Issuu on Google+

6 ESCUELA Núm. 3.892 (150)

España

3 de febrero de 2011

El precio de la repetición • El 36% de los españoles, a los 15 años, ha perdido algún curso, según PISA 2009. Schleicher advierte que “cada uno de esos niños le supone a la sociedad 20.000 euros” LOLA GARCÍA-AJOFRÍN

ANTONIO RODRÍGUEZ DE LAS HERAS Catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid

Babel

L

a Torre de Babel de Escher es mi interpretación icónica preferida de este mito. La visión cenital de la torre da una impresión de crecimiento excesivo, de gigantismo, que desplaza y confunde a los propios constructores. Significa así una oportuna alegoría del mundo tecnológico que a tal ritmo estamos creando y la confusión que nos produce porque no lo entendemos, y nos sentimos entonces desplazados por lo propio que hacemos. Estamos creando un paisaje de cajas negras: nos rodeamos de múltiples creaciones, de artefactos, que se nos presentan opacos, herméticos. Los tocamos para que nos den una respuesta, para que funcionen, pero desconocemos su interior, es decir, su fundamento, su historia, su sentido, su participación en un, cada vez más denso y único, tejido de relaciones que es el ecosistema artificial, la interrelación con los valores, la organización social... El resultado es que en la sociedad tecnológica, la que pretende llegar a ser sociedad del conocimiento, se incuba una nueva forma de ignorancia, que genera tergiversaciones, inercias y derivas. Una seria disipación de posibilidades. Para que el paisaje de cajas negras no nos envuelva como laberinto, no nos reduzca a solo poder tocarlas para que realicen su función, hay que hacerlas transparentes. Los artefactos sencillos o sofisticados, todos, necesitan no solo habilidad para tratarlos, sino reflexión y pensamiento sobre ellos. Esto es lo que los hace transparentes. Por eso es de gran utilidad encontrar la forma y los estímulos para prestar atención a objetos que nos rodean, cotidianos, que manejamos con soltura, pero que si reflexionamos sobre ellos nos abren un panorama de relaciones sugestivas e instructivas con todos los niveles de la actividad humana. ¡Qué necesidad tienen las TIC en el sistema educativo de reflexión y no solo de destrezas! Pensar, imaginar, sin que la pretensión de alcanzar la habilidad para manejar un aparato absorba toda la atención. Que la torre babélica de la tecnología no nos empuje en su crecimiento, nos desplace, y nos utilice como simples usuarios. Diestros pero ignorantes del sentido que tienen estas cajas negras que están hechas para algo más que para acercarse y tocarlas.

Al estudiante, la repetición de curso le cuesta separarse de sus compañeros y volver a trabajar asignaturas que no entendía de la misma forma que las suspendió; al bolsillo, según el jefe de la División de Indicadores y Análisis del Directorio para la Educación de la OCDE, Andreas Schleicher, un poco más. El responsable del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) asegura en una entrevista concedida a ESCUELA, incluida íntegra en este número, que la pérdida de un curso escolar, a los estudiantes no les reporta ningún beneficio y sin embargo, supone un año desperdiciado en sus vidas laborales. Lo que significa “al menos, 20.000 euros extras que la sociedad paga por estudiante que no pasa de curso”, reconoce Schleicher. Otros trabajos van más allá. La investigación El efecto de las repeticiones de curso en el proceso de enseñanzaaprendizaje del alumnado en Euskadi’, que el Instituto de Evaluación Vasco publicó en abril de 2009, sostiene que, de no existir la repetición y el abandono escolar, países como Francia o Bélgica, podrían reducir su gasto educativo en un 30% y un 10% respectivamente. En España, este estudio cifra la repetición en la ESO en unos 1.500 millones de euros al año de presupuestos de Educación. A pesar de ello, España sigue siendo por excelencia un país de repetidores. Se integra dentro de un grupo, en el que, al menos, el 25% de los estudiantes pierde algún curso en su vida académica. Es el caso de Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, así como fuera de la OCDE, Argentina, Brasil, Colombia,

En sistemas educativos de éxito como Corea, Japón y Noruega, la repetición no existe Macao-China, Panamá, Perú, Trininda y Tobago y Túnez, según reconoce el Informe PISA 2009. En otros ocho Estados miembros de la OCDE y 12 asociados, existe la posibilidad, pero es insignificante, con apenas un 5% de repetidores. En la cara opuesta encontramos a algunos sistemas educativos de éxito como Corea, Japón y Noruega, donde la repetición simplemente, no existe. En cifras, España es uno de los países que reporta mayor porcentaje de repetición. Un 36% de los niños de 15 años estaba fuera del curso correspondiente a su edad, en la última evaluación PISA. Esa proporción se incrementa año tras año. Así lo defiende el Informe 2008-2009 del Consejo Escolar del Estado, en el que se refiere al “número creciente de repetidores”. El trabajo se basa en los datos sobre repetición en la enseñanza obligatoria del estudio El sistema estatal de indicadores de la educación. Edición 2010’, del Instituto de Evaluación. Y sobre Bachillerato, de los Datos Avance 2009-2010, de la Oficina

Los porcentajes de repetición en las comunidades son dispares, según muestra esta gráfica del informe PISA 2009 en español

Estadística del Ministerio. En la Primaria española, al final de cada ciclo, repiten entre un 4,5% (2º curso) y un 6% (6º curso) de los alumnos matriculados. En ESO los porcentajes suben a 16,3% en 1º; 15,3% en 2º; 14,6% en 3º y 11,9 en 4º. Es decir, que en clases de 25 estudiantes llegan a repetir hasta cuatro chavales del grupo. Y en bachillerato, los datos son muy semejantes. Un 12,7% de alumnos de primero, y un 16,9% de los de 2º, repetía curso en 2008-2009. El porcentaje se elevaba al 14% y al 18,3% entre los hombres, y era inferior (11,5% y 15,9%, respectivamente) entre las mujeres, asegura el Consejo Escolar del Estado. Los costes no son solo económicos. “Los defensores de la repetición argumentan que la promoción del alumnado con bajo rendimiento supone enviarlo a una situación educativa para la que no está preparado”, asegura la citada investigación del Instituto de Evaluación Vasco. Según este trabajo, para los ‘pro-repetición’, “repetir en los primeros cursos puede ser un estímulo para favorecer la disposición al estudio y aumentar la autoestima al mejorar destrezas básicas; en cursos superiores puede suponer una ayuda para que los alumnos y alumnas sean más responsables de su trabajo académico”. Pero diversas investigaciones dicen otra cosa. “Son raros los estudios que muestran ventajas en el hecho de repetir curso y casi unánimemente señalan efectos negativos”, reconoce el informe del ISEI-IVEI, que defiende que “la

repetición se utiliza como un remedio ante distintas situaciones, hoy denominadas como ‘fracaso escolar’”. “Esta medida se da, normalmente, sin otro tipo de intervención o ayuda adicional, lo que sitúa al alumno o alumna con fracaso en los aprendizajes básicos en un entorno académico prácticamente idéntico al del curso anterior en el que fracasó”. Además, se añade un nuevo factor relacionado con “el ajuste personal que le supone la adaptación a un grupo nuevo y los efectos emocionales que puede suponer el cambio de grupo social”, añade. Un estudio de la OCDE, de 2009, Elevar de los resultados educativos en España, incide en la fragilidad de la enseñanza española en Secundaria, acompañada en parte, por grandes porcentajes de repetición. Según este trabajo, la repetición de curso no solo está relacionada negativamente con la media de resultados, sino también con el impacto del entorno socioeconómico de los estudiantes sobre su rendimiento. “Los sistemas educativos que diferencian a los estudiantes verticalmente a través de la repetición de curso muestran mayor relación entre el entorno socioeconómico y los resultados de los alumnos”, asegura. Así, “aunque el objetivo de la repetición es que estos estudiantes tengan más oportunidades para aprender, los alumnos con peores puntuaciones no encuentran los beneficios de la repetición”. Una hipótesis que explica esta relación negativa, según esta investigación, es que al tener la opción de que

Cinco siglos repitiendo La repetición de curso es una práctica vigente desde que existe la escuela como institución social, concretamente, desde que se establecen niveles a los que se asignan unos determinados objetivos y competencias. Así lo manifiesta el estudio El efecto de las repeticiones de curso en el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumnado en Euskadi, publicado por el ISEI-IVEI en 2009, en cuya introducción hace balance sobre los orígenes de la repetición escolar. Según este trabajo, la organización de programas uniformes en la enseñanza apareció en Gran Bretaña en el siglo XVI y se implantó en Estados Unidos al comienzo del XIX y en Canadá (Quebec) a comienzos del siglo XXI. En España, fue en la década de los 50 del siglo pasado cuando las escuelas unitarias se convirtieron en escuelas graduadas con distintos niveles de objetivos y destrezas.

los que obtienen peores resultados, repitan, se rebaja la demanda de profesores y escuelas para ayudar a afrontar el problema y a apoyar a los menos aventajados. “Como ya existe un sistema de recuperación -la repetición de curso- no se arbitra otro sistema diferente”, asegura en su informe de 2010 el Consejo Escolar del Estado. Y la resolución no siempre tiene en cuenta al protagonista. “Una gran mayoría de los profesores cree que las decisiones de repetición no tienen en cuenta los mejores intereses de los estudiantes afectados”, asegura la OCDE en el trabajo citado, que exige más evaluaciones externas para aumentar la responsabilidad. “La repetición está negativamente correlacionada con la presencia de exámenes externos, un mayor instrumento para elevar la responsabilidad”, añade. Así, la presencia de evaluaciones externas, explica casi el 25% de la variación en las cifras de repetición. El estudio Fracaso y abandono escolar en España, de Mariano Fernández Enguita, Luis Mena y Jaime Riviere, insiste en esta línea, cuando compara las tasas de idoneidad en las edades de 12, 14 y 15 años en los cursos 1996-1997 y 2006-2007. En este trabajo se comprueba que en prácticamente la totalidad de comunidades, la idoneidad –los alumnos que estaban en la clase correspondiente a su edadse había reducido. El estudio reconoce además “la arbitrariedad aparente de evolución para los distintos cursos en cada comunidad, es decir, el hecho de que cada una de estas parece poner más obstáculos a los alumnos en un momento diferente de su trayectoria escolar”. Schleicher, en la presentación de los resultados de PISA en Madrid, alertó sobre este asunto. “Yo se lo llevo oyendo desde el 2001, pero no he escuchado debate serio alguno en nuestro sistema”, afirma en su blog, Josu Sierra, antiguo director del ISEI-IVEI, que arremete contra el inmovilismo del sistema educativo español.“Los buenos resultados en PISA correlacionan negativamente con la repetición desde el principio”, añade. Un 36% de repetidores manifiestan lo contrario.


El precio de la repeticion