisi~iooe sia

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del carauerc un; taríoche di qucllo COmposilOdci Fori , oggi ~ pm.,ihile far<: di que sta parte di cillA -dentro la du~ contemporan ea- una parte ··ro rmalmente compiuta··. cioc riconoscibi le, ro me lo SOli O piaua San I'ietro. piazza del Pupolo . il Ca mpidoglio. tant o l)Cr fare degli e<c mpi 8SSl1i noti . Ripri§tinare perció i Fori lmperiali "d periodo della k"o m"ssima espa nsion e ( nella forma oompiuI B di allora) ~ compito archeolugieo e u,b"no insie.nc Vi ~ un problem a di asse uo gcneral .. (rileggere la loro continuit~ SenZa pre\enderne I ' unit ~) e UnO specifioo. dei sin soli monumenti che quell·u,etto COStituivBno e legiuim avano. Si traua allora. forse. di un nuovo modo di conside rare il restauro : infalti cio che Ouó·ehi"miamo Fori ( Rom ano e Impcriali) ~ la tcstimo nian1..11 di come si recul",ravano le rOvine nel secolo scorliQ e. in parte. in que.1O secolo. E sc nel Foro Romano ha prevalso il rc<:upero Mromantíco~ conallori eacanti profusi a pien.. mani e le ricostruziuni ··a rovina'·. OOme il Tempio di Vesta o quello dei C~sto r; (ma Valadier ricostrui l' ArC<! di TitO nella sua imerClza). tlei Mercati Traianei e nel Furo di Traigno si ritrova la soslan za del "tUllO edificato e pav;mentBto". ""n7.11 alcun in..,rimentu naturalistico . Si puo prosegu ire su quest3 strada ·' E. possibil c. in termini roncreti, immaginare r;CQ5tnrzioni il pi il pos.sibile complete Il dove vi sono tutti gli element i paniali per real iua rlc? C; rcndiamo conto di cosa significhere bbe , nella memo ria dei singoli e nel paesaggio urbano di quella p.1r!e di ciu ~, il completa mento del ColosSl:u. che mulli ri tengono incompiuto giA nella fase di f;Mtru7.ionc pe r ch~ cO$i lo vedono ecosi lo ··capi SlXl no··. E un probl ema di costi? Cert;,mente. ma proviamn a valutarli, a tare un programma nel tempo , CQ5i come fu falto quando si iniziaro no gti seav; due R'Wli fa. Voglio dire che quando un Mparco archeologico M_ per la sua ec ntra lit~ e il suo eno nne patrimoniostorioo. tecnioo e cult urale- viene indirizzato alla oomprensione di multi. teoricamenle di tuui. bi,;ogna fumire qualoosa di piil ··leggibilc " (quindi ricordabile) che non i IiQli repeni seienti(¡ci. (Pcnso all'Agor~ di At enc, al palauo di Cnosso a Creta, all"aharc di Pergamo a Berlino, tutti riCQlitruiti partend u da alcuni dementi cen; e tuni rirordabi li per la "immagine·· complessiva che dann o al vi<itatore: cial! ron le ricos~ fUziol\i ~ piu fadle ~apire per~hé e per chi furo no fan i. O si potrcbbcro fare ricostruzioni temporanc.: , di prova, che ri ehi amcrchbero curiO$i e appassionati; ehi ha visto, come m ·~ capit Rto. la ricostruzion c della piaua S:", Marco "el X 1! 1 secolo. realiua ta a Mal amocoo per il (¡1m . Marro Pulo ». puó intendere oome anche questi <'Ont ributi cffimc ri ,;ano moho piil direui e popolari. q u;ndi ·· indeleb;li~. di tame d e$Crizioni doue. che pur ne eostituisoono la base o perati va) . E akune de lle ricost ru~ion i vanno collegalc 3!rUSO che di C5..<e puó immaginal"l'i,o ltre la vi sita turi stica. Pcr molti le Terme d i Caracall a o I·Arena di Verona ro nO anche la ,;oppresentazioni li,iche~ come la !3;,sili c" di Ma>sc nzio ~ anche ·i ronceni o i film dell·EstalC romana. E nun ci si potrebbc in~'Ontrare al Culusscu. una volta ripristinat a giustamente la pl atea"! E pereh~ im amo non spostarc il Musco della eiyiltb romana. Uuó all ·Eu r. nci Mereati di Traiano. in modo da far comprender<: immediatamc nt c le ricO<truzion i esposte in modello rispeuo a quanto rin,anc del yero cd ~vitare co nt C"' I,or an~a m e nte che i pochi ma .-or;"i visilijto ri del Muso finiseato per di struggere i vari,akhi e plastici li eustoditi"! Infine non t possibil e considerare il ··parco archeologico·· come Un cuneo o un·isola. avu lsi dall a struUura urbana dcll"area <"Cntrale dell a eiul «"Vme I'onin,o espcrin,ent o della pe donali,.,=ione nci giorni fcst ivi sta a d imostra rc) . t n""e."" rio dare <ostan ,... 0l",rat iva a un modo nuovu di considerare il M~ntru-<:itll" nelle sue <'Ompone lHi culturali. ludichc ma anche rapp",scntative, politiche, da capitale. Se ¡nfaui la metropolitan a porta ormai. nci gio rni fcst;vi. migliaia di ciuadini in ceutro (perch~ ci ,·c niunu'! cosa troYano'!). vi ~ contemporancamente il problema di creare u" sistema faci lmeme f",ibile e acc... ssibile tra le k di dell a ral'pr... se ntanza nazio nale . provineiale e romunale (e pereh ~ no? ,eiional e) . Alludo al Oui ri nalc. alla Consulta, al Par lamento. al Senato. alta I'rovinda. al Comune. tuU; ··ccntrali'· e mngenti il p.~"o a"heologko . Vi "da nota re come luu a la ~ rapprcsc nt"nza·· dello SI;'to italianu sia loca li",ata in strunure (¡siche prcesistcnt i: dal palazzo del Quirinale. sede della presiden7.3 delta R... pubhlica. ex sede papa le. al palazzo della Consulta ...... de deH" Corte Colotituzionale. ex sede del Trihunulc della Consulta: da l palauo Chigi. sedc delta presidenla del Cunsi gl io dci Ministri. ex res i<lenza nohiliare, al palano dei Montcd torio. sede della Camera dei Deputati. ex sede d"; Tribuna1i: al palazzo Madama. sede del ScnalO. ex residenza nohili arc; con la )¡Ola aggiunt a deH·estensione di Montccitorio reali1.zata dal Basi le nel1918. Ecome tale eredit a ah]>ia condizio nato un al'P;lfc nte e fo~ _ tan, iale ·· ad~gu" m c nt o" dclle l1uo' ·e fun~ iOl1 i n... lk

vecch ie sedi. si puó dire (¡no ai giorni nostri. Gli stes$i edifici giocavono quíndi un ruolo d ivcrso nella st rullura urhan~ sede del papato e in quella attuale : anorA erRno punti d i riferimen to e di rappre..,ntazione (t~mporali e univer",li) <.Ii quella c iu ~. ogg.i (n al ionali e cin adin i)di un'alt,~ Cilla . Oui vi ~ ~ rto Uua l"Ont raddizione nOn al1<.'Or" risolla. 11 primo passo per risolverla e quello di riu scire " perimetrare la parte del c.:n tro storico di Romaentro la quale le nueve necessitit poss.ano avere earaUere di oocrenza . Questa si muuve in due dire~io ni : non stravolgerc la S!Tuuura (¡sica di qucUa Pl' T!C (e quindi dell"inileme del ...... ntro storico) e nello Ste sSO tempo dare ano dei ca mbi"menti in corso. E. il problema ddla trasformabihll deHe stf UUUfC antiche. che richiede un corrello dimensiona mento dclr:lfca e una esa tta conoscenza dei manufau i; e quindi una eap.1c it~ progelluale complc, sa . Sieuramenle non vi sa rann u nuu~i munumcnti - a testi monian ZR della '·";StO!>ll ercdit ~·· acquisita- ma In oo nferm 3 della tra~form ahilitA di una parte o di l'iu parti della struUum anti ea. L~ seconda qucstione ~ CQ5tituita dalia puntualizza:t.ione del ron~nu di ~ nt ro cilla. ni partkolare nclle cin~ eapi tali. Accc ttando . infatti . il crilerio che il CCntro cilt ~ ~ soprallullo un a calegoría funzio nalc. questa cu mprende istituzioni e aUrezzature di importan7.B urbana. territorial e e n81.ionale che s.c rvono alle mollcplici n ceessi t~ mAtcriali e ¡ntdkUuali della I"'pola:tionc della citt~ medesi ma e di \juote va riabili di populazione di " lIre citt~ .

CarlQ A.Ymonino

lstimzio ni e anrezzature. nel caso di Ro ma e per q umtt o deuo prima . sono localizzate in edifiei di importan uo nrchitcttonica (mo numenti) che amm ett o no quindi loro riu>o basato prevalcntCl11entc sul re<lau'u . Non vi e dubbio " he la coin cide n~a delle istiluzioni rapprese ntative a caraUere na~ionalc con dci mnnumenti pe rmene di ipotizzarne 1:, perman enza per un discrew periodo di tcmpo. 11 proble ma allora ~ quello di individuare le quanlit~ funzionali ·'IIgg.iuntivc·· a quclle csistcnt; e di proporne una localinazionc in edifici csi~tcnti compalibili COn qudlc qu;'ntit ~. 11 problema di'·enterebbe dif(jci le se non ~ trovass~ nc.sun manufatto compatibile. I diyersi livelli di imegraziune tra Struttura (¡sica e strunura funzion;¡l e hanno quin<li ",a le di giudi7.;o e di intcrvcnto (cioe scale di ··progeuazione··) difle re nti a secu nda s.c Ji si <'U nsideri nell" loro tulalit a u nel la luro pal7.ia lit ~ . E il rappo rto tra to talit l e pArzin li t~ non t neressariament e gcrarchiro . Si puo ri$Olverc ad e:;em pio il ra pporto tra ~entro st",iro e Came ra dei Del'ut ati O tra citt ~ politica c parco "reheologi<.'O c. risolvendoli. si riapre alla "sis\C mazione·· di tutta quclla parte del ce ntro sto rico intcreS-S;'1a d;.II ;, presenza dclle iSlituzio ni rapllrcsemati,·c. Come si '·ede gli in te rrogativi SOIlU OIolli e fu~ aumenteranno quanto piil si stud i e r~nno i sin golo casi per intcr\"cnirc e per risolverli . Ció sta a indicare che si tTatta di un problcm ;1 complc;¡,;o lil a appa_<sio nante : ro,,,,, il piu importante pe ' Rom" nel suo insicme. oom~ c~pi t;,1c e COllle ,itt~ ,..

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Projecte d'Urbanització del "Canyeret". Roser Amad6, arquitecta. lIu ís Doménech, arquitecto. Jesús Giménez, ing. C.C. P. Alfonso García, ing. e.e. p .

En la proposta de mctode de treba ll del Pla Especial del Cc ntrc Históric de Lleida , cOlTlen¡;;at el febrer de 1982 , I'eq uip (forma t pels arqu itectes: R. Amado, J . Busquets, LI. Domc nech i R. Puig), plantejava la possibi litat de fer simultanic s en cl ternps les o lx:ions de planejame nt del document del Pla , amb accions puntuals d 'urbani tzaci6 i eq uipament e n uns punt s singulars on la tram" de la ciutat histó rica h¡¡via patit UlllI degradació més violc nta. Aquestes actuacions, de ca ractcr institucional i q uantiosa in versió , es convertien en ga ran ti" i ca talitzador de les proposles més gc ncra ls dcl planejament i aquesta era I'e ina activa de control i cOlllcxtual ització globll l d'aq ucl1cs. Aix í, les sllccessives aprovacions reglamcnt il. ries del Pla s' han eombinat amb tra mi wciolls, segregades y més adelantóldes, deis sectors on es proposaven les aecions urbanitzóldores, semprc en sól públic. Basicamcnt , !'area Meet,lda -el cOTlegut Canye retocupa una posició privilegiada en el casc antic de Llcida . justament la franja entre l' alti pl,1 de la Seu , anti c nud i de la óutat romano-gótica , i I'estreta frólnja a nivell de riu que conformBl'eix dcl Caner Maj or y la Plao;;a de SI. J oa n, callal de la m:ixi m,1 activitat come rcial i cívica. El va lor posicional del Canyere t i la seva degradada sit uació actual, justifiquen els nivclls d'actuación infrastructural proposn ts, mín ims suficicnts per aconseguir dos grans ohjectius del Pla del Ce ntrc : la integrBeió de la Seu a mb 1;1 par! viva d' aquell i la rcgeneració del teixit u r b~L de la part baixa de I'eix comercial, que en el seu contacte amb la topogra fia accidentada i les pcssimes condicions del Ca nyeret, haviól expe ri mentat la pau lati na degradació de is seus darreres, cOllvertin t-se en una prima i trOil tollant bambolin<l urbllmL. El C<1Il ye rc t és un tros de eiutat nova que pretén reomplir el hui! ex istent en el ce ntre histo rie de Lleida. Es desenvolupa en bólse a tres pól rametres : e n primer 1I0c, el de la seva xarxa viaria, reafirmant el paper vertebrador del Cmní de Ro nda que volt ,11" rnun Llla, ereBnt una "via baixa" que fa respirar i origina la nova alineació de [s darreres del Carrer Majar i establint un sistema d 'accés de vianants rncc •.lIl itzat rn itja no;;ant un asce nsor que eonneeta la Pla¡;;¡1de SI. Joan amb la Seu. El segón parametre relacional amb I'estructura vi:iria , és el de la creació d'espai urba: el Parc de Canyeret, obti ngut a base de tallar el foTl pendent arrán del Camí de Ronda mitJan¡;;ant un mur andat de eontcnció i llibe rant una plata forma gairebé plana situada a un a cota prox ima a la Pla¡;;a de SI. Joan . Aquest 1I0 U esp.. i, és el pu lmó que eixampla el constrenyit eix comercial engruixin t el teix it urbil. que tamhé es veu scnsibl ement rcforo;;at pe r la creació, davant d'una part del mur de contenció , d' ull cdifici d 'eq ui pament que [i dóna una nova fa<sana constnúda a I'espai verd. E l terce r panlmetre cOTlsisteix en la programació d'una serie d'usos , de carileter diversificat (habitatge, equipament escolar, tercia ri i comercial) cOllstitu int Ull rosari d'aetivilats que recolza I'aeció infrastructural i que , cont rolada des d'una geslió que procedeix amb crit eris gairebé "topografics" (primer s'están dcsenvolupant cls usos que penjcn de la cota del Cl.Imí de Ronda ; després cs desenvoluparan els que donara n activitat al pla de la Seu), sera la millor ga ran tia de la vol untat i de les possibil itats d ' una ciut:1I que busca trobar I'equi libri en el lI udi de 1,1seVII identi tat historica _ Lleida , juliol de 1984 .


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EL CENTRE PER A CONSERVAR EL CENTRE


ijón cuenta con una estructura urbana privilegiada por la fuerza topográfica de su asentamiento y por la fortuna de un Plan General sapientísimo que en 1947 trazara el arquitecto Valentín Gamazo. La estructura del finaf de la isla de Cimadevilla donde se estableció el casco más antiguo, es decir, el istmo sobre el que habian de converger el abanico de carreteras que a los distintos angulas del hemisferio convergían sobre su centro, permitió las primeras soluciones de crecimiento urbano a través de los

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esquemas simples de plazas y manzanas rectangulares de los siglos XVIII y XIX. Fue primero la Plaza Mayor, montada sobre la puerta de la antigua muralla, la que dio lugar al primer foco de expansión, con el eje de la calle San Bernardo sobre el que seis parejas de manzanas se le adosarían enseguida. Sucesivamente una pequeña constelación de plazas más o menos rectangulares , 6 de Agosto, del Instituto, Italia, José Antonio, hasta la gran Plaza de Begoña, fueron el mecanismo habitual por el cual se añadieron otros grupos de manzanas, engarzadas

sobre la continuidad de los ejes longitudinales y centradas sobre cada una de ellas . A este primer mecanismo , de poca superficie, que saltaba el estrangulamiento del istmo y empezaba a establecerse sobre la tierra llana, se añadió ya en este siglo como disposición urbanística fundamental un esquema radial y convergente que posibil itó efectivamente la ocupación edificatoria de la llanura y el funcionamiento circulatorio de la ciudad moderna , permitiendo la expansión definitiva de aquel pequeño núcleo.

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Fue precisamente Valentin Gamazo quien en este plano que se cumplió de manera prácticamente sorprendente establecería las directrices fundamentales que habrían de pautar de una manera definitiva las bases de ese crecimiento hasta nuestros días . No tanto porque el Plan haya sido observado con fidelidad, actitud que desde luego no fue el caso de la administración gijonesa, sino por cuanto el acierto fundamental de aquellos trazados en la colocación de lo que serían las directrices de ordenación de los distintos sectores del suelo. ha demostrado tal fuerza su acierto que indudablemente cualquiera de las trazas maestras que hoy reconocemos en el tejido construido de Gijón , hay que reconocerla originada en aquel dibujo del año 47 que , sobre terrenos todavía virgenes, supo reconocer el sentido lógico que debía adquirir una posible geometrización de la topografía . . El Plan de Valentfn Gamazo se monta sobre 5 brazos fundamentales que articulan lógicamente 6 sectores de ocupación. Al oeste , la gran traza de la Avenida de Galicia y de la Argentina soportará sucesivos trazados ortogonales : industriales más tierra adentro, y residenciales en los barrios de la Calzada y Natahoyo, pero en todo caso dando soporte a una urbanización relativamente distanciada del centro urbano. Aquella traza fundamental-el acceso a la ciudad desde Avilés- ha sido el punto de apoyo indiscutible como único criterio de ordenación . El segundo brazo será la propuesta del eje de accesos ferroviarios del sur, que sobre la Avenida de Portugal y sobre ellfmite del ferrocarril a Langreo, organizará el canal fundamental de penetración al centro, que luego fa autopista sancionaría como cauce principal de acceso al centro urbano. Dicho trazado actúa también como línea divisoria entre el gran paquete industrial al oeste de la ciudad y el desarollo propiamente residencial del centro urbano a su derecha . El tercer brazo es la traza maestra de la Avenida Fernández Ladreda y la carretera de Oviedo que como eje rectilíneo ha enhebrado los distintos ensanches urbanos descompuestos en tres tercios que eran sucesivamente separados por dos rondas anulares . Esos ensanches eran limitados al este por la Avenida del Llano que franqueando inferiormente el espacio libre de los Pericones, constituía una propuesta de nuevo eje emblemático fundamental por su anchura y por su posición respecto al centro, orientado axialmente a la Plaza de Begoña y que al llegar a su extremo sur se descomponía, pasado el Cementerio, en un compás que abrigaba las primeras rampas de Contueces. El último brazo, a levante, atraviesa los ensanches burgueses rigurosos montados sobre las calles Menéndez Valdés y Uria. Dicho eje arrancaba de la calle del Marqués de Casa Valdés y establecía la continuidad con la carretera de Aibadesella hacia Villaviciosa y Santander, organizando todo el futuro crecimiento residencial más digno frente al mar, en la playa de San Lorenzo y también hacia las zonas unifamiliares de las costas, la Feria de Muestras y la futura Universidad Laboral .


Ese mecanismo de abanico, sin embargo , tenía su fuerza embrionaria en el trazado importantisimo de la Ronda Anular Que desde el antiguo puerto, unía en perfecta geometrfa la Plaza del Humedal , el anchurrón frente a la carretera de Oviedo y la Plaza de Begoña hasta la de San Miguel, dibujando así el perímetro geométrico de la primera ciudad antigua. A modo de nueva muralla esta Ronda era el mecanismo a su vez de puente y de distribución mediante el cual soldar la nueva ciudad. Pero sobre todo era esa Ronda el instrumento Que hacia posible, por su gran dimensión , su geométrico y continuo trazado y su tan central posición, Que los cinco brazos sobre los cuales habla de apoyarse la extensión de la ciudad, llegaran a coincidir en modo efectivamente solidario, interconexo y sin embargo no congestivo. La clara resolución planimétrica de ese semi-anillo Que abrazaba el mar en los extremos y Que distribuía como primera Ronda los traficas de la ciudad grande, fue desgraciadamente solo ejecutada en bien poco. SI en cambio la ciudad atendió al acierto de las cinco directrices fundamentales y en buena parte también a la intención de las rondas intermedias Que el Plan establecía como travesías de esos brazos. Pero el futuro del funcionamiento del centro de la ciudad Quedó siempre más condicionado por la ineficaz resolución del mecanismo central y permitió, en los años venideros, establecer las excusas para sucesivas modificaciones de trazados. Incluso algunas propuestas de intención mas general, abandonaron el intento de hacer del centro urbano el lugar a la vez capaz del uso ciudadano y del tráfico, y tendieron a la ilusión idealista de expulsar la circulación a la periferia para entender el centro tan sólo como un lugar de penetración secundaria. Esa ambigüedad fue la Que llevó a los cambios sustanciales que como concepto circulatorio introdujo el Plan de 1972 . Exactamente lo contrario del anterior, no sólo en su concepción del trafico sino en el valor cualitativo de sus propuestas, empezando a reutilizar en modo contradictorio los cauces y directrices que el primer plan habia establecido, en aras de un entenrlimiento de la estructura urbana completamente distinto y que diez años más tarde, de nuevo, se ha demostrado equivocado. El Plan actual del 83 se plantea sobre una ciudad Que tiene efectivamente algunas de sus leyes morfológicas de trazado fundamentamente acertadas. Pero en cambio resulta ya más controvertido lo que es el cuerpo del tejido construido, y la prolongación de éste respecto de la topografía municipal , así como el entendimiento de la estructura circulatoria en relación con la disposición de grandes usos a ella conexa en muchas áreas. Respecto al problema del trazado, la respuesta actual del Plan General de Gijón es una hábil solución híbrida que intenta recuperar gran parte de las leyes fundamentales dellrazado natural de la ciudad, Que hay que reconocer corresponden a aquel primer Plan, aunque también se ve comprensiblemente forzado a aceptar gran parte de las previsiones establecidas o de las obras ya efectuadas de acuerdo con el Plan del

72 Que se revisa . La comparación de los tres planes entre sí da idea de esta historia por otra parte lan representativa en su contenido fundamental, de lo acontecido en muchas otras ciudades españolas. Se pasa de una primera idea de trazado donde la gran vialidad viene proyectada sobre todo en cuanto necesidad de la expansión urbana, a un segundo plan en el que se invierten los conceptos al considerar que son las necesidades de la mayor vialidad exterior los que producen las grandes vías urbanas , con lo cual ésta se convierte en un

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obstáculo y un cíngulo del crecimiento e incluso del uso interior de la ciudad existente. El tercer plan , a su vez, es característico del momento actual en el cual los datos anteriores intentan resumirse en una comprometida sintesis. De algún modo ciertas v fas se etiquetan de elementos ciudadanos fundamentales , como organizadores de la trama y de las directrices de la edificación y como espacios públicos cualificados, y al mismo tiempo se intentan hacer compatibles con las exigencias de la ingeniería circulatoria Que por vfa legal , u otras veces por vía funcional,

se imponen como condición casi exterior a la trama urbana. En este sentido podemos ver como de los cuatro cinturones fundamentales con que se montaba la estructura mecánica del Plan del 72, la propuesta actual los reduce prácticamente a uno sólo, el cinturón intermedio, también llamado Ronda de los Camiones. Desde el puerto industrial atraviesa la salida a Langreo prácticamente por su punto medio y cruza la ciudad por donde ya el segundo cinturón de Valenlín Gamazo se trazaba, hasta llegar de frente al parque de los Pericones y al

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el Plan resuelve de manera poco convincente su continuidad , buscando la entrega a una ronda exterior de la autopista. La idea de solución en T se evitaría si precisamente la Ronda de Camiones mediante un mecanismo

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suprimirse. Dicha Ronda Exterior, que aparece con relativa indefinición, como si se confiara en que la autopista nunca habría de existir y en su lugar fuese conveniente trazar una via de cornisa de carácter menor, establece sin embargo una traza de cierre y perimetración octógona del casco construido, cuyo acierto en principio pare ce difícil de aceptar. El Plan reconoce igualmente el carácter de la penetración de la Autopista del Cantábrico sobre el eje del antiguo ferrocarril de Langreo hasta las nuevas estaciones proyectadas en la boca del centro urbano propiamente dicho, Para esta situación extraordinariamente atractiva de la planimetria de la ciudad de Gijón se acepta la idea del plan del 72 aunque el gran canal de acceso que acaba penetrando al centro urbano, en buena parte se reduce en el encuentro ortogonal con la Ronda de Camiones y se ladea disminuyendo progresivamente su capacidad hasta entregarse en los andenes de la estación de cercan ías. En cambio el Plan es extraordinariamente radical , innovador y hay que entender oportuno, en la recuperación del orden geométrico de los trazados, alguno de ellos sobre la base de elementos urbanizados existentes o de antiguos planes de sector, pero que frente a la absoluta indefinición formal del planeamienlo inmediatamente precedente, repropone una imágen de la ciudad construída según unas leyes formales de composición ausentes en los últimos años , y mucho más en consonancia con aquellos primeros planes o con la memoria misma que la ciudad tiene de sí misma en sus barrios tradicionales. El establecimiento del nuevo barrio de Pumarin con la creación de un gran eje, importantísimo , ortogonal a la Avenida de Oviedo que engarza por mecanismos de plazas y manzanas regulares los distintos poligonos existentes (Nuevo Gijón, Montevil y otros ... ) planteando leyes formales de escala superior sobre las cuales referir estos elementos a un orden urbano general , hay que reconocerlo como un éxito de trazado de primer orden . Máxime cuando éste se complementa en continuidad con un enlace ulterior que establece dos nuevas directrices igualmente básicas de la ciudad; la formada por las calles Dorotea y Panamá , como conexión de todo el sector de Tremanes con el barrio de la Calzada y con la Avenida de la Argentina, y en segundo lugar el potentísimo trazado que como nuevo eje en la parte más poniente de la ciudad, enlaza el futuro parque de Tremañes y d istintas unidades de urbanización y residencia hasta formar un gran parque deportivo en su extremo noroeste : donde el enlace con la carretera de Avilés y la v ía de ferrocarril marcan el lógico final del tejido urbano edificado de ese nuevo barrio, y a su vez del paquete ya muy consolidado del sector de la Calzada, sin necesidad de cinturones. Está claro que los mecanismos de diseño de esos nuevos trazados tanto en Pumarín como en La Braña como en T remañes no son necesariamente sofisticados, yeso seguramente es lo que la ciudad va a agradecer. Que veamos en ellos no tanto su invención plástica como ejercicio planimétrico cuanto el acierto de sus directrices fundamentales puestas sobre el territorio. Menos importantes en cambio pueden ser ciertas anécdotas sobre ejes oblicuos que aparecen en algunos de los paquetes programados, o rotondas terminales de paseos, o itinerarios peatonales excesivamente prolongados y alambicándose a través de incidencias urbanas demasiado variadas . Ideas formalistas todas ellas extraídas


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~., quizás de principios de composición a otra escala y para otro tipo de elementos, y en las cuales difícilmente la ciudad reconocerá una ley válida para su construcción. La rapidez con que este Plan se ha efectuado y la preocupación técnica de sus autores por la honradez estricta en el significado de sus propuestas y sus trazados, hace doblemente interesantes los aciertos que de una manera evidente este Plan introduce para la buena construcción del Gijón futuro . A posteriori este Plan ofrece una imagen de collage , que resume la

experiencia de su elaboración cargada de intenciones cualificadas, pero donde también son frecuentes las incidencias y las denuncias de imposibilidad . Esa doble condición adquiere valor representativo de la situación a la vez muy ambiciosa y muy prudente en la que se debaten los esfuerzos teóricos del planeamiento municipal en España ~ A

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Los problemas de la forma urbana:

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TARRAGONA, UN ENFOQUE TELESCÓPICO l Plan Ge neral de Tarragona de 1982 se presen ta con un énfasis singular en la composición de la fOfma Ufbana . Parece que tanloel método de e\aboraci6n del Plan como los criterios para su ejecución atiendan prioritariamente a esa idea de regulación geométrica de la planta de

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la ciudad que compone su form a según leyes que la hace n vi-

sual e intelectual me nte comprensible. Sus elementos de composición son los clásicos de la dudad de la primera mi tad del siglo XX . Las avenidas , entendidas como ejes geométricos y como canales principales de co nexión y de image n. Las manzanas , como unidades tipológicas perimetralmente regulares en donde la edificaciÓn es constante, e indirectamente se suponen ho mogéneos el uso y la densidad. Las calles y plazas meno res , como elementos secundarios de articulación de los tejidos constru idos, y como cosido de las manzanas y las circulaciones entre sí. El cusca antiguo, con su propia ley de formación y la voluntad de permanencia , de la que se derivan las características no rm as de protección y respeto. Y, en dcfiniti vil , unosórdenes de crecimiento basados en la prolongación de los e jes y en la formación de unidades semiautónomas , pendientes de las direcciones ca rreteras de salida : barrios industriales, barrios residenciales autó no mos de baja densidad , o barrios precarios de formación casi espontánea , y que constitu yen asfmismo bolsas independie ntes del casco urbano ce ntral y conectadas al sistema exterior de carreteras sólo um bilicalmente a través de accesos únicos. Este es el orden del sistema urbano que el equipo se encuentra e n el momento de in iciar el Plan como puede apreciarse claramente en una visión aérea fotográfi ca del estado de 1:. ci udad , y este es el lenguaje y los elementos morfológi cos con los cuales el equipo va a plantear una resolución principalmente compositiva, y a través de ella funci onal y jurídica , del suelo del mun icipio. E l Plan resulta asf un ejemplo de bue n acabado fi gura tivo donde efectivumente la composición de esas unidades urbanas básicas, plazas, calles, manzanas y grandes conjuntos, en relació n a la topograffa y al sistema viario terri torial. se resuelve con perfección académica y condaridad muy poco frecue nte. Ya a primera vista bie n puede decirse que este Plan es paradigmático de lo que son los actuales esfuerzos para recupe rar los proble mas de la forma ffsica de la ciudad. Al nivel

más general del planea miento municipal se obtie ne aquí una muestra sintomática de un enfoque que podrfam os calificar de telescópico porque la ci udad es analizada sobre todo en sus partes y por ello a una escala de tratamiento cuyo inst rumento de trabajo es el 1:2()(X) ó 1: 1000 . Es, además, también a esa escala donde se pone la defin ición de los elementos , sean los órdenes de calles , los ejes de composició n edi ficatoria , los bordes de topograffa o los vados intersticiales. Temas propios del planeam iento parcial o de lu escala de composición urbana o , mejor, de la escala de composición de piezas urbanas y que de una manera acumulativa son formu lados según principios de articulación sucesiva de esas partes hasta conseguir una estructura general no necesariamente unitaria pero sí cohe rente o , por lo menos , no con flict iva . Ese mecanismo, caracterfsticamente arqu itectón ico, de la composición urbana y del pl:lIlcamiento físico cs elaramente una opción alternativa a los otro intentos del planeamiento actual que con otras ventajas y otros inconvenien tes se esfuer.lan en esa búsqueda por encontrar las leyes generales de la forma con que o rde nar desde la autoridad municipal las grandes ciudades. Parece que efectivamente la escala prioritaria de atención haya sido la intermedia , la de las 20 Ha. existentes o de las 50 Ha. previstas, la del trazado de los 2 Km . como máximo , y que se confíe en la existencia siempre de meca nismo de e nlace o de separación sufici ente mente válidos para asegurar a ese sistema de piezas un buen o rden conjunto. En el caso de Ta rragona el proceso de dise ño exhaustivo a que este método naturalmente conduce . parece haberse desarrollado con criterios particularmente simples. Por un lado , un a idea tipológica de la ciudad que tendería a prima r la homogeneidad edificatoria de cada uno de los barrios como unidades morfológica mente autónomas , y que viene expresada por el tratamiento efectivamente igual de las distintas piezas, en lo que podrían ser las unidades urbanas consid eradas. Se fo rmu la pués un conjunto de claras correlaciones. E l predominio de la manzana cerrada e n muchos de estos barrios, cuando son de o rganización compacta. La composición por grandes ejes visuales rectilfneos, enfatizados por elementos term in ales mon umentales, cuando se trata de polígonos de edificación geométrica aislada . El diseño de eleme ntos te rminales, de remate , en los bordes y fro nteras de los distin-


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Imogell d~ll'lml

dr 19ó(). de I"s orq'ÚltxlOS M Ollra,',j y M "tlOl MOllaste,io. J¡"'IO co" fili O c.s'IIIemática mlificaciól/ </"e acompatlabD e¡cogu o.das pre,'isio~s de saelo. ISte Plml fijó el/,ollldo dr 1" y"rirlllte de 1" C<lrre/all <le Ilar(e/Ol/a, que: ,eco"tXla la uf"'/lJi6" tle la ,.;"" ,,<1 l'ivQlu"doSQbrc I~ ¡>Ial"

ci',ulu,.

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Va/clldll. Reus. L~r¡'¡" y /j¡m ·c101"' . El (¡¡·el<)

,."'/¡tll dc UaS ("arrelt"aS

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tos paquetes aut ónomos y exteriores a la ciud"d cent ral. La resolución de las dificultades topográficas por medio de su gcomctrización en forrna s ci rcul arcsocurvi líncas. E l aislamiento de las piezas de ciudad-jardín más informales med iant e grandes masas de bosque o de ;¡gricullura libre, in tentando enfatizar su entendimiento visual curno composición territoria l a gran escala. El refu erzo de los ejes circulatorios princi pales con el énfasis visual de las plantacionesde árboles ali neados en su mismo sentido. Por fin , la image n vol um étrica de la arquitectura en la parte anti gua de los cascos donde se aprecia la valoración mon ument;l l de esas partes de ci udad precisamente por la predom inancia, ya en su mismo plano, de la geometria con que se construye n respecto a cualqu ier otra prcsencia figura tiva: ca lles, plazas, verde o zonas libres. Ese mosaico gráfico, así defi nido , bien puede recordar algunos de los mejores ejemplos dc planea micnto urba no de los afias 30 y 40 en España y en otras ciudades del mediod ía y del cent ro de Europa donde la composición fi gurativa ha sido importante, sobre todo e n la tradición france sa y en pane alemana del Sladcbau, apoyando sobre esa simplificación tipológica del proble ma co nstructivo de la ciudad que tiende a tratarla por áreas homogé neas y que a pesa r de su simplicidad sigue demostrándose en ese caso con tina virtualidad efectiva y válida . Fru to de esa simpli fi cación, que podríamos llama r ti pológica, el Plan de Tarr¡¡gona aprovecha otra simplicidad básica cual es la de encontnlTse con una estructura urbana todavfa cla ra en [¡l que el sistema viario puede se r reconducido a orga nizaciones forma les elementales. Si mplificación , hay que decirlo, que no solo es un dato de partida sino un resultado de la inteligencia del equ ipo planificador en su reconocimient o y cn su depuración y que en todo caso se ría condición deseable para tantos y tantos planes en los cuales la previsió n del futuro y el enriquecimiento de la ciudad ha pa recido tener que parearse co n la progresiva confusión y desmantela miento de la simpl icidad o riginaria de los asentam ien tos urbanos.

G""..,1l1 de O,de""ciún

¡"'I'''''''¡'¡'''''''''I<"lIbiw'¡". la convirtió lJ IJIU en ti

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la dudad 110 ha ("",elido

e" ces;vos ..rrort'S 1/; d~sm,mes treme"dOJ. Lo c" ..1es d",,;, m"cJ¡(sm'o ¡>Ma lit, """,ir",;o que "~s d~ d ",jo )0,,/80 hu ¡>"~,,,lo.I.. JOu 110.()(J()

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TARR A OONA

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rdmi"" C<,"'¡>"I,·,... i" '~n,icu. El "eí",/(} de los Iro:mlo.• dce",ellsió" ha esll,b1rcido "'laS bll$~$, a

,·eres escusus. u '·'·ct"5 ..",·,·si,·us.¡>ewsiemp,~ ¡Ulul""'fl/ll,lme"le ronu/"s. soh", lu>" c""I~s

d ",,~imielll" .1 ..

• El 1'111" ,le R""'óll S,lIas. afilia/es tle siglo .

e5/Ubleció rI mm"l" del ce"'", ac/Ual de la ,i"dad, m /0. unió" del ",J(./eo

histórico co" la poblllció" ¡,no/,·"I plln/O.

• El dib"jo de lAlum/e de 1802 es 'm" " escripció" ",u y Jigllifi(lIIiv.. del singlllllr súiu de Turrugollu. /.... cjwfatl m""",lIod" se " "tie"d" hlleiu el pllerlO. d""d.. .,,,,onCe1 ",is/(a soto I'equetlo "lideo ,/~ I,e.cado'es.

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• Ftllo/,I",,,, "~Tt,, <I~ 1" ti",¡",1 d" Tu"ulI ..ma f" 1" ,,,'''mIM,,,I.

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ro" "vwmfi,',,'r a/ r"lro u,buno """",,/, el co/", blanfll "Jlrjal/l.1 cara"'rrf~lic,., tI,,1 "u~vo ¡'M"tlO, 10.< pir!!u u ,IHin"l,ludwdas " S" (rulll , Es 0111 tlo",l.. 111 propu""u f/poIÓgieU busca lodo la '''Iull/,illad 1 rom¡nu¡dad wnw p'mn(fflIQ ,'in"tlu I",dldonalu d, 111 cI"dad 1 doml.. "n rambílllo {omtlJ€ióTl dtl g,a" sUlrma ~,'u, 1o ,ts"I,a la

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,'iaUd",¡ I'TOI", ..sl<I~" d l'lml dr /973 y (uyo ,cdimrmlO"lI</o " ,,"sul"ye '''''' <Ir 101 ~sf"r,UM <1..1"",,'0 1'1"" , • ViJ/u ue/Uul ,Iu<l, rl pu .."O eomndal .. 'mblSl"u/, "'" el bumo JrI ma" ti "nJ""th~ /a ,,,,dall /oiJIÓ,ka al {omlo (F,"o, r..;,.,jts ¡'::Sp,,,¡oIn).

"'011""'0,

tOlllribll~ión mÁl

In"OI'"do,a, • • E" 101ulrrmosdtl l udo I"bu"o, al~ mumll li"" d" 01H:,arió" " " "lla ya 11/<1, Jif/c"lum" I./l.' I",zul rxÍl,rlllrs tlr /" .. i"lidllll, ro"slmidllJ cm, Iv wldrnui<lv,l" s" car4cI~' fo, maUu.do, dr , dificadó" , ,rsII .. I/us wtJ,.. ti v,dror I<JlwlI,df/co <le lu ",ulidud ;,,'ul, w" <Ir 1I1/is difldlslli«Id" " /Il vol''''lml gt'o",,,,¡,u'¡o,o ou /u I"]ldt , ..gll/U,ilOCió" u,bu"u, t 'l nl«U"Umu a, sucaivos du .. IOI y .u arc:ru "u.,los 1I(ffI,«t rr~tido JIII con mu]lO' d.fitultud <'TI alg,mas wluciot,t'S .. TI los "->.",.."".s dtla r;u.lu<l,

• • • E"I" uma /",/usl, ;a/la a/urna" ,i" ,le plc'~as mucizus 1 IItnU$ ..~ d .. nu~~o ../ m«""umo ,Ir (On,pruieid" po' u"",~,,11I tI~ ~5ra/0 d~ lo '/"" tlntl~ ..1P'''''O ti.. "ula ¡ipoIóSicCJ 1 ..tll{lCtlw ,io no 1..",1,la s..mido o,dma" ,Sitmp'" 11 lo la,so d .. Iodo d pllln d .. Ta"axotuJ "" d rmW" lTala ~ffllajll dt m,Wl'tv"n "TI,., etmdi";(m .." ti" dmsitlad , .. Iol¡" am..m .. bIl¡lU, ronwdas r" , ..amo a la o.r:upacióTl d ..lsu..lo , ..TI c<IOmo a la dtmidad propium .. ,,'r hubi/urimilll, ¡'~fU lIu,umiuj""1II ('O" ti o, dr" elrment.,¡ dt la rSlrunu,~ u,b(mu 1 las ru,urlr'úlicas ,r/(I/;,'ulI/r'lIr e/ams ,11' ,,, J"uliJutl wp0S'4fita {u",I"''',mal d,l munkipio, ha htchv "",iblt ..1 IxilO <Ir " " lI1,canull1odr p/allra",i..",o ba.wdo "" /a co"",,'u ",;Ii:oció" d .. wmposicÍ<JtIts

'¡""''''''lÚa tU)'''' WIIJ«IU'IICUu .JOII

ron«idlU]I comprubudas,

1:;11,1""0,1.. S&I""'''1 G.." "",/.." Clasificación dd S"tlo Jtsl"CU ulgu"as Jr las g,undrs opdo""" d ..1 UCIIIU/ pla",~uml.. ,,/{). 1'0' d .. P'OIl/O la I ,a" im/>O'/'"lciu ,1.. las 6,tf<S dt s" r/o I,b,.. , ..sculua,., m b""tuJ ,1.. 1"1 u"lig",a t uli{"'il€ionn to",O zona II,bro",:ahl.. , SO" lasd,tf<S <1, (ffI'q"', 1110"", al,,",I.. ]1 11 lados IIr lu u"'''I,iJlu, las 4"as ,1.. httnl" ¡,m,o ..1 ,lo FruflCt)/l "or",.. I"'''III.. m Su nrtl,gt" ,Ir,«ho, asl ..oma <ltl ,,,,,a, ¡''''UJu fa Un¡" ..rsidad Lobu,.. /, ¡'~ I" ..,{"..;:o d .. W1CU.tlO a s,a" .."colll d .."" o drl su,..ma o'lurlo u,bro"o (a,Mlrriz., u"o d .. 101 objtti,'Os dt tSI.. I'/a" 1ts si" d"du ""U d .. s.... K,a"Ja aIX1f/uci"".., lil fU/11m d .. lu d "dad, E" Q ' t ",is",o pla"o J~ lu lu pro/,,,, JlU drl siJlrma prl",a,io ti" "'al, 1""..,il" .." ..1g"''' u,co q'" fo,,.,u la Ilu'ttlu"a, Valc"eia, la ....riaTII.. o p,ime, ci",",Ó", -<'",as prime"". ,u"'P""/iIO,IIII1,f'lur w"~,, ..,, {,tfllr murl,imo, )' IIIS '1111' ,adra" po, ,IN,á$ 1.. d ,,,/arl ~11t1" ya cOIm",I<I<lS- , 1.. ,.,ul",,!:u r",zu"tlo el ,lo y IIIru,'es,,,,<lo IU$ h"eTl"5utljlllrl<lJ. y lu",hi~" lu w "u i.,tlII""i..l , 1I,~g" u ' " ,'rz la rurrrlr' u de Rtus ,""rOl",a",t ({>ti la "" I"pu'o, ¡';S,u ~SI",CI" ", /"¡""";U, rr< /"',,'" r ...."/tIrri<l" 1UIW' u",f,io'''1 /,I"" ..{t".i",,'uJ, St '(U¡IIS/~ , rll"d endoJu "nel"" u Job, r 'o<I" ul ""~U' ti bu"i" tI,l ,io, y r{«Ii,'ummlt u II1U/Ufir .. JII am;s"o Ir~ 'ado no II,bu"o al arom",e, la ,Ir V"lrTlcia, I""u, (" Sil IIIlIa" h(l,i~onl"li~u,. .. ,TI tI""t"rmTO ron /u uUIDpÍJla. C"", bia mi Sil ru,lk,ud.. r", lurd" d .. ,o"tla fXlUio, porel,le uIIII ,,'ku ,'a, ia",.. o ,I"sdobl"", i..",o ",bu"o tlr 1" gru" ";IIli,I",I'n, ;",r;ul. El I'lun propo"t, rnc"",bio,lHro vIII a .. Ronda ..A/trio, tI..s<lr la QIIlt!d" clasi{traJc, a J .. Rt ,,{.. , ..TI ,0fW'xi(m COII/Q ,'la d.. SIl/u,., t " gu,zallllrtalmt nk /osbu,,101 d .. To,re{or/Q. r"rbrolu ZOIW ¡"drnlrlll1 dr C/U/dla,.".." )' Ulrll ... ,..ur ti tlo /oUSIQ 1M MI"al", bu"ios d e .~I/",/'.." 1 Salll/'a" /""a u "a," $Oh,., tI,x.s1l obU,ud" '1"" /" lOfHJg.U{i'U J,fi"e ul "0'1' tle 1" cittdad ,,,,, ,,,,,l/ull,,, Es "~IU (s"" ((,,,a dr sfgll"do unil/u la 'IUt ¡vj'lirn .. ellulTo b,u:,n ,'ulkulu 'Iu" hub,4T1 d .. wlU'IIIIII; 1'1 '~'I "l'ltlO dr la o,gm,/:arió" (¡',t u/alO,ia del J"elo ptri{hiro, Q"izd la "uridud dI' Iru,udo a .. "Sol ,'''111'0 b",~().I' "" ....U tu.. /"g,Ulla y ul'a"'ztu"~,, "{Ulo ulg,m <IJ amhiílat,l"drJ t" la ,''''por/a"ci" ¡,mm"rlllr ,trOll(l(ltIU ..1""~ , ,o aect,'" r/i,tCIO u lu "u'uI'iSII' /w'flmu,g.,,, Jarcho <1..1 F,a"roll, hoy wtl"v(" ¡"ex;neme" f" r/ ,e{urzu",imw <1.. In co..exió/1 ,Ir la (ar,,'na ,1.. RtuJ (O" lu de Lhi<lll" I,u,'b ti,. """ pl..:u lIe ",«'"" {le"dó" 1 d.. lu .. " ..vu v;"lidua en lu "'u'!te" ;:q"icrda d ..1 tia, lA .'oIu",ad ,It ..vltu,el paso po' lu plu:.. Tarraro y po' el d' .... ttlll,,,/ I",,{';rt; ( o'/de,," "" cJt /,u z",lo I"'V ti.. aIIlU"" ,.,,,,,"u ,r"IIltu "d,,,,<I"III.. c,,,, 1" l"r5t"e;a,an Im po"a",,, ,1..1 p"'m,, C",,,,,(m O 1M/USO d, la U"'OPUI" romo ""..{tJClot d~ urlkllllldO" dr esIU <lQJ K,and.." ,1ir«1,lrn ",,¡'¡orialtl, "',, (u",bío In ron{usi6n de

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nudos y /U sohreah,,,,dotlciu de 'rúnsilOs<{Ur esas

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plomee"., meaj'lI! peo, co" las ime"cümes murfulóK;ea$ y de Ir!,lomi..,,1O ",bailO q"l tl l'/M' plumea m 5 " $ doc"",~"'o$ de 1'1'",e",,,;,,"'o y m uy es/ndaleme en ..ll'Iu"o d .. ComposidóII Morfológln•. Si COlUraslamm ('11'10110 d .. Sislemas Gmuoles y Clasljieuc!ón del S"do ro" d 1'1"" Gmerul ,'Igt",e de 1973 ud,'erlimo> /W, ,ma pur/t'las 'ul,mes ¡lees/e /M,wfo I"",,'''e esq"e"''' primurio, quiz6 exugerado, y ul misma li""'po ..1esf"alOsim/I/iJkodor I/"e efremu lu p rOI''''''1II ''''11'0/ >obr.. "qu~/I'la" O.." em/ ""tig''''_ Eft·e/I",I"''''''''' <1.. lIu gm" ,/mllo /aritori«1 «1 modo de las gra"des s«permullus unos 6() de g .."eolol/lo ouglosujo,",', y d .. "q",d!tl <llIIlgl'" ide" ,le e~<{I,m,,,

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di,ec/u, erUe"dillo cOmO $0¡KIrte ¡"fmestr"a",.,1 si..ml"e ru rx ct'so. doude <"<lh,lo I"eg,m/llrsr recuad'l el t-5tilo de 1'10" de ¡"f'OeSIrUelllras dd A,eu M ..twlmlit",ra de 1J",ctIOf'", sr Ira /1115111/0 11 ""Illitrlru ,o"dll illd,m,i<ll <{ue e" ,m w<ld,o de sólo 5 x 5 km_

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Plan General de Ordenación Urbana de T arragona_ Mayo 1963. Lluís Cantallops, arquitecto . Enric Argullol, abogado . Joan Clavera, economista_ Joaquim Margaleff, economista. Lluís Mestras , ingeniero de cami nos . Estanislau Roca. arquitecto. Miquel Simón, arquitecto.

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<'U1"l"md",lu IIJ/ulidu,1 del fllllltOsislf'/'<I, rcduÓ"."d" osi el .1mbito pr~cedem" <1 su tu'Ct!,a parle. [Je aquel/u búsqueda de la supermallUlna de km$. cuadradm $ólo quedun dos o m ód,dos i"dus/,iales y el ,es/o del ~squm,u se somete sob,e todo a la b.isqu<'Ila de lu bll~IIU eOllecrividad COII el casco II,ballo cemrol y 01

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",ism" .i"",/JO u ,ma sol"dó" co"fo,t<lb/~ de '" urr<t>'e,'<lmietrlo sin p",ble"",s.

Sin "mba,go, ../ c<I,I,hio md> espeClaclllo r. ull" siem/o d .. menor ,~pucusi611 es"ucmral. es 111 IIegutil'u 01 p,oplle5/O desvl" del cUllee del ,(o F,llt,coll I/lre el l'lu" drl7j w,,/rmpluhu y sob,,,. rtlJ" mU'Ke" aballdO/lIldo u".b1ec(o 1" emrod" principal a/o ciudad. La "Ile,'u itllu de 1"''''/0 que tl l'/(", armal p,opone. dcsc""'/I""C el oc.u,oI m dos; el ~ieio. IN/m uso eiududrl1lo y tlepQrri~o. sepur<tdo del m'e"O Plinto i"dustrio/ prteis"mente ",,,diam.. UIIII " " " "" ,Ie$m,bocadll'u artificial del Frollco/I. M'U Ilropll~SIU ~a /iguda a /a defensa decididu del mamc"i",ie,,¡o i,,'ollgible <1el aemul C<luce y co" ello de /m " SOS ugrlcolMde SI.s /IIúrgr"es y del sis/ema i"d,<s/,Iu/ y fu,m'iu,io ui't~nte y, e" cm,ste<t.."do. <I<{lltllll ide<l ,/.. UCCtSO fU"'/(lme"'<I/ sobre rstt· cm.ee f'1 cOlluió" direclu co" la aUlOpista lie"e q"e mfrlr modijicad""es. M quiw ue segulldo aspeclo UIIO <1.. 1m menos $a/i4u(lO';os , ,'ti u/Ia,ie"du, de 1.. p,OpI.es", de e.t, uclltro que rll'luII plun/ea, I'",cisam".,,/e 1'0' lu umbigfledod y red'lIIdm,cia de"," tr.. za. Su jc,arqu(a, des,/.. t/ p"'''o de ~is.a ,le lu contxióII pa,ect i",lisw/ihl~. pe'o si" emburg" " o "e Irm/ue.. "" MUSO al sis.ema ~ecu"du,;o II,ba"" p,,,piumente dicho, sino qu.. aparece solume",~ como "ill de ~~,"icio im/us"ial y de grall co"exiótl eOll los sis/emas de ('arrtlnas ",Idom,les. En rO"$('(u~ndala on/e""('ió,, c;'uladona precisu de ",cca"ismos i"di,ectos. eom o ~I/I,im".r dm,"ó" /u ro",/a illlerior yo exi.•"tttr, paro ~Of"I}/tlar la "'Itigll" t"wesl<, (A"~II;'¡<I de Hamó" y C"j"l. O....".rul Mola y A"mida ,1" M",ia C rl.'ti"a, ell CI1</.. "nO de sus <egmeIllO$) q"iw eXCfsivumfttle CarRUl/O duda SIl ese<l.II c<lpuddad f(sicII. St t,alll ptlC$ de "ti modelo mixto. I'or "" ludo, lo g' all e~''''('II"u {ollgl/mlim,1 II0rte-sur II"e bifurra la corr,tu<I II0CiOllUl y /u ""'Opisl" m UIIU groll rollda exlerior I/',e elllozo ho,rios y llumllll/ielll"S i"'/I~",ill/r" pe,ifhicos. defi"iemlo U" ¡ÍmbilQ ...,,,t,ul "'"",es"d,, sólo po' ¡¡,,,,,,/es viII)' " g"''' eseul'l. PorO/ro el sis/~",,,

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,,,bailO cuyu ,ed "i",iu sr urg""b. seg" " .'o..es/<I f""dal/lullol y 1m" ,'fu a""lur, _Ial"imna rolld<l illlf';""p,«is<ld<l '¡~fi"ilt'",,,,,ellle por ,'l l'loII acmul- , que se ullrecru,uII en /IIod" de C"Mt'guir lo <lCCQihilidad /()w/ dc /a zO"a II,hallU. E/IIIOIlo como

• • L ...· g,u"des opci,," es de e51mCl!lro delllue,'o /'1",1 G etttral. el! S" dQ('w"t"IO <1.. sl,,'est,

Un alarde de composición

El viario del ea5CO. etl deelo. puede rotllemplali;c ron venlaja en el Plano de composición morfológica . Sublc el mosaico dc pinxas ed ificatorias ,epe tidamcnlc mencion ado. dest'lca, desde e l p un to de vista del truado de las calles, la aportación de la ronda interio< que arrancando d~ las propias murallas de la ciudad /QmaRa /ooea al no/te cl cRsanchccircularde la Plaza T alritcoy I",rdebajo.paraleloal río y fleme a las inslalaeionesde Tabacale,a Española •• ~'Om"l e el aCi.'CSU al nivel del puerto, lo reco" c paralelamente a su f/ent .. y remata en el á/ca Oc la cSl"ción ciudada na . Es;, vla. en I,arte existente pero nunca definida y completa oon la dedsión que el Plan estab lece. va a ser sin duda uno de los elemenlos fundamentalcli para la perfección defi n itiva de la ciudad compacta de Tarragona y \IIIode loscjcmplos darosdc e/emen rQsde tr azadoqueute l'lan haseguido. Re.pecto a upeio",!s ante'¡meli, su "riginalidad e."t e n e l modQ de acometer la espina edificada junto al puerto. pe/mitiendo enhila ' <'<>" la via t,a<era dd mis· mo, cu yo brazo inclinado, paralelo al rlo y a l ed ificio de Tabacalera, enlaza con lodo el sistema supe rior. Via que pe/miLirá no sólo la rciación rorfl"eta entre las t/es parte~ fundmncntalcs de la ciudad. barlÍo alto o viejo. y barriQ bajo. diferentu en Su composición

e dificalnria y en <u uso, sino también la superadón pt>r /odoo de la d iferencia tnpográfica q"e e ntre eslos baníos existe y que en las condiciones tcnilQró"lcs de u,ban;zadón había podido se/ conectada SÓlo a Irav~s de calles menOreS. Es a lo lnrgo de eSla vla donde ¡,Igunas de las

m~ s

impt> rt a nle!i operaciones de renovación ur-

bana se plantean; ya sea la formación de la gran manza na-parque SQhre la radial de lacanetc,a de Valencia.

J

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esl" sislellla el'!]''':::<I eOIl e/ eS'I"e'/III ",bo"o gllltrlll y co" el ~S'luc",a territorial, es q'tÍ:::ó "'10 dt I"s p"'ttos ",ellOS COlwi"eelllcs de 1"/1'01''''''111 .

ens.~"chc

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la propia e<pina infe,ior ent,e la Tabacalera y el puerto. Es también esa vla la que Vi' a pe,mili, ... na ope,ació n

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.. 1111:ij ."

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I.l~

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...


mM amlllc,osa. ' IUlla ".tts,,':!m""'c ~mb,,,,osa. de re · cuperación ciud:"lana ,Id I'u~rlo" ,,."":;, dd cSlablc-ci · mi"mode un imporlantc paseo a .olargodc SIL fachada. Otra ." Iución viaria 'l"e cll'lan inlruducc es la conexión de e mpalme enire la ,aliJa:, Reus y la <le l éri,J " a 1Ta"~s

de la nueva

ción de

I~

pla~a

circular que. en la prolonga-

Ihmhl a hacia ponicmc. se formula 00"10 un

nuevo I:enlro para un nuv"o barrio de

cdific~ción

resi-

dencial . Esa solución. cu)'a langcnciacoII el sislcma an-

teriores sólo a tra" és de La

I'mpi~

lb",!>,,, {} a Ir""és de

la complejidad d" nudO!! est ahlecidos en la margen de-

recha del Francoli. supone una simplifi cación gr.'nde de bs ;lIlI eriurcs soluciunes en tuda e~t a ~rea y e~ la hase para un trazado de calles m~nores que en relación dirCCtH con cll~ ¡x.rmitcn efectivament e entender estas canell:ras romo suJlonc de orllanilaeióll urbana y no SÓlO romo c~nales de tránSilV cxterior. La combinación deesa solución con la res<:rva impo rt;,"tede lOna '·erde <..,,,,0 parque natural a lo larllo del ';0 y como pa'llue más ajardinado Cilla cabf,."«ra misma del gran eje de IIIS R;,mblas. da una mue,m, también d.· 1, t&nka de da· horadón de este Plan y de su pretensión de resolver ya en el mismo nivel de I'lan eamie mo General las oondi· dones <'OnCretaS de edificación y urbanización necesa · rias para quc la gcstión municipal pueda darse casi di · rectamcnte sin nccesidad de pl,neamientu p",cial. Dunde sólo los estudios menores de detalle sean losim pres<:indibles para la ejecllción efectiva del desarrollo urbano. y habiénd.,...., dado ya los criterios nO sólo de uso y de cantidad SinOlal11bi~n de forma. establecidos y aprobados en ell'l an General. Otros etcmemos caraeterfsticos de eSta propue sta de plancamicnto son las Unidades de Actuación oomO grandes o""raciones de re no~"ción 'lile el Pl;m propo· ne acaballo de las reformas viarias y los tra7.ados. Se di · scñan con un detllllc acabado. que puede parecer excesi •.., p.1fa quien IVnsidcra el planeamiemo general como un ejcrcicio sobre tOOO de dcrecho administrati · '·0 aplica do al e.~pacio. pero que lo de~arrollan eu tooo caso con un a simplicidad de elementos que hace menos arriesgada su precisión ycasi nOS atreve,íamos a pen",r que eon~titu)·cn una propuesta de caracteríscica~ muy generales para toda la ciu dad . l.a idea de utilizar tipologras tan convencionales y uniformes COmO la man.ana c<:rrada de poca edificación y clpatio interiur libre O 1" dobk hilera de edificios rcsideneiaks oon jardín inler, medio o la espin " de casas con edirici"" p,·, bliws en 1"" puntos f<xales o e l diseño de tra~ados de urbanización sobre plazas centrales y coronas circulares, pueden pa. rcc<:r e~cesiva mente simples o repetitivas pero puedcn tambi~n ser ent endidas casi como una ,¡oluóón gc"~ri­ ca que eI !'lan aporta y que se convicrte tn una indica· eión de principiu pa,a las kyes de regulación en planta

---morfológica

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y tambi~n en alz"do de esa edificm:ión. Está da", que 1" imagen de orden planimét ricoquc este Plan introdu· ce sugiere cierta dudas sobre su correspond iente ~cr­ sión en tres dimensiones. Para eso. y queriendo afrontar 135 oonsecucncias dc eSte intento. ell'lan se ha ela· borado bá5icamcnte ron 1" <"'''junción de eSC tra1.ado I'lanimétrico y Un" m"queta a eKala I,SO(Xl de todo el término n,uníeip"l , en la cual las consecuencias vcrtica· les de esa ordenación en planta puedan ser apreciadas . &<: si mplismo quid decintonónico de tipologfas )" al· luras en la ordcn ación de manzana. quizá mCnos aOOrde COn las pretensio nes de diversidad consumi,t a a las cuales la construeción de la dudad contempor.inea está también sometida. tiene eo cambio la virtud dc enten· der I~ Qrdeoación gene ral romo un adcfinidón de principio sobre las cond iciones volum~tricas mientras que resulta ser una definición estricta para las rondiciones planim~trica s. Esto permite huirde los atulbderusa lus que conduce el planeamiento vigenle por la di~ersidad y proli[cración de tipos orden;tn~;sticos y en ~ender el mecani~mo normativo de 13s con diciones tipológicas y ,·ol umtt ricasde laciudl,d a nivel de Plan General sobre

todo romo una dedicación a tres o CUatrO grandc5 tipos de edifi~ación urbana: casco antiguo. la cdifieación en ensanche abierto. 1:. edificación "isl;td.. y la edific"ción \"nlun'etrica especíric;o. De este mudos,. ajusteespreci · samente la libertad oompositiva que qued~ en el momento de su ejccución micmrasque noscprecisaemrat en la profccfa minuciosa de cada una de las tipologlas cuando el problema se plantea al nivd de la c""'l>osi· ción yde 13s grande. leyes de conrigu radón urb.' ..... Paradój ioo mecanismo por el rualla intensa concreción de diseño que el PI"n ofrece en su rcgulación en planta y en su aparente dcfini~ión de la est ructura edificatoria como tal. podrla resolverse en cambiocn un a condición liberal. en una rdativa flexibilidad ordenaneistica de las rondiciones de edificación en cada una de sus pie· zas. incluso de ~"d;t una de "" m;onzanas. en la medid" en que atiendan a las intenciones formales que de mancra innegable el l'l an y su maqueta establecen . Esto quicre deei, tambié n que incluso los instrumentus defi· nitorios del oo"te·,ido normativo del Plan se traslada n de loqlle fueron "quel1osd~,icos planesel'quemát icos. sin dcrinidó.n territorial precisa y sin loca lización u.'ctao donde losdocumen tosescnciales eran las regulacio· nes ~-,;critas >· Ias normali'·as. a otros inslrumcntos ~Ca' so oo nside rados :;olamente oomo ilustrativos o emble· máticos en el planeamiento de hace un"" años. cuales son losplano<de Ira1.adns. la composición de lasa line ,,_ cio nes y la prupi¡j maquela vol umétrica del l'lan . Algo

que por eSle camino debe entenderse no tanto una '.0luntad de resolución arqui tectónica y cerrada de todas las partes de la ci udad COmO a primera vi sta pudiera pare<..::r. CuantO un m~tudu eurístiro de ilustración ejemplar de cuales """ los obje tivos reales que se aprueban con el Plan yeual~ por tanto lo:; márgenes de fleKibilidad en tre 10$ que podrá mOverse en su des.arrollo

_ ", .s.·M.


Viene de la ¡ulg¡"a l .

suj eto personal y colectivo cuya fuerza procede de su promesa de realización , y el obj eto cuya naturaleza es el orden de lo que está realizado y al cual no puede ya escapar. Para el sujeto , parafraseando a Carlos Moya , la sociedad tc rritorializada es inteligible como ctnocé ntrico teatro colelívo donde se juega la singular pasión de nombre propio e identidad personal , y cuyas estructuras significantes más profundas se mont an sobre aquéllo que desde Freud a Levy-Strauss o Lacao se deno mina inconsciente cO\cCl ivo. Pe ro " las metamorfosis, las t retas, las estrategias de l objeto superan el entendimiento del sujeto. E l obj eto no es el do-

ble ni la represión del sujeto , no es su fantasía ni su alucina-

ción, no es su espejo ni su reflejo , sino que ti ene su estrategia propia , es poseedor de una regla del juego impenetrable para el sujeto , no porque sea profund amen te misteriosa, sino porque es infi nitamente irónica ... A lo que no se puede escapar ... es a la presencia irónica del objeto, es a su indife rencia y a sus encadenamientos indiferentes , a su desafío, a su seducción, a su desobediencia al orden simbólico (por consigu iente también al inconsciente del suj eto ... ), es, en una palabra, al principio de l Mal" (Baudrillard). La comprensión de la ciudad como objeto de la atención profesional ex ige reconocer tal "princi pio del Mal como encubrimie nto del orden simbólico, rapto, violación, encubrimie nto y malversación irónica del orden simbólico". En tan irreconciliable antagonismo entre aspiraciones del sujeto y fatalidad del objeto ha estado el enredo epistemológico y la zozobra creativa del urbanismo. Frente a lo inapelable de la realidad del mundo , el hombre en su irreducti ble pasión individu al e individualizadora, no pertenece al reino de las cosas, eS no-cosa, opuesto a lo idéntico, u lo legislado , a lo real, como reeuerdu Suvuter en su "Tarea del héroe ": "Ent re el hombre y la cabeza de Medusa de la Ley Lógica, interpone su mediación el escudo de esa vo{¡mtad de in vención radical cuyos juegos simbólicos más libres, menos contaminados por la cosificación determi nista , son lo sagrado y el arte. Lo sagrado y el arte, no el "pensamiento" o la "razón", son lo que impide la petrificación del hombre en cosa determinad a, idént ica, perpetuamente reproductiva de lo mismo , en lo mismo y para lo mismo ... El arte es una técnica no instrumental.. . El arte tiene un propósito: probar prácticamente , más allá de cualquier necesidad biológica, física o histórica , que el hombre no pertenece al reino de las cosas ... en el arte la voluntad se reconcil ia con lo inalcanzable de sus objetivos ... así se transform a la que pa recía destinado por la lógica identificadora a conservarse permanentemente unidimensional e inmutable". La capacidad invent iva sobre el espacio , sobre las ciudades, ha de revelarse necesariament e mediante el arte , que es en sum a la capacidad humana de trascender los límites mítico-ritua les de la liturgia establecida , de desvelar los mi tos y descubrir lo fa ntásti co que se esconde tras la apa riencia empírica de las cosas. Como dice Volkoff a propósito de los jugadores de solitarios con naipes, " lo quc veía cs que había dc arrancar todas y cada una de las cincuenta y dos cartas a la anarquía . .. pienso ahora que nada se parece más a un aficion ado a los solitarios que el artista , quien parte de una realidad cualquiera y cuya misión consiste preci samente en desentrañar los adelantos, en hace r afl o rar las singula ridades, en distingui r, situar, va lorar, eliminar las vulgaridades, reordenar -parafra seando a Valéry- Ia cantera y conve rtirla en templo" . Una última limitación posibi li tadora del discurso disciplin ar del urba nismo a la que quería referirme es la de la forma que ha de tener este saber para ponerse en práctica en la sociedad , e n la que ha de ser entendido , valorado , distribu ido para ser aplicado . Quizá si la voz "geo-metria" no hubiese estado previa mente ocupada por el dominio de las matemáticas y se hubiese , casualmente sin duda , aplicado en lugar de la palabra "urban ismo" al arte del trazado de las ciudades y otras labores de organi zación y I?au tado del territorio , la humanidad se hubiese be nefiCiado de un a notable mayor claridad y capacidad para construir ciudades , dicho sea a título simbólico única mente. No en vano los pl anos de trazado geométrico son los paradigmas cierta y creciente mente más ente ndidos y aceptados como criterio y genuina técnica de regulación colectiva de las ciudades. El urba nismo , ca ncelada la utopía trascende nte como último sueño de la economía política y abandonada su pretensión de pe nsamiento (inaccesible) de la totalidad de la sociedad urbana , se' descubre , como venía insinuándose desde el movimiento moderno y en las más ilustradas aportaciones de la geografía , en lo que puede haber de repetibl e en la extrema irregularidad y desigualdad de la experiencia del espacio; argumentación paralela a la que sobre la filosofía ha aportado Hyppolite . Y recordemos a este propósito con la ironía con que lo hacía Fouca ult , el viejo principio griego: que la aritmética puede muy bien se r obj eto de las sociedades democráticas , pues ensel1a las relacion es de igua ldad , pero que la geometría sólo debe se r enseñada en las o ligarquías ya que demuestra las propo rciones en la desigualdad. La fund ación de un discurso post-ilustrado sobre la ciudad se ha iniciado con su enun ciado como obj eto seductor desobediente al o rden simbó lico , pero a la vez como espacio de ubicación de la concienci a: "lindes, hitos, umbrales, índ ices localizadores, orientadores, relacionadores , que esboza n un horizonte en cada tra nce , po rque lo primero que la conciencia necesita es saber por dónde anda , dó nde está" (Sánehez Ferlosio) . Ni autonomía de la fo rma geométrica excluyente de otros saberes aritméticos, ni arbitrariedad de la pulsión artística : se trata de la eterna vinculación entre form a y concie ncia , y de la necesaria mediación del arte (" técOIca no instrumental") entre ambas. Fe'rnando Savater lo dice así: Crear formas es tarea de disconf ormes .. . , to que lu forma trae es el viento de la insumisi6n, el culpable refrendo de que nos hemos sacudido el du eiío que 110S posefa duraflle nuestra animalidad ..:.

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construcciテウn del nuevo acceso a la Seo Antigua de Lテゥrida

REMODELACION DE " EL CANYERET" LERIDA

., .:J a CUBIERTAS .:J _ .:J _ __ y MZov,S.A.

. . COMPAテ選A

GENERAL

DE

CONSTRUCCIONES

UR1 Valladolid: la constante reforma de crecer sobre sí misma  

UR, publicada entre 1985 i 1992 pel Laboratori d'Urbanisme (ETSA Barcelona-UPC), va ser una revista independent dedicada a la difusió, críti...

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