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De plumas y palabras al viento Los relatos de Erzengel Te llamarás Pegaso Se tomó su tiempo. Con delicadeza, sus manos comenzaron a dibujar en el aire trazos invisibles pero exactos. Contorneó su lomo suavemente y la grupa nació de igual manera. Pecho y hombros procedieron de curvas también, flexibles y esbeltos, apropiados para la obra. Sus extremidades, colmadas de tendones y músculos varios, le darían la capacidad de correr tanto como lo deseara, con la belleza y porte únicos de su especie. Plateada crin bañaría su cuello, iluminando cada movimiento que realizara. -Tendrás la luz de las estrellas- murmuró mientras le insuflaba vida paulatinamente. Recta y firme, la testuz derivó en blanco rostro. Oscuros y profundos habrían de ser sus ojos. Veloces cascos coronaban sus patas. -Para andar por cielo y tierra- murmuró alegrePara recorrer todo a tu gusto. A fin de culminar su obra, sutilmente movió sus dedos y diagramó con cuidado dos blancas, puras y suaves alas. De algodón parecían, aleación de nube y aurora. -Así, podrás volar donde tu instinto te impulse y serás el orgullo de tu dueño- indicó, gustoso de su logro. Acercó su rostro lenta, muy lentamente, a su trabajo y observó con cuidado cada línea y trazo dibujados. Constató la perfección que había buscado y alcanzado y ya sólo necesitó un último procedimiento, un accionar simple para que esos negros ojos brillaran a la existencia. 24

Una brisa cálida sopló desde sus labios y al instante, el magnífico ser dio su primer respiro. -Te llamarás Pegaso…- le indicó sonriente, mientras le daba espacio para moverse- Los mortales se maravillarán con sólo verte y los inmortales querrán poseerte. El corcel alado relinchó, esperando la orden que faltaba. -Pero serás obsequio para mi hijo, por haber dado muerte a la Gorgona. Formarán alianza y serán inseparables. Héroe y caballo, invencibles en batalla… Pegaso dio un respingo, feliz con su destino y emprendió vuelo mientras Zeus le observaba… Al encuentro de Perseo, el corcel viajó velozmente. El mito dice que Pegaso nació de la sangre de Medusa al ser decapitada. Más el fantástico animal tuvo por origen mano divina y llegó a la escena en el instante preciso, cuando Perseo más lo precisaba…

Huellas de Tinta - Primer número  

Primer número de la revista de Llave de Tinta (mayo-junio 2011)

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Primer número de la revista de Llave de Tinta (mayo-junio 2011)

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