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BOCA CHICA, UN ENCUENTRO CON LA HISTORIA

Santiago F. Silva García (1) María B. Cruz Martín (2) Omar Jiménez Morgado(3) (1) Licenciado en Física y Astronomía Arqueólogo (2) Licenciada en Biología (3) Técnico Mecanización Industrial

AGRADECIMIENTO.A los integrantes del desaparecido grupo CAONAO, Miembro Colectivo de la Sociedad Espeleológica de Cuba, que con su esfuerzo hicieron posible la culminación exitosa de este trabajo de investigación.

INTRODUCCIÓN A pesar de lo mucho que se ha escrito acerca del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, nunca se agotarán aspectos de su vida y obra sobre los cuales podrán escribir nuestros historiadores y escritores en general, pues..."la muerte no constituye el abismo donde caen, desaparecen o se olvidan las páginas de gloria y estoicismo, escritas con sangre por los mejores hijos de un pueblo". Muy allegado a nuestro Apóstol José Martí; Serafín Sánchez recibió muestras de simpatía, cariño y respeto de éste. Un ejemplo elocuente de ello lo constituye el artículo que publicara en el periódico "Patria", el 19 de agosto de 1893: -"El General Serafín Sánchez vino a lo que tenía que hacer...la noche antes de su partida, sentado junto a la mar, bajo los árboles prestados del destierro, narraba con


angustia los sucesos de la guerra. Las mujeres le oían sin llorar, como envidiosas. Los hombres canosos o jóvenes callaban como presintiendo. El General Serafín Sánchez, es digno del amor de los cubanos, por el valor que ha empleado en su servicio, por la dignidad conque vive en el destierro, del trabajo de sus manos y por la pasión republicana que le dirige el brazo heroico." El patriotismo, lealtad por la causa y el independentismo de Serafín están presentes cuando expresa: -"...Yo puedo ahogar mi cariño y beberme las lágrimas amargas, puedo morir y me atrevo a sacrificarme muriendo, pero lo que no puedo ni debo hacer es dejar mi patria esclava del extranjero por mi punible indiferencia y mi falta de virtud patriótica." La figura del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia fue inmortalizada por su pueblo y de ello siempre hablaron los periódicos y publicaciones locales de la época; por ejemplo: el periódico El Fénix y la revista Hero; entre otras. El presente trabajo fue concebido a partir de una investigación llevada a cabo en el propio lugar donde se depositó el cuerpo sin vida de este insigne patriota. Como toda investigación histórica, ésta necesitaba también de la verificación de algunos datos y hechos acaecidos, que por sus nexos estaban indisolublemente ligados al tema central de nuestro trabajo. Así fue que iniciamos la paciente labor de visitar algunas instituciones afines para consultar bibliografías y documentos históricos importantes. Además, se encuestó también a personalidades ilustres, que jugaron o juegan un papel relevante como investigadores de nuestra historia local. Se dedicó mucho tiempo para constatar con certeza cada uno de los aspectos que se consideró de importancia para la elaboración del informe de investigación. Resultó difícil conocer la fecha en que fueron trasladados los restos de Serafín para el cementerio general de Sancti-Spiritus, debido a que este hecho no se reflejaba en ninguno de los documentos y trabajos consultados. Ello retrasó inevitablemente la conclusión del trabajo. Entre los objetivos centrales que se persiguen están: • • •

El profundizar en uno de los hechos históricos poco conocidos por nuestro pueblo. Rescatar un lugar, que por su importancia histórica, merece ser conservado y visitado. Posibilitar el conocimiento de aspectos de interés relacionados con el sitio en el que fue sepultado el cadáver del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, luego de su caída en combate. Contribuir a la educación de nuestros niños y jóvenes en el amor a los héroes y próceres de las luchas por nuestra independencia nacional.

Esperamos pues, con esta modesta investigación, el enriquecimiento de nuestra historia local y un mayor conocimiento de la misma.


Acontecimientos históricos a partir de su muerte -"En la finca Pozo Azul montaron sus soldados el pabellón de Serafín y tendieron su cadáver. La escolta lo veló toda la noche y le rindieron guardias de honor todas las clases del ejército: generales, oficiales y los héroes humildes, predilectos del caído. El día siguiente, por orden de Carrillo, le condujeron en hombros al rincón nativo en que debían reposar sus despojos. El reducido cortejo que acompañó al cadáver está integrado por el propio general Francisco Carrillo, José Miguel Gómez, los hermanos de serafín: Tello, Plácido y Raimundo, Lesito Salas, el Dr. Gonzalo Roig y pocos más. Llorando inconsolablemente va a su lado Loynaz del Castillo. El cortejo pasó por Las Varas, Ciego Potrero, Los Limpios de Taguasco y La Campana, lugar preferido por Serafín para el comienzo de sus campañas y donde aspiraba a vivir en los futuros días de paz e independencia. En la finca Las Olivas, barrio de Taguasco, cerca del río Jatibonico del Sur, en un oculto rancho habitado por la familia de su hermano Plácido, le tendieron de nuevo. Quizás allí le dieron las lágrimas de su madre la despedida definitiva. Teodoro de Jesús Marín, hermano político de Plácido, construyó un ataúd de cedro. Loynaz cubrió el féretro con la bandera cubana. Lo sepultaron junto a una cañada. Un túmulo de piedras, una cruz y un cercado rústico quedaron sobre su sepulcro". Con los elementos históricos anteriormente expuestos, entendimos que con un guía debíamos intentar la realización del viaje a la antigua finca "Las Olivas". Era éste un espléndido tema para investigar. Nos posibilitaría el conocimiento del lugar y la profundización en lo relacionado con el lugar donde fuera sepultado por primera vez el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia. Estas fueron pues, las principales motivaciones que nos guiaron en la realización de este trabajo de investigación. Praparación y organización del viaje. Entrevista a Sebastián García Granado. Decididos a iniciar la travesía desde el poblado de Guayos hasta la finca Las Olivas, partimos el 30 de marzo de 1985; debíamos hacer escala en Arroyo Blanco, municipio Jatibonico y así poder ultimar algunos detalles necesarios para el éxito de nuestros propósitos. Uno era localizar el lugar exacto que nos informó Omar Jiménez Morgado (coautor de este trabajo) como sitio en el que fue enterrado el Mayor General Serafín Sánches Valdivia, luego de su muerte en el combate del Paso de Las Damas. Mientras se hacía todo lo posible por resolver los caballos para realizar la travesía, cuestión esta que quedó en manos de los compañeros Rovidio y Benerardo Jiménez; quienes desde muy temprano establecían coordinaciones para dar solución a esta necesidad, nosotros nos entrevistamos con Sebastián García Granado. Este es un anciano de 83 años, que a pesar de su edad aún mostraba el vigor y la energía de quien entrega su vida al duro trabajo del campo. Rafael García, su padre, fue dueño de la finca Boca Chica; propiedad aledaña a la finca Las Olivas. Desde 1905 radicaba en dicho sitio y contaba al morir con 103 años. Sebastián, en la entrevista que nos concedió, nos describe cosas muy interesantes;


razones por las cuales decidimos extractarla a continuación por su importancia para la investigación: -"Conocí del lugar por mi padre. Pero no es en Las Olivas, como ustedes dicen; sino en Boca Chica. Recuerdo perfectamente que sólo quedaba, junto a la ceiba, un cercado hecho con almácigos y en el interior sólo piedras amontonadas. La última vez que estuve en La Aguada fue en el 1928. De esos almácigos no queda resto alguno; pues uno de mis hermanos hacía semilleros en esta parte y durante la preparación de la tierra tuvo que chapear y cortar muchos árboles. Entre ellos cortó los almácigos también. En cuanto a los ranchos de Plácido, éstos se encontraban como a un kilómetro de donde estaba la tumba, pero nunca los vi y no creo que exista ningún indicio de éstos. La Aguada es un arroyo muy fértil, que nace un poco más arriba de la ceiba. En esta había algo así como una tabla con algo escrito y debe estar allí puesta..." Al concluir la entrevista, Sebastián nos propuso su compañía en el trayecto que íbamos a realizar dentro de poco, pues estaba seguro de cómo llegar hasta el lugar; aunque hacía varios años que no iba por esos parajes. Esto nos preocupó, aunque comprendimos que con él sería más fácil encontrar el sitio que buscábamos. Decíamos que nos preocupó, porque creíamos que a su edad no podría mantenerse encima de un caballo durante tanto tiempo y en las condiciones que lo haríamos. Más tarde comprobamos lo equivocados que estuvimos al pensar que sería la travesía muy difícil para Sebastián García; ya que pudimos comprobar sus aún excelentes dotes de jinete que poseía. El resto del día lo aprovechamos en entrevistarnos con algunos descendientes de la familia Sánchez, que viven en Arroyo Blanco. Además, dialogamos con amigos y pobladores del citado lugar. Incursión a Boca Chica Al amanecer, ya en pie, dábamos los últimos toques a las provisiones, equipos y lo demás que necesitábamos para la realización exitosa de nuestro trabajo. Cámaras fotográficas, brújulas, mapas, papel para croquis y libreta de notas -entre otros- eran los instrumentos y materiales que nos acompañarían durante la travesía. Los alimentos: tres latas de carne en conserva, cinco refrescos, algunas rodajas de pan y varios plátanos de fruta; además, tres cantimploras de agua. A las 09:30 h de la mañana iniciamos la marcha, cabalgando en cuatro caballos; dos de ellos puestos a disposición nuestra por los propios campesinos de Arroyo Blanco. La comitiva la integrábamos: Omar Jiménez Morgado, Santiago Silva García, María Berenice Cruz Martín, además, Sebastián García Granado; quien tendría la responsabilidad de guiarnos hasta nuestro objetivo y Rovidio Jiménez Morgado (hermano de Omar); este último había tenido a su cargo parte de la organización del viaje. Según el mapa, calculamos 11 km., aproximadamente, como distancia que nos separaba de Boca Chica; por lo que resultaba más práctico establecer el siguiente itinerario: -Partiendo de Arroyo Blanco, tomaríamos el camino de la presa Lebrige y luego avanzaríamos 3,5 km., hasta llegar a un entronque que hay a la derecha. Continuaríamos viaje por el camino a Unión de Los Pinos; pasando además por las proximidades de las lomas de Juan López y algunos centenares de metros más adelante nos desviaríamos del


camino, prosiguiendo entonces por el callejón de Las Burras. Tanto Sebastián como Rovidio no tendrían dificultades para guiarnos hasta este último punto, pero de ahí en lo adelante veríamos en el propio terreno como dirigirnos hacia el paso del río Jatibonico del Sur, pues hacía muchos años que ellos no visitaban dicha zona y quizás exista un nuevo camino en las cercanías del Callejón de Las Burras que nos pueda servir de atajo para acortar camino. El primer trayecto fue recorrido sin contratiempos y así, dejábamos atrás 8 km., aproximadamente; que encima de las bestias, ya se hacían sentir por la falta de costumbre de montar a caballo.

Por suerte divisamos un camino que nos condujo hasta el Centro de Recría Equina, perteneciente a la Empresa Pecuaria Arroyo Blanco. Aquí tuvimos la oportunidad de dialogar e intercambiar algunas impresiones con los trabajadores de este centro. Mientras llenábamos nuestras cantimploras, les explicamos nuestros propósitos; así como les expresamos su importancia. Minutos después de reiniciar nuestra travesía, pasábamos por la zona de El Dagamal y El Peñón, observándose ciertos cambios en el follaje de estas tierras cubiertas sólo por pastos a medida que avanzábamos poco a poco a un área o zona cada vez más boscosa y ya visible en la margen opuesta del río.

Hicimos de nuevo un alto a la sombra de los primeros árboles que encontramos. Nos mantuvimos algunos minutos en espera de que los caballos, sudorosos y exhaustos por el sofocante calor, se recuperaran. Ante nosotros, el Jatibonico del Sur -majestuoso en la primavera- daba ahora la impresión de un riachuelo. Sus aguas, cristalinas, no superaban los 20 centímetros de profundidad por el paso; que atravesábamos para


alcanzar al fin la margen opuesta. Tuvimos que aminorar la carga y tomando los caballos por las riendas, ascendíamos por un tortuoso sendero, por el que se podía distinguir plenamente -luego de llegar a la cima de esta elevación- la presa Lebrige.

La flora típica de estos parajes está integrada por árboles entre los que se destacan el almácigo (Bursera simaruba), el dagame (Calycophyllum candidissimun, palma real (Roystonea regia); entre otras de gran talla. Existen dos especímenes muy interesantes y poco comunes: el bejuco de vainilla y el comúnmente llamado bejuco de parras. El primero, lo emplean en ocasiones los vegueros para darle sabor o aroma al tabaco cuando este es curado o procesado y del que se obtiene el extracto de vainilla, muy utilizada en nuestra cocina. El otro se denomina bejuco de parra, del que brotan rápidamente gotas de agua por los diminutos conductos capilares, al ser cortado por ambos extremos. Esto constituyó una deliciosa experiencia práctica para todos. La segunda capa vegetal está conformada por arbustos de poca talla, maleza y matorrales; esparcidos por doquier y aflorando de vez en cuando algunas "fajas" de dos o tres variedades de cactus sobre un suelo rocoso y desnudo. En cuanto a la fauna, es rico en algunas especies de aves, que como el pájaro carpintero; ya extinto casi por completo en otras zonas del país. Aquí, sin embargo, lo vemos taladrando la corteza de los árboles en busca de su alimento en las palmas; las que han perdido sus penachos por la acción de las aguas, ya pertenecientes a la presa Lebrige. Se les ve a estas aves en otros árboles; donde pequeños gusanillos se refugian buscando sustento bajo su corteza. Es abundante la presencia del Tocororo (Priotelus temnurus), el sinsonte (Mimus polyglottos), pitibobo (Contopus caribeus), la paloma rabiche (Columba junoniae), paloma aliblanca (Zenaida asiatica); así como la cartacuba (Todus multicolor) y algún que otro zorzal real (Turdus torquatus).


Estábamos tan absortos mirando todo cuanto nos rodeaba, que apenas escuchamos cuando Sebastián dijo: -"Esta es la finca Boca Chica y aquella cerca es el lindero con la finca Las Olivas." Quedaron los caballos fuertemente atados a unos arbustos y tomamos todo lo necesario para continuar nuestra labor. Avanzamos bajo el tupido follaje y al encontrarnos con La Aguada -de la que sólo se apreciaba su lecho, constituido por rocas y cantos rodados. Utilizamos ésta como vía mucho más rápida y segura para llegar finalmente a nuestro objetivo, del que sólo nos separaban escasos metros.

Una sensación inexplicable nos embargo a todos al aproximarnos cada vez más a lo que sin lugar a dudas sirvió para ocultar el cuerpo de uno de los caudillos más valientes y honestos de nuestras luchas por la independencia nacional: Serafín Sánchez Valdivia. Localización y análisis de las evidencias El sitio se localiza al NW del río Jatibonico del Sur y a unos 1200 m de este. Su ubicación cartográfica está dada en la cuadrícula 5290; siendo las coordenadas: X5225, Y-9005, de la hoja 4382-II, escala 1:50000 del ICGC. A sólo 400 m del área donde estuvo sepultado el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia nace La Aguada, la cual consiste en unos manantiales que al brotar en épocas de lluvia, vierten sus aguas a través de un zigzagueante y estrecho cauce, que sirve de afluente al propio Jatibonico del Sur.


Una frondosa y vetusta ceiba, situada a 4,40 m de La Aguada, es hoy quizás uno de los pocos testigos de este silencioso paraje, que soportó inmutable los momentos de amargura y dolor de aquel 19 de noviembre de 1896. La altura de este árbol excede de los 18 m y su diámetro, aproximadamente, 0, 98 m. En el tronco de la ceiba, a 1 m del suelo, puede advertirse la presencia de cinco hendiduras u orificios; dispuestos de tal forma que uniéndolos entre sí conformarían casi perfectamente un rectángulo de 20 cm. de largo por 15 cm. de ancho. En el orificio superior derecho aún permanece incrustado -y en muy mal estado de conservación- un clavo, que a pesar de las inclemencias del tiempo no ha llegado a destruirse totalmente.

Resulta de interés lo observado en el tronco de esta ceiba en el que aparecen una letras talladas algo profundas en la corteza y que el propio crecimiento y engrosamiento de esta de esta han recubierto un poco. Mirando con fijeza y no sin cierta dificultad puede leerse la palabra "marzo"; la cual se halla a 6 m del suelo y 1,20 m más arriba de los orificios superiores, referidos con anterioridad. No nos fue posible transcribir lo que representa el día y el año de tallada la inscripción debido a que fueron trabajadas muy superficialmente, haciéndose casi ilegibles.


Apenas a 2 m de la ceiba y en dirección opuesta a La Aguada, se encuentran dislocadas -unas cubiertas por la tierra y otras aflorando a la superficie- algunas de las rocas (de mediano tamaño), que sirvieron para proteger y conformar la sepultura. Emerge una joven algarroba (Ceratonia siliqua) como símbolo de unión entre la muerte y la vida, inclinándose entre el follaje en busca de los escasos rayos solares que logran iluminar, a duras penas, esta parte del suelo del monte. Con relación al cercado de almácigos, pudimos verificar que no queda vestigio alguno del mismo.

Luego de concluir el croquis, echar una ojeada al lugar y tomar las notas de interés, valoramos sobre la impresión tan fuerte que habíamos recibido al poder palpar tan de cerca todo aquello. Todos sabíamos que quedaría en nosotros una profunda huella de aquel "encuentro con la historia". Ahora sólo nos restaba arribar a determinadas conclusiones que dieran luz acerca de algunos aspectos que aún no estaban suficientemente claros y que tanto los elementos observados y estudiados en el propio terreno, conjuntamente con una revisión bibliográfica de documentos históricos existentes en el Archivo Provincial, posibilitaron aportar datos significativos para el esclarecimiento y el logro de un trabajo mucho más profundo.

CONCLUSIONES.Tomando en cuenta todas las pesquisas realizadas sobre el terreno y la documentación previa acumulada por el Grupo CAONAO, surgieron las siguientes conclusiones: -Con independencia de que todo hace pensar que el cadáver del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia fue sepultado en la finca Boca Chica, no obstante, según testimonios de su madre y personas allegadas, dicho lugar está realmente en la demarcación de Las


Olivas, cuartón Aguaditas, barrio de Taguasco; lo que hace suponer que el lindero entre ambas fincas fue corrido con posterioridad. -La finca Las Olivas fue escogida como el sitio donde reposarían los restos, atendiendo a su mejor resguardo de las tropas españolas; ya que el acceso hasta allí resultaba en extremo difícil y por otra parte, constituía su terruño natal. -Los cinco orificios de la ceiba demuestran que allí fue colocada una tarja de madera rústica y la palabra "marzo" tallada en la parte superior de la supuesta tarja, responde al mes de marzo de 1900, cuando amigos y familiares del prócer habían decidido dejar un recordatorio de su peregrinación a este lugar, mientras hacían gestiones para crear un mausoleo. En algunas de las Actas Capitulares del Ayuntamiento de Sancti-Spiritus se hace referencia a la Comisión de Restos del General Sánchez.

RECOMENDACIONES .Que se preserve el lugar donde fue sepultado el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, luego de su caída en combate; contemplándose dentro de los límites de éste sólo el área que ocupa la ceiba y la antigua sepultura. .Proponer a la Comisión de Monumentos de Sancti-Spiritus, que se declare dicho lugar Monumento Local, por poseer éste las características de sitio histórico, previstas en el Artículo 6, Capítulo II del Reglamento para la ejecución de la ley de Monumentos Nacionales y Locales, según el Decreto # 55 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. .Que se promuevan y motiven la ejecución de caminatas desde el actual obelisco del Paso de Las Damas, finalicen el recorrido en el sitio histórico a que nos hemos referido y según el itinerario anexado a este trabajo, para contribuir de esta forma a la educación de los jóvenes y adolescentes en el amor a los héroes y próceres de nuestras guerras independentistas. . Que se creen las bases para la promoción de un movimiento de aficionados a la historia, que se dedique a indagar sobre acontecimientos históricos relevantes ocurridos en nuestra provincia y que sin embargo no se conocen lo suficiente, a pesar de estar recogidos en diferentes trabajos de historia.

BIBLIOGRAFÍA .Silva García, Santiago, María B. Cruz y Omar Jiménez Morgado (1985): Boca Chica.Un encuentro con la Historia, inédito. .Actas Capitulares del Ayuntamiento de Sancti-Spiritus, Archivo Provincial de Historia, Sancti-Spiritus, Cuba. .Notas y entrevistas personales realizadas por los autores. Copyright: Santiago F. Silva garcía María B. Cruz Martín Omar Jiménez Morgado email: aguilasdeanaga@gmail.com


Notas aclaratorias:El 30 de marzo de 1985 se lleva a cabo la primera Incursión a Boca Chica, con el objetivo de comprobar en el propio terreno si toda la información reunida era cierta, o sea, si los restos de Serafín Sánchez estuvieron realmente enterrados en la finca Boca Chica y lo más importante localizar dicho lugar. Luego de comprobar con certeza lo anterior, esta incursión posibilitó la elaboración del trabajo de investigación que concluye con la presente entrada en nuestro blog, que ha sido titulada Boca Chica.- Un encuentro con la historia; además, constituyó lo que sería la fase preparatoria, donde se trazaría el itinerario o trayectoria a seguir en la Primera Caminata "Homenaje a Serafín Sánchez"; la cual se llevó a cabo en el 18 de noviembre del propio año, coincidiendo con el 89 aniversario de su caída en combate. La investigación histórica Boca Chica.- Un encuentro con la historia fue presentada en el Simposio de la Cultura Espirituana, celebrado en la ciudad de Sancti-Spiritus en el año 1985; además aparece recogida en un artículo del periodista Manuel Echevarría Gómez, en el periódico Escambray del 19 de enero de 1986. El 19 de abril de 1900 son trasladados al cementerio de la ciudad de Sancti-Spiritus los restos mortales del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, después de casi 4 años de permanencia en aquella su primera morada póstuma. La Directiva del Grupo CAONAO acuerda que todos los 18 de noviembre de cada año o fechas próximas a este día -según las condiciones existente- promover y participar en una caminata, que partiendo del Monumento del Paso de Las Damas, finalice en La Aguadita, finca Las Olivas, para de esta forma rendir homenaje al Mayor General Serafín Sánchez en el aniversario de su caída en combate. El Grupo CAONAO de la Sociedad Espeleológica de Cuba, propuso a la Comisión Provincial de Monumentos declarar el referido sitio Monumento Local, por poseer las características previstas en el Reglamento que estipula dichas consideraciones y convertirlo en lugar de peregrinación, como justo recuerdo a la memoria de nuestro paladín de las luchas libertarias del siglo XIX.


Boca Chica, un encuentro con la Historia