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Ser escritor

Jorge A. Garrido


Ser escritor © 2013 Registrado en Safe Creative Nº de registro: 1211212712998 Corrección, maquetación, diseño y montaje por Jorge A. Garrido Cualquier reproducción, total o parcial, de esta obra, así como su divulgación por cualquier medio o la creación de obras derivadas, necesita de la expresa autorización por escrito del autor. Todos los derechos de esta obra quedan reservados a Jorge A. Garrido


6. Edición, coedición y autoedición 6.1 Definiciones Las editoriales han monopolizado el mercado literario hasta nuestros días, cuando eran las únicas que tenían los medios, conocimientos y capital necesarios para la edición de los libros. Sin embargo, como vemos en los últimos años, las nuevas tecnologías ofrecen variadas herramientas al particular que le posibilitan recorrer el largo camino que supone crear un libro y ponerlo a disposición de otros usuarios de manera relativamente sencilla, en lo que se ha denominado autoedición, algo que a las editoriales les ha obligado, por decirlo de alguna manera, a abrirse a una nueva modalidad editorial: La coedición. Pasamos a ver cada una de ellas.

• La edición: Las editoriales controlan cada obra que pretenden publicar y, tras la firma del contrato con el autor, se comprometen a publicitar y distribuir de manera eficaz el libro, gestionando todos los procesos que haya de por medio.

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• La coedición: Aquí, la editorial sigue imponiendo sus propias condiciones para cada aspecto del libro, aunque, en este caso, los gastos de gestión y la compra de una tirada mínima la lleva a cabo el autor. Dicho pago es previo a cualquier otra gestión de la editorial (según de cuál se trate, puede recibirse una propuesta de financiación, en muy pocas fracciones), estando éste, aproximadamente, entre los 3000 y los 5000 euros (a depender del tipo de libro, tamaño y número de hojas, tirada que se le encargará a la imprenta, distribución y otros gastos que le imponga la editorial). Añadir que es la editorial quien propone dicha modalidad; es decir, que el autor no decide inicialmente seguir esta línea. La editorial le notificará que le ha gustado la obra y que le ve potencial, pero que no puede ofrecer ningún otro modelo que éste. Tras el consentimiento del autor, le enviará un presupuesto con los detalles de dicha propuesta, la cual, por supuesto, no compromete a nada, únicamente sirve para la valoración del autor para aceptar o no la coedición. • La autoedición: Es la modalidad en la que el autor prescinde totalmente de la editorial. Él se convierte en escritor y editor (aunque existen algunas empresas que ofrecen servicios de edición e imprenta, como veremos más adelante).

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6.2 Ventajas e inconvenientes Éstas, a mi modo de ver, vendrán impuestas por dos aspectos muy claros: El dinero a invertir y la publicidad de la obra. En la edición convencional el particular no paga dinero alguno y es la editorial quien arriesga su capital. Dicha empresa tiene bajo control todos los mecanismos para hacer que la obra llegue a las estanterías de las librerías de manera óptima, haciendo lo imposible porque dicho autor sea conocido por todos y su obra genere cuantos más ingresos posibles, lo que le permitirá cubrir lo invertido y, lógicamente, lograr beneficios con su puesta en venta. Con la coedición es el autor quien invierte, por lo que la editorial no teme que el libro no venda. De hecho, por norma general, no actuará con la misma diligencia que si el capital arriesgado fuera suyo, de forma que no está tan claro que en esta modalidad el libro consiga tanto éxito como en la edición convencional. Por supuesto, tampoco el público al que está dirigido quedará convencido del todo de la valía del autor si se entera de que ha tenido que

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pagar porque la editorial trabaje con él. Aunque también es justo decir que, de todas formas, con la coedición tendremos acceso, indirectamente, a las imprescindibles herramientas de la editorial, que es quien tiene los contratos y ventajas con los otros profesionales de los que depende el libro (imprenta, distribuidora, ilustradores, etc...) Por último, en la autoedición nos encontramos que el autor se encarga de absolutamente todos los aspectos de los que tradicionalmente se ocupaban las editoriales. Sin embargo, siendo más trabajoso, es más barato que la coedición, aunque depende, lógicamente, de las expectativas que se tengan y del dinero que se invierta en consecuencia. Por tanto, queda claro que la mejor modalidad es la de edición convencional, cosa muy complicada de conseguir dada, además, las crisis del país, en general, y del sector, en particular. La coedición facilitará, en teoría, la publicidad, aunque tampoco se asegura el correspondiente compromiso de la editorial. Como tercera y última opción nos queda la autoedición, con la cual no se puede esperar generar demasiados beneficios, aunque si no llega a ser lo más importante y la ilusión por ser leídos es mayor que las ganas de vivir de la literatura, estaríamos hablando de la opción más viable.

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Ser escritor: Edición, coedición y autoedición