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La Calabaza ataca de nuevo Había una vez un gato que le encantaban las calabazas y cada año para Halloween se comía todas las calabazas de las calles y le pegaban con la escoba hasta que le dejaban pelado el culo, así en todas las casas. Este año su ama estaba haciendo una tarta de calabaza, pan de calabaza y sardinas con puré de calabaza, así que mañana se iba a quedar seco de comer tanta calabaza. En el campo de calabazas había una calabaza que había crecido con residuos químicos de una central nuclear y que planeaba matar al gato por haberse comido a tantas de sus hermanas. Llegó la tarde y empezaron a decorarse las casas y las calles, este año habían elegido para que decorara la plaza a la calabaza que había crecido con residuos químicos, pero nadie lo sabía. El gato se estaba relamiendo porque estaba a punto de empezar la cena de la familia de su ama. El siempre se ponía debajo de la mesa y los niños le daban todo lo que no les gustaba, el gato se hartó y se fue a comer a la calle. En todas las casas comió calabaza hasta que llegó a la plaza y se quedó con la boca abierta porque nunca había visto una calabaza tan preciosa y se la quería comer. De repente cayó un rayo en la calabaza y como había crecido con residuos no le afectó y empezó a crecer y con ojos de verdad, y con piernas y brazos.


Cogió al gato y empezó a darle vueltas al aire y explotó porque se mareó y la calabaza aún se enfadó más porque vio restos de calabaza y le arrancó la cabeza e hizo un gato de calabaza. Jorge Campanales, Sexto de Primaria

Erase una vez una fábrica abandonada, donde vivía un gato de color negro llamado Sardina, ya que le gustaban mucho. Un día mientras iba caminando por ahí escuchó unos ruidos, venían de un viejo ascensor, entró en él, de repente se puso en marcha, al gato solo le dio tiempo de ver una sombra al lado, ya que el ascensor se desplomó. Al despertar vio algo raro en sus propias narices, primero pensó que era un objeto en 3D, más tarde pensó que eran imaginaciones y solo era una mancha y más


tarde llegó a la conclusión de que era una sombra, se hicieron muy amigos y estuvieron hablando durante horas. Al día siguiente iban paseando por la fábrica cuando oyeron un ruido que venía de un cuarto, al entrar vieron que había una caldera, detrás había una calabaza, los dos estaban tan asustados que creían que era una escoba sin palo o un bote de pintura, hasta que dejaron de llorar y vieron una calabaza asustada muerta de miedo, estuvieron hablando durante horas y se hicieron amigos. Cuando los tres iban caminando por el parque de Madridivampir, que es uno de los parques del mundo mágico de los monstruos, al volver a la fábrica se encontraron con dos hermanos gemelos: llamados Marc y Sisi, al verlos los dos se desmayaron, al despertar empezaron a hablar, ellos acababan de mudarse a la ciudad donde aun no tenían amigos, sus padres estaban divorciados y vivían con su padre que era un empresario de comercio, es decir que distribuía la fruta por muchos países. Con el trabajo de su padre aun no habían estado tanto tiempo en un sitio como para hacer amigos. A partir de entonces todos los días al salir de clase se reunían en la fábrica o en el parque de Madridivampir o en mundo mágico, a las pocas semanas se hicieron amigos de unos niños llamados Pablo y Eva y les contaron el secreto de la Fábrica, al principio no se lo creyeron, lo raro era que ellos no se desmayaron, porque ellos ya habían visto unos monstruos antes. Todos iban paseando por la ciudad de los monstruos. Unos meses más tarde cuando iban paseando por el mar


eléctrico, que es una base de datos en la que si caes no te vuelven a ver nunca, entonces Pablo tira a Eva al mar eléctrico, fue una pérdida espantosa, todos lloraron tanto que el mar fue creciendo poco a poco, durante todo el entierro. Amaia Falcn, Sexto de Primaria

Una vez en Fabara descubrieron un Mausoleo que era rectangular adornado con guirnaldas. En el había una cuna con un bebé que tenía muchas heridas, además estaba muy resfriado. Ellos lo cogieron y lo intentaron curar, pero pasaron los días y las noches y el bebé no se curaba. Lo intentaron con pócimas, ungüentos y todo lo que sabían pero el bebé no se curaba. Así que no se les ocurrió otra cosa que mezclar tomillo, romero, menta y aloe vera para darle un baño con todas esas plantas.


Cuando lo sacaron del agua vieron que estaba mejor. Lo que ellos no sabían era que el bebé estaba encantado porque había estado tanto tiempo en el mausoleo encantado y que él también se había encantado. Un día hubo una tormenta muy fuerte, tan fuerte que partió el mausoleo en dos. Todo el pueblo se quedó muy triste y pensaron que el encantamiento había desaparecido. Pero al día siguiente el Mausoleo estaba otra vez en perfecto estado. Por eso dicen que el Mausoleo está encantado.

Un día fuimos de excursión al Mausoleo romano con los amigos, vimos que la puerta estaba abierta y entramos por ver si había alguien allí, no había nadie luego fuimos y nos sentamos en las escaleras de entrar del mausoleo y allí merendamos, cuando terminamos nos apoyamos en la puerta y vimos que estaba abierta y entramos, vimos que no había nadie, bajamos y encendimos las linternas que llevábamos en la mochila y vimos que había un agujero grande en la pared, fuimos entrando en el túnel y vimos que alguien se movía y fuimos corriendo hasta la entrada pero la puerta se cerró y nos cagamos de miedo. Nos asustamos tanto que Pedro se desmayó, menos mal que no nos habíamos terminado el agua y llevábamos mucha más agua y le dimos un poco y entonces se levantó, entonces seguimos y vimos que venían muchos murciélagos y nos tiramos al suelo, cuando nos levantamos vimos a una señora joven que estaba sentada en un balancín con las uñas pintadas de rojo y a su lado un bebé momia en una cuna con las uñas pintadas de rojo y un hilillo de agua que pasaba de una mano a otra.


Y vimos que el túnel estaba medio lleno de agua y pasamos nadando, cuando ya habíamos pasado el agua todos estábamos hablando de lo que habíamos visto, todos teníamos mucho miedo, de repente le sonó el móvil a Gloria y nos pegamos un susto, era su madre y le preguntó donde estaba y le dijo que estaba con los amigos en el río y le colgó, Eva dijo: - ¡Corred! Miramos hacia atrás y vimos que venía un montón de agua y nos pusimos a correr, pero el agua nos alcanzó. Al cabo de una hora nos despertamos en el río, estábamos empapados y estábamos hablando y luego nos fuimos cada uno a su casa y se lo contamos a nuestros padres, algunos nos riñeron y al día siguiente en el patio estuvimos hablando todo el rato y se lo contamos a todo el colegio.

Elia Mas, Quinto de Primaria


Mi sueldo no vale Había una vez una chica que se llamaba Carla. Carla trabajaba de limpiadora en una tienda, ganaba muy poco y casi no llegaba a fin de mes pero es lo que tenía. Un día yendo hacia su casa se encontró un gatito pequeño y se lo llevó a casa, lo llamo Lacito. Le preparó un poco de jamón pero no le gustó, probó con jamón dulce pero tampoco le gusto, Carla fue dándole cosas pero no le gustaba nada. Preocupada, se fue a dormir. Por la mañana estaba a punto de irse cuando su tío vino a traerle una calabaza: -Hola Carla, te vengo a traer esta calabaza espero que te guste. -¡Gracias tío! -De nada, bueno yo ya me voy. -Adiós tío. Cuando se fue su tío, Carla pensó que al gatito igual le gustaba la calabaza, pero tampoco. Así, con mucho sueño, se fue a trabajar. A las 21:30 se volvió a casa, al llegar se tumbó en el sofá y se durmió. Cuando se despertó, Lacito ya no estaba, lo buscó por todo el piso y no lo encontró, le dolió mucho pero también sabía que con su sueldo no lo podía mantener. Al día siguiente fue a trabajar y de tanto sueño se sentó y se durmió, el jefe cuando la vio durmiendo en la silla le echó la broca y la despidió. Carla pensó que lo mejor sería vender el piso e irse a casa de sus padres. GlGloria Campanales, Sexto de Primaria


Había una vez un niño que se llamaba Ben que tenía un gato. El gato dormía dentro de la casa. A la madre de Ben no le gustaban los animales y menos los gatos. Cuando lo veía dando vueltas por la casa se asustaba y se subía a una mesa, una silla, una estantería… Al padre, en diferencia, le encantaban los gatos, de pequeño había tenido muchos. Ben y su padre jugaban con el gato. El gato era muy miedoso. Cuando dormía, le tenían que poner una luz encendida en el comedor, que era donde dormía el gato. Como vivían en Inglaterra, el día de Halloween lo celebraban por todo lo alto. Cuando llegó el día anterior a Halloween, en la casa de Ben empezaron con los preparativos. La madre de Ben compró una calabaza y le puso velas dentro. El gato intentaba no mirar la calabaza, porque le daba miedo.


La noche anterior a Halloween, cuando todos se fueron a dormir, la calabaza aún tenía las velas encendidas, el gato no podía dormir. Cuando vio la sombra que hacía la calabaza aun fue peor, el gato se asustó tanto que empezó a dar vueltas por la casa. Fue a la habitación que dormían los padres de Ben y su madre también se asustó y empezó a correr como el gato por toda la casa, el gato maullaba y la madre de Ben gritaba.

En un pequeño pueblecillo vivía una pequeña muchacha que la pobrecilla de ella era huérfana, bueno no era huérfana porque tenía a Bigotes, su pequeño gato. La pequeña muchacha cuyo nombre era Carla vivía de un pequeño huerto de calabazas que le había dado su padre que ya había fallecido. Carla un día cuando fue al huerto se encontró a un niño rompiendo las calabazas. - Niño ¿Pero qué estás haciendo? Le preguntó Carla. - Jugar o ¿no lo ves? Respondió el niño. - Verás, este es mi huerto del que me alimento todos los días y si no me quedan alimentos ese día no puedo comer. Dijo Carla - Ah, perdón. Dijo el pequeño chavalín - Si quieres te puedes quedar a comer en mi castillo. Le ofreció Jaime el niño - ¿Eres un príncipe? Preguntó asombrada Carla. - Sí. Pero ya hace un tiempo que estoy solo y te quería preguntar que si querrías venir a vivir a mi castillo y ser mi amiga. Le ofreció el niño


Vale, me parece bien ¿pero se lo has preguntado a tus padres? Le preguntó Carla. - Verás, mis padres hace tiempo que se fueron de vacaciones y aun no han regresado. Le contó Jaime. Carla, tan contenta, fue a hacerse las maletas para irse a vivir con Jaime cuando de repente vio una sombra, se asustó. La sombra empezó a hablar y ella aun se asustó más, era una calabaza, cuando la vio Carla empezó a golpear a la calabaza con un hacha. Esa noche no pudo dormirse hasta que apareció su pequeño gato Bigotes que le ayudó a que se calmase y a que se pudiese dormir. Pasaban los días y Carla seguía yendo al huerto, pero no al suyo sino al que había plantado allí en el palacio. Y así fueron pasando los años y se iba haciendo mayor. Cuando el pequeño Jaime le pidió matrimono, ella aceptó con mucho gusto. Se casaron y tuvieron 5 hijos: María, Arnau, Sandra, Julia y Carlos. Fueron muy felices, pero un día se murió el gato de Carla y a la semana siguiente uno de sus hijos llamado Carlos -la familia estaba muy disgustadaporque había muerto ahogado en una piscina. -

Hermanas gemelas Todo empezó en el parto de la madre de Amy y Juliet. Las dos hermanas habían nacido pero salieron mal, una con un ojo muy gordo y la otra salió un poco tonta. Sus padres no sabían qué hacer con ese ojo tan grande y con una niña medio atontada, pensaron que si las llevaran al médico les haría unas niñas más feas. Entonces dejaron de llevarlas al médico. Amy y Juliet se hicieron mayores pero seguían de su forma, sus padres las pusieron en la escuela. Todos los niños y niñas se reían de ellas, las dos hermanas se sentían muy mal, siempre que llegaban a casa sus padres les preguntaban que como había ido el colegio. -¡Muy bien! -¿Os lo habéis pasado bien? - Sí. Al día siguiente volvieron al colegio y nadie se reía de ellas.


Cada uno/a le preguntó a sus padres, mamá, papá ¿yo tengo alguna enfermedad? su padre le contestó que sí, en vez de soltar pedos por el culo los soltáis por la oreja, es una cosa muy extraña, hija. Cuando tú naciste hijo saliste con la oreja en la espalda. Por eso escucho cuando los chico/a hablan mal de mí, detrás de la espalda. Y la otra niña nació con una enfermedad que nadie sabe que es. Entonces fue cuando los otros niños/as hicieron amigos de las hermanas gemelas ellas se pusieron muy contentas. Porque los demás niños eran como ellas, pero las enfermedades que tenían lo otros niños eran diferentes a las de las dos hermanas, ellos se hicieron amigos. Y nunca más volvieron a insultarlas porque sabían que eran personas especiales. GlTaina, Sexto de Primaria

Un domingo por la mañana en la iglesia de Fabara decían que había un pasadizo desde la iglesia hasta el Mausoleo y allí vivían brujas. Por la tarde pasamos por el


túnel pero en el túnel enterraban esqueletos. Las brujas que había en el túnel tenían todas berrugas y barba. Al día siguiente vieron a las brujas cogiendo a gente en la plaza. Cuando llegaban al túnel los quemaban en una hoguera y luego los enterraban en el túnel. Hasta que al final cogieron al alcalde lo quemaron y así hasta que no quedó nadie en el pueblo. Al día siguiente los de Maella se reunieron en la Trapa y fueron al Mausoleo a coger a las brujas y quemarlas. Al final fueron al Mausoleo pero no pudieron cogerlas y dijeron que por la tarde las quemarían en la hoguera. Las brujas al día siguiente se escondieron detrás de unas rocas y cuando entraron los de Maella las brujas cerraron la puerta y no pudieron cogerlas pero las brujas entraron y los


cogió pero no los quemó, los encerró en el ayuntamiento de Fabara. Todos los niños se aterrorizaron de miedo hasta que las madres se disfrazaron de brujas. Las madres fueron al ayuntamiento y los rescataron, luego quemaron a las brujas y eso no volvió a pasar nunca más.

En una noche de luna llena, mi sobrina y yo nos fuimos a ver si cazábamos algún vampiro, de pronto oimos un ruido entre los matorrales, fuimos a ver que era y vimos a una muchacha con dos agujeros en el cuello. La llevamos a casa para curarla y de pronto vimos que la muchacha flotaba en el aire, hasta que le salieron colmillos en su boca, y de pronto aparecieron seis o siete vampiresas que se la llevaron. Al día siguiente ya no era luna llena, volvimos a salir no ocurría nada y de pronto oimos algo detrás de nosotras, era un cazavampiros, creia que eramos vampiresas y nos fuimos a casa. Pasaron dos o tres semanas hasta que volviera a ser luna llena y volvimos a salir, de pronto oimos un chillido y mi sobrina con tanta mala pata tropezó con una piedra y se abrió un pasadizo. Fuimos cuidadosamente hasta llegar al fondo, y allí descubrimos el escondite de los vampiros y nos fuimos sin dejar rastro. Al día siguiente fueron a avisar al cazador y nos dijeron que le habían visto con 7 vampiresas. Al mediodía fuimos a investigar la casa del cazador y vimos que alguien se acercaba así que le cogimos su libro, al volver a casa vimos un antiguo antídoto que curaba a los vampiros, era coger la flor eucaliptus ipolius, hervirlo en agua del río Nilo y beberlo en el cáliz de la reina de las sirenas que está en el mar subterráneo de Egipto. Así que con mi superteletransportador nos fuimos a Asia a buscar el eucaliptus, después cogimos agua del río Matarraña y luego fuimos al mar subterráneo donde se encontraba el cáliz. Al volver a casa dejamos el libro y pusimos el cáliz en la mesa y nos escondimos en el armario. Al llegar el cazador se bebió el cáliz y todo volvió a la normalidad.


Salimos del armario y después se lo contamos todo, así que lo pusimos todo en marcha y salimos de casa. Fuimos a su escondite y le pusimos una pócima al rey de los vampiros y se murió. Y todos los vampiros y vampiresas volvieron a ser humanos.

HALOWEEN EN MARTE Hace unos cuantos años en Marte habitaban unos 40 marcianos, 6 de ell@s eran los más viejos y los más conocidos en todo Marte, que eran Violeta, Lucas, Carolina, Carlos, Almudena y Ariadna. Como ellos eran los más viejos sabían sus costumbres. Y una de ellas era Halloween, y decidieron hacer lo que todos los años habían hecho, y como ellos 6 no podían hacerlo solos porque el sitio donde habitaban era bastante grande dicidieron hacer un talleres en los que los niños como los padres pudieran participar. De los 40 habitantes solo se apuntaron 20. Resultaba que Marte estaba partido en dos, los buenos y los malos. Había una razón por la que se habían partido en dos, hacía poco tiempo eran diez y convivían muy bien hasta que un día llegaron dos más que estaban en el inferior de Marte que allí aun había vida y decidieron explorar, en 14 días llegaron a la parte superior de Marte y empezaron a mandar y a decir que a ellos les tocaba la parte media de la


parte superior entoces hicieron unos votos y la parte más mala que era la que les tocó a ellos, Y no querían vivir solos así que hicieron un tipo de chantage y los cuatro que quisieron se fueron a vivir con ellos.Y por eso Halloween era muy tradicional en Marte y lo que no podía faltar eran las calabazas de colores, había de todos los colores menos de naranja. Dos días antes de Halloween empezaron a decorar todo, pero había una cabaña muy misteriosa que hacía tiempo que no vivía nadie, solo vivía un anciano que se había muerto justo el día de Halloween del año pasado. El día de Halloween los niños fueron a ver si lo que decían la verdad de que se había muerto. Al instante se abrió la luz, luego se volvió a apagar y todo el rato estaba así cuando por última vez se abrió la luz se vio una sombra muy misteriosa, los marcianitos decidieron ir a ver que pasaba y se encontraron unas fotos donde aparecía un anciano marciano y un gato negro. Cuando salieron de la casa los niños pensaban que se llebaban un buen recuerdo de esa casa pero al llebarse esas fotos durante todos los años de Halloween a esos niños les perseguía un sombra muy misteriosa. Al día siguiente de que se acabara Halloween quitaron los adornos. Y durante todos los años de Halloween les perseguía una sombra muy misteriosa que aun no han sabido si es el anciano o el gato o solo una sombra normal y corriente.


EL GATO DESAPARECIDO Había una vez unos niños que estaban jugando por la calle y decidieron jugar al escondite y Pedro dijo que si podia llevar a su gato y le dijeron que sí. Fue a su casa a buscarlo, cuando llegó empezaron, uno contaba los demás fueron corriendo y se escondieron, el gato como no estaba atado se escapó. Pedro empezó a llorar y todos le preguntaban que qué le pasaba, él dijo que se le había perdido su gato y todos empezaron a buscarlo. Fueron andando hasta que llegaron a unas cuevas, nadie sabía que existían esas cuevas y los niños entraron allí. Había muchas calabazas, para halloween allí los niños empezaron a romper las calabzas, fueron entrando más hacia dentro. Allí había petardos, los niños empezaron a chillar, saltar, pero Pedro estaba disgustado su gato había desaparecido. Los niños cada vez entraban más adentro, allí había unos papeles que ponía: “Estas cosas


que están en la cueva son los preparativos para halloween” había en bolsas gominolas caramelos, chicles… los niños ya se iban y de repente vieron una sombra, los niños empezaron a correr y a correr y al final era el hombre lobo, todos empezaron a ir a sus casas pero Pedro le contó lo del gato a su madre y a su padre y le empezaron a reñir porque ese gato era querido para esa familia, los demás niños nunca más fueron a esa cueva. Una vez unos niños, que se pensaban muy listos, fueron a la cueva y el hombre lobo se los comió y nunca más ningún niño fue a esa cueva y Pedro jamás olvidaría a su gato y los demás niños aquella experiencia tan dura que habían tenido en esa cueva y todos los niños tenían pesadillas.


Un país llamado ‘’felicidad jamás ‘’ Erase una vez un país llamado ‘’Felicidad jamás’’ que como el nombre indica los habitantes no eran nunca felices, y a la vez bastante raros, como si fueran de Halloween: calabazas gigantes, sombras tenebrosas, gatos negros, brujas… Pero aunque en el país nunca eran felices tres amiguitos sí lo eran. Los tres amigos eran: una calabacita, un gatito y una sombra, un poco tímida. Los tres amigos siempre iban juntos y se lo pasaban muy bien, el día de Halloween de ese año no fue muy bueno para los tres amigos: la calabaza se puso enferma por gusanos, el gatito tenía una patita rota y la sombra estaba un poco menos oscura.. Igualmente fueron a la fiesta, ese año fue muy bonita. Pero los tres amigos se tuvieron que separar, el pequeño gato se tenía que ir a la escuela para ser mascota de bruja, esas clases duraban tres años, pero el pequeño gato no podía escribir, debido a su pata rota. Pasaron los tres años y el gato ya era un poco mayor y ya tenía novia, se llamaba Kitty. Pasaron unos años y los amigos se separaron y empezaron a no ser tan amigos, acabó en tal punto que se volvieron locos, la calabaza se comió al gato en una cena de despedida de soltero del gato y como fue la que más se enfadó, subió la persiana y la sombra desapareció. .Pasaron unos años y la calabaza se empezó a pudrir y cuando se pudrió en el campo sola y desolada. Jesús Bielsa, Sexto de Primaria


Lecturas de misterio 2