Las amigas son uno de los grandes tesoros en la vida de una mujer y sucede con ellas que, a medida que pasa el tiempo, se vuelven cada vez más importantes. Por eso, olvídese por una tarde de sus ocupaciones, de la rutina diaria e invítelas a pasar un tiempo de relajación y descanso. La idea es contratar a una manicurista y a una masajista por unas cuantas horas, conseguir aceites esenciales, mascarillas para la cara y unas cuantas velas de olor para crear un
ambiente que invite al descanso y a la belleza. Ya sabemos que, al igual que una buena nutrición, es beneficiosa para el cuerpo una deliciosa relajación que alivie el estrés cotidiano.