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LLUÍS LLONGUERAS COMO LA PALMA DE SU MANO

TEXTO ana sánchez fotoS JOAN CORTADELLAS

DE antemano RIZANDO EL RIZO

Es peluquero por casualidad. “Porque me gustáis”. Lo dice Llongueras, así que tiene que insistir varias veces en que le gustan las mujeres. A estas alturas (75 años), debería tener un Guinness por ser la celebrity española que más veces ha desmentido que es gay. Es peluquero, pero tiene mano de aquitecto. “Sí, sí –confirma él–. Tengo dos casas diseñadas”. Según los manuales de quiromancia, se podría dedicar a cualquier cosa. 68 DOM

“Es lo que he hecho”. Peluquero, estilista, empresario, escultor, escritor. Hombre inquieto. “Mucho”. Profundo. “¿Para qué coño te sirve vivir años si vives como un borrego?”. Se dejó el pelo largo antes que Los Beatles. “Si se quiere llegar a alguna parte –aconseja–, hay que ser diferente”. Él es géminis. Dual. Ha llegado a contratar a una empleada en función del horóscopo: Carme, tauro. “Ponía en un libro que era capaz de cuidar de todo un edificio”. Hace 20 años que cuida de su edificio-taller del Puxet.


“ME DESPEINO EN CUALQUIER MOMENTO”

pintor, escritor. Eso es la complicación de mi vida. Una maravillosa complicación. Tiene el oscar de la peluquería, la medalla al mérito en el trabajo. Y la Creu de Sant Jordi. ¿Usted no debería estar ya hasta el moño? No. Me gusta trabajar. Sin hacer nada, solo puedo leer o ver películas, que para mí es no hacer nada. No puede no hacer nada. No. [Ejemplo práctico: si le dicen que espere, él caminará arriba y abajo tomando notas en un bloc]. Siempre llevo un bloc y un boli. No fuma ni bebe. Exacto. Yo nací así. Hiperactivo. Superhiperactivo.

Aviso: con Llongueras siempre hay unas tijeras cerca. Eso quiere decir que si le dice que no se corte un pelo, él meneará la cabeza, pero se desfilará un mechón con precisión milimétrica. “Espontaneidad””, dice extendiendo la mano con los pelos a modo de regalo. Es decir: se prevé una lectura de mano con pelos y señales. Se ven problemas familiares. Con la familia siempre se tienen problemas. Pero como los quieres, lo aceptas. ¿Acepta a sus hijos mayores? Los mayores para mí no existen ya. [Le despidieron de su propia empresa por burofax]. Ellos se separaron de mí, igual que perdí a una en un accidente [su hija Cristina falleció hace 20 años]. ¿Siente tristeza? Ninguna, en absoluto. Ahora porque tengo 75 y mi mujer cumplirá los 50, pero si no, yo seguiría teniendo hijos. ¿Se arrepiente de algo? Las cosas son como son. Aceptas lo que ha pasado y punto. ¿Le afecta? En su momento te afecta, pero lo tienes que superar. Afortunadamente, todo lo que te produce dolor te hace más fuerte. Por lo tanto, yo me siento mejor que nunca. Es psicólogo. He estudiado 12 años psicología. Solo estudiaba los jueves. Durante 12 años, todos los jueves de 22 a 23 h. Ha habido unos cuantos sobresaltos en su vida. El único que recuerdo, respeto y no quiero olvidar nunca es la muerte de mi hija Cristina. Porque mientras yo la recuerde, ella no dejará de existir. Sigue hablando con ella. Sí, a veces pareces un loco. Tiene un punto de locura de su amigo Dalí. Siempre he dicho que estoy loco. Siempre han dicho también que su vida podría inspirar una miniserie. Se emborrachó por primera vez a los 7. A los 6, ya había estado a punto de morir. “He estado a punto de morir dos veces”. Ahogado. Y no ha cogido miedo al agua. “Soy un poco

VIDA

atrevido”. Según su mano, tiene un ángel de la guarda. “He hecho de todo y nunca me he roto un hueso”. Luce una única marca de guerra: el dedo índice de la mano izquierda. Se le enganchó un guante en un rodillo al hacer una escultura. “Me empezó a laminar el dedo. Suerte que hacían buenos trasplantes”. El peluquero se reencarnaría en sí mismo. “Sí, sí, sí”. Eso quiere decir que en sus futuras vidas seguirá viendo tres televisiones a la vez. No tiene móvil. Nunca ha tocado un teclado. “Me lo he prohibido. Soy muy curioso. Entraría en Internet para buscar un dato y me quedaría horas”. Le han metido muchos goles. En un solo día, 22. Pero solo jugando al fútbol [fue el portero más goleado de los salesianos de Horta]. ¿Cuál será su epitafio? “Luchó por ser humano”. Humano es un animal, pero con raciocinio y sensibilidad. Nunca me ha importado el dinero. Siempre he tenido el suficiente y nunca he ambicionado más. Su ambición es... Vivir. Vivir intensamente. ¿Alguien se ha atrevido a tomarle el pelo a Llongueras? No. No he tenido esa sensación. Acaba de publicar nuevo libro: El método Llongueras para Dummies. Ya tiene otro esperando en Planeta (sobre el sexo de las mujeres) y dos más entre manos. “No es ambición –se justifica–, es divertirme”. Es peluquero, estilista, fotógrafo, escultor,

TRABAJO

Ha roto alguna cama. [Sonríe]. Bueno, pero eso son accidentes... Tres mujeres maduras le hicieron hombre. Más de tres. Con 17 años era peluquero a domicilio. Hacía servicios a domicilio y había mucha mujer insatisfecha. Yo no era guapo, pero me tenían a mano [se ríe]. Según su mano, tiene ‘sex appeal’. ¡No me diga! Con lo feote que soy. Cuando me miro en el espejo, me pregunto: “¿Cómo has conseguido tener tantas amantes?”. ¿Las ha contado? Bueno, yo tenía una libreta con diferentes señales para no poner nombres. Un día me dedicaré a mirarla. ¿Cuántas marcas hay? Jo [se ríe]. No quiero contarlas. Yo vivía una vida muy liberal después de casarme y tener hijos con la primera mujer. Vivíamos en un acuerdo. En 2005, descubrió en ‘Lecturas’ una familia secreta: Jocelyn [su mujer actual] y tres hijos. Llevaba 30 años saliendo.Le llevaba 27 años. Le llevo 27 años. No quería arruinar su vida atándola. Ella se hubiera atado a mí desde los 18, la edad que tenía cuando la conocí. Seis hijos en total. A mí me gusta crear vida. Ser un creador y no crear vida… ojo… es un sacrilegio. ¿Cuántas veces le han preguntado si es gay? Muchas veces. No me importa. Yo creo que no tengo gestos gays. Es emotivo. Muy emotivo y enamoradizo. La última vez que se despeinó… [Se despeina]. Ahora. Siempre me despeino. En cualquier momento.

amor

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Entrevista LLuis Llongueras El Periódico de Catalunya