Page 135

las Etapas Lectoras y a crear actividades para utilizarlas fácilmente en el aula, la familia y la comunidad. Como consecuencia de los talleres, un entusiasta director de escuela primaria rural invitó a diseñar una estrategia para su comunidad (Ortíz Mendoza y Hernández López). Se partió de la misma base y durante dos años se tuvo la oportunidad de aplicar, dar seguimiento y presenciar los resultados de la propuesta. De manera breve, las acciones realizadas en esta comunidad rural del municipio de Silao, en Guanajuato, consistieron en promover la lectura en sentido inverso a lo acostumbrado, se comenzó por los niños y se involucró en los procesos lectores a los adultos de la comunidad. El primer paso fue elaborar un registro de los documentos disponibles en la escuela, y crear una base de datos para control de biblioteca que permitiera registrar los ejemplares existentes, los usuarios y los libros en préstamo. A la vez, elaborar un panorama de la situación lectora de profesores y alumnos para ubicar la Etapa dominante. Una vez identificada se valoró el acervo existente. Dado que no respondía a las necesidades reales –la mayoría estaban ubicados en la Etapa Visual Lectora, independientemente de edades o formación– buscamos maneras para conseguir materiales adecuados, básicamente se solicitó apoyo entre particulares en otros puntos del estado. A continuación, se preparó a los profesores en la identificación de las Etapas Lectoras propias, para crear un trayecto lector. La meta era fijar una lista real de libros y materiales leídos, de su etapa. Luego, ir apropiándose de materiales de otras etapas hasta sentir que se conseguía una lectura plena. Esta última debía hacerse visible, por lo que era común ver profesores leyendo en el patio o con libros no académicos en sus escritorios. El mismo proceso se llevó a cabo con los alumnos. El principal problema que se tuvo fue desterrar la noción de edad en la asignación de materiales. Es una práctica muy arraigada y, además, presente en la mayoría de los textos disponibles. Una vez que alumnos y profesores decidían leer basados en el reconocimiento de su etapa y por placer, los libros y revistas empezaron a fluir en préstamos domiciliarios. Los niños y niñas sabían que era parte de su trabajo conseguir interesar a alguien más en sus lecturas, es decir “contagiar” a los demás. Entonces, sin que fuera una obligación, pero imitando los procesos llevados a cabo en la escuela, comenzaron a orientar a los adultos de casa a identificar qué materiales eran más adecuados para cada lector. De tal manera que, al cabo del primer año, todo el acervo había salido de la escuela al menos en una ocasión y más del veinte por ciento había refrendado el préstamo por periodos más largos. Incluso hubo 134

Profile for LIJ Ibero

LIJ Ibero. Revista de Literatura Infantil y Juvenil Contemporánea. Núm. 1  

El número 1 de la revista LIJ Ibero correspondiente a la Primavera 2016 es un viaje subversivo y poco canónico. Ésta publicación es un tanto...

LIJ Ibero. Revista de Literatura Infantil y Juvenil Contemporánea. Núm. 1  

El número 1 de la revista LIJ Ibero correspondiente a la Primavera 2016 es un viaje subversivo y poco canónico. Ésta publicación es un tanto...

Profile for lijibero
Advertisement