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MANUAL BÁSICO PARA PADRES

MANUAL BÁSICO PARA PADRES


INDICE

Lo que los padres no saben de la maternidad. Como preparse para el gran día Cuidados de un bebé Datos curiosos Medidas de precaución

MANUAL DE IMAGEN PARA PADRES


Lo que los padres no saben de la maternidad


Tome ácido fólico antes de quedar embarazada

Un período que no se presenta en la fecha debida no siempre significa que hay un bebé en camino. No todas las mujeres comienzan sus períodos en el mismo momento cada mes. Incluso, si suele tener períodos regulares, el estrés, una enfermedad o cambios en sus hábitos de ejercicio o de alimentación pueden demorar la menstruación. Estas son algunas de las señales de que posiblemente esté embarazada: No le ha llegado su regla o período. Siente malestar de estómago o tiene vómitos. Sus senos se han agrandado y le duelen. El área alrededor del pezón se oscurece. Tiene antojos de ciertas comidas o le disgustan muchísimo otras. Se siente cansada todo el tiempo. Una prueba de embarazo en el hogar indica que está embarazada. No se preocupe si no tiene todas estas señales de embarazo. Algunas mujeres no tienen otra señal más que una falta de menstruación. Otras tienen muchas de las señales mencionadas. Si no le ha venido el período y piensa que podría estar embarazada, puede averiguarlo usando una prueba de embarazo de uso personal. Estas pruebas analizan la presencia en la orina de la hormona llamada gonadotropina humana (hCG, por sus siglas en inglés). Esta hormona la produce el cuerpo de la mujer cuando está embarazada. Estas pruebas le pueden decir casi inmediatamente y con precisión si está embarazada o no, y puede encontrarlas en farmacias y en algunos supermercados.

El ácido fólico es vitamina B que cada célula de su cuerpo necesita para el crecimiento y desarrollo normales. Si las mujeres en edad de procrear toman 400 microgramos de ácido fólico todos los días antes y temprano en el embarazo, puede ayudar a reducir el riesgo del bebé de sufrir defectos de nacimiento del cerebro y médula espinal, llamados “defectos del tubo neural”. El tubo neural es la parte del bebé en desarrollo que se convertirá en el cerebro y la médula espinal. El defecto puede suceder cuando el tubo neural no se cierra por completo. Sí. Algunas harinas, panes, cereales y pastas tienen ácido fólico añadido. Busque las palabras “enriquecido” o “fortificado” en el paquete para saber si ese producto contiene ácido fólico. Aunque coma alimentos fortificados o enriquecidos, asegúrese de seguir tomando las multivitaminas o vitaminas prenatales con ácido fólico. También puede obtener el ácido fólico de algunas frutas y verduras. Cuando el ácido fólico se presenta naturalmente en los alimentos, se lo llama “folato”. Algunos alimentos que son una buena fuente de folato son: Frijoles, como lentejas, frijoles pinto y frijoles negros Verduras de hoja verde, como espinaca o lechuga romana Espárragos Brócoli Cacahuates o maní, pero no los coma si es alérgica Frutas cítricas, como las naranjas y toronjas Jugo de naranja (el mejor es el de concentrado.) El ácido fólico parece reducir el riesgo de infarto. Las revisiones indican que solo en algunos individuos el riesgo de infarto parece reducirse, pero no se ha establecido una recomendación definida con respecto a la suplementación más allá del diario recomendado actual, para prevenir un infarto


Calcio El calcio es usado por todas las células del cuerpo. Ayuda a mantener sus huesos y dientes sanos y fuertes. Cuando una mujer no obtiene suficiente calcio a través de la dieta, el cuerpo adquiere el calcio de los huesos. Con el tiempo, esta pérdida puede debilitar los huesos significativamente y resultar en osteoporosis. La osteoporosis hace que los huesos se debiliten y más propensos a las fracturas. La cantidad recomendada de calcio para las mujeres entre las edades de 19 y 50 años, estén o no embarazadas, es de 1,000 miligramos (mg) por día. Para las niñas adolescentes hasta la edad de 18 años es de 1,300 mg a diario. La cantidad de calcio que necesita a diario permanece igual antes, durante y después del embarazo. Durante los últimos dos trimestres del embarazo y el período de la lactancia, su cuerpo absorbe más calcio de los alimentos que cuando no está embarazada. Su bebé necesita el calcio de más para la constitución sana y el desarrollo saludable de los dientes y huesos. Si usted no obtiene sulfato de calcio a través de su dieta durante el embarazo, el calcio que su bebé necesita lo adquirirá de sus huesos. Desafortunadamente, muchas mujeres no obtienen suficiente calcio. En promedio las mujeres obtienen a diario solamente 700 mg de calcio. Muchas mujeres no se dan cuenta, por ejemplo, que la mayoría de los complementos multivitamínicos y las vitaminas prenatales contienen menos de un tercio de la cantidad de calcio que se recomienda diariamente. Síntomas del parto normal y prematuro El estrés es un factor de riesgo del parto prematuro. Si tiene algunos de los síntomas a continuación, no espere a que desaparezcan. Si está en un refugio para evacuados, diríjase inmediatamente a la persona a cargo del establecimiento. Dígale que necesita atención médica de inmediato. Contracciones (el abdomen se endurece como un puño) cada 10 minutos o con más frecuencia

Cambio en el flujo vaginal (pérdida de líquido o sangrado de la vagina) Presión en la pelvis (la sensación de que el bebé empuja hacia abajo) Dolor leve en la parte inferior de la espalda

Cólicos como si tuviera la regla o el período Dolores abdominales con o sin diarrea Si no está en un refugio para evacuados y tiene alguno de esos síntomas, comuníquese con un profesional de la salud. El estrés y el embarazo: Tranquili-

dad mental y emocional Busque a alguien con quien hablar durante unos minutos varias veces por día. Invite a la persona para que sea su “comadre” o compañero. Comparta con esa persona sus inquietudes sobre el embarazo en estas difíciles circunstancias. Tener a alguien con quien hablar es un gran alivio y ayuda. ¿Qué vacunas no se recomiendan durante del embarazo? No se dé estas vacunas durante el embarazo: BCG (tuberculosis) Infección meningocócica MMR Vacuna antigripal en rociador nasal (llamada LAIV) (Las embarazadas pueden recibir la vacuna contra la gripe que está elaborada con virus muertos.) Fiebre tifoidea Varicela Espere al menos 1 mes después de darse estas vacunas antes de intentar quedar embarazada.


Clases de preparación para el parto Las clases de preparación para el parto ayudan a los futuros padres a aprender acerca de y a prepararse para el parto y el nacimiento. Existen varios tipos de clases de parto para escoger. Dos de las más populares son las de Lamaze y Bradley, nombradas por sus creadores. Aunque existen otras, la mayoría de las clases ofrecen uno de estos dos métodos y muchas utilizan elementos de ambas. Ambas Lamaze y Bradley le enseñan a las mujeres a lidiar con el dolor de parto. Ambas técnicas alientan la participación de la pareja durante el parto y alumbramiento.

Como prepararse para el gran día

Entre las otras técnicas para la educación sobre el parto incluyen la técnica de Alexander, el alumbramiento por hipnosis, "Birthing From Within", y "Birthworks". Aprenda lo más que pueda sobre cada técnica hasta que usted encuentre la mejor para usted. El método Bradley Bradley enseña acerca del parto natural en las mujeres sin complicaciones médicas. Recalca el ejercicio, la nutrición y las técnicas de respiración profunda.


Depresión posparto

Alrededor de una de cada ocho mujeres sufre de depresión posparto (después del parto). Es la complicación más común entre las mujeres que acaban de tener un bebé. La depresión después del parto es una condición médica seria. No es algo que la mujer pueda controlar. Tampoco es una señal de que la mujer no es buena madre. La depresión después del parto puede poner en riesgo a la mujer y a su bebé. Lo más importante que puede hacer es: Reconocer las señales de la depresión después del parto Buscar ayuda, porque existe una variedad de tratamientos Los expertos médicos creen que los cambios en las hormonas de la mujer después del parto pueden causar la depresión después del parto. Las mujeres que han sufrido de depresión en algún momento en sus vidas tienen un riesgo mayor de sufrir de depresión después del parto. La depresión después de parto no es lo mismo que la "tristeza o melancolía" después del parto. Esta condición es más común y menos peligrosa. Usualmente termina ya para el décimo día después del nacimiento del bebé. ¿Qué es la depresión después del parto? Una mujer que tiene depresión después del parto se siente triste y deprimida. También puede tener cinco o más de los siguientes síntomas por un periodo de 2 semanas o más tiempo: Dificultad al dormir o dormir demasiado Falta de interés en las actividades de costumbre o pasatiempos Sentimientos de culpabilidad Pérdida de energía Dificultad al concentrarse o tomar decisiones Cambios en cuánto quiere comer Sentirse cansada todo el tiempo Pensamientos o ideas sobre el suicidio o la muerte La depresión después del parto puede ser tratada de varias maneras. Los grupos de apoyo pueden ayudar. Algunas mujeres asisten a la terapia o asesoramiento con un profesional de la salud mental.

Qué llevar al hospital Empacar para dos:

Para usted Un camisón o una camisa grande para usar durante el parto, aunque el hospital le proporcionará una bata, Calcetines, Toallas Y Pantuflas. Algunos camisones, pijamas o camisetas y pantalones de gimnasia (a las madres lactantes pueden resultarles más cómodas las camisetas sueltas o las batas para amamantar al bebé) Una bata o salto de cama, Varios pares de ropa interior Compresas sanitarias grandes autoadhesivas (las que provee el hospital pueden ser pequeñas y difíciles de usar) Jabón Champú Cepillo para el pelo Cepillo de dientes y pasta dentífrica Cualquier otro artículo de tocador, cosméticos o artículos para el cabello que desee Números de teléfono de las personas a quienes desea llamar Una tarjeta telefónica (por lo general no pueden usarse celulares en los hospitales) Ropa para ponerse el día en que regrese a su casa (asegúrese de que sea suelta) Para su bebé La mayoría de los hospitales proporciona todo lo básico que necesitan los recién nacidos durante su internación: una gorrita tejida, una camiseta, pañales y mantas. Cuando sea hora de llevar a casa al bebé, necesitará sus propias cosas. Una manta pequeña Ropa para usar el día de ir a casa, incluidos una camiseta, una gorrita y escarpines Pañales desechables (la mayoría de los hospitales los suministra) Una manta abrigada si hace frío Una sillita para el automóvil (si lleva al bebé a casa en automóvil)


Cesárea por razones médicas

La cesárea es una operación en la que su bebé nace mediante un corte que el médico le hace a usted en el abdomen y en el útero. Para algunas mujeres y bebés, la cesárea es menos peligrosa que el parto vaginal. Es posible que necesite una cesárea por motivos médicos que afectan su embarazo. Si su embarazo es sano y usted no tiene un motivo médico para hacerse una cesárea, es mejor que su bebé nazca por parto vaginal. Dormir con su bebé La convivencia nocturna significa que los bebés y los padres duermen juntos en la misma cama. A veces se lo conoce como “compartir la cama”. Quizás le guste la idea de acurrucarse con su bebé a la hora de dormir. Pero la convivencia nocturna puede poner en riesgo a su bebé de muerte súbita infantil o del lactante (SIDS) y de otros peligros como la asfixia. SIDS es la muerte inexplicada del bebé cuando duerme.

Cuidados de un bebé


Cómo cambiar un pañal desechable 1. Suelta los cierres adhesivos del pañal y dóblalos hacia atrás, pegándolos sobre sí mismos para que no se adhieran a la piel del bebé, pero aún no le quites el pañal sucio. 2. Si hay caquita, límpiala primero con el propio pañal, teniendo cuidado de tapar el pene (si es varoncito) con una toallita por motivos de higiene y para evitar la "salpicadura" que mencionamos anteriormente. 3. Con una mano, sujeta al bebé por los tobillos y súbele levemente las piernas levantándole un poco las nalguitas. Aunque este gesto parezca un poco raro, es una manera muy eficiente de hacerlo. 4. Dobla al medio el pañal sucio y déjalo bajo las nalguitas del bebé, con la parte sucia en el interior del pañal. 5. Usa una toallita desechable para bebés o una toallita de tela mojada para limpiar cuidadosamente el área genital del bebé. Las niñas se deben limpiar de adelante hacia atrás (en el sentido opuesto a su vagina). Esto disminuirá la posibilidad de que entren bacterias del recto a la vagina que podrían causar una infección. 6. Levanta las dos piernas del bebé y límpiale las nalguitas.

7. Cambia el pañal sucio por uno limpio. Abre el pañal y coloca la parte que tiene los cierres adhesivos bajo las nalguitas del bebé. Ahora dobla la parte de abajo sobre la barriguita del bebé, pasándolo entre sus piernas (sepárale las piernas lo más posible, pero sin hacerle daño).

Ten cuidado de que el pañal no se abulte demasiado entre las piernas del bebé, lo cual podría provocar irritación e incomodidad. Para los recién nacidos, evita cubrir el cordón umbilical (hay pañales diseñados especialmente para los recién nacidos que tienen recortada la parte delantera). Para los varones, cerciórate de que el pene esté apuntando hacia abajo para reducir la posibilidad de que se salga la orina. 8. Cierra el pañal pegando las tiras adhesivas de los dos lados. Asegúrate de que quede bien ajustado, pero no tanto que le pellizque la piel. Consulta las instrucciones del fabricante del pañal para otros consejos específicos de esa marca. 9. Cierra el pañal sucio, envolviéndolo y pegándole las tiras alrededor de sí mismo. Colócalo en la bolsa de plástico y tíralo en el bote de los pañales sucios. Viste al bebé, lávate bien las manos, ¡y ya está!


Preparar el biberón del bebé Paso uno: Limpia o esteriliza todos los biberones y el equipo. Paso dos: Usa agua de forma segura. Si usan fórmula en polvo y quieres tomar precauciones extra y combatir las bacterias que podrían albergarse en la fórmula en polvo, mezcla el polvo con agua muy caliente. Usa el agua poco después de haberla hervido. Paso tres: Lávate las manos muy bien con agua caliente y jabón, durante al menos 20 segundos. Sécatelas con una toalla de papel. Sigue al pie de la letra las instrucciones para preparar la fórmula. El polvo viene con su propia cuchara y es importante usarla para preparar medidas exactas.

¿Dónde debo bañar a mi bebé? En lugar de usar la bañera para adultos, lo cual exige que te arrodilles y te inclines en una posición muy poco cómoda, además de proporcionarte menos control sobre el bebé, lo mejor mientras el bebé es aún muy chiquito es usar la pila de la cocina o una bañerita para bebés que puedes poner sobre una superficie elevada y resistente, como el mostrador de la cocina o una mesa fuerte. ¿Cuál es la mejor manera de bañar a mi bebé? Con un poco de dedicación y cariño, verás que la hora del baño se transformará en una de las actividades que más disfrutarás con tu bebé. 1. Reúne todo los artículos que necesites para el baño. 2. Llena la bañera con 2 ó 3 pulgadas (5 ó 7 centímetros) de agua templada, pero no caliente, a una temperatura aproximada de 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados). 3. Trae al bebé al lugar donde vayas a bañarlo y desvístelo por completo. 4. Sumerge poco a poco al bebé en el agua, usando una


manos para sostener su cuello y cabecita. A ratos, vierte un poco de agua con un vaso o taza de plástico sobre su cuerpo para que no se enfríe. Ten en cuenta que el cuerpecito enjabonado de un bebé es muy resbaladizo, o sea que procura sujetarlo firmemente. 5. Usa muy poco jabón (ya que puede resecarle la piel) y lávale el cuerpo con tu propia mano o una toallita, rociándolo de arriba a abajo y de adelante hacia atrás. Lávale el cuero cabelludo con una toallita mojada y enjabonada. Usa una bolita de algodón mojada para limpiarle los ojitos y la cara. Lava normalmente el área genital del bebé, no requiere un lavado más a fondo que el resto. Si en las comisuras de los ojos o en la nariz se ha acumulado algún moquito o alguna secreción reseca, mójalo varias veces con la punta de una toalla para que se ablande antes de limpiarlo. 6. Enjuaga completamente al bebé ayudándote con una toallita limpia. 7. Envuelve a tu pequeñín en una toalla con capucha y sécalo con suavidad, sin frotarle la piel. Si tiene la piel reseca o un poquito de irritación en la zona del pañal, puedes untarle una loción hidratante para bebés.

Datos curiosos


A partir de los 6 meses es necesario el cambio de alimentación no sólo porque lo indique el pediatra, sino porque el bebé va progresivamente exigiéndolo y sus necesidades nutricionales cambian. El bebé ya no puede mantener una alimentación única de lactancia materna. Si esto se llegara a producir, eso le llevaría a una desventaja nutricional. El cambio de alimentación requiere ayuda y paciencia. Lo primero es tener control sobre las posibles intolerancias alimenticias, es decir, si algún alimento produce diarrea, aumento de fiebre, estreñimiento, u otro tipo de enfermedades al bebé.

cuando sea algo que normalmente rechaza, con hambre lo aceptará. En principio, introducir un alimento nuevo se tarda unos 2 ó 3 días y luego se establece un patrón de horarios normal en los que requiere alimentación. Ejemplo:

El organismo del bebé debe irse acostumbrando progresivamente a ese cambio de alimentación. Es normal que al principio el peque;o muestre sensaciones de desagrado, y rechazo en la primera cucharada, no siempre es facil que el bebé lo asimile rápido.

biberón de mañana, fruta o yogurt a media mañana, comida o almuerzo, merienda, biberón o cena por la

Qué deben de comer y cómo?

noche según sea necesario.

Es absolutamente contraproducente mantener a un bebé con lactancia materna exclusivamente después del primer año. El bebé se podrá ver envuelto en un riesgo grave de desnutrición.

Deben de alimentarse con frutas y verduras, cereales sin gluten hasta los 6 meses. no se les debe de administrar comida chatarra, ni con grasa, el bebe no tiene dientes y se puede ahogar con un trozo de comida, y no deben de tener semillas porque puede ocacionar asfixia.

Si el bebé llora porque no quiere comer, y los padres recurren al pediatra, puede que él recomiende el uso de jarabes o complementos para el apetito. Pero si aún así no cesa el llanto del bebé y no hay ninguna evidencia de intolerancia alimenticia, hay que pensar que los padres deben tener poca tolerancia a los llantos o mucho temor de que su hijo no coma nada. El ritmo de alimentación de un niño de 1 año debe obedecer a su necesidad nutricional, a su actividad física y eliminación. Por tanto, hay que darle de comer hasta que tenga hambre, porque aún

Ambiente adecuado para el descanso del bebé Para crear el ambiente ideal que ayude al niño a conciliar el sueño, puede ser muy recomendable establecer una rutina de “buenas noches”: bañarse, ponerse el pijama, el cuento de buenas noches, etc. Además, el baño antes de ir a dormir ayudará al pequeño a relajarse. El hecho de asociar costumbres agradables con el momento del sueño da confianza al pequeño y facilita un sueño tranquilo, sin miedos ni dudas. La luz tenue, el silencio, música relajante, una actitud tranquila y calmada, hablar bajito… son algunos de los ingredientes que pueden ayudar al pequeño a prepararse para el sueño.


• Ambiente de sueño tranquilo. La calma durante las horas previas y durante el sueño es fundamental para favorecer el dormir del pequeño. Las discusiones y las tensiones familiares deben evitarse en el momento en que el niño se va a dormir.

Juguetes aptos para el bebé

• Prohibidos los ruidos. Además de obstaculizar el sueño, los ruidos excitan al pequeño y le incitan a levantarse para participar en las actividades del resto de la familia. Hay que bajar el volumen de la música, la tele y el tono de la voz, y evitar también las tareas domésticas demasiado ruidosas.

Es una etapa en la que los sentidos cobran gran importancia, pues es a través de ellos que empiezan a comprender todo lo que les rodea. Los juguetes adecuados en esta etapa son, por tanto, aquellos que estimulen la percepción sensorial. Son aquellos que captan su atención a través del tacto, el oído y la vista.

• Temperatura y humedad. La calidad del aire que respira el niño debe ser óptima y la temperatura debe situarse entre 18 y 20 ºC; nunca por encima de 22 ºC. El nivel de humedad debe estar en torno al 60%.

Hasta el tercer o cuarto mes del bebé se recomiendan juguetes que puedan ver y escuchar pues todavía no son capaces de coger objetos con sus manos, aunque intentan tocar los juguetes que cuelgan de móviles de cuna o hamacas.

• Sí a la lucecita de compañía. Tiene que ser tenue y especialmente estudiada para los más pequeños; no afecta al sueño y le ayuda a vencer el miedo a la oscuridad. ijama cómodo. Los que tienen forma de pelele, cubriendo incluso los pies, son ideales. En cuanto a los tejidos, es mejor optar por el algodón o la felpa, para mantenerle caliente sin hacerle sudar. • Materiales agradables. Una almohada baja y de material hipoalergénico es la más indicada. Para taparle, es suficiente con una sábana y una colcha de lana o un edredón (el peso variará en función de la estación). El colchón debe ser bastante rígido y estar hecho de fibras naturales, como algodón o crines, o bien espuma.

A medida que van creciendo empiezan a distinguir formas y colores, entre los que prefieren los más brillantes, y les gustan los juguetes blanditos para poder tocar, chupar y morder. En cuanto sus manitas son capaces de coger cosas se lo llevan todo a la boca, la cual les sirve para reconocer los objetos. Hay que tener entonces especial cuidado con los juguetes que se les compra. Siempre aseguraros que son adecuados para bebés pequeños y que no contienen piezas pequeñas ni presentan riesgo de asfixia. Empiezan a tener noción de su propio cuerpo. Los mejores juguetes recomendados Juguetes para bebés de 0 a 1 año Juguetes que estimulen los sentidos: con colores, exturas y sonidos diferentes. - Juguetes que estimulen el movimiento: fáciles de agarrar, estimuladores del gateo... - Juguetes que estimulen la afectividad: peluches, muñequitos...


La edad promedio de los bebés que empiezan a gatear es de ocho meses, lo cual significa que muchos empiezan a desplazarse más temprano. Una vez que empiece a gatear, tu pequeñín también empezará a pararse solito, y esto significa que las mesas, mostradores y otras superficies elevadas ya no estarán fuera de su alcance.

Medidas de precaución

Esta lista te ayudará a prepararte para el instinto explorador de un bebé que ahora logra trasladarse de un sitio al otro en un abrir y cerrar de ojos. Una vez que hayas verificado todo lo que te sugerimos, gatea tú misma por la casa y asegúrate de que no te hayas olvidado de nada. (Si tu bebé todavía es un recién nacido, lee nuestros consejos sobre cómo preparar tu casa para que sea segura). Al bañar al bebé Llena la tina o bañera sólo hasta cubrirle las piernas (2 a 3 pulgadas [5 a 7 centímetros], de agua). Usa agua templada, no caliente (pruébala con el codo o usa un termómetro para asegurarte de que la temperatura esté entre 96 y 100 grados Fahrenheit [35,6 y 38,8 grados centígrados]). Nunca jamás dejes solo a tu bebé en la tina, ni siquiera por unos segundos. Coloca tapetes antideslizantes dentro de la tina y fuera, en el piso. Te será útil tener: Un protector blando para el caño de la tina (por donde sale el agua).


Para prevenir quemaduras Nunca sostengas comidas o bebidas calientes mientras cargas al bebé. Mantén las comidas y bebidas calientes lejos de las orillas de las mesas y los aparadores. No cargues al bebé mientras estés cocinando. Voltea hacia atrás los mangos de las ollas y sartenes que estén sobre la estufa. Asegura la puerta del horno con un cierre de seguridad para electrodomésticos. Te será útil tener: Un barrera protectora para estufas que impide el acceso de los niños a los quemadores. En el automóvil Mantén al bebé en un asiento de seguridad para el auto orientado hacia atrás lo más que puedas. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda que los asientos de autos para bebés y niños permanezcan orientados hacia atrás, en la parte posterior del auto, hasta que los pequeños cumplan 2 años de edad. O bien, hasta que alcancen la altura y el peso máximos establecidos por el fabricante del asiento. Instala el asiento de seguridad del bebé adecuadamente, o sea, mirando hacia atrás y en el medio del asiento trasero del automóvil. En la mesa de cambiar Usa la correa de seguridad y nunca dejes al bebé. Mantén los artículos de tocador fuera del cance del bebé, pero a tu alcance. Al vestir al bebé No le pongas trajes que tengan cordones o cintas. En la cuna

solo a l -

Tomas eléctricas, cables y electrodomésticos Cubre las tomas eléctricas que no se estén usando con protectores de seguridad o con muebles. Esconde los cables eléctricos detrás de los muebles o usa protectores especiales para cubrirlos. Mantén los secadores de cabello, tostadoras y otros aparatos eléctricos pequeños desconectados y fuera del alcance del niño. Prevenir caídas No dejes nunca solo al bebé en una cama o sofá, una silla alta, una silla vibradora, en la mesa de cambiar o en cualquier otro lugar de donde se pueda caer. Instala cierres y rejas o mallas protectoras en las ventanas, balcones y plataformas. Asegúrate de que no quedan cordones de cortinas y persianas sueltos, porque podrían enredarse alrededor del cuello del bebé. Instala rejas de seguridad para niños en la parte de arriba y de abajo de las escaleras. Si el espacio entre las barandillas de las escaleras es mayor de 4 pulgadas (10 centímetros), cúbrelas con una cerca de plástico para jardines, con placas de plexiglás u otro material. En las tiendas, usa la correa de seguridad de los cochecitos de compras (o tráete una de casa). Las chimeneas Instala rejas de seguridad frente a las chimeneas y mantenlas siempre en su lugar cuando esté encendido el fuego. Si la chimenea es de gas, mantén la llave fuera del alcance del niño. Guarda la leña, los fósforos y todo el equipo de la chimenea fuera del alcance del niño. Prevención de incendios Verifica todos los meses las pilas de los detectores de humo. Verifica las pilas de los detectores de monóxido de carbono (si los tienes) al menos dos veces al año. Repasa tu plan de salida de emergencia en caso de incendio.


Por qué lloran los bebes? Los bebés lloran. No hay forma de evitarlo. Así comunican que tienen hambre, les duele algo, o necesitan dormir, entre otras cosas.

4. Quiere que lo tengas en brazos Los bebés necesitan muchos cariños. Les gusta ver las caras de sus padres, escuchar sus voces y sentir los latidos de su corazón, y pueden incluso detectar su olor particular. Llorar puede ser su forma de pedir que lo cargues en brazos.

¿Cómo pueden los papás interpretar lo que quiere decirles su bebé con sus llantos?

Quizás te preguntes si lo estás "malcriando" teniéndolo en tus brazos tanto tiempo, pero durante los primeros meses de vida no lo vas a malcriar. Para darles a tus brazos un poco de descanso, puedes llevarlo en una mochila delantera portabebés o en un rebozo.

Puede resultarte difícil al comienzo, pero gran parte de la crianza de los hijos se basa en probar y equivocarse, y pronto aprenderás a adivinar sus necesidades, leer sus señales de aviso y consolar sus lágrimas. Incluimos las razones más comunes por las que lloran los bebés. Si tu pequeño está llorando, consulta la siguiente lista. Seguramente encontrarás algo que lo alivie. 1. Hambre Una vez que aprendas a reconocer las señales de que tu bebé tiene hambre lograrás darle de comer antes de que comience a llorar. Algunas de ellas incluyen: está inquieto, hace chasquidos con los labios, vuelve la cabeza hacia tu mano cuando le tocas la mejilla, y se lleva las manitas a la boca. Entérate si es normal que tu bebé escupa mucha leche o vomite. 2. Tiene el pañal sucio Algunos bebés te lo comunican enseguida cuando necesitan que les cambien el pañal. Otros pueden tolerar un pañal sucio durante bastante rato. De cualquier forma, esto es fácil de observar y sencillo de solucionar. 3. Necesita dormir ¡Qué suerte tienen los bebés! Cuando están cansados, pueden simplemente echarse a dormir, donde sea y cuando sea. O, por lo menos, eso es lo que creen los adultos. En realidad, no es tan fácil como parece. En lugar de quedarse dormidos, los bebés pueden ponerse irritables y llorar, especialmente si están demasiado cansados.

5. Problemas de estómago (gas, cólico y más) Los problemas de estómago asociados con gas y cólicos pueden causar muchos ataques de llanto. De hecho, la condición conocida como cólico se define como un llanto inconsolable al menos tres horas al día y tres días a la semana, y por lo menos tres semanas seguidas. Si tu bebé se pone irritable y llora a menudo justo después de comer, quizás tenga dolor de estómago. Muchos padres aseguran que las gotas antigases que se pueden comprar sin receta o un agua medicinal preparada con hierbas y bicarbonato de sodio (conocida en EE.UU. como gripe water) son mano de santo. Pero consulta con tu doctor antes de darle a tu bebé cualquier remedio. 6. Necesita eructar Si tu bebé llora después de comer, quizás necesite eructar. Los bebés tragan aire cuando lactan o beben de un biberón, y si no sacan el aire pueden sentirse incómodos. A algunos bebés les molesta muchísimo tener aire en el estómago, mientras que otros no parecen necesitar eructar demasiado 7. Tiene demasiado frío o demasiado calor Cuando tu bebé sienta frío, por ejemplo, cuando le quites la ropa para cambiarle el pañal, o le limpies las nalguitas con una toalla húmeda, te expresará a través del llanto que se siente incómodo. A los recién nacidos les gusta estar abrigados y calentitos. Como regla general, necesitan tener una prenda de abrigo más que tú para sentirse cómodos.


Ser padre supone un aventura extraordinaria pero también un gran reto. Los papás quieren dar confianza, seguridad y amor a sus hijos, permitirles desarrollarse plenamente y felices, pero a veces pueden caer en errores o no desarrollar actividades y estrategias que les van a ayudar a ser un buen padre. Pasar tiempo con los niños es enormemente importante. Aunque el trabajo y las tareas del hogar nos dejen tiempo libre este, prioritariamente, es bueno pasarlo con nuestros hijos. La infancia no va a volver y saber que nuestro padre disfruta de nuestra compañía nos da una enorme seguridad. No hay trabajo más duro que cuidar un bebé o varios niños día y noche, en serio, si no os lo creéis intentadlo. Uno termina agotado física y emocionalmente, sobre todo si se desvive por porporcionar atenciones adecuadas a los pequeños y estar siempre disponible para ellos como necesitan. la familia.

Manual creado por:

Katherine Monzón 12003219 Fernanda Sagastume 12003366 Lourdes Martínez 12003298 Rosario Rodriguez 12003542 Jennifer Girón 08001479

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