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informe especial

e la independencia

gustos. No están en contra del mercado, pero tampoco les incomoda tener éxito comercial.

ron no a la abúlica y conservadora oferta artística y decidieron arriesgarse a hacer su propia empresa.

EL CASSETT

E

SI NOS PAGAN

BOYS

del vacío que había en la oferta creativa. Por ejemplo, hace diez años a ninguna de las grandes editoriales en Colombia se le hubiera ocurrido lanzar un cómic. Entonces un grupo de universitarios decidió publicar sus propios fanzines. Hoy son una editorial. Uno de los rasgos más interesantes de los independientes es no estar en contra del sistema económico y tampoco sentirse incómodos si triunfan en él. Al contrario, han optado por dejar un pie ahí y mientras tanto hacer lo que siempre han querido. Cada uno es su propia empresa y se encarga de su autopromoción. Para ellos todavía hay mucha tela por cortar. “Hay todo un universo por explotar y nosotros lo estamos haciendo sin esperar a que un grande se fije”, dice Andrea Triana. Parte de ese universo está en las cosas simples. Frente a la consabida desaparición del libro impreso, las editoriales independientes recobran la fe en los libros-objeto y los relatos intimistas. Frente al arte conceptual, los artistas regresan al dibujo. Frente a los millones de dólares que mueve el mundo del arte, los espacios artísticos independientes le dan importancia a la discusión.

T

LARVA Y ROBO

Para muchos, todo empezó con la decisión de dejar la universidad o abandonar el em-

Hace diez años ninguna editorial en Colombia publicaba cómic. Un grupo de universitarios decidió publicar sus fanzines. Hoy son una editorial. pleo para dedicarse a un oficio. John Naranjo de la editorial Rey Naranjo recuerda que a comienzos del 2010 estaba decidido a no entrar a una empresa: “El sueldo es malo, las relaciones jerárquicas y no hay autonomía”. Paula Delgado fue abogada durante diez años hasta que decidió abrir la tienda de ropa La Percha y Melissa Pérez dejó la publicidad para cortar pelo. No siempre es fácil, sobre todo cuando se habla de plata. En muchos casos los proyectos apenas si alcanzan a ser sostenibles y solo unos pocos son rentables. Pero de eso también se trata ser independiente. “Es atreverse a hacer cosas distin-

tas con poco dinero, préstamos familiares y reinversión”, dice Juan Pablo Fajardo de la editorial La Silueta. “Es también tener algo de terquedad, ser subjetivo y a veces hasta vanidoso”, dice Daniel Jiménez. Hay quienes ven a los independientes como una afortunada coincidencia. Gente con un marcado sentido de la individualidad que, sin embargo, reconoce el valor de trabajar colectivamente. Todos tienen entre veinte y cuarenta años. Son de clase media y media alta. Andan en moto o bicicleta. En Bogotá se mueven entre Chapinero, el centro, La Soledad y Teusaquillo y sus equivalentes en otras ciudades. Muchos trabajan desde la casa. Es una coincidencia porque nada ha sido planeado. Alguien imprime un cómic, un amigo tiene un taller y lo ofrece para hacer el lanzamiento. Al evento llegan artistas y un músico que le pide al del cómic que le diseñe la carátula de su disco. Nadie sabe qué es ser independiente y a algunos, incluso, les molesta la palabra. “Es depender de muchas cosas”, dice Carlos Alfonso. “Es un despertar”, dice Juan Peláez. “Es trabajar el doble”, dice Francisco Toquica. |

LA MADRIGUERA DE

L CONEJO

Decálogo de los independientes

1. Se arriesgan a hacer lo que siempre han querido hacer.

2. Encuentran una forma de financiación autogestionada: desde reinversión de las ganancias, hasta préstamos familiares y venta de cerveza.

3. Buscan un nicho que haya pasado desapercibido para el mercado tradicional.

4. Vuelven a las cosas simples. 5. No se preocupan demasiado por cambiar las lógicas del mercado. Les gusta el capitalismo.

6. Experimentan con distintos tipos de arte: de la

composición de una canción a la fotografía hay solo un paso.

7. Todos se arman de un buen computador que les permita crear y estar en red con sus colegas.

8. Tienen paciencia y son juiciosos. Un proyecto independiente no triunfa de la noche a la mañana.

9. Son tercos, se mueven por todos lados y no olvidan jamás que ellos son sus mejores promotores.

10. Dejan de pensar en las profesiones para dedicarse a un oficio.

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El momento de la independencia