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'1.AI d c s p e q von Pilcner divira deqdc el cero a Santiago, laciudrd maldita. Su iqta lo enfurecc y lo pone lucra de si. Sin embargo baja a la cnpitil por dltima vez y onipn un arsenal de utensilios que ICparecen indispcmahles para la vida dc ermitao que piensa hacer en adclnnie. Por tin ~ ~ en1 el6campo jahora si que se puede sspilarl

1 A inrdia noche siente uno<pasor .;ospeLhoso$ .c el \ercno quc ficne a haccgme dnfio dicc don Fedcncn y se dispone + mbar xomunal hdtalla

38. Un humo le ofrece alojamiento pero von Pilsenerno qiiieir dormir hajo tccho.

-Cuidado,seelior,-lc dice el huaso-noduerma a todo campo que le puede hacer daio el sereno. -Con esto no ICtengo micdo a nadic.-contesta el profenorblandicndo la cwopeta: y se acuesta bajo la b6ve4a del cielo.

40. Lor pasos se "yen mis cercii. ya w diviw un bulto: von Pilsener sc ccha valientcmente la ewopeta a In carny ipum! cae CIscreno fulmmdo.

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I AI amanem un policial descuhre a von Pilcenerroncandoen do maw- al p!C de Brbol. y a qu lndo el cndilverensangrentadode un b u m El desgnciado profesor remolcado h a m el ciiartel de poliaa, I

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42. Donde lo ponen en la h,mn Durante todo el din sc le aye vociferar en alem!m' con algunm citas en castellanocoino fi.~timfemmy d?f?nsa Imbo, hais de .sulfulje.r.etc.

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Von Pilsener  

Von Pilsener. Pedro Subercaseaux. 1993.

Von Pilsener  

Von Pilsener. Pedro Subercaseaux. 1993.

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