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1. LA MONODÍA RELIGIOSA EN LA EDAD MEDIA

Departamanto de ARTES Colegio San José.


LA MONODÍA RELIGIOSA EN LA EDAD MEDIA. (CANTO GREGORIANO).

1.- CARACTERISTICAS GENERALES DEL CANTO GREGORIANO. a) Canto oficial de la iglesia. Compuesto de texto religioso (en latín) y melodía.

b) Música totalmente subordinada al texto: Pretende subrayar el sentido de las palabras, dignificar la palabra sagrada poniéndola en un plano superior al de la palabra hablada, facilitar la aproximación del alma del creyente a dios. c) Ritmo libre: No se somete al compás. Lo normal es que todas las notas se interpreten con una duración similar excepto determinados alargamientos de ciertas notas que vendrían determinados por la acentuación de las sílabas latinas. Es un ritmo flexible, que huye de cuanto pueda ser excitante y machacón y de una medida matemática. d) Canto monódico y a "capella": a una sola voz (a solo o unísono) sin acompañamiento de instrumentos. e) Ámbito melódico reducido (en muchas ocasiones no sobrepasa la octava). f) Las melodías progresan suavemente, usando intervalos pequeños (2ª sobre todo). g) Basados en un sistema de modos o escalas llamado octoekos.

2.- CLASIFICACIONES DEL CANTO GREGORIANO. Una primera clasificación atiende a la relación entre sílabas del texto / notas de la melodía: cantos silábicos: a cada sílaba del texto corresponde una nota musical. Cantos neumáticos: existen sílabas en el texto a las que corresponden grupos de dos o tres notas. Melismáticos: un extenso grupo de notas corresponde a una sola sílaba del texto. En otras palabras: largas vocalizaciones, música sin texto o canto sin palabras (cuando las palabras no alcanzan a expresar el gozo del alma) que suelen darse en los Aleluia o en los Kyrie Eleison. Una segunda clasificación atiende al criterio de quién los canta: Directos: cantos sin alternancia. Responsoriales: alternan solista y coro. Antifonales: dos medios coros se alternan en el canto de un versículo estando precedidos por el solista que, a modo de introducción y para dar el tono al coro, entona una breve frase (antífona). Al final el solista vuelve a repetir la antífona.

3.- BREVE DESCRIPCIÓN DE LA LITURGIA. 2.1.- LA MISA. Es la parte más tardía y más importante. Trata de rememorar la última cena en la que se instituyó el sacramento de la Eucaristía (acción de gracias). En la misa está se incluyen cantos que varían según el santoral y la época del año litúrgico en que nos encontremos: son los cantos del PROPIO de la misa. Junto a ellos se encuentran otros cantos de texto invariable y que conocemos como cantos del ORDINARIO de la misa. Ambos forman la columna vertebral de la música litúrgica. Entre los cantos del propio (variables) podemos señalar: Introito, ofertorio y comunión: acompañan la procesión de entrada del celebrante, la procesión de las ofrendas y la procesión de los fieles para recibir la comunión. Gradual: interpretado entre las lecturas. El solista cogía el libro y se colocaba en las gradas. Probablemente sea el canto más antiguo de la misa y es el más ligado al primitivo sistema de canto: se canta un salmo de principio a fin sin ningún tipo de repetición ni de alternancia.


Aleluia: cantado después de la segunda lectura, su procedencia es judía. Su forma es antifonal: Aleluia con un gran melisma a cargo del solista, versículo tomado de la Biblia a cargo del coro y repetición del Aleluia. (un melisma en un canto sin palabras, sobre una sola sílaba).

Entre los cantos del ordinario (fijos) se encuentran: Kyrie Eleison (señor ten piedad): uno de los escasos testimonios que quedan en lengua Griega (el latín se adopta como lengua oficial en el siglo IV). Se interpreta para pedir perdón por los pecados. Gloria: canto de tipo estrófico. Credo. Sanctus: basado en el pasaje del nuevo testamento que describe la entrada de Jesús en Jerusalén. Agnus Dei: acto penitencial previo a la comunión. Ite misa est (podéis ir en paz): es la despedida. Lleva la misma melodía que el Kyrie.

Partes de la MISA 1- PROPIO de la misa (textos variables): Introito, Ofertorio, Comunión, Gradual, Aleluia

2- ORDINARIO de la misa (Cantos invariables): Kyrie Eleison, Gloria, Credo, Sanctus, Agnus dei, Ite Misa est

Existe una gran variedad de libros litúrgicos que recogen los cantos de la iglesia. El gradual contiene los cantos del propio y del ordinario de la misa.

2.2.- EL OFICIO DIVINO. Otra institución importante en la iglesia medieval fue el Monaquismo: nació muy pronto como respuesta al deseo de algunas personas de apartarse del mundo en busca del ideal de perfección a través de la vida en comunidad, el trabajo y la oración continua. En occidente el iniciador de la vida monástica fue S. Benito de Nursia (siglo VI): fundador del monasterio de Monte Casino, en los Apeninos, y autor de una regla escrita que ordenaba la vida de los monjes y determinaba sus diversas actividades: oración, agricultura y trabajos intelectuales. En tiempos de Carlomagno, la regla benedictina unificará la vida monástica de toda Europa. Inspirándose en el libro de los salmos (Siete veces te alabaré al día y de noche me levantaré para cantar tu alabanza) divide el ciclo diario en oración y trabajo (ora et labora) con siete horas diurnas para la oración (laudes: madrugada, prima, tercia, nona, vísperas y completas: atardecer) y una hora nocturna: maitines. Todo el ciclo de oración se basa en la recitación de todos los salmos en una semana (150 salmos) según un esquema propuesto por S. Benito. ORA ET LABORA

Laudes

-

Madrugada Prima Tercia Nona

Atardecer

-

Vísperas Completas

Nocturno

-

Maitines

Entre las formas musicales más frecuentes en el oficio podemos señalar: Antífonas: Excepto en completas donde se cantan de manera directa, una pequeña antífona (breve texto en prosa que suele coincidir con el comienzo del salmo sobre una melodía muy sencilla) a cargo del solista es entonada antes (proporciona el tono de recitación) y después de la interpretación del salmo. Responsorios: El coro responde con un breve estribillo a cada uno de los versos entonados por el solista. Importantes sobre todo en Maitines. Himnos: composiciones estróficas sobre textos de nueva creación (no bíblicos), cantadas generalmente en un estilo que alterna secciones silábicas con otras melismáticas. El verdadero introductor de los himnos en la liturgia de la iglesia de occidente es S. Ambrosio, arzobispo de Milán (340- 397). Antes habían existido, en las iglesias orientales, como versión, con texto religioso, de canciones profanas.

Todos estos cantos están recogidos en el libro litúrgico llamado Antifonario.


4.- ESCRITURA DEL CANTO GREGORIANO. La aparición de la notación musical (salve modulamina es la pieza más antigua con notación musical y data de 820-848) se debe poner en relación con la difusión del canto gregoriano por toda Europa. A finales del siglo VIII el corpus principal de melodías gregorianas había sido completado. Era el momento de su difusión. Se realizaba de manera oral por monjes que, formados en la Schola Cantorum, las habían aprendido de memoria. Es un sistema no del todo fiable que resultaba insatisfactorio para una jerarquía eclesiástica que lo que pretendía era la instauración de un repertorio único de cantos en todos los reinos de la cristiandad. Surge, por tanto, la necesidad de escribir la música. Un primer antecedente lo tenemos en la costumbre de los griegos de la antigüedad de designar con las letras del alfabeto a las notas de la escala, transmitida a la edad media a través de los escritos de Boeccio. Esta notación se usaba solamente en los libros teóricos para referirse a los sonidos de la escala. Los primeros intentos de escritura musical los encontramos en diversos manuscritos litúrgicos que datan del siglo IX. Estos nos han transmitido dos grandes grupos de familias notacionales: Notación "in campo aperto"o Neumática: (S. VIII) Son signos (neumas) colocados encima de las sílabas del texto tratan de recordar al cantor el número de sonidos musicales que hay que articular en cada sílaba y el dibujo general de la línea melódica, es decir, si ésta asciende (virga /) o desciende (tractulus ), sin precisar la amplitud del intervalo. Signos complementarios pueden proporcionar al cantor información a propósito de la duración de los sonidos. Este procedimiento, llamado notación neumática, fue sólo una guía que ayudaba a los cantores a retener unas piezas que habían de aprender previamente de memoria, ya que los neumas eran incapaces de fijar con precisión todos los parámetros musicales. Los más antiguos manuscritos conservados portadores de este tipo de notación pertenecen al siglo VIII.

Notaciones diastemáticas: (Finales S.X- princ. S. XI) copistas aquitanos comienzan a utilizar el germen del actual sistemas de líneas y espacios: una línea, trazada a punta seca, se destina a garantizar la horizontalidad en la escritura del texto. Una segunda línea, paralela a la anterior, representa una nota fija. En torno a esta segunda línea y encima de la sílaba correspondiente, se colocan los neumas. La distancia de la línea a la que se colocan indica la magnitud del intervalo que había de cantarse. Guido de Arezzo ( -1050): entre 1025 y 1030 presenta al papa Juan XIX un sistema más compacto de cuatro líneas y tres espacios (tetragrama) completado con dos letras clave (F para el fa, C para el DO) una de ellas situada al comienzo en una línea determinada. De esta manera se acababa con la ambigüedad pues cada línea y espacio quedaba asignado a un solo sonido. Para mayor facilidad, a la línea que portaba la clave F se le asignaba color rojo y a la línea que portaba la clave C se le asignaba color amarillo o verde. El texto se escribía bajo las líneas. En la pauta se escribían los neumas que de esta manera indicaban la altura a la que debía cantarse cada sílaba con total precisión. El éxito del sistema presentado por Guido fue total. A partir de este momento, los libros litúrgicos romanos se escribieron en notación diastemática.


En el siglo XII surge la notación cuadrada (la notación anterior basada en simples trazos evoluciona hacia formas cuadradas) en el entorno musical parisino. Su uso y extensión coincide con el desarrollo de la escuela de Nôtre Dame. (Se verá en un tema posterior).

El nombre actual de las notas es también una aportación de Guido. Proceden de un Himno, dedicado a S. Juan, en el que la sílaba inicial de cada verso coincide en su entonación con cada una de las seis sucesivas notas de la escala en uso en ese momento (Ut re mi fa sol la). Observamos que falta la nota SI a la que tenían verdadero pánico: lo áspero de su relación con el Fa provocaba que se la intentara evitar por todos los medios, llegándola a llamar el “diabolus in música”. El nombre de Si no se adoptó hasta el siglo XVI, derivándolo, según algunos creen, de la unión de la primera letra de las dos últimas palabras “Sancte Ioannes”. Se llamó solmisación (de SOL hasta MI). Desde el siglo XVII la sílaba UT se convirtió en DO, de más fácil pronunciación.

5.- HISTORIA. Es difícil señalar cuál es el origen del gregoriano. Como sucede con las manifestaciones religiosas de todos los pueblos primitivos, también la nueva iglesia cristiana se servirá de la música para dirigirse a dios y en ese momento comienza el gregoriano. Casi todos los santos padres mostraron una actitud favorable respecto de la incorporación de la música vocal a los La Iglesia cristiana se servirá de la música oficios religiosos. No ocurrió lo mismo respecto al uso de para dirigirse a Dios, por lo que se aprobará instrumentos a los que, por su asociación a determinados ritos que sólo la música vocal se incorpore a los paganos, se consideraban herramientas del demonio. oficios religiosos. El cristianismo no va a inventar una nueva música para dirigirse a dios: el gregoriano es la consecuencia de la confluencia de la El Gregoriano es la confluencia de : música griega, romana y judía, ya que el cristianismo va a surgir de 1. La cultura Romana (heredada de la estas tres culturas. Vamos a ver lo que aportaron cada una de estas griega) la música es una arte que tres culturas: Básicamente, los romanos heredan su música de los griegos. De los griegos toman la consideración de la música como un arte con capacidad para modificar el estado de ánimo y el temperamento de las personas (teoría del Ethos): la música puede tener un efecto Apolíneo (del dios Apolo: relajación, control de las pasiones, contemplación divina, etc.) o Dionisíaco (del dios Dionisos: embriaguez, excitación, etc.). Lógicamente, el tipo de música que incorporarán a su liturgia es aquella que puede producir un efecto del primer tipo.

puede modificar estados de ánimo y personas (Ethos)

2.

La cultura Judía: recitación de los textos sagrados (Canto de los Salmos)

La ruptura del cristianismo con el judaísmo se llevo a cabo en tiempos de S. Pablo. Tal hecho no impidió que los cristianos continuasen con las prácticas culturales heredadas de los judíos. Para la historia de la música es decisiva la práctica de la recitación del texto sagrado. El CANTO DE LOS SALMOS (poemas recogidos en el antiguo testamento, atribuidos al rey David) consistía en una recitación solemne sobre un tono elevado (cantilación) de estos textos bíblicos, de tal manera que se pone la palabra sagrada en un plano superior al de la palabra hablada. Siguiendo la estructura métrica de estos poemas, comienzan con una entonación de movimiento ascendente, hacen una breve pausa correspondiente a la cesura que divide en dos hemistiquios cada una de los versos y terminan con una cadencia de movimiento descendente. Su aspecto sonoro se halla a medio camino entre la palabra hablada y el canto 5.1.- LITURGIAS REGIONALES:


Entendemos por liturgia un ritual normalizado que prescribe la manera en que han de llevarse a cabo los actos propios del culto: textos que se leen, gestos que se hacen, cantos que se interpretan, etc. En el siglo VI la unidad litúrgica de la iglesia cristiana brillaba por su ausencia: cada iglesia importante solía tener su propia liturgia, en la que estaba incluida un repertorio específico de cantos. Al romper el cristianismo con el judaísmo (tiempos de S. Pablo) y extenderse por otros territorios la biblia en hebreo se torna inservible por ininteligible para los pueblos que habitan esos nuevos territorios. Así, la biblia se traduce a las diversas lenguas de uso corriente (al griego en el mediterraneo, al arameo, al copto, al latín, etc.). De palabras y frases recitadas en distintas leguas con su particular prosodia surgieron repertorios de cantos de naturaleza diferente. Entre las liturgias más importantes existentes a finales del siglo VI podemos citar: a) Iglesias latinas: Francia: canto Galicano. Italia: Canto Ambrosiano o de la iglesia de Milán (ha sobrevivido hasta el día de hoy), canto Beneventano (iglesias del sur) y canto Romano (el viejo romano y el Gregoriano). Éste último fue el que logró imponerse en todo el occidente cristiano, sustituyendo a los otros repertorios. España: Visigótico o mozárabe. Practicada en la península ibérica antes y durante la dominación de los árabes. Sus centros principales

fueron Sevilla y Toledo. Su época de desarrollo pleno se da en los siglos VI y VII. Se conserva casi la totalidad de la música de la liturgia hispana: unos 20 manuscritos (entre ellos el antifonario de León) cuya notación musical (neumas in campo aperto) no ha podido ser satisfactoriamente descifrada por lo que nos es imposible conocer las verdaderas melodías del rito hispánico. Tras el concilio de Burgos (1080) el repertorio gregoriano se implanta en todo el territorio Español. Alfonso VI, tras reconquistar Toledo, encontró que el rito visigótico seguía practicándose en esta ciudad por lo que concedió a los Toledanos el privilegio de la continuidad del mismo en sus La liturgia son normas que dicen cómo se seis parroquias. En el siglo XVI el cardenal Cisneros, consciente de tienen que llevar a cabo los actos que rodean la importancia del rito y del peligro que corría debido a su al culto. En el S. VI no había multitud de progresivo deterioro, encargó la confección de una edición impresa liturgias debido a la traducción que se había de dichos cantos. El resultado fueron cuatro cantorales cuyas hecho de la biblia. melodías, debido al deterioro acumulado a través de cuatro siglos, poco o nada tienen que ver con la antigua liturgia hispánica. A finales del S. VI se puede hablar de: b) Iglesias orientales:

Bizantino: quizá el más antiguo. Recoge en parte la herencia de

la antigüedad griega que mezclará con otras aportaciones propias. Influyó posteriormente sobre liturgias occidentales, sobre todo la romana. Otros repertorios: canto de las iglesias noroccidentales de África, canto Armenio, canto Siríaco, canto Georgiano, canto Eslavo, etc.

1- Liturgias latinas . Francia (Canto Galicano) . Italia (Ambrosiano , Beneventano y Romano . España (Canto Visigótico o Mozárabe) 2- Liturgias Orientales. . Bizantina Otras (Armenia, Siriaco, Georgiano…)

5.2.- UNIFICACIÓN: Después de algún precedente, a partir el año 750 se inicia un movimiento que tendrá como finalidad la sustitución de estas liturgias regionales por un repertorio único y común de cantos para todos los reinos cristianos. Este movimiento comienza en Francia, siendo el resultado de una alianza de ayuda mutua entre el Papa Esteban II y Pipino el Breve, rey de los francos, en la que ambos obtienen beneficios:

El papa consideraba que la existencia de distintas liturgias era algo que podía poner en peligro la unidad de la iglesia favoreciendo la aparición de herejías. Por otra parte obtiene el apoyo Franco para salvaguardar territorios papales amenazados por la expansión de los lombardos. La instauración de la liturgia y canto romanos vendrá a favorecer el proyecto de unificación política emprendida por el rey Pipino el Breve y facilitaría la consagración de Carlomagno, su sucesor, como emperador en la navidad del año 800.

En el año 760 el papa Pablo I remite Pipino el Breve (libro de cantos para la Liturgia). Los autores medievales atribuyeron su creación al papa S. Gregorio (590-604). La tradición considera al papa S. Gregorio I el magno el inventor del canto que lleva su nombre (en una ilustración del antifonario de Hartker, del monasterio de S. Gall, se lo describe dictando a un escriba los cantos que el espíritu santo, en forma de paloma, le va cantando al oído. Se puede ver la misma a continuación). Su labor real consistió en iniciar un movimiento de recopilación, organización y unificación de los cantos que los cristianos cantaban desde hacía varios siglos y que


terminó, no sin fuertes resistencias, varios siglos después con la imposición de un repertorio común de cantos para todos los reinos de la cristiandad. Además, reorganiza la Schola cantorum dedicada al estudio, composición, reelaboración de antiguos cantos y a la formación de los músicos eclesiásticos que habrían de transmitir oralmente el repertorio por toda Europa. Algunos investigadores sostienen que el repertorio de cantos que sustituyó a todos los demás era el resultado de una mezcla entre el romano antiguo y el canto galicano. Otros investigadores sostienen que esta nueva liturgia se nutriría de piezas extraídas del rito bizantino; posiblemente bien conocido por S. Gregorio gracias al tiempo que paso cerca de Sofía, en Constantinopla.

5.3.- DESARROLLOS GREGORIANO.

POSTERIORES

DEL

CANTO

Reciben el nombre de monodía gregorian a aquellos cantos compuestos a partir del siglo IX, después de que el repertorio gregoriano se considerara ya completo. Tuvieron su esplendor en los siglos XI y XII: fueron abolidos en el concilio de Trento al considerar que se estaba realizando un uso abusivo de los mismos (Siglo XVI). Podemos distinguir varios tipos. Basándose en la libre invención del compositor, todos ellos suponen el añadido de texto, melodía o ambas cosas a la vez, a los cantos preexistentes del propio o del ordinario de la misa. Tropos: el término se ha utilizado en un sentido amplio para designar todo tipo de añadido a un canto. Esta interpolación puede estar situada como introducción, intercalado o como adición final. En un sentido más restringido, tropo designa la interpolación de texto nuevo sobre el melisma practicado en la primera "e" de Kyrie eleison, al objeto de facilitar su memorización. Con la palabra tropator se designaba al personaje típico creador de tropos. Pincha aquí Secuencias: son melismas de nueva creación (música) añadidos a la “a” final de la palabra Aleluia. Posteriormente, para facilitar al cantor su memorización, se les podía añadir silábicamente un texto de nueva creación. Al estar situadas al final del canto muestran facilidad para convertirse en composiciones independientes. Pincha aquí Algunos cultivadores de estas novedades son: Tutilón, del monasterio de S. Gall (siglo X), Notker, el tartamudo (siglo X-XI) del cual hay un ejemplo arriba.

5.4.- DECADENCIA DEL CANTO GREGORIANO. La época dorada del canto gregoriano comprende los siglos VII al IX.


La copia de los códices no unificó, ni mucho menos, el canto. Al concilio de Trento, en el siglo XVI, el canto Gregoriano llega en mil versiones distintas. Entre los factores que explican la progresiva diferenciación de unas tradiciones de otras podemos citar:      

los neumas que no precisan todos los parámetros musicales, las grafías no que eran las mismas en todos los lugares, los cantores y los copistas que iban acumulando variantes, el añadido de tropos y alteraciones la práctica de la polifonía basada en melodías gregorianas deformadas. La libertad del cantor a la hora de introducir adornos.

5.5.- RESTAURACIÓN. A mediados del siglo XIX los monjes benedictinos de la abadía de Solesmes se propusieron restaurarlo según los códices más antiguos (anteriores al siglo XI). Las investigaciones de Dom Pothier y Dom Mocquereau cuajarán, a finales del siglo XIX, en la publicación de diversos libros. En 1901, el papa Pio X nombró una comisión en la que estaban presentes todas las tendencias con el objetivo de hacer una edición universal. El resultado de los trabajos de esta comisión fue la edición de unos libros litúrgicos (ediciones vaticanas) que fueron declarados canto oficial de la iglesia por Pio X (“motu proprio”, de 1903). Después del Concilio Vaticano II (1965), a pesar de seguir en vigor dicha disposición, decae la práctica del canto gregoriano al ser introducidas las lenguas vernáculas en la liturgia.


Textos para analizar:


1- Monodia religiosa en la Edad MEdia