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EL ROL DE LA MUJER EN LA CAUSA EMANCIPADORA

Sandra Lorena Buriticá Aguirre1 sanlo_nita@hotmail.com

Resumen: En la historiografía colombiana hay un marcado desinterés por la historia de las mujeres y en especial por aquellas que participaron en la revolución comunera y en el proceso de independencia. Por tanto, el siguiente trabajo, tiene como objetivo recrear las acciones de las mujeres en la guerra contra los españoles desde fines del siglo XVIII y principios de siglo XIX. Palabras claves: Mujer, Heroína. Independencia.

Abstract In the Colombian historiography there is a marked drop in the history of women and especially for those who participated in the commoner revolution and in the process of independence. Therefore, the following article, aims to recreate the actions of women in the war against the Spanish from the late eighteenth and early nineteenth century Keywords: Women, Heroin. Independence

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Estudiante de octavo semestre de Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad de Caldas. 2010


Introducción: Partiendo de la información hallada en editoriales como Santillana, utilizados en la educación básica secundaria, es perceptible el poco interés de la historiografía colombiana por exaltar la figura histórica de la mujer. Un ejemplo claro de este suceso, es el desinterés por parte de los autores, en resaltar el papel de la mujer en la causa emancipadora. Por tal motivo, el siguiente artículo, tiene como objetivo, brindar un homenaje aquellas mujeres ignoradas por la historia colombiana, pues su participación en las revoluciones neogranadinas fue de vital importancia para conformar el estado colombiano Para comenzar el recorrido de las mujeres ignoradas, es indispensable hablar de Manuela Beltrán, quien a finales del siglo XVIII, en la provincia del Socorro (Norte de Santander), removió del muro de la imposición uno de los edictos fijados en la casa municipal, donde se estipulaba el alza a los impuestos; su acto, dio paso a un pueblo para que se rebelara contra las reformas borbónicas en la revolución comunera. Ya hacia el siglo XIX, la historia nos habla de mujeres heroicas que salieron valientemente de sus casas para convertirse en informantes, guerreras y estrategas en el proceso de independentista. Pues dichas damas, pese a su escasa formación académica, comprendieron la nueva ideología de Patria, y por tanto, acompañaron a los próceres en aquel difícil trasegar contra los tiranos españoles; para conocer un poco de sus vidas, nos basaremos en autores como Alicia hincapié y María Susana Awad 2 , quienes en su trabajo, nos hablan sobre las mártires de la independencia; también el autor Cesar Marcuri Vera3, nos recrea las mujeres que se destacaron en la costa caribeña y soportaron la reconquista española a cargo de Pablo Morillo. De igual forma, los trabajos de Paulo E. Forero 4, Rafael Álvaro y el artículo de Evelgen Cherpar,5 nos sumerge en un siglo XIX, transitado por mujeres vestidas de heroísmo, amantes de la patria y de la libertad, desde 1810 a 1819.

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“En torno a las mujeres mártires de Colombia” “ Bolívar y la mujer costeña” 4 “Heroínas olvidas de la independencia” 5 “Mujeres en la historia, de Colombia tomo II” 3


El rol de la mujer en la causa emancipadora

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a edición “Nuevas Ciencias Sociales “de Luis Eduardo Galindo Neira y “Guía de recursos “de Cesar Augusto Quintero, ambos editorial Santillana, nos reflejan el desconocimiento o la falta de interés de los autores por resaltar el papel femenino en el marco emancipador, pues estos libros, esenciales para la educación, no destacan el papel de la mujer neogranadina ni en el marco de la independencia ni antes de ella. Por tal motivo, se ignora desde la primera mujer en la historia de la guerra, como lo fue, la aguerrida Manuela Beltrán y su participación en la “revolución comunera” ocurrida en la provincia del Socorro –actual, Norte de Santander- hacia el año de 1781, donde en plena plaza de mercado, “arrancó y pisoteó el edicto fijado en la Casa Municipal, donde el Monarca expresaba su deseo de la elevación de impuestos y tributos” (Hincapié :1997:20). Este acto, digno de admirar, dio paso a un pueblo quien expresó su inconformidad hacia la regencia española, proclamando así aquella frase histórica “viva el rey abajo el mal gobierno”. Hombres y mujeres deseosos de libertad, queman tiendas tabacaleras y vierten entre calles el aguardiente, reclamando así, justicia y equidad, lo que llevaría a una rebelión con un desenlace nefasto hacia los comunes, pues la furia de los tiranos no se hizo esperar, y muchos de sus integrantes, fueron vilmente masacrados y fusilados por el ejército español, para acobardar a las colonias y sumergirlas de nuevo al silencio. Aquella revolución de finales del siglo XVIII ignorada en las cartillas de secundaria, marca un hito en la historia colombiana, ya que, las mujeres hacen su entrada en la historia de la guerra que se desarrollará en el siglo XIX con el proceso de independencia, puesto que, el género femenino, a través de sus encantos, suspicacia y destreza, serán indispensables para librar la batalla con los hombres de la patria, sin importar las dificultades que tendría que padecer por conseguir la libertad. Antes de dar inicio a la gran lista de las mujeres y su rol cumplido en la independencia, es fundamental comprender, el porqué el género femenino actuó valerosamente en la Nueva Granada, y ello se debió, a la nueva ideología de patria que se forjó a partir de la ilustración 6; dicha filosofía la entendían cabalmente las mujeres pese su escasa formación académica, la cual se reducía al hogar y cuidado de la familia, pero en las reuniones intelectuales llamadas tertulias tomó conciencia de su patria y por tanto, se dispuso a luchar acompañando así a sus maridos e hijos en el proceso independentista “en las reuniones, concilios y tertulias organizada por los varones (padres, maridos, hermanos o amigos) al escuchar lo que se hablaba, tomó conciencia de los atropellos, injusticias y vejaciones que cometían los españoles, sus amos y señores en su tierra, que iban en contra de los mandamientos del hogar” (Hincapié : 1997: 14). 6

La ilustración es un movimiento que nace el siglo XVIII, se caracteriza por el predominio de la razón, para demostrar los hechos


Pasamos entonces, a dar cuenta, del heroísmo femenino por todo el territorio de la Nueva Granada, comenzando en el año de 1810, donde se destacó, Francisca Prieto y Ricaurte, quien era una mujer ilustrada y que comprendió al lado de su marido, Camilo Torres, la necesidad de reestructurar el gobierno español, por tanto, con su esposo organizaron el golpe de estado de 1810 “Francisca Prieto y Ricaurte en Bogotá, esposa de Camilo Torres, fue entusiasta, seguidora de la independencia y organizó y asistió a reuniones secretas en las que se discutía planes revolucionarios; fue en una de las comidas y de las fiestas nocturnas organizadas por ella, donde se planeó el golpe de estado de 1810”(Cherpak año 1995pág85)

Aquella dama podríamos catalogarla como símbolo de estrategia y patriotismo que se estaba forjando en la Nueva Granada , y que poco a poco, se despertaría en el corazón de las mujeres. Algunas, llegan a tomar el apelativo de mártires, al ser sacrificadas por los realistas españoles, quienes sin escrúpulos, pasaron sus armas sobre el bello sexo; las primeras víctimas, fueron las pastusas doña Domita Sarasti, María Luisa “la Góngora” , Dominga Burbano y Alejandra Velasco, quienes en 1812 y en un acto audaz trataron de liberar a 19 patriotas, entre ellos, a Joaquín Caicedo y al médico Alejandro Macaulay, -detenidos por insurrectos-,fue así, que “en tan noble intento, arriesgan todo y se disfrazan de hombres, para intentar la fuga de aquellos. Al ser delatadas, se ordena la muerte en la propia cárcel “(Cordero, Inés pag11año2007). Algo particular en este crimen injustificado, o podríamos decir paradójico, es que una de las mujeres involucradas en aquella liberación frustrada, fue la española Ana Polonia Garcia, quien se caracterizó por su buen corazón, al visitar constantemente a los hombres en la cárcel. A ella, se le perdonó la vida, por ser la esposa del gobernador Toscón, quien la abandonó después de lo acaecido en 1810. A este relato, traemos a la memoria, algunas mujeres que perecieron entre 1813 y 1814 a cargo de los tiranos, y son : Ramona Albarán oriunda de Cúcuta, las santandereanas Carmen Serrano y Florentina Salas, la Caucana Rafaela Denis, la Cucuteña Eulalia Galvis y la natural de pamplona Agustina Buitrago; todas ellas detenidas y juzgadas por delitos que varían entre ser informantes para los movimientos guerrilleros , de bordar uniformes para los insurgentes o de retrasar las fuerzas realistas para que así pudiesen escapar los patriotas; lo admirable de estas mujeres y por lo cual deberían ser recordadas, fue su coraje para enfrentar la muerte sin temor, pues prefirieron morir siendo amantes de la libertad, que entregarse a la cobardía para salvar sus vidas, pues sabían del peligro en que ponían a sus hombres al delatarlos . En aquella época aparecen otras heroínas patriotas, pero esta vez, en la costa caribeña, ellas eran: María Concepción Loperena de Fernández Castro y Lorenza García quienes no fueron mártires, pero su valentía traspasaba todas las barreras impuestas por los tiranos españoles. De María Concepción Loperena podemos decir que, nació en valle de Upar, provincia de Cartagena, y se distinguió por su fuerte carácter patriota, pues luego de enterarse sobre la manifestación en Santa Fe, da ánimos a su pueblo para revelarse contra la monarquía, fue tanta su gallardía que en 1813, se presenta al cabildo, toma el retrato de Fernando Séptimo y le prende fuego, declarando posteriormente un acta de independencia: “doña concepción se presentó a los salones del cabildo que en esos momentos se encontraba atestado de gente y con sus propias manos arrancó el retrato de Fernando VII y junto con varios escudos les prendió


fuego ante toda la concurrencia, acto seguido toma la palabra y le dio lectura a una declaratoria de independencia de su tierra natal, a la corona española” ( Marcucci :1980:198).

Esta mujer también fue partícipe en la liberación de pueblos como: Tamalameque Badillo, Chiringuana y la Paz; y en todos ellos, se distinguió por su astucia, de hecho pasa a la historia como “heraldo de la libertad”. Sobre su desenlace, se dice que “doña María se dedicó por completo a desarrollar la bella profesión de la educación; falleciendo de muerte natural el día 21 de diciembre de 1835 en su pueblo natal” (Marcucci :1980:199). La otra mujer, arriesgada y estratega, fue Lorenza García, nacida en Santa Marta, quien pasó a la historia por su heroico proceder, al intentar liberar con ayuda de otras mujeres, algunos patriotas que se encontraban en Fortaleza del morro hacia el año de 1814, Ella: “conformó un nutrido ejercito de damas, una especie de comando femenino; ya constituido, Lorenza decidió emprender el peligroso plan de rescatar a varios detenidos que se encontraban en la fortaleza del morro, después de comprar un bote y hacer preparativos correspondientes, en una noche bastante oscura en combinación con uno de los guardianes se acercó por la parte sur del morro y lograron escapar varios patriotas “” (. Marcucci :1980: 109).

Por este acto, a esta mujer no la fusilaron, sino que se le imputó uno de los peores castigos, la desterraron, dirigiéndose entonces a Jamaica, con la fiel esperanza que la libertad reinaría en su provincia y en 1821, regresa al saber que su tierra estaba gobernada por los patriotas. A estas narraciones, se debe mencionar, a una de las informantes más importantes de la provincia del socorro, llamada, Mercedes Abrego, quien se distinguió, por su férrea colaboración a las guerrillas insurgentes, y por tal motivo, fue sentenciada a muerte, aunque esta mujer nunca le temió al desenlace, pues era una heroína neogranadina y de hecho, antes de ser pasada por las armas sus últimas palabras fueron: “¡no me importa la vida, sino la patria, viva la patria!” (E. Forero Paulo pág20 año1972) Mujeres mártires en el régimen del terror: Ahora pasamos a dar cuenta, del rol cumplido por las mujeres en el periodo trascurrido entre 1815 a 1819 conocido como “el régimen del terror”, donde Pablo Morillo, soldado destacado en España, emprendió un plan de pacificación en la Nueva Granada, que solo terminaría después de la batalla de Boyacá. Este hombre, arribó en 1815 a la provincia fiel de España, Santa Marta, y desde allí, arremetió junto con el gobernador Pedro Ruiz Porras, contra aquellas mujeres que apoyaron siempre la causa emancipadora. Una de sus primeras víctimas fue Ignacia Granados, enemiga acérrima de los españoles y quien se entregó de cuerpo y alma a la libertad. Su labor fue servir de enlace entre prisioneros y patriotas, hasta que en su rol de informante, fue detenida y condenada a muerte por el gobernador. Por tanto, “sobre Ignacia granados heroína y mártir, solo se conserva su bella memoria, por el sacrificio de su muerte en pro de la libertad” (Marcucci:1980:107).


Pero no solo en Santa Marta perecieron mujeres a cargo de Pablo Morillo, pues las ignoradas damas de Cartagena, también soportaron las inclemencias de aquel tirano cuando se inicia la toma de esta provincia7; tal es el caso Leonor Guerra y María Concepción Romero, ambas informantes de los insurgentes, por lo que fueron sometidas a soportar tantos azotes en público, que sus cuerpos no resintieron más y murieron con la dignidad de guerrera. El régimen del terror, se expandía por todo el territorio de la Nueva Granada, hasta llegar en 1816 a la provincia del Socorro, siendo Agustina Mejía, una de sus víctimas, pues su papel en la independencia, consistía en liderar la guerrilla Guadalupe, la cual se enfrentaba a las fuerzas realistas; ella, intercambia información y financiaba la guerrilla, hasta ser detenida y juzgada a muerte por los realistas. Murió a la edad de 23 años. Ya hacia1817, encontramos el símbolo de la mujer guerrera en la independencia, aunque ni siquiera se halle en los manuales escolares antes descritos; se trata de la heroica Polonia Salvarrieta oriunda de guaduas y más conocida como la “Pola” quien se traslada a Santa Fe, donde sirve de informante a los jefes patriotas. Su trabajo consistía, en contar los nuevos soldados que llegaban o se marchaban de Santa Fe y “Los patriotas se sentían muy estimulados por esta colaboración, la Pola vino a convertirse en la pieza fundamental de Santa Fe”. Tomado de Rafael Álvarez. Se hizo tan famosa está informante, que el virrey Sámano, realista sin corazón, manda a sus súbditos de confianza para capturarla lo más pronto, con el objetivo de acabar con su vida. Días más tarde, el comandante Iglesias, la captura en casa de la patriota Andrea Ricaurte y es llevada a prisión hasta el día de su muerte. El autor Rafael Álvarez Guerrero, a través de los escritos de Hiralio López, nos relata los días de prisión de la Pola, la cual expresaba su repudio contra los tiranos españoles y se molestaba con frecuencia cuando iban sacerdotes a confesarla: “en vano se molestan padres míos, si la salvación del alma consiste en perdonar a los verdugos míos y de mis compatriotas, no hay remedio, ella será perdida porque no puedo perdonarlos, ni quiero consentir en semejante idea, déjenme ustedes desahogar de palabra mi furia contra estos tigres ya que estoy en impotencia de hacerlo de otro modo, con que gusto viera yo correr la sangre de estos monstruos de inequidad. Pero ya llegara el día de la venganza, el día grande en el cual se levantara del polvo este pueblo esclavizado y arrancara las entrañas de sus crueles señores”.

Cuando la Pola es trasladada a la plaza principal al enfrentarse con el patíbulo, alza su imponente voz ante el pueblo que presenciaría su muerte, exclamando entonces: “¡pueblo indolente, cuan diversa sería hoy nuestra suerte si conocieras el precio de la libertad. Pero no es tarde, ved que, aunque mujer y joven me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más y no olvides mi ejemplo. Miserables, pueblo yo os compadezco; algún día tendréis más dignidad”

Sin embargo, con la muerte de la Pola, no cesó el mar de sangre en la Nueva Granada, pues en 1818 fueron condenadas a muerte , por ser activas informantes de las guerrillas las mujeres: 71

Morillo cuando toma Cartagena por mar : “impartió una orden de sentenciar a muchos patriotas, sin que nadie tuviera garantías, en total los españoles perdieron 3125 hombres, de los cuales 1825 eran extranjeros y Cartagena perdió 6000, es decir una tercera parte de la población flotante” Cesar Marcucci Vera “Bolívar y la mujer Costeña”


Evangelina Diaz, Engracia Salgar, Fidelia Ramos y Manuela Ustagui, quienes nunca mostraron debilidad ante el enemigo, como tampoco lo hizo, nuestra reconocida mártir Antonia Santos, quien pereció en las manos realistas hacia el año de 1819, por ser la líder de la guerrilla de Coromoro conformada desde 1816, donde Antonia daba ánimos a los integrantes de la guerrilla y a su vez la patrocinaba, siendo juzgada y condenada a muerte por estar a favor de la independencia.

Conclusión:  Las mujeres han jugado un papel importante en la historia colombiana aunque la historiografía las halla sumergido en el silencio, destacando siempre el papel masculino, por tanto, es indispensable que los historiadores y licenciados en Ciencias Sociales, investiguen aquellos personajes ignorados, en este caso , a las mujeres en el proceso emancipador, pues estas heroínas, concibieron la ideología de patria y desde ese instante se enfrentaron a los tiranos españoles dando sus vidas por un sueño que era la libertad de su pueblo.  Las heroínas del siglo XIX, se destacaron por su coraje pues antes de morir, expresaron sus ideales dando ejemplo a un pueblo oprimido. Por lo que, se hace necesario retomar la historia de los ignorados pues es un acto de justicia con aquellos que dieron su vida por la libertad.


Referencias bibliográficas: ÁLVAREZ Rafael, “ Policarpa ¿una heroína genio?”

BORDA, H. Alicia y Awad, Susana 1997 “En torno a las mujeres mártires de Colombia,”

CHERPAK, Evelyn 1995“mujeres en la historia de Colombia tomo II”

E. FORERO Paulo (1972) “Heroínas olvidadas de la independencia”

MARCUCI, Vera Cesar (1980) “Bolívar y la mujer costeña”

MUÑOZ,

Cordero

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