Page 36

CINE

1

La La Land

ro, una amenaza latente que toma la pantalla durante la segunda mitad de la película: la realidad, el futuro. Una realidad que el cine musical clásico evitó, en muchos casos, retratar, y que Chazelle nos pone en frente de una manera inesperada, dolorosa. La La Land deja un rato de lado el ser una película sobre perseguir tus sueños y triunfar, para convertirse en una película sobre la pérdida. Retrata la posibilidad de triunfo y de cumplir el sueño, sí, pero a la vez nos echa en cara el sacrificio. ¿Qué está dispuesto uno a ceder con tal de triunfar? En este sentido, y adentrándonos un poco en el aspecto literario de la película, me recuerda mucho al escrito “Tesis sobre el cuento”, de Ricardo Piglia. El autor sostiene que todo cuento (¿Y qué es el comienzo de La La Land si no es un cuento?) esconde tras de sí una segunda historia, que se expone al lector de manera fragmen-

32

tada y difusa, y que sale a la luz llegado el final. Ese es el efecto que busca la película de Chazelle. En retrospectiva, La La Land está lejos de ser una película perfecta. Quizás su historia sea demasiado sencilla, quizás el nivel de algunas actuaciones no esté a la altura del proyecto, quizás algunas de sus escenas sean demasiado estructuradas y fabricadas. Pero no se puede negar el efecto estético de la cinta. Con una fotografía impecable – a cargo del enorme Linus Sandgren - La La Land deja en la retina del espectador un abanico de colores que se funden en sombras, una alegría intensa que disminuye, que se apaga, que nos deja pensando no sólo en el precio que Mía y Sebastian deben pagar para cumplir con sus objetivos, sino también en todo aquello que hemos dejado nosotros, como espectadores, atrás.

Profile for Huellas de Tinta

Huellas de Tinta Marzo 2017  

Revista online de literatura juvenil

Huellas de Tinta Marzo 2017  

Revista online de literatura juvenil

Advertisement