Huellas de Tinta Febrero 2019

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sa llamada amor

i Videla pros y sus contras (que son pocos, pero los hay). Empezando por estos últimos —no son tanto “contras” para mí, sino que soy consciente de que pueden ser contras para el lector promedio— nos encontramos con una historia bastante simple, y extremadamente cliché, aunque no creo que esto sea algo propio de la historia en sí, sino que viene aparejado con la parodia que el libro hace de los dramas coreanos y, depende de cómo lo tome el lector, puede llegar a considerarlo un aspecto positivo. Por mi parte, no he visto ningún dorama, nunca en mi vida (y no voy a entrar en las razones, porque no viene al caso), pero aun así supe distinguir este tono de parodia, y disfruté mucho la forma en la que estos dramas tan famosos se introducen en la trama. Algo que sí encontré un poco molesto, y tal vez bastante irreal, es la relación entre la edad de la protagonista y sus reacciones o actitudes. En muchos sentidos, Desi me recordó a Lara Jean Covey (A todos los chicos de los que me enamoré – Jenny Han). Con la diferencia de que Lara Jean en el primer libro de la trilogía tiene 15 años, y Desi Lee tiene 17. Entiendo que la edad de Desi le sirvió a la autora en más de un sentido dentro de la estructura de su historia, pero es mi deber advertirles que van a encontrarse con una protagonista bastante intensa e infantil. Ahora bien, si —como yo— están dispuestos a dejar pasar estos pequeños detalles, que estoy segura que todo buen lector de romance (y más aún de comedias románticas) está acostumbrado a ignorar, van a encontrarse con un libro divertidísimo, y súper adorable, perfecto para leer en poquitos días, o ¿quién les

dice? en una sentada. La pluma de la autora es súper ligera, muy graciosa, y se nota a la legua su pasión por los doramas. Incluso a mí me dieron ganas de mirar algunos, y si ustedes tampoco tienen idea de qué van estas “telenovelas” coreanas, y no saben por dónde comenzar a mirar, al final del libro van a encontrar una Guía de dramas coreanos para principiantes, que es algo que me pareció una maravillosa idea. Quitando la personalidad intensa (casi al punto de lo ridículo) de Desi, me pareció un excelente personaje. Hay mucho más en ella de lo que se puede ver a simple vista, y adoré la relación que tiene con su padre. Por otro lado, Luca —el chico nuevo que Desi intenta conquistar— es realmente adorable. Balancea a la perfección las características de “chico misterioso” y “novio perfecto”, y me tuvo suspirando más de una vez. Si les gustan los doramas, o les encantó A todos los chicos de los que me enamoré (el libro o la peli), no pueden perderse esta divertida historia. Y si no tenían idea de que en Corea también hay telenovelas, pero tienen ganas de reírse, de enamorarse, y terminar con ganas de ver alguna de las recomendaciones de la autora, Creo en una cosa llamada amor es la lectura perfecta para disfrutar en una tarde de verano. SOBRE LA AUTORA

Maurene Goo es la autora de varias y aclamadas novelas juveniles, incluyendo Creo en una cosa llamada amor y The Way You Make Me Feel. Vive en los Ángeles. 13